UNIVERSIDAD FERMÍN TORO
VICERRECTORADO ACADÉMICO
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS
ESCUELA DE DERECHO
LA FILIACION
Angie Rebeca Adan Rincón.
V-25.147.631.
Derecho Civil Familia.
Abg. Aimara Pacheco.
SAIA J.
Barquisimeto, Diciembre 2016.
INTRODUCCIÓN
La filiación, se trata de una materia con una muy importante carga
ideológica y, como en tantas otras cosas, la regulación de esta en cada
momento refleja una determinada concepción de la familia.
Es de destacar que la filiación es la relación o vinculo que se establece
entre una persona y sus progenitores.
Inicialmente es un puro hecho biológico que se basa, pues, en el
vínculo natural de sangre que se crea cuando una persona ha sido procreada
o engendrada por otra.
El derecho recoge esta relación y la regula, creando una relación
jurídica entre padres e hijos.
En el presente trabajo, se estarán tomando en cuenta tópicos como
concepto, clasificación, fundamento, entre otros los cuales son referentes a la
filiación.
LA FILIACIÓN
Concepto
Es el vínculo jurídico que existe entre dos personas en la que una
desciende de la otra, lo que puede darse como consecuencia de hechos
biológicos y/o de actos jurídicos.
La filiación es la relación o vínculo biológico entre los integrantes de la
familia que es reconocido por el derecho y regulado en la ley. Este vínculo se
refiere al que existe entre padres e hijos. Como consecuencia de este vínculo,
la ley reconoce derechos y obligaciones para las personas unidas por
relaciones filiales.
En este caso estamos hablando de paternidad y maternidad biológica,
la que es reconocida para efectos legales y entonces hablamos de paternidad
y maternidad jurídica. Por cuanto hace a la relación de los hijos respecto a los
padres, se trata de filiación en sentido estricto.
Tipos
Existen diferentes tipos de filiación, por ejemplo, aquella en la que
existe coincidencia entre la filiación biológica y la jurídica, y aquella en la que
esta coincidencia no se presenta.
En la doctrina se distingue entre filiación legítima o matrimonial,
filiación natural o extramatrimonial y filiación legitimada o reconocimiento de
hijos.
a) Filiación legítima es la que se explicaba como la que nacía entre
padres e hijos, cuando estos últimos eran concebidos durante el
matrimonio, podían nacer y ser reconocidos como hijos legítimos
después de disuelto el vínculo matrimonial, siempre que hubieran sido
concebidos mientras existió la unión matrimonial.
b) Filiación natural era aquella que se establecía entre los padres y los
hijos cuando los últimos nacían fuera del matrimonio. En este caso, la
filiación se establecía respecto de la madre automáticamente, mas no
así por lo que hacía al padre, puesto que en su caso la filiación sólo
existía cuando se diera un reconocimiento voluntario o se declarara
judicialmente.
Esta clase de filiación tendía a establecer un grado menor de derechos
y obligaciones entre padres e hijos, lo que ocasionaba el que se
reconociera una práctica que creaba y establecía un estado de
inferioridad respecto a los hijos legítimos.
En este caso existían 3 formas de filiación que, por demás, atentaban
contra la dignidad y el valor de la persona humana y que deterioraban
la calidad de vida de los menores nacidos en estas circunstancias, y
que eran: la simple, la adulterina y la incestuosa.
a) Filiación legitimada es la que se explica en los casos de los hijos
que habiendo sido concebidos antes del matrimonio, nacen durante el
mismo o los padres los reconocen antes de contraer nupcias, durante
las mismas o después de ellas. Ésta tenía por efecto lograr que los
hijos nacidos fuera del matrimonio lograran obtener el estado de hijo
legítimo.
Principios
a) No existe filiación, si ésta no está legalmente probada. En efecto,
nadie puede alegar a su favor los efectos derivados de la filiación que
pretenda respecto a determinada o determinadas personas, si no la ha
probado fehacientemente, por cualquier medio idóneo reconocido por
el derecho.
b) Los efectos de la filiación son independientes del medio de prueba
aportado, es decir que, probada que sea la filiación, aunque la Ley
exija medios específicos en ciertos casos, nacerán todos los efectos
que de ella derivan.
c) Los efectos de la filiación son independientes del momento de su
prueba. De tal manera que, probada la filiación, sus efectos abarcan
tanto el presente como el futuro, sin que sea exigible que tal prueba
deba tener lugar en determinado momento.
Importancia
Dentro del contexto de la familia, la filiación es el elemento
fundamental y básico de su estructuración: de ahí su importancia.
La filiación constituye el origen y fuente del parentesco de
consanguinidad.
De la filiación surge la patria potestad.
Es la base de los derechos y deberes de los padres con los hijos y de
éstos con sus padres.
Produce derechos intestados (no expresados en testamento) sobre los
bienes herenciales.
Origina incapacidades legales.
Presunción
Estas presunciones aparecen contenidas en la sección I, capítulo III
del título V, articulo 213 al 216 del Código Civil, a saber:
a) Se presume, salva prueba en contrario, que la concepción tuvo lugar
en los ciento veinte un días de los trescientos que precedieron al del
nacimiento.
b) La posesión de estado de hijo se establece por la existencia suficiente
de hechos que indiquen normalmente las relaciones de filiación y
parentesco de un individuo con las personas que se señalan como sus
progenitores y la familia a que dicen pertenecer. Los principales entre
estos hechos son: que la persona haya usado el apellido de quien
pretende tener por padre a madre. Que estos la hayan dispensado el
trato de hijo y él, a su vez, la haya tratado como padre o madre, y que
haya sido reconocido como hijo de tales personas por la familia o la
sociedad.
c) La demanda para que se declare la paternidad o la maternidad, puede
contradecirse por toda persona que tenga interés en ello.
d) El hijo nacido fuera del matrimonio, una vez reconocido, no puede ser
llevado a la residencia familiar sin el consentimiento del otro
conyugue.
Pruebas
La filiación depende esencialmente de su prueba y esta prueba variará
según se trate de hijos nacidos de matrimonio o fuera de él, y también según
se deba probar la paternidad o la maternidad.
En efecto, esta última depende del hecho notable del parto (mater
Semper certa est), por lo que basta probar la identidad de la persona con el
producto del parto de la mujer que se pretende por madre.
La prueba de paternidad, en cambio, depende de la concepción y
requiere demostrar:
a) Las relaciones carnales del presunto padre con la madre que dio a
luz. Y que tales relaciones tuvieron lugar en la época de la concepción;
prueba ésta casi imposible o bastante difícil.
b) Que durante la época de la concepción la mujer no tuvo relaciones
con otros hombres; prueba imposible por ser negativa. Por tanto, sólo
podrá probarse la concepción por expresa confesión del padre o como
consecuencia de una sentencia judicial que le establezca.
La filiación del hijo nacido del matrimonio, es un hecho natural
reconocida por el derecho amparado por la Ley. El Legislador favorece esta
filiación y el hijo nacido de padres casados no necesita probar su condición,
pues, "el marido se tiene como padre del hijo nacido durante el matrimonio o
dentro de los trescientos días siguientes a su disolución o anulación" (Art.
201 CCV) (perte is est quem nuptiae demostrant).
Sentado ya que la filiación debe probarse, que esta prueba resulta
necesaria en el caso de los hijos extramatrimoniales, y que en los nacidos del
matrimonio existe la presunción iuris tantum, que solo puede desvirtuarse
mediante juicio contradictorio, vamos a comentar tales pruebas, la primera
de las cuales nace de la manifestación del progenitor, expresa o tácita, en el
sentido de reconocer como hijo a determinada persona; y la segunda, de una
decisión judicial que así lo determine.
Diferencia entre la prueba de la maternidad y la prueba de la
paternidad.
La prueba de la maternidad es sencilla, puesto que la maternidad
resulta del parto y éste es susceptible de prueba directa. El parto de la mujer
es, sin lugar a dudas, el elemento fundamental de la prueba de la
maternidad, pero no el único, porque es necesario comprobar, además, la
identidad; es decir, que el hijo que dio a luz determinada mujer en una fecha
concreta es una persona determinada, la misma que pretende ser su hijo.
Pero esta comprobación puede hacerse por cualquier medio de prueba, sin
limitación alguna. Así lo estima la doctrina y la jurisprudencia nacional y
extranjera.
La prueba de la paternidad, en cambio, presenta una problemática
muy diferente. La paternidad deriva de la concepción que, al igual que el
parto, es un hecho biológico pero que, a diferencia de él, no es notable ni
susceptible de prueba directa, sino oculto y sustraído a la posibilidad de
comprobación directa.
Este problema de la prueba de la paternidad ha sido solucionado por el
legislador de manera diferente según se trate de hijos nacidos durante el
matrimonio o dentro de los trescientos días siguientes a su disolución o
anulación, o de hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio.
En el primer caso, el Legislador lo ha solucionado mediante una
presunción legal. Conforme al artículo 201 CCV, el marido se tiene como
padre del hijo nacido durante el matrimonio o dentro de los tres ciento (300)
días siguientes a su disolución o anulación.
La paternidad de los hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio,
por su parte, se demuestra por declaración voluntaria del padre, o después
de su muerte de sus ascendientes (art. 209 CCV).
Y, a falta de reconocimiento voluntario, es prueba de la paternidad de
los hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio, la sentencia definitiva y
firme recaída en juicio de inquisición de paternidad en el cual, mediante todo
género de pruebas, incluidos los exámenes o experticias hematológicos y
heredo-biológicos consentidos por el demandado (art. 210 CCV), se haya
demostrado una serie de hechos que permitan al Juez competente deducir la
paternidad y declararla comprobada.
Reconocimiento Voluntario
El reconocimiento del hijo por sus padres, para que tenga efectos
legales, de constar:
a) En la partida de nacimiento del Registro Civil de Nacimientos.
b) En la partida de matrimonio de los padres.
c) En Testamento o en cualquier otro acto público o autentico otorgado
al efecto en cualquier tiempo (Art. 217 C.C); pero puede resultar
también tal reconocimiento de una declaración o afirmación incidental
en un acto realizado con otro objeto, siempre que coste por
documento público o autentico y la declaración haya sido hacha de un
modo claro e inequívoco (Art.218 C.C).
El reconocimiento es declarativo de filiación y no puede revocarse,
pero podrá impugnarse por el hijo o por quien tenga interés legítimo en ello
(Art. 221 C.C).
Para reconocer un hijo mayor de edad se requiere su consentimiento,
y si hubiese muerto, el de su cónyuge y sus descendientes, si los hubiere,
salvo prueba, en este último caso, de que el hijo gozo en vida de posesión de
estado (Art.220 C.C).
El reconocimiento hecho separadamente por el padre o por la madre
sólo produce efectos para quien lo hizo y para los parientes consanguíneos
de éste. Pero el simplemente concebido sólo podrá ser reconocido
conjuntamente por el padre y la madre (Art. 223 C.C).
El menor que haya cumplido dieciséis años podrá reconocer
válidamente a su hijo; y entes de cumplir esta edad, también podrá hacerlo
previamente autorizado por su representante legal o en defecto de éste por
el Juez (Art. 222 C.C.).
En caso de muerte del padre o de la madre, el reconocimiento de la
filiación puede ser hecho por el ascendiente o ascendientes sobrevivientes,
de una o otra línea, del grado más próximo que concurran en la herencia, de
mutuo acuerdo si pertenecen a la misma línea, en las mismas condiciones
que han quedado expuestas y con los mismos efectos (Art. 224 C.C).
Cuando la mujer casada ha permanecido separada de hecho de su
marido, por más de cinco años y obtiene la disolución del vínculo matrimonial
de conformidad con lo dispuesto en el Art. 185 – A del Código Civil, el padre
verdadero puede reconocer al hijo concebido durante este periodo, cuando la
concepción coincida con dicho periodo. Es así como interpretamos la confusa
redacción del artículo 225 del C.C.
Establecimiento judicial de la filiación
Cuando no existe el reconocimiento voluntaria, toda persona tiene
acción para reclamar judicialmente su filiación paterna o materna (Art. 226
CCV). Esta acción puede ser intentada, en vida del hijo y durante su
minoridad, por su representante legal; y en su defecto, por el Ministerio
Público, por los organismos encargado de la protección del menor por órgano
de quien ejerza su personería, por el progenitor respectivo dl cual la filiación
esté establecida, o por los ascendientes de éste.
Después que el hijo haya contraído matrimonio o alcanzado la
mayoridad, la acción corresponde únicamente a él (Art. 227 CCV). Estas
acciones de inquisición de paternidad y de maternidad son imprescriptibles
frente al padre y a la madre, pero contra los herederos de éstos no podrá
intentarse sino dentro de los cinco años siguientes a su muerte (Art. 228
CCV). Y deberá intentarse por ante el Juez de Familia de la jurisdicción a que
corresponda el domicilio del hijo, con intervención del Fiscal del Ministerio
Público y conforme al procedimiento establecido en el CPC para el juicio
ordinario, salvo las especialidades contenidas en el Código Civil y en otras
leyes (Art.231 CCV).
Cuando el hijo haya muerto siendo menor de edad sin haber
reclamado su filiación, sus herederos no podrán intentar la acción contra los
herederos del progenitor respecto del cual la filiación deba ser establecida,
sino hasta los años siguientes a la mayoridad de aquél (Art. 229 CCV).
El reconocimiento del hijo por la parte demandada pone término al
juicio sobre la filiación, siempre que el reconocimiento sea admisible (Art. 223
CCV). En los conflictos de filiación, el Tribunal decidirá la filiación que le
parezca más verosímil, en atención a la posesión de estado y tomando en
cuenta los medios de prueba establecidos (Art. 223 CCV).
Comprobada su filiación, el hijo concebido y nacido fuera de
matrimonio, tanto respecto de sus progenitores como de los parientes
consanguíneo de estos (Art. 234 CCV).
ACCIONES RELATIVAS A LA FILIACIÓN.
Concepto
En torno a la filiación y dada la excepcional importancia de ésta en
cuanto a la estructura de la familia, el legislador ha establecido diversas
acciones que confieren a su titular la facultad de impugnar unas veces, y
otras de reclamar determinada filiación, con el objeto de establecer con toda
precisión la que realmente le corresponde
Estas acciones relativas a la filiación, son acciones de estado, porque
tienen por objeto obtener una decisión judicial sobre el estado familiar de una
persona; por 10 que más correctamente podemos afirmar que son acciones
declarativas de estado, puesto que la decisión se contrae a declarar la
preexistencia de un estado familiar.
Caracteres
1. Son indisponibles por ser de orden público y, por tanto, no
pueden renunciarse ni relajarse por voluntad del sujeto activo. Lo que
significa que una vez intentada la acción, deberá continuar hasta
sentencia definitiva; Sin que pueda caber en este procedimiento la
confesión ficta, ni el desistimiento, ni el convenimiento, ni la transacción.
Tampoco tiene cabida la prueba de juramento; y la confesión sólo tendría
valor de indicio.
La doctrina se pronuncia, no obstante, por admitir esta indisponibilidad
sólo en el caso que exista interés moral en el sujeto activo; pues cuando
haya únicamente interés económico, opina que sí se puede disponer de la
acción; y señala que hay interés económico cuando la demanda es
interpuesta no directamente por el interesado (hijo, padre o madre) sino
por los herederos de éste.
2. Son imprescriptibles, por cuanto el orden público tiene interés en el
esclarecimiento del verdadero estado familiar y, por tanto, no se limita en
el tiempo el derecho a ejercer las acciones que persiguen tal
esclarecimiento. Sin embargo, en aras de la estabilidad del grupo familiar
y ante la incertidumbre que puede derivar del no ejercicio de las acciones,
éstas en ciertos casos están sometidas a lapsos de caducidad.
3. En cuanto al Procedimiento, todas las acciones relativas a la
filiación se tramitan mediante juicio ordinario, salvo especiales
disposiciones de la ley; ya personalmente, o a través de mandatario con
poder especial, y se deben intentar ante el Juez de Familia del domicilio
del hijo, cualquiera sea 'la edad de éste, con intervención del Ministerio
Público (Art. 231 CCV).
Clases
Las acciones de filiación pueden ser de reclamación de filiación o de
impugnación de filiación. Son de reclamación cuando pretenden lograr un
pronunciamiento judicial que reconozca la filiación. Son de impugnación
cuando tienden a lograr que se niegue una filiación indebidamente atribuida a
una persona por un título.
A. Son acciones de reclamación de filiación.
a) Acción de reclamación de estado. Mediante el ejercicio de esta acción,
el sedicente hijo persigue demostrar su maternidad matrimonial, a
falta de partida de nacimiento y de posesión de estado.
b) Acción de inquisición de paternidad extramatrimonial. La finalidad de
esta acción es establecer legalmente el vínculo de filiación entre el hijo
extramatrimonial y su pretendido padre, cuando éste no lo ha
reconocido voluntariamente. Se persigue lograr un reconocimiento
forzoso, a falta del reconocimiento voluntario.
c) Acción de inquisición de maternidad extramatrimonial. El objeto de
esta acción es comprobar legalmente la filiación materna o maternidad
extramatrimonial, cuando no ha habido reconocimiento espontáneo.
También en este caso, a falta de reconocimiento voluntario, se
pretende obtener un reconocimiento forzoso.
B. Son acciones de impugnación de filiación.
a) Acción de desconocimiento de la paternidad matrimonial. Tiene por
objeto desvirtuar la presunción de paternidad matrimonial, que
atribuye la paternidad de los hijos nacidos durante el matrimonio o
dentro de los trescientos días siguientes a su disolución o anulación, al
marido de la madre.
b) Acción de impugnación de estado. Su objeto es desvirtuar la prueba de
la maternidad matrimonial que una persona tiene en virtud de su
partida de nacimiento o de su posesión de estado.
c) Acciones de nulidad y de impugnación del reconocimiento. Su objeto
es desvirtuar el reconocimiento cuando fue falso (impugnación) o
cuando se perfeccionó con violación de disposiciones legales (nulidad).
CONCLUSIÓN
Las relaciones familiares con especial atención al menor se dan en
torno a los deberes y derechos del padre y de la madre, los cuales para su
debido ejercicio requieren, primero, que éstos se identifiquen tanto en lo
jurídico como en la práctica social y de convivencia de pareja en una
situación de igualdad y responsabilidad frente a ellos, y que en su ejercicio
consideren el interés superior del niño. La filiación, además de proporcionar
identidad al menor, también implica las responsabilidades de guarda, crianza
y educación del menor.
Por ello ésta no debe de estar sujeta a condiciones que no atañen a
los hijos, sino que es necesario entender que se crea tal vínculo esté o no
casada la pareja y que a partir de esta unión surge una obligación conjunta
para con el menor hijo. Igualmente hace referencia a un estado filial, es
decir, la exteriorización, social, cultural y familiar, de permanencia y duración
de la relación jurídica filial, se refiere al estado de hijo o a la paternidad y
maternidad.