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Cap 12

El documento narra la historia de Alessandro y Emily. Alessandro se emborracha en un bar y coquetea con otra mujer frente a Emily. Emily enfurecida lleva a Alessandro a su casa, donde terminan teniendo un encuentro íntimo mientras él está ebrio. Emily se siente atraída pero también nerviosa por ser su primera experiencia.

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Emily Leal
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Cap 12

El documento narra la historia de Alessandro y Emily. Alessandro se emborracha en un bar y coquetea con otra mujer frente a Emily. Emily enfurecida lleva a Alessandro a su casa, donde terminan teniendo un encuentro íntimo mientras él está ebrio. Emily se siente atraída pero también nerviosa por ser su primera experiencia.

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Chapter #12

Alessandro

_Desperté porque escuche un ruido proveniente de la cocina,


con mucha rabieta me levante, colocándome unos shorts de
casa a la rodilla, salir y encontrar al imbécil de mi hermano
trasteando.

¿Qué mierda haces aquí?, te dije que no quería trabajar el


resto de la semana, tu secretaria ya sabe que hacer-.

Ernesto- Es que no tengo nada que hacer-.

Si tienes-.

_Después de disputar con mi hermano, me di un baño


caliente, seguía teniendo frio por el laaaaaaaargo baño de
anoche, me vestí, luego fui a la pastelería, hablo con Charly
unos minutos y luego fui a la casa de Emily.

Ewan- Hola Alessandro – abrió la puerta – pasa-.


Ama- Hola joven, ¿Cómo amanece?-.

Bien, con buena salud, ¿y usted?-.

Ama- Bien – en eso Emily baja las escaleras y cuando ambos


cruzamos miradas, sonrojándonos a la vez.

Ewan- Ahora ambos tienen fiebre, no entiendo-.

Ama- Creo que sé que paso aquí – nos vio coquetamente.

Ewan- Quiero saber-.

Ama- Son cosas de adulto-.

Emily- ¡Ama!-.

Ama- Solo digo – se adentró a la cocina.

Ewan- Emily, ya llego la mama de Diego – tomo unas


maletas – hasta el lunes – salió.
Y… ¿Cómo estás? – camine lentamente hacia ella.

Emily- Bien, supongo, ¿y tú? – Evitaba mirarme.

_El resto de la mañana fue el silencio más sepulcral de la


vida, es que no sé cómo puede estar sintiéndose ella, me
evade, no habla, no responde la mayoría de las cosas, tal vez
no debí haber hecho nada, porque si esto es el precio por
haberla presionado, no quiero saber si no hubiese parado, y
hubiese avanzado a desabrocharme el pantalón.

Mira Emily – deje de comer y aproveche que Ama había


salido de compras, para la cena especial de Emily – sé que lo
que hice estuvo mal, creeme que lo tengo muy presente,
pero, por favor perdoname, si quieres me voy, te dejo para
que asimiles lo que paso, no me odies, porque yo te amo con
una inmensidad tan grande, que ni siquiera las estrellas me
alcanzan para expresar todo lo que me haces sentir-.

Emily- Pero si yo no he dicho nada – dijo inocentemente.

¿Entonces porque no me hablas? – colocamos los platos de


ambos en la mesita de la sala.
Emily- Es que… me da mucha vergüenza lo que paso anoche
– encogió sus hombros – además de que nunca había hecho
algo así en mi vida. Pero a pesar de todo, me gusto vivir esa
experiencia… contigo – ya para eso está hecha un tomate, lo
único que pude hacer fue acercármele y besarla tiernamente.

Me provocas un sinfín de emociones-.

***

Emily- Cariño, enserio, ¿me veo bien?-.

Tienes una semana diciendo lo mismo con cada conjunto que


me muestras-.

Emily- Es que siempre dices lo mismo-.

Porque tengo razón, te ves hermosa-.

Emily- Entonces me quedo con este-.

Gracias al cielo, ¿puedo proceder a llevarte a tu trabajo?-.


Ewan- ¡Esperen! – Tomo mi teléfono – la abuela dijo que
quería una foto, no está aquí, así que lo archivara como tu
primer día-.

Emily- ¿Es enserio? *suspiro*… solo una – poso en el pie de


las escaleras y mientras Ewan tomaba con el teléfono de
Emily, yo también aproveche para tomar fotos, porque no
tengo ni una de ella – borralas Alessandro-.

¿Y porque voy a hacer eso?, si yo quiero ver a lo más


hermoso que tengo todo el tiempo – la aprisione en mis
brazos, acercándome lentamente a su rostro.

Ewan- Que asco-.

Emily- Espera a que te vea con una novia-.

Ewan- No tendré una-.

Emily- Entonces novio-.

Ewan- Iu, los niños no se pueden besar con otros niños-.


Emily- Le voy a decir – sonrió malvadamente.

Que no se te ocurra – la regañe – además, ya es tarde,


vámonos – la tome de la mano.

Ama- Adiós-.

**************************************

Emily

Horacio- ¿ya entendiste lo que harás?-.

Sí, estoy orgullosa de ser su asistente-.

Horacio- Excelente – tomo su teléfono e inicio una llamada –


María, te llamo para el bocadillo de la media mañana, quiero
unos Macarrons, ¿querrás algo Emily? – Pregunto.

Un… pastel… de queso-.


Horacio- Okey, más un pastel de queso – colgó, pero luego
mostro ese gesto de cuando nos percatamos de algo, así que
volvió a coger el teléfono y dijo – no, ordename tarta de oreo
con relleno de caramelo – volvió a colgar – entonces Emily,
Alessandro me dice que todo está de maravilla, no, no, no,
ya se – tomo el teléfono – creo que es mejor manzanas
acarameladas – colgó - ¿entonces Emily?, ¿no hablaras?-.

Eh si…-.

Horacio- Pero que estoy diciendo – retomo el teléfono


interrumpiéndome por completo – traeme un enorme banana
Split con mucho topping de chocolate – colgó.

Como le decía…-.

Horacio- Alto – me callo la boca, pillando el teléfono –


cambie de opinión, ve personalmente a Obsetion Candy para
traerme Yogurt de Nutella, ¿Emily sigues en pie con el
pastel de queso?-.

Si…-.
Horacio- Perfecto… ¿ya estas afuera?, es que ahora quisiera
churos con chocolate – colgó – que la… - tomo el teléfono
con rabia - ¿sabes qué?, quiero las donas más aceitosas que
encuentres, más una coca cero, sabes que me estoy cuidando
– colgó.

Señor…-.

Horacio- Me va a dar un infarto – reanudo el teléfono – Eh


vuelto a cambiar de opinión, quiero una pizza familiar con
esa coca cero, tengo que seguir cuidándome-.

***

María- Aquí está su pizza – la coloco en el escritorio con


algo de rabia – tenga su pastel señorita, ya que no me dijo el
tipo de bebida, también le traje una coca cola – sonrió.

Gracias – la señora se hizo a un lado – jefe, Emm, ¿Cómo


decirle esto?... ¿Está en cinta? – Automáticamente se atarugo
con la pizza y María se rio desde lo lejos – porque ese es el
mismo comportamiento de mi mama, cuando estaba
embarazada de mi hermanito – él lo único que hizo fue
voltear a otro lado. Fuera de esto, el día recurrió tranquilo,
para rápidamente hacerse la hora de salida.
Alessandro- Amorcito, ¿Cómo te fue hoy?-.

Fue demasiado tranquilo, ¿y tú? – Nos dimos un corto beso.

Alessandro- Nada del otro mundo, te informo que Ewan está


con Charlie, si no es que ya está en casa – procedí a
colocarme el cinturón de seguridad - ¿te apetece cenar o ir a
tu casa?-.

Celebremos-.

Alessandro- Sin alcohol-.

*Un rato después*

Alessandro- ¡Viva el alcohol! – Ebrio – mira mi amor – se


me acerco al rostro – esto es por ti – se tomó la copita y
después me beso.

No sigas bebiendo – le tome las mejillas de su sonriente


rostro.
Alessandro- Te adoro-.

Ya vasta, si sigues así no creo que te aguante la pila, vamos a


casa-.

Alessandro- Pero estoy brindando por ti – sirvió otra copita y


el equilibrio de la mano que sostenía la botella se fue a mi
ropa.

No puede ser – me levante.

Alessandro- Perdoname mi amor, perdoname, no te enojes –


dijo entre balbuceos y pucheros, abrazando mi cintura.

No lo estoy – suspire y le acaricie el cabello – dejame ir al


baño, no tardo – el asintió y yo me aleje de él poco a poco, al
llegar al baño, me quite la falda, quedando con el short stress
que siempre me coloco debajo de una falda holgada,
colocándome mi abrigo, para que así ni me vieran tanta piel
en esta tasca, al salir, vi a un chico y Alessandro hablar, se
notaba igual o peor de ebrio que Alessandro, cuando me
acerque pude escuchar de lo que hablaban.

Alessandro- ¿Quién eres después de todo?-.


+Me llamo Jeff, y soy tu conciencia-.

Alessandro- ¡Mucho gusto conciencia!-.

¿Ya es enserio?

Jeff- Hermosa – llamo a la camarera – tráiganos sus mejores


Shots de tequila – la chica asintió – las mujeres son esa
manzana que no puedes morder, porque la hechas a perder-.

Alessandro- Yo quiero hacer tanto con el amor de mi vida,


pero temo que con pasarme de la raya lo estropee todo-.

Jeff- Te entiendo hermano, una vez me acosté con mi jefe,


pero no fue mucha intrascendencia, hasta ahora, quiero a
alguien que lo haga conmigo como mi jefe, dios, es como
¡quítense que yo si le doy!-.

Alessandro- Yo solo amo y adoro a mi Emily – en eso llego


la camarera pero con la ramera más desabrochada para que
se le viera más busto e insinuándoseles con gestos.
Camarera- Aquí tienen, va por la casa – les dejo papelitos a
ambos, guiñándoles el ojo.

Jeff- ¡Me encanta esta chica! – Alzo los brazos.

¡A mí también! – La puta esa se alejó sonriendo


juguetonamente.

Esta zorra – dije entre dientes – Ale, ¿a mí también qué? –


sonreí siniestramente, tirando mi falda en la mesa y cruzando
los brazos con los ojos entrecerrados – nos vamos – recogí
mis cosas, le saque las llaves de la chaqueta y lo arrastre
fuera de ese maldito lugar – entra – abrí la puerta de atrás y
como niño regañado, entro, yo maneje hasta su departamento
y como fue un desafío llevarlo hasta su puerta, pero eso no
era todo, yo como toda celosa fuera de mis cabales, lo
empuje hasta el interior del lugar, cerré la puerta con llave,
lo lleve a la habitación, esa también la cerré con llave, con
mucha desesperación le quite los zapatos y los jeans, para
después colocarme sobre él, y besarlo con toda la lujuria que
guardo en mi ser, él estaba atónito por completo, pero no
tardo en seguirme el ritmo y colocar sus manos en mi
trasero, sin vacilar, ¿Por qué sus besos me ponen tan
caliente?, es que, sus besos, sus manos, todo me excita, y
dios, cuando me toco hace una semana, fue mi primera y sin
dudas una experiencia que me encanto.
Alessandro- Te estas aprovechando de mí – dijo mientras
descendía a mi cuello.

Es que si tu no avanzas me vuelvo loca – dicho eso empezó a


consumir, porque besar no entra en este panorama,
retomando, a engullir mi cuello, mis gemidos no tardaron en
hacer presencia – ahí, Alessandro – mis manos atrapaban su
cabeza y mis dedos sus cabellos, por cuenta propia nuestros
cuerpos hacían un vaivén, así sentía su virilidad muy erecta
en mi entrepierna, si no tuviera mi short y la braga, diría que
me embiste con ganas, pero moría por curiosear y lo libere
de ese bóxer y carajo, era muy grande.

Alessandro- ¿A qué quieres llegar muchachita? – Mi sonrojo


se hizo más grande.

¡Calla!, no se de estas cosas – con mis manitas pequeñas


tome su miembro, y mierda, se sentía el doble de grande,
pero con mucho valor, empecé a masajearlo.

Alessandro- *gruño* Me estas provocando ¿verdad? –


mordía su labio inferior.
Concentrate en otra cosa y no me interrumpas – dije casi en
un hilo de voz por la vergüenza, cosa que lo vio obligado a
quitarme el abrigo, seguido de la camisa, con mucha
dificultad me quito el short, volví a estar en sus piernas
entonces el metió su rostro en mis senos, levantando mi
brasier, introdujo su mano en mi braga, donde con un dedo
masajea mi entrada y yo seguí con su miembro, pero mis
movimientos tímidos se volvieron unos más confiados y con
mucha desesperación, lujuria y deseo – Ale – gemí.

Alessandro- Mily – gimió subiendo a mi rostro y besándome


salvajemente, haciendo que mis movimientos de manos
aumentaran – estás haciendo… que… me venga – dijo entre
espasmos.

Tu igual – el aumento su movimiento de tres dedos en mi


entrada y ambos entre tanto toqueteo, besos exasperados, nos
vinimos, el en nuestros abdómenes y yo en su mano,
quedando extasiados, recostándome y el a mi lado, ambos
acomodamos lo poco que nos cubría – Ale, te Amo-.

Alessandro- Yo también te Amo – me dio un último beso,


me quito los zapatos y nos cubrió, para dormirnos abrazados.

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