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VIGILIA DE PENTECOSTÉS
Lo que se debe preparar
La Iglesia se ambientará con sencillez y con dignidad
Se buscarán los cantos de alabanza para los momentos iniciales. Los demás cantos de la
misa se hacen como de costumbre.
Las vestiduras litúrgicas son de color rojo
Para la aspersión se dispone una Fuente Bautismal, ojalá con el agua bendecida en
Pascua. También la Caldereta con el hisopo.
Turíbulo con la naveta y el incienso
Debe tenerse en el espacio litúrgico preparado el Cirio Pascual encendido.
Deben disponerse delante del altar siete candeleros para colocar allí los cirios en el
lucernario cerca al cirio pascual.
Se usará para la misa la oración sobre las ofrendas, el Prefacio de la misa de la Vigilia
de Pentecostés.
La oración post comunión y la Bendición Final son también de la Vigilia de la
Solemnidad de Pentecostés.
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Canto de entrada
El Celebrante
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén
El Celebrante
La gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del
Espíritu Santo estén con ustedes.
El Celebrante
En esta noche, gozoso reflejo de las noches santas que iluminan el camino de la
Iglesia, de la noche del Nacimiento del Señor, de la noche de su Pascua Gloriosa,
nos hemos congregado para velar y orar, para pedir la gracia de un renovado
Pentecostés, para suplicar que el Espíritu de Consuelo y Fortaleza renueve en la
Iglesia y en el mundo la gracia que regaló a los discípulos de Jesús cuando
descendió sobre ellos cincuenta días después de la victoria del Señor sobre la
muerte y el pecado.
Nosotros proclamamos hoy la vida y la esperanza, porque Jesús nos prometió su
presencia y la fuerza del Espíritu Divino que hizo brotar la vida en la creación, que
llenó de vida la historia del pueblo santo, que restaura el corazón de cuantos
sufren.
Vivamos con fe los signos, unidos a la Madre del Señor, acojamos la Palabra y
abramos el corazón a la gracia del Espíritu Santo que colma con sus dones a su
Iglesia.
PRIMER MOMENTO
LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO
LUCERNARIO
Delante del Cirio Pascual, el celebrante dice
En la noche de la Pascua de este año, encendimos esta luz como signo de
resurrección y de esperanza.
Por eso, te rogamos, Señor, que esta luz encendida en honor de tu Nombre,
continúe ardiendo para disipar la oscuridad de esta noche y nos recuerde a
Jesucristo, tu Hijo, que, resucitado de entre los muertos, brilla sereno para el
género humano prometiéndonos el Espíritu Santo como luz que llena de vida al
mundo.
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R. Amén
Hace una reverencia al Cirio Pascual y si es posible lo inciensa, mientras se
canta.
Oh Cristo tu eres luz santa y alegre del Padre, grande e inmortal salvador.
Canto apropiado
LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO
El celebrante va diciendo cada una de las invocaciones apenas se van encendiendo
los cirios frente al altar. La luz se toma del cirio pascual.
DON DE SABIDURÍA
Se enciende el cirio
El Celebrante
Dios de amor, regálanos la Sabiduría, la que acompaña con su gracia a quienes nos
han enseñado a vivir, haz que aprendamos a saborear los secretos de tu amor y a
vivir en santidad.
DON DE CONSEJO
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, el don del consejo, así sabremos mostrar el camino del bien
a nuestros hermanos, podremos mostrar el camino de la fe a todos y podremos
aprender a dejarnos conducir por el camino del amor de Dios.
DON DE CIENCIA
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, el don de la Ciencia, para que, ilustrados en los valores de la
fe verdadera, sepamos guardar en el corazón tus enseñanzas que superan todo
saber.
DON DE FORTALEZA
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, la fuerza que de ti procede para vencer las acechanzas del
mal, para caminar por tus senadas, para vivir en tu amor, fortalecidos por tu gracia,
capaces de dar aliento y paz a los que sufren.
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DON DE ENTENDIMIENTO
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, la capacidad de entender el amor con el que nos regalas paz
y esperanza, que nuestra inteligencia, iluminada por el esplendor de la verdad,
construya la vida y transforme el mundo con tu amor.
DON DE PIEDAD
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, la piedad verdadera, el amor profundo y humilde, la capacidad
de glorificarte con nuestra vida, infunde en el alma de tu Iglesia el anhelo de santidad
y de gracia.
DON DE TEMOR DE DIOS
Se enciende el cirio
El Celebrante
Danos, Dios de amor, la gracia de tu santo temor, el propósito de nunca ofenderte,
la voluntad de seguir tus mandamientos, el firme deseo de ser fieles a tu voluntad.
Canto apropiado
SEGUNDO MOMENTO
LA PALABRA DE DIOS
INTRODUCCIÓN A LA LITURGIA DE LA PALABRA
Monición
Queridos hermanos.
Hemos iniciado ya la celebración de la vigilia de Pentecostés imitando a los
apóstoles y a los discípulos que, con María, la madre de Jesús. Perseveraban en
oración. Aguardando la venida del Espíritu Santo, conforme a la promesa del
Señor.
Escuchemos ahora la palabra de Dios con profunda atención. Meditemos los
prodigios que hizo Dios a favor de su pueblo y pidamos que el Espíritu Santo, que
el padre envió como primicia para los creyentes, lleve a plenitud su obra en el
mundo.
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PRIMERA LECTURA
Monición
El Espíritu Divino viene para permitirnos un mismo lenguaje para expresarnos. Es
el lenguaje del amor, el de la gracia, el de la vida. Dios nos ofrece en esta palabra
una invitación a buscar la unidad, el amor verdadero que supere toda división y nos
una en la verdad y en la esperanza.
Y se proclama la Lectura con su salmo
Del libro del Génesis (11,1-9)
En aquel tiempo, toda la tierra tenía una sola lengua y unas mismas palabras. Al
emigrar los hombres desde el oriente, encontraron una llanura en la región de
Sinaar y allí se establecieron. Entonces se dijeron unos a otros: Vamos a fabricar
ladrillos y a cocerlos. Utilizaron, pues, ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez
de mezcla. Luego dijeron: Construyamos una ciudad y una torre que llegue hasta el
cielo, para hacernos famosos antes de dispersarnos por la tierra. El Señor bajó a
ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo y se dijo: Son un
solo pueblo y hablan una sola lengua. Si ya empezaron esta obra, en adelante
ningún proyecto les parecerá imposible. Vayamos, pues, y confundamos su lengua,
para que no se entiendan unos con otros. Entonces el Señor los dispersó por toda
la tierra y dejaron de construir su ciudad; por eso, la ciudad se llamó Babel, porque
ahí confundió el Señor la lengua de todos los hombres y desde ahí los dispersó por
la superficie de la tierra.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 32
R. Dichoso el pueblo que Dios eligió por suyo. Aleluya.
El señor deshace los planes de las naciones.
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del señor subsiste por siempre,
Hoy los proyectos de su corazón, de edad en edad. R.
Dichosa la nación, cuyo Dios es el señor:
dichoso el pueblo que él eligió por suyo.
El señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres R.
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Desde su morada observa
a todos los habitantes de la Tierra:
Él modeló, cada corazón,
y comprende todas sus acciones.R.
Terminada la lectura con su salmo el Celebrante dice
Oremos
Dios de amor, que en esta noche
nos concedes acoger tu Espíritu de amor,
haz que la Iglesia extendida de uno a otro confín de la tierra,
sea en medio del mundo, dividido por odios y discordias,
instrumento de tu paz y vínculo de amor para todos los pueblos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios,
por los siglos de los siglos.
R. Amén.
SEGUNDA LECTURA
Monición
Dios se manifiesta a Moisés en el Monte Sinaí, en medio de truenos, sonido de
trompetas y fuego: lenguaje que Lucas emplea para describir la irrupción del
Espíritu en la primera comunidad el día de Pentecostés.
Y se proclama la Lectura con su salmo
Del libro del Éxodo (19, 3-8.16-20)
En aquellos días, Moisés subió al monte Sinaí para hablar con Dios. El Señor lo
llamó desde el monte y le dijo: Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los
hijos de Israel: Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los
he levantado a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si
escuchan mi voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los
pueblos, aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de
sacerdotes y una nación consagrada. Estas son las palabras que has de decir a los
hijos de Israel. Moisés convocó entonces a los ancianos del pueblo y les expuso
todo lo que el Señor le había mandado. Todo el pueblo, a una, respondió: Haremos
cuanto ha dicho el Señor. Al rayar el alba del tercer día, hubo truenos y
relámpagos; una densa nube cubrió el monte y se escuchó un fragoroso resonar de
trompetas. Esto hizo temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Moisés hizo
salir al pueblo para ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del
monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él
en medio del fuego. Salía humo como de un horno y todo el monte retemblaba con
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violencia. El sonido de las trompetas se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba
y Dios le respondía con truenos. El Señor bajó a la cumbre del monte y le dijo a
Moisés que subiera.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Daniel 3
R. A ti gloria y alabanza por los siglos. Aleluya.
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.
Bendito sea tu nombre santo y glorioso. R.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
Bendito eres sobre el trono de tu reino R.
Bendito, eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas, los abismos.
Bendito eres en la bóveda del cielo.R.
Terminada la lectura con su salmo el Celebrante dice
Oremos
Señor Dios, lleno de poder,
que levantas al hombre caído
y lo conservas en tu fidelidad;
aumenta el número de los que serán renovados
por tu gracia santificante
y haz que tu Espíritu conduzca siempre
a todos los bautizados.
Por nuestro Señor Jesucristo, Tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
R. Amén
TERCERA LECTURA
Monición
El Espíritu Santo es Señor y dador de vida. Ezequiel nos presenta esa visión en la
cual Dios infunde su Espíritu sobre huesos y éstos reviven, porque ahí donde todo
parece muerte, el poder del Espíritu Santo hace que existe vida.
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Y se proclama la Lectura con su salmo
Del libro del profeta Ezequiel (37, 1-14)
En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí y, con su Espíritu, el Señor
me sacó y me colocó en medio de un valle todo lleno de huesos. Me hizo dar
vueltas y vueltas en torno a ellos: eran innumerables sobre la superficie del valle y
estaban completamente secos.
Me pregunto: —«Hijo de Adán, ¿podrán revivir estos huesos?». Yo respondí: —
«Señor, tú lo sabes». Él me dijo: —«Pronuncia un oráculo sobre estos huesos y
diles: “¡Huesos secos, escuchad la palabra del Señor! Así dice el Señor a estos
huesos: Yo mismo traeré sobre vosotros espíritu, y viviréis. Pondré sobre vosotros
tendones, haré crecer sobre vosotros carne, extenderé sobre vosotros piel, os
infundiré espíritu, y viviréis. Y sabréis que yo soy el Señor”».
Y profeticé como me había ordenado y, a la voz de mi oráculo, hubo un estrépito, y
los huesos se juntaron hueso con hueso. Me fijé en ellos: tenían encima tendones,
la carne había crecido, y la piel los recubría; pero no tenían espíritu.
Entonces me dijo: —«Conjura al espíritu, conjura, hijo de Adán, y di al espíritu: “Así
dice el Señor: De los cuatro vientos ven, espíritu, y sopla sobre estos muertos para
que vivan”». Yo profeticé como me había ordenado; vino sobre ellos el espíritu, y
revivieron y se pusieron en pie. Era una multitud innumerable.
Y me dijo: —«Hijo de Adán, estos huesos son la entera casa de Israel, que dice:
“Nuestros huesos están secos, nuestra esperanza ha perecido, estamos
destrozados.” Por eso, profetiza y diles: “Así dice el Señor: Yo mismo abriré
vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a
la tierra de Israel. Y, cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros
sepulcros, pueblo mío, sabréis que soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis;
os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago”». Oráculo
del Señor.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Del Salmo 106
R. Demos gracias al Señor, porque su misericordia es eterna. Aleluya.
Que lo digan aquellos que el Señor
rescató del poder del enemigo,
los que reunió de todos los países
donde estaban dispersos y cautivos.R.
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Caminaban sin rumbo
por el yermo sin agua,
sin hallar el camino
de ciudad habitada;
hambrientos y sedientos
su vida se agotaba R.
Pero el Señor clamaron en su angustia,
Él los libró de su desgracia
y lo llevó por el camino recto
a ciudad habitada.R.
Den gracias al Señor por su bondad,
pues a favor del hombre hace portentos,
Sació a los que tenían sed
y dejó a los hambrientos satisfechos.R.
Terminada la lectura con su salmo el Celebrante dice
El Celebrante
Oremos
Señor, Dios todo poderoso,
que restauras al hombre caído
y, una vez restaurado, lo conservas,
aumenta el número de los que son renovados
por tu acción santificadora
y haz que todos los que reciben la purificación bautismal
sean guiados siempre por tu inspiración.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén
CUARTA LECTURA
Monición
Joel anuncia que el Espíritu será derramado y profetizarán mayores y jóvenes: esta
es la explicación que da Pedro, en la mañana de Pentecostés, ante la evidencia de
los carismas del Espíritu.
Y se proclama la Lectura con su salmo
Del libro del profeta Joel (3, 1-5)
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Esto dice el Señor Dios: Derramaré mi espíritu sobre todos; profetizarán sus hijos y
sus hijas, sus ancianos soñarán sueños y sus jóvenes verán visiones. También
sobre mis siervos y mis siervas derramaré mi espíritu en aquellos días. Haré
prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego, columnas de humo. El sol se
oscurecerá, la luna se pondrá color de sangre, antes de que llegue el día grande y
terrible del Señor. Cuando invoquen el nombre del Señor se salvarán, porque en el
monte Sión y en Jerusalén quedará un grupo, como lo ha prometido el Señor a los
sobrevivientes que ha elegido.
Palabra de Dios
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 103
R. Envía Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al señor, Alma mía;
Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto. R.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con maestría!
La tierra está llena de tus creaturas.
Bendice al Señor, alma mía. R.
Todos los vivientes aguardan
que les des de comer a su tiempo;
les das el alimento y lo recogen,
abres tu mano y se sacian tus bienes. R.
Si retiras tu aliento,
toda creatura muere y vuelve al polvo.
Pero envías tu espíritu, que da vida,
y renuevas el aspecto de la tierra. R.
El Celebrante
Oremos
Dios todopoderoso y eterno,
tú has querido prolongar la celebración del misterio pascual
durante cincuenta días; has que los pueblos dispersos se congreguen
y las diversas lenguas se unan en la proclamación
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de la gloria de tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
R. Amén
HIMNO DEL GLORIA
Se prosigue con la Oración Colecta
Oremos
Oh Dios, que por el misterio de Pentecostés
santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones;
derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra
y no dejes de realizar hoy, en el corazón de tus fieles,
aquellas mismas maravillas que obraste
en los comienzos de la predicación evangélica.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y
reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
R. Amén.
EPISTOLA
Monición
San Pablo en su carta a los romanos nos explica algunas de las funciones del
Espíritu Santo, además de las que ya escuchamos en las lecturas del Antiguo
Testamento. Este Espíritu clamará por nosotros también esta noche.
El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos (8, 22-27)
Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores
de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del
Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra
condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo. Porque ya es nuestra la
salvación, pero su plenitud es todavía objeto de esperanza. Esperar lo que ya se
posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee?
En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con
paciencia. El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos
pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con
gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce
profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu
ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Palabra de Dios
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Monición
Jesús promete a los suyos que les enviará su Espíritu con la expresiva
comparación de los «torrentes de agua viva» que brotarán dentro del creyente.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de
tu amor. R/.
EVANGELIO
Del santo Evangelio según San Juan (7, 37-39)
El último día, el más solemne de las fiestas, Jesús en pie gritaba: —El que tenga
sed, que venga a mí; el que cree en mí que beba. (Como dice la Escritura: de
sus entrañas manarán torrentes de agua viva.) Decía esto refiriéndose al Espíritu,
que habían de recibir los que creyeran en él. Todavía no se había dado el Espíritu,
porque Jesús no había sido glorificado.
Palabra del Señor
TERCER MOMENTO
SIGNOS BAUTISMALES
RENOVACIÓN DE LA GRACIA DEL BAUTISMO Y DE LA CONFIRMACIÓN
En la Vigilia del día gozoso de Pentecostés, anual memoria de las maravillas que el
Espíritu Divino realizó al inicio de la evangelización, renovemos nuestra fe y
reavivemos la gracia recibida en los sacramentos del Bautismo y la Confirmación.
El Celebrante
¿Renuncian al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
Asamblea
Sí, renuncio
El celebrante
¿Renuncian a todas las seducciones del mal para que el pecado no los esclavice?
Asamblea
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Sí, renuncio
El Celebrante
¿Renuncian a Satanás, autor y fuente de pecado?
Asamblea
Sí, renuncio
El Celebrante
Hagamos ahora nuestra profesión de fe
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo
lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido
del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, por
quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó
del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen y se hizo
hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y
fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está
sentado a la derecha del Padre, y de nuevo vendrá con gloria a juzgar a vivos y
muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los
profetas. Creo en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica, confieso que
hay un solo bautismo para el perdón de los pecados, Espero la resurrección de los
muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Compromisos
El celebrante
Una vez hemos profesado nuestra fe,
¿Quieren seguir siendo fieles a la gracia recibida en los sacramentos de la Iniciación
Cristiana?
La asamblea
R. Sí, quiero
El celebrante
¿Quieren seguir anunciando con la vida la presencia renovadora del Espíritu Santo?
La asamblea
R. Sí quiero
El celebrante
¿Quieren vivir la alegría de la fe en comunión con toda la Iglesia, con el Papa, con
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nuestros Obispos y con cuantos anuncian el Reino de la paz y de la verdad?
La asamblea
R. Sí, quiero
El celebrante
¿Quieren dejarse iluminar y guiar por la luz y la fuerza del Espíritu Divino que se
nos ha dado en la gracia del Bautismo y en la alegría de la Confirmación?
La asamblea
R. Sí, quiero
El celebrante
Digamos con fe
Esta es nuestra fe,
esta es la fe de la Iglesia
que nos alegramos de profesar
en Cristo Jesús.
Amén.
Bendición del agua
Dios todopoderoso y eterno
que por medio del agua,
fuente de vida y medio de purificación,
quisiste limpiarnos del pecado
y darnos el don de la vida eterna,
dígnate bendecir † esta agua,
para que sea signo de tu protección
en este día consagrado a ti, Señor.
Por medio de esta agua
renueva también en nosotros la fuente viva de tu gracia,
y líbranos de todo mal de alma y cuerpo,
para que nos acerquemos a ti
con el corazón limpio
y recibamos dignamente tu salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
El celebrante rocía al pueblo con el agua bendita, mientras se recita la siguiente
antífona, u otro canto bautismal.
Antífona: Cfr. Ez 47, 1.9
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Vi brotar agua del lado derecho del templo, aleluya; y todos aquellos, a los que
esta agua alcanzó, fueron salvados y cantan: aleluya, aleluya.
ORACIÓN DE LOS FIELES
LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
Reunidos para celebrar la plenitud de la revelación del amor de Dios, en este día
gozoso de Pentecostés, presentamos nuestras necesidades diciendo:
Oh, Señor, escucha y ten piedad.
Por la Iglesia, para que unida al Papa Francisco en la caridad, sea constructora
de paz en medio del mundo, Roguemos al Señor
Por nuestros pastores para que, imitando la mansedumbre y la bondad del
Pastor de los pastores, hagan crecer en la esperanza a cuantos les han sido
encomendados, Roguemos al Señor
Por los sacerdotes y diáconos, para que, enriquecidos con la prudencia, sigan
sirviendo al Pueblo de Dios que se les ha confiado. Roguemos al Señor
Por los que gobiernan las naciones para que, movidos por la paciencia, sean
servidores de la unidad y de la reconciliación. Roguemos al Señor
Por los hogares, para que, valorando la modestia, la castidad, trabajen unidos
en el gozo de la fe y alienten a todos a vivir en el amor de Dios. Roguemos al
Señor.
Acoge, Señor, nuestras súplicas confiadas que
te presentamos por mediación de
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén
La misa prosigue con todos los elementos de la misa de la vigilia de Pentecostés:
oraciones, prefacio. Se recomienda la Plegaria eucarística III y puede impartirse la
bendición solemne para este día.
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