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UNASUR: Integración Suramericana y Objetivos

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) es una organización intergubernamental creada en 2008 e integrada por 12 países suramericanos. Su objetivo principal es promover la integración política, social y económica en la región en áreas como diálogo, educación y medio ambiente. Sus órganos principales son el Consejo de Jefes de Estado, el Consejo de Cancilleres y la Secretaría General.

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UNASUR: Integración Suramericana y Objetivos

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) es una organización intergubernamental creada en 2008 e integrada por 12 países suramericanos. Su objetivo principal es promover la integración política, social y económica en la región en áreas como diálogo, educación y medio ambiente. Sus órganos principales son el Consejo de Jefes de Estado, el Consejo de Cancilleres y la Secretaría General.

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UNASUR

La Unión de Naciones Suramericanas es una organización intergubernamental dotada de


personalidad jurídica internacional, integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia,
Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, cuyo principal objetivo es
construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural,
social, económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad al diálogo político, las políticas
sociales, la educación, la energía, la infraestructura, el financiamiento y el medio ambiente, entre
otros, con miras a eliminar la desigualdad socioeconómica, lograr la inclusión social y la
participación ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetrías en el marco del
fortalecimiento de la soberanía e independencia de los Estados.

El Tratado constitutivo de UNASUR (TCU) fue firmado el 23 de Mayo de 2008 en el marco de la


Reunión Extraordinaria de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en la ciudad de Brasilia,
Brasil. Desde el 11 de marzo de 2011 el referido Tratado entro en vigencia después de que Uruguay
hiciera entrega del documento de ratificación al Gobierno de Ecuador, depositario del referido
Tratado. Actualmente los doce Estados firmantes han ratificado el Tratado por sus Congresos
Nacionales.

DE LA COMUNIDAD SURAMERICANA A LA UNIÓN SURAMERICANA DE NACIONES

La I Cumbre Energética Suramericana celebrada en Isla Margarita el 16 y 17 de abril de 2007 reunió


por primera vez a los Presidentes suramericanos para debatir este tema en concreto.

La Cumbre Energética resultó ser un importante paso para la integración del subcontinente, ya que
ocurrió un cambio relevante en la matriz política del bloque. La Comunidad Suramericana de
Naciones pasó a ser llamada Unión de Naciones Suramericanas. La propuesta de cambio de nombre
fue realizada por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con el objetivo de acelerar el proceso de
integración. En el sentido más amplio, la Unión de Naciones Suramericanas desea ser algo más que
una comunidad, quiere con el cambio de nombre, cambiar el concepto de integración y agregar
mayor valor político al proceso.

Se instituyó en Isla Margarita, que la Unasur contaría con una Secretaría Ejecutiva Permanente para
sustituir la Secretaría Pro Tempore, cuya sede se instalaría en Quito. Dicho organismo se transformó
en Secretaria General de Unasur, y su primer Secretario fue el expresidente argentino Néstor
Kirchner. Con su fallecimiento en octubre de 2010, la Secretaria General de UNASUR empezó a
buscar un sustituto para el cargo. Entre los nombres destacados está el Presidente de Brasil, Lula da
Silva.

TRATADO CONSTITUTIVO DE UNASUR

La celebración de la Cumbre Extraordinaria de la Unasur en Brasilia, el 23 de mayo de 2008, fue un


gran paso para la integración del subcontinente. Después de meses de debate entre los Delegados y
Ministros sobre el formato que debería asumir el proceso de integración, se aprobó el texto final del
Tratado Constitutivo de la UNASUR. El documento aprobado por unanimidad por los Presidentes es
el resultado de la discusión sobre los acuerdos de más de tres años de cumbres, Cuzco (2004),
Brasilia (2005), Cochabamba (2006) e Isla Margarita (2007). Es el primer Tratado Internacional
negociado y firmado en conjunto por la totalidad de los países suramericanos. La Unasur nació como
una organización dotada de personalidad jurídica internacional, con su Tratado Constitutivo y
enmiendas depositadas en la Secretaría de la ONU.

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El objetivo central de la UNASUR es construir de manera participativa y consensuada, un espacio de
integración y unión en lo cultural, social, económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad
al diálogo político, las políticas sociales, la educación, la energía, la infraestructura, el financiamiento
y el medio ambiente. Se debe entender que “espacio” hace relación a una visión geográfica
(Suramérica), pero también temática, en las cuales un proceso de integración tenga lugar. Para
complementar el objetivo principal del bloque, se confirmaron veintiuno específicos:

 fortalecimiento del diálogo político entre los estados miembros;


 desarrollo social y humano con equidad e inclusión;
 erradicación del analfabetismo, el acceso universal a una educación de calidad;
 integración energética;
 desarrollo de una infraestructura para la interconexión de la región;
 integración financiera;
 protección de la biodiversidad, los recursos hídricos y los ecosistemas;
 desarrollo de mecanismos concretos y efectivos para la superación de las asimetrías, logrando
así una integración equitativa;
 consolidación de una identidad suramericana;
 acceso universal a la seguridad social y a los servicios de salud;
 cooperación en materia de migración;
 cooperación económica y comercial;
 integración industrial y productiva, con especial atención en las pequeñas y medianas
empresas, las cooperativas, las redes y otras formas de organización productiva;
 definición e implementación de políticas y proyectos comunes o complementarios de
investigación, innovación, transferencia y producción tecnológica;
 promoción de la diversidad cultural y de las expresiones de la memoria y de los
conocimientos de los pueblos de la región;
 participación ciudadana;
 coordinación entre los organismos especializados de los Estados Miembros, teniendo en
cuenta las normas internacionales, para fortalecer la lucha contra el terrorismo, la corrupción,
el problema mundial de las drogas, la trata de personas, el tráfico de armas pequeñas y ligeras,
el crimen organizado transnacional y otras amenazas;
 promoción de la cooperación entre las autoridades judiciales de los Estados Miembros de
Unasur;
 intercambio de información y de experiencias en materia de defensa;
 cooperación para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana;
 cooperación sectorial como un mecanismo de profundización de la integración suramericana,
mediante el intercambio de información, experiencias y capacitación.

¿QUE ES LA UNASUR?
En la III Cumbre de Jefes de Estado de América del Sur, realizada el 08 y el 09 de diciembre de 2004
en Perú, los Presidentes decidieron crear la Comunidad Suramericana de Naciones con la firma de la
Declaración de Cuzco. Los países firmantes de este documento fueron Argentina, Bolivia, Brasil,
Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. La asociación
entre los doce países suramericanos que pretende integrar la región en el ámbito político, económico
y social.

El proyecto de integración, venía siendo debatido desde las Cumbres de Brasilia (2000), y de
Guayaquil (2002) con el principal objetivo de conformar una agenda de desarrollo común que fuera
capaz de reducir la pobreza en la región. La Comunidad Suramericana de Naciones nació en un
momento de cambios en el escenario internacional, donde la globalización es el fenómeno más
importante ocurrido en la transición para el tercer milenio. La globalización estimuló al proceso de

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integración entre países que comparten territorio, por su voluntad de participar activamente en el
escenario internacional. La integración de los países de América del Sur quiere sacar provecho de la
globalización para reforzar el papel del bloque en el escenario internacional con acciones que se
traduzcan en resultados internos.

El 16 de abril del 2007 en Isla Margarita, Venezuela, la Comunidad Suramericana de Naciones pasó
a llamarse Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Una decisión unánime entre los
Presidentes suramericanos, que busca la superación de la idea de “comunidad de naciones” para
asumir el concepto de “unión” entre pueblos y naciones. El Tratado Constitutivo de la UNASUR fue
suscrito en Brasilia, el 23 de mayo de 2008.

ORGANISMOS OFCIALES
La UNASUR está formada por un Consejo de Jefes/as de Estado y Gobierno, Consejo de Ministros
de Relaciones Exteriores, Consejo de Delegados/as y una Secretaría General. Estos cuatro órganos
pueden convocar reuniones ministeriales, sectoriales, y podrán formarse grupos de trabajo
permanente o temporal. El Tratado Constitutivo de la Unasur aprobó la conformación del Parlamento
Suramericano con sede en Cochabamba, cuyas bases serían materia para un protocolo adicional al
Tratado.  Se dejó a cargo de los Parlamentos nacionales, Subregionales y regionales la elaboración de
una propuesta para conformar el Parlamento Suramericano.

El órgano máximo de la Unasur es el Consejo de Jefes de Estado, seguido del Consejo de Ministros.
En la jerarquía institucional, el Consejo de Delegados es el tercer órgano en importancia, por
considerarse que en esta fase inicial del proceso de integración es necesario la participación de todos
los Estados miembros y el contacto directo con los presidentes. Los Delegados de Unasur son
elegidos por cada país y se reúne cada dos meses para debatir los temas de la integración y dar mayor
dinamismo al proceso. Está en contacto directo con los Grupos de Trabajo e Instituciones. El cuarto
órgano es la Secretaría de la Unasur, responsable de coordinar la agenda y administrar el proceso. El
Tratado Constitutivo admite la creación de nuevas instituciones para fortalecer la integración, que en
un principio había sido negado en la Declaración de Cuzco.

Las normativas serán adoptadas por consenso. De esa forma, los Estados están seguros que será
tomado en cuenta a la hora de decidir, ya que, ninguna decisión puede ser tomada en contra de uno de
ellos. Cabe destacar que, cada país podrá optar por implementar una decisión parcialmente. En el
caso de que una propuesta no sea objeto de consenso, la propuesta solamente puede volver a
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presentarse seis meses después de su debate. Es la garantía que tienen todos los Estados
Suramericanos de incidir en el proceso de integración.

El Consejo de Jefes/as de Estado y Gobierno es el responsable de establecer los lineamientos


políticos, planes de acción, programas y proyectos del proceso de integración suramericana y decidir
las prioridades para su implementación; convocar Reuniones Ministeriales Sectoriales y crear
Consejos de nivel Ministerial; decidir sobre las propuestas presentadas por el Consejo de Ministras y
Ministros de Relaciones Exteriores; adoptar los lineamientos políticos para las relaciones con
terceros. Las reuniones de los Presidentes tendrán periodicidad anual, como ya venían siendo
realizadas en el contexto de la Comunidad Suramericana. El Tratado prevé la realización de Cumbres
Extraordinarias, que podrán ser convocadas por la Presidencia Pro Tempore a través de la petición de
uno de los estados miembros.

La UNASUR cuenta con una Presidencia Pro Tempore rotativa y con periodicidad anual. Las
responsabilidades de la Presidencia Pro Tempore es preparar, convocar y presidir las reuniones de los
órganos de Unasur; presentar para su consideración el Programa anual de actividades de Unasur, con
fechas, sedes y agenda de las reuniones de sus órganos en coordinación con la Secretaría General;
representar a Unasur en eventos internacionales, y asumir compromisos y firmar Declaraciones con
terceros, previo consentimiento de los órganos correspondientes .

El Consejo de Ministros/as de Relaciones Exteriores debe reunirse cada semestre, pudiendo convocar
la Presidencia Pro Tempore a reuniones extraordinarias a petición de la mitad de los Estados
Miembros. Tiene entre sus atribuciones coordinar posiciones en temas centrales de la integración
suramericana; desarrollar y promover el diálogo político y la concertación sobre temas de interés
regional e internacional; proponer proyectos de Decisiones y preparar las reuniones del Consejo de
Jefes/as de Estado; realizar el seguimiento y evaluación del proceso de integración en su conjunto;
aprobar el Programa anual de actividades y el presupuesto anual de funcionamiento de Unasur;
aprobar el financiamiento de las iniciativas comunes; implementar los lineamientos políticos en las
relaciones con terceros; aprobar resoluciones y reglamentos de carácter institucional; crear Grupos de
Trabajo en el marco de las prioridades fijadas por el Consejo de Jefes de Estado. Este organismo
sigue las pautas trazadas por la Comunidad Suramericana asumiendo más responsabilidad referente
al presupuesto de la UNASUR.

El Consejo de Delegados/as debe estar formado por un representante de cada estado miembro y se
reúne cada dos meses, en el país que ejerce la Presidencia Pro Tempore u otro acordado. Entre sus
responsabilidades está:  implementar mediante la adopción de las disposiciones pertinentes, las
decisiones del Consejo de Jefes/as de Estado, y las resoluciones del Consejo de Ministros/as de
Relaciones Exteriores, con el apoyo de la Presidencia Pro Tempore y la Secretaría General. Preparar
las reuniones del Consejo de Ministros y elaborar proyectos de decisiones, resoluciones y
reglamentos para su  consideración;  compatibilizar y coordinar las iniciativas de Unasur con otros
procesos de integración regional y subregional vigentes, con la finalidad de promover la
complementariedad de esfuerzos; conformar, coordinar y dar seguimiento a los Grupos de Trabajo;
dar seguimiento al diálogo político y a la concertación sobre temas de interés regional e
internacional; promover los espacios de diálogo que favorezcan la participación ciudadana en el
proceso de integración suramericana; proponer al Consejo de Ministros/as de Relaciones Exteriores
el proyecto de presupuesto ordinario anual de funcionamiento para su consideración y aprobación.

Los Grupos de trabajo se forman según el dialogo y cooperación entre ámbitos específicos como
Integración Financiera, Infraestructura, Energía, Políticas Sociales, Educación, y Mecanismos de
solución de controversias en materia de inversiones. Estos grupos están formado por representantes
de cada país y debe estar en constante contacto con las instituciones como la CAN, el Mercosur,
ALADI, entre otras. Para los grupos de trabajo, las decisiones se aprueban teniendo en cuenta el voto
de la mitad de los estados miembros más uno. Las propuestas de adopción de políticas se presentarán
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al Consejo de Delegados, que una vez aprobadas serán remetidas al Consejo de Ministros y
seguidamente al Consejo de Presidentes. Si se aprueba una propuesta, tres o más estados miembros
podrán iniciar su desarrollo. Es posible que algún país de la UNASUR no quiera aplicar por completo
una norma aprobada, estando en su derecho, sea por el tiempo que decida. Es un proceso de
integración abierto a nuevas posibilidades de integración, y el debate sobre distintos temas refuerza el
proceso y su consolidación.

El cuarto órgano de la Unasur es la Secretaría General, con sede en Quito y que está presidida por un
Secretario General, que ejerce su representación legal. El Secretario es designado por los Presidentes
suramericanos por un período de dos años, pudiendo ser renovado por una sola vez. Además, la
nacionalidad del Secretario General sucesor no puede ser la misma del saliente. Entre las atribuciones
de la Secretaría General de la UNASUR está: apoyar al Consejo de Jefes/as de Estado, al Consejo de
Ministros/as de Relaciones Exteriores, al Consejo de Delegados/as y a la Presidencia Pro Tempore,
en el cumplimiento de sus funciones. La Secretaría General puede proponer iniciativas y efectuar el
seguimiento a las directrices de los órganos de Unasur; participar con derecho a voz y ejercer la
función de secretaría en las reuniones; preparar la Memoria Anual y los informes respectivos; servir
como depositaria de los Acuerdos, disponer su publicación correspondiente; preparar el proyecto de
presupuesto anual y adoptar las medidas necesarias para su buena gestión y ejecución. La Secretaría
General no tiene funciones políticas, sino técnicas, con acciones limitadas al entorno suramericano.

ORGANISMOS COMPLEMENTARIOS
Unasur cuenta con la participación de distintos organimos que complementan el proceso de
integración incipiente. Los movimentos sociales participan activamente en el proceso aportando
investigaciones de ONGS y centros de investigación. Destacamos como principales participantes:
ALADI, CEPAL, BID, IIRSA, parlamentos nacionales, entre otros.

En el ámbito comercial el Mercosur junto con la Comunidad Andina son los dos proyectos de
integración que anteceden a la creación de la Unasur y forman uno de los pilares del bloque. La
aprobación del Acuerdo de Complementación Económica 59, en octubre de 2004, favoreció el debate
sobre el modelo de integración comercial. Después de casi diez años de negociaciones entre la CAN
y el Mercosur, los dos bloques comerciales de América del Sur llegaron finalmente a un acuerdo.
Esta asociación tiene sus raíces en las similitudes entre estos dos procesos de integración, ya que
ambos se guían por el modelo de regionalismo abierto. El Acuerdo de Complementación Económica
tiene como objetivos: establecer un marco jurídico institucional de cooperación e integración
económica y física para facilitar la libre circulación de bienes y servicios, formar un área de libre
comercio, y promover la infraestructura física y la complementación y cooperación económica,
energética, científica y tecnológica.

Existe una concertación avanzada en lo que se refiere al tema jurídico. Los Magistrados de las Cortes
Supremas de los Países de la CAN, del Mercosur y del Tribunal de Justicia Permanente de revisión
del Mercosur se reunieron en más de una ocasión para debatir la conveniencia en la conformación de
un espacio de reflexión jurídica común para Suramérica. Se discutieron las competencias del
Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y del Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur,
principalmente en los ámbitos relativos a la interpretación prejudicial y a la opinión consultiva. Otro
tema de relevancia en la reunión fue el debate en torno a los puntos de convergencia de las órdenes
normativas de ambos procesos de integración en materias de competencia y propiedad intelectual, y
la necesidad de la cooperación entre los órganos jurisdiccionales nacionales y comunes. Las
reuniones contarón con la participación del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina,
magistrados de los Tribunales Supremos de las Repúblicas de Argentina, Colombia (Consejo de
Estado), Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, de los Tribunales y Cortes Superiores de Ecuador y
de Perú, del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, así como integrantes del Tribunal

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Permanente de Revisión del Mercosur y un magistrado de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos. Se contó igualmente con la colaboración de expertos de la Unión Europea. 

En el ámbito de la infraestructura, la integración física posibilita una mayor unión de los pueblos y
fomenta el comercio interno en América del Sur. El IIRSA es la construcción de una Suramérica
articulada como un espacio geoeconómico funcional plenamente integrado. Para ello se requiere la
reducción al mínimo de las barreras internas al comercio y el desarrollo de nuevas infraestructuras de
transporte, energía y telecomunicaciones, que deben adecuarse a los requerimientos de las
actividades productivas a escala regional, favoreciendo así la actuación como una economía integrada
que aumentará la competitividad en el mercado global. Los proyectos de integración física proponen
la construcción de redes de comunicación terrestre, marítima y aérea, con vistas a conectar los
pueblos de América del Sur y ser un soporte para el desarrollo del comercio y la economía de la
región. Estas redes estructurales esenciales para la integración son denominadas Ejes de Integración y
Desarrollo, y son: Eje Andino, Eje Andino del Sur, Eje de Capricornio, Eje del Amazonas, Eje del
Escudo Guayanés, Eje del Sur, Eje Interoceánico Central, Eje Mercosur-Chile, Eje Perú-Brasil-
Bolivia, y Eje Hidrovía Paraguay-Paraná.

El respeto al medio ambiente y la inversión en desarrollo sostenible marcará el proceso de


integración, pues la calidad ambiental es un factor clave para el crecimiento y consolidación de la
Unasur. América del Sur posee una de las mayores reservas naturales del planeta, puesto que es rica
en agua, minerales, fauna, flora, gas y petróleo. El subcontinente tiene un gran potencial en recursos
naturales compartido entre sus países, que debe ser aprovechado y preservado. La Unasur todavía no
tiene una política medio ambiental, pero existen organismos como el OTCA, que trata la integración
y protección amazónica. Las demás subregiones forman acuerdos bilaterales que están directamente
relacionados con la seguridad y defensa.

OBJETIVOS DE LA INTEGRACIÓN

Suramérica es una región de contrastes, marcada por riquezas naturales y también por una gran
desigualdad social. Es necesario y urgente conformar programas de desarrollo, con el objetivo de
frenar el hambre y la pobreza. Una vez controlado el problema de la pobreza, se consolidará la
estabilidad social y será posible una integración exitosa en todos los ámbitos.

En Cuzco, los líderes suramericanos confirmaron que el éxito de la integración, depende de una
convergencia de intereses sociales, políticos y económicos de toda la región. Por este motivo, los
Presidentes y representantes de los países de América del Sur, definieron que la Comunidad
Suramericana de Naciones tiene como principal objetivo combatir la pobreza, eliminar el hambre,
generar empleo decente y garantizar el acceso de todos a la salud y a la educación.

La integración de los países del subcontinente, tiene como propósito desarrollar un espacio
suramericano integrado en lo político, social, económico, ambiental y de infraestructura, que
fortalezca la identidad propia de América del Sur y que contribuya, al fortalecimiento de América
Latina y el Caribe y le otorgue una mayor gravitación y representación en los foros internacionales.

Los procesos de integración definidos en la Declaración de Cuzco fueron: la concertación política; la


convergencia CAN-Mercosur; la integración física, energética y de comunicaciones; la armonización
de políticas de desarrollo rural y agroalimentario; la transferencia de tecnología y de cooperación
horizontal en todos los ámbitos de la ciencia, educación y cultura; y la interacción entre las empresas
y la sociedad civil en la dinámica de la integración.

PILARES DE LA INTEGRACIÓN

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Teniendo en cuenta los procesos definidos en Cuzco, verificamos que la integración se conforma
sobre tres pilares: La concertación política, social y cultural; la integración comercial y la integración
física y energética.

El primer pilar se refiere a la concertación política asume un papel imprescindible en todos los
proyectos, donde los líderes suramericanos deben trabajar para alcanzar una postura común tanto
interna como externamente. En el ámbito interno, las secretarías regionales y ministerios están
trabajando para conformar propuestas de integración en los distintos ámbitos. La concertación
política se conforma a través de reuniones y encuentros entre los altos funcionarios de la Unasur con
la participación de Ministros y las secretarías subregionales.

El segundo pilar es la integración económica y comercial entre el Mercosur y la CAN. LA firma de


ACE número 59 el 18 de octubre de 2004, dos meses antes de la creación de la UNASUR, ayudó a
conformar un escenario de cooperación en la cita presidencial. Habrá que buscar una forma de
insertar a Chile, Guyana y Surinam en el proceso. Acuerdo de Complementación Económica firmado
entre la CAN y el Mercosur tiene como objetivos: establecer un marco jurídico institucional de
cooperación e integración económica y física para facilitar la libre circulación de bienes y servicios,
formar un área de libre comercio, promover la infraestructura física y la complementación y
cooperación económica, energética, científica y tecnológica;

El tercer pilar de la integración está en fase avanzada, pues con la creación del IIRSA en 2000 fue
posible dibujar los proyectos y definir los principales para ponerlos en práctica. Como forma de
ampliar y poner en marcha los proyectos definidos por el IIRSA, los Presidentes de Suramérica
aprobaron treinta y uno de los trescientos cincuenta proyectos dentro de lo que consideraron
“proyectos ancla”, a ser ejecutados hasta 2010. El trabajo realizado por el IIRSA fue considerado de
extrema importancia, por la labor realizada en la identificación de las necesidades en las rutas de
integración. Los proyectos de integración identificados forman parte del documento “Agenda de
Implementación Consensuada 2005-2010”.

INDICADORES DE AMÉRICA DEL SUR

En el año 2007, la población de la región suramericana registró 383 millones de habitantes, de los
cuales el 51 por ciento de la población en Brasil, seguido de Colombia y Argentina con una
participación de 12 y 10 porcentual respectivamente. La población de la CAN registró 96 millones de
habitantes, los cuales representan el 25 por ciento de la población de América del Sur. La población
de Mercosur ascendió a 242 millones de habitantes en el 2007, cifra que representa el 64 por ciento
del total de la población de Suramérica. Finalmente, la población de Chile y Venezuela se
mantuvieron en alrededor de 16 y 27 millones de habitantes, representando el 4 y 7 por ciento
respectivamente.

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Un estudio realizado por la Comunidad Andina referente al crecimiento económico de América del
Sur entre 1998 y 2007, reveló datos sobre el PIB, población, inflación, reservas internacionales,
desempleo, exportaciones, importaciones y balanza comercial. Observamos que casi todos los países
presentaron aumento del PIB. En el año 2007, la actividad económica de Suramérica registró un
crecimiento de 6,3 por ciento, y un Producto Interno Bruto de 2,3 billones de dólares. En el ámbito
externo, las exportaciones de América del Sur ascienden a 453 mil millones de dólares y las
importaciones ascienden a 337 mil millones de dólares. En este mismo año, las reservas
internacionales para toda Suramérica fueron de 342 mil millones de dólares, incrementándose en 130
mil millones de dólares respecto al año 2006.

En el cuadro a la izquierda visualizamos el crecimiento del PIB suramericano por países entre 2003 y
2007. Observamos que Venezuela y Guyana son los dos únicos países que presentaron números
negativos en apenas dos ocasiones, pero con recuperaciones en años siguientes.  Los demás países de
Suramérica presentan índices estables en aumento. El crecimiento gradual del PIB suramericano
refleja el buen panorama económico que atravesó la región a partir de 2004.

Declaración de Cuzco afirma que la UNASUR tiene como compromiso esencial la lucha contra la
pobreza, la eliminación del hambre, la generación de empleo decente y el acceso de todos a la salud y
la educación como herramientas fundamentales para el desarrollo de los pueblos. El camino para
terminar con la exclusión social es largo, pero desde de 2002 viene presentando mejoras. Según las
últimas estimaciones disponibles para los países de América Latina, correspondientes al año 2007, la
incidencia de la pobreza alcanza a un 34,1% de la población de la región. De este porcentaje, quienes
viven en condiciones de pobreza extrema o indigencia representan un 12,6%. Estas cifras significan
8
que en 2007 hubo 184 millones de personas pobres, incluidos 68 millones de indigentes. El principal
factor que ha permitido la reducción de la pobreza fue el incremento del ingreso medio de las
personas.

POTENCIAL DE UNASUR

América del Sur tiene un fuerte potencial, ya que posee en un territorio de más de 17 millones de km
cuadrados de extensión, ocho de ellos de bosques, 383 millones de habitantes, el 27% del agua dulce
del mundo y es la región que más alimentos produce y exporta en el mundo. La diversidad de su
territorio abriga ecosistemas diversos, como el Caribe, la Amazonia, la Cordillera andina, el Pantanal,
la Pampa, el Cerrado o las regiones heladas del sur del continente.

Su población es de 377 millones de habitantes y su producto bruto interno es de US$ 1,5 billón. Los
países de la región se encuentran, hoy, en proceso de expansión económica, habiendo registrado en
conjunto, en 2005, un crecimiento del 4.7%, con bajos índices de inflación, tasas de interés en
descenso y disminución de la vulnerabilidad externa, en función del crecimiento de sus
exportaciones.

La región dispone de elementos fundamentales para el futuro de la humanidad: (a) abundantes


recursos energéticos renovables y no renovables; (b) grandes reservas minerales; (c) significativos
manantiales de agua; (d) enorme potencial de producción de alimentos y (d) riquísima biodiversidad.
Dispone además de un importante y diversificado parque industrial, Universidades y centros de
investigación científica y tecnológica de excelencia.

A diferencia de otras regiones, hay pocos litigios territoriales entre las naciones sudamericanas, todos
ellos con grandes posibilidades de que sean resueltos por la vía de la negociación diplomática.
América del Sur es una zona de paz, libre de manifestaciones de intolerancia política, ideológica o
religiosa. El continente presenta hoy día una enorme vitalidad democrática, que se expresa en la
sucesión de elecciones libres y justas, en las reformas políticas que dan solidez institucional a los
Estados, en la creciente promoción y defensa de los derechos humanos y, sobre todo, en la
ampliación de la participación popular, especialmente de sectores social y étnicamente marginados a
lo largo de nuestra historia. Mas allá de las lenguas de los pueblos originarios, que constituyen un
rico patrimonio, existe en América del Sur una considerable homogeneidad lingüística, lo que facilita
el diálogo cultural.

Los grandes flagelos que afectan a la región, como conjunto, son la pobreza, la exclusión y la
desigualdad social persistentes, que se han transformado en los últimos años en una preocupación
central de todos los gobiernos nacionales, los cuales han reconocido la impostergable necesidad de
atender al déficit social.

La percepción del difícil cuadro internacional, por un lado, y de las potencialidades que la región
posee, por otro, reforzaron en los gobiernos, pero también en los movimientos sociales y la sociedad
civil como conjunto, la conciencia sobre la necesidad de la integración. Sin embargo, este
reforzamiento no se hace sin contradicciones. Al mismo tiempo en que el Mercosur se expandió, con
la integración de Venezuela como miembro pleno y de muchos otros países como miembros
asociados, además de la asociación del bloque con la CAN, cobra importancia el problema de las
asimetrías entre los países miembros, incluso las de naturaleza geográfica que afectan los países
mediterráneos de la región, todas las cuales exigen la máxima atención y soluciones adecuadas. Se
abren fuertes posibilidades de cooperación en materia de infraestructura, energía, complementación
industrial y agrícola, medio ambiente, combate a la pobreza y a la exclusión social, fuentes de
financiamiento para el desarrollo, seguridad, educación, cultura, ciencia y tecnología. Estas distintas
formas de cooperación exigirán soluciones institucionales integradas.

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En este sentido, la construcción integral de la UNASUR debe buscar el desarrollo de un espacio
integrado en lo político, social, cultural, económico, financiero, ambiental y en la infraestructura. Ese
proceso debe fortalecer la identidad propia de América del Sur, basada en el carácter multiétnico,
multicultural y plurilingüe de nuestros pueblos. Debe reconocer el papel de los pueblos originarios,
de los afro descendentes y de los inmigrantes que tuvieran rol importante en la formación y e las
luchas sociales del continente. Desde esa perspectiva, debe contribuir, en articulación con otras
experiencias de integración regional, al fortalecimiento de América Latina y el Caribe, otorgándole
una mayor gravitación y representación en los foros internacionales.

ARGENTINA OFICIALIZA SU SALIDA DE UNASUR


Argentina formalizó su salida de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en medio de la crisis
que vive el bloque, en la que se han retirado más de la mitad de sus doce miembros.

Una estatua del expresidente argentino Néstor Kirchner preside la entrada a la sede de Unasur en
Pichincha, cerca de Quito, un edificio cuya devolución Ecuador reclama ahora al bloque.

Argentina oficializó su retiro de la Unasur, la Unión de Naciones Suramericanas, después de haber


suspendido el año pasado su participación en ese bloque, anunció este viernes la Cancillería mediante
un comunicado.

"Esta decisión fue tomada en el marco de la crisis que aqueja a ese Organismo, manifestada en la
acefalía de la Secretaría General por más de dos años, así como una agenda con alto contenido
ideológico y muy alejada de sus objetivos iniciales y el desorden administrativo que prevaleció en la
organización los últimos tiempos", indica el texto.

La nota agrega que "este diagnóstico sobre la situación de la Unasur es compartido por varios países
de la región, algunos de los cuales, tal el caso de Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, también
tomaron la decisión de retirarse de la Unión".

10
El anuncio de este viernes confirma el de abril de 2018, cuando Argentina, Colombia, Chile, Brasil,
Paraguay y Perú informaron de su decisión de "no participar en las distintas instancias" de Unasur,
hasta que no se garantizara "el funcionamiento adecuado de la organización", en tanto Ecuador
reclamó la devolución del edificio que alberga a la secretaría general en Quito.

Argentina comunicó su decisión en una nota dirigida al presidente pro témpore del organismo
regional, el canciller de Bolivia, Diego Pary. En esa nota "Argentina ratificó su vocación y voluntad
integracionista así como su disposición a explorar alternativas de integración regional más eficientes
y con resultados tangibles para nuestras sociedades", indicó el comunicado.

A finales de marzo los presidentes de Chile, Colombia, Argentina, Ecuador, Perú y Paraguay
lanzaron en Santiago de Chile el Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, que es
conocido como Prosur y excluye a Venezuela.

Su carta fundacional quedó plasmada en la Declaración de Santiago, firmada el pasado 22 de marzo


en Chile, con el objetivo declarado de convertirse en un organismo dinámico y menos burocrático.
Uruguay y Bolivia no la suscribieron.

La Unasur nació en 2008 como un proyecto progresista impulsado por el fallecido presidente
venezolano Hugo Chávez y apuntalado por otros líderes regionales como el exmandatario argentino
también fallecido Néstor Kirchner, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el ecuatoriano Rafael
Correa y al aún gobernante de Bolivia, Evo Morales.

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Ahora que Prosur pretende sustituir a Unasur, el antiguo bloque, nacido con doce Estados miembros,
ha quedado solo con cinco: Bolivia, Guayana, Surinam, Uruguay y Venezuela.

VUELTA DE ARGENTINA A LA UNASUR


El presidente anunció el reingreso de la Argentina a la UNASUR
Martes 21 de marzo de 2023 https://www.casarosada.gob.ar

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presidente-anuncio-el-reingreso-de-la-argentina-a-la-unasur
El presidente Alberto Fernández anunció hoy el reingreso de la Argentina a la Unión de Naciones
Suramericanas (UNASUR), al compartir una reunión de trabajo con los y las integrantes del Grupo
de Puebla y del Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (CLAJUD), en el Salón de los
Pueblos Originarios de la Casa Rosada.

“En América Latina estamos todos en el mismo bote, y la construcción de la unidad debe dejar de
lado la utilización política, porque eso nos condena a más postergación. Por eso debemos revitalizar
cuanto antes a la UNASUR”, afirmó el mandatario en el cierre del encuentro, donde anunció la
reactivación de los derechos y obligaciones de la Argentina ante el organismo regional.

De esta manera, la Argentina normaliza su presencia en el bloque con su vuelta a la institucionalidad,


interrumpida durante el gobierno anterior. Actualmente está integrado por Guyana, Surinam, Bolivia,
Venezuela y Perú.

En este sentido, Alberto Fernández instó a “ponernos de acuerdo en la necesidad de construir un


bloque regional como mecanismo de autodefensa porque nadie se salva solo”, y consideró que “si
Brasil y Argentina estamos adentro, la UNASUR tendrá otra potencia y tendremos que avanzar para
que todos los países hermanos vuelvan a encaminarse” hacia este bloque regional.

En su intervención, el ex mandatario de España José Luis Rodríguez Zapatero expresó que


“Argentina se ha ganado ser el país que lidera la lucha por los derechos humanos en los últimos 40
años, y por eso España está aquí trasladando un abrazo fraternal al pueblo argentino por su tarea
inspiradora”, y al mismo tiempo se proclamó en favor de que haya “un antes y un después en pos de
la unidad de Latinoamérica para que la pobreza sea abolida definitivamente, la igualdad sea el único
horizonte y que los derechos humanos sean aquello que exporta” la región.

El ex mandatario de la República de Colombia, Ernesto Samper, destacó la importancia de que “la


Argentina regrese a la UNASUR” para que el organismo “se fortalezca, se amplíe y retome las
banderas sociales del progresismo en América Latina”, y precisó que “esta integración política está
basada en preservar la condición de la región como una zona de paz en el mundo, así como en la
continuidad de la democracia y el respeto por los derechos humanos en el continente”.

El ex presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, sostuvo que “la diversidad
cultural es nuestra riqueza, es nuestra identidad para enfrentar la adversidad”, y remarcó la necesidad
de garantizar la “soberanía política, ideológica y también jurídica” porque la “lucha actual es por los
recursos naturales: si es de los pueblos bajo la autorización de los Estados, o de los privados bajo el
saqueo de las trasnacionales”.

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A su vez, el ex jefe de Estado de la República del Ecuador, Rafael Correa, señaló que “la integración
va mucho más allá de la ideología”, y enfatizó que “hoy más que nunca va a ser necesaria la
UNASUR ante una crisis económica muy grave que nos va a llegar más temprano que tarde por
seguir dependiendo de una moneda extra-regional”.

En tanto, la coordinadora del CLAJUD, Gisele Ricobom, advirtió por el “fenómeno de la guerra
jurídica en América Latina, por el que verificamos que en muchos países hay una estrategia común
que involucra a la prensa y al sistema de justicia, con jueces y fiscales que criminalizan la política
con persecuciones que no observan el mínimo de las garantías jurídicas del estado de derecho”.

En el inicio de la reunión, Marco Enríquez-Ominami destacó la función del presidente Alberto


Fernández como “fundador y motor de este grupo de acción y reflexión progresista que integran 18
países”, y detalló el abordaje de esta sesión de trabajo bajo el título de “estrategias para el
reencuentro de los gobiernos”.

El Presidente estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Jorge Taiana; la secretaria de Cambio
Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación, Cecilia Nicolini (moderadora del encuentro); la
portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; y el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores
de la Cámara de Diputados, Eduardo Valdés.

También participaron por el Grupo de Puebla Mónica Xavier (Uruguay), Clara López (Colombia),
Gabriela Rivadeneira (Ecuador), Hugo Martínez (El Salvador) y Camilo Lagos (Chile).

Asistieron, además, los y las integrantes del Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia
(CLAJUD) Enrique Santiago (España), Adoración Guamán (Ecuador), Gerardo Pisarello (España),
Larissa Ramina (Brasil), Silvina Romano (Argentina) y Dolores Delgado (España).

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