DIETOTERAPIA
La dietética como ciencia está compuesta por dos aspectos fundamentales: la dietología (estudio de
la dieta) referido a la alimentación normal, que es aquella que reúne los requisitos de una
alimentación balanceada y saludable, dirigida a las personas supuestamente sanas, con el fin de
mantener un adecuado estado nutricional y prevenir enfermedades crónicas. Por otra parte, la dieto
terapia se encarga del régimen alimentario de personas que sufren alguna enfermedad.
No solo debe tener en cuenta las propiedades alimenticias, además hay que considerar las
manipulaciones y procesos a los cuales están sometidos los alimentos, así como los métodos de
cultivo o crianza de las plantas o animales que ingerimos.
La palabra DIETA, se emplea generalmente para indicar todo plan alimentario diario de un individuo
o una comunidad. Sin embargo, con frecuencia este término se suele restringir al plan alimentario
diario prescrito a un enfermo (régimen dietético)
OBJETIVO DE LA DIETOTERAPIA
Tiene como objetivo restablecer los posibles desequilibrios bioquímicos a los que se enfrenta
el organismo y que en ocasiones pueden alterar el bienestar físico. Estas dietas proporcionan
la cantidad, frecuencia y calidad adecuada de micronutrientes para restaurar este equilibrio y
mejorar los niveles de bienestar y salud. La dieta es además una importante herramienta para
el control del peso corporal -su disminución, aumento o mantenimiento- y la lucha contra el
envejecimiento.
Existen distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades de cada
paciente. Entre ellas se encuentran las dietas controladas en energía; las dietas controladas en
glúcidos, en las que se eliminan los carbohidratos de absorción rápida; las dietas controladas
en proteínas; las dietas controladas en lípidos; las dietas modificadas en sodio; y las dietas
controladas en potasio.
CLASIFICACIÓN
1. Dietas terapéuticas:
1.1. dietas esenciales o curativas: Son las que constituyen la base del tratamiento de una
determinada enfermedad, como puede ser el de algunos trastornos congénitos del
metabolismo. Por ejemplo:
Intolerancia al gluten
Diabetes Mellitus
Insuficiencia renal
Alimentación por sonda
1.2. dietas paliativas: Tienen como finalidad ayudar a la curación y disminuir los efectos de
enfermedades tales como:
Úlcera péptica aguda
Insuficiencia hepática
Alergia alimentaria.
1.3. Dieta profiláctica o preventiva: Son aquellas dietas requeridas en la obesidad,
dislipidemias e hipertensión.
1.4. Dieta facilitadora: su misión es la de permitir la alimentación cuando los pacientes son
incapaces de llevar a cabo los procesos de masticación y deglución habitualmente. Los
cambios afectan a la consistencia y presentación de los alimentos, pudiendo administrarse
estos en estado líquido, semilíquido, blando, triturado, etc.
1.5. Dietas con fines de exploratorios y diagnóstico: el objetivo no es especifico terapéutico,
pero su empleo en la práctica de determinadas pruebas diagnósticas es esencial para el
descubrimiento de posibles anomalías y la identificación de numerosas enfermedades. De
ellos destacar los contrastes baritados en la patología digestiva, la detección de sangre oculta
en las hechas, etc.
1.6 Dietas artificiales o de preparación: este tipo de dietas es específica para la administración
por la vía parenteral, aquella que se suministra por vía distinta, como la intravenosa, la
subcutánea, intramuscular, etc.; y su elaboración es exclusiva de las unidades de dietética de
los hospitales. En ellas se calculan las necesidades calóricas de determinados enfermos y se
elabora un preparado especial para la alimentación parenteral.
2. DIETAS PROGRESIVAS
Desde que un paciente puede comenzar a tomar alimentos por la boca, hasta que se alimenta
con normalidad, es necesario que atraviese una serie de fases que están relacionadas con la
mejoría de su estado de salud.
Las pautas dietéticas han variado, ahora se conocen como:
2.1. Dieta absoluta: es la ausencia de ingestión por vía oral. Puede estar indicada para la
realización de determinadas pruebas diagnósticas, como preparación a la cirugía o en estados
postoperatorios. El aporte de nutrientes deberá realizarse mediante nutrición parenteral
2.2. Dieta líquida: su función básica es evitar la deshidratación mediante el aporte de líquidos
y electrolitos. Se aplica en pacientes muy débiles, en procesos gastrointestinales
acompañados de diarrea aguda intensa o tras un infarto de miocardio. En esta dieta se
emplean alimentos que se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente. El más típico
es el caldo vegetal que contiene restos camicos, consomé. También se incluyen los zumos de
frutas, bebidas como la gaseosa, café y el té.
2.3. Dieta blanda: se prescribe en algunos posoperatorios, en pacientes con trastornos
gastrointestinales y en pacientes débiles por la dificultad para la ingestión. Se emplea un
elevado número de alimentos de textura suave y sometidos a técnicas culinarias sencillas.
Destacan el pollo tierno, pescado blanco, carne picada, flan y bebidas. En general se evitan
los alimentos crudos, cereales enteros, grasas de animales, frituras y guisos complicados. Este
tipo de dieta par lo general