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Filosofía del Derecho: Definición y Orígenes

Este documento presenta una introducción al curso de Filosofía del Derecho. Explica que el curso cubrirá tres temas principales: 1) ¿Qué es la filosofía?, 2) Los tres grandes problemas de la filosofía del derecho y cómo pretende resolverlos, y 3) La importancia de las ideas de Santo Tomás sobre el derecho y la justicia. Además, ofrece una definición etimológica de la filosofía como el "amor a la sabiduría" y traza brevemente la evolución histórica de este concept

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Filosofía del Derecho: Definición y Orígenes

Este documento presenta una introducción al curso de Filosofía del Derecho. Explica que el curso cubrirá tres temas principales: 1) ¿Qué es la filosofía?, 2) Los tres grandes problemas de la filosofía del derecho y cómo pretende resolverlos, y 3) La importancia de las ideas de Santo Tomás sobre el derecho y la justicia. Además, ofrece una definición etimológica de la filosofía como el "amor a la sabiduría" y traza brevemente la evolución histórica de este concept

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Curso: Filosofía del Derecho.

Profesor: José Francisco Aguirre.

Temas de la clase:
1. ¿Qué es la filosofía?

2. Tres grandes problemas de la filosofía del derecho y que pretende


resolver.

- ¿Qué es el derecho? , problema lógico.


- ¿Cómo debe ser el derecho?, problema ontologico, que dice relación
con el ser.
- ¿Cómo logramos que el derecho sea lo que debe hacer?
-
La FILOSOFIA DEL DERECHO es una ciencia auxiliar y que el derecho necesita
porque es incapaz de responderse estas preguntas dentro de su misma
ciencia. Esta es la razón de porque existe la filosofía del Derecho.
Lo importante es ver el punto de vista de Santo Tomás respecto del derecho y de lo
que es la justicia, ver los conceptos tomistas en este curso.

INTRODUCCION
Pareciera ser que cuando uno quiere saber ¿Qué es una cosa?, necesita tener al
menos una pequeña idea de en qué consiste esa cosa o esa ciencia o ese arte.
Y para poder obtener algún resultado en esa ciencia o arte se requieren bastantes
horas de, precisamente, trabajar en esa ciencia o ese arte o en el conocimiento de
esa cosa.
Si no tenemos ese punto de partida de saber que es algo, difícilmente vamos a
poder tener esa otra cosa conturalidad con ese conocimiento, que nos permite al
final dar un punto de ese conocimiento.
Esto pasa con la filosofía, es necesario tener noción de lo que es la filosofía para
poder entrar en la filosofía del Derecho.
Los filósofos luego de filosofar arduamente, son capaces de decirnos hasta cierto
punto que es la filosofía.
Entonces, la primera cosa es que se requiere tener una idea previa, y luego haber
convivido con esa ciencia, esa cosa o ese arte, que pretendemos llegar a conocer.
El principio entonces de algo es siempre una definición. Se debe partir por esto.

Chevesich, Campos & Muñoz



¿QUE ES DEFINIR?
¿Qué buscamos cuando definimos algo? Entonces, la pregunta es la pregunta
que responde a la definición ¿Qué es?
Cuando me encuentro con algo que no conozco, me pregunto ¿Qué es?
Entonces, ¿Qué es lo que hace una definición? Nos responde que es algo. Y,
¿Qué hace algo ser lo que es? Su esencia, el ser.
Entonces tenemos dos tipos de definiciones:
1.- NOMINAL: se refiere al nombre;
2.- ESENCIAL: que se refiere a la esencia.
La definición nominal más bien puede subdividirse, lo hacemos todo el tiempo.
¿Cómo podría subdividirse una definición nominal si se refiere al nombre de
una cosa? ¿Qué se busca cuando se define un nombre? El significado,
sinónimos.
Por lo tanto, tenemos una DEFINICION SINONIMICA, definimos algo por el
sinónimo.
¿Qué otra cosa utilizamos cuando queremos definir algo? El significado
etimologico, DEFINICION ETIMOLOGICA.
Si buscamos en la etimología, es como averiguar la familia.
Consiste en ver a que familia de palabras pertenece esa palabra, a que grupo de
palabras u origen, el verdadero árbol genealógico, por así decirlo, de la palabra.

Apliquemos esto a la Filosofía….


Entonces, con la filosofía una definición etimológica significa: philos y sofos.
- Philos es el “amor”, pero más que amor es una “tendencia a”. No es el
amor romántico, sino la tendencia, por eso se habla de amor filial.

- La palabra sofía quiere decir “sabiduría”.

Así la filosofía en “términos etimológicos” sería “amor a la sabiduría”.


Todavía no sabemos nada que es la filosofía, sabemos solo de donde proviene la
palabra.

Chevesich, Campos & Muñoz



La palabra Sofía se usó primeramente entre los griegos para designar una cosa
distinta de lo que hoy entendemos por sabiduría, se usó para designar el expertice
de cualquier ciencia o arte.
El maestro en una ciencia o arte, el que dominaba una ciencia o arte era quien tenía
esta “sofía”.
Un curtidor de pieles que las curtía como ninguno, porque dominaba el arte de la
curtiembre como nadie, tenía la “sofía” de la curtiembre. Este fue el primer
significado de la palabra “sofía”.
Homero la empleaba para designar toda habilidad o destreza técnica que poseen
los artesanos, los músicos, los poetas.
Herodoto llamó “sofos” o sabio a todo aquel que sobresale, a aquel que domina de
tal manera y sobresale de sus iguales. Este era el sabio. Por cierto, que este mismo
significado tuvo la palabra “sofista” que hoy en día significa otra cosa. Pero aquel
que sobresalía en el arte de la retórica era “sofista”.
La palabra “sofista” posteriormente se refiere a aquel que trata de engañarnos con
un argumento falso.
El sofisma tiene siempre dos elementos: la apariencia de verdad y un engaño
involucrado.
Se habla de sofistas y sofismas a partir de Platón y los comentaristas del mismo.
Antes de esto significaba lo mismo que sabio.
Fue Heráclito quien ocupó por primera vez la palabra “filosofo”, aunque hay
una tradición que se lo atribuye a Pitágoras, fundador de la escuela pitagórico,
una escuela de vida, donde se cultivaba el naturismo, descubrió una serie de cosas
matemáticas, viviendo en una especie de apartado de la comunidad y vida
contemplativa, se dedicaba básicamente a reflexionar.
Se cree que Pitágoras usó el término filosofo para decir que no era un sabio, sino
que era un amante de la sabiduría, lo que es distinto.
Pone un ejemplo, según dice la tradición, que los juegos olímpicos que se
practicaban en Grecia, si bien iba mucha gente a verlos, algunos concurrían porque
ahí se hacían buenos negocios, otros participaban en los juegos, otros por el mero
placer de ver a los participantes. Los que iban a mirar entonces eran amantes de la
maratón, pero no en maratonistas.
Él decía que le gustaba ver precisamente a los sabios, pero no era sabio, le gustaba
ver la sabiduría de ellos, es un amante de la filosofía pero no es un sabio. De ahí
viene este nombre de la filosofía.
La anécdota de Pitágoras no se sabe si es cierta o no, pero sirve para explicar el
porqué del nombre filosofía.

Chevesich, Campos & Muñoz



El verbo filosofar se encuentra en Heródoto: “He oído que por el placer de la
especulación ha recorrido filosofando muchos países”.
Se verbalizan los idiomas en general, la gente piensa que los idiomas son algo
estable y se pueden estudiar desde libros, los idiomas son muchos más ricos y
transcurren, las palabras empleadas son dinámicas. Como se habla hoy en día dista
mucho de cómo se hablaba hace cincuenta años, y en cien años la forma de hablar
será completamente distinta.
Del nombre filosofo, luego viene filosofía, y luego filosofar como verbo.
Verbalizamos continuamente cosas. El “whatsapear” es una verbalización, o el
“googlear”, son verbalizaciones modernas.
Tal vez la articulación más coherente de esta unión de dos palabras filo y sofía es
la que hace Platón en “El Banquete”.
Platón toma el Mito de Eros para explicar lo que es la filosofía.
Eros era hijo de dioses, representaba el amor, era un ser intermedio. Era hijo de
Poros y de Penia que si eran dioses.
Poros era el dios de la abundancia, Penia era la diosa de la escasez, aun se ocupa
esta palabra para señalar escasez.
Entonces Eros es hijo del amor y de la escasez, como explica Platón, orque el amor
de alguna manera es tener algo y al mismo tiempo sentir la carencia de esta misma
cosa. Es un tener y no tener.
Nicanor Parra, en sus artefactos dice: “entre dos novias siempre se quiso más a la
que nunca se tuvo”. Porque el amor es un aspirar a más, el sentir que me falta, pero
que no tengo.
Según nos explica Platón, la filosofía, es semejante a esta realidad.
El fin de la filosofía es la sabiduría. Cuando creemos realmente tener esa
sabiduría nos damos cuenta que no la tenemos, porque la primera condición para
reflexionar sobre algo es darse cuenta que sabemos muy poco de eso, porque sino
tenemos conciencia de nuestra propia ignorancia y creemos saber acerca algo,
nunca vamos a adquirir ese conocimiento.
Con la filosofía pasa algo como esto, como su objeto es la sabiduría, es un
tener y no tener, esto es lo que hace precisamente Platón. No es ni la opulencia ni
la miseria, sino que se debate entre estos dos puntos, igual que el amor.
La filosofía no es ignorancia ni tampoco es sabiduría, sino algo que no tiene el
ignorante (aquel que no llega a percatarse de su propia ignorancia, que cree tener
respuestas para todo).

Chevesich, Campos & Muñoz



Viejo refrán español al respecto: “si veis a uno que se cree sabio, más puedes
esperar del necio que de él”.
Sócrates concebía la sabiduría como algo divino, que está más allá de los limites
de nuestra natural capacidad de conocimiento, y por tanto no se alcanzaba nunca.
La sabiduría plena, ideal, era posesión de los dioses, y los hombres sólo podían
contentarse.
El mito de la caverna: Sócrates explica señalando que el hombre es un ser
encadenado, y no ve lo que pasa fuera de la caverna, sino que ve reflejos de lo que
pasa afuera, en la pared que se refleja frente a él por una fogata. Lo que ve son
reflejos de lo que realmente son las cosas.
Explicación: en realidad no vemos lo que las cosas son, sino que vemos apariencias
de las cosas. Nos explica como el hombre puede llegar a tener sabiduaría.
La misma palabra “sustancia”, que viene del latín sus-tare: estar debajo de. Lo que
conocemos es lo que está debajo de. El ser de las cosas no es su apariencia, sino
lo que está debajo. Lo que se nos muestra son apariencias, según Socrates sólo
sombras.
La filosofía, haciendo una comparación, es propia de los hombres; y la sabiduría es
propia de los dioses.
Los seres que son carentes de muchas cosas, y desde luego no son capaces de
descubrir los que las cosas son a la sola mirada, por tanto su sabiduría se adquiere
con dificultad. No es fácil adquirir esa sabiduría y en ese camino está precisamente
la filosofía.
Esto que se refiere a la definición nominal etimológica de la palabra filosofía.
Como la usaron los griegos primeramente, como pasó a ser un verbo, luego incluso
con el mito de Eros, que emplea Platón en El Banquete, que explica el tener y no
tener, la tendencia a la sabiduría.
¿Qué pasa con la sinonímica? ¿La palabra filosofía tiene algún sinónimo?
Pareciera que no. Nuestra lengua carece de una correspondencia sinonímica
estricta de la palabra filosofía, pero en compensación hay una abundancia de
vocablos y giros que son relativamente afines a esta palabra.
Pero como es natural, todos ellos traducen, de algún modo, corrientes y doctrinas
filosóficas que han impregnado la filosofía, la literatura e incluso el modo de actuar,
de hablar coloquial, nuestro lenguaje común o usual.
Es bastante explicable que lo que trascienda el lenguaje común sean razonancias
prácticas, acepciones concretas de la palabra filosofía.

Chevesich, Campos & Muñoz



Por su especial influjo que tiene la palabra filosofía, vamos a distinguir sólo tres
ACEPCIONES DE LA PALABRA FILOSOFIA, de acuerdo al influjo que sobre ella
han ejercido tres grandes corrientes de pensamiento.
1.- La primera corriente de pensamiento es el ANTIGUO ESTOICISMO
Los estoicos tenían una posición frente a la vida de aceptar lo que viniera.
Tenían actitud serena ante las vicisitudes de la existencia humana. Y en un legado
que han dejado en el lenguaje coloquial, esto de soportar lo que me pasa con
filosofía.
Ejemplo: la mujer se mató ¿cómo lo tomó? Con mucha filosofía. Lo nombraron
Ministro, ¿se le subieron los humos a la cabeza? No, lo tomó con filosofía.
La filosofía es considerada como sinónimo de tomar la vida y las vicisitudes
de la vida, la existencia de manera tranquila, sin dejarse llevar por el éxito o la
falta de éste.
Una sociedad como la nuestra donde hay un temor a no tener éxito y temor al
fracaso, la misma palabra despierta toda clase de miedos, porque carecemos
precisamente de esta virtud que tenían los estoicos, que sabían aceptar la vida de
una manera que nunca perdían el dominio de sí mismos.
“Tomar las cosas con filosofía”: deriva de esta actitud, es sinónimo de calma, de
paciencia, de no dejarse llevar, de no perder el dominio de sí mismo.
2.- La segunda la TRADICION ESCOLASTICA.
La escolástica ve la filosofía como la ciencia secular, es decir, como la ciencia que
está separada de la teología y que está por debajo de la teología.
La filosofía es para los escolásticos en su totalidad teología, son teólogos más que
filósofos.
Filosofía: la ciencia secular, aquello separado de la teología y admite criterios
distintos de la teología.
Se paran la filosofía de la teología. Dicen que la filosofía es ciencia secular, es la
ciencia de las ciencias.
La ciencia para los escolásticos es siempre conocimiento cierto de las cosas por
sus causas.
La averiguación de las causas, distintas a la causa primera que es Dios o la causa
última que es Dios. Las distintas causas, evidentemente que son ciencias.
En una época todas las ciencias estaban dentro de la filosofía.
El término filosofía se identifica aquí como “prudencia” y con “conocimiento”.

Chevesich, Campos & Muñoz



Filosofo es aquel que es prudente, que es capaz de ver y buscar las causas de las
cosas.
La filosofía sería la suprema ciencia natural, y entonces el filosofo es aquel que
indaga precisamente estas causas y es prudente en la indagación de estas causas.
En nuestro lenguaje, efectivamente cuando una persona tiene un conocimiento
profundo, decimos: “esta persona es filosofo”.
A Julio Martínez se le decía el “filosofo del fútbol”, y esto porque ese hombre superó
lo anecdótico y pasó a tener un conocimiento profundo, secular.
Cuando se llega a un grado tal que es filosofía, entonces es sinónimo de
máxima sabiduría secular.

3.- La moderna CORRIENTE POSITIVISTA


El positivismo considero que la filosofía, y sobre todo la parte más medular de la
filosofía que es la metafísica, que eran totalmente inútiles. No servían para nada, no
había que preguntarse más que por lo que las cosas aparecen ser.
Para ellos la filosofía era una elucubración sin fundamento ¿para qué
filosofar?
La filosofía era considerada una cosa inútil. No sólo en positivismo jurídico, sino
que el positivismo en sí.
Tenemos tres influencias en cuanto a la filosofía, pero que en realidad no son
sinóminos sino más bien se emplea una palabra con distintos significados.
En resumen:
Sinonimicamente tenemos tres grandes influencias en la palabra filosofía:
1.- Estoicismo: tomar la vida con calma, con dominio de si mismo, “tomar la vida
con filosofía”
2.- Escolástica: como conocimento supremo, como ciencia.
3.- Positivismo: como algo inútil.

Chevesich, Campos & Muñoz



Segundo bloque
La mejor descripción que existe es la que da la escolástica: la filosofía es la ciencia
de todos los seres por sus causas últimas que se adquiere a la luz de la razón
natural.
Esto evidentemente no es una definición, sino más bien una descripción que señala
cual es el género próximo: ciencia de todos los seres: abarca todo lo que es, todo
lo que tiene entidad, todas las cosas, todo lo que es, es lo mismo que decir “ciencia
de toda la realidad por sus causas últimas a la luz de la razón”.
Con esto la diferencia de los escolásticos con la teología que indaga las
causas de los seres, pero a la luz de la revelación y no sólo la razón. El punto de
partida no es la razón, si no la revelación.
La filosofía, como ya se dijo etimológicamente, es búsqueda de la sabiduría, es
amar, es algo intermedio entre poseerla y no poseerla. Esla novia que nunca se
tuvo, nunca se posee, por eso se le ama.
De este saber que se intenta puede hablarse en dos sentidos, lo cual no es en
rigor la filosofía, sino la misma sabiduría, que es lo que se intenta obtener. Amar a
la sabiduría es tenerla y no tenerla.
En un SENTIDO REAL, ese saber, en la medida que es objeto de hallazgo,
interpretaciones, de logros sucesivos, va adentrándose y convirtiéndose en filosofía.
La filosofía es una especie de participación humana en la sabiduría. El objeto mismo
de la filosofía es la sabiduría.
Por eso que la visión de Platón es tan rica, es tener y no tener, y por eso seguir
buscando, es darse cuenta de que nuestra esencia está incompleta, de que el
hombre requiere de buscar.
La sabiduría no sólo es una búsqueda personal, sino es del ser humano como tal.
Hay algo interno que nos impulsa a averiguar más acerca de la realidad ¿Por qué
ocurre esto? ¿Cómo se creó el mundo? Esa motivación no es externa, es interna,
pero también es de toda la humanidad.
Nos damos cuenta que necesitamos completar nuestra esencia. Esta es la gran
paradoja del hombre, creemos saber que encontramos una respuesta, pero al surgir
nuevas interrogantes nos damos cuenta que es respueste es insuficiente y
seguimos buscando.
Lo que busca la filosofía como toda ciencia, es conocimiento cierto, la certeza de
ese conocimiento supera la subjetividad de cada uno de nosotros. Las cosas son
como son, no como yo creo o quiero que sean.

Chevesich, Campos & Muñoz



La misma definición de verdad ¿Cómo se define la verdad? La verdad es la
adecuación de la inteligencia a la realidad, adecuar su intelecto ad rem.
Santo Tomas dice: “adecuacius intelectus et rei”, porque como de la misma manera
existe una adecuación de la inteligencia a la cosa, de alguna manera la cosa
también se adecua a mi inteligencia para que yo la pueda poseer.
No es sólo la adecuación de la inteligencia a la realidad, sino que la realidad se
adecua en mí al entrar en mi, y creo el concepto.
No es mera subjetividad, porque no podríamos decir que algo está equivocado,
porque la equivocación simplemente es: ¿Cómo puede haber equivocación si es
lo que yo creo? Tengo que contrastarlo con algo, que es la realidad.
La mayoría de las ciencias han ido avanzando, por lo que se llama sustitución: el
conocimiento posterior anula al anterior. En la filosofía es por acumulación, todavía
los conceptos de Aristóteles son válidos.
La filosofía transciende prácticamente a todas sus definiciones, y por eso es
tarea vana tratar de definir la filosofía, como también es tratar de definirla por
sus realizaciones parciales, no es una suma de partes.
La filosofía es una actividad que es privativa de los hombres, en tanto que la
sabiduría es privativa de Dios.
Los hombres nos aproximamos a conocer que es la realidad, aunque nos cueste.
No tenemos esa mirada desde la teología del paraíso: el hombre tenía un
conocimiento intuitivo, que le permitía conocer con solo ver lo que las cosas son.
El conocimiento intuitivo según la teología cristiana lo pierde el hombre al ser
expulsado del paraíso.
El comer la fruta del árbol del bien y el mal, pierde la visión que le permitía
comunicarse incluso con las cosas y los animales.
El ser humano básicamente vivía perfectamente en armonía con los demás, porque
podía comunicarse porque conocía el ser de las cosas con sólo verla.
El hombre no tiene el conocimiento intuitivo, no se sabe si alguna vez lo tuvo, porque
es un tema de creencias.
El descubrir los que las cosas son y tener la sabiduría es un trabajo arduo,
dificultoso, es como caminar sobre las zarzas, se camina pero con mucho dolor.
Nuestra sabiduría es siempre aminorada, participada, ¿Por qué? Porque el
actuar sigue al ser, y el modo de actuar al modo de ser.
Si el hombre es un ser limitado de su conocimiento, también de la realidad, también
es limitado, no podría conocer ilimitadamente, siendo él limitado. Siendo él limitado

Chevesich, Campos & Muñoz



y teniendo conocimientos ilimitados, podría conocerse en sus ilimitadamente en sus
limitaciones, lo cual es un contrasentido.
Los límites del conocimiento son porque los hombres nos equivocamos, y esto es
enormemente, lo cual no significa que no aspiremos a llegar al conocimiento o a la
verdad. Es algo difícil.
La filosofía por ser un saber de la totalidad tiene mayor dificultad que otros saberes,
la filosofía es un saber del ser, en su expresión más pura y genuina, es un
saber del ser. Cuesta el saber de las cosas, tal vez sea el trabajo más arduo.
El avance científico que hoy observamos, y que nos parece inconmensurable,
imaginemos un griego del siglo V a.C., teniendo menos conocimiento que nosotros,
y probablemente podría vivir mejor que nosotros.
El conocimiento y la sabiduría no aseguran nada, sólo que habrá nuevos
conocimientos, en la medida que encuentro nuevas respuestas, habrá nuevas
preguntas más concretas.
¿Cuál es el origen de filosofar? No hay duda que reflexionar sobre la realidad y
descubrir el centro de las cosas, es una tarea ardua que requiere condiciones.
¿Cuáles son las condiciones o requisitos indispensables para hacer filosofía?
1.- OCIO.
El ocio es el tiempo libre, pareciera ser que nuestras civilizaciones no permiten
esto. Pareciera ser que pensar es una cosa relativamente mala o peligroso. El ocio
es uno de los primeros requisitos para hacer filosofía.
2.- ADMIRACION.
Necesitamos que algo nos de un golpe. No sorprendernos emocionalmente, sino
intelectualmente.
La admiración que se requiere para hacer filosofía es una interpretación a nuestra
inteligencia. Esto es lo propio del hombre, el admirarse de la realidad.
Ciertamente que el hombre tiene una capacidad natural, una tendencia natural al
saber, busca conocer lo que es la realidad, busca saber lo que esta debajo, pero
requiere para eso una motivación, y esa es una interpelación directa, es un
sacudirnos.
Es “tomarnos de las solapas” de nuestro intelecto. Este sacudón nos lleva a
preguntarnos, y a la reflexión que es un acto segundo.
Por eso que Platón y Aristóteles hablan de admiración y es dicen que es un impulso
determinante de la actividad filosófica, que no debe ser confundido con la ordinaria
solicitud con que la realidad pulsa nuestras facultades sensibles.

Chevesich, Campos & Muñoz



La admiración no va a la parte sensible (como las peliculas de terror), va a nuestra
inteligencia, nos interpela de otra manera, no para que secretemos más serotonina
o endorfina, va más allá. Es una verdadera conmoción, va más allá de lo puramente
sensible, es algo extraordinario. Se sale de lo corriente y nos hace preguntar ¿qué
puede ser?
Hay hechos que nos hacen preguntarnos, como por ejemplo, acerca de la muerte.
Es el punto de partida de una reflexión. No es nunca un mirar puramente sensible.
El miedo es una reacción sensible.
En la admiración siempre hay un factor intelectual y otro sentimental.
Siempre lo que es extraordinario, lo sorprendente seduce nuestro interés, pero a la
vez inquieta nuestra inteligencia, nos conmueve intelectualmente. Por eso que la
admiración, más que admirar algo, es admirarse de algo.
Sólo tiene vigencia científica la admiración cuyo matiz intelectual logra imponerse
por sobre el matiz sentimental, y logra hacernos preguntar ¿qué es esto?
En la base de la teoría platónico-aristótelica de la admiración como principio del
saber se halla la práctica de la “Ironía socrática”.
La ironía era suscitar este “admirarse de”. Sócrates hace admirarse a sus
contemporáneos, les pregunta cosas.
Ahora, esto es sólo el principio de lo que es la actividad filosófica, no es el final, la
filosofía no se queda en el tiempo libre llamado ocio, que cada vez tenemos menos,
y no se queda en la admiración.
Son condiciones, pero no son filosofía, el admirarse de no es hacer filosofía. Si se
queda, ahí, entonces no ha logrado superar la parte sensible.
Nos admiramos de distintas cosas, y esta admiración puede ser por cosas internas
y también por cosas externas.
Muchas veces lo que nos interpela intelectualmente no es algo externo, sino algo
interno que nos ha tocado vivir, una experiencia interna.
No hay nada más lejano al filosofo que la PEDANTERIA.
La pedantería de creer que se sabe todo, es propio de los hombres, es propio de
quien sabe muy poco.
El admirarse es también reconocerse como ignorante frente a esa realidad. El
admirarse conlleva este darse cuenta de que “no tenemos ropa”, de que estamos
desnudos frente a esa realidad.

Chevesich, Campos & Muñoz



SENTIDO Y FINALIDAD DE LA FILOSOFIA
La más frecuente es la objeción a la filosofía desde la perspectiva tomista, es que
es una actividad perfectamente inútil.
¿Es útil o inútil la filosofía?, ¿Qué es útil? Lo útil es aquello que sirve para algo,
pero aquello que sirve para algo es el medio, no fin. Es decir, algo es útil en la
medida que sea cpaz de cumplir con la función que le he dado, es un medio que
sirve para algo.
La filosofía no sirve para nada que no esté fuera de su objeto, porque la cuchara
sirve para coger la sopa, la sopa no es parte de la cuchara. Lo útil dice relación con
un objeto que está fuera de ella. Una cuchara plana no cumple con su función y no
sirve.
El fin del lápiz no está en el lápiz, está fuera de éste, porque es escribir.
En la filosofía el fin está dentro de ella, por eso se dice que es inútil, porque no sirve
para para conseguir algo que esté fuera de ella. Con Dios no se hace una cazuela.
En el positivismo, el gran problema es que consideran la utilidad como el valor
máximo, cuando la utilidad es el menor valor, algo que sirve para algo es algo que
no vale en sí mismo. Sirve solo en tanto o cuanto pueda cumplir la función
determinada.
Una obra de arte ¿Por qué vale?, ¿Por qué sirve para algo o vale en sí misma?
Vale en sí misma, no cumple ninguna función. Vale por la admiración. Yo con el
pedazo de tela del cuadro de la Mona Lisa, no puedo hacer nada.
El valor de una cosa que es útil, es en tanto o cuanto sirva para la función para lo
cual lo he diseñado.
Las cosas que tienen valor en sí misma, valen más que aquellas que no tienen valor
en sí mismas. Un lápiz pasta sin pasta no vale nada.
La filosofía, el sentido de la misma, no es como creen los positivistas, que es inútil.
Pero efectivamente tienen razón, pero es confundir valor con utilidad.
La utilidad es una clase de valor, ni siquiera es el más importante de los valores,
sino que el menos importantes de éstos.
En cualquier caso, es clara la inutilidad de la filosofía para la vida meramente
pragmática, pero eso no significa que la filosofía no tenga valor.
Sería verdad si el único valor fuera la utilidad, pero el único valor no es la utilidad,
por eso es importante la carencia de finalidad práctica no significa carencia absoluta
de finalidad.
La filosofía como toda búsqueda o tendencia tiene un objetivo, un fin.

Chevesich, Campos & Muñoz



Cosa muy distinta es el caso de la sabiduría, que no es una tendencia, sino que es
una plena posición del ser de las cosas. La filosofía es una tendencia hacia esa
sabiduría, y por tanto tiene una finalidad.
16-08-2018

Repaso clase anterior…


¿Para qué sirve la filosofía?, ¿Es útil o inútil?
Se trata de algo inútil, pero eso si consideramos la utilidad como valor supremo que
tienen las cosas.
Lo útil es aquello que no vale por sí mismo, sino que vale en tanto o en cuanto está
ordenado por otro. Lo útil es un instrumento.
Con la filosofía no se pueden hacer galletas de navidad ni una cazuela.
La filosofía tiene un valor en sí mismo, no es un instrumento.
Generalmente las cosas inútiles son las más útiles para la vida.
Si recordamos la definición etimológica de filosofía, llegamos a la conclusión que es
“amor o tendencia a la sabiduría”, y ¿qué es más útil que tener sabiduría en la
vida? Todos aspiramos a tener sabiduría, hay en el hombre un instinto natural, una
tendencia fuerte a conocer lo que las cosas son.
En la historia de la filosofía, los llamados presocráticos o filósofos de la naturaleza,
se asombran por el mundo que conocían, y comenzaron a hacerse preguntas de lo
que lo redeaba, de ahí que sean llamados filósofos de la naturaleza.
Querían buscar el “primer principio”: uno dijo que era el agua, otro dijo que era el
fuego, la tierra, otro dijo que no, que en realidad es un cambio constante.
Pretendían llegar a tener una certeza acerca de lo que acontecía, de lo que ocurría
¿Por qué?, ¿Por qué pasa esto?, ¿Qué es esto?
Los griegos en este sentido, las colonias griegas tenían esclavos y eso leS permitía
que tuvieran el ocio. No tenían que estar trabajando, ya que para ello tenían los
esclavos, aunque parezca desde el punto de vista moral que la esclavitud siempre
va a ser mala, pero permitió que existieran personajes que se preguntaran acerca
de lo que estaba pasando.
Continuando con la materia….
La carencia de finalidad práctica, de que la filosofía no sirva para hacer dulce de
membrillo, no significa que carezca de finalidad.

Chevesich, Campos & Muñoz



La filosofía tiene un fin: obtener la sabiduría. La sabiduría no tiene un fin, porque
la sabiduría es precisamente conocimiento perfecto de la realidad, no es una
tendencia, es simplemente algo que está ahí.
La filosofía lo que hace es buscar la sabiduría.
En la mitología griega que usa Platón en El Banquete, hay una profunda alusión de
que Eros, hijo de Penia y Poros, de la abundancia y la escasez.
Eros no es un dios, es un ser intermedio, es hijo de dioses, pero no es un dios. No
tiene como los dioses esa opulencia entitativa.
Como hijo de Penia es un ente precario, es un ente carente, indigente, que todavía
no está completamente hecho, como el ser humano, que va completando su esencia
a medida que va existiendo.
El hombre es un ser precario, tiene la capacidad de perfeccionarse.
La filosofía es precisamente el máximo arbitrio natural de que el hombre
dispone para remediar esta deficiencia entitativa que le es propia. Puede
completar su esencia a través del caminar hacia verdad, hacia la sabiduría.
El ocuparse de temas que sólo afectan a lo cotidiano, ocuparse como hacemos casi
todos, de lo próximo, de lo que tenemos por delante, casi encima nuestro, y nunca
mirar más allá es casi llevar una esencia oscura, que es muy propia del ser humano.
El ser humano tiene un espíritu que le permite volar y somos nosotros mismos lo
que cortamos estas alas.
Pero la filosofía, y sobre todo la metafísica, nos hace trascender a nuestras
propias limitaciones entitativas y nos proyecta hacia la sabiduría (importancia
de la Filosofía).
Para espíritus prácticos, que son como las gallinas.
Las gallinas son aves, que picotean el suelo y a veces saltan cuando están
asustadas, pero no vuelan. Así son los espíritus prácticos. El ser humano es capaz
de volar, es un águila, y lo que permite ese vuelo es la filosofía, y de ahí la
importancia de estudiarla.

Chevesich, Campos & Muñoz



AMBITO DEL SABER FILOSOFICO
El saber filosófico es susceptible de ser considerado desde dos puntos de vista:
a) INTERNO: como se estructura desde adentro.
b) EXTERNO: como se interna en la estructura desde afuera.
Vamos a ver ¿Cómo se organiza por dentro? Y ¿cómo se inserta dentro del conjunto
de conocimientos humanos?
Si fuera un país la filosofía, vamos a ver la organización interna, como se estructura
un país, estado, regiones, etc. . Lo otro es dónde y cómo se sitúa en el concierto de
las naciones, Chile limite de Chile.

EXTERNA: LIMITES DE LA FILOSOFIA


La filosofía limita “por arriba” o por el “norte”, lo que es absolutamente relativo en
una entidad como la filosofía, y está consignado con lo que es la fe y la teología.
Por la parte de “abajo” o límite “inferior”, limita con lo que es la concepción del
mundo que cada uno tiene.
Por el “este” y “oeste”, limita con las ciencias particulares, o sea, a todas las
ciencias que no son filosofía. Desde la física, la matemática, la historia en cuanto
pueda ser ciencia, lo mismo el Derecho, etc. Esto es la ciencia en particular.

1.- Delimitación entre Filosofía, FE Y TEOLOGIA


Es frecuente que la gente se confunda en cuanto al límite superior de la fe y la
teología.
a.- LA FE
Tener fe, es básicamente creer. La palabra creer no tiene un significado unívoco,
sino análogo, porque uno no cree de la misma manera en un marido como en un
ser superior. Tampoco es lo mismo decir: “creo que la próxima semana va a llover”.
¿Pero qué duda cabe no es lo mismo de que creo que va a llover que creo en
un ser superior?
Ambos tienen un elemento común, certeza y convicción.
Hay una certeza y convicción, pero a medida que bajamos, esa certeza es menor:
porque creo que va a llover, ni siquiera uno está seguro.
La certeza se define como un estado del alma donde no hay temor de errar.
Hay grados de certeza: a mi aunque me digan lo que digan, sigo creyendo en Dios.

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Pero esto es distinto a decir “creo que va llover”. El estaddo del alma, donde no hay
temor a errar es mucho menor.
Uno cree en sus amigos, y cree que nunca lo van a traicionar. Ese grado de certeza
es mayor del que “creo que va a llover”, pero es menor del “creo en Dios”. Porque
si un amigo lo traiciona, entonces deja de creer en él.
El perdón surge del alma, del corazón. Pero el perdón no restaura la certeza.
Hace primar el amor por sobre la certeza. “Me engañaste, pero igual te quiero y lo
seguiré haciendo”. Es una actitud.
Hay otro componente en esto, que no está.
La certeza, el “creo”, es lo mismo que decir en la fe, si uno va hacia abajo
disminuye.
Pero junto con disminuir, la certeza aumenta otra cosa ¿qué cosa?, ¿qué es?
La adhesión, la fe, esa fe de “creo que va llover” está enraizada no en el intelecto,
sino en otra cosa, es la parte sensible y sentimental (“que pena que no llovió”).
Hay una distinta graduación de sensibilidad. Pero la fe en Dios no es mero
sentimiento. ¿Qué duda cabe que de la fe en Dios surge el amor en Dios?, ¿Pero
que implica la fe en Dios? Implica una adhesión racional, a una verdad que no
puedo demostrar.
Cuando uno dice “creo en Dios”, lo que no ha hecho es demostrar la existencia de
Dios con la razón, es la razón la que adhiere a Dios, como cree en Dios, luego ama
a Dios, pero no es al revés.
En cambio, en el amor humano es al revés: “te quiero y por eso creo en ti”.
La fe en Dios y la más profunda es siempre una adhesión intelectual. Por eso
es posible hacer teología.
La fe y la filosofía comienzan con el mismo acto, un acto del entendimiento.
En la fe ese acto del entendimiento asciende a una verdad divina, que como dice
Santo Tomás está imperado por la voluntad de la que Dios mueve mediante la
gracia, por eso es que la fe en Dios es un regalo gratuito, porque es Dios quien
precisamente quien mueve a la voluntad para que nuestro intelecto adhiera a esa
verdad que no hemos demostrado.
¿Cuándo cesa la fe? Cuando yo demuestro con mi razón algo. “Creo que va a
llover” y llueve. No es que yo lo crea, está lloviendo.
Santo Tomás demostró la existencia de Dios con las cinco vías.
Ya no creo en Dios, porque mi adhesión intelectual ya no es por la fe, sino por la
mera razón. Dejo de creer cuando ya tengo el conocimiento.

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¿Cuándo se cree? Cuando yo todavía no poseo el conocimiento, y adhiero
intelectualmente a esa verdad que no poseo, que no tengo.
Es el entendimiento y no la voluntad que tiene la voluntad de asentir o disentir de
cualquier proposición. “Creo que Dios existe”, yo no he demostrado la existencia de
Dios.
Muchas veces la fe es, a pesar de que radica en el entendimiento, tiene un
componente sentimental profundo. “Yo sostengo que el marxismo es una religión
sin Dios”: hay que creer en las verdades no demostradas, que señala Karl Marx,
pero en la práctica se ha demostrado que no es así.
La fe, si bien es adhesión intelectual siempre, requiere que nuestra voluntad sea
movida por Dios para que creamos. Dios nos mueve hacia él. Por eso nos parece
como un regalo, “yo no puedo explicar porque creo”.
¿Por qué cree en Dios? Creo gracias a Dios, porque Dios simplemente actuó en
mí, a fin de que mi intelecto adhiriera a su existencia, aunque no haya probado su
existencia.
Hay otra cosa que también es necesaria para la fe.
El objeto de creencia tiene que no ser evidente, porque sino no podría ser objeto
de creencia.
¿Qué significa evidente? La palabra evidente viene del latín: evi-dere: es lo que
está delante, lo que yo veo. Por eso que evidente en filosofía es aquello que no
necesita demostración.
¿Hay algo más evidente que nuestra propia existencia? Experimentamos
nuestra existencia día a día, y por tanto, aunque Calderón de la Barca crea que la
vida es un sueño, y aun así es evidente que estamos vivos. Existimos, somos, “yo
soy”.
Para que algo se nos proponga a título de creencia, es necesario que no sea
evidente. Yo no puedo creer que yo soy, porque se que soy, me experimento minuto
a minuto, con todo lo que conlleva precisamente mi propia existencia.
¿Qué es la propia existencia de cada uno? La experimentamos cada día.
Para que creamos en algo tiene que no ser evidente. “Yo creo que va a llover”, no
es evidente que va a llover, porque no está lloviendo.
Creer es un acto del entendimiento, pero el querer creer concierne siempre a
la voluntad.
Como en el caso de Dios, el objeto de esa creencia trasciende a lo natural, es
necesaria de la Intervención Divina: es lo que llamamos la gracia.

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La intervención divina que en algún momento de mi vida, el dedo creador de Dios
me toca, y me hace creer en él. Mueve mi voluntad, porque de otra manera yo no
querría creer.
La fe y la filosofía coinciden entonces en que tienen lugar en el entendimiento,
pero difieren en la manera en cómo tienen lugar en el entendimiento.
La filosofía se origina de una manera puramente natural y humana, porque su
objeto son las verdades asequibles a nuestra capacidad intelectiva, sin la mediación
de un especial socorro de la gracia.
Yo para averiguar lo que las cosas son, no requiero una iluminación especial, a
pesar de lo que diga Lutero.
Conocemos las verdades de nuestra realidad.
En cambio, la fe, para conocer a Dios, es necesario que nos mueva la voluntad.
Es necesario que Dios quiera que creamos en él.
La fe requiere de una especial iluminación, surge de verdades reveladas. ¿De qué
otra manera hay tres personas distintas y un solo Dios, si dios no me lo hubiera
contado? No tengo otra forma de saber esa verdad.
Puedo adherir a ella inteletualmente, eso se llama el dogma de la Santísima
Trinidad, pero si Dios no me lo hubiera contado, yo no lo sé. La Biblia no es más
que lo que Dios nos cuenta acerca de sí mismo, por eso es revelación. Dios revela
al hombre cosas.
La filosofía en cambio, no requiere de esto, se basa en la propia razón humana, en
tanto que la fe tiene su ultima y definitiva garantía, no en el conocimiento humano,
sino en la autoridad divina, es Dios quien nos ha contado como es, y yo adhiero
intelectualmente a eso.
Por eso fe y filosofía no pueden encontrarse en una misma persona, respecto de
una misma verdad.
Por filosofía yo demostré la existencia de Dios, puedo amar a Dios, puedo adherir
por muchas cosas que no puedo demostrar a Dios, pero no respecto de su
existencia, porque su existencia ya la demostré filosóficamente. De hecho la
demuestra Aristóteles cuando habla del primer motor inmóvil, V a.C., incluso antes
que Santo Tomás.
No puede creerse en algo que ya está demostrado.
¿Ud. Cree en la inmortalidad del alma humana? No, yo sé que alma humana es
inmortal, porque sé que el obrar sigue al ser, y el modo de obrar al modo de ser.

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Si puedo obrar con independencia de la materia, puedo ser con independencia de
la materia. Aquello que es con independencia de la materia, no depende de la
materia.
Si llamamos alma a ese principio, necesariamente debemos convenir que es
inmortal porque es con independencia de la materia. Y la muerte es la degeneración
de la materia, y la muerte es solo la degeneración de la materia que se transforma,
no es más que eso. Yo tengo la certeza de que así es.
Aristóteles dice que todo lo que se mueve es movido por algo, por otra cosa que
se mueve, la relación que existe es siempre de causa y efecto.
Pero si uno va al final de la cadena, hay algo que hace el principio de la cadena,
hay algo que no se mueve, que está inmóvil, y que es capaz de mover al siguiente.
Esto es lo que hace Aristóteles en su prueba.
Alguien tiene que haber creado en un comienzo, porque de la nada no sale nada.
Alguien tiene que haber creado al menos una primera realidad, y esa primera
realidad es increada. Puesto que tendríamos que volver al creador. Hay una realidad
increada que es a su vez capaz de crear, y eso es lo que llamamos Dios, y para
Aristóteles es el primer motor inmóvil.
b.- LA TEOLOGIA
La teología es la ciencia que parte de un dato revelado. La filosofía parte de un dato
natural.
El punto de partida de ambos es distinto. El método de ambos es semejante.
Hay dentro de la teología una división:
- Teología sagrada o revelada: ciencia que parte de un dato revelada.

- Teología natural o teodicea: no parte de un dato revelado, sino de un dato


natural, por eso es parte de la metafísica.
La teodicea es el estudio de las causas ultimas a la luz de la razón, respecto del
primer motor inmóvil o del creador y creado.
Es lo que nos hace capaces de descubrir y reflexionar y llegar a conclusiones
verdaderas respecto de Dios, pero sin apoyo de la revelación, sino de datos de la
revelación natural.
Esto se trata del primer motor inmóvil, está en la teología natural o teodicea. La
teodicea parte de un dato revelado de nuestra razón, es parte de la metafísica, una
rama de ésta no es parte de la teología sagrada.
Toda la inquisición acerca del pecado natural, que hace Lutero. ¿De dónde
sacamos que tenemos un pecado natural? De la revelación.

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La teología natural y sagrada tienen sus propias normas.
El límite de la filosofía es la fe y la teología sobrenatural. La teodicea es parte de la
filosofía.

23 y 30 -08-2018
El discurso teológico parte de un dato revelado, y si bien emplea métodos similares
en la filosofía, a fin de sacarle el máximo provecho a ese dato revelado, y lo hace a
través de la inteligencia, obtener resultados y sacar hasta el último de él. La teología
saca la última connotación que puede tener el dato revelado, y lo hace a través del
discurso racional.

LA FILOSOFÍA Y LAS CIENCIAS PARTICULARES:


Los limites laterales de la filosofía vienen dados por lo que son las ciencias
particulares. ¿En que se diferencian las ciencias particulares de la filosofía? Las
ciencias particulares en primer lugar no abarcan nunca toda la realidad, sino que
simplemente abarcan una parte de la realidad, determinada. La segunda gran
diferencia es que las ciencias particulares se ocupan de las causas próximas, y no
de las causas últimas como se ocupa la filosofía.
Entonces tenemos estas dos grandes diferencias: no abarca toda la realidad, sino
un aspecto determinado de la realidad. Por ejemplo, la química ¿qué parte de la
realidad abarca? Aquella parte que se refiere a la composición de los cuerpos, su
composición química de los cuerpos. No entra en las materias que tiene la física o
la matemática, o el derecho, sólo abarca esa perspectiva mediante la cual se
aproxima a la realidad. Si lo vemos desde un punto de vista químico tenemos la
misma composición química que los animales, pero no somos iguales a ellos.
Las ciencias particulares solo ven un aspecto de la realidad, y no responden las
preguntas fundamentales de la realidad, porque se ocupan de las causas próximas
de la realidad.
Si le pregunto a la física ¿Por qué cae un cuerpo? Por la ley de la gravedad, y
quedará hasta ahí. No se pregunta porque existe la ley de gravedad, o si lo hace
me dirá porque la Tierra se mueve, y al rotar produce esta atracción hacia el centro.
¿Por qué la Tierra se mueve? La física no será capaz de responderme eso, o ¿por
qué la Tierra existe? No lo responderá, siempre se quedará con las causas
próximas.
Cuando nos preguntamos ¿Qué es el hombre? La biología nos dice que es 95% de
agua, 5% de magnesio, hueso, carne, etc., pero no nos contesta la pregunta de qué
es el hombre en última instancia, no se responde a la causa última o primera de lo

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que es el hombre. Esa es la gran diferencia entre la filosofía y las ciencias
particulares, que podríamos decir corresponden a este limite de la filosofía.
Generalmente aquellos que cultivan las ciencias particulares desprecian bastante,
por el influjo del positivismo, a la filosofía. Y tienen la tendencia a saber las causas
próximas, y no importan las causas últimas. Pero no siempre fue así. Hoy en día es
así, son especulaciones sin fundamento.
En la antigüedad la filosofía era la reina de las ciencias, y existía una estructura que
dependía en cierto modo de la relación causal, y la metafísica que es dentro de la
filosofía la parte más noble de ésta estaba a la cabeza de las ciencias. La filosofía
era considerada la reina de las ciencias, en la cúspide de la pirámide científica, se
entendía el conocimiento humano como una unidad, que se reflejaba en la unidad
de las ciencias. Sin embargo, conforme fue avanzando el conocimiento de la
humanidad, las ciencias particulares tendieron a abarcar un campo mayor de ellas,
y trataron de quitarle mérito a la punta de la pirámide.
Cuando Einstein desarrolla la teoría de la relatividad, revoluciona la física, pero en
cierta parte también la filosofía. Y esto ha ido pasando desde ya bastante tiempo.
En el Medioevo existía esta unidad del conocimiento, y antes con Aristóteles se
hablaba de la filosofía primera y la filosofía segunda. Cuando se refería a la filosofía
segunda se refería a las ciencias particulares. Porque este término de filosofía era
equivalente a ciencia, a conocimiento cierto. Luego cuando Aristóteles hablaba de
filosofía primera y segunda, la primera era filosofía como tal, y luego la segunda era
simplemente las ciencias particulares.
Las ciencias particulares eran modalidades relativas de la ciencia, siempre relativas
a un aspecto y no a la totalidad de lo que es la realidad. Era relativa porque era una
modalidad limitada de la ciencia.
Esta milenaria división y estructuración de la ciencia no cambia sino hasta principios
del siglo XIX, donde las ciencias particulares tienen una fuerza y empuje que no
habían conocido. El hombre comienza a desentrañar lo que son los misterios de la
realidad, comienza a descubrir las causas de las cosas, las causas próximas, y
comienza a poder repetir en laboratorios esas realidades, comienza a tener un
conocimiento con una certeza probabilística muy grande. Entonces, va perdiendo
de vista esta unión entre las ciencias.
Es importante decir que mientras estuvo esta estructura, el conocimiento filosófico
no era y nunca fue un resumen enciclopédico. En el siglo XVIII hubo un intento de
resumir todo el saber humano, y esta fue la tarea de los enciclopedistas, hijos de la
Revolución Francesa, y tratan de verter en un libro la totalidad de conocimientos
alcanzados por el hombre. El saber filosófico no es más que una especie de
resumen de los saberes parciales, pero la filosofía nunca ha sido eso. Los
enciclopedistas nunca entendieron que la filosofía está en un plano superior, porque
su investigación, su búsqueda se centra primero en toda la realidad, y también se

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centra en las cosas últimas de todas las cosas. El hombre actual no entiende,
entiende que la filosofía es el punto del ente en cuanto ente, que es simplemente lo
medular de la filosofía. Podríamos decir como se define la metafísica actualmente,
pero no entiende esto que sucedió.
Las ciencias particulares a lo largo del tiempo han ido adquiriendo una autonomía
cada vez mayor, respecto tanto de las otras ciencias, o sea buscan bastarse a sí
mismas, como también respecto de la filosofía.
Desde siempre los saberes, estas filosofías particulares, o filosofías segundas,
habían tenido autonomía, pero de alguna manera estaban subordinadas a la
filosofía. Hoy en día las ciencias particulares tienen cada vez mas autonomía y
pretenden no quedar subordinadas a la filosofía, su búsqueda es precisamente ésta.
Las ciencias particulares han perdido cualquier orientación ontológica, no buscan
esta orientación ontologica. Las ciencias particulares se desentienden de la noción
de realidad, y de los problemas de esta noción aplicado a su objeto y de los
problemas que esto podría plantear, para ellos la realidad es aquello que se puede
llevar a un laboratorio y no hay más. Esto hace que la certeza engendrada por el
conocimiento de las causas, es una certeza, para las ciencias particulares,
meramente estadística.
Los resultados de los exámenes genéticos dicen que hay un porcentaje de que el
niño X es un 99,9% de ser hijo de don X, es un porcentaje, es estadística, no es
certeza completa. En filosofía hay una certeza completa, lo cual no significa que no
esté libre de discusión, muy por el contrario. No tenemos una completa visión de la
verdad, pero si tenemos certeza de que podemos llegar a la verdad.
Si bien puedo equivocarme y mucho de los sistemas filosóficos se han equivocado,
no se han equivocado en la posibilidad de conocer la verdad, y eso es una certeza
del 100%. La filosofía transcurre dentro de esta certeza, no es probabilidad, sino
que es aquel estado del alma donde no hay temor de errar.
Al hablar de ciencias particulares, no se refiere a las filosofías particulares. Al hablar
de ciencias particulares se habla de matemática, derecho, historia, química, etc.
Cierto es que puede haber filosofía de cada una de ellas, como filosofía del Derecho,
puede haber filosofía de las ciencias, pero no se habla de eso, sino simplemente de
las ciencias particulares, no de la filosofía que reflexiona sobre esas ciencias
particulares.

LA FILOSOFÍA Y LA “CONCEPCIÓN DEL MUNDO”:


El limite inferior de la filosofía. Don Antonio Millán Puelles y otros filósofos lo sitúan
en la personal concepción que tiene cada ser humano del mundo. Todos tenemos
una concepción del mundo, de lo que ocurre, de como acontecen las cosas, todos

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podemos por ser seres racionales dar una explicación de nuestro entorno, y de
nosotros mismos.
Sin embargo, eso no es filosofía. Esto no es filosofía porque, primero, no abarca
toda la realidad; segundo, no va a las causas ultimas; y tercero, es mera
subjetividad.
Uno cuenta las realidades como uno las vive.
Qué duda cabe que Enrique Santos Discépolo en la letra de Cambalache, al señalar
que la vida es una porquería, y se contrasta con las palabras de Santa Teresa de
Calcuta, que nos dirá que la vida es maravillosa, y que dista mucho de lo que señala
el autor de Cambalache.
La concepción del mundo que cada uno tiene, por respetable que sea, es mera
subjetividad, y por eso no puede ser considerado filosofía. La filosofía trasciende a
la subjetividad del autor. La filosofía no puede coincidir con esta clase de concepción
del mundo, quedaría su unidad atomizada en la indefinida multiplicidad de las
personas y de las visiones que cada una tiene del cosmos. ¿Qué duda cabe que
eso no es filosofía?
La filosofía no es concepción del universo, del modo que no representa una mera
expresión o prolongación de nuestra personal contextura psíquica.
Los reglones torcidos de Dios, de don Torcuato Luca de Tena Brunet: el
protagonista de la novela es, básicamente un hombre optimista, un hombre al que
le ha ido fatal, pésimo en la vida, y comienza a escribir una vez que establece un
homicidio. Lo que hace esta novela es contar su vida y su concepción del mundo.
El protagonista transcribe la concepción del mundo.
La filosofía no es una proyección de nuestra psiquis, expuesta como una especie
de tratado. La filosofía no podría ser declarada ciencia, por lo que sería mera
subjetividad. No podemos tener una concepción científica, ya que se requiere para
hacer ciencia una concepción realmente objetiva que abarque toda la realidad y que
vaya a las causas de las cosas, porque cada uno de nosotros cuando tiene esta
concepción del mundo, lo que hace es revelar un poco su propio ser, como es y
cómo le ha ido.
No es apropiado considerar la concepción del mundo como parte de la filosofía, y
es por esto que es el límite inferior.
En la poesía generalmente encontramos esto. La poesía no tiene que abarcar toda
la realidad, ni investigar las causas, y va a dar cuenta precisamente del estado
anímico del poeta.
Con esto tenemos claro lo que es la estructura exterior de la filosofía.

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ESTRUCTURA DEL SABER FILOSFÓFICO:
Debemos partir diciendo que la distinción entre la filosofía primera y demás saberes
filosóficos no es en rigor la que hay entre una parte y todas las partes restantes de
un conjunto unívoco.
El estudio del ente en cuanto a ente no es en ningún caso un saber parcial, sino la
forma propia y rigurosa del saber filosófico. La filosofía simplemente dicha y sin
ninguna limitación o condicionamiento es el estudio del ente en cuanto a ente.
Los demás saberes filosóficos son saberes filosóficos en cuanto participan
precisamente, o son modos imperfectos de esta noción de filosofía. En cuanto que
participan de este estudio del ente, en cuanto ente, son filosofía. El estudio del ser
en cuanto tal.
La estructura del saber filosófico por lo tanto, no es la del conjunto de especies de
un mismo género, sino especies que no están ordenadas en un plano horizontal,
sino en un plano vertical. Pero siempre para que sea filosofía debe contener el
estudio del ente en cuanto ente, porque para que sea filosofía tiene que tener todas
las notas que definen al género, y segundo cada filosofía particular le añade una
diferencia especifica que lo limita y lo contrae.
Cuando hablamos de la filosofía de las ciencias, estamos hablando del estudio en
cuanto ente, bajo la aproximación de las ciencias. La filosofía primera o metafísica
es la que reúne todas las notas de la filosofía que no se limita ni contrae en nada,
es la filosofía sin más, también llamada metafísica. Todas las demás que llevan
apellido, las demás partes de la filosofía, lo que hacen es constreñir a un
determinado punto esta noción de filosofía que es el estudio del ente en cuanto ente.
Dicho esto, podemos entrar en lo que es la estructura. Evidentemente la estructura
parte con la metafísica a la cabeza. La metafísica estudia al ente sin contraerlo a
ninguna modalidad. Cualquier otro saber contrae al ente a una modalidad.
El segundo lugar, los entes tienen en común, no obstante sus diferencias, la
mutabilidad. Seres mutables que tienen la posibilidad de cambiar, es un modo de
ser imperfecto, deficiente. Poder cambiar, es también poder dejar de ser. Ser
mutable implica eso, dejar de ser. Por tanto, el ser mutable tiene algo que ver con
el no ser. No es puro no ser, puesto que es, pero no es inmutable, sino que cambia,
deja de ser. Luego puede llegar a ser también otra cosa. Aquella parte de la filosofía
que estudia la mutabilidad del ser se llama “filosofía de la naturaleza”.
La naturaleza esta tomada en el sentido más amplio. Naturaleza viene de nas-corp.
Naturaleza es en su sentido propio, lo que en el ser mutable hace posible que este
llegue a ser, es decir, que llegue a ser lo que antes no era.
En filosofía se habla de que la naturaleza es la esencia en cuanto principio de
operación de este cambio del ser al no ser, que vivimos constantemente.

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Los conocimientos científicos, incluso Aristóteles ya hablaba de la naturaleza, pero
los actuales, de algún modo nos permiten referirnos a la naturaleza: el cuerpo
humano cambia completamente cada cierto tiempo, pero hay algo que permanece.
No podemos decir que cuando teníamos 5 años éramos iguales a cuando teníamos
15 años, o 25 años, el ciclo en que todas las células del cuerpo cambian es de 4 a
5 años, pero hay algo que permanece. La filosofía de la naturaleza estudia ese algo
que permanece y ese algo que cambia, no la parte biológica.
En la filosofía de la naturaleza se distingue una parte especial y una general.
- Parte especial: estudio de las propiedades, que todo es permutable.
- Parte general: mutabilidad en el ser viviente, esta constreñido al ser viviente.
La segunda parte se llama también psicología racional, y creen que es parte de la
filosofía de la naturaleza. La palabra psicología proviene del término griego que
significa en latín “anima”, y significa alma. El principio que anima y vivifica a los
entes en el que se hallan.
Por oposición al ser mutable, se habría de pensar en otra modalidad de la filosofía,
en el ser inmutable, pero acontece que la inmutabilidad no es una restricción del
ser, por lo tanto no hay una filosofía que se refiera a esto.
Si el ser humano puede obrar con la materia, puede ser con independencia de la
materia. Su perfección la encuentra en la unión con la materia, y una vez que el
alma deja de estar informando con la materia, hay un estado imperfecto respecto
de su propio ser. Si bien el alma humana es inmortal, es creada y necesariamente
hubo ahí una mutación, y no tiene la posibilidad de crearse a sí misma.
En tercer lugar, si uno mira al ente estudiado por la metafísica, va a ver cómo se
hace ente que sea objeto de estudio, y va a ver que lo que hace que estudiamos
básicamente son ideas, son entidades de razón. Nuestro intelecto hace operaciones
de razones, parte con la simple aprehensión que uno tiene. Elaboramos con la
simple aprehensión el término o concepto. Luego hacemos una operación que
consiste en unir o desunir dos conceptos y es lo que llamamos juicio. Cuando digo
que la “silla es grande”, estoy uniendo dos conceptos “silla” y “grande”. También
puedo desunir dos conceptos, y se llama juicio.
El silogismo lo que hace es en base a dos juicios conocidos obtener una conclusión
que antes era desconocido. “Todos los perros tienen cola”: primera premisa, que es
universal afirmativa; “Tobby es un perro”: particular afirmativa; “Tobby tiene cola”:
conclusión, particular afirmativa. Esta elaboración es que yo hago sin ni siquiera
revisar al ente. Le he quitado todo, lo he desmaterializado en la operación de la
mente, y he formado una idea, y trabajo con esas ideas.
La ciencia que estudia como pensar correctamente, se llama lógica. Esta es la
tercera, la lógica. Evidentemente el ente está constreñido a ser una idea, un ente

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de razón, un mero ente de razón. “Tobby” no entra a mi cabeza, lo que entra es la
idea de “perro” y de “Tobby con sus características particulares”.
Respecto de la cuarta ciencia, los actos humanos, los actos del ente suponen
voluntad, no sólo suponen racionalidad, mediante nuestra inteligencia descubrimos
el ser de las cosas, y este es presentado a la voluntad. La voluntad tiende a él a lo
que tiene de ser, y se llama, entonces, una vez que la voluntad tiende hacia él:
“bien”.
Nuestra inteligencia conoce el ser de las cosas, y se lo presenta a la voluntad. La
voluntad lo transforma en un bien, en la medida que descubre precisamente ese ser
que le muestra la inteligencia. Entonces tiende a ella.
El acto propiamente humano es un acto que está involucrada nuestra inteligencia y
voluntad. Descubrimos lo que las cosas son y queremos estas cosas.
Ese querer es el ser en cuanto que es apetecido por mí, y ese apetito volitivo es lo
que llamamos voluntad. Los actos humanos tienen inteligencia y voluntad y también,
por eso mismo somos responsables. La cuarta ciencia de la que son parte de la
filosofía es entonces la ciencia que estudia estos actos humanos, y se llama ética.
La ética es parte de la filosofía. Lo que estudia es el ente en cuanto es responsable.
Finalmente, dentro de esta escala de la filosofía está lo que se llama “la filosofía de
la cultura”. Dentro de la filosofía de la cultura está la estética o filosofía del arte, la
filosofía de la técnica, y las demás filosofías, como la filosofía d la historia, del
derecho, etc.
Esto es como se estructura la filosofía por dentro. Pero desde un punto de vista
pedagógico no se estudia así. Lo que nos enseñan primeramente es la lógica, y es
para enseñarnos a saber pensar. Después se enseña la filosofía de la naturaleza,
porque el aspecto más claro de los seres es su mutabilidad. Después se enseña
metafísica, después ética y luego filosofía de la cultura.

FILOSOFÍA Y DERECHO.
Atracciones y rechazos:
La desconfianza que sienten los juristas por los filósofos puede deberse sólo en
parte a este celo de trabajo. Es sólo en parte, porque evidentemente el filosofo no
enfrenta al derecho como lo hace un jurista. El jurista, sobre todo el que lleva
muchos años ejerciendo la profesión, es generalmente un hombre práctico, un poco
dado a elucubraciones, y por lo tanto le molesta y consideran muchas veces inútiles
las elucubraciones que hacen los filósofos respecto de su quehacer.
Dicen los juristas que basta leer las leyes de Platón, para darse cuenta de que con
estos no se puede fundar ninguna República. La visión que tienen los filósofos es

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una visión distinta, por decirlo de alguna manera, a la que tienen los juristas. Los
juristas desprecian a los filósofos, y los filósofos miran de alguna manera a los
juristas como seres inferiores.
En las Pandectas de Justiniano dice: “he aquí la verdadera filosofía”, y cualquier
filósofo que intente encontrar filosofía se llevará un fiasco tremendo.
Las Pandectas dice: una verdadera y no falsa filosofía. Evidentemente cualquier
filosofo que vea las Pandectas se lleva una desilusión tremenda porque ahí no la
hay.
Esta incomprensión se debe, esta incomprensión, esta hostilidad, entre filósofos y
los juristas, a que el Derecho es básicamente una ciencia práctica. Los abogados
somos preocupadísimos de los detalles, en los detalles se ve un buen abogado. En
la filosofía es distinto, de alguna manera mira al Derecho como una realidad más.
Tal vez esto se deba al carácter de los pueblos que intentó el Derecho en la filosofía.
Los griegos inventaron la filosofía, pero los griegos no fueron capaces nunca de
darse la estructura jurídica necesaria para que su cultura perdurara. Los romanos
conquistaron el mundo con la pax romana y el derecho romano. Los romanos fueron
capaces de darle una estructura al mundo que mantuvo precisamente el imperio por
varios siglos.
El carácter de estos dos pueblos ejemplifica la diferencia de lo que es la filosofía y
el derecho. Hay mutas antipatías e incomprensiones entre filósofos y juristas.
Los filosos quieren extender el campo propio de su ciencia más allá de los límites
propios, y lo mismo con los juristas. Cada uno de ellos aspira a ser respetado por el
otro. Esto es como lo que sucede siempre en los límites intangibles que se dibujan
en los mapas. Siempre los limites que se dibujan son inviolables para los otros, pero
si uno mira un mapa argentino, cada vez nos corren más hacia el mar, y nosotros al
mismo tiempo extendemos nuestras pretensiones de lo que los peruanos estén
dispuestos a aceptar. Los limites de los mapas no están dibujados para quienes los
miran, sino para los que los miran de afuera. Esto mismo pasa con la filosofía y el
derecho.
Los filosos cuya materia sobre la cual estudian, es toda la realidad, dicen que
necesariamente tienen que estudiar el Derecho porque forma parte de la realidad,
lo miran desde lo alto. Entonces, lo ven como una realidad que está al fondo, al final
muchas veces. Es como mirar un paisaje desde una montaña, lo que está más
próximo se ve mucho mejor que lo que está al final. Para los filósofos el Derecho es
aquello que está al final. Esa mirada no es completa y tampoco exacta.
Si miramos en lejanía, el mismo aire hace que esa obra no sea perfecta. Las otras
realidades anteriores a la que queremos ver la desfiguran o tapan. Al mirar desde
lo alto no divisan lo que es realmente la riqueza del fenómeno jurídico.

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A su vez el jurista mira a los filósofos en una relación diferente. Es mirando hacia
arriba, al contrario, y tampoco logra entender lo que es la filosofía. Cuando uno mira
desde abajo no ve que hay en la cima.
Carnelutti por ejemplo protesta diciendo que la metafísica no tiene nada que hacer
en el foro, hacen caer sobre la metafísica su ironía. Cuando tienen que afrontar
temas o problemas que exceden a la capacidad de la ciencia jurídica, se meten a la
filosofía, a la metafísica, y aun cuando no logran resolver esos problemas, si uno se
da cuenta que han trascendido de la ciencia jurídica a la filosofía.
¿El traspaso de uno a otro es simplemente un afán de los juristas de traspasar los
límites, o de los filósofos de querer abarcar más de lo que debieran? o ¿está en la
naturaleza de las cosas?
Pareciera que no es arbitrariedad del filosofo, sino exigencia de la filosofía el abarcar
el Derecho en la visión universal del mundo. Del mismo modo que no es capricho
del jurista, sino una necesidad insita en la ciencia jurídica, el necesitar un “rayo de
luz” desde las más altas regiones del pensamiento donde habita la filosofía para
dilucidad los temas más importantes del Derecho.
Esto no es raro, porque es una necesidad de todas las ramas del saber.
En el mundo ideal las ciencias debieran ser como una pirámide, desde cualquier
punto de la base en que se parta, si se camina ascendiendo se llega al vértice, y en
ese vértice está la filosofía.
Porque lo que buscamos con las ciencias y lo que buscamos siempre los seres
humanos, por una necesidad vital, interna, es precisamente la verdad, es la
búsqueda de la verdad, que hace que yo requiera de la filosofía. La requiero porque
ahí están los porqués últimos de la realidad, las causas ultimas. Las causas últimas
no están en las ciencias particulares. Ni el método, ni la forma de aproximación real
de las ciencias particulares me permiten descubrir toda la realidad de la verdad.
Pero además la ciencia del derecho tiene dentro de sí un “resorte” especial que la
impulsa hacia las alturas de la Filosofía. Tiene dentro de sí, que está oculto dentro
de su objeto mismo, un “resorte” que la impulsa a la Filosofía. El Derecho es regla
de la acción humana, y la acción humana, siempre, de alguna manera, responde a
una Filosofía. La acción humana es filosofía materializada. ¿Por qué actuamos así?
detrás de esa acción subyace una concepción filosofía determinada. No podemos
quedarnos sólo en la acción, tenemos que saber el porqué de la acción, y lo contesta
la filosofía.
Porque vivir de alguna manera es poner esa filosofía en acción: el hombre que obra
lo hace humanamente, es decir, poniendo en juego las potencias propiamente
humanas, que son la inteligencia y voluntad, lo hace determinándose. Se determina
en modo consciente, y esta es la gran diferencia que tenemos con los animales. Los
animales no pueden escoger, lo hacen básicamente en sus instintos, actúan por

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bienestar y por lo doloroso. Se acercan a lo que les produce placer y se alejan de lo
que les produce dolor. En cambio, los seres humanos elegimos, nos determinamos,
optamos. Un ser humano puede ir incluso en contra sus institutos más básicos.
El instinto más básico es el de supervivencia, es el primero ¿Cuántos suicidas
conocemos? Todos los días se matan personas. O lo mismo, hacer una dieta para
adelgazar, no existe ningún perro que haga dieta, por muy gordo que esté.
El hombre se determina a la acción, se determina de un modo consciente, obra
siempre para alcanzar un fin. La elección de ese fin se hace siempre por impulso de
la propia concepción de la vida. Tiene que estar por lo menos en armonía con esa
concepción. Si bien esa concepción no es filosofía, si limita con la filosofía.
Si uno no obra conforme a lo que se piensa, se termina tomando toda clase de
pastillas para poder arreglar esta disonancia cognitiva que se produce. No se puede
vivir mucho tiempo de esta manera.
El acto humano no es posible si el sujeto no se determina, y para determinarse es
necesario elegir, y para elegir es necesario dejarse guiar por un fin. Es menester
vencer la apatía y decir “si” o “no” a algo, o sea, pronunciarse. Pronunciarse es
adherir a un concepto de vida, que no es otra cosa que un lado o consecuencia de
una visión integral de universo, es decir filosofía. Todo acto humano está grávido de
filosofía.
“Primero vivir y después filosofar”, sin embargo, vivir es filosofar, es filosofía en
acción. Por lo tanto, las ciencias que tienen por objeto la vida, y sobre todo la vida
vivida, o sea acción humana, es como vivimos la vida, como actuamos, se impulsan
con mayor fuerza hacia la filosofía.
¿Qué duda cabe que el Derecho tiene que ver con la acción humana?
Necesariamente tiene dentro de sí algo que lo impulsa hacia la filosofía.
La acción humana, es una acción libre, es voluntaria y racional. Está transida de
filosofía. El Derecho lo que tiene que ver es la acción humana.
¿Qué es la ley sino una regla de conducta? No hay duda que la ley es causa y
medida del Derecho.
La acción es humana es trascendente, y entonces, ciertamente que dentro del
Derecho hay algo que nos impulsa hacia la filosofía, porque el Derecho no es capaz
de contestarnos el porqué.

LOS PROBLEMAS FILOSÓFICOS DEL DERECHO:


¿Cuáles son? ¿Cuáles son los problemas que el Derecho no puede resolver, y
requiere de la luz de la filosofía?

Chevesich, Campos & Muñoz



La respuesta se puede buscar a los límites congénitos a las ciencias, los límites que
le cierran al Derecho el acceso a lo universal, al deber ser.
El Derecho no puede enunciar en sí mismo su propio valor universal, el Derecho no
es capaz de contestar la pregunta ¿cómo debe ser el Derecho?
Entonces definir el Derecho tampoco es capaz el propio Derecho. Con esto tenemos
entonces, dos problemas planteados.
Primer problema de definición. Cuando se partieron las clases, se comenzó
definiendo, entonces la primera pregunta que debe resolver la filosofía es ¿qué es
el Derecho? Esta pregunta no es capaz de resolverla el mismo Derecho, no es
capaz de dar razón de que es, de su propia definición.
Los juristas generalmente se ofuscan por esta impotencia que se les critica, por
tanto la niegan, pretenden ellos mismos definir el Derecho, o simplemente la miran
en forma orgullosa y proclaman que ignorar que es el Derecho es preferible a la
suficiencia de la filosofía. Si el jurista no sabe lo que es el Derecho, nadie se lo podrá
enseñar jamás. Pero el que espera que la ciencia jurídica defina el Derecho, se
engaña. Porque aun teniendo que ampliar indefinidamente sus límites, el Derecho
nunca podrá traspasar los límites de los instrumentos que se sirve, lo cual siendo
de naturaleza empírica como puede ser la observación histórica, la jurisprudencia,
etc., le impide llegar a conclusiones de valor universal, por lo que no puede expresar
principios que tengan ese valor universal. Podemos ampliar el campo, pero cuanto
más amplio sea el campo explorado, tanto mayor van a ser las fórmulas que
sintetizan los resultados científicos, pero la mayor o menor amplitud estará siempre
encerrada en los límites de lo general, y no entrará en el reino de lo universal, porque
lo universal está fuera de la experiencia. Los instrumentos jurídicos son todos
empíricos, se basan en la experiencia, pueden dar lo que son los principios
generales, pero nunca principios universales.
La ciencia jurídica entonces es impotente para decirse a sí misma, cual es su propio
objeto, es decir, ¿Qué es el Derecho? Debe acudir a la filosofía.
La ciencia jurídica podrá analizar toda la jurisprudencia de un siglo, pero con eso
verá la experiencia, y lo universal está fuera de la experiencia.
La ciencia jurídica podrá enumerar preceptos singulares, podrá agrupar normas,
podrá hablar de instituciones, podrá poner en evidencia las líneas maestras de
sistemas enteros de Derechos, dar los principios formadores de sistemas de
Derecho, pero no pasa de ser teoría general, que se puede transformar en historia.
Pero con todo eso no nos dicen qué es el Derecho en su universalidad.
El jurista que por salvar el honor del Derecho, ignora la filosofía, se equivoca, porque
se priva torpemente de una luz a la cual no es vergonzoso recurrir, como tampoco
es vergonzoso decir que no se sabe.

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La definición que pueda dar un jurista de Derecho no puede ser verdaderamente
universal, si no coloca su objeto en el universo. En el mundo no hay nada aislado,
y no hay nada que no pueda ser comprendido en una soledad abstracta o irreal. El
Derecho tampoco se sustrae a esto.
Siendo parte el Derecho del todo social, no puede ser verdaderamente entendido o
explicado sino en función del todo. Su definición no es completa si no nos indica su
cuadro dentro del universo.
La visión del cuadro del universo le está reservada a la filosofía. Es por ello que es
necesario, al menos para resolver este problema, recurrir a la filosofía.
Este problema es ontológico, no es práctico, es por ello que el Derecho es incapaz
de resolverlo. Debemos saber cual es la entidad del Derecho, en qué consiste el
Derecho, que dice relación con el ser del Derecho, y de ahí la necesidad de recurrir
a la filosofía.
¿Qué es el Derecho? Es el primer problema que resuelve la filosofía.
Segundo problema. Pero para la ciencia del Derecho el segundo límite, en la línea
de la división del ser, está precisamente el deber ser. Una vez definido qué es el
Derecho, debemos preguntarnos ¿Cómo debe ser el Derecho?
Debemos oír la voz de la filosofía.
En el mundo jurídico, como en el religioso o moral, el ser no se basta a sí mismo, y
siente sobre sí, el imperio categórico del deber ser. ¿Cómo debe ser el Derecho?
¿Cómo debo actuar? El deber obliga al jurista a volver la mirada más allá del texto
de la ley, para buscar el fundamento en algo superior.
¿Por qué tengo yo que obedecer el Derecho? No lo encuentro en ningún Código. El
Código puede establecer penas, pero no me dice porque tengo que obedecerlo.
¿Tengo que obedecerlo por miedo a las penas?
Esto no contesta la pregunta del deber ser.
Debo obedecer porque Cumplir con la ley, es cumplir con la justicia legal. Es un
deber de justicia.
Cuando hablamos de cómo debe ser el Derecho, hablamos de la justicia.
Este problema es un problema deontológico.
Para probar la necesidad simplemente de la filosofía en esto, basta estudiar lo que
ocurrió durante el gobierno de Adolfo Hitler en Alemania. Las leyes dictadas ahí,
fueron dictadas por el Parlamento, y fueron aplicadas por los jueces ¿Eso era
Derecho? Según el juicio de Nuremberg no era Derecho.
¿Por qué hablamos de criminales nazis, si lo único que hicieron fue cumplir con la
ley? El Derecho no es capaz de darse a sí mismo el deber ser.

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Kelsen tuvo que cambiar su teoría, y la cambia en Nueva York después del juicio de
Nuremberg. Pretendió con el Derecho y con la ciencia del Derecho hablar del deber
ser del Derecho. La experiencia demostró que no era así.
El segundo problema es el de la justicia. El deber ser es la justicia, la justicia sintetiza
el tormento interior, la tragedia del Derecho, implacable. Es saber si las leyes
vigentes, ideal que persigue cualquier Derecho histórico, tienen o no tienen valor.
Tienen o no tienen esa exigencia mínima que es la justicia.
Cada texto de ley es un índice tendido hacia la justicia. ¿Da a cada uno realmente
lo suyo?
El problema del deber ser excede con mucho los límites de la ciencia jurídica,
porque tienen que resolverse atendiendo a lo universal y al universo. El Derecho
sólo atiende a lo empírico y por lo tanto, a lo general.
Tercer problema. Unión de los dos términos, ¿Cómo se une el ser del Derecho con
el deber ser del Derecho? Es decir, el problema del método, ¿Cuál es la vía que
conduce hacia la realización de ese deber ser? O lo que es lo mismo, ¿cómo se
hace descender la justicia a la vida concreta del Derecho? ¿Cómo hacemos el
Derecho justo?
Aquí se abre para el filósofo un campo basto y sugestivo.
En los dos primeros problemas, la indagación que va a hacer, puede parecer
bastante estática y analítica, pero ahora en cambio, el cuadro toma movimiento y
toma vida ¿cómo hacemos descender el Derecho a la vida cotidiana? ¿Cómo
hacemos que el Derecho sea justo? ¿Cómo tenemos que interpretar, aplicar el
Derecho? ¿Cómo tiene que nacer o extinguirse el Derecho? ¿Cómo hago con
justicia las leyes justas y cómo las aplico?
Necesitamos efectuar una unión de dos términos, y esto crea problemas nuevos y
bastantes complicados. Podemos ponernos de acuerdo en ¿cómo es el Derecho?
¿Qué es el Derecho? ¿cómo debe ser el Derecho? Pero a la hora de decir ¿Cómo
unimos justicia y Derecho? Todo se complica.
Resumiendo, tenemos tres problemas básicos de la filosofía del Derecho: el
problema de la noción, que es un problema lógico, que se resuelve con la búsqueda
de lo universal-jurídico, o concepto de Derecho; el segundo problema es el del deber
ser, que es un problema ontológico, que se resuelve con la búsqueda del
fundamento del Derecho o con la idea o con el ideal del Derecho. Es ontológico y
no deontológico, porque el verdadero ser del Derecho no se obtiene hasta que no
se posee un Derecho válido, y el Derecho perteneciendo al reino de los valores, no
vale sino en cuanto reposa en su verdadero fundamento que es la justicia. La justicia
es parte del ser del Derecho; y el tercer problema, es el problema del método, que
sí es un problema deontológico, que se resuelve con la búsqueda de las condiciones
de vida del precepto jurídico, acompañándolo desde su nacimiento, hasta su

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completa actuación, es decir ¿cómo se interpreta? Y ¿cómo se aplica? Esta es la
verdadera deontológica jurídica, porque no describe el deber ser en abstracto o
separado, sino que indica la vía concreta para actuar aquel que ya en los límites de
lo posible, y aquí tenemos que estudiar la ley.
Es claro que estos son sólo los problemas centrales de la filosofía del Derecho. En
torno a estos problemas se agrupan otros, muchos. Pero estos son los tres
problemas que veremos.

DOCTRINA DE SANTO TOMAS RESPECTO DEL DERECHO


Las preocupaciones de santo tomas eran teológicas morales muy diferentes las
preocupaciones que tienen los tratadistas actuales que eran jurídicas filosóficas,
pero no eran teológicas morales como las que tenía santo tomas. Esto quiere decir
que para los filósofos del derecho actuales el derecho y las respuestas a los
problemas centrales que hemos señalado constituyen desde luego el centro de su
interés.
En cambio, para santo tomas el derecho es un epifenómeno que quiere decir que
es un fenómeno que está lejos el sufijo “epi” es igual a lejano, para santo tomas el
derecho no es el centro de su preocupación es un epifenómeno ya que santo tomas
tiene siempre el ojo fijo en la justicia pero no en la justicia como parte del derecho
si como en la virtud moral y sobrenatural. Nosotros no hemos habituado a observar
el derecho sin más, sin embargo, a Santo Tomas lo que le preocupa es aprender la
virtud ya sea moral o sobrenatural. El teólogo busca precisamente señalar el camino
para salvar el alma ese es su preocupación central no es teorizar acerca del derecho
y por eso en la suma teológica dedica al derecho una sola cuestión en cuatro
artículos y habla del derecho en el preámbulo de su tratado de la justicia.
Se pregunta Santo Tomas ¿Acaso el derecho es el objeto de la justicia? y nos
explica del derecho en estos cuatro artículos, no es su preocupación central el
“derecho”, en cambio nosotros lo que hacemos es totalmente lo contrario
generalmente hacemos un brevísimo capítulo sobre la justicia casi como un
apéndice y centramos hacemos y escribimos grandes volúmenes sobre el derecho.
Santo tomas hace justo lo contrario, el derecho para él es un epifenómeno,
fenómeno que para él está en el borde, lejos, al final, no es y nunca fue lo central.
Esto lo tenemos que tener en cuenta para entender la teoría tomista del derecho
El diseño teológico moral que santo tomas da a su obra no le permite describir o
acotar de corrido el tema de ordenamiento jurídico y no exige ni siquiera que lo
exponga integralmente como a nosotros nos gustaría, lo que hace es fraccionar el
estudio por lo que estamos obligados muchas veces a revisar no solo la cuestión 57
que habla del derecho él va a hablar del derecho pero habla en otro tratado así y

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todo no acota el derecho en sus escritos no es lo que buscaba ( ya que no es el
centro de su preocupación).
Debemos poner de relieve la gran diferencia que separa la mentalidad de santo
tomas y de la nuestra la actual y esto se ve claramente en los conceptos más
fundamentales de esta materia que es el concepto de ley en la filosofía moderna la
ley es “su majestad la ley”, la “ley jurídica” incluso la escriben con mayúscula, la “ley
jurídica es la ley por excelencia”, cuando en el idioma moderno hablamos de la ley
a lo que nos referimos precisamente es a esa realidad que llamamos “ley jurídica”
ni siquiera tenemos que agregarle este calificativo de “jurídica” basta que solo se
diga “la ley” para entender que nos estamos refiriendo a la “ley jurídica” lo mismo
pasa con la palabra “Norma”.
Para santo tomas el concepto de ley es un concepto amplio, amplísimo y abraza no
solo toda la tierra si no también el cielo, la ley jurídica para santo es una ley que
está por debajo primero está la ley divina, es más santo tomas no tenía una gran
simpatía por la ley jurídica cuando nuestros filósofos hablan de ley no están
hablando de la ley de santo tomas están pensando en la jurídica, cuando santo
tomas habla de ley habla de la “ley de dios”, si leemos a santo tomas con los criterios
actuales no vamos a entender que quiere decir, cuando santo tomas escribe “lex”
piensa en un grandioso sistemas de relacionas cósmicas referidas precisamente del
creador respectos de sus criaturas. Santo tomas trata de hecho a la ley antes que
hable el derecho y es que para él la ley jurídica no siempre es derecho la ley jurídica
para santo tomas es causa y medida del derecho pero no el derecho propiamente
tal, Santo tomas habla del derecho y de la ley y lo habla no solo como sugieren
algunos en cuanto comenta Aristóteles es cierto que santo tomas hizo sus
comentarios a la ética y política de Aristóteles y habla también del derecho, pero
básicamente lo que hizo es comentar el cómo autor da su idea en la “ suma
teológica”.

TRES GRANDES PROBLEMAS QUE INTENTA RESOLVER ESTA RAMA DEL


DERECHO QUE ES LA FILOSOFIA DEL DERECHO.

Son problemas en que el derecho en si mismo no puede resolver porque carece de


las herramientas necesarias para poder hacerlo, el derecho y en general la mayoría
de las ciencias no va a lo universal si no que a lo general porque lo general se forma
en base a lo que es la experiencia en cambio el universal no el concepto de universal
no se funda en la experiencia sin perjuicio de que requiere de esta pero es una
elaboración intelectual donde mas que la experiencia esta la reflexión estos tres
grandes problemas del derecho y que resuelve la filosofía del derecho el primero es
¿Qué es el derecho? La mayoría de las teorías generales del derecho no son
capaces de resolver, el segundo problema es como debe ser el derecho que es lo
mismo el deber ser del derecho y este tiene un nombre propio que se llama justicia
entonces este problema nos va hablar de ¿Qué es la justicia? Y el tercer problema

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es el del método es decir como hacemos o bajamos del olimpo de los conceptos a
la tierra ¿Cómo hacemos el derecho justo? Y nos vamos a enfrentar con la ley y
vamos hablar de la ley jurídica.
Estos tres grandes problemas han tenido un tratamiento diferente conforme a las
tendencias y escuelas que existen en la filosofía del derecho, en primer lugar o
distinción que hay que hacer al hablar de la escuela del derecho es entre los
Inminentitas y los Trascendentalitas
Inmanentismo, como doctrina niega la distinción entre el ser y el deber ser del
derecho quiere decir que todo derecho por ser derecho es necesariamente justo
(basta que este promulgada la ley para que esto sea justo). El inmanentismo reviste
los caracteres del formalismo y da definiciones del derecho que pueden ser simples
descripciones superficiales del fenómeno histórico reducido a un conjunto
simplemente de formalidades de signos los cuales permiten reconocer igualmente
jurídico tanto lo justo como lo injusto esto formalmente es derecho, ni siquiera se
preguntan si es justo o injusto es simplemente derecho, el inminentita se
desentiende del problema ético del derecho
Trascendentalismo, en cambio lo que afirma es esta distinción entre el ser y el
deber ser del derecho esto es clave para entender ¿Qué es el derecho? Clave para
entender lo que es la justicia, procede por la idea del realismo u objetivismo por lo
cual lleva mas adelante su análisis del fenómeno jurídico y lo interpreta y define de
un modo que solo comprende a derecho y esto es el derecho justo, y lo hace
depender básicamente de la justicia mas que de formalidades extrínsecas, este va
al fondo de la cuestión, entonces para el solo es derecho lo que es justo hace
depender al derecho de la justicia, Santo tomas en la cuestión 57 de la suma
teológica dice “el derecho es el objeto de la justicia” es decir el derecho es lo justo,
el trascendentalita ve el problema ética y busca una solución.
En el segundo de los problemas el inmanentismo asume dos formas: positivismo e
idealismo dos escuelas que son de origen opuesto pero que convergen sin embargo
al suprimir la distinción de la naturaleza y la idea que es lo mismo que la materia y
el espíritu por lo tanto da lugar a doctrinas monistas ( doctrina que tiene una única
mirada) que en el campo ético no llegan a distinguir entre el deber ser y el ser para
ellos basta que exista la norma para que necesariamente esa norma sea justa tanto
el positivismo y el idealismo en sus formas extremas conducen a la negación misma
del problema ontológico porque el derecho es derecho y cumple con las
formalidades expresadas .

Positivismo e Idealismo: sostienen que no existe diferencia entre el ser y el deber


ser. Que es lo justo para el justivismo, aquello que está debidamente promulgado.

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Positivismo: nos dice que derecho es aquello que se ha hecho conforme a las
reglas.
Idealismo: nos dice que no se separa el ser del deber ser. Es decir lo que es, es y
por tanto, no hay diferencia entre ambos al menos en esto. No llega a distinguir
entre el ser y el deber ser.
Tanto el positivismo como el idealismo en sus formas extremas conducen a la
negación misma del problema ontológico, no lo reconocen, como tal. No reconocen
este problema como problema. Para ellos es derecho aquello que está en la ley, no
hay más. La ontología se disuelve en la lógica y está en aquella.
Ius Naturalismo: que es la gran tendencia. Distingue entre el deber ser y el ser.
Conceptualismo: se hace la ley, se interpreta la ley y se aplica con criterios
abstractos de pura lógica, inspirados en la única preocupación de hacer actuar un
orden cualquiera y construir y mantener solido por así decirlo un edificio que es
arquitectónicamente perfecto aunque desligado de los fines prácticos del haber
humano. Cosecho un edificio, ordenadito, que funciona al menos en mi mente sin
ningún problema, aunque contradiga las normas de la honestidad y la justicia. Esto
se puede ver claramente en Chile en toda la legislación antimonopolio, que
consagra la deshonestidad, que es completamente injusta. (Consagra el monopolio
aunque se llame antimonopolio) la papelera paga un 16% impuesto, evade
impuestos y eso es injusto. Un particular podría pagar mucho más, conforme a sus
ingresos.
Finalismo: frente a cómo hacemos la ley justa, lo que vemos es el fin de la ley, la
principal preocupación del legislador, del intérprete y del juez, no deber ser formular
y proteger conceptos o salvar la lógica interna de un código, sino la de adaptar las
leyes a necesidades vitales del hombre.

Veamos que dice Santo Tomas de estos tres grandes problemas y como son
tratado por Santo Tomás.
La Filosofía del Derecho es cultivada por tres clases de autores
1. Por los filósofos puros
2. Por los Juristas Filósofos
3. Los Moralistas

Los filósofos puros miran el derecho desde las alturas, de lo alto de la montaña,
de arriba, desde las cima hacia abajo, y cuando se mira desde lo alto hacia abajo
no divisa más que un lado o un problema que sea notable pero no visualiza los
detalles, sino aquellos accidentes geográficos que son más relevantes. La filosofía
del derecho que hacen los filósofos puros, es muy filosófica pero muy poco jurídica
y la mayoría de ellos no habla más que del derecho natural, aunque hoy han
Chevesich, Campos & Muñoz

aprendido a mirar el derecho de los juristas pero parecen querer centrarse
únicamente en el primero de los problemas, en el problema lógico, que es el derecho
y no se meten en lo demás. Se centran en el tema de la definición.
Juristas filósofos: miran a la filosofía desde abajo hacia lo alto y no es para
asombrarse que vean muy poco. Estos autores escriben textos muy jurídicos pero
poco filosóficos, no son capaces de volar. Su interés se centra en el tercero de los
problemas es decir, de la metodología, en el problema deontológico, se preocupan
por Ej. de la interpretación y de la aplicación de la ley, y lo estudian con fórmulas
universales que son más científicas que filosóficas.
Los moralistas: tienen la ventaja de alcanzar el derecho no a través de las
categorías demasiado amplias de los filósofos, ni de las categorías demasiado
estrechas de los juristas, sino a través de lo que podríamos llamar un intermedio o
categorías intermedias, la categoría de la ética y más aproximadas al mundo
jurídico, aunque todavía no tienen la rigidez conceptual que puede tener el mundo
jurídico. A menudo el moralista es al igual que el jurista un empírico y por lo tanto
también el ve problemas en forma aislada y ve problemas metodológicos
fundamentalmente y no entra muchas veces dentro de los problemas centrales, que
son el problema lógico y el ontológico. Además es raro el caso que un moralista
entrado en el mundo del derecho advierta la exigencia propia de esta zona del
campo ético. Por eso lo que vemos casi siempre es que tratan problemas jurídicos
con criterios que no se adecuan exactamente a la materia.
A cuál de estas categorías pertenece Santo Tomás:
Santo Tomás no era un jurista, no tiene formación jurídica, él no era legista ni
canonista. Además no tenía una excesiva estima a los juristas. Se refería en forma
despectiva a los juristas.
Santo Tomas es un moralista, pero un moralista filósofo más que un moralista
empírico. Es ante todo un teólogo. Como filosofo ve el derecho en un cuadro
completo, pero desde lo alto. Como moralista lo ve más cercano, como vecino, pero
bajo el aspecto genérico de la moralidad y como teólogo toma sus relaciones con la
ley divina, no solo con la ley natural sino que con la ley divina revelada y
sobrenatural. Estas tres posiciones que puede asumir Santo Tomas, si bien el no
pretendía figurar entre los que se han ocupado exprofeso de la materia, hacen que
la visión de Santo Tomas en el hecho sea una de las visiones que han perdurado
hasta el día de hoy. Santo Tomas ha hecho grandes contribuciones precisamente a
lo que es la Filosofía del derecho.
Las preocupaciones de Santo Tomas eran Teológico morales, y esto quiere decir
que para santo tomas el derecho representaba un simple epifenómeno del mundo
en el cual él se movía. En cambio hoy el filósofo del derecho pone al derecho mismo
en el centro de su propio mundo. Para Santo Tomás definir el derecho era un
epifenómeno.

Chevesich, Campos & Muñoz



Santo Tomas tenía el ojo fijo en la justica como virtud moral y sobre natural, nosotros
nos hemos habituado a observar el derecho sin más, sin ni siquiera preguntarnos si
ese derecho es justo o injusto, simplemente lo acatamos, lo obedecemos y vemos
como lo interpretamos y como lo aplicamos, pero no estamos en este tema. Para
Santo Tomás la definición de derecho, el primero de los problemas del derecho, no
es un tema importante, tanto es así que en la suma teológica dedica al derecho una
sola cuestión de cuatro artículos, que sirve de preámbulo al tratado de la justicia,
Santo Tomás ahí, en ese preámbulo se pregunta que es el derecho. Hoy en cambio
si vemos cualquier libro de Filosofía del Derecho, el principal problema no es la
justicia, sino el derecho mismo, la definición el derecho. Estamos acostumbrados a
ver un breve capítulo de la justicia, casi un apéndice y todo lo demás nos habla ya
sea del problema lógico o del problema deontológico, pero no del problema
ontológico, no de la justicia.
En el diseño teológico moral que santo tomas da en su construcción no le permite
describir todo de corrido como es el ordenamiento jurídico, y no exige que exponga
integralmente como nos gustaría. En cambio lo constriñe a fraccionar el estudio,
hablando de sus valores singulares, donde, cuando ellos interfieren con el mundo
de los moralistas y teólogos, por lo que para averiguar el segundo punto estamos
obligados a revisar diversas partes de los escritos de santo tomas, para recomponer
su pensamiento acerca del derecho, y poder esperar que el haya agotado el tema.
Debemos poner de relieve la gran diferencia que separa la mentalidad de Santo
Tomás con la nuestra, en uno de los conceptos fundamentales, en el concepto de
ley. En la filosofía jurídica moderna “LA LEY” la escriben con mayúscula, es decir
es la ley por excelencia frente a la cual desaparecen o empalidecen a lo menos
muchas otras realidades. A la inversa para Santo Tomás la ley es un concepto que
no solo se refiere a la ley jurídica sino a toda forma de ley, y la ley jurídica se escribe
con minúscula en los escritos de Santo Tomás. Él no se siente atraído ni tiene una
gran simpatía por la ley.
En otros términos cuando nuestros filósofos del derecho contemporáneos escriben
ley, piensan solo en esa pequeña realidad, que es un artículo en un código. Cuando
Santo Tomas escribe LEX piensa en un grandioso sistema de relaciones cósmicas,
donde la ley jurídica es siempre una cosilla pequeña que está allí, pero desde luego
dentro de todo este concepto gigantesco de ley que él tiene, la ley jurídica no es
más que una pequeña cosa. Cuando Santo Tomás escribe LEX piensa siempre en
este grandioso sistema de relaciones cósmicas, en cambio nuestros filósofos
modernos cuando hablan de ley se sacan el sombrero, le hacen una reverencia y
solo se circunscriben a la ley jurídica, no hay ninguna visión cósmica, ni mucho
menos.

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DEFINICION DE SANTO TOMAS DEL DERECHO
Antes de dar la definición de derecho de santo tomas, haremos un resumen de
definiciones, toda definición y al ser el derecho un fenómeno muy complejo, existen
muchas definiciones y todas parten de algún aspecto de esa realidad y lo ponen de
manifiesto.
El aspecto más visible del derecho es el aspecto normativo. Nos indica que la ley
es el elemento principal y esencial del derecho ejemplo de este grupo es la
definición dada por unos de los filósofos más notables de la era moderna Kant nos
dice que el derecho es esencialmente una legislación que establece el conjunto de
condiciones por el medio de las cuales el arbitrio (actuar libremente) de uno puede
armonizarse con el arbitrio de otro según una ley universal de libertad. Kant lo que
describe una legislación mediante la cual mi libertad personal puede armonizarse
con la libertad del otro según una ley universal de libertad.
El segundo aspecto que es tan importante que el primero es el subjetivo que se
concreta en las prerrogativas que tiene el hombre en las prerrogativas en la que uno
está revestido y cuando se habla del aspecto subjetivo se habla de las expectativas
de las exigencias de las pretensiones de las facultades, no es extraños entonces
que a través de esta características veamos numerosas definiciones de derecho ya
que lo miran como una facultad desde el punto de vista subjetivo, la definición que
nos das el filósofo italiano Rosmini que nos presenta el derecho como una facultad
o actividad o potestad o autoridad personal de hacer lo que se desee (gozar de un
bien licito) protegido por la ley moral que impone el respeto a los demás, yo tengo
el respeto de hacer lo que yo quiero pero siempre respetando a los demás
El tercer tipo de definiciones de derecho es en el aspecto objetivo del derecho es
decir aquello que pesa sobre el hombre como un deber, obligación, debito, en
general la mayoría de los juristas deja en la sombra el debito ya que es poco
mencionado son pocos tratadistas que miran esta parte del derecho. Cuesta
encontrar definiciones que vean al derecho como un deber sin embargo la
encontramos en Ulpiano dice estos tres famosos preceptos que constituyen para el
todo lo que es el orden jurídico dice el derecho es vivir honestamente no dañar a
nadie y dar a cada uno lo suyo, implican siempre un deber lo que hace Ulpiano es
precisamente de manifiesto poner este lado objetivo
El cuarto desde el punto de vista de la visibilidad, consiste en una síntesis del
segundo y del tercero es decir se refiere al nexo que estrecha la facultad y el deber
que reúnen el crédito y el debito aquí se recogen la definiciones que nos presenta
el derecho como una relación o correlación entre deber y derecho entra ellas Dante
Aligueri nos da una definición de derecho el dice el derecho es una proporción real
y personal de hombre a hombre que conserva la sociedad de los hombres y que
corrompida esta relación corrompe también esta sociedad, cuando habla de una
relación personal de hombre a hombre es precisamente que el derecho es deber

Chevesich, Campos & Muñoz



y facultad cuando esta se corrompe la sociedad es la que se corrompe cuando esta
se conserva es la sociedad la que se cuida.
El quinto aspecto de visibilidad es aquello que pone de manifiesto el orden, el orden
que adquiere la vida social a través de la disciplina jurídica, en cuantos a las
definiciones de derecho como orden existen varias Destano Nos dice que el
derecho es una función lógica categórica ordenante por la cual se conciben
esquemas de orden elegidos para dar una constancia querida a un determinado
complejo de relaciones humanas,
El sexto aspecto seria el Fin hay una serie de definiciones finalistas del derecho
Ierim nos da una definición finalista dice que el derecho es un interés protegido o
mas ampliamente la tutela coactiva de las condiciones indispensables a la vida de
los individuos o de las sociedades.
El derecho es una exigencia racional es un hecho pero al mismo tiempo es un valor
tiene una vida empírica pero también tiene una vida en el reino de la trascendencia,
cuando uno quiere definir el derecho hay que hacerse una pregunta ¿la definición
debe limitarse solo al concepto o debe darnos también la idea del derecho? El
concepto seria solamente la fotografía del hecho mientras la idea estarían
contenidas las exigencias superiores a la que debe obedecer este hecho, si nos
referimos al primera hipótesis estaríamos en el plano de la ciencia pero la segunda
en la idea estaríamos en el plano de la filosofía que ¿debemos hacer? esta es la
primera incertidumbre de la definición de derecho, la segunda tiene un objeto más
vulgar que la primera y se reduce a que si debe definir el ordenamiento jurídico o
bien unos de los factores que componen este ordenamiento ya que es el principal,
la segunda incógnita es que si debo o no describir este ordenamiento.

6-09-18

SANTO TOMAS RESPECTO DE LA DEFINICION DEL DERECHO

Santo tomas nos dice que “EL DERECHO ES LA COSA” à ius es res.
Cuando santo tomas comprobó que el derecho pertenece a las relaciones humanas
se pregunta enseguida, ¿cuál es la virtud a la que va unida esta acción? O sea,
¿qué virtud regula las relaciones humanas? ¿Y por qué hace esto Santo Tomas?
Porque Santo Tomas señala que todas las acciones de nombre están reguladas por
las VIRTUDES y especialmente por las VITUDES CARDINALES.
Las virtudes cardinales son:
1. La prudencia.
2. La justicia.

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3. La templanza.
4. La fortaleza.
Estas virtudes se llaman cardinales porque vienen del latín cardo que significa eje
o cardo, que es aquello sobre lo gira una puerta.
Santo Tomas nos dice que toda la vida moral del hombre, es decir la vida que
corresponde a la libertad, que es la vida moral del hombre gira sobre alguna de
estas virtudes cardinales. Por eso se llaman cardinales, puesto giran todas las
acciones libres del hombre sobre estas virtudes.
Entonces nos corresponde examinar sobre que virtud gira la vida jurídica.
1. La prudencia: *la prudencia implica un raciocinio. La prudencia se define
como la virtud que tiene como papel nuestro fin último. Lo que hace la
virtud de la prudencia es que juzga cada caso particular si conviene o no
hacerlo, de acuerdo con nuestro fin último.

La prudencia tiene 3 elementos:


a) Pensar con madurez.
b) Decidir con sabiduría.
c) Ejecutarlo bien.
A esas tres cosas nos ayuda la prudencia.
La prudencia es necesaria para nuestro bien personal. La llaman la reina de
las virtudes porque tiene que estar presente siempre en nuestros actos. Yo
tengo que ser un hombre prudente. La prudencia esta sobre otras virtudes.
La prudencia en las relaciones humanas se llama “tino”. Ej. No le dirá a la
hija que es gorda, porque eso no sería tener tino, sería un desatinado.

2. La templanza: se define como “es la virtud que modera la inclinación a


los placeres sensibles”.
¿Cuáles son los placeres sensibles? El placer de la comida, de la bebida, del
tacto, vale decir, de los sentidos conteniéndola.
Lo que hace la templanza es que contiene estos placeres sensibles dentro
de lo razonable.
Ej. El placer desordenado del gusto produce obesidad. La templanza lo que
hace es regular exactamente eso.

3. La Fortaleza: “es la virtud que le da fuerza al alma para correr tras el


bien difícil, el bien arduo sin detenerse por miedo, ni siquiera a la
muerte” hoy en día se habla de resiliencia y la resiliencia no es más que
fortaleza, es reinventar las mismas cosas, pero con distintas palabras.

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Ej: Arturo Pratt se tiró de la borda porque fue fuerte en sus ideales y
pensamientos.

La fortaleza tiene siempre 2 elementos:


a) Atacar: conquistar las metas más altas en la vida venciendo los
obstáculos que se presentan.
b) Resistir: es resistir el desaliento, la desesperanza, los halagos. Una
persona fuerte resiste los halagos que es una de las cosas más difíciles
de resistir, si resiste eso puede soportar todo.
El secreto de la fortaleza se haya en la desconfianza de nosotros mismos
porque uno es fuerte en la medida precisamente en que se sabe débil. Ej.
“Yo como se me débil no me acerco a algunas mujeres para no romper mis
votos matrimoniales”

4. La Justicia: “Es la constante y perpetua voluntad de darle a cada uno lo


suyo”. Darle a cada uno lo suyo constituye la parte central de la justicia, pero
como virtud debe haber también una constante y perpetua voluntad de
hacerlo.
¿Qué diferencia la justicia de las otras virtudes? Hay que fijarse en las
definiciones en donde las demás virtudes son más bien personales, mientras
que la justicia “es darle a cada uno lo suyo” entonces se refiere a otro y eso
se llama alteridad, o sea, no está referida a mi sino al otro. Yo no soy justo
conmigo mismo, sino que soy justo con otros. Entonces la mayor diferencia
es que la justicia requiere de otro, tiene esta característica de alteridad.

Entonces Santo Tomas cuando se pregunta ¿a que virtud se ordena el


derecho? Se responde que el derecho se refiere a otro. Entonces a la única
virtud que puede corresponder el derecho es a la de la justicia.

Para Santo Tomas no hay Angulo o sector de la actividad humana


propiamente humana, o sea, de los actos libres y voluntarios del hombre que
no graviten en una virtud. La virtud es como el centro propio que tiene cada
acción, el centro ético, los puntos ideales de referencia en los puntos de la
acción y en el mundo de la acción tenemos estas cuatro virtudes cardinales.

El derecho dice Santo Tomas tiene que encontrarse entonces en la órbita de


alguna de ellas, ¿de cuál? Del de la justicia, porque el derecho actúa y se
desarrolla en las relaciones interpersonales y las relaciones interpersonales
están bajo la guía de la justicia, porque la justicia es la única que rige la acción
referida a otro.

Chevesich, Campos & Muñoz



La acción prudente no puede separarse nunca del sujeto prudente, en cambo
la acción justa si puede separarse del sujeto, se puede separar el actor del
acto.

Sentencia de termino: acción que declara derecho y que está siempre


referida a otros. Entonces la sentencia es la que determina que le
corresponde a cada uno, que es lo mismo que decir “el derecho”, la sentencia
lo que dice es el derecho. Ej. La señora X se le rechaza su demanda, no tiene
derecho a cobrar esa pensión porque .... (etc etc) por lo tanto no le
corresponde nada, no tiene derecho, pero el otro si tiene derecho porque la
señora presento un documento falso. Entonces las sentencias declaran el
derecho, es una acción que esta siempre referida a otro.

Por eso que Santo Tomas dice “virtud es lo que hace bueno al poseedor y
buena su obra”. Es decir, la virtud siempre cumple una doble rectificación, ya
que:
a) Hace bueno al agente o sujeto que ejecuto el acto.
b) Hace bueno el acto.
Estas dos tareas que cumple son comunes a todas las virtudes, pero no es
igual el modo como lo hacen porque la prudencia, la fortaleza y la templanza
pueden perfeccionar al sujeto siempre y al mismo tiempo si el acto se ejecuta
pueden perfeccionar el acto, pero nunca pueden perfeccionar el acto sin
perfeccionar al sujeto. Ej.: ud. Cada vez que ejecuta un acto de templanza
está siendo más templado, se está perfeccionando. Cada vez que el militar
se metía a la ducha helada en invierno, se estaba perfeccionando. Lo mismo
pasa con la prudencia.
Las virtudes son siempre hábitos, hábitos operativos buenos (los malos se
llaman vicios). Los hábitos se dan tras la repetición de un acto muchas veces
y al final sale automáticamente, tanto buenos como malos. Entonces yo no
puedo ejecutar un acto de prudencia, templanza o fortaleza sin hacerme más
templado, más prudente o más fuerte.
Pero ¿Qué pasa con la justicia? En la justicia yo puedo querer hacer un acto
prudente, pero no logre ejecutar el acto prudente, sin embargo, yo me volví
más prudente. ¿pero qué pasa con la justicia? Una sentencia decíamos que
establecía derechos, ¿qué es lo que hace la sentencia? Imparte justicia. ¿Y
ud. Quería pagarle a su amiga las 100 lucas que le presto? Nopo!. Tuvo que
llevarla a juicio y en juicio ud tuvo que pagarlo y más encima se le condeno
en costas. ¿fue un acto justo el que ud. Hizo al pagar? Si, porque la justicia
es darle a cada uno lo suyo y ud lo que hizo fue darle lo suyo. Pero ¿ud se
hizo más justa con eso? NO, claro que no porque si bien le dio a la otra
persona lo que le correspondía, le falto la otra parte, la constante y perpetua
VOLUNTAD de darle a cada uno lo suyo.
Chevesich, Campos & Muñoz

La justicia se puede separar la perfección del acto de la perfección del sujeto
y ese es el gran descubrimiento de Santo Tomas y lo llama EL JUSTO
IMPERFECTO que es donde no se ha cumplido, sino que solo se ha
perfeccionado el acto, pero no se ha perfeccionado el agente o sujeto que
ejecuto el acto, no se ha hecho más justo.
Y entonces Santo Tomas se pregunta y ¿que es el derecho? Y él ha dicho
que el derecho es la cosa. ¿Qué cosa? La cosa justa debida (ese es al
razonamiento que hay que llegar cuando pregunte que es el derecho según
Santo Tomas).
Conclusión de la clase: las virtudes siempre perfeccionan el acto y el agente. En la
justicia se puede separar el acto del agente y tenemos entonces un justo imperfecto,
cosa que no se puede separar en ninguna de las otras virtudes separar porque la
justicia es la única que se relaciona con otros.

Bloque 2
El acto de justicia tiene reflexión:
a) Subjetiva: esta reflexión es la que hace al sujeto más justo.
b) Objetiva: es la que hace el acto más justo.
Generalmente nosotros cumplimos con el derecho porque nosotros queremos
hacerlo, con ánimo justo y eso nos va haciendo más justo. Ej. Uno compra pan y a
cambio del pan uno paga un precio, entonces da lo debido. Entonces esa persona
tiene el ánimo de hacerlo porque uno no iba a robarse el pan, uno va a comprar pan.
Pero muchas veces podemos incumplir con la justicia y se nos obliga con una
medida coercida cumplir con la justicia. Damos efectivamente lo que le corresponde
a el otro, pero no lo damos con el ánimo de hacerlo.
Lo que Santo Tomas llama el justo perfecto es aquel que se hace con ánimo de
ejecutarlo de darle a cada uno lo suyo, eso es el justo perfecto, cuando hay ánimo.
Pero también existe el justo imperfecto que dice Santo Tomas que este se da
cuando la justicia queda mutilada no pudiendo hacer bonun animae, lo que se limita
solo a ser bonum actum, solo se limita a hacer la obra buena, el acto bueno, pero
no hace bueno al sujeto. Santo Tomas dice que es una forma eficaz, pero en el
orden moral no es completa, pero es justa, lo que pasa es que es una justicia
imperfecta por eso el la llama justicia imperfecta. Una armonía que es totalmente
exterior de las cosas y las acciones.
Uno puede cumplir con el derecho, o sea, darle a cada uno lo que le corresponde
incluso simplemente por conveniencia o miedo. Ej. “yo no quiero irme preso”.

Chevesich, Campos & Muñoz



Santo Tomas lo que descubre es la existencia de esta justicia imperfecta, que es el
plano inferior de la justicia, es el mínimo. No perfecciona al sujeto. Lo único que
perfecciona es el acto.
Santo Tomas nos dice que el derecho es la misma cosa justa, aquello que se debe
a otro y por tanto es el objeto de la justicia. Es decir, tiene la rectitud de la justicia
sin considerar como, sin considerar la intención con la que lo hace el agente.
Entonces el derecho es esa cosa justa que se entrega sin considerar para nada la
intención con que se hace.
Nuestros actos separados del ánimo caen al nivel de las cosas y solo son derecho
en la medida que puedan ser equiparados a una cosa y tratados como cosas, por
eso se entiende que ST haga sinónimo precisamente el opus y la actio porque
tomadas en su exterioridad tanto la obra como la acción son cosas, nuestros actos
separados del ánimo caen al nivel de cosas y solo son derecho cuando son
equiparados a cosas y tratados como cosas.
A veces lo que debo es una acción u una omisión pues eso para ST es sinónimo de
cosa porque está separado de la intención del sujeto queda en esta categoría de
cosa.
Esto cuesta entenderlo porque hoy en día no se considera al derecho como una
cosa, sino que se considera al derecho como una facultad o como una norma, pero
para ST el derecho es la cosa y esta fórmula concisa puede enriquecerse con otros
elementos como lo hace ST. Elementos como:
1. ¿El derecho es igual a la norma? NO ES LO MISMO, el derecho no es lo
mismo que la ley, porque la ley es causa y medida del derecho, pero no es
el derecho.
2. Tampoco es un deber u obligación el derecho para ST, porque para él la cosa
justa es la cosa debida a otro, es la misma cosa debida.
En definitiva, ST no encaja ni en una concepción normativista ni en una concepción
del derecho como facultad ni como deber. Él tiene una categoría distinta.
ST tiene un pasaje de la suma contra gentiles que nos explica con bastante claridad
que es. Dice: la cosa justa es fundamento del reino de la justicia y por lo tanto
también del orden juicio puesto que el acto de justicia es dar a cada uno lo suyo
todo acto de justicia debe estar precedido de un acto por el cual una cosa pasa a
ser pertenencia de alguien, como se ve en las cosas humanas, donde uno por el
trabajo hace suyo lo que después el remunerador en un acto de justicia le da. Por
lo tanto, aquel acto en virtud del cual originalmente una cosa resulta de alguien no
es un acto de justicia.
¿Qué quiere decir esto? No se puede hablar de justicia y de derecho sino hasta que
no existan cosas que sean de alguien y por tanto le sean debidas. El presupuesto
necesario de la existencia del derecho, ¿cuál es entonces? Que las personas

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tengan cosas suyas, porque si no tienen cosas suyas no se puede dar a alguien lo
que no tiene. Y ¿qué significa que haya cosas suyas desde el punto de vista factico?
Significa que las cosas están repartidas, no todo es mío y no todo es suyo.
El socialismo antes del derecho mata al derecho à OJO prof contra socialismo
porque no reconoce el reparto de cosas, cree que es el estado el que las reparte y
a ud. ¿Le debe su vida al Estado? NO! Entonces ¿Cuál es el deber de vida respecto
de su vida? ¿cuál es el deber del Estado respecto de ese derecho que ud tiene? ES
DE RESPETAR. Y eso no lo hace el socialismo. El acto de reparto no es un acto de
justicia, es un acto previo. La justicia parte de un supuesto lógico, que es dar a cada
uno lo suyo, debe haber cosas suyas y ¿qué significa esto? Significa que las cosas
están repartidas.
ST dice la pertenencia de una cosa a alguien puede estar originada:
1. En la naturaleza: con el derecho natural.
2. En lo establecido: ya sea en un ctto o en la ley. La ley puede ser causa del
derecho, pero no es el derecho.

En la clase anterior hablo de 6 clases de definiciones. Se hablo de la definición


normativa, subjetiva, de la definición del deber, objetiva. estas clases de definiciones
se daban de acuerdo a los aspectos más visibles del derecho, pues bien, ahora hare
una simplificación. Voy a reducir esas 6 categorías a solo 3 incluyendo precisamente
la de ST.
Voy a hablar de las definiciones del derecho que hablan:
1. de la ley.
2. como facultad.
3. como la cosa.
El deber o el débito lo vemos nacer como efecto de la ley como efecto correlativo
de la facultad, la relación brota de la relación de la facultad y de la cosa porque la
facultad no puede ser efectiva si la cosa no puede llamarse justa, pero puede
llamarse justa solo cuando hay un término de referencia y entonces distingo solo 3
grandes corrientes en la ciencia del derecho:
1. El normativismo: puede revestir formas diversas y conectoras de formalismo,
positivismo y mecanismo y llega por esta vía a su sofocar la vida bajo el peso
de la ley. Basa el derecho, lo ahoga bajo el peso de la fórmula de la palabra
de la ley. N hay nada peor que oír decir a alguien “la ley es la ley” (ahí tienen
un 2 cabras jajaja) porque ahí lo que uno debe preguntarse es si esa ley es
justa o no es justa. Sería una tontería decir que la ley es la ley porque la ley
no es más que la dictadura de las mayorías, pero es una dictadura que
oprime al ser humano.

Chevesich, Campos & Muñoz



2. El subjetivismo: esta siempre al borde un abismo que esta excavado por la
dirección antropocéntrica del pensamiento occidental de los últimos siglos.
Cuando se cae tal abismo lo que se hace es consagrar el imperio de la
prepotencia, diviniza la libertad, acaricia la arbitrariedad.

3. El realismo: realismo es el que sirve y es justamente el que da ST. El realismo


ha sido acusado por los normativistas y los subjetivistas de muchísimas
cosas, pero el realismo no nos predica la sumisión a lo infrahumano, se limita
a mostrarnos e inculcarnos la necesidad de reconocer sinceramente los
datos que nos proporciona nuestro intelecto y aplicarlos al ordenamiento de
la sociedad, ya que están inscritos en las cosas, adentro de las cosas, debajo
de las cosas, no los vemos muchas veces, pero podemos descubrirlos,
podemos leernos con nuestra razón. Nuestra razón puede llegar a la verdad,
puede descubrir el ser de las cosas, eso es la gran aventura de la humanidad,
podemos descubrir lo que las cosas son y podemos aplicar ese
descubrimiento a nuestra vida cotidiana a nuestra vida con los otros porque
somos capaces de descubrirnos también a nosotros mismos como socios de
los demás.
El realismo es por sobre todo objetivo.
Y el derecho entonces aparece como una gran herramienta, nuestra
herramienta. El derecho realista se concreta precisamente en la justicia
objetiva contra la cual se estrellan los artificios de aquellos sujetos delirantes
que siempre promueven formulas abstractas e inalcanzables para el ser
humano. ST lo que hace es precisamente hacernos conscientes de lo que
somos como seres humanos y de lo que podemos lograr como tal, no nos
engaña con paraísos divinos, no nos cuenta una película con final feliz.

EL DERECHO
El derecho es una ciencia practica y en el mismo concepto de ST, el derecho es
absolutamente practico.
Las ciencias se dividen en la práctica y especulativas. La palabra especulativa
quiere decir “espejo”. Lo que hace el espejo es reflejar la realidad.
¿Cuál es la diferencia con la ciencia practicas? ¿Qué es lo que hacen las ciencias
practicas? Las ciencias especulativas reflejan la realidad y las ciencias practicas lo
que hacen es crear la realidad, por eso es por lo que para los griegos ciencias
prácticas y arte eran lo mismo. No hay duda de que la ing. es una ciencia práctica.

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Ej. El cálculo es una ciencia especulativa.
Para crear muchas veces necesitamos de la ciencia especulativa, pero estas
ciencias son diferentes a las ciencias practicas o arte. La ciencia practica crea la
realidad, requiere precisamente de ciencia especulativa.
Ej. Un pintor debe saber de física, porque tiene que saber la refracción de los
colores.
Entonces las ciencias practicas construyen la realidad crean la realidad. Hay que
decir que el creador humano nunca crea de la nada, ¡ojo con eso! El creador
humano es más bien un inventor no es un creador en el estricto sentido de la
palabra, ya que no saca cosas de la nada, no es capaz de darle el ser a algo sacado
de la nada (no abundar en eso).
¿Qué construye, que es lo que inventa, que descubre el jurista tras ser el derecho
una ciencia practica? El jurista nos dice que es lo justo. Eso es lo que descubre por
eso es que existe el arte del derecho, ya que somos aquellos que descubrimos lo
justo y por eso el arte del derecho, es la ciencia de lo justo y de lo injusto.
¿Por qué existe el derecho, por qué nace el arte del derecho, por qué los romanos
inventaron el derecho? Todo arte responde a una necesidad, algunas veces se trata
de tipos de necesidades que llamamos necesidades primarias y otras veces
secundarias, pero en cualquier caso como el arte consiste en un saber hacer, en un
saber producir, todo arte nace para saber satisfacer una necesidad y por tanto
depende de hechos y factores propios de la vida humana.
¿Cuál es la necesidad que satisface el arte del derecho, de que hecho social o factor
humano depende el derecho? Lo que satisface el derecho es la necesidad de saber
qué es lo suyo de cada uno, que es lo que le corresponde a cada uno y lo que
descubre la ciencia jurídica es precisamente eso, dice que es lo suyo de cada uno
o lo que es lo mismo, que es el derecho. Darle a cada uno lo suyo.
Para que exista justicia uno debe determinar qué es lo suyo de cada uno.
Hay 3 formas de nombrar lo mismo:
a) Lo suyo.
b) Lo justo.
c) El derecho.

Los economistas dicen que los bienes son escasos y las necesidades son infinitas,
de ahí que necesitamos ordenar las cosas. Pero no es así, porque supongamos que
las cosas fueran infinitas a pesar de eso, siempre habría lo que podríamos llamar
una órbita de apropiación, aunque fuera momentánea. Ej. El supermercado, yo voy
con mi carrito y pongo lo que necesito, pero viene alguien y me saca mi detergente

Chevesich, Campos & Muñoz



simplemente porque no quiere ir a buscarlo en el pasillo donde están, obvio que me
enojaría porque yo efectué un acto humano de sacarlo del estante para ponerlo en
mi carro y aunque no hubo tradición si hay una esfera de apropiación de mi parte.
Entonces, aunque los bienes sean ilimitados, la misma naturaleza humana hacen
que sean de forma efímera cosas que son “nuestras”.
Entonces el enfoque de los economistas en el nacimiento del derecho no es válido
porque el nacimiento del derecho nace por el hecho de que las cosas están
repartidas. Esa es la causa del nacimiento del derecho siempre.
Determinar qué es lo de cada cual es una necesidad social.
Ej. Si todo fuera de todos podría venir alguien y quitarme las corneas porque otra
persona las necesita y como todo es de todos, no podría negarme.
Clase 27-09
La clase anterior habíamos visto lo que era el derecho para Santo tomas, o la cosa
justa o la cosa debida, lo que se debe en justicia, Santo Tomas nos señalaba que
el derecho es la cosa, la misma cosa material,” esto”.
Yo puedo usar la vía pública, yo tengo el derecho a usar la vía pública, pues ese
derecho no puede separarse de la vía pública, la cosa, la misma cosa. Para los
estudiantes educados en el normativismo, que es la doctrina mayoritaria, sin
conocer la verdad del derecho cuesta entender esto. Nos han enseñado que el
derecho es la norma, y el derecho no es la norma.
Entonces muchos de los estudiantes se sentirán tentados de corregirme y decir que
el derecho es algo distinto de la cosa, sobre la cosa, no la misma cosa, el derecho
que tengo sobre la vía publica no es la misma vía publica, si no el derecho a usar la
vía publica, el derecho que tengo de propiedad que tengo en mi casa no es mi casa,
si no simplemente a usar, gozar y disponer de mi casa, y que ¿convierte esto al
derecho, que es gozar usar y disponer,? Facultades, el derecho es una facultad,
entonces estaría confundiendo el derecho con el objeto sobre el cual se ejerce, al
decir que el derecho es la cosa misma habrá pensado que estaba equivocado, pues
bien, no hay tal confusión, el derecho lo justo son una misma e idéntica cosa, Y lo
justo son cosas, bienes, corporales e incorporales, pero son cosas, por ello el
derecho sobre o el derecho a, no es el derecho que estamos hablando, eso se llama
derecho subjetivo, y esté es una facultad de hacer o no hacer, o exigir, pero esta
facultad de exigir es una consecuencia de lo otro.
Si mi derecho de propiedad es mi casa, la facultad de usar gozar y disponer de de
ella, es una consecuencia de eso y es al mismo tiempo una cosa, usar gozar y
disponer también es una cosa, incorporal pero es una cosa, una cosa que es
consecuencia de la otra, de que el derecho es precisamente lo mismo que la cosa,
la misma cosa justa, la cosa debida.

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El derecho subjetivo siempre es una facultad de hacer o no hacer, o de exigir algo,
sobre todo se dice que es una facultad de exigir, el derecho subjetivo es una facultad
de exigir, pero esta facultad de exigir es una consecuencia de lo otro.
Ahora bien, a muchos juristas se les ha olvidado, y hemos pensado que el derecho
consiste precisamente en esa facultad, y eso desde el siglo XIX hasta nuestros días,
desde el siglo XIX el derecho ya no seria la cosa justa, si no la facultad que uno
tiene sobre la cosa o la facultad que uno tiene en relación a esa cosa, asi por
ejemplo el derecho de propiedad sobre una casa, seria simplemente el conjunto
de facultades que yo tengo (usar, gozar y disponer) pero no la casa.
Una facultad moral simplemente, no hay duda que esas facultades existen, pero no
forman una categoría propia, no son una categoría propia ni son tampoco una
nueva forma de ser del derecho, ni tampoco desplazan a la cosa justa, son derechos
precisamente, porque son cosas justas, es decir, cosas debidas, que derivan del
hecho principal de que el derecho es la casa misma, la cosa, y como es la cosa yo
puedo usar, gozar y disponer de ella, la cosa.
En otras palabras el derecho subjetivo no es un modo distinto de ser del derecho,
si no es una consecuencia de que e derecho es una cosa debida.
El derecho subjetivo al que dio empuje el siglo XIV, un fraile ingles de gran
espiritualidad, llamado Guillermo de Ockham, franciscano, como el fundador de su
orden, San Francisco de Asis, había interpretado que la pobreza evangélica,
significa precisamente no tener ninguna relación con los bienes materiales, es decir,
el deseaba ser tan pobre que ni siquiera el habito con el que se vestía pudiera
llamarse suyo, que la comida que se llevaba a la boca, que por cierto era muy poca,
recordemos que los franciscanos, sitúense en el siglo XIV, ya se habían producido
la mayoría de las separaciones del cristianismo como un rechazo a la ocurrencia
que tenia la iglesia y la riqueza, entonces San Francisco se revela contra esto y trata
de llevar a la iglesia católica, sin salirse de ella a sus orígenes, la razón por la que
el actual papa le toco el nombre de Francisco se debe precisamente a eso en lo
que trata de volver a la iglesia católica a sus orígenes.
Lo que hizo Guillermo de Ockham, lo que hizo fue llevar las cosas al extremo tal
que no quería que la comida se llamara suya, sino que para seguir comiendo y
seguir estando vestido con su hábito. Lo que hizo fue separar la cosa de la facultad,
con la mejor intención del mundo, pero pasa el tiempo y lega el siglo XVIII la
revolución industrial trae una nueva forma de producir, entre muchas otras cosas y
entonces va avanzando el siglo XVII y los juristas comienzan a tomar esta división
y convierten simplemente el derecho en una facultad moral , de tal manera que en
el siglo XIX, se olvida la relación entre el derecho y la cosa, entonces en este siglo
se habla del derecho como facultad independiente si puede o no ejercerse sobre
una cosa, asi se reconoce en Inglaterra, por ejemplo, a todo obrero la facultad o
libertad para contratar, independiente que este obrero se encuentre precisamente
en una situación de inferioridad frente al patrón, como para siquiera discutir el salario
Chevesich, Campos & Muñoz

porque su otra opción era simplemente morirse de hambre. La primera ley laboral,
lo que hace es limitar el trabajo de los niños menores de 5 años para que no
trabajaran más de 12 horas.
Los juristas decían que el tiene la facultad de contratar, pero en loa practica eso no
se da, el tiene siempre la facultad, al separar el derecho de la cosa quien se ve
perjudicado es precisamente el más vulnerable.
Al separar el derecho de la cosa el derecho queda, en una especie de plano
metafísico, por eso es que el realismo jurídico rechaza la teoría de que el derecho
sea meramente subjetivo, no es que rechacemos que el derecho tenga una parte
subjetiva, peor el derecho al ser una cosa la facultad se ejerce sobre una cosa
porque el derecho es una cosa.
El que el derecho se realice en un plano real es una cuestión eminentemente
jurídica, a pesar de que los juristas no lo quieran ver es una cuestión de justicia y
por eso constituye una tarea nuestra, de los juristas. Por este motivo el profe
defiende que el derecho no es solo una facultad, el de la justicia, y lo que esta da,
respeta o restituye o comprensa, son siempre cosas no voluntad de uno, si no
cosas, no hologramas si no cosas.
Concepto de Derecho: El derecho es la cosa, que por estar atribuida a un sujeto
le pertenece y le es debida en justicia.
El derecho lo primero que conviene es saber qué tipo de cosa puede ser derecho,
en principio la palabra cosa esta en un sentido genérico y señala realidades
absolutamente de diversa naturaleza, puedes ser cosas corporales, inmateriales.(la
calidad de alumno, es un derecho, una cosa incorporal).
Caracteristicas:
1.- Res exterior: todas requieren una característica especial para poder ser derecho
siempre tiene que tener una dimensión externa, es decir, ya sea en si o en sus
manifestaciones, tiene que salir de la esfera intima del sujeto.
Ejemplo: un poema que alguien piensa, cuando puede ser derecho?? Cuando lo
escribe, o declara. Cuando se exterioriza, si no lo hace no puede ser derecho, no
puede ser una cosa debida.
La razón de esto es que la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, y para que
pueda ser objeto de la justicia es necesario que esta separado del sujeto. Lo que
permaneces en el santuario de nuestra conciencia, no entra en las relaciones con
otro, por tanto no puede ser objeto de la justicia, no puede ser debida.
2.- Cosa debida: Además la cosa se constituye no solo por ser exteriorizada sino
que se constituye en derecho por ser debida, por recaer en ella un deuda en el
sentido estricto, podría decirse que esta afirmación es poco exacta, ya que parece
siempre que deber y derecho son la contrapartida de una misma cosa, parece más

Chevesich, Campos & Muñoz



bien que la cosa es derecho porque esta atribuida a un sujeto, independiente que
otro adeude o no la cosa.
Ejemplo mi reloj es mío tanto si lo tengo en mi poder o si ha salido de mi poder, la
cosa no es derecho no desde la perspectiva del dominio, sino de la justicia, que es
dar a cada uno lo suyo.
Las cosas son derecho desde que son debidas, en la perspectiva de la justicia las
cosas atribuidas aparecen como debidas, precisamente cuando hay otro que puede
deberlas, este rasgo es lo que colorea las cosas que por su relación con el sujeto
que están atribuidas reciben el nombre de derecho, la cosa no solo debe ser externa
sino que además debida, y es debida cuando hay otros que la deben, debe ser
desde la perspectiva de los otros. Si está en mi poder, los demás deben respetar mi
dominio sobre él, si pierdo toda posibilidad de tener relación con otros, ya no sería
mi cosa, perdería sentido, es mi cosa cuando hay otros.
Respecto de los animales no juegan los derechos, porque el derecho se origina
desde la perspectiva de la justicia, de los otros, el derecho es antes debido que
exigible, aunque sea de respeto o no interferencia, sin deuda no hay interferencia.
La consecuencia no despreciable es que para ser justo no hay que esperar que se
exija el respeto, la justicia no espera a la exigencia, dar las cosas cuando debe
darlas sin esperar que el titular del derecho ejerza su facultad de exigir.
Variedad de derecho: las cosas están atribuidas de muy diversas maneras, por
eso hay variedad de derecho, en esto no hacemos más que seguir al lenguaje
común, estoy en el paradero y viene la micro y digo ahí viene mi micro, yo soy dueño
de la micro, no, lo que hago es celebrar un contrato innominado de transporte,
dentro del derecho es un contrato innominado de adhesión de transporte. Pero
hablo de mi micro porque hay una atribución que es el poder transportarme de un
lugar a otro, también hablamos de mi casa, pero no soy dueño de ella, no siempre
las atribución de una cosa a una persona no es igual, porque hay distintos modos
de atribución, hay también distintos derechos, las cosas están atribuidas de diversas
maneras por lo que hay diversos derechos. Sin embargo todos los derechos tienen
unas características que permiten que nosotros podamos decir que son derechos.
Entonces cuales son las características que me permiten decir que las cosas son
derechos, la primera es que todo derecho tiene un título, y cuando quiero determinar
que es derecho es averiguar si tiene título. El título es aquello en lo que tiene origen
en el derecho, lo que causa de atribución de una cosa a una persona.
Hay muchas clases de títulos, si tuviéramos que resumir, diríamos que la primera
clasificación, es la naturaleza humana, hay títulos que vienen por la naturaleza
humana, la segunda es la ley, desde la Constitución al simple decreto, la tercera
es la costumbre, hay títulos que son dados por esta, hoy en día salvo en derecho
comercial se habla poco, la costumbre es el actuar de un pueblo creyendo
responder a un imperativo jurídico, aunque este sea contrario a la ley. Finalmente

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los pactos y contratos. Si hay titulo siempre hay un derecho, si no hay título, no
hay derechos.
Todo derecho tiene un título, muchas veces confunden el derecho con lo que se
hable, podrá que se hable que los obreros cobren mas, pero cuanto deben cobrar
los obreros? Lo que está en el contrato de trabajo, que es lo que pueden exigir??
Pueden exigir que se les pague lo establecido en el contrato, el titulo es el contrato,
lo que sea que ganen más dinero, pero es lo que se hable. Cuando no hay titulo no
hay derecho, pero respecto del salario hay dos derechos, que es el salario mínimo
de subsistencia, que es un derecho natural, y otro que está en el contrato, lo que
pasa es que lo que esta en el contrato no puede pasar sobre el derecho natural.
El titulo es distinto a lo deseado, porque generalmente el mundo, aquellos que no
han estudiado derecho, confunden las expectativas con el derecho, y otras cosas
mas surrealistas como lo que hizo Bolivia, que hablo de derechos expectaticios, y
no existen los derechos expectaticios, o es derecho o es expectativa.
La visión de lo que s el derecho y de lo que es lo justo es una visión muy dura y
descarnada, el derecho es la cosa debida en justicia,
Es cierto que la sociedad requiere de la justicia pero también es cierto que la
sociedad es una sociedad humanamente insufrible, nuestras relaciones con los
demás no se basan solamente en la justicia, la justicia es el desde, el primer paso,
El jurista además del título debe conocer la medida, no hay derechos sin límites,
porque el derecho es una cosa y las cosas tienen límite, y el derecho es la cosa
justa debida necesariamente debe tener un límite, todos los derechos tienen límite,
la medida podrá ser mayor o menor pero todos la tienen. El derecho de propiedad
es distinto al usufructo tiene medidas distintas, dependiendo de las facultades.
Junto con el titulo y la medida, tenemos el fundamento del derecho, el titulo es la
causa, de atribución de una cosa a un sujeto determinado, y se transforma en
derecho porque los demás tiene el fundamento de respetarla, pero el fundamento
es otra cosa, este habla de la posibilidad, es porque yo puedo tenerlo, porque puede
ser sujeto de ese derecho. El fundamento es cuya virtud un sujeto puede llegar a
tener ese derecho, me explico, el derecho a voto para tenerlo hay q tener edad, y
además estar inscrito en registro electorales, yo puedo tener la edad pero si no me
he inscrito tengo la posibilidad pero no tengo el derecho. El fundamento es lo que
posibilita pero no lo otorga.
Lo que hacer realidad al derecho es precisamente al título, la posibilidad es el
fundamento, y esto es importante porque muchas veces la gente confunde
posibilidad con realidad, hay gente que cree que por tener fundamento ya tiene el
derecho, y no es así.
El derecho, supone un dominio sobre las cosas, significa que las cosas son
(recuerden que el derecho es la cosa debida), del titular y por tanto, cae bajo su

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dominio (Dominio del latín “Dominus”, que quiere decir “Señor”); yo, con las cosas,
lo que hago es “enseñorearme”. Las cosas son del titular y por tanto, cae bajo su
dominio, él es “señor” de esas cosas, pero además que las cosas estén repartidas
y a su vez sean debidas implican no solo un verdadero dominio del titular, sino
también que ese titular que “domina” la cosa no sea meramente una parte del todo,
es decir, tenemos dos aspectos, por una parte el ser humano es el “dominus”, el
señor se hace dueño de las cosas y para poder dominar las cosas, necesita “algo”
previo, ser señor de sí mismo, tener conciencia que él es quien se está haciendo
dueño de las cosas, y lo hace precisamente en la medida que es dueño de sí mismo,
que es “señor” de sí mismo, así yo me hago dueño de mi entorno, en la medida que
puedo dominarme. Los animales actúan por lo “deleitable”, o lo “doloroso”, pues
tienen –al igual que nosotros-, 5 sentidos externos y 4 internos, tienen, igual que
nosotros cerebro, y aunque la gente crea que el cerebro es lo que nos distingue de
los animales, no es así, entonces… ¿Qué nos hace distintos a los animales ?, ¿Qué
hace que los animales no tengan derechos y nosotros sí?, precisamente, es, esa
auto posesión sobre nosotros mismos, nosotros, nos damos cuenta de lo que
somos, los animales no, éstos, no se auto poseen, por eso no pueden dominarse, y
al no poder dominarse, no pueden dominar el entorno, no hay ningún animal que
pueda poseer cosas, no son por ende, dueños de nada porque al no poder ser
dueños de sí mismo, tampoco pueden ser señores de su entorno. Alguno me dirá
“Mire, pero, los animales marcan territorio”, de acuerdo, pero ésta no obedece a que
se estén haciendo dueños, sino que lo hace simplemente –y solamente-, por una
cuestión instintiva. Los animales, no son conscientes de su propia individualidad,
porque no la tienen y para poder tener derechos, es necesario, al menos dominarse
a sí mismo. El animal más que dominar, es dominado, por las fuerzas que le
representan su instinto.
El hombre en cambio, domina si propio ser, es dueño de sí mismo y ésta es la
característica que le convierte en persona. El hombre no se mueve exclusivamente
por fuerzas e instinto biológico –aunque no hay duda que los tiene-, el más fuerte
de ellos tiene relación con la conservación de la especie y nuestra vida, sin
embargo, el hombre puede quitarse la vida, el animal no. Porque el hombre se auto
posee es responsable de sus actos, y es libre y capaz de tomar decisiones, elegir
entre las diversas opciones que tiene –en ello consiste la libertad-, tiene razón,
voluntad y decide libremente, por eso es capaz de hacer una cosa o no hacerla, de
elegir, domina su propio ser, y es capaz de dominar su entorno, incluso, puede llegar
a destruirlo. El hombre es el único capaz de destruir su entorno y es capaz –desde
luego-, de apropiarse de cosas y, desde el momento que se apropia, y que existen
otros hombres, esas cosas que son debidas, son derechos.
El fundamento –entonces- del derecho (el fundamento último), es que el hombre es
persona, por eso solo él, puede ser sujeto de derecho y los animales no.
Les dije que habían dos aspectos, el primero era que el hombre es capaz de
dominarse, y el segundo, - o la segunda vía por la que podemos concluir que los
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animales no tienen derechos-, se llega observando que el hombre no es parte de
esto todo que llamamos ecosistema. Para que las cosas estén repartidas, de modo
que esta atribución genere una deuda es preciso que el titular no sea parte del todo.
La parte (en cuanto a “parte) tiene razón de ser en la medida que está integrada a
ese todo, o –lo que es lo mismo-, en la medida que está al servicio de ese todo.
Por eso la parte, en cuanto a parte “es”, y tiene su razón de ser en la medida que
está integrada en un todo. Las cosas que son parte del todo no tienen individualidad
ninguna, son simplemente “partes”, y si no tienen individualidad, tampoco tienen
esfera de apropiación respecto del todo.
Aunque las partes tengan atribuidas distintas funciones esas funciones, no son en
beneficio de la parte, sino del todo.
Piensen ustedes en nuestro cuerpo. El ojo, separado del todo, no sirve de nada, no
puede sobrevivir separado del todo; ahora, supongamos que el ojo pudiese
sobrevivir, el ojo no mira al ojo, no se mira a si mismo, piensen ahora en cualquier
parte de nuestro cuerpo separado, no tiene razón de ser separada del cuerpo; ¿Para
qué sirve un hígado separado del cuerpo?, para nada. El hígado tiene una función
que es propia, pero éste no puede, pues no tiene esfera de apropiación autónoma,
ni siquiera renunciar a esa función, o -por ejemplo-, cambiársela al corazón.
Absurdo.

Los animales. Al ser pura materia son meras partes de un todo, de un universo, su
razón de ser, reside en el bien de ese cosmos- Hay animales que se alimentan de
plantas al mismo tiempo, se fertilizan con el guano de esos animales, y esos
animales son comidos por otros animales, que –a su vez-, serán comidos por otros
animales y es que, para eso están, animales y plantas. Ellos componen este todo
que llamamos ecosistema, no son distintos del universo, son “parte” del universo,
y como partes, no le caben posibilidad de apropiarse de nada. No pueden, porque
no tienen la individualidad que se necesita para apropiarse de algo, por ello no cabe
de parte de ellos reparto de cosas, para ellos las cosas no están repartidas, las
cosas simplemente son “partes” al igual que ellos porque ambos son pura materia;
el hombre –en cambio-, no es pura materia, el hombre posee un alma espiritual que
lo constituye como persona, no es una mera parte del universo y no es una mera
parte del universo porque lo espiritual no puede ser “parte” de algo, el espíritu es
“simple” y al ser “simple”, no puede ser “parte” ni tiene tampoco partes ni podrá
constituirse como parte. Por eso, cada persona es distinta de la otra, cada persona
es un ser completo e “incomunicable”, -palabra, que significa que no puede hacerse
“común con otros seres”. La persona –como dijimos la clase pasada-, se abre en
comunión con los demás, con el conocimiento y el amor, pero no logra la integración
ontológica, no logra confundirse en el ser.
El resultado, es que. El hombre al no ser parte del todo, necesita del reparto de las
cosas del universo, se proyecta sobre su entorno y se proyecta como lo que es, un
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ser incomunicable por lo tanto él se apodera de cosas como suyas, pero no puede
apoderarse del conjunto. Con ello llegamos a la misma conclusión anterior, que es
que el derecho se funda precisamente en el hecho de que el hombre es persona,
por ende dueño de sí.
Por lo recién explicado puede observarse que las posiciones materialistas no
explican suficientemente que es el derecho, en cuanto que el materialismo –al igual
que el marxismo-, piensan que el derecho es algo así como una superestructura
(algo que está yuxtapuesto, puesto encima de él, que no es parte de él). La doctrina
marxista piensa que una vez que el hombre (el hombre nuevo) nace, el derecho,
para ellos, no tiene para ellos razón de existir; con ello ha desdibujado claramente
lo que es la singularidad del hombre y la originalidad del derecho.
Derecho Positivo
Desde varios siglos antes de la era cristiana, ya hay testimonios de la tradicional
división del derecho, derecho natural y derecho positivo, el adjetivo positivo, no se
uso hasta la edad media pero con anterioridad a esa época, se utilizaron otros
adjetivos, Derecho legal, los juristas romanos hablaban de derecho natural o de
gentes y derecho civil.
A partir del siglo XIX se extendió el positivismo jurídico, este es un conjunto de
teorías para las cuales solo seria derecho propiamente tal el derecho emanado de
los seres humanos.
El derecho natural, más que derecho serian valores o moral, o estructuras lógicas,
algunos creen que no existiría, con eso muchas veces se confunde lo que es la
filosofía del derecho con el derecho natural, sobre todo a partir del siglo XIX, donde
aparecen los civilistas, quieren hablaban de derecho natural hablaban de filosofía
de valores o moral.
Existe una confusión muchas veces lo que es la filosofía del derecho y el derecho
natural
DERECHO POSITIVO
Se entiende todo derecho cuyo título o medida deben su origen a la voluntad
humana, que puede estar expresada en la ley, en la costumbre o en contratos
¿Qué significa la existencia del derecho positivo?
Significa simplemente que hay cosas que han sido repartidas por el hombre, dicho
de otro modo, que hay cosas cuya atribución es obra de la voluntad humana y esto
es una experiencia cotidiana, todos los días, todos estamos adquiriendo cosas,
derechos.
Cuando la municipalidad de Santiago decide que la calle Ejército tenga tráfico de
norte a sur, una sola dirección y no dos direcciones y pone semáforos, pinta los

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pasos de peatones, lo que está haciendo es precisamente asignar tiempo y espacio
a quienes circulan ya sea en auto o en micro o en bicicleta o quienes van a pie
Las relaciones humanas siempre suponen un ininterrumpido trasiego de cosas que
van de un lado a otro que van de una persona a otra persona.
Los derechos que se originan o modifican por estas acción humana son el derecho
positivo.
Recordemos que el derecho es la cosa justa debida, es la misma cosa, los derechos
positivos son cosas atribuibles siempre por el hombre, este las reparte
El derecho positivo no son las leyes, son todo titulo o medida tiene su origen en la
voluntad humana,
Limites del Derecho positivo
Es ilimitada la capacidad del hombre de darse derechos, es ilimitada la capacidad
del hombre y abarca todo el ámbito de la vida social, y si la respuesta es negativa,
cual el límite? O cuáles son los criterios para establecer límites al derecho positivo?

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