Alteridades Prehispánicas en Michoacán
Alteridades Prehispánicas en Michoacán
"CONSTRUCCIONES DE ALTERIDADES
PREHISPÁNICAS: LA RELACIÓN DE
MICHOACÁN Y MICHOACÁN: PAISAJES,
TRADICIONES Y LEYENDAS DE EDUARDO
RUIZ"
TESIS
Que para obtener el grado de:
MAESTRO EN HISTORIA
Presenta:
FERNANDO MONTES DE OCA HERNÁNDEZ
Director:
Dr. Ricardo Nava Murcia
Lectores:
Dr. Alfonso Mendiola Mejía
Dr. Fernando Álvarez Ortega
alteridades prehispánicas:
la Relación de Michoacán y
Fernando
2
Para Elisa
3
Agradecimientos
Agradezco profundamente al Dr. Alfonso Mendiola por los cursos y las pláticas
ve extendida al Dr. Ricardo Nava quien dedicó parte de su tiempo para la revisión
constante de este estudio, fuera personalmente o por medio del seminario que
dirige, el cual constituyó un espacio crítico y creativo para las ideas concebidas y
que aquí se expresan. A mis compañeras, Pamela Loera y Regina Zorrilla, por
Álvarez por mantener la puerta abierta de su cubículo durante los últimos cinco
de todos ellos no implica secundar las tesis aquí propuestas, éstas son producto y
responsabilidad únicamente del autor. Con otro tono, infinita gratitud para mis
papás, personas y personajes logrados que con paciencia y respeto han esbozado
siempre. Y por último a Jaqui, Jorge, Fernando, Diego, Ricardo y Omar por
4
Construcciones de alteridades prehispánicas:
Eduardo Ruiz
i) Construcciones de lo prehispánico
ii) Sobre por qué en las dos obras se puede leer una noción
indeterminación
i) La invención de América
5
ii) El Bernal de Mendiola
la investigación
construcción de alteridades
6
III. Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas de Eduardo Ruiz 141
i) Los Ruiz
v) Ruiz, el literato
V. Bibliografía 191
7
I. Imágenes de un pasado prehispánico: introducción a la problemática
i) Construcciones de lo prehispánico
realizado con miras a mostrar que el país posee un pasado anterior, es decir,
buscan narrar la vida de los pobladores y sus características y con ello, apuntan y
puede observar a finales del s. XIX hasta nuestros días como una constante y ha
mexicanos. El supuesto central y del que parten estas dinámicas consiste en ver
8
algún tipo de acceso en el periodo prehispánico que permite dar a conocer las
Entre los muchos pueblos que son reconocidos como habitantes de este periodo
se encuentran los mexicas, los mayas o los purépechas; los estudios sobre ellos
Michoacán México.2
1
Sitio dedicado a la cultura purépecha. Biblioteca Gertrudis Bocanegra, "Mural de O'Gorman".
[Link] (Fecha de consulta:
septiembre de 2013).
2
Véase Enrique A. Cervantes, Pintura de Juan O'Gorman en la biblioteca "Gertrudis Bocanegra"
de Pátzcuaro, Michoacán (México: s/e, 1945). Banamex, Juan O'Gorman. 100 años: temples,
dibujos y estudios preparatorios (México: Fomento Cultural Banamex, 2005). Bital, O'Gorman
(México: Grupo Financiero Bital, 1999). Luis R. Torres Escalona, Representación histórica de la
cultura: mural de Juan O' Gorman en la Biblioteca Central (México: UNAM, Secretaría General,
Dirección General de Bibliotecas, 2003).
9
En él, se halla un relato sobre cuatro periodos claves en el desarrollo del estado
del caudillo José María Morelos y Pavón, oriundo del mismo estado y por último,
descripción sobre la manera en la que fue atribuida una serie de elementos como
llegada de los españoles a la región. Así, el mural nos presenta cómo O'Gorman
mexicana.
Bocanegra fungió como mediadora de mensajes entre líderes rebeldes, motivo por
10
México, Lázaro Cárdenas ordenó que el recinto ubicado en Pátzcuaro se destinara
San Agustín.4 El recorrido por el que pasó el edificio no está muy claro y en varias
siguiente referencia: "La iglesia se retiró del culto por Decreto de 16 de marzo de
raíces hispanas donde el artista por encargo del mecenas, Edgard Kauffman, fue
contratado para realizar el mural en la parte posterior, el costo fue de nueve mil
son de 14 m por 12.7 m y fue pintado al fresco. El trabajo se pensó como una
3
Bital, op. cit., p. 175.
4
Las páginas del catálogo de Cervantes no poseen una numeración, sin embargo, esta referencia
se encuentra en la sección titulada "Templo y convento de San Agustín".
5
Como en la nota pasada, al no hallar un número de página, referimos esta cita a la misma
sección que se mencionó en la anterior.
11
La descripción que hace Cervantes sobre el mural se conforma con un análisis de
la obra y con varios juicios de valor;6 la cercanía del estudio con la realización de
la obra y con el muralista nos permite encontrar vestigios del relato que buscó dar
por ello, empieza con el pueblo que habitó antes de la conquista, al que llama
representar al pueblo, el artista sitúa, en la primera parte del mural, un relato que
O'Gorman pretendió dar a conocer una imagen muy completa sobre el pueblo,
un "resumen histórico" sobre éste, que consistía en narrar todos estos elementos,
6
Por ejemplo, el autor menciona que la obra "está admirablemente lograda; pintada sin artificio con
ingenuidad (...)". Los juicios de valor que se acercan peligrosamente a convertirse en juicios
morales sobre la obra se presentan durante todo el texto.
7
Cervantes realizó varios trabajos correspondientes al arte que se desarrollaba en México durante
esa época en diferentes zonas del país.
8
En el catálogo de Cervantes se encuentra en la sección titulada "El mural".
12
como sus creencias en el origen del mundo o sus actividades. Es curioso cómo se
'industria' y cómo desde estos, se buscan distintos referentes para dar cuenta de
busca mostrar elementos muy específicos del origen y de las costumbres del
pueblo.
vestidos y adornos.9
de escenas donde se observan hombres con piel morena que rodean un lago,
cazan a un tigre con arcos y flechas o se bañan en un brote de agua. Ante tales
9
Misma sección que la nota anterior.
13
derecha y hacia abajo, la narración continúa dando a conocer otros episodios que
al parecer sucedieron después, por ejemplo, la muerte del último gobernante del
extranjeros.
de manera ignominiosa.10
especie de cruz, rodeado por soldados de grandes barbas y con armaduras. Este
del artista con su esposa en el que cargan un manuscrito que dice lo siguiente:
10
Misma sección que la nota anterior.
14
vieron caer sus templos,
cargaron piedras sobre sus espal-
das adoloridas para levantar mi-
les de iglesias. Pero su resisten-
cia es una fuerza latente, que
algún día, ya libres de las
cadenas de la opresión,
producirán un arte y una cultura
extraordinarios,
como un gigantesco
11
volcán en erupción.
Como este texto, en el mural aparecen otros tantos en los que se mencionan
situaciones con miras a seguir un discurso parecido donde el artista realiza una
la guerra de independencia y a la Revolución, hay una imagen con dos perros, uno
Sobre el mural de O'Gorman se podría decir mucho; analizar cada una de sus
figuras y los elementos simbólicos que desprende. Como pieza artística sigue
atrayendo las miradas de los visitantes de la biblioteca y es muy probable que los
11
El texto está tomado del trabajo realizado por Cervantes aunque es fácilmente observable en el
mural.
12
Texto igualmente tomado de Cervantes.
15
las producciones que existieron a principios del s. XX que buscaban llevar a cabo
poder conocer y detallar a los pueblos, en este caso al que habitaba al actual
Las fuentes que fueron consultadas por O'Gorman son múltiples. El artista llevó a
cabo una investigación para su tarea; se basó en textos escritos por frailes como
Juan de San Miguel en el s. XVI, en el libro de Eduardo Ruiz escrito a finales del
búsqueda por ubicar los materiales que dieron pie a la obra, existe la necesidad de
pensar también en el contexto del artista y en los elementos que se ven reflejados
13
Sobre la situación que vivían los indígenas en Michoacán durante la realización de la obra habría
que hacer una serie de investigaciones que pudieran contextualizar esta cuestión, sin embargo,
esto no es material para nosotros; baste por ahora solamente pensar en la representación del
pueblo en la época prehispánica que hizo el artista y en una posible condición de posibilidad del
relato que fue pintado por O'Gorman y que pertenecía a su tiempo.
14
Bital, op. cit., p. 175 y 177.
16
en la obra desde su época, por ejemplo, la notoria y brutal constante de poner a la
porta el manuscrito y que más arriba se ha comentado; por tanto, por la consulta
resultado de varios factores de los cuáles no hay que perder de vista la presencia
prehispánico.
creemos que el artista buscó representar lo que había ocurrido durante ese
nos invita a atribuirle una serie de prácticas y episodios concretos a aquel pueblo,
los habitantes anteriores a la Conquista. Nadie nos obliga a seguir este proceso y
lógica educativa que enseña "lo que pasó antes de la conquista de México". En
17
problema principal: en la actualidad, los mexicanos somos herederos de una serie
formal.
Si bien el mural de O'Gorman no puede trazar con detenimiento los rasgos propios
ilustra de alguna manera cómo han llegado hasta nuestros días diversas imágenes
este sentido, consideramos que al seguir este problema vigente, la criticidad como
se presenta ya que nos permitirá dirigir la mirada en una forma nueva de abordar
18
desde la constitución promulgada en 1917; paradójicamente, el Estado mantiene
Mexicanos en la edición del año 2007, "el Estado -federación, estados, Distrito
se propone como una fiel seguidora del modelo laico, basada en el progreso
igualitarias que se respeten entre sí y que defiendan la libertad en todo sentido del
19
en todo el país, expedirá leyes sobre presupuestos y así poder garantizar que esta
labor se realice.20
jurídico más importante de México. Las leyes que están albergadas en ella se
encuentran avaladas como las más importantes del país, por encima de los
diversos puntos que nos hablan de cierto perfil ideológico que se busca enseñar a
ejemplo, los libros de texto publicados y distribuidos por la SEP para la educación
material obligado; todos los niños deben utilizarlos como objetos de enseñanza
20
Ibid., p. 10.
20
materias que tienen que ser impartidas, desde el nivel preescolar hasta
secundaria.21 Por lo anterior, podemos suponer que con base en el artículo tercero
situó en 91%.22 Por otra parte, en el 2010, solamente el 57% de la población con
estas cifras, se observa que los alumnos en su mayoría, solamente reciben una
que el Estado imparte. A partir de estos datos, es una obviedad concluir que los
21
Secretaría de Educación Pública,
[Link]
(Fecha de consulta: 16 de septiembre de 2013).
22
Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
[Link] (Fecha de consulta: 17 de
septiembre de 2013).
23
Idem.
24
Idem.
25
Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
[Link] (Fecha de consulta: 17 de
septiembre de 2013).
21
conocimientos académicos de la mayoría de los mexicanos fueron y están siendo
pesar de las últimas reformas, a lo largo de las últimas décadas, estos grados se
han conformado con los mismos contenidos, es decir, desde hace algunos años el
Tendríamos que hacer una investigación exhaustiva sobre los contenidos que se
han abordado en las últimas décadas en estas materias y así poder determinar
En la Historia, que se enseña durante el cuarto año de primaria, por primera vez
26
Para fundamentar con más detalle esta afirmación sería necesario ubicar las encuestas
correspondientes a las últimas décadas. Sin embargo, los datos arrojados por el censo del 2010
nos dan luz para observar cómo hay una ruptura entre la continuidad de la educación primaria con
la secundaria. Si partimos del hecho que la escolaridad en México ha aumentado, esto nos permite
inferir que en las últimas décadas, el nivel primaria se situó como el máximo nivel educativo en el
país. Por tanto y debido a que el Estado se ha encargado de la educación y de sus planes,
podemos concluir que en las últimas décadas la mayor parte de mexicanos fueron educados con
base en los conocimientos impartidos por el mismo.
22
conocimiento matemático y astronómico, su escritura, su calendario, sus
Si bien es cierto que parece arbitrario estudiar a esos pueblos y no a otros y dejar
plan de estudio y hoy en día, eso es lo que se enseña con el apoyo de un libro de
texto que se conforma con imágenes específicas y palabras concretas que buscan
dar a conocer el pasado prehispánico. Todos los mexicanos que cursan cuarto
conocimiento que poseen sobre este tema se gesta durante cuarto de primaria
nada más.
gran parte del conocimiento, imagen o noción que se tenga de ella encuentra su
27
Secretaría de Educación Pública,
[Link] (Fecha de consulta:
19 de septiembre de 2013).
28
Secretaría de Educación Pública,
[Link] (Fecha de consulta:
19 de septiembre de 2013).
23
escenario es posible aventurarse a detectar que los conocimientos obtenidos se
culturas prehispánicas.
Desde nuestra mirada, los temas estudiados durante estos años escolares se
de las culturas prehispánicas porque se han dado a conocer una serie de datos
que se han introducido en la educación oficial que todo mexicano tiene derecho a
recibir. Aunado a ello, en las ciudades se han creado escenografías complejas que
se fundan en el mismo discurso. No es algo raro que las visitas a los museos con
temprano de los sujetos cercanos a las ciudades en México y que al tiempo que se
que dieron su vida para defender sus tierras de los españoles. Todos estos
elementos, al mantener el discurso semejante que fue enseñado durante los años
24
escolares, consolidan en el imaginario colectivo cierta idea que reafirma la
que busca dar a conocer una imagen determinada sobre aquel periodo a todos los
imaginario colectivo que tiene la ferviente convicción que existió algo como una
estudios y representaciones que tienen como objeto esta época son los medios
que dan a conocer sus formas de vida, sus mitos o sus hazañas y un poco más; al
mismo tiempo, estos nos permiten encontrar semejanzas y trazar relaciones entre
25
aquel tiempo y ahora. 29 Ante la pregunta por el origen de estas creencias es
preciso abordar el nacionalismo que se dio durante el siglo pasado; para nuestra
una de las causas que dieron pie a nuestro problema sobre la construcción de
poder acceder y conocer las formas de vida que se dieron en este periodo.
estos procesos se fundan en el s. XX, siendo los más representativos los ubicados
29
Un ejemplo de estos discursos lo encontramos en Octavio Paz, quien realizó un ensayo sobre
los vestigios de la conquista de los pueblos prehispánicos que aún observaba en las sociedades
mexicanas contemporáneas a él. Paz trata de explicar que la idiosincrasia de México tiene su
origen en las implicaciones desastrosas que hubieron tras el choque de dos culturas radicalmente
opuestas. Octavio Paz, "Los hijos de la Malinche", en El laberinto de la soledad (Madrid: Cátedra,
2003), 202-227.
30
Benedict Anderson, Comunidades imaginadas (México: FCE, 2011).
26
conformación de creencias colectivas como las mencionadas más arriba se ha
una ideología sino una serie de prácticas y relaciones entre sujetos. En segundo
lugar, hay que partir de lo que se entiende como nación. Ésta es "(...) una
fundamentar esta afirmación, Anderson cita a Ernest Gellner cuando sostiene que
cabo una serie de prácticas cerradas, es decir, que no se practican más allá de las
31
Ibid., p. 23.
32
Idem.
33
Ibid., p. 24.
34
Ibid., p. 25.
35
Idem.
27
Y por último, la nación es comunidad porque:
Tras esta descripción, es posible observar que en una nación existen sentimientos
comunes que han logrado cohesión entre los miembros. Estos se encuentran
basados en varios elementos que se han propagado por los territorios y por las
Ante la pregunta por los elementos que fundan el discurso nacionalista basado en
la idea de nación, desde Anderson señalamos que no existe una constante que
permita trazar una línea recta causal en todo proceso de formación nacionalista,
hasta dar paso a la creación de la nación en turno; sin embargo, exponemos aquí
ciertos elementos que desde nuestra perspectiva dieron pie a la intención más
36
Idem.
28
radical que consiste en defender con la vida a la nación en las grandes guerras del
s. XX, esto arroja luz a la hora de querer explicar cómo se consolidaron las
prácticas que implicaron la muerte de algunos millones. Anderson afirma que las
naciones inspiran amor a los hombres con base en la poesía, literatura, música y
arte;37 este amor se coloca más del lado de la abnegación, por tanto invita a los
sujetos a proteger aquello que les pertenece no sólo a ellos, también a sus seres
una mujer y con ello, se apunta a la figura materna en todo sentido. Por esta
nacionalista sean las principales responsables de que los hombres se alisten para
dar la vida. El caso que puede ilustrar lo anterior es el arte propagandista soviético
37
Ibid., p. 200.
29
La manera de referirse a la nación por parte de los sujetos que la conforman está
naturaleza de este amor político puede descifrarse de la forma en que las lenguas
patria) o en el del hogar (...). Ambas expresiones denotan algo a lo que se está
nación y la mantienen.
parecen arraigarse así con mayor profundidad que casi cualquiera otra cosa en las
los muertos más que la lengua."40 La forma de comunicarse oralmente entre los
tiempo que crean dinámicas de cohesión; los himnos nacionales ilustran este
38
Ibid., p. 202.
39
Idem.
40
Ibid., p. 204.
30
punto cuando se cantan al unísono por una gran cantidad de personas. 41 En
momentos como estos se observa a la colectividad unida que canta a una sola voz
y que acepta tener una misma identidad porque entiende el himno, conoce los
la nación; está dirigido por mediaciones institucionales que dependen del Estado y
Cada museo nacional tiene una colección propia y con frecuencia se encarga de
una temática específica. Los objetos que se exponen remiten a un pasado común
a todos los pobladores, sean o no del lugar.42 Esto nos permite entender la función
Solamente con una narración que muestre un pasado común, es posible encontrar
41
Idem.
42
Anderson pone de manifiesto cómo la nación logra convocar también a aquellos sujetos que no
nacieron dentro de sus fronteras, es decir, existe una apertura para que extranjeros se sientan
parte de la nación. De esta manera, los inmigrantes se consideran como parte de la comunidad y
este sentimiento será enseñado a sus hijos. Ibid., p. 205.
31
en el presente cierta unión, identidad y cohesión entre los individuos. Aquí
social que dirige las miradas de los sujetos hacia el futuro siempre con objetivos
regiones, por ejemplo, el caso de Nueva York que viene de la ciudad inglesa York
españoles en América; de alguna forma, los pobladores trazaban puentes con sus
algo nuevo.44 El pasado y el futuro dentro de las formaciones nacionales son dos
términos que tienen que pensarse unidos ya que representan lo común tanto en lo
formación de un estudio oficial del pasado permite al Estado decir lo que puede
ser olvidado y lo que no; de alguna manera, éste regula la memoria y el olvido y si
que generen en las fuerzas políticas que determinan lo que se recuerda y lo que
no.
43
Como vimos más atrás, la educación en México está regulada por el Estado mexicano y de esta
manera, asignaturas como la historia alberga contenidos determinados con miras a enseñar
solamente un pasado específico y que se coloca como oficial.
44
Ibid., p. 260.
32
Para finalizar, observamos a los ejes mencionados como una serie de pilares que
mexicano, ubicado a finales del s. XIX y principios del XX se dedicó a generar una
que pueden saber cómo se vivía hace cientos de años. Habrá mucho que
investigar sobre los rasgos políticos ideológicos que un discurso así conlleva, no
problemática teórica desde la historia que tiene como consecuencia todo este
proceso.
33
Debido a que nuestro interés está acotado en lo relativo al conocimiento
prehispánico es preciso dar cuenta del elemento del nacionalismo que dio pie a la
creencia colectiva que afirma que es posible conocer los estilos de vida, las
periodo virreinal en México, los pensadores nacionalistas tuvieron que realizar una
constantes luchas entre razas, criollos y mestizos, y los círculos de poder que
representaban cada uno de estos grupos dieron pie para la creación de una gran
en sus épocas, como Vicente Riva Palacio, Justo Sierra, Francisco Bulnes o José
45
Agustín Basave, México mestizo (México: FCE, 2002).
34
la mayoría de ellos se pronunciaba a favor del mestizaje, es decir, de la mezcla de
Es curioso que durante esta investigación, las figuras del indio y del español para
Como es posible inferir, los mestizos intelectuales a finales del s. XIX veían en
convencidos de que América entera estaba destinada a ser mestiza, por el pasado
que poseía y por tanto la mezcla entre extranjeros e indios debía buscarse hasta
con políticas públicas.47 Habría que realizar un análisis más exhaustivo sobre esta
obra de Basave para no perder de vista los rasgos propios de cada uno de los
pensadores que trató durante la investigación, sin embargo, esa tarea nos
mitad del s. XIX hasta las primeras tres o cuatro décadas del XX, una genealogía
46
Un ejemplo de esto es la exposición que Basave hace sobre Francisco Pimentel y Justo Sierra.
Ibid., pp. 25-29 y 33-37.
47
Ibid., pp. 29-81.
35
intelectual de pensadores influyentes en la vida política de México que pretendían
una causa directa del acto de ir o estudiar al pasado prehispánico porque de esto
importaba, Justo Sierra se expresa de los indios de su época como gente pasiva,
malnutrida y sin educación que era preciso alimentar "con menos chile y más
Las múltiples y variadas ideas, protegidas por mestizos como los generales Díaz o
más arriba se ha tratado sobre los planes de estudio oficiales; los espacios
36
fuerza única pero también se deja ver la importancia de la llegada española
quienes introdujeron al progreso a esos indios que poco sabían; en una frase, la
los españoles porque de ahí se explica que su raza, si es que este término es
y la valentía de los indios que nunca se rindieron y que poseían culturas muy
Es cierto que la línea trazada hasta ahora en esta exposición no puede ser tomada
como una especie de línea causal donde solamente intervinieron los factores que
embargo, por ahora nos parece que lo dicho hasta aquí funge como una
explicación breve del problema que hemos de tratar en toda la investigación donde
hacia las representaciones que hoy en día tenemos y hacemos sobre los pueblos
50
Al respecto, Basave realiza un recuento de las ideas de Riva Palacio, quien pretendía mostrar
que la raza india tenía ciertos rasgos físicos que indicaban un grado de evolución más avanzado.
Ibid., p. 30.
37
tomado como material de libros e investigaciones donde se plasma la creencia
para ello nos servimos de dos obras que desde nuestro punto de vista, ilustran el
se presentan como dos textos que han sido considerados un medio de acceso a
hacia una descripción sobre cada una de ellas y hacia una propuesta
51
Jerónimo de Alcalá, La Relación de Michoacán (México: SEP, 1988). A partir de ahora la
llamaremos solamente la Relación.
52
Benedict Warren, “Fray Jerónimo de Alcalá: Author of the Relación de Michoacán?”, The
Americas, núm. 3 (enero de 1971): 307-315.
53
Eduardo Ruiz, Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas (Morelia: Instituto michoacano de
cultura, 1981). Y Eduardo Ruiz, Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas (Morelia: Balsal,
1969).
38
representaciones sobre aquel pueblo y a las observaciones que se han realizado
en torno a ellas. Si cada obra ha sido leída como una fuente de acceso al pasado
no posible conocer lo relativo a este periodo. Por otra parte, ante el supuesto que
sostiene que tanto Alcalá como Ruiz elaboraron una representación del pueblo del
Nuestro interés ahora es mostrar si es posible trabajar con ambas y así, ubicar el
hablar de algo como una realidad pasada prehispánica construida según algunos
autores.
Las obras de Alcalá y de Ruiz colocan frente a nosotros dos visiones de un pueblo
como Michoacán, México. Ambas visiones, como las llamaremos con fines
y relatos de los gobernantes, entre otros elementos. Las visiones de estos dos
a dinámicas muy distintas. Por este motivo, es preciso justificar por qué se han de
proponer como un material que puede ser trabajado en conjunto; si bien Alcalá y
39
Ruiz se separan por una distancia de más de tres siglos entre sí, creemos que
poner en diálogo a sus obras dejará ver cómo el trabajo de Ruiz encuentra como
materia prima a la Relación y a partir de ella, construye una visión muy particular
Tanto Alcalá como Ruiz elaboraron una descripción propia y por tanto diferente
entre sí; esto no se plantea como un problema en nuestra investigación sino da pie
para reflexionar en torno al punto de partida que radica en realizar una serie de
preguntas, por ejemplo, a qué debemos esa diferencia si ambos hablaron del
mismo pueblo, cómo está constituida esa diferencia y por qué es posible hablar de
dos visiones separadas. Las respuestas ante estas interrogantes son de tipo
ámbitos, por ejemplo, profundizar en los tiempos vividos por Alcalá y Ruiz,
preguntarse por qué escribieron sobre este pueblo y detenerse en los detalles de
El término "visión" ya no alcanza para describir lo que ambos textos nos aportan
sobre el pueblo del que hablaron; las obras no sólo son visiones de los autores
indios conversos de las jerarquías gobernantes del pueblo, para poder dar a
40
conocer algunas prácticas religiosas y sociales, Ruiz por su parte escribió
utilizando como fuente principal a la Relación; por este motivo, observamos a las
sobre alguna cosa. "Noción" proviene del latín notio y significa "conocimiento
nos aporta sobre el uso que queremos darle aquí. Si bien, Alcalá y Ruiz pudieron
generar una noción, es decir, concibieron una construcción epistémica del pueblo
cada uno por su cuenta, aún hay aspectos qué explicar para fundamentar la
utilización del término. Noción, desde su etimología, dirige nuestra atención hacia
utilizado por varios filósofos para referirse a un conocimiento muy general sobre
tradición filosófica. Una noción, desde la filosofía, es una idea muy básica y se
nuestro tema nos permite decir que tanto Alcalá como Ruiz formaron un
conocimiento, una representación o una idea sobre el pueblo que funge como
41
Nuestra intención a partir de ahora pretende mostrar que los autores construyeron
mediante una puesta en diálogo; ante este escenario, investigar e identificar a las
un eje para nuestro escrito que se deberá tratar en otro momento detenidamente.
Mientras tanto, es importante problematizar por qué se dice en este lugar que las
La posibilidad de ver que ambas obras arrojan una noción de este pueblo se
vida, las tradiciones o los gobiernos, el lector al volcar su atención a los escritos se
convierte en aquel espectador que puede ver la construcción de una noción en las
obras. Sin duda, los referentes como lo son las letras, los capítulos ordenados de
formas específicas o las ideas expresadas por los autores con frases y párrafos
56
La importancia del lector al contextualizar e investigar en torno a un autor a la hora de leer su
texto se ha encontrado en la obra de Alfonso Mendiola, Bernal Díaz del Castillo: verdad
romanesca y verdad historiográfica (México: UIA, 2010). En la parte final de su libro titulada "La
historicidad del acto de leer", nos participa de lo importante que es no perder de vista como
lectores que una obra pertenece a un autor y éste a una época determinada, por tanto, tomamos
esta idea para atribuirle al lector una capacidad para llevar a cabo un acto de lectura cuyas
implicaciones son múltiples y complejas. Cabe mencionar que el trabajo de Mendiola ha sido uno
de los puntos de partida para esta investigación al introducirnos en la compleja problemática del
acto de lectura y atribuirle un papel fundamental para el recorrido teórico que se quiere llevar a
cabo.
42
puntos nos ocuparemos en otro momento, sin embargo, el lector al seguir este
o emitir juicios entorno a lo leído. Por ello, consideramos a esta forma de abordaje
como una manera más de trabajar ambas obras y cuyo resultado hemos
identificado en encontrar que tanto Alcalá como Ruiz dan a conocer una noción del
social no puede ser puesto en duda, más que un supuesto, el orden existe, es un
en cambio, la pregunta con mayor alcance pretende explicar por qué ha sido
posible, es decir, cuáles son las condiciones de posibilidad para que éste se haya
cosas, hemos distinguido que ambos textos nos brindan dos nociones del pueblo;
ahora, es preciso preguntarse por qué, es decir, indagar en torno a las condiciones
de posibilidad que existen para distinguir una noción del pueblo en cada obra con
57
Niklas Luhmann, ¿Cómo es posible el orden social? (México: Herder/UIA, 2010).
43
ii) Sobre por qué en las dos obras se puede leer una noción
realizar una taxonomía. En un escenario como éste, las semejanzas son los
elementos que determinan el lugar que ocupa aquello que se está clasificando,
mientras que las diferencias se ponen en un plano secundario; en este sentido, las
características comunes no sólo le dan un lugar a ese algo, también crean lazos
entre los miembros del grupo convirtiéndolos en cosas que comparten calificativos.
Por ejemplo, al colocar en una caja todo objeto rojo que se encuentra en un jardín
podemos introducir una pala, una regadera, una manguera que al ser puestas en
su lugar tendrán como etiqueta ser rojos. De la misma manera, con respecto a
nuestros objetos de estudio proponemos que los textos de Alcalá y de Ruiz tienen
un lugar y una etiqueta muy específicos que les han sido colocados con
estos textos son tomados en cuenta como objetos que pueden ser estudiados por
la disciplina histórica con miras a conocer aspectos sobre el pueblo del que tratan.
Si se preguntara cuáles son las causas para que esto sea así habría que detallar
con cierta precisión el tema que poseen, la forma en la que están escritos, el
tiempo en el que se crearon, entre otras cosas. Las características por las cuales
44
Desde nuestra perspectiva, situarlas en este espacio teórico no sólo responde a
las temáticas que trata y al contenido de lo que está escrito, también hay que
establecidos por un grupo de sujetos que la conforman. Para el caso de las obras
que se generan, se publican hoy y que pretenden ser validadas como historia, este
investigación, etc., que los autores deciden utilizar pero para el caso de las obras
que se han escrito con anterioridad y que son estudiadas, como es el caso de la
leyendas y buscar un trazo, una serie de vestigios, una imagen o una noción del
Dicho lo anterior, podemos observar que el lugar donde están ubicadas las obras
noción del pueblo en los textos que trabajamos al estar predispuesto a buscar una
58
Michel de Certeau, La escritura de la historia (México: UIA/ITESO, 2010), 67-120.
45
características en la época en que fueron escritos. El lector de la obra de Alcalá y
de Ruiz sabe que el producto del ejercicio de leer no será saber o conocer
cuestiones sobre el arte holandés de los últimos siglos; lo que sí puede afirmar es
entendiendo como noción y nada tiene que ver con su verdad o con su coherencia
argumentativa.
Otra condición de posibilidad para observar una noción del pueblo estudiado en
cada una de nuestras lecturas tiene que ser pensada en torno a las distinciones
que los textos nos permiten hacer sobre el tema que tratan; para hablar de esta
la lectura y no antes, como el caso que nos ocupó en el párrafo anterior. Al realizar
la lectura, el contenido del texto es otro agente que condiciona o que dirige la
mirada del lector. En el caso de los textos de Alcalá y de Ruiz, desde el comienzo,
se utilizan una serie de relatos con muchas figuras retóricas que poco a poco,
conforme avanza la lectura, dan una serie de elementos que permiten al lector
articular un conocimiento del pueblo. Los ejes que los autores dejaron en sus
conocimiento sobre el tema que están tratando. Por esta razón, pensamos que
poder observar una noción del pueblo tras la lectura de los textos responde
también a las características intrínsecas de estos. Las temáticas que aborda cada
46
El lugar donde están situadas las obras, las formas de escritura y el contenido que
poseen son las condiciones de posibilidad para que como lectores podamos
observar una constitución de las nociones del pueblo por parte de los autores.
Llegado este punto, es preciso explicitar que cada obra es leída desde un acto de
lectura independiente y por tanto, nos encontramos con dos nociones que
(...) y llamaban los indios que iban con ellos a los españoles, tarascue,
mujeres tarascas.59
Con esta cita, el autor de la Relación daba cuenta cómo los españoles habían
bautizado con el nombre tarascos al pueblo que habitaba aquellas regiones. Este
pueblo con aquel nombre en toda la obra. Alcalá utiliza en cada mención referida a
59
Jerónimo de Alcalá, op. cit., p. 301.
47
chichimecas y por tanto, algunos miembros podían denominarse como tal, pero no
existe un nombre otorgado por el autor para el pueblo del que estaba escribiendo;
sabemos que las transcripciones pueden ser ambiguas y por ello hemos revisado
a los habitantes de esta región, entonces hemos llegado a la etiqueta principal que
logra dar diferencia a los indios de Alcalá con respecto a otras poblaciones de
indios, éste coloca un apellido que deja ver en toda la obra: indios de Michoacán.
En este sentido, la ubicación geográfica da una pauta para otorgar una identidad
también habían sido llamadas indias. El factor de la ubicación fue en este caso
determinante.
Ahora bien, ante la pregunta por la noción que hemos encontrado al leer la obra,
construcción de esta noción escrita por Alcalá deberá ser tratada de forma
individual en otro lugar, sin embargo, lo importante por ahora es tomar en cuenta
Desde el trabajo de Alcalá, hemos podido etiquetar la noción leída con base en el
60
Jerónimo de Alcalá, La Relación de Michoacán (México: SEP, 1988). Esta edición cuenta con un
estudio preliminar muy valioso elaborado por Francisco Miranda. Jerónimo de Alcalá, Relación de
Michoacán (México: Colegio de Michoacán, 2008) y por último la edición facsímil transcrita por
José Tudela, Jerónimo de Alcalá, Relación de las ceremonias y ritos y población y gobierno de los
indios de la provincia de Michoacán (Morelia: Balsal, 1977).
48
texto de Ruiz y que se separa radicalmente de la noción de indios de Michoacán.
nacimiento, el nombre con el que se refiere al pueblo que tomó como tema de su
libro es de gran importancia. Para este autor las circunstancias que rodearon al
población india fueron otras y muy distintas a las que se enfrentó Alcalá. En su
prácticas como tradiciones, cantos, leyendas o lengua les adjetiva como tarascas
aunque por momentos utiliza ambos términos de formas indistintas. Sobre estos
temas nos ocuparemos en otro lugar, basta por ahora observar que la noción que
podemos leer del texto de Ruiz puede ser catalogada como la noción del pueblo
purépecha lo que nos da elementos para pensar en la lejanía que existe entre ella
noción de purépechas si son tan lejanas? ¿Qué significa poner en diálogo a dos
49
ambas es insostenible, entendiendo dialéctica como el proceso donde se
complicación a la que se enfrenta esta investigación por lo que cabe mencionar los
Desde nuestro punto de vista, el acto de lectura elaborado para esta investigación
ambos textos la construcción de una noción del pueblo aunque sea llamada con
un nombre distinto. Las condiciones de posibilidad para ver en nuestro acto alguna
relacionarlas, es decir, realizar con ellas una dialéctica que nos permita entender
las diferencias que existen entre nociones y explicitar los orígenes de esas
geográfico.
tras mencionar algunas obras donde se basó para tomar información pertinente
50
sobre sus purépechas, concluye diciendo lo siguiente: "Se ve, pues, que, en
resumidas cuentas no tenemos otra fuente que la Relación. Fué ésta escrita al
índices, el orden para narrar los acontecimientos y muchos episodios no son una
escritura.
indeterminación
Una vez mostrada la pertinencia de la dialéctica entre las dos obras mostrando los
pauta para articular las nociones leídas en ambas obras. Importar desde la
con la de indios de Michoacán de Alcalá por medio del acto de lectura realizado
por el primero y con ello, nos muestra un camino más para encontrar algunos
61
Eduardo Ruiz, op. cit., p. 5.
51
dinámicas son a las que éstas responden en su composición. Además, este
rasgos del acto de lectura realizado por Ruiz frente a la Relación. Las preguntas
pensamiento ingardiano.
lograr una comprehensión de una obra literaria, se tiene que ir más allá de lo que
obra de arte literaria se encuentra con muchos condicionamientos a los que estuvo
sujeto el autor; por ejemplo, los recursos empleados para escribir el texto, la
62
Roman Ingarden, La comprehensión de la obra de arte literaria. (México: Universidad
Iberoamericana, 2005).
63
Ibid., p. 71.
52
El lector sabe de antemano que todos los textos son unidades o pequeños
sido condicionados por muchos factores y por ello, en cualquier obra nos
encontramos con espacios o zonas dentro del relato que parecieran estar en
indeterminación. "(...) Llamo esta parte o aspecto del objeto que no está
partes, Ingarden explica que en una novela, los ojos del protagonista o la forma en
multiplicidad entera de atributos o hechos puede ser determinada con una palabra
fundante de toda obra de arte literaria; toda obra escrita posee estas zonas de
toda una realidad. Ingarden nos dice que dejar estos espacios puede hallar una
intención del autor 67 aunque nada nos impide pensar que las zonas también
64
Ibid., p. 71.
65
Ibid., pp. 71 y 72.
66
Ibidem.
67
Ibid., pp. 72 y 73.
53
pueden ser resultados de objetividades poco importantes para el autor o productos
del azar.
literaria de una manera muy distinta. Pasamos por alto las manchas de
protagonista en turno como un sujeto de ojos cafés o vestido con ropa de color
Desde las vivencias propias del lector, se realiza una forma de llenado de las
68
Ibidem.
69
Tomamos el concepto de marco de referencia del filósofo Karl Popper. Éste se refiere a aquel
espacio de creencias personales, formado con base en la influencia familiar, social o cultural de
cada sujeto y que determina todo pensamiento, análisis o postura que pueda llegar a tener o hacer
en toda su vida. Para Popper, el marco de referencia de un hombre condiciona la manera en la que
aborda un objeto. Karl Popper, La lógica de la investigación científica (Madrid: Tecnos, 1985).
54
que considera importantes. Si se nos permite imaginar que cada espacio en
blanco fuese llenado y anotado en una libreta por el lector, al terminar de leer la
basado en el otro.
acto de lectura que hizo Ruiz sobre la Relación podemos señalar ciertos aspectos
escrito con base en la Relación, desde luego no fue la única fuente que consultó
para escribir pero sí la más importante según sus palabras; en otra investigación
será preciso apuntar hacia las otras fuentes que pudo consultar y que fungieron
también como material para su obra. 70 En este sentido, su libro puede referir
a completar lo que hizo Alcalá. Por esta razón, leemos la obra de Ruiz como un
puede ser entendida solamente desde esta propuesta pero brinda la posibilidad de
70
Preguntarnos por aquel conocimiento nuevo o agregado que aparece en Michoacán: paisajes,
tradiciones y leyendas nos permite pensar que otros relatos ya habían sido propagados y
reconocidos por la región como material que dio cuenta sobre los purépechas, sin embargo,
siguiendo con lo dicho por Ruiz en su prólogo sólo nos enfocaremos en la Relación por tratarse de
la fuente principal.
55
Los complementos de Ruiz a la obra de Alcalá, entendiéndolos como llenados de
zonas indeterminadas, dejan ver algunos elementos de las diferencias que existen
entre las nociones de cada texto. Estas diferencias dan luz para reflexionar en
torno a lo que Ruiz estuvo interesado, a lo que trabajó e investigó para formar una
acto de lectura y de escritura de Ruiz al afirmar que llenó algunos de los espacios
texto de Alcalá también posibilita poner en diálogo a las dos nociones que hemos
leído y pretende explicitar algunas de las diferencias que hay entre las dos.
pertenece a la disciplina histórica que es desde donde se han tomado a los textos
referencia lleno de categorías. En este caso, Ruiz al alejarse con más de cien
años de nuestra época se presenta como un sujeto complejo, por ello nuestra
produjo en última instancia la creación de una noción del pueblo que llamó
purépecha. Por esta razón, la tarea es doble. Por un lado, la recreación del acto
56
temáticas de moda, vestigios de intencionalidad, y por otro lado, complementa la
lectura hecha por nuestra parte al dirigir la mirada hacia las diferencias que existen
variables en los procesos de génesis de cada noción una vez explicitadas las
diferencias que existen entre ellas; atribuirle a Ruiz el llenado de algunas zonas de
indeterminación funge como una metodología que pone de manifiesto cuáles son
origen.
Por otra parte, las zonas indeterminadas son un concepto que encuentra su raíz
en la teoría literaria que para muchos nada tiene qué ver con la historia como
sino todo lo contrario, se ha decidido ir a esta teoría por ser una forma de
explicación para todo acto donde se lleve a cabo una lectura sobre algún texto. El
lectura; por estas razones, creemos que puede ser tomado en cuenta al intentar
llevarnos hacia la recreación del acto de lectura elaborado por Ruiz y que en
último término lo llevó a escribir su texto. No está de más decir que nuestra
ejercicio más dentro de las múltiples metodologías que existen; nuestro papel
57
toda la investigación y también deberá tomarse en cuenta nuestro propio marco de
formas utilizadas y los elementos que constituyen la noción de cada obra una vez
que ha sido mostrado que es posible trabajar con ambas obras en conjunto.
Para finalizar con esta introducción es preciso y casi necesario que se tracen
puentes entre lo hasta ahora dicho. Creemos que las dos obras mencionadas
pueblo que a primera vista resulta ser el mismo; las dos han sido leídas en otros
momentos como un acceso genuino hacia el pasado donde vivió, por lo que sería
posible saber cómo fue este pueblo prehispánico desde esta lectura. Esta creencia
las primeras partes de este escrito. El objetivo principal ahora es presentar que el
creencia colectiva y atribuirle rasgos de historicidad tanto a cada una de las obras
Relación de Michoacán por ser ésta la materia prima de la obra de Ruiz y por ser
58
II. La Relación de Michoacán de Jerónimo de Alcalá
base en lo escrito, observamos que este proceso tiene que ver con dos niveles
creativos: la escritura como acto y la lectura de la obra que estamos haciendo para
implicación directa es que el eje primero en esta sección que hablará sobre la
observar el trabajo que aquí se elabora. Nuestra propuesta para contestar a estas
cuestiones empieza por tratar ambos actos según sus propios contextos, esto es
nuestra perspectiva, este paso permite hacer explícitas algunas de las variables
que estuvieron en juego durante los dos actos, por ejemplo, los intereses que
una condición de posibilidad para la creación de una noción que buscó dar cuenta
71
Con acto creativo nos referimos tanto a Alcalá escribiendo su texto como al observador que se
enfrenta al mismo, leyéndolo, interpretándolo y con la posibilidad de identificar la constitución de
una noción. Por estos motivos creemos que ambos actos pueden ser referidos con este calificativo.
59
de aquel pueblo. Los procesos sociales en los que estuvo inmerso el autor, así
así daremos cuenta sobre algunos aspectos de la lógica en la que fue escrita esta
actitud crítica ante lo leído. La labor del historiador no está exenta de su propia
desde dónde estamos hablando, es decir, qué se busca con una lectura, por qué
frecuencia, la ilusión que puede ser generada por la escritura de la historia por
que un testigo narró algún acontecimiento para determinar que los hechos fueron
60
de la manera en la que se plasmaron por el mismo y no de otra forma. En este
no pertenece a nuestra época y que cualquier acto que busque narrar algún
condiciona en todo momento a su producto. Ante ello, la pregunta por la noción del
pueblo que puede ser leída en la Relación nos remite al autor mismo y a su
momento, los actores involucrados o la formación misma del autor son destellos
de un pasado del que poco podemos saber pero que se convierten en una serie
de ejes que nos permiten atribuir una historicidad específica al acto creativo de
noción que buscó ser una relación de los indios de Michoacán. Con el énfasis
puesto en no ver en este ejercicio una propuesta que dicte cómo fue o no un
a primera vista para nosotros que construyó una representación del pueblo.
conforma del cuestionamiento sobre cómo leer esa obra y cómo tratarla con sus
61
como una de las primeras que existieron en lo relativo al pueblo mencionado. Con
miras a buscar una manera para abordarla y sin perder de vista su historicidad,
nos remitimos a algunos autores que han trabajado temas similares y conformar
una forma de abordar el texto sustrayendo indicios y conceptos que nos permitan
i) La invención de América
occidental que culminó con la creación de una creencia colectiva que acepta que
América fue descubierta, sin embargo, el autor realiza un recorrido sobre las
principales tesis que proponen a Colón como el descubridor de esas tierras y tras
72
Edmundo O‘Gorman, La invención de América (México: FCE, 2006).
62
suposición, que todos sus argumentos descansan en un supuesto que pertenece a
obra de Alcalá y de Ruiz con las zonas de indeterminación más atrás, el concepto
occidental cayó en una inercia tradicionalista que lo llevó a considerar que Colón
había descubierto América; esta creencia “proviene, eso sí, de un previo supuesto
razonamientos y que ha sido desde los griegos por lo menos, una de las bases del
este caso fue posible postular al continente como un invento y por tanto, como una
73
Para O‘Gorman es esencial atribuir a Colón sus propias creencias, esto es, la aceptación que
nunca supo que había llegado a un continente no conocido y que en sus escritos encuentra su
referente. Con ello, O‘Gorman da cuenta de la historicidad de Colón y mantiene firme la
imposibilidad que existe al descubrir algo sin saber de qué se trata.
74
Ibid., p. 59.
63
entidad en constante cambio. Si tomamos lo anterior como un ejercicio pertinente
varias cosas. Una de ellas es ver que el término invención no es una categoría de
menor grado epistemológico, por ello afirmamos que lo hecho por Alcalá es un
constante movimiento que se ejemplifica con nuestra lectura. Otra cosa es ver que
esta invención pertenece a un proceso histórico en el que una de las variables que
autor, es decir, al lugar donde pertenecía, a la formación que poseía, entre otras
cosas. Por ello, al ir hacia la Relación, consideramos preciso en primer lugar ver a
cultural.
obra, encontramos otros trabajos que nos permiten ejemplificar otras formas de
acercamiento a textos más cercanos a nuestro tema. Tales son los casos de
Alfonso Mendiola con Bernal Díaz del Castillo: verdad romanesca y verdad
historiográfica75 y de Guy Rozat con sus textos América, imperio del demonio e
75
Alfonso Mendiola, Bernal Díaz del Castillo: verdad romanesca y verdad historiográfica (México:
UIA, 2010).
64
Indios imaginarios e indios reales.76 En general, los dos autores, cada uno según
plantea llevar a cabo una lectura distinta a algunos textos engendrados durante el
estas crónicas de conquista pueden ser leídas de una manera peculiar con base
mayoría de documentos que datan de los siglos del virreinato y que se ocupan de
realizar una narración sobre los días de conquista son leídos de una forma
permitiendo identificar que este modo de lectura clásico no tendría que ser el
único. En ese sentido, consideramos que ambos intentan situar a los autores de
algunas crónicas como hombres que trabajaron en una época determinada, que
poseían un marco de referencia concreto y una historicidad propia para así leer
las versiones nacionalistas del México del XIX y XX que plantean administrar el
sentido de sus días a productos de otros pasados. Es esencial hacer explícito que
esta labor no pretende “acceder a lo que realmente quisieron decir los autores de
76
Guy Rozat, América imperio del demonio (México: UIA, 1995) y Guy Rozat, Indios imaginarios e
indios reales (México: Universidad Veracruzana, 2002).
65
las crónicas” sino situarse en una temporalidad, desde el presente, que condicionó
enfocados para una comunidad que poseía un marco común a ellos donde el
ellas con miras a sustraer conceptos y metodologías que nos permitan acercarnos
horizontes: uno, el del lector, y otro, el del autor, es decir que lo que se
para que sea capaz de entrar en diálogo con el horizonte con el que el
necesario llevar a cabo esta labor al intentar leer la obra.78 La necesidad radica en
77
Alfonso Mendiola, op. cit., p. 111.
78
Habrá que tomar en cuenta también que este marco teórico encuentra sus orígenes en la lectura
que ha hecho Mendiola sobre la teoría de la recepción, enfocándose en autores como Jauss e
Ingarden .
66
que desde el horizonte del lector como le llama,79 no es posible entender que el
que lo que existen son dos horizontes es cuando se da un diálogo que mantiene la
historicidad del texto leído. Sin un paso como éste, los lectores pueden leer y dotar
se olvidó y se consideran como un cúmulo de datos que sólo esperan ser leídos
79
Encontramos una similitud importante entre el concepto de horizonte encontrado en el texto de
Mendiola con lo que hemos llamado aquí como marco de referencia.
67
El último aspecto a tratar sobre el texto se encuentra en lo correspondiente a la
práctica de la historia en el s. XVI que nada tiene que ver con la actual. Con una
una época distinta al presente al permitirle ser histórico. El lector tanto de Bernal
como de Mendiola percibe entonces que una obra, y quizá cualquier ente, no
de Alcalá pueden ser nombradas tras la lectura del Bernal de Mendiola. Elementos
tenían o a quién iba dirigida una relación se convierten en etiquetas que vierten
Guy Rozat a través de sus textos América, imperio del demonio e Indios
68
Mendiola menciona en su texto y aporta una nueva forma de leer los textos que se
responden a distintos intereses aunque es posible decir que se fundan bajo dos
producido por una serie de interpretaciones y los textos que hablan sobre la
religiosos que pertenecen a un contexto específico. Estas tesis son las más
importantes y controversiales del trabajo de Rozat por los elementos que le dan
contexto de los autores que escribieron obras sobre los pueblos prehispánicos.
quienes fue dirigido el texto, Rozat se dedica a hacer lo propio sobre los autores y
de esta manera intenta reconstruir el proceso que se llevó a cabo para constituir
aunque por diferentes caminos. Rozat se enfoca en los textos que dieron pie a la
así aparecen libros tan importantes como la Biblia por ser la fuente principal que
utilizaron los autores de los textos de conquista para dar cuenta de los
letras habían tenido una formación religiosa y basada en los textos bíblicos. Rozat
69
lo ejemplifica. En Indios imaginarios e indios reales lanza la hipótesis que las
relación de los indios de Michoacán es una labor similar a lo expuesto por Rozat.
invención. Ningún texto que narre algo sobre las formas de vida anteriores a la
conquista pueden ser juzgados por el lente moderno de lo que busca saber lo que
y por ello, nada se conoce sobre aquellos días de la manera que la historia
positiva lo entiende. Al respecto, hay mucho qué decir. Las invenciones que
desde un autor que escribió para una comunidad distinta a la de nuestros días,
efectivamente Moctezuma pudo predecir lo que sucedería con su gente por medio
80
Guy Rozat, op. cit., pp.155-175.
70
de los sueños que tuvo, sin embargo, si se aplica la postura de Rozat, podríamos
intentar ver en ese contenido algo más que la literalidad, quizá entenderíamos que
la narración no está preocupada por relatar lo real sino se presenta como una
Con seguridad, nos encontramos con una de las mayores aportaciones hacia
por tanto, los autores que los escriben se encuentran en un mundo distante a
nosotros con características religiosas con las que poco estamos familiarizados.
En la misma línea, América, imperio del demonio se coloca como un ejemplo que
Rozat otorga para mostrar su tesis. El libro trata de realizar una nueva lectura
Nuestra Santa Fee entre gentes las más bárbaras y fieras del nuevo orbe escrita
protagónica que se enfrenta al demonio con miras a recuperar las tierras recién
81
Ibid., pp. 213-286.
71
llegar al ansiado fin que pretendía quitar al demonio de sus dominios entre los
Rozat nos ubica en una época donde lo escrito responde a una lógica religiosa
acontecimiento como un paso dirigido por Dios; para nuestro trabajo no sólo cabe
también cuestionar qué significa puntualmente que esto sea de esta manera, es
invita a realizar un análisis donde se identifique cuáles son los momentos o partes
esencial. Además, los alcances de este tipo de lectura pueden arrojar luz a la hora
del texto.
Los tres autores mencionados se colocan, pues, como una especie de marco
teórico que nos otorga elementos para ir hacia la obra de Alcalá. Los trabajos nos
72
ubica más hacia el plano de la invención o construcción epistemológica; esto nos
nacionalista porque esto implicaría dejar de lado la historicidad del texto mismo.
Por otra parte, el abordaje de la obra que nos hemos propuesto estudiar requiere
partida y con ello, buscar una reflexión en torno a los elementos que puedan
para dar lugar a estudios de textos con otros alcances: el conocimiento de los
construcciones es el problema que ahora nos compete. Por ahora nos quedamos
Mendiola y Rozat nos han otorgado con las ideas de invención, historicidad y
indios de Michoacán y cómo es posible leer la Relación de Alcalá. Los dos niveles
que se han mencionado al inicio de este capítulo sobre los actos creativos,
73
escritura y lectura de la obra encuentran su punto de encuentro en este lugar con
una metodología como la propuesta al abordar cómo fue escrita la obra y cómo es
esencial abordar tanto para explicar por qué se ha leído como un texto que inventa
a un pueblo prehispánico como también para señalar por qué se dio cuenta de él
preguntas.
preciso realizar un matiz interesante sobre la labor del observador quien ha visto
porque se encuentra condicionado por su misma época para que eso suceda de
74
Mendiola o Rozat es posible leer a la Relación como un texto de creación de un
históricos, señalar la importancia de este punto nos ayuda a entender que nuestra
vital para entender también el tipo de lectura que se busca hacer sobre la obra de
Alcalá.
historizar la escritura del texto en los términos referidos. Este proceso plantea dos
75
cosas: la primera de ellas es analizar si es o no pertinente leer una noción en la
obra al dotarla de contenido, esto es, preguntar cómo se construyó y con qué
Es probable que nuestro supuesto de ver una noción construida en el texto y que
fue explicada en la introducción esté conformado desde la creencia que dicta que
complementado por las ideas que hemos introducido en la parte anterior sobre la
para verificar esta creencia por completo y con más casos, la investigación
En otro lugar se ha puesto de manifiesto que aproximarse a esta obra y decir que
historizar a la obra se vería empañada con los criterios del lector quien ha visto en
82
Véase Willard Van Quine, Desde un punto de vista lógico (Barcelona: Paidós, 2002), 47-49.
76
el trabajo de Alcalá un proceso de corte epistemológico que dio pie a la
construcción de una noción. Con una crítica como ésta se nos permite ilustrar de
manera adecuada el diálogo constante que existe entre una obra y sus lectores. Si
bien es cierto que es desde el propio marco de referencia del lector donde se
social y una serie de creencias que permitieron leerla de esta manera. Por otra
lector necesita postular una serie de concepciones que le permiten entrar a ella y
adjetivan elementos arbitrarios a una obra. Por este motivo es interesante tomar
el ejercicio permitido por una tarea como ésta pone de manifiesto la interacción
que existe entre la obra escrita por Alcalá y el lector a partir de ella.
la historicidad que posee, que éste paso está dado en falso. Historizar a la noción
77
buscaría definir por qué el lector ha observado aquello en el texto, lo que dirigiría
la mirada hacia la obra pero también hacia los condicionamientos del lector,
elementos que por ahora no interesa profundizar más de lo que se ha hecho. Con
contenido a la noción que hemos observado en el texto. La pregunta por fin pone a
la Relación en las manos: ¿cómo y con qué atributos Alcalá construye la noción de
indios de Michoacán?83
investigación.
1541 en la región de lo que hoy conocemos como Michoacán; el texto fue uno de
83
Más atrás hemos mencionado que nuestra lectura y la identificación de la noción se basa en tres
ediciones de la Relación. Es importante mencionar en este punto que al contar con una edición
facsímil, hemos decidido trabajar con ella al citar el texto por motivos metodológicos. Contrastar lo
escrito por Alcalá directamente nos brinda la posibilidad de ir sin escalas hacia la obra; por esta
razón desde este punto, para citas y referencias utilizaremos esta versión que dicho sea de paso,
la transcripción se encuentra elaborada por José Tudela y el estudio preliminar por José Corona
Nuñez. Jerónimo de Alcalá, Relación de las ceremonias y ritos y población y gobierno de los indios
de la provincia de Michoacán (Morelia: Balsal, 1977). Con la intención de enriquecer la
investigación, las otras ediciones, principalmente sus estudios preliminares, también son tomados
en cuenta según las necesidades que se presentan. Debido a que se manejan tres ediciones, a
partir de ahora, nos referiremos a cada una según la fecha en que se publicó, así, la edición
facsímil de Tudela será la edición de 1977, la edición cuyo estudio preliminar está hecho por
Francisco Miranda será la de 1988 y por último, la edición elaborada por el Colegio de Michoacán
será de la 2008. Para referencias completas véase la Introducción.
78
forma de gobierno y el pasado del pueblo que habitaba en la región. Según la
fue escrito por el religioso franciscano Jerónimo de Alcalá, del que poco o nada se
sabe.85
En palabras del misterioso autor, pues no firmó la obra con su nombre y ha sido
primero de la Nueva España, Antonio de Mendoza, quien pudo haber sabido que
sobre la lengua y las costumbres del pueblo asentado en esta zona; por esta
razón, solicitó un documento que pudiera dar cuenta de las características del
visitar por primera vez esta provincia de Mechuacan, me dijo dos o tres
mano para escribir algo por relación de los más viejos y antiguo desta
84
Benedict Warren, op. cit. Este artículo se ha convertido en un referente indiscutible en nuestra
época que es utilizado cada que alguien estudia algún aspecto de la Relación principalmente en lo
relativo al autor.
85
Edición 1977, p. V.
86
Sobre el encargo véase Benedict Warren, op. cit., p.309.
79
provincia, por moestrar a V[uestra] Señoría, como dechado, las
y muertes y guerras.87
Warren afirma que el fraile poseía un conocimiento profundo del pueblo y quizá
se lea puede tomarse en cuenta. Mientras tanto, como hipótesis podemos pensar
importante que sería conocer a sus gobernados, le pidió al religioso que escribiera
87
Edición 1977, p.3 y 4.
88
Benedict Warren, op. cit., p. 309-311.
89
James Krippner- Martínez, “The Politics of Conquest: An Interpretation of the Relación de
Michoacán”, The Americas, núm. 2 (octubre 1990): 177-197.
80
El texto se terminó de escribir alrededor de 1541, dos años después de la visita
de que en estos espacios pudo haber una serie de imágenes que no fueron
que el rey no pudo haber recibido un ejemplar incompleto por lo que se pone en
duda que el original esté ubicado en alguna biblioteca. Habrá que sumarle a esto
El ejemplar del que parten todas las ediciones de la Relación se ubicó en el s. XVII
sabe con precisión cómo llegó ahí ni en qué año; 92 fue hasta 1869 cuando
Florencio Jener realizó una colección con documentos inéditos que fue
partir de entonces, se han realizado tres ediciones que han sido la materia prima
90
Edición 1988, p. 17.
91
Edición 1977, p. V.
92
Idem.
81
de todas las que conocemos: la primera se elaboró en 1875 en Madrid. La
segunda se publicó en Morelia, México en los primeros años del s. XX, elaborada
quien por primera vez integró a la edición las ilustraciones y el texto manuscrito.93
Una de las reimpresiones de este trabajo se coloca como una de las ediciones con
Como bien se puede distinguir, la trayectoria por la que pasó la Relación ha sido
un camino largo e interesante. Largo porque es una obra que posee más de 500
años e interesante porque es uno de esos textos que la contingencia pudo haber
texto como éste, una de las opciones por las que podemos optar a la hora de
para el texto mismo. La Relación es con lo que hoy nos encontramos y a partir de
93
Edición 1988, p. 17 y B. Warren, op. cit., p. 320.
82
ii) El misterioso autor. Prólogo de un desconocido.
Convino decir en la parte anterior que la autoría de Alcalá estuvo en duda. Fue
llevó a cabo una revisión de documentos del s. XVI de la orden de los franciscanos
libro Rereading the conquest, dejan claro cómo no existen documentos que
puedan afirmar rotundamente y sin lugar a dudas el nombre del autor, 94 nos
parece que esta postura se encuentra del lado de un escepticismo que poco
nombre y con ello una individualidad al autor y lo sitúa en una época determinada.
La afirmación que Alcalá fue el autor de esta obra descansa en varios elementos;
94
James Krippner-Martínez, Rereading the conquest. Power, Politics and the History of Early
Colonial Michoacán, México, 1521-1565 (Pennsylvania: The Pennsylvania State University, 2001)
47-49.
95
Debido a que en la época moderna el concepto de texto ha sido objeto de varios estudios, hay
que precisar que en esta investigación tanto texto, como obra y manuscrito se utilizan como
sinónimos, con miras a no problematizar una cuestión que para la época no representaba un
problema.
83
en escritos que hablan sobre un Jerónimo en Michoacán durante esos años,
para con el fraile. Warren posee una hipótesis que postula cierta posibilidad de ver
creencia se mantiene inalterable y aunque existan autores que no ven tan sólida la
teoría de Warren, de hecho, en las ediciones que estudiamos, el autor lleva por
Un problema como éste aunado a la propuesta que desde más arriba se ha hecho
sobre la historización de la obra, nos permite pensar en cómo ha sido tratada esta
cuestión sobre la autoría en nuestros días. El texto tardó más de cien años
diera cuenta sobre el escritor.96 Quizá las tecnologías del s. XX dieron pie para
96
De manera análoga a la nota de pie anterior, la noción de escritor y autor en esta investigación
se encuentran homogenizadas, es decir, nos referimos a ellos como sinónimos. Cabe precisarlo
pues en la actualidad ya se ha problematizado sobre estas nociones pero al no ser problemas de la
época, nos atrevemos a utilizar ambos términos de forma indistinta.
84
preguntarse si este problema responde a la época donde la Relación fue escrita o
más sencillo: el autor no firmó con su nombre. Para nuestra época, toda obra
contexto que lo originó. Sin embargo, para el texto que trabajamos, la importancia
no recaía en el autor de una manera concreta, misma que produjo que el mismo
cual V[uestra] S[eñorí]a verá que las sentencias van sacadas al propio
texto; esto nos muestra que para el autor no fue importante que se supiera su
97
Edición 1977, p. 6. A partir de este momento, la edición de aquel año es la que será utilizada
para lo que resta de la investigación.
85
que nos permite ver a la obra con otros ojos: en el s. XVI, la obra iba separada del
creador.
Sin profundizar más allá de lo requerido podemos decir que al realizar una lectura
sobre el prólogo, que es donde aparece la cita de más atrás y la postura del fraile
como sólo un intérprete queda en duda por la imposibilidad que plantea. ¿Cómo
problema es tan amplio que plantea la reflexión sobre la distancia que existía entre
86
esta lengua y estilo parezca bien a los lectores y no echen al rincón lo
aviso a los lectores, que usen los interrogantes que llevare esta
Con estas palabras podemos inferir que existió un texto anterior al que conocemos
sólido sobre cómo su papel había sido sólo de intérprete porque había habido un
Sumado a ello, el conocimiento de la lengua por parte del fraile daba cuenta desde
su punto de vista de la fidelidad del conocimiento que había escrito con respecto a
lo que había sido el pueblo. La intención del fraile apunta varias veces a querer
dar a conocer al pueblo sin mediaciones con afirmaciones como las observadas
En nuestra lectura, dejando de lado juicios fuera de lugar, adoptamos una postura
que pone en duda que el texto alberga conocimiento fiel del pueblo como Alcalá
98
Jerónimo de Alcalá, op. cit., p. 7.
99
Sobre este grupo de informantes solamente se conoce el nombre de don Pedro Cuiniarangari, al
parecer gobernador posterior a la conquista y pariente del último gobernante del pueblo.
87
absorbido por el gobierno de la Nueva España e incluso, la traducción de una
pretensión del autor y dar una explicación de por qué no firmó con su nombre. Lo
que en última instancia plantea el problema del autor en el s. XVI tan alejado de
nosotros.
Sobre el autor es todo lo que hay que decir, quizá la actitud tomada frente a este
problema se encuentra más hacia el dato que informa y no considera que cambie
queremos decir que la autoría de Alcalá no sea importante o que los estudios que
no perder de vista que nuestra tarea se centra más en la lectura de la obra y por
continente nuevo será cuando el papel del autor tome relevancia en nuestra
investigación.
indios de Michoacán.
fragmento que aún se conservan de la primera parte nos permiten pensar que ésta
estuvo conformada por un recuento de los ritos, simbologías e ídolos del pueblo. A
falta de expresiones que nos permitan referirnos a estas prácticas y creencias con
88
su debida historicidad, utilizamos las palabras que fueron empleadas por el autor
para referirse a estos rubros. Sabemos de antemano que usar términos como
nos permita identificar los elementos que dieron pie a la construcción de la noción
utilizadas.
trabajar las dos primeras partes que en conjunto tratan sobre la religión, los ritos,
impartir la justicia. Hacer una sola lectura de ambas, nos permite tratarlas como
una unidad que puede ser historizada a partir de nociones y contextos similares;
después de todo, la obra leída como un todo es el material que nos ha permitido
Para empezar con este análisis epistemológico, es preciso realizar la pregunta por
descripción como con la que nos encontramos para referir a un pueblo, es decir,
¿por qué Alcalá escribió su trabajo con el objetivo de dar cuenta al virrey sobre un
estos aspectos que a través de ellos pretendió dar a conocer a todo un pueblo?
89
Las preguntas conforman un problema que sólo mediante la investigación del
contexto es posible entender. Por ello, nos hemos acercado a los primeros años
observan las intenciones del fraile y el encargo que significó; ahora, se plantea a
del pueblo.
descubierto ha sido objeto de múltiples estudios durante casi cinco siglos. Las
posturas arrojadas son tan extensas como la cantidad de información que existe al
respecto. Mucho hay que decir todavía del periodo que va desde los años en que
Cortés llegó al continente hasta el inicio del virreinato con Antonio de Mendoza. En
este lugar nos interesa toda aquella narración que pueda arrojarnos luz sobre este
periodo que con fines pedagógicos lo acotamos entre 1524 y 1572, años en los
90
fervientes seguidores de intentar construir tras varios estudios toda aquella
dinámica o hecho que pudiera servir para explicar la noción que hemos escogido.
Para llevar a cabo esta labor, se han escogido investigaciones sobre el periodo
aunque cabe recalcar que somos conscientes que las posturas aquí tomadas
Nada se sabe de las primeras dos décadas del s. XVI en la inventada América. Es
hasta Cortés y los escritos posteriores, como el de Bernal Díaz, que podemos
pensar en los años posteriores a 1519, fecha de esencial importancia por ser el
año del inicio de la conquista de todo un territorio que nunca antes había sido visto
barcos habían estado del otro lado del océano Atlántico es irrelevante; Occidente
100
Las fronteras de la Nueva España en el s. XVI abarcaron lo que hoy es el centro de México y
Centroamérica principalmente.
91
registraran sus viajes a territorios desconocidos. A partir de este hecho tras los
Se ha dicho que las narraciones que aquí nos interesan son las que se refieren a
los acontecimientos que van desde 1524 y 1572. Las razones para elegir este
periodo son arbitrarias pero no casuales, es en 1524 que llegan por primera vez al
para fungir como evangelizadores;101 este hecho direcciona la mirada hacia una
de las labores más importantes de todo el siglo y se relaciona con temas tan
cuestiones que no acabarían de ser enumeradas. Con un lente limitado y con una
ilustración importantísima del eje principal para los hombres del s. XVI en el Nuevo
Mundo. Traer a cuenta un acontecimiento así significa en este estudio aceptar que
propuesto, al siglo que dio a luz a la Relación significa no perder de vista dos
101
Véase John Phelan, El reino milenario de los franciscanos en el nuevo mundo (México: UNAM,
1972), 55.
92
cosas: la conquista posee dos caras de una misma moneda por lo menos, una
un elemento indispensable. Esta tendencia puede ser situada como una forma de
puramente religiosas que por supuesto no pueden ser ubicadas en la época del
puede ayudar para investigaciones pero creemos que gradualmente necesitan ser
102
Véase Robert Ricard, La conquista espiritual de México (México: Polis, 1947), 80. El autor de
este estudio cita en la misma página el consejo que dio Velázquez a Cortés antes de partir a su
expedición y que el P. Cuevas cuenta en un texto. En él se hace explícito que lo más importe de su
misión era la evangelización de los naturales. Con un relato como éste, se deja de lado si fue lo
que realmente Velázquez dijo pero queda de manifiesto lo importante que era en la época esta
tarea.
Al encontrar el estudio de Robert Ricard como una investigación pertinente para nuestro tema
hemos decidido utilizarlo como una base bibliográfica para esta sección. No está de más decir que
a lo largo de nuestra lectura nos encontramos con rasgos metodológicos y conceptuales con los
que no coincidimos. Creemos que la importancia de la historicidad aplicada a un estudio
historiográfico como el que realizó es esencial para poder leer los textos que se presentan a lo
largo de su libro, sin embargo, en la investigación no aparece. Dado que el texto pertenece al
naciente s. XX se tiene que estar consciente que el paradigma donde estamos situados en nuestra
investigación es radicalmente distinto al trabajo de Ricard, por ello a pesar de los desacuerdos no
puede cuestionarse el valor que posee y es preciso reconocer la utilidad de la que nos hemos
valido ampliamente.
93
medieval que se caracterizó por continuar con dinámicas en las que la religión
erigía las formas de vida.103 De ninguna manera se piensa a este mundo de forma
marco de referencia en los que existían diversos elementos que no pueden ser
vislumbrar algo de aquel mundo. Para John Phelan, autor de un estudio de los
cristiano. 104 Phelan apunta que para Mendieta, el soldado español fue un Moisés
del Nuevo Mundo porque había logrado llevar al pueblo de Dios a tierras
103
Alfonso Mendiola, op. cit. Mendiola al situar a los cronistas en una época medieval explica
varios factores sobre por qué pueden ser considerados dentro de este periodo. Cabe decir aquí
que algunas de las características son que pertenecían a una tradición oral, que su formación
académica era completamente teológica, si la poseían y que la escritura tenía un carácter distinto a
lo que hoy se considera como un estudio histórico. Quizá podríamos agregar a esta lista el papel
deificado que poseía el monarca para los conquistadores.
Para complementar, Phelan escribe sobre la labor apostólica de los misioneros lo siguiente: “el
significado del ideal apostólico en la historia del Nuevo Mundo puede ser emprendido sólo dentro
del esquema de la civilización medieval”. John Phelan, op. cit., p. 69.
104
Ibid., p. 11.
94
religión. 105 Por supuesto que la interpretación de Mendieta es posterior a las
soldado pensaba sobre su papel en el mundo donde Dios lo había escogido para
llevar a cabo una misión vital y que se veía reflejado en sus cartas.
Tras la lectura realizada del estudio de Phelan sale a relucir otro elemento
se había aceptado como un hecho inminente en las órdenes religiosas y por tanto,
sobre el fin de los tiempos. Durante los primeros años de evangelización, los
frailes veían al Nuevo Mundo como un regreso al origen del mundo por lo cual se
pensó que habían regresado al paraíso perdido por Adán y Eva, sin embargo,
territorio.106 Este punto nos muestra lo importante que fue la religión en estos años
sería ridículo pensar que en la administración del bautismo a los indios se tomó
esto en cuenta y por ello, aún sin conocer a la religión, los frailes bautizaban a
105
Ibid., p. 53. Por su parte, Ricard comenta que durante todo el siglo XVI existió cierto miedo o
aberración hacia el protestantismo. Éste es el motivo de que Mendieta haya visto a Cortés como
una contraparte a Lutero que en Europa había comenzado con la Reforma. Robert Ricard, op. cit.,
p. 152.
106
John Phelan, op. cit., p. 107.
95
cerca lo pertinente fue quitar el pecado original a la mayor parte de ellos y no
perder el tiempo en otras cosas. Este pensamiento apocalíptico fue una constante
durante las primeras décadas del s. XVI pero poco a poco se tomaron acciones en
contra de este tipo de prácticas, las cuales también pretendían limitar el campo de
El periodo que va de 1524 a 1572 puede ser considerado como un primer tiempo
cristiano donde se buscó evangelizar a los indios y dar los primeros pasos para la
consolidación tanto política como religiosa. Durante estos años, el monarca fue
podrían ser tema solo para una investigación; los conflictos entre los
Nueva España, la figura del virrey apareció por primera vez y las órdenes
obteniendo así un gran poder entre los indios y los europeos recién venidos. En
referente para estas décadas que estudiamos y que bien podrían ser puestas
96
pero que nunca se perdió de vista el papel religioso que provenía desde él y que
Felipe II, su hijo, poseía una visión general de casi todo el siglo en la Nueva
España. El fraile consideraba que los mandatos de este último habían sido
Mendieta escribió ya en el ocaso del s. XVI, nos parece importante mencionar que
debieron ser resueltas poco a poco por el monarca, lo que derivó que los frailes
tuvieran una mayor libertad en los nuevos territorios, no así para Felipe II quien
redujo y dio más autoridad al clero secular durante su gobierno. Cuestiones como
principio, el objetivo era claro: convertir a todos los naturales ante la inminente
llegada del fin de los tiempos no importaba bajo qué condiciones, no obstante, la
experiencia para gobernar llegó con el tiempo y las reflexiones sobre estos hechos
implicaron cambios, por ejemplo, para mediados del s. XVI, los indios debían
conocer parte del dogma cristiano para poder ser bautizados. 108 Este tipo de
107
Ibid., p. 66.
108
Robert Ricard, op. cit. pp. 185-187.
97
Mendieta sostenía esta postura. 109 Con estas variables religiosas y políticas, la
de alteridades
los franciscanos con miras a identificar de forma general la época y las situaciones
nombre de periodo primitivo. A pesar de que es difícil hacer cortes tan tajantes en
una época como ésta repleta de constantes cambios puede ser localizada entre
los años de 1524 y 1572. El año en el que inicia está marcado por la llegada de los
109
El fraile llega a llamar al gobierno de Felipe I la época de plata, haciendo clara la distinción con
respecto al gobierno de su padre. John Phelan, op. cit., p. 120. Phelan sostiene también que en
esta época parecía haber un conflicto entre los frailes y la corona, cuestión que representaba una
serie de tensiones recurrentes. Ibid., p. 126.
98
110
encontraban consolidadas. En nuestra investigación seguimos esta
que tomar en cuenta para ello que en esta época, la iglesia se desarrolló junto con
que daba a los frailes para que llevaran a cabo sus tareas. Aunado a ello, la
Si bien es cierto que con Cortés llegaron algunos frailes fue hasta 1524 que la
tarea de evangelización tomó un rumbo distinto con matices que permearon hasta
110
Robert Ricard, op. cit. p. 35.
111
Según Ricard, en 1559 habían censados 380 franciscanos en 80 casas, 210 dominicos en 40 y
212 agustinos también en 40 casas. Ibid., p. 92.
99
primeros doce frailes besando sus manos, 112 solicitó al rey que llegaran más
orden.113
Phelan al realizar una lectura de la obra de Mendieta muestra que para el fraile
este periodo fue de gran importancia para lo que llama la iglesia indiana;114 mismo
que estuvo gobernado desde Europa por Carlos V e influido por consecuencias de
acontecimientos tan importantes como el mandato del Papa para que los frailes en
el Nuevo Mundo pudieran efectuar sus misiones sin la necesidad de que hubiera
un obispo en la región.
Una orden como ésta implicó que los frailes elevaran sus potestades y nos ayuda
a comprender una de las razones por las cuales Mendieta veía a este periodo
como una época de oro para los franciscanos y la evangelización que realizaron.
112
John Phelan, op. cit., p. 55.
113
Robert Ricard, op. cit. p. 89. Sería redundante ahondar que el número de frailes es un
simbolismo que remite directamente a referencias bíblicas aunque es importante construir puentes
que nos permitan ver la importancia de la religión en aquellos años.
114
Más atrás se ha mencionado la manera en la que Mendieta se refería a este periodo como una
época de oro. John Phelan, op. cit., p. 117.
115
Robert Ricard, op. cit., p. 90.
100
Para 1539, fecha en la que aproximadamente empezó la escritura de la Relación,
los frailes ejercían una autoridad importante en las regiones en las que habitaban
espiritualidad que se debía enseñar a los indios. Phelan se refiere a ellos como los
prima de los frailes quienes veían en el pasado cristiano y en su nueva tarea una
misión encomendada por Dios. Los patrones se remontan al s. XII y según Phelan
son los siguientes: el primero pretendía una vuelta a la época dorada de Augusto
entonces como un ideal que debía practicarse en contra a lo que sucedió después
imperio se rodeó de lujos y riquezas. Es importante ubicar que este patrón fue el
101
perfección casi angelical durante la edad tercera, la del espíritu Santo”,116 es decir,
en la época donde el fin del mundo se efectuaría. Estos tres ejes, y en específico
los dos últimos, se convirtieron en un modelo o en ideales a los que los frailes se
pobreza fueron una constante durante el periodo estudiado, todos los frailes a
partir de entonces fundaron sus creencias y las transmitieron a los pueblos indios
durante estas décadas, no sin antes otorgarles una serie de características muy
definidas.
Para los misioneros fue difícil caracterizar y saber tratar con el gran número de
dieron debates teológicos en los que se cuestionaban temas que giraban en torno
los escritos de esta época pueden ser vistos no como una categorización de los
116
John Phelan, op. cit., p. 69.
117
Ibid., p. 69.
102
Los grandes debates de los principales pensadores religiosos de la época
arrojaron tendencias para calificar a los indios por igual y éstas fueron seguidas
casuístico quedó de lado porque no había uno ni cinco pueblos solamente sino
una gran cantidad distintos entre sí. En el caso de la Relación, observamos que la
región llamada Michoacán fue determinante para otorgar una individualidad a todo
un pueblo, no obstante, como puede ser inferido hasta ahora y como será tratado
más adelante, los criterios para describir al pueblo siguió patrones o tendencias de
la época tomadas por los misioneros para clasificar a todos los pueblos.
procesos.
Para Mendieta los indios se colocaban como una nueva oportunidad para el
propia de un niño que necesitaba ser guiado para no perder de vista el camino de
Papa y que necesitaba ser asumida como una misión de dar a conocer a Dios a
contaminados por las riquezas o los lujos que en Europa habían corrompido al
pueblo, razón por la cual se debía mantener este estado de ingenuidad.118 Debido
a esta búsqueda por perpetuar el estado incorrupto, Mendieta aseguraba que los
118
Ibid., p. 91 y Robert Ricard, op. cit., p. 140.
103
frailes eran una figura de autoridad esencial para los nuevos cristianos porque
Desde una perspectiva política, con un argumento como éste, los frailes podían
dar cuenta de la importancia de su papel y justificar las potestades por las que
pueblo de Dios. Ellos habían sido encomendados para convertirse en los padres
de esos niños, que aunque inocentes, tenían la necesidad de ser dirigidos para no
directriz en este periodo. Por este motivo, para Mendieta, la mejor opción de
paternal y no por las leyes europeas que no eran entendidas por los indios.119
Dado que la pobreza fue uno de los patrones seguidos por los misioneros,
XVI, los frailes comenzaron a construir estas ciudades tomando como referencia la
119
John Phelan, op. cit., p. 93.
120
Robert Ricard, op. cit., pp. 139 y 267. Esta creencia llevó a la creación de varias ciudades por
parte de los franciscanos y agustinos que se han mantenido como asentamientos importantes en
algunas regiones. Ibid., p. 270.
104
primera época cristiana pero pronto y tras los cambios de Felipe II, los indios
jornaleros, lo que para Mendieta representó una molestia que detalló varias
ocasiones en su texto.121
Finalmente, no hay que perder de vista que tras este tratamiento se encuentra la
creencia de cierta inferioridad de los naturales con respecto a los europeos, si bien
es cierto que eran los elegidos para convertirse en un pueblo cristiano nuevo,
como alguna vez lo fue el pueblo judío, 122 necesitaban ser guiados porque
encontraba en este mundo aunque en el mundo divino tenían ventaja con respecto
a los españoles.
era esto el defecto más grande de los indígenas. Para Mendieta era su
el otro.123
121
John Phelan, op. cit., pp. 117-122.
122
Es interesante señalar que el pueblo judío llegó a ser considerado en la época como el origen
de los indios. Esto ayudaba al intentar explicar el papel de los frailes en el Nuevo Mundo y en
trazar una analogía que permitía considerar a los frailes como los encargados de "regresar" al
camino de Dios a los indios. Como una vez los judíos fueron el pueblo de Dios, en aquella ocasión
los indios se tornaban como los elegidos y a los misioneros como los responsables de su
preparación. Por otra parte, esta explicación también fungía como un elemento explicativo del
origen de esos pueblos. Ibid., pp. 89-102.
123
Ibid., p. 98.
105
Hay que considerar además que Mendieta concebía a los indios como una raza
paciencia practicaban las virtudes que el mismo Jesús había enseñado, sin
temperamento".124 Al respecto hay que decir que para el franciscano, los indios,
tomamos a Alcalá, quien da cuenta de que el pueblo del que está hablando se
ubica en el primer grupo porque desde su perspectiva poseía todos los elementos
por qué creer esto, basta por ahora hacer esta separación de los misioneros sobre
los naturales que encontraron y situarla como una constante explicativa de los
124
Ibid., p. 90.
125
Robert Ricard, op. cit., p. 94.
106
pueblos para los religiosos del s. XVI. A manera de hipótesis podemos inferir que
convertidos durante este periodo, en contraparte con los pueblos del norte que
Es un hecho que este punto requiere una mayor investigación aunque por ahora
Mendieta consideró que solamente los religiosos podían conocer de una manera
especial y profunda a los indios porque vivían entre ellos y se habían preocupado
por entender sus lenguas y formas de vida. El fraile consideraba que el papel de
confesores era esencial para mantener esta relación que en último término
resultaba ser benéfica hasta para el propio monarca porque mantenía a las
y compartía esas concepciones sobre los indios. El número que había llegado al
Nuevo Mundo y las extensiones de tierra que se les había confiado daban la pauta
ello que Mendieta se refiere a una edad de oro en estos años y propone a sus
126
John Phelan, op. cit., p. 60. El conocimiento exacerbado que tenían los frailes de los indios,
según Mendieta, no podía ser cuestionado. El franciscano, a través del descubrimiento de un
intento de ataque a los españoles en tiempos de su maestro Motolinía, fundamentaba que al estar
en contacto con los indios, los misioneros pudieron darse cuenta de las intenciones bélicas en la
antigua Tenochtitlan. Por motivos como éste y aunados a los objetivos evangelizadores debía
preservarse la relación tan cercana que propiciaban los religiosos.
107
prácticas como las mejores. Pobreza y paternalismo fueron dos elementos
alteridad que retrataron en sus textos. En estos, se escribió sobre las vivencias
franciscanos nos han dejado acerca de sus misioneros en Nueva España.” 127
Entre las obras que destacan se encuentran la Historia de los indios de la Nueva
España de Toribio Motolinía, al parecer uno de los primeros doce frailes que
de Vetancurt.128
Para 1570, Ricard ubica a los franciscanos en las regiones de sureste y noroeste
como Puebla y Tlaxcala y sus límites con Oaxaca; ahí se edificaron grandes
que para estos años, los franciscanos abarcaban una gran extensión de la Nueva
127
Robert Ricard, op. cit., p. 55.
128
Idem.
129
Ibid., p. 176.
108
España, sus prácticas y creencias empaparon a numerosos pueblos y
interrumpido con la llegada de los jesuitas en 1572. La recién llegada orden ofreció
otros servicios a la Corona quien poco a poco fue reduciendo la extensión de las
disciplina y la cohesión que caracterizó a los jesuitas,130 lo que derivó en otro tipo
aunque no hay que olvidar también que la transición de gobierno entre Carlos V y
político al que perteneció la orden de los franciscanos en los inicios del s. XVI.
mundo que habitó Alcalá que dio pie al nacimiento de la Relación en 1539.
130
John Phelan, op. cit., p. 104.
109
c. Michoacán: tierra evangelizada
nombre fue usado para referirse a esta zona. Encontramos en varios momentos
cual podemos asegurar que es anterior a la tercera década del s. XVI y quizá se
palabra, por ejemplo, Mechuacán o Michuacan y que más arriba en los fragmentos
del prólogo citado apareció en varias ocasiones. Habrá que tomar en cuenta que
al utilizar este término no pensamos en la actual división política que determina los
límites del estado; pensamos más en un punto de referencia con miras a ubicar las
a la conquista daban ciertas ventajas a los misioneros para llevar a cabo su labor.
conocida por los naturales, lo que significaba para los frailes ciertas facilidades en
110
En las primeras décadas del XVI, franciscanos y agustinos se establecieron en la
y urbanas.131 Este tipo de trabajo permitió abarcar una gran cantidad de zonas y
produjo que las órdenes dominaran una gran cantidad de territorios; los
geografía, pero que les dio una movilidad importante al encontrarse con zonas
completamente no habitadas. Al haber llegado antes que las otras órdenes y ser
más en número, pudieron decidir en los primeros años hacia donde querían
surgió siendo Vasco de Quiroga el primero, cargo que desempeño desde 1537
hasta 1565.133
de Michoacán fue complicada por las hostilidades indias con las que se
la región por las invasiones de los indios. 134 En otro lugar, Eduardo Ruiz
cuestionará que los purépechas, como él los llama, no hubieran hecho más para
131
Robert Ricard, op. cit., p. 270.
132
Ibid., p. 164.
133
Ibid., p. 40.
134
Ibid., p. 179.
111
rindiéndose sin dar batalla.135 Lo descrito por Zumárraga contradice esta creencia
por ejemplo, la visita del virrey, que Alcalá poseía una concepción positiva del
hoy Morelia y capital del estado.137 Sin una paz consolidada desde estos años es
135
Eduardo Ruiz, op. cit., pp. 420-422.
136
Caltzontzin o Cazonci en algunos lugares aparece como el nombre propio del último gobernante
de los indios de Michoacán, aunque hay secciones de la Relación donde significa “señor” o
“gobernante”. Además, no hay que perder de vista dos detalles importantes, el primero de ellos es
considerar que el nombre del gobernante está en náhuatl, lengua distinta a la hablada por los
indios de Michoacán, y aunque no se descarta que hayan existido mezclas entre las lenguas, esto
nos señala lo problemático que es hablar de eventos verdaderos o de nombres reales en la época.
Con ejemplos como éste es posible cuestionar la creencia de acceder al pasado prehispánico tal y
como se ha pensado en el México del s. XIX y XX. “Más tarde se empeñaron en hacer que los
indios practicaran una sola lengua [el náhuatl], la que dominaba entre todas, y en ellas les
predicaban.” Robert Ricard, op. cit., p. 137. Este pudo haber sido el motivo de considerar al
gobernante con este nombre. Lo segundo que hay que tomar en cuenta es la etiqueta que posee la
figura. “Rey de Michoacán” es también una valoración occidental que poco toma en cuenta la
historicidad.
137
Robert Ricard, op. cit., pp. 158-159
112
Sobre la labor evangelizadora, con el estudio sobre Mendieta, es posible llevar
hacia la región michoacana los ejes en los que se basaron los franciscanos para
regional fue mandado a un examen con el fin de revisar todo vocablo y eliminar los
acto creativo.
138
Esta preocupación por no confundir términos paganos con cristianos fue una constante en la
evangelización con los demás pueblos. Ibid., p. 146.
139
Ibid., p. 41.
113
d. La religión, la genealogía y la justicia como elementos constitutivos
saqué también donde vivieron sus dioses principales y las fiestas que
variables contextuales son observadas como los elementos que dieron pie al
general por qué el texto está conformado y estructurado con base en la religión, la
cristianas apunta a pensar que para el fraile fue preciso realizar una relación,
140
Jerónimo de Alcalá, op. cit., p. 7.
141
Es importante señalar que el término genealogía ha sido acuñado en esta investigación para
referirse a lo que Alcalá llama como los antepasados del Cazonzi o Caltzontzin; en la obra nunca
aparece este término y en su lugar, el fraile escribe de ellos como los antepasados del señor.
114
solicitada por Mendoza, con una serie de elementos que para un religioso del s.
religión, sus prácticas, ritos, dioses o ídolos y fiestas se convirtieron en ejes para
presencia de Dios era nula pero que estaba siendo preparada para la llegada de
los misioneros quienes fungirían como pastores y guías espirituales. Por otra
hasta sus orígenes para validar su estancia en la cabeza del gobierno. Este mismo
una investigación más detallada entre este hecho y su origen con los libros del
elegidos de Dios. Por ahora, no puede verse como una casualidad que la segunda
142
Véase Phelan, op. cit., p. 53. “[Mendieta] Pasó enormes fatigas para demostrar que Cortés no
sólo era de antecedentes nobles, romanos, sino también descendiente de los infantes de Aragón”.
Ibid., p. 53 y 54.
115
figuras de los reyes y del linaje de los gobernantes del pueblo. La genealogía real
tradición latina y cristiana donde existía una cabeza que daba órdenes pero
perteneciente también a un sistema con una moral arraigada, Alcalá encontró una
componente más para brindarle al virrey más conocimiento sobre los indios. A lo
que con dificultad pueden imputársele al pueblo estudiado pero que al situarlos
en la obra.
de llegada a través de identificar cuáles fueron los componentes que dieron lugar
116
Michoacán e identificar cómo este proceso tuvo que ver con los acontecimientos,
y articuló creencias propias para dar a conocer al pueblo. Muchos son los
ejemplos que pueden ser utilizados en estas dos primeras partes aunque por la
los indios más importante en el texto teniendo en cuenta dos objetivos: dotar de
que en líneas más abajo se harán explícitas; además por medio de esta figura,
Por estas razones es que hemos escogido a este personaje como un ejemplo
117
constitutivas de la noción de indios de Michoacán. Para el fraile, estos eventos
principal, fungía como orador para todas las generaciones del pueblo.
con poco poder y apenas señor de algunas regiones; a lo largo del paso del
donde la mayor parte de la región estaba dominada por su gente. Con Taríacuri
Hiquíngare, que sus fronteras aumentan hasta colindar con el pueblo azteca hacia
gobernantes que estaban destinados a ser señores por lo que este recuento valida
Para detallar este largo peregrinaje nos detendremos en distintos episodios con el
El padre de Taríacuri, Paucame II, había tomado como esposa a una mujer de un
pueblo de la laguna.143 La familia de ella, al ser invadidos por el señor que había
visto al lugar conquistado como una zona otorgada por la diosa principal
143
Jerónimo de Alcalá, op. cit., p. 31.
144
En varios momentos del texto, la divinidad está referida unas veces como masculina, otras
como femenina. No es claro si para Alcalá los naturales lo o la consideraban perteneciente a un
determinado sexo.
145
Ibid., p. 34.
118
quedó en manos de los sacerdotes principales, quienes lo separaron de sus
Y los viejos nunca dejaban de avisalle. Quizá por ser valientes hombres
y continuos del servicio de los cúes, por eso le dicen todo esto. Estaban
un señor, el cual debía realizar una serie de actos propios de su rol, por ejemplo la
moral con la que podía diferenciarse del resto. Al respecto, observamos que estas
descripciones responden a una moral cristiana que los frailes defendían al estar en
contra de que los naturales y los mismos españoles se embrutecieran con alcohol,
hay algo de ascetismo en esta creencia que puede remontarse a la manera en que
los franciscanos pretendían actuar conforme a las virtudes cristianas tales como la
146
Ibid., pp. 44 y 45.
119
de mostrarle lo que no podía hacer y de prepararlo para que se convirtiera en el
Con el paso del tiempo, la narración nos describe a un Taríacuri joven que apenas
al alcanzar una temprana madurez decidió declarar la guerra a los pueblos que
que se enfrentó varias veces. En un acto simbólico, dirigió cuatro flechas hacia los
punía la leña y rama allí con los suyos, y ponía encima una flecha que
mandó cocinar y dar de comer a Zurumban, lo que provocó aberración entre los
humanos con fines religiosos, pero este acontecimiento nos muestra que para
147
Ibid., p. 45.
148
Idem.
149
Ibid., p. 56.
120
obstante, este relato cumple con una función de reconocimiento: solamente en un
acto como éste, Taríacuri se dejaba ver como un señor inteligente y atrevido.
Tras largos episodios en los que la cronología moderna no cabe, Alcalá da cuenta
reconciliación con Zurumban a quien le aconsejó que dejara el vino (en palabras
de Alcalá) para que los dioses le favorecieran150 o la referencia que para llegar a
un estado de paz con el pueblo de Curínguaro, el señor ofreció a una de sus hijas
cambio para lograr paz entre pueblos son dos constantes en el relato y cuyo
origen situamos del lado europeo. En una investigación más detallada, la Biblia
transformarse en una mala mujer al serle infiel152 y tener un hijo, Curátame, que no
los placeres toda su vida. 153 Taríacuri al saber del engaño de su esposa, la
Tras las batallas con otros pueblos, el señor envejecía y fue entonces que recordó
a sus sobrinos, hijos de sus primos Zétaco y Aramen, asesinados por un enemigo
150
Ibid., p. 78.
151
Ibid., p. 64.
152
Ibid., p. 70.
153
Ibid., p. 102.
121
de Taríacuri.154 Es en este lugar que surgen las figuras de Hiripan y Tangaxoan,
Estos dos personajes, antes de ser encontrados por su tío, se habían enfrentado a
En varios momentos fueron echados a la calle por parientes porque lo único que
hacían era llevar leña para los cúes o templos y dar ofrendas a los dioses.156
(…) ‘Qué, ¿vienen allí los dioses del cielo y tocan aquel lugar? ¿Pues
Dijeron ellos: ‘No padre.’ Dijo él: ‘¿Por qué no habíades de tener
soñado.’ (…)158
154
Ibid., p. 92.
155
Ibid., pp. 91 y 92.
156
Ibid., p. 99.
157
Ibid., pp. 137 y 138
158
Ibid., p. 135.
122
Dijo Tangoxoán: ‘Que me place, padre; yo puse leña en los fuegos y
una manta basta puestas y otra manta de lo mismo que traía cubierta y
Xarántanga (…)159
Hiripan ¿qué has soñado?’ Dijo él: ‘Yo también estaba al pie de una
Curicaueri (…)’160
tres, otorgando los territorios a sus sobrinos y a uno de sus hijos, Hiquingare.161 El
elemento del presagio a través del sueño nos recuerda varios pasajes bíblicos en
159
Ibid., pp. 135 y 136.
160
Ibid., p. 137.
161
Ibid., pp. 107 y 114.
123
los que Dios se presenta frente a un profeta para encomendarle algo. Taríacuri no
sólo se configura como un señor de los indios con una moralidad intachable,
actuar y a hacer recomendaciones a sus hijos. 162 Sueños y señales son dos
conquistadores de tierras y pueblos. Entre los encargos que les dio, destaca el
dioses, fue engañado y muerto por sus sobrinos y su otro hijo.163 La moralidad y la
la Relación, nos encontramos con un relato donde también aparecen estos ejes y
habían traído y dijo qué soberbia les tomó a los que le trujeron: ‘Id y
162
Ibid., pp. 112-117.
163
Ibid., pp. 133 y 134.
164
Ibid., p. 160.
165
Idem.
124
familia noble que vivía en su época. De alguna manera, el linaje de Tangaxoan se
llegada de los españoles era uno de sus descendientes; ésta también es la razón
de que el tesoro del imperio fuera llevado a la región donde gobernó, a la que
qué se refería con tesoro ni cómo estuvo compuesto aunque hay que considerar
Para finalizar con este recuento de hechos que conformaron la vida de Tariacuri
solamente hay que añadir ciertas reflexiones que surgen en torno a un elemento
que conforman el relato. El número de veces en los que aparece el engaño como
una forma de actuar nos hace pensar que para Alcalá este tipo de conducta
sus semejantes y a los hombres para buscar beneficio propio; como una hipótesis
La figura de Taríacuri fue utilizada por Alcalá para explicar el inicio del pueblo al
166
Ibid., pp. 165-167.
167
Al respecto, la obra de Mendiola nos da la pauta para pensar en una tesis como ésta al
recordarnos los textos en los que basaban la educación las órdenes religiosas.
125
Alcalá construye descripciones sobre las consecuencias de los actos de los indios
investigación como ésta que parte del supuesto en el que consideramos que el
pasado prehispánico no puede ser conocido, la existencia del señor de los indios
una alteridad.
novela. Retomando a Mendiola y a Rozat es preciso traer a cuenta que este tipo
de textos se encuentran regidos por una racionalidad medieval y sus objetivos son
otros. En la lectura realizada no hay que perder de vista lo anterior porque nos
perteneció a un fraile del s. XVI. Con el análisis realizado damos por terminado lo
relativo a las dos primeras partes de la Relación aunque hay que tomar en cuenta
que para un estudio más acabado, las obras grecolatinas y la Biblia misma
necesitan ser tomadas en cuenta para explorar si existen episodios en sus corpus
semejantes a lo escrito por Alcalá. Por tiempo y espacio dejaremos esta puerta
abierta no sin antes hacer énfasis en las limitaciones de análisis hecho a la figura
126
iv) Parte III. Gobierno y conquista
nuestra lectura, nos ha parecido que esta tercera parte se ocupa de manera más
parte. La razón de esto no va más allá de los temas que se tratan. Por ello,
otros temas que fueron tratados. Con este análisis se pretende dar una respuesta
vista genealógico, como sucede con la parte anterior, sino desde la cotidianidad
arriba pueden ser utilizados como una explicación para la temática que aborda
esta parte; no obstante, al poseer como una serie distinta de episodios específicos
sobre las formas de gobierno y la conquista, nos parece que pueden ser tomados
de esta última parte. Con fines prácticos, se ha dividido esta sección en dos: lo
127
a. Señoríos y gobierno de los indios de Michoacán: trazos y análisis
ejercía el dominio en la región, ya sea con respecto a otros pueblos o con los
mismos habitantes. En esta sección, Alcalá pretende hablar sobre los indios
política para caracterizar esta sección, no obstante, no hay que perder de vista
separados; quizá sea más adecuado referirnos a la temática del capítulo como
una descripción del gobierno ejercido por el señor o cazonci y desde ahí, localizar
Los múltiples y variados títulos de cada sección que componen esta tercera parte
nos dan cuenta de la importancia que tiene para el franciscano la figura del
128
El señor del pueblo era uno solo. Debajo de él se encontraba una jerarquía,
Curicaueri; nadie podía tocar a esas mujeres si no era él. También estaba
Al morir, uno de sus hijos era elegido para reemplazarlo por medio de una gran
168
ceremonia y acompañado por los grandes sacerdotes. Las prácticas y
potestades del señor recuerdan a la figura del rey español visto como unificación
del poder y nos remite a pensar que éste pudo haber sido el modelo del que Alcalá
se sirvió para hablar del señor de Michoacán. Habrá que matizar esta afirmación y
condición de no conocer a Dios, no obstante, hay varios indicios que nos muestran
individuo quien es aquél que dirige y manda. Podemos pensar que para Alcalá,
Taríacuri es el ejemplo más claro aunque después de él, sus descendientes toman
lectura realizada de esta figura desde este punto de vista nos muestra el papel
protagónico que juega un señor al ser un guía moral, político y religioso de todo un
pueblo y con ello, nos coloca en un tipo de racionalidad muy particular que nos
168
Ibid., pp. 175-180, 182-185, 200 y 201, 218-229.
129
El cazonci lleno de potestades terrenales estaba necesitado de otra figura que
facilitara sus relaciones con las divinidades. El petámuti, sacerdote máximo, tenía
este lugar en la vida del señor y le aconsejaba; tan importante era esta otra figura
Pues vosotros caciques que estáis aquí de las todas partes, no nos
leña que se pondrá en los fuegos, para oración y rogativa a los dioses
que nos ayuden en las guerras, y no solamente para esto es el rey que
En la parte segunda, Alcalá cuenta que el petámuti era quien contaba a todo el
de este sacerdote o Papa principal, como el fraile lo llama, de inmediato nos hace
prescindir del petámuti para ser explicado; de manera similar, en Europa, el Papa
169
Ibid., p. 227.
170
Ibid., pp. 155-158.
130
es una figura que existe en la vida de los monarcas como un elemento
imprescindible, ejerciendo un papel tan esencial para vida religiosa que para un
descripción de un pueblo.
Las otras temáticas que se tocan en esta sección tienen que ver con ejes
semejantes, por ejemplo, con la jerarquía de los sacerdotes y sus labores; los
guerreros, sus preparaciones para la guerra y qué pasaba si muriesen; cómo eran
las bodas de los señores y de la gente baja y la posibilidad del repudio, si éste
gobierno de los indios y, no hay que olvidar, a cumplir el mandato del virrey. En
mundo que implica y por sus relaciones con la figura de la mujer y de la ley,
elementos que desde nuestra perspectiva también logran mostrar que lo que
aparece como una acción tomada por un hombre varón casado frente al engaño o
imposibilidad de la mujer para cumplir con las obligaciones que las tradiciones
171
Deuteronomio 24:1 y Mt. 19:1-12.
131
la sangre el poder y garantizar la estadía de la familia, y permite observar el
patriarcado occidental y sus bases que descansan en la figura del varón situado
en una jerarquía superior dentro de una comunidad. El repudio forma parte en los
textos bíblicos del corpus de la justicia, es decir, se aceptaba como parte de la ley.
En la Relación, esta noción se coloca como una explicación sobre por qué los
“Ya vosotros queréis dejar de ser casados; dejaos pues, (…) Y tomaba
nueva mujer del hombre se acusaba de adulterio y era asesinada.173 Con esto se
costumbres del pueblo. Por otra parte, coloca en escena el delito del adulterio y su
172
Jerónimo de Alcalá, op. cit., pp. 216-217.
173
Ibid., p. 217.
132
castigo ejemplar, descripciones que de igual manera aparecen en episodios
bíblicos.174
escrituras del fraile se ilustran desde los elementos analizados en estas páginas.
Sin duda, otros elementos pueden ser señalados y analizados en el relato con los
dejar de lado esa sección para ubicarnos en el próximo y último tema tratado en la
apunte breve de lo que puede ser una investigación con alcances importantes en
Michoacán.
La temática con la que comienza narra los distintos agüeros que se dejaron ver
desde algunos años antes y cómo los cazoncis y sacerdotes principales los
Dice esta gente que antes que viniesen los españoles a la tierra, cuatro
años continuos, se les hendían sus cúes, desde lo alto hasta bajo, y
174
Hebreos13:4, Lv. 20:10-21 y Juan 8:3-11.
133
de esto, más de que lo tenían por agüero. Ansímismo dicen que vieron
y miraba esta gente mucho en sueños. Decían que sus dioses les
Según lo relatado por Alcalá, los pobladores de la región pudieron saber de formas
indirectas sobre lo que iba a ocurrirle a su pueblo. El elemento del sueño toma un
papel importante al ser el medio por el cual se devela el destino y suerte del
entre los profetas y Dios, por este motivo no se presenta como algo raro que en la
que vendría. Paralelamente, las señales en el cielo poseen el mismo papel de ser
españoles, que venían una gente y que traían bestias, que eran los
que dormían allí con sus caballos (…) y antes de que viniesen [los]
sarampión.176
175
Jerónimo de Alcalá, op. cit., p. 231.
176
Ibid., p. 231.
134
Las apariciones en sueños de escenas futuras compuestas con hombres extraños
sus soldados.
reales se nos permite explicar con más profundidad la raíz de este tipo de
elementos en el relato en el que trabajamos. Para este autor, es muy claro que los
textos que buscan dar cuenta de los indios son una “caricatura producida por un
explicar por qué la victoria fue española, por ejemplo, fenómenos naturales,
caso de haber sido leído por los cronistas posteriores, el misionero fue uno de los
En el caso de no haber sido consultado por otros cronistas nos invita a pensar que
a cabo por lo que una vez más se muestra la importancia de conocer el contexto
del religioso. Al colocarse en el lugar que da por válida la tesis de Rozat es posible
177
Rozat, op. cit., p. 333.
135
afirmar que los presagios del acontecimiento de conquista que se muestran en la
Una vez llegados los españoles, los hechos se fueron dando poco a poco hasta
padre fue asesinado por Nuño de Guzmán por no satisfacer sus deseos de
riqueza. Al inicio, se cuenta cómo Montezuma, señor de los mexicanos, mandó por
no creyó en las palabras de los enviados y pidió a algunos de sus súbditos que
y nos harán matar; haya aquí otra conquista, por si vengan todos a
días ha que viven mal, que no traen leña para los cúes, mas oímos que
178
Jerónimo de Alcalá, op. cit. p. 244.
136
La pretensión de hacer guerra por el cazonci se dio algún tiempo después. Mandó
a su pariente e informante de Alcalá, Don Pedro a juntar a los guerreros pero los
hijo del fallecido Zuangua, al saber perdida la guerra y manipulado por los
sacerdotes decidió ahogarse en la laguna pero Don Pedro llegó a tiempo para
impedirlo.180 Una vez llegados los españoles, los indios de Michoacán se rindieron
cazonci, tuvo dos hijos y se hizo bautizar con el nombre de don Francisco.181 Fue
hasta que Nuño de Guzmán entró y al no entregársele el tesoro que el señor aún
voces: “Mirá, mirá gente, éste que era bellaco, que nos quería matar: ya
le preguntamos y por eso dieron esta sentencia contra él, que sea
179
Ibid., pp. 247-249.
180
Ibid., pp. 253-255.
181
Ibid., p. 267.
137
muerto, y atáronle a un palo (…) Y diéronle garrote y ahogáronle, y ansi
Con este episodio y con la llegada al gobierno del informante de Alcalá, Don
española se habían propagado por la zona. Si bien es cierto que el relato sobre la
muerte del cazonci puede ser considerado desde otra perspectiva porque no
sólo la contemporaneidad de Alcalá sino el final de una época donde los indios de
un tiempo que nada tiene que ver con ídolos, cúes y leña.
v) Conclusiones preliminares
problema de los textos del s. XVI y XVII sobre los diversos acontecimientos
182
Ibid., p. 275.
138
considerar no sólo la imposibilidad de leerlos como un documento científico sino
Dicho esto, no queda más que finalizar esta parte apuntando hacia una serie de
Relación y titulada indios de Michoacán. Si bien es cierto que esto sólo nos sitúa
en el mundo del lector, nos ha permitido lanzar la pregunta sobre los componentes
pertinente pensar que la Relación arroja una noción validada y construida a partir
historización porque permite develar lo implícito en el texto que tiene que ser
139
Reflexionar sobre el marco de referencia de un religioso franciscano del s. XVI
permite observar que la construcción del pueblo remite a sus propias creencias y
una creencia vacía si se pretende conocer como una verdad a través de los textos
estudiar o si quiera saber algo con referencia al pueblo que vivía en Michoacán
historia salvífica a las que se adscriben los hombres del s. XVI en la Nueva
España permiten entender cuestiones como la reacción del pueblo, primero pasiva
como el caso del informante Don Pedro que para el término de la Relación
seguridad de que Dios había dirigido la conquista pues los indios en general
serían su nuevo pueblo y la seguridad de que los vencedores habían sido los
consumado.
Queda solamente por decir que la Relación es una obra que con dificultad puede
ser agotada en una investigación como ésta. Muchos elementos aún permanecen
sin ser explicitados y en otro trabajo pueden ser tomados como materia prima. Las
140
lecturas realizadas a obras como ésta al dotarlas de su propia historicidad pueden
141
III. Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas de Eduardo Ruiz
los elementos en los que se basa la construcción de dos nociones sobre el pueblo
cuyo contenido pretende dar cuenta del pueblo purépecha. 184 Asimismo, sería
repetitivo hablar una vez más sobre el acto de escritura del autor y del acto de
esta sección por lo que algunos conceptos son tomados como parte del aparato
teórico. Sus temáticas y objetos de estudio están algo alejados del texto que nos
proponemos abordar, sin embargo, al trabajar una forma de lectura nos permiten
183
Se han encontrado tres ediciones del libro. La primera de ellas está fechada en 1940 y no posee
los datos necesarios para elaborar una referencia bibliográfica aunque cuenta con un estudio
introductorio escrito por Jesús Romero Flores. La segunda, que es la utilizada a lo largo de este
estudio, data de 1969: Eduardo Ruiz, Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas (Morelia: Balsal,
1969); se ha determinado utilizar esta publicación por ser una edición que posee la primera y
segunda parte del escrito y porque al ser adquirida para su consulta, el acceso a ella es ilimitado.
Por último, se ha encontrado una publicación realizada por el gobierno de Michoacán, publicada en
1981 y que forma parte de la colección de la biblioteca Francisco Xavier Clavijero de la Universidad
Iberoamericana: Eduardo Ruiz, Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas (Morelia: Instituto
Michoacano de Cultura, 1981). Esta edición solamente cuenta con la primera parte del texto.
Desde este momento, nos referiremos al texto sólo como Michoacán para facilitar la lectura.
184
En la Introducción se ha hecho hincapié sobre el por qué de llamar al pueblo del que trata con el
nombre de purépechas. De cualquier forma, en esta sección se abordará más adelante el
problema.
142
De la Introducción traemos a cuenta el ejercicio planteado sobre el llenado de las
de algún texto donde el lector toma postura y dota de contenido lo que ha sido
leído; así, el color de ojos de un personaje que nunca se mencionó en el texto, sus
vestidos, los lugares que frecuentaba o cualquier otro elemento se imagina para
lectura de Ruiz puede ser interpretado desde este concepto, lo que nos permite
habrá que olvidar tampoco que el mismo Ruiz en el prólogo de su obra es quien
afirma que su trabajo posee como referencia inmediata y casi exclusiva al escrito
de Alcalá.
el acto de escritura realizado por Alcalá y Ruiz o el acto de lectura llevado a cabo
por nosotros sobre ambos, también aparece en escena un tercer acto de lectura
realizado por Ruiz sobre el texto de Alcalá; lo cual se convierte en un objeto que
purépechas que se lee de su texto. Los conceptos hasta ahora estudiados, como
143
paso al problema principal: ¿cómo y con qué elementos se construye la noción de
hasta el inicio del virreinato de la Nueva España de los pobladores del estado
una obra extensa y detallada que se divide en dos partes. Según el texto de Pedro
Ruiz y es una compilación de algunos textos del abogado, la obra Michoacán fue
185
Pedro Leonardo Talavera Ibarra, Eduardo Ruiz o el fausto de la ciudad del progreso (Morelia:
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 1985).
186
Ibid., pp. 97 y 99.
144
se destacaron por sus dotes bélicas y de liderazgo, como es el caso de Eréndira,
figura que Juan O'Gorman tomó para incluirla en su mural. También integra otros
periodo de virreinato. Si bien es cierto que las dos partes pueden ser consideradas
como una unidad, al poseer esta división, nunca aleatoria, se nos permite para
esta investigación solamente considerar a la primera. Los motivos para ellos son
varios, por ejemplo, ésta fue escrita y publicada como una obra separada de la
segunda parte que bien puede ser tomada en cuenta como un complemento o una
continuación con un contenido diferente. Por otra parte, las temáticas que se
la Relación donde se habla sobre las tradiciones, las costumbres, las fiestas, la
otros temas. Ante ello será esencial tomar en cuenta que al referirnos a la obra lo
estamos haciendo de la primera parte, por lo que cualquier tesis que se proponga
145
Michoacán: paisajes, tradiciones y leyendas fue publicado en 1891 187 por la
cuenta con 449 páginas, se encuentra dividido en XXX capítulos y un epílogo. Con
del texto es posible observar un sinfín de figuras retóricas entre las que destaca la
descritos como personajes con características que los hacen resaltar, ya sea física
o moralmente aunque de estos rasgos del texto nos ocuparemos más adelante.
cronológico, esto es, con un inicio, un desarrollo y un final que se une con el
próximo. Además, en todo el libro aparecen una serie de notas al pie de página,
principal radicó en elaborar una serie de escritos que pudieran retratar, describir o
inmemorables, por lo que para llevar a cabo esta labor, consultó algunos textos
146
escrito por Juan Joseph Moreno, Anales en idioma tarasco de un autor anónimo,
embargo, estos textos solo tratan de forma breve o indirecta al pueblo por lo que
tradición oral fue materia prima para el trabajo que Ruiz elaboró, “El Señor mi
Martínez, Ramón Vidales, Pedro Eiquihua 190 y su sobrino, Carlos Eiquihua, los
Ruiz hablaron por años del pasado del pueblo, a veces invitando a indios de
que hasta ese momento permanecía en la oscuridad el nombre del autor, y las
conocimientos entre sí. El resultado de estos aprendizajes y el gran interés por los
188
Eduardo Ruiz, op. cit., pp. 19 y 20.
189
Ibid., p. 21.
190
Sobre el licenciado Eiquihua hay que decir que Ruiz argumenta haber leído con él la Relación,
episodio que “(…) aclaró muchos de sus pasajes y (…) ayudó en la reconstrucción de los nombres
tarascos.” Ibid., p. 22.
191
Idem.
147
A pesar del reconocimiento que existe sobre la importancia de la Relación, la
haber mirado con ojos serenos la pérdida del inmenso prestigio que
192
Ibid., p. 21.
148
A partir de la lectura del prólogo también es posible inferir que uno de los ejes
seguidos por el autor para llevar a cabo su tarea consistió en analizar lo que él
llama como el idioma tarasco. Desde sus fuentes, consiguió identificar un gran
textos con el fin de elaborar un análisis exhaustivo sobre sus usos y significados
para el pueblo; esto se observa en toda la obra y funge como un elemento base
para algunas hipótesis que lanza, por ejemplo, en lo relativo al origen del pueblo
que se tratará más adelante. Basta por ahora señalar la importancia de la lengua
Para finalizar con esta breve descripción general de la obra es preciso tomar en
cuenta una característica determinante que oscila entre lo dicho por el autor y lo
que se puede observar a lo largo de ella. Desde el comienzo, Ruiz manifiesta que
Con estas palabras, primeras del prólogo, el autor deja muy claro que su libro no
193
Al referirse a la Relación, Ruiz concluye que la labor tanto del fraile como de los informantes
derivó en “un horrible estropeo” del idioma tarasco; por lo que es preciso realizar estudios sobre
éste que puedan arrojar luz a la hora de preguntarse por el pueblo. Ibid., pp. 21 y 23.
194
Ibid., p. 19.
149
Este es el material que para formarla he acopiado. ¿Son bastantes
desde mi infancia.195
Hacia el final del párrafo donde realiza esta aclaración, Ruiz no rechaza que en un
historia:
Más como en todo relato puede encontrarse algo cierto y bueno, que
acaso servirá más tarde para escribir la verdadera historia, declaro que
su evolución o las notas al pie de página que abundan en el texto donde hace
referencias a la fuente de donde extrajo el contenido parecen decir otra cosa. ¿Por
qué es posible que el autor pueda aclarar este punto? o ¿cómo es posible que se
observen esfuerzos por manejar fuentes y ubicar algo como la raíz de una
195
Ibid., p. 25.
196
Idem.
150
con respecto a lo que relata y quedarnos en un juicio superficial, lo importante es
que esta observación dirige la mirada hacia un problema que necesita ser tratado
porque deja entre ver cómo existe cierta conciencia sobre lo que es o lo que no es
objetivos del autor a la hora de escribir sobre el pueblo purépecha y abre la puerta
veracidad de los hechos nos remiten a pensar en un contexto muy específico del
Con miras a seguir un camino que dote de historicidad propia al texto, nos
i) Los Ruiz
país. Sus facetas como escritor, militar y político fueron desarrolladas en una
151
escenario propicio que enmarcó un constante progreso en sus actividades que lo
letras, quien adquirió “la noble profesión, sin haber concurrido á las aulas”;197 en
“ciudad del progreso” en 1858.199 Toribio Ruiz se encontraba entre aquel grupo y
197
Talavera, op. cit., p. 14.
198
Ibid., p. 17.
199
Ibid., pp. 11 y 12.
152
como escribano y prefecto de distrito apoyó diversas iniciativas como la apertura
Los allegados a Toribio Ruiz estaban conformado por viejos conocidos. Apellidos
como Treviño, Farías, Bravo y Rodríguez no solo aparecen en las filas de los
público del partido liberal” del 27 de julio de 1859. Sus tendencias políticas e
Con una tesis como ésta no sólo se observa un grupo fuerte y consolidado a
través de los años por ser siempre el lado vencedor, también se muestra la
importancia de las ideas políticas como ejes en las vidas de los protagonistas. La
200
Ibid., p. 15.
201
Ibid., p. 11.
153
influencia liberal de estos grupos frecuentados por Toribio Ruiz se heredó a su
facetas en el terreno militar y literario en las que éste se desempeñó; por ejemplo,
del Colegio de San Nicolás, a Eduardo le fue otorgada una beca de gracia, fruto
desde una propagación cotidiana de las ideas liberales en la casa de los Ruiz.
ocuparon durante su vida, ya sea en el plano político como se habló más arriba
pero también consideramos este hecho en otros ámbitos. Toribio Ruiz escribió dos
obras inéditas de su lengua natal, el “idioma tarasco”, que se componen por una
afición por el pasado del pueblo purépecha y ubicar una de las materias primas del
contenido del texto. De esta manera, se introducen dos elementos claves a la hora
de historizar la obra de Ruiz, el primero versa en las tendencias liberales con las
que fue formado y simpatizó toda su vida y el segundo sobre el gusto heredado
por su padre sobre las tradiciones, la lengua y el pasado del pueblo purépecha.
202
Ibid., p. 15.
203
Ibid., p. 17.
154
ii) La guerra y los cargos políticos: los años de 1864 a 1876
carrera de Ruiz como militar había iniciado unos años antes al enlistarse en la
mismo año se volvió el secretario particular del general Vicente Riva Palacio,204
Junto con Riva Palacio luchó en la intervención francesa que terminaría con el
Juárez.
Según Talavera, Ruiz fue apresado y condenado a muerte en 1865 junto con los
generales Arteaga y Salazar; 206 sin embargo, fue rescatado y no corrió con la
misma suerte de sus generales quienes hoy son conocidos como los mártires de
capital del estado una vez que Morelia fue tomada por el ejército francés, hecho
que fue aplaudido y apoyado por el círculo de liberales al cual pertenecía Toribio.
204
Ibid., pp. 84 y 85.
205
En Michoacán se observan varias referencias a estudios realizados por Riva Palacio en lo
concerniente a la historia de México y un reconocimiento por su labor como historiador.
206
Ibid., p. 21.
155
presidida por Juárez, Ruiz se lanzó como candidato para pertenecer al Congreso
en el gobierno.
constituido por Justo Mendoza, gobernador del estado, Gabino Ortiz, Luis
longevos que el resto del grupo, habían ocupado cargos de funcionarios años
como los incondicionales, Eduardo Ruiz, Ángel Padilla y Juan Rubio destacaron
resto del país, Vicente Villada y Manuel Mercado conformaban este subgrupo.208
207
Aristeo Mercado fue el gobernador porfiriano de Michoacán; su gobierno va desde 1891-2 hasta
1911. Durante este periodo, Michoacán y otras obras de Ruiz fueron publicadas.
208
Ibid., p. 34-36.
156
de la vida política y pertenecían al culto masónico. Años después, antes de la
Durante los años de 1867 a 1876, Eduardo Ruiz participó activamente en la vida
oficial del estado y fue diputado varias veces. En 1871, tras la derrota de Lerdo,
fue relegado a un puesto menor en Uruapan pero dos años después fue electo al
Congreso de la Unión y en 1874 regresó a ser el vocero del grupo. Tras el Plan de
González. Esta migración fue una constante en la mayor parte de los hombres que
salida de la vida política, lo que derivó que el político se centrara solamente en los
209
Para una mayor profundización de la vida de Eduardo Ruiz durante ese periodo el estudio de
Talavera es pertinente. Ibid., pp. 27-58.
157
iii) La procuraduría y los últimos cargos políticos
Durante cinco años, Eduardo Ruiz se enfocó solamente en sus negocios como la
relevancia en la región. Este tiempo sirvió para publicar algunos textos referentes
Durante este periodo, fundó el periódico "El Cupatitzio" donde escribía apenas de
escuchó sobre las muertes de sus antiguos líderes liberales, como Mendoza y vio
1880.210 La época con la que había crecido y donde se consolidó como uno de los
presidencia, el círculo cercano a Ruiz intentó ocupar una vez más los principales
algunos de sus amigos pudieron ubicarse como funcionarios lo que significaba por
210
Ibid., p. 62.
158
completo el regreso a los ambientes de los que habían estado separados por
varios años.
por lo que invitó a antiguos lerdistas a unirse a varios grupos de trabajo. Tal fue el
fue elegido síndico primero, puesto por el que fue reelegido hasta la renuncia de
Nación, cargo más alto que desempeñó hasta que la procuraduría fue eliminada
en 1900; curiosamente, Manuel Mercado en ese mismo año fue designado como
intervención en Michoacán (1896), quizá ésta sea su obra más conocida; impartió
clases sobre jurisprudencia y fue reconocido por su carrera militar, hecho que le
valió una pensión en 1901. Por último, fue nombrado Ministro de la Suprema Corte
de Justicia, última actividad que realizó desde 1900 hasta 1902, año en que murió
211
Ibid., p. 74.
212
Ibid., p. 99.
159
Eduardo Ruiz fue uno de esos hombres que son recordados, más en escalas
que se sirvió Talavera para su estudio y cronología, nos hemos encontrado una
gran cantidad de textos que reúnen los nombres más importantes en México de
aquél siglo donde no puede faltar Ruiz. A lo largo de esta exposición que tiene
como objetivo no solo recaudar datos sino siempre tomarlos en cuenta para
historizar lo relativo a la obra que estudiamos, es posible encontrarse con una idea
breve pero ilustrativa sobre la vida del autor y del contexto donde nació su
hacia una tierra en la que había nacido y que desde su educación familiar se le
época como a los integrantes del círculo de Ruiz y por último, la actividad
periodística y literaria que ejerció durante toda su vida, la cual estuvo conformada
solo resta reconocerla como una parte fundamental de su obra por tratarse de una
160
Mucho se ha hablado del liberalismo en México durante el s. XIX y aunque no
años en los que Ruiz se autonombraba como tal y seguía las enseñanzas de su
contexto donde pareció importante escribir sobre el pueblo purépecha y reunir sus
por el liberalismo.
años que una forma de pensar o una ideología seguida. Ante la pregunta de qué
es un liberal del s. XIX, las dificultades por asir sus características o prácticas se
sociedad mexicana que pretendían seguir una serie de preceptos o que luchaban
todo ese siglo. Si bien es cierto que es posible encontrar nombres importantes
como máximos exponentes, por ejemplo, José María Luis Mora o el mismo Benito
161
la introducción “El problema del liberalismo”,213 pone de manifiesto que existieron
varias generaciones de liberales en el país por lo que a pesar de poder seguir una
línea causal en todo el liberalismo, no hay que perder de vista lo complejo que es
etapas lo que nos ayuda a pensar a grandes rasgos cómo se constituyeron los
liberales durante esta época y cómo los acontecimientos como la guerra civil o la
213
Charles Hale, La transformación del liberalismo en México a fines del siglo XIX (México: FCE,
2002), 15-49.
214
Es importante distinguir que solamente nos interesamos por lo relativo al s. XIX dejando de lado
las etapas concernientes a la Revolución y Posrevolución.
162
social y unos valores heredados, y se convirtió en un mito político
unificador.215
Eduardo Ruiz fue uno de esos hombres que estuvieron relacionados de alguna
manera con estas tres etapas. Hacia el principio de su vida, su padre, se adhirió a
los círculos liberales de la época. En esta primera etapa, desde el estudio de Hale
del que había que deshacerse, por ello, sus deseos fueron instaurar y fortalecer
una república. Las instituciones eran vistas como el medio para legalizar las
nuevas prácticas y esto debía ser manifestado a través de una ley escrita, es
decir, una constitución. En ella, los principios del hombre necesitaban ser
215
Ibid., p. 15.
216
Ibid., p. 16.
163
reconocidos, por ejemplo, su ser autónomo y libre. En estos momentos, el
política del país. Finalmente, los esfuerzos dieron frutos cuando se promulgaron
años, que bien podemos situar entre los treinta y 1867, con sus matices, los
periodo de gestación.
Ya con el triunfo claro de Juárez, el liberalismo tomó otros rumbos. Parecería que
Estado. Juárez no sólo encabezaba un movimiento que hacía muchos años había
217
Con la conciencia plena en que la caracterización de estos dos bandos no puede darse de
forma tan radical, optamos por continuar con la separación entre liberales y conservadores para no
profundizar más allá de nuestros intereses. Hoy en día se puede inferir a través de investigaciones
que con frecuencia es difícil hacer la separación entre un liberal y un conservador debido a que el
pragmatismo se apoderaba de las situaciones; para fines prácticos podemos pensar al liberalismo
como aquél movimiento que buscó la instauración de la república, mientras que la tendencia
conservadora tendía al apoyo de la monarquía como forma de gobierno en México. Sería material
de otro estudio identificar con plenitud sus diferencias.
164
algunos años antes en agonía, y empieza un liberalismo curiosamente positivista,
esto es, influido por la corriente filosófica francesa introducida por Augusto Comte,
el positivismo.218
México como un medio para para llegar a un mejor estado o posición; de esta
internas podían situarse como pasos para un estadio mejor. Las implicaciones de
llevar el cientificismo positivista al plano político liberal fueron varias, por ejemplo,
reconciliación entre las dos facciones antagónicas en las que se dividió el país por
Michoacán al admitir que no podía elaborar una historia nos muestran lo dicho. Al
218
Ibid., p. 19.
219
Idem.
220
Ibid., p. 24.
221
Habría que determinar cuáles son los principales elementos constitutivos del positivismo en
México y aunque por cuestiones de tiempo esto no será tratado, es preciso no perder de vista su
carácter de observador como científico, es decir, regirse bajo la lupa de la ciencia y buscar en todo
momento la mejora, esto es, el progreso de la historia.
165
positivos. Ante la pregunta por las condiciones de posibilidad para realizar una
explicitación como ésta, la atención se dirige hacia una noción de historia que
buscaba la verdad en tanto recreación fiel de los hechos sucedidos con, por este
motivo Ruiz sabía que la imposibilidad por conocer al pueblo purépecha estaba
latente.
permite abordarlo como un actor activo en los ambientes liberales de las épocas
formación de su obra.
liberal, no obstante, estos acontecimientos nos brindan una escueta idea de lo que
representó la idea de ser liberal hacia finales del XIX. Los grandes pensadores
que ver con lo que había sido décadas anteriores, solamente se tomaba como una
forma de recalcar el pasado mexicano triunfante en 1867, del que había formado
166
parte Porfirio Díaz, o se ensalzaban a los nacientes héroes y símbolos mexicanos
como Juárez.222 Justo Sierra es uno de los principales actores que pertenecieron a
esta generación.
México. “La primera de las varias obras históricas que dieron expresión formal a la
tradición liberal fue la monumental México a través de los siglos (…) la obra se
el presente de lo indígena, por el contrario, fue más una nueva forma de situar un
época como gente pasiva, malnutrida y sin educación que era preciso alimentar
conquista española, los que fueron comandados por Cuauhtémoc, al que Riva
Palacio le había erigido una estatua en la Ciudad de México, 225 los que no
hacía algunos siglos, los que era posible revestir de logros y hazañas. Años más
222
Ibid., p. 25.
223
Ibid., pp. 25 y 26.
224
Agustín Basave. op. cit., p. 34.
225
Ibid., p. 29.
167
tarde, estas ideas se habían propagado y se convertirían en ejes esenciales para
la creación de una identidad nacional. Por su parte, Ruiz, fiel al lugar de origen, se
ocupó de los purépechas, ensalzando a sus reyes, a sus paisajes, a sus mitos y a
sus leyendas.
marco de referencia tal que nos permite pensar en la forma de abordar y construir
tesis.
v) Ruiz, el literato
de Ruiz como cartas u obras de teatro, sumado a ello, con la cronología de la vida
del abogado es posible ubicar y referir una gran cantidad de escritos jurídicos,
obra no solo nos permite pensarlo como un autor prolífico, de igual forma se deja
ver que ésta se compone por una gran cantidad de tipos, por ejemplo, teatro,
este texto no es una obra histórica sino que se había optado "por el estilo
168
legendario" al no encontrar lo necesario.226 Ya se ha visto más arriba que por el
uso del aparato crítico y la forma de tratamiento esto no es del todo seguido por el
autor aunque si nos apartamos de ello por un instante y nos centramos en la parte
que menciona sobre el estilo legendario es posible observar en Ruiz otra de sus
la literatura de su época y el desarrollo del estilo propio a lo largo de los años fue
costumbres que había compilado desde la infancia y que a través de los años fue
nos permite ubicarle como un texto producto de una serie de variables muy
La literatura mexicana a partir de 1867 dio un giro. Las figuras más destacadas
fueron Ignacio Manuel Altamirano y sus discípulos, Justo Sierra, Juan de Dios
escritores, fue uno de los literatos más importantes en México durante la segunda
mitad del s. XIX. A partir del relato de Luis G. Urbina en su texto La vida literaria
226
Eduardo Ruiz, op. cit., p. 25.
169
de México227 donde se narra el homenaje póstumo llevado a cabo en la Sociedad
al hoy y desdeñosos del mañana. Era por el contrario, y no era fácil que
más importante de su época aunque el francés, lengua conocida por él, “le parecía
227
Luis G. Urbina, La vida literaria de México (Madrid: Saez, 1917), 187-238.
228
Luis G. Urbina cita el discurso de Justo Sierra. Ibid., p. 205.
229
Ibid., p. 198.
170
el más a propósito para realizar los ideales del arte literario.”230 Las obras que
Peza encontraron sus referentes en otros lugares; sus gustos fueron más del lado
literatures and acquaintance with other models pointed out new courses. The
French languages and literature, as a result of contact with the invaders, had
become better known; English and Italian began to be cultivated. Altamirano first
and Justo Sierra later- and with more ardor- accelerated the interest in foreign
literatures.233
Con todo este bagaje, los literatos mexicanos crearon un estilo característico
que los escritores asumían y trataban de expresar por medio de sus obras. La
230
Ibid., p. 198. Justo Sierra continuó en las décadas siguientes con esta labor de propagar la
lengua francesa principalmente.
231
Ibid., p. 199.
232
Ibid., p. 200.
233
"La influencia española continuó siendo manifestada pero el interés en las literaturas y
conocimiento extranjeros con otros modelos indicó otros rumbos. La lengua y la literatura francesa,
como resultado del contacto con los invasores, se había conocido mejor; el inglés y el italiano
empezaron a ser cultivados. Altamirano primero y Justo Sierra después -con más pasión-
aceleraron el interés en literaturas extranjeras." Carlos González Peña, History of Mexican
Literature (Dallas: Southern Methodist University Press, 1968), 263.
171
tradición se hacía llamar heredera del camino trazado por Zorrilla, Espronceda y
que eran profesores; aunado a ello, gran parte de estos hombres desempeñaban
cargos políticos importantes, como fue el caso de Sierra o de Altamirano, por esta
necesita ser considerada como un texto con influencia del romanticismo mexicano.
Ruiz, también literato, estuvo expuesto a los influjos de una época donde los
instalaron como parte del marco de referencia del autor desde donde partió para
234
Ibid., pp. 277 y 278.
172
Si se toman en cuenta los elementos planteados a lo largo de esta sección, ya sea
contexto específico ubicado en la segunda mitad del s. XIX. Ello nos permite
pueblo prehispánico y nos coloca en un lugar propicio para la lectura del texto con
c) La noción de purépecha
y tener un personaje principal que se enfrenta a vicisitudes, como las luchas con
otros pueblos y de las cuales sale airoso, entre otras características, pone frente a
alberga algo de sentido, la manera en la que ha sido leída puede ser ampliada. En
este lugar se recurre a ella para introducir con más claridad la estructura de
173
Michoacán es un híbrido en varios y distintos sentidos. Lo importante es ver en
construye.
Durante esta investigación la pregunta eje para la historización ha sido por los
poco más sobre lo que pudo dar pie a la caracterización de la noción. Tomando
ella se conforma con el origen, las costumbres y las tradiciones del purépecha; la
como expresiones del autor para dar a conocer al pueblo y están basadas en el
174
i) El origen, las costumbres y las tradiciones del pueblo
Durante los primeros dos capítulos, Ruiz se dedica a exponer los orígenes del
brinda una explicación sobre la procedencia del purépecha a partir de sus propias
continente americano junto con otros pueblos como los incas; la metodología
seguida para llegar a una conclusión como ésta se basó en el estudio de las
lenguas que desde su punto de vista poseían palabras similares y aunque sus
235
Otros elementos fueron tomados para construir esta tesis. Tomando como referencia lo dicho
por Riva Palacio sobre los cráneos de los antiguos purépechas, Ruiz piensa que las diferencias
entre estos y otros pobladores de zonas cercanas se deben a su distinta procedencia. Eduardo
Ruiz, op. cit. p. 30.
236
Ibid., p. 25. Es importante hacer referencia a lo dicho sobre el uso de la palabra tarasco y
purépecha. Con frecuencia encontramos que ambos son usados de manera indistinta aunque
como ya se ha explicado, también se observa la tendencia a llamar al pueblo purépecha y a sus
prácticas como tarascas, por ello se ha decidido mantener en el curso de esta investigación el
término purépecha.
175
Independientemente de los avances que se han hecho hasta ahora en materia de
arqueología donde se sabe que los pueblos nómadas siguieron el camino de norte
muestra cómo el autor encontró en este punto una preocupación que fue
surgido el pueblo que tras el paso del tiempo daría pie tanto a los incas como a los
satisfechas; por fin, llegaron a la tierra propicia que sus oráculos habían prometido
desde hacía mucho tiempo y donde se encontraron con inagotables frutos.238 Tras
regiones pero otros decidieron marcharse, tomando el camino por América central
Siempre caminando hacia el Norte, seguían las costas del litoral del
237
El mito habla de una alianza entre cuatro señores, estos se dirigieron a la ciudad sagrada de
Cuzco. En una nota al pie encontramos lo siguiente: “Cuzco. Estas y otras palabras del Perú,
iguales o parecidas a algunas del tarasco, tienen allí diversa significación. Cusco, por ejemplo,
significa ombligo: oportunamente veremos lo que significa la misma palabra en tarasco.” Ibid., p.
30.
238
Los elementos judeocristianos pueden verse en este mito. La peregrinación de Moisés y la
promesa de una tierra fértil es el relato análogo en la Biblia. Ignoramos si Ruiz adecuó los mitos
incas y purépechas o estos llegaron a él ya con estos elementos integrados.
176
Formaban un solo pueblo, en el que predominaban por su número las
purépecha.239
El término purépecha, tan importante para nuestra investigación por ser el nombre
puhrépecha.240
señalar un origen que pudiera legitimar la grandeza del pueblo prehispánico. Con
gran astucia, encontramos nombres y lugares exactos en los que basa su relato y
con ello, articula de una manera impresionante todos los elementos que fundan su
tesis.241 Lejos estamos de decir que su pretensión es científica en esta parte del
239
Ibid., p. 49.
240
Ibid., p. 42. En la nota al pie de este párrafo aparece el significado de puhrépecha como los que
hacen visitas.
241
Ibid., pp. 36-40. En estas páginas aparecen los nombres de lugares y de personajes que
lideraron al pueblo durante su peregrinación.
177
través de las notas al pie y del ensamble de los elementos tratados. Desde luego,
el contexto del autor es un elemento que explica esta búsqueda. Asimismo, éste
“nacional” pretende referir a una agrupación, bien definida, con una identidad que
los hace distintos a los de los otros pueblos; sabemos que la nación es una
cómo esta palabra se cuela desde la contemporaneidad del autor para describir a
Detrás de la búsqueda por el origen del pueblo existe una creencia relacionada
con la cronología y que funge como una forma de validar el objeto de una
trazándolo hasta tiempos remotos y conciliarlo con el pasado de los incas para
partir de ahí y construir al purépecha como un pueblo distinto a los demás; señalar
la diferencia fue esencial para determinar por qué se ocupaba de este pueblo y no
de otro además, brindó explicaciones que reafirmaban por qué los purépechas
habían sido uno de los grandes pueblos de la época prehispánica. Cabe ahora
preguntarse por otros elementos integrados al texto y que hacen evidente estas
diferencias.
De la misma manera que Alcalá lo hiciera en la Relación, Ruiz detectó que para
hablar del pueblo era preciso referirse a sus costumbres y tradiciones. En el primer
capítulo menciona política, religión, las formas de hacer guerra, las divisiones
178
sociales, los oficios y algunos otros elementos con el fin de ir formando una idea
existían, haciéndose cargo tanto de los señores como de los sacerdotes242 y fue
compilando una serie de rasgos y actividades que realizaban cada uno de ellos. Si
se recuerda al texto de Alcalá, desde este momento, Michoacán puede ser leído
metáfora y la descripción detallada. No sólo los roles sociales forman parte de este
tipo de escritura, también las fiestas y los ritos como el matrimonio son abordadas
de esta manera.
de las dos pirámides, vuelto el rostro hacia el Oriente; fijaba sus ojos en
de perfumes exclamaba:
'Oh tú, dios del fuego, recibe propicio nuestras preces: lleguen hasta ti
templos'243
menciones breves pero en este caso, la forma cambia y hasta se deja ver cómo el
242
Ibid., pp. 51-56.
243
Ibid., p. 55.
179
tanto la referencia clara al texto del s. XVI como la continuidad de la
caracterización del pueblo desde una visión específica, la de Ruiz. Siguiendo con
esta metodología, por todo el capítulo mencionado, nos encontramos con relatos
que igualmente detallan otros ritos como las bodas y la muerte del rey. 244 Sin
festivas que dan pie para pensar al pueblo como una comunidad plagada de
Otro ejemplo lo hallamos al hablar de los ritos donde los sacrificios eran
practicados, Ruiz en una nota al pie menciona lo siguiente: "Según los cronistas,
los cautivos que habían de sacrificarse no pasaban de ciento veinte siendo notable
Tras escribir sobre estos temas, el autor entra de lleno al segundo elemento que
244
Ibid., pp. 61-63.
245
Ibid., p.64
180
ii) El linaje gobernante
ya que por medio de ellas el autor da cuenta del transcurso de los acontecimientos
importantes por los que pasó el pueblo como los asentamientos en ciertas
regiones, las luchas y treguas con otros pueblos o las conquistas militares que
turno es básico por ser éste la cabeza del pueblo, él es quien toma las decisiones,
trazar un linaje directo entre el primer y el último rey, muerto en manos de los
de linealidad cronológica. La figura de los reyes apoya esta linealidad del tiempo
dentro del relato brindando así distintos niveles de pasado a partir de nombres
propios. Estos nombres permiten dar un título a las distintas partes del texto, por
ejemplo, cabe hablar de la época del rey Ticátame donde empieza la víspera de la
guerra para los purépechas. Por estas razones, otro elemento constitutivo de la
noción de purépecha se deja ver con la genealogía; desde ella, el pueblo puede
constitutivo, parecería redundante hacer explícito que entre las dos obras, la
181
que los vestigios del cristianismo en una sociedad postvirreinal son innegables;246
por ello, no existe razón para suponer que en Ruiz no se cuelan ciertas
algunos episodios de la familia real con el fin de mostrar sus dotes literarios y
ser completamente diferente, por un lado, en el s. XVI no cabe preguntarse por los
preocupación constante.247
La manera de abordar a los reyes sigue el mismo orden que la Relación, todo
246
Por ejemplo, como parte de los mitos del origen de los purépechas se encuentra el relato de un
diluvio con clara referencia al Noé cristiano. “Después sobrevino un diluvio, y sólo Tezpi (un
hombre de carácter dulce) logró salvarse con su familia navegando en una canoa,
aprovisionándose de bastimentos (…)”Ibid., p. 67.
247
En el capítulo X, en la nota la primera nota al pie de página, leemos lo siguiente: “Leyendo
atentamente la parte de la Relación que se ocupa de Tariácuri, no podemos comprender que
tantas campañas dilatadas, tantas treguas que suspendían la guerra, el tiempo empleado en la
decoración de los templos y en los ensayos de la administración pública de aquel pueblo, se
refieran a la vida de un solo hombre. Nos inclinamos a creer que con el apellido de Tariácuri hubo
por lo menos dos reyes que construyeron sus tareas a construir la nación tarasca.” Ibid., p. 187.
Los dos tipos de lógica en este pasaje se hacen evidentes, Ruiz habla de una noción basada en
términos de nación, de administración pública, de una temporalidad concreta. Nada más distante a
lo que leímos en Alcalá.
182
padre de Tariácuri248 pero se respeta que él es el padre de Hiquíngare y tío de
imperio. Como Alcalá también hizo, la mayor parte del texto encuentra su
rey de los purépechas. Destacan guerras con otros pueblos, matrimonios, cultos al
contenido nos hace pensar que Michoacán, en su mayoría, es un poema épico del
componentes que fundan la noción de purépecha tanto en la obra del XVI como en
la que ahora nos compete, no obstante, las maneras de ser expresadas y las
Taríacuri o Tariácuri.
Ruiz, por su parte, colocó nombres propios a los personajes femeninos, lo que
248
En la Relación es Taríacuri, aquí el acento está en otra parte, Tariácuri. En la región ubicada en
el municipio de Zacapú, Michoacán se encuentra una población que lleva el mismo nombre, hoy en
día, la comunidad se refiere al pueblo con la acentuación que Ruiz utilizó.
183
románticos que abundan por toda la obra. El caso de Patzimba, madre de
la joven.249
poderoso entre los tres señores a los que les es heredado el imperio. Su papel en
la línea genealógica es vital por ser el medio por el cual continúa el reinado de la
familia hasta los años de conquista. El rol de la mujer en el s. XVI a diferencia del
ejercido en el XIX nos invita a intentar comprender por qué el autor de Michoacán
se aleja del fraile aunque se sirva de la Relación para ordenar y dar contenido a su
obra. Este acto de escritura puede ser explicado también por el llenado de las
249
Ibid., p. 211.
184
otros acontecimientos de la vida del rey; sin querer ahondar demasiado por evitar
formas de manifestación donde las metáforas y adornos literarios son los medios
orgulloso con las espléndidas victorias que habían alcanzado sus hijos,
el amor de sus súbditos. Había visto realizarse uno por uno los grandes
bajo la forma de colibrí, a presidir las batallas en que tomaran parte sus
Así se narra la muerte del rey más importante del pueblo, con numerosos recursos
250
Ibid., p. 318.
185
más importantes en la construcción de la noción que Ruiz articuló. De esta
La imagen que se brinda hacia el final del texto sobre el pueblo sigue el mismo eje
al continuar el relato por medio de la figura del rey. Los descendientes de Tariácuri
reunieron una vez más al pueblo que éste había separado entre sus sobrinos y su
jamás en una guerra y de quien se dudaba si era propicio para ocupar el lugar de
251
Mucho queda por decir sobre los múltiples y variados relatos que se muestran en el texto. Si
bien es cierto que a lo largo de la exposición sobre los reyes, Ruiz coloca otras leyendas y mitos
del pueblo para lograr una mejor composición del purépecha, por falta de tiempo es imposible
analizar cada uno de ellos y describir a la obra de forma específica. Hasta ahora, con conciencia
en la arbitrariedad que representa su elección tanto el análisis del mito del origen, algunas
tradiciones y costumbres así como la descripción general de la genealogía gobernante nos parece
que brindan una imagen escueta pero holística de la noción construida por Ruiz.
252
Ibid., pp. 416 y 417.
186
parecía inevitable aunque este estado fue pasajero al recibir el recado de
México.254
pueblo guerrero se encontraba listo para brindar ayuda, no obstante, éste no fue el
deseo del rey quien se dejó llevar por su carácter débil y por los consejos de los
mexicanos para solicitarle al rey que se rindiera. Poco tiempo necesitó para
pronto se hicieron amantes. Éste es el penúltimo relato amoroso que forma parte
del rey pues Atzimba cuenta a Tzimtzincha que su causa está perdida:
253
Ibid., pp. 420-422.
254
Ibid., p. 421.
255
Ibid., p. 430.
187
La historia de amor termina cuando el temeroso rey mandó a los amantes a una
gruta y les proveyó de víveres para que sobrevivieran; ambos murieron por su
amor.
El último relato en Michoacán trata sobre las vísperas de la muerte del rey en
manos de Nuño de Guzmán y cómo uno de sus hijos, Itzíhuappa, había logrado
aunque como era de esperarse, tras la muerte del rey, los amantes mueren, uno
cubre por completo su contenido sino que toma otros elementos trágicos para
para justificar el por qué de la reacción del pueblo purépecha frente a los
pero se mantiene el carácter bélico del pueblo que desde el inicio de la obra es
las almas, el fin estaba dado desde el comienzo y por ello, el rey purépecha no
el amor de los amantes lo que alineó las circunstancias para que un pueblo
256
Ibid., p. 446.
188
guerrero no pudiera defenderse de sus conquistadores. Aquí radica el último
guerra que no puso en práctica sus conocimientos por no ser liderado de la mejor
épocas donde el amor, la guerra, los paisajes o los dioses habían sido partícipes.
189
IV. Conclusiones finales
Con esta exposición se quiso caracterizar a la noción que pudo ser leída a partir
del texto de Eduardo Ruiz sobre el pueblo purépecha. Las variables contextuales y
capítulo, el México del XIX se coloca como una fuente inagotable a la hora de
abordar estos temas, ya sea con la influencia del liberalismo o con las
hasta ahora cumple los objetivos de señalar de forma acotada la imagen que se
lado nos encontramos leyendo a un fraile que escribió a mediados del s. XVI, por
otro leemos a un abogado liberal del XIX y otro más se muestra al encontrarse
ellos. Otro estudio tendría que ser dedicado al acto de lectura exclusivamente, lo
que supondría indagar en torno a las variables contextuales no sólo del autor sino
metodología que hiciera explícita la relación fundante entre un texto del s. XVI y
190
uno del XIX, además éste ayudó a explicitar las diferencias entre uno y otro. En un
generaciones futuras una suerte de conocimiento que hoy día todavía es pensado
creencia de aceptar que existe un acceso al pasado prehispánico sino que sus
obras fueron producto de una serie de factores que dieron pie para su
encuentran elementos que cumplen una función para el autor que busca decir algo
historia a las dinámicas aún vigentes que invitan a generar discursos nacionalistas
apoyo.
191
V. Bibliografía
2008.
192
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Asistencia escolar.
[Link] (Fecha de
[Link] (Fecha de
2010.
Cátedra, 2003.
193
Rozat, Guy. Indios imaginarios e indios reales. México: Universidad
Veracruzana, 2002.
1969.
[Link] y
[Link] (Fecha
[Link]
1985.
"Mural de O'Gorman".
[Link] (Fecha
194
Torres Escalona, Luis Roberto. Representación histórica de la cultura : mural
195