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APELACIÓN DE SENTENCIA
RESOLUCIÓN Nº
Lima, dieciséis de mayo
del dos mil veintidós. -
ATENDIENDO:
PRIMERO: OBJETO DEL RECURSO.
Son materia de pronunciamiento los recursos de apelación interpuestos por:
II. La Parte Civil7, contra la sentencia de fecha doce de noviembre del dos mil
veintiuno8 en el extremo que FIJA en CIEN MIL SOLES el monto que por concepto de
1 Fs. 2364/2383.
2 Fs. 2620/2709.
3 Fs. 2506/2560 y 2562/2618.
4 Fs. 2710/2771.
5 Fs. 2772/2828.
6 Fs. 2194/2228.
7 Fs. 2241/2261 y 2338/2363.
8 Fs. 2194/2228.
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REPARACIÓN CIVIL deberán abonar los sentenciados en forma solidaria a favor de la
agraviada.
Señala, que compraron ron y gaseosa y estuvieron tomando, mientras tomaban, José
Martín AREQUIPEÑO VIZCARRA le invitó marihuana y como ya estaba tomada
aceptó; él tenía una llave en la mano y la metió en una bolsita que contenía coca y se
la puso en la nariz y la inhaló, consumiendo todos los demás cocaína; siguieron
tomando y uno propuso jugar "VERDAD O RETO", los retos consistían en quitarse las
prendas, bailar en medio de todos. En el transcurso del juego le tocó hacer un reto y
Diego Humberto ARROYO ELIAS le dijo que se saque el brassiere, y por la presión de
todos y la adrenalina ésta decidió quitárselo, pero se tapó con su casaca.
Refiere, que se percató que eran casi las 11:00 de la noche y su celular no tenía
batería, pidiéndole a Manuel Antonio VELA FARJE que le preste el baño que se
encuentra en el primer piso y la acompañó hasta allí porque no había luz y éste le dijo
que alumbraría con su celular, diciéndole que no sería necesario y que se fuera, pero
entró hasta el baño y cerró la puerta, salieron sin que le haga nada.
Agrega la agraviada que, a los minutos Sebastián incitó a que fueran al segundo piso y
fue él quien la cogió de la muñeca izquierda y la jaló para ir al segundo piso, todos la
metieron a un cuarto que era un baño demasiado amplio que incluso tenía un jacuzzi;
a los minutos se percata que Sebastián se para en la puerta con intención de que ella
no salga y los demás se empezaron a desvestir y José, Diego, Sebastián y Andrés le
ordenaron que se desvista; mientras Manuel ponía música, encontrándose ésta de pie,
percatándose que José, Diego, Sebastián y Andrés se acercaron a ella y le empezaron
a quitar la ropa, ella quiso hacer algo para defenderse pero por la fuerza y como eran
cuatro no logró hacer nada, la desnudaron por completo y la metieron al jacuzzi.
9 Fs.325 a 352.
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Señala que ellos estaban totalmente desnudos y le empezaron a jalar de los cabellos,
para que les haga sexo oral, empezando Sebastián, Andrés, Diego, José y Manuel
solo estaba mirando, luego de ello Sebastián se sentó en el borde de jacuzzi para que
se siente encima de él y la penetre; a la vez alrededor estaban Andrés, José y Diego
que querían que les haga sexo oral, mientras Manuel sólo miraba; Diego en ese
momento la jaló y le dijo “CHUPAMELA” y José se puso detrás suyo y le metió el dedo
por el ano y también la penetró por ahí, refiriendo que Diego hizo lo mismo, primero
por delante y luego por atrás, para luego hacer lo mismo Andrés.
Hasta ese momento Manuel no se metía, hasta que Sebastián le dijo “OE NO SEAS
HUEVON VEN” y Manuel dijo “NO LA HAGO”, ella le dijo en ese momento a Manuel
“POR QUÉ ME HACES ESTO”, ya que éste no hacía nada por defenderla, siendo que
a raíz de tanta insistencia hacia Manuel, éste se le acercó y se sacó el polo, el
pantalón y el bóxer, la cogió del cabello fuertemente y la inclinó hacia él para que le
practique sexo oral, él fue el único que no la penetró, todos estos hechos sucedieron
en contra de la voluntad de la agraviada, posteriormente, escuchó que Sebastián le
dijo a José: “¿OE HUEVON TE HAS VENIDO ADENTRO DE MARICIELO?” diciendo
ésta “no te pases, no quiero estar acá, me quiero ir” y no la dejaron salir, los cinco la
retenían para no salir.
Señala, la agraviada que cogió sus cosas, se vistió y bajó al primer piso; precisa que
Manuel se desapareció hasta que José lo ubicó por llamada telefónica y escuchó que
dijo que se encontraba en ATE.
La agraviada señala que no se sentía del todo bien dado que los efectos del alcohol y
las drogas seguían en ella; por lo que decidió sentarse en una silla del primer piso y se
percató que los demás estaban alrededor de ella sentados como si nada pasara.
Luego de ésto querían que sigan jugando y le pusieron una silla delante de cada uno
de los denunciados para que la agraviada les bailara sin pantalón; sin embargo, ésta
se paró, pero Diego de un jalón la sentó en sus piernas.
Precisa que seguían todos escuchando música y aun ésta se sentía ida y no se daba
cuenta de lo que estaba pasando ni haciendo; manifiesta que los cuatro que aún
quedaban en la casa se aprovecharon de la situación en la que se encontraba ya que
volvieron a bajarle el pantalón y la manoseaban, tocándole los glúteos y los senos,
haciendo que baile; Diego, Sebastián y Andrés la jalaban para que baile con ellos pero
José estaba sentado a un lado mirando todo, dándose cuenta la agraviada que estaba
amaneciendo y decidió salir de esa casa; todos la siguieron a la puerta y esperaron a
que se vaya, llegando a su casa contándole lo sucedido a sus padres.
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2.2.- Tipo penal.
Los hechos imputados se encuentran tipificados en los incisos 1, 12 y 13 del artículo
170° del Código Penal vigente.
3.1.1.- Que la resolución venida en grado ha vulnerado la debida motivación, por una
valoración parcializada de los medios probatorios, sustentadas en pruebas no
ratificadas, no actuadas o actuadas indebidamente, pretendiendo convalidarlas con las
declaraciones de los procesados, por lo que, por falta de medios probatorios debe
revocarse y absolverse al recurrente, o en su defecto, declarar la nulidad de la
resolución.
3.1.3.- Que la agraviada al formular su denuncia omite precisar que también consumió
cocaína, e incurre en contradicción con su declaración sobre la persona que le habría
dado dicho estupefaciente -pues en su denuncia sindica a uno de los procesados y en
su declaración señala al recurrente Zevallos-, evidenciándose el carácter histriónico y
narcisista de la supuesta víctima, que se ratifica con el protocolo de pericia psicológica
que se le practicó, obrante de folios 747 a 755.
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3.1.5.- La agraviada no presenta lesiones en los labios o mucosa oral y no presenta
lesiones en el cuero cabelludo, descartándose la imputación de que el sexo oral que
les practicó a los recurrentes haya sido con violencia.
Además, el médico Juan Carlos López Santillán, suscribiente del informe médico de
parte obrante de fojas 1378 a 1412, ratificado de fojas 1425 a 1430, concluye que la
agraviada nunca presentó lesiones en las muñecas, desvirtuándose que el encausado
haya cogido de las muñecas y llevado al segundo piso a la agraviada.
No tenía lesiones en muslos y piernas, que son propias de un acto sexual en contra de
la voluntad de una persona, mas aún, el profesional que emitió el certificado médico
legal, señaló que las lesiones que presenta no necesariamente son producto de un
acto de violación sexual.
3.1.8.- Que los informes obrantes de fojas 115 a 120, no acreditan la realización de
pruebas de sarro ungueal, por lo que no se determina la existencia de tejidos que
acrediten los mecanismos de defensa por parte de la agraviada, y menos acreditan
grado alcohólico que disminuya las capacidades motrices de ninguna de las partes.
3.1.10.- El Informe Pericial de Biología Forense que obra de fojas 476 a 477, no
demuestra pertenencia de grupo sanguíneo o ADN compatibles con ninguno de los
encausados.
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supuestos victimarios, demostrando la existencia de una relación sexual consentida,
empero el A quo, le da una connotación distinta.
3.1.14.- La declaración del imputado Zevallos obrante de fojas 154 a 166 y la rendida
por sus coencausados, describe un ambiente libertino de drogas, sexo y alcohol, pero
sin reflejar delito alguno, sinó por el contrario, un acto voluntario que obedecería al
perfil sexual de la agraviada, a quien han descrito como una persona acostumbrada a
tener orgías sexuales.
3.1.17.- Las documentales obrantes de fojas 1799 a 1808, corroboran que los
recurrentes son personas de bien y que se trató de una orgia sexual.
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Psicológica, y, viii) Examen Retrospectivo que debió realizarse a la supuesta
agraviada, a fin de determinar si consume pastillas para la depresión y desde qué
fecha.
3.1.21.- También sostuvo la defensa en el informe oral que la pericia oficial del
Certificado Médico Legal de la agraviada, sólo se pronunció uno de los peritos, cuando
la ratificación debe realizarse por ambos.
3.2.- Agravios esgrimidos por la defensa técnica del procesado Diego Humberto
Arroyo Elías.
La defensa técnica en su recurso de apelación (fs. 2620/2709), así como en el informe
oral, señaló como agravios que:
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por propia voluntad y que libaron alcohol, y no se corroboraron las supuestas
agresiones para obligarla a tener acceso carnal con ella.
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el acceso carnal voluntario. Además, no se aprecia lesiones bucales, lesiones en la
muñeca, y cuero cabelludo, y lesiones propias de resistencia que acrediten el uso de
la violencia. Por lo que el resultado del examen médico no se condice con la
incriminación de la supuesta agraviada.
3.2.12.- Con el Informe Pericial Forense Toxicológico, que concluye que halló positivo
para benzodiacepina, cocaína, marihuana y ebriedad alcohólica de 0.74g/l, no se tomó
en cuenta la declaración de la efectivo policial Betty Najarro Saavedra, quien refiere
que la presunta víctima se dormía, confundía los horarios, con signos de haber
consumido alcohol, y que la madre le indicó que le había dado una pastilla del día
siguiente, y una pastilla para calmarla -benzodiacepina-, por lo que con esa ingesta se
explica el estado que se describe.
3.2.15.- Si bien el A quo cita los elementos descriptivos del tipo penal, no se tomó en
cuenta que concurrió de forma voluntaria en horas de la noche, durante pandemia,
pudo retirarse como las otras chicas, consumió licor y drogas, y se prestó a participar
en juegos para desvestirse y tener acceso carnal, se quedó en el lugar hasta que
amanezca, y permitió el ingreso al baño de sus amigos. Además, no se tomó en
cuenta las declaraciones uniformes de los encausados, quienes refiere que la ingesta
de alcohol y drogas fue voluntaria.
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3.2.17.- Respecto al informe pericial y ratificación del informe médico pericial
criminalístico de parte de la agraviada, elaborado por el doctor Juan Carlos López
Santillán de fojas 1425 continuado a fojas 1596, fue desacreditado y debió ser
considerado al igual que los informes periciales de parte de las defensas.
Lo que también se corrobora con el cuaderno de registro que obra en dicho hotel y
consta en el expediente, sin embargo, no se solicitó dicha información, así como la
presencia de Andrés Chui Otárola para su declaración.
3.2.19.- Que no se cumple con el acuerdo plenario 2-2005, por cuanto la agraviada
tenía motivos malintencionados como se desprende de las declaraciones de la
agraviada y los encausados, así como por la publicación de videos y/o fotos, la
relación conflictiva con sus padres, y las represalias de sus padres. En cuanto a la
verosimilitud, la agraviada ya conocía la casa, por lo que las habitaciones eran
fácilmente descritas por ella; y, sobre la persistencia en la incriminación, existen claras
y específicas contradicciones, no habiendo sido corroborado su versión. Habiéndose
encontrado la agraviada lúcida y orientada en todo momento, siendo consciente de los
hechos.
3.3.- Agravios esgrimidos por la defensa técnica del procesado Andrés Fassardi
San Sebastián.
La defensa técnica en su recurso de apelación (fs. 2506/2560 y 2562/2618), así como
en el informe oral, señaló como agravios que:
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3.3.2.- En su Peritaje Psicológico N° 040928-PS-DCLS que obra de folios 747 a 753,
la agraviada ha referido que ya había probado marihuana desde los dieciocho años, lo
que denota la voluntad del consumo de drogas, contrario a su versión, además, la
noche de los hechos nadie la coaccionó, ni mucho menos fue obligada a consumir
drogas, por lo que no podría considerarse como circunstancia agravante, como ha
considerado la a quo en la resolución apelada conforme al inciso 13 del artículo 170º
del Código Penal.
3.3.5.- Que existen motivos para la denuncia, por la represalia de los padres, y el
temor a que las fotos que le tomaron fueran colgadas en las redes, específicamente
por la foto en el celular de José, por lo que no se cumple el criterio de ausencia de
incredibilidad subjetiva, además, tampoco se cumple la verosimilitud, establecida en el
Acuerdo Plenario 2-2005, porque se evidencian incongruencias en las versiones de la
presunta agraviada.
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Bravo, a quien le pedía que le recoja, como lo ha referido la testigo de fojas 1352 a
1355, por lo que nunca hubo intención de algún acto delictivo.
3.3.11.- No se valoró el Informe Pericial del Perito Médico Forense Criminalístico del
SPNP Dr. Juan Carlos Leyva Pimentel, que refiere con claridad las lesiones corporales
encontradas en la víctima, las que no se condicen con la versión de la agraviada.
Además, debió tenerse en cuenta que los encausados refirieron que la agraviada
expresó su consentimiento, por lo que incurrieron en error de tipo y error de
prohibición.
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tenido acceso carnal consentido y no opusieron resistencia a la detención ni hubo
ánimo de fuga.
3.3.19.- El Informe Pericial de Biología Forense que determina que en la prenda íntima
existen restos de sangre humana y de semen en escasas cantidades, ello no
determina si hubo violencia para el acceso carnal.
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3.3.22.- Agregó también en el informe oral, que no se individualizó el sistema de
tercios para cada uno de los procesados y no se motivó la reparación civil.
3.3.23.- Asimismo, agregó en el informe oral que la testigo Betty Najarro refirió que la
agraviada en su declaración se dormía, estaba en estado etílico, por lo que dicha
declaración recibida en dicho estado no tiene validéz.
3.3.24.- Por último, también agregó en el informe oral que, en la pericia psicológica
oficial no se encuentra alteración psíquica, lo que no se condice con la alegada
violación efectuada por cinco personas, por cuanto debería tener como mínimo daño
psíquico, pero no presenta.
3.4.- Agravios esgrimidos por la defensa técnica del imputado José Martín
Arequipeño Vizcarra.
La defensa técnica en su recurso de apelación (fs. 2710/2771), así como en el informe
oral, señaló como agravios que:
La sentencia impugnada incurre en errores de apreciación de hechos, motivación
aparente-falta de motivación, vulneración del derecho a la prueba-debido proceso. Por
cuanto repite la imputación genérica del Ministerio Público sin analizar todos los
elementos de convicción actuados en la etapa de instrucción, como los siguientes no
tomados en cuenta:
Sin embargo, la A quo, desestimó que se recabe dicha información del hotel, así como
la declaración del enamorado, además, los peritos de ambas partes y perito oficial de
medicina legal señalaron que la lesión anal que figura en el certificado médico puede
haber sido por causa de una relación sexual voluntaria e inclusive por estreñimiento
gástrico.
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Además, si bien señala que Sebastián la cogió de la muñeca para ir al segundo piso,
sin embargo el Certificado Médico Legal N° 036801-E -IS practicado a la denunciante
no describe algún tipo de lesión en la muñeca ni en el antebrazo, por el contrario, las
equimosis que se detallan en región escapular izquierda y región deltoidea derecha, se
ubican en zonas totalmente distantes a la muñeca, y se puede inferir que tales
hallazgos fueron producto de las relaciones consentidas y sostenidas por la
denunciante con su enamorado o con sus amigos, hoy imputados.
3.4.3.- La denunciante señala que todos le metieron a un cuarto que era un baño, pero
no explicó si la empujaron, cargaron, arrastraron, o la condujeron tomándola de la
nuca, y mucho menos, fueron corroboradas, por el contrario, la denunciante ingresó de
forma voluntaria, como se desprende de las declaraciones coincidentes de los
imputados.
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roturas en las prendas, lo cual no sucedió, más aún, el término “quitar la ropa”, o
“desnudar” se emplea perfectamente en relaciones sexuales consentidas.
Tampoco existe pericia médica que acredite que los imputados muestren lesiones en
sus genitales a consecuencia de la resistencia de la denunciante en practicarse sexo
oral, más aún, la denunciante no ha alegado en absoluto expresiones amenazantes o
actos de coacción en su contra que la obligaran a practicar sexo oral, ni ha acreditado
lesiones en la cavidad bucal.
3.4.7.- En cuanto la denunciante alega que escuchó que Arequipeño Vizcarra le dijo a
Zevallos Sanguineti que se había venido, empero, no existe pericia científica que
acredite hallazgo de espermatozoides al recurrente, y si bien la denunciante refirió que
Arequipeño se vino en sus nalgas, no fue acreditado.
3.4.8.- Sobre los insultos que habrían proferido los encausados a la denunciante,
habrían sido determinadas en el Protocolo de Pericia Psicológica practicado a la
denuncia, empero ello no existe.
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3.4.10.- Del certificado médico legal practicado a la agraviada No.036801-E-IS, no se
advierte una lesión en el introito vaginal que corresponda al supuesto ataque sexual y
no se condice la lesión hallada en la vía anal, con el supuesto de haber sido penetrada
contra natura por cuatro sujetos. Además, de los certificados médicos de los
encausados, no se certificó hallazgo de rasguños, tracción de cabellos o lesiones que
acrediten la versión de la denunciante.
3.4.12.- Las conclusiones del Protocolo de Pericia Psicológica conta la Libertad Sexual
N° 040928-2020-PS-DCLS practicado a la denunciante, no se condicen con los
hechos narrados y dadas las características del hecho denunciado, ataque sexual vía
vaginal y anal por cuatro sujetos, se debería esperar daños psicológicos, lo que no
existe. Además, otros factores de conflictos familiares, problemas en el hogar,
tratamientos médicos previos, declaración ante policías y la propia participación penal,
pueden construir un estresor en general, pero no acreditar una afectación por violencia
sexual, por lo que la pericia examinanda evidencia falta de credibilidad de la versión de
la denunciante. Señalándose que la agraviada tiene personalidad histriónica y
narcisista.
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sido inducida a tomar este ansiolítico para menguar su voluntad. Ello se corrobora con
su conducta procesal, quien se negó a pasar pericia retrospectiva a efectos de verificar
si era consumidora habitual de ansiolíticos.
Sumado a que la testigo María Cachay Rojas, se negó a contestar si su hija sufría de
afectaciones de ansiedad previo al momento de los hechos, demuestra que en ningún
momento la denunciante fue dopada o doblegada en su voluntad.
3.4.16.- La testigo Joyce Kimberly Warton Poves a fojas 1282, señaló conocer a
Arequipeño Vizcarra de diversas fiestas hace aproximadamente tres años, se encontró
presente el día de los hechos, observando que la denunciante decidió de manera
voluntaria quedarse como única mujer en la reunión con cinco hombres.
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perito autor del Certificado Médico Legal N° 036801 -E-IS, y los peritos de parte; y, vii)
Debate pericial del perito autor del protocolo de pericia psicológica contra la libertad
sexual N° 040928-2020-PS-DCLS, y los peritos de par te.
3.4.22.- En el informe oral a la vista de la causa, la defensa técnica señaló que parte
de la imputación fiscal genérica es que se haya puesto en estado de inconciencia a la
agraviada y consecuentemente en indefensión al haberle dado benzodiacepina, por lo
que resulta de utilidad que se practique el examen toxicológico retrospectivo a la
agraviada a fin de determinar si ésta es consumidora de dicha sustancia.
3.5.- Agravios esgrimidos por la defensa técnica del encausado Manuel Antonio
Vela Farje.
La defensa técnica en su recurso de apelación (fs. 2772/2828), así como en el informe
oral, señaló como agravios que, existe insuficiencia probatoria para emitir sentencia
condenatoria contra su patrocinado, incurriendo en error de hecho la sentencia, por
cuanto:
3.5.2.- Resulta falso que la agraviada recibió marihuana porque estaba tomada toda
vez que tiene antecedentes consumiendo drogas, como se desprende del Peritaje
Psicológico contra la Libertad Sexual N° 040928-202 0-PS-DCLS de fojas 747/753, y
que Manuel Vela Farje consumió cocaína, cuando en su Informe Pericial Forense
Examen Toxicológico N° 26545/20 de fojas 120, se co ncluye positivo para marihuana.
Además, antes del supuesto hecho de violencia sexual, la agraviada refiere haber
participado activamente en juegos eróticos, en un contexto fuera de violencia, y
ubicada en tiempo y espacio, pese a referir que había consumido marihuana y
cocaína.
3.5.3.- Agregó que, Juan Manuel Vela Farje le acompañó al baño porque no tenía luz,
ingresó y luego salieron del baño sin que le haga nada, evidenciándose que Vela Farje
siempre fue correcto.
Además, los encausados refirieron de manera uniforme que Manuel Vela llegó en
último término al segundo piso, no encontrándose presente en el momento que la
denunciante refiere era lesionada sexualmente por los demás encausados, sino, que
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llegó cuando todos estaban desnudos manteniendo relaciones sexuales, y si bien la
agraviada le imputa acceso carnal vía oral, sin embargo en el certificado médico no se
evidencia que Manuel Vela la haya lesionado o utilizado la fuerza para obligarla a que
le practique sexo oral, por el contrario, certifica la no participación de Vela Farje en los
supuestos actos de violación múltiple.
Sin embargo, debe precisarse que se le imputa al encausado Vela Farje ser presunto
autor del delito de Violación sexual por haber tenido acceso carnal por vía oral con la
presunta agraviada sin su consentimiento. Dicha incriminación delimita el marco de
imputación, con lo que queda acreditado que los presuntos actos de violación sexual
imputados a Vela Farje se circunscriben únicamente a un posible acceso carnal vía
oral, más no por vía vaginal y anal.
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3.5.9.- No resulta correcta la conclusión del A quo sobre la Pericia Psicológica contra
la Libertad Sexual N° 040928-2020-PS-DCLS practicad a a la agraviada, que pretende
justificar daños emocionales, por el contrario acredita la falta de credibilidad en los
hechos materia de imputación, por cuanto no se acreditó una afectación psicológica
severa derivada de violencia sexual por cinco personas.
Además, la psicóloga Silvia Olinda Rojas Regalado, perito de parte de los encausados
en su ratificación de folios 1275 señaló que en las pericias se tienen que poner las
conclusiones de compatibilidad con los estresores psicosexuales, lo que no ha
sucedido en la pericia psicológica oficial, colocando únicamente que la presunta
agraviada posee una personalidad mixta, narcisista e histriónica, que significaría que
le gusta llamar la atención sexualmente, es seductora, maximiza o exagera las cosas.
3.5.12.- Respecto al Informe Médico Pericial del parte de fojas 667, que señala que la
agraviada no prestó su cometimiento porque se detectó alcohol, cocaína, marihuana y
benzodiacepina, el A quo, no consideró que no se precisaron los componentes y
efectos de las drogas halladas a la denunciante, ni los componentes de las drogas que
se hallaron en los encausados que considera que provocan desinhibición e incremento
del deseo sexual, así como la circunstancia que la benzodiacepina se consumió
después del evento incriminado.
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contenidas en whatsapp, que corrobora conversaciones entre Sara Paula Giles
Portocarrero con Manuel Vela Farje de los días 17 y 18 de octubre del 2020; iii) Acta
de Constatación Notarial de Imágenes, que corrobora el servicio de taxi beat para que
recojan a Manuel Vela Farje el día 18 de octubre del 2020 del lugar de los hechos; iv)
Visualización de los videos de seguridad, otorgados por Mario Rafael Ruiz Agüero en
calidad de miembro de la junta de propietarios del condominio Vista Verde ubicado en
Av. General Recavarren N° 1300, Surquillo.
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3.5.21.- En el informe oral a la vista de la causa agregó como agravio que, no se
consideró en su real dimensión la declaración de la agraviada quien decidió quedarse,
consumir alcohol y drogas, y participar en juegos sexuales voluntariamente, y además,
no perdió el sentido de tiempo y espacio detallando horas. En el certificado médico
legal ella señala las 2:00 am y en la denuncia la 1:00am, antes no hubo agresión
sexual, por tanto no existe prueba suficiente.
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- Boleta de pago de fecha 25-05-2021, por el monto de s/ 150.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 18-03-2021, por el monto de s/ 1050.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 13-04-2021, por el monto de s/ 1950.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 07-01-2021, por el monto de s/ 1050.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 09-02-2021, por el monto de s/ 300.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 11-02-2021, por el monto de s/ 150.00 soles.
Agregando que mediante escritos presentados con fechas 18 de octubre del 2021 y 28
de setiembre del 2021 presentaron los documentos que acreditan los gastos
incurridos.
3.6.6.- No se ha realizado una adecuada motivación sobre el daño moral, por cuanto la
agresión sexual contra la agraviada por parte de los cinco imputados, le ha causado
estrés postraumático, y le generó pérdida de confianza con actitudes negativas que le
provocaron daño al libre desenvolvimiento social, daño psicológico, y un daño al
proyecto de vida, quien no continuó estudiando, ya que no puede concentrarse en sus
estudios, siendo recurrentes los pensamientos negativos, conforme se encuentra
corroborado y consignado en el Informe Psicológico Pericial, elaborado por la
psicóloga, psicoterapeuta y perito forense, Carmen Wurst Calle. Además, del daño a
su salud física, teniendo que recurrir a constantes pruebas de laboratorio para
despistar cualquier enfermedad como consecuencia de la agresión sexual, conforme a
los documentos que adjuntó.
3.6.7.- Que al ser publicados sus datos y de su familia en diversos noticieros, ha sido
sindicada como si fuera su culpa, causándole agravios morales y mentales.
Ocasionándole daño en los medios y redes sociales a nivel nacional e internacional.
Además, que en el proceso ha sido insultada por los abogados defensores, quienes
han presentado una declaración jurada de una supuesta ex pareja, que la insulta
falsamente. Así como también los abogados en los noticieros han señalado que la
agraviada por un supuesto tipo de conducta que tiene, puede ser violada, señalando
que a la agraviada le gusta la vida social, pretendiendo justificar la violación sexual de
la agraviada por cuestiones personales que no tienen que ver con el delito.
3.6.8.- Se debe tener en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo Español -caso la
manada-, para establecer la reparación civil.
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3.6.9.- Que no se ha considerado que son cinco imputados, y siendo solidaria la
reparación civil, cada uno pagaría veinte mil soles, lo cual ocasionaría un mensaje
negativo a la sociedad pues se establece por e juzgado que el precio por violar
grupalmente es de veinte mil soles.
4.2.- Sobre el recurso de apelación interpuesto por el sentenciado Vela Farje, señala
que éste sostiene no haberse encontrado en el lugar de los hechos, sin embargo la
agraviada declaró que a las once de la noche se producen los hechos y todos señalan
que Vela estuvo participando en los hechos imputados, a excepción del procesado
Arequipeño, quien guardó silencio.
4.5.- En cuanto a la declaración de una persona con quien tuvo una relación anterior,
resulta impertinente.
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4.6.- En cuanto a la debida motivación, el artículo 298o del Código de Procedimientos
Penales, señala claramente que no procede nulidad tratándose de vicios que no
afecten el sentido de la resolución.
4.8.- Con respecto al examen retrospectivo, se debe tener en cuenta que el alcohol se
degrada por hora, por lo que, incluso el alcohol en la sangre de la agraviada sería
mayor por las horas transcurridas. Ella tenía drogas en su organismo, era una persona
bastante disminuída en sus capacidades defensivas.
4.9.- En cuanto a los informes de parte, el A quo sí se pronunció señalando que son
opiniones y no pericias, porque no se hicieron conforme al principio de inmediación, y
fueron contratados por las personas encausadas. Por tanto, al tratarse de informes y
no de pericias, tampoco procede la realización de debate alguno.
4.10.- Sobre la falta de ratificación de la pericia, existe un acuerdo plenario que señala
que no le resta valor en cuanto no ha sido cuestionada, y ninguna de las defensas ha
tachado la pericia.
4.11.- Sostiene que se debe tener en cuenta que la sentencia sí desarrolla el contexto
en que se produjeron los hechos imputados.
Solicita que se declaren infundados los recursos impugnatorios de todos los apelantes,
con excepción de la parte civil.
5.2.- Con respecto a los hechos, la agraviada, ha relatado las circunstancias por las
cuales concurrió a la vivienda donde sucedieron los hechos, que , los procesados eran
personas conocidas para ella, algunos incluso amigos y ese fue el motivo por el cual
se quedó compartiendo con ellos; que debido al consumo de alcohol y drogas, no se
pudo defender de la agresión de la cual fue víctima; que inicialmente estuvieron
conversando y haciendo algunos juegos; posteriormente Sebastián Zevallos la cogió
de la muñeca izquierda y la jaló hacia el segundo piso, metiéndola a un cuarto que era
un baño grande con un jacuzzi, no la dejaban salir, le ordenaron que se desvista, al no
hacerlo, ellos le empezaron a quitar la ropa, una vez desnuda la metieron al jacuzzi,
26
desde ese momento se llevaron a cabo las conductas que precisa en su manifestación
policial, fue penetrada por la vagina y por el ano por cuatro de los imputados, también
obligada a hacerles sexo oral; mientras que Vela Farje también le obligó a que le
practicara sexo oral jalándola de los cabellos, Arequipeño Vizcarra le metió el dedo en
el ano y también la penetró por dicha vía, ella les decía en todo momento que no
quería estar ahí pero le impedían salir del jacuzzi; Diego Arroyo le dejó chupetones en
el seno derecho, también la insultaban con palabras denigrantes; finalmente como ella
seguía pidiendo que la dejen, Sebastián Zevallos la botó del baño diciéndole que se
vaya ya que no quería, ella bajó al primer piso esperando a que amaneciera para irse
a su casa y los imputados, a excepción de Vela Farje que ya se había ido, la seguían
jalando para que se siente en sus piernas o que baile, tocándole el cuerpo.
La agraviada también señala que estando en el segundo piso en el cuarto con jacuzzi,
le exigían que les haga sexo oral diciéndole “chúpamela”, la penetraron por la fuerza
por delante y por detrás, ella le dijo a Manuel Vela a quien consideraba su amigo, por
qué le hacía esto, por qué no la defendía, él lejos de ayudarla también se sacó la ropa,
la agarró fuerte del cabello y la inclino para que le haga sexo oral; que todo lo
sucedido fue contra su voluntad; en todo momento la agraviada decía que no quería
estar ahí, pero los cinco procesados le impidieron salir del jacuzzi, era un entorno de
coacción ya que se trataba de cinco sujetos que la obligaban. La agraviada se sintió
aturdida por el consumo de drogas y alcohol, lo que no le permitió defenderse, hasta
que se dio cuenta que estaba amaneciendo y decidió salir de la casa y dirigirse
caminando a su domicilio, contándole a sus padres lo sucedido.
5.4.- Los procesados y la parte civil presentaron pericias de parte. Sobre éstas
pericias, en la resolución venida en grado se señaló que, las presentadas por los
procesados consistieron en: el Informe Pericial Médico Criminalístico 040/20 obrante a
fojas 512 y el pronunciamiento psicológico de parte practicado sobre las declaraciones
de la agraviada obrante a fojas 1,000. Mientras que las presentadas por la defensa de
la agraviada resultaron: El Informe Psicológico Pericial de Parte obrante a fojas 649; El
Informe Médico Pericial de parte de fojas 667; y, El Informe Meta-Análisis obrante a
fojas 1206.
Respecto a dichas pericias, en la recurrida se señaló que, éstas no han sido realizadas
directamente, a diferencia de las pericias oficiales, ya que estas han sido practicadas
en base a la revisión de pericias y declaraciones ya realizadas previamente, no existe
inmediación para la ejecución de las mismas, lo que le resta valor, sobre todo en lo
27
que respecta a la pericia psicológica, son criterios de profesionales que no
necesariamente están dedicados a la realización de pericias de este tipo; debiendo
tenerse en cuenta también que no se puede dejar de apreciar que existe un acuerdo
con las partes interesadas para la realización de las pericias señaladas.
5.6.- La conducta típica sancionada en el delito que nos ocupa, se realiza cuando el
sujeto activo haciendo uso de la fuerza física o intimidación, obliga a la víctima a
realizar el acceso carnal, el cual puede ser por la vía vaginal, anal o bucal,
introduciendo el miembro viril o algún objeto; en el presente caso los imputados han
28
realizado esta conducta, empleando violencia e intimidación contra la víctima; la
violencia se encuentra acreditada en el Certificado Médico Legal practicado a la
agraviada y la intimidación se determina con la presencia de cinco sujetos
alcoholizados y drogados en un inmueble deshabitado y sin energía eléctrica,
aprovechando su superioridad numérica y fuerza física, mientras la agraviada pedía
que la dejen cuando la llevaron al segundo piso jalándola de la muñeca y encerrándola
en el baño, desvistiéndola y practicando luego los actos que han sido detallados.
5.7.- Los agravantes señaladas en la norma penal, artículo 170 del Código Penal,
también se encuentran acreditados con la participación de cinco sujetos,
determinándose el cumplimiento del inciso 1 que señala que se aplica cuando existe
participación de dos o más sujetos; cuando la víctima es mujer y es agraviada por su
condición de tal, agravante señalada en el inciso 12, en el presente caso se verifica
una situación de coacción, abuso de confianza y cuando el agente actúa en estado de
ebriedad o bajo el efecto de drogas tóxicas o estupefacientes, así tenemos que en los
exámenes toxicológicos realizados a los procesados obrantes a fojas 114, 115, 116,
117 y 118, se determina que se encontraban bajo los efectos de drogas, agravante
señalada en el inciso 13.
5.8.- Respecto a lo señalado por las defensas de los imputados con relación a que la
agraviada no habría presentado resistencia frente a la agresión, que no se habría
defendido, lo que llevaría a determinar que prestó su consentimiento para mantener
relaciones sexuales con los imputados, es necesario mencionar que la agraviada ha
señalado que todo el tiempo manifestó su negativa, les pedía reiteradamente que la
dejen salir del baño, le pidió ayuda a Vela Farje, sin recibirla; relata que quiso
defenderse pero por la pluralidad de sujetos, su fuerza física y el estado en que se
encontraba al haber consumido drogas y alcohol, no pudo hacerlo, determinándose
que lograron doblegar su voluntad, al sentirse vencida por las circunstancias, se
encontraba dentro de un entorno coercitivo, considerando inútil su defensa. Cabe
agregar que el Acuerdo Plenario 1-2011/CJ-116, el cual constituye una fuente muy
importante para determinar el consentimiento; se precisa que el consentimiento se
puede otorgar o se puede retirar; para entender cuándo hay consentimiento o no, hay
que tener claro que este no puede derivar: a) de ninguna palabra o conducta de la
víctima cuando la fuerza o la amenaza de la fuerza, la coacción o el aprovechamiento
de un entorno coercitivo hayan disminuído su capacidad para dar un consentimiento
voluntario y libre; b) de ninguna palabra o conducta de la víctima cuando esta sea
incapaz de dar su consentimiento libre y c) del silencio o de la falta de resistencia de la
víctima a la supuesta violencia sexual. Asimismo, señala que la credibilidad del
testimonio de la víctima no puede basarse en comportamientos sexuales anteriores o
posteriores a los hechos del caso. En conclusión, el consentimiento debe estar
claramente manifestado, de forma expresa o tácita; debe ser una libertad reconocida
por el ordenamiento jurídico para disponer válidamente de determinados bienes
jurídicos; la persona que lo ejerce debe tener capacidad para disponer el
consentimiento; debe estar libre de vicios, ya que cualquier vicio esencial de la
voluntad (error, coacción, violencia, engaño) invalida el consentimiento y debe ser
dado antes de la comisión del hecho. Sobre este punto, también el Acuerdo Plenario
número 5-2016/CJ-116 señala que el consentimiento a la actividad sexual, siempre ha
de ser libre y voluntario, sin que medie fuerza, amenaza, coacción o aprovechamiento
29
de un entorno coercitivo; cuando la víctima guarda silencio o no opone resistencia, no
se puede presumir que aceptó el acto sexual, pues el ejercicio de violencia, amenazas
o el entorno coercitivo al que se ve sometida se lo impide.
5.10.- Las defensas técnicas de los procesados, desde un inicio del proceso, han
agotado los intentos por deslegitimar la conducta de la víctima, manifestando alguna
de las partes que “es una señorita a la que le gusta la vida social”; “que estaba
acostumbrada a esa clase de reuniones” y en un alegato incluso se señala que si llegó
en menos de 20 minutos al lugar donde ocurrieron los hechos, es porque se
encontraba dispuesta a todo lo que sucedió con posterioridad. Se trata de
estereotipos de género que pretenden señalar que sí prestó su consentimiento,
aunque ella lo niegue y que incluso la agresión podría haber sido originada por su
conducta. Cualquier prueba que busque indagar el comportamiento sexual o social
previo o posterior al delito, para desacreditar la palabra de la víctima, resulta
inadmisible. Frente a esto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos señala que
los estereotipos de género obstaculizan el acceso a la justicia y que los Jueces están
obligados a realizar una adecuada apreciación y selección de las pruebas, a fin de
neutralizar su contaminación por afirmaciones, insinuaciones y alusiones
estereotipadas que vulneren la garantía de acceso a la justicia de las mujeres.
5.11.- Se tuvo en cuenta los requisitos de certeza del acuerdo plenario 2-2005, que en
el presente caso: a) no se ha acreditado que pudiera haber un móvil de enemistad o
venganza entre los procesados y la agraviada, según refieren ya se conocían,
teniendo amistad con algunos de ellos, sin haber registrado ningún problema anterior,
incluso fue invitada a la reunión; b) que la versión de la agraviada de haber concurrido
a una reunión en la casa de Vela Farje, la misma que se encontraba deshabitada,
describiendo las características de la habitación -baño- del segundo piso donde fue
conducida se encuentra acreditada y corroborada con la propia versión de los
procesados que señalan que en dicho inmueble realizaban una reunión social, que la
agraviada llegó luego de ser convocada para ello; c) la agraviada ha sido persistente
en su sindicación habiendo señalado a los imputados como los autores del ilícito,
reconociéndolos plenamente ya que eran conocidos desde antes.
30
5.13.- Para la determinación de la pena contra los acusados, el A quo consideró las
condiciones personales de los acusados, como el hecho de no contar con
antecedentes penales ni judiciales, que se trata de personas jóvenes cuyas edades
oscilan entre los 22 y 25 años al momento de los hechos, que todos tienen una
ocupación, estudian o trabajan, cuentan con instrucción básica completa y algunos de
ellos universitaria, considerando también que la pena debe fijarse con equidad,
razonabilidad y proporcionalidad, teniendo en cuenta la pena conminada que oscila
entre los 20 y los 26 años, ubicó la pena concreta en el mínimo del tercio inferior, esto
es, veinte años de pena privativa de la libertad.
5.14.- Mientras que, para la reparación civil, consideró el daño causado, la capacidad
económica de los acusados y las circunstancias del hecho, determinando que el monto
solicitado por la parte civil ascendente a trescientos mil soles, no fue acreditado con
documentación idónea, ni los gastos que ha tenido que solventar derivados de estos
hechos, como tampoco fundamentó su pedido respecto al monto solicitado, por lo que
impuso cien mil soles por concepto de reparación civil.
Por tanto, el apelante debe fundamentar su pedido y sustentar sus agravios, como lo
preveen los artículos 358° y 364° del Código Proces al Civil, aplicable supletoriamente
al proceso en virtud a la primera disposición complementaria y final de dicho cuerpo
normativo, así como también ya se contempla por el Código Procesal Penal en sus
artículos 405° y 409°, vigente en todo el territori o nacional.
10Artículo 382° del Código Procesal Civil y artículo 298° del Código de Procedimientos
Penales.
31
Así al haber cuestionado en el plazo de ley, la sentencia materia de alzada, es que se
emite un segundo pronunciamiento; el mismo que se realizará teniendo presente el
principio de limitación11.
11 Principio que según refirió el Tribunal Constitucional, “es aplicable a toda la actividad
recursiva e impone al Superior o Tribunal de alzada la limitación de solo referirse al tema del
cuestionamiento a través de un medio impugnatorio, es decir el Superior que resuelve la alzada
no podría ir más allá de lo impugnado por cualquiera de las partes. De lo que se colige que en
toda impugnación el órgano revisor solo puede actuar bajo el principio de limitación (tantum
apelatum tantum devolutum) que a su vez implica reconocer la prohibición de la reformatio in
peius, que significa que el superior jerárquico esta prohibido de reformar la decisión
cuestionada en perjuicio del inculpado mas allá de los términos de la impugnación” (véase
sentencia recaída en el Expediente N 05975-2008-PHC/TC – Arequipa, fundamento quinto)
12NEYRA FLORES, José Antonio. Manual del Nuevo Proceso Penal y de Litigación Oral.
noviembre, Trujillo, 1993, pp.J12-J13), en: SAN MARTÍN CASTRO, César. Derecho Procesal
Penal. Editorial Grijley. Segunda Edición. Lima: Abril 2006.p.898.
14 SAN MARTÍN CASTRO, César. [Link]. p.898.
32
razones de su convencimiento, demostrando el nexo racional entre las afirmaciones o
negaciones a las que llega, así como los elementos de prueba utilizados para
alcanzarlas.15
Debiéndose entender que la sana crítica significa libertad para apreciar las pruebas de
acuerdo con la lógica y las reglas de la experiencia. Implica que en la valoración de la
prueba el juez adquiere convicción observando las leyes lógicas del pensamiento, en
una secuencia razonada y normal de correspondencia entre éstas y los hechos motivo
de análisis. El criterio valorativo está basado en un juicio lógico, en la experiencia y en
los hechos sometidos a su juzgamiento, y no debe derivar solamente de elementos
psicológicos desvinculados de la situación fáctica. Los principios de la lógica, las
máximas de la experiencia y los conocimientos científicos constituyen criterios
racionales adecuados para que el juez forme su convicción sobre los hechos.16
Siendo a tales agravios a los que deberá referirse este Colegiado Superior.
15 TALAVERA ELGUERA, Pablo. La prueba en el nuevo proceso penal. Primera Edición, Lima:
Academia de la Magistratura, marzo 2009, páginas 108 a 109.
16 TALAVERA ELGUERA, Pablo. Op. Cit. P.110.
33
"que estaba tirando con una chica arriba", decidiendo quedarse con ellos porque eran
sus amigos, sobre todo con el que más hablaba era con Manuel Antonio VELA FARJE,
señalando que en otras oportunidades ya había ido a esa misma casa donde hacían
reuniones con algunos de ese grupo.
Señala, que compraron ron y gaseosa y estuvieron tomando, mientras tomaban, José
Martín AREQUIPEÑO VIZCARRA le invitó marihuana y como ya estaba tomada
aceptó; él tenía una llave en la mano y la metió en una bolsita que contenía coca y se
la puso en la nariz y la inhaló, consumiendo todos los demás cocaína; siguieron
tomando y uno propuso jugar "VERDAD O RETO", los retos consistían en quitarse las
prendas, bailar en medio de todos. En el transcurso del juego le tocó hacer un reto y
Diego Humberto ARROYO ELIAS le dijo que se saque el brassiere, y por la presión de
todos y la adrenalina ésta decidió quitárselo, pero se tapó con su casaca.
Refiere, que se percató que eran casi las 11:00 de la noche y su celular no tenía
batería, pidiéndole a Manuel Antonio VELA FARJE que le preste el baño que se
encuentra en el primer piso y la acompañó hasta allí porque no había luz y éste le dijo
que alumbraría con su celular, diciéndole que no sería necesario y que se fuera, pero
entró hasta el baño y cerró la puerta, salieron sin que le haga nada.
Agrega la agraviada que, a los minutos Sebastián incitó a que fueran al segundo piso y
fue él quien la cogió de la muñeca izquierda y la jaló para ir al segundo piso, todos la
metieron a un cuarto que era un baño demasiado amplio que incluso tenía un jacuzzi;
a los minutos se percata que Sebastián se para en la puerta con intención de que ella
no salga y los demás se empezaron a desvestir y José, Diego, Sebastián y Andrés le
ordenaron que se desvista; mientras Manuel ponía música, encontrándose ésta de pie,
percatándose que José, Diego, Sebastián y Andrés se acercaron a ella y le empezaron
a quitar la ropa, ella quiso hacer algo para defenderse pero por la fuerza y como eran
cuatro no logró hacer nada, la desnudaron por completo y la metieron al jacuzzi.
Señala que ellos estaban totalmente desnudos y le empezaron a jalar de los cabellos,
para que les haga sexo oral, empezando Sebastián, Andrés, Diego, José y Manuel
sólo estaba mirando, luego de ello Sebastián se sentó en el borde de jacuzzi para que
se siente encima de él y la penetre; a la vez alrededor estaban Andrés, José y Diego
que querían que les haga sexo oral, mientras Manuel sólo miraba; Diego en ese
momento la jaló y le dijo “CHUPAMELA” y José se puso detrás suyo y le metió el dedo
por el ano y también la penetró por ahí, refiriendo que Diego hizo lo mismo, primero
por delante y luego por atrás, para luego hacer lo mismo Andrés.
Hasta ese momento Manuel no se metía, hasta que Sebastián le dijo “OE NO SEAS
HUEVON VEN” y Manuel dijo “NO LA HAGO”, ella le dijo en ese momento a Manuel
“POR QUÉ ME HACES ESTO”, ya que éste no hacía nada por defenderla, siendo que
a raíz de tanta insistencia hacia Manuel, éste se le acercó y se sacó el polo, el
pantalón y el bóxer, la cogió del cabello fuertemente y la inclinó hacia él para que le
practique sexo oral, él fue el único que no la penetró, todos estos hechos sucedieron
en contra de la voluntad de la agraviada, posteriormente, escuchó que Sebastián le
dijo a José: “¿OE HUEVON TE HAS VENIDO ADENTRO DE MARICIELO?” diciendo
34
ésta “no te pases, no quiero estar acá, me quiero ir” y no la dejaron salir, los cinco la
retenían para no salir.
Señala, la agraviada que cogió sus cosas, se vistió y bajó al primer piso; precisa que
Manuel se desapareció hasta que José lo ubicó por llamada telefónica y escuchó que
dijo que se encontraba en ATE.
La agraviada señala que no se sentía del todo bien dado que los efectos del alcohol y
las drogas seguían en ella; por lo que decidió sentarse en una silla del primer piso y se
percató que los demás estaban alrededor de ella sentados como si nada pasara.
Luego de ésto querían que siga jugando y le pusieron una silla delante de cada uno de
los denunciados para que la agraviada les bailara sin pantalón; sin embargo, ésta se
paró, pero Diego de un jalón la sentó en sus piernas.
Precisa que seguían todos escuchando música y aun ésta se sentía ida y no se daba
cuenta de lo que estaba pasando ni haciendo; manifiesta que los cuatro que aún
quedaban en la casa se aprovecharon de la situación en la que se encontraba ya que
volvieron a bajarle el pantalón y la manoseaban, tocándole los glúteos y los senos,
haciendo que baile; Diego, Sebastián y Andrés la jalaban para que baile con ellos pero
José estaba sentado a un lado mirando todo, dándose cuenta la agraviada que estaba
amaneciendo y decidió salir de esa casa; todos la siguieron a la puerta y esperaron a
que se vaya, llegando a su casa contándole lo sucedido a sus padres.
8.1.2.- Por lo cual el Ministerio Público imputa a los procesados el acceso carnal
sexual con la agraviada de clave No.062-2020 sin contar con su consentimiento ni
voluntad, contra la voluntad de ésta. Produciéndose el acceso carnal por vía vaginal,
anal y oral, con la introducción de parte del cuerpo de uno de los procesados (José
Martín Arequipeño Vizcarra), al introducir su dedo por el ano.
Por lo que sostiene que los hechos se encuentran subsumidos en el artículo 170º
incisos 1, 12 y 13 del Código Penal.
35
8.2.- De lo que se desprende que, el sustento de la imputación del Ministerio Público
contra los procesados SEBASTIAN ZEVALLOS SANGUINETI, DIEGO HUMBERTO
ARROYO ELIAS, ANDRÉS FASSARDI SAN SEBASTIAN, JOSE MARTÍN
AREQUIPEÑO VIZCARRA y MANUEL ANTONIO VELA FARJE se encuentra en la
imputación de la agraviada de clave No.062-2020 contenida en su declaración de
folios 126 a 133, -constituyéndose como agravio común de todos los sentenciados el
cuestionamiento de la declaración de la agraviada-, por lo que es preciso someter su
declaración a los alcances del Acuerdo Plenario Nº 2-2005/CJ-11617, es así que se
procederá a analizar si se cumple con los requisitos exigidos para ser considerada
prueba válida de cargo y, por ende, si tiene virtualidad procesal para enervar la
presunción de inocencia de los imputados, siempre y cuando no se adviertan razones
objetivas que invaliden sus afirmaciones; siendo las garantías de certeza las
siguientes:
Los mencionados requisitos deben apreciarse con el rigor que corresponde, siendo
una cuestión valorativa que incumbe al órgano jurisdiccional, que debe analizarlos
ponderadamente, sin que se trate de reglas rígidas sin posibilidad de matizar o adaptar
al caso concreto.
del coimputado; y, de ser el caso, aunque sin el carácter de una regla que no admita
matizaciones, la persistencia de sus afirmaciones en el curso del proceso. El cambio de versión
del coimputado no necesariamente lo inhabilita para su apreciación judicial, y en la medida en
que el conjunto de las declaraciones del mismo coimputado se hayan sometido a debate y
análisis, el juzgador puede optar por la que considere adecuada".
36
Lo que se corrobora con lo sostenido por el procesado Andrés Fassardi en su
manifestación policial de folios 169 a 174, rendida en presencia de la representante del
Ministerio Público y con asesoramiento de su abogado defensor, quien refirió que la
agraviada es su amiga a quien conoció un año antes.
Del mismo modo, el encausado Diego Arroyo en su manifestación de folios 134 a 141
rendida en presencia de la representante del Ministerio Público y con asesoramiento
de su abogado defensor, reconoció conocer a la agraviada desde aproximadamente
un año y medio antes de los hechos, habiendo salido con ella por dos semanas.
De lo que se desprende que, entre la agraviada y los acusados -hasta antes del día de
los hechos- existía una relación de confianza sostenida en la amistad que le unía a
cuatro de ellos, e incluso uno había sido su pareja, conociendo a todos los procesados
pues a José también lo había conocido en una reunión dos semanas antes.
37
8.4.2.- Desprendiéndose de lo actuado, que se advierten los siguientes hechos no
controvertidos:
[Link].- La agraviada concurrió a la casa del encausado Manuel Vela por haber sido
invitada por el procesado Diego Arroyo, como este último reconoce en su
manifestación policial antes citada, en la que reconoció que el referido día “a las 20:30
no sé por qué pero le escribí a <agraviada> y le dije “cae a la casa del negro, hay
junta”. Lo que corrobora lo referido por la agraviada al respecto.
[Link].- Que el inmueble mencionado era una casa vacía y no tenía servicio eléctrico,
como lo han sostenido tanto la agraviada como los encausados Manuel Vela y
Sebastián Zevallos en sus manifestaciones antes mencionadas así como la testigo
Joyce Kimberly Warton Poves en su testimonial de folios 1282 a 1288.
[Link].- Que el día de los hechos con posterioridad a la hora en que la agraviada llegó
al inmueble precitado, las mujeres asistentes a la reunión se retiraron, quedándose
sola la agraviada con los cinco encausados, siendo aproximadamente las 22:40 horas.
Lo que narra no sólo la agraviada sinó también se corrobora con lo referido por el
procesado Arroyo en su manifestación citada, en la que señaló que después que llegó
la agraviada, siendo aproximadamente las 22:40 horas, los chicos y chicas que
estaban en la reunión y que no conocía se retiraron, quedándose solos los cinco
encausados y la agraviada.
Pues además de lo referido al respecto por la agraviada, también se corrobora ello con
lo señalado por la testigo Warton Poves en su manifestación precitada, en la cual dijo
que en la reunión consumieron cerveza y ron.
38
pusieron a conversar y los tres consumieron cocaína. Siendo que después de ello
llamó a la agraviada para que concurra a la reunión.
Así como también con el Examen Toxicológico de la agraviada de folios 115, que dio
como resultado: Positivo para benzodiacepina, cocaína y marihuana. Estado ebriedad
(0.74 g/L).
Que subieron a dicho lugar por iniciativa del imputado Sebastián Zevallos, quien la
cogió de la muñeca izquierda y la jaló para subir. Ingresando al baño se percata que
Sebastián se para en la puerta con intención que ella no salga.
39
Precisando que José, Diego, Sebastián y Andrés se empezaron a desvestir y le
ordenaron a ella que se desvista, mientras Manuel ponía música, se encontraba de pie
y los primeros cuatro se le acercaron y empezaron a quitarle la ropa, quiso hacer algo
para defenderse pero por la fuerza y como eran cuatro, no logró hacer nada, la
desnudaron por completo y la metieron al jacuzzi.
Ellos ya estaban desnudos y le comenzaron a jalar de los cabellos para que les haga
sexo oral, empezó Sebastián, Andrés, Diego, José y Manuel sólo estaba mirando.
Luego, Sebastián se sentó en el borde del jacuzzi para que se siente encima de él y la
penetre, a la vez alrededor estaban Andrés, José y Diego, quienes querían que les
haga sexo oral, mientras Manuel sólo miraba.
Señaló que Diego en ese momento la jaló y le dijo “chúpamela”, y José se puso detrás
de ella y le metió el dedo por el ano y también la penetró por ahí. Diego le hizo lo
mismo, primero por delante y luego por atrás, y luego lo mismo Andrés.
Precisó que hasta ese momento Manuel no se metía, hasta que Sebastián le dijo “oe
no seas huevón, ven”, y Manuel dijo “no la hago”, momentos en que la agraviada
sostiene haberle dicho a Manuel, por qué le hacía eso, ya que él no hacía nada por
defenderla; agregando que, a tanta insistencia Manuel se acercó a ella, y se sacó el
polo, el pantalón y el boxer, cogiéndola del cabello y la inclinó hacia él para que le
haga sexo oral, siendo el único que no la penetró, sosteniendo la agraviada que todo
ello fue en contra de su voluntad.
Agrega la agraviada que escuchó que Sebastián le dijo a José “Oe huevón ¿te has
venido adentro de Maricielo”?, refiriendo la agraviada que no quería estar ahí y que se
quería ir, pero no la dejaron salir, la retenían los cinco para no salir.
Señala que José respondió a la pregunta de Sebastián y dijo: “Puta, si me vine”, pero
no dijo específicamente dónde.
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b) Manuel Vela Farje fué el único de los procesados que tuvo acceso carnal sólo por
vía oral con la agraviada.
[Link].- En cuanto al acceso carnal habido con los encausados Sebastián Zevallos y
Andrés Fassardi -que tales procesados niegan-, como respecto al acceso carnal con el
imputado José Arequipeño -quien en el proceso guardó silencio-, la declaración de la
agraviada se corrobora con lo sostenido por el encausado Diego Humberto Arroyo
Elías19, quien manifestó que sus coencausados Sebastián, Andrés y José, practicaron
el “acto sexual” con la agraviada. Lo que además se corrobora con la propia
manifestación del encausado Andrés Fassardi20 llevada a cabo con las garantías del
debido proceso, quien, si bien niega haber mantenido acceso carnal por vía anal y
vaginal, también es cierto, que reconoce que tuvo sexo oral con la agraviada.
Asimismo, no obstante que el encausado Diego Arroyo niega haber tenido relaciones
sexuales con la agraviada, también es cierto que reconoce que la agraviada le practicó
sexo oral.
[Link].- Y si bien la defensa de Vela Farje sostiene como agravio que él no se habría
encontrado en el momento y lugar de los hechos, contrario a lo sostenido por el mismo
imputado en su manifestación antes citada, como por la agraviada en su declaración
mencionada de folios 126 a 133. Y que no se valoraron los medios probatorios que
acreditan que no se encontraba en el lugar de los hechos, tales como la declaración
de Sara Paula Giles Portocarrero, el Acta de constatación notarial de contenidos de
WhatsApp, el Acta de constatación notarial de imágenes de Uber y la Visualización del
video de seguridad del condominio Vista Verde. Sin embargo, debe tenerse en cuenta
que los encausados al rendir su manifestación, coinciden con la versión de la
agraviada, en cuanto a que los hechos habrían sucedido alrededor de las once de la
noche, cuando sólo estaban los cinco encausados y la agraviada, en el baño del
segundo piso donde había un jacuzzi, como se precisó en los hechos no
controvertidos.
Además, debe tenerse en cuenta que el propio encausado Manuel Vela Farje,
reconoce haberse encontrado en el lugar y momento de los hechos, quien señaló que
subió al segundo piso, abrió la puerta y observó a sus coencausados desnudos, así
como a la agraviada, y que ingresó y luego la agraviada le practicó sexo oral,
retirándose posteriormente.
19 Fs. 134/141.
20 Fs. 169/174.
41
dichos medios probatorios carecen de utilidad y pertinencia, pues se remiten a
momentos posteriores a la comisión de los hechos, además que, la presencia del
encausado Vela Farje en el lugar y momento de los hechos -que alegan las defensas
fueron consentidas-, fue reconocida por el propio imputado, como se ha expuesto,
manifestación que contó con las garantías del debido proceso, al haber estado el
imputado debidamente asesorado por su defensor y en presencia de la representante
del Ministerio Público, debiéndose desestimar el agravio de la defensa en este
extremo.
[Link].- Por su parte, la defensa de Fassardi sostiene que no existe prueba que
acredite la presencia de éste en el jacuzzi al momento que aduce la presunta
agraviada haber sido violada, pues en ese momento estuvo en comunicación con su
enamorada Ilce Jesenia Rodríguez Bravo, a quien le pedía que le recoja, como lo ha
referido la testigo de fojas 1352 a 1355. Contrario a lo imputado por la agraviada.
[Link].- Las defensas de Zevallos Sanguineti y Vela Farje, señalan que la agraviada
omite datos e incurre en contradicción entre su denuncia y su declaración, sobre la
persona que le dió las drogas y la hora de los hechos.
42
pasaron entre todos, la misma llave y la misma cocaína. Que si bien ello no ha sido
referido en la denuncia efectuada de manera oral como aparece en el Acta de
denuncia verbal obrante a fojas 33, no es menos cierto, que debe tenerse en cuenta la
hora de la denuncia, esto es, las siete horas del día 18 de octubre del 2020, momentos
en que la agraviada aún se encontraba con ingesta de drogas y alcohol en la sangre,
como se desprende del Informe Pericial Forense de Examen Toxicológico N° 26499/20
obrante a fojas 115, además, se advierte que la citada denuncia -conforme al estado
en que aún se encontraba la agraviada- fue presentada en forma genérica, empero, en
lo sustancial refiere haber sido víctima de agresión sexual por los encausados, lo que
luego fue detallado en su declaración preliminar, como se ha expuesto.
Siendo que dicho consumo de drogas por todos los encausados, ha sido reconocido
por ellos mismos en sus declaraciones antes mencionadas. Lo que se corresponde
con los resultados de los informes periciales de toxicología de dichos procesados,
obrantes de folios 116 a 120, antes detallados.
43
que la dejen salir. Siendo que, como consecuencia de la ingesta de alcohol y drogas,
la agraviada tenía su capacidad de resistencia disminuída.
Por lo que en el caso de autos, debe verificarse el grado de intoxicación alcohólica que
presentaba la agraviada al momento de los hechos.
44
“3.7. La eliminación del alcohol en el cuerpo humano fue estudiada por el químico sueco Erik
Widmark22, que en mil novecientos veintidós desarrolló un método para determinar la
concentración de alcohol en la sangre y concluyó que la desaparición del etanol en la sangre
se da a un ritmo de 0,15 g/l por hora. Fue el primer científico que sistemáticamente midió la
absorción, distribución y eliminación de alcohol en el cuerpo humano explorado, y sus
resultados los plasmó en fórmulas matemáticas. El Método Widmark: "Co = Cr + B x T"23 es
ampliamente utilizado con fines forenses, principalmente se aplica para: i) Estimar la cantidad
de bebida alcohólica ingerida a partir del conocimiento de la concentración etílica en la sangre.
ii) Conocer el tenor de alcohol en la sangre en un tiempo anterior a la toma de muestra (cálculo
retrospectivo). iii) Efectuar proyecciones sobre la cantidad en la sangre según las cantidades
de etanol ingeridas. En el siguiente cuadro ilustrativo se registran las variables utilizadas:
”24
Empero, se aprecia que la toma de muestra se realizó a las 09:45 horas del 18 de
octubre del 2020, es decir, luego de diez horas con cuarenticinco minutos de
producidos los hechos (645 minutos), pues conforme al relato de la agraviada como de
los encausados de autos, los hechos imputados se cometieron aproximadamente a las
11:00 horas de la noche del día anterior, esto es, del 17 de octubre del 2020, por lo
que al resultado del Informe pericial antes mencionado (0.74 g. alcohol etílico/L) debe
sumarse 1.275g. alcohol etílico/L (coeficiente de eliminación por el tiempo transcurrido,
esto es: 0.0025 x 645) dando como resultado, una concentración de 1.6125g. alcohol
etílico/L, al momento de la comisión de los hechos, esto es, que en dicho momento la
agraviada se encontraba en el tercer período de la Tabla de alcoholemia, en estado de
ebriedad absoluta.
22 Erik Mateo Prochet Widmark (1989-1945), químico sueco. En 1918 se convirtió en profesor
asociado en fisiología y en 1920 fue nombrado profesor de Medicina y Química Fisiológica en
la Universidad de Lund. En 1922, desarrolló un método para determinar la concentración de
alcohol en la sangre. Entre los años 1929-1933 fue Presidente de la Asociación Médica. En
1938 fue elegido miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias. En 1965, la Organización
del Consejo Internacional sobre el Alcohol, Drogas y Seguridad del Tráfico (ICADTS) estableció
el Premio Widmark para la investigación en su campo.
23 GISBERT CALABUIG, Juan Antonio y VILLANUEVA CAÑADAS, Enrique. Medicina Legal Y
45
Apreciándose que, conforme a la referida Tabla, dicho estado de ebriedad tiene como
características, la excitación, confusión, agresividad, alteraciones de la percepción y
pérdida de control.
46
que pudo percatarse por su aliento al responder las preguntas, olía a alcohol. Agrega
que normalmente el Ministerio de Salud les dá un kit de emergencia, por lo que le
consultó a la mamá si pasaría el examen, quien le dijo que le había dado una pastilla
del día siguiente y una pastilla para calmarla, pero que no le consta. La agraviada
estaba nerviosa, llorando, confundía un poco las cosas, como en el tema de los
horarios, ya que dijo que se le apagó el celular y deducía la hora. Que tanto la fiscal
como su abogada le pedían a la agraviada que sea precisa en los horarios, pero un
momento decía un horario y después recordaba más cosas.
Peor aún, si ya se ha precisado que incluso los propios procesados Arroyo y Vela
reconocieron que cuando la agraviada llegó a la casa de Manuel Vela, ella estaba
drogada, no estaba en sus cinco sentidos.
47
Siendo que fue a buscar a sus dos amigas para retirarse, y cuando se fue, la
agraviada se quedó sola con los cinco procesados.
Siendo que, tanto la agraviada como los procesados han referido que se quedaron
solos al retirarse las otras invitadas, siendo éste un hecho no controvertido.
Corroborando el dicho de la testigo que al llegar la agraviada habían tres mujeres, por
lo que la testimonial también confirma lo referido por la agraviada.
i) Las defensas de los encausados de manera similar, refirieron como agravio que el
Informe Pericial Forense Toxicológico practicado a la agraviada concluye el consumo
de benzodiacepina, sin embargo se desvirtúa que se le haya causado incapacidad e
inconsciencia por los procesados con la declaración de la PNP Betty Margiory Najarro
Saavedra de folios 985 a 969, quien señaló que la madre de la agraviada le dió
pastillas a esta última. Agregando la defensa de Vela que no se valoró en su real
dimensión la declaración de la PNP Betty Margiory Najarro.
Además, la defensa del encausado Fassardi San Sebastián sostiene como agravio
que la declaración de la agraviada no tiene validéz, porque se encontraba en estado
etílico al momento de declarar y que ésta se dormía, como lo manifestó la testigo PNP
Betty Najarro.
Al respecto, cabe precisar que, en principio, la imputación del Ministerio Público contra
los procesados no comprende el haber ocasionado o puesto en estado de incapacidad
o inconsciencia a la agraviada. De lo que se desprende que, resulta impertinente
sostener por las defensas que se desvirtúa una imputación inexistente.
Debiéndose agregar a ello que, si bien es cierto la testigo Betty Najarro manifestó que
la madre de la agraviada le mencionó que le había dado a su hija agraviada una
pastilla del día siguiente y una pastilla para calmarla; también precisó que ello no le
consta. Por lo que la declaración de la testigo no acredita lo sostenido por las
defensas.
Por otro lado, si bien la defensa del procesado Fassardi sostiene que la declaración de
la agraviada no tiene validéz por estar en estado etílico al momento de declarar, por el
contrario, dicha declaración tiene plena validéz y evidencia el estado en que se
encontró la agraviada más de siete horas después de los hechos, pues su declaración
se recibió por la testigo PNP Najarro el 18 de octubre del 2020 a las 18:25 horas,
como aparece de folios 126 a 133, habiéndose recibido dicha declaración con las
garantías del debido proceso, en presencia de la Fiscal Adjunta Provincial del Pool de
Fiscales de Lima, como de la Fiscal Titular del 4to Despacho de la [Link]ía de
Violencia contra la Mujer e integrantes del grupo familiar, así como de la abogada
defensora de la agraviada, por lo que no es de recibo el agravio alegado por la
defensa.
j) La defensa del imputado Arequipeño Vizcarra sostiene como agravio que parte de la
imputación es que le pusieron en indefensión a la agraviada al darle benzodiacepina,
por lo que resulta importante la realización del examen toxicológico retrospectivo a la
agraviada, a fin de determinar si ésta es consumidora de dicha sustancia.
48
Al respecto, es del caso precisar que, conforme se ha fundamentado
precedentemente, la imputación del Ministerio Público contra los procesados no
comprende el haber ocasionado o puesto en estado de incapacidad o inconsciencia a
la agraviada. De lo que se desprende que, carece de sustento lo alegado por la
defensa del encausado Arequipeño en cuanto sostiene que debía realizarse el examen
toxicológico retrospectivo a la agraviada a fin de determinar si ésta es consumidora de
benzodiacepina, siendo por tanto que, dicho examen no resulta pertinente ni útil para
el esclarecimiento de los hechos de autos.
k) Las defensas de los procesados Arroyo Elías y Vela Farje, señalaron como agravio
que no se valoró correctamente la declaración de la madre de la agraviada Maria
Dolores Cachay Rojas, y que no obra en el expediente, habiendo declarado el catorce
de junio del dos mil veintiuno.
a) La agraviada ha referido que los accesos carnales habidos con los encausados se
produjeron sin su consentimiento, pues ella les dijo a los imputados que no quería
estar allí y quería irse, pero no la dejaron salir del baño con jacuzzi donde se
produjeron los hechos.
Además señala que fue llevada al citado baño del segundo piso por la fuerza, jalada
de la muñeca izquierda por Sebastián Zevallos, parándose éste en la puerta del baño
con la intención que ella no salga, la desnudaron por la fuerza, que la tomaron de los
cabellos para obligarla a realizar el sexo oral a los imputados, que no le permitieron
defenderse porque eran un número mayor de personas, reteniéndola para no salir e
incluso que la insultaron en dicho momento, sintiéndose intimidada por dichas
circunstancias, más aún si como consecuencia de la ingesta de alcohol y drogas, no
se daba mucha cuenta de lo que sucedía.
49
b) Al respecto, conforme se ha determinado objetivamente en considerando
precedente, la agraviada no se encontraba en capacidad de dar su consentimiento
para los hechos de autos. Por lo que, si bien los encausados refieren que ella en todo
momento consintió los actos imputados, ello carece de sustento probatorio objetivo.
c) Por otro lado, la agraviada ha referido haberse negado a la comisión de los hechos
en su agravio, indicándoles a los procesados que no quería estar allí y que se quería
ir, pidiéndoles que la dejen salir, reteniéndola los cinco encausados para no salir, por
lo que sostiene haberse encontrado en el lugar y momento de los hechos contra su
voluntad.
“INTEGRIDAD SEXUAL:
POSICIÓN GINECOLÓGICA:
HIMEN: DESGARRO COMPLETO ANTIGUO EN HORAS VI, DESGARRO INCOMPLETO
ANTIGUO EN HORAS IX.
POSICIÓN GENEPECTORAL:
ANO: HIPOTONICO, PLIEGUES PERIANALES TUMEFACTOS, FISURA DE 0.5CM EN
HORAS XII.
INTEGRIDAD FISICA:
EQUIMOSIS ROJIZA VIOLACEA POR SUGILACIÓN DE 2X1CM EN REGIÓN MAMARIA
DERECHA, DE 1X1 CM EN REGIÓN ESCAPULAR IZQUIERDA, DE 2X1CM, EN REGION
DELTOIDEA DERECHA.
EQUIMOSIS VIOLACEA POR DIGITOPRESION DE 3X2CM, 2X2CM Y 2X1CM EN CARA
ANTERIOR TERCIO DISTAL DE MUSLO IZQUIERDO.
EQUIMOSIS VIOLACEA DE 4X2CM (3) Y 5X4CM, EN CARA ANTERIOR TERCIO DISTAL
DE MUSLO DERECHO Y RODILLA DERECHA.
CONCLUSIONES
50
1.- INTEGRIDAD SEXUAL:
SIGNOS DE DESFLORACIÓN ANTIGUA
SIGNOS DE ACTO CONTRANATURA RECIENTE
2.- INTEGRIDAD FÍSICA:
PRESENTA HUELLAS DE LESIONES TRAUMATICAS RECIENTES”
e) Siendo que, los resultados de tal evaluación médica confirman lo manifestado por la
agraviada, de haber sufrido el acto contra natura, pues presenta “SIGNOS DE ACTO
CONTRANATURA RECIENTE”, precisándose: “PLIEGUES PERIANALES
TUMEFACTOS, FISURA DE 0.5 CM EN HORAS XII”.
g) También tal certificado médico legal corrobora lo referido por la agraviada, quien
sostiene que el acceso carnal por los procesados fue sin su consentimiento, pues se
aprecian lesiones extragenitales que resultan compatibles con acceso carnal forzado,
pues a la altura de los muslos derecho e izquierdo presenta lesiones producidas por
presión de los dedos, como: “EQUIMOSIS VIOLACEA POR DIGITOPRESION DE 3X2CM,
2X2CM Y 2X1CM EN CARA ANTERIOR TERCIO DISTAL DE MUSLO IZQUIERDO.
EQUIMOSIS VIOLACEA DE 4X2CM (3) Y 5X4CM, EN CARA ANTERIOR TERCIO DISTAL
DE MUSLO DERECHO”.
De lo que se concluye, que las referidas lesiones evidencian que el acceso carnal fue
sin el consentimiento de la agraviada.
h) Las defensas de los encausados esgrimen como agravios que, en dicho certificado
médico legal practicado a la agraviada, no se aprecian lesiones, heridas, moretones en
alguna parte del cuerpo, que acrediten que trató de defenderse o que hubo violencia,
por lo que no se han acreditado los actos de retención o impedimento de salida, o que
acrediten resistencia. Por lo que no se acredita la violencia física que les imputan
haber ejercido para el acceso carnal; además que las lesiones descritas son propias
de relaciones voluntarias.
51
mayores lesiones que las que se aprecian en el certificado médico legal antes citado,
que conforme se ha determinado, no corresponden a relaciones consentidas.
Así, descartar el acceso carnal por ausencia de lesiones graves o moderadas -en la
cabeza, en la mucosa oral o en el cuero cabelludo, como alegan las defensas-, sería
desconocer la forma y circunstancias de los hechos, así como las condiciones
personales de la agraviada al momento de la comisión de los hechos en su agravio,
esto es, desconocer que se encontraba alcoholizada, habiendo ingerido además
drogas, y que era sometida por cinco varones en un lugar sin posibilidad de escapar
del mismo, más aún, debe considerarse también que para el acceso carnal con la
agraviada no solo medió la violencia sinó también la intimidación, lo que conlleva a
reafirmar lo precedentemente señalado.
Por lo que carece de sustento alguno lo sostenido por las defensas de los encausados
en este extremo.
j) Las defensas de los apelantes sostienen que el acto contra natura reciente
correspondería a las relaciones sexuales que pudo haber tenido la agraviada con su
enamorado, horas antes de acudir al domicilio del imputado Manuel Vela.
Siendo que, resulta contrario a la lógica que las relaciones sexuales consentidas entre
una pareja -como en este caso sostienen las defensas se trataría del enamorado de la
agraviada y esta última- en las que media el consentimiento, requieran el ejercicio de
la fuerza física para consumar el acto carnal y produzcan las lesiones que se hallaron
en la agraviada.
52
Agregándose a ello que, carece de toda lógica el argumento de las defensas de los
encausados en el sentido antes expuesto, según el cual la agraviada habría sufrido las
lesiones antes mencionadas por persona ajena a los encausados, para luego -estando
afectada físicamente por dichas lesiones- acudir al inmueble del imputado Vela Farje a
continuar siendo lesionada en sus partes íntimas por los procesados.
Por lo que, lo alegado por las defensas de los recurrentes -que tampoco se ha
acreditado en autos- no guarda relación con las lesiones verificadas objetivamente,
constituyendo únicamente argumentos sin corroboración alguna.
“EQUIMOSIS: Lesión contusa simple, que conserva la integridad de la piel, el trauma produce
ruptura de capilares y vénulas, produciendo un infiltrado hemorrágico, desgarro de filetes
nerviosos y tumefacción que producen dolor en la zona afectada. Se caracteriza por el cambio
de coloración en la piel, tumefacción y dolor. Frecuentemente, las equimosis pueden presentar
variadas formas, pudiendo representar la forma del agente causante, en estos casos es de
importancia criminalística, describir las características de estas equimosis denominadas,
equimosis en patrón o figuradas.”
“Basado en estos cambios de coloración de las equimosis diversos autores han tratado de
encontrar una valoración certera que se aproxime a la verdadera data evolutiva de la lesión, sin
embargo, todos los resultados han sido controversiales.”
Siendo así, se puede colegir que las referidas equimosis violáceas halladas en ambos
muslos de la agraviada producidas por digitopresión (por presión de los dedos),
conforme a la bibliografía de la especialidad, corroboran la declaración de la agraviada
53
en el sentido de haber sufrido el acceso carnal por los encausados sin su
consentimiento, producto de lo cual resultó con las lesiones antes mencionadas, las
que concuerdan con la data de los hechos.
Sobre dicho agravio debe precisarse que, de folios 1599 a 1600 obra la diligencia de
ratificación de dicho certificado médico legal por parte de la señora médico legista
Melva Vásquez Calderón.
27 Fs. 490.
28 Fs. 491.
29 Fs. 497.
30 Fs. 499.
31 Fs. 502.
32 Fs. 110, 114, 111, 113, y 112, respectivamente.
54
Además, de la declaración de la agraviada se aprecia, que en ningún momento refiere
que durante el suceso haya repelido físicamente la agresión sexual de la cual era
víctima sin su consentimiento, señalando que “ …quiso hacer algo para defenderse
pero por la fuerza y como eran cuatro no logró hacer nada, pidiendo ella en todo
momento que la dejen y que basta, que les dijo que no quería estar allí y que quería
irse…”. Por lo que se explica la ausencia de lesiones en los encausados, al no haber
sido repelida su agresión físicamente por la agraviada, como se confirma con el
Informe Pericial Biología Forense N° 9504/20 obrant e a fojas 501 practicado a la
agraviada, el cual da como resultado negativo para sarro ungueal.
Debiéndose considerar también, que el tipo penal no exige como elemento objetivo la
resistencia de la víctima, en circunstancias de violencia e intimidación, y mucho menos
se exige que dicha resistencia sea de tal manera que produzca lesiones en los
agentes para acreditar su negativa al acto carnal. Por lo que carece de sustento lo
alegado por las defensas en este extremo.
55
De lo que se desprende que la agraviada inicialmente señaló haber escuchado dicho
diálogo entre los procesados Zevallos y Arequipeño, para posteriormente al ser
preguntada por la participación de cada uno de los encausados, referir
específicamente que “José se vino en mis nalgas”.
o) Las defensas de los procesados Zevallos Sanguineti, Arroyo Elías, Fassardi San
Sebastián, y Arequipeño Vizcarra, sostienen como agravio que el Informe Pericial de
Examen Físico N° 2021/2020 practicado a la prenda C alvin Klein no detalla lugar,
fecha y hora de recojo de la muestra, así como las elongaciones descritas no guardan
relación con un evento reciente o específico, ni con las lesiones detalladas en el
Certificado Médico Legal practicado a la agraviada.
33 Fs. 134/141.
56
759 como en el acta de lacrado de folios 761 y el acta de recepción de la muestra de
folios 760, que se detallan en el referido oficio antes mencionado.
Asimismo, la agraviada ha sostenido que luego que fuera conducida al segundo piso,
“… los encausados José, Diego, Sebastián y Andrés, se le acercaron y le empezaron
a quitar la ropa, quiso hacer algo para defenderse pero por la fuerza y como eran
cuatro no logró hacer nada, la desnudaron por completo y la metieron al Jacuzzi…”, lo
que se corrobora con el Informe Pericial F.Q. 2021/2020 practicado en la ropa interior
de la agraviada -trusa- detallando diversas elongaciones, entre ellas “una (01)
elongación de 24cm2 de área (8cm X 03cm.), ubicada en el tercio superior izquierdo
de la prenda; a 5 cm, de la costura lateral de la prenda, parte donde va la etiqueta;
Elongación en 0.5cm en la costura lateral derecha de la prenda íntima; la longitud total
del elástico (parte derecha de la prenda) ubicado en la costura, límite con la pernera
es de 51 cm; la longitud total del elástico (parte izquierda de la prenda) ubicado en la
costura, límite con la pernera es de 57 cm; se evidencia una elongación del elástico
(parte izquierda de la prenda) en 6 cm que se ubica en la costura, límite con la
pernera”.
Siendo que, si bien las defensas sostienen que las elongaciones descritas no guardan
relación con el evento específico ni con las lesiones detalladas en el certificado médico
legal practicado a la agraviada, no es menos cierto que, la prenda fue lacrada el día 18
de octubre del 2020, como se desprende de las actas de recepción y lacrado de
especies obrantes a fojas 760/761 y además, como se ha fundamentado
precedentemente, la agraviada se encontraba con su capacidad de resistencia
disminuída, por lo que la fuerza ejercida también resultó ser menor, lo que se
corrobora con las elongaciones descritas, así como con las lesiones halladas en la
agraviada, por lo que los agravios de las defensas en este extremo, deben ser
desestimados
p) De lo que se concluye que, efectivamente el día de los hechos se realizaron por los
procesados los accesos carnales con la agraviada sin su consentimiento.
8.4.6.- Las defensas de los encausados Zevallos Sanguineti, Arroyo Elías y Fassardi
San Sebastián, señalaron como agravio que la agraviada refirió que se encontraba con
las prendas de vestir que describe de color negro y fueron materia de pericia, sin
embargo, la prenda objeto de pericia resultó ser de color blanco.
57
8.4.7.- Las defensas de los imputados Zevallos Sanguineti, Arroyo Elías, y Fassardi
San Sebastián, sostienen como agravio que el Informe Pericial de Biología Forense N°
9674/20 obrante de fojas 476 a 477, no demuestra pertenencia de grupo sanguíneo o
ADN compatibles con ninguno de los encausados y no acredita violencia.
Lo que no desvirtúa el acto carnal sostenido por los encausados con la agraviada sin
su consentimiento, el cual ha sido corroborado precedentemente. Más aún, en dicho
informe pericial se concluye la existencia de restos seminales y escasas formas
incompletas (cabezas) de espermatozoides humanos, confirmándose que se tuvo
acceso carnal con la agraviada.
8.4.8.- La defensa de Vela Farje sostiene como agravio que resulta falso que el
recurrente haya consumido cocaína, toda vez que en su examen toxicológico dió
positivo para marihuana.
8.4.9.- Las defensas de los imputados Arroyo Elías y Fassardi San Sebastián,
sostienen como agravio que el Examen Psicológico N° 040928-2020-PS-DCLS de
fojas 649 a 665 practicado a la agraviada concluyó que la declaración de la
entrevistada es poco creíble y recomienda peritaje de credibilidad.
58
sostienen las defensas- que las conclusiones detalladas en la misma refieran que la
declaración de la agraviada sea poco creíble y mucho menos se aprecia que se haya
recomendado un peritaje de credibilidad. Por lo que carece de sustento lo alegado por
las citadas defensas.
8.4.10.- Las defensas de los procesados Fassardi San Sebastián, Arequipeño Vizcarra
y Vela Farje, sostienen como agravios que en la pericia psicológica practicada a la
agraviada no se halló alteración psíquica, lo que no se condice con la violación
efectuada por cinco personas.
“Respecto a los hechos materia de investigación, se trata de un evento único, donde expresa
haber sido agredida sexualmente por personas conocidas. Relato lineal, contínuo,
estructurado, con matices subjetivos, las mismas que lo ubica en un espacio y tiempo temporal,
brinda detalles, no explica interacciones, pero sí el accionar de los investigados.(…)”
[Link]
DESPUÉS DE EVALUAR A INICIALES M.A.V.C, SOMOS DE LA OPINIÓN QUE PRESENTA:
SINTOMATOLOGÍA ANSIOSA
PERSONALIDAD MIXTA NARCISISTA HISTRIONICO”
59
Siendo que, esta última afirmación sí se condice con la sintomatología ansiosa en las
conclusiones de las peritos, evidenciándose que, también han advertido en la
agraviada respecto al hecho materia de autos, -entre otros- “niveles medios de
ansiedad que alteran su capacidad de afronte y adaptación”, lo que constituye parte de
los indicadores de afectación emocional, que no contradice las conclusiones arribadas
por las peritos mencionadas, más aún, si se tiene en cuenta que, los daños
psicológicos no se expresan necesaria e inmediatamente después de ocurridos los
hechos traumáticos, pues puede tardar tiempo -meses e incluso años- en manifestarse
o exteriorizarse, conforme también se ha contemplado en la jurisprudencia suprema.
“El Acuerdo Plenario número 2-2016/CJ-116, del doce de junio de dos mil diecisiete, en su
fundamento vigesimosexto, identifica, conforme al estado de la ciencia, dos tipos básicos de
daño psicológico:
a) Daño agudo o lesiones psíquicas, que se caracterizarían por la posibilidad de que puedan
remitir con el paso del tiempo, el apoyo social o un tratamiento terapéutico adecuado. Las
lesiones psíquicas más frecuentes son los trastornos adaptativos (caracterizados por un estado
de ánimo depresivo o ansioso), el trastorno por estrés agudo o el trastorno por estrés
postraumático.
b) Daño crónico o secuelas psíquicas, que se caracterizarían por la estabilidad del daño,
persistiendo en la persona de forma crónica, a modo de cicatrices psicológicas, no remitiendo
con el paso del tiempo ni con un tratamiento adecuado. Las secuelas psíquicas más frecuentes
son las modificaciones permanentes de la personalidad.
Por otro lado, en el fundamento trigésimo primero del aludido acuerdo plenario se señala que:
60
Siendo que, el hecho de haberse concluído en la aludida pericia que la agraviada
presenta personalidad narcisista e histriónica, en nada enerva la declaración de esta
última, pues la misma cuenta con corroboraciones objetivas, como se ha expuesto.
8.4.11.- La defensa del procesado Vela Farje sostiene como agravio que es falso que
la agraviada haya recibido marihuana porque estaba ebria, toda vez que ya tenía
antecedentes de consumir marihuana, como se desprende de su pericia psicológica.
Siendo que, lo cierto es, que tanto la agraviada como los procesados habían
consumido marihuana el día de los hechos, como se aprecia de los resultados de los
Informes periciales forenses de Exámen Toxicológico de folios 115 a 120. Por lo que
carece de sustento lo alegado por la defensa en este extremo.
8.4.12.- La defensa de Vela Farje sostiene como agravio que los informes de la parte
agraviada no cumplen con los presupuestos de validéz del Acuerdo plenario 4-
2015/CIJ-116, y se les dió mayor valor que a los presentados por las defensas.
Asimismo, alegan las defensas que respecto al informe pericial y ratificación del
informe médico pericial criminalístico de parte de la agraviada obrante de folios 1378 a
1412, elaborado por el doctor Juan Carlos López Santillán, ratificado de fojas 1425 a
1430, continuado a fojas 1596, fue desacreditado y debió ser considerado al igual que
los informes periciales de parte de las defensas.
61
obrante a fojas 649 a 655, ratificado por Carmen Graciela Wurst Calle de Landázuri,
no desvirtúa el informe psicológico oficial.
Las defensas de Arroyo Elías, Fassardi San Sebastián, Arequipeño Vizcarra y Vela
Farje, señalaron como agravio que si bien el Informe Psicológico presentado por la
parte agraviada diagnostica trastorno postraumático y que tenía benzodiacepina, sin
embargo, existe la posibilidad de que dicho diagnóstico se produzca por otros factores,
y no se tomó en cuenta que la benzodiacepina la tomó después del hecho.
b) En la doctrina, sobre el particular, San Martín Castro señala que “la Corte Suprema,
con relación a la pericia ha señalado que <es un medio de prueba que consiste en la
aportación de ciertos elementos técnicos, científicos o artísticos que la persona
versada en la materia de que se trate hace dilucidar la controversia, aporte que
requiere de especiales conocimientos; que toda pericia (…) tiene todo aspecto, uno
referido a su contenido técnico y otro a su legalidad, ésta última importa designación
oficial o de parte, admisión y ratificación en sede judicial>”.41
Agrega que, las partes pueden nombrar, cada uno por su cuenta o a su costa, un
perito de parte, una vez producido el nombramiento de peritos oficiales (art. 165° del
Código de 1940 y 222° del Código de 1991). Este per ito de parte o contralor, a
exigencia de la parte que lo nombró puede presenciar las pruebas periciales
efectuadas por los peritos oficiales y hacer las observaciones y dejar las constancias
que su técnica le aconseje.42
Por su parte Neyra Flores, señala que “la pericia está dirigida a descubrir o valorar un
elemento de prueba, cuando para ello fuese conveniente tener conocimientos
especiales en alguna ciencia, arte o técnica, y se concretará en una conclusión, fruto
de un juicio realizado al amparo de dichos conocimientos”.43
41 SAN MARTIN CASTRO, Cesar; “Derecho Procesal Penal”, Tomo I, Editorial Grijley, Lima
2006, página 552.
42 SAN MARTIN CASTRO, César. Op. cit. p. 557.
43 NEYRA FLORES, Juan Antonio, “Manual del Nuevo Proceso Penal & de Litigación Oral”,
62
Amado Ezaine Chávez, citando a García Rada, señala que “puede decirse que lo que
caracteriza a la pericia es ser declaración técnica sobre una prueba, emitida por un
especialista en la materia y con las garantías que la ley establece; si falta alguna de
estas exigencias puede ser parecer técnico, quizás de calidad, pero no es la pericia en
la forma que la ley prescribe”.44 (subrayado nuestro).
Mientras que Enma Peña Ortíz citando a Pedro Cañón Ramírez, señala que “los
hechos o circunstancias objeto de la ilustración y de las conclusiones del dictamen,
deben ser susceptibles de percepción directa por el perito y adecuarse a su respectiva
especialidad”45. (subrayado nuestro).
“20. Sin embargo, a consideración de este Tribunal, el término de comparación propuesto por
los demandantes para sustentar la vulneración del principio-derecho de igualdad en su caso no
es válido. Y es que la situación del perito de oficio es distinta a la del perito de parte.
21. Al respecto, la doctrina ha señalado que entre el peritaje oficial y el peritaje de parte existen
diferencias sustanciales, como son: “la selección del experto antes o después de la realización
de las operaciones periciales o de su conocimiento de los hechos del caso concreto, el posible
control jurídico-procesal de las operaciones periciales que fundamenten sus conclusiones y los
criterios con los que se selecciona al experto para el desarrollo de su función en el proceso
judicial en cuestión”.46
22. En ese sentido, se ha afirmado que en su origen, el perito nombrado por el juez se realiza
de manera objetiva y, por el contrario, el de parte sufre de un vicio de parcialidad de origen
estructural.47 Ello determina que el perito de parte técnicamente no sea considerado un órgano
de prueba sino un “representante técnico del interés de la parte que lo designó, un auxiliar suyo
que por el lado técnico actúa como un verdadero defensor; y, como tal no tiene el deber de
aceptar el cargo, prestar juramento y de dictaminar”.48
23. Ello explica que el artículo 175 del Código Procesal Penal de 2004 establezca los
impedimentos para ser nombrado perito oficial. Asimismo, el Acuerdo Plenario 4- 2015/CIJ-116
indica expresamente que el perito oficial puede ser recusado en caso de parcialidad, a lo que
es ajeno el perito de parte (fundamento 8).
24. De lo expuesto, se advierte entonces que no puede alegarse la situación del perito oficial
como término de comparación válido para el presunto tratamiento desigual con el perito de
parte, en tanto se advierten diferencias sustanciales en su nombramiento. (…)49.
d) Por otro lado, en el Acuerdo Plenario No.4-2015 adoptado por la Corte Suprema de
Justicia de la República respecto a la pericia se ha señalado que, es:
“el medio probatorio por el cual se intenta obtener para el proceso un dictamen fundado en
especiales conocimientos científicos, técnicos o artísticos, útil para el descubrimiento o la
valoración de un elemento de prueba [Caferatta Nores, José: La prueba en el proceso penal,
Ediciones De Palma, Buenos Aires, 1998, p. 53] –ello significa que la pericia es una prueba
indirecta pues proporciona conocimientos científicos, técnicos o artísticos para valorar los
44 EZAINE CHAVEZ, Amado, “Diccionario de Derecho Penal”, Tomo 3, Editorial Sevillano S.A,
Tercera Edición, Lima 1999, página. 1393.
45 PEÑA ORTIZ, Enma Irene, “La prueba pericial en el proceso penal acusatorio: admisión y
producción”, en Instituto Pacífico. Actualidad Penal, edición junio 2015, N°12, Lima, página 216.
46 VÁZQUEZ, Carmen. El perito de confianza de los jueces. p. 164. En: Análisis e Diritto 2016.
47 VÁZQUEZ, Carmen. La admisibilidad de las pruebas periciales y la racionalidad de las
p. 540.
49 Exp. 01966-2019-PA/TC, de fecha 05 de noviembre del 2021. Fundamento Jurídico del 20 al
63
hechos controvertidos, pero no un conocimiento directo sobre cómo ocurrieron los hechos
[conforme: STS de 31 de julio de 1998].”50
Criterio de valoración que ha sido reafirmado por la instancia Suprema, al señalar que
“(…) por un criterio de confiabilidad, otorga un valor preponderante al peritaje oficial,
pues es idóneo per se para formar convicción y su contenido debe prevalecer, en
principio, sobre el peritaje de parte, que como tal ha sido designado para defender los
intereses de quien lo propone, premiando la objetividad y fundamentación científica y
técnica y/o empírica del dictamen por encima del sujeto que lo haya emitido”53.
[Link].- Así, en el caso de autos se aprecia que tanto los procesados como la
agraviada han ofrecido y presentado sus informes y pericias de parte, como sigue:
64
b) Informe psicológico pericial de la agraviada, elaborado por Carmen Wurst de
Landázuri, Psicóloga-Psicoterapeuta, presentado por la agraviada, obrante de folios
649 a 665, cuyo Diagnóstico es: Trastorno de estrés post traumático. (también obra de
folios 685 a 700). Testimonial y ratificación de Carmen Graciela Wurst Calle de
Landázuri de folios 1584 a 1591.
e) Informe pericial médico criminalístico de parte 040/20, elaborado por el médico Juan
Carlos Leiva Pimentel, presentado por los encausados Arroyo, Arequipeño, Zevallos,
Fassardi y Vela, obrante de folios 1046 a 1068. Emite pronunciamiento sobre
documentos obrantes en autos (informe policial, disposición de apertura de
investigación fiscal, acta de denuncia verbal, certificados médicos legales, informes
periciales y manifestaciones), a fin de establecer la etiología médico legal y el
mecanismo lesional de las lesiones descritas en el certificado médico legal N0.052104-
E-IS, así como el estado de conciencia de la agraviada en relación con el presunto
delito contra la libertad-Violación de la libertad sexual-Violación sexual. Concluyendo -
entre otros- que, en el certificado médico legal No.036801-E-IS no existe evidencia
física en relación a lograr la sujeción y sometimiento de la agraviada, que sustente o
guarde coherencia con el relato de ésta y que la agraviada estaba consciente durante
la secuencia de hechos ocurridos el 18 de octubre del 2020 en horas de la madrugada.
65
Ello en tanto corresponde a la evaluación efectuada por la especialista -en este caso
psicóloga- directamente de la agraviada de autos, con la cual pudo entrevistarse
personalmente.
Asimismo, las defensas de los procesados Arroyo Elías, Fassardi San Sebastián,
Arequipeño Vizcarra y Vela Farje, señalaron como agravio que si bien el Informe
Psicológico presentado por la parte agraviada diagnostica trastorno postraumático y
que tenía benzodiacepina, sin embargo, existe la posibilidad de que dicho diagnóstico
se produzca por otros factores, y no se tomó en cuenta que la benzodiacepina la tomó
después del hecho.
b) Por otro lado, en cuanto a los demás informes y pericias de parte ofrecidos tanto
por la agraviada como por los procesados, se advierte que, éstos no resultan en
realidad pericias sinó meros informes de especialistas, que incluso han rendido su
declaración testimonial en autos.
En cuanto a dicho informe, alegan las defensas que, éste fue desacreditado y debió
ser considerado al igual que los informes periciales de parte de las defensas.
66
Al respecto, como se ha expuesto precedentemente, el referido informe no contiene
mayor aporte al acervo probatorio, no pudiendo sostenerse -como alegan las
defensas- que fue desacreditado.
No obstante lo alegado por las defensas como agravio, el citado Informe meta-análisis
no resulta propiamente una evaluación directa sobre la persona de la agraviada, sinó
una mera opinión sobre una pericia psicológica, por lo que resulta innecesaria
ratificación alguna, lo que no obsta que se realice la valoración respectiva;
consecuentemente, la falta de realización de la aludida ratificación no implica vicio que
afecte de nulidad el proceso, careciendo de sustento lo alegado por las defensas en
este extremo.
Al respecto, cabe precisar que, el citado Informe presentado por los encausados
Arroyo, Arequipeño, Zevallos, Fassardi y Vela, obrante de folios 1046 a 1068, emite
pronunciamiento sobre documentos obrantes en autos (informe policial, disposición de
apertura de investigación fiscal, acta de denuncia verbal, certificados médicos legales,
informes periciales y manifestaciones),a fin de emitir opinión respecto al certificado
médico legal No.052104-E-IS, así como el estado de conciencia de la agraviada en
relación con el presunto delito contra la libertad-Violación de la libertad sexual-
Violación sexual.
67
e) Las defensas de los imputados Zevallos Sanguineti, Arequipeño Vizcarra y Vela
Farje, sostienen como agravio que la declaración de la psicóloga Silvana Olinda Rojas
Regalado, perito de parte, sobre un pronunciamiento de parte respecto a la evaluación
psicológica oficial, confirma que se trató de una orgía consentida.
Siendo que, dicho Informe en igual forma que el Informe Pericial Criminalístico de
Parte N° 040/20 también presentado por los procesad os, resulta una mera opinión
respecto a la prueba actuada en el proceso, labor que resulta inherente al órgano
jurisdiccional, no pudiendo dichos informes sustituir la función del Colegiado. Razón
por la cual, el citado informe no aporta el esclarecimiento de los hechos imputados y
mucho menos confirma -como alegan las defensas- que se trató de una orgía
consentida. Careciendo de sustento lo alegado por las defensas en este extremo.
f) La defensa de Vela Farje sostiene como agravio que los informes de la parte
agraviada no cumplen con los presupuestos de validéz del Acuerdo plenario 4-
2015/CIJ-116, y se les dió mayor valor que a los presentados por las defensas.
8.4.13.- La defensa del imputado Fassardi San Sebastián señaló como agravio que la
agraviada expresó su consentimiento, por lo que los encausados incurrieron en error
de tipo y error de prohibición.
Previo a resolver el agravio alegado por la defensa, resulta necesario esbozar ciertas
consideraciones doctrinarias y jurisprudenciales sobre la materia.
[Link].- Al respecto, José Hurtado Pozo, citando a Jescheck/Weigend señala que “de
manera tradicional, en la legislación y en la doctrina, se consideran dos clases de error. De
acuerdo con la terminología tradicional, se hablaba de error de hecho (error facti) y error de
derecho (error juris). Actualmente, se prefiere hablar de error de tipo (Tatbestandsirrtum) y de
error de prohibición (Vebotsirrtum)”. Además, señala que “el error de tipo, se presenta cuando
el agente tiene una representación equivocada de una circunstancia a la que se hace
referencia en el tipo legal objetivo mediante los denominados <elementos descriptivos o
normativos>. Se trata, en consecuencia, de una condición que concierne al aspecto cognitivo
del dolo: la conciencia. El agente no comprende, en el contexto social y jurídico en el que se
encuentra, el sentido material de su comportamiento. De esta manera, desconoce que su
conducta se adecúa a un tipo legal (…)”. Mientras que, “en el caso del error de prohibición, por
68
el contrario, el agente sabe bien lo que hace; pero se equivoca sobre el carácter ilícito de su
comportamiento54.
Por su parte, Teresa Manso Porto, señala que ”(…) el error de tipo es aquél que recae
sobre los elementos que configuran el tipo objetivo de la parte especial y deberían ser
abarcados por el dolo. Su efecto jurídico automático es, en todos los casos, la exclusión del
dolo. A partir de ahí se debe distinguir si el error era vencible o no. Si el error era vencible,
queda persistente la responsabilidad imprudente cuando ésta se prevé expresamente. Si el
error era invencible o el hecho no tiene prevista la comisión culposa, el error exime de toda
responsabilidad penal en el sentido de que la conducta ni siquiera era típica. En definitiva, el
error de tipo queda establecido como reverso del dolo típico, es decir, consiste en la ausencia
de conocimiento imputable de los elementos del tipo55.
Mientras que José Zugaldía Espinar, sostiene que “el error de prohibición, esto es, la
creencia errónea de estar obrando lícitamente supone que el autor yerra sobre la significación
jurídica de su acción, por lo que cree -erróneamente- estar actuando en términos de correcta
licitud. (…) El error de prohibición directo es aquél que recae sobre los mandatos o
prohibiciones (abstractos) de la ley penal: el sujeto no sabe que la ley penal prohíbe u ordena
un determinado comportamiento. (…) El error de prohibición indirecto es el que recae sobre las
causas de justificación que excepcionalmente autoriza la violación de las normas penales: es
decir, que aunque el sujeto sabe que lo que hace está prohibido con carácter general, se cree
no obstante excepcionalmente autorizado por una causa de justificación -que en realidad no
concurre- a actuar como lo hace (…). El error sobre los componentes objetivos
caracterizadores del supuesto fáctico de la norma complementaria constituye error de tipo,
mientras que el error sobre la existencia o alcance de la norma complementaria en sí constituye
error de prohibición. (…) El error de prohibición no afecta en absoluto al dolo: si existe o no
existe dolo es un tema que debe determinarse al analizarse la tipicidad de la acción”56.
Asimismo, Javier Momethiano Santiago, señala que el error de tipo “es aquél que está
referido a todos los integrantes del mismo sean normativos, valorativos o fácticos. Por ejemplo,
si A yace con B creyendo que tenía 14 años de edad, en circunstancias que aún no cumple los
12 años de edad, el dolo de la violación sexual ha de excluirse”. Mientras que al referirse sobre
el error de prohibición, señala que “es un problema de culpabilidad y es aquél que recae sobre
la comprensión de la antijuridicidad del comportamiento, es decir, es la no conciencia entre la
realidad y la valoración de la conducta que realiza el sujeto frente al ordenamiento jurídico en
su totalidad. Este error puede ser directo, indirecto y de comprensión. Directo, cuando recae
sobre el conocimiento de la norma prohibida. Por ejemplo, un sujeto ignora que la eutanasia
está prohibida. Indirecto, cuando recae sobre la punición de la conducta, pudiendo consistir en
la falsa suposición de existencia de un precepto permisivo no reconocido por la ley (…)”57.
“Décimo segundo: El artículo 14 del Código Penal regula el error de tipo y el error de
prohibición señalando que:
El error sobre un elemento del tipo penal o respecto a una circunstancia que agrave la pena, si
es invencible, excluye la responsabilidad o la agravación. Si fuere vencible, la infracción será
castigada como culposa cuando se hallare prevista como tal en la ley.
El error invencible sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infracción penal, excluye la
responsabilidad. Si el error fuere vencible se atenuará la pena.
54 HURTADO POZO, Jose, “Manual de Derecho Penal – Parte General”, Tomo I, 4ta edición,
Editorial Idemsa, Lima 2011, página. 455.
55 MANSO PORTO, Teresa, “Error de tipo y error de prohibición”, en Comentario al Código
Penal Peruano Parte General, Tomo I, Gaceta Jurídica, Lima 2019, página 592.
56 ZUNGALDIA ESPINAR, José Miguel, “Error de prohibición”, en Comentario al Código Penal
Peruano Parte General, Tomo I, Gaceta Jurídica, Lima 2019, página 602 y siguientes.
57 MOMETHIANO SANTIAGO, Javier Ysrael, “Manual de Derecho Penal Parte General,
69
Décimo tercero: El error de tipo es un error sobre las circunstancias fácticas que sirven de
supuesto de hecho del tipo penal; así, no se trata de un problema de culpabilidad, sino de
tipicidad. Por otro lado, el error de prohibición implica el conocer lo que se está haciendo,
considerando las circunstancias normativas o descriptivas del tipo, pero se ignora o considera
falazmente la licitud de esa conducta, en buena cuenta el autor desconoce el carácter ilícito de
sus acciones.
Décimo cuarto: El error de tipo es la ignorancia sobre uno o todos los elementos que integran
el tipo objetivo —la calidad del sujeto activo, de la víctima, el comportamiento activo u omisivo,
las formas o medios de comisión de la acción, el objeto material, el resultado, la acción de
causalidad y los criterios para imputar objetivamente el resultado al comportamiento activo u
omisivo—, pudiendo el error recaer en cualquier elemento del tipo penal, ya sea normativo o
descriptivo (véase fundamento N° 4 del R.N. N° 365- 2014, Ucayali). El error de tipo puede ser
invencible o vencible; en el primer supuesto se elimina automáticamente la imputación
personal, al eliminarse el dolo o culpa del sujeto activo; y, en el segundo solo se elimina el dolo,
subsistiendo un actuar culposo imputable, que será sancionado de encontrar un
correspondiente delito a título de culpa.
Décimo quinto: El error de prohibición genera una falsa apreciación de la realidad jurídica
conocida, que puede ser ignorancia en el conocimiento eficiente de la norma o sobre el hecho
de que el autor crea en la existencia de una causa justificante. Así, no es posible imputar al
autor el conocimiento de la normativa jurídico-penal, pues el autor no cuenta con un elemento
esencial para dotar de sentido jurídico-penal a su actuación. Solo el que conoce un orden
normativo puede tomar posición en relación con dicho orden58.
Décimo sexto: El error de prohibición puede ser de dos clases: 1) Error de prohibición
directo, cuando el autor desconoce que una norma legal prohíbe el acto, la cree derogada, o
es un error sobre la interpretación; y, 2) Error de prohibición indirecto, denominado también
error sobre la permisión59; se genera cuando el agente se equivoca sobre los límites legales de
una causa de justificación o sobre la existencia de una causa de justificación no admitida por el
derecho.
Estando a las consideraciones antes glosadas, se concluye que el error de tipo y error
de prohibición presentan características diferentes.
No obstante ello, la defensa sostiene que al haber entendido los procesados que la
agraviada había consentido y aceptado voluntariamente tener relaciones sexuales
grupales con todos los imputados, -en forma genérica- afirma que estos últimos
habrían incurrido en error de tipo y error de prohibición.
58 García Cavero, Percy. Derecho Penal. Parte General, Jurista Editores, Lima, 2012, p. 647.
59 Lesch,Heiko H. Fundamentos dogmáticos para el tratamiento del error de prohibición,
Consejo General del Poder Judicial, Revista del Poder Judicial N°45. Primer trimestre 1997,
p.10.
60 Sentencia casatoria de 28 de junio del [Link] Penal Permanente.
61 Casación 742-2016, Ica. Primera Sala Penal Transitoria, de fecha 30 de julio del 2018.
70
No habiendo sustentado la defensa su agravio, fundamentando debidamente si lo que
invoca es un error de tipo o un error de prohibición.
71
como se ha fundamentado precedentemente. Por lo que este requisito de certeza
también se cumple.
8.6.- Las defensas de los procesados Arroyo Elías, Fassardi San Sebastián y
Arequipeño Vizcarra señalaron como agravio que se afectó la incredibilidad subjetiva
de la agraviada, debido a que ésta tenía motivos malintencionados para presentar la
denuncia, como las represalias de sus padres, la deshonra que se sería el consumo
de alcohol y drogas, y la publicación de fotos y/o videos.
Y si bien las defensas sostienen que la agraviada sindicó a los acusados por temor a
las represalias de sus padres, a la deshonra por consumo de alcohol y drogas, y a la
publicación de fotos y/o videos, no es menos cierto que resulta contrario a la lógica
que la agraviada los sindique por dichos motivos, -si como sostienen los imputados,
ella ya en anteriores ocasiones había concurrido al inmueble del procesado Vela Farje
con los encausados.
Más aún, se ratifica que lo alegado por las defensas resulta contrario a la lógica, toda
vez que, si como afirman las defensas, la agraviada está acostumbrada a orgías y que
se trató de una orgía consentida el día de los hechos, no resulta lógico que una
persona que resultaría ser recurrente de determinadas prácticas sexuales, sin mayor
motivo se sienta atemorizada por realizar dichas prácticas, y peor aún, sindique por
hechos tan graves a personas de su entorno amical, con quienes no mediaba relación
negativa alguna de odio o enemistad, por el contrario, habiendo inclusive incluso
sostenido una relación sentimental con uno de ellos.
72
adoptada, aun si ésta es breve o concisa o se presenta el supuesto de motivación por
remisión62.
Tampoco garantiza que, de manera pormenorizada, todas las alegaciones que las partes
puedan formular dentro del proceso sean objeto de un pronunciamiento expreso y detallado. En
materia penal, el derecho en referencia garantiza que la decisión expresada en el fallo sea
consecuencia de una deducción razonable de los hechos del caso, las pruebas aportadas y la
valoración jurídica de ellas en la resolución de la controversia. En suma, garantiza que el
razonamiento empleado guarde relación y sea proporcionado y congruente con el problema
que al juez penal corresponde resolver63.
Criterio que ha sido reiterado por el Tribunal Constitucional en los expedientes: 04348-
2005-PA/TC64, 02462-2011-PHC/TC65, 00268-2012-PH/TC66, 00065-2018-PHC/TC67,
entre otros.
En cuanto a las circunstancias previas del lugar y hora de los hechos -las defensas
alegan que estuvo en un hotel con su enamorado-, la A quo ha expresado la
fundamentación pertinente en el considerando decimo cuarto, y si bien las defensas no
comparten tales argumentos, ello no implica una vulneración a la motivación de la
resolución, puesto que, como se ha precisado en la presente resolución, nuestro
código adjetivo se adscribe a la libre valoración de la prueba, más aún, si incluso
dichas alegaciones de las defensas en cuanto a las circunstancias previas -
encontrarse en un hotel con su enamorado-, han sido materia de análisis por ser parte
de los agravios de los apelantes.
Agregándose a ello que, en cuanto a la ingesta de alcohol y el consumo de drogas, así
como los juegos eróticos que alegan las defensas, se debe tener en cuenta que tales
73
circunstancias no justifican la comisión de los hechos por los encausados, habiéndose
desarrollado los hechos que se produjeron sin el consentimiento de la agraviada, en la
sentencia venida en grado, precisando los medios empleados en el décimo
considerando de la impugnada. Por lo que no se advierte que la resolución venida en
grado haya incurrido en defectos de motivación, debiéndose desestimar los agravios
en este extremo.
8.7.2.- Las defensas de Fassardi San Sebastián, Arequipeño Vizcarra, Vela Farje y
Arroyo, señalaron como agravio que no se individualizó la responsabilidad penal de
cada uno de los sentenciados y no se acreditó la violencia, amenaza u otro tipo de
coacción. Precisando la defensa de Vela que no se desarrolló la coautoría y el dolo.
Aunado a ello, no obstante no se señaló medio probatorio directo sobre el dolo, debe
tenerse en cuenta lo establecido por la Corte Suprema de Justicia al señalar que:
“el dolo, por estar referido a un aspecto de consciencia inaprensible para el juzgador, no suele
acreditarse a través de prueba directa, siendo necesario acudir a un juicio de inferencia para
afirmar su presencia sobre la base de un razonamiento inductivo construido con datos fácticos
debidamente acreditados.”69
8.7.3.- La defensa de Fassardi San Sebastián señaló como agravio que no se motivó
sobre la condición de tal de la agraviada, ni sobre el contexto previsto en el artículo
74
108-B del Código Penal en el que se encuadra el hecho imputado. Existiendo además,
contradicción en la motivación.
8.7.4.- Las defensas de Fassardi San Sebastián y Vela Farje, sostuvieron como
agravio que la resolución venida en grado adolece de motivación sobre las
excepciones de naturaleza de acción deducidas por ellos.
8.7.5.- Las defensas de los encausados de manera similar, sostienen como agravio
que la resolución venida en grado incurre en una valoración parcializada, en una
errónea apreciación de los hechos y el derecho, que afecta la debida motivación.
75
de los encausados, no advirtiéndose error de apreciación de hecho y derecho por
parte de la A quo, conforme se ha detallado en la presente sentencia.
Al respecto, de la revisión de los autos, se tiene que las documentales obrantes a fojas
1799 a 1808, resultan ser los certificados de antecedentes penales y judiciales de los
encausados, los mismos que fueron valorados por la A quo, como se desprende del
considerando vigésimo de la resolución apelada, en el que la Juez Penal consideró al
momento de determinar la pena, la carencia de antecedentes penales y judiciales de
los mismos, por lo que carece de sustento el agravio esgrimido por la defensa.
Por otro lado, las defensas de Arroyo Elías y Fassardi San Sebastián, señalaron como
agravio que no se mencionan las atenuantes de los sentenciados ni sus condiciones
personales, además, no se individualizó el sistema de tercios para cada uno.
Además, se advierte que la A quo impuso como pena el mínimo legal establecido para
el delito imputado, y no advirtiéndose causales de disminución de punibilidad o
circunstancias que modifiquen la pena, el quantum penal impuesto se encuentra
acorde a los principios de proporcionalidad y legalidad, debiéndose desestimar los
agravios esgrimidos por las defensas en este extremo.
8.7.7.- La defensa de Fassardi San Sebastián y Vela Farje, señalaron como agravio
que no se motivó el extremo de la reparación civil impuesta.
76
“Tercero. Las declaraciones juradas, per se, carecen de las garantías suficientes para
otorgarles efectos probatorios, tanto por su origen como por su contenido; además, no
constituyen verdaderas pruebas personales ni pueden suplir su actuación en los juicios orales.
El objetivo del principio de inmediación es que los diversos órganos de prueba (testigos,
imputados, peritos o víctimas) comparezcan ante los Tribunales sentenciadores y transmitan
información pertinente para dilucidar el objeto del proceso. Por esta razón, no es viable que, en
lugar de ello, se incorpore su deposición mediante un instrumento notarial.
De un lado:
No puede incorporarse declaraciones por escrito pues el medio probatorio lícito es la testifical
del respectivo órgano de prueba. Las declaraciones juradas no son medios de prueba viables
en estricto sentido70.
Y de otro lado:
La declaración jurada notarial, presentada como prueba nueva en la vía de revisión de
sentencia, no constituye un documento idóneo para acreditar [la] inocencia; la razón es que
este tipo de pruebas contienen la manifestación de una persona, donde se pretende asegurar
la veracidad de una declaración bajo juramento ante autoridades administrativas o judiciales,
pero que tienen una presunción iuris tantum, es decir, puede demostrarse su carencia de
certeza mediante otra prueba; por ello no constituye un medio de prueba absoluto y
contundente para enervar las instrumentales que fueron consideradas por el juzgador […]71.
8.8.- De manera similar las defensas de los acusados han señalado como agravio que
no se realizaron diversas diligencias, por lo que ello será materia de análisis por este
Superior Colegiado.
Sentencia NCPP número 313-2016/Cañete, del tres de junio de dos mil diecinueve,
fundamento jurídico 5.5.
72 De fecha 12 de marzo del 2021, fundamento jurídico tercero.
73 Exp. 01669-2012-PHCTC, de fecha 02 de julio del 2012, fundamento jurídico 8.
77
si mentalmente se la repusiera- las conclusiones hubieran sido necesariamente distintas. Por
tanto, aún admitiendo hipotéticamente la prueba omitida, el resultado de la pericia psicológica
no anularía el sentido de la decisión final adoptada en la sentencia de condena –se mantendría
incólume-, pues no es capaz de desvirtuar el mérito de los otros elementos de convicción
utilizados por los Jueces de Apelación, de acuerdo a la sana crítica racional (…) Admitir que
toda omisión de valoración de la prueba legal introducida en el debate provoca per se la
invalidación de la sentencia por falta de motivación, sería recoger un rígido y trivial formalismo
para anular procesos sobre la base de pruebas que no son sustanciales (…)”74
Al respecto, la agraviada ha referido que parecía que Vela Farje grababa, sin
embargo, el encausado Vela ha negado haber filmado a la agraviada, y que sólo
estaba alumbrando y chateando, pero no en el lugar de los hechos, y que José le dijo
que tiene fotos de la chica.
Por su parte Sebastián Zevallos, ha negado haber tomado fotos, pero refiere que sabe
que hubo fotos pero se enteró en la Comisaría y fue José quien se lo manifestó.
Andres Fassardi ha negado haber tomado fotos o videos. Diego Arroyo ha referido que
José tomó dos fotos que él mostró a los policías donde ella aparecía y se veía
consumando el acto a su propia voluntad, sin mostrar resistencia. Mientras que el
encausado José Arequipeño ha guardado silencio.
De lo que se desprende que, no existe certeza respecto a las supuestas fotos que
refieren las defensas de los procesados se tomaron a la agraviada, siendo que, lo
74 Casación 07-2010 Huaura, de fecha 14 de octubre del 2010, fundamento jurídico octavo.
Citado en Jurisprudencia Penal de la Corte Suprema, en lo sustantivo, Código de
Procedimientos Penales y Código Procesal Penal, 2007-2011, página. 324.
78
cierto y objetivo es, que conforme a la pericia de toxicología y dosaje etílico de la
agraviada, se ha determinado que esta última el día y hora de los hechos se
encontraba con su capacidad física y mental disminuída, no pudiendo expresar su libre
consentimiento, por lo que, en consecuencia, la visualización y transferencia de los
archivos de los celulares incautados a los encausados carece de utilidad para
esclarecer los hechos de autos. Por lo que el agravio esgrimido por las defensas debe
ser desestimado.
En lo posible tal técnica de investigación deberá estar precedida de las condiciones que regula
la prueba anticipada del artículo 242º.1.a) del Código Procesal Penal 2004 y siguientes. La
irrepetibilidad o indisponibilidad en su actuación radica en el retraso de la misma hasta el juicio
oral, dada la corta edad de los testigos y las inevitables modificaciones de su estado
psicológico, así como un eventual proceso de represión psicológica. Su registro por medio
audiovisual es obligatorio. De modo tal que, si a ello se agrega la nota de urgencia –que
autoriza a las autoridades penales distintas del Juez del Juicio para su actuación (artículos
171°.3 y 337°.3.a NCPP)- de no existir cuestionamie ntos relevantes a la práctica probatoria,
sea posible su incorporación al juicio a través de su visualización y debate. Excepcionalmente,
el Juez Penal, en la medida que así lo decida podrá disponer la realización de un examen a la
víctima en juicio cuando estime que tal declaración o exploración pre procesal de la víctima: a)
79
no se ha llevado conforme a las exigencias formales mínimas que garanticen su derecho de
defensa; b) resulte incompleta o deficiente; c) lo solicite la propia víctima o cuando ésta se
haya retractado por escrito; d) ante lo expuesto por el imputado y/o la declaración de otros
testigos sea de rigor convocar a la víctima para que incorpore nueva información o aclare
sectores oscuros o ambiguos de su versión; e) evitarse el contacto entre víctima y procesado,
salvo que el proceso penal lo requiera.”75
80
Siendo que, la admisión de las actuaciones probatorias a llevarse a cabo en la
instrucción -que corresponde al órgano jurisdiccional- deben estar sostenidas en su
utilidad, pertinencia y conducencia para el esclarecimiento de los hechos, lo que no
sucede con el referido careo entre la agraviada y los encausados.
j) Sobre la declaración del enamorado de la agraviada Juan Andrés Chui Otárola así
como el cuaderno de registro que obra en el hotel Wimbledon y cuya copia consta en
el expediente, el cual piden las defensas sea recabado en original.
81
Además, se ha precisado que carece de toda lógica el argumento de las defensas,
según el cual la agraviada habría sufrido las lesiones antes mencionadas por persona
ajena a los encausados, para luego -estando afectada físicamente por dichas lesiones-
acudir al inmueble del imputado Vela Farje a continuar siendo lesionada en sus partes
íntimas por los procesados. Por lo que la situación precedente alegada por las
defensas -encontrarse con su enamorado Chui Otárola-, no guarda relación con las
lesiones verificadas objetivamente, que corroboran la versión descrita por la agraviada.
En principio, debe precisarse que la presente causa se tramita bajo las reglas del
Código de Procedimientos Penales, habiéndose abierto instrucción en la vía sumaria,
por lo que no se realizará un Juicio oral, careciendo por tanto de sustento lo alegado
por las defensas.
m) Sobre el debate Pericial entre los médicos legistas con los médicos especialistas
de parte.
82
Acuerdo plenario 2-2005, por lo que, la no realización de la pericia psiquiátrica de la
misma, en nada afecta a la actividad probatoria realizada en el proceso ni a la
valoración respectiva efectuada por el órgano jurisdiccional, siendo que, la falta de
actuación de dicha pericia no deja en indefensión a los encausados y por ende, no
constituye vicio que amerite la nulidad de la sentencia venida en grado. En
consecuencia, debe desestimarse el agravio referido.
83
De la revisión de los autos, se tiene que el Psicológico Contra la Libertad Sexual N°
040928-2020-PS-DCLS, obrante de fojas 747 a 753, fue recibido con fecha 25 de
noviembre del 2020, y mediante resolución de fecha 03 de julio del 2021, obrante de
fojas 1345 a 1347, se programó la ratificación de la referida pericia, no habiéndose
llevado a cabo por inconcurrencia de la perito, como se desprende del acta obrante a
fojas 1446. Sin embargo, no se advierte que se haya insistido por parte de las
defensas en su concurrencia, ni que hayan cuestionado la citada pericia. Además, de
la revisión de los escritos obrantes de fojas 1335 a 1339, y de fojas 1340 a 1343, el
sustento de las defensas para su concurrencia se encuentra en la importancia de la
pericia psicológica, no formulando cuestionamiento a la citada pericia.
o) Sobre la visualización de los videos de seguridad otorgados por Mario Rafael Ruiz
Agüero en calidad de miembro de la Junta de propietarios del condominio Vista Verde
ubicado en la Av. General Recavarren N° 1300, Surqu illo, así como respecto a recabar
videos de las cámaras de seguridad del día de los hechos por parte de la empresa
Pretorial Seguridad S.A.C, que según la defensa del procesado Vela Farje acreditarían
que el citado encausado no se encontraba en el lugar de los hechos a la hora que se
produjeron.
Por lo que, no resulta de utilidad la visualización de los videos que alega la defensa
acreditarían que el imputado Vela no se encontraba en el inmueble, no sólo porque él
mismo reconoció haber tenido acceso carnal con la agraviada sinó además, porque los
referidos videos corresponden a momentos posteriores a los hechos materia del
proceso. Por lo que debe desestimarse el agravio de la defensa.
84
Conforme se ha fundamentado al analizar sobre la prueba de ADN a la supuesta
agraviada, si bien no se verificó grupo sanguíneo o ADN en el Informe Pericial de
Biología Forense N° 9674/20 obrante de fojas 745 a 746, practicado en la ropa interior
-trusa- de la agraviada, ello se debió a la escasa cantidad hallada, que resultó
insuficiente para determinar el grupo sanguíneo, lo que no desvirtúa el acto carnal
sostenido por los encausados sin el consentimiento de la agraviada, por lo que la
prueba de ADN a la agraviada para hacer un comparativo con el de los encausados,
no resulta materialmente posible ni de utilidad. Por lo que debe ser desestimado el
agravio.
8.9.- Siendo ello así, y habiéndose verificado que la resolución apelada no adolece de
falta de motivación, que las diligencias que no fueron realizadas no resultan
pertinentes o carecen de utilidad para el esclarecimiento de los hechos, no habiéndose
incurrido en vicio de nulidad, y conforme se ha fundamentado en la presente
resolución, la declaración de la agraviada cumple con los requisitos de certeza
establecidos en el Acuerdo plenario 2-2005/CJ-116; la declaración de la agraviada
puede ser considerada prueba idónea con entidad suficiente para enervar la
presunción de inocencia de los encausados. Además, se ha verificado que no se ha
incurrido en error de hecho y derecho al momento de determinar la pena impuesta, la
misma que se encuentra acorde con los principios de legalidad y proporcionalidad. Por
lo que deben desestimarse los recursos impugnatorios de los encausados.
8.10.- En cuanto a los agravios de la Parte civil: debe precisarse que, la defensa de
la agraviada recurre respecto al monto fijado por reparación civil, considerando
insuficiente el monto de cien mil soles fijado en la sentencia, solicitando se incremente
el mismo a trescientos mil soles, alegando como agravios que:
85
- Boleta de pago de fecha 25-05-2021, por el monto de s/ 150.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 18-03-2021, por el monto de s/ 1050.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 13-04-2021, por el monto de s/ 1950.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 07-01-2021, por el monto de s/ 1050.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 09-02-2021, por el monto de s/ 300.00 soles.
- Boleta de pago de fecha 11-02-2021, por el monto de s/ 150.00 soles.
Agregando que mediante escritos presentados con fechas 18 de octubre del 2021 y 28
de setiembre del 2021 presentaron los documentos que acreditan los gastos
incurridos.
Al respecto, se aprecia de autos que de folios 2331 a 2332 obra la copia del CIR-
Comprobante de información registrada 3119-1 de la SUNAT, correspondiente a la
razón social BUSINESS MARKETING GROUP M & G E.I.R.L, figurando como Titular-
Gerente la agraviada de autos, con fecha de inscripción e inicio de actividades el 24 de
noviembre del 2018. Empresa dedicada a la venta al por menor en comercios no
especializados.
86
Mientras que, a folios 2333 y 2334 obra repetida la Factura electrónica E001-4 de la
citada empresa con fecha de emisión el 18 de setiembre del 2019.
Siendo que, de la documentación presentada por la parte civil se advierte que, si bien
acredita que la agraviada inscribió en la SUNAT como en Registros Públicos la
empresa antes mencionada como E.I.R.L, iniciando sus actividades el 24 de
noviembre del 2018, desde dicha fecha hasta la comisión de los hechos el 17 de
octubre del 2020, únicamente emitió una factura el 18 de setiembre del 2019. Con lo
que no se acredita que a la fecha de los hechos y como consecuencia de éstos, la
agraviada se haya visto impedida de continuar con el emprendimiento que alega, y
que haya dejado de percibir ingresos, que no ha acreditado. Por lo que, no
verificándose el alegado daño patrimonial (lucro cesante), el agravio de la parte civil en
este extremo carece de sustento, debiendo ser desestimado.
Para acreditar su agravio la parte civil ha presentado a folios 2335 y 2336 una
Constancia de matrícula de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) así
como un Certificado de estudios del mismo centro de estudios.
8.10.5.- No se ha realizado una adecuada motivación sobre el daño moral, por cuanto
la agresión sexual contra la agraviada por parte de los cinco imputados le ha causado
estrés postraumático y le generó pérdida de confianza con actitudes negativas que le
provocaron daño al libre desenvolvimiento social, daño psicológico y un daño al
proyecto de vida, quien no continuó estudiando, ya que no puede concentrarse en sus
estudios, siendo recurrentes los pensamientos negativos, conforme se encuentra
corroborado y consignado en el Informe Psicológico Pericial elaborado por la
psicóloga, psicoterapeuta y perito forense, Carmen Wurst Calle. Además del daño a su
salud física, teniendo que recurrir a constantes pruebas de laboratorio para despistar
87
cualquier enfermedad como consecuencia de la agresión sexual, conforme a los
documentos que adjuntó.
En cuanto a este agravio alegado por la parte civil, cabe precisar que, conforme se ha
analizado precedentemente, se ha determinado que, efectivamente la agraviada sufrió
daño psicológico como daño físico. Asimismo, como ya se ha sustentado en la
presente resolución, el informe psicológico presentado por la parte civil resulta un
complemento del elaborado por el perito oficial, siendo que, lo cierto es que se ha
determinado que la agraviada sufrió afectación psicológica como consecuencia de los
hechos de autos, la cual debe ser indemnizada.
8.10.6.- Que en el proceso ha sido insultada por los abogados defensores, quienes
han presentado una declaración jurada de una supuesta ex pareja, que la insulta
falsamente. Así como también los abogados en los noticieros han señalado que la
agraviada por un supuesto tipo de conducta que tiene, puede ser violada, señalando
que a la agraviada le gusta la vida social, pretendiendo justificar la violación sexual de
la agraviada por cuestiones personales que no tienen que ver con el delito.
Agregando que, se debe tener en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo Español -
caso la manada-, para establecer la reparación civil.
[Link].- Por otro lado, en cuanto a la invocación efectuada por la defensa de la parte
civil, a fin de tener en cuenta la sentencia emitida por el Tribunal Supremo Español-
Sala de lo Penal, signada con el número 344/2019, Recurso de Casación No.396/2019
de fecha cuatro de julio del dos mil diecinueve (conocido como “caso La Manada”), a
efectos de establecer la reparación civil, resulta de caso señalar que, dicha sentencia
no resulta vinculante para los órganos jurisdiccionales nacionales; no obstante, los
88
conceptos jurídicos que se desarrollan en dicha sentencia también son contemplados
por la Corte Suprema de Justicia de la República, como se advierte del Acuerdo
Plenario 1-2011/CJ-11677 referido a la “Apreciación de la prueba en los delitos contra
la libertad sexual”, en el que se señala:
“…la victimización primaria se produce como consecuencia directa del crimen (en este caso,
sexual). La victimización secundaria viene constituida por los sufrimientos de las víctimas que
con motivo de la investigación del caso y corroboración de las afirmaciones infieran las
instituciones, criminólogos, funcionarios de instituciones penitenciarias, entre otros. La
victimización terciaria es aquella que infringe la sociedad.”78
77 Del seis de diciembre del 2011. Adoptado por el VII Pleno Jurisdiccional de las Salas
Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República.
78 Cita del ítem 8. Evitación de la Estigmatización secundaria.
79
Adoptado por el Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales Permanente y Transitorias de la
Corte Suprema de Justicia de la República, con fecha 13 de octubre del 2006. Al respecto se
señala: “…6. El proceso penal nacional, regulado por el Código de Procedimientos Penales,
acumula obligatoriamente la pretensión penal y la pretensión civil. El objeto del proceso penal,
entonces, es doble: el penal y el civil. Así lo dispone categóricamente el artículo 92° del Código
Penal, y su satisfacción, más allá del interés de la víctima –que no ostenta la titularidad del
derecho de penar, pero tiene el derecho a ser reparada por los daños y perjuicios que produzca
la comisión del delito-, debe ser instado por el Ministerio Público, tal como prevé el artículo 1°
de su Ley Orgánica. El objeto civil se rige por los artículos 54° al 58, 225°.4, 227° y 285° del
Código de Procedimientos Penales y los artículos 92° al 101° del Código Penal –este último
precepto remite, en lo pertinente, a lsa disposiciones del Código Civil-. A partir de esas normas,
nuestro proceso penal cumple con una de sus funciones primordiales: la protección de la
víctima y aseguramiento de la reparación de los derechos afectados por la comisión del delito,
en cuya virtud garantiza <...la satisfacción de intereses que el Estado no puede dejar sin
protección> (ASENCIO MELLADO, José María: Derecho Procesal Penal, Tirant lo blanch,
Valencia, 2004, página 27).
7. La reparación civil, que legalmente define el ámbito del objeto civil del proceso penal y está
regulada por el artículo 93° del Código Penal, desd e luego, presenta elementos diferenciadores
de la sanción penal; existen notas propias, finalidades y criterios de imputación distintos entre
responsabilidad penal y responsabilidad civil, aún cuando comparten un mismo presupuesto: el
acto ilícito causado por un hecho antijurídico, a partir del cual surgen las diferencias respecto
de su regulación jurídica y contenido entre el ilícito penal y el ilícito civil. Así las cosas, se tiene
que el fundamento de la responsabilidad civil, que origina la obligación de reparar, es la
existencia de un daño civil causado por un ilícito penal, el que obviamente no puede
89
También debe precisarse que, la reparación civil resulta procedente si se cumple con
probar la producción del daño, el ilícito civil, el nexo de causalidad entre el daño y el
hecho generador imputado al obligado, así como la existencia de un factor de
atribución de la responsabilidad civil.80
En nuestro sistema de responsabilidad civil, todo aquél que causa un daño está
obligado a indemnizarlo; definiéndose al daño como el menoscabo que sufre un sujeto
dentro de su esfera jurídica patrimonial o extrapatrimonial, encontrándose entre los
daños patrimoniales al daño emergente y al lucro cesante, y como daños
extrapatrimoniales al daño moral y al daño a la persona.
[Link].- Así, en cuanto al agravio invocado por la parte civil referido a que, no se ha
desarrollado debidamente la motivación del daño patrimonial y no patrimonial causado
a la agraviada, no habiéndose considerado que son cinco imputados, y siendo
solidaria la reparación civil cada uno pagaría veinte mil soles, lo cual ocasionaría un
mensaje negativo a la Sociedad.
identificarse con ‘ofensa penal’ –lesión o puesta en peligro de un jurídico protegido, cuya base
se encuentra en la culpabilidad del agente-[la causa inmediata de la responsabilidad penal y la
civil ex delicto, infracción/daño, es distinta]; el resultado dañoso y el objeto sobre el que recae
la lesión son distintos.
8. Desde esta perspectiva el daño civil debe entenderse como aquellos efectos negativos que
derivan de la lesión de un interés protegido, lesión que puede originar consecuencias
patrimoniales y no patrimoniales. Una concreta conducta puede ocasionar tanto (1) daños
patrimoniales, que consisten en la lesión de derechos de naturaleza económica, que debe ser
reparada, radicada en la disminución de la esfera patrimonial del dañado y en el no incremento
en el patrimonio del dañado o ganancia patrimonial neta dejada de percibir–menoscabo
patrimonial-; cuanto (2) daños no patrimoniales, circunscrita a la lesión de derechos o
legítimos intereses existenciales –no patrimoniales- tanto de las personas naturales como de
las personas jurídicas –se afectan, como acota Alastuey Dobón, bienes inmateriales del
perjudicado, que no tienen reflejo patrimonial alguno- (Conforme: ESPINOZA ESPINOZA, Juan:
Derecho de la responsabilidad civil, Gaceta Jurídica, 2002, páginas 157 / 159)”.
80 Casación N° 3230-00-Ayacucho, El Peruano, 31.07.20 01: “Para que exista responsabilidad
90
magnitud del daño extrapatrimonial ocasionado a la perjudicada, toda vez que como
se aprecia de los hechos acreditados en la recurrida, materia de la fundamentación
precedente de la presente resolución, se ha verificado que los hechos ocurrieron en un
contexto de violencia contra la mujer por su condición de tal, siendo vulnerada por
cinco sujetos, quienes con su conducta evidenciaron la instrumentalización de la
agraviada, siendo tratada como un objeto utilizado para su satisfacción sexual, con el
consecuente daño físico y psicológico.
Así, desde una perspectiva o enfoque de género, se aprecia que los hechos cometidos
contra la agraviada constituyen violencia basada en género. Entendiéndose que el
concepto de género se refiere a las características y las funciones de las mujeres y los
hombres que se construyen social y culturalmente a partir de las diferencias
biológicas. Ayudándonos dicho concepto de género a entender cómo es un varón o
una mujer en una sociedad determinada, o los modelos positivos o negativos que esa
sociedad construye, constituyendo estos modelos los estereotipos. Estableciéndose
relaciones de desigualdad pues predomina la masculinidad, se otorga mayor poder a
los hombres, subvalorando lo femenino, estableciendo el género sanciones sociales
para quienes no cumplen las características masculinas y femeninas, sanciones que
se expresan en actos de discriminación y violencia, siendo ello uno de los
fundamentos de la violencia basada en género.
91
En tal sentido, constituyendo obligación del Estado prevenir, investigar, sancionar y
erradicar la violencia contra la mujer, así como asegurar a la mujer objeto de violencia
la reparación del daño causado, resulta del caso no sólo establecer la sanción
respectiva a los encausados por los graves hechos cometidos contra la agraviada,
sinó además, procurar el resarcimiento respectivo con una reparación civil
proporcional al daño ocasionado a la agraviada.
Siendo ello así, el agravio invocado por la parte civil debe ser amparado en parte,
incrementando el monto de la reparación civil fijada en la apelada, conforme a los
fundamentos precedentes.
DECISIÓN:
Por tales fundamentos, las magistradas integrantes de la Quinta Sala Penal
Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de Lima, administrando Justicia a nombre
de la Nación, RESUELVEN:
1.- Declarar INFUNDADOS los recursos de apelación interpuestos por las defensas
técnicas de los procesados José Martín Arequipeño Vizcarra, Sebastián Zevallos
Sanguineti, Diego Humberto Arroyo Elías, Andrés Fassardi San Sebastián y Manuel
Antonio Vela Farje.
3.- CONFIRMAR la sentencia de fecha doce de noviembre del dos mil veintiuno81 en el
extremo que CONDENÓ a JOSÉ MARTÍN AREQUIPEÑO VIZCARRA, SEBASTIÁN
ZEVALLOS SANGUINETI, DIEGO HUMBERTO ARROYO ELÍAS, ANDRÉS
FASSARDI SAN SEBASTIÁN y MANUEL ANTONIO VELA FARJE como autores del
delito contra la Libertad – Violación de la Libertad Personal – Violación Sexual, en
agravio de la persona de clave 062-2020. Y como tal, les impuso VEINTE AÑOS DE
PENA PRIVATIVA DE LA LIBERTAD, que computados para cada uno desde el 18 de
octubre del 2020, vencerá el 17 de octubre del 2040.
4.- REVOCAR la sentencia de fecha doce de noviembre del dos mil veintiuno82 en el
extremo que impuso a los condenados JOSÉ MARTÍN AREQUIPEÑO VIZCARRA,
SEBASTIÁN ZEVALLOS SANGUINETI, DIEGO HUMBERTO ARROYO ELÍAS,
ANDRÉS FASSARDI SAN SEBASTIÁN y MANUEL ANTONIO VELA FARJE, el pago
de CIEN MIL SOLES por concepto de REPARACIÓN CIVIL en forma solidaria a favor
de la agraviada; y REFORMÁNDOLA en dicho extremo, FIJARON en la suma de
CIENTO CINCUENTA MIL SOLES el monto que por concepto de REPARACIÓN
CIVIL deberán abonar los sentenciados solidariamente a favor de la agraviada de
clave 062-2020.
81 Fs. 2194/2228.
82 Fs. 2194/2228.
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6.- REMITIR los autos al Juzgado Penal de origen a fin que se inscriba la Sentencia en
el registro respectivo y se ejecute en la forma y modo de ley. Notificándose.
S.S.
SPMD/ljrp.
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