Ensayo
Nepotismo en Chile.
Introducción:
“El nepotismo es de origen latín nepotis o nepos, que significa “sobrino” o “nieto”.
Originalmente, la palabra era usada en el ámbito de las relaciones del papa con sus
parientes, específicamente con sus sobrinos, ya que, eran criados como sus hijos y en virtud
de ello, algunos papas, son conocidos por ascender a sus parientes a ser cardenales de la
iglesia. Por tal motivo, en el siglo XVII, el papado prohibió la investidura eclesiástica a
cargo de los parientes”.
El concepto nepotismo, se refiere según la literatura, a una preferencia de manera
desmedida que tienen algunos funcionarios públicos para otorgar, dar o conferir empleos,
cargos, dignidades o trabajos a familiares y amigos cercanos o de confianza, sin tener en
cuenta el mérito, sino su propia lealtad.
El concepto nos introduce a un tema contingente en toda nuestra sociedad siendo nuestros
líderes que gobiernan los que más han contribuido a ejercer sin control el nepotismo en
nuestro país, cada uno han sido incorporados en cargos sin mérito académico no han
contribuido a mejor el servicio a nivel nacional, ya que han instalado una especie de
normalización por parte autoridades de alto rango hacia esta práctica, es transversal
quienes se apoyan en esto, presidentes de la república, senadores, diputados, gobernadores
alcaldes. Han contribuido significativamente que el nepotismo sea una práctica habitual.
Sin duda para mejora esta condición de corrupción es legislar referente a esto, ya que son
muy evidentes los favores políticos y amiguismo en los cargos de confianza, y del servicio
público en general.
¿Cómo podemos contribuir a mejor esta práctica?¿Veremos a corto plazo que el
nepotismo ya fue historia?¿ El nepotismo solo es una práctica en el sector público y no en
el privado?
Cada una de estas interrogantes serán abordadas en nuestro ensayo, son relevantes ya que
gran parte de nuestros ciudadanos, tienen desconfianza de las autoridades que nos
gobiernan.
Tesis:.
El amiguismo o clientelismo son factores que enriquecen el Nepotismo, se ha
instalado en la cultura chilena el validar conductas reñidas con la ética, como por ejemplo
para llevar a cabo contrataciones de funcionarios para ocupar cargos, se considera que tan
conocido o amigo es, no importando las capacidades para ocupar dicho cargo. Sin embargo
al pasar de un régimen autoritario como fue el periodo militar en Chile, se siguen repitiendo
situaciones en democracia, a pesar que en el gobierno hay organismo que se preocupan de
controlar y vigilar estos procesos.
Si viajamos en el tiempo el nepotismo, es una situación que se remonta inclusive
hasta la colonia, donde prevalecían los títulos de nobleza o apellidos, para ocupar los cargos
políticos que eran necesarios cubrir. La situación no ha variado significativamente en el
tiempo, porque en la actualidad, se puede observar que surge otro factor que incide en
cómo se llenan los cargos públicos, el cual tienen que ver con el poder económico (clase
social) como también las relaciones que se dan en esas esferas.
El nepotismo lleva una crítica moral y ética que hoy debe ser una máxima en la
administración pública moderna. Sin embargo, no resulta ser privativa del todo. El
reproche, no debiera ser generalizado a todo nombramiento, pues la definición de la Real
Academia, nos lleva a considerar que la causa basal que configura la parte negativa del
nepotismo, es la “desmedida preferencia”.
Entonces, el reproche ético tiene pleno sentido cuando la persona designada no tiene
al menos la experiencia que el cargo requiere (pues es sabido que la práctica hace al
maestro) y debiera éste acrecentarse, cuando además, no posee el conocimiento académico
que un título profesional o al menos técnico le podría otorgar. Sin embargo, carece de ese
sentido cuando el candidato se ha desempeñado en cargos que al menos coincidan en lo
medular de su función, por ejemplo la experiencia en la toma de decisiones que involucran
el ejercicio del cargo, el manejo de diversos grupos de trabajo, la cercanía con políticos de
todas las colectividades, el conocimiento de la normativa y protocolos.
La intimidad familiar y la cercanía amistosa se convierten en el piso fundamental
para lealtades más sólidas. El amiguismo y el nepotismo en tanto institución informal han
sido descritos para la política chilena desde los años cuarenta (Lomnitz, 1994), pero la
modernización económica y política que ha sufrido el país a partir de los años ochenta ha
permitido la actualización de ese rasgo histórico.
Si Extrapolamos lo anterior al sistema de Educación Pública, ha habido intentos de
cautelar que no siga la distribución de cargos por relaciones de carácter familiar o cuoteo
político, con es la ley de alta dirección Pública (Ley N° 20.955, 2016), en ella se
implementan mecanismos para la selección de los cargos públicos y que favorecen un
concepto fundamental como la transparencia, basados procedimientos técnicos y objetivos
que aseguren una apreciación objetiva de las aptitudes y mérito.
Así mismo la ley de Probidad (Ley N°20.880, 1996), donde su principio
fundamental radica en relevar los intereses públicos por sobre los intereses particulares.
Esta ley regula que no se contraten a familiares directos cuando alguien ocupa un cargo
público. De esta forma se fortalece la democracia y la buena convivencia al interior de las
instituciones y al mismo tiempo derrocar el nepotismo vertical.
Un concepto que queremos analizar y que se contrapone al nepotismo es el de la
meritocracia (El término meritocracia proviene del latín merĭtum, que significa
“debida recompensa”; y del sufijo griego krátos, que significa “poder o fuerza”. Por
tanto, implica que las jerarquías o posiciones de poder son determinadas en función del
mérito individual. ) , que es un sistema de recompensa basado en el mérito individual.
Es decir, representa un modo de jerarquizar a las personas en función de sus talentos,
capacidades, esfuerzos y dedicación.
Hoy en día, este sistema está muy difundido en nuestra sociedad. Es aplicado en
instituciones tanto públicas como privadas. Por ejemplo, se evidencia cuando una
administración contrata a personas por medio de concursos. Estos permitirían reconocer
las competencias y los esfuerzos individuales.
En este sentido, la meritocracia suele ser catalogada como un camino para crear
una sociedad justa. Los logros personales se obtienen en función de los esfuerzos y las
capacidades individuales, pero no por riqueza, sexo, religión, etc. Sin embargo, este modelo
esconde una problemática que es pertinente tener en cuenta. Esto se traduce que debe darse
en un justo equilibrio, donde no debe haber cabida, sólo para que tuvieron oportunidades
desde el punto de vista económico y que pudieron optar una mejor educación, sino, que
tener mecanismos técnicos que permitan visualizar quienes son los que deben ocupar
cargos en relación a sus talentos, capacidades y por sobre todos de habilidades sociales y
trabajo en equipo.
¿Es posible que nuestra sociedad pueda dejar en el pasado la práctica del
nepotismo?, si bien ha habido intentos para superar esta práctica, que implica un acto de
corrupción. Todavía estamos al debe, desde nuestra perspectiva es necesario un cambio
cultural, como también de leyes que posibiliten un mayor control, y organismos que vigilen
buenas prácticas y relevar a aquellas instituciones que manejan buenas formas de selección
para ocupar estos cargos.
Argumentos
Nepotismo: Definiciones, peros y consecuencias.
El nepotismo “implica nombrar a miembros de la familia en cargos públicos.
(Holmes, 2012). Lo ubica dentro una categoría denominada “incorrecciones sociales” o
corrupción tradicional; en ella, señala que está acompañada del amiguismo o, lo que es
equivalente, contratar amigos y colegas en cargos.
Según el tema de Sexual Democracia, “Los Pitutos”, viene a reflejar este sistema
esta costumbre tan arraigada en nuestra sociedad chilena y que invade tanto el sector
particular, como público.
Por su parte, Julio Ríos Figueroa, define el nepotismo como “la práctica de apoyos o
concesiones a individuos relacionados con bienes o empleos públicos sobre la base de
parentesco y no de mérito” (Julio Ríos, 2018).El autor hace evidente la importancia de
hablar de mérito, dado que el nepotismo, constituye lo opuesto.
Desde nuestra mirada la meritocracia, viene a romper la hegemonía del nepotismo,
ya que, al realizar un proceso de selección, para ocupar un cargo, y con normas que regulen
este proceso; hace que quienes deban llegar a cabo la selección. Se basen en los
antecedentes académicos, experiencia y competencias, para ocupar la vacante. Un buen
intento en Chile es la Ley de Alta Dirección Pública, que regula y hace que este proceso de
selección sea más transparente.
Al revisar la literatura respecto del tema, nos encontramos con autores, que
visualizan consecuencias benéficas del nepotismo para las organizaciones. Por ejemplo:
señalan que al contratar a un familiar o amigo, hay una mayor lealtad y por ende memores
riegos. (Molfosky, 1998). Así mismo (Nelton , 1998), plantea que se darían relaciones de
mayor confianza, más estables y mayor compromiso a largo plazo.
Al analizar estas posturas, no lleva a preguntarnos, ¿Esta situación planteada por
estos autores servirá para el sector privado o también en el sector público?, ¿Cómo se
conjuga el ocupar un cargo público por ser pariente de quien dirige y que no tiene las
competencias para dicha función, con aquel funcionario, que lleva años en la institución y
que tiene las competencias y queda postergado?
Desde nuestra perspectiva una situación como la descrita, afectaría la convivencia y
generaría en su interior un clima de desconfianza y porque no decirlo de desmotivación, la
moral y la productividad, compromiso, y pueden implicar que las lealtades vayan en
sentido opuesto a los de la organización.
En el sector público, (escuelas) hemos observado que afecta la objetividad y
neutralidad de los funcionarios en la toma de decisiones. De esta forma los objetivos y
metas institucionales se ven minados, porque las redes familiares tienen sus propios
objetivos y que en muchas oportunidades, se exacerban y se sobreponen a los objetivos
generales y propios de la institución.
Los últimos presidentes de la republica han contribuido a que este concepto sea
instalado en esta esfera, ha hecho clic y poner en alerta a toda la ciudadanía en la
desconfianza, en la designación de familiares, ya que cada cargo hoy están asignados a
familiares, amigos. Esto a la luz de la ciudadanía, es nefasto para la credibilidad. No se
promueve el ocupar cargos por mérito educativo o habilidades para ejercer, dichos cargos,
sino el amiguismo; prevalece sobre las capacidades e idoneidad profesional para estar a
cargo de un puesto en el sector público y si eso le agregamos los favores políticos que se
pagan designando cargos e inventando otros, que no son necesarios.
El nepotismo, se ejerce muy significativamente, en la administración más directa en
las comunas, como son los alcaldes de turno. Éstos, han ejercido el nepotismo, desde las
elecciones del líder comunal. El exceso de personal en algunos departamentos, como son
salud y educación, han sido siempre la guarida de captación de amistades y familiares al
frente de estas reparticiones públicas en nuestra comuna hay varios ejemplos
Colegios donde ejercen el esposo como director y las esposas en cargos directos de
confianza, donde trabaja el padre, hijas y hermana de funcionario. Establecimientos, donde
el director trabaja con sus primas y esposos de familiares tías o primas y así suma y sigue,
la descripción anterior son hechos de nepotismos reales que al día hoy existen y trabajan sin
mayor problema.
Conclusión:
Creemos que con la modalidad de selección a través de la alta dirección, se puede elegir a los
profesionales más idóneos para el ejercio de cargos públicos, en educación los directores deben
ser elegidos bajo este instrumento válido y que está en funcionamiento en nuestro país.
No es posible dar señales de adjudicación bajo el prisma de nepotismo, en desmedro de las
capacidades de cada postulante.
Además al legislarse en la prohibición del nepotismo en nuestro país, contribuiría a
democratizar, fortaleciendo la igualdad del ingreso a los cargos públicos.
En el sector deberían estar los mejores profesionales que se preocupen de contribuir a
gobernar eficientemente y no incorporarse solo por ser amigos o familiares de algún
integrante del gobierno de turno.
Con el propósito de construir un estado más íntegro y transparente, tanto en la política
como en lo administrativo, existe un consenso sobre la necesidad de mejoras y establecer
normas claras que no permitan inhabilidades e incompatibilidades en el ejercicio de la
función pública. Desarrollar un sistema que potencie la carrera funcionaria, al mismo
tiempo fortalecer normas de ingreso. Definir instituciones responsables de la fiscalización
de procesos de selección para definir quiénes pueden ocupar cargos públicos.
La actual normativa, provee avances en esta materia, sin embargo, es imperativo avanzar
en ampliar su alcance y cumplimiento, de manera que allá una mayor transparencia y que
no continúe en el tiempo; el Nepotismo, amiguismo y clientelismo. Que son situaciones
sociales que horadan las instituciones, que traen como consecuencia la pérdida de confianza
la falta de compromiso de quienes integran la institución.
Integrantes -Pedro Mayolafquen Jara - Rigoberto Oliva Ojeda