Tranquinal® 0,5 mg
Comprimidos para uso oral o sublingual
VÍA ORAL O SUBLINGUAL
DESCRIPCIÓN
®
Tranquinal contiene alprazolam que es un análogo triazólico de la clase de las 1-4 benzodiacepinas, de alta
potencia y vida media corta.
El nombre químico del alprazolam es 8-cloro-1-metil-6-fenil-4H-s-triazol[4,3-alfa] [1,4] benzodiacepina.
Los comprimidos de administración oral/sublingual de Tranquinal® contienen 0.5 mg de alprazolam.
INDICACIONES
Tratamiento de estados de ansiedad generalizada y ansiedad asociada a síntomas de depresión y en el
tratamiento de trastornos por angustia con o sin agorafobia.
Las benzodiazepinas sólo están indicadas para el tratamiento de un trastorno intenso, que limita la actividad
del paciente o lo somete a una situación de estrés importante.
CONTRAINDICACIONES
Tranquinal® comprimidos está® contraindicado en pacientes con sensibilidad conocida a esta droga o a otras
benzodiacepinas. Tranquinal puede ser usado en pacientes con glaucoma de ángulo abierto que están
recibiendo terapia apropiada, pero está contraindicado en pacientes con glaucoma agudo de ángulo
estrecho, en la miastenia gravis, en pacientes con insuficiencia respiratoria descompensada, pacientes con
insuficiencia hepática grave y en el síndrome de apnea del sueño. La administración de Tranquinal® está
contraindicada junto a ketoconazol e itraconazol, debido a que estos fármacos deterioran significativamente
el metabolismo oxidativo mediado por el citocromo P450 3A (CYP 3A).
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS
En aquellos pacientes que presenten un estado depresivo asociado y que el mismo no se encuentre
adecuadamente tratado, las benzodiacepinas pueden incrementar el riesgo de manía, hipomanía y suicidio.
Se deberá prestar especial atención en aquellos pacientes con antecedentes suicidas o en aquellos que se
sospeche un potencial incremento del riesgo suicida.
Los adultos mayores o pacientes debilitados o con obesidad severa o insuficiencia hepática pueden requerir
dosis menores a las recomendadas debido a que poseen un mayor riesgo de presentar sobresedación o
ataxia.
Pacientes con insuficiencia respiratoria, EPOC severa pueden presentar mayor riesgo de efectos
secundarios especialmente depresión respiratoria, la literatura internacional reporta la ocurrencia de casos
fatales de forma excepcional.
Dependencia y reacciones de abstinencia, incluyendo crisis: ciertos efectos clínicos adversos son
atribuibles a dependencia física al alprazolam. Estos incluyen un espectro de síntomas de abstinencia; el más
importante, es la crisis convulsiva. Aún después del uso por un tiempo relativamente corto a las dosis
recomendadas para el tratamiento de la ansiedad transitoria y de la condición ansiosa (p. e. 0.75 a 4 mg/día)
hay algún riesgo de dependencia.
Los síntomas de abstinencia incluyen: percepción sensorial aumentada, concentración disminuida, disosmia,
toque del sensorio, parestesias, calambres, sobresaltos musculares, diarrea, visión borrosa, anorexia,
vómitos, sudoración, dolor de cabeza, alucinaciones y adelgazamiento. Otros síntomas tales como ansiedad
e insomnio se vieron frecuentemente durante la discontinuación, pero no podría determinarse si ellos fueron
debidos a recaída de la enfermedad, rebote o abstinencia.
Datos del control post-marketing sugieren que el riesgo de dependencia y su severidad parecen ser mayores
en pacientes tratados con dosis relativamente altas (por encima de 4 mg/día) y durante largos períodos (más
de 8 a 12 semanas). Para evitar, o bien disminuir, la intensidad de los síntomas de abstinencia se recomienda
realizar una retirada lenta y gradual del fármaco tras su empleo por períodos prolongados o dosis elevadas.
El riesgo de dependencia puede aumentar con la dosis y la duración del tratamiento, siendo, además, más
susceptibles aquellos pacientes con antecedentes de alcoholismo o abuso de sustancias ilegales.
En pacientes epiléticos o con bajo umbral convulsivo, o antecedentes de convulsiones, la retirada del fármaco
debe realizarse, también, de forma lenta y gradual.
Discontinuación del tratamiento: a causa del peligro de abstinencia debe evitarse la interrupción brusca del
tratamiento. En cualquier caso la reducción de la dosis debe intentarse bajo estrecha supervisión y debe ser
gradual. Si se desarrollan síntomas significativos de abstinencia, el esquema de dosificación previo debe
reinstituirse, y solamente después de la estabilización se intentará un esquema de discontinuación menos
rápido. En todos los pacientes la dosis debe reducirse lentamente (no más de 0.5 mg cada 3 días), con el
conocimiento de que algunos pacientes pueden requerir una discontinuación aún más gradual.
Carcinogénesis. Mutagénesis. Disminución de la fertilidad: no se observó ninguna evidencia de potencial
carcinogénico durante estudios de bioensayo con alprazolam en ratas a dosis por encima de 30 mg/kg/día
(150 veces más que la dosis humana diaria máxima recomendada de 10 mg/día) y en ratones a dosis por
encima de 10 mg/kg/día (50 veces más que la dosis humana diaria máxima recomendada).
Alprazolam no fue mutagénico en el test del micronúcleo en la rata a dosis por encima de 100 mg/kg, la cual es
500 veces el máximo de la dosis humana diaria recomendada de 10 mg/día.
Alprazolam no produjo disminución de la fertilidad en ratas a dosis por encima de 5 mg/kg/día, la cual es 25
veces más que el máximo de la dosis humana diaria recomendada de 10 mg/día.
Embarazo: categoría D (según la clasificación de drogas y embarazo de la FDA); riesgo fetal, utilizar como
último recurso. Se ha observado un aumento en el riesgo de malformaciones congénitas asociadas al
tratamiento con benzodiacepinas durante el primer trimestre del embarazo. Debido a que el uso de estos
fármacos raramente es cuestión de urgencia, deberá evitarse el empleo de alprazolam durante este lapso. Si
el producto se prescribe a una mujer que pudiera quedarse embarazada durante el tratamiento, se le
recomendaría, que a la hora de planificar un embarazo o de detectar que está embarazada, contacte con su
médico para proceder a la retirada del tratamiento.
Si, por razones médicas, se debe administrar alprazolam durante una fase tardía del embarazo, o a altas
dosis durante el parto, es previsible que el neonato pueda presentar hipotermia, hipotonía y depresión
respiratoria moderada. Los niños nacidos de madres que toman benzodiacepinas de forma crónica durante el
último período del embarazo pueden desarrollar dependencia física, pudiendo desencadenarse un síndrome
de abstinencia en el período postnatal.
Lactancia: contraindicado durante el período de lactancia.
Uso pediátrico: no se ha establecido la seguridad y efectividad del empleo de benzodiacepinas en niños y
adolescentes menores de 18 años de edad. Las benzodiacepinas pueden determinar hipersomnia, dificultad
de concentración y aprendizaje.
INTERACCIONES
Las benzodiacepinas, incluyendo alprazolam, producen efectos de depresión aditiva del SNC cuando son
administrados junto con otras medicaciones psicotrópicas, anticonvulsivos, antihistamínicos, opioides,
anestésicos, inhibidores de de la CYP3A4, etanol y otras drogas las cuales producen por sí mismas depresión
del SNC.
El estado de equilibrio de las concentraciones plasmáticas de imipramina y desipramina experimenta un
incremento por la administración simultánea con Tranquinal® comprimidos en dosis por encima de 4 mg/día.
Se desconoce el significado clínico de estos cambios.
Las interacciones farmacocinéticas de las benzodiacepinas con otras drogas han sido comunicadas. Por
ejemplo, el “clearance” de alprazolam y otras benzodiacepinas puede ser retardado por la coadministración
con cimetidina y/o anticonceptivos orales. El significado clínico de estas interacciones no es claro.
REACCIONES ADVERSAS ®
Los efectos adversos de Tranquinal se observan generalmente al comienzo de la terapia y desaparecen
usualmente al continuar la medicación. En el paciente usual, los más frecuentes efectos colaterales
probablemente sean una extensión de la actividad farmacológica de alprazolam, por ejemplo somnolencia o
embotamiento. Otros síntomas son: depresión, cefalea, confusión, insomnio, nerviosismo, síncope, vértigo,
acatisia, cansancio, sueño, boca seca, alteraciones del apetito (incremento o anorexia), constipación,
diarreas, náuseas, vómitos, sialorrea, xerostomía, taquicardia, palpitaciones, hipotensión, visión borrosa,
rigidez muscular, temblor, dermatitis, alergia, congestión nasal, ganancia o pérdida de peso. Otros síntomas
menos comunes por el uso de benzodiacepinas son: distonía, irritabilidad, dificultad de concentración y
aprendizaje, amnesia transitoria o disminución de la memoria, pérdida de coordinación, fatiga, crisis,
sedación, tartamudeo, ictericia, debilidad muscular, prurito, diplopía, disartria, cambios en la libido,
irregularidades menstruales, incontinencia y retención urinarias.
Otros síntomas menos frecuentes por el uso de Tranquinal® son: alucinaciones, despersonalización,
alteraciones del gusto, hiperbilirrubinemia, elevación de las enzimas hepáticas e ictericia, síndrome de
Stevens-Johnson.
Hay también comunicaciones de®crisis convulsivas por abstinencia por el descenso rápido de la dosis o la
interrupción brusca de Tranquinal (ver Precauciones y Advertencias).
Como con todas las benzodiacepinas, reacciones paradojales tales como estimulación, espasticidad
muscular aumentada, trastornos del sueño, alucinaciones y otros efectos adversos sobre la conducta, tales
como agitación, ira, irritabilidad y conducta agresiva u hostil se han comunicado raramente. En muchas de las
comunicaciones espontáneas de casos de efectos adversos sobre el comportamiento, los pacientes estaban
recibiendo otras drogas con actividad sobre el SNC simultáneamente y/o se les describía como teniendo
condiciones psiquiátricas subyacentes. Si alguno de estos eventos ocurre, alprazolam debe ser
discontinuado. Hay estudios que sugieren que los pacientes que tienen la condición de personalidad límite,
historia previa de conducta violenta o agresiva, abuso de alcohol o fármacos pueden tener mayor riesgo para
esa eventualidad. Casos de irritabilidad, hostilidad y pensamientos intrusivos han sido comunicados durante
la interrupción de alprazolam en pacientes®
con condición de stress post-traumática.
Cuando el tratamiento con Tranquinal es prolongado, recuento periódico de glóbulos, análisis de orina y
química sanguínea, son aconsejables. Algunas de esas anormalidades se consideraron de significado
fisiológico.
Cambios menores en el EEG, usualmente
®
una actividad rápida de bajo voltaje se han observado en pacientes
durante la terapia con Tranquinal y son de significado desconocido.
Sobredosis: las manifestaciones de sobredosis de alprazolam incluyen somnolencia, confusión, deterioro
de la coordinación, reflejos disminuidos y coma. La muerte ha sido comunicada en asociación con la
sobredosis de alprazolam por sí misma, como con otras benzodiacepinas. Además se han comunicado
decesos en pacientes con sobredosis de una sola benzodiacepina, incluyendo alprazolam en combinación
con alcohol, los niveles de alcohol vistos en alguno de estos pacientes han sido más bajos que el usualmente
asociado con la mortalidad inducida por alcohol.
La DL50 aguda por ingesta en la rata es 331 a 2171 mg/kg. Otros experimentos en animales han indicado que
el colapso cardiopulmonar puede ocurrir siguiendo a dosis masivas intravenosas de alprazolam (por encima
de 195 mg/kg; 975 veces mayor que la dosis máxima recomendada diariamente para el hombre de 10
mg/día). Los animales pueden ser resucitados con ventilación mecánica positiva e infusión intravenosa de
bitartrato de norepinefrina. Experimentos en animales han sugerido que la diuresis forzada o la hemodiálisis
son probablemente de poco valor para tratar la sobredosis.
Tratamiento general de la sobredosis: comunicaciones de sobredosis con alprazolam comprimidos son
limitadas. Como en todos los casos de sobredosis de drogas, debe realizarse un monitoreo de la respiración,
la frecuencia del pulso y la presión arterial.
Deben emplearse medidas generales de sostén junto a un inmediato lavado gástrico. Deben administrarse
fluidos intravenosos y mantener una vía aérea adecuada. Si se produce hipotensión, se puede combatir con el
uso de vasopresores. La diálisis es de valor limitado. Como con el manejo de la sobredosis intencional con
cualquier droga, debe ser tenido en cuenta que pueden haber sido ingeridos agentes múltiples.
El flumazenil, antagonista específico del receptor de las benzodiacepinas, está indicado para contrarrestar en
forma parcial o completa los efectos sedantes de las benzodiacepinas y puede ser usado en las situaciones
en que una sobredosis de benzodiacepina es conocida o sospechada. Previo a la administración de
flumazenil, deben instituirse necesariamente medidas para asegurar la vía aérea, la ventilación y el acceso
intravenoso. El flumazenil es un recurso más, pero no un sustituto para el manejo apropiado de la sobredosis
de benzodiacepinas. Los pacientes tratados con flumazenil deben ser monitoreados por re-sedación,
depresión respiratoria y otros efectos residuales de las benzodiacepinas por un período apropiado después
del tratamiento. El prescriptor debe estar enterado del riesgo de crisis en asociación con el tratamiento con
flumazenil, particularmente en los usuarios de benzodiacepina durante largos períodos y en la sobredosis con
antidepresivos cíclicos.
POSOLOGÍA Y ADMINISTRACIÓN
La dosis debe ser individualizada para el máximo beneficio. Mientras las dosis usuales diarias que se dan más
abajo responden a las necesidades de la mayoría de los pacientes, habrá algunos que requerirán dosis más
altas. En dichos casos, la dosis debe ser aumentada con precaución para evitar efectos adversos.
En adultos mayores, o en presencia de enfermedades debilitantes, debe comenzarse con dosis inferiores a la
habitualmente impartida dos o tres veces por día. Esta puede ser incrementada gradualmente si es necesario
y si es tolerada.
El tratamiento debe iniciarse con una dosis de 0.25 a 0.5 mg dada hasta 3 veces al día. La dosis puede ser
aumentada hasta alcanzar un máximo efecto terapéutico, a intervalos de 3 a 4 días. Siempre se debe emplear
la menor dosis efectiva posible y reevaluar la necesidad de tratamiento continuado con frecuencia. El riesgo
de dependencia puede aumentar con la dosis y la duración del tratamiento.
En pacientes añosos, en aquellos con una hepatopatía avanzada o en pacientes con enfermedad debilitante,
la dosis usual de comienzo, es de 0.25 mg repartida en 2 ó 3 tomas diarias. Esta puede ser gradualmente
aumentada si se necesita y es tolerada. El anciano puede ser especialmente sensible a los efectos de la
benzodiacepina. Si ocurren efectos colaterales a la dosis de comienzo recomendada, debe descenderse la
misma.
La dosis puede aumentarse hasta que una respuesta terapéutica aceptable es alcanzada, hasta que se
produzca intolerancia, o sea obtenida la dosis máxima recomendada.
La vía sublingual puede ser una alternativa útil en los pacientes con necesidad de conseguir el efecto
ansiolítico de forma rápida o en quienes no pueden tragar o no tienen acceso a líquidos en el momento de la
administración del producto.
PRESENTACIÓN
Tranquinal® 0.5 mg oral/sublingual: envase conteniendo 20 comprimidos.
Los comprimidos de Tranquinal® 0.5mg contienen aspartamo en su formulación lo cual puede ser perjudicial
para pacientes con fenilcetonuria.
MEDICAMENTO CONTROLADO
No deje ningún medicamento al alcance de los niños.
En caso de intoxicación llamar al C.I.A.T. (Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico) Hosp. de
Clínicas . Avda. Italia s/n Tel.: 1722
BP17125-0521
www.gramonbago.com.uy
E-mail: [email protected]
Gramón Bagó de Uruguay S.A. Servicio de atención al consumidor:
Av. J. Suárez 3359 - Montevideo 0800 1856