DISCURSO “20 DE JUNIO, DÍA DE LA BANDERA”
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nació en Buenos Aires
el 3 de junio de 1770.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en la proximidad de su
domicilio y en 1786 embarcó rumbo a España para cursar sus estudios
universitarios. Estudió leyes y se recibió de Abogado.
En 1974 regresa al país y en los años siguientes participa en varios hechos
históricos. Estuvo presente en el conflicto bélico de las invasiones inglesas
a Buenos Aires y se unió al regimiento de Patricios con el cargo de
sargento mayor. Se instruyó en tácticas militares y en el empleo de armas,
así como también de estrategias de guerra.
En 1810 participó como vocal de la primera junta de gobierno y fue un
actor clave de la revolución de mayo.
A principios de 1812, fue enviado a Rosario al mando del Regimiento de
Patricios, donde instaló las baterías Libertad e Independencia. el 27 de
febrero de 1812 crea el símbolo patrio por excelencia, nuestra gloriosa
bandera nacional la cual enarboló a orillas del Rio Paraná por primera vez.
En ese acto solenme, Belgrano es nombrado Jefe del Ejército del Norte
con el cual logra las victorias en Tucumán un 24 de septiembre de 1812 y
Salta en 1813 contra el batallón realista español.
Tras las caídas en Vilcapugio y Ayohuma, El Ejercito del Norte retrocede
hasta Jujuy y en Tucumán entrega el mando al Gral San Martin.
También desarrolló la tesis de una monarquía constitucional en las
sesiones secretas del Congreso de Tucumán, proponiendo a un
descendiente de los incas como candidato al trono. Su insistencia influyó
para que el Congreso declarase la independencia unos pocos días después,
el 9 de julio de 1816.
Años más tarde, en 1820, nuestro héroe regresa enfermo a Buenos aires y
muere un 20 de junio.
Pero, como solo muere quien es olvidado, nuestro prócer sigue siendo
recordado por millones de argentinos cada año, quienes le rinden
homenajes y agradecimientos. Desde nuestro lugar, sigamos el ejemplo de
Belgrano y amemos a nuestra patria, demostrándole que su sacrificio y
empeño valieron la libertad que hoy tenemos. Nada más, muchas gracias.