República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior.
Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos”
Escuela de Medicina “Dr. José Gregorio Hernández”
Núcleo-Monagas
Catedra: Antropología
ANTROPOLOGIA
TUTOR DE LA ASIGNATURA: INTEGRANTES:
Carlos J. Rivas. Br. Alfonzo Andrés. 31.272.458
Br. Almendras Fernanda. 31.235.858.
Br. Astor Isabella. 31.451.005.
Br. Cedeño Gabriela. 31.516.267.
Br. Figueroa Karla. 32.091.417.
Br. González Valeria. 32.505.823.
Br. Lambertino Nicole. 32.488.482.
Br. Mata Ednerys. 31.258.185.
Br. Núñez Gisselle. 31.445.876.
Br. Ríos Francia. 32.760.487.
Br. Risques Stefany. 32.574.937.
“MARZO, 2023”
INDICE.
LA CULTURA COMO OBJETO DE LA ANTROPOLOGÍA.....................................................2
LA DIVERSIDAD Y HOMOGENEIDAD CULTURAL................................................................5
CARÁCTER MATERIAL SIMBÓLICO DE LOS FENÓMENOS DE LA CULTURA.............6
CULTURA E INCONSCIENTE COLECTIVO..............................................................................7
LA CULTURA COMO OBJETO DE LA ANTROPOLOGÍA
La antropología cultural es una de las áreas más grandes de la antropología y se enfoca
en el estudio de la cultura y sus variaciones. Utiliza la información recolectada a través de
la antropología, la etnografía, la etnología, las lenguas, el folklore y demás elementos que
permitan describir y analizar las diferentes culturas de los pueblos del mundo. Dentro de
esta rama de la antropología se observa al ser humano como un miembro de la sociedad
y elemento creador de la historia y la cultura a lo largo del tiempo. Hace énfasis en el
modo de vida de las personas y las coloca dentro de una amplia perspectiva para la
comparación entre los diversos grupos humanos existentes es decir, tiene el concepto de
que los seres humanos somos seres sociales lo cual hace que vivamos en grupos. En
estos grupos, en los que varios individuos tienen contacto, se comparten las visiones
individuales de cada uno, lo cual viene representado en su forma de comportarse y de
pensar. Esto, una vez compartidos y asimilados de forma conjunta por el grupo en su
totalidad, conforman la cultura.
La cultura es el factor que establece el cómo se desenvuelve la forma de vida de una
persona dentro de una sociedad. Es el conocimiento que el ser humano posee acerca de
cómo debe vivir su propia vida dentro de su contexto social.
¿Qué entiende la antropología por cultura?
A diferencia del concepto mayormente extendido en la cultura popular, los antropólogos
entienden el concepto de cultura más allá de la esfera del arte y el ocio.
La cultura, antropológicamente hablando, supone un concepto mucho más amplio. De
hecho, este concepto se ha ido volviendo cada vez más complejo gracias a los hallazgos
que se han hecho en campos como la primatología, la biología, la neurociencia y otras
ciencias relacionadas con la naturaleza, dado que la antropología no únicamente se nutre
de conceptos procedentes de las ciencias sociales y humanas.
Historia
De entre los primeros en sentir curiosidad por las gentes de otras culturas tenemos a los
griegos. Entre ellos podemos destacar la figura de Heródoto (484-425 a.C), quien estudió
sobre otros pueblos tales como los egipcios y los escitas, un pueblo euroasiático.
Varios siglos después, en la Edad Media hubo cierto atrevimiento a explorar más allá de
Europa. Uno de los casos más llamativos son las expediciones del italiano Marco Polo,
quien sirvió de nexo entre la cultura occidental con las asiáticas. En sus escritos describió
infinidad de pueblos del extremo oriente, aunque no sin dejar de lado su propia visión del
mundo.
Sin embargo, es a partir del siglo XV en el que se da el auténtico auge por la exploración,
tanto hacia el nuevo continente para los europeos, América, como para civilizaciones tan
antiguas y a la vez tan desconocidas como Catay, actual China, o Cipango, actual Japón.
Estos exploradores, pese a sus grandes conocimientos del mundo, no eran expertos
antropólogos (disciplina que todavía no existía) y no podían apartar de su mente el
indudable sesgo que tenían en su percepción del mundo.
Los inicios de la antropología se sitúan entre el siglo XVIII y mediados del siglo XIX. Las
diversas revoluciones desde el punto de vista político e intelectual promovieron que se
cuestionasen las leyes religiosas y otros temas complejos, algo que antes hubiese sido
prohibido.
Es así como durante el siglo XIX creció el interés por estudiar los orígenes de la
humanidad, las especies y más. La antropología creció a partir de diferentes estudios
como las razas humanas, la historia de los pueblos, las clasificaciones del lenguaje, la
anatomía del cuerpo, las diferencias entre sociedades y demás ámbitos relacionados con
el ser humano.
Uno de los puntos que marcó el impulso de la antropología como ciencia fue el concepto
de la evolución. Debido a los diversos cambios o progresos de las sociedades, la
evolución ayudó a definir una forma de estudio lineal de la historia dentro de la
antropología cultural.
Los grupos humanos se pueden desarrollar o pasar de estructuras simples a otras más
complejas, en diferentes espacios y en ritmos distintos. Pero toda esta sucesión de
hechos posee una estructura lineal que la teoría del evolucionismo ayudó a vislumbrar. El
evolucionismo habla de los cambios graduales que se generan en los seres humanos a
partir de sus antecesores.
Durante el siglo XX
Con la entrada del siglo XX se comenzó a tener en cuenta las diferentes circunstancias en
las que una sociedad se desarrolla, para así comprender las variedades y los elementos
que las diferenciaban de otras.
La historia, el contexto social, las formas de producción, el contacto con otras
civilizaciones, el entorno y demás elementos comenzaron a ser analizados en el estudio
de la antropología cultural.
Es así como se observó que cada cultura posee un desarrollo particular, sin embargo,
puede estar influenciado por el entorno geográfico y social en el que se encuentre.
Contribuciones importantes al desarrollo de la ciencia.
Franz Boas (1858-1942), antropólogo de origen alemán y pionero de la antropología
moderna, es reconocido dentro del área como fundador de la Escuela de Historia de la
Cultura en Estados Unidos, la cual tuvo una importante influencia en el campo de la
antropología cultural a lo largo del siglo XX en este país.
Boas incentivó a muchos de sus alumnos a realizar sus estudios y búsquedas de
evidencias del comportamiento humano dentro de su entorno cotidiano para así poder
registrar hechos observables. Es así como se apartó de la tendencia de los que se
basaban en el evolucionismo y que solo estudiaban hechos ya seleccionados.
Por otra parte, Marcel Mauss (1872-1950) sociólogo francés, fundó el Instituto de
Etnología de la Universidad de París. Fue otro gran influyente dentro de la comunidad
académica, tanto para los antropólogos como para los sociólogos. Optaba por el estudio
de la sociedad como un sistema y también intentó vincular la cultura y las personas dentro
de su enfoque.
Método de investigación.
Es otro método de investigación implementado para estudiar las culturas de la
humanidad. Incluye dentro de sus primeros procedimientos, realizar una observación
participante en la cual el investigador obtiene de primera mano información sobre el grupo
étnico que es objeto de su estudio.
Posteriormente, se recurre al análisis de datos obtenidos a través de instrumentos como
entrevistas, grabaciones, discursos o interacciones reales. Es importante que los datos
hayan sido recogidos de forma naturalísticas, es decir, sin haber sido planificados.
El análisis se realiza a través de la interpretación, utilizando como referencia un contexto
sociocultural más amplio o el contexto internacional.
Debemos saber que la observación participante no es un método exclusivamente
antropológico. También está presente en otras disciplinas, tales como la psicología,
sociología, geografía humana, ciencias políticas, entre otras. Lo que sí es destacable de
este método es que la antropología cultural lo ha transformado en el pilar fundamental de
su identidad como ciencia humana.
Objetivo de estudio.
La antropología cultural tiene como objetivo el estudio de las diferentes culturas que
pueden existir en el mundo. Gracias al entendimiento de cada una de ellas es posible
diferenciarlas y comprender sus orígenes, las formas en las que funcionan y cómo se
desenvuelve la vida social dentro de diferentes territorios.
Dentro de los elementos culturales que se estudian se pueden mencionar las artes, la
religión, la economía, la política, el lenguaje, las tradiciones, los ecosistemas, las
relaciones entre razas, los modos de subsistencia y factores históricos como las guerras,
el colonialismo, las estructuras de Estado y más.
El tratar de comprender cómo son otras culturas y qué características las definen es algo
que se ha hecho a lo largo de toda la historia. Sin embargo, la forma en que se hacía
antaño era bastante poco rigurosa, además de que más que un interés en averiguar cómo
son otros grupos étnicos la verdadera razón, en muchas ocasiones, estaba en la de
‘demostrar’ cuán superior era la cultura propia en comparación con otras
LA DIVERSIDAD Y HOMOGENEIDAD CULTURAL.
Antes de definir la diversidad cultural debemos tener conocimiento de que es la
diversidad. La diversidad es la existencia de cosas variadas y distintas entre sí dentro de
un determinado ámbito o espacio. El término proviene del idioma latín, del vocablo
“diversitas”, y refiere a aquello que es diverso, variado, múltiple, dispar o diferente.
El concepto de diversidad es aplicable en muchos ámbitos y hace alusión a las diferencias
que puede haber entre personas, animales, grupos, cosas, opiniones, elecciones, entre
muchas otras. Dentro de los seres humanos existe la diversidad cultural, étnica, sexual,
lingüística, ideológica, religiosa, entre otras.
Ya planteado que es la diversidad debemos preguntarnos
¿Qué es la diversidad cultural?
Se considera la diversidad cultural como parte de un marco social democrático y de
relaciones entre distintas culturas. La diversidad cultural se manifiesta no solo a través de
las diversas formas en las que se expresa el patrimonio cultural de la humanidad, sino
también a través de los distintos modos de creación artística, producción, distribución y
difusión.
A través de la diversidad cultural se pueden apreciar las diferentes expresiones culturales
propias de un pueblo como país o región que, a su vez, ha sido modificada o afectadas
por las expresiones culturales provenientes de otros territorios gracias a diversos factores.
Por ello se puede afirmar que la diversidad cultural posee la cualidad de aceptar y
compartir, de manera recíproca, característica propias de una u otra cultura en un espacio
geográfico en particular.
La diversidad cultural plantea varias problemáticas, La Comisión Mundial subrayo que la
diferencia cultural desencadena conflictos violentos “solo cuando es movilizada y
manipulada con este fin” produciendo resultados que van desde la exclusión social y la
violencia contra la mujer.
Según la UNESCO, la diversidad cultural posee un papel fundamental en el dialogo
intercultural para lograr la paz y el desarrollo sostenible, así como su valía económica.
Homogeneidad.
Homogéneo es aquello que pertenece o que está relacionado a un mismo género. El
término procede del latín homogenĕus, aunque su origen más remoto nos lleva a la
lengua griega.
Homogeneidad cultural.
Una cultura homogénea es una sociedad en la que todos sus individuos comparten tanto
una misma etnicidad racial, como una misma lengua y una serie de creencias y comunes
o muy similares. Se trata de una sociedad donde sus miembros comparten una cultura,
costumbres y modo de pensar. A diferencia de la diversidad cultural, cuando hablamos
homogeneidad cultural nos referimos a una sociedad que tiene toda una cultura en
común.
CARÁCTER MATERIAL SIMBÓLICO DE LOS FENÓMENOS DE LA
CULTURA.
Los fenómenos culturales siempre están insertos en relaciones de poder y de conflicto;
además las formas simbólicas se producen, transmiten y reciben, siempre, en contextos
sociales estructurados y con una historia particular. Por lo anterior, la concepción
estructural de la cultura enfatiza tanto los aspectos de carácter simbólico de los
fenómenos culturales, como el hecho de que tales fenómenos se inserten siempre en
contextos sociales estructurados y con una historia particular.
Los fenómenos culturales son, así, comprendidos como formas simbólicas en contextos
estructurados; y el análisis cultural como el estudio de la constitución significativa y la
contextualización social de las formas simbólicas. Y es importante recordar que los
fenómenos culturales son significativos tanto para los actores involucrados, como para los
analistas. Las formas simbólicas son recibidas por individuos que se sitúan en contextos
sociohistóricos específicos, y las características sociales de estos contextos moldean las
maneras en que son recibidas, comprendidas y valoradas por ellos.
El proceso de recepción no es un proceso pasivo de asimilación; es más bien un proceso
creativo de interpretación y valoración, en el cual el significado de una forma simbólica se
construye y reconstruye activamente. Los individuos no absorben con pasividad las
formas simbólicas, sino que les dan un sentido activo y creador, y en consecuencia
producen un significado en el proceso mismo de recepción. Al recibir o interpretar las
formas simbólicas, los individuos se sirven de los recursos, las reglas y los esquemas que
están a su disposición. De aquí que las maneras en que se comprenden las formas
simbólicas y las maneras en que se valoran y evalúan, puedan diferir de un individuo a
otro según las posiciones que éstos ocupen en campos o instituciones estructurados
socialmente.
Los objetos son la dimensión material de la cultura. A través de ellos, y especialmente en
la manera en que son puestos en práctica se hacen visibles las normas, los valores y
actitudes de la sociedad. La cultura es un carácter material y simbólico de los fenómenos
de la cultura y los objetos están estrechamente relacionados y una de las maneras en las
que las categorías culturales pueden ser comprobadas, es a través de los objetos
materiales de una cultura.
En el marco de la estética del consumo, el concepto de cultura material define un conjunto
de objetos en los que se materializan los hábitos (comportamientos, actividades, saberes,
recursos, significados y formas de valoración) de un grupo social. Son finalmente los
objetos que llevados a la práctica materializan lo que las personas son, hacen, creen y
piensan. Para facilitar un análisis de las formas en que se materializa la cultura vale la
pena distinguir tres categorías de la cultura material: la espacial, que nos recuerda que los
lugares se configuran como contextos a partir de los objetos que pueblan un espacio, y a
partir de los cuales es posible diferenciar entre entornos, públicos, privados o laborales; la
personal, que está determinada por los objetos que tiene y usa una persona; y la acción,
determinada por la relación que existe entre una actividad determinada y el conjunto de
objetos necesarios para desarrollarla. Los objetos (en su sentido más amplio y general)
reflejan bajo la óptica de la estética del consumo las formas en que se materializa la
cultura cuando es llevada a la práctica por la sociedad, son elementos que encierran
además de la materialidad de la información cultural, la trama de significados, actividades
y comportamientos que la constituyen.
Se puede observar como la evolución del hombre es una evolución que se exterioriza en
formas artificiales, es decir, en objetos que al representar extensiones del cuerpo y sus
funciones permiten al ser humano mantener la vida, esto es sobrevivir como individuo y
evolucionar como especie, por medios que van más allá de lo biológico y que trascienden
la naturaleza: son la cultura, a través de los cuales se desarrolla una vida post-biológica:
la vida social. Es esta memoria exterior la que se convierte en soporte de la memoria
humana, a la vez que en el medio de transmisión de su cultura: del conjunto de
informaciones que le resultan indispensables para poder vivir normalmente.
En resumen, los objetos son una materialización de lo que los humanos hacen para
sobrevivir, no sólo en un sentido funcional o pragmático, sino también desde un punto de
vista cognitivo, afectivo, simbólico o emotivo.
CULTURA E INCONSCIENTE COLECTIVO
Para que podamos entender lo que es el inconsciente colectivo y su relación con la
cultura debemos saber que es la inconsciencia.
La inconsciencia es una cualidad o estado mental que afecta a una persona. El
inconsciente es un concepto muy utilizado en el campo de la psicología. Se utiliza cuando
una persona desarrolla comportamientos que pasan inadvertidos, incluso, para la propia
persona. Es decir, estas acciones no dependen de la voluntad del individuo.
Hablar sobre el inconsciente, o estado de inconsciencia, no es una tarea sencilla. Y es
que hablamos de un término que se refiere a aquello que sucede a nivel mental, pero que
pasa desapercibido para el propio sujeto, que no es consciente, nunca mejor dicho, de
ello. En el campo de la psicología, así como en los distintos tipos de psicología que la
componen, utilizan mucho este término.
Para hacernos una idea, imaginemos cuando una persona nos toca la cara, o tiene
intención de hacerlo, y, de forma inconsciente, cerramos los ojos. Nuestro cerebro, al ver
la amenaza, se encargó de ordenar a los ojos que se cerrasen, sin necesidad de
plantearnos la acción a realizar.
El ser humano realiza acciones o comportamientos conscientes o inconscientes. En los
primeros está presente, toma conciencia de lo que está realizando o lo ha planificado
previamente para ejecutarlo.
Cuando se habla de comportamientos inconscientes, la persona los ejecuta de manera
automática sin darse cuenta de que están sucediendo. Por ejemplo, cuando estamos
respirando.
En otras ocasiones, este término está haciendo referencia a aquella persona que actúa de
forma imprudente, sin medir las consecuencias de sus actos, así como el riesgo de los
mismos. También, hace referencia a aquella persona que ha perdido el conocimiento y,
por ende, no puede percibir aquello que le rodea.
¿Cómo funciona el inconsciente?
Así pues, el inconsciente funciona de la siguiente forma: • El inconsciente graba y guarda
cada detalle referente a las situaciones que vivimos diariamente. Es como el disco duro
de un ordenador, donde queda todo almacenado.
• Los pensamientos, las sensaciones, las emociones o las experiencias se guardan en el
inconsciente. Y todo ello, sin que el sujeto lo sepa.
• Esa información que queda registrada sirve de base para que nuestra mente pueda
reaccionar ante determinadas situaciones. Por ejemplo, si con la información registrada
en el inconsciente nuestra mente evalúa que una situación es peligrosa, se activarán los
mecanismos necesarios para actuar en consecuencia. Recordemos el caso de los ojos,
descrito anteriormente.
• La mente no distingue de sí algo es real o no. Por ejemplo, cuando imaginamos una
situación desagradable se reviven sentimientos y recuerdos similares a los que ocurrieron
en ese momento.
• El inconsciente no hace juicios de valor y está siempre conectado con el presente.
• El inconsciente se identifica con el yo, no con lo que le ocurre a los demás, sino con las
experiencias que vive uno mismo.
Sigmund Freud, médico neurólogo, es considerado el padre del psicoanálisis. A Freud, así
como sus teorías, se ha estudiado a lo largo de los años y siguen vigentes.
Durante su trayectoria, se encargó de investigar y explorar la mente de sus pacientes,
incluida la de su hija Anna Freud.
Según Freud, sus pacientes eran víctimas de sus recuerdos, especialmente en referencia
al tema sexual y que estos estaban en el subconsciente.
Fue muy criticado por ello por parte de profesionales del sector, a la vez que empezó a
elaborar sus teorías sobre los sueños con relación al psicoanálisis.
«Es el círculo más grande que incluye, dentro de sí, el círculo más pequeño del
consciente; todo consciente tiene su paso preliminar en el inconsciente, mientras que el
inconsciente puede detenerse con este paso y todavía reclamar el pleno valor como
actividad psíquica”, relató Freud.
Con estas palabras definía, Sigmund Freud, el inconsciente. Haciendo referencia a su
teoría, plantea el inconsciente como una composición de elementos racionales y
emocionales que están reprimidos porque son un problema para la mente consciente.
Ahora podemos definir mejor al inconsciente colectivo. El inconsciente colectivo es
aquello que se encuentra más allá de la consciencia de los seres humanos, pero que al
mismo tiempo es común a la experiencia que tienen estos. Fue introducido por Carl Jung,
artífice de la psicología analítica. Es decir, para Jung, el inconsciente colectivo es aquello
que se encuentra en el inconsciente y que es común entre los seres humanos.
No habla de inconsciente individual, sino que se centra en el aspecto colectivo. Para Jung
este concepto está conectado con todo lo que le ha ocurrido al ser humano en el pasado y
se ha transmitido a lo largo de los años a las distintas generaciones.