El terror de Sexto “B”
Capítulo I: Frida. Primero empezamos esta lectura con un chico llamado
Santiago, que regresaba de vacaciones después de pasar las mejores de su
vida, como todos los años, el principio era aburridor, siempre la misma
pregunta, “¿Qué hiciste en tus vacaciones? “, Santiago ya tenía la respuesta.
Casi un mes antes de terminar las vacaciones, Santiago conoció una bella chica
sueca proveniente de Estocolmo (capital de Suecia) llamada Frida, que era
amiga de sus primas y venia de vacaciones, al principio Santiago era tímido con
ella, pero después fue aflojando su confianza hasta el punto de pasar de una
amistas, a un noviazgo, Santiago era el más feliz del mundo, salía todos los días
con ella, paseaban en el muelle y un día se besaron, él no sabía besar pero
mintió para no sentirse un inmaduro, las vacaciones llegaron a su fin, Santiago
se tenía que despedir de Frida, y por primera vez en las vacaciones, sus primas
lo dejaron estar a solas con él, el casi llorando, no lo hizo por pena, se despidió,
comenzaron las clases, el lloraba por ella cada noche que mojaba la almohada
de tanto llorar... Levanta la cabeza del cuaderno, terminando de contar que
hizo en sus vacaciones, con la mirada del profesor apuntándolo le pregunta
“¿Santiago que hiciste en tus vacaciones? “, contestó: “Nada interesante
profesor, solo salir a montar bicicleta, comer, dormir y molestar todo el día”.
Capitulo III El día que no hubo clase Era domingo en la tarde,
casi noche, y Guillermo no había hecho las tareas, él pensaba hacerlas el
viernes, pero su amigo lo invito a montar cicla, dijo que las haría el sábado, el
sábado lo invitaron a una fiesta, dijo el domingo en la mañana, pero en la
mañana se despertó tarde, El decidió mirar una rato televisión donde miro un
mago, decidió replicar el truco que él había hecho, pero no le resultó, fatigado
de tanto ver televisión y a punto de desplomarse del sueño pensó en
preguntarle a su amigo sobre la tarea por si lo pasaban al tablero, sin más,
durmió, a la mañana siguiente, Guillermo se levantó tarde, su madre
gritándole le advirtió que si perdía el autobús, total, ella lo iba a llevar en el
carro, Guillermo se alistó como pudo, salió casi desnudo, corrió pero el
autobús no alcanzó, volvió a su casa, siendo guiado por una mirada de una
madre enfurecida y decepcionada, prendió el carro y se fueron al colegio, el
trancón que había en ese momento era descomunal, tanto que de un
momento a otro el carro se averió, la madre estresada no tuvo sin más que
esperar a que le ayudasen o arreglarlo ella misma, a Guillermo se le ocurrió la
idea de replicar el truco del mago pero con el carro, y de un momento a otro el
carro encendió, lo lograron, su madre fue a toda velocidad finalmente llegando
al portón del colegio, Guillermo entro, asustado, puesto que llego tarde y
todos lo mirarían raro, recorrió los pasillos vacíos, y sin más llego a su salón,
con el miedo de llegar a clase, tratando de inventar una excusa valida, decidió
tocar la puerta y abrirla, viendo que en el salón no había ni una sola alma, no
habían profesores, ni alumnos “ESE DIA NO HABIA CLASES”.
Capitulo III: UN ARBOL TERMINANTEMENTE
PROHIBIDO
Masticar chicle está literalmente prohibido en el manual de convivencia por
ser el enemigo número uno de los profesores. Sin embargo, los alumnos de
Quinto A rompen las normas y se dedican en desproporcionada e insólito
deseo reprimido de masticar chicle y enterrar los residuos en el jardín de la
escuela, de esto nace un árbol raro y extraño, el cual después de unos años se
convirtió en el árbol más grande del mundo, tanto que llenaba los salones de
primaria de sus raíces, haciendo que tengan clases de vez en cuando, y si las
tenían eran al aire libre, algunos empezaron a sospechar sobre el árbol, que si
era de chicle, o de que era, finalmente, el rector decidió reconstruir un colegio
campestre alrededor del árbol, ellos, o al menos el, pensaba que si los
descubrían, les caería un castigo severo.
Capitulo IV: El terror de Sexto “B”
Un niño llamado Sergio, que es indisciplinado, y tiene matricula condicional y
está a punto de perder el año, este le hace broma su profesor debido a que el
profesor porque lo saco de clase por chistosito y por no hacer la tarea, este sin
más que hacer se metió en la sala de elementos didácticos que utilizaban los
profesores, después de estar un rato allí, vio que un esqueleto de allí era una
especie de marioneta, este espero el momento perfecto para sentarla en un
puesto al frente de una ventana que daba hacia el salón donde el profesor
porque daba clases, el profesor termino la lectura y este pregunta que si tienen
preguntas, Sergio, levanta la mano del esqueleto, el profesor porque ve esto, y
pregunta de nuevo si tienen preguntas, de nuevo Sergio levanto la mano del
esqueleto, y el profesor asustado, dijo que daba el resto de la clase libre,
Sergio al darse cuenta de esto asentó a esto con una despedida por parte del
esqueleto, el profesor porque el resto de la jornada no dio clases, tampoco el
resto de días, a las semanas, comunicaron que el profesor estaba muy
enfermo, Sergio al enterarse, se arrepintió de lo que le había hecho.
Capitulo IV: Martes a la quinta hora o la clase de
gimnasia
Juliana era una niña gorda, lenta y pesada, por esto los martes al mediodía los
odiaba, ya que le tocaba clase de gimnasia con un uniforme al que no podía ni
entrar, y que con las miradas de sus compañeras de salón con burla y con las
miradas de los niños igualmente de burla, los cuales siempre iban a la
ventanilla a ver a las niñas cambiarse, claro, ella sabía que nadie la vería, ella
trato de hacer todo lo posible para no ir, desde fingir estar enferma, hasta
llegar al punto de romperse el brazo, con esto último perdió 2 meses de clase
de gimnasia, un martes 13 de abril, Juliana se despertó diferente, como más
confiada, llego la clase del profesor que de inmediato ordeno hacer una fila
con sus típicos silbatos, Juliana al escuchar esto de igual manera permaneció
inmóvil, sus compañeras trataron de moverla pero esto tampoco resulto y sin
más hicieron una fila atrás de ella, el profesor ya furibundo trato de hacerla
reaccionar, sin conseguir esto, comenzó a amenazarla, primero que tendría un
cero en disciplina, llegando al punto de expulsarla, el profesor siguió con estas
amenazas hasta que finalmente se acabó la hora de la clase, Juliana al escuchar
el timbre salió del trance en el que estaba y camino fuera del salón con sus
compañeras detrás de ella, ese día, Juliana se sintió liviana.
Capítulo VI: Saber perder
Federico Nieto, deportista, se prepara rigurosamente para alcanzar el
título nacional de natación. Ha estado así desde que la vida le cambio
por haber ganado medalla de bronce. Nadie lo tenía en cuenta, pero
desde que ganó todos los han mirado de otra manera. Ejemplo,
Natalia. Por tal motivo se había preparado intensamente. Estaba
seguro que ganaría, pero quedó en segundo lugar. Esto lo enojó mucho
y no quiso saber de nadie. A pesar, Natalia lo esperaba a la salida para
brindarle apoyo en su soledad.
CAPITULO VII: Un amor desesperado
Un niño llamado Mauricio se enamora como loco y no halla la manera
de trasmitir su amor directamente o “poner la cara”. Él sólo la seguía
con su mirada, con su pensamiento y todas las noches se iba tarde de
su ventana. Fue tanto su enamoramiento que empezó a perder siete
materias y quebrantarse la salud. Tenía el problema que no se
expresaba bien y por tal motivo espió a las parejas de enamorados
para copiar los diálogos. Llenó un cuaderno, pero nunca tuvo las
agallas de practicarlos con ella. Fue cuando tuvo la grandiosa idea de
hacer un pasacalle gigante y escribir “Te amo Juanita”. En el intento
de poner el pasacalle a media noche para que nadie lo vea, es
sorprendido por la policía que lo confunde con un ladrón. Mauricio
cuenta todo su sufrimiento. El superior de la policía lo comprende y
ordena a sus subalternos a realizar la tarea del detenido.