UNIVERSIDAD LAICA VICENTE ROCAFUERTE
CARRERA DE COMERCIO EXTERIOR
TALLER DE COMUNICACIÓN Y ESCRITURA UNIVERSITARIA
EL TESTAMENTO
INDICACIONES GENERALES
1. Lea el texto titulado “El Testamento”
2. Observe detenidamente el uso de los signos de puntuación.
3. Reescriba el texto ubicando los signos de puntuación correctamente de tal.
4. Aplique las Normas APA.
Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento
sin signos de puntuación:
«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la
cuenta al sastre nunca de ningún modo para los Jesuitas todo lo dicho es mi deseo».
El juez encargado de resolver el testamento reunió a los posibles herederos, es decir, al
sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas y les entregó una copia del
confuso testamento con objeto de que le ayudaran a resolver el dilema. Al día siguiente
cada heredero aportó al juez una copia del testamento con signos de puntuación.
- Juan, el sobrino:
«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan. No a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará
la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi
deseo».
- Luis, el hermano:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¡A mi hermano Luis! Tampoco, jamás, se
pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo».
- El sastre:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se
pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo».
- Los Jesuitas:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se
pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los Jesuitas todo. Lo dicho es
mi deseo».
- El juez todavía pudo añadir otra interpretación:
«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se
pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es
mi deseo».
Así que el señor juez, ante la imposibilidad de nombrar heredero, tomó la siguiente
decisión:
«... por lo que no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez me incauto de ella
en nombre del Estado y sin más que tratar queda terminado el asunto».