Has estado alguna vez en una situación parecida a estas?
Estás haciendo cola para subir al autobús y alguien se te cuela. Te enfadas pero no te atreves
a decirle nada.
[Link] tiempo pensando que mereces un aumento de sueldo, pero no se lo planteas a
tu jefe. Está claro que no es lo más adecuado tal y como están las cosas.
En cualquiera de estos casos deberías haber dicho lo que pensabas pero no lo hiciste.
La mayoría de las personas aceptamos pasivamente estas situaciones mientras sentimos
como perdemos el respeto por nosotros mismos. Hasta que a veces llegamos al límite y
estallamos de ira, lo que tiene unas consecuencias mucho peores.
Sin embargo hay una tercera forma de responder y de respetarte bastante más eficaz que la
simple pasividad o la peligrosa agresividad. Estoy hablando de la asertividad.
En este artículo aprenderás por qué es tan importante, cuáles son sus límites y por qué no
todo el mundo puede ser asertivo. También descubrirás 10 técnicas para dominar la
comunicación asertiva y los 4 pasos que debes seguir para crear el mensaje asertivo perfecto.
¿Qué es la asertividad?
¿Para qué sirve?
5 razones para tener poca asertividad
Las 10 claves para ser más asertivo
Las 4 etapas del mensaje asertivo perfecto
¿Qué es la asertividad?
La Asertividad es una forma de comunicarte en la que defiendes tus derechos, expresas tus
opiniones y realizas sugerencias de forma honesta y no agresiva.
La asertividad no es más que respetarte a ti mismo respetando a los demás. Decir lo que
realmente piensas controlando el mensaje que quieres transmitir para que no sea demasiado
agresivo o frágil.
Y aunque en teoría parezca sencillo, en la práctica no lo es tanto.
Sí, puedes aprender a ser más asertivo
Por fortuna la asertividad es un comportamiento que se puede aprender y mejorar.
Se trata de una forma consciente de comunicar tus sentimientos sin dejarte llevar por las
emociones, y se sustenta sobre la confianza en ti mismo.
El ser asertivo no solucionará todos tus problemas en la vida. Sin embargo, te sentirás más
confiado y te comunicarás más efectivamente cuando lo necesites.
Expresar tus verdaderos sentimientos y defender tus derechos puede ser maravillosamente
reconfortante.
Cuando dices lo que quieres, independientemente de si lo consigues o no, logras vivir de
forma más auténtica y feliz.
Te sientes libre.
¿Para qué te servirá ser asertivo?
Ser asertivo sirve para exponer a los demás cuáles son tus verdades deseos y necesidades, y
para demostrar dignidad, autoconfianza y respeto por ti mismo.
Lo más interesante es que las peticiones que hagas desde la comunicación asertiva tendrán
muchas más probabilidades de tener éxito ya que estarás pidiendo legítimamente que se
respete tu punto de vista. Habitualmente te será útil para:
Dar tu opinión, hacer una petición o pedir un favor a alguien de forma natural y no como si le
estuvieras pidiendo que te perdonase la vida.
Expresar tus emociones negativas (quejas, críticas, desacuerdos, etc) y rechazar peticiones
sin que los demás se sientan heridos o molestos contigo.
Mostrar emociones positivas (alegría, orgullo, agrado, atracción) y hacer cumplidos sin
parecer demasiado volátil emocionalmente.
Preguntar por qué y sentirte legitimado a cuestionar la autoridad o las tradiciones.
Iniciar, continuar, cambiar y terminar conversaciones de forma cómoda y sin la sensación de
estar ninguneando o faltando al respeto a nadie.
Compartir tus sentimientos, emociones y experiencias con los demás y favorecer que ellos
compartan las suyas contigo.
Resolver los problemas cotidianos antes de que aparezcan emociones negativas como la ira y
el enfado y la situación se descontrole.
Sin embargo, siendo asertivo no lograrás que la gente te quiera, no se enfade nunca contigo,
y que te concedan todo lo que deseas. Por mucha asertividad que uses siempre habrá gente
que seguirá dándote un no como respuesta si les pides algo que va en contra de sus intereses
o valores.
También habrá quien te pueda malinterpretar y tomarse tu mensaje como un ataque personal.
Nada es infalible.
5 razones para tener poca asertividad
Seguramente cuando eras pequeño te enseñaron que no debías contradecir a tus padres,
familiares y [Link] idea puede llegar a arraigarse y convertirse en una voluntad
inconsciente de intentar complacer siempre a los demás para evitar confrontaciones,
rechazos, o la sensación de culpa por haber herido los sentimientos de alguien.
A muchos nos educaron en la idea de que siempre debíamos intentar satisfacer y priorizar a
los demás, que no era correcto anteponer nuestras propias necesidades por encima de las de
los otros, y que cuando alguien decía algo que no nos gustaba debíamos callar.
Pero junto a la educación recibida, existen también otros factores que determinan que no te
comportes habitualmente de forma asertiva.
1. Porque tienes baja autoestima y autoconfianza
La falta de asertividad es un círculo vicioso: cuando no eres asertivo probablemente te sientas
menos valioso al ver como pisotean constantemente tus derechos, lo que te convertirá en una
persona todavía menos asertiva en el futuro.
Recuerda que cuando no defiendes tus derechos o expresas tus emociones, estás invitando a
los demás a que te traten de esa misma forma.
2. Por el significado de ciertos estereotipos en tu vida
Algunos roles están directamente relacionados con conductas no asertivas, como por ejemplo
ciertos puestos de trabajo de bajo nivel o el rol tradicional de las mujeres en algunas culturas.
Todavía en muchos lugares existe el estereotipo de que las mujeres deben ser sumisas
mientras que los hombres deben ser agresivos.
La paradoja es que nosotros mismos nos presionamos para actuar conforme el rol que se
supone que debemos desempeñar en cada momento: casi todos somos más pasivos y menos
asertivos delante del director general que frente el compañero de trabajo con el que
compartimos mesa.
3. Porque estás estresado o nervioso
Cuando estás estresado es habitual sentir que estás perdiendo el control de tu vida. En esas
situaciones puedes actuar sin pensar y terminar expresando las emociones de forma muy
agresiva o incluso extremadamente pasiva, como si nada tuviera ya importancia.
Este comportamiento, de nuevo, alimentará la sensación de ansiedad y probablemente
provoque rechazo en los demás, con lo que el círculo vicioso vuelve a alimentarse.
4. Por tu tipo de personalidad
Mucha gente cree que han nacido más agresivos o más pasivos y que no hay nada que
puedan hacer para cambiarlo.
Esta afirmación no es correcta. A pesar de que es probable que exista una tendencia natural a
reaccionar de una manera u otra, todo el mundo puede aprender a ser más asertivo.
5. Por tus experiencias anteriores
Como he comentado al principio, mucha gente a aprendido a responder de forma no asertiva
por imitación de la conducta de sus padres, amigos o roles de referencia. Si siempre has
tenido a tu alrededor personas serviciales y complacientes, o agresivas y hostiles, es difícil
que aprendas a reaccionar de otra forma.
El primer paso para ser más asertivo es conocer el origen del problema.
Las 10 claves para ser más asertivo
A continuación encontrarás una recopilación de técnicas y herramientas que han demostrado
ser útiles para mejorar tu asertividad. No es necesario que las interiorices todas, con tan sólo
poner en práctica algunas seguro que notas la diferencia.
1. Reemplaza tus pensamientos negativos
Para empezar es clave que sustituyas los pensamientos negativos que te surgen cuando
haces valer tus derechos.
Evita pensar cosas como “Soy un mal amigo por no dejarle dinero a mi colega” y cámbialo por
una visión más positiva y personal como “Merezco que me respeten y no puedo dejarle dinero
a alguien que nunca me lo ha devuelto”.
No puedes cambiar tus emociones, pero sí la forma en que las interpretas.
Tan sólo si estás convencido de que estás en el derecho de expresar tus sentimientos y
defender tus ideas podrás comunicar