Términos Islámicos Comunes y Su Significado
Términos Islámicos Comunes y Su Significado
Objetivos:
Entender y usar palabras desconocidas con comodidad.
Términos árabes:
Du’a: Súplica, plegaria, pedirle algo a Allah.
Ummah: Es la comunidad islámica en su totalidad, sin importar raza, color,
idioma o nacionalidad.
Surah: Sura, capítulo del Corán.
A pesar de que el
árabe no es la lengua
materna de la mayoría
de los musulmanes en
el mundo, es el idioma
del Corán y, por lo
tanto, del Islam. Es
por esto que es
preferible para todo
musulmán tener un
conocimiento básico
de algunas palabras
elementales de la
religión. Al aprender a
rezar o al cruzarte con
otros musulmanes, te
encontrarás con
muchos de estos
términos. Algunos
pueden parecer
extraños o
incomprensibles, pero
te darás cuenta pronto
de que son utilizados fácilmente y con frecuencia; esto es porque la mayoría de
ellos son en sí mismos un du’a. El idioma árabe une a toda la Ummah islámica; si
dos personas hablan dos lenguajes completamente diferentes, al menos están
unidos por el uso común del árabe para recordar y adorar a Allah.
1. Assalam alaikum. Este es el saludo islámico. La primera
palabra, Assalam, proviene de la misma raíz lingüística de "musulmán" e
"Islam", sa - la - ma, que significa sumisión al designio de Allah e incluye el
concepto de paz, seguridad, y resguardo. Cuando un musulmán dice
"Assalam alaikum", Le está pidiendo a Allah que le brinde a la otra persona
protección y seguridad. La respuesta es "Wa alaikum assalam", que
significa: "Que Allah (también) te brinde protección y seguridad". Estas
pocas palabras en árabe le dejan saber al musulmán que está entre
amigos, no extraños.
"Si los saludan, respondan con un saludo igual o mejor. Dios
tiene en cuenta todas las cosas” (Corán 4:86).
Un mejor saludo islámico sería: "Assalam alaikum wa rahmatullah", que
significa: "Que Allah te brinde protección, seguridad y misericordia"; y:
"Assalam alaikum wa rahmatullah wa barakatuh", significa: "Que Dios te
brinde protección, seguridad, misericordia, y que te bendiga". Retribuir un
saludo con algo mejor sería, por ejemplo, luego de escuchar "Assalam
alaikum", responder: "Wa alaikum assalam wa rahmatullah".
El Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: "No entrarán al Paraíso hasta que crean, y no creerán hasta que
se amen unos a otros. ¿Quieren que les informe de algo que, si lo hacen,
los hará amarse mutuamente? Salúdense con el Salam"[1].
2. Bismillah. Es la palabra inicial de todos los capítulos del Corán, excepto
uno, y significa "Comienzo con el nombre de Allah". Escucharás este
término muy a menudo cuando un musulmán empieza una acción o tarea.
Cuando un musulmán dice Bismillah está pidiendo las bendiciones de Allah
para lo que sea que esté por realizar, desde tomar decisiones
transcendentales hasta realizar acciones rutinarias, como lavarse las manos
o comer. Al decir Bismillah damos prioridad a Allah en nuestros
pensamientos y de esta forma posiblemente evitamos un pecado que
pudiera surgir de nuestros actos.
Se recomienda que el musulmán pronuncie Bismillah antes de comenzar
cualquier acción ya que eso la bendecirá.
3. In sha Allah. Significa "si Dios lo permite" o "si quiere". Esto es un
recordatorio y reconocimiento de que nada ocurre excepto por el designio
de Allah.
"No digas acerca de algo '¡Haré tal cosa!' Salvo que agregues
'¡Si Dios quiere!' Pero si te olvidas de mencionar a tu Señor,
invoca su nombre y reza diciendo: 'Ruego a mi Señor que me
guíe a la vía más recta'" (Corán 18:23-24).
La frase In sha Allah se usa para poner énfasis en la falta de conocimiento
que los humanos tenemos del futuro y la falta de poder para poder afectarlo.
Con esa frase reconocemos que, si algo pasa, es solo por decreto de Allah. Si
alguien tiene intención de hacer algo más tarde (sea pronto o en un futuro más
lejano), dirá In sha Allah. "Enviaré esa carta ahora, In sha Allah, o lo haré
mañana, In sha Allah, o quizá lo haga el año que viene, In sha Allah".
La clave para utilizar esta frase de la forma correcta es la intención: si una
persona tiene intención de hacer algo, In sha Allah es la frase que debe usar.
Por el contrario, si no tiene intención de hacer esa acción, usar In sha Allah es
engañoso y erróneo. Por ejemplo, si alguien nos invita a almorzar y sabemos
que no tenemos intención de ir, pero igual respondemos "In sha Allah" para
complacer al anfitrión, hemos cometido un error. Sin embargo, si
respondemos: "Sí, In sha Allah", con verdadera intención de acudir, a menos
que algo nos lo impida (porque se descompuso el auto o el clima), entonces
está bien utilizada la frase.
En estos tiempos modernos mucha gente comete el error de usar In sha
Allah incorrectamente. Por ejemplo, decirle In sha Allah a nuestros hijos
cuando no tenemos intención de cumplir con sus pedidos es una forma de
enseñarles que el engaño es aceptable.
4. Alhamdulillah. Significa: "Todas las alabanzas y agradecimientos son para
Allah". Cuando uno proclama esto, le agradece a Allah por todos Sus
favores y gracias. Sin embargo, esta es una palabra que incluye mucho
más que un agradecimiento. Es un reconocimiento de que cualquier
situación por la cual agradecemos ocurrió solo por gracia y bendición de
Allah; es una declaración de aprecio que implica alabanza y adoración y,
por lo tanto, se lo puede utilizar como una respuesta o como un acto de
recuerdo espontáneo.
Alhamdulillah es un término que escucharás a menudo en diversas
situaciones o circunstancias. Si le preguntas a un musulmán cómo está,
frecuentemente te responderá con "Alhamdulillah", lo cual implica que, sin
importar cómo esté en ese momento o cómo se sienta, agradece y alaba a
Allah. Quizá en algún momento usted le agradezca a un musulmán por su
generosidad y él le responda nuevamente con Alhamdulillah, y en este caso
significaría que todos los agradecimientos y alabanzas le corresponden a
Allah, Quien le ha dado los medios para ser generoso.
Esta es una palabra que abarca mucho y que incluso los profetas utilizaban
para mostrar gratitud a Allah. Se le ordenó al Profeta Noé mostrar su gratitud
cuando Allah le dijo:
“... di: '¡Alabado sea Dios, Quien nos salvó de un pueblo de
injustos!'" (Corán 23:28).
El Profeta Abraham también usó la palabra cuando dijo:
“¡Alabado sea Dios!, Quien me agració en la vejez con [mis
hijos] Ismael e Isaac" (Corán 14:39).
Objetivo:
Comprender y tener seguridad al usar algunos términos hasta ahora
desconocidos.
Términos árabes:
Shirk: Palabra que implica asociar copartícipes con Allah o conferir atributos
divinos a otro que no sea Allah; o creer que la fuente de poder, daño y
bendiciones viene de otro distinto de Allah.
Ummah: Se refiere a la comunidad islámica en su totalidad, sin importar
raza, color, idioma o nacionalidad.
5. Subhan Allah. Se traduce generalmente como "Glorificado sea Allah", pero
sería más preciso decir: "Lejos está Allah de toda imperfección". Es una frase
utilizada para glorificar a Allah.
Subhan Allah son dos palabras y significan glorificar, alabar, magnificar y
exaltar a Allah, con la lengua o el corazón. Incluye una declaración de que
Allah es libre de fallas y está lejos de cualquier imperfección, que Allah no se
asemeja en nada a Su creación y que no tiene copartícipe alguno. Subhan
Allah puede ser usado también como una exclamación; por ejemplo, al ver
una hermosa puesta de sol podemos exclamar Subhan Allah.
El Shaij ul Islam Ibn Taimiah dijo que la glorificación de Allah al decir Subhan
Allah implica afirmar que Él está por encima de cualquier defecto o falla, al
mismo tiempo que afirmamos Sus atributos de perfección. Podemos llegar a
escuchar también la frase Subhanahu ua ta’ala, esto significa "Glorificado y
Exaltado sea". Esta expresión se abrevia SWT en su forma escrita.
6. Ma sha Allah. Significa "lo que Allah quiere". Son tres palabras (ma-sha-
Allah), a menudo pronunciadas en conjunto. Esta frase es usada al apreciar o
admirar algo o a alguien, es un reconocimiento de que todo proviene de Allah
y debe ser considerado como una bendición. Por ejemplo, si una persona
dice: "Esta es mi bebé recién nacida"; responderíamos: “Ma sha Allah”,
queriendo decir que es lo que Allah decretó, es una bendición de Su parte.
7. Yazak Allah jair. Significa: "Que Allah te recompense con el bien". Esta es
una expresión de reconocimiento y gratitud. Se la conoce como una mejor
manera de agradecer algo que la palabra árabe para "gracias" (shukran). El
mejor agradecimiento es pedirle a Allah que recompense a la otra persona por
lo que hizo.
Masculino: Yazak Allah jair
Femenino: Yazaki Allah jair
Plural: Yazakum Allah jair
El Profeta Muhammad dijo: "Aquel a quien le hicieron un favor y
dice 'Yazak Allah Jair', ha hecho lo suficiente para
agradecer". Yazak proviene de la raíz árabe yazaa, y significa retribuir o dar
por completo para que no haya insatisfacción. De este modo estamos
expresando que no hay mejor retribución por lo hecho que la recompensa que
viene de Allah. A veces escuchamos como respuesta "ua 'alaikum", y esto es
"que Allah también te recompense"; o podemos escuchar la respuesta "Barak
Allah fikum".
8. Barak Allah fik. Significa: "Que Allah te bendiga", y es una frase alternativa
para agradecer, similar a Yazak Allah jair. Se la puede utilizar también como
respuesta a Yazak Allah jair. Diríamos "Barak Allah fiki" a una mujer, o "Barak
Allah fikum" a un grupo de personas. Baraka significa bendición. Baraka es un
estado que indica la aprobación y las bendiciones de Allah sobre aquellos que
se esfuerzan por establecer Sus mandamientos. Si Allah otorga Su baraka a
una persona, esto da como resultado un estado de mejoramiento y protección
divina.
9. Sal-lal-lahu alaihi wa salam. Podemos oír esto cada vez que se menciona el
nombre del Profeta Muhammad. Se lo traduce como: "Que Allah le dé paz y
bendiciones", y se lo abrevia SAW en su forma escrita (también "P y B" en
español). En realidad, una traducción más apropiada sería: "Que Allah exalte
la mención del Profeta Muhammad y lo proteja de todo mal".
“Dios bendice al Profeta y Sus ángeles piden [a Dios] que lo bendiga. ¡Oh,
creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.” (Corán 33:56). El Profeta
Muhammad dijo: “Allah tiene ángeles que recorren la tierra haciéndome
llegar las salutaciones de mi Ummah”.
10. Azza wa Yal. Es una forma de alabar Allah y se la pronuncia a menudo
después de Su nombre. El término azza proviene de izah, que significa poder
o fuerza; y yal viene de al yalaal, que implica grandeza y reverencia. Por lo
tanto, la frase Azza wa Yal es un atributo de Allah que indica que es el Dueño
de la Grandeza, es el más Poderoso, Aquel que nunca puede ser derrotado.
11. Astagfirullah. Significa "Busco el perdón de Allah". El acto de pedirle perdón
a Allah es conocido como Istigfar. A veces podemos escuchar a alguien
repitiendo "astagfirullah, astagfirullah"… En ese caso, diríamos que está
realizando istigfar. Luego de terminar sus oraciones, el Profeta Muhammad
solía decir: “Astagfirullah, astagfirullah, astagfirullah” (pido perdón a Allah,
pido perdón a Allah, pido perdón a Allah). Hay muchos beneficios en buscar
perdón.
“Anúnciales a Mis siervos [Oh, Muhammad] que soy el
Absolvedor, el Misericordioso” (Corán 15:49).
“Sigan el camino recto que Él ha establecido y pidan Su
perdón” (Corán 41:6).
12. Allahu Akbar. Es una frase islámica que significa: "Dios es el Más Grande" o
"No hay nadie más Grande que Allah". Esta es una expresión utilizada con
frecuencia durante el día o para ocasiones especiales. Se la usa en el llamado
a la oración, durante la oración, cuando una persona está feliz o emocionada,
cuando queremos expresar aprobación por algo que vemos o escuchamos,
cuando se sacrifica un animal, para aprobar las palabras de alguien hablando
en público, etc. A veces escuchamos a alguien gritar "¡takbir!", y el grupo con
el que está gritará "¡Allahu Akbar!". Takbir es la expresión árabe que significa:
"Di Allahu Akbar".
Objetivos:
Comprender que todos tenemos un don especial.
Alentar a los musulmanes a usar sus dones para el beneficio del Islam y la
humanidad.
Términos árabes:
Hadiz (plural: ahadiz): Es un relato o una historia. En el Islam se refiere a un
registro narrativo de los dichos y acciones del Profeta Muhammad y sus
compañeros.
Hiyrah (en español: Hégira): Es el acto de emigrar de un lugar a otro. En el
Islam, la Hiyrah se refiere a la emigración de los musulmanes de La Meca hacia
Medina, y también marca el comienzo del calendario islámico.
Kunia: Es generalmente la primera parte de un nombre árabe; en teoría, hace
referencia al primer hijo o hija de aquel que es nombrado. Por extensión, puede
llegar a tener una connotación hipotética o metafórica, por ejemplo, como
sobrenombre, sin referirse literalmente a un hijo o hija. Se lo expresa con la
palabra Abu o Umm; por ejemplo, Umm Muhammad significa "la madre de
Muhammad".
Masyid: Palabra árabe para mezquita.
Sadaqah: Caridad voluntaria.
Sunnah: La palabra Sunnah tiene varios significados según el área de estudio;
sin embargo, el significado que generalmente se le atribuye es: palabras,
acciones y aprobaciones del Profeta.
Ummah: Es toda la comunidad islámica, sin importar raza, color, idioma o
nacionalidad.
Abu Hurairah será siempre recordado
como el hombre que memorizó y transmitió
una enorme cantidad de ahadiz. Si bien eso
solo es una característica noble y los
musulmanes le debemos mucho por preservar
el valioso legado del Profeta Muhammad,
Abu Hurairah fue más que una persona con
una memoria increíble. Amaba los gatos, se
dedicó a su madre y mucho más aún a Allah y
Su Mensajero. Fue miembro del grupo
conocido como Ahl As-Suffa y en el califato
de Omar Ibn Al Jattab fue nombrado como gobernador de Bahrain. Abu Hurairah
falleció en el año 681 E.C. a la edad de setenta y ocho años.
Abu Hurairah nació en la tribu yemení de Daus, en el área conocida como Tihama.
Abrazó el Islam por invitación del jefe de la tribu y fue uno de los primeros en hacerlo.
Siete años después de la Hiyrah se dirigió a Medina con una pequeña delegación y
conoció al Profeta Muhammad. Ese fue el comienzo de una amistad que duraría toda
una vida, una relación de la cual los musulmanes nos seguimos beneficiando hoy en día.
El nombre Abu Hurairah no fue el que recibió al nacer este hombre extraordinario,
era su kunia, y significa "padre de los gatos". Abu Hurairah amaba los gatos; tenía una
relación tan simbiótica con ellos que cuando el Profeta Muhammad le cambió su
nombre de Abd Ash-Shams por Abd Ar-Rahmán, retuvo su kunia. El siervo del sol
(Abd Ash-Shams) se convirtió en siervo del más Clemente (Abd ar-Rahmán), y era muy
dedicado a su Profeta: pasaba el mayor tiempo posible a su lado, y ya desde el principio
trataba de recordar cada palabra que decía.
Se estima que Abu Hurairah narró aproximadamente 5.375 ahadiz. Se cuenta que
tenía una memoria fenomenal, y la explicación se puede encontrar en los ahadiz. "Yo
(Abu Hurairah) le dije al Mensajero de Allah: 'Escucho muchas narraciones tuyas pero
las olvido'; el Mensajero me dijo: 'Abre tus ropas'. Lo hice y movió sus manos como
llenándolas con algo y las vació en mi ropa, luego dijo: 'Toma esta sábana y envuélvete
en ella'. Lo hice, y luego de ese momento no volví a olvidar nada"[1].
Cuando Abu Hurairah decidió permanecer en Medina para estar cerca del Profeta,
se convirtió en miembro de un grupo conocido como Ahl As-Suffa (la gente del banco).
Estos eran gente pobre que residían en la mezquita hasta tener posibilidad de
mantenerse por sí mismos. En ese ínterin, vivían de la sadaqah, y el Profeta Muhammad
les daba a ellos toda la sadaqah que recibía, así como sus regalos. Muchos de ellos,
como Abu Hurairah, estaban en la miseria con poco más que la ropa que llevaban
puesta. Se cuenta que Abu Hurairah se recostaba en el piso o ataba una piedra en su
estómago para aplacar el intenso dolor del hambre.
Abu Hurairah llegó a Medina junto a su madre; se dedicaba mucho a ella y le
entristecía de sobremanera ver que rechazaba el llamado del Islam. Un día, luego de un
incidente particular en que ella había insultado al Profeta, él fue hacia el Mensajero de
Allah con lágrimas en sus ojos. El Profeta le preguntó qué ocurría, y él respondió:
"Nunca dejé de invitar a mi madre al Islam, pero siempre me rechaza. Hoy lo hice de
nuevo y dijo palabras de las cuales me avergüenzo. Por favor, suplícale a Allah el
Altísimo para que su corazón se incline al Islam".
El Profeta rezó por la madre de Abu Hurairah, y este relató: "Fui a casa y encontré
la puerta cerrada. Escuché el sonido del agua y, cuando intenté entrar, mi madre dijo:
'Oh, Abu Hurairah, quédate donde estás'. Luego me indicó que entrara, lo hice y dijo
'Atestiguo que no hay divinidad más que Allah y atestiguo que Muhammad es Su Siervo
y Mensajero".
Abu Hurairah siempre alentaba a los demás a ser amables y buenos con sus padres.
En una ocasión, vio a dos hombres caminando juntos y le preguntó al más joven: "¿Qué
es este hombre de ti?", a lo cual el joven respondió: "Es mi padre". Abu Hurairah le
dijo: "No lo llames por su nombre, no camines delante de él, y no te sientes antes que él
lo haya hecho".
Mirando su pasado, Abu Hurairah decía que había presenciado tres grandes
tragedias: la muerte del Profeta Muhammad, el asesinato de Uzmán, y la desaparición
del mizuad. Cuando le preguntaron qué era eso, dijo que en una de las excursiones junto
al Profeta, él preguntó si alguien tenía algo de comida. Una persona dijo que tenía
consigo un mizuad, una pequeña bolsa de provisiones y en ella había algunos dátiles. El
Profeta pidió que se la entregaran, realizó una súplica sobre los dátiles, y los distribuyó
entre los presentes. Abu Hurairah explicó que comió de su porción durante la vida del
Profeta y los califatos de Abu Bakr, Omar y Uzmán[2].
El califa Omar Ibn Al Jattab lo designó como gobernador de Bahrain, pero luego de
un corto período dejó el cargo y regresó a Medina, donde vivió el resto de su vida
recluido. Los tiempos estaban cambiando y Abu Hurairah prefirió llevar una vida
ascética recordando a Allah y el nacimiento de la Ummah islámica.
Cuando Abu Hurairah tomó el don que Allah le dio y lo puso en servicio del
Islam, no tenía idea de que miles de millones de musulmanes en el futuro lo nombrarían
cada vez que estudiaran sobre la vida y la época del Profeta Muhammad y la religión del
Islam. "Relatado por Abu Hurairah, quien dijo: "El Mensajero de Allah dijo...", esta es
una frase que todos usamos en algún momento u otro. La vida de este hombre es
testimonio de que Allah nos brinda las habilidades y dones que necesitamos para vivir
en este mundo de la mejor manera y para cumplir nuestro destino.
Objetivos:
Aprender sobre la vida de Zaid Ibn Zabit y su habilidad para aprovechar las
circunstancias y lograr lo mejor.
Términos árabes:
Ansar: Auxiliadores. La gente de Medina que abrió las puertas de sus
hogares y ofrecieron sus vidas y su ciudad para asistir al Profeta
Muhammad y sus seguidores cuando arribaron desde La Meca.
Surah: Sura, capítulo del Corán.
Hiyrah (en español: Hégira): Es el acto de emigrar de un lugar a otro. En el
Islam, la Hiyrah se refiere a la emigración de los musulmanes de La Meca
hacia Medina, y también marca el comienzo del calendario islámico.
Mus-haf: Es el libro que contiene al Corán en su forma escrita.
Du’a: Súplica, plegaria, pedirle algo a Allah.
Sahabah (plural de sahabi): Se traduce como "compañeros". Un sahabi,
como se utiliza comúnmente la palabra en la actualidad, es alguien que vio
al Profeta Muhammad, creyó en él y murió como musulmán.
Se cree que Zaid Ibn Zabit tenía
aproximadamente doce o trece años
cuando el Profeta Muhammad emigró hacia
Medina. Era un niño inteligente y bien
educado, siempre apoyado por su familia,
pero se sentía muy triste cuando no se le
permitía participar en las batallas. Su
solución fue estudiar el Corán[1] y, de esa
forma, probar su valor al Profeta. Su amplia
formación islámica y secular hizo que fuera
estimado y que estuviera en el círculo íntimo del Profeta. Cada vez que tomemos
el Corán con nuestras manos tendremos motivo para recordar a Zaid Ibn Zabit, ya
que supervisó la colección de todos los versículos y capítulos y fue responsable de
ponerlos en un solo libro: el Mus-haf.
El Profeta notó a Zaid Ibn Zabit por primera vez un año después de la
emigración de la comunidad islámica a Medina. Zaid era un joven adolescente y
miembro de los Ansar. Cuando los musulmanes se preparaban para la batalla de
Badr, Zaid se presentó como soldado. Llevaba una espada tan alta como él, y no
tenía un físico tan preparado como los otros chicos que entrenaban con el ejército.
El Profeta reconoció su entusiasmo y lo trató con gran respeto, pero le negó la
oportunidad de unirse a la milicia. Zaid se sintió triste, enojado y rechazado. En vez
de entregarse al dolor, Zaid decidió hacer algo que seguramente complacería al
Profeta: comenzó a estudiar y aprender el Corán, las palabras de Allah.
Cuando se presentó otra ocasión en la cual los musulmanes debían enfrentar a
su peor enemigo en la batalla de Uhud, Zaid fue rechazado nuevamente para
unirse al ejército por su temprana edad. Esta vez incluso su familia comprendió su
dolor y decidieron hacerle saber al Profeta Muhammad sobre el estudio que él
había llevado a cabo del Corán. Algunos hombres de los Ansar incluso
mencionaron al Mensajero de Allah la habilidad de Zaid de leer y escribir, y le
pidieron al Profeta que lo escuchara recitar.
El Profeta escuchó, le gustó lo que oyó, y quedó impresionado con el hecho de
que Zaid estuviera alfabetizado, algo muy raro en su tiempo ―el mismo Profeta
Muhammad era iletrado―. El Mensajero también reconoció la habilidad de Zaid
con los idiomas y le pidió que aprendiera hebreo y siríaco. Cuando llegó a adquirir
conocimiento suficiente, comenzó a ayudar al Profeta con la correspondencia,
incluyendo cartas a los líderes de estados para invitarlos al camino del Islam.
El Profeta Muhammad contaba con muchos escribas, sin embargo, Zaid fue el
que pronto llegó a tener prominencia. Cuando las palabras de Alla le eran
reveladas al Profeta Muhammad, llamaba a un escriba para que las registrara
mientras fluían de sus labios. Muchos sahabah informaron que escucharon al
Profeta llamando a Zaid diciendo: "Que traiga la tabla, el pote de tinta y el hueso
para escribir"[2].
No fue sino hasta la Batalla de la Trinchera, cinco años después de la Hiyra,
que Zaid pudo cumplir su sueño de participar en una campaña militar. El chico ya
era más maduro, tenía más experiencia, y conocía mucho más las revelaciones
que le llegaban al Profeta Muhammad (que la misericordia y las bendiciones de
Allah sean con él). Zaid tenía planes de ser un guerrero en la causa de Allah, pero
Allah tenía otros planes para él. Aquello que queremos no siempre es lo mejor
para nosotros, esto es tan verdadero hoy como era en aquel entonces. Cuando
una persona abraza el Islam puede tener muchas aspiraciones de hacer esto o
aquello, pero a veces esos planes se ven truncados.
“… Es posible que les disguste algo y sea un bien para
ustedes, y es posible que amen algo y sea un mal para
ustedes. Dios conoce [todo] pero ustedes no” (Corán 2:216).
Zaid no pudo cumplir sus planes de la forma que quería, pero fue paciente y
trató de hacer aquello que complaciera al Profeta Muhammad y a Allah, el Altísimo.
Memorizó el Corán, estudió el Islam, trabajó diligentemente como intérprete y
escriba para el Profeta, y en solo unos años logró participar en una batalla. Sin
embargo, su mayor obra estaba por venir. Cada vez que usted tenga el Mus-haf en
sus manos, recuerde a Zaid Ibn Zabit, ya que fue él quien se encargó de su
colección en un solo manuscrito.
Cuando el Profeta Muhammad falleció, varios musulmanes tenían en su poder
diversas piezas del Corán que les habían sido encomendadas. Algunos solamente
tenían algunas páginas de las cuales aprendían a recitar, otros tenían varios
capítulos, y unos pocos incluso alguna corteza de árbol o piel de animal con un
solo versículo escrito.
El líder de los musulmanes luego de la muerte del Profeta Muhammad, Abu
Bakr, temía que se perdiera el Corán, entonces consultó a los sahabah sobre
compilarlo en un solo libro, y le pidió a Zaid Ibn Zabit que se encargara de esta
tarea. En principio, Zaid se sintió incómodo de hacer algo con el Corán que el
Profeta Muhammad no hubiera ordenado específicamente, pero luego se dio
cuenta de la necesidad de hacer esto y accedió a recolectar las piezas del Corán,
tanto escritas como memorizadas, y compilar un libro: el Mus-haf.
Zaid sabía todo el Corán entero de memoria, y habría podido escribirlo solo de
esa forma, pero no quiso depender de sí mismo. Fue muy metódico y cuidadoso y
no escribía un versículo hasta ser confirmado por al menos dos sahabah. Dado
que se le prohibió unirse al ejército, buscó refugio en el libro de Allah y así se
convirtió en uno de sus protectores.
“Yo he revelado el Corán y Yo soy su custodio” (Corán 15:9).
Zaid fue un hombre de conocimiento inmerso en las palabras de Allah y un
compañero cercano del Profeta Muhammad, un modelo a seguir tanto en ese
momento como ahora. Zaid fue muy respetado y siempre se lo recuerda. Se dice
que una vez Omar Ibn Al Jattab se dirigió a los musulmanes diciendo: "Oh gente,
aquel que quiera preguntar sobre el Corán, que vaya a Zaid Ibn Zabit". Todos
aquellos que buscaban el conocimiento, de entre los sahabah y sus
descendientes, acudían de todas partes para beneficiarse de la sabiduría de Zaid.
Cuando murió, entre el 660 y 665 E.C., se cree que el sahabi Abu Hurairah dijo:
"Hoy se ha ido el sabio de esta Ummah".
Objetivos
Aprender sobre la vida de Ammar Ibn Iasir y su perseverancia en pos de la
verdad.
Términos Arábigos
Hadiz (plural: ahadiz): Es un relato o una historia. En el Islam se refiere a un
registro narrativo de los dichos y acciones del Profeta Muhammad y sus
compañeros.
Hiyrah (en español: Hégira): Es el acto de emigrar de un lugar a otro. En el
Islam, la Hiyrah se refiere a la emigración de los musulmanes de La Meca
hacia Medina, y también marca el comienzo del calendario islámico.
Masyid: Palabra árabe para mezquita.
Ayat (singular: ayah): Esta palabra puede tener muchos significados. Casi
siempre se utiliza cuando se habla de pruebas provenientes de Allah. Estas
incluyen evidencias, versículos, señales y revelaciones.
Muhayirun: Aquellos que emigran. Más específicamente, se refiere a
aquellos que emigraron de La Meca a Medina.
Ammar Ibn[1] Iasir fue una de las
primeras personas en responder a la
prédica del Profeta Muhammad. Sufrió
abusos y humillación en manos de la tribu
de Quraish[2] y vio a sus padres
asesinados por el mayor enemigo del
Islam. Participó de la primera emigración a
Abisinia y, tiempo después, realizó
la Hiyrah con el Profeta Muhammad hacia
Medina. Ammar fue parte de aquellos que
construyeron la primera mezquita y estuvo junto al Profeta en todas las batallas de
la creciente nación islámica. Se le atribuyen numerosos ahadiz, y el Profeta
Muhammad dijo que era tan cercano a él como el ojo a la nariz[3].
Se cree que Ammar Ibn Iasir nació alrededor de 570 E.C., aproximadamente
un año antes del Profeta Muhammad. Fueron amigos antes de la llegada del Islam,
y se piensa que Ammar tuvo un rol importante en facilitar el casamiento entre
Muhammad y Jadiya[4]. Ammar frecuentaba la casa de Al Arqam, donde el
Mensajero de Allah solía rezar en secreto. Reconoció las palabras de Muhammad
y de Dios en el Corán y abrazó el Islam.
Los padres de Ammar, Iasir y Sumaia, también abrazaron el Islam en el mismo
día que él debido a un sueño que él había tenido la noche anterior. Soñó que, junto
a su esposa, Ammar los llamaba del otro lado de un jardín dividido por fuego. Toda
la familia entró al Islam y esto trajo el odio de uno de los jefes de Quraish, Abu
Yahl; era el pasatiempo favorito de varios hombres de Quraish torturar y
atormentar a los seguidores más débiles de la nueva religión. Como miembros
pobres y desprotegidos de la comunidad de La Meca, no tenían alternativa más
que enfrentar a sus opresores. La familia de Ammar sufría tales abusos
constantes, y el Profeta Muhammad les pedía tener paciencia ya que tenían el
Paraíso como destino[5].
Finalmente, y frente a su hijo Ammar, Iasir y Sumaia fueron asesinados.
Sumaia fue acuchillada, y así se convirtió en la primera mártir del Islam (o sea, la
primera persona en morir por la religión). Un tiempo después mataron a Iasir.
Ammar, acongojado más allá de las palabras, hizo lo que sus padres se negaron a
hacer: maldijo al Islam y al Profeta Muhammad. Contento por esto, Abu Yahl le
permitió irse y corrió hacia el Mensajero de Allah. Ammar estaba en shock por su
propio comportamiento, traumatizado por la tortura a la que sus padres fueron
sometidos. El Profeta lo confortó y alivió su dolor recordándole sobre el perdón de
Dios. Se dice que la siguiente aleya fue revelada en relación a esta situación:
“Quienes renieguen de la fe en Dios por haber sido forzados
a ello, permaneciendo sus corazones tranquilos [y firmes] en
la fe [no serán reprochados]; pero quienes lo hagan y se
complazcan con la incredulidad, incurrirán en la ira de Dios y
tendrán un castigo terrible” (Corán 16:106).
Cuando otros criticaron a Ammar y lo tildaron de incrédulo, el Profeta
Muhammad lo defendió. Respondió sus ofensas diciendo: "No, ciertamente Ammar
está lleno de fe de pies a cabeza"[6]. Para aliviar la persecución sin cuartel y el
sufrimiento de muchos seguidores del Islam, el Profeta envió un grupo de los más
débiles de ellos a Abisinia. Ammar estaba en ese grupo; luego regresó a La Meca
para emigrar a Medina, y fue parte de los primeros muhayirun en hacerlo.
Ammar también estuvo entre los que construyeron la primera mezquita en
Medina. Mientras llevaban los ladrillos para la construcción, el Profeta Muhammad
notó que todos cargaban uno por vez, pero Ammar llevaba dos, entonces dijo:
"Ellos tendrán una recompensa, y tú [Ammar] tendrás dos". Ammar acompañó al
Mensajero en toda batalla de la joven nación, incluyendo la de Badr. Cuando Abu
Yahl cayó muerto, el Profeta se dirigió a Ammar y le dijo: "El asesino de tu madre
ha caído".
Varios ahadiz son atribuidos a Ammar Ibn Iasir, particularmente aquellos
referidos al taiammum[7]. Uno de ellos es sobre Ammar y Omar Ibn Al Jattab
cuando estaban de viaje juntos, un hombre se acercó a Omar y dijo: "Estoy impuro,
pero no hay agua disponible aquí". Ammar Ibn Iasir le dijo a Omar: "¿Recuerdas
que nosotros teníamos una impureza cuando estábamos de viaje juntos y tú no
rezaste, pero yo rodé por el piso y recé? Informé de esto al Profeta y dijo: 'Habría
sido suficiente con que hicieras esto', y tocó la tierra levemente con sus manos y
luego sopló el polvo que llevaban, y las pasó sobre su rostro y de una mano a
otra"[8].
Este hadiz no solo brinda información sobre el taiammum, sino también
muestra cuán cercano era Ammar al Profeta y su círculo íntimo. Recordemos que
Ammar se encontró sobrepasado por el miedo y no pudo resistir la tortura que él y
su familia sufrieron. A pesar de haber maldecido el Islam, se le perdonó y alcanzó
fuerza física y espiritual. Los hombres que lucharon en Badr son siempre
considerados como los mejores de los mejores, pero eran también humanos. En
ocasiones, cuando alguien abraza el Islam, su vida se puede convertir en una
montaña rusa de felicidad y vacilación, y aparecen amenazas de lugares
inesperados. La historia de Ammar muestra que la misericordia y protección de
Allah siempre están cerca del creyente, y solo hay que pedírselas.
Se dice que Ammar murió en batalla, aproximadamente a los noventa años. Su
muerte fue predicha por el Profeta Muhammad, y algunos creen que fue con tanta
exactitud que se convirtió en una señal de la profecía. "¡Qué pena! Un grupo de
rebeldes alejados de la verdad matará a Ammar. Él los llamará hacia el Paraíso y
ellos lo llamarán al Infierno. Su asesino y aquellos que le sacarán sus armas y
vestimenta estarán en el Infierno"[9].
Notas de pie:
[1] Ibn significa "hijo de", a veces mal escrito Bin.
[2] Quraish era el nombre de la tribu más poderosa de La Meca a la llegada del Islam, y aquella
a la cual pertenecía el Profeta Muhammad. Es también el nombre de un capítulo del Corán.
[3] Ibn Hisham. As-Sirah, vol. 2.
[4] Jadiya, hija de Juwailid, fue la primera esposa del Profeta Muhammad (y durante 25 años).
[5] At-Tirmidhi.
[6] Ibn Mayah.
[7] El taiammum ha sido tratado en detalle aquí: http://www.newmuslims.com/lessons/123/
[8] Sahih Al Bujari.
[9] Sahih Al Bujari, At Tirmidhi, Imam Ahmad, entre otros, y transmitido por 25 sahabah.
Los compañeros del Profeta Muhammad:
Bilal Ibn Rabah
Descripción: Una breve biografía del primer muadhin, Bilal Ibn Rabah.
Por Aisha Stacey (© 2014 IslamReligion.com)
Publicado el 11 May 2019 - Última modificación 04 Mar 2015
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Categoría: Lecciones > El Profeta Muhammad > Sus compañeros
Objetivos
Aprender sobre la vida de Bilal Ibn Rabah y cómo su paciencia y
perseverancia dieron frutos.
Términos árabes
Sahabah (plural de sahabi): Se traduce como "compañeros". Un sahabi,
como se utiliza comúnmente la palabra en la actualidad, es alguien que vio
al Profeta Muhammad, creyó en él y murió como musulmán.
Ahad: Un Dios.
Hadiz (plural: ahadiz): Es un relato o una historia. En el Islam se refiere a un
registro narrativo de los dichos y acciones del Profeta Muhammad y sus
compañeros.
Adhan: La forma islámica de llamar a los musulmanes a realizar las cinco
oraciones obligatorias.
Muadhin: Aquel que realiza el llamado a oración (Adhan).
Bilal Ibn Rabah es la segunda persona
cuya vida analizaremos en esta serie de
lecciones sobre los compañeros del Profeta
Muhammad (que la paz y bendiciones de
Allah sean con él). A veces nos referimos a
Bilal como Bilal Al Habashi, como tributo a
su origen etíope (abisinio). El sahabi Bilal
Ibn Rabah fue una de las personas más
cercanas al Profeta Muhammad. Fue
esclavo de nacimiento, sobrevivió muchos
años tortuosos, fue la primera persona en realizar el llamado a la oración, siempre
estuvo al servicio del Islam, y falleció a la edad de sesenta y cuatro. Con
frecuencia se usa el ejemplo de la vida de Bilal para mostrar cómo los conceptos
de pluralismo e igualdad racial son parte integral del Islam.
Bilal nació como esclavo; su madre era sirvienta en la residencia de Umáia Ibn
Jalaf. Bilal tenía la reputación de ser un hombre leal y trabajador, y podemos
imaginarnos que no tenía grandes ilusiones para su futuro. Probablemente
pensaba que tendría una vida de trabajo arduo y monótono, y moriría sin haber
disfrutado de la libertad. Sin embargo, vivió en una época muy significativa para la
historia mundial. Era el despertar del Islam y un hombre iletrado llamaba a la gente
a adorar Un solo Dios, Ahad, el Único. El amo de Bilal era uno de líderes de
Quraish[1], por ello Bilal tuvo la oportunidad de oír las opiniones y discusiones de
los poderosos sobre la vida en La Meca y el Profeta Muhammad.
La vida económica de La Meca dependía de la adoración de ídolos, y las
enseñanzas del Profeta Muhammad amenazaban con destrozar todo eso. El
Mensajero de Allah provenía también de la tribu de Quraish y toda la gente
reconocía su integridad. Bilal prestaba atención a las charlas que iban y venían
sobre el tema y, sin duda, decidió que un mensaje de misericordia, perdón y
justicia sería una luz y una esperanza a la cual aferrarse. Fue entonces que
declaró su aceptación del mensaje del Islam, y su vida de incesante trabajo y
tormento se convirtió en una dolorosa pesadilla. A él le atraía la idea de Un
Dios, Ahad, y fue esa palabra la que le salvó la vida.
El biógrafo Ibn Is-haq nos informa que Bilal sufrió tremendamente por aceptar
de inmediato el mensaje islámico de Muhammad. Fue flagelado sin piedad,
arrastrado del cuello por las colinas de La Meca, y sufrió largos períodos de
hambruna y sed bajo el sofocante sol de la zona. Ibn Is-haq escribió que el amo de
Bilal, Umáia Ibn Jaláf, "... lo sacaba al sol en el momento más caluroso del día y lo
arrojaba sobre su espalda, luego ponía una enorme piedra sobre su pecho y le
decía: 'Te quedarás aquí hasta morir o hasta que niegues a Muhammad y adores a
Al Lat y Al Uzza'”[2]. Bilal no quería hacerlo, y solo pronunciaba una
palabra: Ahad.
Las noticias del esclavo torturado que pronunciaba una sola palabra (Ahad)
pronto llegaron al Profeta Muhammad. Envió a Abu Bakr para que investigue el
asunto. Este hombre era conocido en La Meca como aquel que compraba
esclavos para liberarlos después, y Umáia Ibn Jaláf le cobró una suma exorbitante.
Abu Bakr lo compró de todas formas y lo liberó. Bilal trató de mantenerse lo más
cerca posible del Profeta Muhammad, y no pasó mucho tiempo antes de que él se
diera cuenta de la hermosa voz que Bilal poseía.
El mensaje del Islam es tan precioso hoy como fue en sus orígenes. Aquellos
que son maltratados, marginados, oprimidos, se sienten atraídos a un modo de
vida que ofrece justicia y misericordia para todos. A pesar de que creemos que en
estos tiempos modernos la raza humana ha progresado y ha dejado atrás la
barbarie que registró la historia, con solo raspar la superficie vemos que esto no es
así: la esclavitud aún existe, la opresión ha sido llevada a nuevos límites de
maldad, y mucha gente se siente alejada de cualquier fuente de consuelo. El
aumento constante, en todo el mundo, del número de personas que se convierten
al Islam es testimonio del hecho de que el consuelo se encuentra en el concepto
de Ahad: Un solo Dios, el más Misericordioso y el más Perdonador.
La historia de Bilal, sin embargo, no termina acá. En el año 622 E.C. el Profeta
Muhammad y casi toda la comunidad musulmana emigraron a Medina. Bilal
permanecía junto al Profeta todo el tiempo posible, y un comentarista dijo: "Cada
evento en la vida de Muhammad era un evento en la vida de Bilal"[3]. De acuerdo
a muchos ahadiz, el Profeta Muhammad pensaba en cómo convocar a su cada vez
mayor congregación para que acudan a las oraciones. Luego de escuchar el relato
del sueño de un sahabi, el Mensajero dijo: "...Trae a Bilal y cuéntale lo que has
visto, enséñale las palabras para que pueda hacer el llamado, porque tiene una
bella voz..."[4]. Es por esto que se puede decir que la historia de Bilal es la historia
del Adhan, el llamado a la oración, ya que él tuvo el honor de ser el
primer muadhin. Se puede encontrar la historia del llamado a la oración
aquí: https://www.islamreligion.com/es/articles/4744/bilal-ibn-rabah-parte-2-de-2/
En la década posterior a la migración a Medina, Bilal estuvo siempre presente
en todas las expediciones militares del Profeta Muhammad y en muchas ocasiones
tuvo el honor de llevar su lanza. Luego de abrazar el Islam, su vida tuvo momentos
de gran alegría y uno de congoja devastadora: el fallecimiento del Profeta
Muhammad lo afectó de sobremanera, como a todos los sahabah. Bilal dejó de
hacer el llamado a la oración y no soportaba vivir en Median sin su Profeta y
mentor. Muchos creen que murió en Siria entre el 638 y 642 E.C., otros creen que
fue en Medina. El lugar de su fallecimiento no tiene importancia ya que sabemos
que su descanso eterno es en el mejor lugar en el Más Allá, dado que el Profeta lo
llamó "un hombre del Paraíso"[5].
Notas de pie:
[1] Quraish es el nombre de la tribu más poderosa de Meca a la llegada del Islam, y la tribu a la
cual pertenecía el Profeta Muhammad. Es también el nombre de una surah en el Corán.
[2] Al Lat, Al Uzza y Manat forman un trío de ídolos que eran adorados en la Arabia preislámica.
[3] H.A.L Craig. (http://www.alhamra.com/Excerpts/BilalExcerpt.htm)
[4] Ahmad, At-Tirmidhi, Abu Dawud e Ibn Mayah.
[5] Sahih Muslim.