Fueron ingresados de noche, todos pasaron por una puerta que daba directamente hacia el
patio del SEXTO, Gabriel llevaba un colchón de lana, era bastante afortunado muchos solo
tenían periódicos para cobijarse.
Esa misma noche conoció a Alejandro Cámac, su compañero de celda, ex -carpintero de las
minas de Morocha y Cerro, preso por comunismo.
Durante toda la noche este le habló de su ojo malherido y del maltrato hacia los cantores
revolucionistas como él en la prisión, todo por parte de las mismas autoridades.
Al amanecer se escuchó una voz de mujer llenar completamente el SEXTO con su armoniosa
voz, Cámac le contó que era Rosita, un Homosexual que vivía solo en su celda, era uno de los
amos más respetados del penal gracias a su brutalidad en el robo, esto le llevó a tener el
respeto de todos los asesinos de allí. Era tan famoso como Maraví y Pate´Cabra que eran otros
delincuentes y asesinos.
También le dijo que Puñalada estaba enamorado de ella, Puñalada era un hombre negro
grande que pareciese que no siente nada más que rabia y desprecio hacia los demás, lo que
era quizá por su altura y su naturalidad lo que le daba aires de tranquilidad y despectivismo.
Era el llamador de los presos.
Al día siguiente Cámac le contó de la organización que llevaban allí:
1er piso: Delincuentes peligrosos y prontuariados.
2do piso: Violadores, ladrones, estafadores, etc.
3er piso. Eran los presos políticos.
Después hablaron de Pedro, él era un líder Comunista.
Al anochecer Gabriel observó a el japonés y se enteró que formaba parte de la lista de
juguetes humanos de Puñalada, quien lo golpeaba por pura diversión, llevando un caso similar
al del Pianista.
Al alba de un día nuevo se vió al corpulento negro ir al 2do piso, estando allí visitó al Maraví
(otro amo) este tenía un aura simpática y era un tanto gordo.
Puñalada salió de allí en dirección a la celda de Clavel, que era un ladrón adolescente al que lo
obligaba a prostituirse.
Clavel lloraba hasta antes de ser arrojado como estropajo a la celda de Maraví, allí lo
golpearon tanto que los vagos del SEXTO tuvieron que lamer su sangre del piso.
El pianista corría, hacía algo de ejercicio antes de que el sol se pusiera. Se sabía que ingresó
siendo completamente inocente, la noche de su llegada los amos y algunos hombres lo
abusaron, arrojándolo luego al frio y solitario patio, a medida de los días y a causa de los
abusos, golpes y hambre, este hombre perdió completamente la cordura.
Una noche fue golpeado de más por Puñalada y sus hombres, Gabriel y Rosita intentaron
ayudarle, pero este amaneció muerto, se cree que pudieron haber sido los vagos que lo
asfixiaron para robarle su ropa nueva, así que acusan a Gabriel.
A los pocos días, Pacasmayo un hombre sin partido político al cual apoyar, enfermó de un mal
el cual el doctor de la prisión no quiere tomar como caso por temor a contagiarse por eso se
obliga a decirle que se le pasará.
Desde lo sucedido con el pianista las cosas fueron de mal en peor, los bandos políticos de
comunistas y apristas construyeron una barrera de discusiones acerca del lado político
exterior, debatiendo entre ellos acerca de la dictadura del país.
Un día el Piurano habla de lo contrariado que se siente con respecto al tema de la prostitución
de los carceleros (De Clavel en especial) y decidió convencer a los demás de su pensamiento.
Entre todos redactan una petición al encargado del penal, el cual les respondió que ese no era
su problema y que no iba a hacer nada porque eso no le era de su incumbencia, y los manda
de nuevo a sus celdas.
A los pocos días sucede el fallecimiento de Alejandro Cámac en brazos de Gabriel siendo su
última petición el que guardaran las piezas de la guitarra que no había podido terminar.
Al día siguiente fueron recogidos los cuerpos de Cámac y del japonés, el cual no pudo soportar
su última paliza, todos los presentes le rinden un homenaje a Cámac con un canto el cual no
puede ser apagado ni con latigazos de los guardias.
Durante la noche Gabriel recordó las muertes que había visto y pidió perdón al cielo por todo
ello.
Llegó Pedro y conversaron largamente de política y el homenaje, discutieron sus diferencias y
decidieron quedarse cada uno por su lado.
A los pocos días ocurre la llegada de un muchacho de apenas unos 14 años, al cual su patrona
acusa de robarle una de sus joyas, este es entregado a Puñalada el cual termina abusando del
menor junto a otros dos hombres.
Al día siguiente fue arrojado al patio, mientras lloraba Gabriel se le acercó brindándole cobijo,
para luego llevarlo a su celda, en el trayecto uno de los hombres del negro intentó arrebatarle
al niño, pero huyó.
Ya en la celda fueron visitados por el Piurano, quien les promete matar a Puñalada.
Con el pasar de los días, la ama de Libio (el muchacho) regresa y se lo lleva, al inicio él no
quería, pero Gabriel lo terminó convenciendo, diciendo que es mejor estar afuera del SEXTO,
le dio una dirección de un pariente diciendo que cuando se escape de la señora vaya allí y lo
recibirán y darán trabajo.
Una noche Pacasmayo se suicida arrojándose hacia la reja de la celda de Clavel, después
asesinaron a Puñalada.
Todas las autoridades asumen que Pacasmayo envuelto en un arranque de celos por Clavel se
suicidó.
Gabriel piensa que ha sido el Piurano quien asesina al Puñalada, pero se dá cuenta de que no
ya que encontraron al moreno exhibicionista con un puñal, así que se lo llevan al igual que a
Gabriel y al Piurano como testigos, al final son devueltos a sus celdas ya que no dicen nada a
parte de lo de Pacasmayo.
En su llegada son recibidos por El Pato, que era un soplón de los guardias, este termina
ofendiendo al Piurano, el cual enfurecido lo asesina.
Gabriel lo anuncia desde el último piso y todo el SEXTO estalla en vítores.
Al día siguiente se dan cuenta de que Puñalada a sido reemplazado por otro hombre negro de
aspecto jovial, el cual hace honores al antiguo amo.