UNIVERSIDAD DE ORIENTE
NUCLEO DE ANZOATEGUI
ESCUELA DE INGENIERIA Y CIENCIAS APLICADAS
DEPARTAMENTO DE INGENIERIA QUIMICA
TERMOQUIMICA
Profesor: Realizado por:
Domingo Millán Alejandra Báez
C.I:28.666.521
Barcelona, 04 de mayo del 2023
Introducción
En todo proceso, tanto físico como químico, están implicadas ciertas energías de
distintos tipos (energía potencial, energía cinética, energía eléctrica…). La ciencia
que estudia los cambios energéticos en sus distintas manifestaciones, en cualquier
tipo de proceso, recibe el nombre de termodinámica. Si dicha ciencia se aplica al
estudio de los cambios químicos, entonces, se llama termoquímica o termodinámica
química.
La termoquímica es una rama de la Termodinámica experimental que estudia el
intercambio de energía como calor que experimenta cualquier proceso químico. La
vasija de reacción y su contenido forman el sistema, y la reacción química que se
produce resulta en un intercambio de energía entre el sistema y los alrededores.
Se encarga de explicar tanto fenómenos biológicos como de laboratorio. A modo
de ejemplo, puede aplicarse para conocer la energía que «consumen» determinados
seres vivos, haciendo uso de fórmulas químicas que describen reacciones
características de estos. El objetivo de la Termoquímica es el estudio de las
variaciones de energía (de su importancia puede darnos idea el hecho de que no
sólo hay muchas reacciones, en especial las de combustión, que tienen como único
objetivo el aprovechamiento de la energía desprendida) y también el estudio de la
espontaneidad de una reacción.
Termoquímica
La termoquímica viene del griego thermos que significa calor y química, consiste
en el estudio de las transformaciones que sufre la energía calorífica en las
reacciones químicas, surgiendo como una aplicación de la termodinámica en la
química.
La Termoquímica es una subdisciplina de la fisicoquímica que estudia los
cambios de calor en procesos de cambio químico, como lo son las reacciones
químicas. Se puede considerar que las reacciones químicas se producen a presión
constante (atmósfera abierta, es decir, P=1 atm), o bien puede considerarse que se
producen a volumen constante (el del receptáculo donde se estén realizando).
Reacciones endotérmica y exotérmica
Endotérmica
Una reacción química es endotérmica cuando absorbe energía del entorno. En
este caso, el calor se transfiere del exterior al interior del sistema. Cuando
colocamos un termómetro mientras se produce la reacción endotérmica, la
temperatura disminuye.
La palabra "endotérmica" deriva del griego endon que significa "dentro" y therme que
significa "calor". Las reacciones endotérmicas no proceden de forma espontánea.
Por ejemplo, la fotosíntesis es un proceso endotérmico, donde las plantas captan la
energía solar para producir glucosa a partir del dióxido de carbono y el oxígeno:
Los productos de la reacción de fotosíntesis, glucosa y oxígeno, poseen mayor
cantidad de energía potencial con respecto a los reactantes, dióxido de carbono y
agua. Otros ejemplos de reacciones químicas endotérmicas con la cantidad de
energía utilizada:
Ejemplos de reacción endotérmica
No sólo en el laboratorio de química se producen reacciones. En el día a día también
encontramos situaciones donde se presentan reacciones endotérmicas.
Cocción de los alimentos
Aunque no lo parezca, el proceso de cocinar los alimentos es endotérmico. Para
poder consumir ciertos alimentos, debemos proporcionar calor.
Bolsa fría instantánea
Las bolsas frías que se usan para tratar golpes o torceduras están llenas de agua,
pero cuando se agitan o golpean, se rompe en su interior una capsula que contiene
nitrato de amonio. La mezcla de nitrato de amonio con agua es una reacción
endotérmica, lo que hace que se enfríe la bolsa.
Exotérmica
Una reacción exotérmica es aquella donde la energía fluye hacia afuera del
sistema. Esta energía se libera en forma de calor, por lo que al colocar un
termómetro en el sistema de reacción la temperatura aumenta.
La palabra "exotérmica" se forma por exo que significa "hacia afuera" y thermes, que
significa "calor". Las reacciones exotérmicas pueden presentarse de forma
espontánea y, en algunos casos, ser explosivas, como la combinación de metales
alcalinos y agua.
En una reacción química, los reactantes son los compuestos que se transforman y
dan origen a los productos. Por ejemplo, cuando reacciona sodio Na con cloro Cl,
estos son los reactantes y el producto es el cloruro de sodio NaCl:
Tanto reactantes como productos poseen una energía potencial almacenada.
Sabemos por la ley de conservación de la energía que la energía no se pierde ni se
gana, así que la energía de los reactantes debe ser igual a la de los productos.
En una reacción exotérmica, los reactantes poseen más energía potencial en
comparación con los productos, por lo que el exceso de energía se libera en forma
de calor. En este caso, la energía también es considerada como parte de los
productos:
En cualquier proceso exotérmico, parte de la energía potencial almacenada en los
enlaces químicos se convierte en energía térmica por medio del calor.
Ejemplos de reacción exotérmica
El detergente para lavar ropa
Cuando disolvemos un poco de detergente en polvo con agua en la mano podemos
sentir un leve calentamiento.
Combustión del gas doméstico
La combustión de gases para uso doméstico, como el metano o el butano, involucra
la reacción química con oxígeno con la formación de dióxido de carbono y agua, y
liberación de energía. Esta es una típica reacción exotérmica de uso cotidiano:
La energía liberada en el proceso de combustión la usamos para cocinar los
alimentos.
Calorímetro y constante calorimétrica
Un calorímetro es un dispositivo que se utiliza para medir la cantidad de calor que
interviene en un proceso químico o físico. Por ejemplo, cuando se produce una
reacción exotérmica en una solución en un calorímetro, el calor producido por la
reacción es absorbido por la solución, lo que aumenta su temperatura.
Se denomina constante del calorímetro Kcalorim a cantidad de calor que debe
entregarse al calorímetro (paredes internas, agitador, termómetro) para aumentar
1oC su temperatura.
La expresión que relaciona la cantidad de calor (Q) que intercambia una sustancia
de masa “m”, siendo «c» el calor específico de la sustancia y con una variación de
temperatura “Δt” es: Q=mcΔt.
Calor específico y capacidad calorífica
El calor específico es la cantidad de calor que hay que aplicar a una unidad de
masa, como por ejemplo un metal, un plástico o la madera, para aumentar su
temperatura en un grado, aunque también hay otras unidades de medida. A este
término también le podemos llamar capacidad calorífica o capacidad térmica.
La capacidad calorífica o capacidad térmica de un cuerpo es el cociente entre la
cantidad de energía calorífica transferida a un cuerpo o sistema en un proceso
cualquiera y el cambio de temperatura que experimenta. El capacidad calorífica
específica indica la capacidad de una sustancia para almacenar calor.
Calor Sensible y Calor Latente
El calor sensible es la cantidad de calor que puede recibir un cuerpo sin que se
afecte su estructura molecular. Si no cambia la estructura molecular no cambia el
estado (sólido, líquido, gaseoso). Dado que no cambia la estructura molecular, se
observa un cambio de temperatura, por eso se denomina calor sensible.
Ejemplos de calor sensible
1. Aplicar calor al agua hasta que su temperatura esté entre 1 y 100 °C.
2. Aplicar calor al estaño hasta que su temperatura esté a menos de 240 °C.
3. Aplicar calor al plomo hasta que su temperatura esté a menos de 327 °C.
4. Aplicar calor al zinc hasta que su temperatura esté a menos de 420 °C.
Pues bien, el calor latente se llama a la energía requerida por una cantidad de
sustancia para cambiar de estado. Cuando este cambio supone pasar de fase sólida
a líquida hablamos de calor de fusión y cuando el cambio de produce de estado
líquido a gaseoso, hablamos de calor de vaporización.
Ejemplos de calor latente
1. Agua. Calor latente de fusión: 80 calorías por gramo (cal/g) (son necesarias
80 calorías para que un gramo de hielo a 0 °C se convierta en agua), calor
latente de vaporización: 540 calorías por gramo (son necesarias 540 calorías
para que un gramo de agua a 100 °C se convierta en vapor).
2. Acero. Calor latente de fusión: 25 kJ/kg.
El calor sensible está definido como aquél que causa un cambio de temperatura en
una sustancia sin que cambie de estado. El calor latente es aquél que provoca el
cambio de estado en una sustancia sin que la temperatura varíe (Emerson, 2013).
Calor de Reacción en General y Calor de Reacción
de Neutralización
El calor de reacción, también conocido como entalpía de reacción, es el cambio
que se produce en la entalpía debido a una reacción química producida por una
presión constante. Igualmente, también podemos definirlo como una unidad
termodinámica de medición para el cálculo de la cantidad de energía por mol que
llega a liberarse o producirse en una reacción.
El calor de la reacción es la energía que se libera o absorbe cuando las
sustancias químicas se transforman en una reacción química. Describe el cambio
del contenido de energía cuando los reactivos se convierten en productos.
El calor de neutralización o entalpía de neutralización ∆ ó se puede definir como
la variación de la entalpía cuando un equivalente gramo de ácido es completamente
neutralizado por un equivalente gramo de una base en solución acuosa altamente
diluida.
El calor de neutralización se consigue al combinar un ácido con una base. El
producto de la reacción es una sal y agua. En la neutralización de un ácido fuerte
con una base fuerte, generalmente se obtiene un valor aproximadamente constante.
Punto de Solidificación y Punto de Fusión
Punto de solidificación
La solidificación es un proceso físico en el que se da el cambio de estado de
cualquier materia que pase de líquido a sólido. Este fenómeno se lleva a cabo
debido a una disminución de la temperatura y de la energía que existe entre los
enlaces químicos de los elementos que constituyen la materia.
Este punto es también conocido como punto de congelación, es la temperatura
que debe ser alcanzada por la sustancia para cambiar del estado líquido al sólido
permaneciendo siempre fija.
Punto de fusión
El punto de fusión es la temperatura a la cual un sólido pasa a líquido a la presión
atmosférica. Durante el proceso de cambio de estado de una substancia pura, la
temperatura se mantiene constante puesto que todo el calor se emplea en el
proceso de fusión.
Calor de Fusión, de Solidificación y de Combustión
Calor de fusión
La entalpía de fusión o calor de fusión de una sustancia, también
conocida como calor (latente) de fusión, es el cambio en su entalpía
resultante de proporcionar energía, típicamente calor, a una cantidad
específica de la sustancia para cambiar su estado de sólido a líquido.
Calor de solidificación
Cantidad de calor que desprende la masa de un líquido al solidificarse a su
temperatura de congelación.
Calor de combustión
El calor de combustión es la energía liberada cuando una determinada cantidad
de material, por lo general un mol, reacciona exotérmicamente con el oxígeno del
aire. Se trata de una propiedad termoquímica imprescindible en la caracterización de
los combustibles, alcoholes y, especialmente, hidrocarburos, tales como el butano y
metano.
Objetivo de la Termoquímica
La Termoquímica se ocupa del estudio de los cambios de calor asociados a las
reacciones químicas y de cómo esta energía puede transformarse y emplearse.
Identificar en un conjunto de variables las que son funciones de estado.
Fijar el criterio de signos de los diferentes parámetros termodinámicos y saber
aplicarlo a los procesos físicos y químicos.
Entender que en toda reacción química hay asociado un cambio energético:
absorción o desprendimiento de energía.
Saber utilizar las diferentes magnitudes termodinámicas, así como su relación
mediante el primer principio de la termodinámica.
Determinar la entalpía de reacción a partir de la combinación de las entalpías
de formación estándar.
Calcular calores de reacción aplicando la ley de Hess.
Comprender los aspectos fundamentales del segundo principio de la
termodinámica y asociarlos al concepto de entropía o grado de desorden de un
sistema
Conocer y saber utilizar los factores de los que depende la espontaneidad de
una reacción química.
Ecuaciones Termoquímicas
En las reacciones que transcurren a presión constante, la variación de entalpía
puede determinarse midiendo el calor absorbido o desprendido en una reacción que
tiene lugar en un recipiente abierto:
Q = c m DT
Dónde:
Q = calor absorbido o desprendido, en julios
c = calor específico del agua = 4,18 J/g ºC
m = masa de agua, en g
DT= variación de temperatura, en ºC
En termoquímica, para representar una reacción, además de indicar los coeficientes
estequiométricos se indica el estado (sólido, líquido o gas) de cada una de las
substancias. También debe incluirse el intercambio de calor (ganancia o pérdida)
que tiene lugar en el proceso. Esta forma de representar la ecuación recibe el
nombre de ecuación termoquímica. La inclusión del calor intercambiado en el
proceso se pode hacer de dos maneras: poniendo explícitamente el calor, o
poniendo el valor que para ese proceso tiene ΔH o ΔU. En este último caso podemos
saber, además, si el proceso ocurre a presión o a volumen constante. Ejemplo:
Primer Principio de la Termodinámica
La Termodinámica es la rama de la física que estudia a nivel macroscópico las
transformaciones de la energía, y como esta energía puede convertirse en trabajo
(movimiento).
Este principio refleja la ley de conservación de la energía para un sistema
termodinámico, y su objetivo es controlar los intercambios energéticos que tienen
lugar entre él y su entorno.
El Primer principio de la Termodinámica establece que la energía de un sistema se
conserva siempre. Si al experimentar un proceso disminuye la energía del sistema
debe aparecer una cantidad equivalente de energía en su entorno.
Cuando en un sistema cerrado se produce un aumento o merma de su energía
total, implicará necesariamente una merma o aumento, respectivamente, de la
misma cantidad en su entorno.
De todas las posibles formas de energía que producen o consumen las
reacciones químicas (calor, trabajo, energía eléctrica, energía luminosa, etc.) en
este tema únicamente se van a considerar el calor y el trabajo. De hecho, el primer
principio de la termodinámica explica cómo afectan los intercambios de calor y
trabajo a la energía de un sistema; para ello se emplea una magnitud
denominada energía interna que se representa por U. Con estos tres conceptos:
energía interna (U), trabajo (W) y calor (Q) puede enunciarse el primero principio
de la termodinámica cómo:
"La variación de la energía interna de un sistema es igual al calor desprendido o
absorbido por el sistema más el trabajo realizado por o sobre el sistema"
El primer principio de la termodinámica establece que la energía de un
sistema siempre se conserva y enuncia que si un sistema recibe calor del medio y
realiza un trabajo, la diferencia entre ambos se invierte en producir una variación de
la energía interna del sistema (DE). Matemáticamente, se expresa como:
DE = Q - W
La energía interna es una función de estado. No puede conocerse su valor
absoluto, sino sólo la variación que experimenta entre el estado inicial y el final del
sistema.
Aplicación a las reacciones químicas
Las aplicaciones fundamentales son:
Transferencia de calor a volumen constante:
DE = Q - W = Q - PDV = Qv
Transferencia de calor a presión constante:
DE = Q - W = Qp – PDV
Calores de Reacción. Entalpia
El calor de reacción, también conocido como entalpía de reacción, es el cambio
que se produce en la entalpía debido a una reacción química producida por una
presión constante. Igualmente, también podemos definirlo como una unidad
termodinámica de medición para el cálculo de la cantidad de energía por mol que
llega a liberarse o producirse en una reacción.
En una reacción química ΔU representa la diferencia de energía interna entre su
estado final (productos) y su estado inicial (reactivos) , con lo que el primer principio
se puede expresar:
Los valores de Q y W se refieren a los efectos de calor y trabajo que acompañan
a una reacción química.
Aunque el primer principio puede aplicarse a una reacción en cualquiera estado,
sin limitación alguna, en este caso nos referiremos a dos casos especialmente
sencillos: al cálculo de ΔU cuando el volumen permanece constante (ΔUv) y al
cálculo de ΔU cuando la presión permanece constante (ΔUp), siendo este segundo
caso lo que más nos interese.
Transformaciones a volumen constante:
En este caso, como no hay variación de volumen, el trabajo es nulo, con el que la
expresión del primer principio queda:
Donde Qv es el intercambio de calor a volumen constante. Esta condición se da
cuando llevamos a cabo a reacción en una bomba calorimétrica en la que no puede
haber contracción o dilatación del sistema. En los procesos a volumen constante, el
valor del calor medido en la bomba calorimétrica da directamente la variación de la
energía interna, U, para la reacción que se está estudiando.
El calor absorbido o desprendido en una reacción química a volumen constante
(Qv) es igual a la variación de energía interna del sistema.
Si Q>0 ⇒ ΔU>0 ⇒ U aumenta
Si Q<0 ⇒ ΔU<0 ⇒ U disminuye
Transformaciones a presión constante, concepto de entalpía:
La mayoría de las reacciones se realizan a presión constante, ya que en los
laboratorios se trabaja a menudo en recipientes abiertos, o lo que es lo mismo, a
presión atmosférica. Casi todos los procesos que vamos estudiar son de este tipo.
Para calcular el intercambio de calor asociado a una reacción a presión
constante, se emplea también el primer principio. En los procesos a presión
constante es frecuente que a medida que transcurre la reacción exista un pequeño
cambio de volumen, que producirá un trabajo de expansión:
Siendo ΔV = V productos – V reactivos, con lo que el primer principio toma la forma:
Donde Qp = variación de calor a presión constante. Despejando el calor Q p:
Desarrollando esta expresión:
Y si se agrupan los términos correspondientes a los estados inicial y final se obtiene:
P·V tiene dimensiones de energía y sumada a la energía interna U nos dará una
nueva energía que llamaremos entalpía y que representaremos por H:
Que sustituida en la ecuación anterior nos da el calor intercambiado en una reacción
a presión constante:
La entalpía, H, es otra forma de medir la energía de un sistema; H y H 0 son los
valores de la energía calorífica del sistema en los estados final e inicial, y su
diferencia, ΔH, representa el calor transferido por el sistema en cualquiera proceso
que tenga lugar a presión constante.
La entalpía es una función de estado, e igual que le ocurría a la energía interna,
no se pode medir su valor absoluto, sólo se puede medir su variación (en procesos a
presión constante).
Si H>H0 ⇒ ΔH>0 ⇒ Qp>0 el sistema absorbe calor, luego el proceso es endotérmico.
Si H<H0 ⇒ ΔH<0 ⇒ Qp<0 el sistema desprende calor, luego el proceso es
exotérmico.
Ley de Hess
En termodinámica, la ley de Hess, propuesta por Germain Henri Hess en 1840
establece que la variación del calor en una reacción es la misma independiente del
número de etapas. La ley de Hess se utiliza para predecir el cambio de entalpía en
una reacción ΔHr.
La ley de Hess se utiliza para deducir el cambio de entalpía en una reacción ΔHr,
si se puede escribir esta reacción como un paso intermedio de una reacción más
compleja, siempre que se conozcan los cambios de entalpía de la reacción global y
de otros pasos.2 En este procedimiento, la suma de ecuaciones químicas parciales
lleva a la ecuación de la reacción global. Si la energía se incluye para cada ecuación
y es sumada, el resultado será la energía para la ecuación global. Este
procedimiento se apoya en que ya han sido tabuladas los calores de reacción para
un gran número de reacciones, incluyendo la formación a partir de sus elementos
constituyentes de buena parte de las sustancias químicas conocidas. 1 Un caso
relevante de este tipo de aplicación es el llamado ciclo de Born-Haber.
Es importante entender que la ley de Hess es la suma de todos los cambios
de entalpías que se dan dentro de una determinada reacción y que además
establece que el cambio de entalpía total es el mismo sin importar si éste se da un
único paso o si requiere de múltiples de ellos para la reacción. La fórmula que se
utiliza para aplicar la ley es la siguiente:
Este tipo de ecuación utilizado para aplicar la ley de Hess puede ser aplicado en
una reacción que sucede durante una única etapa o también puede ser aplicado a la
suma de varias reacciones intermedias.
La ley de Hess o la ley de la suma de calor constante se utiliza principalmente
para poder calcular la entalpía estándar de reacción por medio de diferentes pasos.
Para entenderla adecuadamente, se debe recordar que la entalpía es una función
del estado de un sistema y por esta razón es independiente del camino que se toma
para poder alcanzar el estado final en el que se encuentra a partir del estado inicial
que tenía.
De acuerdo a esta ley, cuando se da una determinada reacción que tiene varios
pasos, la entalpía de la reacción estándar tendrá varios pasos por seguir y es
además totalmente independiente del camino o de la cantidad de pasos que se ha
dado, por el contrario, es el resultado de la suma de las entalpías estándares que se
produjeron en las reacciones intermedias que participaron a una misma temperatura.
Un ejemplo de la ley de Hess es el siguiente:
La reacción de síntesis del acetileno, C2H2, es:
2 C(grafito) + H2(g) = C2H2(g)
Calcula su variación de entalpía a partir de las siguientes ecuaciones:
C(grafito) + O2(g) = CO2(g) ; DHa= -393,5 kJ
H2(g) + 1/2 O2(g) = H2O(l); DHb=-285,8 kJ
2 C2H2(g) + 5 O2(g) = 4 CO2(g) + 2 H2O(l); DHc=-2598,8 kJ
Es necesario lograr hacer una ecuación que tenga sólo C y H2 primeramente y
C2H2 en segundo lugar, y por eso se debe de eliminar el O2, CO2 y H2O. Esta
ecuación se puede obtener a partir del algoritmo: 2·a + b – 1/2·c
Llevamos a cabo las operaciones indicadas y se suman las ecuaciones
intermedias y sus entalpías:
2 C(grafito) + 2 O2(g) = 2 CO2(g)
H2(g) + 1/2 O2(g) = H2O(l)
2 CO2(g) + H2O(l) = C2H2(g) + 5/2 O2(g)
2 C(grafito) + H2(g) = C2H2(g)
La variación de entalpía de la reacción es:
DH = 2·DHa + DHb – 1/2·DHc = 226,6 kJ
Aplicaciones de la Termoquímica
Es importante señalar que la termoquímica tiene muchos usos, y por esta razón
la podemos encontrar en diversas disciplinas. El campo de la industria es donde se
aplica con mayor frecuencia; allí, su utilidad es la explicación de los fenómenos de
laboratorio, así como de los de carácter biológico.
Por ejemplo, podemos hablar de su intervención cuando se pretende averiguar
la cantidad de energía que ciertos seres vivos consumen por medio de fórmulas
químicas concebidas para describir reacciones que les sean propias.
También podríamos mencionar las investigaciones que apuntan a descubrir la
magnitud de energía calórica que se desprende tras someter un termogel a una
reacción química, lo cual se produce a causa de la sobresaturación. Un termogel es
un material que tiene un gel que le permite anular la absorción de calor que produce
el cuerpo humano, de manera que mantiene su propia temperatura y puede actuar
como un regulador térmico.
Errores experimentales que se pueden cometer durante el
desarrollo de cualquier experimento en el laboratorio y las
precauciones que se deben tomar para disminuirlos.
El error se define, tal como habíamos dicho, como la diferencia entre el valor
verdadero y el obtenido experimentalmente. Los errores no siguen una ley
determinada y su origen está en múltiples causas.
Atendiendo a las causas que lo producen, los errores se pueden clasificar en dos
grandes grupos: errores sistemáticos y errores accidentales.
Se denomina error sistemático a aquel que es constante a lo largo de todo el
proceso de medida y, por tanto, afecta a todas las medidas de un modo definido y es
el mismo para todas ellas. Estos errores tienen siempre un signo determinado y las
causas probables pueden ser:
Errores instrumentales (de aparatos); por ejemplo, el error de calibrado de los
instrumentos.
Error personal: Este es, en general, difícil de determinar y es debido a las
limitaciones de carácter personal. Como, por ejemplo, los errores de paralaje, o los
problemas de tipo visual.
Errores de método de medida, que corresponden a una elección inadecuada del
método de medida; lo que incluye tres posibilidades distintas: la inadecuación del
aparato de medida, del observador o del método de medida propiamente dicho.
Se denominan errores accidentales a aquellos que se deben a las pequeñas
variaciones que aparecen entre observaciones sucesivas realizadas por el mismo
observador y bajo las mismas condiciones. Las variaciones no son reproducibles de
una medición a otra y se supone que sus valores están sometidos tan sólo a las
leyes del azar y que sus causas son completamente incontrolables para un
observador.
Los errores accidentales poseen, en su mayoría, un valor absoluto muy pequeño y si
se realiza un número suficiente de medidas se obtienen tantas desviaciones
positivas como
Los errores accidentales poseen, en su mayoría, un valor absoluto muy pequeño y si
se realiza un número suficiente de medidas se obtienen tantas desviaciones
positivas como negativas. Y, aunque con los errores accidentales no se pueden
hacer correcciones para obtener valores más concordantes con los reales, si pueden
emplearse métodos estadísticos, mediante los cuales se pueden llegar a algunas
conclusiones relativas al valor más probable en un conjunto de mediciones.
Precauciones que se deben tomar para disminuir los errores:
Verificar que los equipos estén nivelados.
Evitar que estén cerca de fuentes de aire o ventilación.
Mantener la temperatura ambiente controlada.
Proteger los equipos de los altos niveles de humedad hasta antes del pesaje.
Colocar las balanzas analíticas en un entorno protegido, lejos de temperaturas
extremas, luz solar directa, calefacción y salidas de aire acondicionado.
Evitar operarlas en zonas con altos niveles de vibración.
Evitar la sobrecarga para no dañar las partes mecánicas, sobre todo con las
balanzas analíticas, que manejan cantidades más pequeñas de peso.
Para el desarrollo de las prácticas, cada alumno debe tener para su uso
personal los materiales que los profesores le indiquen, además de la bata
blanca y las gafas de seguridad.
Antes de iniciar un experimento en el laboratorio, se debe conocer y analizar
todo su contenido, con el fin de entender el “por qué” de todo lo que se va a
realizar posteriormente. Por eso es importante que si alguien no sabe algo, no
recuerda algo, o tiene alguna duda, pregunte a su profesor.
Conclusión
El término Termoquímica, se deriva del griego Thermos, calor y química, del
árabe kem, tierra. Que es la ciencia que estudia tanto la composición, estructura y
propiedades de la materia como los cambios que ésta experimenta durante las
reacciones químicas y su relación con la energía. La Termoquímica trata del estudio
de medida o cálculo de los calores absorbidos o desprendidos en las reacciones
químicas y, por esta razón, estas cuestiones son de gran importancia práctica.
La Termoquímica es la aplicación de la Termodinámica al estudio de la química.
La Termoquímica estudia los intercambios de energía que acompañan a las
reacciones químicas. Es un hecho experimental que en toda reacción química hay
una variación de energía, manifestada normalmente por la emisión o absorción de
calor. La termoquímica se presenta en múltiples disciplinas, siendo más común su
aplicación en el campo industrial. Se encarga de explicar tanto fenómenos biológicos
como de laboratorio. Por medio de la termoquímica se pueden estudiar procesos
donde se experimentan transformaciones de diferentes tipos de energía a energía
térmica. En las reacciones químicas desde las más comunes hasta las menos
conocidas se ven involucradas estas transformaciones. La fotosíntesis, la digestión y
hasta la taza de café que tomas en las mañanas son ejemplos de cómo estos
procesos son parte de nuestra vida cotidiana. La termoquímica viene a estar más
presente en la vida de lo que se imagina.