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Vacunación en Pacientes Especiales en Guatemala

Este documento presenta recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades especiales debido a patologías o situaciones de riesgo. Incluye consideraciones sobre la vacunación de recién nacidos pretérmino, pacientes pediátricos con inmunodeficiencias, y discute vacunas específicas como la hepatitis B, neumocócica e influenza. El objetivo es orientar a profesionales de la salud sobre los esquemas de vacunación recomendados para diferentes patologías y asegurar la efectividad de la prevención de en

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Vacunación en Pacientes Especiales en Guatemala

Este documento presenta recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades especiales debido a patologías o situaciones de riesgo. Incluye consideraciones sobre la vacunación de recién nacidos pretérmino, pacientes pediátricos con inmunodeficiencias, y discute vacunas específicas como la hepatitis B, neumocócica e influenza. El objetivo es orientar a profesionales de la salud sobre los esquemas de vacunación recomendados para diferentes patologías y asegurar la efectividad de la prevención de en

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Recomendaciones para la vacunación de

pacientes con necesidades especiales por


patologías o situaciones de riesgo

Módulo I: Vacunación según patología


Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

ÍNDICE

ÍNDICE 2

ANTECEDENTES GENERALES 3

TEMA 1 4

TEMA 2 13

TEMA 3 24

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA 37

2
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

ANTECEDENTES GENERALES

Objetivo General del Curso


Orientar a los profesionales de la salud, médicos, enfermeras y matronas acerca de los
esquemas de vacunación correspondientes a cada patología y condiciones que deben
respetarse para asegurar la efectividad de la prevención.

Objetivos específicos
- Identificar las vacunas recomendadas para pacientes con necesidades especiales
según patologías asociadas.
- Identificar las vacunas recomendadas para pacientes con necesidades especiales
según patologías asociadas.

3
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

TEMA 1

1. VACUNACIÓN DEL RECIÉN NACIDO DE PRETÉRMINO

Se considera recién nacido de pretérmino (RNP) o prematuro a todo aquel que nace
antes de las 37 semanas de gestación.

Los RN de pretérmino (RNP) presentan morbi-mortalidad por enfermedades


infecciosas mayor a la observada en niños de término, lo que guarda relación con
complicaciones propias de la prematuridad y de un sistema inmune insuficiente.

El traspaso de anticuerpos de la madre al hijo es un mecanismo activo que se limita


a las inmunoglobulinas de tipo IgG. Éste se inicia a las 26-28 semanas de gestación y
alcanza el equilibrio después de las 34 semanas de edad intrauterina; por lo tanto,
la concentración sérica de IgG al nacimiento se correlaciona directamente con la
edad gestacional.

Consideraciones generales:

- Calendario de vacunación: el inicio del programa de vacunación de los RNP es a


los 2 meses de edad cronológica post natal, no por edad corregida. Debe cumplir
el mismo programa que un niño nacido de término.
- Inmunidad otorgada por la vacunación: la respuesta a vacunas es inmadura y la
producción de anticuerpos es inferior a un RNT, en especial frente a
Haemophilus influenzae tipo b y hepatitis B
- Al completar el esquema primario: los RNP alcanzan concentraciones de
anticuerpos protectores para los diferentes antígenos.
- Carga antigénica por dosis: es la misma que se emplea en un niño de término.
No se recomienda el uso de carga antigénica reducida o dosis fraccionada.
- Intervalos entre dosis: entre una y otra dosis del mismo antígeno debe existir el
mismo intervalo que en un niño sano.
- Vacunación del niño hospitalizado: si el RNP alcanza los 2 meses de edad
mientras está hospitalizado, y si su estado clínico lo permite, debe ser vacunado
según el programa de vacunación habitual.
- Seguridad: las vacunas han demostrado ser seguras. Los eventos graves
reportados son siempre atribuibles a la prematurez y no a las vacunas.
- Reactogenicidad: la vacunación del RNP no provoca mayores reacciones
secundarias en comparación con los RNT. Con respecto a las apneas, más
frecuentes en RNP, no contraindican la administración de vacunas, sino que se
recomienda precaución y atención tras la vacunación.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Recomendaciones generales para RNP:
- Vacuna anti-hepatitis B: desde el 2019, se incluye la vacuna anti-hepatitis B
universal en esquema de 1 dosis dentro de las primeras 24 horas de nacimiento
a todos los RN.
- RN <2000g medicamente estable (sin patología de base y fuera de riesgo
vital): recibir la vacuna contra Hepatitis B dentro de las primeras 24hrs. de
nacimiento.
- RN <2000g medicamente inestable: recibir la vacuna contra Hepatitis B al
lograr la estabilidad clínica, bajo indicación médica, dentro de los primeros 7
días de nacimiento.
- Hijos de madre portadora de antígeno de superficie de Hepatitis B positivo:
RN y RNP deben recibir 1 dosis de vacuna junto con inmunoglobulina
específica anti-Hepatitis B, por vía IM, en las 12 hrs. siguientes al nacimiento,
independiente de su peso o edad gestacional.
- Deberá completarse un esquema de 4 dosis (la dosis del nacimiento y 3 dosis
más, según pauta 2-4-6 meses).
- Vacuna BCG: el RNP con peso igual o mayor a 2 kg puede ser vacunado al
nacimiento. Si su peso es menor, se debe diferir esta vacunación hasta que
alcance el límite inferior de peso o al momento de su alta.
- Vacuna anti-neumocóccica: la recomendación es que estos pacientes reciban
un esquema primario de 3 dosis (2, 4 y 6 meses) más 1 refuerzo a los 12 meses.
- Vacuna anti-influenza: previo a la temporada de influenza, vacunar a lactantes
a partir de los 6 meses, en esquema de 2 dosis de 0,25 ml de vacuna (formulación
pediátrica), separadas por 4 semanas. Incluir a los familiares, contactos y
cuidadores, especialmente de los lactantes menores de 6 meses de edad
cronológica: estrategia capullo.
Recomendaciones específicas para RNP con patologías de base (cardíaca, renal,
respiratoria y/o digestiva)
- Vacuna anti-meningocóccica ACYW: la recomendación es que estos pacientes
reciban un esquema primario, de 2 dosis (2-4 meses), más 1 refuerzo a los 12
meses.
- Vacuna anti-meningocóccica B: la recomendación es que estos pacientes
reciban un esquema primario, de 3 dosis (<5 meses) o 2 dosis (>6 meses), más 1
refuerzo a los 12 meses.
- Vacuna anti-hepatitis A: la recomendación es que estos pacientes reciban un
esquema de 2 dosis (en intervalo de 0-6 meses), a partir de los 12 meses de edad.
- Actualmente, el PNI la incluye a los 18 meses.
- Vacuna rotavirus: la recomendación es administrar un esquema de dos a tres
dosis según vacunas disponibles. Iniciar a partir de las 6 semanas de edad.
- Vacuna varicela: Administrar un esquema de dos dosis (en intervalo de 0-3
meses), a partir de los 12 meses de edad.
- Actualmente, el PNI la incluye a los 18 meses. Revisar la tabla 2.1
“Calendario de Vacunas para el niño nacido de pretérmino” del documento
“Recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible en el link
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2. VACUNACIÓN DE PACIENTES PEDIÁTRICOS CON INMUNODEFICIENCIAS

Se entiende como inmunodeficiencias primarias (IDPs) a un grupo heterogéneo de


defectos congénitos del sistema inmune que se manifiestan por una combinación
variable de infecciones recurrentes, autoinmunidad, linfoproliferación, procesos
granulomatosos, atopia y neoplasias. El cuadro clínico de cada inmunodeficiencia
depende del defecto específico ocurrido en el sistema inmune.

Los defectos primarios de inmunidad pueden comprender inmunidad innata y


adquirida.

Defectos de la inmunidad innata


- Conceptos generales: la inmunidad innata radica en diversos mecanismos de
barrera (en la piel y mucosas), receptores de antígenos, sustancias solubles
circulantes y tisulares, y células con capacidad fagocitante de partículas ajenas y
microorganismos
- Fagocitosis: es una función clave para el control de las infecciones bacterianas y
fúngicas. Los defectos de fagocitosis favorecen las infecciones por bacterias
piógenas localizadas fundamentalmente en tejidos blandos y respiratorios, e
infecciones sistémicas (hematógenas), en particular las causadas por bacterias
capsuladas
- Defectos cualitativos de fagocitosis: la Enfermedad Granulomatosa Crónica es
un defecto de la capacidad de destrucción del microorganismo fagocitado, el
cual persiste en el interior de su citoplasma.
- Defectos cuantitativos de fagocitosis: la neutropenia congénita y neutropenia
cíclica son IDPs que se manifiestan por infecciones piógenas recurrentes,
principalmente respiratorias y muco-cutáneas.*
- Defectos del complemento: puede existir deficiencia de cualquiera de los
factores del Sistema Complemento. La consecuencia principal es la producción
y/o recurrencia de infecciones por bacterias ricamente capsuladas, en ocasiones
con curso fulminante.

* Las vacunas anti-bacterias capsuladas no representan un beneficio significativo en


estos casos.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

Defectos de la inmunidad adaptativa


- Conceptos generales: La inmunidad adquirida o adaptativa es mediada por la
presencia de anticuerpos circulantes (IgG e IgM) y de mucosas (IgA), producidos
por los linfocitos B (LB), y la acción de linfocitos T (LT).

- Defectos de inmunidad humoral: Los defectos primarios de la inmunidad


humoral tienen su origen en falencias del óptimo desarrollo de LB y de
inmunoglobulinas. Estos son algunos ejemplos:
- Agamaglobulinemia: déficit total o parcial de IgG, IgA e IgM, mientras que la
inmunidad celular se mantiene indemne. Estos pacientes tienen una respuesta
nula a antígenos vacunales y deben ser protegidos con terapia de sustitución
(inmunoglobulina intravenosa–IGIV periódica).
- Inmunodeficiencia común variable (IDCV): déficit acentuado de IgG, variable de
IgA e IgM; a veces combinado con déficit de inmunidad celular. Su expresión
clínica es tardía, en la edad escolar.
- Déficit específico de anticuerpos: ausencia de respuesta humoral a bacterias
ricamente capsuladas (S. pneumoniae, N. meningitidis, H. influenzae tipo b) en
una exposición natural o post-vacunación y a antígenos proteicos (toxoides).
- Síndrome de hiper IgM: bloqueo en la maduración de LB que provoca la ausencia
o escasa concentración de IgG, IgA e IgE, y concentraciones normales o altas de
IgM. Puede acompañarse de déficit de inmunidad celular (déficit de LT CD40+).
- Síndrome de hiper IgE: defecto por ausencia de LTh17, parcial de LB y de
citoquinas. Genera infecciones respiratorias bacterianas altas y bajas.
- Defectos de la inmunidad celular: Los defectos primarios de inmunidad celular
son muy variables en su sustrato inmunológico y en su intensidad.
- Inmunodeficiencia combinada severa (SCID): defecto mixto humoral y celular;
es el compromiso inmunitario primario descrito más grave, que afecta a la
inmunidad celular y humoral por igual. En general, se caracteriza por ausencia
de respuesta inmune a vacunas, y por el riesgo de diseminación de vacunas vivas
atenuadas.
- Deleción del cromosoma 22q11.2: conocido como Síndrome de DiGeorge, posee
compromiso inmunológico variable, pudiendo afectar a la inmunidad celular y
secundariamente a la humoral, en distintos grados.
- Síndrome de Wiscott Aldrich y Síndrome de ataxia telangiectasia: comprenden,
junto a otras deficiencias no inmunológicas, un defecto variable de inmunidad
humoral y celular. Generan una pobre respuesta a polisacáridos (cápsulas
bacterianas), antígenos proteicos (toxoides) y a vacunas vivas).

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

- Vacunas del PNI en pacientes con inmunodeficiencias primarias (IDP)


Frente a la sospecha de una IDP, que no ha sido caracterizada aún, se debe postergar
la vacunación de todo tipo hasta definir e identificar adecuadamente su defecto
inmunológico.
- Vacunas inactivadas: Las vacunas inactivadas pueden y deben colocarse
regularmente en los pacientes con IDP, según el calendario recomendado
para niños sanos. La respuesta inmune puede ser pobre o nula en
aquellos pacientes con defectos de inmunidad adquirida humoral parcial.
En los niños en tratamiento con IGIV, las vacunas inactivadas deben
administrarse los días previos de la siguiente dosis, momento en que las
concentraciones séricas de IGIV están en un mínimo e interfieren menos
con la propia producción de anticuerpos.
En el caso de los niños en tratamiento con inmunoglobulina subcutánea,
las concentraciones séricas se mantienen constantes, por lo que
interferirá con la producción de anticuerpos.
- Vacunas vivas atenuadas: No deben administrarse, en general, vacunas
vivas atenuadas, como BCG, rotavirus, tres-vírica (SRP), varicela, vacuna
oral contra fiebre tifoidea o fiebre amarilla.

Las vacunas tres-vírica y varicela sí pueden administrarse a niños con


síndrome de DiGeorge si cumplen los siguientes criterios:
1) Linfocitos T CD3 ≥ 500/ml
2) Linfocitos CD8+ ≥ 200/ml, y
3) Respuesta linfocitaria normal a mitógenos (fitohemaglutinina-PHA).

Nota:
- En todos los casos de IDP, debe asegurarse la vacunación oportuna de los
contactos cercanos periódicos susceptibles (familiares, convivientes), contra
todas las enfermedades inmunoprevenibles.
- Revisar la tabla 3.2 “Vacunación en niños con inmunodeficiencia congénita.
Vacunas Inactivadas” del documento “Recomendaciones para la
vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

3. VACUNACIÓN DE PACIENTES CON INFECCIÓN POR VIRUS DE INMUNODEFICIENCIA


HUMANA (VIH), E HIJOS DE MADRES VIVIENDO CON VIH EXPUESTOS DURANTE LA
GESTACIÓN.

La infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) puede ser adquirida en


todas las edades de la vida, por alguno de los siguientes mecanismos:
- Vía sexual (en general adultos y adolescentes).
- Inoculación (transfusiones, actos quirúrgicos, trasplantes, procedimientos
dentales, accidentes cortopunzantes, abuso de drogas inyectables, tatuajes,
instalación de piercing, y cualquiera otra circunstancia que se traduzca en
contacto con sangre contaminada con VIH).
- De forma vertical, durante el embarazo, parto o lactancia materna.
La transmisibilidad de objetos contaminados con sangre de una persona viviendo
con VIH es incierta, y siempre debe considerarse una potencial forma de
transmisión del VIH.
Conceptos generales
Hay tres circunstancias clínicas que deben ser consideradas en un programa de
vacunación especial en torno a esta patología:
- Pacientes pediátricos con infección por VIH/SIDA.
- Hijos de madre con infección por VIH, expuestos a la transmisión durante el
embarazo.
- Adolescentes y adultos infectados con VIH.

- Pacientes pediátricos con infección por VIH/SIDA


La mayoría de los pacientes menores de 15 años infectados adquiere el virus
durante su gestación o en torno al parto (transmisión vertical). Sobre esa edad, y
ocasionalmente a partir de los 12-15 años, el VIH es adquirido por conductas de
riesgo (sexuales y/o drogadicción) o por abuso sexual.
Debe considerarse el grado de inmunosupresión en el paciente al momento de
recomendar la administración de cada vacuna. A menor recuento de LT CD4+
corresponderá un mayor deterioro de la inmunidad. La CV es una manera indirecta
de conocer el éxito de la TARV y es una meta hacerla indetectable en sangre.
- Vacunación de pacientes con infección VIH/SIDA: Las vacunas para indicar en la
infección por VIH/SIDA son todas las contempladas en el PNI, en los momentos
clínico/inmunológicos que se indican en la tabla 4.1 “Indicación de vacunas en
pacientes pediátricos con infecciones por VIH/SIDA, según su estado clínico e
inmunológico” documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes
con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible en

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
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- La intensidad de la respuesta inmune a las vacunas (título de anticuerpos y/o
estimulación de células T) es menor en comparación con población sana y la
memoria inmunológica inducida es de menor duración.
- Las vacunas que contienen antígenos/microorganismos inactivados o
fracciones de ellos pueden ser aplicadas normalmente en la edad que indica
el PNI. En ocasiones, ha de recomendarse un refuerzo para asegurar
protección del paciente.
- La urgencia de prevenir infecciones por bacterias ricamente capsuladas
(Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis y Haemophilus
influenzae tipo b) lleva a modificar, para estas vacunas, los esquemas
propios de niños inmunocompetentes.
- En pacientes con profunda inmunodeficiencia es preferible administrar las
vacunas una vez que la TARV haya revertido, al menos en parte, el
compromiso de su estado inmunológico (3 a 6 meses de TARV exitosa).
- Vacunas contempladas en el PNI del niño sano: Por la condición de
inmunocompromiso real o potencial de estos pacientes, se agrega la
recomendación de colocar vacunas anti-rotavirus (actualmente no incluida
en el PNI) en las condiciones indicadas en la tabla 4.1. Si el diagnóstico de
infección por VIH/SIDA es más tardío que en el primer año de vida, deberá
adaptarse el calendario de vacunación
- Contraindicaciones absolutas: vacuna anti-polio oral (VPO), actualmente,
en Chile no se utiliza la VPO desde el año 2018.
- Contraindicaciones relativas: vacunas anti-sarampión, rubéola, parotiditis
(tres-vírica), anti-varicela y anti-rotavirus no deben colocarse en pacientes
en estado de SIDA ni en pacientes oligosintomáticos pero que tienen
profundo compromiso inmunológico (tabla 4.1). Sí pueden ser indicadas
cuando el grado de inmunosupresión del paciente es menor o no existe,
son asintomáticos u oligosintomáticos (tabla 4.1), y el riesgo de adquirir la
enfermedad lo justifica. La aplicación de vacunas en estos pacientes no
perjudica la evolución de la enfermedad VIH/SIDA debidamente tratada con
TARV.

Hijos de madre infectada por VIH, expuestos al contagio durante el embarazo


Según los criterios internacionales, un lactante que nace de una madre con infección
por VIH (lactante expuesto al VIH), debe ser estudiado mediante la pesquisa de
provirus en sangre (ADN de VIH) con 3 muestras obtenidas: al nacer (día 1), a los 15
días de nacer y a los 3 meses de edad, que deben tener resultado negativo para
considerarle no infectado. Eso significa que el descarte de la infección vertical se
obtendrá recién durante el cuarto mes de vida. No obstante, debe considerarse que
una madre en TARV efectiva (CV indetectable durante la gestación), que recibe TARV
durante el parto y que no proporciona lactancia materna a su neonato tiene la
posibilidad estadística de alrededor de 1-2% de infectarlo.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Aproximadamente, 98-99% de los niños nacidos en estas condiciones serán no
infectados y, por tanto, podrán recibir un programa de vacunación
enteramente normal.

- Vacunación del lactante expuesto, en ausencia de Protocolo de Prevención de


la Transmisión Vertical
Todo lactante expuesto, cuyo binomio madre/hijo no recibió TARV o no
completó debidamente el PPTV, debe considerarse presuntamente infectado
por VIH y proceder entonces con un calendario de vacunación adaptado para el
paciente con infección por VIH, hasta confirmar o descartar la existencia de esta
infección. Eso significa, postergar la vacuna BCG.

- Vacuna BCG: Si el binomio madre-hijo no recibió el PPTV, o no lo recibió


completo, éste no alcanzó la negativización de la CV, o existe el riesgo de
no adherir prontamente el RN al Programa pediátrico de VIH/SIDA, el
neonato sólo debe recibir la vacuna BCG una vez que se hiciera la medición
de LT CD4 y ésta tuviera un valor normal. Esto, ya que existe el riesgo,
aunque bajo, de diseminar el bacilo de Calmette Guerin (BCG) en las
semanas siguientes, si el lactante efectivamente fue infectado con el VIH y
evolucionará hacia un SIDA.

- Vacunación del lactante expuesto, si el binomio madre/hijo ha cumplido


cabalmente el Protocolo de Prevención de la Transmisión Vertical
Siendo el riesgo de transmisión vertical cercano a 1-2%, puede procederse con
el calendario de vacunación para niños sanos. Específicamente, respecto de la
vacuna BCG, es deseable que los RN sean evaluados con cuantificación de LT CD4
al nacer y sólo quienes tengan un valor normal reciban esta vacuna, en forma
diferida, con el objeto de minimizar el riesgo de su diseminación hematógena en
quienes pudieran haberse infectado en forma vertical y desarrollarán un SIDA.
Si el binomio madre–hijo recibió un PPTV completo y no fuera fácilmente
disponible la determinación de LT CD4 al RN, podría administrarse la vacuna BCG
sin esta información previa. Esto se basa en el mínimo riesgo de que el niño haya
adquirido la infección por VIH, y el riesgo cierto que entraña el vivir en contacto
con paciente con VIH/SIDA, población en la que la TBC es de mayor prevalencia
que en la población no infectada con VIH.
Revisar la tabla 4.3 “Indicación de vacunas en lactantes expuestos a la infección
por VIH durante su gestación, con protocolo de prevención de la transmisión
vertical (PPTV) materno completo” documento “Recomendaciones para la
vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Adolescentes y adultos con infección por VIH
Estos pacientes poseen varias condiciones que amerita incluirlos en un programa de
vacunación especial:
- Riesgo de coinfección por VHB por compartir mecanismos de transmisión con el
VIH.
- En la medida que avanza la enfermedad SIDA y se compromete mayormente la
inmunidad, pueden contraer infecciones inmunoprevenibles causadas por S.
pneumoniae, N. meningitidis y la reactivación del virus varicela-zoster.
- La infección por virus papiloma humano (VPH) en pacientes con SIDA adquiere
características de mayor intensidad (papilomatosis peri-genital gigante) y, por
ende, se considera la vacunación correspondiente.
- Infección por virus de hepatitis A: en Europa se han descrito brotes de hepatitis
A en poblaciones de hombres que tienen sexo con hombres; de allí es
recomendable considerar su vacunación.

- Vacunas que administrar a adolescentes y adultos con infección por VIH


- Vacuna anti-hepatitis B: siendo una práctica regular establecer la
existencia de co-infección VIH- VHB en todo paciente con infección por VIH,
en aquellos que resulten seronegativos se recomienda indicar la vacunación
anti-VHB. Revisar la tabla 4.4 “Vacunaciones recomendadas en adultos y
adolescentes con infección por VIH” del documento “Recomendaciones
para la vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías
o situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
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- Vacuna anti-neumocóccica: se recomienda administrar 1 dosis de vacuna
anti-neumocóccica conjugada 13 valente, luego, 1 dosis vacuna
polisacárida 23 valente, a los 2 meses, y repetir a los 5 años.
- Vacuna anti-meningocóccica: se recomienda administrar una dosis de
vacuna anti-meningocóccica conjugada tetravalente (ACWY) y revacunar al
cabo de 3 años, anti-meningocóccica (B) 2 dosis.
- Vacuna anti-influenza: debe ser indicada anualmente al inicio de Campaña
de Influenza.
- Vacuna anti-Zoster: podría ser considerada en pacientes sobre 50 años, con
recuento de LT CD > 200/mm3. En adolescentes y adultos jóvenes
seronegativos para varicela se recomienda usar la vacuna anti-varicela.
- Vacuna anti-virus papiloma humano (VPH): el VPH es inmunoprevenible,
pero implementar un programa de vacunación en toda esta población de
alto riesgo implicaría testear previamente la condición de seronegativo de
cada individuo, lo que está fuera de alcance de estas recomendaciones. No
obstante lo anterior, todos los adultos infectados con VIH y de edad inferior
a 26 años, deben vacunarse con esquema de 3 dosis en forma
independiente de su estado inmunológico.
- Vacuna anti-hepatitis A: Es recomendable vacunar a varones con infección
por VIH y que tienen sexo con hombres, en esquema de 2 dosis.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

TEMA 2

1. VACUNACIÓN DE PACIENTES CON CÁNCER HEMATOLÓGICO Y PACIENTES CON


TUMORES

Este tópico contempla la vacunación recomendada para pacientes con leucemias,


linfomas y tumores sólidos.

Las expectativas de sobrevida de los pacientes con enfermedades neoplásicas han


mejorado sustancialmente en los últimos años, en gran medida debido a nuevas
estrategias de tratamiento, que generan, en forma secundaria, mayor
inmunosupresión.
La aplasia medular causada por la quimioterapia (QMT), que se emplea en el
tratamiento del cáncer, trae consigo alteraciones inmunes que afectan a los
componentes humorales y celulares, deficiencia que revierte a un estado de
inmunocompetencia, en general, dentro de seis meses de finalizado el tratamiento.
Múltiples estudios han abordado el tema de la pérdida de inmunidad humoral post
QMT contra variados antígenos vacunales, condición que aún persiste si los
pacientes son evaluados 15 meses después de finalizada la QMT y seis meses post
transfusión de hemoderivados.

Se conoce que:
- El tipo de enfermedad neoplásica subyacente no afecta los porcentajes de
pacientes que pierden sus títulos protectores contra antígenos vacunales.
- La pérdida de respuesta inmune varía acorde al tipo de vacuna.
- La inmunización con vacunas inactivadas durante la QMT es segura, pero su
eficacia es variable.
Por otro lado, si bien se piensa que la respuesta inmune a vacunas sería diferente,
dependiendo del tipo de cáncer (hematológico o de órgano sólido), de su riesgo
oncológico y de la intensidad de la terapia aplicada, aún no se han encontrado
evidencias suficientes que permitan realizar recomendaciones diferenciadas para
los distintos tipos de cáncer.
Por todo lo anterior, estas recomendaciones no deben considerarse definitivas,
pudiendo existir cambios futuros en la medida que exista mayor evidencia en
relación con eficacia y seguridad de uso de vacunas en la población de pacientes
con cáncer.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Las recomendaciones de vacunación incluidas a continuación consideran a
pacientes entre 2 meses y 18 años, con neoplasias hematológicas o de órganos
sólidos.

Pacientes en quimioterapia de inducción


- Definición: Pacientes con cáncer hematológico en quimioterapia inicial que aún
no alcanzan la remisión de la enfermedad. Se incluyen en esta categoría a
pacientes con neuroblastoma y linfoma de Burkitt.
- Definiciones operacionales
- Quimioterapia (QMT) de inducción: aquella QMT de inicio, agresiva, cuyo
fin es la remisión de la patología neoplásica.
- Remisión: desaparición de la evidencia de neoplasia al evaluar con los
mismos exámenes empleados en el diagnóstico. En promedio, la remisión
se alcanza en 30 días (si es cáncer hematológico) a 3 meses (en tumores
sólidos).
- Recomendaciones de vacunación durante la inducción
- Vacunas vivas: vacuna tres-vírica (sarampión, rubéola, parotiditis- SRP),
varicela y rotavirus, están contraindicadas en los niños en esta etapa.
- Vacunas inactivadas: retrasar la administración de vacunas hexavalente
(dTpa/Hib/HB/VPI), dTpa, neumocóccica conjugada o polisacárida,
meningocóccica conjugada y vacuna anti-hepatitis A, hasta alcanzar la
remisión de la enfermedad.La postergación se basa en lograr una mejor
respuesta inmune a las vacunas y no en problemas relacionados con su
seguridad. Las vacunas administradas durante este periodo no aseguran su
efectividad (IDSA 2013). Idealmente, si se decide administrar vacunas
inactivadas, éstas deben darse al menos dos semanas antes de la QMT
(IDSA 2013).
En situaciones epidemiológicas de riesgo deben administrase las vacunas
inactivadas necesarias, no olvidando revacunar cuando el paciente alcance
su curación.
Se recomienda administrar vacuna inactivada contra influenza durante la
campaña anual. Puede administrarse antes de lograrse la remisión, la
respuesta inmune inducida puede estar francamente reducida.
- Revisar la tabla 5.1 “Esquema de vacunación Anti- Influenza” del
documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes con
necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible
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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

Pacientes con cáncer hematológico en quimioterapia de menor potencia y


pacientes con tumores sólidos
Contempla pacientes con cáncer hematológico en remisión, quienes pueden estar
en QMT de intensificación, consolidación o de mantención y pacientes con tumores
sólidos, en cualquier etapa de su QMT (excepto neuroblastomas y linfomas de
Burkitt, fueron incluidos en la situación previa).
- Recomendaciones de vacunación en pacientes con quimioterapia de menor
potencia y pacientes con tumores sólidos
- Independientemente del tipo de cáncer, los pacientes deben recibir las
vacunas inactivadas del esquema habitual de vacunación del PNI, o puestas
al día si alguna de estas vacunas ha sido postergada.
- La respuesta inmune a las vacunas administradas durante este periodo
puede estar disminuida y la vacunación podría ser considerada como no
protectora (IDSA 2013). Idealmente, si se decide administrar vacunas
inactivadas, éstas deben darse al menos dos semanas antes de QMT (IDSA
2013).
- Todas las vacunas vivas atenuadas (SRP, varicela y rotavirus) están
contraindicadas en los pacientes en esta etapa de tratamiento.
- Recomendaciones de vacunas a administrar en este período
Considerando la trascendencia clínica que entraña cada una de las
enfermedades inmunoprevenibles y el riesgo epidemiológico correspondiente,
debe darse prioridad a la vacunación contra influenza, agentes capsulados y
contra hepatitis A/B por sobre la vacuna hexavalente.
- Vacuna anti-influenza: Vacunar durante la campaña anual. (Tabla 5.1)
- Vacuna anti-neumocóccica: Diversos factores incrementan la frecuencia
y/o la gravedad de las infecciones invasoras causadas por Streptococcus
pneumoniae. Revisar la tabla 5.2 “Esquema de vacunación Anti-
Neumocóccica” del documento “Recomendaciones para la vacunación de
pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de
riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Vacuna contra Haemophilus influenzae b (Hib): se considera conveniente
reforzar la inmunidad anti-Hib en pacientes oncológicos. Para estos efectos,
se recomienda utilizar una dosis de vacuna hexavalente o vacuna HiB,
dependiendo de la disponibilidad.
- Vacuna anti-meningocóccica: La vacuna contra Neisseria meningitidis de
los serogrupos ACWY conjugada (Nimenrix®), se administra en Chile desde
el año 2013 a los 12 meses de vida. Considerar el empleo de vacuna
conjugada con antígeno capsular del grupo B (BexseroMR®), puesto que
está licenciada en Chile. Para otorgar una respuesta inmune adecuada en

15
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
intensidad y al máximo de pacientes vacunados, se recomienda administrar
al menos dos dosis de vacuna conjugada. Revisar la tabla 5.3 “Esquema de
vacunación Anti- Meningocóccica” del documento “Recomendaciones para
la vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Vacuna anti-hepatitis B: Es indicada en Chile, desde el año 2005, a todo
niño que nace.
- Pacientes oncológicos nacidos desde el año 2005: Se recomienda
reforzar su inmunidad contra esta infección mediante una dosis de
vacuna (20 microgramos) obtenida con la administración simultánea
de una dosis de vacuna hexavalente (contiene antígeno de HB) + una
dosis de vacuna anti-hepatitis B (10 microgramos), en esta etapa de
su tratamiento, para niños menores de 7 años. Revisar la tabla 5.4
“Esquema de vacunación contra Hepatitis B” del documento
“Recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades
especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible en el
link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Para los niños mayores de 7 años, deberán recibir un refuerzo de
vacuna anti-hepatitis B de 20 microgramos. Requiere medición de la
concentración de anticuerpos anti-HBsAg a los 30 días de este
refuerzo, según resultado se revacunará (tabla 5.4).
- Pacientes nacidos con anterioridad al año 2005: Se recomienda
vacunar con tres dosis de vacuna anti-hepatitis B (40 microgramos
c/u) en esta etapa de su tratamiento. Requiere medición de la
concentración de anticuerpos anti-HBsAg a los 30 días de este
esquema, según resultado se revacunará con esquema inicial.
- En uno y otro caso, se controlará la concentración de anticuerpos
anti-HBsAg tras un mes de cumplir esta recomendación.
- Vacuna hexavalente: Su administración está recomendada hasta los 2. En
caso de ser necesario vacunar a un niño entre 2 y 7 años se podría indicar
vacuna pentavalente (DTP/Hib/HB) + VPI, o hexavalente según
recomendación de la OMS. Deberá usarse vacunas dT, dTpa, Hib, VPI y HB
por separado en pacientes adultos.
- Vacuna anti-hepatitis A: En marzo 2018, esta vacuna se incorporó al PNI a
los 18 meses de edad en todo el país. Se considera un esquema de dos dosis
dado que su estado inmune no asegura una adecuada inmunización con
una sola dosis. Revisar la tabla 5.5 “Esquema de vacunación contra Hepatitis
A” del documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes con
necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible
en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf

16
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

Pacientes con cáncer hematológico y pacientes con tumores de órganos sólidos en


seguimiento, a partir de 3-6 meses de terminada la quimioterapia
- Recomendaciones generales de vacunación una vez finalizada la
quimioterapia: Se recomienda administrar las vacunas inactivadas y vacunas
vivas, tres meses post-QMT. En pacientes con leucemias y linfomas y aquellos
que utilizan anticuerpos anti-linfocitos B, se debe retrasar la vacunación al
menos seis meses (IDSA 2013).

En suma:
- En esta etapa puede comenzar la administración de vacunas vivas con
mayor seguridad y mejor respuesta inmune.
- Administrar las vacunas vivas atrasadas o que le correspondan según el
programa regular (SRP, varicela).
- Administrar las vacunas vivas parenterales juntas (el mismo día) o con un
lapso de 4 semanas entre ellas.
- La vacuna anti-SRP se puede administrar en forma segura luego de tres
meses de completar la QMT.
- Administrar vacuna varicela a niños que no han tenido la enfermedad, a seis
meses de terminada la QMT y según esquema de la tabla 5.6 “Esquema de
vacunación contra Varicela” del documento “Recomendaciones para la
vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Administrar las vacunas inactivadas que correspondan, de acuerdo con el
programa regular o las que estén atrasadas.
- Vacunar contra hepatitis B a pacientes aún no vacunados o completar las
dosis faltantes. (Tabla 5.4)
- Considerar dosis de refuerzo a cualquier vacuna administrada durante la
quimioterapia.
- Aquellos pacientes que completaron el esquema de vacunación previo a la
QMT, requerirán de una dosis de refuerzo para vacunas atenuadas e
inactivadas 6 meses después de finalizada la QMT. Si el niño no recibió
esquema completo, continuar el esquema en el punto que quedó detenido.
- Vacunación de pacientes adultos con cáncer hematológico o con tumores
sólidos: El riesgo de infecciones inmunoprevenibles en estos grupos etarios
se concentra en influenza, hepatitis B y S. pneumoniae. A partir de los 50
años debe considerarse además la vacunación contra herpes-zoster.
Revisar la tabla 5.7 “Vacunas recomendadas en adultos con cáncer
hematológico o tumores sólidos” del documento “Recomendaciones para
la vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
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-

2. VACUNACIÓN DE PACIENTES RECEPTORES DE TRASPLANTE DE ÓRGANOS SÓLIDOS

Condiciones del hospedero

Los pacientes afectados por enfermedades crónicas con el potencial de necesitar un


trasplante de órganos sólidos conllevan un alto riesgo de adquirir infecciones
inmunoprevenibles, de curso más grave que en individuos inmunocompetentes y de
presentar complicaciones derivadas de ellas.

Por otra parte, la inmunosupresión inducida con la finalidad de evitar el rechazo del
injerto favorece la adquisición de variadas infecciones inmunoprevenibles, de curso
acelerado y eventualmente fatales.
Los pacientes receptores de trasplante de órganos sólidos, no deben recibir vacunas
vivas atenuadas durante el período de máxima inmunosupresión (6 a 12 meses post-
trasplante y en etapas de rechazo del injerto). Sí pueden recibir vacunas
inactivadas, que son seguras, aunque la respuesta inmune a ellas sea insuficiente.

Inmunidad post-vacunación

Con frecuencia, a raíz de padecer afecciones crónicas con múltiples


descompensaciones y hospitalizaciones, los pacientes tienen un calendario
incompleto de vacunación. A su vez, la inmunidad otorgada por las vacunas recibidas
antes de desarrollar las afecciones crónicas se deteriora a medida que progresa la
enfermedad crónica y la vacunación del receptor de un trasplante de órgano sólido
induce una inmunidad menor, escasa o nula que en el inmunocompetente,
dependiendo de la vacuna y de la terapia anti-rechazo empleado.

La inmunización cumple, además, en el caso del trasplante hepático, la finalidad de


proteger el órgano recibido de una noxa infecciosa causada por los virus de hepatitis
A o B, que puede ser evitada con una vacunación oportuna. La mayor parte de los
trasplantes de órganos sólidos se efectúa en pacientes crónicos que esperan este
beneficio, de manera que son actos quirúrgicos anunciados que, por ende, permiten
programar las vacunaciones.

En ciertas ocasiones, el trasplante de órganos sólidos tiene el carácter de


emergencia y no da tiempo para una vacunación pre-trasplante, debiendo
programarse la vacunación del paciente una vez que se ha iniciado la
inmunosupresión anti-rechazo.

18
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

Vacunación pre-trasplante

- Nefropatías crónicas: Estos pacientes, por su condición basal (ej.: síndrome


nefrótico) o por la terapia inmunosupresora que reciben, son altamente
susceptibles a infecciones sistémicas neumocóccicas, por H. influenzae tipo b
(niños menores de 5 años de edad), varicela e influenza graves. Durante la fase
de hemodiálisis pre-trasplante, se suma el riesgo de adquirir hepatitis B.
- Es prioritario revisar el calendario de vacunas correspondiente a niños
sanos y actualizar todas aquellas vacunas ausentes o incompletas.
- Si es necesario, deberá aplicarse esquemas acelerados de vacunación.
Revisar la tabla 6.1 “Esquemas acelerados de vacunación en período pre-
trasplante en niños” del documento “Recomendaciones para la vacunación
de pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de
riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Debe prestarse especial atención a las siguientes infecciones
inmunoprevenibles: enfermedades invasoras causadas por S. pneumoniae
y por H. influenzae b (estas segundas en niños menores de 5 años de edad),
enfermedad por N. meningitidis, influenza, y varicela.
- Además, por su afección de base, todos los pacientes requieren vacunarse
contra hepatitis B, antes de entrar en fase de hemodiálisis. Revisar la tabla
6.2 “Recomendaciones para la vacunación de candidatos y/o receptores de
trasplante de órganos sólidos” del documento “Recomendaciones para la
vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Las vacunas SRP y anti-varicela deben ser administradas al menos 4
semanas previo al trasplante, cuando existe la indicación de trasplante
prioritario.
- Hepatopatías crónicas: Estos pacientes, por su condición basal (ej.: cirrosis
hepática) o por la terapia inmunosupresora que reciben, son altamente
susceptibles a infecciones sistémicas neumocóccicas, por H. influenzae tipo b
(estas segundas en niños menores 5 años de edad), varicela e influenza graves.
- Además, deben recibir vacuna anti–HA y anti–HB pues su aparición pre
trasplante agravará la enfermedad de base, o post-trasplante complicará el
pronóstico del injerto.
- Revisar el calendario de vacunas correspondiente a niños sanos y actualizar
aquellas vacunas ausentes o incompletas, si es necesario, deberá aplicarse
esquemas acelerados de vacunación.
- Además, por su afección de base requieren vacunarse contra hepatitis A y
hepatitis B (tabla 6.2).

19
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Como se indica en la introducción, debe asegurarse la adquisición de
inmunidad específica del paciente, efectuando la medición de anticuerpos
anti-HBsAg.
- Las vacunas SRP y anti-varicela deben ser administradas al menos 4
semanas previas al trasplante, cuando existe indicación de trasplante
prioritario.

Vacunación post-trasplante

La protección otorgada por la vacunación pre-trasplante tiende a disminuir o


extinguirse como consecuencia de la terapia inmunosupresora, haciendo necesario
administrar una o más dosis de refuerzo de cada vacuna. La respuesta a este
refuerzo usualmente es adecuada. Las vacunaciones de refuerzo pueden iniciarse
desde los 12 meses post-trasplante.
- La adquisición de infecciones inmunoprevenibles en el período post-trasplante
puede desencadenar un rechazo del injerto. No hay evidencia sólida que la
administración de una vacuna en este período cause el mismo efecto.
- La vacunación durante un período de rechazo del injerto debe evitarse, pues la
mayor inmunosupresión aplicada al paciente hace infructuoso el esfuerzo de
vacunarlo.
- En general, la vacunación post-trasplante puede iniciarse 6 a 12 meses de
transcurrido este procedimiento. Excepción a esta regla es la vacunación anual
anti-influenza durante la campaña.

3. VACUNACIÓN DE PACIENTES RECEPTORES DE TRASPLANTE DE PRECURSORES


HEMATOPÓYETICOS

El procedimiento de trasplantar precursores hematopoyéticos comienza con un


acondicionamiento o “blanqueamiento medular” del receptor, de intensidad
variable, como preparación para recibir el trasplante (Tx). Con ello, el paciente
pierde la capacidad de respuesta celular y humoral y, en gran medida, su experiencia
inmune adquirida por infecciones previas. Este efecto será máximo si se trata de un
trasplante de células de cordón umbilical (“efecto mieloablativo”), menor en caso
de Tx autólogo, y de aún menor intensidad en caso de los Tx halogénicos.
- De no mediar revacunaciones, el paciente pierde también la inmunidad
adquirida por inmunizaciones previas, específicamente anticuerpos, en los
meses o años siguientes al Tx, de manera que el receptor se torna “naive”
(virgen) ante las enfermedades inmunoprevenibles y no prevenibles que
hubiera experimentado antes del Tx.
- La pérdida de la capacidad de respuesta inmune se recupera lentamente en la
medida que el trasplante de precursores reconstituye la inmunidad y, por tanto,
la posibilidad de inmunizarle mediante vacunas en forma efectiva tiene una

20
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
latencia desde el momento de efectuarse el trasplante, la que oscila entre 3 y
12 meses.
- La inmunidad humoral (LB) se recupera con mayor celeridad que la celular (LT),
lo que debe tenerse en consideración al programar la calendarización de las
vacunas a administrar.

La existencia de enfermedad de injerto contra hospedero (EICH) y su tratamiento


supresor retardan la reconstitución inmunológica, lo que también debe tenerse en
consideración al programar la vacunación del paciente. Se desprende de los
anteriores conceptos que:
- Los pacientes receptores de Tx de precursores hematopoyéticos requieren de
la administración de todas las vacunas disponibles, cuya eficacia esté
comprobada.
- Los esquemas de vacunación deben considerar una eventual menor respuesta
inmune que en los individuos inmunocompetentes y, por tanto, se requerirá
eventualmente un mayor número de dosis o mayor carga antigénica por dosis
administrada, para alcanzar el mismo efecto protector.
- La vacunación con productos inactivados puede iniciarse a partir de los 6 meses
post-Tx y no antes. Excepción a ello es una situación de riesgo epidemiológico
inminente (ej.: vacuna influenza, hepatitis A, N. meningitidis).

Análisis por vacuna

- Vacunas inactivadas
- Vacuna anti-tetánica: Puede indicarse a partir de los 6 meses, y en forma
óptima, desde los 12 meses post–Tx. Antes, puede ser vacunado en caso de
accidente con potencial contaminación con Clostridium tetani, y
complementar con inmunoglobulina anti-tetánica local y sistémica.
- Vacuna anti-diftérica: Puede indicarse a partir de los 6 meses, y en forma
óptima, desde los 12 meses post–Tx, o antes, en caso de exposición a un
caso índice.
- Vacuna anti-pertussis: Puede indicarse a partir de los 6 a 12 meses post–
Tx. Debe administrarse en esquema de 3 dosis, espaciadas por dos meses
cada una y un refuerzo a los seis meses.
- Vacuna anti-polio inactivada: Puede indicarse a partir de los 6 a 12 meses
post–Tx.
- Vacuna anti-Haemophilus influenzae b: Puede indicarse a partir de los 6 a
12 meses post–Tx. Debe administrarse en esquema de 2 dosis, espaciadas
por dos meses cada una. En mayores de 5 años de edad, se indica sólo una
dosis
Para efectos operacionales, la indicación de las cinco vacunas precedentes
se administrará de la siguiente forma:
- Pacientes <7 años de edad: se administrará vacuna hexavalente o
pentavalente + VPI.
- Pacientes >=7 años de edad: administrar vacunas dT/dTpa + Hib + VHB
+ VPI.

21
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Vacuna anti-neumocócica: Puede indicarse a partir de los 6 a 12 meses
post–Tx. De elección: vacuna conjugada 13-valente. Debe administrarse en
esquema primario de 3 dosis, espaciadas por dos meses cada una. Dos
meses más tarde (pacientes sobre 2 años), se le administrará una dosis de
vacuna VNP–23-valente.
- Vacuna anti-meningocóccica:
- Vacuna conjugada tetravalente ACWY: Puede indicarse a partir de los
6 a 12 meses post–Tx. Debe administrarse en esquema primario de dos
dosis, espaciadas por dos meses cada una. Sólo en pacientes bajo 12
meses de edad se indicarán tres dosis como esquema primario. Debe
agregarse una nueva dosis de refuerzo tres años más tarde.
- Vacuna anti-meningococo B: Se realizará administración según
esquema de grupo etario.
- Vacuna anti-hepatitis B: Puede indicarse a partir de los 6 a 12 meses post–
Tx. En esquema de 0-1 y 6 meses post–Tx es deseable control de título de
anticuerpos anti-HBsAg 30 días después de completar el esquema. Según
resultado de anticuerpos evaluar repetir la vacunación completa o una
dosis.
Alternativamente, si la vacuna anti-hepatitis A también estuviera indicada,
puede utilizarse la forma combinada anti-HB/anti-HA en esquema de 0-1 y
6 meses
- Vacuna anti-hepatitis A: Puede indicarse a partir de los 6 a 12 meses post–
Tx. Se debe observar los cuatro requisitos del hospedero para recibir
vacunas. Debe administrarse en esquema de dos dosis, espaciadas por seis
meses. Alternativamente, si esta vacuna está epidemiológicamente
indicada, puede utilizarse la forma combinada anti-HB/anti-HA en esquema
de 0-1 y 6 meses, con control de título de anti-HBsAg con posterioridad a
completar el esquema. Ante la aparición de un caso índice en contacto
cercano con el paciente receptor de Tx, puede iniciarse la vacunación con
anterioridad.
- Vacuna anti-influenza: Puede indicarse a partir de los 6 meses post–Tx o
antes si la situación epidemiológica lo amerita (mínimo cuatro meses desde
efectuado el Tx).
- Vacuna anti-virus del papiloma humano: Se recomienda aplicarla a
pacientes que han cumplido 9-10 años de edad, en adelante, en esquema
de tres dosis, en intervalo de 0–2 y 6 meses. De preferencia, vacuna
tetravalente. Debe indicarse en mujeres y varones.

- Vacunas vivas atenuadas


- Vacuna BCG: No se indica.
- Vacuna polio oral: No se indica.
- Vacuna anti-sarampión: Puede indicarse a partir de los 12 meses post–Tx.
Debe administrarse en esquema de dos dosis, espacia- das por tres meses

22
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
entre sí y cuidando que hayan transcurrido 8–11 meses desde última dosis
de IGIV y la no presencia de EICH.
- Vacuna anti-rubéola: Puede indicarse a partir de los 12 meses. Debe
administrarse en esquema de dos dosis, espaciadas por tres meses entre sí.
- Vacuna anti-parotiditis: Puede indicarse a partir de los 12 meses. Debe
administrarse en esquema de dos dosis, espaciadas por tres meses entre sí.
- Vacuna anti-varicela: Puede indicarse a partir de los 24 meses. Debe
administrarse en esquema de dos dosis, espaciadas por tres meses entre sí y
cuidando que hayan transcurrido 8–11 meses desde última dosis de IGIV y la
no presencia de EICH.

El paciente debe cumplir con los siguientes cuatro requisitos inmunológicos para
proceder a su vacunación:
- Recuento absoluto de LT CD4 mayor de 400/mm3
- Recuento absoluto de LT CD19 mayor de 200/mm3
- Recuento absoluto de linfocitos mayor de 1.000/mm3
- Concentraciones plasmáticas de IgG dentro de rango para la edad
Ello se cumple, en general, desde los 12 meses post Tx. No obstante, si las
condiciones del paciente lo permiten, puede aplicarse vacunas inactivadas desde
los 6 meses post Tx:
- Si la situación epidemiológica lo impone, puede aplicarse vacunas inactivadas
desde los 3 a 6 meses post Tx.
- En ninguna circunstancia administrar vacunas vivas antes de cumplirse los
cuatro requisitos fundamentales.
- Vacunas vivas contraindicadas en presencia de EICH crónico.
- Comenzar la vacunación con productos inactivados/fracciones de
microorganismos.
Revisar la tabla 7.1 “Esquema de vacunación para receptores de trasplante de precursores
hematopoyéticos” del documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes con
necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible en el link
https://vacunas.minsal.cl/wp-content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-
ESPECIALES.pdf

23
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

TEMA 3

1. VACUNACIÓN DE PACIENTES PORTADORES DE ENFERMEDADES CRÓNICAS DE


BASE

En los pacientes con enfermedades crónicas subyacentes, las manifestaciones de


enfermedades inmunoprevenibles pueden ser de mayor gravedad. Por este motivo
la indicación de vacunas son las mismas que en las personas sanas, a menos que
haya contraindicaciones muy específicas. Se incluyen en este grupo patologías
diversas: enfermedades cardíacas, respiratorias (por ejemplo fibrosis quística),
renales, hepáticas, neurológicas, cutáneo-mucosas, hemoglobinopatías y
alteraciones de la coagulación, endocrinopatías (por ejemplo diabetes mellitus),
otras enfermedades metabólicas, afecciones en tratamiento crónico con salicilatos,
trasplante coclear y fístulas de LCR, todas condicionantes de una mayor
susceptibilidad y/o potencial gravedad de afecciones inmunoprevenibles.

Dependiendo de su enfermedad de base, los portadores de enfermedades crónicas


están expuestos a mayor riesgo de evolución grave de algunas enfermedades como
la gripe, varicela, enfermedad neumocóccica, etc. En este contexto, existen
indicaciones muy precisas de recibir algunas vacunas, además de las normalmente
recomendadas según edad.

Recomendaciones pediátricas

Además de las vacunas del calendario PNI, los pacientes con enfermedades crónicas
pueden necesitar otras vacunas dependiendo de la enfermedad de base. Algunos
esquemas sugieren un refuerzo de 1 dosis extra de vacuna contra Haemophilus
influenzae tipo b después de los 5 años de edad. También, 1 dosis de vacuna
neumocóccica polisacarídica 23-valente en niños sobre 2 años de edad, con
enfermedades cardiorrespiratorias que ya hubieran recibido un esquema con
vacuna neumocóccica conjugada. Después de 5 años, puede ser necesaria una
segunda dosis de VNP–23 en algunos casos definidos que, en general, entrañan
inmunodepresión.

Se analizan a continuación los diferentes grupos de patologías y los patógenos


inmunoprevenibles a combatir:

- Bronco-neumopatías crónicas: La existencia de daño broncopulmonar crónico


como asma moderada a grave, displasia broncopulmonar, fibrosis quística,
déficit de alfa1-antitripsina, bronquiectasias, enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC), neumonitis alveolar, enfermedad respiratoria post exposición
ocupacional o ambiental, neurofibromatosis de Wegener, entre otras, favorecen
una evolución grave en pacientes que contraen infecciones respiratorias

24
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
inmunoprevenibles (ej: neumocócicas), las causadas por H. influenzae tipo b o
por el virus influenza. Lo mismo es atingente para pacientes
neumonectomizados.
- Cardiopatías crónicas: Al igual que en el grupo anterior, la adquisición de
infecciones respiratorias inmunoprevenibles representa un desafío para la
capacidad funcional cardíaca de estos pacientes, especialmente para los
portadores de cardiopatías congénitas cianóticas o que cursen con insuficiencia
cardíaca o alteraciones hemodinámicas. En adultos, se incluyen enfermedades
como cardiopatía hipertensiva, enfermedad coronaria, portadores de
cardiopatías congénitas cianóticas o que cursen con insuficiencia cardíaca o
alteraciones hemodinámicas.
- Hepatopatías crónicas: Los pacientes con enfermedades hepáticas crónicas
tienen un riesgo mayor de hepatitis grave si adquieren la infección por virus de
hepatitis A (VHA) o virus de hepatitis B (VHB).
- Afecciones renales crónicas: A todo paciente que se realice diagnóstico de
insuficiencia renal se le debe vacunar lo antes posible, ya que la respuesta
inmune en etapas terminales de la enfermedad está disminuida. Sin embargo,
los pacientes sometidos a hemodiálisis o diálisis peritoneal también deben ser
vacunados, si no se inmunizaron en etapas previas de la enfermedad.
- En los pacientes que son dializados, se debe considerar la revacunación si
los títulos medidos entre 1 a 3 meses de la última dosis del esquema
primario, son menores de 10 mUI/ml.
- Se recomienda el control de títulos de anticuerpos contra HBsAg en forma
anual a los individuos en diálisis crónica y si los títulos son menores de 10
mUI/ml deben recibir 1 dosis de refuerzo.
- Afecciones neurológicas crónicas: Los pacientes afectados por parálisis cerebral,
secuelas de accidentes vasculares del SNC y otras afecciones neurológicas que
llevan a postración suelen contraer una neumonía bacteriana o viral.
- Fístula de LCR no resuelta: La existencia de fístulas de LCR post TEC que
comunican la base de cráneo con la nasofaringe, entraña el riesgo de migración
de bacterias del tracto respiratorio alta hacia las meninges causando su
compromiso, a veces con carácter de recurrente.
- Implante coclear: En pacientes beneficiados por un implante coclear, se ha
descrito la producción de una brecha anatómica que favorece la instalación de
meningitis neumocóccica con una frecuencia mayor que en la población general.
- Diabetes Mellitus: Por una inmunidad innata defectuosa, los pacientes
diabéticos son mayormente susceptibles de infecciones por bacterias
capsuladas. A su vez, estas infecciones determinan descompensaciones
metabólicas mayores de su diabetes.
- Convivientes de enfermos crónicos: Los niños y adultos que conviven con
personas con enfermedades crónicas deben tener su calendario de vacunas al
día.

25
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

VACUNAS ADICIONALES RECOMENDADAS EN PACIENTES CRÓNICOS SEGÚN


AFECCIONES

Patología Vacunas
Neumopatías crónicas: Influenza anualmente
• Enfermedad pulmonar crónica VNC–13 (sin límite edad) una dosis en no
vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir de dos
• Displasia broncopulmonar del prematuro*
años de edad.
• Asma persistente, moderada o grave
Anti-H. influenzae tipo b (1 dosis)
• Bronquiectasias
Anti–hepatitis A
• Enfermedad pulmonar obstructiva crónica(EPOC)
• Neumonitis alveolar Anti–hepatitis B
• Enfermedad respiratoria post exposición Anti-varicela
ocupacional o ambiental.
• Sarcoidosis
• Neurofibromatosis de Wegener
• Fibrosis quística**
• Neumonectomía pulmonar total o parcial

Cardiopatía crónica Influenza anualmente


• Falla cardíaca congestiva VNC–13 (sin límite edad) una dosis en
no vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir
• Miocardiopatía
de dos años.
• Hipertensión arterial en tratamiento
Hepatopatía crónica Influenza anualmente
VNC–13 (sin límite edad) una dosis en no
vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir de dos
años de edad.
Anti-hepatitis A y anti-hepatitis B
Anti meningoccóccica conjugada ACWY (1
dosis)
Nefropatía crónica/síndrome nefrótico Influenza anualmente
VNC–13 (sin límite edad) una dosis en no
vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir de dos
años de edad. Refuerzo con VNP-23 tras 5
años.
Anti meningocóccica conjugadaACWY (1 dosis)
Anti-H. influenzae tipo b
Anti- hepatitis B
Anti-varicela 2 dosis espaciadas por 3 meses.
Pacientes neurológicos Influenza anualmente
VNC–13 (sin límite edad) una dosis en no
vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir de dos
años de edad.
Anti-H. influenzae tipo b (1 dosis)

26
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Fístula LCR/ Implante coclear Influenza anualmente
VNC–13 (sin límite edad) una dosis en no
vacunados + VNP–23 (1 dosis) a partir de dos
años de edad.
Anti-H. influenzae tipo b (1 dosis)
Anti-meningocóccica conjugada ACWY (1
dosis)
Diabetes mellitus Influenza anualmente
VNC–13 (sin límite edad) 1 dosis + VNP–23 a
partir de dosaños de edad.
Anti- H. influenzae tipo b (1 dosis)
Anti-hepatitis A y anti-hepatitis B (esta
segunda en adultos candidatos a diálisis)
Anti-meningocóccica conjugada ACWY (1 dosis)
Varicela (2 dosis)

*Para la DBP, las vacunas anti-hepatitis A y B ya están consideradas en su esquema


primario.
**Estas patologías tienen garantía GES, se recomienda además de las vacunas
garantizadas, administrar las recomendadas.
Algunos pacientes como los que tienen asplenia o inmunocompromiso deberán
recibir una dosis única de refuerzo a los 5 años de la anterior; el máximo de dosis de
vacuna VNP–23 son 2.

REVACUNACIÓN CON VNP-23 A LOS 5 AÑOS (POR 1 SOLA VEZ) SEGÚN


PATOLOGÍA CRÓNICA
Grupo de riesgo Enfermedad Dosis 1 Revacunación
(5 años)

Cardíaca crónica (falla cardíaca


congestiva, miocardiopatía, excluye HTA)
Pulmonar crónica (EPOC, enfisema, asma)
Diabetes mellitus
Inmunocompetentes Fístula LCR Sí No
Alcoholismo
Implante coclear
Hepática crónica, cirrosis
Fumador

27
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Hemoglobinopatías
Asplenia congénita o adquirida, funcional o
anatómica
Inmunodeficiencia congénita o adquirida
(deficiencia linfocitos T o B, déficit
complemento, alteraciones fagocitosis)
Infección por VIH Insuficiencia renal
Inmunocomprometidos crónica Sí Sí
Síndrome nefrótico
Leucemia, Linfoma Enfermedad de Hodgkin
Malignidad generalizada Inmunosupresión
Iatrogénica
Trasplante de órganos sólidos
Mieloma múltiple

Vacunación secuencial con vacuna neumocóccica conjugada y polisacárida: En


todos los pacientes con patología crónica (enfermedad cardíaca crónica,
enfermedad pulmonar crónica, Diabetes mellitus, alcoholismo, enfermedad
hepática crónica, cirrosis, tabaquismo), condiciones de riesgo (fístula de LCR,
implante coclear, asplenia funcional o anatómica, anemia células falciformes/ otras
hemaglobinopatías) o patologías que producen inmunocompromiso
(imnmunodeficiencia congénita o adquirida, infección por VIH, ERC, síndrome
nefrótico, leucemia, linfoma, enfermedad de Hodgkin, malignidad generalizada,
inmunosupresión Iatrogénica, TOS, Mieloma Múltiple) está recomendada la
vacunación anti neumocóccica, en una “pauta secuencial”.

VACUNACIÓN SECUENCIAL, INTERVALOS SEGÚN EDAD Y CONDICIÓN


Grupo de riesgo/ condiciones Intervalos para secuencia de Intervalos para secuencia de
médicas subyacentes VNC/VNP–23 por edad en años VNP–23/VNC–13 por edad en
años
2-6 6-18 19-64 >65 2-6 6-18 19-64 >65

Personas Inmunocompetentes >8 NA NA >1a >8 NA NA >1a


Enfermedad cardíaca crónica sem sem
Enfermedad pulmonar crónica
Diabetes mellitus
Alcoholismo
Enfermedad hepática crónica,
cirrosis
Fumadores
Personas Inmunocompetentes >8 >8 >8 >8 >8 >8 >1a >1a
Fístula de LCR sem sem sem sem sem sem
Implante coclear
Personas con asplenia funcional
o anatómica
Anemia células falciformes/ otras
hemaglobinopatías
Asplenia congénita o adquirida

28
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
Personas >8 >8 >8 >8 >8 >8 >1a >1a
Immunocomprometidas sem sem sem sem sem sem
Imnmunodeficiencia congénita o
adquirida
Infección por VIH
IRC
Síndrome nefrótico
Leucemia
Linfoma
Enfermedad de Hodgkin
Malignidad generalizada
Inmunosupresión Iatrogénica
TOS
Mieloma Múltiple

2. VACUNACIÓN EN PACIENTES CON ASPLENIA/HIPOSPLENIA

Se considera a los pacientes con asplenia anatómica (congénita o quirúrgica) o


funcional (por irradiación esplénica, infiltración por enfermedades de depósito o
malignas, estimulación crónica del bazo por enfermedades hemolíticas crónicas).

La fagocitosis es el principal mecanismo de control de bacterias ricamente


capsuladas, que se complementa con la presencia de anticuerpos del tipo IgG
específicos para cada microorganismo. El bazo es un órgano capital en la fagocitosis
que se lleva a cabo en el torrente sanguíneo, actuando como un verdadero “filtro”
de las bacterias que circulan en la sangre. En consecuencia, el estado de asplenia
funcional o anatómica predispone en forma considerable al riesgo de infecciones
bacteriémicas graves por especies capsuladas: Streptococcus pneumoniae,
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) y Neisseria meningitidis, principalmente.

Todos los lactantes, niños, adolescentes y adultos, independientemente del origen


de la asplenia, están expuestos a un mayor riesgo de bacteriemia o sepsis
fulminante, que se asocia a una letalidad 350 veces superior a la de un individuo
sano. Este riesgo es mayor en niños de corta edad que en adultos y es mayor en los
años inmediatos tras una esplenectomía que a largo plazo. Si bien el riesgo de sepsis
fulminante disminuye significativamente con el curso de los años en pacientes
asplénicos congénitos o post esplenectomía, esta condición se mantiene por toda la
vida.

29
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

Vacunación de pacientes con asplenia congénita

La vacunación programática de los pacientes asplénicos congénitos se debe realizar


con las vacunas de rutina correspondientes por edad; eso incluye vacunas con
microorganismos vivos atenuados y vacunas que contienen microorganismos
muertos (tabla 8.1).

- Vacunación contra Streptoccocus pneumoniae


- Vacuna antineumocócica conjugada: La vacunación anti-neumocóccica
conjugada (VNC) se debe iniciar según esquema PNI a los 2 meses de vida.
Es recomendable que estos pacientes reciban un esquema de cuatro dosis
(2, 4, 6 y 12 meses) de manera de otorgarles la máxima protección desde el
primer año de vida. Revisar la tabla 8.1 “Esquema de vacunación PNI en
niños con asplenia congénita, asplenia/hiposplenia funcional” del
documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes con
necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible
en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Vacuna polisacárida 23-valente (VNP-23): Se debe administrar una dosis a
los 2 años de vida como complemento de la anterior. Revisar la tabla 8.2
“Vacunación neumocóccica, según edad, para niños con asplenia congénita
y asplenia/hiposplenia funcional” del documento “Recomendaciones para
la vacunación de pacientes con necesidades especiales por patologías o
situaciones de riesgo” disponible en el link https://vacunas.minsal.cl/wp-
content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Niños nacidos antes del 2011: La vacuna anti-neumocóccica se incorporó
al PNI chileno en el año 2011. Quienes no recibieron esquema primario con
VNC, deben recibir VCN–13-valente seguida de 1 dosis de vacuna VNP–23
dos meses después, según se indica en el esquema en la tabla 8.2
- Revacunación anti-neumocóccica (tabla 8.2): Se recomienda la
revacunación con vacuna anti-neumocóccica VNP–23 después de
transcurridos cinco años de la primera dosis de VNP-23 a:
1. Niños nacidos después de 2011 y que luego de esquema primario con
VNC–13 recibieron solamente una dosis de vacuna VNP-23.
2. Niños nacidos antes de 2011 que recibieron alguna dosis de VNC y una
dosis de vacuna VNP-23 cinco años antes.
- No se recomienda en forma rutinaria una 3° dosis de vacuna VNP-23V.
- Vacunación contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib): Los niños de 5 años o
más deben recibir una dosis adicional de vacuna conjugada contra H. influenzae
tipo b, independiente del antecedente positivo de vacunación (tabla 8.1).
- Vacunación contra Neisseria meningitidis
Vacuna anti-meningocóccica conjugada tetravalente (ACWY): Se incorporó al
PNI chileno en el año 2014. Están registradas en Chile tres productos para
diferentes edades y en distintos esquemas de empleo. Revisar la tabla 8.3
“Vacunación de pacientes que serán esplenectomizados con vacunaciones

30
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
previas” del documento “Recomendaciones para la vacunación de pacientes con
necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo” disponible en el
link https://vacunas.minsal.cl/wp-content/uploads/2019/02/MANUAL-
VACUNAS-ESPECIALES.pdf
- Por el riesgo que representa para estos pacientes la infección por N.
meningitidis, se recomienda que reciban un esquema primario temprano
de 3 dosis a los 2, 4 y 6 meses y un refuerzo entre los 12 y 18 meses.
- Niños nacidos antes de 2014: Deben recibir 2 dosis de esta vacuna con un
intervalo de dos meses. Las recomendaciones internacionales avalan la
revacunación en caso de persistir el riesgo epidemiológico, por lo tanto, en
nuestro país se recomienda vacunar a estos pacientes cada cinco años.
- Vacuna anti-meningocóccica B: vacuna no incorporada en forma
sistemática al calendario, está considerado su administración en este grupo
de pacientes, en esquema según edad de inicio de la vacunación.
- Vacunación contra influenza: Todos los pacientes con esta condición deben
recibir vacuna anti-influenza durante la campaña anual, al igual que todos los
miembros de su familia con los que convive (tabla 8.3)

Vacunación de pacientes asplénicos/hiposplénicos funcionales

Los pacientes que desarrollan una asplenia/hiposplenia funcional en el curso de su


vida, deben continuar cumpliendo con el normal calendario de inmunizaciones
según edad y deben adoptar, además, aquellas recomendaciones específicas para
pacientes con asplenia congénita (tablas 8.1 y 8.2).

- Vacunación de pacientes esplenectomizados: Todos los pacientes que son


esplenectomizados deben estar vacunados contra potenciales infecciones por
Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae tipo b, Neisseria
meningitidis e influenza, de manera independiente de su edad. Para pacientes
que deban ser sometidos a esplenectomía electiva, el momento ideal para la
vacunación es por lo menos dos semanas antes del acto operatorio; así se
alcanza el óptimo efecto inmunizante. Si esto no fuera posible, o en el caso de
esplenectomías de urgencia, se sugiere aplicar las vacunas después del acto
quirúrgico y antes de egresar el paciente del hospital, para no perder la
oportunidad de vacunarle.
- Las vacunas contra S. pneumoniae, Hib y N. meningitidis pueden ser
administradas en forma simultánea, en una misma sesión. La vacuna contra
influenza se colocará durante la campaña correspondiente para esta
vacunación.
- Vacunación contra Streptoccocus pneumoniae: colocar 1 dosis de VNC–13 y dos
meses más tarde, VNP–23. Revacunar una sola vez con vacuna VNP–23
transcurridos cinco años de la vacunación inicial.
- Vacunación contra Haemophilus influenzae tipo B: colocar 1 dosis de vacuna
conjugada.

31
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Vacunación contra Neisseria meningitidis: colocar 2 dosis de vacuna conjugada
tetravalente ACWY espaciadas por dos meses. Se desconoce actualmente la
necesidad de revacunación, aunque se recomienda revacunar cada 3–5 años
según situación epidemiológica.
- Vacunación contra influenza: anualmente en campaña de invierno.

Pacientes esplenectomizados que hayan recibidos vacunación con S. pneumoniae,


Hib, y N. meningitidis con anterioridad
En estas condiciones están pacientes nacidos con posterioridad a los años 1995
(Hib), 2010 (S. pneumoniae) y 2013 (N. meningitidis) (tabla 8.3).
- Vacuna antineumocócica: Deben recibir 1 nueva dosis de VNC–13 y dos meses
más tarde, un refuerzo de vacuna VNP–23. Revacunar con VNP–23 transcurridos
5 años. Si hubieran recibido, con anterioridad, una primera dosis de vacuna
VNP–23, deben revacunarse con VNP–23 transcurridos cinco años a contar de la
dosis previa.
- Vacuna meningocócica conjugada tetravalente ACWY: administrar una nueva
dosis de vacuna cada tres o cinco años.
- Vacuna conjugada contra Haemophilus influenzae tipo b conjugada:
administrar una dosis.
- Vacuna anti-influenza: se colocará durante la campaña correspondiente.

Pacientes esplenectomizados que no hayan recibidos vacunación con S.


pneumoniae, Hib, y N. meningitidis con anterioridad
En estas condiciones están pacientes nacidos con anterioridad a los años 1996 (Hib),
2011 (S. pneumoniae) y 2014 (N. meningitidis). Revisar Tabla 8.4 Vacunación de
pacientes que serán esplenectomizados sin vacunaciones previas del documento
“Recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades especiales por
patologías o situaciones de riesgo” disponible en el link
https://vacunas.minsal.cl/wp-content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-
ESPECIALES.pdf
- Vacuna antineumocócica: Deben recibir 1 dosis de VNC–13 y dos meses más
tarde, 1 dosis de VNP–23. Revacunar con VNP–23 transcurridos 5 años a contar
de la dosis previa.
- Vacuna meningocóccica conjugada tetravalente ACWY: administrar 2 dosis
espaciadas por dos meses, revacunar a los 3–5 años.
- Vacuna conjugada contra Haemophilus influenzae tipo B conjugada:
administrar 1 dosis.
- Vacuna anti-influenza: se colocará durante la campaña correspondiente para
esta vacunación (tabla 8.4).

32
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

3. VACUNACIÓN DE PACIENTES EN TRATAMIENTO CON CORTICOESTEROIDES

La corticoterapia empleada contra afecciones del sistema inmune produce


disminución de la capacidad de respuesta inmune. Sumado este efecto de la
corticoterapia a los causados por la enfermedad de base y otros tratamientos
inmunosupresores usados en forma simultánea, la respuesta a vacunas ha de ser
insuficiente para otorgar inmunidad y/o causar efectos adversos.

Aunque se desconoce con exactitud cuál es la dosis diaria y el período de


administración que determina inmunosupresión, el grado de esta y su duración, en
términos prácticos, se ha definido que las dosis inmunosupresoras de prednisona o
dosis equivalente para el resto de los corticosteroides son las siguientes en niños:
- ≥ 2 mg/kg/día durante ≥ 14 días en niños o
- ≥ 1 mg/kg/día durante ≥ 28 días en niños
- ≥ 20 mg/día durante ≥ 14 días en pacientes con pesos mayores de 10 kg
- ≥ 20 mg/día durante ≥ 7 días en adultos

Administración de vacunas vivas atenuadas

Ante alguna de las situaciones de inmunosupresión por corticoterapia previamente


descritas y por motivos de seguridad, óptima respuesta inmune y eficacia clínica, se
debe evitar la administración de vacunas vivas atenuadas hasta haber transcurrido
al menos 1 a 3 meses de finalizado el tratamiento.

En adultos en tratamiento corticoesteroidal de más de 20 mg/día durante al menos


una semana, también se debe retrasar entre 1 y 3 meses la administración de
vacunas atenuadas.

Administración de vacunas inactivadas

Las dosis de corticosteroides definidas como inmunosupresoras, en la mayoría de


los casos, pueden inducir una menor respuesta inmune; en consecuencia, se sugiere
posponer esta vacunación hasta un mes después de finalizado el tratamiento
corticoesteroidal. En general, tanto en niños como en adultos, si la corticoterapia ha
de ser muy prolongada, se recomienda administrar las vacunas inactivadas del
calendario PNI y vacuna anti-influenza anual, teniendo en cuenta que se producirá
una menor respuesta inmune. Aquellas vacunas que fueron administradas en estas
circunstancias se deben repetir tres meses después de finalizar la corticoterapia
para lograr mejores títulos de anticuerpos.
- Aquellas personas que reciben dosis fisiológicas sustitutivas, así como los que
reciben corticosteroides inhalados, tópicos, locales o sistémicos en días
alternos, con preparados de vida media corta, pueden recibir vacunas
atenuadas e inactivadas sin contraindicaciones o reparos.

33
Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- En el caso de los adultos, si no se puede suspender el tratamiento se propone
evaluar la oportunidad de vacunar a la menor dosis posible de corticoide.

ADMINISTRACIÓN DE VACUNAS BAJO INMUNOSUPRESIÓN ASOCIADA A


CORTICOTERAPIA PROLONGADA

Vacunas Momento de administración Observaciones


Dosis de refuerzo tres meses más
Difteria/tétanos/pertussis, tarde
neumocóccica, meningocóccica, Posponer hasta un mes de
H. influenzae b, hepatitis A, Vacuna influenza en temporada
terminada la corticoterapia
hepatitis B, papilomavirus. Vacunación antes de este plazo
determina respuesta inmune
insuficiente

Sarampión/rubéola/parotiditis, Posponer hasta uno a tres meses


varicela de terminada la corticoterapia

*Inmunosupresión definida en niños por:


- Prednisona ≥2 mg/kg/día durante ≥14 días o 1mg/kg/día durante ≥28 días o
- 20 mg/día durante ≥14 días si peso supera 10 kg
*En adultos: prednisona 20 mg/día durante periodo ≥7 días

4. VACUNACIÓN DE PACIENTES CON TERAPIA BIOLÓGICA

Los pacientes portadores de enfermedades reumáticas inflamatorias autoinmunes


(AIRD) tienen mayor riesgo de contraer infecciones. Este aumento de la
susceptibilidad a las infecciones se puede atribuir al efecto inmunosupresor de la
patología subyacente y al uso de medicamentos inmunomoduladores.
La introducción de terapias con inmunomoduladores es reciente y por lo tanto no
se dispone de información sobre el uso de vacunas concomitantes con todos los
preparados biológicos.
- Los pacientes con artritis reumatoide (AR) tienen tasas de morbimortalidad que
duplican la observada en la población general (infecciones graves que requieren
hospitalización, uso de antimicrobianos y que pueden causar la muerte).
- Muchas veces, los anti-FNT se usan de manera concomitante con metotrexato
y prednisona, u otros DMARD, lo que puede aumentar el riesgo de infección.
Entre los efectos adversos graves que se han relacionado con los anti-FNT están
las infecciones.

Consideraciones generales

Los pacientes con trastornos del sistema inmune muestran respuesta reducida a
vacunas; si se anticipa el estado de inmunosupresión y puede vacunarse
previamente, será mejor la respuesta inmune. Las vacunas con componentes vivos
están contraindicadas en estados de inmunosupresión porque tienen respuesta
inmunológica reducida y posibilidad de desarrollar enfermedad por virus vacunal.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Vacunación precoz: La consideración más importante y útil si podemos anticipar
el estado de inmunodeficiencia. Si puede anticiparse, lo mejor es vacunar antes
de inducir este estado; por ejemplo, personas que están en lista de espera de
trasplante de órganos sólidos, en evaluación para inicio de quimioterapia o
radioterapia de cáncer, y aquellas con diagnóstico reciente de enfermedad que
implica uso de DMARDs.
- Vacunación de los contactos: En el entorno de un paciente que ha de ser
inmunosuprimido por el uso de DMARDs, se debe considerar la vacunación de
miembros de la familia y otros contactos directos. Si ellos han de necesitar
vacunas con componentes vivos, se recomendará administrarlas antes de
inducir el estado de inmunosupresión en el paciente.
- Vacunas recomendadas
- Vacuna anti-influenza: los pacientes en terapia biológica tienen mayor
riesgo de muerte por infección respiratoria aguda baja.
- Vacuna anti-neumocóccica: en los pacientes inmunosuprimidos, alrededor
de 50% de las enfermedades neumocóccicas invasoras son debidas a
serotipos incluidos en la VNC–13 y cerca de 21% en la VNP–23. Los adultos
entre 18 y 64 años, con condiciones de alto riesgo, deben recibir VNC–13 +
VNP–23 en un esquema secuencial, con un intervalo de 8 semanas cuando
han recibido primero VNC–13, y de 12 meses si recibieron primero VNP–23.
- Vacunas dT/dTpa: se sugiere administrar toxoide tetánico según la misma
recomendación que en la población general. En el caso de una herida grave
y/o contaminada y antecedente de uso de rituximab en las últimas 24
horas, se recomienda usar inmunoglobulina antitetánica y esquema
completo de profilaxis anti-tetánica, en ese contexto incluir una dosis de
vacuna dTpa.
- Vacuna dTpa: el Instituto de Salud Pública ha aprobado las vacunas anti-
diftérica-tetánica y pertussis-dTpa: Adacel® (Sanofipasteur) para usar en
personas de 4 a 64 años, y Boostrix® (GlaxoSmithKline) a partir de los 4
años.
- Vacuna anti-Haemophilus influenzae tipo b (Hib): los datos son
insuficientes en estos pacientes. Como referencia, que puede ser
extrapolable en pacientes oncológicos o con hipoasplenia, se debe reforzar
inmunidad con 1 dosis de vacuna.
- Vacuna contra virus papiloma humano (VPH): las infecciones por VPH son
más comunes en pacientes con LES que en individuos sanos (24,6% vs
14,4%) y principalmente por virus de alto riesgo oncogénico.
- Se recomienda esquema de 3 dosis (0, 2 y 6 meses) para cualquier edad,
ya que no hay suficientes datos de inmunogenicidad en pacientes
inmunosuprimidos.
- Vacuna anti-hepatitis B: se ha descrito la reactivación de infección por virus
de hepatitis B durante la terapia inmunosupresora o al suspender la terapia
(incluidos los anti-FNT). Existe mayor riesgo de gravedad si hay coinfección
con virus de la hepatitis C. La vacuna es eficaz en pacientes con AIRD y se
recomienda en pacientes con riesgo elevado de contraer la infección por
virus de hepatitis B.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo
- Vacuna anti-meningocóccica: es una vacuna para considerar en los
pacientes que recibirán DMARDs si la situación epidemiológica la amerita,
lo que será definido oportunamente por la autoridad sanitaria. La respuesta
inmune es intensa y máxima luego de 2 dosis separadas por dos meses. La
recomendación internacional es revacunar posterior a 3 años, si se
mantiene el riesgo.
- Vacuna anti-hepatitis A: Los pacientes que usan metotrexato o tocilizumab
presentan mayor riesgo de hepatitis A fulminante.
- Se recomienda vacunar a los pacientes que vivan en regiones con alta
endemia de hepatitis A y a viajeros a zonas de alta endemia. En
pacientes de riesgo, se recomienda emplear un esquema de 2 dosis
separadas por seis meses.
- Vacuna Zoster: contiene virus vivo atenuado. En pacientes
inmunosuprimidos, el herpes zoster es más frecuente y potencialmente
más grave que en la población general. No obstante, la Comisión de
Vacunas de la Liga Europea contra el Reumatismo sugiere evitar toda
vacuna que contenga microorganismos vivos atenuados; excepción sean los
pacientes levemente inmunosuprimidos, en quienes sí podría considerarse
esta vacunación según evaluación del médico especialista.
- Vacuna anti-polio: es una vacuna inactivada; la VPI se considera segura en
pacientes con inmunosupresión y es recomendada en viajeros a zonas
endémicas.
- Vacuna BCG: en estos pacientes se puede producir reactivación de TBC
latente, cuya incidencia es mayor en pacientes que están utilizando anti-
TNF. Esta situación no se puede prevenir con vacuna BCG.

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Vacunación para pacientes con necesidades especiales por patologías o situaciones de riesgo

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

MINSAL (2018) Recomendaciones para la vacunación de pacientes con necesidades


especiales por patologías o situaciones de riesgo, consultado en septiembre de 2021 en
https://vacunas.minsal.cl/wp-content/uploads/2019/02/MANUAL-VACUNAS-
ESPECIALES.pdf

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