CARAVAGGIO
CARAVAGGIO
La pintura europea del siglo XVII ofrece múltiples variantes debido a la diversidad
política, religiosa y social, destacando entre ellas, el ámbito religioso con la división:
- Países católicos: España, Francia e Italia; con un arte que revoluciono la cultura
en nombre de la Iglesia tras el Concilio de Trento.
- Países protestantes: Inglaterra, Holanda y parte de Alemania.
El Manierismo se verá agotado. En Roma destacaron dos jóvenes que aportan frescura,
atrevimiento y ruptura con caminos diferenciados.
Anníbale Carracci
Annibale Carracci (1560-1609) fue un pintor italiano del período barroco. Nació en
Bolonia, Italia, en una familia de artistas. Junto con sus hermanos Agostino y Ludovico,
Annibale fue un miembro destacado de la familia Carracci y fundó la Academia de los
Carracci, que tuvo una influencia significativa en el desarrollo del arte barroco en Italia.
Es conocido por su estilo innovador y por su intento de fusionar las tradiciones clásicas
del Renacimiento con la vitalidad y la naturalidad del arte contemporáneo de su época.
Su intención es acercarse de la pintura de Corregio y Rafael, y se aleja de pintores como
El Greco y Tintoretto. Sus obras se caracterizan por una atención detallada a la anatomía,
una representación realista de las emociones humanas y un uso magistral del color y la
composición.
Entre las obras más destacadas de Carracci se encuentra el fresco "Los amores de los
dioses" en el Palacio Farnese en Roma, una serie de pinturas en el Palacio del Rey de
España en Madrid y su famoso cuadro "La huida a Egipto".
Caravaggio
Caravaggio, (1571-1610), fue un influyente pintor italiano del período barroco. Nació en
Milán y desarrolló gran parte de su carrera en Roma. Es ampliamente reconocido por su
estilo innovador y realista, así como por su controvertida vida personal.
Caravaggio rompió con las convenciones artísticas de su tiempo al introducir una
representación más naturalista y dramática en sus pinturas. Sus obras se caracterizan
por el uso de contrastes pronunciados entre luz y sombra, conocido como el efecto
claroscuro, que crea un dramatismo y una intensidad emocional única. Además,
representó escenas religiosas y mitológicas con una perspectiva más humana y terrenal,
mostrando a los personajes con rasgos realistas y a menudo utilizando modelos de la
calle como sus protagonistas.
Entre las obras más famosas de Caravaggio se encuentran "La vocación de San Mateo",
"El sacrificio de Isaac", "Judith decapitando a Holofernes" y "La incredulidad de Santo
Tomás". Su estilo revolucionario y su enfoque audaz influyeron profundamente en la
pintura barroca y dejaron una huella duradera en la historia del arte.
A pesar de su corta vida y su carrera tumultuosa, Caravaggio es ampliamente reconocido
como uno de los maestros más influyentes de la pintura occidental y su legado perdura
hasta el día de hoy. Sus innovaciones artísticas sentaron las bases para el desarrollo del
naturalismo y el realismo en la pintura y su impacto se extiende a generaciones
posteriores de artistas.
Ambiente y contexto
Dentro de la iglesia triunfante, destaca el cardenal Carlo Borromeo y San Felipe Neri.
Ambos tienen una manera de vivir la religión alejándose de la especulación teológica y
predicando un acercamiento práctico de la experiencia religiosa:
- Borromeo: Insistía en la devoción ardiente sobre la pasión de Cristo fomentando
las lecturas y ejercicios que instruyan la imaginación y la meditación. El eje de su
fe era la caridad para los pobres siendo su objetivo devolverles la dignidad a
través de la virtud cristiana de la humildad porque son la imagen terrenal de
Cristo. La concepción de la historia sagrada estará marcada en Caravaggio por:
- Reflexiones sobre la peste en Milán.
- Austeridad con que exhortaba a sus fieles para mantenerse fuertes y unidos.
- Sentido de dignidad para los pobres y humildes.
- San Felipe Neri: (1515-1595) fue un sacerdote italiano y santo de la Iglesia Católica. Nació
en Florencia y destacó por su labor como fundador de la Congregación del Oratorio, una
comunidad de sacerdotes dedicada a la vida espiritual y al servicio de los demás. Sus enseñanzas
del Oratorio también marcaran el arte de Caravaggio.
Temprana
Sus inicios son ajenos al tema religioso siendo cuadros de gitanos, músicos, tahúres y naturalezas
muertas que destacan por su enfoque preciso y real. Se inicia en la pintura en el taller del milanés
Peterzano especializándose en naturalezas muertas y obras del natural. Se familiarizo con la
teoría artística de las ideas de Leonardo y los escritos de Lomazzo de moda en la época en Milán.
De su pintura se elogia la capacidad para engañar a los sentidos y asombrar con la creación de
otra realidad. Se le considera el primer bohemio de la pintura por ser anárquico, inconformista,
extravagante y lúgubre. Sus mecenas pertenecen a la nobleza y alto clero con un cierto carácter
liberal, destaca la familia Colonna con la que se alojó a su llegada a Roma, los hermanos Mattei,
Crescensi, Escipione Borghese y el cardenal Francesco Mª del Monte su primer mecenas.
Llegada a Roma
Se produce en 1592 hasta 1599, es una etapa con cuadros pequeños con 1 o 2 figuras. Todavía
coexistían unas tendencias artísticas que se resistían a desaparecer debido al favor de los Papas
que apostaban por el arte más tradicional, Rudolf Wittkower señalaba las siguientes: -
Manierismo vivo y decorativo de Zuccaro con influencia en los pintores de Sixto V y Clemente
VIII.
Florentinos que mantienen vivo el recuerdo de Miguel Ángel con un diseño sólido y rítmico. -
Girolamo Muziano, pintor de Gregorio XIV, introduce en Roma el sentido del color veneciano y
la amplitud de paisajes flamencos. En su llegada a Roma se aloja con los Colonna siendo una
estancia corta y desagradable, siendo sus primeras obras Joven Baco enfermo y Muchacho con
cesto de frutas, le siguieron La buenaventura y Una partida de cartas todas con temas
desconocidos y sin precedentes.
Para el cardenal del Monte pintara Los músicos y El tañedor de laúd. Desarrolla en ellas su
concepto de realidad inspirada en escenas teatrales y literatura de la época con una atención
extrema a detalle, en especial las naturalezas muertas como Cesta con frutas reflejo del gusto
por el mundo científico y descubrimientos de la naturaleza.
Luz no tan dramática ni tan efectista como la posterior, colores brillantes, luminosos y
transparentes con apenas sombras.
Dibujo preciso y atención escrupulosa al detalle y las formas individuales subrayadas por el color
local.
Crea un lenguaje personal a través del empleo de la iconográfica. Por ejemplo, en María
Magdalena donde une lirismo y melancolía utilizando de modelo a una cortesana.
(Fillide).
Magdalena Penitente
De esta etapa también destaca Judith y Holofernes (1599). Mantiene una atmosfera
amenazadora más violenta en conexión con la idea del martirio y la muerte ciega predicada por
la Iglesia. Holofernes despierto se retuerce antes de morir, su cuello sangrante queda a la altura
de los ojos del espectador. Obra pintada bajo el impacto de la ejecución publica de unos
bandidos que explica la mezcla entre horror, sangre y sexo. Similar atmosfera al David y Goliat.
Vocación de San Mateo: Encargo pedía pintar al santo en la oficina del recaudador de
impuestos contando el dinero cuando pasa Cristo y le señala llamándole. Cristo está en la
semioscuridad y enfrente se ilumina tenuemente hasta llegar al gran foco donde está el
apóstol sorprendido rodeado de ayudantes. La luz es utilizada en la imaginería cristiana
como contenido simbólico, la luz revela las verdades de la fe y su uso va unido a la mística;
no es una luz celestial que aísla sino que posee protagonismo propia, una especie de voz en
off del teatro. Los personajes van vestidos a la moda de la época al igual que el escenario
por eso es realista llegando a ser vulgar.
Martirio de San Mateo: Ajusto el tamaño de las figuras, elimino las referencias espaciales y
crea una composición centrifuga desde la figura central del verdugo. La idea de martirio
cristiano es la de un asesinato real por lo que prescinde de la idealización, solo algunos
detalles tienen un pasado heroico (desnudes pies del apóstol). Los gestos, expresiones y
personajes añadidos tienen una inmediatez desconocida, abrumadora y mágica; sus caras
reflejan terror.
- Capilla Cesari: recibe el encargo de decorar la capilla de la iglesia de Santa María del
Popolo. Los temas de esta iban a ser san Pablo y san Pedro, grandes figuras de la Iglesia
unidas por la tradición.
Cena en Emaús 1600-1601: Congela la escena en el momento del reparto del pan; deriva de la
de Tiziano de 1545 pero cambiando el reposo y quietud por un gesto violento fruto de la reacción
física por la perturbación espiritual, los dos discípulos creen en la resurrección de golpe; el de
espaldas parece retroceder espantado en un impulso incrédulo ante el resucitado y el que está
a su lado abre los brazos en un escorzo incontenible y su rostro refleja la tensión del momento.
Solo dos figuras parecen impasibles; el tabernero que desconoce a su huésped y el propio Cristo
en el centro de la composición. Sobre la mesa se despliega un bodegón que recuerda a los
iniciales de su pintura y con una potente luz que irradia el mantel proyectando sombras y
volúmenes y jugando con el trampantojo.
Duda de Tomás 1601-1602: Las figuras se quedan sin espacio y las cabezas se enlazan en miradas,
gestos y palabras mudad creando una elipse abierta. Cristo lleva la mano de Tomás a su herida
abierta y este no sale de su asombro ni incredulidad. Tienen apariencia de hombres vulgares.
Pintado posiblemente para Benedetto Giustiniani a quien le gustaba las escenas nocturnas y
realismo descarando, poseía otras obras como Oración en el huerto, San Jerónimo, María
Magdalena.
Prendimiento de Cristo 1603: Según el método habitual, desaparece el escenario con un fondo
neutro sobre el que se proyecta sombras y figuras. Es un primer plano con variedad de rostros,
sentimientos y actitudes con la consistencia de un bajo relieve. A la luz de las linternas y la noche
los evangelistas Juan y Marcos cuentan como Judas entrega a cristo mediante un beso delator.
La composición está tomada de un grabado de Durero y sigue el modelo de cuadros anteriores
como el tabernero de la Cena de Emaús que aquí es soldado, repite el grito de angustia del
Martirio de San Mateo y se autorretrata en la figura que sostiene la linterna.
A partir de 1602: Establece amistad con la familia Mattei e instalándose en su palacio. Los
Contarelli le encargan un lienzo con la representación de san Mateo dado que la escultura que
habían solicitado ocasionaba problemas. Empieza a ser frecuente que tenga que realizar dos
versiones de sus obras; San Mateo con el ángel en su primera versión fue rechazada y la definitiva
sigue en el altar de la capilla Contarelli de San Luis de los Franceses. La pintura de Caravaggio
hace un homenaje a los humildes y pobres que predica el pensamiento de los oratorianos.
A finales 1602 realiza un retablo sobre el santo entierro para la iglesia oratoriana de Santa María
in Vallicella (Chiesa Nuova); crea en el Entierro de Cristo una obra sin precedentes y acogida con
admiración, lo contrario ocurrió con el encargo de La muerte de la Virgen para el altar de la
iglesia de Santa María della Scala dedicado a la muerte de María. Donde mujeres maltratadas o
en peligro de prostitución se refugiaban.
San Mateo con el ángel, 1602 y San Mateo y el ángel, 1602: La primera obra es un trasunto fiel
de lo solicitado en contrato, mostrando las sagradas escrituras sin prejuicios. Un pobre anciano
jornalero se había puesto a escribir un libro, con la cabeza calva y descubierta, pies llenos de
polvo, sosteniendo torpemente un libro voluminoso con frente arrugada bajo la insólita
necesidad de escribir. El ángel es un adolescente que guía con suavidad la mano del trabajador.
Se consideró que carecía de respeto hacia el santo por lo que tuvo que repetirlo. La segunda
representación, trato de que fuera interesante y llena de vida pero menos sincera que la obra
anterior. Crea un personaje más grandioso cambiando el enfoque, usa una perspectiva de abajo
hacia arriba proyectando al santo hacia el cielo, la humilde mesa y taburete quedan a la altura
de los ojos del espectador y la figura crece hacia lo espiritual guiado por el ángel.
Entierro de Cristo, 1603: Encargado por Gerolamo Vittrice. Reúne todos los recursos del barroco.
Tiene una disposición en diagonal que indica el movimiento descendente y marca el clímax
ascendente que culmina en el ángulo superior derecho. Es un esquema compositivo muy
compacto que destaca ante el fondo oscuro donde destaca el escorzo. El cuerpo inerte de Cristo
recuerda a la anatomía de Miguel Ángel en la Piedad, esta sostenido por Nicodemo que vuelve
el rostro hacia el espectador donde se observa la fuerza que está realizando y ayudado san Juan
silencioso y en penumbra. Detrás la virgen mira ensimismada y su lado esta una bella María
Magdalena secándose las lágrimas con un pañuelo. María Cleofás agita la escena alzando los
brazos al cielo en una súplica abatida.
Muerte de la virgen 1603: Encargo de Laerzio Cherubini; se sigue el texto de la Leyenda Dorada
rodeando el lecho de figuras rezando, meditando o llorando pero reinventa la escena excluyendo
las alusiones a su divinidad, ni el más allá y sin coro de ángeles. Insiste en la terrenidad
compuesta por una habitación humilde con una María que yace sobre un catre de madera y
rodeada de san Pedro a sus pies, san Pablo en el centro con una mano levantada y Magdalena
llorando que todavía no ha preparado el cuerpo (referencia a las mujeres que buscan amparo en
la iglesia). La gama de colores, expresiones y gestos con rostros individualizados forman una
sintonía emocional con una insólita intensidad de la luz. La obra fue rechazada apelando al
concepto de decoro pues se consideraba lasciva e irrespetuosa.
Antes de su marcha definitiva de Roma, fueron meses convulsos y agitados con citaciones a los
tribunales; a pesar de ello seguía teniendo el respeto de la clientela; uno de los encargos finales
dentro de la etapa romana será la realización del retablo con la Virgen con el Niño y Santa Ana
para la capilla de los Palafreneros. . También realiza en estos años representaciones de santos en
medio del retiro y la soledad de las que destaca San Jerónimo en su estudio y San Francisco
meditando.
La virgen con el Niño y Santa Ana, 1604-1605: También conocida como Virgen de los
Palafreneros, otra vez envuelta en la polémica y rechazado. fue comprado por Escipión Borghese.
Utiliza de modelo a la joven Lena donde aparecen 3 figuras que contemplan la serpiente bíblica.
Es un tema con connotaciones contrarreformistas. La serpiente simboliza el pecado original, El
niño desnudo pisa la cabeza del reptil mientras santa Ana con aspecto de matrona romana
contempla la escena desde una distancia filosófica. Parte de los antecedentes creados por el
esquema de Leonardo da Vinci, donde las 3 figuras se funden en una pirámide visual pero donde
ahora destaca la personalidad de cada personaje en un espacio ambiguo.
San Jerónimo en su estudio, 1604-1605: Se aparta del modelo de santo inmerso en la lectura de
Durero y prevalece el sentido de ascetismo y renuncia del sabio. Predomina un estoicismo como
vía de conocimiento, aparece el santo delgado y anciano con gran protagonismo de la calavera y
la desnudez de la celda. La calavera también aparece como protagonista en San Francisco
meditando, con delicadeza sostiene y mira un objeto de meditación enmarcado por una luz
fuerte, al igual que la cruz abandona en el primer plano y en ligero escorzo. El paño pardo
franciscano llena todo el lienzo.
En el Barroco los pintores se especializan en las anatomías moralizadas donde la calavera es una
pieza protagonista de la pintura de meditación; en la pintura española barroca destacara Ribera,
mejor discípulo de Caravaggio, con representaciones similares del santo franciscano al igual que
con la representación de María Magdalena con una composición sobria y silenciosa que anuncia
el laconismo de la etapa postromana; en la parte inferior aparece el cuerpo desmayado de la
santa que da paso a una absoluta negritud, su cuerpo describe una diagonal de soledad,
abandono y desolación. Las manos entrelazadas y los labios entreabiertos indica que está orando
en medio de su éxtasis que nada tiene que ver con la primera versión que realiza en 1599; al
igual sucede con las dos versiones de San Juan Bautista.
Etapa en Nápoles
La vida de Caravaggio en estos años se complica hasta en 1606 cuando es acusado de ser el
responsable de la muerte de uno de sus adversarios, por lo que marcha a Nápoles bajo la
protección de la familia Colonna donde realiza una obra:
- Transiciones ente luz y sombras que son una pura abstracción; la sombra se convierte en
protagonista y el foco de luz no siempre se centra en la figura principal.
En esta época, uno de los encargos más importantes fue el retablo para la nueva iglesia del Pio
Monte de la Misericordia con la imagen de las Siete obras de la Misericordia, no utiliza modelos
ya que empieza a realizar una pintura de memoria con fórmulas ensayadas y aprendidas del
modelo natural. Esta obra le pone en el primer plano por lo que los jóvenes pintores tenían que
aprender su lección de naturalismo.
Las siete obras de misericordia, 1607: Sigue la representación fiel del evangelio de san Mateo
con las 7 obras que ayudan a la salvación del alma el día del Juicio Final retratando la vida
napolitana con un contraste brutal entre la pobreza extrema y la riqueza exquisita. La obra es un
torbellino de figuras donde los mendigos, pobres y tullidos son los protagonistas que se agolpan
a la entrada de una taberna. En medio del torbellino destaca el grupo de la joven que da el pecho
a un viejo tras los barrotes o el portador de féretros a la derecha que arrastra un cadáver. La
virgen parece una joven que se asoma mientras sostiene al niño enmarcada por las alas del ángel
como si estuviera en un balcón.
La flagelación de Cristo, 1607: La cofradía acoge el cuadro como un tesoro y catapulto la fama
del pintor llegándole otro encargo por la familia Di Franco pues querían una Flagelación para la
capilla familiar del claustro del convento de Santo Domingo. Obra más trágica y sombría donde
contrapone la vulnerabilidad de la desnudes de Jesús con la bestialidad de los sayones.
Virgen del Rosario, 1607: Es un retablo que estuvo a la venta, pudo ser rechazado a pesar de que
cumple todos los requisitos de exaltación de la devoción dominica del Santo Rosario.
Composición monumental, clara y legible sin el caos de Las siete obras de misericordia, destaca
el protagonismo de lo lazzaroni napolitanos con sus pies sucios y gestos apremiantes que no
están idealizados y que en la ciudad eran temidos.
Degollación de San Juan Bautista: Obra impactante que representa una escena innoble en medio
de una cárcel donde la muerte se hace prosaica. Escena de ajusticiamiento rutinario donde
desaparecen los ángeles y toda alusión a un consuelo divino. San Juan esta tirado contra el suelo
sujetado como un animal, se prescinde de la tradición de dar cierta nobleza para acentuar la
parte más salvaje de su muerte. Aparece Salome con un caldero para recoger la cabeza y
presentársela a Herodías.
Estancia en Sicilia
De nuevo una pelea con un noble le lleva la pérdida del apoyo del Gran Maestre y debe ir a la
cárcel, pero huye a Sicilia lo que le produjo perder el hábito de la Orden. Se establece en el
puerto de Siracusa llevando una vida ambigua pues tiene el reconocimiento por su trabajo pero
tema la amenaza de la Orden y emisarios romanos. No acepta su expulsión e intentará recuperar
la amistad del Gran Maestre mandándole una nueva versión de Salomé con la cabeza del
Bautista. Esta etapa está marcada:
- El creciente laconismo
La resurrección de Lázaro: Está pintada a base de toques taquigráficos que simbolizan cabezas,
brazos, manos. Pero con un lenguaje que no deja indiferente y la que mejor representa el epilogo
de su trayectoria, exponiendo su legado. En el plano inferior se dispone un torbellino de figuras
que desencadena el cadáver rígido y pálido de Lázaro, escena casi oscura con pequeños toques
de luz en lugares concretos que ayudan a sentir la intensidad del momento como en una escena
apocalíptica. Puede ser una representación del alma de la ciudad de Mesina que fue asolada por
la sequía, hambre y terremotos; de la cual recibe el encargo de una Adoración de los pastores,
posteriormente en Palermo una Natividad con San francisco, San Lorenzo y Ángel para el oratorio
de san Lorenzo.
Obra conmovedora donde el protagonismo lo toma la horizontalidad del cuerpo inerte que
recuerda a la Virgen en la obra el Tránsito; está enmarcada por dos fornidos sepultureros cuyos
torsos describen una especie de paréntesis que son a la vez los dos focos de luz; el resto son
figuras afligidas y expectantes. La parte superior tiene una sobriedad sobrecogedora que insinúa
una arquitectura desnuda y pobre. Son unos rasgos cada vez más comunes.