NOVA EUCLIDIS
ELEMENTA
liber prior. congruentia
Geometría euclidiana plana para hoy
Leonardo Solanilla Ch.
Rubén Darío Gutiérrez P.
Ibagué, Colombia
NOVA EUCLIDIS ELEMENTA
liber prior. congruentia
Leonardo Solanilla Ch.
Rubén Darío Gutiérrez P.
Departamento de Matemáticas y Estadística
Facultad de Ciencias
Universidad del Tolima
©
ISBN: AAAAA
Diagramado por los autores
Todos los derechos reservados.
Este libro no podrá ser reproducido, ni total
ni parcialmente sin permiso escrito.
Hecho el depósito legal.
ὁ ἀγαθὸς ἄνθρωπος ἐκ τοῦ ἀγαθοῦ θησvαυροῦ τῆς καρδίας
αὐτοῦ προφέρει τὸ ἀγαθόν, καὶ ὁ πονηρὸς ἐκ πονηροῦ προφέρει
τὸ πονηρόν· ἐκ γὰρ περισvσvεύματος καρδίας λαλεῖ τὸ σvτόμα
αὐτοῦ.
El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien;
y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal;
porque de la abundancia del corazón habla su boca.
Evangelio de San Lucas :
Nós não vemos o que vemos, nós vemos o que somos. Só vêem
as belezas do mundo, aqueles que têm belezas dentro de si.
Nosotros no vemos lo que vemos, nosotros vemos lo que
somos. Solo ven las bellezas del mundo, aquellos que
tienen bellezas dentro de si.
Rubem Alves
P r e f ac i o
Todos los lectores diligentes de los Στοχεῖα de Euclides, en todas
las épocas, han admirado la obra. Se dice que es el libro de texto más
exitoso y el que ha ejercido más influencia sobre los estudiosos a lo
largo de la historia. También se dice que es el libro que más veces
se ha impreso, después de la Biblia, claro está. Sin embargo, a nadie
se le ha ocurrido contar la Biblia de otra forma, como le pasa a cada
lector de los Elementos. En verdad, los Elementos conforman una
obra matemática y así, cada lector juicioso es arrastrado, por una
extraña voluntad, a escribir las verdades allí contenidas de una forma
diferente, dándoles una organización distinta. Entre tales lectores
juiciosos se cuentan Ptolomeo, Proclo, Nasiradin at-Tusi, Wallis, Sac-
cheri, Roberval, Lambert, Legendre y, de manera especial, Hilbert.
Nos disculpamos con los muchísimos otros hombres y mujeres que
se han quedado por fuera de esta breve lista.
Estas notas van dirigidas a los jóvenes que han terminado el bachi-
llerato colombiano, tal como éste sea. El único requisito para leerlas
es cierta intuición del espacio y de los números reales, cualquiera que
ella sea. Además de los Elementos de Euclides, la obligatoria traduc-
ción de Heath y los Grundlagen (Fundamentos) de Hilbert, nos hemos
servido a gusto de la Ebene Geometrie (Geometría plana) de Kunz y
de la Elementary Synthetic Geometry (Geometría sintética elemental)
de Dupuis. En cuanto a la querella “rigor versus formalismo”, hemos
Losobjetos de una lista, las distintas sombras que proyecta un reloj de sol, los
distintos sonidos cuya sucesión forma las palabras, los principios más simples o
elementales de un discurso; en fin, los elementos.
v
vi p r e f ac i o
tomado partido por el “rigor informal” que el maestro Fernando
Zalamea defiende en sus Fundamentos de Matemáticas.
No se crea que la presentación que sigue es extremadamente
elemental debido a que está dirigida a estudiantes de primer semestre
de matemáticas. Si, es cierto, es básica, pero se ha querido acercar
a los jóvenes bachilleres a los problemas centrales de la geometría
euclidiana, a saber: el asunto de las paralelas y la posibilidad de
otras geometrías. La geometría que aquí se estudia quiere mostrar
toda la verdad, o sea, se combinan dos ingredientes: un modelo de
ese espacio que llamamos plano y unas reflexiones sobre el aparato
lógico que se emplea para construir el modelo. La combinación es
explosiva y así la tarea de “hacer geometría” no es tan sencilla como
se podría pensar desprevenidamente.
Y es que no hay libros de texto adecuados a los bachilleres colom-
bianos. El país ha visto buenos intentos, entre los que sobresale Un
acercamiento al pensamiento geométrico de Claudia M. Polanía y
Carmen C. Sánchez. En la Universidad Pedagógica Nacional, Carmen
Samper y Óscar Molina han desarrollado también su Geometría pla-
na, un espacio de aprendizaje. Sin embargo, la preocupación por los
aspectos cognitivos del aprendizaje no ha permitido que estas obras
lleguen a la comunidad de los matemáticos. En el extranjero, más
del lado de las matemáticas, los textos franceses presuponen bien
sabida el álgebra lineal y los espacios afines. Los textos alemanes
parten de la poderosa recreación hilbertiana. Los libros anglosajones
se van por el formalismo y terminan exigiendo prácticamente todas
las matemáticas contemporáneas. Tal vez se pudiera usar un libro
inglés o norteamericano del siglo XIX, o comienzos del XX; por ejem-
plo, el de Wentworth y Smith (), el citado de Dupuis () o
incluso el suculento de Byrne (). En ellos todavía vive mucho
del espíritu inspirador de Euclides. Sin embargo, hemos escogido un
camino distinto, en el cual no hay que esperar tantas páginas para
llegar a la Geometría en acción, o sea, a las demostraciones.
Después de darle muchas vueltas al asunto de la organización de
la materia hemos descubierto, no sin sorpresa, que nuestra presenta-
ción sigue muy de cerca el modelo de Euclides. Así, recomendamos
a los jóvenes lectores que tengan siempre a la mano la obra origi-
nal del maestro alejandrino. Sin embargo, no nos hemos olvidado
p r e f ac i o vii
del profesor, ni de los estudiantes avanzados. A menudo dividimos
la presentación en dos columnas con el fin de incluir, a la derecha,
las explicaciones matemáticas detalladas bajo las luz de las teorías
modernas. Ellas soportan el desarrollo y la disposición de esta reela-
boración de la geometría euclidiana plana.
Cada capítulo va precedido por una cita latina de los Elementos,
tomada de la edición grecolatina de Heiberg y Menge (). Espe-
ramos que los jóvenes lectores disfruten de la lectura de estas notas,
tanto o más de lo que nosotros hemos disfrutado al escribirlas.
Este librito ha sido revisado y corregido a menudo por el pro-
fesor Arnold Oostra, a quien los autores expresan el mayor de los
agradecimientos. Este libro no hubiera podido ser sin su ayuda.
Leonardo Solanilla Ch.
Rubén Darío Gutiérrez P.
Ibagué, marzo de
Εὐκλείδης (Euclides) floruit hacia el siglo III AC.
Í n d i c e g e n e r al
P r e f ac i o v
Í n d i c e g eneral viii
Í n d i c e d e figuras xiii
I n t r o d u cción xix
I A pa r ato deductivo
A x i o mas y teoremas
.. Premisas
.. Consecuencias
.. Demostración y condicional
Ejercicios
I I P r i m eros pasos
P u n t os y rectas
.. Algunas explicaciones
.. Incidencia
.. Líneas rectas
Ejercicios
viii
índice general ix
Á n g u los
.. Irradiación de un punto
.. Circunferencias
.. Magnitud de un ángulo
Ejercicios
M á s de ángulos
.. Ángulos opuestos
.. Mediatriz y bisectriz
.. Triángulos
Ejercicios
I I I Co n g ruencia
Tr i á ngulos congruentes
.. Copia de una figura
.. Congruencia de rectas
.. Rigidez trigonométrica
Ejercicios
Tr i á ngulos isósceles
.. Mediatriz de un segmento
.. Base y bisectriz
.. Medianas
Ejercicios
Tr i á ngulos con lados desiguales
.. Ángulo exterior
.. Lado opuesto, ángulo opuesto
.. Triángulos escalenos
Ejercicios
I V O r i e ntación y paralelismo
D o s p ostulados fuertes
.. Sentido absoluto de giro
x índice general
.. Plano de Beltrami-Klein
.. Paralela única
Ejercicios
P e r p e ndiculares y oblicuas
.. Orientación y semiplanos
.. Distancia de un punto a una recta
.. Existencia de paralelas por reductio ad impossible
Ejercicios
Tr a n sversal a paralelas
.. Secante o transversal
.. Dos paralelas y una secante
.. Suma de los ángulos de un triángulo
Ejercicios
V O t r a s figuras
Cuad riláteros
.. Trapezoides
.. Paralelogramos
.. Rectángulos
Ejercicios
Ce n t ros de un triángulo
.. Segmentos iguales entre paralelas
.. Baricentro y circuncentro
.. Alturas y ortocentro
Ejercicios
Po l í g onos
.. Generalidades
.. Ángulos interiores
.. Ángulos exteriores
Ejercicios
índice general xi
V I C i r c unferencias
A r c o s, cuerdas y ángulos centrales
.. Arcos y ángulos
.. Cuerdas y ángulos
.. Circunferencia por tres puntos
Ejercicios
R e c tas secantes a una circunferencia
.. Cuerdas y rectas secantes
.. Secantes que se encuentran
.. Secantes paralelas, ejes de simetría
Ejercicios
Á n g u lo inscrito, tangente, continuidad
.. Ángulo inscrito y ángulo central
.. Recta tangente a una circunferencia
.. Principio de continuidad
Ejercicios
V I I Co n clusión
Mo v i mientos euclidianos
.. Reflexiones
.. Teorema de las tres reflexiones
.. Grupo de movimientos
Ejercicios
A p é n d i c es
E l g r iego antiguo
.. Alfabeto
.. La lengua común
.. Mapas de la Grecia antigua
M at e máticas griegas antiguas
xii índice general
.. Tradición
.. Los Elementos de Euclides
.. Posteridad helénica
E l q u into postulado
.. Algo de historia
.. Formulaciones equivalentes
.. Geometrías no euclidianas
B i b l i o g r afía
Í n d i c e a lfabético
Í n d i c e d e f i g uras
P r e f ac i o v
I n t r o d u cción xix
I A pa r at o deductivo
A x i o m as y teoremas
I I P r i m e ros pasos
P u n t o s y rectas
.. Esbozo de una recta y dos rectas distintas
.. Postulado a la manera de Euclides
.. Bosquejo de un segmento y segmentos adyacentes
.. Par de semirrectas emanadas de un punto en una rec-
ta
Á n g u l os
.. Circunferencia
.. Notaciones para los ángulos con aperturas del compás
.. Tipos de ángulos y suma de ángulos adyacentes
M á s d e ángulos
xiii
xiv índice de figuras
.. Ángulos opuestos (por el vértice)
.. Perpendicular a una recta por uno de sus puntos
.. Bisectrices de ángulos suplementarios
.. Consecuencias de la incidencia
.. Triángulo
.. Rectas mutuamente perpendiculares
I I I Co n g ruencia
Tr i á n g ulos congruentes
.. Congruencia de F y F 0
.. Condiciones sobre los lados de un triángulo
.. Situación LAL
.. Situación ALA
.. Situación LLL
Tr i á n g ulos isósceles
.. Equidistancia de los puntos de la mediatriz
.. Medianas de un triángulo
Tr i á n g ulos con lados desiguales
.. Ángulo exterior a un triángulo
.. Lado mayor opuesto a ángulo mayor
.. Ángulo mayor opuesto a lado mayor
I V O r i e n tación y paralelism o
D o s p o stulados fuertes
.. Brújula, compás, transportador y regla
.. Plano de Beltrami-Klein
.. Correspondencia biunívoca de puntos de un segmento
sobre la recta real
.. Distancia hipérbolica de P a Q
.. Por P pasa una única paralela M a L
í n d i c e d e fi g u r a s xv
P e r p e n diculares y oblicuas
.. Partición del plano por una recta
.. Distancia mínima a una recta
.. Mayor alejamiento, mayor distancia
.. Existencia de una paralela
.. BC es más largo y opuesto a ∠A
Tr a n s versal a paralelas
.. T es transversal o secante a L y M
.. ∠P AO ∠QBO
.. ∠A + ∠B + ∠C = 180◦
V O t r a s figuras
Cuad riláteros
.. Trapezoide o cuadrilátero (cuadrángulo también) irre-
gular de lados AB, BC, CD, DA y diagonales AC, BD
.. El cuadrilátero de la izquierda sí es convexo; el de la
derecha, no
.. Trapecio con AB k CD, es decir, las rectas correspon-
dientes determinadas por dos lados opuestos son parale-
las
.. Caracterización de un paralelogramo
.. Paralelogramo con AB k CD y AD k CB
.. Rombo, todos sus lados son congruentes
.. Rectángulo, sus cuatro ángulos son rectos
.. Cuadrado, cuadrilátero equilátero con todos los ángulos
rectos
Ce n t ros de un triángulo
.. Si AB BC CD · · · , entonces MN N O OP · · ·
.. MB k N C y `(MB) = 12 `(N C)
.. N B k MA, OC y `(N B) = 12 (`(OC) + `(MA))
.. Las medianas se encuentran en el punto O
.. Las mediatrices de los lados pasan por el punto O
xvi índice de figuras
.. Las alturas de los lados concurren al punto O
Po l í g onos
.. Primera condición para los polígonos
.. Polígonos según el número de lados
.. El polígono de la izquierda es convexo, el de la derecha
no lo es
.. Principio de triangulación para polígonos convexos y no
convexos
.. Triangulación desde un vértice
.. Los ángulos exteriores conforman un perígono
V I C i r c u nferencias
A r c o s, cuerdas y ángulos centrales
.. Noción de arco de una circunferencia
.. Congruencia de arcos
.. El interior de la circunferencia contiene a su centro
.. Encuentros y desencuentros recta y circunferencia
.. Arcos, cuerdas, ángulos
.. Circunferencia por tres puntos
R e c tas secantes a una circunferencia
.. Si las cuerdas se bisecan, entonces son diámetros
.. Las cuerdas son congruentes si sus distancias al centro
son congruentes
.. Secantes concurrentes determinan ángulos congruentes
con respecto a la recta central
.. Secantes paralelas determinan arcos congruentes en los
dos semiplanos determinados por la mediatriz perpendi-
cular a las cuerdas
Á n g u lo inscrito, tangente, continuidad
.. Ángulo central es el doble del inscrito
í n d i c e d e fi g u r a s xvii
.. Tangente perpendicular al radio en punto de contac-
to
.. X se acerca (izquierda), o se aleja (derecha) de A
V I I Co n clusión
Mo v i mientos euclidianos
.. Reflexión perpendicular alrededor de L
.. A en L y B fuera de L
.. A y B en lados distintos de L, caso oblicuo
.. A y B en el mismo lado de L
.. Descomposición de una congruencia en tres reflexio-
nes
.. Traslación de un triángulo
.. Rotación de un triángulo por un ∠α fijo
A p é n d i c es
E l g r i ego antiguo
Las costas egeas de la antigua Grecia
El mundo helénico
M at e m áticas griegas antiguas
Los siete sabios de la antigua Grecia
Edición de Clavius (-) de los Elementos
Copia árabe medieval de las Cónicas de Apolonio
E l qu i nto postulado
Disco de Poincaré
Dos rectas por un par de puntos antipodales en la esfera
B i b l i o g r afía
Introducción
“There never has been, and till we see it we never shall believe that there
can be, a system of geometry worthy of the name, which has any material
departures (we do no speak of corrections or extensions or develop-
ments) from the plan laid down by Euclid.” De Morgan wrote thus in
October [...] and I do not think that, if he had been living to-day, he
would have reason to revise the opinion so deliberately pronounced sixty
years agoa .
Sir Thomas Heath en “The Thirteen Books of Euclid’s Elements” ().
a “Nunca ha habido, y hasta ahora prevemos que nunca podremos encontrar, un
sistema geométrico digno de su nombre, que tenga bases materiales (no hablamos
de correcciones, generalizaciones o desarrollos) distintas a las sentadas por Eucli-
des”. Así escribía De Morgan en octubre de [...] y no pienso que, si hubiese
vivido hoy, hubiese tenido razón alguna para cambiar esta opinión, proferida con
tan ferviente intención hace sesenta años.
ebemos sacar provecho de la brecha entre el bachillerato y la
D universidad. Este es el momento, más propicio que cualquier
otro, para cambiar los antiguos hábitos de estudio por otros que
revistan mayor desafío y nos lleven a la comprensión del inmenso
legado de los siglos. La faena es laboriosa. ¿Por qué no empezar por la
Geometría, un saber quizás tan antiguo como la humanidad misma?
Este modesto libro ha sido escrito con la gran ambición de cautivar
a los jóvenes estudiantes para que se inicien en el estudio de las
matemáticas contemporáneas.
xix
xx introducción
Los temas tratados aquí se pueden estudiar de varias maneras. Se
aconseja estudiar completamente el material básico (primeros diez
capítulos):
• axiomas y teoremas, puntos y rectas en el plano.
• congruencia de ángulos y triángulos.
• el postulado de las paralelas y sus consecuencias principales.
Si el tiempo apremia, se pueden obviar los capítulos , y
, ya que la teoría de los polígonos es una consecuencia fácil de
las propiedades de los triángulos. También se recomienda estudiar
algo sobre las circunferencias –capítulos , y –, así sea lo
más necesario. La gran conclusión del libro –capítulo – también
puede saltarse si no alcanza el tiempo, aunque se pierde un ejemplo
importante de un grupo de transformaciones.
El curso se ha organizado inicialmente (Universidad del Tolima)
en dos clases semanales de noventa minutos, más una monitoria
semanal de una hora, con la idea de cubrir un capítulo por semana.
Sin embargo, ha sobrado el tiempo porque no es difícil avanzar un
capítulo por clase. Así, se pueden dedicar las últimas semanas de un
semestre de o semanas a la relación geométrica de semejanza
(de triángulos, por ejemplo) o a lo básico de la geometría del espacio
euclidiano tridimensional.
Los autores agradecen la paciencia y el amable recibimiento con
que los estudiantes de primer semestre de Matemáticas con énfasis
en Estadística –en la Universidad del Tolima– acogieron las pruebas
de imprenta de este libro durante los semestres B y B.
I
A pa r at o d eductivo
capítulo 1
A x i o m a s y t e oremas
···
I.
Definitiones.
I. Punctum est, cuius pars nulla est.
II. Linea autem sine latitudine longitudine.
···
Postulata.
I. Postuletur, ut a quouis puncto ad quouis puntum recta linea ducatur.
II. Et ut recta linea terminata in directum educatur in continuum.
···
Communes animi conceptiones.
I. Quae eidem aequalia sunt, etiam inter se aequalia sunt.
II. Et, si aequalibus aequalia adduntur, tota aequalia sunt.
···
La Geometría Euclidiana es par excellence el paradigma de los
sistemas deductivos. Esto le da a la Geometría cierto sabor, toque o
carácter particular como forma del pensamiento. Tal carácter provie-
ne de los requisitos del rigor matemático, antes que del formalismo.
La Geometría se entiende, en concreto, como una acción deductiva,
capítulo . axiomas y teoremas
apodíctica (del adjetivo griego ἀποδείκτικος; demostrable, demostra-
tivo); como un aparato deductivo, si se quiere. Para ello, debemos
darnos unas premisas a partir de las cuales se puedan sacar conse-
cuencias.
. premisas
as premisas son suposiciones que se aceptan inmediata y simple-
L mente, sin que medie demostración. Se dividen en explicaciones,
axiomas y postulados. El devenir de las matemáticas ha vuelto inne-
cesaria esta división y, hoy en día, prevalece casi exclusivamente el
término axioma.
Para crear un primer contexto para el discurso usaremos explica-
ciones. Los Elementos de Euclides, por ejemplo, comienzan con unas
explicaciones en forma de definiciones o ὅροι. Aquí las usaremos
también, defendiéndolas, en cuanto estas notas están dirigidas a un
lector con poca experiencia en las matemáticas formales. De esta ma-
nera, el próximo capítulo comienza explicando algunas suposiciones
sobre el entendimiento del plano como una colección de puntos y
sobre ciertas subcolecciones relevantes.
La palabra axioma viene del sustantivo griego ἀξίωμα que quiere
decir “lo que es digno, conveniente, requerido, evidente por sí mis-
mo”. Por eso, aquí entenderemos que un axioma es una verdad tan
evidente por sí misma, que no exige demostración. En estas notas,
los axiomas coinciden con las nociones comunes (κοιναὶ ἔννοιαι) de
Euclides, ciertas certezas ontológicas que se aplican a todas las cosas:
• Cosas iguales a la misma cosa son iguales entre ellas.
• Si cosas iguales se suman a cosas iguales, entonces los
todos son iguales.
• Si cosas iguales se restan a cosas iguales, entonces los
residuos son iguales.
• Cosas que coinciden entre ellas son iguales entre ellas.
• El todo es mayor que la parte.
. . c o n s e c u e n c i a s
Y podríamos agregar que valen de igual modo todas las “propiedades
de los números” que conozcamos, a medida que se vayan necesitando.
Un postulado también se acepta sin prueba, pero no es tan evi-
dente a primera vista. Euclides usó la palabra αἴτημα, que significa
“requerimiento, demanda, exigencia, acusación". Son verdades que se
exigen más por su conveniencia que por su evidencia inmediata. Los
postulados se refieren ya concretamente a los objetos geométricos,
no a las cosas en general. Su presentación se irá realizando a lo largo
de los capítulos que siguen.
. consecuencias
uclides se limita a ir enumerando las consecuencias de sus premi-
E sas y cada consecuencia le exige dar una demostración rigurosa
de ella. Nosotros emplearemos una taxonomía –innecesaria– de ellas
con el fin de familiarizar al lector con algunas prácticas de los libros
de matemáticas. Así, clasificamos las consecuencias en corolarios,
proposiciones, teoremas y lemas.
El nombre latino corollarium significa “regalo, presente, propina”.
En concordancia, llamaremos corolario a una consecuencia inmediata
de una verdad conocida, premisa o consecuencia. Como lo sugiere la
etimología, casi siempre es fácil de demostrar. La palabra griega para
corolario es πόρισvμα, “lo que se procura, consigue; lo que surge o se
abre paso”.
Una proposición es una consecuencia o verdad demostrada que,
en general, no es difícil de establecer. Es un resultado que juega un
papel importante en el aparato deductivo. Viene del femenino latino
propositio, “declaración, afirmación, aserción, oración gramatical”.
En algunas ediciones de Euclides se usa el femenino πρότασvις, “lo que
se presenta, propuesta, cláusula hipotética que exige demostración,
problema”.
Un teorema es una consecuencia que juega un papel protagónico
dentro del sistema deductivo, a juicio de la tradición matemática. El
nombre proviene del griego clásico τεώρημα, “fiesta, regocijo, objeto
de estudio, máxima”. Cuando se demuestra un teorema hay que
capítulo . axiomas y teoremas
celebrar, a la manera de Pitágoras, quien sacrificó un buey a los
dioses con ocasión del conocido resultado que lleva su nombre.
Lema viene de λῆμα, “fuerza de voluntad, resolución, valor, orgu-
llo”. Un lema es una consecuencia muy importante dentro el aparato
deductivo, no tan vistosa como un teorema. Su demostración exige
gran esfuerzo y resolución, a menudo la concepción y explotación
de nuevas ideas. Con frecuencia, un teorema viene precedido de un
lema preparatorio.
Para agilizar la presentación, iremos dando también observacio-
nes, definiciones, ejemplos, problemas y ejercicios. Estas ayudas son
actividades que se deben realizar para aprender bien la Geometría.
Un simple espectador no hace matemáticas. Hay que participar de
la construcción. En particular, no se aprende la Geometría mirando
a los compañeros y al profesor. Venir a la clase no es, ni necesario,
ni suficiente para aprender. En general, las clases pueden ayudar.
Sin embargo, se debería leer antes de la clase para aprovecharla más.
Después de la clase, se precisa resolver muchos problemas y hacer
muchos ejercicios.
Hay que entender los principios y, en especial, hay que saberse
las definiciones. Una definición no es algo que a uno se le ocurre sin
más ni más, sino el fruto de una profunda reflexión que surge de
mucho errar y enmendar. Una definición no se puede cambiar por
capricho. Para empezar, se recomienda memorizar las definiciones.
La Geometría es acumulativa pero, por sorpresa, la memoria tampoco
ayuda del todo, aun cuando algo ayuda.
. demostración y condicional
esde un punto de vista estricto, todas las consecuencias se ten-
D drían que demostrar. En la práctica, algunas son tan evidentes
que no merecen una redacción aparte. Cuando haya que demos-
trarlas, conviene escribirlas en forma condicional, es decir en una
oración gramatical del tipo “si (tal cosa), entonces (tal otra)". Para
practicar estas condicionales consideremos dos consecuencias que
encontraremos muy pronto:
• Dos rectas distintas se pueden cortar, a lo sumo, en un punto.
. . d e m o s t r ac i ó n y c o n d i c i o n a l
• Existe una única circunferencia con un centro y un radio dados.
En apariencia, no son condicionales. Sin embargo, se pueden re-
escribir en forma condicional para entender mejor qué es lo que
debemos demostrar. En efecto, nuestras consecuencias deben enten-
derse correctamente como
• Si dos rectas distintas se cortan, entonces tienen un único punto
en común.
• Si P es un punto y r > 0 es un número real, entonces existe una
y sólo una circunferencia centrada en P con radio r.
Esto se puede resumir diciendo que las consecuencias siempre se
pueden escribir en la forma “si p entonces q”. p se llama antecedente
o hipótesis y lleva la información de lo que se supone; q es el con-
secuente o tesis y expresa el punto a donde queremos llegar. O sea,
vamos de p a q. En muchas demostraciones se parte de p para llegar
a q. Dichas pruebas se llaman directas.
Es muy importante distinguir a p de q ya que juegan papeles
distintos. En general, no es lo mismo “si p entonces q” que “si q
entonces p”. Se dice que “si q entonces p” es el recíproco de “si p
entonces q”. Tanto p como q se pueden negar y la condicional “si q no
es cierto, entonces p no es cierto” se conoce como el contrarrecíproco
de “si p entonces q”.
En relación con esto, a veces podemos saber si una p es verdadera,
o no, tomándola como simple suposición. En concreto, si logramos
demostrar que “si p entonces (algo imposible)”, se puede concluir
que p no es cierta. Sobre esto volveremos con mayor detalle en el
Capítulo .
Otras consecuencias son de la forma “p si y sólo si q”. Por ellas no
debemos preocuparnos. Es una simple abreviatura que significa que
debemos demostrar dos cosas: “si p entonces q” y “si q entonces p”
(la oración condicional y su recíproco).
Todas estas “cuestiones lógicas” ameritan mayores reflexiones.
Por ahora, dejamos así las cosas.
La Geometría siempre ha sido un saber apodíctico (ἀποδείκτικος)
o demostrativo. No se puede enseñar, ni estudiar, ni aprender de otra
manera. Si le quitamos la demostración, no queda nada. Demostrar
es como un juego y a todos nos gusta jugar. Si jugamos bien y prac-
ticamos lo que haga falta, ganamos. Cuando no jugamos según las
capítulo . axiomas y teoremas
reglas del juego, hacemos trampa y hacer trampa es muy feo. ¿Cómo
aprendemos a jugar? ¡Pues jugando! Asimismo, la mejor forma de
aprender a demostrar es demostrando. ¡Manos a la obra!
ejercicios
. Un axioma es una premisa tan sencilla y evidente que se ad-
mite sin .
. Un postulado se admite más por su que por
su .
. El sustantivo latino corollarium quiere decir .
. Un teorema juega un papel dentro de un sis-
tema deductivo.
. La demostración de un lema exige .
. La palabra proposición proviene del sustantivo femenino la-
tino .
. Para aprender Geometría es necesario saber las .
. Para aprender Geometría se precisa resolver los
y los .
. Considere la proposición “los ángulos opuestos por el vértice
tienen la misma magnitud”. Escríbala en forma condicional.
Enuncie su recíproco y su contrarrecíproco.
. Considere la siguiente consecuencia “cuando dos rectas pa-
ralelas son cortadas por una transversal, se forman ángulos
alternos internos congruentes”. Escríbala en forma condicio-
nal junto con su recíproco y su contrarrecíproco.
II
P r i m e r os pasos
capítulo 2
P u n t o s y r e c tas
···
II.
Ad datum punctum datae rectae aequalem rectam constituere.
···
III.
Datis duabus rectis inaequalibus rectam minori aequalem a maiore abs-
cindere.
···
Una de las más grandes conquistas de Hilbert ha consistido en
hacer notar que, incluso la Geometría, se entiende más fácilmente
por medio del estudio de colecciones o conjuntos de puntos. En este
capítulo hablaremos del plano o conjunto universal de este libro e
iniciaremos el estudio de algunas subcolecciones importantes de él.
. algunas explicaciones
uestro universo se llama plano. Un plano es una colección de
N puntos. Los puntos están en el plano. Los puntos que forman el
c a p í t u l o . p u n t o s y r e c ta s
plano se pueden diferenciar. Los denotamos con letras mayúsculas
A, B, . . . .
Una subcolección de puntos del plano es una figura geométrica
(plana).
Una subcolección del plano formada por dos puntos distintos es
una inclinación. La inclinación de los puntos A y B se escribe {A, B}.
Una pareja ordenada de dos puntos distintos es una dirección. La
dirección de A a B se escribe (A, B). Recordemos que, en general,
(A, B) , (B, A).
En el plano distinguiremos otros tipos de subcolecciones impor-
tantes de puntos, las cuales iremos estudiando poco a poco. El primer
tipo de tal subcoleción fundamental se llama recta.
Estudiante Profesor
La palabra usual para colección es con- Usamos Teoría de Conjuntos. El plano
junto. Si el joven lector está familiariza- es un conjunto y los puntos son sus ele-
do con lo básico de los conjuntos, pue- mentos. Los puntos determinan los sub-
de cambiar también la palabra subcolec- conjuntos unitarios {A} del plano. Las
ción por subconjunto. En tal caso, sabrá inclinaciones son subconjuntos binarios
que hay conjuntos de un solo elemen- {A, B}. Las posibles direcciones son pa-
to (unitarios), conjuntos de dos elemen- rejas ordenadas (A, B) = {A, {B}}. Pron-
tos (binarios), etc. Las parejas ordenadas to caracterizaremos las rectas en cuanto
son como aquellas que definen los pun- subconjuntos del plano.
tos del plano cartesiano.
. incidencia
a redacción originaria de Euclides para los postulados se pre-
L senta en letras itálicas, seguidas por nuestros comentarios en tipos
normales.
Postulado – Se postula trazar una línea recta de cualquier punto a
cualquier punto. O sea, existe una única recta que pasa por dos puntos
distintos.
Corolario – Una inclinación determina una única recta.
. . i n c i d e n c i a
Demostración. Es simplemente otra manera de enunciar el postulado.
Estudiante Profesor
De alguna manera, dados dos puntos dis- Estamos estableciendo una relación en-
tintos, se puede trazar una recta que pa- tre los puntos (elementos) y las rectas
se (o contenga) dichos puntos. Por ahora (ciertos subconjuntos del plano aún por
no sabemos mucho sobre las rectas, pero definir). Esta relación recibe a menudo
lo anterior se tiene que cumplir para las el nombre de incidencia, pues ocurre
rectas. “Recta” y “línea recta” son térmi- que cada vez que tenemos dos puntos
nos perfectamente intercambiables. distintos hay una recta que los contiene.
Por las intuiciones corrientes del espa-
cio, se puede decir: “se traza una recta
por los dos puntos”, “la recta pasa por
los puntos”, etc.
Figura . – Esbozo de una recta y dos rectas distintas.
Las rectas se denotan con una letra mayúscula diferenciadora
como L, M, . . . . Por el corolario anterior, también se pueden denotar
con un par de puntos distintos en ella.
Corolario – Si dos rectas se cortan en (al menos) dos puntos
distintos, entonces son iguales.
Demostración. Es consecuencia inmediata del Postulado , o del Co-
rolario .
Corolario – Si dos rectas distintas se cortan, entonces se cortan en
un único punto.
c a p í t u l o . p u n t o s y r e c ta s
Demostración. Si se cortaran en más de un punto, serían iguales, no
distintas (reducción a lo imposible).
Sentimos ahora la necesidad de aclarar cómo son esas subcolec-
ciones del plano que llamamos rectas.
. líneas rectas
Postulado – Se postula reproducir un línea recta finita continuamente
en una línea recta. Es decir, una “parte finita” (que comienza y termina
en un punto) se puede repetir o “sumar a sí misma indefinidamente”
para constituir una recta. Euclides nos deja con el problema de defi-
nir una noción de “segmento” como parte “finita” de una recta y, así,
resulta que cada concepto remite al otro por siempre. También queda
pendiente el adverbio “continuamente”. Esto lo solucionamos dicien-
do que cada recta es una copia idéntica de la colección de los números
reales, tal como se estudian estos números en el bachillerato.
Figura . – Postulado a la manera de Euclides.
Estudiante Profesor
Lo anterior quiere decir que los puntos Equipamos al conjunto R, de lo núme-
de una recta y los números reales se po- ros reales, de todas las estructuras que
nen en correspondencia biunívoca: a ca- son útiles para el Análisis: es un cuerpo
da punto de una recta del plano le co- ordenado completo que contiene como
rresponde un único número real y vice- subcuerpo a Q, los números racionales.
versa. La colección de los números reales Naturalmente, R está provisto con la to-
es fija como un ancla y todas las rectas pología del orden. Cada recta se aplica
se refieren a esta colección. Por lo tanto, biyectivamente sobre R y todas las es-
ella se convierte en un patrón de medi- tructuras se transfieren a la recta, en el
da para todas las rectas del plano. Por sentido de isomorfismos. Este proceder
ello, la colección de los números reales puede parecer exagerado, pero es trans-
se llamará regla del plano. parente para el estudiante, quien siem-
pre puede apelar a la intuición acertada.
Las ventajas que reporta esta identifica-
ción son, de otro lado, muy grandes.
. . l í n e a s r e c ta s
←→
Denotaremos mediante AB a la recta que pasa por los puntos A y
B, A , B. Esta sugestiva notación se inspira en la “recta real que se
extiende hacia un infinito positivo y hacia un infinito negativo”. La
consecuencia principal del nuevo postulado es que podemos llevar a
cada recta todo aquello que es válido para los números reales.
Segmentos
Al asignar a un par de puntos distintos de una recta dos números
reales distintos, encontramos intervalos cerrados (y acotados) de nú-
meros reales. Regresando a la recta, determinamos una subcolección
de puntos de la recta llamada segmento de los puntos originales,
o extremos del segmento. Los segmentos se denotan con una letra
minúscula a, b, . . . , o con las dos letras de sus puntos extremos escritas
una junto a la otra, por ejemplo AB. Los puntos extremos A y B hacen
parte del segmento. De esta manera, a cada segmento se le asigna,
con ayuda de la regla, una longitud igual a la distancia entre los
números reales correspondientes a sus extremos (valor absoluto de
la diferencia de sus coordenadas). La longitud del segmento AB se
escribe `(AB).
Por lo anterior, obtenemos un concepto crucial en todo el plano:
la distancia entre dos puntos distintos del plano es la longitud del
segmento –en la recta– que determinan. La distancia de un punto a
sí mismo es claramente cero.
Figura . – Bosquejo de un segmento y segmentos adyacentes.
Dos segmentos en una recta son adyacentes si tienen un solo pun-
to (extremo) en común (no se encuentran en ningún otro punto). La
suma de dos segmentos adyacentes de una recta es el segmento que
resulta al borrar este punto común. Esta suma está estrechamente re-
lacionada con la suma de números reales. Siempre que podamos y lo
necesitemos, aprovecharemos las operaciones algebraicas conocidas
para los números reales; por ejemplo, la resta o diferencia.
c a p í t u l o . p u n t o s y r e c ta s
Semirrectas
La identificación de una recta con los números reales hace tam-
bién que, dado un punto en una recta correspondiente al número real
a, existan subcolecciones de puntos correspondientes a los intervalos
abiertos no acotados (−∞, a) y (a, ∞). En otras palabras, cada punto
de una recta divide dicha recta en tres partes. Una de estas partes
es la subcolección formada por el punto elegido. Las otras dos par-
tes, correspondientes en los números reales a intervalos de la forma
(−∞, a) y (a, ∞), son las semirrectas determinadas por el susodicho
punto. Se dice que dichas semirrectas emanan del punto inicial.
Figura . – Par de semirrectas emanadas de un punto en una recta.
−−−→
OA denota la semirrecta emanada de un punto O que pasa por
un punto A. También se puede designar con una letra minúscula
como s, t, . . . .
Pendiente y rumbo
Sabemos que una inclinación del plano (dos puntos distintos)
determina una única recta. El revés no es tan simple: una recta dada
determina muchas inclinaciones posibles. Llamaremos pendiente de
una recta a la colección de todos los pares de puntos distintos en
ella. Así, cada recta determina su propia pendiente y la pendiente
determina la recta.
De forma similar, una dirección del plano (par ordenado (O, A)
de puntos distintos) determina una única semirrecta s emanada del
punto O (primera componente del par ordenado) que pasa por A.
Para devolvernos introducimos el concepto de rumbo. El rumbo de s
es la colección de todas las parejas ordenadas (O, X), donde X está
en s. Así pues, cada semirrecta determina su rumbo y el rumbo
determina la semirrecta.
Ahora bien, al fijar un punto O de una inclinación {O, B}, se de-
termina no sólo una recta L, sino también una semirrecta s, de las
. . l í n e a s r e c ta s
dos posibles (aquella que pasa por B). La pendiente de L relativa al
punto O es la colección de todas las inclinaciones {O, X}, con X en
dicha recta. No obstante, basta con el rumbo de s para determinar la
recta L. En resumen, una pendiente relativa a un punto, o mejor un
rumbo, determina una pendiente. Hablando en plata, una semirrecta
determina una recta.
Para lo que sigue, fijado un punto del plano, ¿qué opciones tene-
mos para escoger los posibles rumbos que emanan de él? La respuesta
a esta pregunta nos permitiría conocer las semirrectas emanadas del
punto dado. Y, por lo que se ha explicado, también las rectas que
pasan por él. El postulado siguiente, en el próximo capítulo, aclara
este interrogante.
ejercicios
. Tres puntos distintos (entre sí) del plano determinan al menos
recta(s) y a lo sumo recta(s).
. ¿Qué otros tipos de subcolecciones de una recta, distintos de
los segmentos y las semirrectas, se pueden concebir?
. Dado un segmento, ¿se puede encontrar siempre su punto
medio, es decir, un punto en el segmento cuya distancia a los
extremos sea la mitad de la distancia de todo el segmento? Es
decir, ¿es posible dividir un segmento en dos partes iguales?
. ¿Es posible dividir un segmento en tres (cuatro, cinco, etc.)
partes iguales?
. ¿Por qué una recta determina muchas inclinaciones?
. ¿Por qué una semirrecta determina muchas direcciones?
. ¿Por qué una semirrecta determina una única recta?
. ¿Qué diferencia hay entre la pendiente de una recta y la pen-
diente de la misma recta relativa a un punto de dicha recta?
. ¿Por qué la pendiente de una recta determina a dicha recta?
. ¿Por qué el rumbo de una semirrecta define a dicha semirrecta?
capítulo 3
Ángulos
···
I.
centro Α et radio ΑΒ describatur ΒΓΔ et rursus centro Β radio autem
ΒΑ circulus describatur ΑΓΒ et.
···
La Geometría es hermana de la cartografía, el arte y ciencia de
hacer mapas. Y he aquí un asunto básico de cartografía: si nos situa-
mos en un punto del plano, ¿cuáles rumbos podemos tomar? Esta
discusión nos lleva directamente al concepto de ángulo.
. irradiación de un punto
Postulado – Se postula trazar una circunferencia con cualquier cen-
tro y diámetro (Euclides). Para nosotros, en cada punto del plano,
la colección de los rumbos que se irradian o emanan de él es una
copia idéntica de la subcolección de todos los números reales entre
0 inclusive y 360. El número 360 se identifica con el 0 (cero) para
formar un ciclo que se repite las veces que sea necesario.
capítulo . ángulos
Las unidades 0, 1, 2, 3, . . . , 359 de los rumbos se llaman grados.
Cada grado se suele dividir en 60 partes o minutos; cada minuto,
en 60 segundos. Y así sucesivamente. Los rumbos se aproximan –
siguiendo una costumbre antigua– especificando únicamente sus
grados (◦ ), minutos (0 ) y segundos (00 ).
Estudiante Profesor
Un habitante del plano situado en un En R se define la equivalencia x ∼ y si y
punto cualquiera puede tomar tantos sólo si x − y = 360 · n, para cierto número
rumbos como números reales entre 0 y entero n. El cociente R/ ∼ hereda sendas
360. La correspondencia entre los rum- estructuras de “orden circular”, grupo
bos o semirrectas y estos números reales aditivo y espacio topológico. La biyec-
es biunívoca. El intervalo [0, 360) es el ción de los rumbos con este cociente do-
mismo en todos los puntos del plano y ta a los rumbos con las mismas estruc-
determina un patrón común de medida turas. La elección del número 360 sigue
para los rumbos. Lo llamaremos trans- la tradición babilónica, pero es comple-
portador de los rumbos, o simplemente tamente arbitraria. Se hubiese podido
transportador. escoger a 2π.
Los rumbos se dejan sumar, restar y multiplicar por las reglas
usuales de la aritmética en base 60. Se aconseja al lector practicar
estas reglas con ayuda de los tres ejemplos que siguen.
43◦ 430 4400
23◦ 460 3400
+ 300◦ 400 5700
8◦ 110 1500 ;
120◦ 140 4200
− 570 4800
119◦ 160 5400 ;
23◦ 560 5800
× 3
71◦ 500 5400 .
Corolario – La escogencia de una semirrecta emanada de un punto
del plano equivale a la escogencia de un rumbo y, así, a la escogencia
de un número, entre 0 (inclusive) y 360, del transportador.
. . c i r c u n f e r e n c i a s
Demostración. Se sigue del postulado y de las definiciones al final
del capítulo anterior.
Corolario – La escogencia de una recta que pasa por un punto
dado del plano equivale a la escogencia de un número real entre 0
(inclusive) y 180. El número 180 se identifica con el 0 (cero) para
formar un ciclo que se repite las veces que se precise.
Demostración. Cada recta contiene dos semirrectas. Una semirrecta
determina completamente una recta.
Ya con esto obtenemos una nueva clase de figuras planas muy
interesantes.
. circunferencias
na circunferencia centrada en un punto es la colección de to-
U dos los puntos del plano que guardan una misma distancia con
respecto a dicho punto. En breve, los puntos equidistan del punto
en cuestión. Este punto se llama centro de la circunferencia y la
distancia, radio de la circunferencia. La distancia dada se suele espe-
cificar dando (la longitud de) un segmento (radial). El diámetro de la
circunferencia es el doble de la longitud del radio. Cuando los radios
se dan como segmentos, un diámetro es la suma de dos segmentos
radiales adyacentes.
Figura . – Circunferencia.
De los dos postulados anteriores se desprende que las circunfe-
rencias existen, tal como lo postuló originariamente Euclides.
capítulo . ángulos
Proposición – Existe una única circunferencia centrada en un punto
dado con la longitud de un segmento dado como radio. Sus puntos
están en correspondencia biunívoca con la colección de los rumbos
(irradiados desde el centro).
Demostración. Con la regla, desde el punto dado se mide la longi-
tud dada en cada uno de los rumbos del transportador. Los puntos
encontrados conforman la circunferencia buscada.
El procedimiento usado en esta prueba se suele llamar trazo de
una circunferencia con compás, por la analogía obvia. Más tarde
volveremos sobre las circunferencias.
. magnitud de un ángulo
n ángulo es una tripla formada por un punto del plano y dos
U semirrectas emanadas de él. Dicho punto es el vértice del ángulo
y las semirrectas son los lados del ángulo.
El ángulo de vértice O, con puntos respectivos A, B en sus lados,
se denota como ∠AOB. La letra del vértice se escribe entre las letras
de los puntos en los lados. También se pueden denotar como ∠O
o con una letra griega minúscula: ∠α, ∠β, . . . , siempre y cuando el
ángulo quede claro por el contexto.
Figura . – Notaciones para los ángulos con aperturas del compás.
Con ayuda del transportador, a cada ángulo se le puede asignar
una magnitud real en el intervalo [0, 360). Un ángulo en el cual las
dos semirrectas son iguales es un ángulo nulo y tiene magnitud 0◦
(cero grados). También es válido decir que un ángulo nulo tiene
magnitud 360◦ , o sea, se identifica con “una vuelta completa” y, de
esta manera, se puede emplear el nombre antiguo de perígono o
. . m ag n i t u d d e u n á n g u l o
circunángulo . Un ángulo en el cual las dos semirrectas hacen parte
de una misma recta se llama ángulo llano y tiene magnitud 180◦ . Una
mitad de un ángulo llano es un ángulo recto, el cual tiene magnitud
de 90◦ . Un ángulo es agudo si y sólo si está entre un nulo y un recto
(fijando uno de sus lados) y así, su magnitud es mayor que 0◦ y menor
que 90◦ . Un ángulo es obtuso si y sólo si está entre un recto y un
llano (fijando un lado) y así, su magnitud es mayor que 90◦ y menor
que 180◦ . La clasificación en agudos y obtusos está relacionada con
las pendientes de una recta relativas a un vértice dado. La magnitud
de un ∠α se escribe m(∠α).
Dos ángulos son adyacentes cuando comparten el mismo vértice
y tienen un lado (semirrecta) en común. La suma de dos ángulos
adyacentes es el ángulo que se obtiene al eliminar su lado común. Si
la suma de dos ángulos adyacentes es un ángulo recto, los ángulos
son complementarios y cada uno de ellos es el complemento del otro.
Si la suma de dos ángulos adyacentes es un ángulo llano, los ángulos
son suplementarios y cada uno de ellos es el suplemento del otro.
Figura . – Tipos de ángulos y suma de ángulos adyacentes.
ejercicios
. Sume
43◦ 200 3200
+ 22◦ 400 4100
capítulo . ángulos
. Reste
43◦ 200 3200
− 22◦ 400 4100
. Multiplique
18◦ 390 4300
× 5
. El triple de un ángulo tiene magnitud 137◦ 560 4200 . ¿Cuánto
mide el ángulo?
. La magnitud de un ángulo agudo es que
la magnitud de un ángulo obtuso.
. El doble de la magnitud de un ángulo recto es igual a la mag-
nitud de un ángulo .
. Cuatro veces la magnitud de un ángulo recto es igual a la
magnitud de un ángulo o .
. La suma de dos ángulos adyacentes complementarios es igual
a la medida de un ángulo .
. Dos ángulos adyacentes miden respectivamente 68◦ 290 2200 y
23◦ 450 4400 . ¿Cuánto mide su suma?
. ¿Cuánto es la magnitud del complemento de un ángulo que
mide 24◦ 450 300 ? ¿Cuánto es la magnitud de su suplemento?
capítulo 4
M á s d e á n g u l os
···
IX.
Datum angulum rectilinium in duas partes aequales diuidere.
···
X.
Datam rectam terminatam in duas partes aequales diuidere.
···
Los tres postulados que tenemos hasta el momento permiten ya
deducir algunos hechos interesantes sobre las rectas y los puntos del
plano.
. ángulos opuestos
uando dos rectas se encuentran en un punto, cuatro semirec-
C tas emanan del punto común. Estas semirrectas forman, entre
0 0
otros, cuatro ángulos básicos ∠α, ∠β, ∠α y ∠β , tal como se sugiere
en la Figura .. Los pares –escogidos entre estos cuatro ángulos–
que son adyacentes, también son suplementarios, pues su suma es
c a p í t u l o . m á s d e á n g u l o s
un ángulo llano. Los dos pares de ángulos –de estos cuatro ángulos–
que no son adyacentes forman los dos pares de ángulos opuestos
(por el vértice), a saber: ∠α, ∠α 0 y ∠β, ∠β 0 . Cada ángulo en un par de
opuestos se dice opuesto al otro ángulo del mismo par.
Figura . – Ángulos opuestos (por el vértice).
Proposición – Cuando dos rectas se encuentran en un punto, cada
ángulo formado tiene la misma magnitud que su opuesto. En breve,
los ángulos opuestos por el vértice tienen la misma magnitud.
Demostración. Con ayuda de la Figura .,
proposiciones razones
. m(∠α) + m(∠β) = 180◦ la suma ∠α + ∠β es la recta L
. m(∠β) + m(∠α ) = 180
0 ◦ la suma ∠β + ∠α 0 es la recta M
. m(∠α) + m(∠β) = m(∠β) + axioma a ,
m(∠α 0 )
. m(∠α) = m(∠α 0 ) axioma a
. m(∠β) = m(∠β 0 ) argumento análogo.
Corolario – m(∠α) = m(∠β) si y sólo si los cuatro ángulos tienen
la misma magnitud: todos son rectos. En verdad, m(∠α) = m(∠α 0 ) =
m(∠β) = m(∠β 0 ). Por lo tanto, 2m(∠α) = 180◦ .
Cuando los cuatro ángulos que se forman en el encuentro de las
rectas L y M son todos rectos (situación del corolario anterior), se
. . m e d i at r i z y b i s e c t r i z
dice que las rectas son perpendiculares. Y cada una es perpendicular
a la otra. L es perpendicular a M se abrevia escribiendo L ⊥ M.
Proposición – Por un punto de una recta pasa una y solamente una
recta perpendicular a la recta.
Demostración. Con la asistencia de la Figura ., pongamos mucha
atención a esta demostración de unicidad.
proposiciones razones
. O un punto de una recta L, hipótesis para la unicidad, su-
M y M 0 rectas perpendiculares ponemos que hay dos rectas per-
a L por O, A y A0 puntos en M y pendiculares por O
M 0 respectivamente –distintos
de O–
. el rumbo de (O, A0 ) coincide y postulado
con el rumbo de (O, A) o con el
rumbo opuesto a (O, A)
. la pendiente de {O, A0 } coinci- y noción de pendiente
de con la pendiente de {O, A}
. M = M 0 postulado , ¡son la misma!
Proposición (Generalización) – Por un punto de una recta pasa
una y solamente una recta con una pendiente dada relativa a él.
. me diatriz y bisectriz
l punto medio de un segmento es el (único) punto que equidista
E de los extremos. La única recta perpendicular que pasa por el pun-
to medio de un segmento se llama (recta) mediatriz (perpendicular)
del segmento.
Como consecuencia de la identificación de las semirrectas ema-
nadas de un punto con el transportador, siempre podemos dividir
un ángulo en dos mitades, o sea, en dos ángulos adyacentes cuya
c a p í t u l o . m á s d e á n g u l o s
Figura . – Perpendicular a una recta por uno de sus puntos.
suma es el ángulo dado. La única recta determinada por la semirrecta
común a las dos mitades de un ángulo se llama (recta) bisectriz del
ángulo.
Proposición – Las bisectrices de ángulos suplementarios son per-
pendiculares.
Demostración. Inspirados por la Figura .,
proposiciones razones
. ∠AOC y ∠COB ángulos su- hipótesis
−−−→ −−→
plementarios, OE y OF lados
comunes a sus mitades respec-
←→ ← →
tivas, OE y OF sus bisectrices
respectivas
. m(∠EOC) = 12 m(∠AOC),
1
m(∠COF) = 2 m(∠COB).
. m(∠EOF) = 12 m(∠AOB) = suma, axioma y
90◦ .
. . t r i á n g u l o s
Figura . – Bisectrices de ángulos suplementarios.
. triángulos
res puntos distintos en el plano determinan a lo sumo tres rectas
T distintas. Tres rectas distintas determinan a lo sumo tres puntos
distintos. Esto es consecuencia de la relación de incidencia contenida
en el primer postulado. También, cuatro puntos distintos determinan
a lo sumo seis rectas distintas y cuatro rectas distintas determinan a
lo sumo seis puntos distintos. Y así sucesivamente.
Figura . – Consecuencias de la incidencia.
Un triángulo es una figura formada por tres rectas distintas que
determinan tres puntos de corte distintos. Los puntos se llaman
vértices del triángulo. Los segmentos determinados por ellos en las
rectas son los lados del triángulo. Los ángulos determinados por
estos segmentos en los vértices son los tres ángulos (interiores) del
triángulo.
Para los vértices usaremos generalmente las letras A, B, C y para
todo el triángulo 4ABC. Los lados o segmentos se denotan mediante
AB = c, BC = a, CA = b; los ángulos, mediante ∠CAB = ∠A, ∠ABC =
∠B, ∠BCA = ∠C. Los ángulos suplementarios (adyacentes) a estos
ángulos en sus respectivos vértices son los ángulos exteriores del
triángulo.
c a p í t u l o . m á s d e á n g u l o s
b
a
A c B
Figura . – Triángulo.
Cada lado de un triángulo puede servir de base, es decir, como
lado de apoyo (horizontal en el dibujo). Los ángulos del triángulo
que tienen a dicha base como lado común son los ángulos en dicha
base del triángulo, o ángulos basales. El ángulo en el vértice restante
se llama opuesto a dicha base.
La teoría de los triángulos es, tal vez, el pilar más importante en
el edificio de la Geometría Euclidiana.
ejercicios
. En el encuentro de dos rectas en un punto, identifique todas
las parejas posibles de ángulos que forman y clasifíquelas en
parejas de ángulos suplementarios u opuestos (por el vértice).
. Presente la demostración del Corolario en detalle mediante
una tabla de proposiciones y razones.
. Demuestre la Proposición .
. ¿Es posible definir mediatrices de un segmento que no sean
perpendiculares?
. ¿Comprenden siempre las bisectrices de ángulos complemen-
tarios un ángulo de 45◦ ?
. Explique en detalle los distintos casos de rectas que se deter-
minan cuando se toman cuatro puntos distintos en el plano.
. Siguiendo el ejemplo de la definición de triángulo, dé una
definición de cuadrilátero.
. Ayúdese de la Figura . para demostrar la siguiente
Proposición. Sean L y M dos rectas que se encuentran en el
punto O. Sean L0 y M 0 las dos rectas por el mismo punto O,
que son respectivamente perpendiculares a L y M. Entonces,
. . t r i á n g u l o s
los cuatro ángulos básicos determinados por el corte de L0 y
M 0 tienen magnitudes iguales a los correspondientes ángulos
básicos en el corte de L y M.
Figura . – Rectas mutuamente perpendiculares.
III
Co n g ruencia
capítulo 5
Tr i án g u l o s c ongruentes
···
IV.
Si duo trianguli duo latera duobus lateribus alterum alteri aequalia
habent et angulis rectis aequalibus comprehensos aequales, etiam basim
basi aequalem habebunt, et triangulus triangulo aequalis erit, et reliqui
anguli reliquis aequalis alter alteri, ii scilicet, sub quibus aequalia latera
subtendunt.
···
Es muy importante saber copiar una figura situada en una parte
del plano sobre otra parte del plano. Se trata de un procedimiento
geométrico básico que permite repetir o calcar figuras geométricas tal
como un ingeniero o un arquitecto traza los planos de una máquina
o de una casa.
. copia de una figura
ecordemos que una figura es una subcolección de puntos del
R plano. Dadas dos figuras F, F 0 del plano, decimos que ellas son
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n g ru e n t e s
congruentes si los puntos de F se pueden poner en correspondencia
biunívoca con los puntos de F 0 de tal suerte que, para cada par de
puntos de F, el segmento que los une tiene la misma longitud que el
segmento correspondiente en F 0 . Lo mismo vale cambiando F 0 y F en
la oración anterior. F es congruente con F 0 si y sólo si F 0 es congruente
con F.
Figura . – Congruencia de F y F 0 .
Cuando dos figuras F y F 0 son congruentes, se escribe F F 0 .
Estudiante Profesor
Podemos decir que dos figuras congruen- Una congruencia es una isometría, es
tes se obtienen una de la otra por una decir, una aplicación biyectiva de una
transformación que “preserva las distan- figura sobre la otra tal que la distancia
cias”. Dicha transformación se puede entre dos puntos del dominio es igual
deshacer para volver a la figura origi- a la distancia entre las imágenes de los
nal, o sea, para regresar de la nueva a la mismos puntos.
anterior.
El procedimiento de elaborar la correspondencia biunívoca que
constituye la congruencia coincide con las instrucciones para calcar
o copiar la figura F (respectivamente, F 0 ). Dicha copia se debe lograr
por la sola aplicación de los postulados vistos hasta el momento o, si
se quiere, usando la regla, el transportador y el compás.
. congruencia de rectas
Corolario – Dos rectas cualesquiera son congruentes entre sí. Lo
propio vale para dos semirrectas cualesquiera. En particular, las dos
. . c o n g ru e n c i a d e r e c ta s
semirrectas determinadas por un punto en una recta son congruentes
entre sí. Dos segmentos son congruentes si y sólo si tienen la misma
longitud.
Demostración. La construcción de la aplicación biunívoca es evidente.
Este corolario es una consecuencia simple de la existencia de la
regla.
La congruencia es una relación más interesante que la igualdad
de las longitudes de dos segmentos y la igualdad de las magnitu-
des de dos ángulos. En efecto, permite relacionar figuras en lugares
diferentes del plano. En particular, podríamos hacer que dos seg-
mentos cualesquiera en el plano sean adyacentes, copiando uno en
un extremo del otro en su misma recta. De esta manera, podemos
sumarlos y restarlos. También podemos intentar copiar uno sobre
otro para compararlos. En efecto, dados dos segmentos AB y CD,
se tiene siempre una de tres posibilidades excluyentes entre ellas
(tricotomía):
• AB CD,
• AB < CD cuando `(AB) < `(CD),
• AB > CD cuando `(AB) > `(CD).
Lema (Desigualdad triangular) – Fijado un segmento AB y dados
otros dos segmentos CD y EG, puede ocurrir solamente uno de los
siguientes dos casos:
• AB < CD + EG, en cuyo caso los segmentos conforman los
lados de un triángulo.
• AB ≥ CD + EG, en cuyo caso los segmentos no conforman los
lados de un triángulo.
Demostración. Basta trazar con el compás, por ejemplo, una circunfe-
rencia centrada en A de radio `(CD) y una circunferencia centrada en
B de radio `(EG). En el primer caso las circunferencias se encuentran;
en el segundo, no. Se recomienda considerar las situaciones sugeridas
en la Figura ..
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n g ru e n t e s
Figura . – Condiciones sobre los lados de un triángulo.
Volviendo al asunto de los ángulos, ¿se puede hacer que dos án-
gulos cualesquiera sean adyacentes, copiando uno sobre un lado del
otro, aún cuando sus vértices no coincidan? ¿Preserva la copia la
magnitud del ángulo? Mejor dicho, ¿cuándo dos ángulos son con-
gruentes? La respuesta no es tan simple como para las partes de una
recta. Para aclarar las cosas debemos estudiar los triángulos.
. rigidez trigonométrica
Lema (Situación LAL) – Si dos triángulos tienen dos lados res-
pectivamente congruentes y los ángulos respectivos determinados
–encerrados– por ellos dos tienen la misma magnitud, entonces, los
dos lados restantes respectivos son congruentes.
Demostración. Con ayuda de la Figura .,
proposiciones razones
. 4ABC, 4A0 B0 C 0 , AB A0 B0 , hipótesis
BC B0 C 0 , m(∠B) = m(∠B0 )
. Copiar AB sobre A0 B0 (regla), postulados y
∠B sobre ∠B0 (transportador) y
BC sobre B0 C 0 (regla)
. A cae en A0 ; B en B0 ; C en C 0
. AC A0 C 0
. . r i g i d e z t r i g o n o m é t r i c a
Figura . – Situación LAL.
Corolario – Si dos ángulos tienen la misma magnitud, entonces
son congruentes.
Demostración. Sean dados dos ángulos que midan igual. Si tomamos
los dos puntos sobre uno de los lados de uno de los ángulos, su dis-
tancia se preserva por congruencia de semirrectas. El caso interesante
es cuando los dos puntos se toman en lados distintos del ángulo. En
este caso, la invarianza de la distancia se sigue del lema anterior
(LAL).
Lema (Situación ALA) – Si dos triángulos tienen respectivamente
dos ángulos de igual magnitud y los lados encerrados por tales dos
ángulos son congruentes, entonces los dos pares de lados restantes
respectivos son congruentes.
Demostración. Con ayuda de la Figura .,
proposiciones razones
. 4ABC, 4A0 B0 C 0 , m(∠A) = hipótesis
m(∠A0 ), m(∠B) = m(∠B0 ), AB
A0 B0
. Copiar AB sobre A0 B0 , ∠A so- postulados y
bre ∠A0 y ∠B sobre ∠B0
. A cae en A0 ; B en B0 ; C en C 0 , rectas distintas se encuentran
←→
en único punto C 0 : AC yace so-
←−→ ← → ←−→
bre A0 C 0 ; BC, sobre B0 C 0
. AC A0 C 0 , BC B0 C 0
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n g ru e n t e s
Figura . – Situación ALA.
Lema (Situación LLL) – Si dos triángulos tienen respectivamen-
te sus tres lados congruentes, entonces sus tres pares de ángulos
respectivos tienen magnitudes respectivamente iguales.
Demostración. Con ayuda de la Figura .,
proposiciones razones
. 4ABC, 4A0 B0 C 0 , AB A0 B0 , hipótesis
AC A0 C 0 , BC B0 C 0
. copiar AB sobre A0 B0 , con cen- postulado , lema (desigualdad
tro en A0 y radio `(AC) trazar triangular)
circunferencia con el compás, lo
mismo con centro en B0 y radio
`(BC); surgen dos casos...
Encontramos un fenómeno de bifurcación: hay dos posibilidades
para C 0 , las cuales, por abuso del lenguaje, denotaremos por C 0 y D.
a. caso i: C cae sobre C 0 (4ABC , , lema
queda sobre 4A0 B0 C 0 )
b. caso ii: C cae sobre cierto , , lema
punto D (4ABC queda “al re-
vés” de 4A0 B0 C 0 ; AC A0 D,
BC B0 D)
En el primer caso, hemos terminado y establecemos la tesis:
a. m(∠A0 ) = m(∠A), m(∠B0 ) = a
m(∠B) y m(∠C 0 ) = m(∠C)
. . r i g i d e z t r i g o n o m é t r i c a
Para el caso restante, hemos de esperar hasta el próximo capítulo.
Solamente hay que tener cuidado y usar lo que llevamos hasta este
momento, nada más. ¡No podemos usar LLL para demostrar LLL!
Figura . – Situación LLL.
Corolario – Si dos ángulos son congruentes, entonces tienen la
misma magnitud. Así pues, por el corolario anterior, dos ángulos son
congruentes si y sólo si tienen la misma magnitud.
Demostración. Si los ángulos son congruentes, cualquier triángulo
construido sobre uno de ellos tiene los lados respectivamente con-
gruentes con los lados del otro triángulo construido sobre el otro
ángulo. Por lo tanto, los ángulos miden igual.
En consecuencia, podemos sumar y restar ángulos cualesquiera
haciéndolos adyacentes. Por ello, usamos de ahora en adelante los
símbolos , <, >, ≤, ≥, +, − en referencia a los ángulos, sin importar
dónde se encuentren dentro del plano.
Al mismo tiempo, en las tres situaciones anteriores se ha demos-
trado mucho más. Se trata de los célebres criterios sobre la congruen-
cia de triángulos. Para presentar convenientemente estos resultados,
notemos primero que dos triángulos son congruentes si y sólo si sus
lados respectivos son congruentes y sus ángulos respectivos son con-
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n g ru e n t e s
gruentes. Esta condición es clara pero, evidentemente, es exagerada.
Las tres demostraciones de más arriba prueban que se requieren
menos condiciones:
Teorema (Criterio de congruencia LAL) – Si dos triángulos tienen
respectivamente dos lados congruentes y los ángulos respectivos
comprendidos por ellos son congruentes, entonces los dos triángulos
son congruentes.
Teorema (Criterio de congruencia ALA) – Si dos triángulos tie-
nen dos ángulos respectivamente congruentes y los lados respectivos
entre ellos son congruentes, entonces los dos triángulos son con-
gruentes.
Teorema (Criterio de congruencia LLL) – Si dos triángulos tienen
sus tres lados respectivos congruentes, entonces los dos triángulos
son congruentes.
ejercicios
. Explique detalladamente la validez del Corolario .
. Pruebe en detalle el Corolario .
. Dé los detalles que hacen falta en la demostración del Corola-
rio .
. Dé los detalles que hacen falta en la demostración del Lema .
. Los tres criterios de congruencia de triángulos (Teoremas , y
) son consecuencias inmediatas de las situaciones respectivas
de más arriba. Convénzase de la validez de tales consecuen-
cias.
. Los criterios de congruencia de triángulos reducen el núme-
ro de congruencias aparentemente suficientes de seis a sólo
tres. Pero hay que proceder con cuidado. ¿Si dos triángulos
tienen sus tres ángulos respectivamente congruentes, se puede
concluir que los dos triángulos son congruentes?
. F Demuestre el siguiente criterio –otro más– de congruencia
de triángulos. Ayúdese de un dibujo.
. . r i g i d e z t r i g o n o m é t r i c a
Teorema. Si dos triángulos tienen dos ángulos respectivamente
congruentes y un lado opuesto a uno de éstos es congruente
con el lado opuesto respectivo, entonces los triángulos son
congruentes.
En términos más concretos, tenemos 4ABC y 4A0 B0 C 0 con
∠A ∠A0 , ∠B ∠B0 y, digamos, a = BC B0 C 0 = a0 . Entonces,
4ABC 4A0 B0 C 0 .
En este punto del curso esta demostración debe hacerse por
“reducción al absurdo o imposible”.
. F ¿Si dos triángulos tienen dos lados respectivamente con-
gruentes y un ángulo opuesto a uno de ellos es congruente
con el ángulo opuesto respectivo, se puede decir que los dos
triángulos son congruentes?
capítulo 6
Tr i án g u l o s i s ósceles
···
V.
In triangulis aequicruriis anguli ad basim positi inter se aequales sunt, et
productis rectis aequalibus anguli sub basi positi inter se aequales erunt.
···
VI. Si in triangulo duo anguli inter se aequales sunt, etiam latera sub
aequalibus angulis subtendentia inter se aequalia erunt.
···
Cuando un triángulo tiene dos lados iguales ocurre una simetría
muy importante, que indagamos en este capítulo.
. me diatriz de un segmento
Proposición – Un punto del plano está en la mediatriz perpen-
dicular de un segmento si y sólo si equidista de los extremos del
segmento.
Demostración. Refiriéndonos a la Figura ., en una dirección del
argumento,
capítulo . triángulos isósceles
Figura . – Equidistancia de los puntos de la mediatriz.
proposiciones razones
. AB dado, C punto medio, P hipótesis
punto genérico en la mediatriz
perpendicular de AB
. AC CB, CP común a 4ACP
y 4BCP , ∠ACP ∠BCP (rec-
tos)
. 4ACP 4BCP criterio LAL
. AP BP
El recíproco, es decir, en la otra dirección,
proposiciones razones
. AB segmento dado, P punto hipótesis
cualquiera, AP BP
←→
. P C bisectriz de ∠AP B con C , postulado
en AB, así, ∠AP C ∠BP C
. 4ACP 4BCP criterio LAL
. AC BC, ∠P CA ∠P CB
. m(∠P CA) + m(∠P CB) = 180◦ suman una recta
. ∠P CA, ∠P CB son rectos axioma, y
←→
. P C mediatriz perpendicular y
de AB
. . ba s e y b i s e c t r i z
. base y bisectriz
n triángulo con dos lados congruentes es un triángulo isósceles.
U Por ejemplo, el 4ABP , de la demostración anterior, es isósce-
les. En un triángulo isósceles el lado restante, que pudiera no ser
congruente con los otros dos, se suele llamar base. Los ángulos que
encierran a la base son, así, los ángulos basales.
La situación descrita en el teorema anterior describe totalmente
el caso de los triángulos isósceles.
Corolario – Las tres condiciones siguientes son equivalentes para
un triángulo:
• El triángulo es isósceles.
• El triángulo tiene dos ángulos basales congruentes (pons
asinorum , puente de burros).
• La mediatriz perpendicular de un lado (base) es la bi-
sectriz del ángulo opuesto a dicho lado.
Demostración. Se trata simplemente de reescribir los resultados de
la sección anterior en el lenguaje de los triángulos isósceles.
Este resultado era lo que estábamos esperando para concluir la
demostración de la situación LLL del capítulo anterior:
Este nombre se le ha dado a la quinta proposición del primer libro de los
Elementos de Euclides (citada al comienzo de este capítulo), muy relacionada con
nuestro enunciado. Allí se presenta un dibujo para ayudar a entender el enunciado,
el cual se asemeja a un puente:
La fórmula latina sirve para referirse a un raciocinio que, estando perfectamente
demostrado, se nos antoja incomprensible. También se usa para calificar una
dificultad que nos quita las ganas de seguir intentando algo. En fin, los burros y
los hombres a menudo no entienden ciertas cosas.
capítulo . triángulos isósceles
proposiciones razones
b. m(∠A0 ) = m(∠A), m(∠B0 ) = Corolario
m(∠B) y, así, m(∠D) = m(∠C)
Notamos que el argumento es limpio porque no hemos usado sino
lo anterior a dicho criterio LLL.
Un triángulo en el cual los tres lados son congruentes entre sí
es un triángulo equilátero. Claramente, todo triángulo equilátero es
isósceles.
Corolario – Todo triángulo equilátero es equiangular, es decir,
sus tres ángulos (interiores) son congruentes entre ellos.
La bisectriz de un ángulo en un triángulo no siempre coincide
con la mediatriz perpendicular del lado opuesto. La diferencia nos
lleva a un nuevo concepto.
. me dianas
na mediana de un triángulo es una recta que va desde un vértice
U hasta el punto medio del lado opuesto a dicho vértice. Todo
triángulo tiene, entonces, tres medianas, una por cada vértice (y por
cada lado).
Figura . – Medianas de un triángulo.
. . m e d i an a s
Parece que las tres medianas de un triángulo siempre concurren
a un punto. ¿Será esto válido en general?
En la sección anterior vimos que, en un triángulo isósceles, la
mediana de la base es también la bisectriz del ángulo opuesto a
dicha base. Las medianas de un triángulo equilátero son las mismas
mediatrices de los lados y las mismas bisectrices de los ángulos en
los vértices.
Un triángulo en el que ningún par de lados son congruentes es
un triángulo escaleno.
ejercicios
. ¿Existen los triángulos isósceles?
. Pruebe en detalle el Corolario .
. Revise que todo está bien con la situación LLL.
. ¿Existen los triángulos equiláteros?
. Verifique la validez del Corolario .
. ¿Puede un triángulo escaleno tener dos ángulos interiores de
igual magnitud?
. En un triángulo escaleno, ¿es posible que una mediatriz de un
lado coincida con la bisectriz del ángulo opuesto? A propósito,
¿existen los triángulos escalenos?
. ¿Se cumple siempre que las tres medianas de un triángulo se
encuentran en un punto?
capítulo 7
Tr i án g u l o s c on lados
d e s i g ua l e s
···
XVI.
In quouis triangulo uno latere producto angulus extrinsecus positus
utrouis angulo interiore et opposito maior est.
···
Nuestro interés en este capítulo es buscar relaciones entre los
ángulos y los lados opuestos a ellos y, viceversa, entre los lados y sus
ángulos opuestos.
. ángulo exterior
ara tal fin nos servimos del siguiente
P
Lema – Un ángulo exterior a un triángulo es mayor que cualquiera
de los dos ángulos interiores no adyacentes a él.
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n l ad o s d e s i g ua l e s
Demostración. Con ayuda de la Figura .,
proposiciones razones
. 4ABC, ∠ACD exterior en C hipótesis
. F punto medio de AC, AF , postulados
←
→
CF, BF mediana de AC, prolon-
←→
gar BF hasta G tal que FG BF
. ∠AFB ∠CFG ángulos opuestos
. 4AFB 4CFG LAL ,
. ∠FCG ∠BAC = ∠A
. ∠ACD > ∠FCG ∠ACD ∠FCG + ∠GCD
. ∠ACD > ∠A axioma ,
. ∠ACD > ∠B procedimiento similar
Figura . – Ángulo exterior a un triángulo.
Este lema tiene consecuencias importantes para los triángulos
con lados y ángulos incongruentes. Dos lados de un triángulo son in-
congruentes si no son congruentes. De la misma manera, dos ángulos
(internos) de un triángulo son incongruentes si no son congruentes.
. lado opuesto, ángulo opuesto
Teorema – Cuando un triángulo tiene dos lados incongruentes, el
lado mayor de estos dos es opuesto a un ángulo mayor respectivo.
. . l ad o o p u e s t o , á n g u l o o p u e s t o
Demostración. Con lo que sugiere la Figura .,
Figura . – Lado mayor opuesto a ángulo mayor.
proposiciones razones
. 4ABC, AB > BC hipótesis
. Llevar BC sobre AB de tal ma-
nera que BD BC, o sea, 4BDC
isósceles
. ∠BDC ∠BCD ángulos basales,
. ∠BDC > ∠A exterior al 4ADC
. ∠C = ∠BCA > ∠BCD ∠BCA = ∠BCD + ∠DCA
. ∠C > ∠A axiomas ,
Figura . – Ángulo mayor opuesto a lado mayor.
Teorema – Si un triángulo tiene dos ángulos incongruentes, enton-
ces el ángulo mayor de estos dos es opuesto al lado mayor respectivo.
c a p í t u l o . t r i á n g u l o s c o n l ad o s d e s i g ua l e s
Demostración. Con lo que sugiere la Figura .,
proposiciones razones
. 4ABC, ∠A > ∠B hipótesis
. Copiar ∠B dentro de ∠A so- , postulado , pons asinorum
bre AB formando nuevo trián-
gulo 4ABD (isósceles) con D en
BC
. AD BD
. AD + DC > AC desigualdad triangular 4ADC
. BC = BD + DC > AC axiomas ,
. triángulos escalenos
o anterior tiene, sobre todo, una consecuencia importante que
L caracteriza a los triángulos escalenos, en los cuales no se tiene
ningún par de lados congruentes.
Corolario – Un triángulo es escaleno si y sólo si no tiene ningún
par de ángulos (interiores) congruentes.
ejercicios
. En el paso de la demostración del Lema se usa el hecho de
que ∠GCD no es nulo. ¿Por qué dicho ángulo no es nulo?
. En el paso de la demostración del Teorema se usa que
∠DCA no es nulo. ¿Por qué este ángulo no es nulo?
. En el paso de la demostración del Teorema se usa que DC
no es nulo. ¿Por qué este segmento no es nulo?
. Provea los detalles para la demostración el Corolario .
IV
O r i e n tación y
pa r a l elismo
capítulo 8
D o s p o s t u l ad os fuertes
···
IV. Et omnes rectos angulos inter se aequales esse.
V. Et, si in duas lineas rectas recta incidens angulos interiores et ad
eandem partem duobus rectis minores effecerit, rectas illas in infinitum
productas concurrere ad eandem partem, in qua sint anguli duobus rectis
minores.
···
En un antiguo libro chino de la Dinastía Song se describe un
“pez que señala al sur” dentro de un tazón de agua. Este objeto
mágico permitía orientarse en “la oscuridad de la noche”. En la
cultura europea se ha preferido el norte (o septentrión), palabra que
se remonta al protoindoeuropeo ner, izquierda, quizá porque la mano
izquierda indica el norte cuando se mira al sol durante el amanecer.
La orientación es una noción crucial para la Geometría, del griego
antiguo γεωμετρία, medición de la tierra. En nuestra interpretación
de Euclides, de estas cosas se ocupa el cuarto postulado.
El quinto postulado o postulado “de las paralelas” –del cual se
creyó erróneamente alguna vez que era un teorema demostrable a
c a p í t u l o . d o s p o s t u l ad o s f u e rt e s
partir de los cuatro restantes– es el más famoso de todos. Su im-
portancia para el devenir histórico de la geometría ha sido decisiva
puesto que fue la pieza clave para el descubrimiento de otras geome-
trías posibles, además de la Geometría Euclidiana que estudiamos
aquí. Así lo veremos en la segunda sección de este capítulo.
. sentido absoluto de giro
Postulado – Para Euclides, todos los ángulos rectos son iguales entre
sí. Esta afirmación ha suscitado muy ricas y variadas interpretaciones.
Para nosotros, Euclides se refiere a dos signos posibles que puede
tener un ángulo. Así las cosas, diremos que en cada punto del plano
se puede distinguir un mismo orden en la colección de los rumbos,
o lo que es lo mismo, en las semirrectas emanadas de dicho punto.
Dicho orden es una orientación del plano. Esto se puede entender
también como la elección de un único “orden para las semirrectas”
en un punto tomado arbitrariamente del plano. Podemos hablar
también de un “sentido de giro”, absoluto y distinguible.
En este libro se acoge el sentido de giro contrario al movimiento
de las manecillas del reloj.
Estudiante Profesor
Este “orden” o “sentido de giro” se lla- Hay dos posibilidades de escoger el or-
mará brújula. En cada punto del plano, den para los rayos desde un punto, cada
ella permite identificar la dirección po- uno es inverso al otro. Una vez escogido
sitiva (aumento de los ángulos) y la di- uno de ellos, ya no se puede cambiar. Es-
rección opuesta (de disminución de la to equivale a la existencia de un campo
magnitud de los ángulos). Cada geóme- vectorial normal no nulo (o una forma
tra que vive en el plano tiene a su dispo- diferencial de área no nula) para nuestro
sición una brújula. plano euclidiano.
Un ángulo orientado es una tripla formada por un punto del plano
y una pareja ordenada –siguiendo la brújula o no– de semirrectas
emanadas de él. Como antes, el punto es el vértice del ángulo y las
semirrectas son los lados del ángulo orientado. Si las semirrectas
están dispuestas como señala la brújula, el ángulo es positivo; si no,
. . p l a n o d e b e lt r a m i - k l e i n
negativo. Es decir, a los ángulos orientados se les pueda asignar un
signo, lo cual justifica la operación llamada resta o diferencia.
La admisión de este postulado tiene consecuencias muy impor-
tantes para la copia de figuras en el plano. Ya no solamente podemos
copiar una figura cualquiera en otra parte del plano, ahora podemos
copiarla con la misma orientación de la figura original. Esto es su-
premamente útil en la práctica: no es lo mismo orientar una casa
de oriente a occidente que en el orden contrario, o de sur a norte.
Agregamos pues la brújula a la regla, el transportador y el com-
pás –combinación de regla y transportador–. Con esto completamos
nuestras herramientas.
.
...
...
...
..
. ..
..
.
.
.
.
Figura . – Brújula, compás, transportador y regla.
. plano de beltrami- klein
udiera parecernos que estamos justificando con razones lo que
P se aprende en un curso de dibujo técnico, o lo que se hace en los
planos de construcción de una casa. Esto es sólo verdad en parte.
Es más correcto pensar que la situación descrita hasta el momento
puede darse en distintos contextos, uno de los cuales es aquel de los
planos de una casa y el dibujo técnico. Con ello, la regla y el compás
a los que estamos acostumbrados también desaparecen para dar paso
a otras nociones de regla y compás.
c a p í t u l o . d o s p o s t u l ad o s f u e rt e s
Han sido algunos matemáticos del siglo XIX (Lobatchevski, Gauss,
Beltrami, Klein y Poincaré, entre otros, más de dos mil años después
de Euclides) quienes se dieron cuenta de estas cosas, cuando em-
prendieron la tarea de estudiar la relación del quinto postulado del
alejandrino con los otros cuatro.
La idea es sencilla. Tomemos, por ejemplo, una hoja en blanco y
tracemos una circunferencia cualquiera con el compás usual, al que
estamos acostumbrados. Nos restringimos a la colección de todos
los puntos que yacen dentro de esta circunferencia (sin tocarla). Por
dos puntos distintos de ellos podemos, con ayuda de la regla usual,
trazar una única recta (Figura .). Tales rectas se extienden hacia
la circunferencia sin llegar a encontrarla. Las nuevas rectas tienen
tantos puntos como los números reales. De cada punto emanan tantas
semirrectas como los números reales entre 0 y 360 (sin éste último)
con su orden cíclico. La brújula también se puede definir.
Figura . – Plano de Beltrami-Klein.
Estudiante Profesor
Los puntos de un segmento AB (sin sus Hay muchas maneras de realizar un bi-
extremos) se pueden poner en corres- yección de un intervalo abierto sobre los
pondencia biunívoca con los puntos de reales. Por ejemplo, la función racional
la “recta real”, tal como lo sugiere la Fi- f : (0, 1) → R dada por
gura .. Curvando el segmento en for-
ma de semicircunferencia (mitad de una 2x − 1
circunferencia), las líneas rectas emana- f (x) =
das del centro O realizan dicha corres-
x − x2
pondencia. es un homeomorfismo.
. . p l a n o d e b e lt r a m i - k l e i n
Figura . – Correspondencia biunívoca de puntos de un segmento
sobre la recta real.
En fin, tenemos que este disco satisface los Postulados , , y
. En este nuevo contexto se cumplen todos los teoremas que tene-
mos hasta el momento. Este círculo con sus rectas correspondientes
constituye el plano de Beltrami-Klein.
Queda pendiente una sutileza sobre la regla. La regla usual no
sirve porque nos daría rectas de longitudes distintas. Sin embargo,
no hay de qué preocuparse puesto que se sabe que es posible dar
a cada recta de éstas una regla para obtener un patrón común de
distancia para todo el plano. En el lenguaje especializado, se habla
de la distancia hiperbólica. Debido a esta regla variable, en el plano
de Beltrami-Klein la forma de las circunferencias de un radio fijo de-
pende también del centro. No solamente se tiene una noción distinta
de regla, sino también de compás.
Estudiante Profesor
Hay cierta manera de definir correcta- Sean P , Q dos puntos en el plano de
mente la distancia con ayuda de los lo- Beltrami-Klein y sea ← →
AB la recta que los
garitmos. contiene (A, B son “puntos ideales” en
la circunferencia). Si los puntos están
ordenados según A, P , Q, B, la distancia
hipérbolica (v. Figura .) entre P y Q es
1 `(AQ) · `(P B)
d(P , Q) = log .
2 `(AP ) · `(QB)
Si nos detenemos a mirar este nuevo plano con cuidado, notamos
que suceden cosas raras, distintas a las del dibujo técnico. En efecto,
las rectas y los puntos se comportan de otra forma. En el plano de
c a p í t u l o . d o s p o s t u l ad o s f u e rt e s
Figura . – Distancia hipérbolica de P a Q.
Beltrami-Klein tenemos muchas maneras de construir una carrilera
de tal forma que los rieles no se toquen nunca. Hay muchas posibili-
dades. En la Figura . se observa que, dada la recta L y el punto P ,
existen muchas rectas M, N , . . . que pasan por P y no se encuentran
con L.
Es preciso meditar detenidamente sobre este extraño fenómeno.
. paralela única
os rectas son paralelas si son iguales o si no se cortan. Quere-
D mos estudiar lo que puede ocurrir cuando tomamos un punto
cualquiera del plano y una recta. Claro, si el punto está en la recta,
hay una paralela que pasa por el punto: la misma recta. El caso in-
teresante es, pues, cuando el punto no está en la recta. En este caso
se dice que el punto es exterior a la recta.
Con el fin de librarnos del incómodo plano de Beltrami-Klein y
asegurarnos que las cosas suceden como en los planos de construcción
y el dibujo usual, ponemos una nueva (y última) condición sobre
nuestro plano euclidiano.
Postulado – Por un punto exterior a una recta pasa una y sólo una
paralela a recta dada. V. Figura ..
Después de tantos siglos esto es lo que queda de la formulación
original de Euclides, que se presenta como cita al comienzo de este
. . pa r a l e l a ú n i c a
Figura . – Por P pasa una única paralela M a L.
capítulo: se postula también que si una recta corta (otras) dos rectas for-
mando ángulos internos al mismo lado (de ella, cuya suma es) menor que
dos ángulos rectos, entonces las dos (otras) rectas infinitas se encuentran
del lado (de la recta original) en el cual la suma (de los ángulos internos)
es menor que dos ángulos rectos (y no se encuentran en el otro lado).
ejercicios
. Lea y reflexione sobre la redacción de Euclides para el cuarto
postulado.
. Ilustre con dibujos el nuevo tipo de copias que se pueden
hacer preservando la orientación de un triángulo, por ejemplo.
Explique el uso del cuarto postulado.
. Lea y entienda la redacción original de Euclides para el quinto
postulado. Ayúdese de un dibujo.
. F ¿De qué manera la distancia hiperbólica permite dotar al
plano de Beltrami-Klein con un patrón común para medir
distancias?
capítulo 9
P e r p e n d i c u l ares y
o b l i c ua s
···
XII.
Ad datam rectam infinitam a dato puncto extra eam sito perpendicularem
rectam lineam ducere.
···
En el meollo mismo de la Geometría Euclidiana se halla el pro-
blema de levantar y dejar caer rectas sobre una recta presupuesta.
. orientación y semiplanos
a redacción de Euclides del quinto postulado revela la estrecha
L relación del asunto de las paralelas con las partes en que una
recta divide al plano. En verdad, tales partes nos permiten saber de
qué lado de una recta dada está localizado un punto dado.
c a p í t u l o . p e r p e n d i c u l a r e s y o b l i c ua s
Lema – Cada recta divide o particiona la totalidad del plano en tres
partes distintas. Cada una de estas partes no se encuentra con las
otras dos.
Demostración. Sea una recta del plano. Ella constituye la primera de
las partes o subcolecciones del plano. En cada punto de esta recta se
puede elegir un mismo rumbo o ángulo fijo, distinto a los dos rumbos
asociados a las semirrectas que el punto determina en la recta. Esto
es posible gracias a la brújula (Postulado ), ya que ella nos da un sen-
tido positivo de giro absoluto. Por ejemplo, se puede tomar el mismo
rumbo positivo antihorario –contrario al movimiento de las maneci-
llas del reloj– perpendicular en cada punto de la recta. El punto y el
rumbo determinan una semirrecta emanada del punto. La colección
de (los puntos en) todas estas semirrectas es la segunda parte del
plano. Esta parte no se encuentra con la recta original. Ahora bien,
cada una de las semirrectas determina una recta correspondiente. La
colección de los puntos en las semirrectas opuestas a ellas en tales
rectas constituye la tercera de las partes buscadas. Ningún punto del
plano se queda sin cubrir. La Figura . ilustra la partición para un
rumbo no perpendicular.
Figura . – Partición del plano por una recta.
Dada una recta del plano, se llama semiplano determinado por
esta recta a cada una de las dos partes, distintas de la misma recta,
en las que se divide al plano.
. . d i s ta n c i a d e u n p u n t o a u n a r e c ta
Corolario – Por un punto exterior a una recta se puede dejar
caer una única perpendicular sobre la recta. El punto donde la per-
pendicular se encuentra con la recta es el pie (o Fußpunkt) de la
perpendicular.
Demostración. Se trata de una consecuencia del procedimiento con-
tenido en la demostración del lema anterior.
Con más generalidad, se puede dejar caer una sola recta con casi
toda pendiente relativa al punto. O sea, la caída del punto no es
obligatoriamente perpendicular, sino “oblicua” (Figura .).
. distancia de un punto a una recta
l corolario tiene consecuencias muy importantes para el
E plano. A continuación establecemos algunos teoremas que se
desprenden de la existencia de la perpendicular desde un punto a
una recta.
Teorema – Sea un punto exterior a una recta. Considérese la colec-
ción de todos los segmentos que unen a dicho punto con los puntos
de la recta. Entonces,
• El segmento perpendicular es el más corto de todos ellos, es
decir, es el que tiene menor longitud.
Figura . – Distancia mínima a una recta.
• Si uno de tales segmentos encuentra la recta a una distancia
mayor del pie de la perpendicular que otro segmento, entonces
su longitud es mayor a la del otro segmento. Y viceversa: si su
c a p í t u l o . p e r p e n d i c u l a r e s y o b l i c ua s
longitud es mayor, entonces encuentra la recta a una distancia
mayor del pie de la perpendicular.
Figura . – Mayor alejamiento, mayor distancia.
Demostración. Primera parte, Figura ..
proposiciones razones
. P exterior a L, O pie de la per- hipótesis
pendicular, Q y R en L a lados
distintos del pie
←→
. ∠P OQ ∠P OR , rectos: P O ⊥ L
. ∠P OR > ∠P QO exterior a 4P OQ
. ∠P OQ > ∠P QO axioma ,
. P Q > P O lados opuestos respectivos
Segunda parte, Figura ., en un sentido de implicación.
proposiciones razones
. Como antes, OQ0 > OQ hipótesis
. OR OQ, O punto medio de , Postulado
RQ
. P R P Q P en la mediatriz de RQ
. ∠P QR ∠P RQ basales triángulo isósceles
. ∠P RQ > ∠P Q0 R exterior a 4P Q0 R
. ∠P QR > ∠P Q0 R axioma ,
. P Q0 > P Q lados opuestos 4Q0 P Q
La implicación faltante en la segunda parte del teorema se deja
. . e x i s t e n c i a d e pa r a l e l a s p o r r e d u c t i o ad i m p o s s i b l e
como ejercicio.
La longitud del segmento perpendicular desde un punto a una
recta se llama distancia de dicho punto a la recta.
Corolario – Con las mismas hipótesis del Teorema , dado
uno de los segmentos del punto a la recta –distinto al segmento
perpendicular– existe uno y sólo un segmento con la misma longitud
situado en el otro semiplano determinado por la perpendicular del
punto sobre la recta.
Demostración. Se sigue fácilmente del teorema.
. e x i s t e n c i a d e pa r a l e l a s p o r r e d u c t i o ad
impossible
olviendo a las paralelas, es posible demostrar que ellas exis-
V ten sin invocar el Postulado , aunque no se puede garantizar la
unicidad de la paralela. El método de demostración usado a continua-
ción es la “reducción a lo imposible”, más conocido en la literatura
matemática como “reducción al absurdo”.
Para explicar el argumento, nos ayudamos de la Figura .. Se
supone que L y N se encuentran en un punto, es decir, que no son
paralelas. Esto conduce a un situación imposible, que no se puede
dar. Por lo tanto, L y N no se encuentran y, así, son paralelas.
Figura . – Existencia de una paralela.
No obstante, con esto no se puede garantizar que la recta N sea
única. Una vez aceptamos el Postulado , tenemos que N es la única
c a p í t u l o . p e r p e n d i c u l a r e s y o b l i c ua s
paralela a L por P .
Teorema – Por un punto exterior a una recta se puede trazar al
menos una paralela a dicha recta.
Demostración. Ilustramos la construcción en la Figura ..
proposiciones razones
. P exterior a la recta L hipótesis
. M perpendicular a L por P caída perpendicular única
. N perpendicular a M por P levantamiento perpendicular
única
. L y N se encuentran en el suposición para lo imposible
punto Q
. imposible: desde Q caen dos
perpendiculares sobre M
. N k L
Corolario – Todas las perpendiculares a una recta dada son
paralelas entre sí.
ejercicios
. Demuestre el Corolario para el caso de la caída perpendi-
cular.
. Pruebe el Corolario para el caso en que la caída ocurre con
una pendiente oblicua cualquiera.
. Demuestre la implicación faltante en la segunda parte del
Teorema .
. Demuestre en detalle el Corolario .
. ¿Por qué la paralela del Teorema no es necesariamente única?
(Ayuda: capítulo anterior).
. Demuestre detalladamente el Corolario .
. Generalice el Corolario : todas las rectas levantadas sobre
una recta dada a un mismo ángulo orientado son paralelas
. . e x i s t e n c i a d e pa r a l e l a s p o r r e d u c t i o ad i m p o s s i b l e
entre sí.
. Pruebe que un punto yace en la bisectriz de un ángulo dado si
y sólo si equidista de los lados del triángulo.
. F Pruebe el siguiente criterio –más elaborado– de congruencia
de triángulos. Ayúdese de la Figura .
Teorema. Supongamos que dos triángulos tienen dos pares
de lados respectivamente congruentes y que también tienen
ángulos opuestos a uno de estos lados respectivamente con-
gruentes. Entonces, si el ángulo es opuesto al más largo de los
dichos lados, los triángulos son congruentes.
Figura . – BC es más largo y opuesto a ∠A.
. F Demuestre la siguiente variación del problema anterior:
Teorema. Si dos triángulos tienen dos pares de lados respec-
tivamente congruentes y también tienen ángulos opuestos a
uno de estos lados respectivamente congruentes, entonces,
si el ángulo es opuesto al más corto de los dichos lados, los
triángulos no son necesariamente congruentes (se produce
una bifurcación, es decir, hay dos soluciones posibles).
capítulo 10
Tr a n s v e r s a l a paralelas
···
XXVII.
Si recta in duas rectas incidens alternos angulos inter se aequales effecerit,
rectae inter se parallelae erunt.
···
En este capítulo consideramos sistemas o colecciones de rectas
en el plano. Cuando todas las rectas de un colección de rectas son
paralelas y otra recta las encuentra, se obtiene una situación que es
muy útil para modelar los rayos de luz que provienen de una fuente
muy lejana, por ejemplo. Con tales sistemas de paralelas también
podemos ubicar puntos en el plano, como lo hizo Descartes, muchos
siglos después de Euclides.
. secante o transversal
na recta que corte o encuentre las rectas de un sistema de dos
U o más rectas se dice secante o transversal a dicho sistema, o a las
rectas del sistema.
c a p í t u l o . t r a n s v e r s a l a pa r a l e l a s
Cuando el sistema consta de dos rectas L, M, la recta transversal
T forma con ellas ocho ángulos, tal como en la Figura .. Hay
parejas significativas de estos ángulos, las cuales reciben nombres
particulares:
• α y , β y ζ, γ y η, δ y θ son pares de ángulos correspon-
dientes,
• γ y ζ, δ y son pares de ángulos alternos (internos).
• γ y , δ y ζ son pares de ángulos interadyacentes.
Figura . – T es transversal o secante a L y M.
Estos pares se pueden definir formal y correctamente con ayuda
de los semiplanos que determinan las rectas involucradas.
. dos paralelas y una secante
clasificación de pares de ángulos sirve para caracterizar a
Eunstasistema de dos rectas paralelas cortadas por una transversal.
Teorema – Consideremos un sistema de dos rectas cortadas por una
transversal. Las dos rectas del sistema son paralelas si y solamente si
se cumple cualquiera de las condiciones siguientes:
• Los ángulos correspondientes que se forman son congruentes,
• Los ángulos alternos (internos) que se forman son congruentes,
• Los ángulos interadyacentes que se forman son suplementa-
rios.
. . d o s pa r a l e l a s y u n a s e c a n t e
Vamos a demostrar este teorema para la condición sobre los ángu-
los alternos. Las otras dos condiciones se deducen fácilmente de ella
y, por ello, aparecen como ejercicios al final del Capítulo.
Figura . – ∠P AO ∠QBO.
Demostración. Supongamos, primeramente, que tenemos un sistema
de dos rectas paralelas cortadas por una transversal y ayudémonos
de la Figura ..
Con mucha atención y concentración,
proposiciones razones
. L k M, T transversal a ellas hipótesis
respectivamente en A y B, O
punto medio de AB
. P y Q pies de las perpendicu- corolario (caída perpendicu-
lares de O sobre L y M lar)
. P , O, Q puntos colineales , ejercicio más abajo
. ∠OP A ∠OQB , rectos
. ∠AOP ∠BOQ , , opuestos
. OA OB , punto medio
. 4AOP 4BOQ , , , ejercicio del capítulo
. ∠P AO ∠QBO
Q. e. d. . También hemos probado que O es el punto medio de
P Q. Recíprocamente, teniendo más cuidado todavía,
Quod erat demonstrandum, que era lo que se quería demostrar.
c a p í t u l o . t r a n s v e r s a l a pa r a l e l a s
proposiciones razones
. T transversal a L y M en A hipótesis explícitas e implícitas,
y B respectivamente, O punto corolario (caída perpendicu-
medio de AB (OA OB), P pie lar)
de la perpendicular de O so-
←→
bre L, OP encuentra a M en Q,
∠P AO ∠QBO
. ∠P OA ∠QOB , alternos
. 4AOP 4BOQ , , criterio ALA
. ∠OQB ∠OP A, rectos ,
. L k M corolario
. suma de los ángulos de un triángulo
Teorema – [Teorema de la suma de los ángulos de un triángulo] La
suma de los ángulos interiores de un triángulo es congruente a un
ángulo llano.
Figura . – ∠A + ∠B + ∠C = 180◦ .
Demostración. Sea un 4ABC cualquiera (v. Figura .).
proposiciones razones
←
→ postulado
. L paralela única a AB por C
. ∠α + ∠β + ∠C es llano
. ∠α ∠A, ∠β ∠B alternos entre paralelas
. ∠A + ∠B + ∠C es llano axioma ,
. . suma de los ángulos de un triángulo
Corolario – Dos ángulos de un triángulo determinan el ángulo
restante. Un triángulo puede tener a lo sumo un ángulo obtuso. Un
triángulo puede tener a lo sumo un ángulo recto. Un triángulo puede
tener tres ángulos agudos.
Un triángulo con un ángulo obtuso se llama obtusángulo; un
triángulo con un ángulo recto, rectángulo; uno con tres ángulos
agudos, acutángulo.
ejercicios
. Sean L, M y N rectas. Pruebe que si L k M y L ⊥ N , entonces
M ⊥ N.
. Con relación al ejercicio anterior, ¿se puede generalizar esta
proposición para un ángulo no-nulo orientado cualquiera, no
necesariamente 90◦ ? Si así es, pruébelo.
. Demuestre la primera parte del Teorema , es decir, la condi-
ción se impone sobre los ángulos correspondientes.
. Pruebe la tercera parte del Teorema , o sea, la condición se
impone sobre los ángulos interadyacentes.
. Pruebe que el Teorema equivale al Postulado . Es decir, el
Teorema es válido si y sólo si el Postulado es válido. De esta
manera, se puede cambiar al quinto postulado por el Teorema
en la construcción de la Geometría Euclidiana.
. Demuestre que los ángulos agudos de un triángulo rectángulo
son complementarios.
. Demuestre que la medida de cualquier ángulo exterior a un
triángulo es igual a la suma de las medidas de los dos ángulos
interiores del triángulo que no son adyacentes a él (precisión
que mejora el resultado del Lema –Capítulo –, probado
antes de acoger el Postulado ).
Dé una prueba usando únicamente el Teorema y cierta cons-
trucción conveniente. Luego, dé otra prueba más corta, usando
solamente el Teorema .
. F Demuestre la formulación original de Euclides para el quin-
to postulado: si una transversal a dos líneas rectas forma un
c a p í t u l o . t r a n s v e r s a l a pa r a l e l a s
par de ángulos interadyacentes cuya suma es menor a un ángulo
llano, entonces las rectas se encuentran en el semiplano, deter-
minado por la transversal, que contiene los susodichos ángulos
interadyacentes.
V
O t r a s figuras
capítulo 11
Cuad r i l át e r os
Definitiones.
···
XXII.
Ex quadrilateris autem figuris quadratum est, quod simul aequilaterum
est et rectangulum, parte altera longius est, quod rectangulum est neque
uero aequilaterum, rhombus autem, quod aequilaterum est neque uero
rectangulum, rhomboides autem, quod latera simul et angulos inter se
opposita aequalia habet, sed neque aequilaterum est neque rectangulum;
reliqua autem praeter haec quadrilatera trapezia adpellentur.
···
El estudio de los paralelogramos y los rectángulos es de crucial im-
portancia para la geometría porque soporta y justifica los sistemas de
coordenadas cartesianas (oblicuas y rectangulares, respectivamente)
de la Geometría Analítica plana.
c a p í t u l o . c uad r i l át e r o s
. trapezoides
uando cuatro puntos del plano son tales que, en cualquier elec-
C ción de tres puntos de ellos, los puntos elegidos no son colineales,
se forma un cuadrilátero. Si denotamos los puntos consecutivos o
vértices A, B, C y D como en la Figura ., obtenemos seis rectas y
seis segmentos respectivos (Postulado o de incidencia). Los segmen-
tos con extremos consecutivos se llaman lados; los segmentos entre
extremos no consecutivos se llaman diagonales del cuadrilátero. Tam-
bién se forman cuatro ángulos interiores ∠A, ∠B, ∠C y ∠D. Por ello,
algunos usan la palabra cuadrángulo para referirse a un cuadrilátero.
Los cuadriláteros se denotan con sus cuatro vértices.
Observación. En este capítulo nos restringimos a los cuadriláteros
convexos. Un cuadrilátero es convexo si para dos puntos cualesquiera
en él, el segmento que los une está totalmente dentro del cuadrilátero
en cuestión. La Figura . ayuda a entender esta idea. En el capítulo
explicamos el asunto de la convexidad con mayor detalle.
Figura . – Trapezoide o cuadrilátero (cuadrángulo también)
irregular de lados AB, BC, CD, DA y diagonales AC, BD.
La noción de cuadrilátero invoca también a los puntos encerra-
dos por los cuatro lados. Un cuadrilátero puede tener o no lados
congruentes y puede tener o no lados paralelos. Cuando queremos
resaltar esta “irregularidad” hablamos de un trapezoide, especie de
“trapecio”, del griego antiguo τραπέζιον, diminutivo de τράπεζα, mesa
o figura con cuatro apoyos.
Algo menos irregular es un trapecio, un cuadrilátero en el que
un par de las rectas formadas son paralelas y atravesadas por dos
transversales o secantes. V. Figura ..
. . pa r a l e l o g r a m o s
Figura . – El cuadrilátero de la izquierda sí es convexo; el de la
derecha, no.
. paralelogramos
n cuadrilátero en el que un par de rectas paralelas corta a otro
U par de rectas paralelas es un paralelogramo (Figura .). Esta
definición se puede simplificar, pues sólo se necesitan dos lados
opuestos paralelos y congruentes.
Figura . – Trapecio con AB k CD, es decir, las rectas correspon-
dientes determinadas por dos lados opuestos son paralelas.
Proposición – Si dos lados de un cuadrilátero son congruentes y pa-
ralelos, los otros dos también lo son. De esta manera, el cuadrilátero
es un paralelogramo.
Figura . – Caracterización de un paralelogramo.
Demostración. En la Figura ., se considera la diagonal AC.
c a p í t u l o . c uad r i l át e r o s
proposiciones razones
. AB DC, AB k DC hipótesis
. En los 4ABC, 4CDA: AC =
AC y ∠BAC ∠DCA , axiomas, teorema
. 4ABC 4CDA , , LAL
. ∠ACB ∠CAD, BC AD
. BC k AD, AB k DC (teorema ),
. ABCD es un paralelogramo , definición inicial
Esta proposición preparatoria pone de manifiesto algunas propie-
dades interesantes de los paralelogramos.
Teorema – En todo paralelogramo
• cada lado es congruente con su opuesto,
• los ángulos interiores opuestos son congruentes,
• las diagonales se bisecan entre sí.
Demostración. En la Figura ., las diagonales se encuentran en O.
proposiciones razones
. AC transversal a AB k CD, así teorema
∠DCA ∠CAB
. AC transversal a BC k AD, así teorema
∠DAC ∠ACB
. 4CAD 4CAB ALA, AC lado común
. AB CD, AD BC y ∠B =
∠ABC ∠D = ∠CDA
. ∠A = ∠BAD ∠C = ∠BCD axioma (suma) a ,
. BD transversal a BC k AD, así teorema
∠ADB ∠DBC
. 4AOD 4COB ALA de ,,
. AO OC y BO OD
. . pa r a l e l o g r a m o s
Figura . – Paralelogramo con AB k CD y AD k CB.
Corolario – Cada diagonal de un paralelogramo lo divide en dos
triángulos congruentes. Así pues, si dos lados adyacentes de un para-
lelogramo y el ángulo comprendido entre ellos son respectivamente
congruentes a los correspondientes en otro paralelogramo, los dos
paralelogramos son congruentes.
Las propiedades del Teorema no sólo son necesarias, sino
también suficientes para que un cuadrilátero sea un paralelogramo.
Teorema – Sea dado un cuadrilátero.
• Si cada uno de sus lados es congruente con su opuesto, enton-
ces el cuadrilátero es un paralelogramo.
• Si cada uno de sus ángulos es congruente con su opuesto, el
cuadrilátero es un paralelogramo.
• Si sus diagonales se bisecan entre sí, el cuadrilátero es un
paralelogramo.
Las demostraciones de estas verdades se dejan como ejercicio.
Figura . – Rombo, todos sus lados son congruentes.
Cuando un paralelogramo tiene dos lados consecutivos congruen-
tes, tiene todos sus cuatro lados congruentes y se llama rombo. En
c a p í t u l o . c uad r i l át e r o s
un rombo las diagonales se encuentran perpendicularmente. ¿Por
qué? Es fácil. La Figura . ilustra uno de ellos.
. rectángulos
n rectángulo es un paralelogramo con un ángulo recto. En con-
U secuencia, todos sus ángulos son rectos. La Figura . ilustra
un rectángulo.
Además de todas las propiedades de los paralelogramos, los rec-
tángulos poseen la característica de tener las diagonales congruentes.
Un cuadrado es un rectángulo con dos lados consecutivos con-
gruentes. Por lo tanto, sus cuatro lados son congruentes entre ellos.
En consecuencia, un cuadrado es un cuadrilátero equilátero y equián-
gulo. Para probar esto, basta recordar que un cuadrado es rectángulo
y rombo al mismo tiempo. La Figura . muestra un cuadrado.
Entre los cuadriláteros, el cuadrado es el más “regular”.
Figura . – Rectángulo, sus cuatro ángulos son rectos.
Figura . – Cuadrado, cuadrilátero equilátero con todos los ángu-
los rectos.
En este capítulo hemos podido constatar que las propiedades
de los cuadriláteros se derivan de las propiedades básicas de los
triángulos.
Del griego ῥόμβος, el que da la vuelta completa, aquel que gira.
. . r e c tá n g u l o s
ejercicios
. Pruebe que la suma de los ángulos interiores de un cuadriláte-
ro es congruente con un circunángulo o perígono.
. Demuestre el recíproco de la Proposición .
. Explique en detalle el paso en la demostración del Teorema
.
. Pruebe el Corolario .
. F Demuestre el Teorema .
. ¿Es suficiente que un lado (respectivamente, un ángulo) de
un cuadrilátero sea congruente con su lado (respectivamente,
ángulo) opuesto para determinar un paralelogramo? ¿Por qué?
. Proponga y compruebe al menos dos criterios de congruencia
para paralelogramos.
. Un rombo también se puede definir como un cuadrilátero con
cuatro lados congruentes. ¿Por qué?
. Todos los ángulos interiores de un rectángulo son rectos. ¿Por
qué?
. Pruebe que las diagonales de un rectángulo son congruentes
entre sí.
. Verifique con detalle que todo cuadrado es equilátero y equián-
gulo (sus cuatro ángulos interiores son rectos).
capítulo 12
Ce n t r o s d e u n triángulo
···
XXXIII.
Rectae rectas aequales et parallelas ad easdem partes coniungentes et
ipsae aequales et parallelae sunt.
···
En este capítulo estudiamos dos temas, a saber: una primera
versión de un famoso Teorema de Tales de Mileto (al menos para la
tradición hispanohablante) y las distintas nociones que se pueden
tener para centro de un triángulo.
. segmentos iguales entre paralelas
uy importante para estudiar los sistemas de coordenadas carte-
M sianas oblicuas es el siguiente resultado.
Teorema (de Tales de Mileto, primer acercamiento) – Supon-
gamos que dos transversales cortan un sistema de tres o más rectas
paralelas. Si las paralelas determinan segmentos congruentes en una
capítulo . centros de un triángulo
transversal, entonces también determinan segmentos congruentes en
la otra transversal.
Figura . – Si AB BC CD · · · , entonces MN N O OP · · · .
Demostración. Dejémonos ayudar de la Figura ..
proposiciones razones
←−→ ← → ←→ ← → hipótesis
. MA k N B k OC k P D · · · y
←→ ←−→
AD, MP transversales a ellas;
AB BC CD · · ·
←−−→ ←−−→ ←−→
. MM 0 (respect. N N 0 , OO0 , · · · )
←→
paralela única a AD por M (res- postulado
pect. N , O, · · · )
. MM 0 AB, N N 0 BC, lados opuestos de paralelogra-
OO0 CD, · · · mos
. MM 0 N N 0 OO0 · · · axioma, ,
. 4MM 0 N , 4N N 0 O, 4OO0 P · · · ejercicio , capítulo
son congruentes entre ellos
. MN N O OP · · ·
Este teorema tiene dos consecuencias muy importantes, fáciles de
demostrar. Se dejan como ejercicio.
. . ba r i c e n t r o y c i r c u n c e n t r o
Corolario – Sea un triángulo dado. Si se traza una paralela a uno
de sus lados de tal manera que biseque uno de los lados restantes, en-
tonces también biseca el lado faltante. Recíprocamente, el segmento
que une los puntos medios de dos lados de un triángulo es paralelo
al tercer lado. Además, este segmento mide la mitad de dicho tercer
lado. V. Figura ..
Figura . – MB k N C y `(MB) = 12 `(N C).
Corolario – El segmento que une los puntos medios de dos lados
opuestos (no paralelos) de un trapecio es paralelo a los otros lados.
Además, la longitud de este segmento es igual a la mitad de la suma
de los otros dos lados (media aritmética). V. Figura ..
Figura . – N B k MA, OC y `(N B) = 12 (`(OC) + `(MA)).
. baricentro y circuncentro
sta primera mirada al Teorema de Tales conduce a la indagación
E por una noción de centro de un triángulo. Veamos.
capítulo . centros de un triángulo
Teorema – Las tres medianas de un triángulo son concurrentes,
o sea, se encuentran en un punto. Este punto es llamado centroide,
baricentro o centro de “gravedad” del triángulo.
Figura . – Las medianas se encuentran en el punto O.
Demostración. Vide Figura ..
proposiciones razones
. 4ABC, medianas AE y BF se hipótesis, postulado
encuentran en O
←→
. segmento CD en recta CO postulados ,
←→ ←
→
. AG paralela a FB por A, G en postulados , ,
←→
CO, segmento BG
. O punto medio de CG Corolario en 4ACG,
. BG k EO Corolario en 4BCG,
. cuadrilátero AOBG es parale- ,
logramo
. D punto medio de la diagonal : diagonales de un paralelogra-
AB mo se bisecan
. segmento CD es mediana ,
. . a lt u r a s y o rt o c e n t r o
Teorema – Las tres mediatrices perpendiculares a los lados de
un triángulo concurren, o sea, se encuentran en un punto común
(llamado circuncentro del triángulo).
Figura . – Las mediatrices de los lados pasan por el punto O.
Demostración. Nos referimos a la Figura ..
proposiciones razones
←→
. 4ABC, mediatrices L(⊥ AB) y hipótesis, postulado
←→
M(⊥ BC) se encuentran en O
. AO BO, BO CO proposición (mediatriz)
. AO CO axioma transitividad,
. O yace en mediatriz ⊥ a AC proposición (mediatriz)
. alturas y ortocentro
uando desde un vértice de un triángulo se deja caer la perpen-
C dicular al lado opuesto, se forma un segmento desde el vértice
al pie de la perpendicular. Dicho segmento es la altura relativa a
dicho lado (base), o bien relativa al mentado vértice. Así pues, cada
triángulo tiene tres alturas.
capítulo . centros de un triángulo
Teorema – Las tres alturas relativas a los lados de un triángulo
son concurrentes. El punto donde se encuentran se llama ortocentro.
Figura . – Las alturas de los lados concurren al punto O.
Esbozo de la demostración. Nos guiamos por la Figura .. Sea da-
do el 4ABC. Por cada vértice, se traza la paralela al lado opuesto
(Postulado ) y se mide la longitud de dicho lado opuesto en las
dos direcciones de la paralela (Postulado ). En la figura, AD y AE,
por ejemplo, son paralelos y congruentes con BC. Después de hacer
esto en todos los vértices, se obtiene el 4DEF. Este triángulo auxiliar
resuelve el problema: la mediatrices perpendiculares a los lados del
4DEF se encuentran precisamente donde concurren las alturas del
triángulo original 4ABC.
Es también común encontrar una noción de “incentro”, la cual
dejamos como uno de los ejercicios que siguen.
ejercicios
. Provea los pormenores del paso en la demostración del
Teorema .
. . a lt u r a s y o rt o c e n t r o
. Demuestre que el Corolario .
. Pruebe en detalle el Corolario .
. Demuestre que el centroide de un triángulo está úbicado sobre
cada una de las medianas a una longitud igual a dos tercios
(2/3) de la longitud de la mediana, a partir del vértice respec-
tivo.
. Provea los detalles que hacen falta en la demostración del
Teorema .
. Demuestre que, en un triángulo acutángulo, el circuncentro y
el ortocentro yacen en el “interior” del triángulo.
. Pruebe que, en un triángulo obtusángulo, el circuncentro y el
ortocentro yacen en el “exterior” del triángulo.
. Demuestre que, en un triángulo rectángulo, el circuncentro es
el punto medio del lado opuesto al ángulo recto y el ortocentro
es el vértice del mismo ángulo recto.
. Demuestre la existencia de otro centro para los triángulos:
Teorema. Las tres bisectrices de los ángulos interiores de un
triángulo concurren, es decir, se encuentran en un punto único.
Dicho punto es el incentro del triángulo.
capítulo 13
Po l í g o n o s
···
XI.
In datum circulum quinquangulum aequilaterum et aequiangulum ins-
cribere.
···
XII.
In datum circulum sexangulum aequilaterum et aequiangulum inscribere.
···
XII.
In datum circulum figuram quindecim angulorum aequilateram et ae-
quiangulam inscribere.
···
La teoría de las figuras formadas por un número mayor de lados
y ángulos que un cuadrilátero también se deduce del conocimiento
de los triángulos. En este capítulo damos algunos principios muy
básicos sobre tales figuras geométricas.
capítulo . polígonos
. generalidades
e llama polígono de n lados, n siendo un número natural, a
S una figura en el plano encerrada por n segmentos, saliendo y
llegando de un mismo punto de partida, o sea, cerrando un circuito.
Tal como para los triángulos y los cuadriláteros, suponemos que
dichos segmentos no se cortan. Por ejemplo, en la Figuras ., a la
izquierda se presenta un polígono; a la derecha, no se puede hablar
de polígono. Así, un triángulo es un polígono de tres lados y tres
ángulos y un cuadrilátero es un polígono de cuatro lados y cuatro
ángulos. Este capítulo es, pues, una generalización de los visto antes.
Figura . – Primera condición para los polígonos.
En lo que sigue, ilustraremos las ideas con pentágonos o polígo-
nos de cinco lados, aun cuando hablemos de polígonos en general (de
n lados). A propósito, los polígonos conservan todavía sus nombres
griegos, que señalan el número común de ángulos y lados: trígono o
triángulo (), tetrágono o cuadrángulo o cuadrilátero(), pentágono
(), hexágono (), heptágono (), octógono u octágono (), eneágono
o nonágono (), decágono(), endecágono o undecágono (), do-
decágono (), etc.. El número entre paréntesis indica el número de
ángulos (o lados). Un polígono de n lados, n número natural, es para
nosotros un n-ágono.
El estudio riguroso de los polígonos debe comenzar del Postulado
o de incidencia. En verdad, los polígonos se forman a partir de
n puntos distintos (o vértices) que determinan n rectas distintas y
n ángulos (interiores). En el caso en que el polígono tiene todos
los lados congruentes, se llama equilátero. Cuando tiene todos sus
De πολυγώνιον, a su vez de πολύς, muchos, y γωνία, esquina, ángulo.
Πεντάγωνον, de πέντε, cinco, y γωνία.
. . g e n e r a l i dad e s
Figura . – Polígonos según el número de lados.
ángulos congruentes, se dice equiángulo. Un polígono regular es un
polígono equilátero y equiángulo. Ya hemos visto que un triángulo
regular es un triángulo equilátero y un cuadrilátero regular es un
cuadrado.
La situación general no siempre es tan fácil. Para que los polígonos
sean como en la Figura ., debemos exigir que sean convexos.
Un polígono es convexo si, dados dos puntos cualesquiera en él, el
segmento que los une queda contenido totalmente en el polígono. Por
simplicidad, solamente estudiaremos polígonos convexos, aunque
algunas de las propiedades que veremos se pueden generalizar a
polígonos no convexos. En la Figura . se ilustra la noción de
convexidad.
Figura . – El polígono de la izquierda es convexo, el de la derecha
no lo es.
La herramienta fundamental para el estudio de estos polígonos
es el llamado “principio de triangulación”. Se trata de un teorema
capítulo . polígonos
de geometría avanzada, que en este curso aceptamos sin complica-
ciones. Según este principio, todo polígono (convexo o no) se puede
descomponer en triángulos de tal manera que estos triángulos sólo se
encuentran en sus lados y la reunión de todos los triángulos confor-
ma la totalidad del polígono. La Figura . puede ayudar a explicar
lo que queremos decir.
Figura . – Principio de triangulación para polígonos convexos y
no convexos.
Un polígono dado puede triangularse de muchas maneras. Por
eso, debemos ser cuidadosos al momento de establecer propieda-
des de los polígonos sobre la base del principio de triangulación.
Tales propiedades deben ser independientes de una triangulación
particular para el polígono.
. ángulos interiores
mpecemos por generalizar el Ejercicio del Capítulo (para los
E cuadriláteros).
Teorema – Dado un n-ágono (convexo o no), la suma de sus
ángulos interiores es congruente con un ángulo de 180 · (n − 2) grados.
Demostración. Nos servimos de la Figura .. Dado un polígono de
n lados, escogemos convenientemente un vértice V , desde el cual
trazamos “diagonales” hasta los vértices no consecutivos. Se obtienen
n − 2 triángulos y la suma de los ángulos interiores de los triángulos
arroja la suma de los ángulos interiores del polígono, o sea,
180 · (n − 2) grados.
Esta cantidad no depende de la triangulación particular que ele-
gimos.
. . ángulos exteriores
Figura . – Triangulación desde un vértice.
Corolario – Cada ángulo interior de un n-ágono regular mide
180 · (n − 2)/n grados.
. ángulos exteriores
n problema similar tiene que ver con la suma de los ángulos
U exteriores de un polígono. Ellos se definen de manera análoga a
los de los triángulos. Simplemente se prolonga un lado en un vértice
cualquiera y el ángulo exterior está formado por dicha prolongación
con el lado consecutivo.
Teorema – [Primera aproximación al Teorema de la vuelta com-
pleta (Umlaufsatz) de Hopf] Dado un n-ágono cualquiera (convexo o
no), la suma de sus ángulos exteriores es congruente con un ángulo
de 360◦ .
Demostración. Miremos la Figura .. En un polígono de n lados,
prolonguemos los lados para obtener los ángulos exteriores α 0 , · · · , 0 ,
correspondientes a los interiores α, · · · , en cada vértice. Cada ángulo
exterior es suplemento de su par interior:
α + α 0 180◦
.. .
. · · · ..
+ 0 180◦ .
Sumando miembro a miembro, (α + α 0 ) + · · · + ( + 0 ) n · 180◦ . Por
capítulo . polígonos
axiomas conocidos de la suma,
(α + · · · + ) + (α 0 + · · · + 0 ) n · 180◦ .
La primera suma del lado izquierdo es la de los ángulos interiores,
que ya conocemos. Por lo tanto,
α 0 + · · · + 0 n · 180◦ − (n − 2) · 180◦ = 360◦ .
Figura . – Los ángulos exteriores conforman un perígono.
Por primera vez, hemos usado a propósito las propiedades alge-
braicas de los números reales.
El problema central para este curso es aquel de la congruencia
de polígonos. En otras palabras, necesitamos criterios que nos den
condiciones suficientes para que dos polígono sean congruentes. Este
problema, sin embargo, ya está resuelto por el principio de trian-
gulación. Ciertamente, este principio reduce los polígonos a una
colección de triángulos y ya tenemos a nuestra disposición muchas
herramientas para estudiar los triángulos.
ejercicios
. Convénzase de que el Teorema se sigue verificando cuan-
do se toma otra triangulación cualquiera del polígono. Haga
varios dibujos.
. . ángulos exteriores
. Verifique que el Teorema se cumple también para polígonos
no convexos.
. ¿Se sigue cumpliendo el Teorema cuando el polígono no es
convexo? Dibuje.
. Enuncie y demuestre al menos tres criterios de congruencia
de polígonos (ayuda: principio de triangulación).
VI
C i r c u n f erencias
capítulo 14
A r c o s , c u e r das y ángulos
centrales
···
III.
Definitiones.
I. Aequales circuli sunt, quorum diametri aequales sunt, uel quorum radii
aequales.
II. Recta circulum contigere dicitur, quaecumque circulum tangens et
producta non sectat circulum.
···
Al aumentar indefinidamente el número de lados de un polígono
convexo que tenga sus vértices en una circunferencia, se intuye dicha
circunferencia. Esto revela ya una dificultad intrínseca del estudio de
la circunferencia que conlleva cierto paso de lo discreto a lo continuo.
Dichas contrariedades se manifiestan muy claramente cuando se
estudia la congruencia de circunferencias y partes de circunferencia.
Antes de empezar, se invita al lector a repasar las definiciones de
circunferencia, centro, radio y diámetro.
c a p í t u l o . a r c o s , c u e r da s y á n g u l o s c e n t r a l e s
. arcos y ángulos
l radio de una circunferencia se puede escoger de muchas ma-
E neras. Por esta razón, hablaremos de los radios de la circunfe-
rencia como aquellos segmentos que unen el centro con los puntos
de ella. Por una convención similar, podemos hablar de diámetros.
Todos los radios de una circunferencia son congruentes. Todos los
diámetros de una circunferencia son congruentes. Esto es una conse-
cuencia inmediata de la definición de circunferencia.
Cuando se escogen dos radios cualesquiera de una circunferencia
y se elige un sentido de giro (Postulado o de orientación), se en-
cuentra una parte de la circunferencia llamada arco. La situación se
ilustra en la Figura .. Así, al obtener un arco se determina tam-
bién un ángulo (central, puesto que su vértice yace en el centro de la
circunferencia). Por eso se dice que todo arco de circunferencia sub-
tiende un ángulo central. Cuando dicho ángulo central es un ángulo
llano, el arco constituye una semicircunferencia, esto es, la mitad de
una circunferencia. Cuando el ángulo central es un perígono, el arco
coincide con toda la circunferencia.
Figura . – Noción de arco de una circunferencia.
Así pues, existe una correspondencia biunívoca entre los ángulos
(confinados entre 0◦ y 360◦ ) y los arcos. Por ello el orden de los
ángulos se puede llevar a los arcos. De esta forma, se puede decir
que los arcos crecen o decrecen a medida que sus ángulos centrales
crecen o decrecen. En fin, la correspondencia biunívoca entre arcos y
ángulos identifica las dos nociones y, en particular, nos da un criterio
de congruencia de arcos:
. . c u e r da s y á n g u l o s
Figura . – Congruencia de arcos.
Proposición – Dos arcos son congruentes si y sólo si
• son partes de circunferencias con radios congruentes y
• los ángulos centrales subtendidos por ellos son congruentes.
En particular, dos (semi)circunferencias son congruentes si y sola-
mente si sus radios son congruentes.
. cuerdas y ángulos
ada circunferencia es una curva o figura cerrada simple. Esto
C quiere decir que una circunferencia particiona el plano eucli-
diano en tres partes: el interior a ella, ella misma y el exterior de ella.
Un punto cualquiera del plano está en el interior de (respectivamen-
te; en, exterior de) la circunferencia y su distancia al centro es menor
(respectivamente; igual, mayor) que la longitud del radio .
Figura . – El interior de la circunferencia contiene a su centro.
Estos
hechos, tan fáciles de intuir, son supremamente difíciles de demostrar y
constituyen la materia del famoso Teorema de la curva de Jordan.
c a p í t u l o . a r c o s , c u e r da s y á n g u l o s c e n t r a l e s
Dada un recta y una circunferencia, pueden suceder tres situacio-
nes diferentes:
Figura . – Encuentros y desencuentros recta y circunferencia.
• La distancia de la recta al centro de la circunferencia es
mayor que el longitud común de los radios. En este caso,
la recta y la circunferencia no se encuentran.
• La distancia de la recta al centro de la circunferencia
es igual a la longitud de un radio. La recta toca o roza la
circunferencia en un único punto y se dice tangente a la
circunferencia.
• La distancia de la recta al centro de la circunferencia
es menor que la longitud de un radio. Entonces, la recta
corta la circunferencia en dos puntos y se llama secante
a la circunferencia.
Corolario – Tres puntos distintos de una circunferencia no pue-
den ser colineales. O también, tres puntos distintos de una recta no
pueden estar todos en una circunferencia.
En la tercera de las situaciones de más arriba, cuando la recta
se encuentra con la circunferencia en dos puntos, se llama cuerda
Del verbo latino tangere, tocar, rozar, apenas agarrar, apenas llegar.
De secāre, cortar, dividir, hender, amputar, hacer cirugía, castrar.
. . circunferencia por tres puntos
al segmento de esta recta comprendido entre los dos puntos de la
circunferencia. Salvo por estos dos puntos, la cuerda yace completa-
mente en el interior de la circunferencia (el adjetivo secante se puede
aplicar también a la cuerda). Una recta secante a una circunferencia
que pasa por el centro se suele llamar recta central y su cuerda es un
diámetro.
Las cuerdas se corresponden con los arcos y los ángulos . Por ello,
se pueden ordenar de acuerdo con el orden de éstos y aquellos. Se
habla de que los arcos subtienden cuerdas, además de ángulos. Las
cuerdas subtienden ángulos. De manera similar, las cuerdas crecen y
decrecen con los ángulos y los arcos. Et cetera.
Figura . – Arcos, cuerdas, ángulos.
Corolario – Dos cuerdas son congruentes cuando están trazadas
en circunferencias congruentes y subtienden ángulos congruentes (o,
lo que es lo mismo, están subtendidas por arcos congruentes).
. circunferencia por tres puntos
res puntos distintos no colineales determinan una única cir-
Tcunferencia. Veamos.
Lahistoria de la Geometría ha ido olvidando poco a poco las cuerdas. En otros
tiempos, la cosa era distinta. Por ejemplo, el astrónomo, geómetra y geógrafo griego
Ptolomeo, que vivió en Egipto durante el siglo II D. C., fue famoso por su tabla
trigonométrica de cuerdas, las cuales equivalían a verdaderas tablas para el seno
de los ángulos. La tabla aparece en el Libro I, Capítulo , del famoso Almagesto
de Ptolomeo.
c a p í t u l o . a r c o s , c u e r da s y á n g u l o s c e n t r a l e s
Teorema – Por tres puntos distintos que no yazcan en una misma
recta se puede hacer pasar una y solamente una circunferencia.
Demostración. Nos referimos a la Figura ..
proposiciones razones
. A, B, C puntos no colineales hipótesis
. AB y BC segmentos determi- , postulado , existencia de la
nados por los puntos, L y M mediatriz
las mediatrices perpendiculares
respectivas a éstos
. L y M se encuentan en O ejercicio , capítulo
. O equidista de A, B y C propiedad de las mediatrices
. La circunferencia centrada en
O con radio OA es la circunfe-
rencia buscada.
El punto O es único porque es el circuncentro del 4ABC. Hemos
descubierto una nueva propiedad de este punto. Q. e. d.
Figura . – Circunferencia por tres puntos.
Corolario – Si dos circunferencias tienen tres puntos en común,
entonces son iguales.
. . circunferencia por tres puntos
Corolario – Un punto que equidista de tres puntos de una cir-
cunferencia es el centro de ella. La distancia común es el radio.
Corolario – La mediatriz perpendicular a una cuerda de una
circunferencia es una recta central. Y toda recta central que biseque
una cuerda es perpendicular a dicha cuerda. Y toda recta central que
sea perpendicular a una cuerda debe bisecar dicha cuerda. En breve,
la mediatriz perpendicular a una cuerda coincide con la recta central
que biseca la cuerda y con la recta central perpendicular a la cuerda.
ejercicios
. Intente demostrar la Proposición a partir de la definición de
congruencia. ¿Por qué es este intento un trabajo difícil?
. Demuestre la Proposición a partir de la identificación entre
arcos y ángulos. Esta tarea debe ser fácil.
. Compruebe la validez de las tres afirmaciones correspondien-
tes a las tres situaciones presentadas en la Figura ..
. Pruebe en detalle el Corolario .
. Verifique detalladamente la validez del Corolario . Use la
correspondencia biunívoca con los arcos (o con los ángulos).
¿Por qué no es fácil demostrar esto a partir de la definición de
congruencia?
. ¿Si dos cuerdas son congruentes, podemos concluir que están
trazadas en circunferencias congruentes? ¿Podemos concluir
que ellas subtienden ángulos congruentes?
. Compruebe la validez del Corolario .
. Pruebe la validez del Corolario .
. Dé los detalles de la prueba del Corolario .
capítulo 15
R e c ta s s e c a n tes a una
c i r c u n f e r e n c ia
III.
···
Si extra circulum punctum aliquod sumitur, et ab hoc puncto ad circu-
lum rectae aliquot educuntur, quarum una per centrum, ceterae autem
utcunque ductae sunt, earum rectarum, quae ad cauam partem ambitus
adcidunt, maxima est, quae per centrum ducta est, ceterarum autem
proxima quaeque ei, quae per centrum est, remotiore maior est, rectarum
autem ad conuexam partem ambitus adcidentium minima est, quae inter
punctum et diametrum posita est, ceterarum autem proxima quaeque
minimae remotiore minor, et duae solae rectae a puncto illo ad circulum
adcident in utraque parte minimae.
···
En este capítulo continuamos y profundizamos en el estudio de
las cuerdas de una circunferencia. Esto nos llevará a preguntarnos
por las simetrías que una recta determina en el plano, un asunto que
anuncia la gran conclusión de este libro.
c a p í t u l o . r e c ta s s e c a n t e s a u n a c i r c u n f e r e n c i a
. cuerdas y rectas secantes
s posible reinterpretar la cita de Euclides del comienzo de este
E capítulo como una manera de investigar las distintas longitudes
que pueden tener las cuerdas de una circunferencia. Claro está, la
cuerda de máxima longitud posible es un diámetro.
Figura . – Si las cuerdas se bisecan, entonces son diámetros.
Proposición – Dos rectas secantes a una circunferencia forman
cuerdas que se cortan en sus puntos medios si y sólo si dichas cuerdas
son diámetros.
Demostración. Con la asistencia de la Figura ., en un sentido,
proposiciones razones
. AB, CD cuerdas que se en- hipótesis
cuentran en P y AP P B, CP
PD
. L, M(mediatrices perpendi- , noción de mediatriz
culares respectivas a AB, CD)
pasan por P
. L, M rectas centrales corolario
. P es el centro de la circunfe-
rencia, q. e. d.
El recíproco es evidente.
. . c u e r da s y r e c ta s s e c a n t e s
Este teorema revela solamente una parte importante de una situa-
ción más general que se enuncia a continuación.
Teorema – Dos cuerdas en una circunferencia son congruentes si
y sólo si las rectas secantes que las determinan equidistan del centro
de la circunferencia.
Demostración. Nos ayudamos de la Figura . y comenzamos por el
recíproco.
proposiciones razones
. AB, CD cuerdas (o rectas) hipótesis
equidistantes del centro O, o
sea, OE OF
←→ ←→
. E y F puntos medios respec- OE ⊥ AB, OF ⊥ CD rectas cen-
tivos de AB, CD trales
. 4OEB 4OFD ejercicio , capítulo , tienen ra-
dio como lado común
. EB FD
. AB CD , axioma (doble de los segmen-
tos)
La implicación en la otra dirección es similar y se deja como
ejercicio.
Figura . – Las cuerdas son congruentes si sus distancias al centro
son congruentes.
c a p í t u l o . r e c ta s s e c a n t e s a u n a c i r c u n f e r e n c i a
. secantes que se encuentran
ay otras congruencias que ocurren cuando un par de secantes
H concurrentes determinan cuerdas congruentes en una circunfe-
rencia. Veamos.
Proposición – Si dos rectas secantes a una circunferencia se en-
cuentran y determinan cuerdas congruentes, entonces forman ángu-
los congruentes con respecto a la recta central que pasa por su punto
de encuentro.
Se pueden esbozar al menos tres dibujos de lo que sucede, de-
pendiendo de si en punto de encuentro de las secantes ocurre fuera,
en o dentro de la circunferencia. La Figura . ilustra estos tres
casos. En cada caso, se obtiene un par de ángulos congruentes. La
demostración, sin embargo es indiferente e independiente de estos
dibujos.
Demostración. Nos referiremos solamente a la parte de la Figura .
que aparece más a la izquierda.
proposiciones razones
. AB CD, cuerdas de una cir- hipótesis
cunferencia
. E y F pies de las perpendicu- caída perpendicular
lares respectivas desde el centro
O sobre las rectas secantes
. OE OF proposición
. 4OEP 4OFP ejercicio , capítulo
. ∠OP E ∠OP F
Corolario – Secantes concurrentes que forman cuerdas congruen-
tes en una circunferencia determinan segmentos congruentes desde
el punto de intersección hasta su corte con la circunferencia.
. . s e c a n t e s pa r a l e l a s , e j e s d e s i m e t r í a
Figura . – Secantes concurrentes determinan ángulos congruen-
tes con respecto a la recta central.
Corolario – Sea una circunferencia y un punto (que no esté en
ella). Por dicho punto se pueden trazar al menos dos segmentos con-
gruentes, del punto a la circunferencia, tales que (dichos segmentos)
forman ángulos iguales con respecto a la recta central por el punto.
. secantes paralelas, ejes de simetría
ueda pendiente el caso en que las cuerdas son paralelas. Es-
Q ta situación no ofrece problema y se resuelve como sigue.
Figura . – Secantes paralelas determinan arcos congruentes en
los dos semiplanos determinados por la mediatriz perpendicular a
las cuerdas.
c a p í t u l o . r e c ta s s e c a n t e s a u n a c i r c u n f e r e n c i a
Proposición – Dos rectas paralelas secantes a una circunferencia
determinan cuerdas (y arcos) congruentes en la circunferencia. Di-
chas cuerdas (arcos) yacen en “lados opuestos” (semiplanos) de la
mediatriz perpendicular común a las cuerdas.
Demostración. Nos referimos a la Figura ..
proposiciones razones
. cuerdas AB k CD en una cir- hipótesis
cunferencia
. L mediatriz perpendicular co- corolario
mún a AB, CD por M y N res-
pectivamente
. AN BN N en la mediatriz L de AB
. ∠N AB ∠N BA 4ABN es isósceles
. ∠AN C ∠BN D , ángulos alternos internos res-
pectivos
. 4ACN 4BDN , , , LAL
. AC BD
. AC c (arcos), q. e. d.
c BD
Observamos que esta proposición define una isometría entre las
dos semicircunferencias que determina la recta central o mediatriz
perpendicular de las cuerdas originales. La correspondencia de dicha
isometría se define por medio de todas las rectas paralelas secantes a
la circunferencia que son perpendiculares a la recta central. Como
esto constituye lo que se suele llamar un “simetría” de las circunfe-
rencia, a dicha recta se le llama eje de simetría de la circunferencia.
Hemos probado que las rectas centrales son los ejes de simetría de
una circunferencia dada.
Queda en el aire la pregunta por la validez del recíproco de la Pro-
posición , un problema más general e intrincado que exige mucho
mayor cuidado y conduce al problema de las reflexiones alrededor
de una recta, sean perpendiculares o no. Dichas reflexiones deberían
relacionar los dos semiplanos que determina la recta, no solamente
. . s e c a n t e s pa r a l e l a s , e j e s d e s i m e t r í a
las semicircunferencias determinadas por ella. En el Capítulo
damos una respuesta a estas inquietudes.
ejercicios
. Demuestre el recíproco de la Proposición .
. Pruebe la implicación que quedó pendiente en el Teorema .
. Entienda el Corolario y demuéstrelo ayudándose de una
figura parecida a la Figura ..
. Interprete el Corolario y pruébelo con ayuda de una figura.
. Pruebe que el incentro de un triángulo es el centro de la cir-
cunferencia inscrita en dicho triángulo (o sea, los lados del
triángulo son tangentes a dicha circunferencia).
. Demuestre el siguiente “recíproco parcial” de la Proposición
:
Proposición. Sean dados dos segmentos en rectas paralelas
tales que la recta que une sus puntos medios es la media-
triz perpendicular de los dos segmentos. Entonces, existe una
única circunferencia que pasa por los extremos de dichos seg-
mentos.
capítulo 16
Á n g u l o i n s c r ito,
ta n g e n t e , c o ntinuidad
III.
···
XVI.
Recta, quae ad diametrum circuli in termino perpendicularis erigi-
tur,extra circulum cadet, nec in spatium inter rectam et ambitum ulla
alia recta interponetur, et angulus · · ·
XIX.
Si recta circulum contigit, et a puncto contactus ad contingentem perpen-
dicularis ducitur recta linea, centrum circuli in ducta recta positum est.
···
XX.
In circulo angulus ad centrum positus duplo maior est angulo ad ambitum
posito, si anguli eundem arcum basim habent.
···
Para finalizar este corto recorrido por las circunferencias enfren-
tamos la demostración del renombrado Teorema del ángulo inscrito
c a p í t u l o . á n g u l o i n s c r i t o , ta n g e n t e , c o n t i n u i dad
y la caracterización de las rectas tangentes a una circunferencia. En
el desarrollo de estos resultados encontraremos –nuevamente– que
los antiguos griegos tenían una noción intuitiva, pero correcta, de
“continuidad”.
. ángulo inscrito y ángulo central
n ángulo inscrito en una circunferencia es un ángulo en el
U interior a una circunferencia que se forma cuando dos rectas
secantes se encuentran en dicha circunferencia. Es decir, las semirrec-
tas emanadas de un punto en la circunferencia toman el rumbo que
apunta al interior de la circunferencia, tal como lo ilustra la Figura
.. El ángulo central asociado a un ángulo inscrito es aquel que,
teniendo vértice en el centro de la circunferencia, comparte el mismo
arco del inscrito.
Teorema (del ángulo inscrito) – Todo ángulo inscrito mide la
mitad de su ángulo central correspondiente.
Demostración. Con referencia a la Figura .,
proposiciones razones
. ∠AP B inscrito, ∠AOB su án- hipótesis
gulo central, P Q diámetro
. ∠OAP ∠OP A 4OAP es isósceles
. m(∠AOQ) = m(∠OAP ) + m(∠OP A) ∠AOQ es exterior al 4OP A,
ejercicio , capítulo
. m(∠AOQ) = 2m(∠OP A) axioma
. m(∠BOQ) = 2m(∠OP B) argumento similar
. m(∠AOB) = 2m(∠AP B) axioma ,
Corolario – A ángulos inscritos mayores (respectivamente me-
nores) corresponden ángulos centrales mayores (respectivamente
menores), guardando siempre aquellos con éstos la proporción de
uno a dos.
. . r e c ta ta n g e n t e a u n a c i r c u n f e r e n c i a
Figura . – Ángulo central es el doble del inscrito.
Corolario – Todo triángulo inscrito en una semicircunferencia
(o con más precisión, todo triángulo que tenga un diámetro de una
circunferencia como lado, mientras que el vértice opuesto yace en la
semicircunferencia) es rectángulo.
. recta tangente a una circunferencia
visto antes que una recta tangente a una circunferencia se
Hemos
encuentra con ésta en un solo punto.
Lema – Una recta central a una circunferencia y la recta tangente
por uno de los extremos del diámetro determinado por aquella son
siempre perpendiculares.
Demostración. En relación con la Figura .,
proposiciones razones
. L recta central que encuen- hipótesis
tra la circunferencia en P , Q; T
recta tangente en P
. P es el único punto de en- , definición de tangente
cuentro de T con la circunferen-
cia
. P O segmento más corto de O
aT
. L ⊥ T , segmentos de O a T
c a p í t u l o . á n g u l o i n s c r i t o , ta n g e n t e , c o n t i n u i dad
Por razonamientos similares se pueden demostrar los dos corola-
rios que siguen.
Figura . – Tangente perpendicular al radio en punto de contacto.
Corolario – Las tangentes a una circunferencia que pasan por los
extremos de un diámetro son paralelas.
Corolario (Recíproco del lema) – La perpendicular a una recta
tangente a una circunferencia es una recta central por el punto de
tangencia. Una perpendicular a un diámetro por uno de sus puntos
extremos es una recta tangente.
. principio de continuidad
upongamos que en un ángulo inscrito ∠ABX fijamos una de sus
S cuerdas (AB) mientras permitimos que la otra cuerda (BX) se
acerque, moviéndose, hacia la cuerda fija. En la situación límite,
cuando las dos cuerdas coinciden el ángulo se vuelve nulo junto con
su ángulo central respectivo.
Más interesante es cuando dejamos que la cuerda móvil se aleje
de la cuerda fija. En ciertas situaciones “cercanas” la relación con el
ángulo central se sigue cumpliendo. Sin embargo, al seguir alejándose
. . p r i n c i p i o d e c o n t i n u i dad
(es decir, el ángulo va creciendo), llega el momento en que se pierden
las condiciones de partida: la cuerda se “sale” de la circunferencia y
la recta secante se vuelve tangente, ya no hay más ángulo inscrito y,
así, tampoco queda ángulo central. Este fenómeno se conoce como
pérdida de la continuidad.
Figura . – X se acerca (izquierda), o se aleja (derecha) de A.
Este es sólo un ejemplo de una situación que ya habíamos encon-
trado en los capítulos precedentes. Aquí recordamos algunas de tales
situaciones:
• Cuando un punto se mueve sobre la mediatriz perpendicular a
un segmento se preserva la propiedad de equidistar de los extremos
del segmento. En este caso no se pierde la continuidad, no importa
que tan lejos esté el punto de la recta que contiene al segmento.
• En un triángulo “normal” cualquiera, los vértices se pueden
mover un poco alrededor de las posiciones originales y se tendrá
siempre que la suma de los ángulos interiores sea igual a dos ángulos
rectos. No obstante, si el movimiento de un vértice es tal que los
ángulos interiores del triángulo se hacen nulos, entonces ya no se
cumple la propiedad de que su suma es un ángulo llano. Se ha
perdido la continuidad. El triángulo de la situación límite es un
triángulo “degenerado”.
• Cuando se tiene un sistema de dos rectas paralelas atravesadas
por una recta secante, se fija una de las paralelas, la transversal
y el punto de encuentro de la otra paralela con la transversal. Si
permitimos que cambie el rumbo de dicha otra paralela, se pierden
c a p í t u l o . á n g u l o i n s c r i t o , ta n g e n t e , c o n t i n u i dad
inmediatamente el paralelismo y las relaciones entre los ángulos
correspondientes, alternos e interadyacentes. Cualquier variación del
rumbo implica una pérdida de continuidad.
Lo que sucede en estas y otras situaciones similares se puede
generalizar en el siguiente principio (de continuidad):
Si una o varias figuras geométricas, que poseen o ilustran cierta
propiedad geométrica, pueden “deformarse un poco sin romperse”
en todas o en algunas de sus partes sin transgredir o violar las
condiciones que determinan su propiedad, entonces la propiedad
se sigue verificando después de la “deformación”. En este caso se
dice dicha propiedad es continua para la disposición original de
las figuras.
La continuidad se comenzó a reformular de una manera muy
rigurosa hacia la segunda mitad del siglo XIX. Hoy en día, su es-
tudio es central para la Topología, una rama imprescindible de las
matemáticas contemporáneas.
ejercicios
Demuestre primero con detalles los corolarios de este capítulo.
Luego, siga el hilo de los siguientes ejercicios para estudiar el
problema del encuentro de dos circunferencias.
. Demuestre que dos circunferencias concéntricas (o sea, tienen
el mismo centro) son congruentes si y sólo si son iguales (es
decir, tienen el mismo radio).
. Consideremos el caso de dos circunferencias centradas en
puntos distintos. Supongamos, además, que el centro de cada
circunferencia está ubicado en el exterior de la otra circunfe-
rencia.
a. Pruebe que si la suma de los radios de tales circunferencias
es menor que la distancia entre sus centros, entonces las
circunferencias no se encuentran.
b. Pruebe que si la suma de los radios es igual a la distancia
entre los centros, entonces las circunferencias se cortan en
un único punto.
. . p r i n c i p i o d e c o n t i n u i dad
c. Pruebe que si la suma de los radios es mayor que la dis-
tancia entre los centros, entonces las circunferencias se
encuentran en dos puntos.
No hay más casos: dos circunferencias distintas se pueden
encontrar a lo sumo en dos puntos. ¿Por qué?
. En el caso c. del ejercicio anterior, demuestre que la recta que
une los centros es la mediatriz perpendicular de la cuerda
común a las dos circunferencias (segmento determinado por
los dos puntos de encuentro).
. Apóyese en el ejercicio anterior para dar una demostración del
siguiente hecho: desde un punto exterior a una circunferencia
se pueden trazar dos rectas tangentes a dicha circunferencia.
. ¿Qué casos distintos se deben tener en cuenta cuando el centro
de una circunferencia es distinto al centro de otra circunferen-
cia, pero está en el interior de esta otra circunferencia?
. Proponga una definición general de distancia de un punto a
una circunferencia. Incluya todos los casos ocurridos en los
ejercicios anteriores.
VII
Co n c lusión
capítulo 17
Mo v i m i e n t o s euclidianos
···
IV.
Si duo trianguli duo latera duobus lateribus alterum alteri aequalia
habent et angulis rectis aequalibus comprehensos aequales, etiam basim
basi aequalem habebunt, et triangulus triangulo aequalis erit, et reliqui
anguli reliquis aequalis alter alteri, ii scilicet, sub quibus aequalia latera
subtendunt.
···
Nam si triangulum ABΓ triangulo ∆EZ adplicuerimus et punctum A in
∆ puncto posuerimus, rectam autem AB in ∆E, etiam B punctum in E
cadet,
···
A menudo se ha criticado a Euclides por usar ciertos “movimien-
tos” que no se postulan en ninguna parte. Por ejemplo, en la demos-
tración de la Proposición IV del Libro I (criterio de congruencia de
triángulos LAL, cita de arriba en esta página), habla de “aplicar” un
triángulo sobre otro triángulo para hacer coincidir vértices y lados,
tal como lo hicimos también nosotros en al Capítulo V. Se trata de
otra tarea que el maestro alejandrino legó a sus adeptos ...
capítulo . movimientos euclidianos
Ciertamente, en este curso hemos estudiado las propiedades de las
figuras geométricas planas que se preservan bajo congruencias. Esto
nos lleva a preguntarnos por la colección de congruencias del plano
euclidiano. ¿Cuáles son, pues, todas las congruencias posibles de
nuestro plano? Ya lo sabemos: ellas son las correspondencias (es decir
aplicaciones o funciones) biunívocas que conservan las distancias del
plano con él mismo. Sorprendentemente, todas ellas se obtienen de
unas congruencias básicas llamadas reflexiones.
. reflexiones
ada recta particiona el plano en tres partes, como lo vimos an-
C teriormente. Podemos usar este hecho para definir una corres-
pondencia biunívoca del plano (sobre sí mismo), que ya veníamos
sospechando desde hacía un tiempo.
Sea L una recta en el plano euclidiano y sean P , Q dos puntos
del mismo plano. La reflexión (perpendicular) alrededor de L es la
correspondencia del plano definida por casos como sigue:
• Si un punto Y yace en la recta L, entonces se le hace correspon-
der el punto Y 0 = Y (el mismo punto).
• Si X no está en la recta L, entonces debe estar en uno de los se-
miplanos determinados por L. Primero, se deja caer la perpendicular
M de X sobre L hasta encontrar el pie P . Luego, se copia el segmento
perpendicular P X a partir de P , en la perpendicular M, sobre el otro
semiplano determinado por L. Así se encuentra el punto X 0 , llamado
reflexión o imagen de X.
El nombre de reflexión es acertado puesto que el procedimiento
descrito se parece a la imagen de un objeto que se ve sobre un espejo
idealmente plano. La Figura . ilustra lo que hemos dicho.
Teorema – Cada reflexión es una congruencia del plano (sobre sí
mismo).
Demostración. Queda claro que las reflexiones son correspondencias
unívocas o biyectivas.
. . reflexiones
Figura . – Reflexión perpendicular alrededor de L.
Sea una recta L y sean A y B dos puntos en el plano. De nuevo,
procedemos por casos:
• Si A y B están en L, entonces la reflexión alrededor de L preserva,
a todas luces, la distancia entre A y B. Es decir, `(AB) = `(A0 B0 ).
• Si A yace en L y B no yace en L, entonces A está en la mediatriz
perpendicular del segmento BB0 , según la definición de reflexión. Por
lo tanto, `(AB) = `(AB0 ). Esta situación se muestra en la Figura ..
Figura . – A en L y B fuera de L.
• Si A y B están en semiplanos distintos determinados por L y
tienen el mismo pie perpendicular sobre L, el resultado es evidente.
Si no comparten el mismo pie, se traza la recta oblicua por ellos
(Postulado ), la cual debe encontrar la recta L en cierto punto Q,
capítulo . movimientos euclidianos
por lo discutido antes sobre las rectas oblicuas que se levantan desde
una recta. Con la asistencia de la Figura ., `(AQ) = `(A0 Q) y
`(QB) = `(QB0 ) según el caso anterior. Así pues, `(AB) = `(A0 B0 ), por
axioma.
Figura . – A y B en lados distintos de L, caso oblicuo.
• Si A, B yacen en un mismo semiplano de L y los segmentos
perpendiculares desde ellos hasta sus respectivos pies PA , PB son
congruentes, los segmentos AB y A0 B0 son también congruentes por
ser lados opuestos de un rectángulo. Una situación más general e
interesante se presenta cuando dichos segmentos perpendiculares
son incongruentes. Ayudándonos de la Figura ., sin pérdida de
generalidad, `(APA ) < `(BPB ). Entonces, trazamos la paralela a L por
A, la cual encuentra el segmento BPB en el punto Q. Luego reflejamos
alrededor de L. Los segmentos AQ y A0 Q0 son lados opuestos de un
rectángulo y, así, congruentes. Los segmentos BQ y B0 Q0 también lo
son por ser diferencias o restas de segmentos respectivamente con-
gruentes. Por LAL, 4AQB 4A0 Q0 B0 . En particular, `(AB) = `(A0 B0 ).
A continuación probaremos que cualquier congruencia se puede
lograr con –a lo sumo– tres reflexiones.
. teorema de las tres reflexiones
omponer dos reflexiones significa realizar primero una de ellas y
C luego la otra. En general, el orden de las reflexiones importa, es
. . t e o r e m a d e l a s t r e s r e f l e xi o n e s
Figura . – A y B en el mismo lado de L.
decir, la composición de reflexiones no es conmutativa. Basta hacer
un ejemplo sencillo para darse cuenta de este hecho básico.
La composición de una reflexión consigo misma regresa todos los
puntos del plano a su situación original. Esta ausencia de cambio se
suele llamar la congruencia identidad o congruencia neutra.
Ahora bien, la composición de dos o más reflexiones produce
una congruencia, por aplicación reiterada del teorema anterior. Lo
importante aquí es que el recíproco también se cumple, de hecho toda
congruencia se puede obtener por composición de tres reflexiones o
menos:
Teorema (de las tres reflexiones) – Toda congruencia del plano
se puede lograr con tres reflexiones a lo sumo. O sea, en situaciones
sencillas basta con dos, una o ninguna reflexión. O si se quiere, toda
congruencia se puede realizar como cero, una, dos o máximo tres
reflexiones.
Demostración. Tomemos una congruencia cualquiera del plano (so-
bre sí mismo). Para ver cómo actúa, es suficiente considerar la imagen
que ella produce de un triángulo 4ABC cualquiera. En dicho triángu-
lo distinguimos un vértice A, uno de los lados que se encuentran en
dicho vértice, digamos AB, y el semiplano, determinado por la recta
a través de A y B, en el cual yace el vértice restante C. La situación
más complicada posible se dibuja en la Figura ..
capítulo . movimientos euclidianos
Figura . – Descomposición de una congruencia en tres reflexio-
nes.
La imagen de 4ABC bajo la congruencia dada cualquiera es el
4A000 B000 C 000 .
Si los triángulos coinciden, no hay necesidad de ninguna
reflexión. Si A , A0 , entonces reflejamos alrededor de la mediatriz
perpendicular L del segmento AA0 , para obtener el 4A0 B0 C 0 . Esto
reduce el problema al caso en que A0 = A000 . Si el 4ABC y el 4A0 B0 C 0
coinciden, hemos necesitado una sola reflexión. Si no coinciden to-
davía, reflejamos el 4A0 B0 C 0 alrededor de la bisectriz M del ángulo
∠B0 A0 B000 para obtener el 4A00 B00 C 00 . Esto reduce el problema al caso
A00 B00 = A000 B000 . Si 4A00 B00 C 00 y 4A000 B00 C 000 coinciden, hemos necesi-
tado dos reflexiones. Si no coinciden, basta reflejar alrededor de la
recta N –que pasa por A000 y B000 – para obtener la coincidencia final
a partir del triángulo inicial. En este caso, hemos necesitado tres
reflexiones.
. grupo de movimientos
on lo anterior, las congruencias del plano son precisa y senci-
C llamente las composiciones de las reflexiones. Por la analogía del
cambio espacial, estas congruencias también se llaman movimientos
. . g ru p o d e m o v i m i e n t o s
euclidianos. Estos movimientos se pueden componer entre ellos.
Observemos que, dada una cantidad finita de reflexiones en cierto
orden, el resultado final de su composición es el mismo sin importar
cómo se asocien las reflexiones (preservando el orden dado). Por lo
tanto, la composición de dos movimientos es un nuevo movimiento
y se verifica la propiedad asociativa de los movimientos. Hemos,
además, descubierto que la composición de una reflexión consigo
misma produce un movimiento neutro o identidad. También, dada
una composición de una sucesión finita de reflexiones, su resultado se
puede reversar o invertir componiendo por las reflexiones en el orden
inverso al original. Así, dado un movimiento, existe otro movimiento
inverso tal que la composición de los dos movimientos da siempre el
movimiento neutro. La propiedad conmutativa no se verifica. ¿Por
qué?
Los matemáticos resumen lo dicho en el párrafo anterior diciendo
que los movimientos euclidianos con la composición de movimientos
forman un grupo de transformaciones del plano. En este libro hemos
estudiado las propiedades de las figuras planas que se preservan o
permanecen invariantes bajo (la acción del grupo de) los movimientos
euclidianos.
ejercicios
. Proponga dos movimientos tales que su composición dependa
del orden en que se compongan. Deduzca que la composición
de movimientos no es conmutativa.
. Hay unos conocidos movimientos llamados traslaciones. Para
obtenerlos se hace que un haz de rectas paralelas corte la
figura y luego se mide una misma distancia desde cada punto
de la figura, en una misma dirección. Los puntos resultantes
forman la traslación de la figura origina de acuerdo con el haz
de rectas y la distancia tomada.
En la Figura . se ilustra el procedimiento para un 4ABC,
del cual se obtiene el triángulo trasladado 4A00 B00 C 00 . Se tiene
que
`(AA00 ) = `(BB00 ) = `(CC 00 ).
capítulo . movimientos euclidianos
¿Con cuantas reflexiones (a lo sumo) se puede lograr una tras-
Figura . – Traslación de un triángulo.
lación? En otras palabras, aplique el Teorema a la situación
de la Figura ..
. Otros movimientos muy usados son las rotaciones. Ellas se
producen como sigue. Se fija un punto O en el plano y, desde
él, se deja emanar una semirrecta o referencia angular. Se
fija igualmente cierta medida angular. Dada una figura plana
cualquiera y un punto X en esta figura, se toma, desde la
referencia angular, el rumbo dado por la medida angular fija
y, sobre él se traza la longitud de OX. Esto se hace para todos
los puntos de la figura dada. La nueva figura obtenida por este
procedimiento se dice rotada, a partir de la figura original,
con respecto al punto y al ángulo dado.
En la Figura . se muestra la rotación de un 4ABC por un
∠α. Por comodidad, se ha elegido O = A y, como referencia
−−→
angular, a la semirrecta AB . Se debe tener que
`(A00 B00 ) = `(AB) y `(A00 C 00 ) = `(AC).
¿Con cuántas reflexiones (a lo sumo) se puede lograr una ro-
tación? En otras palabras, aplique el Teorema (de las tres
reflexiones) a lo que sucede en la Figura ..
. Ya sabemos que todo movimiento euclidiano se puede des-
componer en, a lo sumo, tres reflexiones. De los dos ejercicios
. . g ru p o d e m o v i m i e n t o s
Figura . – Rotación de un triángulo por un ∠α fijo.
anteriores, se sigue que todo movimiento euclidiano también
se puede descomponer, a lo sumo, en una traslación seguida
por un reflexión. ¿Por qué?
A p é n dices
apéndice 1
E l g r i e g o a n t iguo
᾿Ανθρώπου ψιχὴ τοῦ θείου μετέχει.
El alma del hombre participa de la divinidad.
. alfabeto
l alfabeto griego es de origen mediterráneo, muy probablemen-
E te fenicio. Consta de las letras siguientes. No se sabe exacta-
mente cómo se pronunciaban. Se da la pronunciación renacentista
del holandés Erasmo de Róterdam.
mayúscula minúscula griego español latín sonido
A α ἄλφα alfa a a breve o larga
B β βῆτα beta b b
Γ γ γάμμα gamma g ga, gue, gui, go gu
∆ δ δέλτα delta d d
E (ε) έπσvιλον épsilon e e corta
Z ζ ζῆτα dseta z ds, z italiana
H η ἦτα eta e e larga
Θ θ (ϑ) θῆτα zeta th z peninsular
I ι ἰῶτα iota i i
K κ κάππα kappa c,k ca, que, qui, co, cu
apéndice . el griego antiguo
mayúscula minúscula griego español latín sonido
Λ λ λάμβδα lambda l l
M µ μῦ my m m
N ν νῦ ny n n
Ξ ξ ξῖ xi x ks, x
O o ὂ μικρόν ómicron o o corta
Π π ($) πῖ pi p p
P ρ (%) ῥῶ rho r, rh r
Σ σ (ς) σvῖγμα sigma s s
T τ ταῦ tau t t
Υ υ ὖ ψιλόν ýpsilon y u francés, ü alemán
Φ φ (ϕ) φῖ fi ph f
X χ χῖ ji ch j
Ψ ψ ψῖ psi ps ps
Ω ω ὦ μέγα omega o o larga
. la lengua común
Los griegos hablaron variantes o dialectos de un tronco común
según la región y la época en que vivieron. A continuación se explican
de manera muy somera los dialectos griegos que se hablaron en la
Antigüedad clásica.
dialecto regiones lengua de
jónico Eubea, las islas Cícladas, Homero, Hesiódo
Asia Menor (Esmirna, Éfeso y Mileto) y Heródoto
eólico Asia Menor (parte norte), isla de Alceo y Safo
Lesbos, Tesalia y Beocia de Lesbos
dórico Noroeste griego, Peloponeso, Asia Píndaro, Teócrito,
Menor (sur), islas de Creta y poesía bucólica
Rodas, Magna Grecia (hoy Italia) y coral
ático Atenas y sus alrededores Esquilo, Sófocles y
Eurípides; Aristó-
fanes; Tucídides y
Jenofonte; Platón;
Lisias, Demóstenes
y Esquines
. . m a pa s d e l a g r e c i a a n t i g ua
Con la unificación de Grecia bajo Filipo y Alejandro de Macedonia,
el dialecto ático se adaptó para convertirse en la lengua culta:
dialecto regiones lengua de
lengua común, El mundo de Alejandro Aristóteles,
ἡ κοινὴ διάλεκτος Magno Polibio, Plutarco,
Euclides, los cuatro
evangelistas
. mapas de la grecia antigua
Vale la pena repasar el mapa de la Grecia clásica que aprendimos
en el bachillerato. Ubicar la distribución de los dialectos es un buen
ejercicio para repasar los nombres de las islas y las regiones griegas:
Las costas egeas de la antigua Grecia.
También merece el esfuerzo recordar los territorios que conquistó
Alejandro Magno. Euclides vivió en Alejandría, al norte de Egipto,
en el delta del Nilo. ¿Dónde queda esta ciudad en el mapa siguiente?
apéndice . el griego antiguo
El mundo helénico.
No olvidemos que Alejandro Magno (᾿Αλέξανδρος ὁ μέγας, -
a. C.), en su reinado de trece años, cambió por completo el significado
de lo griego, inaugurando el periodo helenista. Después de asegurar
el dominio sobre los Balcanes y las ciudades-estado de toda Grecia,
Alejandro cruzó el Helesponto hacia Asia Menor. Luego conquistó el
imperio persa de Darío. En su mayor esplendor el imperio alejandrino
se extendía por la Hélade, Egipto, Anatolia, Oriente Próximo y Asia
Central, hasta los ríos Indo y Oxus. Ciertamente, Alejandro llegó
hasta la India. Soñó con la integración de todos los pueblos bajo su
dominio. Después de su prematura muerte, sin embargo, su imperio
se desmembró.
apéndice 2
M ate m át i c a s griegas
a n t i g ua s
[...] τὸ ποῖον; ἢ γεωμετρίαν, ἔφη, λέγεις; αὐτὸ τοῦτο, ἦ δ’ ἐγώ. [...]
[...] “¿A qué? ¿Te refieres acaso a la geometría?”, dijo.
“Precisamente a ella”, dije. [...]
Platón en La República, ..
. tradición
as matemáticas del Grecia antigua revisten gran importancia
L en la historia del pensamiento occidental pues con ellas aparecen
por primera vez el razonamiento matemático, las demostraciones
rigurosas y el método axiomático. Ellas abarcan no sólo la Geometría
sino también otras disciplinas que hoy se llaman Teoría de números,
así como una intuición más o menos rigurosa del Cálculo Integral.
Se cree que las civilizaciones babilonia y egipcia influyeron en la
naciente nación griega, en particular, en su nueva concepción de las
matemáticas. Todo parece indicar, sin embargo, que en estas culturas,
como en casi todas las culturas de la antigüedad, los resultados se
a p é n d i c e . m at e m át i c a s g r i e g a s a n t i g ua s
enunciaban en largas listas, sin intentar construir una teoría general
que los abarcara. La palabra matemática proviene del adjetivo que
aparece en la expresión μαθηματικὴ τέκνή, el arte y la técnica del
estudio, o sea, el aprendizaje y la enseñanza. Las matemáticas siempre
han sido enseñables y aprendibles o, si se quiere, comunicables. No
en vano nacieron con una de las más importantes instituciones de la
Grecia antigua: la democracia.
Antes de Euclides (ca. a. C.-ca. a. C.) ya se conocían
muchos de sus resultados, por lo que para algunos nuestro maestro
alejandrino fue, entre otras cosas, un recopilador y organizador de
todo el saber matemático de su tiempo. Recordemos aquí solamente
los nombres más conocidos de los matemáticos anteriores a Euclides:
• Tales de Mileto (ca. a. C.-ca. a. C.), uno de los siete sabios
de la antigua Grecia. Su nombre pervive aún en algunos resultados
importantes.
• Pitágoras de Samos (ca. a. C.-ca. a. C.). Su nombre se
confunde con la leyenda en el abismo de los tiempos y perdura en
la famosa relación entre la hipotenusa y los catetos de un triángulo
rectángulo.
• No sólo Platón (ca. a. C.-ca. a. C.), el gran filósofo, sino
también muchos discípulos suyos de la Academia.
• Zenón de Elea (ca. a. C.-ca. a. C.), muy conocido por
sus intrincadas paradojas que quieren demostrar la ilusión del movi-
miento.
Los siete sabios de la antigua Grecia.
. . l o s e l e m e n t o s d e e u c l i d e s
. los elementos de euclides
oco se sabe de la vida de Euclides. Se conservan empero algu-
P nas anécdotas de siglos muy posteriores, debidas a Proclo (
d. C.- d. C.) y a Papo de Alejandría (siglos III y IV d. C.). Una de
ellas dice que Tolomeo I preguntó a Euclides si había un camino corto
para aprender la Geometría. Éste le contesto que “no hay camino real
(o sea, una vía fácil) a la Geometría”. Otra, del historiador Estobeo
(siglos V y VI d. C.), cuenta que uno de los asistentes a una clase de
Euclides, luego de una demostración, le preguntó por la ganancia que
se obtenía al estudiar tales cosas. Euclides llamó a un sirviente y le
ordenó: “Dale tres óbolos (antiguas monedas de plata), pues necesita
sacar provecho de lo que aprende”, una respuesta que nos sorprende
por su vigencia y audacia.
Los Elementos de Euclides constan de trece libros:
• cinco de geometría plana,
• tres sobre números,
• uno sobre la teoría de proporciones (de Eudoxo),
• uno sobre los inconmensurables y
• tres sobre la geometría del espacio.
En este librito solamente hemos cubierto una mínima parte de los
libros I y III.
Edición de Clavius (-) de los Elementos.
a p é n d i c e . m at e m át i c a s g r i e g a s a n t i g ua s
¿Qué se alcanza a ver y leer en estas páginas?
. posteridad helénica
Las matemáticas griegas florecieron aún más después de Eucli-
des y son muchísimos los nombres de quienes las cultivaron. Aquí
solamente vamos a citar los nombres más conocidos:
• Arquímedes de Siracusa (ca. a. C.-ca. a. C.), astrónomo,
mecánico y geómetra, cuyos métodos geométricos fueron luego punto
de partida para quienes inventaron el análisis del infinito en el siglo
XVII.
• Apolonio de Perga (ca. a. C.-ca. a. C.) famoso por sus
descubrimientos sobre las secciones cónicas.
Páginas de una copia árabe medieval de las Cónicas de Apolonio.
• Claudio Ptolomeo (ca. d. C.-ca. d. C.) quien estudió
sistemáticamente la trigonometría plana y esférica. Autor del men-
cionadísimo Almagesto.
• Herón de Alejandría (siglo I d. c.), renombrado por sus ingenio-
sos métodos de medición y sus inventos.
. . p o s t e r i dad h e l é n i c a
• Papo de Alejandría (siglos III y IV d. C.). Su principal obra es
la Colección (Synagoge), donde estudia la duplicación del cubo, geo-
metría en general, polígonos, poliedros y divertimentos matemáticos,
entre otras cosas.
• Diofanto de Alejandría (ca. / d. C.-ca. / d. C.),
autor de los libros de la Arithmetica, donde trata la solución de ecua-
ciones. Por ello se le considera el “padre del álgebra maestral”.
La posteridad particular de Euclides está asociada a la historia
del quinto postulado, una cuestión que preocupó por siglos a los ma-
temáticos desde Arquímedes y Ptolomeo, hasta Lambert y Legendre
en el siglo XVIII. E incluso después a Hilbert en los albores del siglo
XX.
apéndice 3
E l q u i n t o p o s tulado
λβ’.
Παντὸς τριγώνου μιᾶς τῶν πλευρῶν προσvεκβληθείσvης ἡ ἐκτὸς γωνία
δυσvὶ ταῖς ἐντὸς καὶ ἀπεναντίον ἴσvη ἐσvτίν, καὶ αἱ ἐντὸς τοῦ τριγώνου τρεῖς
γωνίαι δυσvὶν ὀρθαῖς ἴσvαι εἰσvίν.
Proposición
En un triángulo cualquiera, (si) uno de los lados (se) prolonga, (entonces)
el ángulo exterior es igual a (la suma de) los dos (ángulos) interiores
opuestos y (la suma de) los tres ángulos interiores del triángulo es igual a
dos (ángulos) rectos.
Euclides en Los Elementos, Libro I.
. algo de historia
urante dos mil años, desde Euclides hasta el siglo XIX, se inten-
D tó muchas veces demostrar el quinto postulado como un teorema
o consecuencia de los otros cuatro postulados. Muchos propusieron
demostraciones, pero siempre se encontraron errores en ellas. He
aquí un breve recuento de algunos intentos fallidos:
a p é n d i c e . e l q u i n t o p o s t u l ad o
• Ya Proclo menciona una demostración fallida de Tolomeo para
probar el quinto postulado. Enseguida, sin embargo, Proclo no puede
evitar dar otra demostración equivocada.
• Al menos tres grandes matemáticos del Islam medieval también
intentaron en vano probar el quinto postulado: Ibn al-Haytham (-
), el también poeta Omar Khayyám (–) y Nasir al-Din
al-Tusi (–).
• En el Renacimiento europeo los intentos recibieron un nue-
vo impulso en los trabajos de Giordano Vitale (-) y, muy
especialmente, Girolamo Saccheri (-).
• El último gran ensayo por demostrar el quinto postulado fue, tal
vez, el de Johann Heinrich Lambert (–). Para ello, concibió
una figura conocida como cuadrilátero de Lambert.
Finalmente, el problema se solucionó en el marco de las “geo-
metrías lógicamente consistentes” a comienzos del siglo XIX por el
matemático ruso Nikolai Ivanovich Lobachevsky (- ). János
Bolyai (-) y Carl Friedrich Gauss (-) también han
contribuido al entendimiento contemporáneo de la Geometría.
Al final, pues, se le ha dado la razón a Euclides. El maestro ale-
jandrino tuvo sus razones para incluirlo.
. formulaciones equ ivalentes
as fallas en las frustradas demostraciones del quinto postula-
L do de Euclides consistieron, en general, en suponer ciertas “pro-
piedades evidentes”, que más tarde probaron ser equivalentes a dicho
postulado. En el Capítulo ya hemos estudiado la redacción origi-
nal de Euclides para el Postulado . He aquí otras proposiciones
equivalentes a él:
• La que hemos tomado como oficial en este libro, también conoci-
da como axioma de Playfair, ya conocida de Proclo: “Existe a lo sumo
una recta que puede trazarse paralelamente a otra recta dada por un
punto exterior a ésta”. Por lo dicho en la Sección . (existencia de
paralelas), esta afirmación implica nuestro Postulado .
• El axioma de Proclo: “si un recta corta a una de dos paralelas,
entonces también corta a la otra”.
. . g e o m e t r í a s n o e u c l i d i a n a s
• “La suma de las magnitudes de los ángulos interiores de un
triángulo es igual a la magnitud de un ángulo llano”. Se trata de la
Proposición , Libro I, de Los Elementos, conocida como el postulado
del triángulo (ya había sido estudiada en los tiempos de Aristóteles
( a. C.- a. C)). También, “Existe un triángulo cuyos ángulos
interiores suman dos rectos” y “la suma de los ángulos interiores de
cualquier triángulo es siempre la misma”.
• “Las rectas paralelas son equidistantes”. Formulación atribuida
a Posidonio (siglos I-II a. C.). Asimismo, “existe un par de rectas que
guardan distancia constante entre ellas”.
• “La colección de todos los puntos equidistantes de una línea
recta, situados a un lado determinado de ella (es decir, situados en
uno de los dos semiplanos determinados por ella), forman una línea
recta”. Versión de Clavius en .
• “Las rectas que no son equidistantes convergen en una dirección
y divergen en la opuesta”. Versión de la formulación originaria de
Euclides, debida a Thabit ibn Qurra ibn Marwan al-Sabi al-Harrani
(ca. -).
• “Si un cuadrilátero tiene tres ángulos interiores rectos, el ángulo
restante también lo es”. (Clairaut (-) en ). También,
“existe un rectángulo”.
• “Todo triángulo puede inscribirse en una circunferencia”.
Existen otras muchas formulaciones equivalentes al quinto postu-
lado. Algunas utilizan conceptos que no hemos visto aquí, los cuales
se estudiarán en cursos posteriores.
. geometrías no euclidianas
El verdadero carácter de “postulado” para el postulado de las
paralelas significó que este postulado es independiente de los otros
cuatro. Y por ahí se abrió la posibilidad a otras geometrías, tildadas
de “no euclidianas”, las cuales se rigen por otros axiomas, distintos o
iguales a aquellos de la Geometría Euclidiana.
En primer lugar, existe una geometría en la cual se cumplen los
primeros cuatro postulados, pero se incumple el quinto. Se conoce
como geometría hiperbólica (o de Lobachevski, por su descubridor).
a p é n d i c e . e l q u i n t o p o s t u l ad o
En lugar del quinto postulado de Euclides, en ella se verifica que, por
un punto exterior a una recta, pasan infinitas paralelas a ella. A pesar
de que esta geometría se puede adivinar ya en los trabajos de quienes
intentaron demostrar el quinto postulado, ella es –indiscutiblemente–
una creación del siglo XIX. Después de los trabajos iniciales de Já-
nos Bolyai, Nikolai Ivanovich Lobachevsky y Carl Friedrich Gauss,
varios matemáticos propusieron “modelos” en los cuales se verifica-
ban los primeros cuatro postulados de Euclides junto con el “nuevo
quinto postulado”. En el Capítulo dimos detalles de uno de tales
“modelos”: el plano de Beltrami-Klein, debido a Eugenio Beltrami
(-), difundido luego por Felix Klein (-). Jules Hen-
ri Poincaré (-) ha propuesto también otros modelos muy
conocidos para la geometría hiperbólica: el disco y el semiplano.
Disco de Poincaré – Las rectas son arcos de circunferencias
ortogonales en la circunferencia ideal.
En otra dirección, se puede ensayar el método euclidiano –hasta
donde sea posible– para describir una geometría para los habitantes
de una superficie esférica. Esta geometría también es bidimensional,
pues los puntos de la esfera los podemos determinar con longitud
y latitud, las llamadas coordenadas geográficas. Las rectas, de otro
lado, son las circunferencias máximas, o sea, aquellas que se trazan
sobre la esfera con radio igual al radio de la esfera. Y he aquí una
sorpresa: el primer postulado de Euclides no se verfica. En efecto,
en la esfera hay pares de puntos antipodales (como los polos norte y
sur), por los cuales pasan muchas circunferencias máximas o rectas.
Desde un punto de vista práctico también vale la pena cambiar el
. . g e o m e t r í a s n o e u c l i d i a n a s
segundo postulado por algo así como “las rectas son copias idénticas
de una circunferencia (de radio igual al radio de la esfera)”. El tercero
y cuarto postulado se siguen cumpliendo. Sin embargo, el quinto
postulado se incumple dramáticamente: “por un punto exterior a
una recta no pasa ninguna paralela a la recta dada”. La geometría de
la esfera se suele llamar elíptica.
Dos rectas por un par de puntos antipodales en la esfera.
Ya los griegos se habían planteado el asunto de la geometría de la
esfera. Teodosio de Bitinia (siglos II-I a.C.) y Menelao de Alejandría
(ca. d.C.-ca. d. C.) escribieron sobre la esfera y su trigonome-
tría. Estas teorías fueron retomadas por los matemáticos del Islam
medieval, entre los que sobresalen los andaluces Abd’Allah Muham-
mad Ibrahim al-Yayyani (siglo XI) y Abu Muhammad Jabir ibn Aflah
(siglo XII). En la Europa premoderna, Regiomontano (-)
y Cardano (-) estudiaron la trigonometría esférica. Más
tarde, en el siglo XVIII, el famoso Leonhard Euler (-) pu-
blicó muchos artículos sobre la geometría de la esfera. Para terminar
esta breve nota, recordemos que la tradición a otorgado a Bernhard
Riemann (-) el honor de haber reinventado la moderna
geometría elíptica en la época en que se descubrieron las geometrías
no euclidianas.
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.
Í n d i c e a l f a b é tico
Ángulo, Baricentro,
agudo, Base de un triángulo,
central, Bisectriz,
circunángulo,
inscrito, Circuncentro, ,
llano, Circunferencia,
nulo, Congruencia
obtuso, de triángulos,
orientado, de ángulos,
recto, de arcos,
Ángulos, de circunferencias,
adyacentes, de figuras,
alternos internos, de paralelogramos,
basales, de rectas,
complementarios, de segmentos,
congruentes, de semirrectas,
correspondientes, identidad,
exteriores, Corolario,
interadyacentes, Cuadrado,
opuestos, Cuadrilátero,
suplementarios, convexo,
Cuerda,
Altura de un triángulo,
Arco, Desigualdad triangular,
Axioma, Diámetro,
de Playfair, Diagonales,
índice alfabético
Dirección, Plano,
Distancia hiperbólica, de Beltrami-Klein,
Polígono,
Eje de simetría, convexo,
Figura geométrica, regular,
Postulado,
Geometría ,
no euclidiana, ,
Euclidiana, ,
no euclidiana ,
elíptica, ,
hiperbólica, Principio
Grupo de continuidad,
de movimientos euclidianos, de triangulación,
Proposición,
de transformaciones, Puente de burros,
Punto medio,
Herramientas,
Puntos,
Incentro, ,
Inclinación, Radio,
Rectángulo,
Lema, Recta,
Longitud de un segmento, central,
Los Elementos, secante,
tangente,
Magnitud de un ángulo, Rectas
Mediana, distintas,
Mediatriz,
paralelas,
Movimientos euclidianos,
Reflexiones,
Ortocentro, Relación de incidencia,
Rombo,
Paralelogramo, Rotaciones,
Partición del plano Rumbo,
por una circunferencia,
por una recta, Segmento,
Pendiente, Segmentos adyacentes,
relativa, Semirrectas,
índice alfabético
Situación
ALA,
LAL,
LLL,
Teorema,
de la vuelta completa de Hopf,
de la curva de Jordan,
de la suma de los ángulos
de un triángulo,
de las tres reflexiones,
de Tales de Mileto,
del ángulo inscrito,
Trapecio,
Trapezoide,
Traslaciones,
Triángulo,
acutángulo,
equiangular,
equilátero,
escaleno,
isósceles,
obtusángulo,
rectángulo,
Tricotomía,