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1 Corporeidad Concepto

Este documento trata sobre el taller "Corporeidad, juego y lenguajes artísticos". Se discuten varios temas relacionados con el cuerpo como un constructo cultural e ideológico, incluyendo que el cuerpo es afectado por factores políticos, económicos y sociales, y que es necesario apropiarse del propio cuerpo. También se exploran conceptos como esquema corporal, comunicación corporal, y la importancia de considerar el cuerpo en la educación. El documento argumenta que el cuerpo es un territorio donde se entrecruzan
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1 Corporeidad Concepto

Este documento trata sobre el taller "Corporeidad, juego y lenguajes artísticos". Se discuten varios temas relacionados con el cuerpo como un constructo cultural e ideológico, incluyendo que el cuerpo es afectado por factores políticos, económicos y sociales, y que es necesario apropiarse del propio cuerpo. También se exploran conceptos como esquema corporal, comunicación corporal, y la importancia de considerar el cuerpo en la educación. El documento argumenta que el cuerpo es un territorio donde se entrecruzan
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TALLER:

CORPOREIDAD,
JUEGO Y LENGUAJES ARTÍSTICOS.
DOCENTES:
 Pablo Aristimuño

CORPOGRAFÍAS. UNA MIRADA CORPORAL DEL MUNDO.


Apuntes extraídos del libro de Carlos Trosman.

EL CUERPO ES CULTURAL.
…La concepción del cuerpo es política y la política genera cuerpos. Una visión ingenua del cuerpo,
fomentada por su naturalización y cotidianeidad, nos hace víctimas de los poderes económicos globalizadores
del mundo y enajena nuestros cuerpos…
…Es necesario orientar la educación hacia la apropiación de nuestro propio cuerpo, con sus derechos y
responsabilidades; para ello precisamos investigarlo, no solo como objeto de estudio sino también como
posibilidad de creación de nuestras propias vidas…

CUERPO. NADA DE LO HUMANO LE ES AJENO. (96)


…Desde diferentes disciplina áreas o ciencias (entre tanto) …compartimos un espacio de trabajo, lo
CORPORAL y como objeto de estudio el CUERPO.
…Conceptualizamos el cuerpo como un territorio donde se entrecruzan el mudo interno y el mundo externo
(fantasía inconsciente y estructura social) conformando una unidad dialéctica de percepción –
comunicación (acción).
… Este cuerpo, que nos recuerda el paso del tiempo, nuestra finitud y singularidad, se mueve en un espacio
social. No entendemos un cuerpo natural sino un cuerpo cultural.
Conceptos que juegan. Física: cuerpo espacio tiempo. Biología: organismo. Psicología: psiquismo. Cultura:
imagen creencias valores.
…Corpografías…habla de un cuerpo cargado de recuerdos, imágenes, de significado propios que son marca
de su propia historia.
…esto moviliza aspectos de ensueño o semi sueño, donde descubrimos otros aspectos del cuerpo: su
memoria grabada, los significados abrochados, posibilidades y límites.

…No creer en nada, pero inventar a cada paso mis propios valores. Hacer de mi vida otra cosa de lo que el
azar, la historia, mis genes y la sociedad “pretendieron” (dispusieron hace conmigo). Es uno de los caminos a
la libertad de un hombre y si todos lo consiguen será la libertad humana.

DEL CUERPO A LA CORPOREIDAD.


Corporalista
…La concepción ideológica del cuerpo como algo que trasciende las fronteras de la técnica y de las ciencias,
como un enigma que hace nudo en la identidad y la trama social, conlleva la firme convicción que cualquier
ciencia o técnica que se arrogue la verdad sobre el cuerpo y pretenda hegemonía en su interpretación, o peor
Lic. Pablo Aristimuño Pagina 1
aún, su descubrimiento, está basada en una ideología colonialista que, aunque intente abrir
preguntas, las obtura.
..OMS modifica concepto de salud por bienestar… admitiendo la importancia de vínculos
sociales y de las condiciones concretas de existencia en la construcción del cuerpo y su salud
relativa.
Movimiento De Trabajadores E Investigadores Corporales Para La Salud. Nace como
consecuencia de la formación de este movimiento el concepto de corporeidad.
…Pretender estudiar la corporeidad sin poner el cuerpo en juego es como estudiar las costumbres de una
mariposa observándolas clavas detrás de un vidrio.

CUERPO Y EDUCACIÓN.
La memoria del cuerpo. Aquí, el autor, recuerda sus primeras vivencias de trabajos corporales tanto
personales como en la educación. Aquí contempla conceptos como:
Imagen corporal.
Esquema corporal.
….por más que expliquemos a nuestros hijos como caminar, aprenden por imitación e inevitablemente
tendrán un estilo similar al nuestro, y reflejaran en sus gestos los gestos que lo rodean.

De cuerpo somos.
El cuerpo, implacable, nos da conciencia del tiempo, de nuestra finitud y singularidad.
El tiempo está presente en los diferentes ritmos corporales (), y en las secuencias de los movimientos y
acciones cotidianas.
Así sentimos el paso del tiempo, fragilidad del cuerpo y nos acercamos a la certeza de la muerte.
El cuerpo es un concepto transversal presente en todo espacio humano. Nada de lo humano le es ajeno.
…La urgencia de las necesidades básicas (6ª alimento amor amparo alegría aprendizaje arte). Patricia Stokoe
(Bs As. set 1994)…

Aprendiendo a aprender.
La comunicación no es solamente verbal (palabra). Existen comunicación para verbal; los gestos, intensidad y
tono de voz, actitudes corporales, miradas, postura, tono muscular. Una comunicación corporal fundamenta
en los vínculos personales y sociales, también condicionada cultural e históricamente.
Lo que se transmite es tan importante como el modo en que se transmite. Este concepto de “Ser en el saber”,
rescata la experiencia vivencial como condición para que exista el aprendizaje.
El aprendizaje trasciende la mera relación estimulo – respuesta. Entre ambos hay un recorrido interno donde
se decodifica la vivencia en relación a la experiencia y se carga de significado la acción. La propia
singularidad está señalada crudamente por el cuerpo, ya que a partir del nacimiento somos seres individuales
aunque estemos inmersos en una red social. Esta singularidad hace que nuestro recorrido sea único y
personal para cada uno.
El trabajo que entreteje lo vivencial y los conceptos, permite un abordaje diferente y particular del objeto de
conocimiento favoreciendo la heterogeneidad y el desarrollo de la creatividad.
Esta propuesta aborda temáticas especificas incluyendo la investigación de la percepción y de la
autopercepción, de los sentidos y las emociones, de las marcas relacionadas con los ritmos corporales y las
huellas dejadas por diferentes estímulos a lo largo de la propia historia.
Permite la maravilla de descubrir las posibilidades de movimientos no habituales del cuerpo en el espacio y
también de los límites.
Esto produce una reacción del ambiente que nos rodea y una nueva conciencia de tiempo, una experiencia
vivencial que transforma el camino hacia el conocimiento en una aprendizaje en sí mismo.
No hay forma correcta, está la forma propia de cada uno.
Necesitamos aprender a descubrir como aprendemos desde nuestra singularidad, y como compartir e
intercambiar con los demás esto que aprendemos, nuestros descubrimientos, en beneficio de la comunidad.
...
Los momentos de reflexión son enriquecidos por los recuerdos, por aspectos que estaban silenciados por el
cuerpo y por la emergen de carga afectiva ligada a diferentes temáticas y a la situación del aprendizaje
grupal.
Ya no es únicamente poner el cuerpo en la educación, sino pensar como se hace.

Lic. Pablo Aristimuño Pagina 2


EL CUERPO ES IDEOLOGÍA
El cuerpo es cultural.
Pienso al cuerpo como un cuerpo cultural, como una construcción social, impreso en huellas
sociales. También como a un cuerpo que puedo construir huellas en la sociedad y en la cultura.
Conceptualizando al cuerpo como un territorio de entrecruzamiento de lo biológico, lo pulsional,
lo social, lo cultural y lo espiritual. Entrecruzamiento de dimensiones ya que es un campo de
construcción. Es un territorio a ser investigado y también cartografiado. Es un universo cambiante y diverso.
El cuerpo produce crisis y cambios cuando se rompe, cuando duele. Son los momentos en que se recuerda
que se tiene un cuerpo y que hay algunos hábitos para cambiar.
Cuando el cuerpo social se rompe (por ruptura de muchos cuerpos), se produce una crisis y esto genera
cambios.

CONSCIENCIA DE CORPOREIDAD
Somos cuerpo encarnado en el que, y a través del que, nos constituimos como personas. Existimos en un
espacio y tiempo y somos a la vez, espacio y tiempo, actuamos sobre el entorno y esa interacción lo modifica
y nos modifica. Clasificamos y atribuimos valor a los innumerables estímulos que recibimos de él a través de
las actividades perceptivas y desde la palabra, pero también desde los gestos y ademanes. Desde todo lo
que somos en el cuerpo, establecemos ese intercambio que nos define como individuos insertos,
pertenecientes y constructores de un colectivo social y cultural.
Nuestro cuerpo existe en la totalidad de sus componentes con la historia (experiencias) con la que ha sido
atravesado, la educación sistematizada es uno de los mayores modos de asimilación del medioambiente.
Aprendemos a “comportarnos socialmente” con el cuerpo, y este aprendizaje continúa durante toda nuestra
vida.
En esta trama, “Los otros contribuyen a dibujar los contornos de su universo y a darle al cuerpo el relieve
social que necesita, le ofrecen la posibilidad de construirse como actor a tiempo completo de la colectividad a
la que pertenece” (Le Breton, David. La Sociología del Cuerpo. Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión, 2008: p. 9.) , de aquí la importancia que
consideramos tiene, la conciencia de corporeidad.
Se entiende por conciencia de corporeidad el comprender que lo que somos como “sujetos” es lo que
“encarnamos” y no sólo lo que sabemos, creemos o pensamos.
A partir de las primeras décadas del siglo XX el paradigma evolucionista ha impuesto la idea de que la
inteligencia tiene una base biológica y que cumple una función fundamental en el logro de la supervivencia.
La biología molecular por su parte, confirma un aspecto de este paradigma, aunque refuta la idea de la
evolución de la inteligencia humana. Por otro lado, la sociología, la antropología y la historia muestran que
la conciencia -si bien dimensión ontológica del ser humano- evoluciona en función de la experiencia social. Es
decir, el saber sobre nosotros mismos y sobre lo que sabemos –la capacidad de meta cognición-, es un
descubrimiento relativamente reciente.
Por esto, ahora no se habla de inteligencia sino de proceso del conocimiento y se intenta determinar cómo
interactúan el mundo externo, la subjetividad, el lenguaje, las ideas, el arte y la producción artística, y las
experiencias sociales en la constitución del sujeto que encarna ese proceso. Una respuesta consensuada
plantea entender que el carácter del conocimiento es trans-disciplinario, así como el de la inteligencia
humana.
Si bien en el mundo hay coincidencia en concebir al conocimiento como la norma del comportamiento
humano, en la cultura eurocentrista tenemos una larga trayectoria en entender la inteligencia como el medio
para comprender la realidad del hombre a partir de concebir a la razón como una parte del mundo natural y el
espíritu como correspondiente a un plano supra natural del ser humano. En oriente en cambio, se entiende
que la conciencia está por encima de todo, no como sustancia ni determinada por sustancia natural alguna, lo
que permite afirmar la trascendencia de la mente y de la conciencia humana independientemente de
concepciones científicas y religiosas.
Así, en nuestra cultura y en nuestras escuelas, se plantea una barrera entre el desarrollo del
conocimiento y el desarrollo de la conciencia al concebir que la mente tenga el poder para descifrar las leyes
de la naturaleza y crear nuevas condiciones de vida, atribuyéndole a ella, y sólo a ella, la constitución de una
humanidad armoniosa. Entendemos, sin embargo, que hay aspectos del individuo que lo constituyen desde
su realidad trascendental, y que ésta está vehiculizada por su realidad social y ésta encarnada en su cuerpo.
Este concepto, en el desarrollo de la ciencia no se ha tenido en cuenta.
Hemos observado que, en la mayoría de los casos, la formación superior (universitaria y no universitaria) deja
de lado al estudiante/sujeto que encarna una cultura atravesada por una historia personal/social. Se cree que
Lic. Pablo Aristimuño Pagina 3
aún no se asume en los hechos que “La posibilidad del conocimiento supone la conciencia y la
libertad, del mismo modo que supone el cerebro y la dotación genética del ser humano” (Pérez Lindo.
De la revolución cognitiva a la gestión del conocimiento. Argentina, UNNE, Inédito) . Un individuo libre es un individuo emancipado, y

la conciencia de corporeidad vehiculiza la libertad del sujeto y de la sociedad.

El TALLER DE CORPOREIDAD, JUEGO Y LENGUAJE ARTÍSTICO como disciplina artística y


lenguaje expresivo que, a su vez, vehiculiza:
1. El desarrollo de consciencia de corporeidad;
2. La constitución de subjetividad social;
3. La estimulación del ejercicio del pensamiento creativo.

LA CORPOREIDAD COMO EXPRESIÓN DE LO HUMANO


La palabra “corporeidad” es reconocida en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) con la
acepción “calidad de corpóreo”. Corpóreo, a (del lat. corporeus. Adjetivo, “que tiene cuerpo o consistencia”).
Otros adjetivos recogidos en el DRAE referentes al sustantivo cuerpo son: corporal (del lat. corporalis.
Adjetivo, “perteneciente al cuerpo, especialmente al humano”). Corporalidad (del lat. corporalitas, -atis.
Femenino, “calidad de corporal”). Cuerpo (del lat. corpus) presenta 20 acepciones. La primera o genérica
define cuerpo como “lo que tiene extensión limitada y produce impresión en nuestros sentidos por calidades
que le son propias”. Es decir, un cuerpo es todo aquel objeto, animal o cosa que ocupa un espacio y por ende
se puede percibir por los sentidos. La segunda acepción nos dice “en el hombre y en los animales, materia
orgánica que constituye sus diferentes partes”. Una de las acepciones, identifica cuerpo con “cadáver”. 
CONFUNDIR, por tanto, CUERPO CON CORPOREIDAD, es limitar el ser humano a un animal u objeto. La
persona se manifiesta a través y con su cuerpo, pero esas mismas manifestaciones -emociones,
sentimientos, pensamientos- son parte de ese cuerpo (científicamente ya se ha encontrado la localización cerebral de los
sentimientos, Damasio, 1995). De esta manera, hablar del cuerpo humano en toda su amplitud es transcender del
sistema orgánico (lo único que podría denominarse “cuerpo”) para entender y comprender al propio “humano”
(su corporeidad, su todo yo). El yo implica el HACER, el SABER, el PENSAR, el SENTIR, el COMUNICAR y
el QUERER y no hay ser humano sin la unidad entre estos seis aspectos.
Esto es la corporeidad humana (pienso y siento al tiempo que hago; actúo porque siento y pienso) y no el
cuerpo humano (sólo hace). Referido al ser humano definimos la corporeidad como “la vivenciación del
hacer, sentir, pensar y querer” de manera que podemos identificar corporeidad con humano (Zubiri, 1986),
ya que el ser humano es y se vive sólo a través de su corporeidad.
El hombre es un proyecto, no nace terminado, sino que se humaniza a través de la acción. Desde esta
óptica, Sergio (1996) define la corporeidad como “condición de presencia, participación y significación
del Hombre en el Mundo”. Nacemos con un cuerpo que desde el mismo momento del nacimiento se va
conformando como corporeidad, a través de la acción (“del acto al pensamiento”, Wallon, 1987).
A través de la acción y percepción multisensorial (vista, oído, tacto, gusto, olfato, cinestésico) aprendemos a
sentir y a pensar y es en ese momento cuando vamos tomando conciencia de nosotros mismos. Nos
percibimos como ser y nos corporeizamos sintiéndonos. Este proceso se va desarrollando a lo largo de toda
nuestra vida, de manera que vamos cambiando y conociéndonos según la imagen corporal que tenemos de
nosotros mismos y la imagen que los otros nos devuelven sobre nuestro yo en cada momento del día y de la
vida. El proceso termina con nuestra muerte, en donde dejamos de ser una corporeidad, para no ser más que
un cuerpo.
Quizá esta no diferenciación CUERPO/CORPOREIDAD es lo que ha motivado toda la guerra antropológica-
filosófica entre la importancia dada al cuerpo y al espíritu, y lo que ello ha supuesto de cara a la educación y a
la libertad en cada época histórica.

NUESTRO OBJETO DE ESTUDIO


El término “motricidad” no aparece reconocido en el Diccionario de la Real Academia Española y esto va a
suponer una dificultad a la hora de encontrar términos que hagan referencia a este concepto. El término más
parecido es “motriz” que se acostumbra a correlacionar conceptualmente con motricidad. Pero “motriz” no es
más que el adjetivo femenino de “motor”: “máquina destinada a producir movimiento a expensas de otra
fuente de energía” (DRAE, 1992).
Movimiento es otro de los términos con los que se asocia motricidad. El DRAE le asigna 14 acepciones,
desde el “cambio de estado de los cuerpos mientras cambian de lugar o posición” a definiciones de aplicación
a ramas específicas de las ciencias o artes.
Lic. Pablo Aristimuño Pagina 4
Otros diccionarios y enciclopedias que hemos consultado sí recogen esta voz, pero lo hacen
más desde la perspectiva biológica que humanista.
 “Conjunto de funciones biológicas que permiten el movimiento” lo define la Gran
Enciclopedia Larousse (1989).
 “Conjunto de los mecanismos fisiológicos implicados en la ejecución de movimientos por el
cuerpo o sus segmentos” (Diccionario General de las Ciencias Humanas de editorial Cátedra, 1978).
 “Del latín motor, que produce movimiento. Capacidad de moverse o de producir movimiento” (Diccionario
de las Ciencias de la Educación de editorial Santillana, 1983).
 “Función por la cual un animal o un individuo se mueve a sí mismo” (Diccionario de las Ciencias Humanas
de editorial Grijalbo, 1985).

Los distintos autores que han estudiado la pareja motricidad-movimiento, se posicionan de diferente
manera (Diccionario de las Ciencias del Deporte):
1. El contenido de los términos motricidad y movimiento es idéntico (Meinel, 1960).
2. El contenido del movimiento se considera como un verdadero subconjunto del contenido de la motricidad
(Buytendijk, Fetz, Fetz/Ballreich).
3. Los dos términos tienen un contenido que se superpone parcialmente (Schnabel, 1988).
4. Los contenidos de los dos términos son distintos (Marhold, Guteword/Pohlmann).
En los últimos estudios sobre estos aspectos, los autores se posicionan sobre la diferenciación clara entre
los términos motricidad y movimiento. Dentro del concepto de motricidad se clasifican “las características
neuro-cibernéticas que incluyen también factores subjetivos y contenidos de conciencia”, mientras que el
movimiento se define como “una modificación del lugar de la masa corporal humana en el espacio y en el
tiempo, vista desde el exterior como un proceso objetivo” (Gutewort y Pollmann, 1966).
Manuel Sergio (1987), define la motricidad humana como “la “virtualidad para el movimiento centrífugo de la
personalización”, es decir, del hombre en busca de la trascendencia, de lo completo.
Nosotros entendemos la motricidad como “la vivencia de la corporeidad para expresar acciones que
implican desarrollo del ser humano”. Dado que el concepto de corporeidad se refiere exclusivamente al ser
humano, la motricidad, por lo mismo, también se contextualiza en la persona solamente y no en el animal. El
animal posee movimiento, pero no tiene conciencia de ese movimiento, el movimiento es instinto, pero no
cultura por lo que no podemos hablar en la especie de animal de motricidad, sino sólo de movimiento
(Fonseca, 1996).
Actuar para representar y representar para actuar, es lo que está detrás de esta concepción holística de la
motricidad. Lo que no son más que técnicas de actuación sobre lo corpóreo (eutonía, relax-imaginativo,
sofrología, autoconciencia por el movimiento, etc.) se han convertido en verdaderas teorías de la motricidad
que tratan de suplir lo que la educación no ha sabido conceptualizar y aplicar. “De esta forma, como ciencia y
consciencia, la Motricidad Humana adquiere un lugar indiscutible entre las Ciencias Universitarias” (Batista,
1994).

Si la Educación dice, que comienza a tener conciencia de esta situación ¿por qué no termina de cambiar su
denominación? Estamos con Manuel Sergio (1996) cuando dice: “La educación continuará la alienación en
cuanto física, puesto que esta palabra presenta una clara significación ideológica. En la realidad, la
Educación Física puede llevar a una definición de Hombre conformista, inmovilizada en el tiempo y, además,
una idea de la naturaleza humana dividida (ontológica y metafísicamente) en cuerpo y alma y, en
consecuencia, sin un objeto global de humanidad.
La Educación Física tradicional se afirma cultura, pero no se sabe explicar en el cuadro de una cultura
entendida como creatividad, como invención, como investigación, ya que sobrevive de la limosna de los
modelos analógicos y del entusiasmo desbordante de muchos de sus técnicos y no de una actitud científica,
de una decisión y compromiso científicos que la vean como fenómeno emergente, en evolución, en el
cuadro general de las ciencias. Esto es lo mismo que decir: la Educación Física debe procurar entenderse
como ramo de una ciencia independiente y autónoma y por eso, con un objeto de estudio que no ofrezca
dudas sobre sus fundamentos lógicos, epistemológicos y existenciales.... El propio impase profesional donde
yacen los aún denominados profesores de Educación Física discurre la falta de especialización dentro de
áreas determinadas y, por consiguiente, sin el reconocimiento social que un especialista en la ciencia de la
motricidad humana reclama y exige (97-98).
La denominación de Ciencia de la Motricidad Humana, que se viene defendiendo hace años -tanto a través
de nuestras publicaciones como de nuestra intervención didáctica-, en sustitución de “educación” no podrá
Lic. Pablo Aristimuño Pagina 5
realizarse sin antes clarificar qué es la “motricidad” (¿humana?), sus componentes, sus
aportaciones al mundo científico y el desarrollo de una terminología específica que la diferencie
epistemológica y lingüísticamente de sus más allegados. Pocos autores estamos encontrando
en este camino. Cuando buscamos textos sobre Motricidad Humana, la mayoría se limita a un
desarrollo de los factores constituyentes desde el punto de vista fundamentalmente neurológico
y biológico, sin en ningún caso, acercarse a una epistemología que ayude al lector a situarse
en esta ¿ciencia?
Hablar de Educación o de Educación del Movimiento o Educación a través del Movimiento, nos parece seguir
cayendo en el reduccionismo cartesiano.

LAS CIENCIAS DE LA MOTRICIDAD HUMANA


Hemos entendido, que el ser humano es el resultado de los procesos instintivos o genético-biológicos y los
culturales o sociales-civilizadores. Sin estos dos elementos el “humano” no sería tal. La cultura y la
socialización del hombre en su grado más alto, sucede cuando se lleva a cabo a través del desarrollo del
pensamiento complejo o de orden superior y, éste solamente se consigue con la unión entre pensamiento
creador y pensamiento crítico. Para llegar a ese pensamiento, el ser humano debe aprender a percibir
creativamente su entorno y no meramente a percibir pasivamente.
Se trata de hacer un esfuerzo transformador del concepto mecanicista de motricidad al concepto humanista.
Implica una ruptura con planteamientos hasta ahora vigentes en nuestro ámbito y, que quizá, no todos
entiendan o compartan. “La ruptura es el pasaje de una epistemología a otra” (Sergio, citado por Batista,
1994:123).
No es le intención establecer un nuevo paradigma desde el cual intervenir, pero sí, quizá, el abrir las puertas
a un posible nuevo paradigma que nos ayude a entender al ser humano en acción desde una perspectiva
más holística y compleja (Luhman, 1997).
Según este autor, para entender la complejidad de una realidad hay que recurrir a teorías complejas y partir
de concepciones superadoras de la teoría de sistemas: “no puede haber unidad de sistema entre operaciones
mecánicas y conscientes, ni entre las comunicativas-de sentido y las químicas. Existen máquinas, sistemas
químicos, sistemas vivos, sistemas conscientes, sistemas comunicativos-de sentido (sociales); pero no existe
una unidad sistémica que lo comprenda todo. Puede que el hombre dé la impresión, a sí mismo o a un
observador, de ser una unidad, pero no es ningún sistema. Menos aún puede formarse un sistema a partir de
una pluralidad de hombres” (104).

Anteriormente habíamos definido la motricidad como “la vivencia de la corporeidad para expresar
acciones que implican desarrollo para el ser humano”, pero ahora dando un paso más nos preguntamos
¿a qué acciones nos referimos? y en consecuencia, ¿cuál es el objeto de estudio?: ¿las acciones?, ¿el ser
humano que realiza acciones?, ¿el ser humano que realiza determinadas acciones?
a) Si partimos de la base de un enfoque humanista de la motricidad, no podremos defender su estudio a
partir de las acciones, porque éstas son objetables y el ser humano nunca lo es. Como enfoque de estudio
podremos analizar las acciones, clasificarlas, estructurarlas, etc. Ello será un aporte más para entender al
sujeto en acción, pero nunca podrá ser la comprensión de la realidad total: el ser humano en acción.
Esto es parcializar la realidad y pretender entender el todo a partir de una de sus partes o componentes.
“La ciencia del deporte absolutiza apenas un aspecto de la Motricidad Humana, anulando o disolviendo
su multiplicidad dimensional en cuanto a ciencia. Además, ¿cúal es el paradigma en que se moviliza esa
pretendida ciencia? Nadie sabe, o al menos (para no ser tan radical), nadie dice. Solo que el tipo de
investigación predominante es lo antropométrico, lo biomecánico y lo sociológico” (Sergio, citado por
Batista,1994:138).
b) Si decimos que nuestro objeto de estudio se debe centrar en “el ser humano que realiza acciones” sin
especificar qué acciones, estamos ampliando tanto el campo de estudio que nos podemos convertir en
biomecánicos, fisiólogos, kinesiólogos, fisioterapeutas, puesto que todos ellos estudian uno u otro aspecto
del hombre cuando realiza cualquier acción.
c) Si el “humano” es instinto y cultura, ¿cuál es el elemento cultural que conforma nuestro objeto de
estudio? Creemos que aquí está la cuestión. El hombre en su evolución, ha ido dejando atrás formas
culturales más cercanas al mundo animal. Al aprender a construir instrumentos y avanzar
tecnológicamente, su motricidad textual, fáctica o instintiva (MOVIMIENTO) -correr y lanzar para cazar y
sobrevivir, movimientos en una cadena de producción- se transforma en una motricidad contextual o

Lic. Pablo Aristimuño Pagina 6


simbólica (MOTRICIDAD). Esta motricidad simbólica es la verdadera Motricidad, porque es
la única donde el ser humano actúa con todo su yo (pensar-sentir-conocer-querer-hacer).

La dividimos en tres tipos, siguiendo la clasificación de Sergio (1996), si bien hacemos nuestra
propia interpretación:
 
1. LUDO MOTRICIDAD. Las acciones provenientes de actividades que realiza el ser humano sin ningún fin
fuera de ellas mismas. Se relaciona con la teoría del ocio (Trigo, 1990) y como tal no sirven para nada
útil. Son las acciones más lúdicas, aquéllas que se llevan a cabo por puro placer, por expresarse o por
agonismo. Su fin, nace y muere en sí mismas.
2. ERGO MOTRICIDAD. Acciones relacionadas con el mundo laboral. Pero, según la teoría que venimos
defendiendo, no todas las acciones laborales son motricidad. Solamente aquéllas que permitan a la
persona que las realiza ser más humano, seguir creciendo en su proceso de humanización. Las acciones
del mundo del trabajo que no cumplan estas características son meros movimientos y, por ello, no
constituyen nuestro objeto de estudio.
3. LUDO-ERGO-MOTRICIDAD. Acciones a caballo entre lo lúdico y lo ergonómico. Son aquellas acciones
que realiza el Hombre que implican placer y al mismo tiempo una eficacia y rendimiento. Es el caso
del deporte de competición, danza escénica, circo, etc. Pero, por lo mismo apuntado más arriba, sólo
constituye “motricidad” cuando la persona que las realizan está toda ella en acción. No es motricidad, sino
simple movimiento las acciones repetitivas de un entrenamiento deportivo o de danza que no impliquen el
pensamiento crítico-creativo, la afectividad y voluntad del sujeto.

LOS ACTOS SIGNIFICANTES DEL HUMANO


El objeto de estudio de la motricidad, es el ser humano cuando realiza acciones que le llevan a mejorarse y
transformarse como humano.
Entendemos que solamente podemos denominar Motricidad, precisamente a este tipo de acciones con
significación para el sujeto. El resto, las acciones fácticas, son meros movimientos que realiza el “humano”
para cubrir sus necesidades básicas. Será imposible determinar, desde la simple observación, cuando una
acción es movimiento y cuando motricidad, porque en última instancia será el propio sujeto el que nos tenga
que decir, manifestar cuál es su objetivo. En las acciones más simples, comer, sentarse, levantarse, es fácil
comprender que ahí son simples movimientos, y por lo tanto no son objeto de estudio de la motricidad.
Pero en las acciones más complejas (si no está visible el objetivo) tendremos que implicar al sujeto que las
realiza. Éste, es el verdadero cambio que hay que dar dentro de esta nueva ciencia. 
Para que una acción sea considerada como Motricidad, han de ponerse de manifiesto tanto el texto como el
contexto. Es decir, solamente actuando conjuntamente lo factual y lo simbólico existe motricidad.
Pero el Ser Humano realiza estas acciones atendiendo a diferentes fines. Por puro placer, diversión
significada (Ludo motricidad); por eficiencia o trabajo significativo (Ergo motricidad) y; por la combinación de
acciones que impliquen al mismo tiempo esfuerzo y diversión (Ludo ergo motricidad).
Cuando a través de estos fines pretendemos establecer un proceso de enseñanza-aprendizaje, lo haremos
a través de lo que hemos convenido en denominar PAIDOMOTRICIDAD (de Paidos -niño- y Paideia -
educación-) en sustitución del término Educación. Es decir, la Paidomotricidad sería la Ciencia Pedagógica de
la Motricidad Humana.

El término Motricidad no aparece en el DRAE, y en otros diccionarios se confunde motricidad con movimiento,
según hemos explicado.
Tradicionalmente se ha recurrido al término “motriz” para hacer el adjetivo de motricidad. Pero “motriz”, como
decíamos, es el adjetivo de “motor”. Y “motor” es un sustantivo diferente a motricidad. ¿Cómo, después de lo
visto, vamos a admitir este término referido al ser humano? Si las palabras son símbolos y los símbolos son
imágenes; la imagen que nos viene a la mente cuando escuchamos, leemos o pronunciamos los vocablos
“motriz”, “motor”, “motora”, nada tiene que ver con la subjetividad y emoción que conforman el ser humano.
Esas imágenes nos hablan de máquinas o de acciones sin significación simbólica. No pueden, por tanto,
utilizarse cuando nos referimos a la conducta del ser humano cuando realiza acciones con significación
dialógica.

LA CORPOREIDAD-MOTRICIDAD

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La corporeidad es una construcción que se nutre del accionar, sentir, pensar, saber, comunicar
y querer, relacionados dialécticamente modificando la vida cotidiana, permitiendo además la
identidad y subjetividad de los demás. No sería correcto confundir corporeidad con cuerpo,
puesto que esto es limitar el ser humano a un objeto. El sujeto se manifiesta con su cuerpo,
pero estas manifestaciones (sentimientos, emociones, pensamientos, acciones) son parte de
ese cuerpo y por ende corporeidad. Se entiende que el término cuerpo contiene implícito una
dicotomización (cuerpo – mente) del sujeto, que es definitivamente trascendente superar. El educar al niño
para que sea capaz de desarrollarse plenamente, requiere pensar en él con sus emociones, sus miedos, sus
dudas, desde una concepción integral que se construye día a día
La motricidad entendida como un “proceso adaptativo, evolutivo y creativo de un ser práxico”87 implica la
personalización y humanización del movimiento. Se entiende la motricidad como vivencia de la corporeidad
para expresar acciones significativas para el sujeto, que implican un desarrollo ético y político.
El ser humano como sujeto social por naturaleza necesita de la comunicación para desarrollarse como
persona. La comunicación a través de la expresión es una capacidad social que favorece el desarrollo de la
corporeidad.
Esta nueva conceptualización hace necesario definir la “expresión motriz”88 como aquella manifestación de la
motricidad que se realiza con distintos fines y que privilegia no solo los códigos motrices observables sino las
intenciones subjetivas, puestas en juego en el movimiento y materializadas por el contexto sociocultural.
Las capacidades sociales que plantea esta propuesta: comunicación, expresión motriz, jugar (creatividad
corporal y lenguaje corporal) son aspectos que contribuyen a construir conceptualmente una de las ideas
directrices de este Programa único que es la Sexualidad.
Los espacios educativos pueden favorecer la formación de la identidad de género, el rol de género y la
orientación sexual.
Las capacidades motoras entendidas como aquellas cualidades en las que se basa la motricidad, pueden
dividirse en capacidades condicionales y coordinativas. A través de su desarrollo permiten la manifestación de
diversos movimientos donde su incremento se enfatiza en las fases sensibles y en el momento óptimo para
su estimulación.
En la etapa escolar el desarrollo de la capacidad condicional se realiza indirectamente a través de la acción
motriz en los diversos contenidos de enseñanza. Para realizar en forma significativa y efectiva, cualquier acto
motor es necesario desarrollar aquellos movimientos o acciones que promueven las habilidades motrices.
Éstas constituyen la base para el desarrollo de la motricidad. Se pueden dividir en habilidades motrices
básicas y específicas. Las habilidades motrices básicas son aquellas comunes a todos los seres humanos y
que por medio de la influencia de la culturización adquieren una impronta única y personal. Las habilidades
motrices específicas se desarrollan a partir de las habilidades motrices básicas constituyendo un conjunto de
acciones motrices direccionadas a una forma de expresión particular y contextualizada.
Otro elemento a tener en cuenta desde la escuela para el desarrollo de la motricidad y la corporeidad es el
concepto de salud. En los últimos años se ha ampliado este concepto, entendiéndose por salud el estado
completo de bienestar físico, mental, social y en armonía con el ambiente.
Para lograr estos cometidos se debe asegurar que la actividad física sea una experiencia agradable y
satisfactoria para el niño, relacionada con el disfrute, para contribuir a que el ejercicio físico y el buen uso del
tiempo libre, perduren toda la vida.

INTERPRETACIÓN DE CORPOREIDAD (SINOPSIS)


El cuerpo del hombre forma parte del llamado Mundo 1, junto con otros objetos y estados físicos. (Hay que tener
presente que para Popper existe la posibilidad de distribuir la evolución cósmica en tres fases correspondientes a tres mundos, que a su vez podrían
estructurar cualquier dimensión de la existencia o de la experiencia).
Al MUNDO 1 correspondería la materia y la energía del cosmos (inorgánica); estructuras y actos de todos los
seres vivos, incluidos los cerebros humanos (biología); utensilios (del hombre) en cuanto sustrato material de
la creatividad humana, de los instrumentos; máquinas, libros, obras de arte, de música. "Junto a los objetos y
estados físicos, se considera como posible la existencia de los estados mentales y que éstos sean reales
porque se interrelacionan con nuestros cuerpos". Este MUNDO 2 es, pues, el de los estados de conciencia:
tanto la conciencia subjetiva como la experiencia de percepción, pensamiento, emociones, intenciones,
disposiciones, recuerdos, sueños, imaginación creadora.
Finalmente hay un MUNDO 3; es el mundo de los contenidos del pensamiento, o, mejor, de los productos de
la mente humana. Se trata, por tanto, del conocimiento en sentido objetivo, es decir, del patrimonio cultural
codificado en sustratos materiales (del Mundo 1): patrimonio filosófico, teológico científico histórico, literario,
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artístico y tecnológico. Del Mundo 3 forman parte también los sistemas teóricos que contienen
problemas científicos y argumentos críticos.
"La propuesta incluye que estos tres mundos se relacionan entre sí: hay una interacción
recíproca entre los Mundos 1 y 2 y entre los Mundos 2 y 3, generalmente a través de la
mediación del Mundo 1. Cuando el conocimiento del Mundo 3 (el mundo de la cultura humana)
se codifica en objetos del Mundo 1 -libros, imágenes, estructuras, máquinas- puede ser
percibido conscientemente sólo en el caso de que sea proyectado al cerebro mediante los necesarios
órganos receptores y las vías aferentes. A su vez, el Mundo 2, el de la experiencia consciente, puede
provocar cambios en el Mundo 1, en primer lugar, en el cerebro y después en las contracciones musculares;
de este modo puede extender su acción al Mundo 1. Éste es el modo de funcionar que el movimiento
voluntario considera como posible.
El Mundo 2 lo constituyen tres componentes principales. "Está en primer lugar el sentido externo, que afecta
específicamente a las percepciones formadas de modo inmediato con los inputs de los órganos de los
sentidos de la vista, el oído, tacto, olfato, gusto, dolor, etc. En segundo lugar, está el sentido interno, que
incluye una amplia variedad de experiencias cognoscitivas: pensamientos, recuerdos, intenciones,
imaginaciones, emociones, sentimientos, sueños. En tercer lugar, en el núcleo del Mundo 2, está el yo (self) o
el ego, que constituye la base de la identidad personal y de la continuidad que cada uno de nosotros
experimenta a lo largo de la propia vida, restaurándolo, por ejemplo, más allá de los vacíos cotidianos de
conciencia que acompañan al sueño". El Mundo 1 entra en contacto con el Mundo 2; y, viceversa, a través del
cerebro de enlace, formado por centenares de millares de módulos corticales (conjuntos organizados y
compuestos de centenares de neuronas, de la corteza cerebral). Estos módulos se localizan sobre todo en el
hemisferio cerebral izquierdo (dominante). La hipótesis consiste en considerar la mente auto-consciente
(llamada también yo, ego, alma, voluntad) como una entidad independiente, pero activamente comprometida
en la lectura selectiva de la enorme cantidad de centros de actividad en los módulos de las áreas de enlace
del hemisferio cerebral dominante.
Las experiencias de la mente auto-consciente son de carácter unitario; en cualquier momento la
concentración se fija en uno u otro aspecto de la actividad cerebral. Ésta, a su vez, no actúa bajo la influencia
de acciones bruscas, sino bajo la influencia de una leve desviación que se realiza en las láminas
superficiales, modulando y controlando las descargas de las células piramidales; la mente auto-consciente
recibiría también información sobre el resultado de su propia actividad. Esto se ve muy bien en la actividad
voluntaria y cuando realizamos deliberadamente algún hecho de tipo cerebral, como cada vez que tratamos
de recordar una palabra o de grabar una nueva. Por lo tanto, la mente no sólo selecciona la actividad de las
neuronas, sino que la puede modificar ejerciendo su influencia y estímulo en el mecanismo neuronal del
cerebro de enlace.
La mente auto-consciente selecciona, pues, los módulos según la intención y el interés, e integra
continuamente los datos seleccionados de manera que pueda unir hasta las experiencias más transitorias.
Además, actúa sobre los módulos modificando sus configuraciones dinámicas de espacio y tiempo.

EL CUERPO COMO REALIDAD


Las dos grandes realidades antropológicas para la configuración de la Cultura Física son: el cuerpo y el
movimiento (Cagigal 1979)
Partiendo de una concepción filosófica oriental o más bien podríamos asegurar que existo y que soy un
microcosmos (individual o personal) y que estoy y, por tanto, vivo en un macrocosmos social.

En definitiva, podemos analizar al cuerpo en una doble vertiente:


1. CUERPO COMO VEHÍCULO DE SER CORPORAL
2. CUERPO QUE ESTÁ EN EL MUNDO Y SE RELACIONA CON ÉL
Podríamos afirmar que las dos grandes realidades del ser humano en cuanto a la configuración de la cultura
deportiva son: corporeidad (el cuerpo) y la motricidad el movimiento
La persona se manifiesta con su cuerpo y a través del cuerpo, esas manifestaciones (pensamientos,
emociones y sentimientos) son parte de ese cuerpo que vive. Referido al ser humano se puede definir
CORPOREIDAD como “LA VIVENCIACIÓN DE HACER SENTIR, PENSAR Y QUERER” (Zubiri, 1986). La
corporeidad solo se refiere al ser humano y por tanto el ser humano es y vive solo a través de su corporeidad.
Nacemos con un cuerpo que, desde el momento del nacimiento, a través de la acción, del movimiento se
adapta, transforma y conforma como corporeidad. Esta conformación es dada por el movimiento, por la
acción y por la percepción personal (vista, oído, tacto, gusto, olfato y percepción kinestésica). Todo este
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proceso se va desarrollando a lo largo de toda nuestra vida, de manera que va cambiando y
conociéndonos dependiendo de la imagen corporal que tenemos de nosotros mismos y de la
imagen que interpretamos del mundo exterior a lo largo del día y de nuestra vida. Este proceso
acaba con la muerte, es cuando dejamos nuestra corporeidad, para acabar siendo un cuerpo.
Ser cuerpo y sentirlo, tener cuerpo y expresar tomando conciencia de él, y de lo que significa
en nuestra vida y para la vida de los demás. Mi cuerpo hace de mi persona, mi circunstancia,
desde mi corporeidad aparece la comunicación. Mi cuerpo es la raíz de mi primera relación humana, desde mi
corporeidad puedo hablar de conocimiento propio, de conocimiento de los demás. Mi corporeidad habla de mi
proxémica (espacio corporal del ser humano) y de mi pregunta y mi respuesta frente al mundo.
El cuerpo se convierte en corporeidad al invadirse de pensamiento y emotividad, el cuerpo pasa a ser y tener
corporeidad cuando nos referimos al cuerpo del ser humano, lleno de expresión de vida:
A. FÍSICA: ESTRUCTURA BIOLÓGICA CAPAZ DE MOVIMIENTO HUMANO
B. PSÍQUICA: PSICOLÓGICA Y EMOCIONAL
C. ESPIRITUAL
Esta triple vía que define al ser humano nos conduce a la necesidad de rescatar el cuerpo como fundamento
de la vida humana
El cuerpo de la persona como ya hemos visto, se convierte en corporeidad con lo que ello conlleva, riqueza
física, mental y espiritual. A partir de este concepto, nace la necesidad de motricidad y expresión, de
comunicación y movimiento humano.
El movimiento, el gesto humano, nace y se exterioriza como acción humana, movernos para ser, para existir y
para comunicarnos, el movimiento es una de las claves de la naturaleza humana. El cerebro pues es el
beneficiado de la adaptación locomotora en el proceso de liberación del ser humano con el acceso a la
bipedestación y en sus relaciones con la conquista del mundo que le rodea. El movimiento se manifiesta en la
evolución psicomotriz del niño y niña y a través de su desarrollo físico.
EL CUERPO, LA CORPOREIDAD Y LA MOTRICIDAD están intrínsecamente unidos y se necesitan cuando
nos referimos al ser humano, cuando nos referimos a las dimensiones de la persona, haciendo referencia a
términos como corporeidad, motricidad, comunicación y cooperación, historicidad, libertad, noosfera y
trascendencia, destacando que la motricidad emerge de la corporeidad y el juego primario es su primera
manifestación, su epifanía, el deporte se convierte en la manifestación cultural de ese juego.
El ser humano es creativo por naturaleza, ese ha sido el motor de su evolución, la diferencia entre el animal y
el humano. Esta sería la diferencia clave entre cuerpo y corporeidad o lo que es lo mismo entre animal y
ser humano, es decir la motricidad pertenece al ser y al poder ser, al pensar y al hacer, al sentir y expresar y
comunicarse. Por la motricidad utilizadora, exploratoria, inventiva y constructiva el hombre y el niño
humanizado, esto es, socializando el movimiento, adquirirán el conocimiento. (Da Fonseca 1989)

INTEGRACIÓN DE LA CORPOREIDAD
Todo lo que es el cuerpo, se debe trabajar en conjunto para dar el mayor número de significados a través de
lo que es, lo que lo rodea, se involucra con éste y las emociones y sensaciones que experimenta. Además de
proporcionarle la teoría necesaria como soporte y apoyo para su transformación, es decir atender los
aspectos prácticos y enriquecerlos con los teóricos para realmente construir aprendizajes significativos. ( García
Padilla 2004)

¿Cómo debería ser el trabajo en la sesión de educación para entender y desarrollar un esquema
corporal desde la lógica de la corporeidad?
Cuando el ser humano percibe el cuerpo que tiene, lo que puede hacer o no con este y los diferentes
mecanismos para buscar respuestas creativas del mismo, podemos hablar del individuo que construye su
corporeidad y no desvía sus procesos a pesar de la gran cantidad de factores y agresiones externas con las
que vive, incluso tiene muy clara la conveniencia a juicio de los demás sobre los productos y accesorios
necesarios para lograr con facilidad el cuerpo ideal.
Por lo que es necesaria una práctica que potencie la disponibilidad corporal e invite a la exploración y al
reconocimiento de sí mismo como seres libres y no dependientes de la apariencia física o de la aceptación
del otro, ya que los cuerpos triunfadores, no necesariamente se deben al uso de ropa, adornos, objetos,
marcas, propiedades, etc.

¿Cómo deben ser los cuerpos en los que intervenga el trabajo de un profesional de la educación?

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Cuerpos con una integración física y metal, que no están divididos o regidos por algún tipo de
dicotomía, es decir una unidad interactuarte porque está viva, siente y piensa. Dicha unidad
registra todo lo sucedido, por lo que lejos de eliminar experiencias no gratas, se deben de
recuperar tantas veces como sea necesario a fin de enriquecer sus desempeños en los
constantes cambios de la apariencia y la imagen corporal.
Cuerpos con una formación que deje de ser tradicional y ofrezca oportunidades para aprender
con diferentes métodos, dinámicas, técnicas y estrategias para dar el significante personal a cada uno de
ellos, incorporando a sus estructuras de conocimiento de modo significativo, nuevas adquisiciones que se
relacionen con lo que ya saben, para manejarlos libremente, sin sometimientos ni alineamientos o por
modelos impuestos para disciplinarlos o juzgarlos.

¿Cuál sería un cuerpo inteligente?


Dado que la inteligencia en palabras de Gardner es la capacidad para resolver problemas o para elaborar
productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural, y apoyado en los
diferentes señalamientos que ya hicimos sobre el cuerpo a lo largo de esta exposición, diríamos que un
cuerpo inteligente es aquel que integra la congruencia, concordancia y correspondencia en la vida diaria
para resolver con acción y por medio de respuestas apropiadas y saludables. Ahora bien, un cuerpo
inteligente es aquel que no desea parecerse a ningún otro, no copia porque ha obtenido conciencia corporal,
sabe quién es, como es y qué puede hacer. Es un cuerpo que grita: soy feliz con lo que tengo y no infeliz
buscando lo que no tengo, concluye García Padilla.

LA CORPOREIDAD EN EDUCACIÓN.
Dentro de la acción motriz integrar la corporeidad consiste en la fusión de las experiencias presentes con las
pasadas, que abonan y suman un mejor conocimiento de sí mismos, y que implican saberes, habilidades y
recursos de la vida diaria. Ejemplo: para que correr y driblar contribuyan a la integración de la corporeidad, se
tienen que establecer conexiones con otros procesos de decisión y comprensión que no son únicamente
corporales, de rendimiento, o de eficiencia, se trata de trabajar el cuerpo de una manera integral, ya que
correr, saltar, girar, lanzar, atrapar, botar son acciones que involucran el yo integral (emocional, mental y
corporal). Son procesos que nos implican como un todo.

CONSTRUYENDO IDENTIDAD CORPORAL - LA CORPOREIDAD ESCUCHADA


Alicia Ester Grasso - Con la colaboración de Beatriz Elisa Erramouspe
El concepto de corporeidad es entendido como una compleja trama en la que se entrecruzan diferentes
dimensiones constitutivas de la identidad de cada persona. Escuchar lo que el cuerpo dice es integrar esta
idea de corporeidad como construcción y desarrollo de conciencia corporal, cuidado de la salud, aceptación
de uno mismo y placer por el movimiento.

¿Cuál es la asignatura escolar en la que deberían surgir y recrearse los sonidos y las palabras del
lenguaje del cuerpo?
La respuesta parece obvia. Sin embargo, cuatro años después de haber publicado “El aprendizaje no resuelto
de la educación”, Alicia Grasso vuelve a llamar la atención sobre la ausencia de una "escucha corporal" en los
paradigmas que rigen las prácticas en este campo curricular, y propone, en consecuencia, abordajes
alternativos para construir identidad corporal en la escuela y también en la sociedad. Las actividades incluidas
en este libro, con la colaboración de Beatriz Erramouspe, fueron pensadas desde una concepción renovada
de la educación, y son muchos los profesionales vinculados que podrán aprovecharlas dentro y fuera de la
escuela.
“La educación está esforzándose por reedificar lo corporal. La comunicación desde el cuerpo, y desde su
interior, junto con la gestualidad es un tema que promete un desarrollo significativo. Aquí radica la importancia
del trabajo de Alicia Grasso, pues propone, avanza, señala un camino”. Prof. Luis Felipe Brito Soto (México)

CONTENIDOS
1. APRENDER CONSTRUYENDO LA IDENTIDAD CORPORAL: La corporeidad silenciada. Rescate
ecológico. Expectativas en remojo. Un cambio conceptual. ¿Cuestión de términos? Movimiento,
motricidad y competencia motriz. Esquema e imagen corporal. Cuerpo, corporalidad y corporeidad.
Aprender: querer y poder. La corporeidad: eje del aprendizaje en educación. Construyendo identidad
corporal.
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2. LA CABEZA• La cabeza inaugurante. La cabeza jerárquica. La cabeza pensante. La
cabeza obediente. La cabeza impulsiva. La cabeza programadora. Juegos sugeridos: a.
Piensa cabeza piensa. ¿Qué hay en mi cabeza? Soy como mi sombrero.
3. EL ROSTRO. El rostro heredado. El rostro moldeado. El rostro que se oculta. Juegos
sugeridos: a. Cambiarle la cara al compañero b. Mi carita dice c. Caras y caretas
4. LOS OJOS. La vista y la mirada. Tránsito ocular. Señales visuales. Las pupilas. La mirada
disciplinadora Los ojos, espejos del alma. Los anteojos. Juegos sugeridos: a. El dado loco b. Los anteojos
de mis emociones c. Mis lindos ositos de peluche d. Rompecabezas de ojos
5. LA BOCA. De sonrisas y otras muecas. Come. Modos de comer. Los dientes. El placer de comer. Hablar.
Los sonidos de las emociones. Juegos sugeridos: a. Las máscaras parlantes b. ¿De quién es esa
carcajada? c. La foto sonora
6. EL CUELLO. Sostén y flexibilidad. La garganta canal. Tragar o no tragar. Angostura y fragilidad. El cuello
de la salud. Juegos sugeridos: a. Mis collares bailarines b. Jirafas elegantes c. El pescuezo descompuesto
7. EL TRONCO. La columna: sostén y protección. Digestión: la ingeniería del recibir, incorporar y eliminar. El
estómago: campo de batalla. Trastornos alimenticios. Micción: el juego del equilibrio. La presión y el
poder. Circulación: energía en red. Corazón desbocado de amor. Respiración, el ritmo de la vida. Oler y
respirar. Reproducción: unión y continuidad. Una dualidad análoga. Juegos sugeridos: a. Palmeos y
masajes b. La momia c. Dentro del tronco d. El soplido poderoso
8. PIERNAS Y PIES• De rodillas• Con los pies sobre la tierra• Cuando los pies se mueven• El pie calzado•
Descalzos por la vida• Juegos sugeridos: a. Descubriendo mis pies b. Me llevo el tesoro. Los guerreros se
preparan d. Patitas mojadas e. Show de piernas
9. BRAZOS Y MANOS• Hablar con las manos• Tacto y contacto• Gestos naturales y convencionales• Lo que
hace la mano• Juegos sugeridos: a. Las manos protagonistas b. El gordito picarón. Dialoguemos...

ESCLARECIENDO EL CONCEPTO DE CORPOREIDAD.

MOTRICIDAD: es la intencionalidad operante del ser humano. Dimensión que posibilita la relación con el
medio y los otros.
CORPOREIDAD: Es el modo de ser del hombre en todas sus dimensiones. Cognitiva, sensorial, emocional,
social, motriz, organiza, histórica y cultural.

Corporeidad se define por “LA CAPACIDAD DE CONOCER, DESCUBRIR, SENTIR Y REPRESENTAR EL


PROPIO CUERPO, TENIENDO CONCIENCIA DE ESTE Y SU IMAGEN CORPORAL”.

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