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CUIDA

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I orme interpretativo

Prohibida la reproducción total o parcial. Todos los derechos


Copyright © 2013 by TEA Ediciones

CUIDA
reservados.

Cuestionario para la Evaluación de Adoptantes,


Cuidadores, Tutores y Mediadores
nf

AUTORES:
INFORME: F. A. Bermejo Cuadrillero, J. C. Parra Galindo, A. Polo Ruiz, F. Velázquez de Castro González y P. Santamaría
SOLUCIÓN INFORMÁTICA Y DISEÑO X. Minguijón y R. Sánchez
Nombre:CASO ILUSTRATIVO
PERFIL
Edad:30 años Sex VarónFecha de aplicación:08/01/2014
o:
Baremo:Población adoptante, varones + mujeres
Responsable de la aplicación:

En 1 3 7 9

Al Altruismo 5
Ap Apertura 4
As Asertividad 2
At Autoestima 2
Rp Capacidad de resolver problemas 3
Em Empatía 4
Ee Equilibrio emocional 4
In Independencia 2
Fl Flexibilidad 5
Rf Reflexividad 5
Sc Sociabilidad 2
Tf Tolerancia a la frustración 3
Ag C. de establecer vínculos afectivos o de apego 2
Dl Capacidad de resolución del duelo 4
En

Cre Cuidado responsable 3


Caf Cuidado afectivo 2
Sen Sensibilidad hacia los demás 3
Agr Agresividad 5
PD En
Ds Deseabilidad social 6
Inv Índice de invalidez 0
Inc Índice de inconsistencia de respuestas 2
1 3 5 7 9

Nota En: (eneatipo), escala típica con media=5 y desviación típica=2

Copyright © 2006, 2012 by TEA Ediciones, S.A.U. perfil generado desde [Link]
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INTRODUCCIÓN

El CUIDA es una prueba creada para evaluar las características que resultan más relevantes
para el establecimiento competente y funcional de las relaciones de cuidado, tal como ocurre
en la adopción, el acogimiento, la tutela o la custodia de un menor. Asimismo, sirve para
evaluar la capacidad para atender a personas en situación de dependencia, es decir, personas
mayores, enfermos, discapacitados, etc.

A continuación se presenta un informe para facilitar la interpretación de los resultados


obtenidos por la persona evaluada en el CUIDA. En dicho informe se incluye:

a) El perfil gráfico de sus resultados en la prueba junto a sus puntuaciones transformadas


en eneatipos.

b) El análisis de los estilos de respuesta para evaluar la validez de los resultados


obtenidos. En concreto, se analizan las escalas Deseabilidad social, Invalidez e Inconsistencia
de las respuestas.

c) La descripción global de la personalidad de acuerdo a las puntuaciones obtenidas en los


factores de segundo orden y el factor adicional.

d) La interpretación de las escalas primarias.

Debe tenerse en cuenta que este informe se ha elaborado de forma automática a la vista de
las respuestas dadas al cuestionario y atendiendo exclusivamente a las puntuaciones más
destacadas. El profesional deberá contrastar las posibles sugerencias interpretativas
mencionadas en este informe con el conjunto de información adicional disponible a partir de
diversas fuentes y determinar la idoneidad de estas afirmaciones. Se requerirá del profesional
la integración de toda la información para hacer una interpretación más completa y
tamizada. Todo ello, al objeto de lograr una evaluación lo más completa y ajustada posible.

La validez de las conclusiones dependerá en gran medida de la sinceridad con la que se haya
contestado la persona evaluada a la prueba. En cualquier caso, la interpretación de los
resultados debe hacerse siempre con cierta prudencia y por profesionales debidamente
capacitados que puedan valorar el significado de los factores y escalas evaluados y de las
puntuaciones obtenidas.

VALIDEZ DEL PROTOCOLO

La validez de los resultados del CUIDA puede verse comprometida por varias razones:
falseamiento de las respuestas (con el objetivo de dar una imagen de sí misma excesivamente
positiva y poco ajustada a la realidad), problemas de comprensión lectora, fatiga, falta de
atención, errores de anotación de las respuestas, etc. La presencia de cualquiera de estas
circunstancias puede afectar seriamente a la validez de los resultados obtenidos, de modo
que estos no reflejen adecuadamente a la persona evaluada.

Por este motivo se incluyen en el CUIDA varios índices de control que permiten obtener
información sobre si alguna de estas situaciones ha afectado a los resultados de la prueba. Se
trata de la escala Deseabilidad Social (Ds), que evalúa en qué medida una persona niega
pequeños defectos o faltas muy comunes con el objetivo de mostrar una imagen
extremadamente positiva de sí misma; el índice de Invalidez (Inv), que comprueba si la
persona ha contestado al azar o sin prestar la debida atención; y el Índice de inconsistencia
de las respuestas (Inc), que compara las respuestas que ha dado la persona a ítems muy
similares colocados en diferentes partes del cuestionario y que, por lo tanto, indica en qué
medida la persona ha sido inconsistente al responder a preguntas muy similares lo que refleja
falta de comprensión de los ítems o escasa atención al responder a la prueba.

Las escalas de control (Invalidez, Deseabilidad social e Inconsistencia de las respuestas)


presentan valores normales, lo que parece indicar que la persona evaluada ha contestado con
atención y coherencia a las preguntas del cuestionario. También ha respondido con sinceridad
pudiendo reconocer acciones consideradas inadecuadas socialmente. Por esta razón, puede
considerarse que sus resultados son válidos, no están distorsionados por falta de sinceridad y
son suficientemente coherentes y consistentes.

En consecuencia, puede procederse a la interpretación de los resultados obtenidos en el resto


de las escalas de que consta la prueba.

INTERPRETACIÓN DE LOS FACTORES DE SEGUNDO ORDEN

Los factores de segundo orden del CUIDA informan sobre la capacidad de las personas para
establecer relaciones de cuidado basadas en la responsabilidad, el afecto y la sensibilidad
(Cuidado responsable, Cuidado afectivo y Sensibilidad hacia los demás).

El Cuidado responsable (Cre) informa de la capacidad para hacer frente a situaciones que
requieren una atención eficaz y una respuesta comprometida ante las necesidades del otro.
Por su parte, el Cuidado afectivo (Caf) da cuenta de la capacidad para hacer frente a
situaciones que requieren dar o recibir afecto, con un manejo adecuado de las emociones
propias y prestando apoyo emocional. Finalmente, la Sensibilidad hacia los demás (Sen) se
refiere a la capacidad de percibir las necesidades de los demás y está relacionado con
quienes se preocupan por las personas, se implican en los problemas de los otros y conceden
una gran importancia a lo emocional.

A partir de las respuestas a los elementos de la prueba, la persona evaluada se presenta en


términos generales como una persona a veces poco reflexiva, poco flexible y a la que puede
costarle ser resolutiva. Puede ser poco perseverante en la consecución de sus objetivos
personales y dejar a medias algunas de las actividades que emprende. En ocasiones le puede
costar tomar sus propias decisiones. Adicionalmente, parece estar poco satisfecha consigo
misma, alterándose fácilmente ante los problemas cotidianos, pudiendo tender a ser poco
asertiva y poco afectuosa. Tiende a sentirse poco afectada por las necesidades ajenas y
puede implicarse poco en los problemas de los demás. Estas descripciones generales deberán
matizarse a partir de la interpretación de sus puntuaciones en las escalas primarias que
aparecen más adelante en este informe.

INTERPRETACIÓN DE LAS ESCALAS PRIMARIAS

Una vez comentados los resultados obtenidos en los factores de segundo orden se analizarán
las 14 escalas primarias que evalúa este cuestionario. Las escalas primarias forman parte, en
ciertas proporciones, de los factores de de segundo orden por lo que estos no son sino
combinaciones de varias de estas escalas primarias. Así, los resultados descritos en este
apartado podrán matizar o modificar ciertas afirmaciones generales referidas a los factores
de segundo orden, ajustándolas más a cada uno de los aspectos específicos evaluados con el
CUIDA.

En cada uno de los siguientes apartados se describirán las puntuaciones obtenidas en las
escalas primarias. Cada apartado comenzará con una breve definición de la escala
considerada para continuar con una descripción de las puntuaciones obtenidas por la persona
evaluada y posibles hipótesis interpretativas. El profesional deberá contrastar las posibles
sugerencias interpretativas mencionadas con el conjunto de información adicional disponible
y determinar su idoneidad.

Altruismo (Al)

Esta escala evalúa la disposición de la persona a actuar en favor de sus semejantes de forma
desinteresada. Puntuaciones muy bajas reflejarían que la persona evaluada se mostraría
centrada en sí misma y reticente a implicarse activamente en los problemas de los demás e
interesada principalmente en lograr su propio bienestar. Puntuaciones muy altas reflejarían
que la persona evaluada tendería a ayudar a los demás cuando lo necesitan y a preocuparse
activamente por el bienestar de los demás.

En términos generales y teniendo en cuenta sus puntuaciones, la persona evaluada parece ver
las necesidades de los que le rodea, se compromete con ellas cuando lo cree adecuado y
oportuno. Hace favores sin verbalizar el hecho. No necesita ayudar a los demás para sentir
que su vida tiene sentido, simplemente es un factor más.

Apertura (Ap)

Esta escala mide la actitud de las personas frente a experiencias nuevas o extrañas; la
tolerancia hacia valores, estilos, modos de vida y culturas distintos y el gusto por lo familiar o
lo novedoso. Puntuaciones muy bajas reflejarían a personas que prefieren lo conocido a lo
desconocido, que suelen adherirse a valores, ideas y comportamientos convencionales, y
tienden a aceptar lo conocido para sentirse más seguros. Puntuaciones muy altas podrían ser
propias de personas que tienden a ser tolerantes hacia valores, estilos, modos de vida y
culturas distintas, a las que les gusta lo nuevo y que son poco convencionales.

A partir de sus respuestas en Apertura, la persona evaluada muestra cierta tendencia a


adaptarse a los cambios, manteniendo equilibrio entre lo nuevo y lo conocido. En varios
aspectos de su vida ha incorporado ideas y valores nuevos mientras que en otros se mantiene
apegado a lo tradicional. Puede llegar a tener interés por culturas y costumbres diferentes a
las suyas.

Asertividad (As)

Esta escala hace referencia a la capacidad de expresar de forma adecuada emociones tanto
positivas como negativas, hacer y recibir críticas, dar y recibir cumplidos, aceptar y rechazar
peticiones y mostrar desacuerdo. Todo ello, según las necesidades, actitudes, deseos y
derechos de uno mismo y al mismo tiempo respetando los de las otras personas. En su polo
alto se sitúan aquellas personas con habilidades para expresar adecuadamente sus emociones,
mostrar desacuerdos, hacer y recibir críticas, dar y recibir cumplidos y aceptar o rechazar
peticiones; mientras que en el polo bajo se hallan las personas que muestran carencias en
estas habilidades.

A partir de sus respuestas a Asertividad, la persona evaluada parece tener ciertas dificultades
para defender sus derechos y expresar sus ideas. Puede costarle algo expresar sus puntos de
vista, sus argumentos y conclusiones, especialmente si hay cierta tensión o si son contrarios a
la mayoría, en cuyo caso guardará silencio, sin manifestar lo que piensa o siente.
Ocasionalmente puede tener problemas para decir "no" y negarse a hacer favores o cosas que
considere inadecuadas. Parece ser algo más vergonzosa que la mayoría de las personas a la
hora de manifestar cualquier crítica o a defender su punto de vista o sus derechos.
Igualmente puede costarle admitir con naturalidad los halagos o elogios que le hagan.

Autoestima (At)

El concepto de autoestima que evalúa esta escala es entendido como los sentimientos,
pensamientos y actitudes favorables o desfavorables que las personas tienen hacia sí mismas.
En su polo bajo están aquellas personas que habitualmente tienen pensamientos y
sentimientos negativos hacia sí mismas, sintiéndose insatisfechas, poco valiosas y fracasadas.
En su polo alto se incluyen aquellas que están satisfechas consigo mismas, se aceptan como
son y reconocen su valía personal.

La persona evaluada, según sus respuestas a esta escala, parece tener un nivel bajo de
autoestima, lo que puede estar asociado a un alto nivel de autocrítica y autoexigencia. Esto
podría influir en su tendencia a infravalorarse en repetidas ocasiones. A menudo la
subjetividad de sus juicios sobre sí misma la puede hacer sentirse mal. A veces confunde los
aspectos desfavorables que piensa y siente hacia sí misma con la realidad, sin detenerse a
contrastarlo con experiencias anteriores, o si lo hace, centrándose en un hecho aislado
erróneo y generalizarlo.

Capacidad de resolver problemas (Rp)

La capacidad de resolver problemas es entendida como la habilidad para identificar un


problema, estudiar las distintas alternativas, actuar de acuerdo a un plan, ser flexible y
creativo y estar dispuesto a resolverlo. Puntuaciones altas describen a personas resolutivas,
dispuestas a resolver los conflictos y a ser eficaces en situaciones cambiantes. Por el
contrario, puntuaciones bajas suelen indicar personas poco resolutivas y con dificultades para
afrontar las situaciones problemáticas y tomar decisiones.

La baja puntuación obtenida en esta escala por la persona evaluada estaría señalando que a
veces le es difícil identificar el problema y, por tanto, analizar las posibles opciones para
resolverlo. Cuando esto sucede puede perder un poco la perspectiva e intentar defender
alternativas poco realistas o inadecuadas. La situación puede complicarse si intervienen otras
personas cuya actuación no es la esperada por la persona evaluada o si hay exigencias de
prontitud en la respuesta.

Empatía (Em)
Esta escala ofrece información sobre la capacidad de reconocer y comprender los
sentimientos y actitudes de los otros, así como las circunstancias que les afectan en un
momento determinado. Suelen aparecer puntuaciones bajas en personas con dificultades para
reconocer, comprender y aceptar las actitudes y sentimientos de los otros. Por el contrario,
las puntuaciones altas suelen estar asociadas a personas con facilidad para ponerse en el
lugar de los demás y comprender que actúen de forma diferente, respetando y sin emitir
juicios.

La persona evaluada ha obtenido una puntuación media en esta escala, lo que estaría
indicando que tiene un nivel normal de habilidad para comprender los pensamientos y
sentimientos de los demás y que puede ponerse en su lugar y responder a las reacciones
emocionales que surjan de manera similar a como lo hacen la mayoría de las personas.
Asimismo podría mantener buenas relaciones interpersonales aunque a veces le cueste
entender algunos comportamientos.

Equilibrio emocional (Ee)

Esta escala informa sobre la tendencia a controlar los estados de tensión asociados a las
experiencias emotivas y mantener el control sobre el propio comportamiento en aquellas
situaciones de conflicto o que provocan un alto grado de incomodidad. Puntuaciones altas
tienen que ver con personas que suelen ser equilibradas, tranquilas, calmadas y poco
aprensivas, mientras que en personas más volubles, ansiosas, irritables y aprensivas suelen
aparecer puntuaciones más bajas.

La persona evaluada ha obtenido una puntuación media en esta escala, lo que estaría
indicando que suele controlar apropiadamente sus emociones, de forma similar a la mayoría
de las personas. Asimismo, afirma que sus sentimientos y respuestas habituales a los desafíos
y responsabilidades cotidianas son las adecuadas. A veces puede tener oscilaciones en su
estado de ánimo pero dentro de la normalidad.

Independencia (In)

Esta escala evalúa la capacidad de prescindir de la ayuda o la protección de otras personas


para realizar las actividades habituales. Puntuaciones altas son características de personas
capaces de tomar sus propias decisiones, asumir sus responsabilidades y no necesitar la
aprobación de los demás para hacer lo que desean. Puntuaciones bajas suelen estar asociadas
a personas más tendentes a ser sumisas, a las que les cuesta tomar sus propias decisiones y
asumir responsabilidades y que necesitan la aprobación de los demás.

La baja puntuación obtenida en esta escala por la persona evaluada estaría indicando que
suele necesitar la aprobación de los demás para hacer algo en mayor medida que la mayoría
de las personas. Es probable que busque la ayuda de los demás para sentirse seguro y que
evite realizar algo si considera que puede llegar a molestar a alguien, incluso aunque sea algo
que considere adecuado e importante. Esto puede hacer que dude a la hora de tomar
decisiones o de realizar alguna acción, pudiendo sentirse en ocasiones insegura e insatisfecha
consigo misma.

Flexibilidad (Fl)
Esta escala analiza la capacidad de percibir y aceptar los distintos matices que puede
presentar cada situación así como adaptarse a aquellas circunstancias de cada situación y
momento concreto. Puntuaciones altas suelen describir a personas que suelen entender que
no hay una sola forma de hacer las cosas, que son capaces de rectificar sus actitudes y puntos
de vista y tienen facilidad para adaptarse a las circunstancias propias de cada momento. Por
otra parte, puntuaciones bajas suelen aparecer en personas que tienden a ser rígidas y a
rechazar aquello que se opone a su forma de pensar, que tienen dificultades para adaptarse a
las situaciones que no tienen bajo su control y a las que les cuesta asumir los cambios.

La puntuación obtenida por la persona evaluada en esta escala refleja que tiene un nivel de
flexibilidad similar a la mayoría de las personas. Puede cambiar de opinión si considera
acertados los puntos de vista de los demás y tiene cierta capacidad de adaptación a los
cambios e imprevistos.

Reflexividad (Rf)

La reflexividad hace referencia a la tendencia a hablar y actuar de forma meditada. Las


personas con mayor puntuación suelen actuar después de una reflexión previa, habitualmente
toman sus decisiones teniendo en cuenta las ventajas e inconvenientes y disponen de
habilidades de planificación. Aquéllas con menor puntuación tienden a ser precipitadas,
impacientes y poco reflexivas y a tomar decisiones rápidas sin tener en cuenta las
consecuencias.

De acuerdo a sus puntuaciones en esta escala, la persona evaluada muestra un nivel de


Reflexividad similar a la mayoría de las personas. Esto significa que, en general, es capaz de
mantener un cierto nivel de tranquilidad ante circunstancias adversas, aunque a veces puede
que se deje llevar por sus impulsos. Puede pensar en los pros y los contras de una decisión
antes de llegar a tomarla, así como en sus consecuencias, aunque a veces puede que llegue a
tomarla sin tener en cuenta todas las posibilidades. Asimismo, en algunas ocasiones puede
que realice determinadas conductas sin pararse a pensarlas y que le cueste controlar su
reacción ante las provocaciones, de forma similar a como lo hacen la mayoría de las
personas.

Sociabilidad

Esta escala está relacionada con la orientación hacia las personas, la facilidad con que se
establecen relaciones con los otros, la preferencia por la compañía de los demás y el gusto
por las actividades sociales. En concreto, las puntuaciones altas suelen vincularse a personas
orientadas hacia los demás, sociables y que prefieren la compañía de los otros; las
puntuaciones bajas tienen más que ver con personas que prefieren la soledad a las relaciones
con los demás y que pueden tener dificultades para relacionarse.

La baja puntuación obtenida por la persona evaluada en la escala Sociabilidad puede


manifestar que le cuesta comunicarse en sus relaciones sociales y puede tender a evitarlas en
cierto grado. En general, puede que se sienta algo incómoda en las interacciones sociales y no
tienda a participar en los actos sociales. Frecuentemente puede que le guste estar sola y
evadirse de interacciones sociales.

Tolerancia a la frustración (Tf)


Esta escala informa sobre la capacidad de aceptar y asimilar una situación en la que una
expectativa, un deseo, un proyecto o una ilusión no se cumplen. Las personas con mayor
puntuación suelen tener facilidad para aceptar y asimilar adecuadamente situaciones en las
que no se ven cumplidas sus expectativas, deseos, proyectos o ilusiones. Las personas con
menor puntuación suelen tener dificultades para aceptar y asimilar una situación en la que no
consiguen lo que pretenden.

La baja puntuación obtenida por la persona evaluada en la escala Tolerancia a la frustración


puede manifestar le afecten algo más que a la mayoría de las personas si sus planes se
modifican o si sus deseos no se vieran cumplidos y puede que le sea difícil modificar estas
emociones y mantener la calma en estas circunstancias. Es posible que pueda enojarse si no
lograra conseguir los objetivos que tuviera previstos y puede que a veces le cueste ajustar
adecuadamente sus expectativas a la realidad que le rodea.

Capacidad de establecer vínculos afectivos o de apego (Ag)

Esta escala está relacionada con la capacidad humana universal de formar vínculos afectivos,
lo que constituye un requisito para el desarrollo evolutivo adecuado y el establecimiento de
relaciones interpersonales adaptativas. Las personas con puntuaciones altas no suelen tener
miedo a la intimidad ni a ser abandonadas y confían en los sentimientos que los demás
puedan mostrar hacia ellos. Por otra parte, las personas con puntuaciones bajas pueden tener
miedo a ser abandonadas, no sintiéndose seguros de los sentimientos que los demás tienen y
necesitando recibir continuas muestras de afecto y mostrándose emocionalmente distantes.

La baja puntuación obtenida por la persona evaluada en esta escala puede manifestar que le
cueste más que a la mayoría de las personas establecer vínculos afectivos seguros. Parece
que pudiera tener algunas dificultades para intimar emocionalmente con otras personas y
confiar en las relaciones afectivas que establece su entorno hacia ella. Puede tener cierto
miedo a ser rechazada, abandonada o ignorada por parte de los demás. Puede que le sea
particularmente difícil afrontar las rupturas emocionales, costándole más que a la mayoría de
las personas sobreponerse a la separación de personas importantes y queridas. Puede sentirse
particularmente asustada o culpable por los errores que pueda cometer en sus relaciones
afectivas.

Capacidad de resolución del duelo (Dl)

Esta escala mide la capacidad para afrontar las distintas experiencias de pérdida que ocurren
a lo largo de la vida, las cuales deben ser elaboradas y asumidas de una manera adecuada.
Las personas con mayores puntuaciones suelen describirse como capaces de superar y asumir
las pérdidas que ocurren a lo largo de la vida, elaborando adecuadamente los sentimientos
negativos que van asociados; las personas con menores puntuaciones suelen afirmar de sí
mismas que les cuesta afrontar dichas pérdidas.

La puntuación media obtenida por la persona evaluada en esta escala puede manifestar que
su capacidad para superar y elaborar positivamente las perdidas afectivas en un tiempo
razonable es similar a la de la mayoría de las personas. Es probable que sepa sobreponerse
adecuadamente a los cambios que se le presenten y sepa asumirlos, de forma similar a otras
personas. En general, puede que disfrute de las cosas dentro de su vida cotidiana a pesar de
las pérdidas sufridas.

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