0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 254 vistas96 páginasLAS de BARRANCO-GregoriodeLaferrere
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Gregorio de Laferrére
Las de Barranco
La obra fue estrenada en 1908 en el Teatro Moderno, con enorme éxito. Su trama tematiza los
avatares de una familia que aparenta una condicion social que no posee. En palabras de David
Vilas: hay un “exterior al que se aspira, por consiguiente, el universo interior de la vergenza y
el secreto en el que se vive y padece”Acto primero
La escena representa un vestibulo guarangamente amueblado. Como detalles
de rigor: un gran cuadro con el retrato al éleo de un capitan del ejército y otro un
poco mas chico conteniendo condecoraciones militares: cordones, medalias,
etc. Sobre una mesa hay una gran caja de cartén y delante de ésta se encuentra
de pie dofia Marla examinando unas blusas que va sacando del interior de la
caja. A pocos pasos, en actitud de espera, un muchacho.
DONA MARIA. - (Concluyendo de examinar las blusas.) {Qué preciosura! ;Son
una monadal... (Mirando al muchacho.) Digale que muchas gracias, que se las
agradezco muchisimo. (Acentuando.) Y que Carmen le manda muchos
recuerdos... Digale asi. (Haciendo un gesto después que el muchacho saluda y
Se va por la derecha.) Son regularcitas, no mas... (Gritando.) ;Carmen!
(Volviendo al comentario.) Algun saldo que no le servia... (Gritando con mas
fuerza.) {Carmen!... (A Carmen, que aparece por la izquierda.) Mira, mira el
regalo que te manda Rocamora, el del registro: una blusa para vos y otra para
cada una de tus hermanas...
CARMEN. - (Frunciendo el cefio.) ,Blusas?
DONA MARIA. - (Sin apercibirse de! gesto de Carmen.) Si, aqui las tenés. No
son feas, sobre todo la tuya... mira. (Levanta en alto una blusa.)
CARMEN. - (Sin preocuparse de la blusa y con fastidio.) |No debla de
habérselas recibido!
DONA MARIA. - (Encarandose con ella.) {Che... che... chel... Estas loca?...
EQué querés decir?
CARMEN. - (Con afliccién.) Pero justed no sabe acaso, que Rocamora me
pretende?
DONA MARIA. - ;Vaya una novedad!... gy qué hay con eso?
CARMEN. - {Usted no sabe que le he dicho que no consentiré nunca en
casarme con él?DONA MARIA. - Si, y demasiado bueno es el pobre que todavia te hace regalos.
iRaz6n de mas para agradecérselos... me parece! 40 es que querés prohibirle
ahora que sea generoso si quiere serlo?... {Es lo Unico que faltabal
CARMEN. - (Con soberbia.) |Si, mama... ;que se guarde sus generosidades
porque yo no las necesito!
DONA MARIA. - ,Que no las necesitas?... (La mira un momento y después
desdefiosamente.) |No me hagas reir, infeliz! Pero, decime, qué es lo que te
has creido? gqué te imaginas que sos?... ¢No comprendés, acaso, que en
nuestra situacion necesitamos de todo el mundo? {Que es preciso vivir?... ;Que
los ciento cinuenta miserables pesos que nos da de pensién el gobiemo no
alcanzan para nada? ZA qué vienen esos aires, entonces? ,A quién vas a
engafiar con eso?
CARMEN. - (Con abatimiento.) ;Si yo no pretendo engafiar, mama!
DONA MARIA. - (Con irritacion.) |Explicate, explicate, entonces!... (Brusca
transicién, con sincera alarma.) \O quél... ¢te ha faltado acaso?
CARMEN. - (Con altaneria.) .Faltarme?
DONA MARIA. - (Con naturalidad.) 2Y entonces?
CARMEN. - (Con amargura.) |Pero si sabe que no lo puedo ver!... ;Si lo sabel..
iy precisamente por eso es que se empefia, como si quisiera someterme.
obligarme! (Con arranque.) |Eso es lo que no puedo soportar, mama!
DONA MARIA. - (Con indiferencia.) {Bah, no seas zonza!... Con recibirle los
regalos y ponerle buena cara, estas del otro lado... Nadie te pide otra cosa... una
sonrisa a tiempo iy se acabo!
CARMEN. - (Con angustia,) {Pero si precisamente es lo que no puedo! No lo
hago por él... ilo hago por mi! En cada uno de sus regalos veo el pago
anticipado de esa sonrisa que me pretende arrancar... y me subleva tanto, me
da tanta rabia y tal verglenza jque siento ganas de tirarle por la cara la
porqueria que me trae! (Con un gesto de rabia.) \Ah, la sola idea de que pueda
creerlol... (Cambiando bruscamente de tono y con desaliento.) {Pero ya sé,
mama, que usted no me entiendel....DONA MARIA. - (Con acento reconcentrado y mucha amargura.) Te equivocds..
te equivocas, jpretenciosa ridicula! ;Demasiado que te entiendo! Lo que tiene es
que tengo un poco mas de mundo que vos y conozco mejor la vida... Ya lo creo
que te entiendo! {Sos el retrato de tu pobre padre! (Mira al dleo del capitan.) \Asi
era él también y se le llenaba la boca con las mismas pavadas! (Ahuecando la
voz.) jEl capitan Barranco no se vendel... jel capitan Barranco no se humilla!
jEI capitan Barranco cumplir con su deber!... (Volviendo a la voz natural y con
acento despreciativo.) Y el capitan Barranco, entre miserias y privaciones,
terminé en un hospital... porque no habia en su casa recursos para atenderlo.
jEso es lo que sacé el capitan Barranco con sus delicadezas! (Exalténdose y
con acento duro.) Pero la viuda del capitan Barranco es otra cosa, jentendelo
bien! No vive de ilusiones... Sabe que tiene tres hijas que mantener, tres
zAnganas, ja cual mas inutill, que se lo pasan preocupadas de mofios y
composturas, mientras la pobre madre tiene que buscarse como Dios le ayude el
zoquete diario que han de llevarse a la boca para no morirse de hambre, |Por
eso también, la viuda del capitan Barranco sabe lo que tiene que hacer! (Con
tono imperativo y leno de amenaza.) Y ahora, lleve adentro esas blusas y
icuidado con que cuando venga Rocamora no le dé usted las gracias con toda
amabilidad!... (Carmen, en silencio, se dirige sumisamente hacia el sitio donde
se encuentra la caja de blusas y en ese momento golpean las manos hacia la
derecha.) Pero, jmiren cémo han puesto el suelo de papeles! (Empieza a
levantar papeles.) (Si no digo! |Estas haraganas no sirven para nada! (Gritando.)
iManuelal... (Aproximandose hacia la izquierda y en voz alta hacia el exterior.)
iManuelal...
Voz de MANUELA - (Desde ef interior.) Qué quiere?
DONA MARIA. - Veni para aca. (Sigue recogiendo papeles.) Veni a ver como
esta esto.
Voz de MANUELA - No puedo, me estoy haciendo los rulos...
DONA MARIA. - (Griténdole mientras sigue en la tarea de recoger papeles.) Yo
te voy a dar rulos, sinverguenzal |Deja no mas! (En otro tono leyendo la
inscripci6n de un trozo de papel que recoge de! suelo.) Se alquila... (Leyendo la
def otro papel.) {Mire, esto! Se alquila con h. jPara qué les habra servido la
escuela a estas inservibles! (Leyendo répidamente la inscripci6n de otro papel.)jOtral... pieza con z... (Como dudando,) Con z... con z... (Resolviendo el caso.)
iQué barbaridad! ;Parece mentiral... (Interrumpiendo bruscamente la tarea para
aproximarse de nuevo a la izquierda y gritando.) Decime, gle prendieron el cabo
de vela a San Antonio?
Voz de MANUELA - No sé, yo le dije a Pepa. (Gritando.) ;Pepa! jte llama
mama...
(Aparece por la derecha dofia Rosario saludando con a cabeza y precedida de
Carmen.)
CARMEN. - Mama, esta sefiora viene por la pieza desalquilada
DONA MARIA. - (Muy amable.) Pase adelante, sefiora, pase adelante. (Tira a un
lado una pelota de pape! que ha ido formando con los pedazos recogidos del
suelo.)
DONA ROSARIO. - Si, sefiora. Como vi papel en el balcén
Voz de MANUELA - (En e! interior.) \Pepal
DONA MARIA. - Si, si... tome usted asiento. (Le sefiala una silla.)
DONA ROSARIO. - (Senténdose.) Pero me dice esta sefiorita que la pieza es
muy chica...
DONA MARIA. - ¢Chica? {Qué ha de ser chica, sefiora! (Dirige una mirada
furibunda a Carmen.) Es una pieza muy decente... Ya la vera usted... (A
Carmen.) Anda, abrila, que enseguida vamos nosotras.
Voz de MANUELA - (Mientras Carmen vase por el foro.) Pepa, te digo que te
llama mama!
DONA MARIA. - (A dofia Rosario.) Pues ayer precisamente quedé desocupada
iOh!, estoy segura que le va a gustar mucho.
Voz de MANUELA - jBueno, a mi qué me importal... {Yo te digo lo que dice ella!
DONA MARIA. - (Después de dirigir una mirada de inquietud hacia la izquierda y
con cierta nerviosidad.) Durante mucho tiempo ha vivido la viuda de un coroneliComo ésta es una casa tan tranquilal... No tengo sino otro inquilino, un
estudiante de las provincias.
Voz de MANUELA - (Levantando el diapasén.) Mas zonza seras vos...
gentendés?
DONA MARIA. - (Apresuradamente y muy nerviosa,) Estudiante de medicina..
4Sabe? de medicina.
Voz de MANUELA - jLa idiota sos vos!... {Qué te has creido?
DONA MARIA. - (Con tono de reconvencién, en alta voz y mirando hacia la
izquierda.) Manuela!
Voz de PEPA. - (Mas lejana que fa de Manuela.) {A que no me lo repetis?
DONA MARIA. - (Levantando Ia voz.) |Nifias!.
Voz de PEPA. - (Con el mismo diapasén que la de Manuela.) \Guaranga!
Voz de MANUELA. - |Esttipida! (Se produce una griteria en la que las dos voces
se insultan.)
DONA MARIA. - (Sofocada.) Disctilpeme usted... (Dirigiéndose precipitadamente
hacia la izquierda.) jNifiasl... jnifias!
PEPA. (Apareciendo bruscamente por la izquierda y con la cara descompuesta.)
4Es cierto que usted me llama?... (Se detiene sorprendida al encontrarse con
dofia Rosario.)
DONA MARIA. - (Con voz contenida por /a ira.) Esta sefiora viene a alquilar la
pieza... (Sefiala a dofia Rosario.)
PEPA. (A dofia Rosario y tratando de sonreir.) Perdone, sefiora... jestabamos
jugando!
MANUELA. - (Apareciendo a su vez por la izquierda, muy sofocada y con fa
cabeza lena de papelitos.) {Mentiral, mama, ha sido ellal... (Se detiene
confusa.)
CARMEN. - (Apareciendo por el foro.) Ya esta abierta la pieza, pueden pasar.DONA MARIA. - (A dofia Rosario con voz apagada y seftalando a Manuela,
Pepa y Carmen.) Son mis tres hijas... (En otro tono.) ;Quiere que pasemos?...
(Le indica el foro.)
DONA ROSARIO. - - Vamos, sefiora. (Se dirigen ambas hacia el foro, y
Manuela, Pepa y Carmen las miran salir en silencio. Antes de desaparecer dofia
Maria, y sin que dofia Rosario se aperciba, hace seftas de amenaza a Manuela
y Pepa.)
PEPA. (A Manuela.) Ahi tenés lo que has sacado... ves?
MANUELA. - (Encogiéndose de hombros.) jOh!... zy acaso tengo yo la culpa?...
4por qué no viniste cuando te lamé?
CARMEN. - {Qué ¢ Qué ha sucedido?
PEPA. - Esta guaranga que se puso a gritar, haciendo un escandalo que ha oido
esa vieja,
CARMEN.- (Con tristeza.) {Ustedes siempre lo mismol... (Mientras se adelanta
unos pasos hacia la derecha.) Cuando acabaran estas cosas?
PEPA. - (Con acritud.) jAdids! Ya salié la otral... (Avanzando hacia Carmen y
con visible irritacion.) Pero, decime, zqué es lo que te has figurado?.
iCualquiera diria que te creés mejor que las demas! (Carmen, sin responder,
hace un movimiento de hombros.)
MANUELA. - (A Pepa, tomandola de! brazo.) \Dejala, mujer!... isi es una
romantica!
PEPA. - (Resistiéndose y con aire provocativo.) No... es que ya estoy hasta
aqui... (Se pasa un dedo por la frente.) ...de las pavadas de ésta!
MANUELA. - (Tironedndola de! brazo.) Bueno... dejala, no hay que hacerle caso.
PEPA. - (Sin cejar y con acento despreciativo.) {Qué se habré creido esta
infeliz?... (Mira a Carmen de arriba abajo.)
MANUELA. - (Soltando bruscamente el brazo de Pepa y separandose de ella
unos pasos para examinarte los botines que lleva puestos.) Che... che... che!£Y esos botines?
PEPA. - (Encarandose con Manuela.) {Qué te importa?
MANUELA. - {Cémo, qué me importa?.... {Ya te he dicho que no quiero que te
pongas mis botines!
PEPA. - (Dirigiéndose a salir por la izquierda.) (Oh... no seas zonzal
MANUELA. - (Exasperada y siguiéndola.) {Es que te los vas a sacar!
PEPA. - (Dandose vuelta antes de salir y con mucha irritacién.) Mira, geh?... ino
me vengs con cuestiones! (Vase.)
MANUELA. - (Saliendo detrés de Pepa.) ;Te digo que me des los botines!...
jdame los botines! (Siguen las voces hasta perderse.)
(Morales ha aparecido un momento antes por el foro y deteniéndose en la
puerta ha oido las tltimas palabras de la escena anterior.)
MORALES. - (Riendo.) \Lo de siempre!... (Se adelanta.)
CARMEN. - (Sonriendo.) {Qué quiere usted!... |No pueden vivir sin pelear! (En
otro tono,) za se va al hospital?
MORALES. - (Mirando al reloj.) Si, a las tres tengo clase. (Transicién.) ¢Quién
es esa sefiora que esta en el fondo con su mama?
CARMEN. - (Sonriendo.) Una futura vecina suya
MORALES. - (Con cémica sorpresa,) 2Viene a alquilar la otra pieza?
CARMEN. - Asi parece.
MORALES. - (Riendo,) |Pues la felicito! (Ambos rien. Transicién.) ¥ jqué
milagrol... ¢No ha venido nadie?
CARMEN. - Nadie... por qué?
MORALES. - (Con intencién.) Como al Rocamora ese lo veo con tanta
frecuencial...CARMEN. - (Haciendo un gesto de indiferencia.) jAh!... (Deja de reir.)
MORALES. - Y anteanoche habia otro nuevo... Me dijeron que se llama
Barroso... 4no?
CARMEN. - Si, es un dentista de aqui de la esquina.
MORALES. - (Con acento reconcentrado y después de mirarla un instante en
silencio.) jAh! {Carmen... {Carmen... (Se ade/anta hacia ella.)
CARMEN. - (Vivamente.) ;Por favor, Moralesl... no empecemos. Ya sabe lo
convenido. Si hemos de ser amigos... (Con amargura.) iNo me mortifique usted
tambien.
MORALES. - (Apresuradamente y con pena.) Si... si... me callo... (En otro tono y
sacando def bolsillo un sobre del que toma un papelito.) Aqui le he traido el
palco... no encontré bajo, pero es adelante. (Le extiende e/ billete.)
CARMEN. - (Con sorpresa y sin tomar el billete.) {Palco?... ;qué palco?
MORALES. - Pero, el que me pidiéd su mama en nombre suyo..
CARMEN. - (Frunciendo el ceffo.) Yo no he pedido nada, Morales
MORALES. - (Sorprendido.) jPero si me dijo la sefiora que usted deseaba ir al
teatro, y que queria que yo le consiguiera una localidad!
CARMEN. - (Con dureza.) Es mentira, Morales.
MORALES. - ¢Mentira?
CARMEN.- (Con irrtacién.) (Sil, mentira, jla eterna mentira que ya me tiene
enferma! Son cosas de mi madre... Yo no le he pedido a usted nada. jLi¢vese
ese palco!
MORALES. - (Sorprendido.) Bueno, Carmen, bueno... ino es para tanto! Ademas
tenga en cuenta que yo.
CARMEN. - (interrumpiéndolo y reaccionando.) \Discilpeme!... (En tono de
suplica,) Pero... iyo se lo ruego!... jentiéndame usted bien!... No quiero que me
traiga usted nunca nada! (Levantando Ja voz.) Y aunque se lo digan... Zoye?...jaunque se lo digan, no lo crea! (Exalténdose.) {Porque si mi madre y mis
hermanas.... (Deteniéndose y con desaliento.) Pero... (Haciendo un gesto de
abatimiento y resignaci6n.) (Al fin es mi madre y son mis hermanas!... (Con voz
apagada.) No hablemos mas, Morales
MORALES. - (Con gravedad y miréndola fijamente.) Si, Carmen, si, |o
comprendo..
CARMEN. - (Exalténdose de nuevo.) |Que hagan |o que quieran!... Pero por lo
menos que me dejen a mil... ;que no me mezclen a mi! (Con desesperacién.)
iYo no quierol... jyo no puedo!
MORALES. - Calmese. No me perdono haberle causado esta contrariedad.
CARMEN. - (Exaltada.) |Es que es de todos los diasl... A cada ratol... justed lo
sabel... jes con todos los que vienen a esta casa! jY siempre soy yo el precio!
jsiempre!... jAh!... Si supieran el efecto que me hacen estas cosas!... ;Si
supieran cémo me duelen!... ;cOmo me lastiman!... jtodo lo que sufrol... (Doria
Maria y dofta Rosario aparecen por el foro discutiendo.)
DONA ROSARIO. - Imposible, sefiora, imposible... {Para qué?
DONA MARIA. - (Agriamente.) ;Pues no sé dénde va a encontrar mejor, ni mas
baratal
DONA ROSARIO. - Eso es cuestién mia, sefiora. Adids. (Se dirige hacia la
derecha, haciendo un saludo con fa cabeza a Carmen y a Morales.)
DONA MARIA. - (Griténdole rabiosa.) jAlquile la plaza Victoria, y asi tendra
jardin!
DONA ROSARIO. - (Dandose vuelta antes de salir.) 'Y usted a su pieza pongale
unos palitos y le resultara pajarera... (Desaparece por la derecha.)
DONA MARIA. - (Avanzando rabiosa, a gritos.) |Con usted adentro como
lechuza! (Después de asomarse hacia ef exterior.) \Miren la facha! (A Carmen
con irritacién.) Enseguida das vuelta a San Antonio del lado de la pared. ;Bonitos
inquilinos los que trae!...
CARMEN. - (Observando.) Pero, mama...DONA MARIA. - (Encarandose con ella y remedandole la voz.) Mama... mama...
(Volviendo a su voz natural y rabiosa.) Ahi tenés lo que sacas... ,ves?... {Por
qué le dijiste que la pieza era chica?
CARMEN. - jPero si de todos modos iba a verla! ... ,0 usted cree que no la
alquila por lo que yo le dije?
DONA MARIA. - (Rabiosa.) {Pero qué necesidad tenias de decirselo?
CARMEN. - (Sonriendo.) £¥ para qué mentir, mama?
DONA MARIA. - (Exasperada_) jIdiotal... jni siquiera servis para esol... (Dejando
a Carmen y encarandose con Morales.) Y usted, por supuesto, se olvid6 de mi
encargo?... ;Cuéndo no!
MORALES. - (Sonriendo.) No, sefiora, aqui lo tengo. (Saca de! boisillo del
chaleco el boleto de! palco.) Pero... (Mirando a Carmen.) Carmen no lo quiere.
DONA MARIA. - (Dirigiendo una mirada furibunda a Carmen.) {Que no lo
quiere?... (Aproximandose bruscamente a Morales.) |Traiga para aca, hombrel.
(Le saca el boleto de las manos.) |Si se esta muriendo de ganas! ... (Mira
indignada a Carmen.) \Es de puro remilgada que es! |Usted no la conoce!
CARMEN. - (Con arranque.) No diga eso, mama, porque yo
DONA MARIA. - (Con furia e interrumpiéndola.) \Usted... usted... se calla la
boca! (Mira fjamente a Carmen que, intimidada, guarda silencio y baja los ojos.
Después de convencerse de que Carmen la obedece, dirigiéndose a Morales y
en tono desdefioso.) Desde anoche no hace més que hablar del palco...
(Mirando a Carmen con desprecio.) ;Y quién la ve después!... (Gravemente a
Morales y mientras guarda en el bolsilfo el billete de! palco.) Muchas gracias,
Morales.
MORALES. - (Mirando el reloj.) Me voy. (Afectuosamente al pasar por delante
de Carmen mientras se dirige a salir por la derecha.) Hasta luego, Carmen.
CARMEN. - Hasta luego, Morales.
DONA MARIA. - (Griténdole a Morales antes de que saiga.) {Va para el
hospital?MORALES. - (Deteniéndose.) Si, sefiora.
DONA MARIA. - (Amablemente.) Entonces... si llega a ir la mujer de las
empanadas... ja ver si se trae unas empanaditas, pues!
MORALES. - (Sonriendo,) ;Cémo no! (Desaparece lor la derecha.)
DONA MARIA. - (Duramente a Carmen, después de quedar solas.) {Con que ya
le habias dicho que no?... (Desdefiosa,) jAn! jinfeliz! (Secamente.) Llevate esas
blusas para adentro y mostraselas a tus hermanas. (Carmen en silencio se
acerca a tomar las cajas de las blusas.)
(Manuela entra corriendo por fa izquierda y sale en igual forma por la derecha.)
MANUELA. - (A/ pasar.) jjAhi esta!!
DONA MARIA. - (Mirandola salir.) ;Oh!... yy ésta?
CARMEN. - (Mientras se dirige a salir por la izquierda con la caja de las blusas.)
Debe ser el rubio flaco, a quien habré visto desde el balcon.
DONA MARIA. - ¢ Qué rubio flaco?
CARMEN. - (Deteniéndose un momento.) Ese que se para siempre en la
esquina, y que desde hace unas cuantas tardes habia desaparecido. (Con
firmeza.) Usted debia prohibirles eso... jes un escandalo! (Vase por la
izquierda.)
DONA MARIA. - (Con fastidio.) (Ah! ... jes el de los pantalones cortos! (Mientras
empieza de nuevo a recoger papeles del suelo.) Mire que perder el tiempo con
semejantes tipos!... (Con pena.) Y que todos los de Manuela sean iguales... jqué
desgracia de muchacha!
MANUELA. - (Entrando por la derecha y riendo con fuerza.) {Qué casualidad! El
flaco que tiraba la carta ala escalera... (Muestra una carta que trae en la mano.)
iY Morales que bajabal... |No tuvo mas remedio que alcanzarmela!
DONA MARIA. - (Muy seria.) {Hum!... iya no me esta gustando mucho el flaco.
esel... {Qué es lo que quiere? Si s6lo lo hacés por entretenerte, nada tengo que
decir; pero que no se vaya acercando demasiado... jyo no quiero atorrantes enmi casa!
MANUELA. - (Riendo.) No, mama... jsi ni piensa en venir!
DONA MARIA. - (Dignamente.) Y cuidadito con contestarle las cartas... eh?
MANUELA. - (Escandalizada y en tono de reproche.) Pero, mama, por Dios!..
4Cémo se le ocurre que le voy a escribir? (Con naturalidad.) Le contesto por
sefias desde el balcén.
DONA MARIA. - (Natural,) Y eso mismo, que no sea cuando pase mucha gente
(Oyendo golpear las manos hacia la derecha.) A ver, a ver, ahi golpean las
manos... debe ser un inquilino. (Mientras Manuela vase por la derecha.)
iSegurol... {Si ya se sabe! jcastigandolo San Antonio no fallal (Se asoma por ef
foro la cocinera con una cacerola en la mano.)
COCINERA. - Sefiora, no hay..
DONA MARIA. - (Interrumpiéndola indignada.) Mandese mudar, jatrevidal
4Quién le pregunta si hay 0 no hay? {A la cocina! (La cocinera desaparece.)
MANUELA. - (Entrando por la derecha con un ramo de flores en la mano.) Es un
ramo que manda el dentista para Carmen
DONA MARIA. - {Qué dentista?
MANUELA. - Barroso, el de la esquina... (Doria Maria la mira como si no
comprendiese.) {Ese tiingo que se lo pasa en la azotea mirando con anteojo!
DONA MARIA. - jAh!... (Con fastidio.) |Si sera zonzol... jmire que venirse tan
luego con ramos!... Si fuera algo que sirviera. (Imperativa.) A ver, traé para aca
(Toma el ramo, lo examina y después de una pausa, bruscamente.) Decile ala
cocinera que se lo lleve a la mujer del boticario y le diga de mi parte que los
cumpla muy felices.
MANUELA. - (Sorprendida y tomando el ramo.) jAh!... ges el santo?... ZY usted
como lo sabe?
DONA MARIA. - Qué sé yo si es 0 no es! pero, aparentando creerlo tendré que
quedar agradecida, y puede que mande algo... (Manuela, con el ramo salecorriendo por el foro. Entra Pepa, furiosa por la izquierda, trayendo una blusa en
la mano.)
PEPA. - (Con voz temblorosa por la rabia.) :¥ por qué han de elegirme la mas
fea para mi?... (Agita la blusa con furor.)
DONA MARIA. - jChe... che... che! ... ;Dejate de historias! Eso se lo decis a
Rocamora, si querés. Cada una traia el nombre escrito.
MANUELA. - (Que ha entrado por el foro aproximandose a Pepa y examinando
la blusa.) {Qué es esto?... gqué es?
PEPA. - (Estrujando 1a blusa.) \Pero si es horrible!... jjhorrible!!... (Entra la
cocinera por el foro con el ramo en /a mano y sale por la derecha.)
DONA MARIA. - (A Manuela.) Ani hay otra para vos.
MANUELA. - (Encantada.) {Para mi?... jpara mi también! ... (Sale corriendo por
la izquierda.)
DONA MARIA. - (A Pepa.) ¢ Qué estas haciendo’... jla vas a romper! (Le quita
Ja blusa de las manos.)
PEPA. - (Exasperada.) {Que se rompal... |qué me importal... (Golpeando rabiosa
el suelo con el pie.) {Me las va a pagar!... ;Oh!... ime las va a pagar!
(Se oye golpear las manos a la derecha.)
DONA MARIA. - (Con autoridad,) ;Bueno... bueno... basta! ;Ve quién golpea las
manos... A ver, pronto!
PEPA. - (Siempre enfurecida y beséndose los dedos en cruz mientras se dirige
hacia la derecha.) |Por éstas que me las va a pagar! (Deteniéndose antes de
salir y con acritud,) jAh!... y déjese de viejas... eh? jLa pieza hay que alquilaria
a algun mozo bien! (Vase por la derecha.)
MANUELA. - (Apareciendo muy risuefia por la izquierda, con la blusa puesta y a
tiempo de oir las tiltimas palabras de Pepa.) {Un inquilino?
DONA MARIA. - Debe ser.MANUELA. - (Mostrando la blusa que trae puesta.) {Qué tal me queda?... (Se
contonea,)
DONA MARIA. - A ver, acercate. (Después de examinarle un instante la blusa,
tocéndosela en distintas partes.) Aqui podrias ponerle un...
PEPA. - (Entrando bruscamente por la derecha para salir en igual forma por el
foro.) Vienen a cobrar el alquiler. (Desaparece.)
MANUELA. - (Siguiéndola apresuradamente.) {Lindo inquilino!
DONA MARIA. - (Enfurecida.) (Manuela! (Manuela se detiene.) Lo encerras a
San Antonio... ya sabés déndel... (Encrespandose y al publico mientras
Manuela desaparece por el foro.) ;Yo le voy a ensefiar a hacer milagros aunque
no quieral... (Asoméndose por la derecha.) iAdelante!
(Aparece Castro por la derecha con una valija en la mano.)
DONA MARIA. - (Con mucha amabilidad.) Entre... Entre... ¢c6mo le va?
CASTRO. - . - (Secamente.) Aqui traigo los recibos. (Abre /a valija y va a sacar
algo de ella.)
DONA MARIA. - (Sonriendo con mucha amabilidad.) \Ah!... {los recibos?
Bueno... mire... ni los saque. De todos modos, hasta la semana que viene no se
los voy a poder pagar... (Seffalandole una silla.) Siéntese.
CASTRO. - (Secamente y quedéndose de pie.) Muchas gracias... Pero le
Prevengo que no voy a poder esperar mas. Hace un mes que he recibido orden
de demandarla..
DONA MARIA. - (Insinuante.) {Bahl... si es cuestion de unos dias!... Le prometo
que para la semana que viene sin falta...
CASTRO. - (Meneando la cabeza.) Siempre me dice usted lo mismo! Se van a
juntar tres recibos y es para mi una gran responsabilidad
DONA MARIA. - (Con ef mismo tono de antes.) {Pero hombrel... {Quien ha
esperado lo mas, espera lo menos!CASTRO. - Nol... lo siento mucho; pero hoy mismo iniciaré la demanda. (Hace
ademén de retirarse.)
DONA MARIA.- (Alarmada,) No hard usted eso! jNo puede ser!... ;Seria una
mala accién de su partel... (Gritando.) {Carmen!... Carmen!
CASTRO. - (Menos resuelto.) {Sino tengo otro remedio!
DONA MARIA. - (Con conviccién.) jNo!... ;qué esperanza! |Eso no lo hace un
amigo como usted... (Gritando mas fuerte.) Carmen!
CARMEN.- (Apareciendo por la izquierda.) Qué hay?
DONA MARIA. - (Sonriendo.) Mira, mira quién esta aqui... (Sefiala a Castro
CARMEN. - (Sin entusiasmo.) \Ah!... {Como le va?
CASTRO. - . - (Adelantandose a darle la mano y con amabilidad.) Muy bien,
sefiorita... gy usted?
DONA MARIA. - (Con aire socarrén.) , Qué te parece? .. Este sefior quiere
echarnos ala calle... |Asi son los amigos! (Carmen permanece impasible.)
CASTRO. - (Confuso,) {Sefiora... yo no hago sino lo que me mandan!
DONA MARIA. - (Intencionada.) {Callese, hombre! jsi al fin no se trata sino de
unos cuantos dias!... jde puro malo no més!... (Con soma.) Pero, siéntese!
jSupongo que no pretenderé crecer!... (Déndose vuelta hacia Carmen y en tono
amenazador, mientras Castro se vuelve para tomar una sila.) {O le ponés otra
cara o me las pagés despues! (Castro se sienta y dofia Marla y Carmen hacen
lo mismo.)
CASTRO. - (Duleificado.) Si por mi fuera seria otra cosa, pero...
DONA MARIA. - (A Carmen, muy insinuante. Pero... decile... decile a este
hombre para que se convenza. Nada mas que una semana...; me parece que no
es una cosa del otro mundo... (Dirigiendo una mirada amenazadora a Carmen y
marcando las palabras al ver que ésta no dice nada.) Con ese dinero que vamos
a recibir, todo quedara arreglado.CARMEN. - (Con tono un tanto vacilante.) {No podria usted esperamos una
semana?
CASTRO. - (Indeciso.) ,Una semana?..
CARMEN. - Si
CASTRO. - Si fuera algo seguro...
DONA MARIA. - (Vivamente.) Pero, iya lo creol... (A Carmen, con calor.)
iDecile... decile... vos sabés muy bien!...
CARMEN. - (Con voz apagada que quiere ser firme.) Si, sefior... es seguro.
CASTRO. - (Decidiéndose.) Bien... esperaré...
DONA MARIA. - (Triunfante.) {Ya decia yol... ino podia ser de otro modol... (En
tono de amable reproche a Castro) |Las ocurrencias suyas!... iparece mentiral
CASTRO. - (Defendiéndose.) Pero, sefiora... es que.
DONA MARIA. - (Interrumpiéndole.) Bueno, hombre, bueno... no hablemos mas.
Esto ya esta arreglado y hasta olvidado.
CASTRO. - (Con alarma.) ,Cémo olvidado?.
DONA MARIA. - (Con precipitacién.) Bueno, arreglado. .. Lo mismo es. ¢Quiere
tomar un mate?
(Entra la cocinera por la derecha y sale por el foro.)
CASTRO. - No, muchas gracias, no tomo mate.
DONA MARIA. - Pues otra cosa no puedo ofrecerie... jEsta es casa de pobres!
(A Carmen, indicandole la corbata de Castro.) Mira, Carmen, qué bonita
corbata... jcomo la que vos querias!
CASTRO. - (Sorprendido y tocandose la corbata.) gEsta?
DONA MARIA. - Es preciosa! .. Carmen esta desde hace tiempo deseando una
corbata asi, y no puede encontrarla en ninguna parte. {Mire que ha andado esta
muchacha!CASTRO. - (Sonriendo.) Pues es muy facil... (A Carmen.) Si usted quiere se la
enviaré, es nueva.
CARMEN. - (Vivamente.) No, sefior, no
DONA MARIA. - (Intencionada.) Bahl... ¢¥ por qué no, zonza?... {Qué puede
importarle a él una corbata? Si fuera algo de valor... (A Castro.) No le haga caso
y mandesela
CARMEN. - (Poniéndose bruscamente de violencia.) iY yo le repito que no me
mande nada! (Vase por la izquierda y haciendo un gesto de desesperacién.)
CASTRO. - (Sorprendido y poniéndose de pie.) ;Pero sefiorita Carmen... (Hace
ademén de seguirla,)
DONA MARIA. - (Con naturalidad.) {Deje, hombre, no vale la pena! ¢Se va a
preocupar ahora por semejante pavada?... Con mandarsela no mas.
CASTRO. - (Confuso y sin saber qué hacer.) Es que no quisiera que... (Mira a la
izquierda.)
(Aparece por el foro Manuela, que viene corriendo.)
MANUELA. - (Sorprendida al encontrar todavia a Castro.) jAnl... (Se queda
cortada.)
DONA MARIA. - (Sonriendo.) Aqui tiene otra de mis hijas.
CASTRO. - (Distraidamente,) Si... sI... la conozco. (Dirige una Ultima ojeada a la
izquierda.) Bueno, sefiora, hasta la semana que viene, entonces... (Le da la
mano.)
DONA MARIA. - Adiés...
CASTRO. - (Suplicante.) Y que no sea como siempre... eh?
DONA MARIA. - (Con aplomo.) Vaya tranquilo.
CASTRO. - (Dandole fa mano a Manuela.) Adiés, sefiorita. (Se dirige hacia e!
foro.)MANUELA. - Que le vaya bien. (Le saca /a lengua, mientras Castro desaparece
por la derecha.)
DONA MARIA. - (Acompariando a Castro y gritando hacia el exterior.) ;Que le
vaya bien... ;que le vaya bien! (A Manuela con naturalidad.) Ya podés sacar a
San Antonio. jNo te decial... Si es hijo del rigor. (Se rie.)
MANUELA. - (Vivamente.) No, déjelo otro ratito... Yo también le he pedido una
cosa.
DONA MARIA. - (Muy seria.) No, che, no hay que abusar. Sacalo no més...
MANUELA. - (Pesarosa.) |Qué lastima!
DONA MARIA. - ¢Dénde anda Pepa?
MANUELA. - (Vivamente) . |Ah!, eso venia a avisarle. |Es una bruta!... me ha
tirado con una maceta... jmire! ... (Le muestra e! hombro, donde tiene restos de
tierra.)
DONA MARIA. - (Con ansiedad.) zY la ha roto?
MANUELA. - No, si era uno de los Carritos de lata... (Con hipocres/a.) |Fijese
que porque le dije que le pidiera a San Antonio un noviol... |Qué barbaral... (Se
limpia el hombro.)
DONA MARIA. - Y gpara qué le hablas de novios? Ya sabés que la pobre se
exaspera
MANUELA. - (Con hipocresia,) La verdad... geh? Mire que no haber tenido
nunca a nadie que le diga nada... ;parece mentira! (Se rie con malicia,)
DONA MARIA. - (Con desdén.) Si, ;por bonitos que son los tuyos!... Como para
hablar!
(Aparece Petrona por la derecha.)
PETRONA. - Buenas tardes, tia
DONA MARIA. - (Con fastidio,) Che... ya estas aqui? |Vos parece que no tenés
nada que hacer en tu casal..PETRONA. - (Sonriendo,) Me mandé mamé a comprar unas cosas, y aproveché
para venirme un ratito. (Se acerca a Manuela y la toma carifiosamente de!
brazo.)
DONA MARIA. - (Con fastidio.) Ya sé qué ratito es ése!... Para pasartelo en el
balcén haciéndole gracias a los que pasan!
PETRONA. - (Con tristeza.) Como en casa no hay balcén, es tan dificil
encontrar quien se fije en una!
MANUELA. - (Convencida.) {Ya lo creol... jel balcén es una gran cosa!
DONA MARIA. - Bueno, cuidado con lo que hacen...
PETRONA. - (Riendo.) Pierda culdado, tia. (A Manuela, alegremente.) Vamos.
(Petrona y Manuela tomadas de la cintura van a dirigirse hacia la izquierda,
cuando Manuela se detiene de pronto.)
MANUELA. - (A doffa Marfa.) jAhl... mire que Pepa se quedé en el cuarto de
Morales registrandole los bates.
DONA MARIA. - (Con indiferencia.) |Bah!... para lo que tendra que esconder!
MANUELA. - (Afligida.) Es que después puede creese Morales que esta vez he
sido yo también... {El otro dia se puso furioso!
DONA MARIA. - (Despreocupada.) Si, por no sé qué historia de retratos y de
cartas... Ya me dijo.
MANUELA. - (Riendo.) Son cartas de la madre. jsi viera qué risal... jno sabe casi
escribir! (Va a salir por la izquierda con Petrona.)
(Aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar, mostrando un tarro grande de
vidrio que trae en las manos.)
PEPA. - |Qué hombre cochinol... |Miren lo que tiene dentro del baul!
MANUELA. - (Deteniéndose para avanzar después hacia Pepa.) Qué es,
che?... qué es? (Examina el tarro de cerca.)
PETRONA. - (A Manuela, al verla dirigirse hacia Pepa.) Te espero en el balc6én.(Desaparece por la izquierda.)
PEPA. - (A Manuela.) Yo no sé, parece una oreja....
MANUELA. - (Riendo y muy gozosa.) Si, es una oreja. Venga, mama... ivenga,
vea qué raro! ... (A Pepa, con sobresalto.) Cuidado... ino lo movas!
DONA MARIA. - (Acercéndose.) ¢ Oreja de qué?
PEPA. - |Qué,sé yol... tiene una cosa asf como dedos... mire... (Las tres juntas
examinan ef contenido del tarro.)
DONA MARIA. - (Con enojo, enseguida del examen.) |Enseguida tiren eso! |Es
lo que falta! que nos venga a traer las pestes del hospitall... (/mperiosa.)
iLiévenselo al fondo!
PEPA. - (Alarmada,) |Pero si se lo he sacado del batil!
DONA MARIA. - {Qué importa!... jen mi casa no se tienen esas cosas!
PEPA. - (Afligida.) |Es que estaba con llave... lo he abierto con una mia!
DONA MARIA. - (Exasperada.) ;Aunque sea con la de San Pedro! jQuién le
manda traer porquerias aqui!... {Ligero! |Al fondo con esol... (Hace un ademan
enérgico. Pepa y Manuela se dirigen hacia el foro sosteniendo entre ambas el
tarro, que no se cansan de examinar.)
PEPA. - (Empujando con el codo a Manuela.) Dejalo... ilo vas a volteart...
(Desaparece por el foro discutiendo.)
PETRONA. - (Asomando la cabeza por la izquierda y con mucho interés.) 2Y
Manuela?
DONA MARIA. - Fue para el fondo.
PETRONA. - (Pesarosa.) |Carambal... (Desaparece bruscamente.) (Golpean las
‘manos hacia la derecha y dofia Maria encaminéndose hacia el sitio, asoma la
cabeza al exterior.)
DONA MARIA. - Adelante.(Aparece Linares por la derecha.)
LINARES. - He visto que se alquila aqui una pieza.
DONA MARIA. - (Con volubilidad.) Si, sefior, si... una lindisima pieza... Acaba de
dejarla la viuda de un coronel y estoy segura que.
LINARES.- (Interrumpiéndola.) {Puede verse?
DONA MARIA. - (Muy amable.) {Como no ha de poder versel... iya lo creo!..
pero siéntese. (Linares no se da por aludido.) Todos los que la han ocupado
hasta ahora
LINARES. - (Interrumpiéndola y con cierta sequedad.) Desearia verla.
DONA MARIA. - (Que al invitarle a sentarse a su vez lo ha hecho y que se pone
de pie al apercibirse de que Linares no lo hace. Con seguridad.) Bueno, hombre,
bueno... (Llamando en voz alta.) Carmen... (A Linares con despecho.)
Siéntese un momento.
LINARES. - Gracias, estoy bien. (Se queda de pie.)
DONA MARIA. - (Con fastidio.) Bueno... jno se siente entonces! (Acercéndose
hacia la izquierda.) {Carmen!... (Después de un momento, a gritos y
acercandose mas a la izquierda.) \Carmen!... (A Carmen que aparece por la
izquierda.) Acompafia al sefior a ver la pieza.
CARMEN. - (A Linares.) Por aqui, sefior... (Seftala hacia el foro.)
(Linares se adelanta hacia el foro y antes de salir se detiene.)
LINARES. - (A Carmen.) Pase usted... (Linares la sigue dandose vuelta para
mirar con curiosidad a dofia Maria, que a su vez lo sigue mirando y se asoma al
foro después de verlo desaparecer.)
DONA MARIA. - (Volviéndose al publico.) {De dénde habra salido ese erizo?...
(Transicién.) (Hum! me parece que ahora aunque le guste, no se la alquilo!...
iiYo soy asi!
(Aparece Pepa por el foro dando vuelta la cabeza, como si siguiera con lamirada a los personajes que acaban de salir.)
PEPA. - (A doria Maria.) {Es algun inquilino?
DONA MARIA. - Un inquilino
PEPA. - (Con acritud,) jEs claro... iy ya lo mand6 con Carmen! gPor qué no me
avis6 a mi?... (Ante un movimiento de hombros de dofia Marfa.) ;Aunque haga
asi! jes a verdad! |Aqui parece que no existiera sino Carmen!
DONA MARIA. - (Con fastidio.) No digas zonceras, mujer!
PEPA. - (Con amargo despecho,) \Todo el mundo con Carmen... ;Cualquiera
diria que lo que no sea Carmen no sirve para nada!
DORA MARIA. - (Impaciente.) |Pero, decime, estupida!, gacaso tengo yo la
culpa de que nadie se haya ocupado nunca de vos?... {Qué querés que yo le
haga?
PEPA. - (Con rabia.) 4Y cémo se han de ocupar si usted no hace mas que
meterles a Carmen por los ojos?... Usted tiene la culpa!
DONA MARIA. - (Con soma.) jAh, sil... no ves que es por esol... jpavotal...
PEPA, - {Claro que es por eso! (Con imritacién.) ,Y por qué ha de ser
entonces?... 0 usted también cree que Carmen es mejor que nosotras?
DONA MARIA. - (Impaciente.) {Callate... callate... no me hagas hablar!
PEPA. - (Exasperada.) (Hable... jqué me importa! (Amenazadora.) {EI dia
menos pensado yo sé lo que va a suceder!
DONA MARIA. - (Perdiendo la paciencia y con imperio.) ;Te digo que basta!
geh?... (La mira con fijeza.) {Ohl... (Pepa, intimidada, guarda silencio, estryjando
nerviosamente una punta de la bata que tiene puesta. Entra Manuela corriendo
por el foro y se dispone a salir en igual forma por la izquierda.)
MANUELA. - (Al pasar.) {Me habla olvidado del rubio flaco!
DONA MARIA. - (Gritandole.) Chel... (Manuela se vuelve después de haber
salido.) Y gel inquilino?MANUELA. - Ahi venia... (Con mucha ironia a Pepa.) {Puede ser, Pepa, que lo
mande San Antoniol... (Lanza una carcajada y desaparece.)
PEPA. - (Enfurecida queriendo precipitarse detras de ella.) jSinvergtienzal... iyo
te voy a dar!...
DONA MARIA. - (Tomandola bruscamente de un brazo.) \Sosegate! (Aparecen
por el foro Carmen y Linares.)
LINARES. - Sefiora, he visto la pieza y me conviene.
DONA MARIA. - (Con soma.) Ah, si?... 4con que le gusta, entonces?
LINARES. - Si, sefiora, desde este momento corre por mi cuenta.
DONA MARIA. - (Dandose importancia.) Bueno... bueno... pero ahora soy yo la
que necesita ciertos informes... algunos antecedentes respecto a su persona
Necesito saber qué es usted... necesito.
LINARES. - (Metiendo la mano en el boisillo e interrumpiéndola.) Voy a darie a
usted una sefia y volveré mariana. (Le extiende un billete.)
DONA MARIA. - (Encantada y tomando el billete.) jAn|... perfectamente....
perfectamente. (Mientras guarda el billete.) ; Quiere usted un recibito?
LINARES. - No hay necesidad. (Saludando.) Hasta mafiana. (Hace ademan de
irse.)
PEPA. - (A dofia Maria, rapidamente.) Preguntele siquiera cémo se llama
DONA MARIA. - (A Linares muy amablemente.) ¢Su nombre?... :Quiere
decirnos su nombre?
LINARES. - (Deteniéndose un momento.) Eduardo Linares, servidor... (Vuelve a
saludar y desaparece por la derecha.)
DONA MARIA. - (Que /o ha acompafiado hasta salir, a gritos y con grandes
ademanes.) |Que le vaya bien, don Eduardo!... jAdiés!, jadids!... (Sa/udando
hacia el exterior.) {No, deje no més, no cierre!, jadiés! (Mirando después el
billete que saca del bolsillo y que vuelve a guardar,) {Al fin!... (Golpean lasmanos hacia la derecha.) Carmen, ve quién es. (A Pepa, mientras Carmen vase
por la derecha.) Decile a Manuela que te ayude a limpiar la pieza
PEPA. - Acuérdese que no hay palangana...
DONA MARIA. - (Contrariada.) {Es verdad!... (Después de meditar répidamente.)
Bueno, ponganle la de ustedes... que ya se la sacaremos al tomar confianza.
(Entra Carmen por la derecha con un frasco en la mano.)
CARMEN. - La boticaria mando este frasco de agua de colonia
DONA MARIA. - (Muy apurada tomando el frasco.) jAh! jsi!... ya sé. Traé para
aca
CARMEN. - Dice que aunque no es su santo le agradece lo mismo el recuerdo.
DONA MARIA. - (Interrumpiéndola.) Bueno... bueno... {qué tanto hablar! jesta el
frasco aqui y se acabo! (Toma el frasco y se lo entrega a Pepa.) Ponémelo en mi
cuarto.
PEPA. - (Sorprendida mientras toma el frasco.) {Qué recuerdo es ése?
DONA MARIA. - (Con enojo.) {No te importa! (Transici6n.) Y cuidadito con gastar
de esta agua, eh? (Con aspavientos.) Esta es para cuando yo tenga esos
dolores de cabeza tan fuertes que me suelen dar.
PEPA. - (Con acritud, seffalando a Carmen.) Prevéngaselo a ella también. (Con
rabia, viendo que Carmen sonrie.) ,De qué te reis?... por qué no te lo han de
prevenir a vos como a mi?... (Se encara con ella y Carmen no contesta.)
DONA MARIA. - (A Pepa, con autoridad.) |Basta!... vaya para adentro! (Viendo
que Pepa no obedece.) |Que se vaya, le digo!... (A gritos.) ;Pronto! (A Carmen,
con aire indiferente, mientras Pepa vase por la izquierda después de dirigir una
mirada rencorosa a Carmen y haciendo gestos de rabia.) Ahi te mando unas
flores el dentista Barroso. No sé por dénde andaran... (Mira distraidamente a los
lados, como buscandolas.)
CARMEN, - (Con fastidio.) {Barroso?... y por qué se las recibi6?DONA MARIA. - jEso es! {Si te creeras que hemos de estarle haciendo
guarangadas a la gente porque a vos se te ocutral (Con acritud) jLo mismo que
hoy!... Zpor qué no le aceptaste la corbata al cobrador?... (Viendo que Carmen
guarda silencio.) {Con qué derecho lo desairaste? (Impaciente al ver que
Carmen no contesta.) {Por qué... deci?... (Carmen, sin responder, hace un
gesto de impaciencia y quiere retirarse.) {Qué?... qué modos son ésos?... (La
toma con rabia de un brazo.) \Contesta!
CARMEN. - (Con iritacion.) Qué quiere que le conteste?
DONA MARIA. - gPor qué le dijiste que no te mandara la corbata?
CARMEN. - (Con acento reconcentrado.) {Porque era una indecencial
DONA MARIA. - (Con gesto amenazador.) ; Qué decis?... {qué decis, atrevida?
(Extiende la mano como si fuera a pegarie.)
CARMEN. - (Retrocediendo y con voz reconcentrada.) Mama... mama... por
Dios! |No me toque!
DONA MARIA. - (Conteniéndose, pero furiosa.) gEsa es una amenaza? {Es ésa
una amenaza?... A mil... ja tu madre!
CARMEN. - (Con voz sorda.) jNo, mama, no! No es una amenaza; pero
considere... jya es demasiado... jse lo pido por mi padre, mamal... (Se/fala ef
retrato del capitan.) ;No me haga usted hacer una locural
DONA MARIA. - (Exasperada.) Qué querés decir?... ¢Qué querés decir con
eso?... (Explicate... pronto! jExplicate!
CARMEN. - (Con voz sorda.) Que si continua usted sometiéndome a esta vida
de humillaciones y de vergiienzas, jel dia menos pensado no me vera usted
mas!
DONA MARIA. - (Azorada.) Qué decis?
CARMEN. - (Con firmeza y casi amenazadora.) |Yo no he nacido para vivir asi,
mammal... iy aunque quisiera, no podria!
DONA MARIA. - (Después de un momento de vacilacién, como si no supieraqué partido tomar, indecisa entre pegarle 0 no) jAy!... jay!... jes lo Unico que me
faltabal... (Se deja caer sobre una silla.) ;Ya veo que te has propuesto matarme
a disgustos! |Eso es lo que querés!... Ay! jay!... ime ahogo! ... (Se lleva las
‘manos a la garganta.) {Me ahogo!
CARMEN. - (Acercandose alarmada.) Pero, mama.
DONA MARIA. (Rechazéndola con ademén tragico.) |Salil... jes tu obra, es lo
que buscés! hija desnaturalizadal... |Ay!... jay!... ime muero... (Aparenta una
especie de convulsién)
CARMEN. - (Afligida.) |No, mama, nol... ipor Dios, mamal... (Aproximando su
cara a la de dofta Maria.)
DONA MARIA. - (Con voz desfallecida.) {Me muero!... (Echa la cabeza para
atras, cierra los ojos y queda inmévil.)
CARMEN. - (Con un grito de desesperacién.) ;Manuelal... ;Pepal... (Vase
corriendo por la izquierda y después que ha desaparecido, dofia Maria sin variar
de posicién, ni levantar la cabeza, se rasca con fuerza una piera y vuelve a
quedar inmévil.)
(Entran precipitadamente por la izquierda Manuela, Pepa y Petrona. Manuela
viene comiendo algo que tiene en la mano.)
MANUELA. - (Corriendo hacia Doffa Marla.) {Qué es eso, mama?... qué tiene?
PETRONA. - ¢Qué le pasa, tia? (Se inclina sobre dofia Maria.)
DONA MARIA. - (Abriendo Ios ojos como si volviera de un desmayo y con voz
desfallecida.) ,Dénde estoy?
MANUELA. - Aqui, en casa...
DONA MARIA. - (Suspirando.) Entonces; no es nadal... (Buscando a Carmen
con la mirada.) Donde esta Carmen? (A Carmen, que ha entrado por la
izquierda y se acerca a ella.) ;Te perdono, hija, te perdono! (Le coloca la mano
encima de la cabeza en actitud de proteccién.)
PEPA. - (Con acritud.) {La perdona?... zy qué es lo que ha hecho? (Mirando aCarmen con irftacion.) {Cuando no!
DONA MARIA. - (Con aire resignado.) Nada... nada... se acabé. (Suspira, y
después a Manuela con vos triste.) Qué estas comiendo?
MANUELA. - Queso.
DONA MARIA. - (Después de suspirar fuertemente otra vez.) Dame un poquito.
(Manuela le da lo que tiene en la mano y dofia Maria come, mientras Petrona
vase corriendo por la izquierda, como si se volviera al balcén.)
PEPA. - (A Manuela.) {Querés que arreglemos la pieza?
MANUELA. - Bueno
DONA MARIA. - (Suspirando.) Y yo tengo que lavar el piso de la cocina... qué
trabajo!
PEPA. - Pero, mama, deje que lo lave la cocinera
DONA MARIA. - (Siempre melancélica.) Si, pero tengo que estar... (A Pepa.)
Anda, traeme los botines de Morales para no mojarme los pies. (Mientras Pepa
vase por el foro, se sienta dofta Maria y se prepara, discretamente, a sacarse
Jos botines que tiene puestos. Después golpean las manos hacia la derecha.)
MANUELA. - (Echdndose un poco para atrés y haciendo como que mira el sitio
donde golpean las manos.) \Ahi esta Rocamoral
DONA MARIA. - (A Manuela, con precipitacion y poniéndose de pie.) ;Pronto!
iQue entre! (Mientras Manuela se dirige hacia la derecha, a Carmen, que ha
querido huir, con voz suplicante.) Por favor, Carmen, no estés seria con
Rocamora... (Marcando el tono de suplica.) |Reite un poco! (Carmen, resignada,
se queda inmévil.)
MANUELA. - (Hablando hacia el exterior.) Entre, Rocamora, entre... (Extiende la
mano, inclinando el cuerpo como si indicara el paso a alguien que viniera de
afuera.)
TelonActo segundo
La misma decoracién del acto anterior. Carmen se encuentra cosiendo en
escena. De cuando en cuando interrumpe su tarea llevandose el pafiuelo a los
ojos, para continuarla después silenciosamente. Al cabo de un momento
aparece por el foro fa cocinera llevando sobre el brazo algunas piezas de ropa
blanca y sale sin decir nada por la izquierda. Un momento después aparece por
el foro Linares y se detiene al entrar.
LINARES. - (Desde e! foro.) ;Podrla usted proporcionarme una aguja?
CARMEN. - (Levantando los ojos de la costura y tratando de sonreir.) ,Cémo no!
éPara qué la quiere?
LINARES. - (Adelanténdose hacia Carmen.) Tengo que darle una puntada a esta
corbata... (Muestra una corbata que trae en la mano.)
CARMEN. - (Extendiedo la mano) Traiga yo se la daré.
LINARES. - No, ino hay necesidad de que usted se molestel..
CARMEN. - (Insistiendo.) Pero si nada me cuesta. Démela.
LINARES. - (Entregéndole la corbata.) Muchas gracias. (Mientras Carmen
examina la corbata y se prepara a coser, Linares se sienta a cierta distancia
frente a ella y después de un momento en que Carmen cose.) .Y su mama?
CARMEN. - (Sin levantar los ojos.) Salié a tiendas con las muchachas.
(Después de una pausa, sin dejar de coser.) Qué le pasé a usted anoche al
entrar?
LINARES. - (Sonriendo.) AhI ... {me sintid usted? jFue una maceta que me
llevé por delante!
CARMEN. - (Sin levantar /a vista.) |Es tan angosta la galeria!
LINARES. - (Sonriendo.) Bueno... iy como yo todavia no conozco bien el
caminol... Anoche he salido por primera vez después de dos semanas
CARMEN. - (Interrumpiéndole con cierta sorpresa y levantando los ojos.) {Dos
semanas ya?
LINARES. - (Sonriendo.) {Como no! Mariana hace dos semanas que me mudéCARMEN. - (Después de pensar un momento.) Es verdad, fue un viernes...
itiene razon! (Mientras continia cosiendo.) \No parecial... (Después de una
pausa.) {No le hace a usted dato escribir tanto?
LINARES. - {Qué voy a hacer! Lo necesito... (Sonriendo,) Vivo de lo que escribo.
CARMEN. - Ya esta. (Seffalando la corbata.) {Quiere que cosa el forro también?
LINARES. - (Sonriendo.) Sino es abuso
CARMEN. - (Haciendo un movimiento de hombros.) {Bahl... (Sonriendo mientras
examina la corbata.) {Aqui se ve la mano de usted!
LINARES. - (Riendo.) {Por qué?
CARMEN, - (Riendo.) ;Por lo mal cosido que esta!
LINARES. - (Riendo.) (Pues se equivoca! Esa mano no es la mia
CARMEN. - (Con risuefia sorpresa.) {No? (Examinando la corbata con mas
atencién.) De mujer no es.
LINARES. - (Haciendo con la cabeza una sefial afirmativa,) {Y nada menos que
de mi novia... figurese!
CARMEN. - (Riendo.) ;Carambal... disculpeme entonces.
LINARES. - (Riendo.) {No hay de qué!
CARMEN. - (En tono de broma.) Bueno... estarian ustedes conversando
mientras ella cosia... no es eso? (Vuelve a ponerse a coser.)
LINARES. - (Sonriendo.) Es muy posible.
CARMEN. - Asi se explica...
LINARES. - (Sonriendo.) No conversemos entonces; no sea que esta costura
también salga mal...
CARMEN. - (Con repentina gravedad y como si bruscamente se pusiera en
guardia.) No es el mismo caso. (Linares la mira sorprendido y un tanto
desconcertado, mientras Carmen sigue cosiendo.)
MORALES. - (Entrando por la derecha.) Buenas tardes.
CARMEN. - (Levantando apenas /a vista para seguir después su tarea.) Buenas
tardes.
LINARES. - ¢C6mo?... ¢Ya esta de vuelta?MORALES. - (Malhumorado,) Sali sin unos apuntes que necesito para la clase
de la tarde. ZNo ha venido nadie?
LINARES. - {Que yo sepa!
MORALES. - (A Carmen, con cierta nerviosidad.) 4 que no sabe, Carmen, a
quién he visto hace un rato, como viniendo para aqui?
CARMEN. - ¢A quién? (Lo mira dejando de coser)
MORALES. - No se le ocurre?
CARMEN. - No
MORALES. - (Irénico.) Adivine..
CARMEN. - (Sonriendo y mientras se dispone a continuar la costura.) No, jes
mucho trabajo! (En otro tono a Linares, mostrandole la corbata.) Voy a dar vuelta
esta parte... {no le parece? (Linares hace una sefial de asentimiento y Carmen
cose.)
MORALES. - (Insistiendo y con creciente ironfa que comienza a ser agresiva.)
éNo adivina entonces?
CARMEN. - (Con cierto fastidio.) ;Déjese de zonceras, hombre!
MORALES. - (Con brusquedad.) |Eso es! \Endjese ahoral... \Como si yo tuviera
la culpal... {Me parece que no es por mi por quien viene!
LINARES. - (Sonriendo.) Pero, zde quién se trata?
MORALES. - (Agresivo.) De un amigo de Carmen... juno que se mueve como
con cuerda y habla con tanta solemnidad que parece que estuviese siempre de
luto! (Cambiando de tono, a Linares que sonrie.) Hombre!, usted lo conoce; ese
que cuando anoche estébamos en la puerta vimos entrar con un chico que traia
unas cajas al hombro.
CARMEN. - (Haciendo una exclamacién de dolor.) jAy!
LINARES. - (A Carmen.) {Qué?... (Va a ponerse de pie.)
CARMEN. - (Llevandose e! dedo a la boca.) Nada, me he pinchado.
MORALES. - (Cada vez mas agresivo.) 2Y qué diablos trae en esas cajas,
Carmen? {Porque es curiosol... ;Nunca lo he visto sin el chico y las cajas!..
iParecen San Rafael, Tobias y el pescado!CARMEN. - (Visiblemente molesta, poniéndose de pie y extendiendo a Linares
la corbata.) Ahi tiene la corbata, sefior Linares
LINARES. - (Tomandola) Gracias.
(Carmen se dirige sin decir nada a salir por la izquierda.)
MORALES. - (Después de un momento de indecision, adelantandose unos
pasos hacia la izqquierda.) {Carmen!
CARMEN. - (Deteniéndose) { Qué?
MORALES. - (En tono de arrepentimiento.) {Se ha enojado?
CARMEN. - (Sin poder disumular su fastidio,) No hombre, no! (Vase por la
izquierda y Morales hace un gesto de abatimiento,)
LINARES. - (Después de ver salir a Carmen.) Amigo Morales, ha estado usted
mal. jLo desconozco!
MORALES. - (Abatido) Si... {Y lo peor es que sin razén!... jporque yo mismo lo
comprendo, la pobre no tiene la culpal... (Exalténdose.) Pero... qué quiere! jes
que no puedo! Me da rabia de verla tan... jqué s¢ yo! Tan paciente... tan
sumisa.
LINARES. - {Quién es el individuo?
MORALES. - (Con abatimiento.) Un tal Rocamora, duefio de un registro. (Con
rabia.) \Una bestia a quien le da por los regalos y que se ha emperiado en volcar
aqui todas las porquerias que no le sirven en su casa!
LINARES. - Pero... gy Carmen?
MORALES. - (Con amargura.) Carmen!... Carmen no le hace caso, pero jbah!.
ipara él no valen ni los desprecios ni los desaires! Suceda lo que suceda
continua impasible, firme en sus trece y convencido del resultado; pues en su
caletre no cabe que nadie pueda resistirse a la larga a un hombre que regala,
vuelve a regalar y continua regalando... Asi lo entiende y no hay quién le haga
comprender otra cosa. |Digame sino es irritante!
LINARES. - (Riendo.) iCurioso!
MORALES. - (Indignado.) El hecho es que tiene encantada a la familia y que no
sale de aqui. Lo mismo que el dentista Barroso... ¢ Todavia no se ha visto usted
con Barroso? (Linares hace un gesto negativo.) {Pues ése es otro!... No hacemés que reirse, jde todo se rie! {De veras no lo ha visto?... (Con rabia.) {Dan
ganas de pegarle para ponerlo triste!
LINARES. - (Con malicia.) ;Hum!... ime parece que ha de bastar ser
pretendiente de Carmen para no caerle a usted en gracia!
MORALES. - (Un tanto desconcertado,) ¢A mi?... jNo, hombre! |A mi qué me
importal... |Es que me indignan|... jEn dos afios he visto desfilar a tantost...
iAhora son éstos, mafiana seran otros, y la pobre Carmen es la victimal... (Con
arranque.) |Es que usted no sabel... jpero, esa viejal... jj; esa viejal!!
LINARES. - (Riendo,) Pero, hombre! A1 fin es lo natural. Querra casar a la
hija.
MORALES. - (Sarcdsticamente.) ,Casarla?... no sea usted inocente!... |Dios la
libre a Carmen de pensar en casarse! Si mafiana llegara a tener interés por
alguno, la madre seria la primera en no dejarlo poner los pies mas aqui. jNo ve
que casandose Carmen se concluye el filén y la casa se derrumba!
LINARES. - (Sorprendido.) Pero, entonces... (Se detiene no atreviéndose a
coneluir la frase.)
MORALES. - (Répidamente.) jAh! jno!, eso no. No confundamos...
LINARES. - jPues, no entiendo!
MORALES. - Si, yo antes tampoco lo entendia, pero asi es... (Con mucha
intencién y amargura golpeandole el hombro.) Aqui, amigo, s6lo se compran
amabilidades y sonrisas; tienen su precio... jcomo que de eso se vive! Lo que si
que esas sonrisas son con frecuencia simples muecas con que se trata de
contener las lagrimas que quieren brotar.
LINARES. - (Sentido.) Me lo imagino. La pobre Carmen...
MORALES. - (Marcando mucho.) La pobre Carmen vive en una continua
rebelién y en un constante sometimiento. No puede sublevarse del todo. Lo
intenta, lo quiere; pero no puede... jla voluntad brutal de la madre concluye por
dominarla siempre!
LINARES. - (Mirando hacia la derecha.) Parece que hay gente... (Ambos miran
hacia la derecha y escuchan. Después se oye golpear las manos.)
MORALES. - (En alta voz.) Adelante. (Nadie responde.)
LINARES. - No le han ofdo...MORALES. - (Acercdndose hacia la derecha y asomandose por la puerta.)
Adelante.
(Aparece Castro por la derecha.)
CASTRO. - (A Morales.) «Como esta? (Le da la mano.) ¢Y la sefiora?
MORALES. - Ha salido
CASTRO. - (Desconfiado,) Salido... de veras?
MORALES. - Si, hombre, jsi! Ha salido.
CASTRO. - {No podria hablar con la sefiorita Carmen?
MORALES. - Tampoco esta.
CASTRO. - (Con desaliento.) ;Pues, amigo, esta gente me tiene locol... ;Ya no
sé qué hacer!
MORALES. - (Conciliador.) Hay que tener un poco de paciencia. Espérese unos
dias, cuando cobren la pension es posible que.
CASTRO. - (Interrumpiéndolo.) jNo, hombre, no! ;Si es una pura embrollal... iya
lo estoy viendol... ino me van a pagar!
MORALES. - (Sin conviccién.) «Pero, por qué ha de creer eso?
CASTRO. - (Con abatimiento.) iY lo peor es que yo también voy a ir a la calle,
pues he faltado a mi deber esperando mas de lo que debia! (Con un gesto de
resignacién.) |En fin!... Yo lo he hecho por la sefiorita Carmen... jque si no!
(Con cierto reproche.) Pero ella también ha procedido mal, porque.
(Transicion.) Bueno... hasta la vista. (Hace ademén de irse.)
MORALES. - (Por decir algo.) Cuando lleguen les diré que ha venido usted.
CASTRO. - (Con sorna.) Si, jlo van a sentir muchol... (Vase por la derecha.)
MORALES. - (Acercéndose a Linares y cruzéndose de brazos.) jYa lo ve usted!
iSiempre Carmen!... ;Y en todo es lo mismo!
LINARES. - (Con curiosidad.) Pero, digame, zy las hermanas, las otras.
muchachas?.
MORALES. - (Haciendo un gesto significative.) jjjiUf!
LINARES. - ¢Siguen a la madre?
MORALES. - Manuela es una tilinguita, usted la ha visto, una tilinguita hipécrita ynada mas; pero la otra jla Pepal... (Con cémico terror.) {Dios lo libre de la Pepa,
amigo! Imaginese usted una mujer que hasta ahora no ha encontrado, ni por
casualidad, un hombre que le diga una palabra; pero asi, jcomo lo oye! Ni uno
solo, Zentiende?... jcalcule cémo serd!... |Es clarol... ya no es una mujer, jes
una fieral... (Linares rie.) No, no se rial... Muerde y arafia como cualquier perro
© cualquier gato... jpongasele a tiro y vera!
LINARES. - (Riéndose.) Por lo pronto, no he conseguido todavia que me
conteste cuando le doy las buenas tardes
MORALES. - (Encogiéndose de hombros.) {Qué va a contestar!
(Bruscamente.) |No, de veras! {No es broma! |A esa mujer hay que encontrarle
un novio; de otro modo nos va a devorarl....
LINARES. - (Riéndose.) ;Vaya una familial
MORALES. - (Con amarga ironia.) Usted escribe novelas, ,no?
LINARES. - (Sonriéndose.) Novelas, no.
MORALES. - Bueno, cuentos... (Sefialando hacia la izquierda.) Pues ahi tiene
tema para uno. Lldmelo "Flor de Pantano”. (Dirigiéndose hacia el foro.) Voy a
buscar los apuntes para la clase. (Vase por el foro.)
LINARES. - (Mirando hacia la izquierda y con tristeza.) ;Pobre muchachal... (Se
dirige después hacia el foro y en el momento en que va a salir golpean las
manos hacia la derecha. Se detiene y volviendo la cabeza.) Adelante!
BARROSO. - (Apareciendo por la derecha y deteniéndose al entrar.) La sefiora
de Barranco?... (Rie imbécilmente.)
LINARES. - (Sin moverse de su sitio.) No esta, sefior.
BARROSO. - |Cémo! {Que no esta? (Rie /o mismo.)
LINARES. - (Resolviéndose a aproximarse y un tanto sorprendido,) \Pues,
hombrel... No estando... ,qué le ve usted de extrafio?
BARROSO. - jNol, isi digo, nomésl... (Rie)
LINARES. - (Después de observarle un momento, bruscamente y miréndolo con
fijeza.) jAh!... Usted se llama Barroso... {no?
BARROSO. - (Riendo.) Si, sefior. Leonidas Barroso... gen qué me ha conocido?
LINARES. - (Sonriendo.) |Se me ocurre, no mas!...BARROSO. - (Riendo.) ;Ya sé! ¢Le habran hablado de mi?..
LINARES. - Si, mucho.
BARROSO. - (Riendo y muy contento.) {Quién?... .quién?... Diga quién.
LINARES. - (Serio.) ¢Conque buscaba usted a la sefiora?
BARROSO. - Si, sefior... (Riendo.) Pero, usted quién es? (Lo examina con
curiosidad.)
LINARES. - Pues la sefiora ha salido.
BARROSO. - (Serio,) ;Caramba! ¢ las muchachas? (Rie.)
LINARES. - También.
BARROSO. - (Con pena.) {Pero veal... y yo que les traia unos encargos que me
habian hecho... (Muestra unos paquetes que trae en la mano.)
LINARES. - Si quiere usted dejarlos... (Le sefiala un mueble como indicando que
puede dejarlos encima de él.)
BARROSO. - (Vacilando,) No, mas bien volveré. {No sabe usted si tardaran
mucho? (Linares hace un gesto indicando que no sabe.) Bueno... no importa,
volveré. (Extendiéndole la mano.) Adids, sefior, geh?... mucho gusto. (Rie,)
LINARES. - (Acompafiéndolo hasta la puerta de la derecha.) Adids, sefior
Barroso, que le vaya bien
BARROSO. - (Aciarando.) Leonidas, Leonidas Barroso. (Riendo.) 4Y usted
quién es?
LINARES.- (Palmeandolo familiarmente.) Adiés, jeh!... adiés. (Lo empuja hacia
afuera hasta hacerlo desaparecer y se dirige después hacia el foro, por donde
bruscamente aparece Morales, que viene sin cuello de camisa y sin corbata,
visiblemente irritado.)
MORALES. - (Mostrando algo que trae en la mano.) \jPero no ve, hombre!
iiSi da una rabiall... me han puesto a la miseria la brocha de afeitar!
LINARES. - (Aproximandose.) {Qué le han hecho?
MORALES. - Llena de pintura verde. {No ve?
LINARES. - (Riendo.) Me explico. Hoy vi a Pepa pintando las tinas del patio...
ijDebe ser esol...MORALES. - (Exasperado,) {Es clarol... jla han agarrado de pincell jiSi no
digo... ;jEsta familia!! (Con exaltacién.) {jAh!!, si no fuera porque no quiero...
(Dirigiendo una mirada hacia la izquierda) ...porque no puedo irme, jmafiana
mismo me mandaba mudar!...
LINARES. - (Con malicia.) éY por qué no puede?... (Con sorma.) jjCon irsel!
MORALES. - (Con fastidio.) {Eso es! | Venga a embromar usted también... (Se
dirige a salir por el foro.)
LINARES.- (Griténdole.) {Oigal... ¢Sabe quién vino?
MORALES. - (Deteniéndose.) ;Quién?
LINARES. - Barroso.
MORALES. - (Volviéndose precipitadamente.) Barroso? gy dénde esta?...
(Mira alarmado hacia la izquierda.)
LINARES. - (Sonriendo.) Se fue. Le dije que no habia nadie
MORALES. - (Con entusiasmo,) |Muy bien hecho! (Le estrecha efusivamente la
mano.)
LINARES. - (Retirando con viveza la mano.) jEhl... icuidado con la pintural.
MORALES. - jNo, hombre, no! (Con fastidio oyendo que golpean las manos
hacia la derecha.) {Ahi golpean otra vez! (Vase bruscamente por el foro
levantandose las solapas del saco.)
(Mientras Linares se adelanta, aparecen simulténeamente Rocamora por la
derecha y Carmen por la izquierda.)
ROCAMORA. - (Saludando con la cabeza a Linares.) Buenas tardes.
(Apercibiendo a Carmen, cuya presencia en escena no ha notado todavia
Linares y adelantandose hacia ella.) {Como esta, Carmencita? (Le da la mano.)
CARMEN. - (Llamando a Linares, que al apercibirse de la presencia de Carmen
ha intentado retirarse por el foro.) Sefior Linares... (Presentando a Rocamora.) El
sefior Linares, el sefior Rocamora...
ROCAMORA. - (Solemne y afectado , dandole la mano.) Mucho gusto, sefior. (A
Carmen.) {La sefiora y sus hermanitas?..
CARMEN. - Han salido.
LINARES. - (Haciendo una inclinacién de cabeza.) Con el permiso de ustedes.(Hace ademén de retirarse por el foro.)
CARMEN. - (Vivamente.) |Sefior Linares! (Linares se detiene y Carmen vacila
como si no supiera qué decirle,) Vea, hagame el favor; digale a Morales que
venga un momento. (Linares hace una sefial de asentimiento y vase por el foro.)
ROCAMORA. - (Con solemnidad, después de salir Linares.) {Quién es ese
joven? (Hace ademén de ir a tomar una silla para sentarse.)
CARMEN. - El nuevo inquilino, (Nerviosamente y quedando de pie.) Mire,
Rocamora, disctilpeme; pero... no estando mi madre ni las muchachas, me
parece que lo natural... (Se detiene vacilando.)
ROCAMORA. - (Deteniéndose antes de llegar a sentarse y demostrando
extrafieza.) ,Qué?...
CARMEN. - (Mas resuelta.) Que volviese usted cuando ellas estuvieran.
ROCAMORA. - (Decepcionado,) Como a usted le parezca! Pero le diré que no
veo el motivo.
CARMEN. - (Vacilando.) Usted comprende, estando sola
ROCAMORA. - (Con fastidio.) Acaba usted de llamar al estudiante, y justamente
la he encontrado acompariada por ese otro (Sefiala el foro) que, al fin y al cabo.
En fin, no sé. ;Pero si ellos estan, no veo por qué no puedo estar yo!
CARMEN. - (Con firmeza.) Morales y Linares son nuestros inquilinos. Viven
aqui, estén en su casa.
ROCAMORA. - (Ofendido.) Bueno... bueno... me iré entonces.
(Transcurre un instante en que Rocamora la mira fijamente sin moverse del sitio
y sin demostrar intencion de irse. Después la cocinera entra por la izquierda y se
dirige a salir por el foro.)
CARMEN, - (impetuosamente a la cocinera.) iDigale a Morales que lo estoy
esperando! (La cocinera vase por el foro.)
ROCAMORA. - (Después de hacer un gesto de fastidio se dirige a tomar su
sombrero, que ha dejado encima de una silla, y volviendo ensequida a Carmen y
en tono de reproche.) Que le parecié a usted la sombrilla de anoche?
CARMEN. - (Con voz contenida.) Ah! a propésito, Rocamora... :No le he
pedido a usted que me haga el favor de no traerme nada? gPor qué se empefiaen hacerlo?
ROCAMORA. - (Meloso.) jn... itratandose de usted, Carmen.
CARMEN. - (Conteniéndose.) jPero, si no es esol... Desde que yo se lo pido,
desde que le digo que no quiero que me traiga nada (con energia) , que no
quiero
ROCAMORA. - Lo hago con tanto gusto...
CARMEN. - (Con impaciencia.) Pues aunque lo haga usted con gustol... Desde
que yo me opongo!.
ROCAMORA. - Para mi no es sacrificio.
CARMEN. - (Exasperada,) |Ah! qué durol, (qué duro es usted!... (Se pasea
snerviosamente.)
ROCAMORA. - (Sin inmutarse.) Bahl... Usted sabe que la quiero, y al fin he de
convencerla
CARMEN. - (Exasperada, encarandose con éi.) ,Usted?... {Usted?.
ROCAMORA. - (Sonriendo con afectacién.) Si, yo Carmencita, yo.
(Enféticamente.) Si no soy rico, por lo menos.
CARMEN. - (Con extraordinaria violencia.) jNuncal... jnunca! jEntiéndalo usted
bien!... |Primero cualquier cosa... ;todo!... :menos casarme con usted!
ROCAMORA. - (Imperturbable.) No crea, no crea... (Se sonrie con fatuidad.)
LINARES. - (Asomandbo por el foro.) Sefiorita Carmen, me pide Morales que lo
disculpe. Se esta vistiendo, (Hace ademén de retirarse.)
CARMEN. - (impetuosamente.) jEntre, sefior Linares! Hagame el favor,
espérese. (Linares se adelanta entonces algunos pasos. Durante un instante los
tres personajes guardan silencio. Rocamora no parece resuelto a irse. Carmen,
en actitud de espera, no oculta su extrema violencia y Linares, después de dirigir
una significativa mirada a ambos, se decide tranquilamente a tomar asiento y
adopta una posicién cémoda, demostrando a las claras que esta dispuesto a
esperar todo el tiempo que sea necesario para que Rocamora se vaya.)
ROCAMORA. - (Bruscamente, pero sin abandonar su solemnidad.)
iPerfectamente! (Servidor de ustedes! (Se coloca ruidosamente el sombrero y
vase por la derecha.)LINARES. - (Que se ha puesto de pie siguiendo con la mirada a Rocamora.) He
comprendido. La presencia de ese hombre la estaba molestando a usted
CARMEN. - (Muy excitada y estrujandose nerviosamente las manos.) (Si,
sefior!... Si, me molesta, jme desespera! y ya no puedo... no puedo mas!
LINARES. - Pero... Por qué no se lo dice usted claramente?
CARMEN. - (Con desesperacién.) {Si se lo he dichol... jhasta el cansancio se lo
he dicho!, pero jes inutil! jOh! justed no lo conocel... Insiste e insistira siempre,
iconvencido que con sus regalos va a comprar poco a poco mi voluntad!
(Exaltandose.) jY si él supiera el efecto que me hacen! ... (Con extrema
exaltacién.) Hay momentos en que desearia ser hombre para darle de
bofetadasl... (Cubriéndose e/ rostro con las manos y rompiendo a llorar,
mientras se deja caer sobre una silla profundamente abatida.) {Dios mio!
mio! jqué desgraciada soy!...
iDios
LINARES. - (Aproximandose a Carmen.) Vamos, ino sea nifia! Levante esa
cabeza, no llore... jNo hay que afligirse asi! (Carmen sigue, sollozando.)
(Aparece Morales por el foro, concluyendo de atarse a corbata y muy apurado.
Al apercibirse de la actitud de Carmen se acerca a ella precipitadamente.)
MORALES. - {Qué es eso? {Qué tiene Carmen?
CARMEN. - (Poniéndose de pie y enjugandose las lagrimas.) Nada Morales, no
es nada. (Se dirige a salir por la izquierda.)
MORALES. - (Afligido y siguiéndola.) {Como nada? {Por qué llora?
(Volviéndose a Linares, al ver que Carmen sin responder vase por izquierda.)
eQué le ha pasado?
LINARES. - No sé, parece que ha tenido una escena con el individuo ése... el
Rocamora.
MORALES. - jAh! jcanalla!... pero, jcémo! ¢Estaba Rocamora aqui cuando
Carmen me llam6? (Con exaltacién al ver una sefial afirmativa que hace Linares
con la cabeza.) Y, {por qué no me lo dijo, hombre?... por qué no me lo dijo?...
(Se pasea nerviosamente y haciendo ademanes de indignacién.)
LINARES. - (Sonriendo.) {Para qué?, ¢para qué nos hubiera dado un
espectaculo viniéndose en camisa?...
PETRONA. - (Entrando por la derecha.) Buenas tardes. (Al ver que nadie lecontesta.) Buenas tardes...
LINARES. - Buenas tardes.
PETRONA. - No esta tia? (Ante una sefial negativa de Linares.) Bueno, con
permiso. (Se dirige hacia la izquierda.)
MORALES. - (Con irritacion.) 4Ya se va al balcon?
PETRONA. - (Deteniéndose.) Si, gy qué tiene?
MORALES. - (En e/ mismo tono.) {A buscar novio?
PETRONA. - (Deteniéndose,) Si, zy qué tiene?
MORALES. - (Remedédndole /a voz.) No, no tiene nada. | Vaya no msl...
(Mientras haciendo un gesto de fastidio Petrona se va por la izquierda.)
iijCretinalll... (Se pasea desordenadamente.)
LINARES.- (Riendo.) | Hemos quedado muy nerviosos, amigo Morales!
(Entran por la derecha dofia Maria, Pepa y Manuela. Estas dos ultimas vienen
discutiendo en voz alta.)
MANUELA. - (Ah, si! ;Cémo no! |Ya lo creo!
PEPA. - (Rabiosamente.) iYa veras! \Ya verds! {Qué te has creido?
MANUELA. - jEstés fresca! jCémo no!
DONA MARIA. - (A gritos y cortando la discusi6n.) jBastal (A Manuela.) Anda
ligero a preparar el mate. Vengo muerta de sed. (A Morales v a Linares,
mientras se saca la gorra.) .Ustedes aqui? (Manuela se va por el foro
sacéndole /a lengua a Pepa, mientras Morales y Linares se acercan a dofta
Maria. Pepa se precipita sobre la canastilla de costura que habla utilizado
Carmen al principio del acto.)
PEPA. - (Muy irritada.) {No vel, iya han andado con mi canasta de costural
(Enfurecida aproximandose hacia la izquierda, después de examinar la
canastilla ligeramente.) {Carmen'...
LINARES. - (A dofia Maria.) Todavia no he ido por la imprenta, sefiora. Asi que
no tengo las invitaciones...
PEPA. - (Enfurecida asomandose por la izquierda.) jijCarmen!!!
DONA MARIA. - Bueno, traigamelas mafiana. No sea como este embrollén.(Sefiala a Morales.)
MORALES. - (Secamente.) Embrollén, ¢por qué?...
PEPA. - (Volviéndose hacia dofia Maria y exasperada al ver que Carmen no ha
respondido.) {Ahi tiene!... ve? ;Carmen me ha andado revolviendo la costura!.
(Muestra la canastilla que tiene en la mano.) {No dice usted que son
invenciones mias?
DONA MARIA. - (Fastidiada,) Bueno, hombre, bueno! |Qué tanto alboroto!
iVaya una cosa del otro mundo!
PEPA. - (Enfurecida.) |Es que sabe que no quiero y lo hace de gusto por
hacerme rabiar!
LINARES. - (Muy amablemente.) Sefiorita, yo, tal vez, tengo la culpa
PEPA. - (Interrumpiéndole con violencia y adelantandose hacia él) {Usted
también? |Venga a disculparla ahoral... .qué tiene que mezclarse usted? Diga...
équé tiene que mezclarse?
LINARES. - (Sorprendido y retrocediendo.) Pero, es que
DONA MARIA. - (Imperiosa a Pepa y desde lejos.) Te mando que te calles la
boca. 4Entiendes?
MORALES. - (Acercéndose al ofdo a Linares.) iMire que muerde!
PEPA. - (Dirigiéndose enfurecida a Morales.) ; Qué le esta diciendo en voz baja?
iUsted es un zonzo! zsabe? |Ya le he dicho que no se meta conmigo...
DONA MARIA. - (Irritada.) |Pepa!
MORALES. - (Indignado y avanzando hacia Pepa.) |Si! Y a titulo de que soy
zonzo, pinta usted las tinas del patio con mi brocha de afeitar.. zno es cierto?
PEPA. - (Encarandose con él.) Yo no he pintado nada, centiende?... Yo no
necesito nada de lo suyo, gsabe?... Qué es lo que se ha creido?
MORALES. - (A gritos.) Y yo le digo que si ha pintado. |Y también le digo que no
volverd a pintar, porque ya estoy hasta aqui! (Se seflala la frente.)
{Comprende?... jhasta aqui!
PEPA. - (Enfurecida y desafiandolo.) :Y qué?... zy qué?.
DONA MARIA. - (A gritos, a Pepa, mientras se interpone entre los dos.) {Callate
la boca! (A Morales en igual forma.) iY usted también! (Aprovechando unsilencio.) {Qué se han imaginado? {Que asi no mas me van a faltar al
respeto?... (Transicion después de un momento en que Morales y Pepa se han
dirigido miradas de rencor sin decir nada.) \\Parecen chicos! ! (A Linares y muy
calmada,) {Qué le parece?... ; Tamafios zanganos peledndose como criaturas!..
(A Pepa, imperiosa.) Anda a llamar a tu hermana Carmen. (Con mucha
naturalidad, a Linares.) Siéntese, Linares. (Le sefiala un asiento.)
(Mientras Pepa vase en silencio por la izquierda sin cesar de dirigir miradas de
indignacién a Morales, que le corresponde en igual forma, dofia Maria toma
asiento y la imita Linares. Morales queda de pie.)
MANUELA. - (Apareciendo por el foro.) Mama, hay poca yerba.
DONA MARIA. - (Muy amable a Linares.) {Usted es aficionado al mate?
LINARES. - (Sonriendo.) Si, sefiora, suelo tomar.
DONA MARIA. - (Insinuante.) ;Por qué no va entonces hasta el almacén de la
esquina y se trae un poco de yerba? Tomaremos unos matecitos... ( Morales se
da vuelta con un ataque de risa que inutilmente intenta contener y doria Maria
no cesa de dirigirle miradas de irritacion.)
LINARES. - (Sonriendo.) No hay inconveniente, sefiora. (Metiendo la mano en el
bolsillo.) Pero, {no seria lo mismo que fuese la cocinera? (Saca dinero.)
DONA MARIA. - (Apresuradamente.) Si, {por qué no? lo mismo es. (A Manuela,
sefialando el dinero que tiene en la mano Linares y sin descuidar a Morales, que
por ratos vuelve a reir.) Decile a Gertrudis que se traiga un kilo de yerba
(Mientras Manuela toma e/ dinero de manos de Linares.) ,Le gusta con azicar
quemada?
LINARES. - (Sonriendo.) {Como lo tomen ustedes! {Me es igual.
DONA MARIA. - (Apresuradamente a Manuela.) Entonces que traiga un kilo de
azucar también. (Mira nuevamente a Morales, mientras Manuela vase por el foro
y después con mucha tranquilidad a Linares.) ;Yo no sé qué le pasa a esta
muchacha! Desde hace dias tiene algo extrafio... (Con intencién.) ,No se lo ha
notado?
LINARES. - (Con sorpresa,) ,Y0?... no, sefiora
DONA MARIA. - (Mirandolo de reojo y con intencién.) Yo creo que esta
enamorada.MORALES. - (Estallando de risa.) {Quién esta enamorada? {Manuela?
DONA MARIA. - (Con acritud a Morales.) 2Y por qué no ha de estarlo? ¢Cree
usted que la pobrecita no puede enamorarse como cualquiera? (Con fastidio,
viendo que Morales no cesa de reir.) {No sé a qué viene esa risal.
(Fulminandolo con la mirada.) ‘Vaya una pavada!
LINARES. - (Interviniendo.) Bueno, jcomo yo la conozco tan poco...
DONA MARIA, - jEs claro, si se lo pasa escribiendo en su cuartol... (En tono de
amable reconvenci6n.) Es usted muy poco sociable; pero con nosotros déjese
de cumplimientos y véngase todos los dias a tomar mate
LINARES. - (Sonriendo.) Muchas gracias.
MORALES. - (A Linares, soltando a reir otra vez.) Aqui a |a vuelta hay una yerba
muy rica. Apenas se dobla la esquina... (Acomparia a la palabra el ademan.)
DONA MARIA. - (Con mucha rabia.) |Graciosol... ;Seran todos como usted!.
ique es Nuestra Sefiora del Triunfo! (Entra la cocinera por el foro y vase por la
derecha.)
PEPA. - (Entrando por la izquierda.) Ya va a venir Carmen. (Se sienta aisiada a
la izquierda y en actitud que revela mal humor.)
DONA MARIA. - (A Pepa.) Pero, acercate, mujer... :por qué te vas tan lejos?
PEPA. - (Malhumorada.) Déjeme, estoy con dolor de cabeza.
DONA MARIA. - (A Morales.) Morales, gquiere ver por qué no viene Manuela
con el mate?
MORALES. - jPero si recién sale! No tiene tiempo...
DONA MARIA. - (Insinuante.) No importa, vaya
MORALES. - jPero si recién sale!
DONA MARIA. - No importa, jhagame el favor!
MORALES. - Pero...
DONA MARIA. - (Sulfuréndose.) |Le digo que vaya! (A Linares en tono
confidencial, mientras Morales haciendo un gesto de rabia obedece yéndose por
e/ foro.) Pues esta muchacha me tiene preocupada. Fijese y vera: esta palida,
triste.LINARES. - (Con aparente ingenuidad.) Le habra hecho dafio alguna cosa.
DONA MARIA. - (Impacienténdose.) |No, hombre! jNo es eso lo que le digo! (Lo
mira con recelo, pero se tranquiliza ante su impasibilidad.) Me refiero a cierta
clase de preocupaciones... Esta tarde, sin ir mas lejos, nos han ido siguiendo
dos jovenes muy bien que la festejan. {Pues ni por casualidad se ha dado vuelta
para mirarios! (A Pepa.) «Cémo es que se llama el rubio, Pepa?
PEPA. - (Siempre displicente.) {Qué rubio?
DONA MARIA. - El de Manuela.
PEPA. - (En igual tono.) Ruiz
(Entra Manuela con el mate y se dirige a Linares.)
DONA MARIA. - (A Linares.) {No ve? Ruiz. El sobrino del ministro Ruiz.
MANUELA. - (Con ingenuidad a dofia Maria.) ,Quién? el rubio?... |No, mamal,
lo han criado en la casa. (Ofrece el mate a Linares.)
DONA MARIA. - (Con fastidio a Manuela.) (Qué sabés vos, mujer!
MORALES. - (Cruza apresuradamente el foro a derecha, mirando el reloj.) No
alcanzo la clase!
DONA MARIA. - (Gritandole.) |No se olvide de lo que me prometié! (Morales
desaparece por la derecha.)
LINARES. - (Devolviendo e! mate a Manuela.) Muchas gracias, sefiorita
MANUELA. - (Con zalameria.) ,Estaba a su gusto? (Toma ef mate.)
LINARES. - (Sonriendo.) Como de sus manos!
MANUELA. - (Riendo.) {Gracias! (Se dirige a salir por el foro.)
DONA MARIA. - (Que ha observado con malicia la escena.) Manuela! (Manuela
se detiene.) Quedate vos; que siga cebando Pepa. (A Pepa imperiosamente.)
Veni, Pepa. segui cebando. (Se ha puesto de pie y colocada un poco detras de
Linares hace sefias a Manuela indicéndole que debe sentarse al lado de éste.)
PEPA. - (Displicente.) ,Y0?
DONA MARIA. - (Terminantemente.) Si, vos. (Pepa de mala gana se dlirige al
sitio donde ha quedado parada Manuela. Doria Maria pasando por detras de
Manuela y muy rapidamente mientras la empuja hacia Linares.) \Contribuisiquiera con la yerbal (Se dirige hacia la izquierda por donde aparece en ese
momento Carmen.)
MANUELA. - (A Linares, aproximandose y entregando al pasar ef mate a Pepa,
que vase por el foro.) ;Ah'... me olvidaba de decirle que hoy estuvieron a
buscarlo. (Se /e sienta af lado.)
LINARES. - A mi?... gquién? (Siguen conversando en voz baja.)
(Entra la cocinera por la derecha trayendo unos grandes paquetes y sale por ef
foro.)
DONA MARIA. - (Secamente a Carmen.) {Por qué has tardado tanto?
CARMEN. - Estaba arreglando una ropa.
DONA MARIA. - Encontramos a Rocamora en la calle. No has querido
recibirlo? gNo?
CARMEN. - (Con fastidio.) Desde que estaba sola!
DONA MARIA. - jJestis! jNi que te fuera a comer!... (Amenazadora.) Ahora va a
venir a tomar mate. {Cuidado con lo que hacés! 4Eh?
MANUELA. - (A doffa Maria en voz alta y muy admirada.) |Mamal Sabe quién
es el joven que estuvo esta mafiana?
DONA MARIA. - (Acercéndose a ella mientras Carmen se sienta aislada en el
Sitio que antes ocupé Pepa.) .Quién? (Entra Pepa por el foro con un mate que
le da a dofia Maria.)
MANUELA. - Un diputado amigo del sefior Linares.
DONA MARIA. - (Haciendo un movimiento de sorpresa y acercandose a
Linares.) {Amigo suyo?
LINARES. - Si, sefiora, hemos sido condiscipulos.
DONA MARIA. - (Con ansiedad.) {Pero, entonces usted podria hacerme
aumentar la pension? (Devuelve e! mate a Pepa que vase por el foro.)
LINARES. - Lo intentaré por lo menos...
DONA MARIA. - (Agitada.) {Pero hombre de Dios! ;Y no decia usted nadal.
(llamando a Carmen.) Carmen! (A Manuela imperiosamente.) {Sali vos de ahi!
Anda, segu! cebando mate. (A Carmen, mientras Manuela hace un gesto de
contrariedad y se va por el foro.) ¢Has ido? El sefior Linares va a hacemosaumentar la pensién. Explicale bien de lo que se trata. (La toma del brazo y la
quiere hacer sentar en la silla que ha dejado vacia Manuela.) Explicale.
(impaciente viendo que Carmen no se sienta.) jSentate mujer, sentate!
LINARES. - (Apresurandose a ponerse de pie viendo la situacién violenta de
Carmen.) Tenemos tiempo, sefiora.
DONA MARIA. - (Alarmada,) ¢Se va?
LINARES. - Voy hasta mi cuarto a corregir unas pruebas.
DONA MARIA. - (Solicita,) ¢No necesita que le ayuden?
LINARES. - (Sonriendo.) No, sefiora, no.
DONA MARIA. - Pero se va a ocupar de nosotras, {no es cierto que se vaa
ocupar? Lo ha prometido.
LINARES. - Si, sefiora, esté tranquila. (Saluda y se dirige hacia el foro.)
DONA MARIA. - (Afectuosamente.) |Y no trabaje tanto que se puede enfermar!
(Solicita.) Si precisa algo, avise... (Linares sonrie, saluda y vase por el foro.)
DONA MARIA. - (Apresuradamente a Carmen y en tono de siiplica.)
iCarmencital .Te das cuenta? jEs preciso, es preciso que este hombre nos
haga aumentar la pensi6n! ;Yo te lo suplico, Carmencita!
CARMEN. - Pero, iy qué quiere que yo haga!
DONA MARIA. - (Insinuante.) |Ser de otro modo, mujer! |No ponerle esa cara de
vinagre con que ahuyentas a la gente! |Sé amable, reite un pocol... (Con mucha
suavidad.) Pero, ges posible que alguna vez no entrés en razon? Pensé en tu
pobre madre que esta enferma y vieja, que pocos afios le quedan de vida, y que
nada te cuesta complacerla! {Lo haras?... gno es verdad que lo haras?
CARMEN. - (Confusa.) |Pero si yo no sé qué!
(Por el foro entra Manuela con el mate y dota Maria se lo toma bruscamente de
las manos.)
DONA MARIA. - (Extendiéndole ef mate a Carmen.) Anda, llevale este mate.
CARMEN. - (Protestando.) Pero, mama. ;Si estara en su cuartol...
DONA MARIA. - (Tranquilamente y con el brazo estirado.) |Y qué importal... Se
lo alcanzas desde la puerta, andaCARMEN. - (Resistiendo y sin tomar el mate.) Pero, mama...
DONA MARIA. - (Imperiosamente.) Vamos, pronto, janda! (Carmen no parece
decidirse, cuando se presenta por la derecha Rocamora.)
ROCAMORA. - Aqui me tienen ustedes. (Asomandose después hacia el
exterior) Entra
CARMEN. - (Después de echar una répida ojeada a Rocamora, arrebatandole ef
mate de las manos a dofia Maria y con mucha resolucién.) \Traiga! (Vase
bruscamente por el foro.)
DONA MARIA. - (Muy amable.) Adelante, adelante. (Se dirige hacia Rocamora
seguida por Manuela, en tanto que aparece por la derecha un muchacho
trayendo al hombro una caja de cartén.)
ROCAMORA. - (Al muchacho.) Dejala alli, (Sefiala una silla sobre la que el
muchacho deposita la caja.) Anda no mas. (El muchacho vase por derecha y
Rocamora mira después a su alrededor como buscando a alguien, mientras
dofia Maria y Manuela observan con curiosidad la caja sin decir nada.)
DONA MARIA. - (Después de un momento de espera.) Siéntese, pues; |o
estabamos esperando. (Siéntanse /os tres personajes y en ese momento
aparece por el foro Pepa y se detiene al entrar, contrariada por encontrarse con
Rocamora.)
PEPA. - ;jOhll... (Vacila entre irse 0 quedarse.)
DONA MARIA. - (Que /a apercibe.) Entra, Pepa, entra.
PEPA. - (De mal humor.) Buenas tardes. (Toma asiento en el otro extremo del
sal6n, en el sitio que ocupé antes y adopta una actitud de absoluta indiferencia
para el resto de los personajes.)
ROCAMORA. - Me parecié ver a Carmen al entrar...
DONA MARIA. - (Muy amable.) Ya viene. Es que se ha empefiado en prepararle
ella misma el mate... Esta lo mas contrariada por no haberlo podido recibir hoy!
ROCAMORA, - (Disimulando su despecho.) Ohl... ;qué importa!
DONA MARIA. - (Con zalameria:) Como en esta casa se le quiere a usted
tanto! .. ;Todo el dia se habla de usted! Carmen con la sombrilla de anoche esta
encantada, no sabe qué hacer... (Mira disimuladamente a la caja.)MANUELA. - (Con aspavientos.) {Como que es preciosa! {También tiene usted
un gusto!... (Junta las manos en seflal de admiracién y mira a la caja.)
ROCAMORA. - (Echéndose para atrés.) |Psh!, el habito, la costumbre.
DONA MARIA. - jAh! jeso si! ; Todos sus regalos son del mejor gusto! jYo no sé
como hace usted para elegir tan bien! ... (Quiere mirar a la caja y se contiene.)
‘Siempre lo estamos diciendo. {No es verdad, Pepa?
PEPA. - (Desde su sitio y displicente.) ,Qué?.
DONA MARIA. - (Expresiva.) Los regalos de Rocamora... ;tan bonitos!
PEPA. - (Con displicencia.) Si, muy bonitos
ROCAMORA. - (Tratando de sonreir sin abandonar su importancia.) Es mi lado
flaco. Toda la vida me ha dado por los regalos! (Con mucho énfasis.) {Pshl... al
fin es un placer como otro cualquiera. (A dofia Maria.) {No le parece?... Desde
que se puede!
DONA MARIA. - (Con muchos aspavientos.) ;Ya lo creo! jEs lo que yo siempre
digo! {Se goza regalandol (Hace un movimiento con los brazos, como quien tira
un montén de cosas por delante.)
ROCAMORA. - (Mirando hacia el foro y tratando de sonreir.) Pero, gsaben
ustedes que se hace esperar el mate?
DONA MARIA. - (Con calma.) Es que debe estar quemando el azuicar... |Esta
Carmen es tan prolija!
BARROSO. - (Apareciendo bruscamente por la derecha con un montén de
paquetes y deteniéndose al entrar.) Buenas tardes. (Rie imbécilmente.)
DONA MARIA. - - (Levantandose bruscamente y precipitandose sobre Barroso.)
jAn! glo trajo? Justamente iba a mandar para alla! (Al acercarsele, en voz baja.)
iEstamos con un loco! jSalga ligero! (Barroso, con cara de susto, mira a
Rocamora por encima del hombro de dofia Maria y desaparece por la derecha
retrocediendo seguido de dofia Maria que sale también.)
ROCAMORA. - (A Manuela.) ;Quién en ese hombre?
MANUELA. - (Vacilando,) No sé, no lo conozco. (A Pepa.) Pepa, ino lo conocés
vos?
PEPA. - (Displicente siempre.) Yo no.ROCAMORA. - (Con mucha solemnidad.) Tiene cara de asesino.
MANUELA. - (Fingiéndose asustada.) \Ayl... cde veras? ¢Le parece?... (Se
pone de pie.)
ROCAMORA. - (Muy grave.) Por lo que he visto no me gusta nada!
MANUELA. - jPobre mama! Voy a ver... (Va a dirigirse por la derecha cuando
aparece por ésta doria Maria.)
DONA MARIA. - (Trayendo en los brazos los paquetes de Barroso y con mucha
naturalidad.) jEstas tiendas estan imposibles! (Aludiendo a los paquetes.) Unas
compras de esta mafiana, que recién me las traen. (A Manuela.) Toma,
Manuela, lleva estas compras para adentro
MANUELA. - (Que se ha adelantado a recibir los paquetes, en voz baja.) ,Qué
le dijo?
DONA MARIA. - (Aparte y répidamente.) Que era un pariente loco que le daba
por pegar. (Manuela vase con los paquetes por la izquierda y dofia Marla vuelve
a su asiento.)
ROCAMORA. - (Muy grave.) Pues el mate no llega... (Mira hacia el foro.)
DONA MARIA. - (Con calma.) |Oh!... no puede tardar. (A Pepa.) Pepa, ,por qué
no le recitas a Rocamora esas versos tan bonitos que sabés?
PEPA, - (Sorprendida,) ¢Y0?
DONA MARIA. - (Muy seria.) Naturalmente, hija. (Si recités muy bien!... Veni,
idejate de vergUenzasl... (Pepa la mira asombrada y no sabe si enojarse 0 no.
Termina por hacer un gesto y vuelve a su actitud de indiferencia.)
LINARES. - (Entrando por el foro y dirigiéndose a salir por la derecha llevando el
sombrero en la mano.) Buenas tardes. (Vase por la derecha y Rocamora no
contesta,)
DONA MARIA. - Buenas tardes. (A Manuela que aparece por la izquierda y con
mucha resolucién.) Anda, decile a Carmen que venga enseguida, que se deje de
tantos preparativos, que no la vamos a criticar. (Manuela vase por el foro.)
ROCAMORA. - (Secamente.) Ese joven que salié es el nuevo inquilino, zno?
DONA MARIA. - (Con aparente desdén.) {Ese?... si, el inquilino.
ROCAMORA. - {Como se llama?DONA MARIA. - Linares.
ROCAMORA. - cEs argentino?
DONA MARIA. - Creo que si.
ROCAMORA. - En qué se ocupa?
DONA MARIA. - En nada. Escribe... (Rocamora saca ceremoniosamente una
libreta de apuntes y toma notas sin levantar los ojos. Entretanto entra muy
apresurada Manuela por el foro y le dice algo muy répido en el oldo a dofia
Marla. Esta se levanta y vase por el foro, mientras Manuela se sienta en la silla
que aquélla deja vacia,)
ROGAMORA. - (Mientras sigue escribiendo.) ;Cuantos afios tiene?
MANUELA. - (Sorprendida,) ,Quién?
ROCAMORA. - (Déndose cuenta.) jAh!... (Continuando el interrogatorio.)
eCuantos afios tiene el nuevo inquilino?
MANUELA. - {Cuantos les parece? Tendra veinticinco, treinta y cuatro
(Rocamora escribe.)
ROCAMORA. - {Soltero?
MANUELA. - |Naturalmente!
ROCAMORA. - ¢Sabe leer?
MANUELA. - (Hace un gesto de ignorancia y después.) Escribir sabe.
(Rocamora anota.)
ROCAMORA. - {Ha estado alguna vez preso?
MANUELA. - (Azorada.) Yo no sé.
ROCAMORA. - (Guardando /a libretita muy ceremoniosamente.) {Cuando hable
con él digale que lo tengo reventado!
MANUELA. - ¢Por qué?... {por qué?... (Rocamora hace un movimiento con la
mano como indicando que hay que darle "tiempo al tiempo")
(Aparece por e! foro Carmen con un mate en la mano y seguida por dofta Maria,
que la viene empujando con disimulo.)
DONA MARIA. - (Triunfante.) ¢No le decia yo? |Empefiada en lucirse con
usted!... Aqui la tiene... (Rocamora sin mirar a dofia Maria ni a Carmen yhaciéndose el que no nota su presencia, se levanta de pronto y con aire
solemne, con la manifiesta intencién de producir un golpe teatral, dirigese
lentamente al sitio en que esta colocada la caja a que antes se ha hecho
referencia; la toma después y en actitud majestuosa se aproxima al sitio donde
esté Pepa y la coloca delante de ella.)
ROCAMORA. - (Solemne.) Esto es para usted, Pepa. (Se inclina
ceremoniosamente,)
PEPA. - (Poniéndose de pie bruscamente y con azoramiento.) {Para mi?
para mi?.
ROCAMORA. - (Tratando de ser lo mas suave posible.) Si, para usted.
(Dojta Maria, Carmen y Manuela han permanecido inméviles a la distancia,
presenciando curiosamente la escena. Pepa, con una gran nerviosidad, abre la
caja y saca de ella un Iujoso boton que levanta en alto y examina avidamente.)
PEPA. - (Con voz un poco temblorosa por la emocién.) {Es para mi?
ROCAMORA. - (Galantemente.) jEsto y todo cuanto usted quieral (Echa una
répida mirada hacia Carmen, lo mas disimulada posible.)
PEPA. - (Con voz emocionada.) Muchas gracias, Rocamora, muchas gracias.
(Se aleja unos pasos y se deja caer sobre una silla.)
DONA MARIA. - (Azorada, a Manuela y mientras Carmen se adelanta con el
mate en la mano.) {Qué quiere decir esto?
CARMEN. - (A Rocamora, ofreciéndolo el mate.) {Quiere un mate, Rocamora?
ROCAMORA. - (Haciéndose el sorprendido y aparentando desderiosa
indiferencia.) \Ah'... £8 usted, Carmen? (Toma el mate, lo chupa y
devolviéndoselo enseguida.) Esta frio, gracias. (Sin preocuparse mas de ella se
dirige hacia Pepa, a quien habla en voz baja y con mucha afectacién.)
DONA MARIA. - (A Carmen, que pasa hacia el foro llevando e1 mate.) \A las mil
maravillas, hijal... Con Linares iba a ser una complicacién!
(Carmen sonrie y vase por el foro. Doria Maria se lleva después el dedo a los.
labios indicando a Manuela que lo que corresponde es guardar silencio, yendo
ambas a sentarse juntas en el extremo opuesto, desde donde observan siempre
a Rocamora y a Pepa, aparentando conversar entre ellas.)
PEPA. - (A Rocamora en voz baja y emocionada y con mirada tierna.) \Fijese en