CAMPOS DE FRESAS “No bailéis con la muerte”
PERSONAJES:
Luciana: tiene 18 años, entra en coma tras tomarse una pastilla de éxtasis. Es una buena
estudiante campeona de juegos de ajedrez.
Eloy: Unos 19 años, es el novio de Luciana. Estudioso.
Cinta: Unos 18 años, amiga de Luciana. Estatura media, cabello largo, ojos grandes.
Santi: Unos 18 años, novio de Cinta. Al principio le gusto Luciana pero como vio que ésta
empezó a salir con Eloy se fijó en Cinta y se enamoró de ella.
Máximo: Unos 18 años. Le gusta mucho salir de fiesta.
Loreto: Unos 18 años. Amiga de Luciana, es bulímica. Está llegando la enfermedad casi al
límite a punto de morir. Luciana la intenta ayudar y la apoya siempre. Su estado físico es
pésimo, está casi en los huesos. Come sin control y al sentirse culpable se mete los dedos en la
garganta y vomita la comida.
Raúl, Ana y Paco: son también adolescentes conocidos por los demás. Son los típicos que salen
de fiesta un viernes y vuelven un domingo. Se toman drogas para aguantar todo el fin de semana
de discotecas.
Poli “el Mosca”: Es el camello que les vende las pastillas de éxtasis a los chicos. De unos 30
años. Bajito, cabello negro, nariz aguileña.
Esther Salas y Luis Salas : Son los padres de Luciana.
Norma: Hermana pequeña de Luciana. 15 años.
Inspector Vicente Espinós : policia que va detrás del camello.
Doctor Pons : Medico del hospital Clínico donde está Luciana hospitalizada.
Mariano Zapata : Es el periodista que quiere publicar el caso de Luciana
RESUMEN:
Todo comienza un viernes noche, cuatro adolescentes ( Luciana, Cinta, Máximo y Santi) se van
de fiesta a una discoteca llamada Pandora´s. El novio de Luciana, Eloy, se ha quedado en casa
estudiando, ella ha preferido salir con los amigos y despejarse un poco. Dentro de la discoteca
se encuentran con otros amigos, Raúl, Ana y Paco. Raúl lleva a Máximo a ver un camello que
pasa pastillas llamado Poli y éste les vende unas pastillas de éxtasis. Al principio Cinta y
Luciana no quieren pero las convencen y también se la toman. A Luciana le da un golpe de
calor y cae al suelo entrando en estado de coma.
Sus amigos se asustan y la llevan al hospital Clínico. El hospital llama a los padres de Luciana
y les informan de lo ocurrido. Al llegar el doctor Pons les informa que Luci está en coma debido
a que ha tomado una pastilla de éxtasis.
El doctor Pons habla con Santi, Máximo y Cinta para saber si ellos también lo habían tomado.
Estos le dicen que sí, pero que ha ellos no les había pasado nada. En ese momento sintieron
hormigas por todo el cuerpo, se sintieron más fuertes pero que ahora se encontraban con el
bajón con náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Le cuentan al doctor que Luciana se mareó y le
dieron calambres musculares hasta caer al suelo.
No tenían ninguna pastilla para saber qué llevaba de compuesto y así poder ayudar a Luciana.
La pastilla de éxtasis que tomaron estaba adulterada con cualquier veneno, yeso, ralladura de
ladrillo….etc. Para ayudar a Luciana el doctor Pons necesitaba saber el compuesto de la pastilla
para saber cómo medicar a Luciana, ya que en un análisis de sangre simplemente sólo se había
confirmado que no era éxtasis sino eva, otra clase de droga.
El inspector Vicente Espinós también llega al hospital y se reúne con los chicos, éstos le cuenta
que la pastilla era blanca, redonda y que tenía grabada una media luna. También le describen al
camello que se las vendió y señalan su nariz aguileña. El inspector al oír la descripción ya sabe
quién es el camello, ahora solamente tiene que encontrarlo.
Los padres de Luciana y su hermana, Norma, entran en la habitación donde está Luciana, se
quedan sorprendidos al verla llena de gomas y tubos por todo el cuerpo. Norma comienza a
llorar.
Luciana, aún estando en coma, es como si su espíritu saliese de su cuerpo y pudiese oír todo lo
que pasa en la habitación. Oye a sus padres y a su hermana, le pide a su hermana que no llore.
Luciana siente que está flotando, no tiene ni frío ni calor pero que todo está oscuro y que tiene
miedo. Luciana siente que no puede moverse.
Santi, Máximo y Cinta llaman por teléfono a Eloy, el novio de Luciana. Eloy al llegar al
hospital va a la habitación donde está Luciana. Luciana desde su estado en coma lo oye y le pide
perdón por lo que ha pasado y le dice que lo quiere mucho.
Santi, Máximo y Cinta también llaman a Loreto, amiga de Luciana. Loreto es bulímica y está al
límite de la enfermedad. Está muy delgada y si sigue vomitando los médicos le han dicho que
morirá. Al enterarse del estado de Luciana decide ir a verla al hospital pero antes debe comer
algo. Su madre le pone un plato de sopa en la mesa, Loreto se lo come todo pero al ir al baño se
mete los dedos en la garganta para vomitar la comida, pero al verse reflejada en el agua del
inodoro no se ve a ella sino a su amiga Luciana y sin pensarlo saca sus dedos de la boca, era la
primera vez que no vomitaba después de comer. Después de esto coge un taxi y se dirige al
hospital. Al entrar ve a Luci y se echa a llorar, le pide por favor que no se muera ya que la
necesita como amiga para poder salir de su bulimia. Al llegar a casa se abraza a sus padres y
comienza a decirles que quiere vivir, que sabe que está enferma y que necesita ayuda. En ese
momento había reconocido su enfermedad y había dado un gran paso para superarla.
Luciana vuelve a tener convulsiones estando en coma y está a punto de morir. Su espíritu piensa
que esta jugando una partida de ajedrez entre la vida y la muerte. Sabe que tiene que luchar
como cuando juega en los torneos de ajedrez. Ir hacia la oscuridad es la paz eterna, el adiós e ir
hacia la luz es volver a la vida, regresar por donde ha venido y asumir el dolor recuperando su
cuerpo.
Por los alrededores del hospital aparece un periodista llamado Mariano Zapata que quiere dar la
noticia de lo sucedido a Luciana a pesar de que el inspector de policía le había dicho que era
mejor no publicar por el momento nada. El periodista intenta que los padres de Luci le cuenten
lo ocurrido pero éstos se niegan. En la cafetería del hospital ve a Norma (la hermana de Luci) y
aprovecha para preguntarle acerca de su hermana. Norma inocentemente le cuenta lo ocurrido y
el estado en el que está su hermana. El periodista en un momento de distracción entra en la
habitación de Luciana y le hace fotos para la portada del periódico. Ya tenía la exclusiva y la iba
a publicar.
Cinta, Máximo y Santi se van a casa a descansar. Cinta y Santi van a casa de Cinta ya que sus
padres no están y Máximo a la suya. Ninguno de los tres puede descansar pensando en lo
ocurrido. Los padres de Máximo le reprochan que haya llegado tan tarde pero éste no les cuenta
nada de lo ocurrido por miedo a que le riñan. Pasado un rato decide ir a casa de Cinta. Mientras
tanto Cinta recuerda como había conocido a su amiga Luci, comprando unas entradas para un
concierto de su grupo preferido, cerraron las taquillas quedándose sin entradas y las dos
comenzaron a llorar juntas.
Eloy nada más salir del hospital y sin pensarlo dos veces decide ir a buscar a Rául, el chico
amigo suyo de la discoteca que fue quien les presentó al camello y les vendió las pastillas. Eloy
tiene que conseguir una pastilla igual a la que se tomó Luciana para intentar salvarle la vida. Va
a su casa pero no allí no se encuentra. Comienza a buscarle en algunos locales donde pudiese
estar pero los encuentra cerrados.
Eloy piensa cuando conoció a Luciana, le decían la “ Karpov” porque había ganado un
campeonato de ajedrez, pensaba que sería un “callo”, pero nada más verla se enamoró de ella.
De pronto recuerda que Máximo le había dicho que en la fiesta también estaban Ana y Paco y
que éstos seguro que sabían donde localizar a Raúl.
Va a su casa y allí los localiza, tras contarle lo ocurrido con Luciana, éstos le cuentan que Raúl
seguramente estará en una fiesta privada en una nave de polígono. Eloy va a dicha fiesta y
localiza a Raúl. Éste está bailando sin parar por las drogas que lleva en el cuerpo, Eloy lo saca a
empujones de la fiesta y le pide una pastilla igual a la que se tomó Luciana, pero Raúl no lleva
ninguna. Sabe dónde pueden localizar al camello (Poli “ el mosca”), en la discoteca Popes.
Eloy llama a Cinta, Máximo y Santi para que le ayuden a buscar al camello. Quedan en un lugar
y los cuatro se dirigen a la discoteca Popes.
Por su lado, el inspector Espinos por la descripción de los chicos sabe quién es el camello que le
vendió la pastilla a Luciana. Lo busca en una pensión llamada Ágata, pero allí le dicen que no
está que creen que iba con una tal Loles. El inspector va a casa de Loles, la típica señora cutre
que olía a vino peleón y a sudor. Ésta le dice que Poli no está con ella pero que lo puede
encontrar en una pensión llamada Costa Roja.
El inspector va a la pensión pero Poli ya se ha marchado de la misma porque sabe que la policía
lo está buscando. Espinos rebusca en la habitación de la pensión y encuentra una lista de
discotecas donde se supone que Poli va a vender las pastillas.
El inspector va a la comisaría y junto con su colega Lorenzo Roca comienzan a estudiar los
locales donde podría estar Poli “el Mosca”.Tras revisarlo todo deciden ir a la discoteca Popes un
local de tarde y noche que a esas horas al ser todavía por la tarde estaría plagado de menores de
16 años. Los dos policías se dirigen a la discoteca y al llegar se quedan dentro del coche en el
parking para ver si ven a Poli y poder detenerlo.
Poli, el camello, después de haberse enterado de lo de Luciana piensa que la policía va a ir tras
él, pero tiene todo un cargamento de pastillas y tiene que venderlas. Tiene que enterarse si
Luciana ha muerto para esconderse unos días. En un bar comienza a llamar a los hospitales para
preguntar hasta que llama al clínico y le confirman el estado de Luciana. Después de esto, sí
está asustado, va corriendo a un bar que sabe donde puede localizar al narcotraficante que le
vendió las pastillas. Al entrar a dicho bar el camarero le da un ticket con un nombre de otro bar
donde puede localizar a Alejandro Castro (el narcotraficante). Al hablar con Alejandro Castro,
éste le dice que tiene que vender todo el cargamento de drogas o que si no está muerto.
Poli después de esto se dirige a la discoteca Popes para seguir vendiendo las pastillas.
Por otro lado Luciana sigue luchando entre la vida y la muerte, sigue jugando su partida de
ajedrez. Pero Luciana lucha en su interior y de pronto comienza a moverse y consigue abrir los
ojos. Ha salido del coma, ha ganado la partida, ha vuelto a la vida.
Ya puede abrazar a sus padres y a su hermana.
Los cuatro amigos (Cinta, Santi, Máximo y Eloy) entran a la discoteca Popes y comienzan a
buscar al camello, Poli. Eloy lo ve y se dirige junto con Máximo a por él, pero Poli al verlos los
reconoce y sale corriendo hacia la puerta de la discoteca. Salen detrás de él los cuatro amigos y
el camello corre desesperadamente hacia el parking. De pronto el inspector Espinos junto con su
compañero ven a Poli y salen también detrás de él. Cuando están a punto de atraparle, Poli
tropieza y cae sobre un bordillo de la acera y muere. Pero aún le da tiempo a tirar la bolsa de las
pastillas por una alcantarilla. No habían conseguido la pastilla para ayudar a Luciana pensó
Eloy. Los policías registran al Mosca y ven el ticket donde ponía donde localizar al
narcotraficante y piensan ir a detenerle.
Pero Cinta había recogido una pastilla del suelo que seguramente se le había caído a Poli al
correr, ya la tenían. Los cuatro amigos corren hacia el hospital para llevarle dicha pastilla al
doctor y ayudar a Luciana. Lo que no sabían era que Luciana ya había despertado del coma y la
alegría que eso les supondría.
Agradecimientos.
El escritor de esta novela también nos cuenta brevemente el caso verdadero de una chica
británica que en 1995 que debido a una pastilla de éxtasis murió tras cinco días en coma. Sus
padres dieron el visto bueno a que la foto de la chica fuese publicada para que los adolescentes
se dieran cuenta del peligro que conlleva consumir estas drogas de diseño, ya que no se sabe de
qué están compuestas. Sus padres donaron sus órganos. Cada año mueren decenas de
adolescentes por el consumo de drogas y muchos sufren locuras, esquizofrenias, depresiones…
etc.
También nos cuenta el caso de otra chica que tras estar dos meses en coma logró despertar y
dijo “no bailéis con la muerte”. El coma puede ser infinito, un filo hilo entre la vida y la
muerte, son como Campos de fresas, frase de una canción de los Beatles.