Primera parte: la acusación
En la primera parte de Apología de Sócrates, se da a conocer la decisión de los jueces en lo que
se refiere a la culpabilidad de Sócrates.
Por su parte, el acusado deja claro que los cargos que se le atribuyen no son certeros. También
responde a aquellos que dan a entender que es un hombre peligroso por, en definitiva,
enseñar en secreto.
Por otro lado, afirma que si se le acusa a él, también se debería condenar a todos aquellos que
han seguido sus discursos.
Seguidamente, Sócrates apunta el orden en el que va a llevar a cabo su defensa, así afirma que
primero responderá a sus acusadores.
Más tarde, se dan a conocer las acusaciones a las que Sócrates trata de responder.
Al final de la primera parte, Sócrates, al no convencer al jurado, afirma que no teme a la
muerte y asegura que confía en su verdad para ganar el juicio. Sin embargo, los acusadores lo
encuentran culpable por 281 votos en su contra frente a 220 a su favor.
Segunda parte: la aceptación y la pena
Después del veredicto de los jueces, Sócrates asume su condena. Aunque considera que
deberían haberlo condenado con más votos en su contra.
Sócrates propone que se le perdone la pena de muerte si paga una multa de 30 minas.
Tercera parte: la profecía
La actitud de Sócrates defendiendo su postura hace que aumenten sus votos en contra. El
jurado no acepta la propuesta del acusado y, finalmente, le impone cumplir la pena de muerte.
Luego, Sócrates concluye su diálogo aludiendo a que no guardará rencor a quienes lo
condenan. Después se despide.
Análisis
Los acusadores
En su defensa, Sócrates distingue entre dos tipos de acusadores, por un lado los antiguos
acusadores o anónimos, los cuales han esparcido calumnias sobre él durante años y, por otro
lado, los nuevos acusadores, es decir, los que le han llevado recientemente al juicio. Los
últimos son tres hombres que han presentado cargos contra Sócrates:
Meleto: poeta
Ánito: político
Licón: orador
Las acusaciones
Aunque, Sócrates alude a acusadores anónimos, las imputaciones que le han llevado a juicio
han sido las de los tres nuevos acusadores. Quienes, curiosamente, representan a los gremios
que Sócrates venía criticando: poetas, políticos y oradores. Así, por boca de Melito, se dan a
conocer las dos acusaciones por las que se le ha condenado a juicio, estas son:
1. Impiedad, es decir, de no creer en los dioses del Estado, a quienes supuestamente
sustituía con extravagancias demoníacas.
2. Corrupción de la juventud, pues muchos jóvenes, estaban siguiendo su discurso y se
habían convertido en sus discípulos.
La defensa de Sócrates
Es curioso que para su defensa Sócrates no trata de pedir perdón a nadie por su forma de vida.
Más bien utiliza la palabra para explicar a los jueces por qué su forma de hacer puede ser
beneficioso para todos.
Aunque, finalmente, Sócrates es condenado, probablemente porque consideraron que su
actitud era soberbia, realmente el acusado no traicionó los principios que defendía en vida.
Asimismo, en algún momento durante el juicio, da a entender que no teme a la muerte.
Pero, ¿cuáles son las réplicas que Sócrates utiliza en su defensa? Estas son algunas ideas que
se perciben en el texto:
Alusión a los sofistas
Una de las calumnias que fueron lanzadas hacia Sócrates fue precisamente la de corromper a
la juventud mediante enseñanzas públicas llevadas a cabo en secreto. También lo acusan de
mezclar las cosas divinas con las terrenales. Por eso, para muchos Sócrates era un hombre
peligroso.
En su defensa, el acusado admite que sus enseñanzas no son como la de los sofistas, sus
coetáneos, los cuales exigían un pago por sus enseñanzas. Asimismo, afirma que jamás se ha
involucrado en temas divinos.
Resumen:
La Apología de Sócrates empieza con los jueces dando a conocer la culpabilidad de lo que se le
acusa, Sócrates les da la charla de que aquellos que lo acusan “les han dicho poco o nada
verdadero en cambio con él van a oír toda la verdad.” Él se burla ligeramente de como es
posible que se dejasen influenciar por unos jóvenes que tenían un discurso preparado. Estando
en la sala donde será juzgado, dice que va a empezar a defenderse primeramente de las
acusaciones falsas y después de aquellos que le llevan acusando desde hace años y así lo hace,
se encarga de los tres jóvenes con los que formó una enemistad y a mí parecer Sócrates utiliza
su método socrático para evidenciar que los que lo acusan solo ven por sí mismos, al final
Sócrates no logra convencer al Juzgado, teniendo 281 votos en contra frente a 220 a favor,
antes de ser regresado a su celda les dice que no les guarda rencor a los que lo condenan.
Sócrates se defiende empezando con la acusación de Meleto, un poeta irritado en el nombre
de los poetas, “Sócrates delinque corrompiendo a los jóvenes y no creyendo en los dioses en
los que la ciudad cree, sino en otras divinidades nuevas”, Sócrates tuvo problemas con este
poeta en su búsqueda de alguien más sabio que él según lo que le había dicho el oráculo,
Sócrates, uno por uno les fue preguntando el que quería decir sus versos y a su vez así también
aprender de un ámbito en el que se consideraba ignorante pero al poco tiempo él se da cuenta
de que los poetas no hacían su poesía por sabiduría sino con cierto don naturalista y la
inspiración que tengan al momento. Sócrates para defenderse usa el método socrático y llega
a la conclusión de la acusación en que todos los atenienses hacen buenos a los jóvenes y que
solo él los corrompe y respecto a la acusación de las divinidades, Sócrates acusa a Meleto de
hacer tal acusación insolente.
El cómo Sócrates se mantiene firme ante las acusaciones que le hacen, el como saca a relucir
su sabiduría y hace que los acusadores se vean ridículos ante el juzgado, Sócrates supo el cómo
defenderse y aunque si no fuera porque empezó a hablar “mal” del juzgado (cosa que le jugó
en contra), aceptó sin odio ni rencor la muerte que le imponían y pues a pesar de que sabe que
va a morir, se mantiene firme con sus palabras no dando la satisfacción a sus acusadores.
Para mí, Sócrates es un ejemplo de madurez y sabiduría, madurez porque supo llevar como un
hombre la mue