Receptores de la imagen.
Recordemos que, definimos como Receptor, a aquel dispositivo que,
sometido a la acción del haz de radiación que logra atravesar al paciente bajo
estudio (haz remanente), guarda en su superficie, a través de procesos físico –
químicos, la información transportada por dicho haz, dando lugar a la formación
de lo que se conoce como imagen latente.
Dejaremos de lado la descripción de los receptores basados en procesos
fotoquímicos (sistemas de película – pantalla) para concentrarnos en aquellos
diseñados para captar y almacenar la información necesaria para la posterior
producción de imágenes digitales.
Receptores digitalizadores.
Como expresamos en el párrafo anterior, estos dispositivos son capaces de
captar y almacenar información que luego pueda ser fácilmente digitalizada, es
decir, que pueda ser muestreada y cuantificada en valores binarios.
Clasificaremos a los receptores digitales en dos categorías:
- Receptores de digitalización indirecta.
- Receptores de digitalización directa.
Dentro de la primera categoría describiremos a los receptores basados en
placas de fósforo fotoestimulable, mientras que, dentro de la segunda
categoría describiremos a los receptores basados en detectores CCD y a los
detectores de Panel plano.
Placas de fósforo fotoestimulable.
La Placa de fósforo fotoestimulable (PSP: photostimulable phosphor
plate), también conocida como placa de imagen (IP: Imaging Plate) o placa
radioluminiscente, es una placa recubierta por un material metaestable (suele
ser una mezcla de fluorohaluros de bario activados con impurezas de
europio), ampliamente utilizada en el campo de la Radiología digital, con una
tecnología que recibe el nombre de radiografía computarizada (CR).
El fenómeno utilizado en este tipo de tecnología también se conoce
como luminiscencia fotoestimulable (PSL).
Esta tecnología permite captar y almacenar información transportada por un
haz de radiación en una placa de fósforo que toma el lugar del chasis de
película fotográfica utilizado en una radiografía clásica.
A diferencia de una placa fotográfica, una placa del tipo PSP puede ser
reutilizada muchas veces: Las placas pueden ser "borradas", mediante la
exposición de la placa a una luz blanca de intensidad ambiental.
71
Funcionamiento.
Tengamos en cuenta que, el fluorobromuro de bario, que es uno de los
fluoro haluros más utilizados, tiene como característica, la presencia, dentro de
su estructura cristalina, de los denominados “centros de color”.
Un centro de color es un tipo de defecto de la estructura cristalina del
compuesto, consistente en la ausencia del anión de dicho compuesto (en
nuestro caso, el fluorobromuro) en determinados puntos del cristal.
Centro de color
La ausencia del anión (ion negativo), genera una región de carga positiva
dentro del hueco, capaz de atraer y capturar electrones libres
Los electrones capturados en dichos sitios vacantes o huecos tienden a
absorber la luz dentro de cierto rango del espectro visible de forma que un
material, que suele ser transparente, se vuelve de color. Este es el origen del
nombre.
El europio está presente dentro del compuesto en forma de catión
bivalente, es decir, doblemente ionizado positivo (Eu 2+)
Para la generación de una imagen hay que exponer la placa
metaestable dos veces: la primera exposición, "graba" la imagen con
la radiación remanente de la muestra, y entonces, una segunda exposición
(en general hecha mediante un láser de longitud de onda visible) "lee" la
imagen.
Exposición inicial
Con la exposición inicial, los fotones X, con energías de entre 50keV y
120keV, interactúan con las impurezas de europio de forma tal que estas se
transforman en Eu 3+ liberando, cada una de ellas, un electrón.
72
Los electrones libres pasan, en principio, a la banda de conducción y tienden
a volver a su estado natural, liberando la energía absorbida, pero quedan
"atrapados" en los "centros de color" dentro del enrejado cristalino.
Estamos ahora ante la presencia de un estado metaestable del compuesto.
Luego de la exposición a los rayos X, aproximadamente el 50% de las
impurezas de europio presentes en la superficie de la placa resultan excitadas
y dicho estado metaestable se mantiene durante un período de algunas horas.
Estamos ahora ante la presencia de una imagen latente, en forma de una
distribución espacial de cargas eléctricas atrapadas que responde a la cantidad
de radiación X recibida en cada punto de dicha superficie.
Con el transcurso del tiempo, los electrones atrapados logran soltarse de las
trampas, de manera tal que, al cabo de unas 8 horas, la imagen latente
“desparece”. Es necesario entonces “leer” dicha imagen lo antes posible luego
de la exposición.
Segunda exposición
Si, luego de la primera exposición con rayos X, volvemos a exponer la placa
con un haz de radiación de mucha menor energía (por ejemplo, una fuente de
luz láser roja de alrededor de 800nm con una energía fotónica de 2eV aprox.),
esta no será capaz de ionizar más átomos de Eu2+ pero sí tendrá energía
suficiente para hacer que los electrones salgan de las trampas y se recombinen
con los iones Eu 3+ volviendo a su estado primitivo.
73
A medida que estos electrones liberados se reencuentran con los iones
Eu 3+, liberan la energía excedente en forma de una luminiscencia azul-
violeta de 400nm.
Esta luz se produce en una cantidad proporcional al número de electrones
atrapados inicialmente, y, por tanto, proporcional a la señal de rayos X original,
siendo captada por un escáner especial (normalmente mediante un tubo
fotomultiplicador), que convierte la señal resultante en información digital.
Escáner digitalizador.
Aprovechando la característica del haz láser (haz muy concentrado y casi
puntual), se irá estimulando la placa punto a punto dentro de una línea y en una
cierta cantidad de líneas, mediante un proceso combinado de “barrido” del haz
láser y transporte de la placa.
74
De esta forma se lleva a cabo el muestreo de la imagen latente, ya que la
lectura de la cantidad de luz producida se hace punto por punto.
El tubo fotomultiplicador generará una corriente eléctrica proporcional a la
cantidad de luz producida en cada punto y el conversor analógico – digital
transformará cada impulso de corriente en un número binario. De esta manera
se lleva a cabo la cuantificación.
El proceso se completa con una última exposición de la placa a una fuente
de luz blanca intensa, con la finalidad de lograr que los electrones atrapados
que no lograron soltarse durante el barrido con el láser lo hagan ahora y así
“borrar” cualquier rastro de imagen latente, dejando lista la placa para una
nueva exposición.
Detectores CCD.
Un sensor CCD es el dispositivo que capta las imágenes en las cámaras y
las videocámaras digitales actuales. Un sensor CCD es un circuito integrado
que contiene en una cara una matriz de elementos sensibles a la luz visible.
Para un tamaño de la matriz sensible de 2,5 x 2,5 cm la matriz puede
contener 2048 x 2048 elementos y las imágenes que obtiene serán de 4
Megapixels de resolución.
Esta resolución va en aumento puesto que, hoy ya se ofertan cámaras
fotográficas digitales con sensor CCD de 14 Megapixels.
75
Funcionamiento.
Cuando los fotones de luz visible interaccionan con un elemento de la matriz
del sensor CCD, en el elemento se liberan electrones y estos quedan
atrapados en el mismo ya que actúa como un condensador eléctrico.
La razón estriba en que hay barreras de potencial eléctrico entre los
diferentes elementos, que impiden la migración de la carga entre elementos. La
lectura posterior de la carga almacenada en cada elemento y su conversión a
76
un valor digital es el proceso que permite obtener una imagen digital con estos
sensores.
La lectura de la carga almacenada en los diferentes elementos de la matriz
del sensor CCD al obtener una imagen, se realiza de una forma muy peculiar
ya que no se accede directamente a cada elemento para medir la carga
almacenada. Si la descarga de cada elemento se hiciera por acceso directo
desde el exterior hasta cada elemento, el cableado necesario para ello sería
excesivo, baste pensar en el cableado que requeriría un CCD de 1 Megapixel.
La introducción de los sensores CCD en los equipos de radiodiagnóstico
tuvo lugar a través de la fluoroscopia, donde la salida del intensificador de
imagen se acopla óptimamente al sensor CCD mediante lentes y fibra óptica.
La secuencia de imágenes que se obtiene es digital y de muy alta calidad.
En imagen radiológica de pequeña superficie su aplicación puede ser fácil
como es el caso de la radiología dental.
Una placa intensificadora delante y en contacto con la cara activa del CCD
hace de conversor fotónico. Por cada fotón de RX que interacciona con la placa
intensificadora esta emite un buen número de fotones del espectro visible a los
cuales resultan muy sensibles los elementos del CCD.
Este tipo de uso del CCD se puede hacer extensivo a la obtención de
imágenes radiológicas si el campo que se trata de visualizar no es de una
superficie mucho más extensa que la del CCD.
El equipo que se utiliza es una ligera modificación del mencionado para la
radiología dental: una placa intensificadora del tamaño del campo a visualizar
sufre la interacción del haz de RX y emite varios fotones de luz visible por cada
fotón de RX que interaccionó con la placa. Un sistema de espejos o un bloque
de fibra óptica acoplado a
toda la superficie de la otra
cara de la placa
intensificadora recoge la
luz y la traslada,
estrechándose por el
camino, a la superficie del
CCD.
Si la proporción entre
ambas superficies no es
muy elevada la luz que
recoge el CCD puede ser suficiente para obtener una imagen de excelente
calidad.
77
El aspecto externo de estos sensores es similar al siguiente:
En la actualidad se logran acoplar electrónicamente una gran cantidad de
pequeños sensores ccd para así, cubrir grandes superficies con altas
resoluciones.
78
La mejora en el acoplamiento óptico de los paneles centelleadores que
detectan los fotones de RX y los convierten en fotones de luz visible, y los
mosaicos de células CCD sensibles a la luz visible, están abriendo un campo
de grandes posibilidades en la radiología digital.
La resolución espacial que se puede conseguir con estos sensores puede
ser superior a 10 pares de líneas por mm.
Detectores de panel plano.
Estos detectores son más conocidos con el nombre genérico de flat panel
(FP) o también flat panel detector (FPD).
El desarrollo tecnológico ha logrado un control muy preciso de las técnicas
de deposición de sustancias semiconductoras sobre extensas áreas de un
substrato.
Un campo de aplicación de estas técnicas es la denominada tecnología de
matriz activa, y un ejemplo de ello son las pantallas planas de ordenador tipo
TFT.
Este avance tecnológico se ha utilizado para desarrollar nuevos sistemas
detectores de RX que permiten obtener imágenes digitales trascurridos tan sólo
unos segundos desde la realización del disparo de RX y sin tener que
manipular ningún chasis.
El detector, cuando recibe un disparo de RX genera una secuencia de datos
numéricos que trasferirá al ordenador que controla el equipo. El detector
obtiene directamente una imagen en formato digital.
79
Funcionamiento.
La estructura interna de estos detectores es parecida al de las pantallas TFT
pero con una diferencia importante: las pantallas TFT usan la matriz activa para
mostrar en ella una imagen que está en formato digital en el ordenador.
Los detectores de panel plano recogen información del disparo de RX a
través de una matriz activa, la digitalizan y el ordenador almacena el fichero de
los datos recibidos desde el detector: la imagen digital.
Existen dos sistemas bastante diferentes de equipos de radiología digital de
panel plano: los sistemas de panel plano de detección indirecta y los sistemas
de panel plano de detección directa.
Los de detección indirecta convierten los fotones de RX en fotones de
luz visible y estos los convertirán en carga eléctrica que es lo que la
matriz activa convertirá en un número en el proceso de descarga.
Los de detección directa convierten directamente los fotones de RX en
carga eléctrica, el resto es muy similar a los de detección indirecta.
Ambos sistemas convierten los fotones de RX que han interaccionado en la
zona de detección de un píxel en una carga eléctrica almacenada en el 80
elemento de la matriz activa correspondiente a dicho píxel.
La lectura de la carga almacenada en cada píxel de la matriz activa durante
un disparo de RX se inicia inmediatamente después que el equipo corta el haz
de RX. El acceso a cada píxel de la matriz activa no se hace por cableado
directo al mismo si no
activando dos líneas de
señal de control: una de
la fila del píxel y la otra la
de la columna del píxel,
pero en este proceso, a
diferencia del que se
mencionó para los
detectores CCD, la carga
no va a llegar al exterior
pasando por otros píxeles
de la matriz activa si no
que la línea de la
columna que se ha
activado conecta un solo píxel, a través de un multiplexor, con el conversor
analógico-digital. Éste convierte la carga almacenada en un número que será el
nivel de gris que se asigna al píxel.
El píxel que se lee cada vez es el de la intersección de la fila y la columna
que se ha activado.
La diferencia entre el sistema de panel plano de lectura indirecta y el sistema
de panel plano de lectura directa parece mínima, pero tiene su importancia y se
debe analizar.
Sistema de conversión indirecta.
El detector indirecto de panel plano posee una matriz activa cuyos
elementos son sensibles a los fotones de luz visible. Los fotones de RX
interaccionan con un centellador que se ubica delante de la matriz activa y que
produce múltiples fotones de luz visible por cada fotón de RX que interacciona
con el.
81
La luz se convierte en carga eléctrica mediante un fotodiodo de silicio amorfo
que existe en cada elemento de la matriz activa, esta carga se va almacenando
en el condensador del píxel, hasta que arranca el proceso de lectura al finalizar
el disparo de RX.
FósforoX Fotón X
TFTX
X
AmplificadorX
Condensador FotodiodoX
X
Algunos de estos sistemas utilizan centelladores basados en tierras raras,
tales como oxisulfitos de gadolinio. Para conseguir con estos centelladores un
rendimiento de detección de los fotones de RX aceptable, estos deben de tener
un espesor mínimo ya que mientras que en los chasis de la radiología
analógica se puede ubicar una placa de centellador a cada lado de la película
fotográfica, en el panel plano sólo se puede colocar una lámina de centellador
entre el haz de RX y la matriz activa.
Si se incrementa el espesor del centellador aumenta el rendimiento de
detección de fotones de RX, pero por el contrario se pierde resolución espacial.
Los fotones de luz se producen y se dispersan a partir del punto del centellador
en que interaccionó el fotón de RX. Si el punto de interacción está próximo a la
superficie de entrada al centellador dará lugar a un haz de fotones de luz que
llegarán a un mayor número de píxeles de la matriz activa que si interacciona
en un punto próximo a la otra cara del centellador.
82
Este problema se agrava aumentando el espesor del centellador
Los parámetros de rendimiento de detección y resolución espacial son
esenciales para la calidad de la imagen, por tanto, hay que buscar un espesor
de centellador que mantenga un equilibrio entre ambos, y se obtenga una
calidad de
imagen
adecuada.
Una mejora
apreciable de la
situación la han
obtenido algunos
fabricantes de
este tipo de
sistemas
cambiando el
centellador e
introduciendo las agujas de ICs (Yoduro de Cesio) como centellador.
Las agujas de ICs poseen un rendimiento de interacción con los fotones de
RX aceptable y una vez que los fotones de luz se han producido en ellas tras la
interacción del fotón de RX, se comportan como guías de luz y evitan la
dispersión tan fuerte que se producía en las placas intensificadoras normales.
Los flat panel indirectos con centellador de ICs pueden lograr tamaños de
píxel de tan sólo 100 µm de lado. Este tamaño de píxel fija la resolución
espacial del sistema en 5 pares de líneas por milímetro.
A mayor número de líneas por milímetro más calidad de imagen.
Sistema de conversión directa.
El flat panel de conversión directa convierte los fotones de RX que
interaccionan con él directamente en cargas eléctrica que se almacena en el
condensador asociado a cada píxel. El resto es exactamente como en el
detector de flat panel indirecto.
83
Fotón X
TFTX
X
-
- -
AmplificadorX + ++
Se AmorfoX
Condensador
X
Para conseguir la conversión directa se cambia el centellador y el
fotoconversor por una capa de selenio amorfo (aSe) entre cuyas caras se ha
establecido una diferencia de potencial.
La interacción de los fotones de RX con el aSe produce pares electrón-
hueco, que bajo la acción del fuerte campo eléctrico existente en su seno
emigran, los electrones hacia la cara superior y los huecos hacia la cara inferior
donde son recogidos por el condensador del píxel sobre el cual físicamente
estaban.
El campo eléctrico va a servir para que la carga producida en cualquier
interacción de un fotón de RX se recoja exactamente en el píxel sobre el cual
está ubicado el punto del aSe en el cual se produjo la interacción. En otras
palabras, a los huecos los podemos guiar mediante el campo eléctrico.
El selenio amorfo tiene un número atómico (Z) de 34. Éste valor no muy alto
de Z del aSe es la causa de que su rendimiento de interacción con los RX no
sea muy alto, ya que el rendimiento de interacción con los RX de un material es
proporcional a su Z.
Para compensar este problema se usa una capa de aSe más gruesa con lo
cual se consiguen rendimientos de interacción muy aceptables. Mayor espesor
de detector da lugar a mayor rendimiento de interacción.
Se ha de tener en cuenta que en este tipo de detectores el mayor espesor
de la capa de conversión no degrada la resolución del sistema ya que el fuerte
campo eléctrico existente en el seno del aSe dirige los iones que produce cada
interacción de un fotón de RX directamente en la perpendicular a la matriz 84
activa, e impide la dispersión en otras direcciones.
Monitores de visualización.
La modificación en el proceso de adquisición y procesamiento de las
imágenes trajo, como consecuencia lógica, una modificación en los métodos de
visualización.
En el ámbito de la radiología convencional, se pasó de observar por
transparencia las imágenes obtenidas sobre un film fotosensible a la
observación directa de las mismas en la pantalla de un monitor de tipo
informático.
Esta forma de visualización ya había sido utilizada previamente por otros
métodos de diagnóstico por imágenes “digitalizados”, como la angiografía
digital por sustracción, la ecografía y las imágenes de cámara gamma y por los
métodos digitales “nativos” como la tomografía axial computada y la resonancia
magnética.
Respecto de estos monitores de tipo informático, debemos mencionar, en la
actualidad, la coexistencia de dos tecnologías: los monitores basados en tubos
de rayos catódicos (CRT) y las pantallas planas de dispositivos de cristal
líquido (LCD).
La pantalla LCD.
86
Una pantalla de cristal líquido o LCD (sigla del inglés liquid crystal
display) es una pantalla delgada y plana formada por un número de píxeles en
color o monocromos colocados delante de una fuente de luz.
Cada pixel contiene una celda de cristal líquido que, controlada
eléctricamente, permite el pasaje hacia el frente de la pantalla de una
determinada cantidad de la luz de fondo.
Existen varias tecnologías, pero la más difundida es la que combina una
matriz activa “TFT” con cristales líquidos del tipo “TWISTED NEMATIC”.
Se denomina matriz activa “TFT” (Thing film transistors) a una combinación
de una gran cantidad de dispositivos LCD, denominados “pixeles” dispuestos
en forma de matriz rectangular.
87
Si el monitor es de color, cada pixel se divide en tres subpíxeles, los cuales
tienen agregado, en forma alternativa, un filtro de color rojo, verde o azul.
Si el monitor es Blanco y Negro, se utiliza la misma configuración (para
unificar el proceso de fabricación) pero se omiten los filtros.
La cantidad y el tamaño de los pixeles que conforman la matriz determinarán
la resolución máxima de las imágenes mostradas por este dispositivo.
Una vista en corte según un plano perpendicular a la pantalla nos permite
apreciar, en detalle, cada pixel.
El sistema
Twisted Nematic.
Los cristales
líquidos Twisted
Nematic son
88
capaces de girar la polarización del haz de luz que los atraviesa, en un ángulo
que varía con la excitación eléctrica que reciben.
Sin excitación, el ordenamiento natural de las moléculas del cristal produce
un giro de 90 º de la luz polarizada que ingresa, orientándola adecuadamente
con respecto al segundo filtro polarizador, obteniéndose así la máxima
transferencia de luz hacia la pantalla. Tenemos así, un pixel de máximo brillo.
A máxima excitación, el campo eléctrico que se genera internamente obliga
a las moléculas a alinearse con él quitándoles la posibilidad de hacer girar el
haz de luz, resultando este último totalmente bloqueado por el segundo filtro
polarizador. Tenemos ahora un pixel negro.
Cualquier situación intermedia produce transmisión parcial de luz (escala de
colores o de grises).
Cada pixel tiene su propio transistor de conmutación, de manera tal que
pueden activarse simultáneamente todos los pixeles de una fila mostrando así,
la información de una línea completa de la imagen a reproducir. Cada fila
recibe, almacena y muestra la información durante el tiempo necesario hasta
que se complete el proceso en el resto de las filas.
Los monitores estándar ofrecen una resolución limitada con una relación de
aspecto prefijada (apaisado) que no está optimizada para la visualización de
imagen de diagnóstico. Los monitores de grado médico, por otro lado, ofrece
resoluciones de hasta 2048 x 2560 (5 megapixel) tanto en posición vertical o
apaisada, que se corresponden mejor con el formato de imagen de las
imágenes médicas. Este nivel de resolución permite al radiólogo ver muchos 89
más detalles sin necesidad de hacer un paneo o zoom de la imagen.
Para la correcta visualización de imágenes médicas, el estándar recomienda
un nivel de luminancia promedio de entre 300 y 500 cd/m2 para las pantallas de
los monitores, ubicando a estos en salas con un bajo nivel de iluminación
ambiental, recomendado en menos de 10 lux.
Se conoce con certeza que el sistema de backlight de los monitores LCD
sufre de un “agotamiento” con el uso que conlleva a una disminución
progresiva del nivel de luminancia de la pantalla con el transcurso del tiempo.
Un monitor de grado médico debe incluir, entre sus circuitos, uno que sea
capaz de medir y ajustar en forma permanente la intensidad del backlight, de
manera de garantizar un nivel de luminancia constante a lo largo de toda la
vida útil del monitor.
90
La figura anterior muestra las posiciones típicas de los sensores de
compensación automática del backlight. A la izquierda, un sensor longitudinal
que cubre todo el borde inferior de la pantalla. A la derecha, un sensor central
posterior que controla directamente el brillo del backlight.
Teniendo en cuenta que el ojo humano promedio es capaz de diferenciar
más de 700 niveles de gris diferentes, observando la pantalla de un monitor
con un nivel de luminancia promedio de más de 300 cd/m2, en un entorno de
luminosidad ambiente reducida (menos de 10 LUX), se recomienda un monitor
que pueda mostrar dicha cantidad, o más, de grises, asociado a una tarjeta
gráfica y a un sistema informático con capacidades acordes.
La siguiente se considera una configuración típica adecuada para la
visualización de imágenes médicas.
91
Sistemas accesorios.
Exposímetro automático.
Este dispositivo puede ayudar al radiólogo en la producción de imágenes
radiográficas correctamente expuestas, independientemente del paciente, su
contextura o la presencia de patología.
Las ventajas de la utilización de este sistema incluyen la disminución de
repetición y la disminución de la exposición al paciente
Una exposición puede terminar de dos formas: manualmente o
automáticamente. Cuando se trabaja manualmente, el técnico establece los
valores de kVp, mA y tiempo. Una vez transcurrido el tiempo predeterminado,
se termina la exposición. Si el equipo está funcionando correctamente y se
utilizó la técnica adecuada, se puede esperar una radiografía correctamente
expuesta.
Funcionamiento.
Cuando se utiliza un dispositivo AEC (siglas en inglés de Control Automático
de Exposición) para terminar una exposición, el técnico establece los valores
de kVp y mA, pero el tiempo de la exposición lo determina automáticamente el
dispositivo.
El AEC difiere de un temporizador manual porque no detiene la exposición
luego de un tiempo preestablecido, sino que lo mantiene hasta que la película
ha alcanzado una densidad óptica apropiada.
Un beneficio importante del dispositivo AEC es su capacidad para obtener
siempre radiografías expuestas con precisión, incluso en presencia de
patología.
El ejemplo siguiente muestra la diferencia: dos pacientes pueden llegar al
departamento de diagnóstico por imágenes para radiografías de tórax. Ambos
pueden tener el mismo espesor en la zona torácica, por ejemplo, 18
centímetros. Uno puede tener campos de pulmón normal, mientras que el otro
puede tener un derrame pleural. Dado que los pacientes tienen el mismo
espesor, el técnico probablemente usará la misma técnica en ambos, 92
trabajando manualmente.
Es probable que la radiografía de los pulmones llenos de líquido resulte
subexpuesta y, por lo tanto, tendría que repetirse. Si habría utilizado el AEC en
esta situación, el tiempo de exposición habría aumentado automáticamente
para compensar el líquido en los pulmones. De esta manera, se hubiese
logrado una imagen diagnóstica, eliminando la necesidad de una radiografía de
repetición.
Diferentes tipos.
El tipo más común de dispositivos de AEC utilizados en los equipos
radiográficos de hoy son los de
cámara de ionización. En
equipos más antiguos, se utilizaba
un dispositivo denominado
phototimer.
Una cámara de ionización es
un dispositivo de detección de
radiación que produce una
pequeña corriente eléctrica
cuando es atravesado por un haz
de radiación. Dentro de la cámara
hay dos placas conductoras que
están separados por aire.
Cuando la radiación incide en la cámara, se ioniza el aire dentro de esta y 93
los electrones migran hacia las placas, produciendo así una pequeña corriente
eléctrica. Esta corriente eléctrica, cuya intensidad es proporcional a la
intensidad del haz de radiación, se utiliza para cargar un condensador. Se
termina la exposición radiográfica cuando el condensador, que es un
dispositivo de almacenamiento electrónico, alcanza una carga previamente
establecida. La cantidad de carga acumulada será proporcional a la cantidad
de radiación que haya atravesado la cámara.
Cuando un equipo de rayos x utiliza la cámara de ionización como
dispositivo sensor del exposímetro automático, se utilizan tres cámaras en la
configuración que se muestra en la figura.
Las cámaras de ionización están generalmente situadas detrás de la grilla y
por delante del chasis.
Es importante recordar que, en esta situación, la exposición terminará al
detectar la cantidad de radiación que llega a la película y no por un tiempo
preestablecido.
Cámara
EL otro tipo de sensor que puede utilizarse en equipos de rayos X con AEC
de
es el phototimer.
ionización
Aunque los componentes del phototimer son diferentes, la teoría de
Circuito de
operación es similar a la de la cámara de ionización. Ambos convierten el paso 94
disparo
de un haz de radiación
Amplificador en una señal eléctrica que se utiliza para terminar
del la
exposición cuando la película alcanzó la densidad adecuada. generador
Sin embargo, ya que el phototimer es un poco más sofisticado que la cámara
de ionización, hay unos pasos más involucrados en la conversión de la
radiación en unaUnidad
señal de control
eléctrica.
En los phototimer, se coloca una pantalla fluorescente detrás del bucky. Se
coloca, además, un tubo fotomultiplicador directamente detrás de la pantalla
fluorescente.
Pantalla
fluorescente
La pantalla fluorescente convierte la radiación que atraviesa al paciente y al
chasis en luz. El tubo fotomultiplicador convierte la luz emitida en la pantalla en
una corriente eléctrica que se utiliza para cargar un condensador. Cuando el
condensador alcance un nivel predeterminado de carga, se termina la
exposición. Como con las cámaras de ionización, la duración de la exposición
se basa en el tiempo que se tarda en cargar el condensador al nivel
95
predeterminado y no un tiempo establecido por el técnico.
Si unTubo
paciente presenta mayor espesor o mayor densidad que el promedio,
fotomultiplicador
más radiación absorbe, y menos radiación secontrol
Unidad de convierte en una señal eléctrica.
Por lo tanto, la exposición será mayor, ya que tardará más en cargar el
condensador al nivel predeterminado.
Asimismo, si un paciente es muy delgado, hay una menor absorción por su
parte, lo que da como resultado más radiación que se está convirtiendo en una
señal eléctrica. Esto hace cargar al condensador más rápidamente y terminar la
exposición en un tiempo menor.
Hay muchas decisiones importantes que debe tomar un técnico a fin de que
se obtenga una imagen diagnóstica. Las dos más importantes son: el correcto
posicionamiento del paciente y selección del detector adecuado.
Para que la película quede con la densidad óptica adecuada, el detector
debe recibir la radiación procedente directamente de la zona de interés. Si el
detector recibe radiación de otra área, la película no tendrá la densidad
adecuada. Esto entonces explica por qué el posicionamiento adecuado es tan
importante cuando se utilizan dispositivos AEC. Un posicionamiento incorrecto
conducirá a una película con densidad incorrecta.
96
En la figura, la radiografía de la columna lateral resultará subexpuesta
porque el detector recibirá radiación de tejido blando junto con la radiación que
sale de la columna vertebral. Puesto que los tejidos blandos son penetrados
fácilmente, se producirá una "gran" corriente eléctrica en el circuito del detector.
El condensador se cargará rápidamente dando como resultado una radiografía
subexpuesta, porque el tiempo de exposición fue demasiado corto.
Junto con el posicionamiento adecuado, la selección de detector adecuado
también influye en el funcionamiento del dispositivo de AEC.
Puesto que hay tres detectores, surge la pregunta a menudo, "¿cuál detector
es el que debo utilizar?"
Si uno mantiene en mente que el detector debe recibir la radiación
procedente de la zona de interés, la decisión de qué detector se debe
seleccionar será fácil.
Aquí se encuentran algunas pautas generales a seguir para determinar la
selección del detector:
Cuando la columna vertebral es la principal área de interés, debe ser
seleccionado el detector del centro. Cuando se utiliza el AEC para
97
articulaciones como el hombro o la rodilla, también debe seleccionarse el
detector de centro. Si se seleccionan los detectores exteriores, la radiografía no
tendrá la densidad adecuada porque los detectores exteriores pueden quedar
fuera del campo o pueden detectar demasiada radiación procedente de los
tejidos blandos. Cada una de estas situaciones se traducirá en una radiografía
que no tiene la densidad adecuada.
Cuando la pelvis está siendo radiografiada con AEC, deben seleccionarse
los dos detectores de afuera. Cuando una pelvis se coloca correctamente los
dos detectores exteriores deberán quedar directamente debajo de las crestas
ilíacas.
La selección del detector para una radiografía de tórax es un poco más difícil
debido a varios factores que influyen en esta decisión.
Cuando los pulmones son el área de interés, pueden seleccionarse la
derecha o ambas celdas exteriores. El uso de ambas celdas exteriores para
una radiografía de tórax PA resultará en una radiografía ligeramente más
oscura, puesto que la celda izquierda necesitará más tiempo para acumular
radiación debido a la absorción por parte del corazón. Por lo tanto, al decidir
entre la derecha o ambas celdas exteriores para una radiografía de tórax PA,
se debe considerar si el radiólogo prefiere imágenes de tórax más claras o más
oscuras.
Como regla general, la utilización de la celda izquierda o la del centro para
una radiografía de tórax PA dará como resultado una radiografía
sobreexpuesta excepto en presencia de ciertas patologías de pecho o
intervención quirúrgica.
Si en un pulmón está presente un gran derrame pleural y está seleccionado
el detector en el pulmón afectado, se producirá una radiografía sobreexpuesta.
Esto se explica por el hecho de que el líquido en el pulmón afectado absorberá
una mayor cantidad de radiación, que a su vez tendrá como resultado menos
para el detector de radiación. En esta situación, se debe seleccionar la celda
correspondiente al pulmón afectado.
Debe seleccionar la celda central si el mediastino es de interés en la
radiografía de tórax PA y también para la radiografía de tórax lateral.
Cuando se utilice AEC para el abdomen, la elección del técnico para la
selección de detector está relacionada, una vez más, con la preferencia del
radiólogo sobre las imágenes más claras o más oscuras.
98
La selección de los dos detectores exteriores muestra la radiación
procedente de las estructuras de tejidos blandos, resultando en una radiografía
expuesta correctamente para el área de interés. La selección de la celda del
centro dará como resultado una radiografía ligeramente más oscura porque la
espina lumbar atenuará una porción mayor de radiación, en comparación con
los tejidos blandos.
Cuando se utiliza el AEC para una radiografía de la porción superior del
abdomen, debe seleccionarse el detector de centro. El uso de los detectores
exteriores, o de los tres, no es una buena opción debido a la configuración de
los mismos. Puesto que los dos detectores exteriores se colocan más alto y
más lateralmente que el detector de centro, existe la posibilidad de que estos
detectores pueden muestrear radiación procedente de la base de los pulmones.
Como los pulmones se penetraron fácilmente, la exposición radiográfica
terminará prematuramente, resultando en una imagen que es demasiado clara.
99
Cabe señalar que estas sugerencias para la selección de celda se basan en
la teoría operacional. Debido a las diferencias en el equipo y la calibración, los
resultados pueden variar de un equipo a otro.
El tamaño de chasis es otro factor importante que debe considerarse al
elegir el detector para una exposición. Cuando se utilizan tamaños de chasis
más pequeños que 24 x 30, debe utilizarse sólo el detector del centro. Estos
chasis tienen una pequeña área de cobertura y una parte de los dos detectores
exteriores quedarán fuera de la zona colimada. Esto resultaría en un largo
tiempo de exposición y una película sobreexpuesta.
Junto con los conocimientos de posicionamiento adecuados y de selección
de detector, el técnico radiólogo debe entender la función del selector de
densidad para aprovechar plenamente el AEC. Cuando se instala este sistema
automático, se establece una carga específica para el condensador, que será
la que determine el fin de la exposición.
Este nivel de carga está determinado por estudios realizados por el ingeniero
de servicio sobre imágenes de fantomas. El ingeniero de servicio, a
continuación, ajusta la configuración Neutral del control de densidad hasta
obtener una densidad óptica radiográfica aceptable.
Cuando la procesadora de imágenes radiográfica está calibrada
correctamente, debe mantenerse el selector de densidad en la configuración
"neutral" para la mayoría de los procedimientos.
Hay ocasiones en que, aunque la procesadora esté calibrada correctamente,
utilizando la configuración neutral no se obtienen radiografías correctamente
expuestas.
Probablemente el mayor culpable de densidad óptica inadecuada en la
película con el uso de AEC es el incorrecto posicionamiento.
Una mala colimación puede ser otra causa de la obtención de radiografías
indebidamente expuestas.
Los detectores no pueden distinguir entre la radiación primaria y la radiación
dispersa procedentes del paciente. Por lo tanto, si se están produciendo
grandes cantidades de radiación dispersa, esta será recogida por el o los
detectores causando una terminación prematura de la exposición.
100
Las radiografías de la siguiente figura demuestran que a medida que
aumenta la colimación y la protección, la cantidad de radiación dispersa que
alcanza al detector disminuye, resultando en una radiografía de diagnóstico con
un mayor nivel de exposición en la zona de interés.
Aunque casi no es tenido en cuenta, el otro factor que puede afectar a la
densidad de una radiografía al utilizar AEC es el uso de la combinación
adecuada de película/pantalla.
Cuando el exposímetro automático es calibrado, se ajusta para que el ajuste
neutro produzca una película expuesta correctamente para una combinación
específica de película/pantalla. Si se utiliza una combinación distinta, la película
no tiene la densidad correcta porque el dispositivo de AEC no puede reconocer
los cambios.
La figura siguiente muestra cómo combinaciones distintas de
película/pantalla afectan la densidad.
101
El dispositivo de AEC fue calibrado para utilizarse con la combinación de
película / pantalla mostrada a la izquierda. La combinación película / pantalla
de la derecha tiene una sensibilidad 16 veces menor que la de la izquierda.
Ambas radiografías fueron tomadas en el parámetro "N".
La siguiente figura es otro ejemplo de cómo afectan a la densidad las
combinaciones de película/pantalla. La máquina fue calibrada para utilizarse
con la combinación de película/pantalla de la radiografía de la izquierda. La de
la derecha fue tomada con una combinación de película/pantalla más sensible,
resultando en una imagen sobreexpuesta.
Sin embargo, hay situaciones donde el técnico, aún realizado el
procedimiento correctamente, terminó con una película mal expuesta utilizando
un dispositivo de AEC en el valor de densidad neutra.
Algunos pacientes en condiciones tales como la obesidad y ascitis podrían
afectar al funcionamiento del AEC. Debido a la excesiva dispersión producida
en estas situaciones, el dispositivo AEC puede terminar prematuramente la
exposición.
Una intervención quirúrgica también puede tener un efecto en la capacidad
del dispositivo AEC para funcionar correctamente. Como se explicó
anteriormente, si un paciente ha tenido una Neumonectomía y el detector
seleccionado está en el mismo lado que la neumonectomía la imagen no tendrá
la densidad adecuada. Otro factor que puede influir en el rendimiento de la
AEC es la presencia de una prótesis.
Cuando una radiografía debe repetirse debido a la densidad inadecuada y
no es debido a un error de usuario como el posicionamiento incorrecto o
incorrecto colimado, debe utilizarse el selector de densidad para cambiar la
densidad. Dado que la densidad de una radiografía tomada con AEC es
determinada por cuánto tiempo tarda en cargar un condensador al nivel
predeterminado, los selectores de mA y tiempo ya no controlan la densidad de
la radiografía como lo hacen en el modo manual. Básicamente, cuando se
cambia el selector de densidad, también se cambia la resistencia eléctrica en el
circuito de carga del condensador. El selector de densidad mediante + 1 o + 2
incrementa la resistencia en el circuito, que a su vez provoca que el
condensador tome más tiempo en alcanzar su nivel de carga predeterminado.
Por lo tanto, ya que tardará más en cargarse el condensador, la radiografía 102
tendrá una mayor densidad. Asimismo, elegir -1 o -2 en el selector de
densidad, baja la resistencia en el circuito de carga del condensador, lo que
permite a este cargarse más rápido que lo normal. El resultado es una
disminución de la densidad óptica de la película.
En este punto, sería beneficioso examinar cómo las características de kVp,
mA y tiempo cambian cuando se utiliza el AEC, en comparación con el modo
manual. Esto ayudará a comprender cómo hacer correcciones para
radiografías incorrectamente expuestas durante el uso del AEC.
En la práctica, los técnicos aumentan el valor de kVp para aumentar la
densidad óptica cuando una película resulta subexpuesta al utilizar AEC. Se
trata de una solución incorrecta al problema, teniendo en cuenta que el valor de
kVp afecta principalmente al contraste. Una película repetida con mayor kVp
puede aparecer más oscura que el original, no obstante, esto se debe a la
disminución del contraste de la película.
La figura siguiente demuestra que al aumentar el valor de kVp, las películas
aparecen más oscuras, pero como se mencionó anteriormente, es el resultado
del cambio en la escala de contraste.
103
Durante el uso del dispositivo de AEC, un cambio en el valor seleccionado
de mA solo influye en el tiempo de exposición. Un aumento del valor de mA,
hará que el AEC produzca una exposición más corta y viceversa.
El control del tiempo de exposición deja de funcionar cuando se utiliza el
AEC.
Basándose en la información anterior, debe ser obvio que al utilizar el
dispositivo de AEC, los cambios de densidad en la película sólo deberán
hacerse mediante el selector de densidad.
El selector de densidad permite el técnico aumentar o disminuir la densidad
en incrementos predeterminados.
La mayoría de los equipos radiográficos están calibrados de forma de que +
1 corresponde a un aumento del 25% en la densidad óptica con respecto a la
obtenida en "N" y + 2 corresponde a un aumento del 50%. El -1 corresponde al
25% de disminución en la densidad en comparación con el "N", mientras que el
-2 corresponde a una disminución del 50%.
La figura siguiente muestra cómo los cambios del selector de densidad
afectan directamente a la densidad de la película. Los valores de densidad se
enumeran debajo de cada imagen.
-2 -1 N +1 +2
104
Radioscopía televisada.
A modo de introducción a este tema comencemos definiendo
conceptualmente la radioscopía o, como se la denominaba antiguamente,
fluoroscopía.
Entendemos por radioscopía o fluoroscopía al estudio que nos permite
visualizar, en tiempo real, una imagen dinámica de una determinada zona
del cuerpo humano.
Desde que fue inventada en 1896 por Thomas A. Edison, la fluoroscopia ha
sido una herramienta muy valiosa en la práctica de la medicina y consiste en la
transformación de los rayos X en luz visible cuya intensidad sea
proporcional a la intensidad de la radiación que la provoca. Esto se logró, en un
principio, haciendo incidir los rayos X, luego de que atravesaran la estructura a
examinar, sobre una pantalla recubierta de un material fluorescente (que es el
que tiene la particularidad de emitir luz cuando recibe ciertos tipos de radiación)
llamada pantalla fluoroscópica.
105
Durante la fluoroscopía y mientras estaba conectado el generador de rayos
X, el técnico radiólogo veía sobre la pantalla una imagen en movimiento de las
estructuras y los líquidos internos. El brillo de la imagen obtenida sobre esta
pantalla era mínimo y para que el técnico pudiera visualizarla era necesario que
la sala estuviera totalmente a oscuras.
Para obtener una imagen fluoroscópica se ajustaba el kilovoltaje según el
espesor del área en estudio y la corriente de emisión del tubo en un valor del
orden de los 5 a 10 mA. Un estudio bajo estas condiciones podía tomar varios
minutos, por lo que la cantidad de radiación a la que era sometido el paciente
era bastante elevada.
En un primer momento, el fluoroscopio era una pieza estándar del equipo
médico en algunas consultas de médicos de familia. Si un paciente llegaba con
un brazo colgando o en un ángulo extraño, por ejemplo, el fluoroscopio podría
revelar de inmediato si el hueso se había roto. Pero los fluoroscopios pronto
salieron del ámbito médico y fueron utilizados durante algún tiempo para usos
triviales. Fueron instalados en tiendas de zapatos de los Estados Unidos y
Europa desde principios de los años 30 hasta alrededor de 1960, cuando
fueron prohibidos definitivamente.
En teoría se usaba para determinar la talla ideal del zapato, ver que no
existían rozaduras, comprobar la estructura de los huesos del pie y alguna cosa
más. En realidad era mucho más para deleite de los niños (también era usado
por adultos, aunque su mayor éxito se produjo entre el público infantil), que
podían ver en movimiento sus esqueléticos dedos de los pies.
106
El modo de uso era el siguiente: el niño se subía al fluoroscopio e introducía
sus pies -con los zapatos que se estaba probando- por un hueco que el aparato
poseía en su parte inferior. A través de una ventana superior podía ver sus pies
por rayos X. Otras dos ventanas permitían a la madre y al vendedor ver los pies
y así poder comprobar que los zapatos se ajustaban a la talla del niño. El
tiempo de exposición total era de unos 15 segundos.
Utilizar el fluoroscopio para obtener un calzado adecuado no era más que
una fantasía para atraer clientes potenciales. Se podría obtener el mismo
resultado mediante una simple medición. Se trataba de un uso frívolo de la
radiación cuyas consecuencias, aunque ni vendedores ni clientes lo sabían, en
algunos casos serían muy graves
El número total de personas afectadas como resultado del uso del
fluoroscopio se desconoce. Sí se conocen muchos casos de despigmentación,
dermatitis o ulceración atribuidas a su uso. Los más perjudicados, sin embargo,
fueron los vendedores de zapatos que se sometían diariamente a pequeñas
dosis de radiación y cuya tasa de cáncer aumentó considerablemente. Aunque
su peligrosidad se descubrió en 1949 el fluoroscopio se fue eliminando
progresivamente de las tiendas durante casi 10 años sin que se sepan muy
bien las razones para no haberlo hecho de golpe.
La fluoroscopía es, en la actualidad, una exploración rutinaria, excepto
cuando se utiliza para visualizar los vasos sanguíneos. lo que recibe el nombre
107
de angiografía. Las dos principales aplicaciones de la angiografía
corresponden a la neuroradiología y la radiología vascular, en las cuales, como
sucede en el resto de las exploraciones fluoroscópicas, se pueden obtener
radiografías en cualquier instante, ya que si durante las mismas el técnico
observa algo que considera debe grabar para un estudio posterior, se puede
realizar, al instante, una radiografía con una interrupción de la fluoroscopía
durante el tiempo mínimo necesario que se requiere para obtenerla. Esta es,
justamente, la función del seriógrafo.
La introducción de la informática en la fluoroscopia y en la radiología está
incrementando en gran medida la demanda de técnicos radiólogos entrenados.
Funcionamiento.
En la figura se muestra el esquema de un sistema de fluoroscopía
televisada.
Emisor
Cámara
de TV
Intensificador
de imágenes
Monitor
Generador
Memoria de imágenes
Control automático de brillo
El tubo de rayos X suele estar bajo la camilla del paciente. Sobre la misma
se encuentran, un dispositivo denominado intensificador de imágenes y una
cámara de circuito cerrado de TV.
Cámara
de TV 108
Intensificador
de imágenes
Monitor
de TV
Tubo
bajo
Mesa
Algunos equipos de fluoroscopia, como, por ejemplo, las mesas
telecomandadas, tienen el tubo de rayos X colocado sobre la camilla, con el
intensificador de imágenes bajo la misma y se controlan a distancia desde el
exterior del cuarto de rayos X.
Durante la fluoroscopía, el intensificador de imágenes es el encargado de
transformar los rayos X en luz visible y amplificar el brillo de esta, la imagen
luminosa es captada por la cámara de TV y transmitida al monitor.
109
Cuando comenzaron a utilizarse los intensificadores de imágenes se afirmó,
puesto que eran capaces de amplificar el brillo de la imagen, que la corriente
del tubo podría llegar a reducirse en, al menos, un factor de diez y que, por lo
tanto, la cantidad de radiación a la que se sometía al paciente también se
reduciría en ese mismo factor. Por diversas razones, esa reducción de
corriente anunciada no se ha convertido en realidad.
Durante la fluoroscopia con intensificador de imágenes, los valores normales
de corriente de emisión son de 2 a 4 mA. Por consiguiente, la cantidad de
radiación a la que se somete al paciente durante un examen fluoroscópico
continúa siendo considerablemente elevada, mucho más que en un examen
radiográfico.
La tensión de pico depende exclusivamente de la parte del cuerpo que se
debe examinar. Los modernos equipos de fluoroscopia permiten al técnico
seleccionar un determinado nivel de brillo de la imagen, nivel que el equipo
mantiene durante toda la exploración, variando automáticamente la tensión de
pico, la corriente de emisión o ambas, en caso necesario. Un equipo de
fluoroscopia con esas características se dice que tiene control automático del
brillo (ABC).
La principal ventaja que tienen los equipos de fluoroscopia con intensificador
sobre los equipos convencionales es el mayor brillo de la imagen. Del mismo
modo que es mucho más difícil leer un libro bajo una luz débil que bajo una luz
brillante, también es mucho más fácil interpretar una imagen fluoroscópica
brillante que una débil.
Intensificador de imágenes.
110
El intensificador de imágenes es el accesorio de uso más difundido en la
actualidad cuya misión es la de recibir la radiación que atraviesa al paciente, la
transforma en luz visible y por último, amplifica el brillo de esta última. El
siguiente es un esquema simplificado de un intensificador de imágenes.
El tubo se encuentra normalmente dentro de una envoltura de cristal, que
además de proporcionar soporte mecánico a todas sus partes, mantiene el
vacío en su interior.
A su vez, la envoltura de cristal se monta dentro de una calota metálica que
la protege de los golpes, para evitar su rotura, y de la incidencia de la luz
exterior.
111
Los rayos X salen del paciente e inciden en el tubo intensificador de imagen
interactuando con el fósforo de entrada, que es yoduro de cesio (CsI). Cuando
el rayo interactúa con el fósforo de entrada, su energía se convierte en luz
visible (este efecto es similar en las pantallas de intensificación de
radiografías).
Imagen
microscópica de
los cristales de
CsI
Los cristales de CsI se construyen como pequeñas agujas y se agrupan en
una capa de aproximadamente 300 µm. Cada cristal tiene aproximadamente 5
µm de diámetro.
El siguiente elemento activo del tubo intensificador de imagen es el
fotocátodo, está ligado directamente al fósforo de entrada a través de una capa
adherente fina y transparente. El fotocátodo es una capa fina de metal que está
compuesta habitualmente de cesio y antimonio, que responden a la
estimulación del fósforo de entrada con la emisión de electrones. Este proceso
se llama foto emisión.
Imagen microscópica de
la superficie del
fotocátodo
El número de electrones emitidos por el fotocátodo es directamente
proporcional a la intensidad de luz que llega. Consecuentemente, el número de
electrones emitidos será proporcional a la intensidad de rayos x incidente.
El tubo intensificador de imagen tiene aproximadamente 50 cm de
profundidad. Una diferencia de potencial de alrededor de 25.000 V se mantiene
a través del tubo entre el fotocátodo y el ánodo para que los electrones
producidos por foto emisión sean acelerados hacia el ánodo.
El ánodo es una placa circular con un agujero en el medio para permitir que
los electrones circulen a través de él hacia el fósforo de salida.
El fósforo de salida se encuentra al otro lado del ánodo y usualmente está
compuesto de sulfuro de cinc- cadmio. Este fósforo de salida es donde los
electrones interactúan y producen luz.
113
Para que el patrón de imágenes sea exacto, el camino del electrón desde el
fotocátodo hasta el fósforo de salida debe ser preciso. El dispositivo
responsable de que esto suceda es el conjunto de lentes de enfoque
electroestático, las cuales se encuentran situadas a lo largo del tubo
intensificador de imagen.
Los electrones llegan al fósforo de salida con una alta energía cinética y
contienen la imagen del fósforo de entrada en una forma miniaturizada.
La interacción de estos electrones de alta energía con el fósforo de salida
produce una cantidad de luz considerable. Cada fotoelectrón que llega al
fósforo de salida produce de 50 a 75 veces más fotones que los que fueron
necesarios para crearlo.
114
La secuencia completa de eventos de interacción se esquematiza en la
siguiente figura.
Se llama ganancia de flujo al cociente entre el número de fotones luz en el
fósforo de salida y el número de fotones luz en el fósforo de entrada.
El incremento de la iluminación de la imagen se debe a la multiplicación de
los fotones luz en el fósforo de salida comparado con los fotones luz en el
fósforo de entrada, y a la reducción de la imagen del fósforo de entrada al
fósforo de salida.
La ganancia de brillo es la capacidad del tubo intensificador de imagen para
incrementar el nivel de iluminación de la imagen. La ganancia de brillo es el
producto entre la ganancia de reducción y la ganancia de flujo.
La ganancia de reducción es el cociente entre el diámetro del fósforo de
entrada al cuadrado y el diámetro del fósforo de salida al cuadrado. El tamaño
el fósforo de salida es bastante estándar está entre 2,5 y 5 centímetros. El
tamaño del fósforo de entrada varía entre 10 y 35 centímetros y se utiliza para
identificar los tubos intensificadores de imagen.
La ganancia de brillo de la mayoría de los intensificadores es de 5000 a
30.000 y decrece con la edad del tubo y su utilización. Cuando el tubo
intensificador envejece, la dosis al paciente debe ser incrementada para
mantener la luminosidad.
La ganancia de brillo se define, en la actualidad, como el cociente entre
intensidad de iluminación en el fósforo de salida, medida en candelas por metro
cuadrado (cd/m2)y la intensidad de radiación incidente en el fósforo de entrada,
medida en mR/s. Esta cantidad se llama factor de conversión y es
aproximadamente 0,01 veces la ganancia del brillo.
El factor de conversión es la cantidad adecuada para expresar la
intensificación.
115
Los intensificadores de imagen tienen factores de conversión de 50 a 300. Esto
corresponde una ganancia de brillo de 5000 a 30.000.
La radiación dispersa en forma de rayos x, electrones y luz puede reducir el
contraste de los intensificadores de imagen debido un proceso llamado
resplandor velado. La señal del resplandor velado se produce detrás del disco
de plomo colocado en el fósforo de entrada. Los tubos avanzados de tipo II
tienen un fósforo de salida diseñado para reducir el resplandor velado
La mayoría de los intensificadores de imagen son del tipo multicampo.
Ofrecen mayor flexibilidad para todos los tipos de exámenes fluoroscópicos y
son un componente estándar de la fluoroscopia digital. Los tubos de campo
dual se presentan en distintos tamaños, pero quizás el más popular es el de 25
cm/17 cm. Los tubos de tricampo de 25/17/12 y 23/15/10 también son muy
utilizados.
Las dimensiones numéricas se refieren al diámetro del fósforo de entrada del
tubo intensificador de imágenes. La siguiente imagen muestra el modo de
operación de un tubo multicampo típico, en concreto de uno 25/17.
En el modo 25 cm, los fotoelectrones del fósforo de entrada son acelerados
hacia el fósforo de salida. Cuando se opera en modo 17 cm, el voltaje de las
lentes de focalización electrostático aumenta, lo que hace que el punto focal de
los electrones se desplace más lejos del fósforo de salida, en consecuencia,
sólo los electrones provenientes de un área de 17 cm de diámetro del centro
del fósforo de entrada inciden en el fósforo de salida.
El principal resultado de este cambio en el punto focal en la reducción del
campo visible y la magnificación de la imagen. La utilización de dimensiones
116
más pequeñas en un tubo multicampo siempre produce como resultado una
imagen magnificada, con un factor de magnificación directamente proporcional
al cociente de los diámetros. Un tubo 25/17 operado en modo 17 cm produce
una imagen que es 1,5 veces más grande que la imagen producida en modo 25
cm. (25/17=1,47).
La magnificación de la imagen tiene un precio, la ganancia de reducción
disminuye porque inciden menos electrones en el fósforo de salida. El resultado
es una imagen más oscura. Para mantener el mismo nivel de brillo, se aumenta
el nivel de mAs del tubo de rayos x a través del Control Automático de Brillo,
incrementando la dosis al paciente.
Este incremento de dosis al paciente tiene como única finalidad una mejor
calidad de imagen.
Debido a que sólo la parte central del fósforo de entrada es utilizado en el
modo de magnificación, la resolución espacial también resulta mejorada. En el
modo 25 cm, un tubo intensificador de imagen de CsI puede obtener imágenes
con una resolución de 0,125 mm (4 pl/mm); en el modo 10 cm, la resolución es
aproximadamente de 0,08 mm (6 pl/mm).
Flat Panel para imágenes dinámicas.
En los años 50, el desarrollo de los intensificadores de imagen (I.I.) fue un
gran paso hacia la fluoroscopia. Al reemplazar la pantalla fluorescente por un
instrumento electrónico basado en la tecnología de TVanalógica, se consiguió
un incremento significativo del brillo de la imagen.
En los años 80, la angiografía por sustracción digital (DSA), se introdujo en
el campo de las exploraciones cardiovasculares con contraste. En DSA, las
señales analógicas de vídeo procedentes de una cámara de TV, se convierten
en datos digitales y las estructuras vasculares se visualizan al ser procesadas
digitalmente. De este modo, los grandes avances que han tenido lugar en la
tecnología electrónica han dado como resultado un espectro más amplio de
117
aplicaciones en el diagnóstico de imágenes digitales, desde la radiología
general hasta los estudios gastrointestinales.
Alrededor de 1990, comenzó el desarrollo de un detector plano para Rayos-
X con la misma tecnología utilizada para la fabricación de pantallas (TFT´s) de
cristal líquido. Un informe presentado en la RSNA en 1995 hablaba de un
detector plano de Rayos-X basado en la tecnología de selenio de conversión
directa para imágenes estáticas, el cual atrajo la atención de los investigadores.
En 1997, simultáneamente, se informa del desarrollo de un detector plano de
Rayos-X de conversión indirecta para imágenes estáticas y del éxito de
TOSHIBA en la obtención de imágenes dinámicas, utilizando un detector de
conversión directa basado en selenio con detector pequeño, de 4 cm x 4 cm,
que convertía los Rayos-X directamente en imágenes dinámicas. Este informe
generó gran interés, considerándose un reto extremadamente difícil para llegar
a obtener imágenes dinámicas a alta velocidad, utilizando un detector de panel
plano con un método de conversión directa.
Estructura del Detector Plano de Conversión Directa para imágenes
dinámicas
El detector plano de conversión directa para la obtención de imágenes
dinámicas está diseñado para convertir los Rayos-X que han pasado a través
del paciente en señales eléctricas que generen imágenes totalmente digitales
tanto estáticas como dinámicas. El detector consta de cuatro componentes:
una unidad de conversión de Rayos-X, un conjunto de detectores, una unidad
de procesamiento de señales de alta velocidad y otra de transferencia de
imagen digital.
Unidad de conversión de Rayos X
118
En esta unidad se utiliza un material fotoeléctrico (selenio amorfo) para
convertir los Rayos-X en señales eléctricas.
Cuando una capa de selenio amorfo se expone a los Rayos-X, se generan,
gracias a la fotoconductividad y en proporción al nivel de exposición, cargas
positivas y negativas. Aplicando un voltaje de varios kV, las cargas generadas
se mueven a través del campo eléctrico como una corriente fotoeléctrica y son
recogidas, sin pérdida ni dispersión, por el conjunto de detectores.
Como otro método de detección de Rayos-X, debemos citar el detector plano
de conversión indirecta, el cual incluye láminas de material fluorescente,
fotodiodos y un conjunto TFT. El material fluorescente convierte los Rayos-X en
luz, y los fotodiodos convierten, a su vez, ésta en señales eléctricas.
Estos detectores de Rayos-X emplean métodos de conversión indirecta,
transformando los Rayos-X en luz, y ésta, a su vez, en imagen. Una vez que
los Rayos-X han sido convertidos en luz, ésta sufre repetidas dispersiones y
reflexiones en todas direcciones, con el resultado de una pérdida de datos
útiles, reduciendo la sensibilidad a los Rayos X y reduciendo también la
resolución espacial.
119
Conjunto de detectores
La tecnología TFT se emplea para fabricar un conjunto de más de dos
millones de detectores en un sustrato de cristal. Cada elemento del detector
incluye un condensador y un TFT.
Mientras la unidad de conversión está expuesta a los Rayos-X, las cargas
generadas se acumulan en el condensador. Cuando el TFT es activado por una
señal procedente de la unidad de procesamiento de alta velocidad, la carga
acumulada es leída como una señal eléctrica.
Unidad de procesamiento de señales de alta velocidad
Esta unidad genera señales dirigidas secuencialmente, para activar los TFT
del conjunto de detectores.
Las señales eléctricas leídas en respuesta a estas señales se amplifican y
se envían a un convertidor analógico-digital.
Unidad de transferencia de imagen digital
Esta unidad está diseñada para compensar las señales digitales y para
transmitir imágenes digitales, secuencialmente, hacia el ordenador auxiliar.
En Fluoroscopia, las imágenes dinámicas se obtienen a una velocidad de
hasta 30 imágenes por segundo, correspondiendo a una velocidad de
transmisión de datos superior a 1.0 gigabite por segundo.
120
121
Garantía de Calidad
El aseguramiento de la calidad en la radiología diagnóstica por rayos X se
define como el conjunto de esfuerzos encaminados a asegurar que las
imágenes radiológicas tengan la calidad suficiente para dar la información
diagnóstica necesaria, al costo más bajo posible y con la menor exposición del
paciente.
Para lograrlo es necesario que estén definidas las responsabilidades,
atribuciones y vías de comunicación internas entre el personal, existan
procedimientos documentados, se mantengan actualizados los registros de las
mediciones y se realice una revisión general del programa a intervalos
apropiados con vistas a evaluar el logro de los objetivos propuestos y a
incorporar las mejoras pertinentes.
El programa de garantía de calidad del equipamiento debe funcionar con la
asesoría de un experto calificado en física médica. En los departamentos
grandes equipados con diversas tecnologías por rayos X es recomendable la
existencia de un comité de calidad cuya finalidad principal sea analizar los
resultados de las revisiones del programa y emitir las recomendaciones que
procedan.
Existen 3 indicadores globales que permiten evaluar el nivel de calidad en la
institución y compararlo con el resto de las instituciones que realizan esta
práctica.
El primero de los indicadores se refiere a la calidad de las imágenes
obtenidas, para lo que existen diversas técnicas, aunque la más recomendada
por su simplicidad y utilidad es la de verificar que las imágenes con pacientes
reales permitan ver determinados detalles anatómicos críticos, basándose en
criterios establecidos por órganos internacionales.
Otras técnicas más complejas y que requieren de mayor tiempo son las
basadas en la confección de curvas de operación del receptor, obtenidas por
encuestas a un grupo de radiólogos calificados en las que se indaga sobre la
certidumbre acerca de la presencia o no de determinada patología en
imágenes reales de pacientes.
El segundo indicador son los valores típicos de la dosis de entrada en
superficie por exposición, los que deben ser comparados con los niveles de
referencia establecidos nacionalmente o recomendados internacionalmente y
se miden con una frecuencia anual en aire o ” in vivo ” empleando detectores
termoluminiscentes.
El tercer indicador es el índice de repeticiones de exámenes, el que debe ser
obtenido al menos anualmente. El estudio puede explorar simplemente la
fracción total de rechazos o desglosar dicha fracción por causas, por ejemplo,
movimiento del paciente, colimación, revelado, técnica de exposición,
proyección entre otros.
El Programa de Seguridad Radiológica y Garantía de Calidad de las
exposiciones médicas en Radiodiagnóstico Médico deberá tener como
objetivos:
a) verificar, mediante pruebas de constancia, que se mantengan las
características técnicas y requisitos de desempeño de los equipos de
Radiodiagnóstico Médico y del sistema receptor de imagen;
b) teniendo en cuenta las informaciones proporcionadas por los
fabricantes, identificar posibles fallas de equipos y errores humanos que
122
puedan ocasionar exposiciones médicas indebidas y promover las
medidas preventivas necesarias;
c) evitar que los equipos sean operados fuera de las condiciones
establecidas en este documento y asegurar que las acciones de
reparación sean ejecutadas mediante un programa adecuado de
mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos;
d) establecer e implementar patrones de calidad de imagen y verificar
su constancia;
e) determinar los valores representativos de las dosis administradas a
los pacientes como consecuencia de los exámenes realizados en el
Servicio y verificar la posibilidad de su reducción, teniendo en cuenta los
niveles orientativos;
f) verificar si son adecuadas la calibración y las condiciones de
operación de los instrumentos de medición y de dosimetría del haz;
g) verificar la eficacia del programa de entrenamiento implementado.
Características constructivas que afectan la calidad
de la imagen.
Tamaño de la mancha focal del tubo.
La relación entre la nitidez de la imagen y el tamaño de la mancha focal
surge de un principio de la óptica geométrica.
La “sombra” de un objeto cualquiera, proyectada sobre un plano,
representará fielmente la forma del mismo solo cuando todos los rayos de luz
que la producen partan de un único punto o “foco”.
Objeto
Foco
Sombra
Si el foco ahora no es puntual, sino que tiene forma, por ejemplo, de
segmento, podemos considerarlo como una cantidad infinita de focos puntuales
contenidos dentro de dicho segmento. Siguiendo los principios de la óptica
geométrica, debemos considerar que la sombra producida será la
superposición de infinitas sombras formadas por cada uno de los focos
puntuales.
123
Objeto
Foco
Sombra
Penumbra
Puesto que la sombra producida por cada punto del segmento está
desplazada con respecto a las otras, se generan, en los bordes del objeto,
zonas de penumbra (superposición de luces y sombras) que los vuelven
borrosos e indefinidos. Estas zonas de penumbra serán mayores cuanto mayor
sea el tamaño del foco, y, por consiguiente, la imagen resultante tendrá menor
resolución.
Se deduce entonces que se obtendrá mayor resolución cuanto menor sea el
tamaño de la mancha focal (cuanto más se parezca esta a un foco puntual).
Una forma sencilla de reducir el tamaño de la mancha focal es reducir al
mínimo posible el tamaño físico del filamento. Esto trae como consecuencia
una concentración de calor muy alta en un área muy reducida de la superficie
del ánodo, con el consiguiente aumento de la temperatura en la misma, que
podría alcanzar valores inadmisibles.
Recordemos que más del 99% de la energía eléctrica suministrada al tubo
de rayos X se convierte en calor en el ánodo.
En la actualidad, los ánodos se construyen siguiendo el denominado
principio de Göetze que es una ingeniosa manera de resolver el problema del
compromiso entre carga térmica y nitidez radiográfica.
Este consiste en inclinar la superficie anódica con respecto al plano del
filamento de manera tal que la mancha focal efectiva o “proyectada”, es decir,
la que “veo desde la placa en la dirección del rayo central, es una imagen en
perspectiva de la mancha focal real
y que será menor que esta última
cuanto menor sea el ángulo de
inclinación.
De la figura surge que si el
ángulo del bisel es de 45º, el
tamaño de la mancha proyectada
es igual al tamaño real de la
misma, mientras que si el ángulo
se reduce a 10º, por ejemplo, el
tamaño de la mancha proyectada
124
será aproximadamente un tercio de la real.
Los tubos de rayos X tienen manchas focales efectivas que van desde los
0,1mm x 0,1mm a los 2mm x 2mm.
El tubo de la figura posee un tamaño de mancha focal efectiva de 0,6mm x
0,6mm para el foco fino y 1,5mm x 1,5mm para el grueso, según lo indica su
placa identificatoria
Cuanto menor es el ángulo del blanco, más pequeño es el tamaño de la
mancha focal efectiva. Los tubos de rayos X de diagnóstico tienen ángulos del
blanco que varían entre los 5 y 15°. La ventaja del principio de Goetze es que
proporciona la nitidez de imagen de una mancha focal pequeña, junto con la
capacidad térmica propia de un foco grande.
Efecto talón.
Una consecuencia desafortunada del principio de Goetze es que la
intensidad de la radiación en el lado del cátodo del campo de rayos X es mayor
que la del lado del ánodo. Los electrones interaccionan con átomos a varias
profundidades del blanco. Los rayos X producidos se emiten isotópicamente, es
decir. con la misma intensidad en todas direcciones. Como se muestra en la
figura, los rayos X que constituyen el haz útil son emitidos desde la profundidad
del blanco hacia el lado del ánodo, por lo que deben atravesar un grosor mayor
del material del blanco que los rayos X emitidos en la dirección del cátodo.
Debido a la mayor absorción, la intensidad de los rayos X que penetran el
“talón” del blanco es menor que la de los que lo hacen en la puntera. Ése es el
denominado efecto talón. En general, cuanto menor es el ángulo del bisel de
un tubo de rayos X, mayor es el efecto talón.
La diferencia de la intensidad de radiación a través del haz útil de un campo
de rayos X puede variar hasta en un 45%. En la figura se muestra gráficamente
la variación típica a través del campo de rayos X. Si la intensidad de la
Talón
Diafragma
Rayo central
Intensidad relativa
radiación a lo largo del rayo central del haz útil, (la línea imaginaria generada
por el rayo más central del haz), se designa como el 100%, la intensidad en el
lado del cátodo puede llegar a ser del 110%, y en el lado del ánodo de sólo el
75%.
El efecto talón debe considerarse cuando se radiografían estructuras
anatómicas con grosor o densidades muy distintos. Por la general, si se coloca
el lado del cátodo del tubo de rayos X sobre la parte más gruesa de la
anatomía, se obtiene en la placa una densidad radiográfica más uniforme. En
la radiografía de tórax, por ejemplo, el cátodo debe estar en el lado inferior del
paciente, ya que la parte baja del tórax es considerablemente más gruesa en la
región del diafragma que la región superior. por lo que se requiere mayor
intensidad de radiación para obtener una exposición uniforme del receptor de
imagen. Por otra parte, la radiografía abdominal debe hacerse de forma que el
cátodo se sitúe en el lado superior del paciente, ya que la parte alta del
abdomen es más gruesa que la baja y que la pelvis, y requiere mayor
intensidad de rayos X para producir una densidad uniforme en la imagen.
Filtración del haz.
Como se mencionó anteriormente, la mayor parte de los fotones que
emergen del tubo de rayos X son generados por frenado del electrón proyectil
y, por con siguiente, poseen distintos valores de energía. La energía de los
fotones emergentes de un tubo de rayos X conforma un espectro continuo. En
la figura se muestran espectros típicos generados por diferentes potenciales
aceleradores.
Se observa que al variar el kilovoltaje la exposición aumenta en forma más
que proporcional. En la zona de interés esta relación es aproximadamente 126
cuadrática, es decir que al duplicarse el kilovoltaje se cuadruplica la exposición.
No obstante, un aumento del kilovoltaje trae aparejado un aumento del número
de fotones que interaccionan por efecto Compton con lo que el contraste de la
placa disminuye.
Debe destacarse que un aumento del mAs no trae aparejado ningún cambio
en la distribución espectral. Además, la relación entre el mAs y el número de
fotones es lineal o sea que al duplicarse el primero se duplica el número de
fotones.
Los fotones de baja energía (menos de 30 keV) no llegan a impresionar la
placa dado que son totalmente absorbidos por el paciente, o bién, generan
imágenes de partes blandas.
La imagen anterior fue obtenida con un haz de baja energía y ausencia de
filtro.
Aquellos fotones de baja energía, menores a 5 keV, casi en un 95% de los
casos interaccionarán con el vidrio del tubo por efecto fotoeléctrico y no
pasarán a formar parte del haz útil.
Los fotones de baja energía no tienen ninguna utilidad para el diagnóstico y
aumentan innecesariamente la dosis en la piel del paciente. Para minimizar ese
problema se colocan espesores de absorbente a la salida del tubo de rayos X
que tienen la propiedad de atenuar en mayor medida los fotones de baja
energía, por lo que el espectro se modifica de la manera indicada en la figura.
127
La siguiente imagen se obtuvo con un haz filtrado, lográndose que
desaparezcan los contornos de las partes blandas gracias a la ausencia de
fotones de muy baja energía.
Debe destacarse que la
radiación emergente de un
tubo de rayos X ya ha sido
filtrada por diversos
absorbentes constitutivos del
equipo cuya presencia se
requiere para el correcto
funcionamiento del
tubo. Esta filtración, llamada
propia o inherente, en los
equipos modernos de rayos
X se debe a:
* la cubierta de vidrio
del tubo
* el aceite aislador que rodea al tubo
* la ventana de plástico de la calota del tubo
Idealmente, debería utilizarse como filtro adicional aquel que atenuara 128
únicamente los fotones de baja energía. Sin embargo, aunque en mucho menor
grado, los filtros reales atenúan también los fotones de alta energía. Por lo
tanto, para exponer correctamente la placa se hace necesario aumentar el
número de fotones que emerge del tubo. Esto se logra aumentando los mAs
cuidando de no sobrepasar las condiciones de disipación del tubo.
Potencia del generador y del tubo.
Estos, quizás sean los parámetros más significativos en lo que concierne al
campo de aplicación de un equipo de rayos X, ya que, en la mayoría de los
casos, son los que limitan la libre elección de las técnicas de exposición.
La Potencia Máxima Admisible es el valor máximo de potencia de pico
que puede aplicarse a un tubo de rayos X sin que este sufra deterioros en la
superficie del ánodo.
La potencia de pico aplicada al tubo es, en cada instante de tiempo, igual al
producto del valor de pico de la tensión ánodo – cátodo aplicada (kVp) por el
valor de pico de la corriente de emisión que circula en ese momento (mAp).
El factor limitante en la utilización del tubo de rayos X es la temperatura que
alcanza el ánodo luego de un disparo. Esta dependerá de la potencia aplicada,
del tiempo que dure la exposición y del tamaño de la superficie de impacto de
los electrones sobre el mismo (el tamaño de la mancha focal).
Debido a esta limitación, cuando se utilizan tubos de rayos X de poca
potencia, el técnico se verá obligado a utilizar bajos valores de corriente de
emisión (bajos mA) y altos valores de tiempo de exposición. Esto trae
aparejado un aumento de la borrosidad cinética con el consiguiente deterioro
de la calidad de la imagen obtenida.
Esta limitación térmica del tubo también influye en las posibilidades de
utilización del foco fino, puesto que, en este caso, debido a la disminución del
tamaño de la mancha focal, se debe reducir drásticamente la potencia aplicada
para compensar la mayor concentración de calor.
De la potencia del generador también depende el espectro de aplicación del
equipo.
La misma se expresa en kilovatios (kW) y se obtiene haciendo el producto
del máximo valor de kilovoltios (kV) por el máximo valor de miliamperes
(mA) que el generador es capaz de entregar al tubo al mismo tiempo.
Por ejemplo, un generador capaz de entregar 100 kV a 500 mA tiene una
potencia de 50 kW.
Sin embargo, es muy común en la jerga de los "radiólogos" indicar la
potencia del equipo haciendo referencia al máximo valor de mA que este es
capaz de dar. Desde el punto de vista teórico, esto es dimensionalmente
incorrecto, pero en la práctica es válido a los efectos cuantitativos, ya que casi
todos los equipos trabajan en el mismo rango de kV (40 a 120),
independientemente de su potencia, y, por consiguiente, solo se diferencian por
el valor máximo de mA que son capaces de entregar.
Un generador de baja potencia solo le permitirá al tubo emisor trabajar a
valores bajos de corriente de emisión (bajos valores de mA). Esto obligará al
técnico a utilizar altos tiempos de exposición cuando desee explorar estructuras
muy densas, con el consiguiente aumento de la borrosidad geométrica y
deterioro de la calidad de la imagen.
Cuando se hace referencia a "los miliamperes" de un equipo, hay que 129
tener en cuenta que dicho valor de corriente solo es obtenible con el "foco
grueso" y que, además, a dicho régimen, no estarán disponibles todos los
valores de tiempo o kV, ya que ello depende de que no se supere la potencia
máxima admisible del tubo utilizado.
La gran mayoría de los equipos posee un circuito de bloqueo que impide el
disparo de rayos X si la combinación de los valores de kV, mA y tiempo da
como resultado una potencia superior a la que el tubo permite. Por lo tanto, es
importante destacar que la utilización de un tubo de potencia inadecuada
puede provocar un desaprovechamiento de la capacidad del generador.
El siguiente cuadro relaciona los distintos tipos de equipos con la potencia
del generador y sus aplicaciones principales.
POTENCIA VALORES TIPO DE APLICACIÓN
EQUIPO
Hasta 10 80 kV/15mA Portátiles Veterinaria
kW 90kV/30mA Neonatología
90kV/60mA Cirugía
100kV/100mA Pisos
100kV/150mA Pisos / UTI
Hasta 20
100 Rodantes UC / Trauma
kW
kV/200mA
125 RX directas y
kV/200mA Estudios
125kV/300mA Digestivos
Hasta 100 Fijos
125kV/500mA contrastados
kW
150kV/700mA
150kV/1000mA
150kV/1200mA Cineangiografía
Hasta 300
150kV/2000mA Fijos y
kW
150kV/3000mA Hemodinamia
Factor de ripple del generador.
Durante el estudio del funcionamiento del tubo de rayos X se supuso que la
tensión aplicada entre ánodo y cátodo es constante durante todo el tiempo de
disparo. Además, sabemos que esta no solo influye en el poder de penetración
sino que además modifica sustancialmente el espectro de emisión del tubo.
Esto último tiene especial influencia en la calidad de la imagen obtenida.
Al analizar los distintos tipos de generadores vemos que en la mayoría de
ellos y en mayor o menor grado, la tensión aplicada al tubo no es constante 130
durante todo el tiempo de exposición.
La situación ideal es que la tensión aplicada sea constante. Esto solo lo
logran los generadores de descarga capacitiva, los cuales, por su complejidad
y costo, han caído en desuso.
Se define, para caracterizar al generador, un factor de rizado o “ripple” que
nos da una idea cuantitativa de que tan distinta es la forma de onda de la
tensión entregada por un generador, de la ideal, es decir, de una constante.
El factor de ripple es un factor porcentual que se define matemáticamente de
la siguiente manera:
Donde los valores máximos y mínimos citados corresponden a los valores
máximos y mínimos que toma la tensión entregada por el generador en cada
período.
Cuanto menor sea este factor, más se asemeja lo onda a una constante, y,
por lo tanto, mejor será la calidad de la imagen obtenida.
La siguiente tabla muestra los valores de factor de ripple para los distintos
tipos de generadores utilizados en radiodiagnóstico.
Tipo de Generador Factor de Ripple
Monofásicos (Todos) 100%
Trifásicos (6 pulsos) 11%
Trifásicos (12 pulsos) 4%
Alta Frecuencia 1%
Ajuste del colimador.
El haz de radiación útil se dirige hacia el paciente normalmente a través
de un colimador ajustable que le permite al operador controlar el tamaño y
forma del campo
de radiación.
El colimador define la ubicación, tamaño y forma del haz de radiación
siempre a través de la proyección de un haz de luz con el cual debe coincidir.
Por este motivo es que se considera de fundamental importancia
controlar, periódicamente, la coincidencia del haz de luz con el campo
Tubo podrían
expuesto. Estos Emisor no coincidir debido a desajustes, desgastes, golpes o
maltrato del colimador. También puede producirse un desajuste en la
Cono adaptador Primer plano
coincidencia por el simple hecho de reemplazar la lámpara por otra al término
de su vida útil.
ACarcasa
continuación, se describe uno de los posibles métodos de verificación
de coincidencia entre campo luminoso y campo expuesto.
Como primer paso se colocan sobre un chasis cuatro pares de monedas,
Segundo plano
de maneraLámpara
de que cada par indique los bordes del campo iluminado, tal como 131
se muestra en la imagen.
132
Espej Tercer plano
o
Tapa transparente
Si la alineación es correcta, se deberá obtener, luego de exponer la
película, una imagen como la siguiente.
El campo expuesto nunca debe ser mayor que el campo iluminado, en cuyo
caso, se vería así.
133
Si, además, existe un desplazamiento del campo iluminado con respecto al
de radiación, se obtendrá una imagen similar a la siguiente.
Alineación y correcto uso de las grillas.
De las grillas paralelas es bien conocido el efecto de “corte”, que se hace
notorio en los laterales de la imagen y se acrecienta con distancias foco –
película cortas. El problema de corte es reducido al utilizar grillas focalizadas.
Estas grillas traen asociada una distancia focal, definida por el fabricante, que
determina la distancia a la cual hay que colocar el emisor. Si esta distancia no
se respeta, también puede existir corte al utilizar grillas enfocadas. La figura
ilustra este efecto. También en este caso la densidad óptica decrece desde el
centro de la radiografía hacia los bordes.
Foco de la
grilla
Foco
anódico
134
Grilla
Film
Ancho de la sombra
Afortunadamente, el efecto de corte no es importante mientras el
apartamiento de la correcta no exceda los límites establecidos para cada
grilla.
La siguiente tabla, proporcionada por un fabricante de grillas, indica los
márgenes de tolerancia de la distancia foco – película, dentro de los cuales, el
efecto de corte de grilla es despreciable. Este margen varía, como se demostró
anteriormente, con la relación de grilla y con el ancho de la misma. En la
columna de la izquierda, se indica el valor de la distancia foco – película para la
cual esta fue diseñada. Obsérvese que dicha distancia no se corresponde con
el centro del intervalo de tolerancias.
135
Además del corte radiográfico producido por la alteración de la distancia
foco-grilla, hay dos tipos de efectos indeseables que deben prevenirse cuando
se utilizan grillas enfocadas. El primero de ellos se debe a un desplazamiento
lateral del rayo central con respecto al foco de la grilla. El segundo es
ocasionado por una inclinación de la rejilla que produce también una reducción
general en la densidad óptica de la placa. Las figuras muestran el corte por
desplazamiento lateral (izquierda) y por desnivel de la grilla (derecha):
La importancia de una alineación correcta del tubo de rayos X, la rejilla y el
film se incrementa con el aumento de la relación de grilla.
El desplazamiento del rayo central con respecto al centro de la grilla, o la no
perpendicularidad entre rayo central y grilla pueden producir diferencias de
densidad óptica entre la mitad derecha y la mitad izquierda de la placa. Estas
diferencias podrían atribuirse, erróneamente, a alguna patología del área del
cuerpo humano bajo exploración.
137