Capítulo 8.
AFC
El control aversivo: Escape, evitación y castigo
En este capítulo, analizaremos la influencia de aquellos estímulos cuya eliminación incrementa la tasa de respuestas. A estos
estímulos los llamaremos estímulos aversivos. El procedimiento mediante el cual se mantiene una conducta retirando estímulos
aversivos, recibe el nombre de reforzamiento negativo. Cuando la eliminación de un estímulo aversivo mantiene o incrementa una
tasa de respuestas, el estímulo recibe el nombre de reforzador negativo.
El escape y la evitación.
En el escape, la respuesta da término a un estímulo aversivo después, de que la ha iniciado la presentación del estímulo; el
organismo no puede evitar la presentación del estímulo aversivo. En el caso de la evitación, una respuesta evita o pospone el
comienzo de un estímulo aversivo. En ocasiones, el escape y la evitación ocurren en forma combinada .
Una vez que el estímulo se ha presentado, habrá respuestas que terminen con él. Existe un paradigma llamado castigo, el cual
frecuentemente se utiliza con el propósito de reducir la tasa de respuesta. En el castigo, las respuestas van seguidas de un estímulo
aversivo.
La evitación
En ocasiones, la evitación se establece después de que el organismo ha adquirido la respuesta de escape, pero por lo general se lleva
a cabo sin que el organismo haya tenido un entrenamiento previo. Durante la adquisición de la respuesta de evitación, se le presenta
a un organismo un estímulo exteroceptivo, como por ejemplo una luz, y posteriormente, transcurrido un período de tiempo (unos 30
segundos), se le presenta un estímulo aversivo. Ambos estímulos se sobreponen temporalmente y se terminan al mismo tiempo. Si el
organismo emite la respuesta requerida durante el período de presentación de la luz y antes de que se presente el estímulo aversivo,
éste último ya no se presenta; a continuación se apaga la luz, transcurre un tiempo específico y se vuelve a prender la luz.
Castigo La presentación de un estímulo aversivo dependiente y contingente a la ocurrencia de una operante, recibe el nombre
técnico de castigo.
. El castigo puede ser administrado de las siguientes maneras: 1) a una operante que nunca ha sido reforzada, 2) a una operante que
está siendo mantenida por el reforzamiento, y 3) a una operante que está siendo extinguida. El castigo puede presentarse a una
respuesta mantenida por reforzamiento positivo o por reforzamiento negativo.
El castigo puede ser presentado en base a un programa.
. (Kazdin, 1971) Sin duda, los eventos dolorosos (como las tundas) pueden no disminuir las respuestas para las que se diseñaron
como castigo, sino más bien aumentar la frecuencia de aparición de las respuestas a castigar,
Desde hace muchos años, y desde la perspectiva cognitivo-conductual, no está indicado el castigo físico como método de
modificación de conductas en los niños
Tipos de castigo.
En la modificación conductual se han desarrollado muchas formas de castigo con base en si se presentan eventos aversivos, se
retiran eventos positivos, o se requiere esfuerzo o trabajo por parte del sujeto después de la ejecución de determinada conducta.
Presentación de eventos aversivos ..Los eventos aversivos primarios lo son de manera inherente, por ejemplo, un choque eléctrico,
ataque físico intenso, luces brillantes y ruidos fuertes son estímulos aversivos primarios y sus propiedades aversivas no son
aprendidas. Los estímulos aversivos secundarios o condicionados, adquieren sus propiedades aversivas al apareárseles
(relacionárseles) con otros eventos aversivos como dolor físico o pérdida de privilegios.
1. Afirmaciones verbales:Las afirmaciones verbales en forma de reprimendas, advertencias, desaprobación, decir no, y las
amenazas, suelen emplearse en las interacciones cotidianas entre maestro y alumno, padre e hijo y entre hermanos, esposos, amigos
y enemigos. El castigo verbal tiene probabilidad de perder su efectividad con el tiempo, por ejemplo, en ocasiones se han
empleado amenazas para suprimir conductas, cuando éstas indican que seguirá alguna otra consecuencia aversiva, se tornan eventos
aversivos condicionados ya sea que la conducta se ejecute o no. Cuando las amenazas son vanas (no respaldadas por la consecuencia
amenazada) tienden a perder su efecto con rapidez. (Kazdin, 1971)
Choque eléctrico: Cuando se utiliza el choque eléctrico en esas situaciones extraordinarias, por lo común se hace brevemente en un
dedo o el brazo, produciendo una rápida y notable supresión de la conducta. En la actualidad no se usa, en parte debido a que su uso
hace surgir tópicos éticos y legales pero también porque se hallan disponibles otras alternativas menos objetables pero efectivas.
Retiro de consecuencias positivas Los eventos valorados de manera positiva y que incluso pueden actuar como reforzadores
positivos, son retirados como una forma de penalización. Las dos técnicas principales son el tiempo fuera de reforzamiento y el
costo de respuesta
Tiempo fuera de reforzamiento El tiempo fuera ha sido muy efectivo para modificar diversas conductas, incluyendo el discurso
psicótico, accidentes al ir al baño, succionarse el pulgar, y conducta autoestimulante y autopunitiva. (Hobbs y Forehand, 1977).
Costo de respuesta: El costo de respuesta se refiere a la pérdida de un reforzador positivo. en la vida diaria infantil comprenden
quedarse sin ver la televisión, sin jugar, sin usar el ordenador debido al no cumplimiento de normas establecidas. Así mismo en el
ámbito escolar incluye la pérdida del receso, paseos y otras actividades extracurriculares.
Consecuencias punitivas basadas en el esfuerzo. Como consecuencia para la conducta indeseable puede pedírsele a un sujeto
que participe en respuestas que implican trabajo o esfuerzo. Esto es distinto de presentarle un estímulo aversivo
Sobre corrección Con la sobre corrección, la penalización por participar en una conducta no deseada es llevar a cabo algunas otras
conductas en la situación dada, pueden distinguirse dos componentes de la sobre correcciónambientales de la conducta inapropiada.
Así, si un niño tira comida en la mesa del comedor, se le pedirá limpiarla completamente. El segundo componente, llamado práctica
positiva, consiste en practicar de manera repetitiva la conducta adecuada.
El procedimiento preciso de castigo seleccionado en cualquier instancia puede estar determinado por varias consideraciones, a
saber, la gravedad de la conducta, el peligro para el sujeto y los demás, la facilidad de poner en práctica el procedimiento en un
escenario en particular, y el entrenamiento necesario de la(s) persona(s) que aplican el proceso de modificación conductual.
Sea cualquiera el castigo a utilizar, se deben seguir una serie de reglas o principios para que sea efectivo (Moles, 1994), estas son:
1. Debe informarse al sujeto cual o cuales van a ser específicamente las conductas a castigarse.
2. Debe igualmente informársele de cuál será el castigo a la conducta en cuestión.
3. Una vez cumplidos los puntos anteriores, se ofrecerá el castigo en la primera oportunidad que el sujeto emita la conducta
y cada vez que lo haga. Esto implica que se debe castigar siempre y no a veces.
4. El castigo debe ser contingente a la conducta, y por lo tanto al igual que el reforzamiento debe tener una latencia corta.
Es decir la aplicación del castigo debe ser lo más próximo posible (en tiempo) a la emisión de la conducta en cuestión.
5. El castigo debe ser siempre de la misma intensidad y no depender del estado emocional de quién lo aplica.
6. Al igual que con los refuerzos no se debe generalizar el castigo, debe ser de forma individual y dependiendo de las
características de cada sujeto.