LAS 9 S
¿Qué son?
La metodología de las 9 S es una técnica para la
gestión del trabajo que tiene como objetivo alcanzar
una mayor productividad con un mejor ambiente
laboral. Es una filosofía basada en el trabajo
organizado y ordenado que pretende alcanzar un
nivel de máxima calidad y su impacto se observa a
largo plazo.
Se originó en Japón con la marca Toyota, que
estableció como objetivo lograr una nueva cultura
del trabajo de manera permanente. Para llevarla a
cabo se requiere del compromiso de la dirección de
la organización.
Se basa en dos reglas básicas: “empezar por uno
mismo” y “educar con el ejemplo”. El mantenimiento
de la nueva cultura del trabajo se basa en la
disciplina y la constancia.
PRINCIPIOS DE LA
METODOLOGÍA DE LAS
9S
La metodología promueve nueve principios para que
sean aplicados de manera constante y puedan
convertirse en una forma de trabajo diario. Los
principios son:
Seiri (separar lo innecesario). Consiste en clasificar
los objetos que no resultan necesarios o que no se
utilizan con frecuencia y separarlos para decidir si
serán almacenados, vendidos, reciclados, regalados o
desechados.
Seiton (situar lo necesario). Consiste en ordenar el
espacio de trabajo de manera eficaz para identificar
las clases de objetos, designarles un lugar definitivo y
ahorrar espacio con el fin de obtener lo que se
necesita en el menor tiempo posible.
Seiso (suprimir suciedad). Consiste en mejorar la
limpieza a partir de una idea más grande que solo
mantener la pulcritud. Cada individuo es responsable
de la limpieza de su espacio de trabajo debido a que
limpiando se encuentran situaciones anormales y se
mantienen en buen estado los insumos.
Seiketsu (señalizar anomalías). Consiste en
estandarizar o mantener las tres primeras S,
entendiendo que deben aplicarse de manera
conjunta, a fin de señalizar y repetir los
procedimientos para que sean una costumbre. Esto
permite detectar o reducir posibles problemas.
Shitsuke (seguir mejorando). Consiste en ser
disciplinado, es decir, en darle continuidad y
seguimiento al cambio de hábito según las 9 S. La
persona que se apega al orden y al control de sus
actos es prudente y evidencia que es capaz de
generar trabajo de calidad y que se esfuerza por
mejorar.
Shikari (constancia). Consiste en la voluntad de
mantenerse firme en una línea de acción y con la
mente en positivo hacia el desarrollo de una
actividad. Por ejemplo, al mantener los buenos
hábitos en la práctica diaria, a través de la
planificación y control permanente de las tareas, de
la limpieza, del orden o de la puntualidad constante
en su vida.
Shitsukoku (compromiso). Consiste en cumplir con
lo pactado, en hacer todo el esfuerzo por cumplirlo.
Es una actitud que nace desde el convencimiento y
se manifiesta en entusiasmo día a día. Para ser
posible, el compromiso debe manifestarse en todos
los niveles de la organización.
Seishoo (coordinación). Consiste en una forma de
trabajo en conjunto, donde todos los individuos
trabajan al mismo ritmo y hacia los mismos objetivos.
Esta manera de trabajo se logra con tiempo y
dedicación, manteniendo la buena comunicación
entre todos los empleados.
Seido (estandarización). Consiste en adoptar como
costumbre los cambios que se consideran
beneficiosos para la empresa o aquellas actividades
que contribuyan a mantener un ambiente de trabajo
óptimo, a través de la implementación de normas,
reglamentos o procedimientos.
IMPLEMENTACIÓN DE
LA METODOLOGÍA DE
LAS
9S
La implementación de la metodología de las 9 S
requiere de determinados factores para alcanzar el
éxito:
Compromiso de la gerencia. Implica que el directorio
de la organización participe de manera activa
aplicando los principios y dando el ejemplo para que
su gente también se involucre.
Incluir las 9 S como parte de la inducción. Implica
capacitar a los empleados, tanto los antiguos como
los más recientes, a fin de que conozcan y entiendan
los objetivos de la cultura de la organización.
Participación de todo el personal. Implica realizar un
trabajo en equipo, donde todos estén identificados y
participen de manera activa aplicando los principios
de las 9 S en las tareas diarias.
Repetir el ciclo de manera constante. Una vez
alcanzado el nivel esperado de calidad en la gestión
del trabajo, no basta con mantenerlo, sino que hay
que optimizarlo y enfocarse en la mejora continua.
BENEFICIOS DE LA
METODOLOGÍA DE LAS
9S
La implementación de los principios de las 9 S brinda
dos tipos de beneficios:
Tangibles. Representa los cambios notorios a simple
vista. Por ejemplo, se percibe más espacio libre en los
talleres o las oficinas al eliminar los objetos
innecesarios, los ambientes y equipamientos están
más limpios y se reduce el tiempo de búsqueda de
herramientas y materiales al disponerlos de manera
ordenada en su correspondiente lugar.
Intangibles. Representa a los cambios que no se ven
a simple vista, pero se perciben y generan impacto
en el trabajo diario. Por ejemplo, mejora la
autoestima de los empleados, aumenta la
predisposición para el trabajo en equipo y se
reducen los accidentes en cada puesto de trabajo.