TABACO
¿Qué es el tabaco?
El tabaco es una planta que se cultiva por sus hojas, las cuales se secan y fermentan y
luego se usan en varios productos. Contiene nicotina, un ingrediente que puede
conducir a la adicción, lo que explica por qué a muchas personas que consumen tabaco
les resulta difícil dejar de consumirlo. También contiene muchas otras sustancias
químicas potencialmente nocivas, y otras más se generan al quemarlo.
Posibles causas de su consumo
Los factores que influyen en quiénes consumen tabaco incluyen:
Edad. La mayoría de las personas empiezan a fumar durante la infancia o la
adolescencia. Cuanto más joven seas cuando empieces a fumar, mayores serán las
posibilidades de que te vuelvas adicto.
Genética. La probabilidad de que empieces a fumar y sigas fumando puede ser
parcialmente heredado. Los factores genéticos pueden influir en la forma en que
los receptores de la superficie de las células nerviosas del cerebro responden a las
altas dosis de nicotina que suministran los cigarrillos.
Padres y compañeros. Los niños que crecen con padres que fuman tienen más
probabilidades de convertirse en fumadores. Los niños con amigos que fuman
también son más propensos a intentarlo.
Depresión u otra enfermedad mental. Muchos estudios muestran una asociación
entre la depresión y el tabaquismo. Las personas que tienen depresión,
esquizofrenia, trastorno de estrés postraumático u otras formas de enfermedad
mental tienen más probabilidades de ser fumadores.
Uso de sustancias. Las personas que abusan del alcohol y de las drogas ilegales
tienen más probabilidades de ser fumadores.
¿Qué efectos produce el tabaco?
El tabaco se consume generalmente en cigarrillos que se encienden con fuego y es el humo
que produce lo que se inhala. Aunque también existe, por ejemplo, el tabaco de mascar. Sus
efectos dependen de la persona, de lo acostumbrada que esté al tabaco, de la forma de
consumirlo, el momento y otros factores.
La nicotina es una droga estimulante, y como tal, activa los circuitos de recompensa del
cerebro, los cuales buscan el refuerzo de esta sensación, es decir, buscan la repetición.
Se libera adrenalina, la cual estimula el cuerpo y provoca un aumento inmediato de la presión
sanguínea, la respiración y el ritmo cardiaco.
También se ha observado que el tabaco puede producir fatiga a los pocos minutos, dolor de
cabeza, y tos.
Todas las consecuencias del tabaco
Consumir tabaco afecta de forma negativa a todos los órganos de nuestro cuerpo. En la
actualidad millones de personas mueren cada año como consecuencia de esta droga y muchas de ellas
padecen numerosas enfermedades relacionadas con su consumo.
Consecuencias del tabaco a corto plazo
Las consecuencias negativas del tabaco se pueden percibir a las pocas semanas de iniciar su consumo.
Sin embargo, la mayoría de ellas no son muy visibles y graves, motivo por el que los consumidores de
tabaco no les prestan mucha atención.
Por ejemplo, el consumo de tabaco a diario aumenta la tos, la fatiga y la expectoración.
Además, en muy pocas semanas es capaz de causar una gran adicción por la alta cantidad de nicotina
que poseen los cigarros.
También, en el momento en el que se fuma el tabaco, aumentan las pulsaciones e incluso en altas dosis
es capaz de producir arritmias en individuos con una mala salud cardiovascular.
Otra consecuencia de fumar tabaco es el mal olor corporal, el mal aliento y sobre todo, el olor intenso
en dedos y manos. Y pueden aparecer manchas amarillentas de la nicotina en los dedos a los pocos
meses si no se cuida de la higiene de las manos.
Por otro lado, es común que después de uno o dos años fumando aumenten los catarros, aumente la
tos, se pierda algo de apetito y el rendimiento deportivo baje considerablemente.
A medio y largo plazo
La mayoría de consecuencias graves del tabaquismo aparecen a medio o largo plazo. Sin embargo, una
de las consecuencias a medio plazo es el llamado como “rostro del fumador” y no es tan grave, ya que
solo es una consecuencia estética.
Este suele aparecer tras media década o más fumando, aunque por supuesto, depende de la edad, de la
calidad de la piel, de la alimentación y muchas otras variables.
El rostro del fumador consiste en la aparición de pequeñas arrugas en el labio superior. Esta es la
primera consecuencia. Aunque también es habitual que se acentúen otras arrugas como por ejemplo
las llamadas “patas de gallo”. A esto le suele seguir un tono de la piel grisáceo. Es decir, en general tras
algunos años fumando, el rostro y la piel empeoran notablemente independiente de la edad, por lo que
las arrugas prematuras son muy comunes en fumadores.
Otra consecuencia a medio plazo que puede aparecer tras tres o cinco años fumando a diario son las
manchas amarillentas en los dientes que con el tiempo se hacen muy oscuras. Estas manchas se
pueden transformar en infecciones y luego en caries dentales.
A largo plazo, el tabaquismo es una de las principales causas de muerte en el mundo. Aunque sus
consecuencias pueden ser difíciles de medir, hay algunos datos muy esclarecedores. Por ejemplo,
entre el 80 y el 90% de casos de cáncer de pulmón se da en fumadores. Además, el tabaco puede
producir EPOC, también llamada enfermedad pulmonar obstructiva coronaria. Y es el causante del
50% de los problemas cardiovasculares.
Según la International Agency for Research on Cancer (IARC) en su informe "World Cancer Report
2020", el tabaco está directamente relacionado con la aparición de múltiples enfermedades, de las
cuales 20 son diferentes tipos de cáncer.
Las principales enfermedades relacionadas con el tabaco son las siguientes:
Bronquitis crónica.
Enfisema pulmonar.
Cáncer de pulmón.
Hipertensión arterial.
Enfermedad coronaria (angina o infarto de miocardio).
Accidentes cerebrovasculares (trombosis, hemorragias o embolias).
Úlcera gastrointestinal.
Gastritis crónica.
Cáncer de laringe.
Cáncer bucofaríngeo.
Cáncer renal o de vías urinarias.
Impotencia sexual en el varón.
Asimismo, el consumo de tabaco incrementa hasta en un 70% el riesgo de morir de forma
prematura por enfermedades directamente relacionadas con el tabaco, principalmente
cardiovasculares y pulmonares.