De acuerdo a la información del Ministerio de Salud (Minsa),
en lo que va del año se han reportado 3.429 casos de
embarazo adolescente, siendo Lima la región que más casos
presenta.
Aunque en comparación con años anteriores, el embarazo
adolescente se redujo ligeramente, la cifra sigue siendo
alarmante. De acuerdo con la información del Minsa, hasta
septiembre del año pasado, se reportaron alrededor de 30
mil embarazos en adolescentes. Además, según el Fondo de
Población de las Naciones Unidas (UNFPA) la maternidad en
niñas entre 10 y 14 años creció 14% en 2022.
POSIBLES CAUSAS
La desigualdad de género sería la causa de esta problemática,
pues se manifiesta a través de la violencia y abuso sexual, los
cuales podrían traducirse en el control hegemónico que el
hombre ejerce sobre la mujer. Hasta octubre del año pasado,
los Centros de Emergencia Mujer del Perú registraron
11.524 casos de abuso sexual entre adolescentes de 12 a 17
años a nivel nacional.
Además, la falta de educación sexual permite que los
adolescentes desinformados se relacionen sexualmente sin
protección alguna, lo que puede originar un embarazo
adolescente no deseado. Según la Encuesta Demográfica y
De Salud Familiar, publicada en el 2021, en el Perú, 2 de cada
3 embarazos de las adolescentes no fueron intencionales.
CONSECUENCIAS DEL EMBARAZO ADOLESCENTE
TRABAS EN LA BÚSQUEDA DE EMPLEO.- Ya que las
adolescentes que se convierten en madres suelen dejar sus
proyectos personales para abocarse de lleno a la crianza de
los hijos, es más difícil seguir estudiando y, por ende,
conseguir un trabajo. Según la información oficial, la tasa
efectiva de inactividad en madres adolescentes es 26.8%.
Además, las mujeres que tuvieron hijos en la adolescencia
tienen empleos informales (81.9%) respecto a las mujeres
que tuvieron hijos en edad adulta (77.4%).
MENORES NIVELES DE EDUCACIÓN.- Aunque la mayoría
de madres adolescentes logra terminar la secundaria, no
logra alcanzar una educación superior. Según las cifras
oficiales, el 81.2% de madres adolescentes no accede a una
educación superior y posgrado en comparación al 74% de las
mujeres que tuvieron un hijo en la edad adulta.
ARRAIGO DE LA POBREZA.- Debido a que las madres
adolescentes tienen una menor capacidad adquisitiva y de
ahorro, se reducen sus niveles de inversión en capital
humano, lo que equivale a un menor nivel de calidad de vida
a sus hijos y la perpetuación del ciclo de la pobreza.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Desde el Estado, se debe priorizar y fortalecer la educación
sexual y reproductiva, a través de estrategias y programas
nacionales de acceso universal. Además de fortalecer los
servicios de salud integral para poder brindar un servicio de
calidad gratuito que no solo prevenga el embarazo
adolescente, sino que también lo detenga de suceder por
segunda vez en madres adolescentes.
Al mismo tiempo, según el Ministerio de Educación, se ha
puesto en marcha el Plan Piloto Interinstitucional del
Programa de Educación Sexual Integral, el cual consiste en la
prevención de embarazos adolescentes y la violencia sexual
en estudiantes de secundaria de Lima, Ucayali y Loreto, tres
de las regiones más impactadas por el problema.
Asimismo, fortalecer y garantizar la educación de las
adolescentes en situación de embarazo. Además, crear
campañas para sensibilizar y concientizar sobre la
problemática.