GAMETOGENESIS
Gametogénesis.
La gametogénesis es la formación de los llamados gametos por medio de la meiosis1 a partir de
células germinales. Mediante este proceso, el contenido genético en las células germinales se
reduce de diploide (2n, doble) a haploide (n, único), es decir, a la mitad del número de
cromosomas que contiene una célula normal de la especie de que se trate. 1 En el caso de los
hombres; el proceso que tiene como fin producir son los espermatozoides y se le denomina
espermatogénesis, realizándose en los testículos y en el caso de las mujeres, el resultado son
los ovocitos, denominado ovogénesis y se lleva a cabo en los ovarios.2
La gametogénesis es el proceso mediante el cual las células germinales experimentan
cambios cromosómicos y morfológicos en preparación para la fecundación. Durante este
proceso, a través de la meiosis se reduce la cantidad de cromosomas, del número diploide
(46 o 2n) al número haploide (23 o 1n). La maduración del gameto masculino ocurre a
través del mecanismo denomin atozoides. En cambio, la ovogénesis (maduración del
gameto femenino) se inicia desde el periodo fetal y después de permanecer latente durante
la infancia, al llegar la pubertad se reinicia para formar una célula madura en cada ciclo
sexual.
Cromosomas en una célula diploide, el juego diploide de los humanos; 2n = 46
Cromosomas autosómicos; cromosomas homólogo, uno de cada padre; 44 y cromosomas
sexuales 2, en mujer XX cromosomas homólogos, en varón no homólogos XY.
MEIOSIS.
La meiosis es el procesos de división en las células sexuale, comprende dos divisiones: la
primera es una división reduccional, donde de una célula madre diploide, se obtienen dos
hijas haploides, la segunda es una división ecuacional, ya que las células desarrollan el
mismo número de cromosomas que la célula madre. El resultado de este proceso son
cuatro células con ADN.
La primera división consta de cuatro fases; Profase I, Metafase I, Anafase I, Telofase I. De
estas, la Profase I, es la fase más larga, incluso puede llegar a durar meses, dependiendo
de la especie. Esta fase se subdivide en cinco etapas.
La Profase I de la meiosis, es un período largo en el cual los cromosomas presentan
un comportamiento particular, esencialmente diferentes del observado en mitosis.
a) Leptonema: Los cromosomas comienzan a condensarse a partir de la
cromatina (fig. 1)
b) Cigonema: Los cromosomas homólogos comienzan a aparearse. Este
contacto, que se denomina sinapsis, es muy exacto, ya que las cromátidas
que se asocian lo hacen específicamente punto por punto. La estructura
resultante se denomina bivalente (porque está constituida por dos
cromosomas). Continúa la condensación de los cromosomas (fig.2)
c) Paquinema: Los cromosomas homólogos completan su apareamiento:
aunque no hay fusión entre cromátidas, el contacto es sumamente
estrecho (fig. 3). Los cromosomas se hallan enrollados más
apretadamente y las cromátidas se hacen visibles; el par homólogo recibe
ahora el nombre de tetrada (constituido por cuatro cromátidas). Uno de los
fenómenos más notorio que ocurre en esta etapa es el entrecruzamiento o
crossing-over.
Aunque en todos los esquemas vistos los cromosomas parecen estar ubicados sobre
un plano, en
realidad forman una estructura tridimensional.
d) Diplonema: Los cromosomas homólogos comienzan a repelerse, aunque
sin separarse por completo (fig. 4). Quedan unidos por ciertos puntos
denominados quiasmas, que parecen ser la expresión morfológica del
entrecruzamiento.
e) Diacinesis: Mientras continúa la condensación de los cromosomas, los
quiasmas se desplazan hacia los extremos de los mismos, los
cromosomas homólogos sólo quedan ligados por esos puntos (fig. 5).
Metafase I. Bivalentes, cada uno compuesto de dos cromosomas (cuatro cromátidas) se alinean en
el plato de metafase. La orientación es al azar, con cada homologo paterno en un lado. Esto quiere
decir que hay un 50% de posibilidades de que las células hijas reciban el homólogo del padre o de
la madre por cada cromosoma.
Anafase I.
Los quiasmas se separan. Los cromosomas, cada uno con dos cromátidas, se mueven a polos
opuestos. Cada una de las células hijas ahora es haploide (23 cromosomas), pero cada cromosoma
tiene dos cromátidas.
Telofase I.Las envolturas nucleares se pueden reformar, o la célula puede comenzar rápidamente
meiosis 2
Citocinesis.
Análoga a la mitosis donde dos células hijas completas se forman.
Meiosis II.
La meiosis 2 es similar a la mitosis. Sin embargo no hay fase "S". Las cromátidas de cada cromosoma
ya no son idénticas en razón de la recombinación. La meiosis II separa las cromátidas produciendo
dos células hijas, cada una con 23 cromosomas (haploide), y cada cromosoma tiene solamente una
cromátidas.
Las fases de la meiosis II son: Profase II, Metafase II, Anafase II y telofase II.
Origen y diferenciación de las células germinales
Existen diferencias en la maduración de las células germinales entre ambos sexos, aunque
las primeras etapas de su formación son similares, como se verá en este apartado.
Es ampliamente aceptado que las células germinales son de origen endodérmico; sin
embargo, se pueden detectar en forma indiferente durante la segunda semana cuando el
embrión se encuentra en fase de disco plano bilaminar. En esta fase, un grupo de
células epiblasticas se determina a células germinales primordiales bajo la actividad de la
proteína morfogénica ósea (BMP-4). Más tarde migran a través de la línea primitiva y se
sitúan en el saco vitelino cerca de las alantoides, donde se diferencian a células germinales
primordiales (figura 2-1A). Estas células se pueden reconocer a partir del día 24 (post
fertilización), por su núcleo de gran tamaño y alto contenido de fosfatasa alcalina.
FIGURA 2-1.
A) Esquema de un embrión en etapa de gástrula. Se observa la migración de las células
germinales desde el epiblasto a través de la línea primitiva. B) Esquema de un embrión
humano que muestra la migración de las células germinales hacia la gónada a través del
intestino posterior y su mesenterio.
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Las células germinales primordiales migran desde el saco vitelino a través de la
alantoides, el intestino caudal y su mesenterio dorsal; llegan a la gónada (cresta
gonadal) durante la sexta semana (figura 2-1B), en donde se diferencian a células madre:
espermatogonias en el varón y ovogonias en la mujer.
En ambos sexos la aparición y migración de las células germinales es similar. Durante la
migración hacia la gónada, las células germinales expresan el factor de transcripción Oct-4
que les permite la totipotencia. Otro de los factores esenciales es la expresión del factor
inhibidor de la leucemia (LIF), que estimula la multiplicación de las células germinales
durante su migración; se acepta que llegan entre 2.000 y 4.000 células a la gónada que se
está desarrollando.
La gametogénesis es la formación de los llamados gametos por medio de la meiosis1 a partir
de células germinales. Mediante este proceso, el contenido genético en las células germinales
se reduce de diploide (2n, doble) a haploide (n, único), es decir, a la mitad del número de
cromosomas que contiene una célula normal de la especie de que se trate. 1 En el caso de los
hombres; el proceso que tiene como fin producir son los espermatozoides y se le denomina
espermatogénesis, realizándose en los testículos y en el caso de las mujeres, el resultado son
los ovocitos, denominado ovogénesis y se lleva a cabo en los ovarios.2
Este proceso se realiza en dos divisiones cromosómicas y citoplasmáticas, llamadas primera y
segunda división meiótica o simplemente meiosis I y meiosis II. Ambas comprenden profase,
metafase, anafase y telofase.3
Durante la meiosis I los miembros de cada par homólogo de cromosomas se unen primero y
luego se separan con el huso mitótico y se distribuyen en diferentes polos de la célula. En la
meiosis II, las cromátidas hermanas que forman cada cromosoma se separan y se distribuyen
en los núcleos de las nuevas células. 3 Entre estas dos fases sucesivas no existe la fase S
(duplicación del ADN).4
La meiosis no es un proceso perfecto, a veces los errores en la mitosis son responsables de las
principales anomalías cromosómicas. 5 La meiosis consigue mantener constante el número de
cromosomas de las células de la especie para mantener la información genética.
En general, los miembros de un par de cromosomas no se encuentran en estrecha cercanía ya
sea en la célula en reposo o durante la división mitótica. El único momento en que entran en
íntimo contacto es durante las divisiones meióticas o de maduración de las células germinativas.
VER VÍDEO GAMETOGÉNESIS
ESPERMATOGÉNESIS
La espermatogénesis es el proceso de producción de los gametos masculinos
(espermatozoides) que tienen su producción en los testículos, 9específicamente en los túbulos
seminíferos. Dentro de este, destacan los siguientes procesos:
● Proliferación: las células germinales de los testículos sufren mitosis para que la
cantidad de espermatogonios sea amplia.
● Crecimiento: En esta etapa la célula sufre una interfase, creciendo y duplicando la
cantidad de ADN, transformándose en espermatocitos1.
● Maduración: Aquí los espermatocitos 1 sufren dos divisiones celulares consecutivas.
De la primera meiosis resultan los espermatocitos 2, de condición celular haploide, y
de la segunda, las espermátidas.
● Diferenciación: Las espermátidas, que ya son haploides y de cromosomas simples,
se les genera el flagelo y el acrosoma. A estas espermátidas , luego de su
transformación se les llama espermio.
En la espermatogénesis, por cada célula germinal se producen cuatro espermios
En la pubertad, las células germinales masculinas situadas en los testículos o gónadas
masculinas, se activan y dan lugar al comienzo de la espermatogénesis o formación de los
espermatozoides, que son los gametos masculinos. Los gametos son células sexuales
especializadas (espermatozoides y ovocitos) producidas por las gónadas (masculinas y
femeninas, respectivamente) que transmiten la información genética entre generaciones. La
espermatogénesis o formación de los espermatozoides, tiene lugar en los túbulos
seminíferos de los testículos en donde se encuentran las células germinales en diversas
fases de desarrollo. Las células germinales son células indiferenciadas llamadas
espermatogonias que se multiplican por mitosis y contienen 46 cromosomas. Cada
espermatogonia aumenta de tamaño y se convierte en un espermatocito primario que sigue
teniendo 46 cromosomas. Al dividirse el espermatocito primario da lugar a dos
espermatocitos secundarios cada uno de los cuales tiene ya 23 cromosomas, es decir, la
mitad de la dotación genética de una célula normal. De cada espermatocito secundario se
originan dos células hijas llamadas espermátides que también contienen 23 cromosomas.
Por último, se produce la transformación de cada una de las espermátides en un
espermatozoide. Se necesitan unos dos meses para formar un espermatozoide a partir de
un espermatocito primario y este proceso solo ocurre a temperaturas inferiores a la del
cuerpo humano. Por esta razón los testículos están alojados en el escroto, fuera de la
cavidad abdominal. Cada día, alrededor de 300 millones de espermatozoides completan el
proceso de espermatogénesis. En la pared de los tubos seminíferos se encuentran,
además, las células de Sertoli que proporcionan un soporte mecánico y metabólico a los
espermatozoides y en el tejido conjuntivo situado entre los túbulos seminíferos se
encuentran las células de Leydig que son las encargadas de secretar la hormona
testosterona. La diferencia fundamental entre la espermatogénesis y la ovogénesis consiste
en que las células germinales (las espermatogonias) del hombre continúan multiplicándose
a lo largo de su vida adulta mientras que las de la mujer (ovogonias) terminan su
multiplicación antes del nacimiento, quedando en la fase de ovocito primario. Los
espermatozoides y los ovocitos contienen solo 23 cromosomas, de modo que en el
momento de la fecundación (penetración de un espermatozoide en un ovocito secundario),
se formará una nueva célula, el zigoto o huevo, con 46 cromosomas, 23 de origen materno
y 23 de origen paterno
OVOGÉNESIS
La ovogénesis es el proceso de formación de los gametos femeninos.Tiene lugar en los
ovarios.6Los ovogonios se ubican en los folículos ováricos, crecen y tienen modificaciones;
estos llevan a la primera división meiótica que da como resultado un ovocito primario (que
contiene la mayor parte del citoplasma) y un primer corpúsculo polar (su rol es llevarse la mitad
de los cromosomas totales de la especie). Las dos células resultantes efectúan la meiosis II, 7del
ovocito esto tarda entre 1 y 2 semanas, posteriormente se forma una célula grande (que tiene la
mayor parte del citoplasma) y un segundo corpúsculo polar, estos se desintegran rápidamente,
mientras que la célula grande se desarrolla convirtiéndose en los gametos femeninos llamados
óvulos. El gameto femenino queda estancado en meiosis II, específicamente en Metafase II.8
La ovogénesis cuenta con diversas fases, las cuales son: 9
● Proliferación: durante el desarrollo embrionario, las células germinales de los ovarios
sufren mitosis para originar los ovogonios.
● Crecimiento: en la pubertad crecen para originar los ovocitos de primer orden.
● Maduración: el ovocito de primer orden sufre meiosis.
La ovogénesis comienza antes del nacimiento y se completa durante la vida reproductiva de la
mujer, al ocurrir la fecundación.
La ovogénesis es la formación de los gametos femeninos u ovocitos en los ovarios o
gónadas femeninas. Los ovocitos son células sexuales especializadas producidas por los
ovarios, que transmiten la información genética entre generaciones. A diferencia de la
espermatogénesis que se inicia en la pubertad en los varones, la ovogénesis se inicia
mucho antes del nacimiento en las mujeres. El ovario fetal contiene muchas células
germinales que se dividen por mitosis y se convierten en otro tipo de células mayores, las
ovogonias, que también se dividen por mitosis y finalmente, dan lugar a los ovocitos
primarios. Tanto las ovogonias como los ovocitos primarios tienen 46 cromosomas. La
división de las ovogonias termina antes del nacimiento, de modo que si son destruidas en
esta fase no pueden ser renovadas. Los ovocitos primarios permanecen en un estado de
desarrollo estacionario desde su formación antes del nacimiento, hasta inmediatamente
antes de la pubertad y están rodeados por una sencilla capa de células. En conjunto, el
ovocito primario y la capa de células que lo acompañan constituyen el folículo
primordial. En la especie humana cada ovario contiene en el momento del nacimiento entre
200.000 y 2 millones de ovocitos primarios, contenidos en folículos primordiales. Al llegar a
la pubertad hay alrededor de 40.000 y solamente unos 400 podrán madurar a lo largo de la
vida fértil de la mujer, mientras que el resto de ovocitos primarios generará. En cada ciclo
sexual, las hormonas gonadotropinas, secretadas por el lóbulo anterior de la hipófisis,
estimulan a varios folículos primordiales a continuar su desarrollo, aunque solo uno suele
alcanzar el grado de maduración necesario para ser ovulado. Los folículos primordiales
maduran a folículos primarios que, a su vez, dan lugar a los folículos secundarios. Por
último, el desarrollo del folículo secundario da lugar al folículo maduro o De Graaf en el
interior del cual el ovocito primario se convierte en ovocito secundario que es el que será
expulsado durante la ovulación a lo largo de la vida reproductora de la mujer, de un modo
cíclico e intermitente. Aunque la célula germinal femenina es conocida popularmente como
óvulo después de la ovulación, estrictamente hablando es un ovocito secundario y contiene
23 cromosomas, es decir, la mitad de la dotación genética de una célula humana. El ovocito
secundario sólo se convertirá en óvulo maduro en el momento de la fecundación, cuando se
produzca la penetración del espermatozoide dentro del ovocito. A continuación y como
consecuencia, se formará una nueva célula, el zigoto o huevo que tendrá 46 cromosomas,
23 procedentes del óvulo maduro y 23 procedentes del espermatozoide.
ESTRUCTURA DEL ESPERMATOZOIDE.
Los espermatozoides en el ser humano son de forma piriforme, sólo sobreviven en un medio
ambiente cálido, aunque entre 1 y 3 ºC por debajo de la temperatura corporal, y son las únicas
células humanas en poseer flagelo; esto la ayuda a ser una célula con alta movilidad, capaz de
nadar libremente.
Se componen principalmente de dos partes: una cabeza y su flagelo, pero dentro de ellas
podemos distinguir varias estructuras, las cuales, en orden cefálico-caudal (de la cabeza a la
cola, es decir, de arriba abajo), son: acrosoma, núcleo, membrana, cuello, pieza media, cola y
pieza terminal. Viven de media 24 horas, aunque es posible que lleguen a fecundar el óvulo
después de tres día
En los seres humanos, los espermatozoides poseen una cabeza de 5 a 8 µm y una cola de 50
µm de longitud. Poseen una velocidad de 3 milímetros por minuto. El eyaculado humano normal
es de 2 a 6 ml (mililitros), y transporta entre 60 y 300 millones de espermatozoides (según la
duración de la abstinencia previa). Para fertilizar al óvulo ha de haber más de 20 millones de
espermios por ml.
ESTRUCTURA DEL ÓVULO.
Los óvulos son las células sexuales o gametos femeninos.1 Son células grandes, esféricas e
inmóviles. Desde la pubertad, cada 28 días aproximadamente, madura un ovocito en uno de los
ovarios y pasa a una de las trompas de Falopio, durante el denominado ciclo menstrual; cuando
es fecundada por un espermatozoide, el ovocito se convierte en un cigoto.
El óvulo es una
célula redondeada
de gran tamaño,
dado que tiene que
tener bastante
sustancia de
reserva, el vitelo,
para que pueda
alimentarse el
embrión durante los
primeros días.
El óvulo es una
célula inmóvil en la
que se distingue:
● El núcleo: esférico, con 23 cromosomas, la mitad que el resto de células no
sexuales. Presenta un nucléolo de gran tamaño .
● El vitelo: sustancias de reserva que permiten que se desarrolle el embrión hasta que
se forme la placenta.
El óvulo está rodeado por:
● La capa pelúcida: capa gelatinosa que envuelve y protege al óvulo.
● La corona radiada: capa formada por células foliculares que acompaña al óvulo y
que colabora en la formación de la placenta y de las hormonas sexuales fem eninas.
Tipos de Huevos
Las características del huevo o cigoto, dependen del óvulo, puesto que el espermatozoide
aporta sólo información genética básica.
Los huevos, en relación con la cantidad y distribución de vitelo pueden clasificarse del modo
siguiente:
● Oligolecitos
● Heterolecitos
● Telolecitos
● Centrolecitos
1. Oligolecitos: con muy poca cantidad de vitelo homogéneamente distribuido.
2. Heterolecitos: con mayor cantidad de vitelo con tendencia a concentrarse en el
polo vegetativo. Núcleo desplazado hacia el polo animal. Con segmentación total
desigual. Por ejemplo huevos de anfibios.
3. Telolecitos: con gran cantidad de vitelo dispuesto en el polo vegetativo, núcleo
desplazado hacia el polo animal. Con segmentación parcial. Se observa en por
ejemplo aves, reptiles.
4. Centrolecitos: vitelo y núcleo central. El citoplasma en la periferia. Con
segmentación parcial. Huevos de insectos
Los huevos en los mamíferos son los Oligolecitos, son de muy poca cantidad de vitelo
homogéneamente distribuido. De pequeño tamaño y núcleo central. Si la cantidad de vitelo es
mínima se habla de huevos alecitos.