EL ESTRÉS.
El estrés es una experiencia común que afecta a personas de todas las edades y
procedencias. Puede ser causado por una variedad de factores, como presión
laboral, problemas de relación, problemas financieros o problemas de salud. Si
bien algo de estrés puede ser beneficioso, el estrés crónico o excesivo puede
tener efectos negativos tanto en el cuerpo como en la mente. En este ensayo,
exploraremos la definición y los tipos de estrés, las respuestas físicas y
emocionales al estrés, los efectos del estrés en el cuerpo y la mente, y las
estrategias para prevenir y reducir el estrés.
El estrés se puede definir como una respuesta fisiológica y psicológica a una
amenaza o desafío percibido, es la respuesta física o mental a una causa externa,
como tener muchas tareas o padecer una enfermedad. Un estresor o factor
estresante puede ser algo que ocurre una sola vez o a corto plazo, o puede
suceder repetidamente durante mucho tiempo.
Hay dos tipos de estrés: estrés agudo, se ocasiona en un breve periodo de tiempo y
normalmente desaparece con rapidez. Es frecuente en todo el mundo, aparece cuando
se vive un proceso nuevo o excitante, o cuando se pasa por situaciones complicadas,
como rupturas de pareja. Dado al escaso tiempo que dura no suele ocasionar
problemas importantes para la salud. Estrés crónico, se padece durante un periodo de
tiempo más prolongado que el estrés agudo. Este tiempo puede variar desde varias
semanas a meses. Las personas que padecen este tipo de estrés pueden
acostumbrarse tanto a la situación de activación, que pueden llegar a no darse cuenta
de que lo viven y acaban sufriendo problemas de salud. Suele aparecer cuando las
personas no ven una salida a una situación compleja y deprimente, algunas veces
aparece por una experiencia vivida en la niñez que se interioriza y se mantiene latente
desde entonces. Las causas y los desencadenantes del estrés pueden variar
ampliamente, incluido el estrés relacionado con el trabajo, el estrés financiero, el
estrés relacionado con las relaciones o el estrés relacionado con la salud. Las
respuestas físicas al estrés pueden incluir aumento del ritmo cardíaco, presión
arterial elevada, tensión muscular y sudoración.
Las respuestas emocionales al estrés varia en enojo, ira, temor, culpa, pánico,
ansiedad, agresión, lapsos de llanto, irritabilidad, sensación abrumadora o de
pérdida de control, negación, depresión o cualquier emoción que no sea común
para usted. Aunque es fácil confundir el estrés con solo “momentitos de shock”, no
es así, la mayoría de personas suelen tomarse esto a la ligera sin entender bien al
punto que llegara esta enfermedad.
El estrés aumenta considerablemente los riesgos de enfermedades cardíacas,
diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas. También puede causar
problemas tales como dolores de cabeza tensionales, disfunción sexual y caída
del cabello. En términos generales sus síntomas son, dolor de cabeza, tensión o
dolor muscular, dolor en el pecho, fatiga, cambio en el deseo sexual, malestar
estomacal, problemas de sueño, falta de concentración, cambios en el peso; esto
quería decir que debido al estrés puedes generar malos hábitos alimenticios,
desde un cambio de apetito o incluso llegar a un trastorno alimentario (bulimia,
anorexia, sobrepeso u obesidad).
En el estado de animo puede causar ansiedad, inquietud, falta de motivación o
enfoque, sentirse abrumado, irritabilidad o enojo, tristeza o depresión, todas estas
son algunos cambios en el estado de ánimo, aunque cabe resaltar que cada
persona responde diferente esto se refiere a que depende el tipo de circunstancia,
depende más de la capacidad o debilidad de la persona, por que como sabemos
cada persona reacciona diferente, no todos pensamos igual.
En el comportamiento también influye bastante, lo mas resaltante de ellos son los
arrebatos de ira, los cuales surgen hasta por cosas mínimas; aunque también las
adicciones son parte de esto el alcohol, tabaco entre otras drogas, los cuales
llevan a un aislamiento social.
Si tienes síntomas de estrés, tomar medidas para controlar su estrés puede tener
muchos beneficios para la salud. Explora estrategias de manejo del estrés, como
las siguientes: hacer actividad física con regularidad, practicar técnicas de
relajación, tales como respiración profunda, meditación, yoga, taichi o masajes,
mantener el sentido del humor, pasar tiempo con la familia y los amigos, reservar
tiempo para pasatiempos, como leer un libro o escuchar música
Trata de encontrar maneras activas de controlar el estrés. Las formas inactivas de
controlar el estrés, como ver la televisión, navegar por Internet o jugar
videojuegos, pueden parecer relajantes, pero pueden aumentar el estrés a largo
plazo.
Y asegúrate de dormir lo suficiente y mantener una alimentación saludable y
equilibrada. Evita el uso de tabaco, el exceso de cafeína y alcohol, y el uso de
sustancias ilegales.
Si no estás seguro de si el estrés es la causa o si has tomado medidas para
controlarlo, pero los síntomas continúan, consulta a tu médico. Es posible que tu
proveedor de atención médica quiera buscar otras causas potenciales. O plantéate
la posibilidad de ver a un consejero o terapeuta profesional, quien puede ayudarte
a identificar las fuentes de tu estrés y aprender nuevas herramientas para
enfrentarlo.
A grandes términos podríamos decir que se considera estrés al mecanismo que se
pone en marcha cuando una persona se ve envuelta por un exceso de situaciones que
superan sus recursos. Por lo tanto, se ven superados para tratar de cumplir con las
demandas que se le exigen para superarlas. En estos casos, el individuo experimenta
una sobrecarga que puede influir en el bienestar tanto físico como psicológico y
personal.
La forma más generalizada para diagnosticar el estrés es mediante una exploración por
parte de algún experto. Estos realizarán uno o varios cuestionarios que permitirán
identificar los casos de pacientes que padecen estrés. Uno de los cuestionarios más
empleados es la “escala de estrés percibido”, (diseñada para medir el grado de
estrés en determinadas situaciones de la vida). También hay otros que valoran los
sucesos vitales estresantes o las consecuencias emocionales que pueden presentar
las personas que son sometidas a mucho estrés.
Las causas que pueden ocasionar el estrés son muchas, pero el estrés no tiene por
qué ser malo, también hay estrés positivo. En estas circunstancias el estrés actúa
como un proceso general de adaptación de los individuos al medio. Por ejemplo, el
estrés puede aparecer cuando alguien tiene frío tensando los músculos para producir
calor, cuando se produce un esfuerzo para hacer la digestión o cuando alguien se
duerme menos para estudiar.
El estrés es imprescindible para la vida. Tenía todo el sentido hace miles de años
cuando el ser humano se dedicaba a la caza y éste le alertaba del peligro. Ahora las
adversidades son muy diferentes y las situaciones cotidianas o laborales nos llevan
a activar ese mecanismo de estrés sin necesidad de que nuestra vida corra peligro.
Produce cambios químicos que elevan la presión arterial, la frecuencia cardíaca y
las concentraciones de azúcar en la sangre. También suele producir sentimientos
de frustración, ansiedad, enojo o depresión. Las actividades de la vida cotidiana o
determinadas situaciones, como un acontecimiento traumático o una enfermedad
producen estrés. Es posible que el estrés intenso o que dura mucho tiempo
produzca problemas de salud física y mental. También se llama tensión
emocional, tensión nerviosa y tensión psíquica.
Todas las personas experimentan estrés y a veces puede ser abrumador. Tú
puedes correr el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad si sientes que no
puedes controlar el estrés y si sus síntomas: interfieren en tu vida diaria, no te
permiten hacer cosas, parecen estar siempre presentes.
Los síntomas de estrés pueden estar afectando tu salud, aunque no te des cuenta.
Puedes pensar que una enfermedad es la culpable de ese dolor de cabeza
irritante, de tu frecuente insomnio o de tu menor productividad en el trabajo. Pero
el estrés puede ser la causa.
Para culminar debemos resaltar que el estrés no es un juego, en cambio es algo
para alertarte, aunque pocas veces llegue a ser positivo debe ser de mayor
cuidado, la mayor parte de las personas lo relacionamos con cosas mínimas o
cosas que nunca van a pasar, pero claro que puede pasar, sin darnos cuenta
podemos tener estrés y lo peor será saber que ya no es positivo e incluiría mas de
un tratamiento, mucho mas ayuda que la normal.
Yamilet Palma Arias 4to I Matutino / COBATAB Plantel 03
REFERENCIAS:
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2 Capdevila, N. (2005, 1 septiembre). Estrés. Offarm. Recuperado 25 de abril de 2023, de
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3 ¡Estoy tan estresado! hoja informativa. (2011, 8 abril). National Institute of Mental
Health (NIMH). Recuperado 25 de abril de 2023, de
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estresado#:~:text=El%20estr%C3%A9s%20es%20la%20respuesta,suceder%20repe
tidamente%20durante%20mucho%20tiempo.
4 El estrés y su salud: MedlinePlus enciclopedia médica. (2020, enero). Recuperado 25 de
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5 Ponce, I. G. (2021). Estrés. CuidatePlus.
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