EL DIABLO DE LA BOTELLA CON ENFASIS EN LA CULTURA DE LA LEGALIDAD
PRESENTADO POR
CLAUDIO ALEXANDER HURTADO MORA
SUBINTENDENTE
YUDI ANGELICA RICO MORENO
ASIGNATURA
CULTURA DE LA LEGALIDAD
ESCUELA DE POLICIA ALEJANDRO GUTIERREZ
COMPAÑÍA FRANCISCO DE PAULA SANTADER
COMPAÑÍA 1
MANIZALES
2023
“EL DIABLO DE LA BOTELLA”
Este libro es una novela del autor Robert Louis Stevenson fue publicado en
1891,donde se habla sobre la intensidad del amor, la fuerza de la bondad humana y la
resistencia de las almas nobles antes el peligro y el sufrimiento.
El diablo de la botella cuenta la historia de Keawe es un joven marinero que vive
en Hawaii, pero la mayoria de su tiempo lo pasaba en el mar, y se va a San Fancisco de
paseo y llega a una colina y conoce a un señor que le vende una botella que cumple
deseos pero este señor le dice cuales son las condiciones y Keawe acepta todo y se
vuelve muy rico y se casa con una mujer muy bonita.
Keawe es un joven hawaiano que siente la necesidad de conocer otras tierras, por
lo que se dirige a San Francisco. Allí descubre una casa hermosa cuyo dueño parece algo
triste y asustado. Al entablar conversación con él y preguntarle el motivo de su tristeza, el
anciano le enseña una botella de vidrio, con un contenido blanco, lechoso. Asombrado, el
viejo le cuenta que en esa botella habita un demonio rodeado por el fuego del infierno que
puede conceder cualquier deseo, excepto uno: alargar la vida a una persona. Para eso, el
dueño de la botella debe cumplir una serie de requisitos: debe vender la botella a otra
persona antes de morir y vender la botella a menor costo del que la compró o irá al
infierno donde habita el mal.
Keawe cree que está siendo estafado por este hombre, pero lo piensa bien y
termina con la botella en su poder, resignado, desea ser el dueño de una gran mansión en
Kona, Hawái. El deseo se cumple: su tío fallece y su único primo muere ahogado, y él
hereda una gran fortuna, con la cual puede construirse su nueva casa. Tras haber visto
cumplido su sueño, Keawe vende la botella a Lopaka, un amigo y vive feliz en la que él
llama “la casa resplandeciente”. Conoce a una bellísima mujer, llamada Kokua, y se
declara a ella. Sin embargo, ella al principio no le corresponde. Keawe se enferma del mal
chino (lepra) y por eso considera renunciar, no sólo a Kokua, si no a la casa para ir a vivir
a una colonia de leprosos. Para evitar tal pesadilla, el hawaiano busca la botella de nuevo
y descubre que ahora solo cuesta un centavo: si la compra él se convierte en el último
dueño y, por tanto, irá al infierno. Asumiendo esto, decide comprarla, puesto que con una
mujer así valía la pena ir al infierno.
La esposa, al darse cuenta de la situación de su marido, propone una solución:
viajar a una isla colonia francesa, donde cuatro céntimos son poco menos que un
centavo, y vender allí la botella. Pero, a su llegada, descubren que los supersticiosos
habitantes del lugar rehúsan comprar tal cosa porque creen que son brujos y les mienten.
Llegados a este punto, ella decide sacrificarse y convence a un anciano para que la
compre por cuatro céntimos y ella, en secreto, se la comprará por tres. Cuando Keawe
descubre esto decide comprar la botella otra vez y salvar a su mujer. Keawe le pide a un
contramaestre que es un delincuente, que estaba bebiendo con él, que acepte comprarle
la botella a su mujer, para liberarla del demonio, y Keawe se la comprará de vuelta. El
marino compra la botella, pero se rehúsa a venderla de nuevo, sabiendo que irá al
infierno, de una manera u otra, por todo lo que había pasado en su vida, y como la botella
le concede su deseo de más licor, prefiere quedársela. Liberados de toda maldición, el
matrimonio regresa a la 'Casa Reluciente' y continúan con su maravillosa vida. Que fue
para bien y triunfo por todos los años restantes de su larga vida.
También este libro nos dice que el cuándo se encontró la botella pidió
deseos para que se le cumpliera sus deseos, pero lo malo es que la botella
tenía sus consecuencias y efectos malos, porque cuando el joven ya quería
vender la botella tenía que venderla a un menor precio, pero el ya quedaba
condenado por el diablo por estar pidiéndole a una botella deseos, y la
persona que comprara la botella el diablo quedaba con el alma de él.
Pero si lo juntamos con el tema de la cultura de la legalidad podemos evidenciar
como el joven por cumplir sus deseos y tener lo soñado no le importa nada y le pide al
diablo de la botella que le cumpla esos anhelos sin pensar en Dios y en las
consecuencias que eso le iba atraer para su vida, y ni las crecencias y valores inculcados
por su familia. Si lo comparamos con la actualidad del mundo vemos como se refleja en la
humanidad que las personas por conseguir sus cosas o sus deseos hacen cosas feas sin
importarle irse a la parte buena o mala en su lecho de muerte y a lo ultimo es que se dan
cuentan de lo que hacen por un deseo que a veces es absurdo. Esta obra nos deja mucho
que analizar como lectores, si queremos esa vida o la vida del lado de Dios.