LÍMITES
Tener y conservar límites en nuestra vida, es un tema poco tratado en el cuerpo de
Cristo. Sin embargo, es de suma importancia para poder tener vidas ordenadas y que
agraden a Dios, pues Él pone la mayoría de los límites y luego, nosotros vamos
agregando los nuestros.
¿QUÉ ES UN LÍMITE?
Viene a ser como una línea, borde o frontera que nos separa y distingue de los demás
seres humanos, los cuales no deben ser rebasados. Poner límites es tener muy claro
qué consideramos propio, ya sean pertenencias, derechos, opiniones, etc., y tener
la confianza de hacérselo saber a los demás en el momento oportuno y no dejar que
nos quiten el lugar que nos corresponde.
Los límites son como un "límite de propiedad”. Su propósito es ayudarnos a saber de lo
que somos responsables y de lo que no somos responsables. ¿Quién soy yo?
DIOS NOS PONE LÍMITES
Desde el principio de la Creación, Dios puso orden y empezó a poner límites dentro de
Su creación. Límites en el horizonte, donde se unen la tierra y el cielo; puso órbitas
prefijadas por Él, para los planetas. También ordenó las medidas de la tierra; encerró
con puertas el mar, para que no se salgan las olas.
Job 38:8-11
8
¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su
seno,9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí
sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo,11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás
adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?
En el jardín del Edén, puso los primeros límites al ser humano: que no comieran del
árbol del bien y del mal, pues si lo hacían, morirían.
Génesis 2:16-17
16
Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él
comieres, ciertamente morirás.
Dios nos ha puesto límites, pero también nos ha dado libre albedrío para que
coloquemos límites importantes en nuestra vida. Somos responsables de esos límites.
Un día daremos cuenta a Dios por ellos.
¿POR QUÉ DIOS NOS PONE LÍMITES?
Dios nos pone límites por 2 razones (pueden haber más, pero estas son las que yo
reconozco):
1) Como protección – Dios desea protegernos de:
afuera – peligros naturales, accidentes, ataques de otras personas, o del enemigo.
adentro – el pecado. La palabra “transgresión”, viene del latín y significa
“atravesar, sobrepasar”. Es cuando no respetamos, o saltamos más allá de las
costumbres o normas.
2) Por diseño divino – Dios tiene un diseño (bosquejo, esquema) para nuestra vida,
para lo cual nos ha puesto límites. Como el arquitecto cuando diseña un edificio. Él
pone límites hasta donde llera tu habitación, cocina, baño, etc.,.
Dios pone límites. Debemos vivir dentro de esos límites, si queremos cumplir el diseño
divino en esta tierra (Ezequiel 43:10 Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel
esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella. ). Dios ha
señalado nuestro tiempo de vida y los lugares donde hemos de vivir (Hechos 17:26 26
Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la
faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su
habitación;).
Cuando nosotros sobrepasamos los límites puestos por Dios, hay consecuencias, y no
buenas. Muchos de nuestros problemas vienen porque no hemos aprendido a
ponernos buenos límites o porque no ejercemos el fruto del Espíritu Santo llamado
“templanza” (moderación de carácter, equilibrio, autocontrol).
En el mundo físico, vemos límites como: vallas, cercas, señales, puertas, que señalan el
principio y el fin de cada propiedad. De igual manera, los seres humanos debemos
ponernos límites, que sirvan de protección en nuestra vida.
ALGUNOS LÍMITES EN LA BIBLIA
Éxodo16:35 Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a
tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.
Límites para cambiar de un tipo de bendición a otra
19:21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites
para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos. Límites para encontrarse con Dios
23:31 Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el
desierto hasta el Éufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y
tú los echarás de delante de ti. Límites (fronteras) para señalar naciones
Deuteronomio 19:14 En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tú Dios te da,
no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos. No
reducir los límites de la propiedad del vecino
Job 14:5 Límites en la edad
Ezequiel 11:10-11 límites de juicio
47:13 límites en la heredad que Dios da
Miqueas 7:11 límites que se extienden al edificar muros
Hechos17:26 Dios ha determinado los límites donde hemos de vivir
Dios ha establecido límites en mi vida. Por ejemplo, ¡los Diez Mandamientos! Dios
dice que si obedecemos estas 10 reglas, nos mantendremos seguros y felices.
Éxodo 20
1. Pon a Dios primero
2. Alaba solamente a Dios
3. Usa el nombre de Dios con respeto
4. Recuerda el día de reposo
5. Respeta a tus padres
6. No mates
7. Sé fiel en tu matrimonio
8. No robes
9. No mientas
10. No envidies otros
Dios ha puesto limites para nuestro bien! Nos ayudan mantener lo bueno y desechar lo
malo. Nos ayudan guardar nuestros corazones y tesoros para que nadie se los robe.
LÍMITES PERSONALES – TIPOS
Establecen nuestra propiedad personal y marcan las cosas de las que somos
responsables. Definen quiénes somos o no somos y afectan diferentes aspectos de
nuestra vida.
Existen los límites internos y externos:
Límites Internos:
Espirituales – son los que tienen que ver con nuestra relación con Dios. Nosotros
nos comunicamos con Dios por medio de nuestro espíritu. A veces nuestro
espíritu se cierra a Dios, generalmente por el pecado (rebeldía, desobediencia)
que nos separa de Él (Isaías 59:2).
Almáticos – no tenemos el control de nuestros pensamientos, emociones y
voluntad, lo cual hace que se desborden, perdiendo así los límites.
Límites Externos:
Físicos – es el resultado del descontrol de nuestra parte espiritual y almática, lo
cual redunda en el área física; llámese, nuestro cuerpo. El cuerpo es el vehículo
que lleva a cabo lo que ocurre en nuestro interior.
¿CUÁNDO COMIENZAN LOS LÍMITES?
Los límites comienzan en la niñez. Conforme vamos creciendo, nuestros padres y otras
personas en autoridad sobre nosotros, nos van enseñando cuáles son nuestros límites
(puedes hacer esto, no puedes hacer lo otro), los cuales estarán con nosotros toda la
vida. Luego, nosotros iremos agregando nuestros propios límites, de acuerdo con
nuestros principios, creencias y valores.
¿LÍMITES BUENOS O MALOS?
Límites buenos, son los que Dios ha puesto. Siempre pensando en nuestro bienestar,
nunca para hacernos daño. Esos son los límites que debemos cumplir a cabalidad, sin
excepción, para que podamos ser personas satisfechas con lo que Dios nos ha dado,
poder ser felices, porque romper los límites trae daño e infelicidad. El obedecerlos
traerá paz y conciencia limpia a nuestro corazón.
Límites malos, son la falta de ellos o no tenerlos bien definidos.
1. El no tener límites es muy peligroso, pues estamos expuestos a que cualquiera
haga lo que quiera con nuestra vida; que nos usen y abusen.
2. Lo mismo pasa en el caso de no tener límites bien definidos. La inseguridad hace
que nos rijamos más por lo que dicen, que por lo que creemos. Nos dejamos
influenciar fácilmente y muchas veces a disgusto, después de haber hecho o
dicho algo sobre lo cual no creíamos verdaderamente.
En ninguno de estos casos tendremos vidas satisfactorias, pues no habrá paz en
nuestro corazón y puede llevarnos a la desdicha y fracaso.
CONCLUSIÓN
Es necesario establecer límites claros para poder tener vidas saludables. A veces no es
muy agradable hacerlo, pues implica morir a nuestros deseos o sentimientos, pero son
necesarios para poder vivir en paz y armonía con nosotros mismos y las personas que
nos rodean.
El mundo respetará nuestros límites si les indicamos cuáles son. La salud emocional
está íntimamente relacionada con la salud de nuestros límites. Algunas personas
intentarán invadir nuestros límites, pero es nuestra obligación mantenerlas a distancia
para defender nuestros intereses. Mi libertad acaba donde empieza la libertad de la
otra persona.
Para poner límites de una forma efectiva, hay que saber controlar las propias
emociones. Ante cualquier muestra de atropello, no dejarse llevar por la ira ni por el
decaimiento, sino mantener una actitud firme y serena.
Necesitamos tener límites claros, que nos proporcionen el bienestar que todo ser
humano requiere para enfrentar los desafíos básicos de su existencia.
Lo principal es saber que Dios está de nuestro lado, para ayudarnos a colocar y
mantener esos límites.
¿Estamos poniendo límites en nuestra vida?
¿Y vos? ¿Ves los límites como una libertad o como algo negativo? ¿Cómo los ves
después de esta palabra?