Fricción en la vida cotidiana
En la vida cotidiana, el concepto de fricción se relaciona directamente con frotar, restregar o
rozar algo: la fuerza de fricción es la que realiza la oposición, y es lo que permite a las
personas o a los cuerpos automatizados que el ser humano creó detenerse una vez puesto en
marcha.
La fuerza de fricción está presente en la medida que cuando se trata de mover horizontalmente
un objeto pesado, al principio la fuerza que se tiene que ejercer para sacarlo del reposo es
mucho mayor a la que se debe hacer una vez puesto en marcha, donde es mucho más fácil
ponerlo en movimiento. Esto sucede porque una vez vencida la fricción estática, las uniones
microscópicas que mantenías soldadas las superficies en contacto se rompen.
Ejemplos de fricción
A continuación se enumerarán algunos ejemplos de fricción en la vida cotidiana, explicando los
casos en los que se manipula esta fuerza con una función en particular.
● Las ruedas de un auto que se mueven sobre el pavimento, intencionadamente altas
para proporcionar al conductor un mayor control sobre el vehículo.
● Deslizar un cuerpo sobre un plástico mojado, lo que le da más recorrido que sobre el
plástico seco, precisamente porque el agua disminuye la fuerza de fricción entre
superficies.
● Una pista de patinaje sobre hielo, en donde la fricción está reducida y por ello se utilizan
patines para que el desplazamiento sea mayor.
● Deslizamiento de un objeto en plano inclinado
● Encender un cerillo