En representación de los profesores y profesoras de nuestra escuela,
nos ha correspondido brindar un mensaje a esta generación de
octavos años 2022 que hoy culminan su Enseñanza Básica. No es fácil
despedirse de una generación, existen muchos sentimientos y
vivencias de años que quisiéramos dejar plasmados. Pasó rápido el
tiempo, desde aquel día en que eran pequeñitos y de la mano de sus
padres comenzaron su vida escolar. El camino con ojos de niño o niña,
parecía incierto, pero de a poquito fueron descubriendo que la escuela
era un mundo diferente, existían otras personas atentas a sus
necesidades, que cada día les enseñaban algo nuevo. En este transitar,
hubo muchísimos aprendizajes: leer, escribir, sumar, restar, pero con
el tiempo también fueron aprendiendo a levantarse en cada caída,
descubrieron que cuando se unían se hacían más fuertes y que cuando
compartían lo suyo con un compañero (a) había una satisfacción en
sus corazones. Aprendieron a escuchar, a abrazar, a incluir al que
estaba solo(a), a felicitarse y a consolarse entre sí. En una primera
etapa, siempre hay personas que nos marcan, esas que dejan huellas
profundas, cómo no recordar la etapa pre-escolar, su primer ciclo de
enseñanza básica: educadoras, asistentes, profesoras y profesores que
les acompañaron y que, muchas veces hicieron mucho más de lo que a
una tía o profesora le correspondía hacer. Gracias a ellos y ellas,
recibimos a una generación compuesta por personas con una gran
riqueza humana, estudiantes destacados, con grandes habilidades y
mucho potencial. En segundo ciclo, nos correspondía el importante
desafío de consolidar sus aprendizajes y entregarles nuevas
herramientas.
No fue una tarea fácil, hubo que lidiar con los cambios propios
del crecimiento, nuevos intereses, experiencias gratas, otras no tanto,
supimos lo que era extrañar a los compañeros y compañeras que se
quedaron atrás y otros(as) que decidieron emprender nuevos rumbos.
Pero no fue solo eso, la vida nos tenía sorpresas a todos, un estallido
social en el 2019, una Pandemia que nos hizo replantearnos todo
cuanto dábamos por sentado. Nos quedaba mucho por aprender, a
ustedes, a nosotros .Hubo que generar estrategias para entregar
contenidos y comunicarnos. Pero algo importante que nos afectó,
perdimos durante casi dos años este espacio físico, nuestra escuela,
este lugar en el que nos vinculamos, compartimos y aprendemos,
tuvimos que reemplazarlo por un dispositivo. Hubo que transformar
dificultades en nuevas oportunidades para poder continuar con los
procesos y a la vez, cuidarnos, lavar nuestras manos, usar mascarillas y
mantener el distanciamiento físico. Fue muy difícil. Seguramente, en
más de algún instante, sentimos que este camino se nos hizo muy
vertiginoso, transformamos nuestras casas en escuelas, lidiamos con
una cotidianeidad a la que no estábamos acostumbrados, aprendimos
a convivir con carencias y con duelos de todo tipo. En un abrir y cerrar
de ojos hubo que poner en práctica redes de apoyo, contención y
generosidad. En este punto, es bueno detenerse y agradecer
infinitamente a los apoderados(as) de esta generación que desde el
día 1 de la pandemia se pusieron al servicio nuestro, generando una
importante e invaluable ayuda para mantenernos comunicados a
pesar de la distancia. Sin duda, lo más importante de esta etapa es,
que a pesar de todas las dificultades, esta generación pudo seguir
demostrando sus talentos, habilidades y capacidades, adquiriendo
nuevas herramientas que forjaron su carácter y el sello que les
caracteriza.
Queridos jóvenes, sin duda la tarea fue difícil, pero gracias a
todas las experiencias que nos tocó compartir es que hoy estamos
aquí, aprendiendo también de ustedes. Sin aquellos momentos
difíciles, sin esas conversaciones, sin todas esas problemáticas que los
caracterizaron, no habría sido posible enriquecernos profesionalmente
y como personas. Hoy, nosotros también cerramos un ciclo junto a
ustedes, y queremos hacerlo honrando sus virtudes. Es necesario
contarle a quienes nos acompañan, a toda nuestra comunidad
educativa, que estamos entregando estudiantes con un gran potencial
cognitivo, científico, artístico, deportivo, con un espíritu de trabajo
colaborativo y lo más importante son seres resilientes, con una gran
capacidad de superarse a sí mismos a pesar de las adversidades.
Queridos y queridas estudiantes, las herramientas las tienen, si han
llegado hasta aquí, es porque han demostrado que son capaces y que
si se puede. Entonces, desde ahora, por sí solos van a demostrar de
qué están hechos, lo que saben y se fortalecerán aún más. “Lo que en
la enseñanza básica solo fue un sueño, en la enseñanza media será un
objetivo” y si nos permiten un consejo…cuando admiren a un artista, a
un deportista, a un científico, o a un maestro, posteriormente,
trabajen arduamente para superarlo”. No se conformen nunca con
menos, ustedes son tremendamente capaces.
Queridos jóvenes: Hoy que ya se puede, abracen fuerte a sus
familias, agradézcanles por todo el apoyo que les brindaron, que les
permitió llegar hasta acá y terminar esta etapa exitosamente. Por
último, antes de que se vayan, abracen muy fuerte a sus amigos,
amigas, a sus profesores y profesoras, porque a partir de este
momento, solo el destino sabrá cuando la vida nos volverá a juntar.
Nos sentimos orgullosas y muy privilegiadas de haber finalizado esta
etapa junto a ustedes.
¡¡¡El más inmenso de los éxitos en su enseñanza media y en el rumbo
que sus vidas decidan emprender…en nuestros corazones habrá un
sitio muy especial para cada uno de ustedes. Les queremos mucho!!!
¡¡¡Hasta siempre Generación Octavos 2022 Escuela N°265 León
Humberto Valenzuela!!!