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Guia Estructural UNS 2023 TP 1 A 5

Este documento presenta una guía sobre determinación de rumbo y buzamiento en geología estructural. Define conceptos clave como orientación, rumbo, dirección de buzamiento, buzamiento, inclinación, entre otros. Explica las notaciones utilizadas para describir la orientación de planos y líneas estructurales. También describe el uso de la brújula para medir rumbo, dirección y corregir por declinación magnética, así como el uso del clinómetro para medir ángulos de buzamiento.

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Este documento presenta una guía sobre determinación de rumbo y buzamiento en geología estructural. Define conceptos clave como orientación, rumbo, dirección de buzamiento, buzamiento, inclinación, entre otros. Explica las notaciones utilizadas para describir la orientación de planos y líneas estructurales. También describe el uso de la brújula para medir rumbo, dirección y corregir por declinación magnética, así como el uso del clinómetro para medir ángulos de buzamiento.

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GUIA DE TRABAJOS PRÁCTICOS - GEOLOGIA ESTRUCTURAL - 2023

Martín Turienzo – Natalia Sánchez


TRABAJO PRÁCTICO Nº1

Determinación de rumbo y buzamiento. Definiciones y notaciones (Fig. 1).

Orientación (attitude): es el término que describe la disposición de un plano o una línea estructural en el espacio,
por lo general relacionado con coordenadas geográficas y con la horizontal. Son componentes de la orientación de
un plano buzante el rumbo y el buzamiento.

Rumbo (strike): es el ángulo medido en un plano horizontal, entre una dirección de coordenadas específica, por lo
general el norte real o geográfico, y una línea cualquiera, que en caso de un plano buzante (estrato, falla, etc) surge
de la intersección del mismo con un plano horizontal. Se puede expresar en valores azimutales, de 0º a 360º, o
bien por cuadrantes, de 0º a 90º hacia el este y el oeste respecto al norte.

Dirección de buzamiento: es la dirección de la línea de máxima pendiente de un plano inclinado. Es una dirección
siempre perpendicular al rumbo del plano.

Buzamiento (dip): es el ángulo, medido en un plano vertical en la dirección de buzamiento o de máxima pendiente,
formado entre la horizontal y el plano inclinado. Esta dado por la inclinación de la línea de máxima pendiente de
un plano inclinado. El buzamiento verdadero se mide perpendicularmente al rumbo del plano y varía entre 0º y 90º.

Buzamiento aparente: es la inclinación de un plano, medida en una dirección cualquiera, no perpendicular al rumbo
del plano. El buzamiento aparente, será siempre menor que el buzamiento verdadero.

Inclinación (plunge): es el ángulo contenido en un plano vertical (entre 0º y 90º) con el que inclina un elemento
LINEAL (por ejemplo ejes de pliegues, líneas de intersección entre planos, etc), respecto a la horizontal.

Dirección de inclinación (trend): es el azimut (0º a 360º) de la proyección horizontal de una línea, orientada en
cualquier posición en el espacio.

Pitch (o Rake): es el ángulo agudo entre una lineación cualquiera (por ej. clastos o minerales isoorientados, estrías,
lineaciones de estiramiento mineral, lineaciones de intersección, etc.) y el rumbo del plano que la contiene, medido
sobre el mismo plano. Se mide desde la horizontal hacia abajo, y se debe indicar esa dirección en que inclina la
estría respecto al rumbo del plano de la falla. P. Ej: Pitch 50º E.

Línea de rumbo de un plano inclinado: es la línea resultante de la intersección de un plano horizontal con el plano
inclinado. Por lo tanto, se pueden obtener tantas líneas de rumbo del mismo plano como se desee, intersectándolo
con planos horizontales a diferentes alturas. Cada línea de rumbo así definida unirá puntos de igual altura sobre el
plano. Si el plano es regular, las líneas de rumbo serán siempre paralelas entre sí. La proyección sobre un plano
horizontal de las líneas de rumbo con sus respectivas altitudes, define la orientación espacial del plano.

NOTA: Los términos rumbo y buzamiento serán empleados preferentemente para planos (por ej.: planos de
estratificación, de esquistosidad, de foliación, diaclasas, fallas, etc.). Los términos dirección e inclinación para líneas
estructurales (por ej.: ejes de pliegues, líneas de intersección de dos planos, lineación de minerales, etc.).

El símbolo cartográfico que representa el rumbo, dirección de buzamiento y ángulo de buzamiento, es una línea
larga (lo suficiente como para poder volver a medir con precisión sobre el mapa el rumbo del plano), una línea más
corta en el centro y normal a la anterior (que representa la dirección de buzamiento), y un número correspondiente
al valor angular del buzamiento.
45º

Las excepciones son los planos verticales, horizontales e invertidos, cuyos símbolos correspondientes son:

techo 90 º 60º
verticales horizontales invertidos

En general cada tipo de plano estructural tiene un símbolo cartográfico específico (estratos, foliación, diaclasas,
etc.) que comúnmente están uniformizados.
Notaciones de rumbo:

Cuadrantes: N 20º E permite hacer un cuadro mental de la posición más rápidamente.

Azimut: 020º muy útil para volcar datos gráficamente con mayor rapidez o en el empleo de programas de
computación, pues resulta más sencillo trabajar con un solo valor numérico y no con números y letras. Admite dos
valores pues el rumbo carece de sentido, por ej. es lo mismo decir 035º que 200º).

Notación de buzamiento:

30º SE complementa todas las notaciones de rumbo precedentes.

Notación de dirección de buzamiento y ángulo de buzamiento (DB/B):

110º/30º el primer número de 3 cifras (0-360) representa la dirección de buzamiento, el segundo de dos cifras (0-90)
el ángulo de buzamiento. El rumbo queda implícito (será normal a la dirección de buzamiento indicada).

Notación azimutal usando la regla de la mano derecha (RHR, right hand rule):

Considera que la dirección de buzamiento se ubica siempre a la derecha del rumbo de referencia. Para esto se
debe apoyar la palma de la mano derecha sobre el plano apuntando con los dedos en la dirección de buzamiento,
mientras que el dedo pulgar indicará la dirección azimutal que se considerará de referencia. De esta forma no es
necesario agregar las letras que indican el sentido de buzamiento del plano. 020º/30º (para el plano de la fig. 1).

Notaciones correctas equivalentes (sobre Fig. 1):

N20ºE/30ºSE por cuadrantes


020º/30ºSE azimutal
110º/30º dirección de buzamiento
020º/30º regla de la mano derecha

Figura 1. Esquema de las relaciones angulares en un estrato y las posibles notaciones de su orientación.

Empleo de la brújula (Fig. 2).

1. Los grados de rumbo y dirección se deben leer sobre el limbo graduado exterior. Existen brújulas de limbo
completo (0-360º) y de cuatro cuadrantes (cada uno de 0-90º). Para cada una de ellas es conveniente seleccionar
la notación más práctica.

2. Para medir una dirección o rumbo, se debe horizontalizar la brújula (nivel de burbuja circular) y orientarla de
manera que la pínula (o la arista lateral del cuerpo de la brújula y tapa) se encuentre en paralelismo con la dirección
a medir.
3. Cuando la aguja se halla en reposo, apunta en una dirección constante para cada localidad. La lectura puede
realizarse en uno u otro de los extremos de la aguja si se está midiendo el rumbo de una estructura planar. Si lo
que se mide es la dirección de buzamiento de un plano o la dirección de inclinación de una línea, debe tenerse en
claro cuál es el extremo de la aguja que apunta al norte magnético y tomar la brújula de manera correcta.

4. Los valores angulares obtenidos deben ser referidos al N o S geográfico, nunca al E u O. Es de uso generalizado
referir las mediciones al norte geográfico.

5. El rumbo tomado con la brújula, es el "rumbo magnético". Para obtener el valor correcto (referido a las
coordenadas geográficas), deberemos corregir las mediciones en función de la declinación magnética del lugar. El
N magnético puede hallarse un número variable de grados al E o al O del norte geográfico o verdadero. Hay
confeccionados mapas a nivel mundial con líneas que unen los puntos de igual declinación magnética (isógonas),
distribuidas a ambos lados de la línea de declinación magnética 0 (línea agónica). Puesto que la declinación
magnética sufre cambios continuamente, estos mapas se actualizan permanentemente. La declinación magnética
puede leerse localmente de las cartas topográficas o geológicas, pero éstas deberían estar actualizadas.
Actualmente se dispone de programas on-line que permiten calcular la declinación magnética en cualquier lugar
del globo terráqueo, a partir de las coordenadas geográficas del lugar donde se realicen las mediciones. En las
localidades situadas al E de la línea agónica la punta N de la aguja magnética apunta al O del N verdadero y se
denomina declinación oeste. En este caso se debe sumar el valor de la declinación magnética al valor medido. Al
O de la línea agónica, la aguja apunta al E del N geográfico y se denomina declinación este. Por lo tanto se deberá
restar la declinación magnética al valor hallado. Con un procedimiento sencillo, la brújula puede ser ajustada de
acuerdo a la declinación magnética de la localidad para no tener que efectuar luego la corrección de las mediciones
obtenidas en campo. Por ejemplo, si tenemos una declinación magnética de 12 Este, esto implica que el norte real
o verdadero se encuentra a 12 en sentido antihorario respecto del norte magnético. Utilizando el tornillo que
acciona el limbo graduado, deberemos rotar dicho limbo desplazando el 0 del eje N-S de la brújula 12 en sentido
horario.

6. Se debe tener precaución de no tomar mediciones cuando haya próximos elementos acerados (martillos, clavos,
relojes, etc.), menas magnéticas, cables eléctricos, pues pueden afectar fuertemente las mediciones.

7. Para apreciar direcciones, las pínulas aumentan la precisión de los resultados. La pínula debe hallarse en
posición vertical y el espejo inclinado de tal modo que pínula y objeto distante, aparezcan reflejados
simultáneamente en él. Cuando el objeto visible a través de la hendidura de la pínula es cortado por la cruz de los
hilos ortogonales del espejo, habiéndose horizontalizado la brújula con el nivel circular, se efectúa la lectura del
ángulo que indica la dirección buscada.

Figura 2. Partes que conforman una brújula tipo Brunton.

8. Utilización del clinómetro y medida del ángulo de buzamiento:


El clinómetro se emplea para medir ángulos verticales de pendiente y buzamiento. Posee un nivel de burbuja
cilíndrico o tubular (Fig. 3) que debe horizontalizarse manualmente para efectuar la medición. La lectura se realiza
en una escala interna semicircular, graduada de 0 º a 90º.
La brújula se coloca en posición vertical, de modo que su arista se apoya sobre el plano estructural a medir o se
coloca en paralelismo si la medición es a distancia. Si se desea medir el buzamiento verdadero, la brújula debe
orientarse en dirección normal al rumbo. Si la brújula fuera tipo Estructural, simplemente se apoya la tapa plana
sobre la capa a medir y se horizontaliza la brújula con el nivel de burbuja circular. La lectura del valor angular
indicado por la punta norte de la aguja sobre el limbo graduado exterior, dará la dirección de buzamiento verdadero
mientras que un cilindro graduado en la parte lateral de la brújula dará el buzamiento. La dirección de buzamiento
puede realizarse también con una brújula tipo Brunton, apoyando la arista trasera del cuerpo de la brújula o si es
posible su tapa, aunque puede ser más trabajoso que con la brújula de tapa plana.

Figura 3. Medición del ángulo de buzamiento con la brújula Brunton.

Medición de la cinemática de un plano de falla (Fig. 4)

Para definir completamente la cinemática de una falla, además de medir su orientación (rumbo y buzamiento
del plano de falla), es necesario determinar el vector de movimiento (dirección y sentido) del bloque de techo o
colgante (hangingwall). Cuando el plano contiene estrías, que son elementos lineales (slikenlines), es posible
conocer la dirección de movimiento. El sentido de deslizamiento del bloque de techo se reconoce cuando la
superficie de falla presenta escalones o crecimiento de minerales fibrosos, siendo el movimiento del bloque faltante
en sentido a favor de dichos escalones o fibras (Fig. 5). Pasando la mano sobre dicha superficie escalonada es
posible comprobar que se desliza con facilidad a favor de los escalones, en el sentido de movimiento del bloque
colgante, y que se siente rugoso si se desliza en el sentido contrario. Dicho vector de movimiento puede indicarse
directamente por su orientación en el espacio (trend y plunge), pero es generalmente difícil de medir con precisión
en el campo, por lo cual se recomienda medir el Pitch o Rake, directamente sobre el plano con un transportador.

Figura 4. Vectores de desplazamiento del bloque de techo de una falla con componente de movimiento inverso (a) y normal (b),
medidos como pitch (0º-90º) o rake (0º-180º).
Recordemos que el pitch es el ángulo agudo (entre 0º y 90º) formado entre la estría y el rumbo del plano que la
contiene, medido sobre el plano y desde la horizontal hacia abajo (Fig. 4). Adicionalmente debe indicarse con una
letra, la dirección en que se hunde la estría respecto al rumbo del plano (ej, pitch 30º O). Por último, si los escalones
permiten conocer el sentido de movimiento, se debe indicar con palabras si el desplazamiento tiene componente
inverso o directo (normal). Si bien la mayoría de los autores consideran que pitch y rake son sinónimos y lo aplican
del mismo modo, otros autores (ej. Allmendinger 2015) utilizan el rake como un ángulo que puede variar entre 0º y
180º desde la dirección de rumbo de referencia determinado mediante la regla de la mano derecha (RHR). Para
esto se debe apoyar la palma de la mano derecha sobre el plano de falla apuntando con los dedos en la dirección
de buzamiento de la falla, mientras que el dedo pulgar indicará la dirección de referencia desde la cual se medirá
el rake (Fig. 4). Al igual que con el pitch, si se reconoce el sentido de movimiento debe indicarse con su componente
de desplazamiento (inversa, normal, o derecha e izquierda si son fallas de rumbo).
Finalmente debe mencionarse otra posibilidad, que es principalmente utilizada por los sismólogos y geofísicos
para indicar el movimiento de las fallas que causan los terremotos. Ellos consideran el rake entre 0º y 180º,
aplicando la regla de la mano derecha, pero en vez de hablar de movimiento inverso o directo, utilizan signos. Los
ángulos medidos en sentido antihorario respecto al rumbo de referencia son positivos (de 0º a +180º) mientras que
aquellos medidos en sentido horario son negativos (de 0º a -180º). Los vectores de deslizamiento del bloque de
techo que tienen rake positivo, indican que la falla tiene al menos algo de movimiento inverso. Un rake de +90º
indica que se trata de una falla inversa pura, sin componente de movimiento lateral o de rumbo (ver tabla en Fig.
5). De un modo similar, vectores de deslizamiento con rake negativo caracterizan a fallas con cierta componente
de movimiento directo, siendo el rake de -90º el correspondiente a una falla normal pura sin componente de rumbo.
En la tabla de la figura 5 se muestran los posibles valores del rake asociados a distintos tipos de falla. La
combinación de desplazamiento paralelo al rumbo y paralelo a la dirección de buzamiento caracteriza a las fallas
con desplazamiento oblicuo. Si los vectores tienden a ser más próximos al rumbo del plano se tratará de fallas de
rumbo (dextrales o sinestrales) con desplazamiento inverso (+) o directo (-) subordinado, pudiendo denominárselas
fallas transpresivas y transtensivas respectivamente. Si el vector de deslizamiento es más cercano a la dirección
de buzamiento de la falla, se tratará de fallas inversas (+) o directas (-) con componente de rumbo subordinado.
Los valores que caracterizan a cada uno de estos tipos de fallas pueden ser variables de acuerdo a distintos autores,
por lo cual no hay una clasificación exacta para cuantificar el rake asociado a cada tipo de falla y los que se muestran
en la tabla son únicamente a modo orientativo.

Rake Tipo de falla


0º de rumbo pura, sinestral o izquierda
+180 y -180º de rumbo pura, dextral o derecha
90º inversa pura
-90º normal o directa pura
0º a 45º transpresiva sinestral
0º a -45º transtensiva sinestral
45º a 90º inversa sinestral
-45º a -90º normal sinestral
90º a 135º inversa dextral
-90º a -135º normal dextral
135º a 180º transpresiva dextral
-135º a -180º transtensiva dextral

Figura 5. Ejemplo de un plano de falla con una superficie escalonada originada por crecimiento de fibras de calcita. En este caso
el Rake es de -61º, indicando que se trata de una falla normal con desplazamiento oblicuo, con una componente de rumbo
sinestral. Tabla de referencia utilizada en sismología indicando los posibles rakes vinculados a los principales tipos de falla.
Símbolos de estructuras usados comúnmente en los mapas geológicos

Ejercicio: Mida con la brújula la orientación del plano de falla que se encuentra en el aula y escriba el mismo en
todas las posibles notaciones correctas. Mida y anote correctamente el Pitch y Rake de las estrías indicando la
cinemática y el tipo de falla.

Notaciones: Esquema:

1:

2:

3:

4:

Pitch: Rake: Tipo de falla:


TRABAJO PRÁCTICO Nº2

PROBLEMA 1. Determinación de rumbo y buzamiento. Problema de los tres puntos.


Tres puntos A, B y C están situados en el techo de una veta de cuarzo a profundidades desde la superficie de 50m,
50m y 85m, respectivamente (datos de perforaciones). Determine gráficamente el rumbo y buzamiento de la veta.
Escala= 1:5000. (D.N.)

B
. N

A .
.
C

Nota: para todos estos ejercicios asumimos que los estratos son perfectamente regulares, es decir totalmente planos y con
rumbo y buzamiento constantes.

PROBLEMA 2. El techo de una capa de caliza aflora en los puntos A, B y C situados a altitudes de 250m, 300m y
200m, respectivamente, sobre el nivel medio del mar. Determine el valor del rumbo y buzamiento de la capa.
Escala= 1:10000. (D.N.)

B
. N
A .

.
C
PROBLEMA 3 (BADGLEY). Los puntos A, B y C pertenecen todos al mismo plano y sus elevaciones son 75m,
175m y 100m, respectivamente. Determine gráficamente el rumbo y buzamiento del plano.
TRABAJO PRÁCTICO Nº3

Buzamientos aparentes e intersección de planos geológicos.

Buzamiento aparente: es la inclinación de un plano, medida en una dirección no perpendicular al rumbo del
plano. Este buzamiento será siempre menor que el buzamiento verdadero, que por definición es la inclinación de
la línea de máxima pendiente de un plano inclinado.

Resolución trigonométrica: tg  = tg  x sen 


: ángulo de buzamiento aparente
: ángulo entre el rumbo del plano y la dirección de buzamiento aparente (DBA).
: ángulo de buzamiento verdadero.

PROBLEMA 1 (determinación del buzamiento aparente, conociendo el rumbo y buzamiento verdaderos).


Por un punto arbitrario en el terreno pasa un plano inclinado o estrato, cuyo rumbo es N 46º E y tiene un buzamiento
de 40º al SE. Dicho punto está situado a una altura de 800 msnm. Encuentre el buzamiento aparente en dirección
E-O. Resuelva gráficamente el problema. Escala= 1:10000.
PROBLEMA 2 (determinación del rumbo y buzamiento verdaderos, a partir de dos buzamientos aparentes).
En dos frentes de una cantera se midieron dos direcciones y buzamientos aparentes correspondientes a la misma
capa, que dieron los siguientes valores: B.A.1= 140º/15º y B.A.2= 220º/25º. Determine el rumbo y buzamiento
verdaderos de la capa. E= 1:1000.

PROBLEMA 3 (orientación de la línea de intersección de dos planos). Un estrato de caliza y uno de cuarcita
tienen las siguientes orientaciones, respectivamente: 140º/15º y 220º/25º. Determine la dirección e inclinación
(TREND y PLUNGE) de la línea de intersección de ambos estratos. Escala= 1:1000.
EJERCICIO X-2 (RAGAN). En el punto A aflora una veta orientada N66ºE/50ºS y en B otra veta orientada
N22ºO/40ºO. La intersección de ambas vetas forma un Clavo Mineralizado. Determinar la orientación del clavo
(trend y plunge), el punto de afloramiento del mismo, y la profundidad a la cual se encontraría perforando en el
lecho del arroyo.
PROBLEMA 2 (BADGLEY). Determinación del buzamiento aparente, espesor aparente y ancho aparente en una
sección no paralela al buzamiento de la capa.

El techo de una formación de 60m de espesor aflora en el punto A, a una elevación de 200m. El rumbo es 334º y
el buzamiento 35º al NE. Determine: el ancho de afloramiento verdadero, el ancho aparente de afloramiento, el
espesor aparente de la formación y el buzamiento aparente en una sección vertical N-S que pase por el punto B.
Use preferentemente dos colores distintos para las líneas dibujadas en planta y en perfil.

Escala= 1:10000
PROBLEMA 4 (BADGLEY).

Una caliza de rumbo 150º está a cota 100m en el punto B, y buza 45º al SO. Una zona de cizalla de rumbo 074º
tiene en el punto A una elevación de 200m, y buza 65º al NNO. Se cree que hay un clavo mineralizado ubicado en
la intersección de ambos planos. Determine: trend y plunge del clavo mineralizado y el punto en donde este estaría
a 100 m bajo el nivel del mar (cota -100m). Use preferentemente dos colores distintos para los dibujos en planta y
en perfil. Escala= 1:10.000
TRABAJO PRÁCTICO Nº4

PROBLEMA LD. Dos diques, A y B, se intersectan dando lugar a un clavo mineralizado. En el pique indicado en el
mapa este clavo fue hallado a una profundidad de 20m e inclinando al Norte (trend=360º). En las perforaciones 1 y
2 se localizó el dique A, a 30m de profundidad. La falla es vertical y posee estrías con un pitch de 90º. El relieve es
plano y la cota del terreno es 100m. Escala 1:1000. Determine:

1) Rumbo y buzamiento de los diques A y B


2) El ángulo de inclinación (plunge) del clavo mineralizado
3) La longitud real del clavo mineralizado entre el pique y la falla
4) La magnitud del desplazamiento o rechazo vertical (Throw) producido por la falla
5) En el bloque Norte, se intersecta el clavo con la falla? A que profundidad?
Problema MT. En las paredes de una cantera (punto a) aflora una veta con plata (de espesor despreciable) con
inclinaciones de 31º al O y 46º al N. En perforaciones realizadas en los puntos b, c y d, se localizó una veta con
oro (también de espesor despreciable) a profundidades de 300, 200 y 100m respectivamente. El terreno es llano y
con una cota 600 msnm. Al sur de la falla mapeada, la veta con plata aflora en el punto e con iguales inclinaciones
que en a, mientras que en el punto f se halló la veta aurífera a 100m de profundidad. En el punto c se encontró la
falla a 400 m de profundidad.

a) Determine la orientación de ambas vetas.

b) Dibuje el patrón de afloramiento de ambas vetas en toda el área del mapa (a ambos lados de la falla).

c) Sombree las áreas de todo el mapa donde las vetas serán halladas a una profundidad no mayor a 50m.

d) En la intersección de ambas vetas se presume que hay un clavo mineralizado, calcule su orientación.

e) Determine el rumbo y buzamiento de la falla.

f) Calcule el desplazamiento neto producido por la falla.

g) Qué tipo de falla es? Si pudiéramos ver estrías en el afloramiento, cuál sería el valor del RAKE?
TRABAJO PRÁCTICO Nº5 MAPAS GEOLÓGICOS

Regla de las "v". Determinación de rumbo y buzamiento a partir de mapas geológicos.

Estratos y curvas de nivel

El diseño de las curvas de nivel al atravesar un valle, muestra que éstas conforman invariablemente una inflexión
en forma de "v" que apunta aguas arriba o en sentido contrario a la pendiente del valle. Debe recordarse que las
curvas de nivel, surgen de la intersección de la topografía con planos horizontales de cota dada, y separadas por
una equidistancia establecida de acuerdo a los requerimientos del trabajo, características del terreno, escala del
mapa, etc.
Los afloramientos de diversos estratos en un mapa geológico se muestran delimitados por sus contactos mutuos
y con la superficie topográfica, es decir por líneas de afloramiento. En los mapas geológicos se muestran éstas
líneas y las curvas de nivel.
Analizando el diseño de afloramiento de un estrato o conjunto de estratos, cuando éstos cruzan un valle, y
correlacionándolo con el dibujo de las curvas de nivel, es posible deducir su orientación en el espacio.
Los diferentes casos que pueden presentarse han sido agrupados en la denominada "regla de las v", que se
resume en el cuadro siguiente:
Conceptos elementales sobre las fallas
Al igual que las diaclasas, las fallas son superficies o planos a lo largo de los cuales las rocas han perdido cohesión
o continuidad, pero a diferencia de dichas estructuras de mesoescala, las fallas presentan desplazamientos apreciables
(desde algunos metros a kilómetros) entre los bloques fallados. En todos los tipos de fallas el movimiento entre los bloques
de roca afectados es paralelo a la superficie o plano de falla, es decir de cizalla. A partir de estudios experimentales se
ha podido establecer que en general las fallas o fracturas de cizalla se forman a un ángulo de aproximadamente 30º
respecto al 1 o máximo esfuerzo compresivo (criterio de fracturación de Coulomb), con dos posibles orientaciones que
formarán juegos conjugados. Considerando que la superficie terrestre es un plano que no sufre cizalla y que contiene a
dos de los esfuerzos principales, mientras que el tercero es normal a la superficie, es posible explicar la generación de
los tres tipos principales de fallas, normales, inversas y de rumbo (Fig. 1), de acuerdo a la ubicación en el espacio de los
tres esfuerzos principales (Ley de Anderson de fallamiento). En toda falla con un buzamiento diferente a 90º (falla
vertical), recordando que el buzamiento siempre se mide respecto a la superficie horizontal, es posible distinguir un bloque
ubicado por debajo del plano de falla llamado bloque de piso o yaciente (footwall) y un bloque de techo o colgante
(hangingwall) localizado por encima de la misma. En las fallas normales o directas, el bloque de techo baja respecto al
bloque de piso y visto en un corte vertical o en perforaciones puede producir omisión de estratos o de parte de las
secuencias estratigráficas. Estas estructuras se forman fundamentalmente en ambientes tectónicos extensionales, como
zonas de rifting, donde el esfuerzo máximo compresivo se ubica en posición vertical respecto a la superficie terrestre y
por lo tanto los posibles planos de falla resultantes tendrán un buzamiento aproximado de 60º (Fig. 1).

Figura 1.Formación de los tres tipos de fallas, normales, inversas y de rumbo, en función de la ubicación espacial de los tres esfuerzos
compresivos principales (1: máximo, 2: intermedio y 3: mínimo), determinado por la Ley de Anderson (tomado de Twisss y Moores
2007).

En las fallas inversas, el bloque de techo sube respecto al bloque de piso y en secciones verticales o perforaciones
generará una repetición de estratos o duplicación de parte de las secuencias estratigráficas. Dichas fallas se generan en
ambientes tectónicos contraccionales para acomodar el acortamiento del terreno, como por ejemplo en zonas de
subducción (ej. los Ándes) o de colisión (ej. los Himalayas), donde el esfuerzo compresivo máximo se dispone
horizontalmente ya que es producido por las placas tectónicas convergentes. Con esa orientación del 1 el ángulo que
comúnmente desarrollarán las fallas inversas formadas ante la compresión es de aproximadamente 30º, y se las conoce
como corrimientos (Fig. 1). En todos los tipos de fallas el esfuerzo intermedio 2 está contenido en el plano, y cuando
éste se ubique normal a la superficie terrestre las fallas serán verticales, como es el caso general de las fallas de rumbo.
En tal situación no existe un bloque de techo ni uno de piso, si no que los bloques se desplazan lateralmente entre sí (Fig.
1).
Es común que en la naturaleza las fallas no se encuentren con el ángulo original si no que, junto con los estratos
afectados, pueden estar plegadas y/o rotadas por estructuras adyacentes, por lo cual midiendo su buzamiento en campo
no es posible asegurar el tipo de falla. Por esta razón es muy importante conocer en la práctica el cutoff o ángulo de corte
formado entre el plano de falla y los planos de estratificación (Fig. 2), y dichos valores sí deberán ser consistentes con el
tipo de falla, es decir de aproximadamente 30º, 60º y 90º para corrimientos, fallas normales y fallas de rumbo
respectivamente. En algunas ocasiones las fallas se presentan en el campo como superficies planares bien definidas,
pero en otras oportunidades puede observarse una zona, de ancho variable, con deformación distribuida (Fig. 2). Estas
zonas de falla pueden tener una zona exterior donde la roca de caja original se encuentra parcialmente deformada por
fracturación, conocida como “zona de daño”, y una zona interna o “núcleo” donde se concentra la mayor deformación y la
roca original puede estar totalmente deformada dando lugar a una brecha u otro tipo de roca cataclástica.

Figura 2. Pliegue volcado afectando a estratos cretácicos de la Cuenca Neuquina, donde se observa en el limbo frontal subvertical una
repetición de bancos. Esta repetición tiene lugar mediante una falla cuyo ángulo de corte o cutoff es de aproximadamente 30º,
consistente con un corrimiento que duplica parte del intervalo estratigráfico. Se aprecia también que la falla no es una superficie planar
definida sino que muestra una zona con deformación distribuida (zona de falla).

Si en el campo se observan los bloques u algún otro elemento estructural desplazado por las fallas es posible que
logremos distinguir de qué tipo de estructura se trata, pero en ciertas ocasiones estos elementos no se reconocen
fácilmente o bien pueden dar relaciones ambiguas que no nos permiten establecer a ciencia cierta el movimiento generado
por la falla. Para resolver dicha incertidumbre es sumamente importante encontrar y reconocer indicadores cinemáticos
en los planos de falla. Uno de los más frecuentes es el desarrollo de superficies pulidas conocidas como espejos de
fricción o slikensides, los cuales a su vez pueden contener estrías o lineaciones formadas por crecimiento de minerales
fibrosos a medida que los bloques fallados se mueven (Fig. 3). La lineación formada por estos minerales o por las estrías
indica la dirección de movimiento de los bloques, y si encontramos estos indicadores durante un trabajo de geología de
superficie es indispensable que midamos la orientación del plano de falla y el pitch de las estrías, para tener el dato
estructural completo. Adicionalmente, es posible que se formen irregularidades o escalones en la superficie cizallada que
evidencian el “sentido” de desplazamiento del bloque faltante u erosionado respecto al bloque de roca aflorante, y de este
modo podemos definir totalmente la cinemática de la falla (Fig. 3).
Figura 3.a-c) Formación de estrías en un plano de falla, con crecimiento de minerales fibrosos que indican la “dirección” de movimiento
de los bloques desplazados y escalones que evidencian el “sentido” o cinemática de dicha estructura (tomado de Fossen 2010). Foto:
slikenside o espejo de fricción en un núcleo de perforación en peridotitas, Canadá, con estrías y escalones que indican (en esta vista
de la foto) que el bloque faltante se deslizó subhorizontalmente de izquierda a derecha.

De acuerdo a como se han desplazado los bloques fallados, es posible diferenciar tres tipos de movimientos (Fig. 4). Se
denomina Dip Slip si el desplazamiento de los bloques tuvo lugar en una dirección paralela a la dirección de buzamiento
del plano de falla, y es característico de las fallas normales e inversas donde el techo baja o sube respectivamente
respecto al bloque yaciente. Cuando el desplazamiento ocurre en dirección paralela al rumbo del plano de falla se conoce
como Strike Slip, donde existe un movimiento horizontal entre bloques que se desplazan lateralmente, típico de las fallas
de rumbo. Si los bloques se mueven con una componente horizontal y otra en la dirección de buzamiento se produce un
desplazamiento oblicuo, que puede ser transtensivo o transpresivo si el movimiento de rumbo se asocia a desplazamiento
directo o inverso respectivamente.

Figura 4. Posibles movimientos a lo largo de un plano de falla.


Conceptos elementales sobre pliegues
Junto con los corrimientos, los pliegues son las estructuras fundamentales en la configuración de las fajas corridas y
plegadas y constituyen también las trampas estructurales principales en los orógenos compresivos de todo el mundo. Los
pliegues son ondulaciones que afectan a elementos geológicos que originalmente poseían una geometría planar, como
por ejemplo los estratos de las secuencias sedimentarias. La primer diferenciación que puede realizarse es de acuerdo a
su apariencia, en antiformas (forma de A) y sinformas (forma de U). Si se conoce la edad de las rocas plegadas podemos
hablar de anticlinales, cuando las rocas más antiguas están en el núcleo o parte interna del pliegue, y sinclinales, cuando
en el núcleo se alojan los estratos más jóvenes (Fig. 1a). Para poder describir de un modo integral una estructura de
plegamiento es fundamental conocer sus elementos geométricos constituyentes. La zona de máxima curvatura de una
capa plegada se conoce como charnela, mientras que las regiones adyacentes, generalmente planas o con menor
curvatura, conforman los flancos o limbos del pliegue. La superficie imaginaria que une todas las charnelas en una
secuencia de varias capas plegadas, y que divide a un pliegue en dos, es el plano axial (Fig. 1a).

Figura 1. a) Capas plegadas conformando anticlinales y sinclinales mostrando los elementos geométricos fundamentales en la
descripción de dichas estructuras. b) Fotografía de pliegues afectando rocas cretácicas en la Cordillera Neuquina (foto M. Turienzo).
Note el llamativo corrimiento formado en el núcleo del anticlinal (into-the-anticline thrust).

El eje del pliegue es una línea imaginaria contenida en la charnela, y éste puede ser horizontal o puede tener inclinaciones
variables (Fig. 2) que harán que una estructura de plegamiento aflorante se hunda en el terreno en la dirección de
inclinación del eje. Cuando los ejes son buzantes el afloramiento de las zonas de charnela de un pliegue tiene una
geometría muy curvada que por su apariencia en mapas se las conoce como narices del pliegue. Además de por la
inclinación de sus ejes, los pliegues pueden clasificarse de acuerdo al buzamiento de su plano axial. Se conoce como
pliegue recto a aquel que presenta una superficie axial vertical, recumbente cuando posee un plano axial horizontal,
mientras que cuando tiene inclinaciones entre dichos valores extremos se denomina pliegue volcado (Fig. 2). Cuando un
pliegue es volcado, la dirección hacia donde la estructura se vuelca o recuesta se denomina vergencia (y es opuesta a la
dirección de buzamiento del plano axial). Generalmente la vergencia principal de las estructuras que conforman un
orógeno es hacia la región del antepaís, con los planos axiales buzantes hacia el retropaís que es el sitio desde donde
proviene el empuje tectónico. A modo de ejemplo, en la Cordillera de los Andes el esfuerzo tectónico proviene desde el
oeste, donde interactúan las placas de Nazca y Sudamericana, y por lo tanto la vergencia de las estructuras principales
es hacia el este, donde está el área cratónica sin deformar.
Figura 2. Clasificación de los pliegues de acuerdo a la inclinación del eje y al buzamiento del plano axial.

Comúnmente en un cinturón orogénico compresivo se forman numerosos anticlinales y sinclinales de características


similares y genéticamente relacionados, en cuyo caso es posible hablar de un tren de pliegues. La distancia existente
entre puntos geométricamente equivalentes de dos estructuras similares sucesivas, por ejemplo desde la charnela de un
anticlinal hasta la charnela del anticlinal siguiente, es la longitud de onda () del pliegue (Fig. 1a). Este último es un
parámetro sumamente importante ya que la longitud de onda del plegamiento nos da idea de la escala de las estructuras
y de la profundidad de despegue de las mismas. Pliegues despegados en niveles someros formarán trenes con longitudes
de onda corta mientras que pliegues desacoplados a profundidades mayores, involucrando mayor espesor estratigráfico
o incluso al basamento, originarán estructuras con mayor longitud de onda y por lo tanto más espaciadas. De esta manera
es evidente que la correcta descripción y mapeo de los pliegues en superficie ayudará a la reconstrucción e interpretación
de las estructuras en profundidad. Este concepto también está directamente ligado al orden del plegamiento, donde al
mismo tiempo pueden desarrollarse estructuras de gran escala (menor orden) que contienen a las estructuras de menor
escala (mayor orden). Otros parámetros importantes que sirven para describir y caracterizar la geometría y estilo del
plegamiento de una región tienen que ver con la redondez o angulosidad de las charnelas y con el ángulo interno entre
los flancos del pliegue (ángulo interlimbo) que permite definir si el pliegue es abierto, cerrado o en el caso extremo isoclinal
(limbos paralelos).
Si el plano axial divide al pliegue en dos partes exactamente iguales tal que un lado sea la imagen especular del otro
lado, y por lo tanto los limbos tengan igual longitud, el pliegue es simétrico (Fig. 3a). De modo contrario, cuando un limbo
es más largo que otro y por lo tanto no se observa una imagen especular a un lado y otro del plano axial el pliegue es
asimétrico. Como se ve el concepto de simetría está directamente relacionado a la longitud de los flancos del pliegue y
no debe confundirse con el hecho de que los limbos tengan igual o distinto buzamiento, lo cual condiciona la posición del
plano axial y determina si el pliegue es recto o volcado. Es perfectamente posible que un pliegue sea recto y asimétrico o
también que los pliegues sean volcados y simétricos (Fig. 3b).

Figura 3. a) Geometría de pliegues simétricos (limbos de igual longitud) y asimétricos (limbos de distinta longitud). b) Estratos calcáreos
cretácicos plegados formando un pliegue volcado asimétrico y pliegues volcados simétricos, en la FCP de Malargüe, Mendoza,
Argentina (Turienzo 2010).

Cuando en el campo no es posible observar las charnelas o los pliegues de un modo completo, ya sea porque han
sido parcialmente erosionados o porque la escala de la estructura dificulta su observación directa, es fundamental realizar
una medición sistemática de la orientación de los contactos sedimentarios entre las distintas unidades a lo largo de un
perfil determinado. Se debe prestar especial atención a identificar la presencia de fallas que repitan u omitan parte de la
sucesión estratigráfica y/o generen cambios importantes de buzamiento. Es importante aclarar que cambios graduales en
la inclinación de las capas plegadas no necesariamente implica la presencia de fallas o de discordancias progresivas, si
no que pueden estar vinculados a un mecanismo de plegamiento por propagación de falla, donde las inclinaciones
frecuentemente son mayores hacia el núcleo de los pliegues y se atenúan hacia los niveles someros. Otro aspecto
relevante a considerar durante las tareas de campo es identificar si los niveles medidos se encuentran en posición
estratigráfica normal o si se hallan invertidos, para reconstruir correctamente la geometría de los pliegues. Con el fin de
establecer la posición correcta de los estratos es necesario reconocer y analizar las estructuras primarias contenidas en
las rocas sedimentarias, por ejemplo estratificaciones diagonales asintóticas a la base y truncadas al techo, marcas de
fondo, trazas fósiles, etc, todos elementos que permiten diferenciar base y techo de los estratos y por lo tanto determinar
la polaridad de las capas.
MAPA GRUPO CURAMALAL. En los alrededores de un arroyo en las sierras se mapeó una secuencia de rocas
sedimentarias paleozoicas (T, LL, H y M) correspondientes al Grupo Curamalal.

A) Analice detalladamente el diseño de las capas aflorantes para deducir la dirección de buzamiento de todos los
contactos y determine y describa las estructuras presentes.
B) Determine la orientación de los contactos necesarios para reconstruir las estructuras.
C) Construya la columna estratigráfica con la secuencia ordenada del Grupo Curamalal.
D) Realice el perfil O-E.

PERFIL
MAPA 14 (BENNISON). Este mapa incluye todos los elementos estructurales: pliegues, una falla y una discordancia.
Realice un reconocimiento visual de las estructuras presentes. Determine la orientación de todas las estructuras. Escriba
una breve historia geológica del área de acuerdo a lo observado en el mapa, dando el orden de los eventos que produjeron
tales características estructurales. Dibuje un perfil a lo largo de la línea X-Y.
Hoja Geológica 1: Analizar las diferentes unidades geológicas y contactos presentes en la Hoja Geológica (Escala
1:100.000) considerando los diferentes criterios aprendidos durante la cursada (regla de las V, diseño de afloramiento de
pliegues, discordancias, etc).
1- Determinar y describir las estructuras presentes en el mapa y agregar su simbología cuando la misma está
ausente.
2- Realizar el perfil geológico indicado.
3- Reconstruir la columna estratigráfica. Confeccionar columnas secundarias si fuese necesario.

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