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Delito de Drogas

El documento describe el delito de tráfico de drogas en Venezuela. Se define como el cultivo, elaboración, facilitación del consumo y comercio de drogas ilegales. Para ser considerado tráfico de drogas, se requiere la posesión de cantidades mayores a los límites permitidos para autoconsumo de sustancias como marihuana, cocaína y heroína, así como evidencia del ánimo de traficar. La nueva ley de drogas de Venezuela crea nuevos delitos relacionados y modifica las sanciones y procesos judiciales.

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Delito de Drogas

El documento describe el delito de tráfico de drogas en Venezuela. Se define como el cultivo, elaboración, facilitación del consumo y comercio de drogas ilegales. Para ser considerado tráfico de drogas, se requiere la posesión de cantidades mayores a los límites permitidos para autoconsumo de sustancias como marihuana, cocaína y heroína, así como evidencia del ánimo de traficar. La nueva ley de drogas de Venezuela crea nuevos delitos relacionados y modifica las sanciones y procesos judiciales.

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El delito de tráfico de drogas es la conducta consistente en el cultivo, elaboración, facilitación del

consumo y comercio de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas. Incluye el


tráfico de precursores, es decir, productos que sirven para dichos fines.

Es considerado un delito contra la salud pública y se encuentra tipificado en los artículos 368 a 377
del Código Penal.

El bien jurídico protegido es la salud pública, por lo que se diferencian las conductas que afectan la
salud individual y colectiva. La mera posesión para autoconsumo no constituye un delito.

Requisitos constitutivos del delito de tráfico de drogas

Para que una conducta sea tipificada como delito de tráfico de drogas es necesario que concurran
dos requisitos:

La posesión o tenencia de sustancias prohibidas. Es un dato objetivo que se acredita por hechos
externos.

El ánimo de traficar. Es un elemento subjetivo que debe ser probado.

Posesión o tenencia

Para calificar la posesión o tenencia como destinada al tráfico, la jurisprudencia se basa en las
cantidades detectadas en posesión del presunto delincuente o, si dichas cantidades fueran
menores, cuando se demuestre el ánimo de traficar.

Además, se debe acreditar la condición de adicto mediante análisis clínicos y reconocimiento


médico.

Las sustancias cuya tenencia es considerada punible deben ser ilegales, de conformidad con los
convenios internacionales, que excluyen las sustancias nocivas socialmente aceptadas como el
alcohol.

Según la Ley 17/1967 estas sustancias se clasifican en drogas tóxicas, estupefacientes y


psicotrópicos. En función del daño que causan a la salud pueden ser drogas duras o blandas.

Las cantidades están establecidas en una tabla elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología,
que explica qué cantidad de sustancia necesita un adicto para satisfacer su dependencia durante 5
días.
Dichas cantidades son consideradas el límite de sustancia para el autoconsumo. De esta forma, el
delito de tráfico de drogas estaría acreditado si se detecta la posesión de:

Marihuana: 100 gramos o más de sumidades de la planta cannabis, floridas o con frutos, a las que
no se ha extraído la resina.

Hachís: 25 gramos o más de resina pura de la planta cannabis.

Cocaína: 7,5 gramos o más.

Heroína: 3 gramos o superior.

MDMA (éxtasis, Molly): 1,4 gramos o superior.

Anfetaminas: 0,9 gramos o más.

LSD: 3 miligramos o más.

Esta conducta se compone de los siguientes elementos:

Cultivo. Producción de vegetales de los que pueden obtenerse sustancias penalizadas, es decir
drogas, psicotrópicos o estupefacientes.

Elaboración. Existencia de elementos que prueben procedimientos mecánicos o químicos para


obtener las sustancias, a partir de los vegetales o en forma sintética.

Tráfico propiamente dicho. Compra, venta, suministro, recaudación y cómputo de estas


operaciones realizadas en forma personal, a distancia, a través de intermediarios, en el país o en el
extranjero.

Promoción. Cualquier forma de promover, favorecer o facilitar el consumo de estos elementos,


por ejemplo, mediante regalos, donaciones o puestas al alcance del adicto de cualquier manera.

Posesión para fines de tráfico. De acuerdo a lo mencionado en el apartado anterior.

En el marco del plan nacional antidrogas 2019-2025, la República Bolivariana de Venezuela,


inició este año 2021 promoviendo una nueva ley de drogas para actualizar el ordenamiento
jurídico positivo en materia de drogas.

El pasado mes de febrero de 2021, el poder ejecutivo entregó el anteproyecto de la Ley Orgánica
de Drogas al poder legislativo para su aprobación, una vez se cumplan los requisitos legales
exigidos en la Constitución Nacional.
Entre las novedades de la nueva ley de drogas, se crean nuevos delitos o tipos penales, entre los
cuales podemos destacar los siguientes:criminal compliance

el tráfico intraorgánico (transporte de la sustanciada dentro del cuerpo);

pistas de aterrizaje no certificadas;

la punibilidad de actos previos;

almacenamiento no autorizado de sustancias controladas;

intermediación ilícita;

alteración modificación o falsificación de licencias o permisos;

uso indebido de medios tecnológicos y

la simulación de hecho punible por parte de funcionarios públicos y cuerpos de seguridad del
estado.

Se crea una nueva jurisdicción penal, especializada en materia de drogas. En las disposiciones
finales de la nueva ley de drogas se delega en el Tribunal Supremo de Justicia la creación y
organización de esta nueva jurisdicción, pero se establecen algunos parámetros para la
constitución de esta.

Cabe acotar que esta nueva ley de drogas elimina la competencia que en materia de drogas tenía
la jurisdicción militar, a partir de ahora serán los nuevos tribunales con competencia en materia de
drogas los encargados de procesar al estamento militar.

Se incorpora en la nueva ley de drogas la figura del “supuesto especial de delación”, mediante la
cual se le otorga al Ministerio Publico la competencia para solicitar medidas cautelares de
sustitución de la pena a aquellos imputados que colaboren con sus delaciones en los casos de
delincuencia organizada, con especial énfasis en la seguridad personal del imputado que delata.

Infracciones Administrativas mas precisas en la Nueva Ley de Drogas

De acuerdo a la nueva ley de drogas, tienen naturaleza de infracciones administrativas, las


acciones u omisiones contrarias a la efectividad de las normas administrativas que se establecen
en la ley, por ejemplo, la inexistencia o la falta de veracidad o exactitud en los registros, partes,
declaraciones y demás controles obligatorios, también las ocultaciones y toda clase de
entorpecimiento o de faltas de colaboración debida a los órganos de control.
En este mismo orden de ideas, hay que señalar que la nueva ley de drogas modifica todas las
cuantías de las sanciones pecuniarias que contenía la antigua ley, antes contempladas en unidades
tributarias, ahora calculadas con base a la moneda de mayor valor de cambio en el mercado
nacional, y en artículos en los que no se establecía se han incorporado nuevas multas, desde mi
punto de vista excesivas en su cuantía.

Se parte de la mala fe de las empresas y se traslada a ellas una responsabilidad de control que
debería reposar en la nueva Superintendencia Nacional Antidrogas.

Distribución del Fondo Nacional Antidroga

La Nueva Ley de Drogas establece una contribución al Fondo Nacional Antidroga, por parte de las
personas jurídicas privadas (todas las que tengas más de 15 trabajadores) la cuales deberán
declarar y liquidar un aporte equivalente al uno (1%) por ciento de sus ingresos brutos; por su
parte, las empresas fabricantes, importadores de bebidas alcohólicas, tabaco y sus mezclas, están
obligadas a declarar y pagar una contribución especial del dos (2%) por ciento de los ingresos
brutos derivados de dicha actividad (en la antigua ley era el 1% del ingreso neto).

Y se prevé un nuevo régimen de la distribución del aporte disminuyendo el porcentaje destinado a


proyectos de prevención y aumentando el destinado a los costos operativos del Fondo Nacional
antidroga.

Los requisitos para obtener la respectiva licencia de operador de sustancias químicas controladas y
para importar o exportar sustancias controladas en la nueva ley de drogas queda delegado al
Registro Nacional único de operadores de sustancias químicas controladas esto deriva en una
problemática por cuanto su regulación se va a dar por vía reglamentaria.

Procesos en la Nueva Ley de Drogas, para la extinción de dominio respecto de los bienes
incautados

En materia de excepciones se establece en la nueva ley de drogas que los bienes incautados,
asegurados confiscados y decomisados por los tribunales quedan exceptuados de la aplicación de
las disposiciones contenidas en las leyes que regulan lo referente a los bienes del sector público en
materia de rendimiento inmobiliario, lo que le otorga un excesivo control al Servicio Nacional de
administración y enajenación de bienes asegurados o incautados confiscados y decomisados.

La construcción dogmática clásica del Derecho penal fue diseñada sobre los pilares de bienes
jurídicos individuales la vida, la libertad, la propiedad privada, siendo su principal objetivo la
persecución y castigo del infractor de las normas establecidas para la protección de aquellos.
Los innumerables cambios producidos en las estructuras y sensibilidades de la sociedad durante
las últimas décadas han determinado que el panorama actual sea ostensiblemente diferente.

Estas transformaciones han trascendido al Derecho penal, en cuyo ámbito, la tradicionalmente


preterida investigación del patrimonio del infractor y su entorno, ha pasado a ocupar lugar
preferente.

En la actualidad, la investigación patrimonial tiene especial interés en el ámbito del proceso penal
porque a través de la concreción de determinados flujos y movimientos patrimoniales se pueden
obtener los elementos probatorios de la realización de diversas infracciones; y, porque la
investigación criminal en ocasiones estará orientada a la localización de bienes relacionados con la
actividad delictiva, con el objetivo de proceder a su incautación, actuación que constituye un
instrumento de primer orden para hacer frente a diversas manifestaciones delictivas, en particular
a las realizadas por grupos organizados, por cuanto incide directamente en las ganancias
ilícitamente obtenidas con las que éstos se financian.

Los legisladores, tradicionalmente en materia de drogas, han encontrado en la afectación de los


beneficios patrimoniales derivados del narcotráfico una estrategia para enfrentar su problemática,
orientada a reducir la rentabilidad del negocio.

Dejar fuera del comercio los bienes afectos a un proceso penal por los delitos de narcotráfico y
conexos o a una acción de extinción del derecho de dominio; asumir el Estado su administración,
mientras se decide el respectivo proceso judicial, y destinarlos definitivamente a programas de
inversión social, seguridad y lucha contra la delincuencia organizada implica unos costos para la
economía, pero a la vez representa la oportunidad de obtener unos beneficios para el sistema.

En la nueva Ley de Drogas para este tipo de actuaciones judiciales en particular, dicha
competencia se delega en el Servicio Nacional de Administración y Enajenación de Bienes
Asegurados o Incautados, Confiscados y Decomisados.

Si desde la perspectiva económica el propósito de la nueva normatividad está orientado a que los
activos incautados continúen siendo productivos y generadores de empleo y a que su
administración se autofinancie, resulta pertinente promover una reforma legal que incluya a las
entidades de derecho privado con ánimo de lucro como destinatarias provisionales de los bienes
incautados, pero en las que éstos conserven también la autorización para la verificación de los
antecedentes judiciales de los socios y administradores de la entidad.
Costo-Beneficio de la administración de los bienes incautados

El otro gran problema que se presenta en la Nueva Ley de Drogas es el alto costo de la
administración de los bienes incautados y en la manera de que éstos se reduzcan y que los
beneficios sociales de la destinación final efectivamente se produzcan y, por lo tanto, no se
afecten por los costos de oportunidad asociados a su inaplicación a los programas a los cuales
están destinados, consiste en la ineficiencia de la administración de justicia para decidir de forma
oportuna, dentro de los plazos establecidos por la propia ley, los procesos penales y las acciones
de extinción del dominio, en especial estas últimas.

defensa tecnicaEn términos generales, la debilidad del sistema judicial resulta costosa para el
sistema económico, porque determina la pérdida de valor de los derechos de propiedad, debido a
la predecible falta de ejecución de las leyes; genera costos de transacción adicionales a las
relaciones jurídico-económicas entre los particulares y entre éstos y el Estado, e incrementa el
valor de las oportunidades económicas desaprovechadas, debido al alto riesgo inherente y a la
falta de acceso a los tribunales.

Riesgo de Prácticas Judiciales Violatorias de Garantías al Derecho de Propiedad en la Nueva Ley de


Drogas

En la medida en que el sistema previsto en la nueva Ley de Drogas empiece a funcionar de


acuerdo con la racionalidad económica implícita en él, se generará un aumento de la demanda de
bienes incautados, que puede conducir a prácticas policiales y judiciales violatorias de las garantías
y de los derechos constitucionales mínimos de los titulares del dominio sobre esos bienes.

Ello resulta conveniente advertirlo, porque desde la perspectiva económica una “eficiencia
excesiva” del sistema puede conducir a dos extremos, primero a que los costos sean mayores que
los beneficios, por el monto de las indemnizaciones que el Estado tendría que pagar como
consecuencia de su responsabilidad por los daños antijurídicos ocasionados con las incautaciones
y la aplicación de los sistemas de administración de los bienes incautados; y segundo a que se
establezcan prácticas de extorsión policial, judicial y administrativos en perjuicio de los imputados,
so pretexto de una aplicación estricta de la nueva normativa.

¿Qué pasa si un policía te encuentra droga?

Lo más probable es que, en un escenario como ese, el funcionario termine con unos bolívares
extra en su bolsillo, pero, ¿qué debería ocurrir si las leyes se hicieran cumplir?

Es común escuchar cuentos de algún pana que fue requisado y tuvo que bajarse de la mula para
evitar la detención. Hace poco me encontré en Pelúa a unos amigos que habían llegado sin
efectivo. Me comentaron que en el camino unos guardias les habían sacado todo el dinero junto a
la marihuana incautada.

Me entraron varias dudas: sé que la venta está penada. Sin embargo, ¿el consumo también? ¿Qué
pasa si la cantidad no supera la dosis personal? ¿Existe una cantidad legal y los jodieron por
desconocer la ley?

Para encontrar respuestas revisé la Ley Orgánica de Drogas que abarca desde la producción hasta
el consumo, incluyendo el tráfico de drogas ilegales como la marihuana y la cocaína.

Mi intención no es fomentar el consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas ni


explicarles la Ley a los traficantes, sino interpretar y resumir los artículos que considero relevantes
para el consumidor final. Pueden acceder a la Ley Orgánica de Drogas en este enlace.

Esto fue lo que encontré:

Según el artículo 141, la persona que sea encontrada consumiendo, se declare consumidora, o
posea drogas en una cantidad no superior a la dosis personal para consumo, será puesta
inmediatamente a la orden del Ministerio Público, que solicitará a CICPC o a la GNB que le haga
exámenes toxicológicos. Luego el MP solicitará la libertad del consumidor y lo obligará a
presentarse en un centro de rehabilitación para practicarle exámenes médicos, psiquiátricos,
sociales y psicológicos. Si se comprueba que el individuo es consumidor, la persona debe
completar un proceso de rehabilitación y desintoxicación. También le suspenderán la licencia de
conducir. Y se le hace un seguimiento que implica control mediante exámenes toxicológicos.

No existe una cantidad exacta para determinar una dosis personal. Para calcularla, se toma en
cuenta distintos factores como la tolerancia del individuo y su grado de dependencia.

En el artículo 147 se especifica que bajo ninguna circunstancia el consumidor puede ser retenido
en oficinas o sitios de detención de la policía ni con presuntos delincuentes mientras se le
practiquen los exámenes. Si, por la hora de la detención, tiene que pasar la noche ahí, las
autoridades tienen que tomar las previsiones para evitar que duerma junto a los detenidos por
hechos condenables.

Las sanciones para los que prefieren tener su propia mata con el fin de evitar el trato con los
traficantes son un poco más severas; el que siembre, cultive, preserve, transporte u oculte
semillas, resinas o plantas que contengan las sustancias de las que habla la Ley, será penado con
prisión de doce a dieciocho años, según el artículo 151. Si la cantidad de semilla o resina no supera
los trescientos gramos o las plantas no superan las diez unidades, la pena será de seis a diez años
de prisión. En caso de ser plantas de marihuana genéticamente modificada, la pena será
aumentada a la mitad.

Hay sanciones solo por estar drogado si te sorprenden manejando bajo los efectos de algún
estupefaciente. Según el artículo 139, te suspenden la licencia por seis meses como mínimo. Y
además tendrás la obligación de acudir a un centro de tratamiento, desintoxicación, rehabilitación
y readaptación social por el tiempo que establezca el juez.

Encabinarse también está penado. Según el artículo 161, el que destine un vehículo, local o lugar
para reunión de personas que concurran para consumir, será penado con prisión de cuatro a seis
años. Y si el vehículo, lugar o local es público, abierto al público o destinado a actividades oficiales,
la pena varía de seis a ocho años.

De acuerdo con el abogado Fritz Slusnys, en Venezuela, a excepción del alcohol, toda sustancia
estupefaciente o psicotrópica es considerada ilícita. En consecuencia, cualquier persona que posea
tales sustancias va a ser sujeto de averiguación por la presunta comisión de un delito. Finalmente
será a través del proceso de investigación que se determine si efectivamente quien detente la
droga es o no consumidor y si la cantidad encontrada puede ser estimada para consumo personal.

“Entiéndase que la cantidad para consumo personal es considerada para una sola dosis. Y ojo: no
vale alegar que se carga provisión para toda la Semana Santa”, asegura.

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