Colitis ulcerosa
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Colitis ulcerosa
Imagen endoscópica de un colon afectado por colitis ulcerosa. La superficie
interna del colon está manchada y rota en algunos lugares. Enfermedad leve-
moderada.
Especialidad Gastroenterología
Síntomas Dolor abdominal, diarrea con sangre, pérdida de
peso, fiebre, anemia1
Complicacione Megacolon, inflamación de los ojos, articulaciones o
s hígado, cáncer colorrectal12
Inicio habitual Entre los 15 y los 30 años o después de los 60 años1
Duración Largo plazo1
Causas Desconocidas1
Diagnóstico Colonoscopía con toma de biopsias1
Diagnóstico Disentería, enfermedad de Crohn, colitis isquémica3
diferencial
Tratamiento Cambios en la alimentación, medicación, cirugía1
Medicación Sulfasalazina, mesalazina, esteroides, inmunosupres
ores, terapia biológica1
Frecuencia De 2 a 229 por 100 000 personas4
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La colitis ulcerosa (CU) es una afección a largo plazo que
provoca inflamación y úlceras en el colon y el recto.15 Los síntomas principales de
la enfermedad activa son dolor abdominal y diarrea mezclada con sangre.
También pueden ocurrir pérdida de peso, fiebre y anemia.1 A menudo, los
síntomas aparecen lentamente y pueden variar de leves a graves. Los síntomas
generalmente ocurren de manera intermitente con períodos sin síntomas entre los
brotes. Las complicaciones pueden incluir dilatación anormal del colon
(megacolon), inflamación de los ojos, las articulaciones o el hígado y cáncer de
colon.12
Se desconoce la causa de la CU. Las teorías involucran disfunción del sistema
inmunológico, factores genéticos, cambios en las bacterias intestinales normales y
factores ambientales.16 Las tasas de incidencia tienden a ser más altas en el
mundo desarrollado y algunos proponen que esto es el resultado de una menor
exposición a infecciones intestinales, o de una dieta y estilo de vida occidentales. 57
La extirpación del apéndice a una temprana edad puede tener un efecto protector. 7
El diagnóstico se suele realizar mediante colonoscopia con biopsias de tejido. Es
una especie de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) junto con la enfermedad de
Crohn y colitis microscópica.1
Definición[editar]
La colitis ulcerosa también se conoce como colitis ulcerativa crónica
idiopática o colitis ulcerosa crónica indeterminada y frecuentemente se abrevia
como CUCI o CUI. Es una enfermedad crónica; sin embargo, se puede mantener
en remisión por largos períodos. Esto quiere decir que la enfermedad puede
cursar con períodos de actividad e inactividad. Los períodos de actividad se
conocen como brotes.
Esta enfermedad pertenece a las enfermedades inflamatorias intestinales que
incluyen también la enfermedad de Crohn y la colitis indeterminada.
Algunas fuentes la citan como una enfermedad autoinmunitaria; esto quiere decir
que está originada por anticuerpos producidos por el propio organismo que
reaccionan en su contra, dañándolo. Su causa específica no está bien descrita:
puede ser desencadenada por factores ambientales, como algunos casos que se
desarrollan posterior a una infección intestinal.
La inflamación normalmente comienza en el recto y en la porción inferior del
intestino (sigmoide) y se propaga hacia arriba por el resto del colon. La afectación
del intestino delgado sólo se produce en la zona final de este, llamada íleon, y
como inflamación de vecindad.
Si bien existen diversas hipótesis sobre las causas de la colitis ulcerosa, ninguna
de ellas ha sido comprobada y actualmente no hay cura, excepto a través de la
extirpación quirúrgica del colon. Una hipótesis sugiere que algún agente, que
puede ser un virus o una bacteria atípica, interactúa con el sistema inmunitario del
cuerpo y desencadena una reacción inflamatoria en la pared intestinal.
Aunque existe evidencia científica que demuestra que las personas que tienen
colitis ulcerosa padecen anomalías del sistema inmunitario, se desconoce si estas
anomalías son una causa o un efecto de la enfermedad.
Diagnóstico y evaluación[editar]
Su edad de presentación típica es antes de los primeros 40 años de vida; sin
embargo, se ha llegado a establecer el diagnóstico en personas de edad
avanzada.
La manifestación más típica es la aparición de sangrado rectal o de
una hemorragia digestiva baja que suele ser intermitente. Además se puede
observar presencia de pus en las heces (debido a la inflamación de la mucosa) o
incluso de moco. El color de la sangre es determinante: cuanto más oscura, la
afección puede haber dañado un mayor tracto del colon. En los casos en los que
el sangrado sea profuso habrá que recurrir a transfusiones sanguíneas para
corregir la anemia derivada de la pérdida de sangre. Además, suele producir en el
paciente dolor abdominal cólico, generalmente en hipogastrio y flancos, junto
con tenesmo, fiebre, diarrea, y taquicardia. No tienen por qué aparecer todos de
manera simultánea,89 pero son sugerentes de enfermedad inflamatoria
intestinal (EEI).
La confirmación se establece realizando una endoscopia digestiva baja
(rectoscopia o colonoscopia). Durante este examen, se puede examinar por medio
de una cámara la mucosa del colon. En el caso de la colitis ulcerosa/CUCI, la
mucosa se observa con evidentes signos inflamatorios como enrojecimiento
mucoso, ulceraciones, presencia de moco y material fibrinoide y los
llamados pseudopólipos. Para su confirmación definitiva se deben tomar biopsias,
que deben ser examinadas por un patólogo. La presencia de abscesos crípticos es
un buen indicio de esta enfermedad.
La afección inicia siempre en el recto y se extiende desde ese punto a los demás
segmentos del colon, siendo la enfermedad más grave cuanto mayor porcentaje
del colon esté comprometido. La inflamación suele ser continua sin respetar
segmentos.
Tras diez años padeciendo la enfermedad, aumenta ligeramente el riesgo de sufrir
una malignidad colónica; por este motivo el paciente debe seguir un control
exhaustivo con seguimiento endoscópico.
Se puede asociar a enfermedades autoinmunitarias como la colangitis
esclerosante primaria, que afecta el hígado y las vías biliares.
Puede presentar manifestaciones extraintestinales
como artralgias, artritis y uveítis.
Manifestaciones extraintestinales[editar]
Orales[editar]
Se observan vesículas fibrinopurulentas que pueden localizarse en las encías o el
paladar; se les llaman estomatitis vegetantes y tienen un aspecto similar al de
la estomatitis herpética primaria.10 También se ha descrito una mayor prevalencia
de periodontitis apical en individuos afectos.11
Diagnóstico diferencial[editar]
La colitis ulcerosa se puede semejar a otras colitis parasitarias, isquemia intestinal
o proliferación bacteriana (colitis pseudomembranosa). La historia clínica y los
hallazgos endoscópicos y de biopsia ayudarán a clarificar el diagnóstico.
Con frecuencia es difícil diferenciarla de la enfermedad de Crohn, otra enfermedad
inflamatoria intestinal. La enfermedad de Crohn es una inflamación mucosa
parecida endoscópicamente a la inflamación de la colitis ulcerosa, pero hay
características que las diferencian, como la afección de las capas del intestino.
La colitis ulcerosa afecta por lo general a recto y colon de forma continua,
iniciándose en el recto y solo en raros casos afectando al íleon terminal. El Crohn
puede afectar a cualquier región del tracto gastrointestinal, desde la boca hasta el
ano. Esto provoca manifestaciones del Crohn que la colitis ulcerosa no tiene,
como la obstrucción intestinal y la presencia de hemorragia digestiva alta. El área
de afección más frecuente de la enfermedad de Crohn es el íleon terminal, por lo
que las biopsias a ese nivel son de mucha utilidad para su diagnóstico.
El Crohn afecta a todas las capas del intestino, incluyendo la muscular y la serosa,
por lo que puede fistulizar o presentar abscesos; la afección de la colitis ulcerosa
se limita a la mucosa. En el Crohn es frecuente el hallazgo de fístulas y abscesos
perianales que son de difícil tratamiento.
Histológicamente, el hallazgo de granulomas es más indicativo de la enfermedad
de Crohn y está generalmente ausente en la colitis ulcerosa.
La colitis no clasificada o indeterminada es una categoría para colocar a los
pacientes que tienen características compatibles con ambas enfermedades y se
denomina colitis ulcerativa crónica inespecífica / CUCI.
Tratamiento[editar]
Farmacológico[editar]
El tratamiento farmacológico se basa en antiinflamatorios e inmunorreguladores.
El ácido 5 aminosalicílico (5-ASA) es un compuesto antiinflamatorio similar a la
aspirina que constituye uno de los principales tratamientos de esta patología. Se
encuentra en fármacos como la sulfasalazina y mesalamina o mesalazina, como
uno de sus componentes. La molécula debe manipularse farmacológicamente,
porque si se administrase pura sería absorbida por el intestino delgado y no
llegaría a colon, donde ejerce su efecto. Es un efecto tópico, por contacto con la
mucosa afectada. En el colon las bacterias de la flora bacteriana descomponen la
molécula de sulfasalazina en una sulfa y el 5-ASA, o la molécula de mesalamina
en dos moléculas de 5-ASA; entonces ejerce su efecto antiinflamatorio sobre la
mucosa. Suelen administrarse en forma crónica.
Los corticoesteroides son antiinflamatorios más poderosos y por ende con
mayores efectos secundarios. Se pueden administrar por vía oral, intravenosa o
en enemas. Se utilizan cuando el empleo de la 5-ASA no es suficiente para que el
paciente entre en remisión (se inactive la enfermedad). Lo ideal es utilizarlos a la
menor dosis posible por el menor tiempo posible; sin embargo, algunos pacientes
los necesitan en dosis altas durante las crisis graves y otros a dosis bajas de
forma crónica para poderse mantener con baja actividad inflamatoria.
Otros inmunorreguladores como la azatioprina se pueden utilizar en los casos más
graves para controlar una crisis o para dar mantenimiento terapéutico. La
utilización de estos medicamentos podría facilitar la disminución de la dosis de
corticoesteroides.
Dieta[editar]
Ciertas dietas pueden tener un efecto beneficioso sobre los síntomas de la
enfermedad, si bien hasta la fecha no se han realizado suficientes estudios y no
hay pruebas de que permitan la curación de la mucosa intestinal. Las dos dietas
que han demostrado mayor eficacia son la dieta sin gluten y la dieta baja
en FODMAP, en combinación con el tratamiento farmacológico. 12