Arturo ..
vamos a controlar la ira
1. Piensa antes de hablar, pero habla cuando te moleste algo
En un momento de enojo, es fácil decir algo de lo que luego te arrepentirás. Tómate unos momentos para ordenar
tus pensamientos antes de decir algo, y permite que las otras personas involucradas en la situación hagan lo
mismo., luego siéntense a mirar la situación y corrige lo que se tenga que coreegir , aprender de las situaciones
para que no vuelva a pasar
2. Una vez que te tranquilices, expresa tu ira
Tan pronto como puedas pensar con claridad, expresa tu frustración de una manera asertiva pero no
confrontativa. Comunica tus preocupaciones y necesidades de manera clara y directa, sin herir a los demás ni
tratar de controlarlos.
3. Haz un poco de ejercicio
La actividad física puede reducir el estrés que te puede provocar enojo. Si sientes que aumenta tu enojo, sal a
correr o caminar enérgicamente, o dedica un tiempo a hacer actividades físicas que disfrutes.
4. Tómate un tiempo para reflexionar
Los tiempos para reflexionar no son solo para niños. Date pequeños descansos en los momentos del día que
tienden a ser estresantes. Algunos momentos de tranquilidad pueden ayudar a que te sientas mejor preparado
para manejar lo que sucederá después sin irritarte o enojarte.
5. Identifica posibles soluciones
En lugar de concentrarte en lo que te enojó, esfuérzate por resolver el problema en cuestión. ¿Te vuelve loco que
la habitación de tu hijo esté desordenada? Cierra la puerta. ¿Tu pareja llega tarde a cenar todas las noches?
Programa comidas más tarde en la noche o acuerda comer solo algunas veces a la semana. Recuerda que la ira no
soluciona nada y solo podría empeorar todo.
6. Recurre a las declaraciones en primera persona
Para evitar criticar o echar culpas, lo que solo podría aumentar la tensión, usa declaraciones en primera persona
para describir el problema. Sé respetuoso y específico. Por ejemplo, di: "Me molesta que te hayas ido de la mesa
sin ofrecerte a ayudar con los platos" en lugar de "Nunca haces las tareas del hogar".
7. No guardes rencor
El perdón es una herramienta poderosa. Si permites que la ira y otros sentimientos negativos sustituyan a los
positivos, quizás notes que tu propia amargura o sentido de injusticia te abruman. Pero si puedes perdonar a
alguien que te enfureció, ambos podrían aprender de la situación y fortalecer tu relación.
8. Usa el humor para aliviar la tensión
Tomarse las cosas con calma puede ayudar a aliviar la tensión. Utiliza el humor como ayuda para afrontar lo que te
enoja y, posiblemente, las expectativas poco realistas que tengas sobre cómo deberían ser las cosas. Sin embargo,
evita el sarcasmo, dado que puede herir los sentimientos y empeorar las cosas.
9. Practica técnicas de relajación
Cuando te sientas exasperado, pon en práctica las técnicas de relajación. Practicar ejercicios de respiración
profunda, imagina una escena relajante o repite una palabra o una frase que te tranquilice, como «Tómalo con
calma». También puedes escuchar música, escribir un diario o practicar algunas posturas de yoga: lo que sea
necesario para relajarte.
1. Toma tus propias decisiones:
Guíate por el conocimiento, sé coherente y propón soluciones. Pero sobre todo, trata de ser fiel contigo
mismo. Evita actuar bajo la influencia u opinión de terceros o las reacciones que puedas generar en
ellos.
2. Ser proactivo y motivador:
Generarás confianza y credibilidad no solo en el equipo, sino también entre tus responsables. Aprovecha
los errores para aprender de ellos y contribuye a que el trabajo salga adelante.
3. Analiza las cosas con perspectiva de futuro:
Si miras más allá del día a día, pensando también a medio y largo plazo, podrás anticiparte a posibles
problemas, planificar mejor las tareas y optimizar el tiempo.
4. Aprovecha las oportunidades y sé creativo:
Traza tu línea de objetivos profesionales y utiliza todo aquello que pueda ayudarte a alcanzarlos.
Demuestra tu creatividad, muéstrate como alguien único y no trates de seguir el mismo camino que ya
han realizado otros. ¡Utilízalos solo para inspirarte!
5. Trabaja en equipo y aporta tus ideas:
Participa en los equipos de trabajo, expón tus opiniones, ideas y pensamientos sin miedo a que sean
rechazados.