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DINERO

El documento habla sobre el dinero. Explica que el dinero es todo activo o bien generalmente aceptado como medio de pago y que cumple las funciones de unidad de cuenta y depósito de valor. Algunos ejemplos de dinero son las monedas, divisas, billetes, tarjetas de débito y crédito y transferencias electrónicas. Además, explica que el dinero debe estar avalado por la entidad emisora y necesita mecanismos de legitimidad y confianza para su aceptación.

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DINERO

El documento habla sobre el dinero. Explica que el dinero es todo activo o bien generalmente aceptado como medio de pago y que cumple las funciones de unidad de cuenta y depósito de valor. Algunos ejemplos de dinero son las monedas, divisas, billetes, tarjetas de débito y crédito y transferencias electrónicas. Además, explica que el dinero debe estar avalado por la entidad emisora y necesita mecanismos de legitimidad y confianza para su aceptación.

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DINERO

Dinero es todo activo o bien generalmente aceptado como medio de pago por los agentes
económicos para sus intercambios y que además cumple las funciones de ser unidad de cuenta y
depósito de valor. Algunos ejemplos de dinero son: las monedas, las divisas y los billetes, las
tarjetas de débito y crédito, y las transferencias electrónicas, entre otros.

El dinero tal como lo conocemos hoy (billetes y monedas sin valor propio), debe estar avalado o
certificado por la entidad emisora. Para su aceptación necesita de la construcción de mecanismos
de legitimidad y de confianza. Actualmente son los gobiernos, a través de las leyes, quienes
determinan cuál es el tipo de dinero de curso legal. Pero son otras entidades, como los bancos
centrales y las casas de la moneda (ceca), los que se encargan, primero, de regular y controlar la
política monetaria de una economía, y segundo, de crear las monedas y billetes según la demanda
y la necesidad de tener en circulación dinero físico. Desde un punto de vista de las Ciencias
Sociales entra en juego el factor social ya que la moneda al ser «un bien público», en tanto que
presta servicios de tal naturaleza, debe ser regulada por las autoridades públicas (mediante los
bancos centrales) en cuanto representantes del interés público, y no solamente a través de los
mecanismos de mercado.

CACTERISTICA:
Por tanto, una vez conocemos qué es el dinero, veamos sus principales características para
afianzar dicho concepto.

Y es que debemos saber que el dinero, para cumplir con su papel en la economía, debe poseer las
siguientes características:

 Debe ser estandarizado. Es decir, sus unidades tienen que ser del mismo valor y calidad,
no debiendo existir diferencias físicas entre ellas.
 Debe ser ampliamente aceptado y reconocible. Es decir, debe reconocerse como medio de
pago y, por tanto, como un valor. Un valor reconocible por el resto de la ciudadanía.
 Debe ser divisible. Esto, con el objetivo de que se permitan transacciones de poco valor.
 Debe ser fácil de transportar. Precisamente la razón por la que nace el dinero, evitando el
transporte del oro a los lugares en los que se quería comerciar.
 No debe deteriorarse fácilmente o con rapidez. Pues, de deteriorarse, perdería su valor
como moneda.

IMPORTANCIA:

El dinero se ha hecho indispensable en la vida del ser humano. Esto se debe a que los usos dados y
las funciones que realiza, señaladas anteriormente, son prácticamente insustituibles por cualquier
otro método conocido.

En este sentido, además de las funciones señaladas anteriormente, podríamos decir que los tres
usos principales que se le dan al dinero son los siguientes:

 Unidad de cuenta: En este sentido, utilizándolo para poder determinar el precio de cada
cosa.
 Medio de cambio: Para poder realizar transacciones comerciales mediante pagos y cobros.
 Depósito de valor: Teniendo las monedas y billetes valor en sí mismos sirven para
proporcionar ahorro para que las familias y empresas puedan utilizarlo para emergencias
sin que se deteriore.

El ser humano ha creado a lo largo de la historia muchas formas de intercambiar bienes y servicios,
pero finalmente el que ha demostrado ser más eficiente es el dinero. En origen, el dinero fue
creado como medio de pago para evitar justamente el trueque, y poder valorar de forma efectiva
todos los bienes a través de una misma vía, la moneda. Las monedas también fueron creadas
inicialmente como valor intrínseco, es decir, que valían su composición en oro.

Las monedas tenían valor porque estaban compuestas de oro y plata, y valía su peso en este
preciado metal; mientras que hoy día el dinero es fiduciario, es decir, nosotros otorgamos un valor
generalmente aceptado que viene marcado por la propia moneda. Sabemos que una moneda de 2
euros vale dos euros porque lo aceptamos, sin embargo su composición apenas vale 20 céntimos.

Todo esto ha sido un proceso muy interesante a lo largo de la historia. Para saber por qué el
dinero ha resultado el mecanismo más exitoso, aprender cómo se forman los precios y por qué es
tan importante el dinero en nuestros días, te recomendamos que veas nuestro curso de cómo se
forman los precios. Después de verlo entenderás mejor los fenómenos económicos que mueven el
mundo, y te ayudará a tomar mejores decisiones en tu día a día.

ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO

Todo sistema financiero se compone de tres elementos básicos: activos y pasivos financieros,
instituciones y mercados.

Los activos y pasivos son los productos financieros que emiten las unidades económicas con déficit
y adquieren quienes tienen fondos excedentarios con el fin de invertir sus ahorros. Estos
productos se colocan y adquieren en mercados, donde intervienen diversas instituciones
financieras que actúan con libertad, aunque dentro del marco normativo establecido por los
poderes públicos y bajo el control de instituciones y autoridades competentes.

La normativa y el control aportan seguridad jurídica a las transacciones y son una garantía para los
inversores. Ejemplos de esta seguridad jurídica son la posibilidad de recuperar los ahorros
depositados en un banco o la seguridad de que las compañías de seguros nos pagarán las
oportunas indemnizaciones. Para que en ambos casos esta seguridad sea efectiva, el Banco de

España y la Dirección General de Seguros tutelan sus respectivos ámbitos de actuación.

El sistema financiero evoluciona con rapidez en distintas direcciones:

• Se crean cada vez más productos, algunos muy complejos, para adaptarse a los distintos
segmentos del mercado.

• Los mercados financieros están sometidos a un rápido proceso de internacionalización


favorecido por el desarrollo de las tecnologías de la información.

• Los controles normativos respetan cada vez más la libre competencia, y se limitan tanto a
garantizar que no existan fraudes como a evitar las actuaciones temerarias de quienes intervienen
en los mercados.
TIPOS

Existen diversas formas de dinero, dependiendo de su presentación y del sistema empleado para
sostener su valor. Así, podemos distinguir entre:

Dinero Mercancia o “real”. Se conoce asi al dinero que cosiste en bienes o mercancía de valor
propio, intercambiables por otras y también utilizables en si mismas. Es el caso de los granos de
cacao con que comerciaban ciertas culturas precolombinas.

Dinero representativo. El dinero cuyo valor no es propio, sino de intercambio, es decir, que
representa un valor respaldado en algún activo “real”: petroleo, oro, plata o incluso otras
monedas de mayor valor, como el dólar empleado para las reservas internacionales de los países.

Dinero “fíat” o por decreto. Carente de valor intrínseco, este dinero es decretado por el estado y
obtiene su valor de la confianza en la solidez económica del Estado. Es el caso del dólar, el yen, el
euro y muchas de las monedas más fuertes del mundo.

Dinero fiduciario. Su nombre proviene de la voz latina fiducia, traducible como “confianza”, ya que
justamente su valor proviene de la confianza que la comunidad deposita en él. De modo que no
está respaldado en ningún bien de valor intrínseco, sino en una promesa de pago por parte del
ente emisor. Visto así, funciona de modo similar al dinero fíat, y es el modelo predominante de
moneda de reserva en el mundo entero.

Dinero electrónico o e-money. En este caso se trata de dinero que no posee una forma tangible de
presentación, sino que existe dentro de sistemas informáticos y se emite de manera electrónica.
Este es el caso del dinero movilizado en transferencias bancarias de dinero, y también de divisas
electrónicas como el bitcoin.

HISTORIA DEL DINERO

El dinero no existió siempre: las comunidades primitivas no lo conocían, ni lo necesitaban, pues


administraban sus bienes de forma común y tribal. Esto cambió durante la llamada Revolución
Neolítica, en la que el sedentarismo y la agricultura cambiaron los modos de vida del hombre,
dando así origen a la propiedad privada y a la necesidad del intercambio, ya que la producción
agrícola suministraba un conjunto poco variable de bienes comestibles. De esa manera surgió el
trueque, primer sistema de intercambio de mercancía, que consistía en cambiar directamente
unos bienes por otros: el pescador ofrecía su excedente en pescados al agricultor y éste a cambio
le ofrecía su excedente en frutos. Pero este sistema, que funciona relativamente bien en
comunidades pequeñas de pocas necesidades, presentaba muchos inconvenientes a mayor escala:
el trueque no tenía una escala única de valor, dependía siempre de aquello que a los demás les
gustara o necesitaran, y no permitía el ahorro.

Por ejemplo: ¿Qué hacía el pescador si el agricultor no quería ya más pescado? ¿Cuántos pescados
equivalen a cuántas manzanas? ¿Qué hacer con los pescados que nadie quiere y que mañana
estarán podridos?

Para resolver estos inconvenientes, ciertos bienes comenzaron a emplearse como medio de pago,
ya que tenían una demanda constante y eran más duraderos. Así, las sociedades que conocieron la
edad de los metales, como los reinos antiguos de Mesopotamia (alrededor del año 2.500 a. C.),
emplearon diversos minerales preciosos: oro, plata, etc., que podían guardarse y que eran
universalmente aceptados. Pero surgió entonces, por ejemplo, el inconveniente de que las pepitas
de oro no siempre tenían la misma concentración del metal, o a veces no eran oro sino algún otro
mineral similar pero menos valioso. Para evitarlo, en la antigua China alrededor del año 1000 a. C.,
se forjaban pequeñas espadas o herramientas con el metal y se las empleaba como moneda de
intercambio en lugar del mineral en estado crudo Pero un mejor sistema surgió alrededor del siglo
VI o V a. C., con la acuñación de las primeras monedas: un proceso que consistía en trabajar el
metal precioso de manera tal que la autoridad del rey certificara su valía verdadera (su contenido
de oro, plata o lo que fuera), imprimiéndole generalmente el rostro del monarca y alguna
inscripción o glifo oficial.

Así nació la primera forma de dinero, simultáneamente en China, India y Lidia (Anatolia). Desde
entonces, el dinero no ha parado de cambiar de forma. Cada imperio emitía su propia moneda y
algunas eran tan codiciadas que eran asumidas como propias por sus reinos vecinos. Los primeros
billetes se emitieron en China, alrededor del siglo IX, como una forma de movilizar grandes
cantidades de monedas que no era práctico llevar consigo en la calle.

Los primeros billetes europeos surgieron en Suecia en 1661, de la mano del surgimiento de los
bancos y del crédito: el Banco de Estocolmo, dirigido por el holandés Johan Palmstruch (1611-
1671), entregaba a quienes depositaban en él sus metales preciosos un recibo que podía
guardarse o negociarse, y que funcionó como el primer vale de la historia. Hasta 1970, las distintas
monedas del mundo estaban respaldadas en el patrón oro, es decir, que el dinero en circulación
en un país era reflejo de la cantidad de oro que hubiera en su banco central. De modo que, al
menos en principio, uno podía tomar un billete y acudir al banco para retirar su valor en oro.

En la actualidad esto último ya no es necesario, dado que el complejo sistema económico asigna
valor a unas monedas por encima de otras dependiendo de su demanda: mientras mayor
confianza haya en el valor de una moneda, más se la codiciará por encima de las demás, y esto es
lo que distingue a las monedas “fuertes” de las “débiles”.

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