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Resumen DIP

El documento resume las principales características del Derecho Internacional Público y sus fuentes. El DIP regula las relaciones entre sujetos del derecho internacional como Estados, organizaciones internacionales y personas. Sus fuentes más importantes son los tratados y la costumbre. La costumbre requiere elementos materiales como la repetición generalizada de hechos y un elemento psicológico de aceptación como obligación jurídica. Las fuentes también incluyen principios generales de derecho reconocidos por las naciones.

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Resumen DIP

El documento resume las principales características del Derecho Internacional Público y sus fuentes. El DIP regula las relaciones entre sujetos del derecho internacional como Estados, organizaciones internacionales y personas. Sus fuentes más importantes son los tratados y la costumbre. La costumbre requiere elementos materiales como la repetición generalizada de hechos y un elemento psicológico de aceptación como obligación jurídica. Las fuentes también incluyen principios generales de derecho reconocidos por las naciones.

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DIP

El Derecho Internacional Público es el conjunto de normas y principios que regulan las


relaciones entre sujetos (E°, Organización internaciones, personas y empresas) del derecho
internacional, en donde estas tienen un carácter jurídico vinculante. El DIP es un derecho no
jerárquico, voluntario (los E° consientes que se van a someter), descentralizado y se miran a
todos los E° como iguales1. El derecho internacional es el marco legal que permite a los
estados coexistir (reglas de coexistencia: Respeto a la jurisdicción propia) y cooperar (reglas
de cooperación: comercio internacional) los unos con los otros. Sus fuentes más importantes
son el tratado (es convencional) y la costumbre. El derecho internacional nace de la voluntad
de los estados y de los usos y practicas comúnmente aceptadas y aplicadas. El principal sujeto
de derecho son los Estados, pero junto a él, ha crecido la importancia de otros.

No hay Estados que se encuentren obligados frente a una norma jurídica a menos que hayan
concurrido con su voluntad a la formación de ella. Los tratados, generalmente, sólo obligan a
los Estados que son parte de ellos. Excepciones al carácter voluntario: a) Ciertos tratados de
asuntos que afectan a la paz y seguridad internacional; b) La costumbre internacional suele
obligar a todos los Estados, incluso los que no la han reconocido o participado en su
formación.

El orden internacional carece de un órgano ejecutivo central, de manera que, en definitiva, es


el propio Estado lesionado el que debe obtener que se respeten sus derechos.
En el actual derecho internacional, el principio básico con relación a la jurisdicción es que
ésta sólo es obligatoria cuando los Estados la han aceptado expresamente. En consecuencia,
no se puede demandar a un Estado si este no ha aceptado la jurisdicción del tribunal.

Las Fuentes del Derecho Internacional

Las Fuentes del Derecho Internacional son los modos formales de verificación del derecho
internacional. Es la manifestación externa, la constatación del derecho internacional. El único
texto convencional de carácter general que enumera las fuentes del derecho internacional es
el Art. 38 del Estatuto de la CIJ. Las fuentes mencionadas son: 1) las convenciones
internacionales; 2) la costumbre internacional; 3) los principios generales de derecho; 4)
Doctrina; 5) jurisprudencia; 6) equidad (si las partes la convienen). Ciertos activos unilateral
y de organizaciones internacionales no están contenidos en el art, 38, pero se consideran
como fuente.

Clasificación de las fuentes

1 el poder reside en el estado nación. Este concepto surge en La Paz de Westfalia. Se da origen a la
división territorial de los estados.
Las fuentes se pueden clasificar en auxiliares o autónomas. Las autónomas tienen vigencia
propia y pueden aplicarse por sí mismas para resolver un asunto de derecho internacional
(convenciones internacionales, la costumbre internacional, los principios generales de
derecho, la equidad y los actos unilaterales de los Estados). Las fuentes auxiliares tienen por
objeto ayudar a precisar el sentido y alcance de las fuentes autónomas (jurisprudencia,
doctrina y las resoluciones de organizaciones internacionales declarativas de derecho).
A su vez, las fuentes autónomas pueden clasificarse en principales (tratados y costumbre) y
en subsidiarias (principios generales de derecho y equidad), las que solo se aplican a falta de
fuentes principales.
Desde otro punto de vista, las fuentes del derecho internacional pueden ser clasificadas en
generales y en particulares, según si ellas son aplicables a la generalidad de los Estados que
componen la comunidad internacional o sólo a un número limitado de ellos.

Jerarquía de las fuentes


El artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia establece un orden jerárquico,
pero la verdad es que esa jerarquía es artificial, porque al ver los casos, los jueces van
diciendo todo lo que puedan para apoyarse.
En teoría, de acuerdo a ese orden, la Corte, en primer lugar, deberá aplicar las convenciones
generales o particulares de las que sean parte los Estados litigantes. Por lo tanto, la primera
fuente son los tratados. A falta de éstos, se aplica la costumbre internacional. De no servir
ninguno de los dos, deberán aplicarse los principios generales de derecho reconocidos por las
naciones. Luego se mencionan las decisiones judiciales y la doctrina, las cuales no tienen un
valor propio, ni siquiera subsidiario, son fuentes auxiliares.
La ordenación jerárquica responde a un criterio lógico que permite preferir la aplicación de la
norma especial sobre la general. Los actos unilaterales, al ser una expresión formal del
consentimiento del Estado, tienen para éste un valor similar al del tratado en el caso de que el
Estado no haya comprometido su voluntad mediante otro tratado.

Los tratados
Un tratado es un acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados, y regido por
derecho internacional. (Art 2.1.a convención de Viena)
Concepto clásico Santiago B: “Un tratado es un acuerdo internacional, celebrado
generalmente entre estados, regido por el derecho internacional, y destinado a producir
efectos jurídicos”
Los tratados permiten a los Estados y a los otros sujetos del derecho internacional establecer
las reglas que ellos consideren oportunas y precisar con mayor exactitud el contenido de sus
derechos y obligaciones. Los tratados se rigen por el Derecho Internacional; por ende, algo
que se rige por el derecho interno, no corresponde a un tratado, sino que más bien un
contrato.
¿Solo los Estados tienen capacidad de celebrar tratados? También podrían hacerlo
organizaciones internacionales y, además, algunos sujetos específicos, a quienes se les ha
atribuido una cierta subjetividad internacional (ej: cruz roja).
Se puede clasificar los tratados según:
- los sujetos que intervienen: Bilaterales (entre Estados) y multilaterales (entre dos o
más E°)
- Abiertos o cerrados: Abiertos (permite la incorporación de terceros Estados) o
cerrados (no admiten que ingresen terceros (Ej:tratados de fronteras))
- Según como se celebra: procedimiento formal (que cumpla todas las etapas formales)
o procedimiento simplificado (omite algunas etapas)
- Según la forma de instrumentación: escritos (la gran mayoría) o no escritos (acuerdo
verbal, puede traer problema de prueba)

La costumbre internacional
La costumbre internacional es la forma primaria de manifestación de ciertos actos de hecho
que poseen una larga extensión en el tiempo y una alta aceptabilidad y aplicabilidad. Si bien
esta tiene el inconveniente de su imprecisión, ella tiene la ventaja de su mayor flexibilidad
que la capacita para evolucionar conjuntamente con la realidad internacional. En la
costumbre es principalmente la practica de los Estados la que contribuye a la creación o
expresión de las normas de derecho consuetudinario. La practica debe ser: general, uniforme,
y suficientemente extendida y representativa.
La costumbre para que sea fuente formal del derecho internacional requiere la concurrencia
de dos elementos: a) un elemento material, y b) un elemento psicológico.

Elemento material
Este elemento está constituido por la repetición de los hechos, de manera continua y
generalizada. En las costumbres universales no se requiere una unanimidad en su
observancia, sino que una aceptación generalizada por la comunidad internacional en su
conjunto.

Elemento psicológico
La sola repetición de hechos no basta para establecer una costumbre internacional. Es
necesario, además, que los Estados estén convencidos de que al realizar un determinado acto
o abstención ejercen un derecho o se conforman a una obligación, esto es, que se encuentran
ante una norma jurídicamente obligatoria.

Opinio Iuris Sive Necessitatis: convicción de que una acción se llevó a cabo porque era una
obligación jurídica. Es la practica general aceptada como derecho.

Objetor persistente
Al momento de formarse una norma de derecho internacional, si un E° se opone a esta, no le
será oponible (es decir, no deberá seguirla), siempre que persista con la objeción.
Sin embargo, existe una excepción: normas de ius cogens, que corresponden a normas
imperativas de derecho internacional, las cuales no pueden contradecirse. Ejemplo: reglas de
no discriminación racial.
Costumbre y codificación del derecho internacional
La Costumbre no se encuentra definida de manera concreta, por ende, la codificación se
encarga de determinar de manera expresa tal costumbre, regulándolas.
Al llevarse a cabo la codificación, pueden existir lagunas. En estos casos, se intenta
complementar mediante hipótesis no previstas; a esto se le llama: “Desarrollo Progresivo”
¿Cuándo se codifica? Cuando ya existan estas normas y solo hace falta expresarlas de manera
sistemática, coherente y consistente

Efectos desarrollo progresivo. Relación entre tratado y costumbre.


- Efecto declarativo: consiste en que la norma sea solo la declaración, la expresión
formal y por escrito la costumbre.
- Efecto cristalizador: primera se da el tratado y luego de este se convierte en una
practica.
- Efecto generador/cosntitutivo: cuando hay una propuesta de norma, y no hay una
norma existente ni en vías de formación. Podría ser el punto de partida para que una
norma, después de eso, los Estados pudiesen seguirla en una práctica y se convirtiese
en costumbre.
- Podría darse un efecto derogatorio. Ejemplo: Tratado de abolición de la esclavitud
(podría decirse que era una costumbre, y que el tratado termina con esa práctica.

Principios generales del derecho


Exigencias o imperativo éticos de buen comportamiento en la comunidad internacional.
Aunque los principios constituyen una fuente subsidiaria, tienen un carácter autónomo. Los
principios generales de derecho reconocidos por las distintas naciones forman parte
integrante del ordenamiento jurídico positivo internacional. Estos comprenden tanto los
principios jurídicos que son comunes a las distintas legislaciones nacionales como a aquellos
principios propios del derecho internacional.

Los principios generales provenientes del derecho interno


Se trata en estos casos de normas básicas o esenciales que se encuentran incorporadas en
todos los ordenamientos jurídicos internos y que pueden ser adaptables a situaciones propias
del derecho internacional.

Los principios generales del derecho internacional


Los principios generales de derecho internacional no deben ser confundidos con las normas
consuetudinarias. Su diferencia con ésta radica en el carácter fundamental y necesario que
presentan y su reconocimiento surge por ello de la naturaleza propia del derecho
internacional a través de un proceso de inducción lógica, sin que, como en la costumbre, se
requiera demostrar la existencia de previos precedentes.
La doctrina
Conjunto de opiniones, libros autores, etc aceptados por los estados. Su función es la de
determinar las normas vigentes, comentándolas o sistematizándolas y formular, cuando
corresponda, una crítica a ellas que contribuya posteriormente a su modificación.

La jurisprudencia
Precedentes (CIJ principalmente) y, forma de interpretar cuestiones juridicas. Por una parte,
los tribunales internacionales no se encuentran obligados a seguir las decisiones judiciales
anteriores; pero, por otra parte, la jurisprudencia cumple una importante función en la
formación y prueba de la costumbre, que en el derecho internacional es una de sus principales
fuentes.
La jurisprudencia, aunque propiamente no constituya una fuente formal del derecho
internacional, cumple una importante función en este ordenamiento jurídico. Su función más
importante se encuentra en el proceso de formación de una norma consuetudinaria, la que
incluso posteriormente puede ser objeto de una codificación basada en lo expresado por una
decisión judicial. Sirve tambien de medio de prueba de los principios generales de derecho y,
las decisiones judiciales pueden ser invocadas para interpretar el derecho existente.

Equidad
Se entiende por equidad la aplicación de la justicia al caso concreto. En un sentido más
estricto se suele emplear el término equidad para contraponerlo al derecho positivo, es decir,
para indicar que un determinado asunto deba ser resuelto con prescindencia de las fuentes
formales de derecho y sobre la base exclusiva de las consideraciones de la justicia.
Art. 38 N°2 “La presente disposición no restringe la facultad de la Corte para decidir un
litigio ex aequo et bono, si las partes así lo convinieren”.
La equidad puede servir para atenuar el derecho positivo cuando su estricta aplicación resulta
demasiado rigurosa (infra legem) o también, puede ser utilizada para suplir la falta de una
norma jurídica en el caso que el derecho aplicable sea insuficiente o existan lagunas jurídicas.
En este último sentido la equidad, al igual que los principios generales de derecho, viene a
constituir una fuente subsidiaria del derecho internacional.

Las resoluciones de organizaciones internacionales


Como fuente de derecho internacional, las resoluciones de las organizaciones internacionales
requieren de una mayor precisión. Prescindiendo de aquellas resoluciones que carecen de
efectos vinculatorios y que, por ende, no son fuentes de derecho, pueden señalarse
básicamente dos tipos de resoluciones. Las que obligan a los Estados en virtud de un poder
conferido a la organización internacional por su tratado constitutivo y aquellas que declaran
la vigencia o existencia de una norma jurídica.

Las resoluciones dictadas por organizaciones internacionales en virtud de los poderes


conferidos por su tratado constitutivo
No se trata de confundir a estas resoluciones con un tratado, ya que, por de pronto, las
primeras carecen de partes, no así los tratados; pero sí se puede sostener que el carácter de
fuente de derecho internacional de esta clase de resoluciones surge precisamente debido a que
el tratado constitutivo de la organización le ha conferido a ésta el poder para dictar
resoluciones vinculantes. Por ello, es el tratado mismo el que viene a ser en este caso la
fuente de derecho.
Las resoluciones adoptadas en virtud de este poder reglamentario que un tratado confiere a
una organización internacional pueden referirse tanto al funcionamiento interno de la propia
organización como estar dirigidas a los Estados miembros de ella.

Las resoluciones declarativas de derecho de organizaciones internacionales


Estas resoluciones no son creadoras de derecho, toda vez que ellas han sido dictadas por un
órgano que carece de poderes legislativos. Por lo general, el texto de la resolución indica que
mediante ella se "declara", "reconoce", "proclama" o se "confirma" una norma jurídica, es
decir, su valor es meramente declarativo o confirmatorio de un derecho, consistente en
que a través de ella se precisan y determinan los términos de una norma consuetudinaria o un
principio general de derecho.
Pero si bien estas resoluciones declarativas no son fuente formal de derecho, ellas
contribuyen notablemente a la formación de una costumbre o al reconocimiento de un
principio general de derecho internacional. Por otra parte, estas resoluciones constituyen un
importante medio de prueba para verificar la existencia de una norma consuetudinaria o un
principio general de derecho.

Actos jurídicos unilaterales (ej: caso Francia y uso de armas nucleares)


Ciertos actos jurídicos realizados por un solo Estado dentro del ámbito de sus relaciones
internacionales pueden llegar a producir consecuencias jurídicas para el Estado que los ha
formulado y, en determinadas circunstancias, para terceros Estados. Pueden por ello ser
considerados fuente de derecho internacional.
Se entiende por acto unilateral del Estado una declaración unilateral formulada con la
intención de producir determinados efectos jurídicos en virtud del derecho internacional.
El carácter obligatorio del compromiso asumido a través de una declaración unilateral
descansa en la buena fe. Los Estados interesados pueden tomar en consideración
declaraciones unilaterales, confiando en ellas, y tener derecho a exigir que la obligación
creada por esa declaración sea respetada. Los actos unilaterales tienden a producir para el
Estado que los ha formulado efectos jurídicos, consistentes principalmente en que ese Estado
queda vinculado con su propia manifestación de voluntad, pudiendo un tercer Estado invocar
en su favor esa declaración unilateral de voluntad.

Elementos: En primer lugar, el acto unilateral requiere una expresión de voluntad de


parte del Estado que lo pronuncia. La forma en que se manifiesta el acto unilateral no es
relevante (puede ser verbal o por escrito). Lo importante es que sea clara y precisa. En
segundo término, la manifestación de voluntad debe corresponder a la de un solo Estado.
Capacidad para formular actos unilaterales en nombre del Estado:Siendo el acto
unilateral una expresión de la voluntad del Estado mediante la cual se contrae una obligación
internacional, tal voluntad debe ser otorgada por el órgano competente del Estado para poder
comprometerlo. La jurisprudencia internacional y la doctrina prevaleciente han limitado esa
capacidad a los más altos funcionarios del Estado, como son los Jefes de Estado, el Jefe de
Gobierno y el Ministro de Relaciones Exteriores. Un acto unilateral formulado por una
persona no autorizada o habilitada para ello puede ser declarado nulo, aunque también se deja
a salvo la posibilidad de que el Estado del que emana dicho acto lo pueda confirmar en forma
expresa o mediante actos concluyentes de los que se deduzca claramente dicha confirmación

Principales actos jurídicos unilaterales


a) Reconocimiento: es el acto mediante el cual un Estado constata y acepta la existencia
de un hecho, una situación o una pretensión de relevancia jurídica.
b) Protesta: es el acto mediante el cual un Estado manifiesta su voluntad de no admitir o
reconocer la legitimidad de un hecho, una situación o una pretensión. Es la
contrapartida del reconocimiento.
c) Notificación: es el acto mediante el cual un Estado comunica oficialmente a otro u
otros Estados un hecho, una situación o una pretensión de la que puedan derivarse
efectos jurídicos.
d) Promesa: es el acto mediante el cual un Estado queda vinculado con los términos con
que ha formulado un determinado ofrecimiento. Se requiere que ella sea formulada en
términos generales y no sea seguida de la aceptación de su beneficiario
e) Renuncia: es el acto mediante el cual un Estado abandona voluntariamente un derecho
o una expectativa de derecho, produciendo su extinción.

Regla de stoppel: consiste en que un Estado no puede retractarse de un acto unilateral suyo
cuando otro Estado ha adoptado una determinada medida basada en dicho acto.

Actos de organizaciones internacionales


Normas legisladas por un ente para otros E°. Ej: carta de las naciones unidas. Como regla general son
meras recomendaciones, no son jurídicamente obligatorias, poseen carácter político.(excepción: el
consejo de seguridad nacional)

Tratados

Convencion de Viena sobre el derecho de tratados (1969, era en vigor 1981). Presenta
irretroactividad, el tratado se aplica desde después de que el mismo entre en vigencia.

Elementos esenciales de los tratados: a) Que sea un acuerdo de voluntades; b) que las
partes sean sujetos de derecho internacional, c) que se celebre por escrito; d) que sea regido
por el derecho internacional.
Clasificación de los tratados:
- Según las partes que intervienen en él: los tratados pueden ser bilaterales o
multilaterales.
- Tratados simplificados (se rigen por el D° consuetudinario) o solemnes (se rigen por
la convención de Viena)
- Según si permiten o no la incorporación de otros Estados: los tratados abiertos son
aquellos que admiten la adhesión de otros Estados. Tratados cerrados, en cambio,
son aquellos que se celebran exclusivamente entre los contratantes originarios y que
no admiten la adhesión de otros Estados.
- Atendiendo a la función jurídica que desempeñan los tratados: tratados contratos
son aquellos que establecen prestaciones recíprocas a cargo de las partes contratantes,
como es el caso de los tratados de complementación económica o de cesión territorial.
Los tratados leyes, en cambio, son los que establecen una norma objetiva de derecho
válida para todas las partes del tratado.
- En cuanto al procedimiento para su conclusión, puede haber tratados propiamente
tales o formales y acuerdos en forma simplificada, que son aquellos que se concluyen
mediante un procedimiento abreviado, generalmente consistente en la falta de
ratificación.

Celebración y entrada en vigor de los tratados


El derecho internacional no ha establecido un procedimiento único al cual los Estados deban
someterse para celebrar tratados.
La Convención de Viena, en su artículo 11, admita que un Estado pueda manifestar su
consentimiento para obligarse por un tratado en cualquier forma convenida en el mismo
tratado, como puede ser mediante la firma, el canje de instrumentos que constituyan un
tratado, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión.
Con todo, la actual práctica internacional puede reducirse a dos maneras: 1) se le suele
denominar tradicional o clásico, está constituido por el cumplimiento de una serie de etapas.
2) consistente básicamente en la supresión de algunas de esas etapas, es el llamado
procedimiento simplificado o abreviado.

Procedimiento tradicional o clásico:


Está constituido por el cumplimiento de las siguientes etapas:
a) Negociación y adopción del texto del tratado;
En tratados bilaterales la negociación la hace el Ministerio de Relaciones Exteriores y el
agente diplomático del país acreditado ante ese gobierno o una misión enviada especialmente
a negociarlo. Si el tratado es multilateral, las negociaciones generalmente se realizan en una
conferencia internacional convocada especialmente con ese propósito.
Para negociar un tratado en representación de un Estado se requiere estar investido de
plenos poderes, a los que pueden definírseles, de acuerdo al Art.2 letra c) de la Convención
de Viena, como “Un documento que emana de la autoridad competente de un Estado y por
el que se designa a una o varias personas para representar al Estado en la negociación, la
adopción o la autenticación del texto de un tratado, para expresar el consentimiento del
Estado en obligarse por un tratado, o para ejecutar cualquier otro acto con respecto a un
tratado”. La Convención de Viena, en su artículo 7, recogiendo una práctica generalizada, ha
señalado que en virtud de sus funciones y sin necesidad de plenos poderes, pueden
representar a un Estado en la celebración de tratados, los Jefes de Estado, Jefes de Gobierno y
los Ministros de Relaciones Exteriores.
b) Firma
Adoptado el texto del tratado, se procede por parte de los negociadores a su firma. Por regla
general, la firma de un tratado no engendra ni derechos ni obligaciones a las partes, pues se
requiere el cumplimiento de las otras etapas previstas para que el tratado adquiera fuerza
obligatoria. Sin embargo, existen algunos casos en los que la sola firma es suficiente para
producir efectos jurídicos. Aun cuando el tratado no haya entrado en vigencia por faltar el
cumplimiento de las otras etapas previstas, el Estado que ha firmado el tratado tiene la
obligación de no frustrar el objeto y el fin del tratado antes de que éste entre en vigencia.
Tras la firma se debe producir la aprobación legislativa.
c) Ratificación
Mediante la ratificación, el Estado hace constar en el ámbito internacional su voluntad de
obligarse por el tratado. Generalmente, es a los Jefes de Estado a quienes el correspondiente
derecho interno les confía la función de ratificar el tratado.
d) Canje o depósito de los instrumentos de ratificación.
El tratado no queda perfeccionado con su ratificación. Es necesario que la otra u otras partes
conozcan qué se ha procedido a efectuarla. De ahí que sea necesario que el instrumento de
ratificación sea puesto en conocimiento de las demás partes contratantes. El tratado,
ratificado, se envía a la secretaria general de la ONU para que quede archivado. En los
tratados bilaterales tal propósito se logra mediante un intercambio o canje de los instrumentos
en que consta la ratificación. A partir de este canje el tratado adquiere vigencia internacional.
En los tratados multilaterales, donde el canje de los instrumentos de ratificación sería
excesivamente engorroso, se procede a depositar cada uno de los instrumentos de ratificación
ante un depositario que se designa en el propio tratado.

Procedimiento simplificados o abreviados


En la actualidad se han hecho más frecuentes aquellos tratados que se concluyen en forma
simplificada, omitiéndose etapas del procedimiento clásico, como la ratificación y el canje de
los instrumentos de ratificación. Los procedimientos simplificados más usuales son dos: El
primero de ellos consiste en limitar el procedimiento clásico a sus dos primeras etapas, es
decir, a la negociación y a la firma, con lo cual el tratado pasa a tener fuerza obligatoria a
contar de su sola firma. Un segundo procedimiento simplificado consiste en el intercambio de
los textos que constituyen el tratado, quedando el tratado perfeccionado con un mero cambio
de notas. En este caso, el tratado consta de dos instrumentos diferentes, conservando cada
Estado el instrumento que ha firmado el otro.
La posibilidad de emplear estos procedimientos abreviados depende de las exigencias
constitucionales internas.
La adhesión
Es el acto jurídico por el cual un Estado que no es parte de un tratado se incorpora a él
mediante una declaración formulada de conformidad. De ese modo, el Estado adherente se
coloca bajo el imperio de las disposiciones del tratado con iguales títulos que las partes
originarias.
La adhesión se efectúa mediante un instrumento formal en el que el Estado adherente
manifiesta al depositario del tratado su voluntad de llegar a ser parte del tratado. En este caso,
el depositario deberá notificar la adhesión a los otros contratantes. También la adhesión
puede llevarse a cabo mediante un tratado concertado entre el Estado adherente y los
contratantes originarios.

La adopción de tratados en conferencias internacionales


La adopción del texto de un tratado multilateral se realiza normalmente dentro del seno de
una conferencia internacional que ha sido convocada con ese propósito. En tal caso, no se
exige la unanimidad de los participantes para que pueda adoptarse el texto del tratado, sino un
quórum determinado por el reglamento de la conferencia.

Registro y publicidad del tratado


El artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas establece que los tratados deben ser
registrados en la Secretaría General de dicha organización y publicados por ésta. La sanción
por la falta de registro es la inoponibilidad relativa del tratado, lo que significa que el Estado
que no ha registrado el tratado no puede invocarlo ante órgano alguno de las Naciones
Unidas.

Entrada en vigor de los tratados


Como señala el artículo 24 de la Convención de Viena, el tratado entra en vigor de la
manera y en la fecha que en él se disponga o que acuerden los Estados negociadores.
Ordinariamente, el tratado bilateral entra en vigor una vez que se ha procedido al canje de los
instrumentos de ratificación. Si se ha empleado un procedimiento abreviado, el tratado puede
entrar en vigencia a partir de su firma o del intercambio de los instrumentos en que consta el
tratado (cambio de notas).
Por su parte, el tratado multilateral generalmente entra en vigor para cada parte a medida
que se van depositando los instrumentos de ratificación o adhesión, a menos que el tratado
establezca que éste surtirá sus efectos a contar de su firma. Sin embargo, en los tratados
multilaterales es frecuente también que se condicione su entrada en vigencia a que un cierto
número de Estados hayan manifestado su consentimiento en obligarse por el tratado mediante
el depósito de sus respectivos instrumentos de ratificación o adhesión.

Aplicación provisional de los tratados


Antes de que un tratado definitivamente entre en vigor, los Estados pueden acordar su
aplicación provisional, ya sea respecto de la totalidad del tratado o de una o más de sus
partes. Generalmente dicha aplicación provisional se utiliza en caso de urgencia en espera de
la posterior ratificación y mientras ésta se otorgue. Los motivos son: urgencia, flexibilidad y
precaución.
El artículo 25 de la Convención de Viena ha previsto esta posibilidad al señalar que 1. Un
tratado o una parte de él se aplicará provisionalmente antes de su entrada en rigor a) si el
propio tratado así lo dispone; o b) si los Estados negociadores han convenido en ello de otro
modo. 2. La aplicación provisional de un tratado o de una parte de él respecto de un Estado
terminará si éste notifica a los Estados entre los cuales el tratado se aplica provisionalmente
su intención de no llegar a ser parte en el mismo, a menos que el tratado disponga o los
Estados negociadores hayan convenido otra cosa al respecto.

La reserva a los tratados


Se entiende por reserva, según el artículo 2 d) de la Convención de Viena (1969) “Una
declaración unilateral, cualquiera que sea su enunciado o denominación, hecha por un
Estado al firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado o al adherirse a él, con objeto de
excluir o modificar los efectos jurídicos de ciertas disposiciones del tratado en su aplicación
a ese Estado”.
la reserva es la modificación o exclusión de disposiciones. Mediante esta un Estado excluye a
su respecto ciertas disposiciones del tratado. La reserva puede hacerse valer en cualquier
momento en que el Estado manifieste su consentimiento de llegar a ser parte del tratado, esto
es, al firmar, ratificar o adherir al tratado. También, una vez formulada la reserva, ésta puede
ser retirada en cualquier momento, sin que se requiera el consentimiento de las otras partes
contratantes. La finalidad práctica de las reservas es lograr una mayor difusión de los tratados
multilaterales, haciendo posible que puedan llegar a ser parte de éstos el mayor número
posible de Estados.
El artículo 19 de la Convención de Viena señala ciertos casos en los cuales NO procede la
formulación de reservas. Estos son: a) cuando la reserva está prohibida por el tratado; b)
cuando el tratado dispone que únicamente pueden hacerse determinadas reservas, entre las
cuales no figura la reserva de que se trate, y c) cuando la reserva sea incompatible con el
objeto y el fin del tratado, ya que la reserva debe versar sobre aspectos que no son esenciales
al tratado.

Efecto de las reservas: Si un Estado formula una reserva, las otras partes del tratado pueden
asumir alguna de estas tres actitudes:
a) Aceptarla: la relación jurídica entre el reservante y el aceptante versará únicamente
respecto de aquellas disposiciones del tratado que no han sido reservadas.
b) Objetarla: objetarla y manifestar que no quiere vincularse con el E° nuevo; o objetarla y
decir que si quiere vincularse.
c) No expresar nada.

Aplicación y efectos de los tratados


Por regla general, los tratados se aplican respecto a actos o hechos posteriores a la fecha de su
entrada en vigor y su validez espacial se encuentra limitada al territorio de cada una de las
partes del tratado.
Art. 28 CV Principio de irretroactividad de los tratados.
El tratado se aplica a la totalidad del territorio estatal.
Art. 26 CV “Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de
buena fe”.
Efecto de los tratados para terceros Estados: en principio, el tratado confiere derechos o
impone obligaciones solamente a los Estados que son partes de él y no a terceros. De querer
incluir a un tercero, este debe aceptar “expresamente por escrito esa obligación”. (art 34 y 35
CV) .

Interpretación de los Tratados


La interpretación de un tratado consiste en precisar el sentido y alcance de sus términos.
La interpretación de un tratado es efectuada por los órganos estatales o interestatales
llamados a aplicarlo. En el primer caso, esa interpretación la realizan los Poderes Ejecutivo
(generalmente el Ministerio de Relaciones Exteriores), Legislativo (en el caso que mediante
una ley se precise el sentido y alcance jurídicos del tratado) y Judicial (cuando los tribunales
interpretan un tratado como parte del orden jurídico del Estado). Por importante que esa
interpretación, ella es inoponible a los otros Estados contratantes.
La única interpretación jurídico-internacional es la que emana de un órgano interestatal,
como puede ser la formulada por los propios Estados actuando en común (interpretación
auténtica) o por un órgano jurisdiccional internacional llamado por las partes para decidir una
controversia, en cuyo caso la interpretación del tratado sólo tiene fuerza obligatoria para las
partes litigantes y respecto del caso decidido.
Para la interpretación de un tratado se han propuesto 2 métodos: el objetivo y el subjetivo,
según si la interpretación del tratado se basa en las expresiones empleadas en su texto o en la
averiguación de la intención de las partes.
Mediante el método objetivo se intenta desentrañar las expresiones contenidas en el texto del
tratado, utilizando para ello los elementos gramaticales y lógicos.
El método subjetivo procura, ante todo, averiguar la intención de las partes, para lo cual
recurre a la investigación de los antecedentes históricos relativos a su celebración, así como a
la conducta posterior de las partes en relación al tratado.

Principales reglas de interpretación


Las reglas de interpretación se contienen en los artículos 31 y 32 de la CV.
Las reglas son:
1. La del sentido corriente de los términos del tratado
Para interpretar un tratado debe recurrirse primeramente al sentido natural y obvio que
tienen las expresiones utilizadas en su texto.
2. La utilización del contexto
Los términos del tratado deben, además, interpretarse en su contexto, es decir, no en
forma aislada, sino considerando cada una de sus partes interrelacionadamente. El
contexto del tratado puede también desprenderse de otros instrumentos diferentes al
tratado mismo
3. La de la compatibilidad con el objeto y fin del tratado
4. La de la conducta ulterior de las partes
5. La de la aplicación de las normas pertinentes de derecho internacional
6. La de la utilización de los
trabajos preparatorios del
tratado y las
circunstancias de su
celebración.

La nulidad de los tratados


Arts. 46 a 53
La nulidad de un tratado es la
sanción mediante la cual se le
priva de sus efectos jurídicos; la
CV enumera 8 causas.
En algunas causales -a las que
podría denominárselas de
nulidad relativa- sólo se autoriza
a que la parte interesada las pueda alegar, por lo que si ello no ocurre, el tratado continúa
produciendo todos sus efectos. Es el caso de las siguientes causales de nulidad contempladas
por la Convención: a) la violación del derecho interno concerniente a la competencia para
celebrar tratados; b) la inobservancia de una restricción específica de los poderes para
manifestar el consentimiento de un Estado; c) el error; d) el dolo, y e) la corrupción del
representante de un Estado
Se presentan como causales de nulidad absoluta, en razón de que la Convención de Viena ha
señalado que se trata de actos que carecen de efectos jurídicos o son nulos: a) la coacción
sobre el representante de un Estado; b) la coacción sobre un Estado por la amenaza o el uso
de la fuerza, y c) la oposición a normas de Ius cogens.

Error: Articulo 48. El Estoppel: el estoppel hace que el articulo sobre eso no se pueda
invocar. Es la reclusión de un derecho, si ya pasó cierto tiempo no se puede reclamar nulidad;
es la caducidad de un derecho por no haber sido ejercida a tiempo.
Dolo y corrupción: artículo 49: “Si un Estado ha sido inducido a celebrar un tratado por la
conducta fraudulenta de otro Estado negociador, podrá alegar el dolo como vicio de su
consentimiento en obligarse por el tratado”.
Y el artículo 50 agrega la corrupción del representante.
La coacción: La CV, en sus artículos 51 y 52, ha considerado dos causales de nulidad, ambas
absolutas, de un tratado concluido por la fuerza, según si la coacción se ejerce sobre el
representante de un Estado o respecto del Estado mismo mediante la amenaza o el uso de la
fuerza.
Art. 53 “Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebración, está en oposición con
una norma imperativa de derecho internacional general”

Consecuencias de la nulidad de un tratado


En sus Arts. 69 y 71 la CV ha previsto las consecuencias de la nulidad de un tratado.
1. Es nulo un tratado cuya nulidad quede determinada en virtud de la presente
Convención. Las disposiciones de un tratado nulo carecen de fuerza jurídica.

Terminación de los tratados


La terminación de un tratado es la cesación de sus efectos. En otras palabras, al terminar un
tratado dejan de ser exigibles los derechos, obligaciones y situaciones jurídicas que de él
emanan.
Las causales de terminación de un tratado pueden clasificarse en intrínsecas y extrínsecas,
según si la causal consta en el mismo tratado o ella surge del derecho internacional general.

Las causales intrínsecas (Art. 54) son:


a) El cumplimiento del plazo
b) El cumplimiento de la condición resolutoria
c) La denuncia (Art. 56): es la manifestación unilateral de voluntad de una de las partes
de un tratado, en la que expresa su intención de no seguir. En los tratados bilaterales
la denuncia pone fin al tratado. En los tratados multilaterales, la denuncia equivale a
un retiro del tratado por parte únicamente del denunciante. La posibilidad de la
denuncia debe convenirse expresamente en el tratado.

Las causales extrínsecas son:


a) Mutuo consentimiento/ Abrogación expresa Art. 58
b) La celebración de un tratado posterior sobre la misma materia/ Abrogación tácita
Art.59:
La celebración de tratados sucesivos sobre la misma materia no siempre pone fin al
tratado anterior. Para que efectivamente se produzca la abrogación de dicho tratado
debe haber una incompatibilidad absoluta entre sus disposiciones y las del tratado
posterior.
c) La violación del tratado
d) La imposibilidad subsiguiente de cumplimiento
El ejemplo más citado por los autores y por la propia Comisión de Derecho
Internacional de esa causal de terminación es la de la desaparición de una isla o la
desecación de un río que constituían el objeto regulado por el tratado. En cambio, no
puede considerarse una imposibilidad subsiguiente de cumplimiento la imposibilidad
de efectuar ciertos pagos debido a serias dificultades financieras.
e) El cambio fundamental en las circunstancias Art. 62 CV
f) La aparición de una nueva norma imperativa de derecho internacional general

Consecuencias de la terminación de un tratado


La consecuencia principal de la terminación de un tratado consiste en que las partes quedan
eximidas de la obligación de seguir cumpliendo el tratado (art 70 CV).

Suspensión de un tratado
Significa que éste durante un cierto lapso de tiempo deja de producir sus efectos jurídicos. En
esta el tratado permanece en vigor aunque los derechos, obligaciones y situaciones jurídicas
no puedan ser exigibles durante el periodo de la suspensión.

La parte que alegue la nulidad, terminación o suspensión de un tratado deberá notificar por
escrito a las demás de su pretensión, señalando la medida que se proponga adoptar respecto
del tratado y las razones en que ésta se funda. Si dentro de tres meses nadie objeta la parte
que haya hecho la notificación puede adoptar la medida propuesta. Si, por el contrario,
cualquiera de las demás partes ha formulado una objeción, las partes deben convenir en
buscar un arreglo pacífico.

Relaciones entre el Derecho Internacional y el Derecho Interno


Hay quienes sostienen la total separación e independencia entre ambos sistemas de derecho, a
estos se les llama dualistas. Otros, los monistas, afirman la unidad entre estos sistemas.
En el derecho internacional hay asuntos en los que puede actuar un Estado de acuerdo
a su propia voluntad, estos son los asuntos reservados a la jurisdicción interna o
doméstica de los Estados. De conformidad con el Art. 2.7 de la Carta de las
Naciones Unidas, ninguna disposición de la Carta podrá autorizar a las Naciones
Unidas para intervenir en "los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción
interna de los Estados”. Un determinado asunto se considerará reservado a la
jurisdicción doméstica de un Estado en el caso de que éste no se encuentre regulado
por una de las fuentes formales del derecho internacional.

La incorporación del derecho internacional al ordenamiento jurídico interno


- La explicación dualista: de acuerdo a esta teoría, el derecho internacional y el
derecho interno constituyen dos sistemas jurídicos independientes y separados, los
que nunca llegan a confundirse, por lo cual no puede plantearse un conflicto entre
ellos. Dentro de un Estado sólo puede regir el derecho interno, ya que el derecho
internacional puede regir únicamente las relaciones entre los Estados. Ambos
ordenamientos poseen distintas fuentes, los destinatarios de las normas son diferentes.
Dentro de un Estado sólo puede regir el derecho interno debiendo el derecho
internacional ser transformado en derecho interno para que tenga eficacia dentro de un
Estado. De esa manera, las obligaciones impuestas por una norma de derecho
internacional a los particulares o a los órganos administrativos de un Estado no
emanan de aquélla, sino de la ley o el decreto interno que se dicta para darle
cumplimiento a la norma de derecho internacional. (Ejemplo caso de Inglaterra. Este
se rige por el principio de supremacia parlamentaria)
- La explicación monista (Kelsen): existe una unidad del conjunto de las normas
jurídicas, en las que las normas de derecho interno se encuentran subordinadas a las
de derecho internacional, la validez del D° interno depende del D° internacional. El
derecho internacional y el derecho interno no constituyen sino dos ramas de un mismo
ordenamiento jurídico, entre las cuales es posible una comunicación. En la
concepción monista, el derecho internacional no sólo rige las relaciones entre los
Estados, sino también es parte integrante del ordenamiento jurídico de los Estados, sin
que sea necesario transformarlo en derecho interno. De ahí que las normas del
derecho internacional pueden ser aplicadas directamente. Esta incorporación directa
no significa que no sea necesario, a veces, un acto interno de complementación o
implementación, pero no equivale a transformar el derecho internacional en interno.
Tampoco equivale a una transformación el hecho de que un tratado para que sea
válido requiera de una aprobación legislativa.

Aunque en la práctica internacional ninguna de las dos doctrinas se encuentra completa y


plenamente aceptada, puede afirmarse que, tanto en la doctrina como en la actitud de las
legislaciones de los Estados, la tendencia preponderante es la de una mayor aceptación del
monismo.

La jerarquía entre el derecho internacional y el derecho interno


Para determinar cuál de los dos ordenamientos jurídicos prima en caso de conflicto entre
ellos, debe distinguirse si el asunto debe ser resuelto dentro del ámbito internacional o interno
de un Estado.

- Solución del conflicto dentro del ámbito internacional


En el caso de que el conflicto entre una norma de derecho internacional y de otra de
derecho interno se produzca dentro del ámbito internacional como, por ejemplo, ante
un tribunal internacional, la preeminencia de la norma de derecho internacional es
admitida sin discusión alguna.
- Solución del conflicto dentro del ámbito interno
Si el conflicto entre una norma de derecho internacional y otra de derecho interno se
presenta dentro del ámbito interno de un Estado y es una autoridad judicial o
administrativa nacional la llamada a resolverlo.
Existen básicamente cuatro sistemas diferentes para solucionar el problema de la
jerarquía entre ambos ordenamientos jurídicos. Estos sistemas son los que al derecho
internacional o, más específicamente a los tratados, le otorgan un valor:
a) Supraconstitucional → [Link] por sobre la Constitución.
b) Constitucional → [Link] con rango constitucional.
c) Supralegal → [Link] superiores a las leyes internas.
d) Legal → [Link] igual valor que la ley.

Las relaciones entre el Derecho Internacional y el Derecho Interno en el sistema


jurídico chileno
No existe ninguna disposición general en la Constitución que se refiera a la incorporación del
derecho internacional al orden jurídico chileno y al valor jerárquico que se le atribuye a las
normas y principios del derecho internacional. La única referencia contenida en la
Constitución está contenida en el Art. 5 inc. 2°, en la que contempla el deber de los órganos
del Estado de respetar y promover los [Link], garantizados por la Constitución, “así como
los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.
A falta de una norma constitucional, ha sido la jurisprudencia de los tribunales y la doctrina
las que se han encargado de precisar y sistematizar las relaciones entre el Derecho
Internacional y el Derecho Interno.
Los tratados internacionales pasan a tener vigencia interna una vez que han sido promulgados
y publicados en el Diario Oficial. La costumbre internacional y los principios generales de
derecho se incorporan automáticamente al derecho chileno.

La incorporación de los tratados internacionales


Comúnmente se ha considerado que los tratados se incorporan al ordenamiento jurídico
chileno con los mismos caracteres que las leyes, una vez que han sido promulgados por
decreto supremo y publicados en el Diario Oficial. Tal criterio se funda en la asimilación que
se ha hecho del tratado a la ley, cuya promulgación y publicación se encuentran regidas por
los artículos 6° y 7° del Código [Link] tratados, para que tengan fuerza obligatoria, deben
ser sometidos a la aprobación del Congreso, promulgados en la misma forma que la ley,
teniendo que ser concluídos y firmados por el Presidente.
La jerarquía de los tratados internacionales
En Chile, los tratados internacionales prevalecen sobre las leyes, tanto si aquellos han sido
concluidos antes o después de la promulgación de una ley.
Art. 54 de la Constitución: las disposiciones de un tratado "sólo podrán ser derogadas,
modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo a las
normas generales del derecho internacional".
Ius cogens: La norma prevalece sobre toda otra norma, ya sea que esté antes o surja después.
Surgen desde la costumbre internacional, pero también podría ser que surjan desde un tratado
que tenga ratificación de todos los Estados (no de forma automática). Si surge una nueva
norma imperativa de derecho internacional general, todo tratado existente que esté en
oposición con esa norma se convertirá en nulo y terminará.

Conflicto entre la Constitución y los tratados


Le corresponde al TC resolver estos conflictos.

La situación de los tratados sobre derechos humanos


Art. 5 inc. 2° de la Constitución: “El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el
respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los
órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta Constitución,
así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren
vigentes”.
Aunque no hay unanimidad sobre el alcance de esta disposición, el criterio preponderante es
que este artículo confiere a los tratados internacionales sobre derechos humanos que han sido
ratificados y se encuentren vigentes un igual valor que la Constitución.

Los sujetos de derecho internacional


Sujetos de derecho internacional son las entidades o personas que pueden ejercer derechos o a
quienes se les puede imponer obligaciones establecidas por el derecho internacional y que
tienen capacidad para entablar relaciones con otros sujetos de ese ordenamiento.
El atributo de sujeto de derecho internacional implica que: 1) el sujeto tiene capacidad para
ejercer derechos propios del derecho internacional, como celebrar tratados o efectuar una
reclamación ante un órgano jurisdiccional internacional; 2) al sujeto se le pueden imponer
deberes u obligaciones cuya infracción le acarrea una responsabilidad establecida por el
derecho internacional ; 3) el sujeto tiene capacidad para adoptar acciones o entablar
relaciones respecto a otros sujetos de derecho internacional, como podría ser acreditar a un
representante oficial ante un Estado. Los sujetos pueden ser: E°, organizaciones
internacionales e individuos.

Concepto y elementos del Estado


El Estado es el sujeto de derecho internacional más importante.
El Estado es una entidad dotada de:
1. Población permanente
2. Territorio determinado → es el espacio físico sobre el cual el Estado ejerce su
jurisdicción. Comprende la superficie terrestre, espacio marítimo y aéreo.
3. Gobierno
4. Capacidad para entrar en relaciones con los demás Estados.
5. Independencia → El Estado independiente es aquel que en forma efectiva y sin la
injerencia de otro Estado ejerce su jurisdicción sobre todo su territorio y que se
encuentra en condiciones por sí solo de entablar relaciones con otros Estados y sujetos
de derecho internacional.

La soberanía de un Estado tiene carácter funcional. Sus funciones son velar por sus intereses
generales y permanentes, aquí reside el fundamento último de la soberanía. Las competencias
inherentes a la soberanía son concedidas a los Estados por el Derecho Internacional.
1)La soberanía NO es un poder ilimitado del Estado; 2) Jurídicamente, la soberanía implica la
igualdad de los Estados; 3) La soberanía comprende la independencia de los Estados, y el
deber de no intervención. La intervención prohibida debe versar sobre cuestiones en que el
Estado tiene libertad soberana de decisión.

Existen intervenciones materiales e inmateriales. Las inmateriales no comportan acción física


y son en principio lícitas. La intervención material supone la actuación física.
La ayuda humanitaria para ser lícita debe tener como fin la prevención y alivio del
sufrimiento humano; y su ejercicio debe ser sin discriminación.

El reconocimiento de los Estados.


Cuando aparece un nuevo Estado, los Gobiernos de otros Estados lo reconocen como tal. Si
un Estado recupera su antigua calidad de tal o es considerado como continuador de la
personalidad jurídica internacional de otro, entonces no hay reconocimiento. El
reconocimiento de un Estado por otro tiene carácter político, es discrecional; el derecho
internacional no obligaría a reconocer a un Estado. Todo Estado nuevo en el que concurran
los requisitos pertinentes tiene derecho, con independencia de que haya sido o no reconocido,
a que se respete su soberanía territorial. La existencia política de un Estado es independiente
a su reconocimiento.

El efecto directo del derecho internacional en el derecho interno. Ximena Fuentes.


El efecto directo de los tratados consiste en que estos adquieren tal fuerza normativa dentro
del ordenamiento jurídico nacional que pueden ser aplicados por los operadores respectivos
sin necesidad de la dictación de legislación nacional complementaria. De esta manera, un
tratado que tiene efecto directo en Chile puede ser aplicado por un juez nacional para
solucionar los litigios que conoce.
Los tratados tienen supralegalidad, de manera que un tratado no puede ser modificado por
una ley posterior. Y, por otro lado, se ha considerado que los tratados son, por regla general,
directamente aplicables por los tribunales nacionales, sin la necesidad de legislación o
medidas administrativas que los implementen.
La combinación entre supralegalidad y autoejecutabilidad (efecto directo) permite que los
tratados dejen sin efecto las leyes nacionales. Surge un problema en cuanto a la legitimidad
de esto, ya que los tratados no son normas deliberadas en el Congreso. Se trata de normas
negociadas por el Poder Ejecutivo con otros Estados. El Congreso no podrá después
modificar el texto negociado, sino que se limita a aprobar o rechazar el tratado antes de que
pueda ser ratificado.
En Chile NO hay reglas explícitas acerca sobre la forma en que el derecho internacional
puede ingresar al ordenamiento jurídico. Tampoco hay regla explícita sobre la jerarquía de
los tratados en el sistema jurídico interno, ni cómo deben solucionarse los conflictos
normativos.

Tratados autoejecutables: son aquellos que tienen el contenido y precisión necesarias que las
habilita para ser aplicados sin otro trámite como fuente del derecho interno.

La regulación que hace la Constitución de los Tratados se refiere fundamentalmente a 2


cosas: a determinar quién tiene el poder de negociar los tratados y manifestar el
consentimiento del Estado en el ámbito internacional, y a otorgar un rol al Congreso antes de
la manifestación de este consentimiento.
Los tratados no son verdaderas leyes, ya que el Congreso se limita a aprobarlos o rechazarlos:
no hay realmente una deliberación.

Los criterios relevantes para determinar la autoejecutabilidad de los tratados


1. El texto del tratado
2. Regímenes jurídicos que NO se pueden reemplazar por los jueces
3. La tipificación de delitos
4. Tratados que no establecen derechos para los particulares
5. El otorgamiento de facultades a órganos estatales
Art. 32 de la Constitución: “Son atribuciones especiales del Presidente de la República: 17º
Conducir las relaciones políticas con las potencias extranjeras y organismos internacionales,
y llevar a cabo las negociaciones; concluir, firmar y ratificar los tratados que estime
convenientes para los intereses del país, los que deberán ser sometidos a la aprobación del
Congreso conforme a lo prescrito en el artículo 50 N.º 1º. Las discusiones y deliberaciones
sobre estos objetos serán secretos si el Presidente de la República así lo exigiere”.
Art. 50 de la Constitución: “Son atribuciones exclusivas del Congreso: 1) Aprobar o
desechar los tratados internacionales que le presentare el Presidente de la República antes de
su ratificación. La aprobación de un tratado se someterá a los trámites de una ley. Las
medidas que el Presidente de la República adopte o los acuerdos que celebre para el
cumplimiento de un tratado en vigor no requerirán nueva aprobación del Congreso, a menos
que se trate de materias propias de la ley. En el mismo acuerdo aprobatorio de un tratado,
podrá el Congreso autorizar al Presidente de la República a fin de que durante la vigencia de
aquél dicte las disposiciones con fuerza de ley que estime necesarias para su cabal
cumplimiento. siendo en tal caso aplicable lo dispuesto en los incisos segundo y siguientes
del artículo 61, y”.
La Constitución tiene primacía por sobre los tratados de [Link].

Nuestra Constitución Política no contiene normas sobre la incorporación de los tratados ni de


la costumbre internacional al sistema jurídico nacional. La práctica constitucional ha
determinado que los tratados tengan una jerarquía supralegal, esto es, que están sujetos al
principio de supremacía constitucional pero no pueden ser derogados en el derecho doméstico
por una ley posterior. Tratándose de la costumbre internacional, la jurisprudencia de nuestros
tribunales ha aceptado que ésta pueda incorporarse a nuestro derecho en forma automática.
No ha sido obstáculo para esta práctica jurisprudencial que el Artículo 2 del Código Civil
disponga que: “la costumbre no constituye derecho sino en los casos en que la ley se remite a
ella”. Este artículo sólo contiene una regla de reconocimiento referida a las normas de origen
[Link] práctica constitucional que permite la incorporación automática de la
costumbre internacional fue creada por nuestros tribunales de justicia. La costumbre
internacional quedaba jerárquicamente en un lugar inferior a la ley, de manera que en caso de
conflicto entre costumbre y ley, siempre prevalecería la ley. Tratándose de una costumbre
anterior a la ley se podía decir entonces que, al dictar una ley contraria a esa costumbre, se
asumía que el Congreso quería apartarse de la costumbre internacional existente y legislar
contra ella. El surgimiento del derecho internacional de los derechos humanos vendría a
cambiar la práctica constitucional en materia de la relación entre la costumbre internacional y
el derecho doméstico en Chile. La costumbre se incorpora automáticamente con jerarquía
supralegal
El producto de los desarrollos jurisprudenciales de los años 2000 es que actualmente la
interacción entre costumbre y legislación nacional implica que el poder legislativo no puede
imponerse ante las costumbres que obligan a Chile y que el poder judicial ha declarado
aplicables en nuestro sistema jurídico, por cuanto, existe la opinión generalizada de que el
derecho internacional tiene jerarquía supralegal.
Jerarquía

Exigencias para que una norma sea del jus cogens: a) que la norma sea aceptada y reconocida
por la comunidad internacional de Estados en su conjunto; b) que dicha norma no admita
acuerdo en contrario, y c) que ella sólo pueda ser modificada por una norma ulterior de
derecho internacional general que tenga el mismo carácter imperativo.

Tratados: son acuerdos escritos, en donde los Estados partícipes se obligan legalmente para
actuar en una forma determinada o establecer una relación particular entre ellos.
La naturaleza obligatoria de los tratados proviene del pacta sunt servanda.
Algunos tratados pretenden tener validez universal, mientras que otros aplican solo para 2 o
un pequeño número de estados.
Para muchos, los tratados son la fuente más importante de derecho internacional.
Los tratados creadores de ley son aquellos acuerdos en donde los Gobiernos elaboran su
percepción del derecho internacional en un determinado tema o establecen nuevas leyes que
los guiarán en su conducta internacional futura. Este tipo de tratados necesitan de la
concurrencia de varios estados

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