Gestión de Áreas Protegidas en El Salvador
Gestión de Áreas Protegidas en El Salvador
UNIÓN EUROPEA
IV El Camino Recorrido:
Lecciones aprendidas de los procesos de comanejo
47
Caso El Salvador 47
Bibliografía 55
2
Contenido
Índice de figuras
Figura 1: Mapa del SANP y Áreas de Conservación
Figura 2: Porcentaje del total de ANP en cada tipo de gestión
Figura 3: Extensión de áreas naturales del SANP según el tipo de gestión
Figura 4. Mapa de Áreas Naturales Protegidas que conforman el SANP
Figura 5: Cuatro niveles de participación de la sociedad en la gestión de las Áreas
Naturales Protegidas
Figura 6: Tendencias sobre la participación de la sociedad en la gestión de las Áreas
Naturales Protegidas
Figura 7: Mapa de Comanejo en las Áreas Naturales Protegidas del SANP
Figura 8: Porcentaje del área en cada categoría de manejo para las ANP con alguna de las
modalidades de gestión compartida
Figura 9: Porcentaje de ANP en las que cada ente financiero participa
Figura 10: Participación de la sociedad en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas de
acuerdo a etapas progresivas de ejecución y participación.
Índice de tablas
3
Abreviaturas y siglas
AC Área de Conservación
ANP Área Natural Protegida
ADESCO Asociación de Desarrollo Comunal
CDB Convenio sobre Diversidad Biológica
CBM Corredor Biológico Mesoamericano
CBN Corredor Biológico Nacional
FIAES Fondo Iniciativa para Las Américas
FONAES Fondo Ambiental de El Salvador
GANP Gerencia de Áreas Naturales Protegidas
IGN Instituto Geográfico Nacional
ISTA Instituto Salvadoreño de Trasformación Agraria
MAG Ministerio de Agricultura y Ganadería
MARN Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
ONG Organización no Gubernamental
PNODT Plan Nacional de Ordenamiento y Desarrollo Territorial
RAMSAR Convenio de RAMSAR sobre Humedales
SANP Sistema de Áreas Naturales Protegidas
4
Presentación
Gestión compartida para las Áreas
Naturales Protegidas en El Salvador
D
esde 1992, El Salvador, ha implementado diferentes modalidades de participación de organizaciones de
diferentes sectores de la sociedad civil en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas, como una
estrategia de descentralización gubernamental.Estas alianzas representan un componente fundamental
para el desarrollo y conservación del Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP). Actualmente 36 áreas
protegidas del país están siendo administradas a través de la modalidad de gestión compartida.
No cabe duda que la gestión compartida contribuye a un nuevo paradigma regional sobre la gestión de las áreas
protegidas en Centroamérica. Por un lado constituye la expresión más clara de participación de la sociedad civil
en esta tarea, por otro, replantea el rol del Estado, como un ente facilitador, monitor, normador y orientador de
la conservación in situ, sin abandonar su responsabilidad de balancear la distribución de los costos y beneficios
de la conservación. Además, incorpora otros elementos estratégicos como son la reducción de la pobreza y la
mitigación de la vulnerabilidad ambiental, social y económica de las poblaciones del entorno de las áreas
protegidas.
Pero, ante un nuevo paradigma, tanto la sociedad civil como el Estado, requieren de reglas claras para participar
adecuadamente en el marco de la gestión compartida de las áreas protegidas. De ahí la importancia de los
estudios y recomendaciones realizados para toda Centroamérica, que se recogen en esta serie de publicaciones
y que muestran el compromiso de la UICN-Mesoamérica y las instituciones nacionales gubernamentales
responsables de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de apoyar esta modalidad de gestión.
El presente documento resume las principales características y experiencias de participación de la sociedad civil
en la gestión de las ANP, así como su marco institucional y legal en El Salvador. Está basado, principalmente, en
estudios realizados por el MARN entre el 2000 y el 2004,y revisados posteriormente a la aprobación de la Ley de
Áreas Naturales Protegidas en febrero del 2005. El marco estratégico fue uno de los resultados del Proyecto
Actividades Habilitadoras de la Biodiversidad (2001–2003), el Proyecto para la Consolidación del Corredor
Biológico Mesoamericano, facilitó el proceso para la formulación de la Estrategia para la Gestión de Áreas
Naturales Protegidas y Corredor Biológico Nacional, esfuerzos que, indiscutiblemente se han fortalecido y
concretizados con la ejecución del Proyecto Regional “Gestión Participativa de Áreas Protegidas” de la UICN-
Unión Mundial para la Naturaleza el cual es financiado por la Unión Europea.
En esta publicación se presentan los datos e información más relevantes respecto a la gestión compartida de
áreas protegidas en El Salvador y se dimensiona el impacto que está teniendo este modo de gestión en el país.
Para ello, el documento se divide en dos partes: en los tres primeros capítulos se aborda el marco institucional y
legal en el que se formula y sustenta la gestión compartida y se explica el estado actual de las experiencias;
mientras que en el capítulo cuatro se plantean las lecciones aprendidas de siete experiencias en la temática.
Estas lecciones se basan en la sistematización realizada con el apoyo del Proyecto Regional “Gestión Participativa
de Áreas Protegidas” de la UICN-Mesoamérica entre los años 2003 y 2004 y en la cual participaron
organizaciones, grupos e instituciones comanejantes del país.
En general,los aportes de todos los países reflejados en estas publicaciones muestran una tendencia inequívoca
hacia un crecimiento acelerado de la gestión compartida de áreas protegidas en Centroamérica, bajo una
diversidad de actores, experiencias, mecanismos y políticas que enfatizan la participación de la sociedad civil
como un elemento fundamental, en la protección y el manejo sostenible de nuestros recursos naturales. 5
Hugo Barrera Dr. Grethel Aguilar
Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales Directora UICN Mesoamérica
El Salvador C. A San José, Costa Rica
Descripción del Sistema I
de Áreas Naturales
Protegidas
Período 1974-1979
El proceso de identificación y evaluación de áreas naturales protegidas y áreas de conservación se inicia
en 1974 con la creación del Servicio Forestal y de Fauna y su Unidad de Parques Nacionales y Vida
Silvestre, dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG (MARN 2003a). En 1976, se
reconocieron 47 áreas,siendo éstas de diversos regímenes de tenencia (Benítez 1986,Reyna et al.1996).
Las primeras áreas naturales manejadas fueron Montecristo, El Imposible, Laguna El Jocotal, Barra de
Santiago y Los Andes. La hacienda de Montecristo y las haciendas de El Imposible y San Benito
fueron adquiridas por el Estado para su conservación. Estas dos áreas son las únicas del Estado que
tienen un decreto legal estableciéndolas en la categoría de Parque Nacional. Personal de
guardarecursos fue contratado durante el último quinquenio de la década de los 70 con el fin de
custodiar dichas áreas y brindar apoyo al cuerpo técnico del Estado y al personal voluntario. El
manejo de las ANP en este período se caracteriza principalmente por:
7
• Esfuerzos de manejo desde los límites del área hacia su centro.
• No se utiliza la zonificación como herramienta para el manejo de las áreas.
• Incipiente participación de las comunidades locales en la conservación del área.
• Nula participación de organismos no gubernamentales en la conservación del área.
• Manejo sin planificación estratégica del área.
• Personal dotado de equipo de campo para realizar sus labores (e.j. radios, lanchas, vehículos,
uniformes).
Período 1980-1989
En 1980, con el proceso de transformación agraria impulsado por el gobierno, las haciendas
mayores de 500 hectáreas fueron expropiadas por el Estado, posibilitando la inclusión de los
reductos boscosos de las haciendas a un sistema de áreas naturales (Reyna et al. 1996). La "Primera
Etapa" de la Reforma Agraria afectó haciendas que, en su conjunto, poseían cerca de 92 áreas
boscosas. Estas áreas se identificaron para integrar el Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas
(SISAP), ahora conocido como Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP).
En 1981, la Unidad de Parques Nacionales del Servicio Forestal y de Fauna fue elevada a Servicio de
Parques Nacionales y Vida Silvestre (PANAVIS), como una división del Centro de Recursos Naturales,
siempre bajo el MAG. Durante la II Reunión Centroamericana sobre Manejo de Recursos Naturales y
Culturales (1987), el PANAVIS en conjunto con la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de
Educación (MINED) propusieron un total de 52 áreas, la mayoría identificadas dentro del sector
reformado, como base para conformar el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SEMA 1994).
Período 1990-1999
Durante los primeros años de la década de los 90, se continúa el proceso de planificación estratégica
del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, apoyado por la UICN, el cual culminó con la propuesta del
Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas-SISAP (SEMA 1994). Con lo anterior, se incrementó el
número de áreas protegidas a 125. Aunque el SISAP nunca fue oficializado, ha sido utilizado como
instrumento orientador para el establecimiento y desarrollo de las áreas protegidas del país.
Con la creación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en 1997, se formula y
aprueba la Ley de Medio Ambiente, que entra en vigencia en 1998. Dicha Ley considera, en el Título
IX, Artículo 78, la creación del Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP) e incluye aquellas
8 establecidas legalmente con anterioridad: Parque Nacional Montecristo, Parque Nacional El
Imposible y La Laguna El Jocotal, y las que posteriormente se creasen.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Durante este período, se consolida la participación de la sociedad en la gestión de las áreas del
SANP, formulando una estrategia y los procedimientos para definir los términos y niveles de esa
participación, los cuales a partir de ese momento se implementan dentro del MARN, mediante el
Proyecto Actividades Habilitadoras de la Biodiversidad GEF/PNUD (MARN 2003b, MARN 2003c).
La Ley de Áreas Naturales Protegidas es aprobada por acuerdo Legislativo Nº579 y publicada en el
Diario Oficial Nº 32, Tomo Nº 366 del 15 de febrero de 2005. Entre las atribuciones y
responsabilidades más importantes otorgadas al MARN como rector del Sistema, relacionadas con
la participación de la sociedad, figuran:
Asimismo, a finales de 2004 se formula y consensua al interior del MARN la Estrategia Nacional de
Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico, que aún se encuentra en una fase de actualización 9
y consulta con los diferentes sectores de la sociedad (MARN - CBM 2004b). La visión y misión de
dicha estrategia resaltan la participación de todos los sectores en el manejo del SANP, y la necesidad
de contar con aliados en el territorio nacional para el logro en su implementación. La misión y visión
de la Estrategia son:
MISIÓN
El Salvador conserva y usa sosteniblemente los ecosistemas más representativos del país a través
de la implementación de su Corredor Biológico Nacional (CBN) y Sistema de Áreas Naturales
Protegidas (SANP), contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.
VISIÓN
Gestionar el manejo integral y sostenible del SANP, a través de su CBN, con la participación de todos
los sectores de la sociedad a fin de asegurar el mantenimiento de los procesos ecológicos y los
beneficios que de ellas se derivan.
Durante el proceso de identificación de áreas naturales con potencial para integrar el Sistema de
Áreas Naturales Protegidas (SANP), han resultado un total de 118 que fueron agrupadas en 15 Áreas
de Conservación (Figura 1). De todas estas áreas, dos cuentan con el Decreto Ejecutivo que las
legaliza (Parque Nacional Montecristo y Parque Nacional El Imposible) y una con Decreto Legislativo
(Laguna El Jocotal). Las restantes se encuentran en proceso de legalización y transferencia (MARN
2003d).
Figura 1
Mapa del SANP y Áreas
de Conservación
10
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Tal como se mencionó, a partir de 1992 PANAVIS (MAG) inicia un proceso de participación de ONG
y ADESCOS en la gestión de ANP. En la actualidad, el MARN continúa con el proceso de participación
de diferentes sectores de la sociedad en la gestión de ANP y ha creado instrumentos como la
Política de Áreas Naturales Protegidas, la Estrategia y los Procedimientos para la Participación de la
Sociedad en la Gestión de las Áreas Naturales Protegidas, entre otros (ver MARN 2003b). Es así como
algunas áreas naturales son comanejadas por organizaciones no gubernamentales (ONG) y/o
Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCO), quienes se han incorporado a su manejo a través de
la ejecución de proyectos que implican la formulación de Planes Operativos y Planes de Manejo (ver
Estrategia y Procedimientos para la Delegación de la Gestión de las Áreas Naturales Protegidas, en
MARN 2003b y MARN 2003c).
Tabla 1
Áreas Naturales Protegidas en las Áreas de Conservación
Superficie en cada tipo de gestión, superficie del total del SANP, y proporción protegida
respecto del total de superficie de las Áreas de Conservación
Total Porcentaje
Área de ADESCO Estado ONG Privada protegido Porcentaje Superficie protegido
Conservación (ha) (ha) (ha) (ha) (ha) del AC (ha) en el AC
Como se indicó en la reseña histórica (Acápite 2.1.), las áreas naturales que conforman el Sistema
tienen diferentes orígenes. Actualmente, el Sistema de Áreas Naturales de El Salvador es el resultado
de una Reforma Agraria, por lo que la mayor parte de ellas quedaron incorporadas al Instituto
Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA). El proceso de identificación y evaluación técnica se
inicia a finales de la década de los 70. De un total de 91 áreas del sector reformado, 66 han sido
transferidas al Estado. Las restantes 25 siguen aún como propiedades del ISTA (véase la Tabla 2).
12
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Figura 4
Mapa de Áreas Naturales Protegidas que conforman el SANP
(datos actualizados a Diciembre 2004)
13
Tabla 2
Áreas Naturales Protegidas provenientes de la reforma agraria
(transferidas y en proceso de transferencia al MARN)
Áreas Naturales Nº de ANP Superficie (ha) Porcentaje
del SANP
En proceso de transferencia al Estado 25 6,303.016 15.8
Transferidas al Estado para ser asignadas al MARN 66 14,711.251 36.8
Estatales(MAG) 6 7,172.087 17.9
Estatales (ISTU) 2 769.741 1.9
Municipales 6 927.109 2.3
Privadas 13 10,092.738 25.2
Totales 118 39,975.943 100.0
Nota: estos datos no incluyen los manglares como ANP.
El proceso de trasferencia involucra en su mayor parte a instancias del ISTA, CNR y MARN. Luego de
realizadas las inspecciones técnicas en el campo y de levantadas las actas de calificación, se inicia
un proceso de aprobación por parte del ISTA que finaliza con la firma de un Acta de Transferencia
del Área. Dichas áreas deben ser inscritas en el CNR, y posteriormente presentar un anteproyecto de
Decreto de Área Natural Protegida de parte del MARN, conocido como Declaratoria. A esta falta de
efectividad en el traspaso de tierras, se suma el proceso de degradación y fragmentación que han
sufrido y están sufriendo muchas de estas áreas. Mientras que en la década de los 70, cuando fueron
identificadas, estas áreas presentaban características ecológicas que ameritaban su consideración
como ANP, en la actualidad, y debido al inefectivo proceso de transferencia que lleva más de treinta
años, se ha cambiado su uso del suelo, haciéndolas menos o nada atractivas para su conservación.
La Ley de Áreas Naturales Protegidas reconoce 8 categorías de manejo1 para el SANP de El Salvador,
donde las primeras 6 corresponden a las categorías de manejo planteadas como guía a nivel
internacional en los documentos técnicos de base para la VII Reunión de las Partes del Convenio
sobre Diversidad Biológica, celebrado en febrero de 2004 en Kuala Lumpur, Malasia (ver UNEP –
WCMC 2004). Estas categorías son:
• Reserva Natural (Categoría I – Reserva Natural Estricta): Son áreas terrestres y/o marinas que
poseen algún ecosistema, característica biológica o geológica y/o especies destacadas en
función de criterios de singularidad, representatividad y/o rareza, destinadas principalmente a
actividades de conservación, investigación, educación y monitoreo del área.
• Parque Nacional (Categoría II): Área protegida manejada principalmente para la conservación de
ecosistemas y con fines de recreación. Debe contener ejemplos representativos de importantes
regiones, características o escenarios naturales, en las cuales las especies de animales y plantas,
los hábitats y los sitios geomorfológicos, revistan especial importancia ecológica, científica,
educativa, cultural, recreativa y turística. Debe cubrir una extensión tal que incluya uno o más
ecosistemas que no hayan sido alterados significativamente.
• Monumento Natural (Categoría III): Área protegida manejada principalmente para la
conservación de características naturales específicas. Debe contener uno o más rasgos de
importancia notable, como cataratas espectaculares, cavernas, cuevas, cráteres, fósiles, farallones,
dunas y formaciones marinas, junto con especímenes únicos o representativos de la diversidad
1
Según la Ley de Áreas Naturales Protegidas, una categoría de manejo se define como: grado que se asigna a las
14 Áreas Naturales Protegidas para clasificarlas según el tipo de gestión que han de recibir, el que se debe realizar de
acuerdo al cumplimiento de los objetivos de manejo.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
biológica y sitios arqueológicos o naturales. Debe ser suficientemente amplia para proteger la
integridad de sus características naturales y las zonas inmediatamente circundantes.
• Área de Manejo de Hábitat/Especies (Categoría IV): Área protegida manejada principalmente
para la conservación, con intervención a nivel de gestión. Debe desempeñar una función
importante en la protección de la naturaleza y la supervivencia de especies comprendiendo
zonas de reproducción, humedales, arrecifes de coral, estuarios, praderas y pastizales, bosques o
zonas de reproducción, incluidos los herbarios marinos. El tamaño del área dependerá de las
necesidades de hábitat de las especies que se han de proteger, y puede variar de relativamente
pequeño a muy extenso.
• Paisaje Terrestre y/o Marino Protegido (Categoría V): Área protegida manejada principalmente
para la conservación de paisajes terrestres o marinos y con fines recreativos. Debe poseer un
paisaje terrestre y/o marino con costas e islas, según el caso, de gran calidad escénica, con
diversos hábitats y especies de flora y fauna asociadas. Debe brindar oportunidades para
recreación y turismo.
• Área Protegida con Recursos Manejados (Categoría VI): Área protegida manejada principalmente
para la utilización sostenible de los recursos naturales. Parte de su superficie debe estar en
condiciones naturales, aunque el área también puede contener zonas limitadas de ecosistemas
modificados. Debe tener capacidad para poder tolerar la utilización sostenible de sus recursos.
• Área de Protección y Restauración: Es una categoría transitoria. Área protegida manejada
principalmente hacia la protección, recuperación y restauración de los ecosistemas. Debe
mostrar signos de estar o haber sido sometida a fuertes presiones, reales y/o potenciales, de
sobreexplotación de los recursos que contienen. Por lo general, presentan baja prioridad de
recreación y turismo. Debe brindar oportunidades a las comunidades aledañas a través del
manejo bien planificado del desarrollo del área y de la orientación de su uso futuro.
• Parque Ecológico: Son áreas de titularidad pública, municipal, privada o de entidades autónomas,
que por sus características carecen de aptitudes para pertenecer a algunas de las categorías de
manejo contempladas anteriormente, pero mantienen valores ambientales significativos.
En cuanto al número de áreas naturales que corresponden a cada tipo de categorías existen dos
Parques Nacionales (el Parque Nacional Montecristo y El Imposible), creados por Decreto Ejecutivo
(MARN 2003b).
Existen once ANP que ya cuentan con Planes de Manejo aprobados, para las cuales se han propuesto
las categorías de manejo (ver Tabla 3). Cinco de estas áreas corresponden a la categoría de Áreas de
Protección y Restauración,que es una categoría transitoria adecuada especialmente para El Salvador.La
Laguna El Jocotal, tiene la categoría Área de Manejo de Hábitat/especies, y es además el único sitio
RAMSAR del país. El Ministerio ha elaborado las fichas técnicas para ser sometidas a aprobación por
parte de la Secretaría RAMSAR para los humedales de Cerrón Grande, Barra de Santiago, San Diego–La
Barra y Bahía de Jiquilisco (Inventario Nacional de Humedales de El Salvador 2004).
Si se analizan los datos de superficie protegida del total del SANP, el 20% cuenta con planes de
manejo; sin embargo, la mayor parte de esta área corresponde a los Manglares de la Bahía de
Jiquilisco. Si se quita este dato, solo el 0.75% de la superficie del SANP presenta alguna propuesta
de Plan de Manejo.
15
Tabla 3
Áreas Naturales Protegidas que cuentan con planes de manejo
y categorías de manejo definidas en el plan y propuestas
conjuntas con otros programas y proyectos
Área Natural Protegida Categoría propuesta
Complejo Barra de Santiago Área Protegida con Recursos Manejados - Sitio RAMSAR
Complejo Conchagua Área de Protección y Restauración
Complejo El Imposible Parque Nacional (con declaratoria)
Complejo Los Farallones Área de Protección y Restauración
Complejo Los Volcanes Parque Nacional
Complejo Nancuchiname Área de Protección y Restauración
Complejo Laguna El Jocotal Área de Manejo de Hábitat/ especies – Sitio RAMSAR
Complejo Bahía de Jiquilisco Área Protegida con Recursos Manejados – Sitio RAMSAR
Montecristo Parque Nacional (con declaratoria)
San Diego-La Barra Área de Protección y Restauración – Sitio RAMSAR
San Juan Buena Vista Área de Protección y Restauración
Nota: obsérvese la denominación de Complejo por estar conformadas por áreas fragmentadas
pertenecientes a un mismo ecosistema original.
La Gerencia de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico (GANP) cuenta con un Gerente, seis
técnicos y un asistente técnico quien apoya directamente la ejecución del Proyecto Regional
Corredor Biológico.Todos poseen un grado de licenciatura o ingeniería, y tres de ellos con estudios de
postgrado. Algunos de los técnicos llevan más de 20 años trabajando con Áreas Naturales Protegidas,
y tienen bajo su responsabilidad la coordinación de la gestión de entre 10 a 28 ANP, para lo cual han
sido designados como Enlaces Técnicos, actualmente por Área de Conservación (Tabla 4).
Según una encuesta realizada para la elaboración de la Estrategia de Gestión de Áreas Naturales
Protegidas y Corredor Biológico Nacional, las temáticas de trabajo del personal son:
• Gestión y manejo de Áreas Naturales Protegidas: monitoreo propuestas y revisión de proyectos,
educación ambiental, entre las más relevantes.
• Resolución de conflictos: asentamientos dentro de las áreas protegidas, utilización de las áreas para
otros fines que contrarían sus objetivos, extracción de recursos biológicos.
• Supervisión de obras civiles en áreas naturales: torres de vigilancia, incendios, centros de
interpretación, senderos.
• Reconocimiento de los límites de las ANP: inspectoría de campo, uso de mapas, levantamiento y
corrección de mapas, digitalización con SIA.
16 • Gestiones de coadministración: coordinación con las ONG, ADESCOS, comunidades, actores
municipales de las localidades, monitoreo y evaluación de proyectos de los comanejadores.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Se consultó también sobre las áreas de especialidad de cada uno de los técnicos de la GANP, y entre
ellas destacan:
• Educación e interpretación ambiental y manejo de uso público.
• Análisis de perfiles de proyectos, planes operativos, planes de manejo relacionados con la gestión
de las áreas protegidas. Definición de lineamientos técnicos relacionados con el establecimiento,
manejo y desarrollo de las Áreas Naturales públicas y privadas y sus zonas de amortiguamiento.
Tabla 4
Número de ANP bajo la responsabilidad de cada técnico
de la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas
RESPONSABLE Total de ANP bajo ANP prioritarias monitoreadas
MARN su responsabilidad
Áreas de Conservación: Complejo Barra de Santiago
El Imposible – Barra de Santiago Complejo El Imposible
Alfonso Sermeño Costa del Bálsamo San Juan Buena Vista
Los Cóbanos Complejo Taquillo
Complejo Costa del Bálsamo
Andrés Sánchez Áreas de Conservación Complejo Jiquilisco
Bahía de Jiquilisco Laguna El Jocotal
Golfo de Fonseca Complejo Nancuchiname
Bajo Lempa Complejo Conchagua
Patricia Quintana Áreas de Conservación Complejo Los Volcanes
El Chingo Montecristo
Apaneca - Ilamatepec San Diego – La Barra
Trifinio Complejo San Marcelino
La Magdalena
Leonor Quevedo Áreas de Conservación Complejo El Playón
El Playón Colima
Alto Lempa El Jabalí y Las Granadillas
Santa Bárbara
San Francisco Dos Cerros
Cinquera
Rodrigo Samayoa Áreas de Conservación
Nahuaterique Nahuaterique
Tecapa San Miguel Río Sapo
Alotepeque La Montañona El Pital
San Vicente Norte
Daniel Burgos Equipo de Calificación Técnica de Inspección y calificación de Áreas,
las Áreas al momento sin proyectos prioritarios,
no hay ONG en co-administración
Carlos Figueroa Equipo de Calificación Técnica de Responsable de la medición,
las Áreas reconocimiento de límites y proceso de
transferencia ISTAMARN.
Total 15 AC 23 ANP aproximadamente ya que están
conformadas por áreas fragmentadas 17
• Asesoría y capacitación a organismos gubernamentales y organizaciones no gubernamentales
para la planificación y manejo de las Áreas Naturales Protegidas, educación ambiental y
ecoturismo; atención a usuarios que demanden información, orientación y asesoría para trabajos
de consultoría e investigación.
• Coordinación de acciones interinstitucionales para la gestión de las áreas naturales y resolución
de conflictos.
• Manejo de vida silvestre y áreas naturales.
Con respecto al personal de las ANP, el Estado provee guardarecursos para las ANP Montecristo (13
guardarecursos) y El Imposible (25 guardarecursos).También se dispone de guardarecursos en las ANP
con convenios de comanejo y avales de proyecto.Pero dichos guardarecursos,en muchos de los casos,
laboran durante el tiempo que dura el convenio o proyecto (Tabla 5).
Como se observa, el personal es escaso, debe desempeñar diversas tareas y coordinar la gestión de un
gran número de ANP. Asimismo, no existen puestos técnicos específicos que sean responsables del
aspecto financiero y gestión de fondos, comunicación y sistemas de información, gestión de
proyectos, desarrollo de leyes, reglamentos y políticas, entre otros. Estas diversas funciones y
responsabilidades del personal de la GANP, se coordinan con las actividades que desarrollan las
restantes tres gerencias de la Dirección General de Patrimonio Natural, a modo de potenciar los
esfuerzos realizando trabajos conjuntos.
18
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Tabla 5
Número de guardarecursos en las áreas naturales protegidas del SANP
(Datos 2005)
AREA NATURAL TOTAL GUARDA GUARDA GUARDA GUARDA
PROTEGIDA ONG DE RECURSOS RECURSOS RECURSOS RECURSOS
GUARDA PRIVADOS ESTATALES HOMBRES MUJERES
Conchagua CODECA 4 3 1 4 -
Cacahuatique ADESCOCA/CODECA 5 5 3 2
El Jocotal MARN/ AMS 6 5 1 3 3
Manglares de
Puerto Parada CODEPPA 6 6 6
San Juan del Gozo MSM 3 2 1
Chaguantique ADESCOCHA 1 1 1
Normandía CENCITA 5 4 3 2
Nancuchiname ADESCOBN 6 5 1 4 2
El Tercio El Tercio 1 1 1
San Diego
La Barra CEPRODE,
ADESCOLAB,
ADESCONSAD,
LA CONCHAGUA 10 10 7 3
Parque Nacional
Montecristo MARN 14 6 14 11 3
San Marcelino ASACMA 6 8 5 1
Los Volcanes SALVANATURA 11 4 3 11
Plan de Amayo AGAPE 4 19 3 1
PN El Imposible SalvaNATURA 25 4 6 24 1
Santa Rita ADESCONE 4 6 4
La Magdalena ASAPROSAR 6 6 3 3
Barra De Santiago MARN-AMBAS 11 4 5 7 4
Taquillo FUTECMA 4 2 4
Comaesland/El Socorro 2 4 2
Los Cóbanos FUNDARRECIFE 4 4 2 2
Santa Bárbara FUNDALEMPA 4 7 4
Colima ALFALIT 7 4 7
San Francisco Dos Cerros ADEL/OAT 4 4 3 1
El Jabalí /Las Granadillas AAVSS 4 4 2 2
Cinquera ARDM 4 6 2 2
La Joya FUMPROCROP 6 5 1
Totales 164 134 32 133 34
19
1.4. Financiamiento
Datos del Ministerio de Hacienda (Dirección General de Presupuesto), indican que para el rubro de
Áreas Naturales Protegidas ingresaron al MARN un total de $85,000 en el 2004, que se utilizaron en su
mayor parte para cubrir salarios del personal. De éstos, $30,000 son para la actividades específicas de
“Fortalecimiento de los programas de recuperación de manglares y manejo de Áreas Naturales
Protegidas”, rubro que se ejecuta tanto por parte de la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas como
por parte de la Gerencia de Sistemas Ambientales y Manglares del MARN. Los restantes $55,000
ingresaron para las actividades específicas dentro del marco del proyecto CBM, encaminadas al
fortalecimiento del Sistema y administrados a través del PNUD. La DGPN maneja, además, un Fondo
de Actividades Especiales (FAES), generado por la visitación del Parque Nacional Montecristo, licencias
para cacería deportiva, tenencia de mascotas registradas cuya tenencia fue demostrada antes de la
Ley de Conservación de Vida Silvestre, y licencia para recolecta científica de especies. Los ingresos del
año 2003 fueron de $51,084. Estos fondos se ejecutaron en diversos rubros, entre ellos: maquinarias y
equipamiento, uniformes para guardarecursos, combustible, pasajes y viáticos, materiales de oficina,
gastos de seguros y tasas municipales, salarios en las ANP, entre otros.
Según los datos proporcionados por la Dirección de Cooperación Internacional y Proyectos del MARN,
durante el período de julio de 2003 a julio de 2004, ingresaron al MARN $1,024,429 a través de fondos
de cooperación internacional, de los cuales $605,054 se utilizaron en proyectos relacionados con
Áreas Naturales Protegidas y/o corredores biológicos. Del total destinado a ANP y corredores
biológicos, el 25% fue asignado a corredores biológicos y lo restante a áreas naturales (Tabla 6), en tres
temáticas: infraestructura, implementación y elaboración de planes de manejo, y restauración y
gestión de áreas naturales. Estos fondos se distribuyeron sólo en las siguientes áreas naturales:
Conchagua, Laguna Olomega, Laguna El Jocotal, Complejo Los Volcanes y Cerrón Grande.
Tabla 6
Rubros financiados por organismos de cooperación internacional
Temática Rubro Total ($) Porcentaje
Áreas Naturales Protegidas Infraestructura y capacitación 90,468 15
Implementación y elaboración de
planes de manejo 81,867 14
Restauración y gestión de
áreas naturales 282,719 47
Corredores Biológicos CBM - varios 150,000 25
Total 605,054 100
Nota: el financiamiento proveniente del Proyecto para la consolidación del CBM varía de año a año, y
cubre diversas temáticas tanto en el área de ANP como de corredores biológicos.
• Fortalecimiento de la viabilidad económica del CBM: participación en foros relacionados con cobro y
pago por servicios ambientales, acompañamiento en la formulación y desarrollo del Proyecto
EcoServicios BM/MARN.
• Apropiación del CBM en la sociedad mesoamericana: publicaciones a diferentes niveles (escolar,
técnica, principales rotativos del país), presentaciones a diferentes sectores de la sociedad civil e
instituciones de Gobierno, exposiciones y concursos que han propiciado la apropiación del CBM.
• Orientación técnica para la toma de decisiones políticas:capacitaciones a nivel regional en el tema de
corredor biológico, cabildeo para la aprobación del Anteproyecto de Ley de Áreas Naturales
Protegidas.
Desde el año 2000, los montos asignados para ejecutar los Planes Operativos del CBM en El Salvador
han oscilado entre $150,000 y $96,500, monto que incluye tanto las actividades operativas como los
salarios de la Gerente de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico, así como de la persona que
asiste técnica y administrativamente al Proyecto. De tal modo, una alta proporción de los ingresos en
la GANP provienen de este Proyecto, que finaliza en el 2005. 21
1.5. Amenazas y logros
Según el MARN (2003a), las principales presiones a las áreas naturales
en El Salvador son:
Dichas presiones generan los siguientes impactos: pérdida de los recursos de vida silvestre y su
diversidad, y pérdida de bienes y servicios ambientales, con la consecuente limitación de las
posibilidades del desarrollo social y económico.
Hay que enfatizar que existe una la falta de efectividad en el traspaso de las áreas provenientes del
ISTA, que lleva más de 30 años y aún no ha concluido. Las tierras que aún no han sido traspasadas
sufren más fuertemente las amenazas mencionadas, debido a que en ellas es más difícil que el Estado
realice actividades de conservación, ya sea en conjunto con aliados de comanejo o no.
• El personal de la GANP es insuficiente para dar cobertura a las acciones operativas del proceso, que
implica el manejo de todas las áreas que conforman el SANP.
• Disponibilidad limitada de la logística relacionada con infraestructura, transporte y equipo.
• Disponibilidad limitada al acceso de fondos, tanto internamente como externamente.
• Falta de formación integral para fortalecer la capacidad técnica del personal.
• Apoyo político insuficiente, lo que se ve reflejado en la transferencias e incorporación de las Áreas
Estatales–ISTA al Sistema.
• Inexistencia de presupuesto para el manejo del Sistema.
• Insuficiente coordinación e integración entre las direcciones y unidades del MARN.
• Finalización del Proyecto CBM, que ha sido un buen gestor del SANP.
A pesar de estas amenazas, en los últimos años se han realizados avances importantes en la gestión
del SANP. Entre los principales logros en los últimos años cabe destacar:
Lo anterior es reforzado por el Art. 78 de la Ley del Medio Ambiente, el cual establece que: “Es
responsabilidad del Ministerio [de Medio Ambiente y Recursos Naturales] velar por la aplicación de
reglamentos y formular las políticas, planes y estrategias de conservación y manejo sostenible de
estas áreas [Sistema de Áreas Naturales Protegidas], promover y aprobar planes y estrategias para
su manejo y administración y dar seguimiento a la ejecución de los mismos.” Las responsabilidades
del MARN, anteriormente enunciadas, llaman a dicha institución a normar, formular planes y
también a ejecutar acciones, lo cual es reforzado por la recién aprobada Ley de Áreas naturales
Protegidas publicada en el Diario Oficial No. 32, Tomo 366 del 15 de Febrero de 2005. 25
2.2. Marco Legal
La Ley del Medio Ambiente y su reglamento llaman a la participación de la sociedad civil en lo
relativo a la protección ambiental y manejo de la biodiversidad. Por ejemplo, el Art. 10 sobre la
“Participación de la Comunidad” de la Ley de Medio Ambiente señala: “El Ministerio del Medio
Ambiente, y en lo que corresponda las demás instituciones del Estado, adoptarán políticas y
programas específicamente dirigidos a promover la participación de las comunidades en
actividades y obras destinadas a la prevención del deterioro ambiental.”
Asimismo, de acuerdo al Art. 80 de la referida Ley, la gestión de las áreas protegidas deberá hacerse
conforme a un Plan de Manejo, mientras que el Art. 81 sobre la “Delegación de la Gestión de las
Áreas Naturales Protegidas” establece que:“La gestión de las áreas naturales protegidas se realizará
a través del Estado, quien podrá delegar dicha función a organizaciones del sector privado o a
instituciones autónomas que garanticen el cumplimiento de la normatividad y la ejecución del plan
de manejo” (Órgano Legislativo, 1998).
En el Art. 89 del Reglamento de la Ley del Medio Ambiente sobre la Delegación de la Gestión, se
establece que “quienes adquieran la responsabilidad de administrar las áreas naturales protegidas,
estarán obligados a formular y a cumplir con el plan de manejo respectivo. En este sentido, se
observa una inconsistencia entre el Art. 89 del Reglamento y el Art. 80 de la Ley, pues este último
indica que la delegación de la gestión inicia a partir del Plan de Manejo, mientras que con base en
el Art. 89, la delegación de la gestión incluye las obligaciones de elaborar dicho plan.
Existen otras leyes vinculantes a las ANP, aunque no establecen en forma explicita la “Delegación de
la Gestión” tal como en la Ley del Medio Ambiente, pero que sí consideran la participación de la
sociedad civil en el marco de la administración de espacios o recursos naturales y culturales. Éstas
son la Ley Forestal, aplicada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería-MAG (Órgano Legislativo
2002); la Ley General de Ordenación y Promoción de Pesca y Acuicultura, aplicada por el MAG
26
Marco Institucional y Legal para el Comanejo
Tabla 5
Cuatro niveles de participación de la sociedad en la gestión de las áreas naturales protegidas
Relativos a la planificación mediante los Planes de Manejo y sus correspondientes herramientas
administrativas (Resolución Ministerial o Acuerdo Ejecutivo), e instrumento (Convenio),
para la ejecución de los proyectos, programas y Planes de Manejo.
27
Estado del
III
Comanejo
A finales de la década de los 80, el Estado inició una serie de medidas para reducir el aparato estatal
que fomentaban la privatización de algunos servicios públicos como la distribución de energía
eléctrica y las telecomunicaciones. Así, los ministerios iniciaron una reducción de su personal por
medio de incentivos como decretos de retiro voluntario, sin contratar nuevo personal para las plazas
vacantes originadas por jubilación o muerte. De esta manera, no solo el personal del PANAVIS fue
reducido de manera significativa, sino que también se redujo el espacio físico donde operaba dicho
servicio, su equipo y sus vehículos. Ante dicha situación, y con el creciente deterioro de las áreas
naturales, este servicio inicia con base en las políticas implícitas del MAG, la búsqueda de alianzas
con las “ONG para lograr sus objetivos ya que se enfrenta en serias limitantes administrativas y
técnicas”, (DGRNR 1994). Consecuentemente, el Análisis Operativo (1994-1999) del Departamento de 29
Áreas Naturales de PANAVIS (DGRNR 1994) identifica lo siguiente:
Limitante
• Falta de presupuesto.
• Pobre consolidación de los esfuerzos institucionales.
• Insuficiente personal técnico y apoyo logístico.
• Acelerado deterioro de las áreas y desmembramiento de las mismas.
Actividades: Identificar, analizar y seleccionar las ONG que logren apoyar el manejo de las áreas
naturales.
Proyecciones: Elaborar las normas y reglamentos para el manejo de las áreas protegidas.
La participación de la sociedad en la gestión de las ANP del país se operativiza en 1992, con la firma
del primer convenio de co-administración del Parque Nacional El Imposible por la ONG ECO –
ACTIVO 20-30, actualmente conocida como SalvaNATURA.. Posteriormente, en 1994 se firman
cuatro convenios similares más para las áreas protegidas de San Marcelino (ASACMA), Barra de
Santiago (AMAR), San Diego-La Barra (Asociación Pro-Humedales de El Salvador-PRO-HUMES) y El
Amatal (Jardín Botánico La Laguna-JBLL) (MARN 2003a). De estas ONG iniciales, aún permanecen
con presencia en el área a través de un Convenio: SalvaNATURA, ASACMA y Jardín Botánico La
Laguna.
Entre 1995 y 2005, la participación de la sociedad en la gestión de las ANP ha experimentado una
variedad de modalidades con diferentes niveles de responsabilidad entre la sociedad civil y el
Estado como ente normador, generándose las figuras de:
• Convenios de cooperación técnica o cartas de entendimiento.
• Cartas de aval para el desarrollo de proyectos en áreas protegidas.
• Convenios para el manejo de vida silvestre puntualmente con FUNZEL (Fundación Zoológica de
El Salvador).
Durante este período, estas entidades de la sociedad civil encontraron mayores oportunidades para
adquirir fondos a través de la gestión de proyectos financiables por fondos internacionales, por la
empresa privada, por el Fondo Ambiental de El Salvador-FONAES (inicialmente con fondos de
Canadá) y el Fondo Iniciativa para Las Américas de El Salvador-FIAES (de los Estados Unidos de
América). En criterio del MARN (2003a), las ONGs ambientalistas jugaron un papel protagónico en
el primer quinquenio en que se puso en práctica el comanejo (1985-1994), con un 100% de
participación. En la actualidad, están menos representadas, con un 22% (ver Figura 6). Los actuales
convenios son ejercidos por ONGs con énfasis en desarrollo social (59%). Así mismo las
comunidades locales organizadas en ADESCO participan en el 11% y un 8% está representado por
Instituciones académicas o Alcaldías. A partir de la firma de los Acuerdos de Paz en 1991, surge una
gama de organismos no gubernamentales que acompañan el proceso de reconstrucción nacional.
A medida que adquieren experiencia en la ejecución de proyectos, inician acciones en el tema
ambiental y hacia la conservación de la biodiversidad y áreas protegidas (Figura 6).
Figura 6
Tendencias de participación de la sociedad en la gestión de las áreas naturales protegidas
A) Diferentes sectores de la sociedad civil participan en la gestión. En 1994 todas las ONG eran de enfoque
ambientalista. En la actualidad, existe una mayor participación de las ONG de enfoque de desarrollo. B)
Número de convenios y avales de proyecto estableciendo la participación de la sociedad en la gestión de las
ANP por quinquenios.
Visión
Para el 2010, diversos sectores de la sociedad participan en la gestión de las Áreas Naturales
Protegidas de manera ordenada, responsable y eficiente, en coordinación con el Ministerio de
Medio Ambiente y Recursos Naturales. 31
Misión
Ordenar, orientar, facilitar y fomentar
la participación de los diferentes
sectores de la sociedad salvadoreña
en la gestión de las ANP a través del
establecimiento de alianzas y el
fortalecimiento de capacidades del
Ministerio de Medio Ambiente y
Recursos Naturales y sus socios.
La Estrategia se fundamenta en cuatro principios:
Además, desarrolla un conjunto de Ejes transversales, identificados a partir de los vacíos que se
encontraron durante el proceso de elaboración de la Estrategia, donde cabe destacar el Eje número
2 relativo a la participación de la sociedad en la gestión de las áreas (Tabla 7). De este modo, el
abordaje de la participación de la sociedad en la gestión de ANP se ve reflejado en todos los Ejes
Estratégicos.
Tabla 7
Debilidades identificadas en el diagnóstico y ejes transversales desarrollados para abordarlas
Debilidades Ejes Transversales
Tabla 8
Debilidades identificadas en el diagnóstico y ejes estratégicos
desarrollados para abordarlas
La Estrategia plantea 6 Ejes Estratégicos para el Comanejo, que se basan
igualmente en las debilidades identificadas en el proceso de Diagnóstico.
Reducido interés de los diversos sectores de la sociedad para 1) Planificación y gestión de las ANP
participar en el proceso de gestión de las ANP. con la participación de los diversos
No se cuenta con suficiente información biofísica, sectores de la sociedad.
socioeconómica, cultural y administrativa de las ANP.
Existe un alto número de áreas naturales que no cuentan
con la participación de la sociedad en su gestión.
Uso inadecuado de los recursos contenidos en las ANP.
Faltan Planes de Manejo en la mayoría de ANP.
Falta priorizar las ANP (unidades o complejos) en función
de la participación de la sociedad en su gestión.
Discrecionalidad en la asignación de las ANP para la
participación de la sociedad en su gestión.
Limitado seguimiento y evaluación por parte del Estado para 6) Evaluación y seguimiento
medir la eficiencia de la participación de la sociedad en la sistemático de la participación de
gestión de las ANP. la sociedad en la gestión de las
ANP.
33
3.3. Organizaciones involucradas en el Comanejo
Desde 1992, el MARN desarrolla la gestión de ANP en conjunto con un grupo de ONG, ADESCOS y
propietarios privados, según diferentes modalidades (ver Tabla 9).
Tabla 9
Cantidad y tipos de modalidades de participación en las gestión de ANP vigentes
Instrumento Total
Existen 33 ONG, ADESCOS y otras organizaciones que participan en la gestión de ANP. De ellas 25
son Organizaciones No Gubernamentales, 5 Asociaciones de Desarrollo Comunal y 3 Centros de
Investigación (Tabla 10).
Tabla 10
Instituciones, ONG y ADESCOS que participan en la Gestión de Áreas Naturales Protegidas
Asociación Pro Desarrollo Turístico PRODETUR Río Sapo Aval para desarrollar 2001 2
de Perquinrismo proyecto
36
Estado del Comanejo
Tabla 12
Datos generales de superficie y sus porcentajes
Característica Total
Total del País 2,104.079 ha.
Total de SANP 2004 93,326 ha.
Porcentaje del país 4%
Total del SANP con alguna modalidad de delegación de la gestión 42,828 ha.
Porcentaje del total del SANP 46%
Total del SANP con modalidad de participación y con plan de manejo realizado 33,247 ha.
Porcentaje del total del SANP 36%
Porcentaje del total con modalidad de delegación de la gestión 78%
Nota: estos datos incluyen los manglares como áreas naturales con potencial para ser incorporadas al SANP.
De las ANP con algún tipo de modalidad de participación de la sociedad en la gestión y las
categorías de manejo, más de la mitad de la superficie pertenecen a la categoría de Área Protegida
con Recursos Manejados (ver Figura 8). Un 29% corresponden a la categoría de Parque Nacional, alto
valor que se debe a que se incluye el Parque Nacional Montecristo que contó con la adjudicación
para la ejecución de proyectos, específicamente para la elaboración del Plan de Manejo.
Figura 8
Porcentaje del área en cada categoría de manejo para las ANP con alguna de las
modalidades de gestión compartida
Se cuenta con datos sobre las actividades que las ONG y ADESCO desarrollan en las 41 ANP (Tabla
13). Se observa que en casi el 50% de las ANP se participa en la vigilancia y establecimiento de
linderos, según los datos de la muestra analizada. Estas actividades se realizan con el apoyo de 16
guardarecursos y 5 técnicos de campo operando actualmente en las ANP. En el 39% de las áreas, las
ONG y ADESCOS realizan actividades de investigación, que van desde estudios preliminares de flora
y fauna, hasta inventarios de comunidades vegetales, y estudios socioeconómicos de las
comunidades aledañas, como componentes de desarrollo local de estos proyectos.
39
En diez de las 41 ANP analizadas, las ONG y ADESCOS han participado en la elaboración de
Propuestas de Planes de Manejo y Planes de Acción, Infraestructura y Educación ambiental. Estas
actividades, en conjunto con el mapeo y zonificación de las áreas y la realización de actividades
enfocadas a la organización comunal, son las que se realizan en más del 15% de las áreas. Las
restantes actividades se realizan en menos del 15% de las ANP.
Tabla 13
Actividades que desarrollan las ONGs, ADESCOS y propietarios privados en las ANP
3.5. Financiamiento
En Junio de 1993, el gobierno de El Salvador formalizó dos convenios de conversión de deuda por
naturaleza: uno con los Estados Unidos de América por un monto de US$41,000,000 para un
período de 20 años y otro con el Gobierno de Canadá por un monto de $8,073,683 de dólares
canadienses por 3 años. Para administrar dicho financiamiento, se establecieron dos fondos: el
Fondo Ambiental de El Salvador-FONAES (inicialmente con fondos de Canadá) y el Fondo Iniciativa
para Las Américas de El Salvador-FIAES (de los Estados Unidos de América) el cual opera bajo el
marco de creación del FONAES. La ejecución de estos programas inició a partir de 1994, orientados
a financiar proyectos ejecutados por la sociedad civil en las áreas de medio ambiente, áreas
protegidas, supervivencia infantil y actividades científicas.
Esto se ve reflejado en la Figura 9 que muestra cómo, desde 1992 hasta la fecha, el 38.7% de las ANP
obtuvieron financiamiento de los fondos de gobierno FIAES/FONAES y el 16% de los proyectos en
40 las ANP contaron con el apoyo financiero de las ONGs y ADESCOS que los ejecutan.
Estado del Comanejo
Figura 9
Porcentaje de ANP en las que cada ente financiero participa
Aunque no se cuenta con cifras reales sobre el financiamiento, el MARN (2003a) estima que la
inversión neta de la participación de la sociedad en la gestión de las ANP, desde 1994, asciende
aproximadamente a US$9,000,000 de dólares. De este monto, US$1,146,866 (13%) han sido
invertidos por FIAES durante 1999-2000 (FIAES, Memoria de Labores 2000). Los fondos para la
ejecución de estos proyectos son gestionados por las ONGs o comunidades organizadas, aportando
éstas una contraparte. Un intento de totalizar estas sumas asciende a aproximadamente
US$12,000,000 dólares.
Con base en el presupuesto anual asignado al Estado durante el mismo período, se estima que la
inversión del Estado en ANP fue de US$4,700,000 (USAID 1996). Estas cifras demuestran la
oportunidad financiera que existe para fomentar la participación de la sociedad civil en la gestión
de las ANP, lo cual requiere de una planificación coordinada e integral entre el MARN, ONGs,
ADESCOS y fuentes financieras.
Los proyectos financiados, por lo general, son de corta duración (de uno a tres años) y no existe un
mecanismo o estrategia para lograr que éstos gocen de un financiamiento idóneo a largo plazo. Por
ejemplo, una variedad de proyectos han sido financiados en Barra de Santiago y Laguna El Jocotal.
Sin embargo, en dichas áreas las actividades originalmente sujetas a financiamiento han cesado y
la infraestructura construida y equipo adquirido se deteriora por falta de uso y mantenimiento.
Las municipalidades son gobiernos locales que fungen, en ocasiones, como ente normador y
administrador desde el ámbito local. Esto brinda oportunidades de apoyo al gobierno central a
través de la gestión municipal en sus localidades, llegando las municipalidades a ejecutar acciones
a nivel de proyectos y/o programas. Los gobiernos locales son co-responsables con el gobierno
central de la evaluación y el monitoreo de las acciones desarrolladas por las ONGs y ADESCOS. Sin
42 embargo, las municipalidades que actualmente trabajan en la conservación de las ANP no poseen
Estado del Comanejo
una misión y una visión definida relativa a la gestión conjunta Estado-sociedad civil de las ANP y
desconocen, por lo general, los procedimientos técnicos idóneos para lograr conservar la
biodiversidad. Igualmente, los procesos de coordinación entre el MARN y las municipalidades son
limitados, dificultando en ocasiones el desarrollo eficiente de los proyectos en las ANP (MARN
2003a).
Por lo general, las municipalidades identifican la conservación de los recursos naturales como
urgente; sin embargo, otros temas de proyección social como la salud y la educación son
considerados prioritarias. De acuerdo a lo anterior, las municipalidades se enfocan en acciones de
desarrollo social y construcción de infraestructura, las cuales son influidas mayormente por la
tendencia de una política partidarista y con enfoque de corto plazo. A pesar de esto, las
municipalidades pueden captar con facilidad relativa fondos de cooperación externa sin que esta
asistencia conlleve una figura altamente burocrática. Asimismo, las municipalidades cuentan con
infraestructura para el desarrollo de reuniones de trabajo y poseen, por lo general, mayor presencia
en el área de influencia que las entidades del gobierno central y, por lo tanto, una capacidad de
convocatoria mayor que la del MARN (MARN 2003a). Como se indica en la Estrategia de Gestión de
Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico Nacional, las municipalidades y sus oficinas
ambientales pueden ser uno de los aliados importantes en el territorio para realizar la adecuada
gestión de ANP (MARN - CBM 2004b).
Algunas ONGs consideran que su papel en la participación de la sociedad en la gestión de las ANP
y recursos biológicos es ser facilitadores e intermediarios entre el gobierno central y las
comunidades locales que directamente inciden en el manejo de la biodiversidad. Considerando lo
anterior, estas ONGs permanecen temporalmente en el sitio de los proyectos. Otras ONGs
desarrollan su papel institucional con mayor protagonismo y permanencia, no considerando la
participación de las comunidades locales bajo una visión de manejo co-responsable que compartan
la autoridad del manejo de la biodiversidad local. Esta divergencia de visión se considera producto
de las características propias de la ONG y del área física en las cuales laboran (MARN 2003a).
La mayoría de las ONGs han logrado tener una estructura institucional adecuada para desarrollar
proyectos cortos. Sin embargo, esta estructura está íntimamente relacionada al financiamiento.
Debido a una limitada capacidad de generar ingresos para cubrir los gastos de operación de varias
ONGs, éstas generalmente no cuentan con la estructura ni con el personal idóneo en forma 43
continua. De esta manera, se observan vaivenes temporales en el bienestar institucional y el
financiamiento representa la limitante medular en este proceso de participación. A pesar de lo
anterior, las ONGs apoyan al Estado con la formulación y ejecución de proyectos. Sin embargo, como
la mayoría de los proyectos no operan en forma continua, no existe una trayectoria de seguimiento
sistemático ni programático (MARN 2003a).
A partir del cese del conflicto armado del país, muchas comunidades se organizaron en
Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCOS) con el fin de lograr el desarrollo económico y social
de las mismas y obtener fuentes de trabajo a través del desarrollo de proyectos que redundan en el
beneficio de sus comunidades. Este sector comunal ha ejecutado proyectos financiados por el
Fondo de Inversión Social y principalmente por el FONAES y FIAES. Las comunidades, dentro o en
las áreas de influencia de las áreas protegidas, son gestoras de financiamiento y ejecución de
proyectos específicos sobre la protección y custodia de un área, programas de manejo de recursos
y de promoción social. A pesar de realizar proyectos con un costo generalmente menor que los
proyectos ejecutados por las ONGs, los proyectos no son desarrollados en forma continua y la
participación de los miembros que componen la ADESCOS no es permanente. Esto limita el éxito a
largo plazo de los proyectos (MARN 2003a).
Específicamente para los proyectos en áreas naturales, las comunidades carecen de personal
capacitado en la materia y requieren de insumos técnicos para tal fin. Estos insumos son
usualmente provistos por las ONGs que funcionan en algunos casos como agentes de enlace entre
las ADESCOS y el MARN. Igualmente, las ADESCOS por lo general carecen de una infraestructura
adecuada para realizar sesiones de trabajo o espacios de oficina y casetas para personal de campo.
Sin embargo, las ADESCOS generalmente se apropian de la gestión del área como una alternativa al
desarrollo social y económico de su comunidad. De esta manera, los proyectos no necesariamente
responden a una visión compartida con el MARN en relación a los objetivos de conservación del
área. Esto se considera como un efecto que se origina de la poca o nula presencia del MARN en
algunas zonas (MARN 2003a).
44
Estado del Comanejo
Entre los principales logros en la participación de la sociedad en la gestión durante los últimos años,
se encuentran:
Concluyendo, existen una base técnica robusta y los lineamientos de actividades principales bien
establecidos dentro del Ministerio. También existe una amplia experiencia con diversos tipos de
organismos que laboran en el territorio. Estas características indican un panorama favorable para
mejorar y aumentar la participación responsable y adecuadamente orientada de la sociedad en la
gestión de las Áreas Naturales Protegidas.
45
El Camino Recorrido:
Lecciones aprendidas y
IV
compartidas en el
Proceso de Comanejo
CASO EL SALVADOR
A
continuación se presentan una serie de lecciones aprendidas2 de lo que han sido casi 14 años
de procesos de comanejo en el país. Las lecciones han sido construidas tomando en cuenta
diferentes ámbitos del trabajo que realizan las personas involucradas en los procesos de
participación en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas, conocido con el término genérico de
comanejo3.
2
En la herramienta metodológica de la sistematización una lección aprendida es una síntesis de lo aprendido
durante un periodo de tiempo, que por su grado de relevancia se debe incidir, tanto para fortalecerlo como
para cambiarlo o transformarlo.
3
La información aquí presentada se extrae principalmente de las memorias y resúmenes de lo que fue el
proceso de sistematización de experiencias de comanejo, realizado por UICN y el MARN en 2004. La
información fue complementada con la revisión de algunos de los documentos entregados por las 47
experiencias, documentos específicos de cada caso.
Para efectos de una mejor comprensión de las lecciones aprendidas, las mismas se han clasificado
de acuerdo al recurso didáctico de la lectura por pisos o acciones agrupadas en temas específicos:
El piso 1: Considera las acciones propias de los comanejantes (el Estado, ONG, comunidades
organizadas en asociaciones de desarrollo comunitario, gobiernos locales, entre las más relevantes),
realizadas en el espacio físico específico del área protegida. Este piso considera las acciones
relacionadas con la administración, protección, manejo de recursos del área y el continuo
interactuar con los socios y actores locales; es decir, el trabajo con comunidades.
El piso 2: Está referido al grado de incidencia o no que tiene el comanejante en la gestión interna,
su forma de organización, sus mecanismos de toma de decisiones, fortalezas en su gestión
financiera y mecanismos de control interno.
El piso 3: Se refiere al grado de incidencia que tiene el comanejante con el Estado y sus
representantes o designados a las áreas protegidas, así como la relación a nivel regional con otros
comanejantes o donanates para tal fin. Es un ámbito que va más allá de la gestión de la organización
comanejante y del área protegida misma, y es donde se espera que se reflejen las lecciones de los
dos ámbitos mencionados, piso 1 y 2. En este caso, las lecciones están relacionadas al tema de
incidencia, decisiones y alcances del tema comanejo (gestión compartida) a nivel regional y
nacional, a la coordinación y a la vinculación con actores e instituciones nacionales y regionales.
Como es de esperar, estos niveles de acción son parte de un solo engranaje y en su conjunto dan
viabilidad y sostenibilidad a los procesos de gestión compartida como tales. El fortalecimiento de
un piso o nivel conlleva el fortalecimiento de los otros y viceversa.
Figura 10
Participación de la sociedad en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas
de acuerdo a etapas progresivas de ejecución y participación
48
Abreviaturas: PM = Plan de Manejo.
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo
• Es necesario socializar los procesos y los criterios que establece el MARN para el comanejo de las
áreas naturales protegidas. Las reglas claras y comunicadas a tiempo son claves para reducir los
conflictos y mejorar la gestión de las áreas protegidas.
• Se da una falta de claridad en la definición de roles para el proceso de comanejo. Una buena
definición de roles puede conducir a una mayor eficiencia y efectividad.
• La falta de planificación de las áreas naturales también dificulta llegar a los niveles de ejecución de
actividades que el ministerio exige para optar a un nivel inmediato superior. Al no existir un plan de
manejo, resulta imposible siquiera ejecutar subprogramas que faculten a un organismo a gestionar
un convenio de cooperación técnica, así como a ejecutar un convenio de delegación o comanejo.
• Se debe promover que las Áreas de Conservación sean prioridad en la política nacional.También se
hace necesario lograr el reconocimiento de las instituciones comanejantes como parte de los
incentivos para el quehacer de las mismas.
• Es importante que el MARN y otras instituciones del Estado cuenten e implementen estrategias que
conduzcan a la autosostenibilidad de las áreas naturales protegidas y el trabajo de las organizaciones
comanejantes. La autosostenibilidad debe ser una meta conjunta.
• Hay acceso limitado a los fondos ambientales nacionales y una deficiente orientación y coordinación
en el planteamiento de los mismos. Es necesario que FIAES y el MARN tengan una visión compartida
con respecto al comanejo para mejorar el apoyo a las áreas protegidas y a las organizaciones
participantes.
• No existe una política que incentive la participación e involucramiento de otras entidades en el
comanejo de las áreas naturales protegidas. Se deben diseñar incentivos o estrategias que permitan
seguir estimulando a las organizaciones que apoyan el trabajo en las áreas naturales protegidas, tales
como la Policía Nacional Civil, las municipalidades, universidades, entre las más relevantes.
• Es importante consolidar la Red de Gestores/as de Áreas Naturales Protegidas (REDANP-Comanejadoras)
como la base organizativa incidente y de reconocimiento a nivel local, nacional y regional e integrarlos
52 en los procesos de consulta para la toma de decisiones en torno a las áreas protegidas.
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo
• Es indispensable establecer a nivel nacional las capacidades, marcos legales e institucionales para
hacer un uso adecuado de los recursos exitentes en el área, con el fin de establecer mecanismos del
cobro y pago de servicios ambientales, como fuente de obtención de recursos, con el objetivo de que
lo obtenido se reinvierta en las áreas naturales protegidas y pueda ser administrado por lo
comanejantes.
• Se debe involucrar a la empresa privada bajo el enfoque de responsabilidad social corporativa.
• Es importante el establecimiento de comités interinstitucionales de comanejo a nivel nacional para
fortalecer la coordinación entre actores, lo cual debería ser una responsabilidad asumida y
compartida entre el MARN y la REDANP.
53
54
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo
Bibliografía
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SEMA 1994 Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas. Secretaría Ejecutiva del Medio Ambiente.
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55
Una publicación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (MARN), a través de la Gerencia de Áreas Naturales
Protegidas y Corredor Biológico, y del Proyecto Gestión
Participativa de Áreas Protegidas (GPAP) de la UICN-Unión
Mundial para la Naturaleza, con el apoyo económico de la
Unión Europea.
Unión Europea
ISBN 9968-938-00-9
UNIÓN EUROPEA