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Gestión de Áreas Protegidas en El Salvador

Este documento resume el estado del sistema de áreas naturales protegidas y la gestión compartida en El Salvador. Describe la historia y conformación del sistema de áreas protegidas del país, que actualmente incluye 36 áreas bajo gestión compartida. También explica el marco institucional y legal que rige la gestión compartida, e identifica las organizaciones involucradas, los fondos de financiamiento y las lecciones aprendidas de experiencias pasadas. El documento provee información valiosa sobre cómo El Salvador ha implementado modalidades de participación ciudadana en la conservación de
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Gestión de Áreas Protegidas en El Salvador

Este documento resume el estado del sistema de áreas naturales protegidas y la gestión compartida en El Salvador. Describe la historia y conformación del sistema de áreas protegidas del país, que actualmente incluye 36 áreas bajo gestión compartida. También explica el marco institucional y legal que rige la gestión compartida, e identifica las organizaciones involucradas, los fondos de financiamiento y las lecciones aprendidas de experiencias pasadas. El documento provee información valiosa sobre cómo El Salvador ha implementado modalidades de participación ciudadana en la conservación de
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Resumen

UNIÓN EUROPEA

MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS


NATURALES - MARN

UICN-UNION MUNDIAL PARA LA NATURALEZA


Resumen

Una publicación producida por:

Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, MARN


Gerencia de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico

UICN- Unión Mundial para la Naturaleza


Área de Bosques y Áreas Protegidas

San Salvador 2005


Contenido

I I- Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas


1.1 Reseña histórica
7
7
1.2 Conformación y estado actual del SANP 10
1.3 Personal del SANP 16
1.4 Financiamiento 20
1.5 Amenazas y logros 21

Marco Institucional y Legal para el Comanejo 25


II 2.1 Marco Institucional 25
2.2 Marco Legal 26

Estado del Comanejo 29


III 3.1 Reseña histórica 29
3.2 Visión y misión del Comanejo 31
3.3 Organizaciones involucradas en el Comanejo 34
3.4 Áreas Naturales Protegidas Comanejadas 36
3.5 Financiamiento 40
3.6 Personal y capacidades 42
3.7 Amenazas y logros 45

IV El Camino Recorrido:
Lecciones aprendidas de los procesos de comanejo
47

Caso El Salvador 47

Bibliografía 55

2
Contenido

Índice de figuras
Figura 1: Mapa del SANP y Áreas de Conservación
Figura 2: Porcentaje del total de ANP en cada tipo de gestión
Figura 3: Extensión de áreas naturales del SANP según el tipo de gestión
Figura 4. Mapa de Áreas Naturales Protegidas que conforman el SANP
Figura 5: Cuatro niveles de participación de la sociedad en la gestión de las Áreas
Naturales Protegidas
Figura 6: Tendencias sobre la participación de la sociedad en la gestión de las Áreas
Naturales Protegidas
Figura 7: Mapa de Comanejo en las Áreas Naturales Protegidas del SANP
Figura 8: Porcentaje del área en cada categoría de manejo para las ANP con alguna de las
modalidades de gestión compartida
Figura 9: Porcentaje de ANP en las que cada ente financiero participa
Figura 10: Participación de la sociedad en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas de
acuerdo a etapas progresivas de ejecución y participación.

Índice de tablas

Tabla 1: Áreas Naturales Protegidas en las Áreas de Conservación


Tabla 2: Áreas Naturales Protegidas provenientes de la reforma agraria transferidas y en
proceso de transferencia al MARN.
Tabla 3: Áreas Naturales Protegidas que cuentan con planes de manejo.
Tabla 4: Número de ANP bajo la responsabilidad de cada técnico de la Gerencia de Áreas
Naturales Protegidas.
Tabla 5: Número de guardarecursos en las Áreas Naturales Protegidas del SANP.
Tabla 6: Rubros financiados por organismos de cooperación internacional.
Tabla 7: Debilidades identificadas en el Diagnóstico y Ejes Transversales desarrollados para
abordarlas.
Tabla 8: Debilidades identificadas en el Diagnóstico y Ejes Estratégicos desarrollados para
abordarlas.
Tabla 9: Cantidad y tipos de modalidades de participación en la gestión de ANP vigentes.
Tabla 10: Instituciones, ONG y ADESCOS que participan en la gestión de Áreas Naturales
Protegidas.
Tabla 11: ANP con alguna categoría de participación de la sociedad en la gestión.
Tabla 12: Datos generales de superficie y sus porcentajes.

3
Abreviaturas y siglas

AC Área de Conservación
ANP Área Natural Protegida
ADESCO Asociación de Desarrollo Comunal
CDB Convenio sobre Diversidad Biológica
CBM Corredor Biológico Mesoamericano
CBN Corredor Biológico Nacional
FIAES Fondo Iniciativa para Las Américas
FONAES Fondo Ambiental de El Salvador
GANP Gerencia de Áreas Naturales Protegidas
IGN Instituto Geográfico Nacional
ISTA Instituto Salvadoreño de Trasformación Agraria
MAG Ministerio de Agricultura y Ganadería
MARN Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
ONG Organización no Gubernamental
PNODT Plan Nacional de Ordenamiento y Desarrollo Territorial
RAMSAR Convenio de RAMSAR sobre Humedales
SANP Sistema de Áreas Naturales Protegidas

4
Presentación
Gestión compartida para las Áreas
Naturales Protegidas en El Salvador
D
esde 1992, El Salvador, ha implementado diferentes modalidades de participación de organizaciones de
diferentes sectores de la sociedad civil en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas, como una
estrategia de descentralización gubernamental.Estas alianzas representan un componente fundamental
para el desarrollo y conservación del Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP). Actualmente 36 áreas
protegidas del país están siendo administradas a través de la modalidad de gestión compartida.

No cabe duda que la gestión compartida contribuye a un nuevo paradigma regional sobre la gestión de las áreas
protegidas en Centroamérica. Por un lado constituye la expresión más clara de participación de la sociedad civil
en esta tarea, por otro, replantea el rol del Estado, como un ente facilitador, monitor, normador y orientador de
la conservación in situ, sin abandonar su responsabilidad de balancear la distribución de los costos y beneficios
de la conservación. Además, incorpora otros elementos estratégicos como son la reducción de la pobreza y la
mitigación de la vulnerabilidad ambiental, social y económica de las poblaciones del entorno de las áreas
protegidas.

Pero, ante un nuevo paradigma, tanto la sociedad civil como el Estado, requieren de reglas claras para participar
adecuadamente en el marco de la gestión compartida de las áreas protegidas. De ahí la importancia de los
estudios y recomendaciones realizados para toda Centroamérica, que se recogen en esta serie de publicaciones
y que muestran el compromiso de la UICN-Mesoamérica y las instituciones nacionales gubernamentales
responsables de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de apoyar esta modalidad de gestión.

El presente documento resume las principales características y experiencias de participación de la sociedad civil
en la gestión de las ANP, así como su marco institucional y legal en El Salvador. Está basado, principalmente, en
estudios realizados por el MARN entre el 2000 y el 2004,y revisados posteriormente a la aprobación de la Ley de
Áreas Naturales Protegidas en febrero del 2005. El marco estratégico fue uno de los resultados del Proyecto
Actividades Habilitadoras de la Biodiversidad (2001–2003), el Proyecto para la Consolidación del Corredor
Biológico Mesoamericano, facilitó el proceso para la formulación de la Estrategia para la Gestión de Áreas
Naturales Protegidas y Corredor Biológico Nacional, esfuerzos que, indiscutiblemente se han fortalecido y
concretizados con la ejecución del Proyecto Regional “Gestión Participativa de Áreas Protegidas” de la UICN-
Unión Mundial para la Naturaleza el cual es financiado por la Unión Europea.

En esta publicación se presentan los datos e información más relevantes respecto a la gestión compartida de
áreas protegidas en El Salvador y se dimensiona el impacto que está teniendo este modo de gestión en el país.
Para ello, el documento se divide en dos partes: en los tres primeros capítulos se aborda el marco institucional y
legal en el que se formula y sustenta la gestión compartida y se explica el estado actual de las experiencias;
mientras que en el capítulo cuatro se plantean las lecciones aprendidas de siete experiencias en la temática.
Estas lecciones se basan en la sistematización realizada con el apoyo del Proyecto Regional “Gestión Participativa
de Áreas Protegidas” de la UICN-Mesoamérica entre los años 2003 y 2004 y en la cual participaron
organizaciones, grupos e instituciones comanejantes del país.

Paralelamente, este documento es el resultado de un proceso de investigación regional sobre el tema,


impulsado por el Proyecto Gestión Participativa de Áreas Protegidas de la UICN y la Unión Europea.Se constituye
al mismo tiempo como parte de una serie centroamericana de publicaciones sobre el Estado de la Gestión
Compartida de Áreas Protegidas, que también incluirá los fascículos correspondientes a Guatemala, Belice,
Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

En general,los aportes de todos los países reflejados en estas publicaciones muestran una tendencia inequívoca
hacia un crecimiento acelerado de la gestión compartida de áreas protegidas en Centroamérica, bajo una
diversidad de actores, experiencias, mecanismos y políticas que enfatizan la participación de la sociedad civil
como un elemento fundamental, en la protección y el manejo sostenible de nuestros recursos naturales. 5
Hugo Barrera Dr. Grethel Aguilar
Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales Directora UICN Mesoamérica
El Salvador C. A San José, Costa Rica
Descripción del Sistema I
de Áreas Naturales
Protegidas

1.1 Reseña Histórica

Período 1974-1979
El proceso de identificación y evaluación de áreas naturales protegidas y áreas de conservación se inicia
en 1974 con la creación del Servicio Forestal y de Fauna y su Unidad de Parques Nacionales y Vida
Silvestre, dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG (MARN 2003a). En 1976, se
reconocieron 47 áreas,siendo éstas de diversos regímenes de tenencia (Benítez 1986,Reyna et al.1996).

Las primeras áreas naturales manejadas fueron Montecristo, El Imposible, Laguna El Jocotal, Barra de
Santiago y Los Andes. La hacienda de Montecristo y las haciendas de El Imposible y San Benito
fueron adquiridas por el Estado para su conservación. Estas dos áreas son las únicas del Estado que
tienen un decreto legal estableciéndolas en la categoría de Parque Nacional. Personal de
guardarecursos fue contratado durante el último quinquenio de la década de los 70 con el fin de
custodiar dichas áreas y brindar apoyo al cuerpo técnico del Estado y al personal voluntario. El
manejo de las ANP en este período se caracteriza principalmente por:
7
• Esfuerzos de manejo desde los límites del área hacia su centro.
• No se utiliza la zonificación como herramienta para el manejo de las áreas.
• Incipiente participación de las comunidades locales en la conservación del área.
• Nula participación de organismos no gubernamentales en la conservación del área.
• Manejo sin planificación estratégica del área.
• Personal dotado de equipo de campo para realizar sus labores (e.j. radios, lanchas, vehículos,
uniformes).

Período 1980-1989
En 1980, con el proceso de transformación agraria impulsado por el gobierno, las haciendas
mayores de 500 hectáreas fueron expropiadas por el Estado, posibilitando la inclusión de los
reductos boscosos de las haciendas a un sistema de áreas naturales (Reyna et al. 1996). La "Primera
Etapa" de la Reforma Agraria afectó haciendas que, en su conjunto, poseían cerca de 92 áreas
boscosas. Estas áreas se identificaron para integrar el Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas
(SISAP), ahora conocido como Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP).

En 1981, la Unidad de Parques Nacionales del Servicio Forestal y de Fauna fue elevada a Servicio de
Parques Nacionales y Vida Silvestre (PANAVIS), como una división del Centro de Recursos Naturales,
siempre bajo el MAG. Durante la II Reunión Centroamericana sobre Manejo de Recursos Naturales y
Culturales (1987), el PANAVIS en conjunto con la Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de
Educación (MINED) propusieron un total de 52 áreas, la mayoría identificadas dentro del sector
reformado, como base para conformar el Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SEMA 1994).

Lo anterior contribuyó a la obtención de fondos internacionales y a la conformación de un equipo


interinstitucional y multidisciplinario, que tenía el objetivo de realizar el proceso de planificación
para elaborar un marco conceptual y metodológico basado en la evaluación técnica de las ANP
identificadas. En 1987, la UICN-Unión Mundial para la Naturaleza financió un proyecto para preparar
la formulación de la propuesta del Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas (SISAP). Durante la
ejecución del proyecto, nuevas áreas fueron identificadas para integrar el Sistema. El manejo de las
ANP en este período se caracteriza principalmente por:
• Primeros esfuerzos de manejo de los límites de las ANP hacia zonas aledañas.
• No se utiliza la zonificación como herramienta para el manejo de las áreas.
• Incipiente participación de organismos no gubernamentales y comunidades locales en la
conservación del área.
• Manejo sin planificación estratégica del área.
• Personal técnico y de campo con un limitado apoyo logístico y de equipo para realizar sus
labores durante el conflicto armado.

Período 1990-1999
Durante los primeros años de la década de los 90, se continúa el proceso de planificación estratégica
del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, apoyado por la UICN, el cual culminó con la propuesta del
Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas-SISAP (SEMA 1994). Con lo anterior, se incrementó el
número de áreas protegidas a 125. Aunque el SISAP nunca fue oficializado, ha sido utilizado como
instrumento orientador para el establecimiento y desarrollo de las áreas protegidas del país.

Con la creación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en 1997, se formula y
aprueba la Ley de Medio Ambiente, que entra en vigencia en 1998. Dicha Ley considera, en el Título
IX, Artículo 78, la creación del Sistema de Áreas Naturales Protegidas (SANP) e incluye aquellas
8 establecidas legalmente con anterioridad: Parque Nacional Montecristo, Parque Nacional El
Imposible y La Laguna El Jocotal, y las que posteriormente se creasen.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

Período 2000 –2005


Las funciones y personal del Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre (PANAVIS), dependencia
del MAG, se integraron al recién creado Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, bajo un
esquema diferente de Dirección de Patrimonio Natural. El proceso de consolidar el Sistema de Áreas
Naturales Protegidas (SANP) es identificado como actividad prioritaria dentro de las políticas
emanadas del Programa de Gobierno 1999-2004, congruente con lo establecido en la Estrategia de
Nacional de Diversidad Biológica (MARN/PNUD 2000). En este período, se da un buen impulso al
proceso de transferencia de las tierras identificadas como potenciales para integrar el Sistema de
Áreas Naturales Protegidas; proceso que fue apoyado técnica y financieramente por el Proyecto
Regional del Corredor Biológico Mesoamericano (CBM).

Durante este período, se consolida la participación de la sociedad en la gestión de las áreas del
SANP, formulando una estrategia y los procedimientos para definir los términos y niveles de esa
participación, los cuales a partir de ese momento se implementan dentro del MARN, mediante el
Proyecto Actividades Habilitadoras de la Biodiversidad GEF/PNUD (MARN 2003b, MARN 2003c).

La Ley de Áreas Naturales Protegidas es aprobada por acuerdo Legislativo Nº579 y publicada en el
Diario Oficial Nº 32, Tomo Nº 366 del 15 de febrero de 2005. Entre las atribuciones y
responsabilidades más importantes otorgadas al MARN como rector del Sistema, relacionadas con
la participación de la sociedad, figuran:

• Realizar la gestión de las Áreas Naturales Protegidas que conforman el SANP.


• Promover y desarrollar actividades de protección, restauración y manejo sostenible de los
recursos naturales contenidos en las áreas, incluyendo la biodiversidad y la riqueza genética.
• Emitir acuerdos ejecutivos para la delegación de la gestión de las ANP, previo el cumplimiento
de los requisitos establecidos en la presente Ley y su Reglamento.
• Formular y gestionar la aprobación de decretos ejecutivos para el establecimiento de las Áreas
Naturales Protegidas.
• Suscribir convenios con personas naturales o jurídicas, públicas o privadas, nacionales o
extranjeras, para la investigación científica, obtención de recursos, actividades de protección,
ampliación, conservación, restauración y manejo sostenible de las Áreas.
• Elaborar políticas y sus instrumentos sobre las ANP.
• Ejercer control sobre los entes relacionados con la delegación de la gestión, en la planificación,
ejecución y seguimiento de proyectos de investigación, conservación, uso sostenible, desarrollo,
educación ambiental, capacitación, divulgación y todos aquellos relacionados con las ANP.
• Generar, recopilar, actualizar y publicar información sobre el Sistema de Áreas Naturales
Protegidas e incorporarla en el Informe que establece la Ley de Medio Ambiente, enmarcado en
el Sistema de Información Ambiental.
• Emitir normas para la elaboración de los Planes de Manejo y Planes Operativos de las Áreas
Naturales Protegidas.
• Autorizar, modificar, supervisar y dar seguimiento a los Planes de Manejo y Planes Operativos de
las Áreas Naturales Protegidas.
• Promover la elaboración, mantenimiento, actualización de los inventarios y valoración de los
recursos naturales contenidos en las Áreas Naturales Protegidas.
• Promover la conexión ecológica y conectividad entre Áreas Naturales Protegidas para la
consolidación del Corredor Biológico Nacional.

Asimismo, a finales de 2004 se formula y consensua al interior del MARN la Estrategia Nacional de
Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico, que aún se encuentra en una fase de actualización 9
y consulta con los diferentes sectores de la sociedad (MARN - CBM 2004b). La visión y misión de
dicha estrategia resaltan la participación de todos los sectores en el manejo del SANP, y la necesidad
de contar con aliados en el territorio nacional para el logro en su implementación. La misión y visión
de la Estrategia son:

MISIÓN
El Salvador conserva y usa sosteniblemente los ecosistemas más representativos del país a través
de la implementación de su Corredor Biológico Nacional (CBN) y Sistema de Áreas Naturales
Protegidas (SANP), contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.

VISIÓN
Gestionar el manejo integral y sostenible del SANP, a través de su CBN, con la participación de todos
los sectores de la sociedad a fin de asegurar el mantenimiento de los procesos ecológicos y los
beneficios que de ellas se derivan.

1.2. Conformación y estado actual del SANP


De acuerdo con la Ley de Áreas Naturales Protegidas, el Sistema de Áreas Naturales Protegidas
(SANP) está constituido por áreas de propiedad del Estado, de propiedad municipal y de entidades
autónomas. Se incluyen también en el SANP las propiedades privadas de interés para la
conservación, las cuales sus propietarios decidan incorporar voluntariamente. Los bosques salados
y las tierras que originalmente estuvieron cubiertas con este tipo de bosque son bienes nacionales
y como tal forman parte del Patrimonio Natural del Estado, y se incluyen como Áreas Naturales
Protegidas en el SANP. De igual manera los humedales, cráteres, lavas, acantilados y farallones, que
son también bienes nacionales y forman parte del Patrimonio Natural de la Nación, se incorporan al
Sistema, lo mismo que aquellos que no estén registrados como propiedad privada (ver MARN 2004).

Durante el proceso de identificación de áreas naturales con potencial para integrar el Sistema de
Áreas Naturales Protegidas (SANP), han resultado un total de 118 que fueron agrupadas en 15 Áreas
de Conservación (Figura 1). De todas estas áreas, dos cuentan con el Decreto Ejecutivo que las
legaliza (Parque Nacional Montecristo y Parque Nacional El Imposible) y una con Decreto Legislativo
(Laguna El Jocotal). Las restantes se encuentran en proceso de legalización y transferencia (MARN
2003d).

Figura 1
Mapa del SANP y Áreas
de Conservación

10
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

Tal como se mencionó, a partir de 1992 PANAVIS (MAG) inicia un proceso de participación de ONG
y ADESCOS en la gestión de ANP. En la actualidad, el MARN continúa con el proceso de participación
de diferentes sectores de la sociedad en la gestión de ANP y ha creado instrumentos como la
Política de Áreas Naturales Protegidas, la Estrategia y los Procedimientos para la Participación de la
Sociedad en la Gestión de las Áreas Naturales Protegidas, entre otros (ver MARN 2003b). Es así como
algunas áreas naturales son comanejadas por organizaciones no gubernamentales (ONG) y/o
Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCO), quienes se han incorporado a su manejo a través de
la ejecución de proyectos que implican la formulación de Planes Operativos y Planes de Manejo (ver
Estrategia y Procedimientos para la Delegación de la Gestión de las Áreas Naturales Protegidas, en
MARN 2003b y MARN 2003c).

Si se tiene en cuenta el número de ANP


Figura 2
identificadas y manejadas como áreas
Porcentaje del total de ANP en cada
protegidas, incluyendo los manglares,
tipo de gestión
observamos que el MARN ha delegado la
gestión a ONGs del 32% de las áreas. Otro 7%
son manejadas en alianza con ADESCOS y un
13% son áreas ubicadas en terrenos
privados, algunas de las cuales son
manejadas por sus propietarios (dos de ellas,
Cinquera en Alto Lempa y Río Sapo, son
manejadas en conjunto con el MARN). El 48%
restante es responsabilidad del MARN y en
su mayoría no se ha iniciado aún el proceso
de transferencia (Figura 2).

Considerando la totalidad de la superficie


de las ANP, incluyendo los manglares, el Figura 3
Estado es propietario del 82%, y el 19% son Extensión de Áreas Naturales del SANP según
propiedad privada. El MARN, en alianza con el tipo de gestión
ONGs, maneja el 22% de la superficie del
Sistema (16,358 ha.), en alianza con ADESCOS
el 4% (3,664 ha.) y en ausencia de otro tipo de
herramienta es responsable de la gestión del
59% de la superficie del SANP (53,503 ha),
como se observa en la Figura 3. El alto
porcentaje que maneja el Estado se debe a
que 41% (38,878 ha.) de la superficie del
Sistema corresponde a manglares, los cuales
han sido considerados recientemente para ser
incorporados al Sistema.

Cabe mencionar la distribución del SANP en


las Áreas de Conservación (AC). El AC que
presenta la mayor superficie del SANP es Bahía de Jiquilisco, la cual integra más del 22% del SANP,
debido a que conserva la mayor superficie de manglares del país.Tecapa–San Miguel abarca el 13%
del SANP, donde el alto valor corresponde a las lavas del volcán de San Miguel que son áreas
protegidas en tierras privadas que ocupan 10,500 hectáreas. Jaltepeque y Golfo de Fonseca
representan cerca del 12% cada uno, ya que contienen grandes extensiones de manglares. El
Imposible Barra de Santiago conserva casi el 10% del SANP, mientras que las restantes AC abarcan 11
entre el 4 y el 0.4% de la superficie de ANP del país (Tabla 1). Cinco de las áreas de conservación
abarcan más del 60% de la superficie del SANP. Éstas son: Bahía de Jiquilisco, El Imposible–Barra de
Santiago, Golfo de Fonseca, Jaltepeque y Tecapa–San Miguel. Se observa también que, con
excepción del AC Alotepeque–La Montañona, que cuenta con un área natural (El Pital, de tenencia
privada), existen al menos dos tipos de gestión por área de conservación, de modo que no toda la
responsabilidad de la gestión se encuentra concentrada en una sola organización o sector.

Tabla 1
Áreas Naturales Protegidas en las Áreas de Conservación
Superficie en cada tipo de gestión, superficie del total del SANP, y proporción protegida
respecto del total de superficie de las Áreas de Conservación
Total Porcentaje
Área de ADESCO Estado ONG Privada protegido Porcentaje Superficie protegido
Conservación (ha) (ha) (ha) (ha) (ha) del AC (ha) en el AC

Alotepeque - 1,428 1,428 1,58 47,746 2,99


La Montañona
Alto Lempa 1 2,008 2,009 2,23 94,122 2,13
Apaneca - Lamatepec 286 1,801 2,189 1,633 5,910 6,55 46,725 12,65
Bahía de Jiquilisco 1,022 18,119 854 43 20,039 22,20 74,713 26,82
Costa del Bálsamo 2,424 611 571 3,607 4,00 47,567 7,58
El Imposible -
Barra de Santiago 301 2,994 3,908 1,739 8,942 9,91 73,536 12,16
El Playón 1,132 2,853 203 4,187 4,64 74,341 5,63
Golfo de Fonseca 133 8,954 761 241 10,089 11,18 79,359 12,71
Jaltepeque 10,727 501 11,228 12,44 45,192 24,85
Los Cóbanos 1,849 592 2,442 2,71 56,783 4,30
Nahuaterique 120 262 382 0,42 134,634 0,28
San Vicente Norte 664 989 287 1,940 2,15 53,039 3,66
Tecapa - San Miguel 40 1,718 749 9,823 12,330 13,66 120,223 10,26
Trifinio 1,881 2,169 4,051 4,49 44,702 9,06
Volcán Chingo 655 722 1,377 1,53 42,667 3,23
Total general 3,664 53,503 16,358 16,730 90,256 100 1,035,348 8,72
Nota: estos datos incluyen los manglares existentes al 2002 ya que se consideran como áreas naturales con
pontecial de integrar el SANP.

Como se indicó en la reseña histórica (Acápite 2.1.), las áreas naturales que conforman el Sistema
tienen diferentes orígenes. Actualmente, el Sistema de Áreas Naturales de El Salvador es el resultado
de una Reforma Agraria, por lo que la mayor parte de ellas quedaron incorporadas al Instituto
Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA). El proceso de identificación y evaluación técnica se
inicia a finales de la década de los 70. De un total de 91 áreas del sector reformado, 66 han sido
transferidas al Estado. Las restantes 25 siguen aún como propiedades del ISTA (véase la Tabla 2).

12
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

Figura 4
Mapa de Áreas Naturales Protegidas que conforman el SANP
(datos actualizados a Diciembre 2004)

13
Tabla 2
Áreas Naturales Protegidas provenientes de la reforma agraria
(transferidas y en proceso de transferencia al MARN)
Áreas Naturales Nº de ANP Superficie (ha) Porcentaje
del SANP
En proceso de transferencia al Estado 25 6,303.016 15.8
Transferidas al Estado para ser asignadas al MARN 66 14,711.251 36.8
Estatales(MAG) 6 7,172.087 17.9
Estatales (ISTU) 2 769.741 1.9
Municipales 6 927.109 2.3
Privadas 13 10,092.738 25.2
Totales 118 39,975.943 100.0
Nota: estos datos no incluyen los manglares como ANP.

El proceso de trasferencia involucra en su mayor parte a instancias del ISTA, CNR y MARN. Luego de
realizadas las inspecciones técnicas en el campo y de levantadas las actas de calificación, se inicia
un proceso de aprobación por parte del ISTA que finaliza con la firma de un Acta de Transferencia
del Área. Dichas áreas deben ser inscritas en el CNR, y posteriormente presentar un anteproyecto de
Decreto de Área Natural Protegida de parte del MARN, conocido como Declaratoria. A esta falta de
efectividad en el traspaso de tierras, se suma el proceso de degradación y fragmentación que han
sufrido y están sufriendo muchas de estas áreas. Mientras que en la década de los 70, cuando fueron
identificadas, estas áreas presentaban características ecológicas que ameritaban su consideración
como ANP, en la actualidad, y debido al inefectivo proceso de transferencia que lleva más de treinta
años, se ha cambiado su uso del suelo, haciéndolas menos o nada atractivas para su conservación.

La Ley de Áreas Naturales Protegidas reconoce 8 categorías de manejo1 para el SANP de El Salvador,
donde las primeras 6 corresponden a las categorías de manejo planteadas como guía a nivel
internacional en los documentos técnicos de base para la VII Reunión de las Partes del Convenio
sobre Diversidad Biológica, celebrado en febrero de 2004 en Kuala Lumpur, Malasia (ver UNEP –
WCMC 2004). Estas categorías son:

• Reserva Natural (Categoría I – Reserva Natural Estricta): Son áreas terrestres y/o marinas que
poseen algún ecosistema, característica biológica o geológica y/o especies destacadas en
función de criterios de singularidad, representatividad y/o rareza, destinadas principalmente a
actividades de conservación, investigación, educación y monitoreo del área.
• Parque Nacional (Categoría II): Área protegida manejada principalmente para la conservación de
ecosistemas y con fines de recreación. Debe contener ejemplos representativos de importantes
regiones, características o escenarios naturales, en las cuales las especies de animales y plantas,
los hábitats y los sitios geomorfológicos, revistan especial importancia ecológica, científica,
educativa, cultural, recreativa y turística. Debe cubrir una extensión tal que incluya uno o más
ecosistemas que no hayan sido alterados significativamente.
• Monumento Natural (Categoría III): Área protegida manejada principalmente para la
conservación de características naturales específicas. Debe contener uno o más rasgos de
importancia notable, como cataratas espectaculares, cavernas, cuevas, cráteres, fósiles, farallones,
dunas y formaciones marinas, junto con especímenes únicos o representativos de la diversidad

1
Según la Ley de Áreas Naturales Protegidas, una categoría de manejo se define como: grado que se asigna a las
14 Áreas Naturales Protegidas para clasificarlas según el tipo de gestión que han de recibir, el que se debe realizar de
acuerdo al cumplimiento de los objetivos de manejo.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

biológica y sitios arqueológicos o naturales. Debe ser suficientemente amplia para proteger la
integridad de sus características naturales y las zonas inmediatamente circundantes.
• Área de Manejo de Hábitat/Especies (Categoría IV): Área protegida manejada principalmente
para la conservación, con intervención a nivel de gestión. Debe desempeñar una función
importante en la protección de la naturaleza y la supervivencia de especies comprendiendo
zonas de reproducción, humedales, arrecifes de coral, estuarios, praderas y pastizales, bosques o
zonas de reproducción, incluidos los herbarios marinos. El tamaño del área dependerá de las
necesidades de hábitat de las especies que se han de proteger, y puede variar de relativamente
pequeño a muy extenso.
• Paisaje Terrestre y/o Marino Protegido (Categoría V): Área protegida manejada principalmente
para la conservación de paisajes terrestres o marinos y con fines recreativos. Debe poseer un
paisaje terrestre y/o marino con costas e islas, según el caso, de gran calidad escénica, con
diversos hábitats y especies de flora y fauna asociadas. Debe brindar oportunidades para
recreación y turismo.
• Área Protegida con Recursos Manejados (Categoría VI): Área protegida manejada principalmente
para la utilización sostenible de los recursos naturales. Parte de su superficie debe estar en
condiciones naturales, aunque el área también puede contener zonas limitadas de ecosistemas
modificados. Debe tener capacidad para poder tolerar la utilización sostenible de sus recursos.
• Área de Protección y Restauración: Es una categoría transitoria. Área protegida manejada
principalmente hacia la protección, recuperación y restauración de los ecosistemas. Debe
mostrar signos de estar o haber sido sometida a fuertes presiones, reales y/o potenciales, de
sobreexplotación de los recursos que contienen. Por lo general, presentan baja prioridad de
recreación y turismo. Debe brindar oportunidades a las comunidades aledañas a través del
manejo bien planificado del desarrollo del área y de la orientación de su uso futuro.
• Parque Ecológico: Son áreas de titularidad pública, municipal, privada o de entidades autónomas,
que por sus características carecen de aptitudes para pertenecer a algunas de las categorías de
manejo contempladas anteriormente, pero mantienen valores ambientales significativos.

En cuanto al número de áreas naturales que corresponden a cada tipo de categorías existen dos
Parques Nacionales (el Parque Nacional Montecristo y El Imposible), creados por Decreto Ejecutivo
(MARN 2003b).

Existen once ANP que ya cuentan con Planes de Manejo aprobados, para las cuales se han propuesto
las categorías de manejo (ver Tabla 3). Cinco de estas áreas corresponden a la categoría de Áreas de
Protección y Restauración,que es una categoría transitoria adecuada especialmente para El Salvador.La
Laguna El Jocotal, tiene la categoría Área de Manejo de Hábitat/especies, y es además el único sitio
RAMSAR del país. El Ministerio ha elaborado las fichas técnicas para ser sometidas a aprobación por
parte de la Secretaría RAMSAR para los humedales de Cerrón Grande, Barra de Santiago, San Diego–La
Barra y Bahía de Jiquilisco (Inventario Nacional de Humedales de El Salvador 2004).

Si se analizan los datos de superficie protegida del total del SANP, el 20% cuenta con planes de
manejo; sin embargo, la mayor parte de esta área corresponde a los Manglares de la Bahía de
Jiquilisco. Si se quita este dato, solo el 0.75% de la superficie del SANP presenta alguna propuesta
de Plan de Manejo.

15
Tabla 3
Áreas Naturales Protegidas que cuentan con planes de manejo
y categorías de manejo definidas en el plan y propuestas
conjuntas con otros programas y proyectos
Área Natural Protegida Categoría propuesta
Complejo Barra de Santiago Área Protegida con Recursos Manejados - Sitio RAMSAR
Complejo Conchagua Área de Protección y Restauración
Complejo El Imposible Parque Nacional (con declaratoria)
Complejo Los Farallones Área de Protección y Restauración
Complejo Los Volcanes Parque Nacional
Complejo Nancuchiname Área de Protección y Restauración
Complejo Laguna El Jocotal Área de Manejo de Hábitat/ especies – Sitio RAMSAR
Complejo Bahía de Jiquilisco Área Protegida con Recursos Manejados – Sitio RAMSAR
Montecristo Parque Nacional (con declaratoria)
San Diego-La Barra Área de Protección y Restauración – Sitio RAMSAR
San Juan Buena Vista Área de Protección y Restauración
Nota: obsérvese la denominación de Complejo por estar conformadas por áreas fragmentadas
pertenecientes a un mismo ecosistema original.

1.3. Personal del SANP


Según la Ley de Medio Ambiente, la responsabilidad de la gestión del Sistema de Áreas Naturales
Protegidas recae en el MARN, a través de la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas y Corredor
Biológico, de reciente creación, de acuerdo al artículo 8 de la Ley de Áreas Protegidas. Esta Gerencia
está adscrita a la Dirección General de Patrimonio Natural, que cuenta con otras tres gerencias que
desarrollan actividades interrelacionadas y complementarias: la Gerencia de Recursos Biológicos
(Punto Focal del Convenio de Diversidad Biológica), la Gerencia de Sistemas Ambientales y
Manglares (Punto Focal del Convenio RAMSAR), y la Gerencia de Recursos Físicos.

La Gerencia de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico (GANP) cuenta con un Gerente, seis
técnicos y un asistente técnico quien apoya directamente la ejecución del Proyecto Regional
Corredor Biológico.Todos poseen un grado de licenciatura o ingeniería, y tres de ellos con estudios de
postgrado. Algunos de los técnicos llevan más de 20 años trabajando con Áreas Naturales Protegidas,
y tienen bajo su responsabilidad la coordinación de la gestión de entre 10 a 28 ANP, para lo cual han
sido designados como Enlaces Técnicos, actualmente por Área de Conservación (Tabla 4).

Según una encuesta realizada para la elaboración de la Estrategia de Gestión de Áreas Naturales
Protegidas y Corredor Biológico Nacional, las temáticas de trabajo del personal son:
• Gestión y manejo de Áreas Naturales Protegidas: monitoreo propuestas y revisión de proyectos,
educación ambiental, entre las más relevantes.
• Resolución de conflictos: asentamientos dentro de las áreas protegidas, utilización de las áreas para
otros fines que contrarían sus objetivos, extracción de recursos biológicos.
• Supervisión de obras civiles en áreas naturales: torres de vigilancia, incendios, centros de
interpretación, senderos.
• Reconocimiento de los límites de las ANP: inspectoría de campo, uso de mapas, levantamiento y
corrección de mapas, digitalización con SIA.
16 • Gestiones de coadministración: coordinación con las ONG, ADESCOS, comunidades, actores
municipales de las localidades, monitoreo y evaluación de proyectos de los comanejadores.
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

• Seguimiento y actualización de compromisos regionales e internacionales relacionados con áreas


protegidas y sinergias de proyectos: CCAD, CBD, CBM, ORMA, PROARCA,TNC, USAID, SAM, RAMSAR,
Desertificación, SIAM, PNODT.

Se consultó también sobre las áreas de especialidad de cada uno de los técnicos de la GANP, y entre
ellas destacan:
• Educación e interpretación ambiental y manejo de uso público.
• Análisis de perfiles de proyectos, planes operativos, planes de manejo relacionados con la gestión
de las áreas protegidas. Definición de lineamientos técnicos relacionados con el establecimiento,
manejo y desarrollo de las Áreas Naturales públicas y privadas y sus zonas de amortiguamiento.

Tabla 4
Número de ANP bajo la responsabilidad de cada técnico
de la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas
RESPONSABLE Total de ANP bajo ANP prioritarias monitoreadas
MARN su responsabilidad
Áreas de Conservación: Complejo Barra de Santiago
El Imposible – Barra de Santiago Complejo El Imposible
Alfonso Sermeño Costa del Bálsamo San Juan Buena Vista
Los Cóbanos Complejo Taquillo
Complejo Costa del Bálsamo
Andrés Sánchez Áreas de Conservación Complejo Jiquilisco
Bahía de Jiquilisco Laguna El Jocotal
Golfo de Fonseca Complejo Nancuchiname
Bajo Lempa Complejo Conchagua
Patricia Quintana Áreas de Conservación Complejo Los Volcanes
El Chingo Montecristo
Apaneca - Ilamatepec San Diego – La Barra
Trifinio Complejo San Marcelino
La Magdalena
Leonor Quevedo Áreas de Conservación Complejo El Playón
El Playón Colima
Alto Lempa El Jabalí y Las Granadillas
Santa Bárbara
San Francisco Dos Cerros
Cinquera
Rodrigo Samayoa Áreas de Conservación
Nahuaterique Nahuaterique
Tecapa San Miguel Río Sapo
Alotepeque La Montañona El Pital
San Vicente Norte
Daniel Burgos Equipo de Calificación Técnica de Inspección y calificación de Áreas,
las Áreas al momento sin proyectos prioritarios,
no hay ONG en co-administración
Carlos Figueroa Equipo de Calificación Técnica de Responsable de la medición,
las Áreas reconocimiento de límites y proceso de
transferencia ISTAMARN.
Total 15 AC 23 ANP aproximadamente ya que están
conformadas por áreas fragmentadas 17
• Asesoría y capacitación a organismos gubernamentales y organizaciones no gubernamentales
para la planificación y manejo de las Áreas Naturales Protegidas, educación ambiental y
ecoturismo; atención a usuarios que demanden información, orientación y asesoría para trabajos
de consultoría e investigación.
• Coordinación de acciones interinstitucionales para la gestión de las áreas naturales y resolución
de conflictos.
• Manejo de vida silvestre y áreas naturales.

Con respecto al personal de las ANP, el Estado provee guardarecursos para las ANP Montecristo (13
guardarecursos) y El Imposible (25 guardarecursos).También se dispone de guardarecursos en las ANP
con convenios de comanejo y avales de proyecto.Pero dichos guardarecursos,en muchos de los casos,
laboran durante el tiempo que dura el convenio o proyecto (Tabla 5).

Como se observa, el personal es escaso, debe desempeñar diversas tareas y coordinar la gestión de un
gran número de ANP. Asimismo, no existen puestos técnicos específicos que sean responsables del
aspecto financiero y gestión de fondos, comunicación y sistemas de información, gestión de
proyectos, desarrollo de leyes, reglamentos y políticas, entre otros. Estas diversas funciones y
responsabilidades del personal de la GANP, se coordinan con las actividades que desarrollan las
restantes tres gerencias de la Dirección General de Patrimonio Natural, a modo de potenciar los
esfuerzos realizando trabajos conjuntos.

18
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

Tabla 5
Número de guardarecursos en las áreas naturales protegidas del SANP
(Datos 2005)
AREA NATURAL TOTAL GUARDA GUARDA GUARDA GUARDA
PROTEGIDA ONG DE RECURSOS RECURSOS RECURSOS RECURSOS
GUARDA PRIVADOS ESTATALES HOMBRES MUJERES
Conchagua CODECA 4 3 1 4 -
Cacahuatique ADESCOCA/CODECA 5 5 3 2
El Jocotal MARN/ AMS 6 5 1 3 3
Manglares de
Puerto Parada CODEPPA 6 6 6
San Juan del Gozo MSM 3 2 1
Chaguantique ADESCOCHA 1 1 1
Normandía CENCITA 5 4 3 2
Nancuchiname ADESCOBN 6 5 1 4 2
El Tercio El Tercio 1 1 1
San Diego
La Barra CEPRODE,
ADESCOLAB,
ADESCONSAD,
LA CONCHAGUA 10 10 7 3
Parque Nacional
Montecristo MARN 14 6 14 11 3
San Marcelino ASACMA 6 8 5 1
Los Volcanes SALVANATURA 11 4 3 11
Plan de Amayo AGAPE 4 19 3 1
PN El Imposible SalvaNATURA 25 4 6 24 1
Santa Rita ADESCONE 4 6 4
La Magdalena ASAPROSAR 6 6 3 3
Barra De Santiago MARN-AMBAS 11 4 5 7 4
Taquillo FUTECMA 4 2 4
Comaesland/El Socorro 2 4 2
Los Cóbanos FUNDARRECIFE 4 4 2 2
Santa Bárbara FUNDALEMPA 4 7 4
Colima ALFALIT 7 4 7
San Francisco Dos Cerros ADEL/OAT 4 4 3 1
El Jabalí /Las Granadillas AAVSS 4 4 2 2
Cinquera ARDM 4 6 2 2
La Joya FUMPROCROP 6 5 1
Totales 164 134 32 133 34

19
1.4. Financiamiento

Datos del Ministerio de Hacienda (Dirección General de Presupuesto), indican que para el rubro de
Áreas Naturales Protegidas ingresaron al MARN un total de $85,000 en el 2004, que se utilizaron en su
mayor parte para cubrir salarios del personal. De éstos, $30,000 son para la actividades específicas de
“Fortalecimiento de los programas de recuperación de manglares y manejo de Áreas Naturales
Protegidas”, rubro que se ejecuta tanto por parte de la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas como
por parte de la Gerencia de Sistemas Ambientales y Manglares del MARN. Los restantes $55,000
ingresaron para las actividades específicas dentro del marco del proyecto CBM, encaminadas al
fortalecimiento del Sistema y administrados a través del PNUD. La DGPN maneja, además, un Fondo
de Actividades Especiales (FAES), generado por la visitación del Parque Nacional Montecristo, licencias
para cacería deportiva, tenencia de mascotas registradas cuya tenencia fue demostrada antes de la
Ley de Conservación de Vida Silvestre, y licencia para recolecta científica de especies. Los ingresos del
año 2003 fueron de $51,084. Estos fondos se ejecutaron en diversos rubros, entre ellos: maquinarias y
equipamiento, uniformes para guardarecursos, combustible, pasajes y viáticos, materiales de oficina,
gastos de seguros y tasas municipales, salarios en las ANP, entre otros.

Según los datos proporcionados por la Dirección de Cooperación Internacional y Proyectos del MARN,
durante el período de julio de 2003 a julio de 2004, ingresaron al MARN $1,024,429 a través de fondos
de cooperación internacional, de los cuales $605,054 se utilizaron en proyectos relacionados con
Áreas Naturales Protegidas y/o corredores biológicos. Del total destinado a ANP y corredores
biológicos, el 25% fue asignado a corredores biológicos y lo restante a áreas naturales (Tabla 6), en tres
temáticas: infraestructura, implementación y elaboración de planes de manejo, y restauración y
gestión de áreas naturales. Estos fondos se distribuyeron sólo en las siguientes áreas naturales:
Conchagua, Laguna Olomega, Laguna El Jocotal, Complejo Los Volcanes y Cerrón Grande.

Tabla 6
Rubros financiados por organismos de cooperación internacional
Temática Rubro Total ($) Porcentaje
Áreas Naturales Protegidas Infraestructura y capacitación 90,468 15
Implementación y elaboración de
planes de manejo 81,867 14
Restauración y gestión de
áreas naturales 282,719 47
Corredores Biológicos CBM - varios 150,000 25
Total 605,054 100

Nota: el financiamiento proveniente del Proyecto para la consolidación del CBM varía de año a año, y
cubre diversas temáticas tanto en el área de ANP como de corredores biológicos.

El financiamiento proveniente del Proyecto para la Consolidación del Corredor Biológico


Mesoamericano se ejecuta desde el 2000, y se ha focalizado en 4 acciones estratégicas:

• Fortalecimiento de las capacidades de Gestión del CBM: capacitaciones a nivel institucional,


20 principalmente en la temática de Áreas Naturales Protegidas, publicaciones de documentos
Descripción del Sistema de Áreas Naturales Protegidas

técnicos, facilitación de reuniones para la armonización de temas regionales, propuestas de


corredores biológicos nacionales y áreas de conservación en coordinación con el Plan Nacional de
Ordenamiento y Desarrollo Territorial,acompañamiento en la formulación del Anteproyecto de Ley
de Áreas Naturales Protegidas; entre otras.

• Fortalecimiento de la viabilidad económica del CBM: participación en foros relacionados con cobro y
pago por servicios ambientales, acompañamiento en la formulación y desarrollo del Proyecto
EcoServicios BM/MARN.
• Apropiación del CBM en la sociedad mesoamericana: publicaciones a diferentes niveles (escolar,
técnica, principales rotativos del país), presentaciones a diferentes sectores de la sociedad civil e
instituciones de Gobierno, exposiciones y concursos que han propiciado la apropiación del CBM.
• Orientación técnica para la toma de decisiones políticas:capacitaciones a nivel regional en el tema de
corredor biológico, cabildeo para la aprobación del Anteproyecto de Ley de Áreas Naturales
Protegidas.

Desde el año 2000, los montos asignados para ejecutar los Planes Operativos del CBM en El Salvador
han oscilado entre $150,000 y $96,500, monto que incluye tanto las actividades operativas como los
salarios de la Gerente de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico, así como de la persona que
asiste técnica y administrativamente al Proyecto. De tal modo, una alta proporción de los ingresos en
la GANP provienen de este Proyecto, que finaliza en el 2005. 21
1.5. Amenazas y logros
Según el MARN (2003a), las principales presiones a las áreas naturales
en El Salvador son:

• Proceso de transferencia de las ANP del ISTA al Estado para ser


asignadas al MARN.
• El avance de la frontera agrícola.
• La pobreza y los conflictos con las comunidades locales.
• Los asentamientos y las colonizaciones ilegales.
• La erosión y degradación del suelo.
• Las quemas e incendios.
• La explotación no regulada de recursos.
• La destrucción de los ecosistemas costeros y marinos.

Dichas presiones generan los siguientes impactos: pérdida de los recursos de vida silvestre y su
diversidad, y pérdida de bienes y servicios ambientales, con la consecuente limitación de las
posibilidades del desarrollo social y económico.

Hay que enfatizar que existe una la falta de efectividad en el traspaso de las áreas provenientes del
ISTA, que lleva más de 30 años y aún no ha concluido. Las tierras que aún no han sido traspasadas
sufren más fuertemente las amenazas mencionadas, debido a que en ellas es más difícil que el Estado
realice actividades de conservación, ya sea en conjunto con aliados de comanejo o no.

Durante el proceso de elaboración de la Estrategia de Gestión de Áreas Naturales Protegidas y


Corredor Biológico Nacional, se detectaron además las siguientes amenazas al efectivo
establecimiento y manejo del SANP (ver MARN – CBM 2004):

• El personal de la GANP es insuficiente para dar cobertura a las acciones operativas del proceso, que
implica el manejo de todas las áreas que conforman el SANP.
• Disponibilidad limitada de la logística relacionada con infraestructura, transporte y equipo.
• Disponibilidad limitada al acceso de fondos, tanto internamente como externamente.
• Falta de formación integral para fortalecer la capacidad técnica del personal.
• Apoyo político insuficiente, lo que se ve reflejado en la transferencias e incorporación de las Áreas
Estatales–ISTA al Sistema.
• Inexistencia de presupuesto para el manejo del Sistema.
• Insuficiente coordinación e integración entre las direcciones y unidades del MARN.
• Finalización del Proyecto CBM, que ha sido un buen gestor del SANP.

A pesar de estas amenazas, en los últimos años se han realizados avances importantes en la gestión
del SANP. Entre los principales logros en los últimos años cabe destacar:

• Aprobación de la Política de Áreas Naturales Protegidas.


• Aprobación de Ley de Áreas Naturales Protegidas.
• Formulación e implementación de la Estrategia y los Procedimientos para la Gestión y
Coadministración de Áreas Naturales Protegidas.
• Aumento de la participación de la sociedad en la gestión de las ANP, y una mejor relación entre el
MARN y sus aliados en la gestión.
• Buena gestión del MARN de los fondos de cooperación internacional que se aplican a la gestión del SANP.
• Definición y delimitación de las Áreas de Conservación como unidades de gestión del SANP.
22 • Creación de la plaza para la Gerencia de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico.
23
Marco Institucional y II
Legal para el Comanejo

2.1. Marco Institucional


El MARN es, en la actualidad, el ente normador, administrador, coordinador y gestor de acuerdos y
convenios internacionales relativos al manejo de las áreas protegidas y recursos biológicos (Decreto
Presidencial No. 27, 1997). Sus funciones son “la formulación, planificación y ejecución de las
políticas en materia de medio ambiente y recursos naturales.” Por lo tanto, el MARN es responsable
de la evaluación y monitoreo de acciones desarrolladas por los demás sectores de la sociedad civil
en torno a la gestión de la biodiversidad.

Lo anterior es reforzado por el Art. 78 de la Ley del Medio Ambiente, el cual establece que: “Es
responsabilidad del Ministerio [de Medio Ambiente y Recursos Naturales] velar por la aplicación de
reglamentos y formular las políticas, planes y estrategias de conservación y manejo sostenible de
estas áreas [Sistema de Áreas Naturales Protegidas], promover y aprobar planes y estrategias para
su manejo y administración y dar seguimiento a la ejecución de los mismos.” Las responsabilidades
del MARN, anteriormente enunciadas, llaman a dicha institución a normar, formular planes y
también a ejecutar acciones, lo cual es reforzado por la recién aprobada Ley de Áreas naturales
Protegidas publicada en el Diario Oficial No. 32, Tomo 366 del 15 de Febrero de 2005. 25
2.2. Marco Legal
La Ley del Medio Ambiente y su reglamento llaman a la participación de la sociedad civil en lo
relativo a la protección ambiental y manejo de la biodiversidad. Por ejemplo, el Art. 10 sobre la
“Participación de la Comunidad” de la Ley de Medio Ambiente señala: “El Ministerio del Medio
Ambiente, y en lo que corresponda las demás instituciones del Estado, adoptarán políticas y
programas específicamente dirigidos a promover la participación de las comunidades en
actividades y obras destinadas a la prevención del deterioro ambiental.”

Asimismo, de acuerdo al Art. 80 de la referida Ley, la gestión de las áreas protegidas deberá hacerse
conforme a un Plan de Manejo, mientras que el Art. 81 sobre la “Delegación de la Gestión de las
Áreas Naturales Protegidas” establece que:“La gestión de las áreas naturales protegidas se realizará
a través del Estado, quien podrá delegar dicha función a organizaciones del sector privado o a
instituciones autónomas que garanticen el cumplimiento de la normatividad y la ejecución del plan
de manejo” (Órgano Legislativo, 1998).

En el Art. 89 del Reglamento de la Ley del Medio Ambiente sobre la Delegación de la Gestión, se
establece que “quienes adquieran la responsabilidad de administrar las áreas naturales protegidas,
estarán obligados a formular y a cumplir con el plan de manejo respectivo. En este sentido, se
observa una inconsistencia entre el Art. 89 del Reglamento y el Art. 80 de la Ley, pues este último
indica que la delegación de la gestión inicia a partir del Plan de Manejo, mientras que con base en
el Art. 89, la delegación de la gestión incluye las obligaciones de elaborar dicho plan.

Por otro lado, el Art. 81 de la referida Ley establece las


posibilidades de delegar la “gestión”, pero no se define el
término ni en la Ley del Medio Ambiente ni en su
Reglamento. Considerando lo anterior, esta figura fue
retomada por la Ley de Áreas Protegidas y se define como
“Acto del Estado que conlleva la administración, manejo y
desarrollo de las Áreas Naturales Protegidas, para la
conservación de las mismas, su diversidad biológica y
demás recursos naturales”. Este Acto del Estado implica el
establecer alianzas con instituciones autónomas,
organizaciones no gubernamentales y otras asociaciones
del sector privado, organismos empresariales e
instituciones del sector académico, con el fin de desarrollar
conjuntamente las acciones, proyectos y programas
establecidos en un Plan de Manejo de las Áreas Naturales
Protegidas”. Los procedimientos para participar en este tipo
de comanejo ya se están implementando; ejemplos de ello
son SalvaNATURA en El Parque Nacional El Imposible y
CODECA en el Complejo de Conchagua.

Existen otras leyes vinculantes a las ANP, aunque no establecen en forma explicita la “Delegación de
la Gestión” tal como en la Ley del Medio Ambiente, pero que sí consideran la participación de la
sociedad civil en el marco de la administración de espacios o recursos naturales y culturales. Éstas
son la Ley Forestal, aplicada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería-MAG (Órgano Legislativo
2002); la Ley General de Ordenación y Promoción de Pesca y Acuicultura, aplicada por el MAG

26
Marco Institucional y Legal para el Comanejo

(Órgano Legislativo 2001b); la Ley Especial de Protección al Patrimonio Cultural de El Salvador,


aplicada por el Ministerio de Educación (Órgano Legislativo 1996); y el Código Municipal de 1986,
que garantiza potestad a los Consejos Municipales para regular actividades de protección y
conservación del medio ambiente y de los recursos naturales.

Actualmente, se aplican procedimientos para cuatro diferentes niveles de participación en la


gestión de las Áreas Naturales Protegidas, los cuales son:
• Ejecución de Proyectos sin Plan de Manejo.
• Ejecución de Proyectos con Plan de Manejo.
• Ejecución de Programas con Plan de Manejo.
• Ejecución del Plan de Manejo.

Tabla 5
Cuatro niveles de participación de la sociedad en la gestión de las áreas naturales protegidas
Relativos a la planificación mediante los Planes de Manejo y sus correspondientes herramientas
administrativas (Resolución Ministerial o Acuerdo Ejecutivo), e instrumento (Convenio),
para la ejecución de los proyectos, programas y Planes de Manejo.

Los procedimientos desarrollados se sustentan en la Estrategia Nacional para la Participación de la


Sociedad en la Gestión de Áreas Naturales Protegidas, cuya misión, visión y actividades estratégicas
se detallan en un instructivo aparte.

27
Estado del
III
Comanejo

3.1. Reseña Histórica


Período 1980 - 1990

A finales de la década de los 80, el Estado inició una serie de medidas para reducir el aparato estatal
que fomentaban la privatización de algunos servicios públicos como la distribución de energía
eléctrica y las telecomunicaciones. Así, los ministerios iniciaron una reducción de su personal por
medio de incentivos como decretos de retiro voluntario, sin contratar nuevo personal para las plazas
vacantes originadas por jubilación o muerte. De esta manera, no solo el personal del PANAVIS fue
reducido de manera significativa, sino que también se redujo el espacio físico donde operaba dicho
servicio, su equipo y sus vehículos. Ante dicha situación, y con el creciente deterioro de las áreas
naturales, este servicio inicia con base en las políticas implícitas del MAG, la búsqueda de alianzas
con las “ONG para lograr sus objetivos ya que se enfrenta en serias limitantes administrativas y
técnicas”, (DGRNR 1994). Consecuentemente, el Análisis Operativo (1994-1999) del Departamento de 29
Áreas Naturales de PANAVIS (DGRNR 1994) identifica lo siguiente:
Limitante
• Falta de presupuesto.
• Pobre consolidación de los esfuerzos institucionales.
• Insuficiente personal técnico y apoyo logístico.
• Acelerado deterioro de las áreas y desmembramiento de las mismas.

Estrategia: Incorporar la iniciativa de la sociedad civil en general en la administración y manejo de


las áreas naturales.

Actividades: Identificar, analizar y seleccionar las ONG que logren apoyar el manejo de las áreas
naturales.

Proyecciones: Elaborar las normas y reglamentos para el manejo de las áreas protegidas.

El Departamento de Vida Silvestre del PANAVIS consideró estratégico la integración de esfuerzos


interinstitucionales entre las OG y ONG para el manejo y conservación de la vida silvestre (DGRNR
1994) apoyándose en la experiencia anterior, ya que desde la creación en 1974 de la Unidad de
Parques Nacionales y Vida Silvestre del Ministerio de Agricultura y Ganadería, se habían realizado
acuerdos de carácter administrativo (e.j. cartas convenio, cartas de entendimiento) para el
desarrollo en conjunto de proyectos relativos al manejo de recursos biológicos.

Período 1990 -2005

La participación de la sociedad en la gestión de las ANP del país se operativiza en 1992, con la firma
del primer convenio de co-administración del Parque Nacional El Imposible por la ONG ECO –
ACTIVO 20-30, actualmente conocida como SalvaNATURA.. Posteriormente, en 1994 se firman
cuatro convenios similares más para las áreas protegidas de San Marcelino (ASACMA), Barra de
Santiago (AMAR), San Diego-La Barra (Asociación Pro-Humedales de El Salvador-PRO-HUMES) y El
Amatal (Jardín Botánico La Laguna-JBLL) (MARN 2003a). De estas ONG iniciales, aún permanecen
con presencia en el área a través de un Convenio: SalvaNATURA, ASACMA y Jardín Botánico La
Laguna.

Entre 1995 y 2005, la participación de la sociedad en la gestión de las ANP ha experimentado una
variedad de modalidades con diferentes niveles de responsabilidad entre la sociedad civil y el
Estado como ente normador, generándose las figuras de:
• Convenios de cooperación técnica o cartas de entendimiento.
• Cartas de aval para el desarrollo de proyectos en áreas protegidas.
• Convenios para el manejo de vida silvestre puntualmente con FUNZEL (Fundación Zoológica de
El Salvador).

Asimismo, en este período se crea el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y se aprueba la


Ley del Medio Ambiente, la cual establece las bases jurídicas para la delegación de la gestión en
ANP, por el Estado. El número de grupos organizados de la sociedad civil participando en la gestión
de las áreas naturales y recursos biológicos, desde sus inicios hasta la fecha, se ha incrementado de
cinco ONG ambientalistas en 1994 hasta 30 en 2004, realizando trabajos en 41 áreas a lo largo de
10 años. Pocas ONGs han logrado consolidar su participación en la gestión de las ANP, ya que la
mayoría desarrollan proyectos puntuales y no logran una continuidad efectiva. Varias ONGs han
trabajado en forma esporádica en un área en particular. Por ejemplo, seis ONGs de diversa
30 naturaleza han invertido esfuerzos en La Laguna El Jocotal. En otras áreas, como el Parque Nacional
El Imposible o el Complejo San Marcelino, solamente una ONG ha trabajado en forma continua.
Estado del Comanejo

Durante este período, estas entidades de la sociedad civil encontraron mayores oportunidades para
adquirir fondos a través de la gestión de proyectos financiables por fondos internacionales, por la
empresa privada, por el Fondo Ambiental de El Salvador-FONAES (inicialmente con fondos de
Canadá) y el Fondo Iniciativa para Las Américas de El Salvador-FIAES (de los Estados Unidos de
América). En criterio del MARN (2003a), las ONGs ambientalistas jugaron un papel protagónico en
el primer quinquenio en que se puso en práctica el comanejo (1985-1994), con un 100% de
participación. En la actualidad, están menos representadas, con un 22% (ver Figura 6). Los actuales
convenios son ejercidos por ONGs con énfasis en desarrollo social (59%). Así mismo las
comunidades locales organizadas en ADESCO participan en el 11% y un 8% está representado por
Instituciones académicas o Alcaldías. A partir de la firma de los Acuerdos de Paz en 1991, surge una
gama de organismos no gubernamentales que acompañan el proceso de reconstrucción nacional.
A medida que adquieren experiencia en la ejecución de proyectos, inician acciones en el tema
ambiental y hacia la conservación de la biodiversidad y áreas protegidas (Figura 6).

Figura 6
Tendencias de participación de la sociedad en la gestión de las áreas naturales protegidas
A) Diferentes sectores de la sociedad civil participan en la gestión. En 1994 todas las ONG eran de enfoque
ambientalista. En la actualidad, existe una mayor participación de las ONG de enfoque de desarrollo. B)
Número de convenios y avales de proyecto estableciendo la participación de la sociedad en la gestión de las
ANP por quinquenios.

3.2. Visión y Misión del Comanejo


Como base para el desarrollo de los Procedimientos para la Participación de la Sociedad en la
Gestión de Áreas Naturales Protegidas, el MARN desarrolló en el 2003 una Estrategia Nacional que
los sustenta. En dicha Estrategia se plantea la necesidad de una participación responsable y
ordenada, coordinada por el Ministerio. A continuación se describe la misión, visión, principios y
otros aspectos importantes que hacen parte de la Estrategia.

Visión
Para el 2010, diversos sectores de la sociedad participan en la gestión de las Áreas Naturales
Protegidas de manera ordenada, responsable y eficiente, en coordinación con el Ministerio de
Medio Ambiente y Recursos Naturales. 31
Misión
Ordenar, orientar, facilitar y fomentar
la participación de los diferentes
sectores de la sociedad salvadoreña
en la gestión de las ANP a través del
establecimiento de alianzas y el
fortalecimiento de capacidades del
Ministerio de Medio Ambiente y
Recursos Naturales y sus socios.
La Estrategia se fundamenta en cuatro principios:

• La biodiversidad contenida en las ANP es patrimonio de la Nación y base para el desarrollo


sostenible de El Salvador.
• La protección de las áreas naturales mantiene las muestras representativas de los ecosistemas
naturales del país.
• La conservación de las áreas naturales garantiza la provisión de bienes y servicios ambientales
necesarios para el desarrollo económico y social del país.
• La participación de los diversos sectores de la sociedad para gestionar las áreas naturales
fortalece el proceso democrático.

Además, desarrolla un conjunto de Ejes transversales, identificados a partir de los vacíos que se
encontraron durante el proceso de elaboración de la Estrategia, donde cabe destacar el Eje número
2 relativo a la participación de la sociedad en la gestión de las áreas (Tabla 7). De este modo, el
abordaje de la participación de la sociedad en la gestión de ANP se ve reflejado en todos los Ejes
Estratégicos.

Tabla 7
Debilidades identificadas en el diagnóstico y ejes transversales desarrollados para abordarlas
Debilidades Ejes Transversales

Sub-valoración de los bienes y servicios 1) Valoración de la conservación y uso sostenible


ambientales de las áreas naturales y de la biodiversidad a través de un manejo
uso inadecuado de la biodiversidad adecuado de las áreas naturales.
contenida en éstas.

Limitada participación de los sectores de 2) Fomento para la participación de la sociedad,


la sociedad en la conservación de las Incorporando el enfoque de género, en la
áreas naturales. gestión de las ANP como estrategia para conservar
32 la biodiversidad contenida en éstas.
Estado del Comanejo

Tabla 8
Debilidades identificadas en el diagnóstico y ejes estratégicos
desarrollados para abordarlas
La Estrategia plantea 6 Ejes Estratégicos para el Comanejo, que se basan
igualmente en las debilidades identificadas en el proceso de Diagnóstico.

Debilidades Ejes Estratégicos

Reducido interés de los diversos sectores de la sociedad para 1) Planificación y gestión de las ANP
participar en el proceso de gestión de las ANP. con la participación de los diversos
No se cuenta con suficiente información biofísica, sectores de la sociedad.
socioeconómica, cultural y administrativa de las ANP.
Existe un alto número de áreas naturales que no cuentan
con la participación de la sociedad en su gestión.
Uso inadecuado de los recursos contenidos en las ANP.
Faltan Planes de Manejo en la mayoría de ANP.
Falta priorizar las ANP (unidades o complejos) en función
de la participación de la sociedad en su gestión.
Discrecionalidad en la asignación de las ANP para la
participación de la sociedad en su gestión.

Falta de incentivos y vacíos de mecanismos para 2) Coordinación interinstitucional


operativizar el Comité Consultivo de Áreas Naturales entre el MARN y los diversos
Protegidas (CCANP), como un ente facilitador en la gestión sectores de la sociedad que
de las ANP. Vacíos de mecanismos para establecer y participan en la gestión de las
operativizar la gestión local. ANP.

Debilidad de las instituciones y de los diferentes sectores de 3) Fortalecimiento institucional del


la sociedad en temas relacionados con la planificación, MARN y de los diversos sectores
administración, conservación y uso sostenible, evaluación y en la gestión de las ANP.
seguimiento de las ANP. Limitantes de la Gerencia de ANP
del MARN en su estructura y función para la gestión
de las ANP.

No se cuenta con mecanismos de comunicación y 4) Comunicación interinstitucional e


divulgación de información de manera sistemática y intersectorial propiciando la
permanente entre el MARN y los diferentes sectores que gestión eficiente de las ANP
participan en la gestión de las ANP.

Limitado apoyo financiero para la participación de la sociedad 5) Gestión y establecimiento de


en la gestión de las ANP. Existen impedimentos legales para mecanismos eficientes de
lograr la generación de fondos a partir de la conservación financiamiento para lograr la
y uso sostenible de las ANP. conservación y uso sostenible de
las ANP.

Limitado seguimiento y evaluación por parte del Estado para 6) Evaluación y seguimiento
medir la eficiencia de la participación de la sociedad en la sistemático de la participación de
gestión de las ANP. la sociedad en la gestión de las
ANP.

33
3.3. Organizaciones involucradas en el Comanejo
Desde 1992, el MARN desarrolla la gestión de ANP en conjunto con un grupo de ONG, ADESCOS y
propietarios privados, según diferentes modalidades (ver Tabla 9).

Tabla 9
Cantidad y tipos de modalidades de participación en las gestión de ANP vigentes
Instrumento Total

Adjudicatarios para realizar proyectos 4


Aval para desarrollar proyecto 19
Convenio de Co-administración 1
Convenio de Cooperación Técnica 11
Convenio de Custodio, Administración y Manejo Conjunto 2
Convenio de Delegación de Gestión 1
Total general 38

Existen 33 ONG, ADESCOS y otras organizaciones que participan en la gestión de ANP. De ellas 25
son Organizaciones No Gubernamentales, 5 Asociaciones de Desarrollo Comunal y 3 Centros de
Investigación (Tabla 10).

Tabla 10
Instituciones, ONG y ADESCOS que participan en la Gestión de Áreas Naturales Protegidas

Nombre Organización Siglas Área Natural Instrumento Inicio de Vigencia


Protegida actividades último
convenio
(años)
AGAPE AGAPE Plan de Amayo Aval para desarrollar 2002 1
proyecto
Agencia de Desarrollo Económico ADEL/OAT San Francisco Aval para desarrollar
y Local / Oficina de Apoyo al Trabajo Dos Cerros proyecto 2002 2
Asociación Amigos del Volcán de AVSS El Jabalí y Convenio 2000 5
San Salvador Las Granadillas Cooperación Técnica
Asociación Cooperativa de Producción ACPAP Pañanalapa Convenio de 2000 5
Agropecuaria de Pañanalapa Cooperación Técnica
Asociación Coordinadora de CODECA Cacahuatique Convenio de 1997 5
Comunidades para el Desarrollo de Cooperación Técnica
Cacahuatique
Asociación Coordinadora de CODECA Complejo Convenio de 1999 5
para el Desarrollo de Conchagua Cooperación Técnica
Cacahuatique
Asociación Cristiana de Educación ALFALIT Colima Convenio de 2002 5
y Desarrollo Cooperación Técnica

Asociación de Desarrollo Comunal ADESCONE Santa Rita Aval para desarrollar


proyecto
34 Asociación de Desarrollo Comunal ADESCOBN Complejo Aval para desarrollar 1996 2
Bosque Nancuchiname Nancuchiname proyecto
Estado del Comanejo

Nombre Organización Siglas Área Natural Instrumento Inicio de Vigencia


Protegida actividades último
convenio
(años)

Asociación de Desarrollo Comunal ADESCOCHAG Chaguantique Aval para desarrollar


Chaguantique proyecto
Asociación de Desarrollo Comunal ADESCOLAB San Diego - Aval para desarrollar
La Barra La Barra proyecto 2002 1
Asociación de Desarrollo Comunal ADESCOP San Diego - Aval para desarrollar 2002 1
Pesquero La Barra proyecto
Asociación de Reconstrucción y ARDM Cinquera Aval para desarrollar 2003 2
Desarrollo Municipal proyecto
Asociación Montecristo AM Complejo Convenio de 1997 5
San Marcelino Cooperación Técnica
Asociación para la Autodeterminación AMS Laguna Aval para desarrollar 2003 2
y Desarrollo de Mujeres Salvadoreñas El Jocotal proyecto

Asociación Pro Desarrollo Turístico PRODETUR Río Sapo Aval para desarrollar 2001 2
de Perquinrismo proyecto

Asociación Salvadoreña de ASACMA Complejo Convenio de Custodio, 1994 10


Conservación del Medio Ambiente Marcelino Administración y
Manejo Conjunto

Asociación Salvadoreña de Formación ASFAREP El Tercio Aval para desarrollar 2002 1


y Autodesarrollo de Repatriados y proyecto
Extrema Pobreza
Asociación Salvadoreña Pro Salud Rural ASAPROSAR La Magdalena Aval para desarrollar 2002 1
proyecto
Centro Agronómico Tropical de CATIE Cerro Guazapa Adjudicatarios para 2002 1
Investigación y Enseñanza realizar proyectos
Centro Agronómico Tropical de CATIE Complejo Adjudicatarios para 2002 1
Investigación y Enseñanza Los Vocanes realizar proyectos
Centro Agronómico Tropical de CATIE Montecristo Adjudicatarios para 2002 1
Investigación y Enseñanza realizar proyectos
Centro Agronómico Tropical de CATIE San Diego - Adjudicatarios para 2002 1
Investigación y Enseñanza La Barra realizar proyectos
Centro de Cooperación Integral sobre CENCITA Normandía Aval para desarrollar 2002 1
Tecnologías Alternativas proyecto
Centro de Protección para Desastres CEPRODE San Diego - Convenio de 1997 5
La Barra Cooperación Técnica
Comité de Desarrollo Empresarial y CODEPA Manglares Aval para desarrollar 1998 5
Medio Ambiente de Puerto Parada Bahía de proyecto
Jiquilisco
Desarrollo, Investigación y Consultoría DEICO Isla Convenio de 1999
San Sebastián Cooperación Técnica
Fundación de Asistencia Técnica para ASISTEDCOS Complejo Aval para desarrollar 2003 2 35
el Desarrollo Comunal Salvadoreño El Playón proyecto
Nombre Organización Siglas Área Natural Instrumento Inicio de Vigencia
Protegida actividades último
convenio
(años)
Fundación de Asistencia Técnica para ASISTEDCOS San Juan Convenio de 1997 5
el Desarrollo Comunal Salvadoreño Buena Vista Cooperación Técnica
Fundación Ecológica Salvadoreña SALVANATURA Complejo Convenio de 2002 1
Los Volcanes Cooperación Técnica
Fundación Ecológica Salvadoreña SALVANATURA El Imposible Convenio de 1992 1
Delegación de Gestión
Fundación Empresarial para el FUNEDES Complejo Los Aval para desarrollar 2001 1
Desarrollo en El Salvador Farallones proyecto
Fundación para el Desarrollo FUNDESA Escuintla Aval para desarrollar 2003 2
Salvadoreño proyecto
Fundación Promotora de Cooperativas FUNPROCOOP La Joya Aval para desarrollar 2003 2
proyecto
Fundación Río Lempa FUNDALEMPA Santa Bárbara Convenio de 1997 5
Cooperación Técnica
Fundación Técnica Pro FUTECMA Comaesland
Medio Ambiente
Fundación Técnica FUTECMA El Socorro
Pro Medio Ambiente
Fundación Técnica Pro FUTECMA Taquillo Aval para desarrollar 2004 1
Medio Ambiente proyecto
Jardín Botánico La Laguna JBLL El Amatal Convenio de Custodio, 1994 10
Administración y
Manejo Conjunto
Movimiento Salvadoreño de Mujeres MSM San Juan Aval para desarrollar 2003 1
del Gozo proyecto
Sociedad de Alumnos Egresados de SAENA Los Andes Convenio de 2000 5
la Escuela Nacional de Agricultura Coadministración

36
Estado del Comanejo

3.4. Áreas Naturales Protegidas Comanejadas


Existen 41 ANP que actualmente implementan alguna de las cuatro modalidades de participación o
gestión compartida existentes en El Salvador. En la Tabla 11 se muestra su extensión y otras
características relevantes. Es conveniente resaltar que alrededor de 42,828 hectáreas se encuentran
actualmente bajo alguna de las cuatro modalidades para la delegación de la gestión de las áreas
establecidas en los Procedimientos antes mencionados. Esta cifra representa el 46% del total del SANP
propuesto. De éstos, el 78% ya cuentan con Plan de Manejo (ver Tabla 12).
Tabla 11
ANP con alguna categoría de Participación de la sociedad en la Gestión
Complejo ONG o ADESCO vinculada Área (ha)

Complejo Barra de Santiago ADESCONE 233.010


Complejo Cacahuatique CODECA/ADESCOCA 120.430
Complejo Conchagua CODECA 1,444.212
Complejo El Imposible SALVANATURA 4,570.272
Complejo El Jocotal AMS 195.770
Complejo El Playón ASISTEDCOS 1,457.996
Complejo Los Farallones FUNEDES 397.820
Complejo Los Volcanes SALVANATURA/CATIE 2,353.934
Complejo Nancuchiname ADESCOBN 797.306
Complejo San Marcelino ASACMA 1,611.121
Chaguantique ADESCOCHA 53.803
Cinquera ARDM 1,002.330
Colima ALFALIT 651.467
Colimita ALFALIT 1.916
Comaesland FUTECMA 63.159
El Amatal JBLL 229.750
El Jabalí y Las Granadillas AVSS 76.443
El Socorro FUTECMA 39.378
El Tercio ASFAREP 42.580
Escuintla FUNDESA 872.724
Isla San Sebastián DEICO 161.945
La Joya FUNPROCOOP 989.170
La Magdalena ASAPROSAR 726.058
La Redención MSM 241.500
Manglares Bahía de Jiquilisco CODEPPA 17,476.130
Montecristo PAES/CATIE 2,154.170
Normandía CENCITA 495.292
Pañanalapa ACPAP 91.130
Plan de Amayo AGAPE/ADESCO Plan de Amayo 182.170
Río Sapo PRODETUR 22.740
San Diego - La Barra CERPODE/ADESCOLAB 1,881.200
San Francisco Dos Cerros ADEL/OAT 65.698
San Juan Buena Vista ASISTEDCOS 193.036
San Rafael Los Naranjos ACA 33.349
Santa Bárbara FUNDALEMPA 176.581
Taquillo FUTECMA 141.038
Total 41,246.628
Nota: ANP Montecristo contó con la adjudicación de una consultoría en el marco del Proyecto Ambiental 37
de El Salvador PAES, para formular el Plan de Manejo de esta Área.
Figura 7
Mapa de Comanejo en las Áreas Naturales Protegidas del SANP
(datos actualizados a Diciembre 2004)
Estado del Comanejo

Tabla 12
Datos generales de superficie y sus porcentajes

Característica Total
Total del País 2,104.079 ha.
Total de SANP 2004 93,326 ha.
Porcentaje del país 4%
Total del SANP con alguna modalidad de delegación de la gestión 42,828 ha.
Porcentaje del total del SANP 46%
Total del SANP con modalidad de participación y con plan de manejo realizado 33,247 ha.
Porcentaje del total del SANP 36%
Porcentaje del total con modalidad de delegación de la gestión 78%

Nota: estos datos incluyen los manglares como áreas naturales con potencial para ser incorporadas al SANP.

De las ANP con algún tipo de modalidad de participación de la sociedad en la gestión y las
categorías de manejo, más de la mitad de la superficie pertenecen a la categoría de Área Protegida
con Recursos Manejados (ver Figura 8). Un 29% corresponden a la categoría de Parque Nacional, alto
valor que se debe a que se incluye el Parque Nacional Montecristo que contó con la adjudicación
para la ejecución de proyectos, específicamente para la elaboración del Plan de Manejo.

Figura 8
Porcentaje del área en cada categoría de manejo para las ANP con alguna de las
modalidades de gestión compartida

Se cuenta con datos sobre las actividades que las ONG y ADESCO desarrollan en las 41 ANP (Tabla
13). Se observa que en casi el 50% de las ANP se participa en la vigilancia y establecimiento de
linderos, según los datos de la muestra analizada. Estas actividades se realizan con el apoyo de 16
guardarecursos y 5 técnicos de campo operando actualmente en las ANP. En el 39% de las áreas, las
ONG y ADESCOS realizan actividades de investigación, que van desde estudios preliminares de flora
y fauna, hasta inventarios de comunidades vegetales, y estudios socioeconómicos de las
comunidades aledañas, como componentes de desarrollo local de estos proyectos.
39
En diez de las 41 ANP analizadas, las ONG y ADESCOS han participado en la elaboración de
Propuestas de Planes de Manejo y Planes de Acción, Infraestructura y Educación ambiental. Estas
actividades, en conjunto con el mapeo y zonificación de las áreas y la realización de actividades
enfocadas a la organización comunal, son las que se realizan en más del 15% de las áreas. Las
restantes actividades se realizan en menos del 15% de las ANP.

Tabla 13
Actividades que desarrollan las ONGs, ADESCOS y propietarios privados en las ANP

Actividad Número de ANP Porcentaje


en las que se realiza del total de ANP
Vigilancia y establecimiento de linderos 20 48,78
Investigación 16 39,02
Inicio del proceso de declaratoria 15 36,59
Infraestructura 10 24,39
Propuesta de planes de manejo 10 24,39
Propuesta de planes de acción 10 24,39
Educación Ambiental 10 24,39
Mapeo y Zonificación 9 21,95
Actividades enfocadas a la organización comunal 7 17,07
Rotulación 6 14,63
Capacitaciones 6 14,63
Reforestación y establecimiento de viveros 5 12,20
Construcción y mantenimiento de senderos 4 9,76
Ecoturismo 4 9,76
Prevención y control de incendios 4 9,76
Establecimiento de bosques energéticos 3 7,32
Zoocriaderos y apiarios 3 7,32
Saneamiento ambiental 3 7,32
Monitoreo de especies 2 4,88
Propuesta de plan ambiental 1 2,44
Total de ANP 41 100,00

3.5. Financiamiento
En Junio de 1993, el gobierno de El Salvador formalizó dos convenios de conversión de deuda por
naturaleza: uno con los Estados Unidos de América por un monto de US$41,000,000 para un
período de 20 años y otro con el Gobierno de Canadá por un monto de $8,073,683 de dólares
canadienses por 3 años. Para administrar dicho financiamiento, se establecieron dos fondos: el
Fondo Ambiental de El Salvador-FONAES (inicialmente con fondos de Canadá) y el Fondo Iniciativa
para Las Américas de El Salvador-FIAES (de los Estados Unidos de América) el cual opera bajo el
marco de creación del FONAES. La ejecución de estos programas inició a partir de 1994, orientados
a financiar proyectos ejecutados por la sociedad civil en las áreas de medio ambiente, áreas
protegidas, supervivencia infantil y actividades científicas.

Esto se ve reflejado en la Figura 9 que muestra cómo, desde 1992 hasta la fecha, el 38.7% de las ANP
obtuvieron financiamiento de los fondos de gobierno FIAES/FONAES y el 16% de los proyectos en
40 las ANP contaron con el apoyo financiero de las ONGs y ADESCOS que los ejecutan.
Estado del Comanejo

Figura 9
Porcentaje de ANP en las que cada ente financiero participa

Nota: no se cuenta con datos sobre los


montos de estos financiamientos para
todos los proyectos, por lo que el análisis
se refiere al número de ANP en que se
invirtieron dichos fondos.

A pesar de esta oportunidad financiera, los proyectos y programas desarrollados en ANP y en


manejo de vida silvestre no han sido financiados en forma estratégica ni continúa. Esto ha limitado
el desarrollo a largo plazo de actividades en áreas físicas y temáticas prioritarias y urgentes que
incidan en el manejo eficaz de nuestra biodiversidad.

Aunque no se cuenta con cifras reales sobre el financiamiento, el MARN (2003a) estima que la
inversión neta de la participación de la sociedad en la gestión de las ANP, desde 1994, asciende
aproximadamente a US$9,000,000 de dólares. De este monto, US$1,146,866 (13%) han sido
invertidos por FIAES durante 1999-2000 (FIAES, Memoria de Labores 2000). Los fondos para la
ejecución de estos proyectos son gestionados por las ONGs o comunidades organizadas, aportando
éstas una contraparte. Un intento de totalizar estas sumas asciende a aproximadamente
US$12,000,000 dólares.

Con base en el presupuesto anual asignado al Estado durante el mismo período, se estima que la
inversión del Estado en ANP fue de US$4,700,000 (USAID 1996). Estas cifras demuestran la
oportunidad financiera que existe para fomentar la participación de la sociedad civil en la gestión
de las ANP, lo cual requiere de una planificación coordinada e integral entre el MARN, ONGs,
ADESCOS y fuentes financieras.

Para ejemplificar, la ONG SalvaNATURA invierte un promedio de US$416,000 anuales en la gestión


del Parque Nacional El Imposible (fondos de diversas fuentes). En cambio, el MARN invierte
aproximadamente US$35,000 anuales en la vigilancia del referido parque (MARN 2003a).

Considerando lo anterior, el MARN (2003a) identifica las siguientes fortalezas en la gestión


financiera para el manejo de las ANP:
• Existe una oportunidad de financiamiento, el cual es accesible a la sociedad civil organizada.
• Los fondos de FIAES y FONAES son locales, respondiendo a las necesidades identificadas
por el país.
• El financiamiento de proyectos ambientales brinda oportunidades para iniciar acciones de 41
planificación estratégica de las ANP con el
fin de lograr los objetivos de conservación
para las cuales fueron establecidas.
• El financiamiento de actividades
ambientalmente sanas con potencial para
generar ingresos económicos (pesca
limpia en Chalatenango, ecoturismo en
Changuantique), tienen el potencial para
lograr su sostenibilidad, si éstos son
manejados adecuadamente.

A pesar de esto, no existen criterios técnicos


ni investigaciones para definir en qué áreas
físicas y temáticas se deberá priorizar el
financiamiento (e.j. elaboración de
inventarios de la biodiversidad, elaboración
de Planes de Manejo, proyectos de
reforestación, vigilancia, manejo de recursos,
programas de educación y desarrollo
comunal). Asimismo, las actividades
desarrolladas por los proyectos financiados
dentro de las ANP no necesariamente
constituyen opciones de generación de
ingresos a corto o mediano plazo con el fin
de fomentar la participación activa de las
comunidades en la conservación de las ANP.

Los proyectos financiados, por lo general, son de corta duración (de uno a tres años) y no existe un
mecanismo o estrategia para lograr que éstos gocen de un financiamiento idóneo a largo plazo. Por
ejemplo, una variedad de proyectos han sido financiados en Barra de Santiago y Laguna El Jocotal.
Sin embargo, en dichas áreas las actividades originalmente sujetas a financiamiento han cesado y
la infraestructura construida y equipo adquirido se deteriora por falta de uso y mantenimiento.

En este sentido, el depender solamente de una fuente de financiamiento representa un costo


importante. Con el fin de lograr financiamientos continuos y diversificar las fuentes, SalvaNATURA y
la iniciativa privada del Grupo Roble, han iniciado procesos para establecer un fideicomiso con el fin
de apoyar en la gestión de cuatro ANP mediante los réditos que éste genera (MARN 2003a).

3.6. Personal y capacidades


Municipalidades

Las municipalidades son gobiernos locales que fungen, en ocasiones, como ente normador y
administrador desde el ámbito local. Esto brinda oportunidades de apoyo al gobierno central a
través de la gestión municipal en sus localidades, llegando las municipalidades a ejecutar acciones
a nivel de proyectos y/o programas. Los gobiernos locales son co-responsables con el gobierno
central de la evaluación y el monitoreo de las acciones desarrolladas por las ONGs y ADESCOS. Sin
42 embargo, las municipalidades que actualmente trabajan en la conservación de las ANP no poseen
Estado del Comanejo

una misión y una visión definida relativa a la gestión conjunta Estado-sociedad civil de las ANP y
desconocen, por lo general, los procedimientos técnicos idóneos para lograr conservar la
biodiversidad. Igualmente, los procesos de coordinación entre el MARN y las municipalidades son
limitados, dificultando en ocasiones el desarrollo eficiente de los proyectos en las ANP (MARN
2003a).

Por lo general, las municipalidades identifican la conservación de los recursos naturales como
urgente; sin embargo, otros temas de proyección social como la salud y la educación son
considerados prioritarias. De acuerdo a lo anterior, las municipalidades se enfocan en acciones de
desarrollo social y construcción de infraestructura, las cuales son influidas mayormente por la
tendencia de una política partidarista y con enfoque de corto plazo. A pesar de esto, las
municipalidades pueden captar con facilidad relativa fondos de cooperación externa sin que esta
asistencia conlleve una figura altamente burocrática. Asimismo, las municipalidades cuentan con
infraestructura para el desarrollo de reuniones de trabajo y poseen, por lo general, mayor presencia
en el área de influencia que las entidades del gobierno central y, por lo tanto, una capacidad de
convocatoria mayor que la del MARN (MARN 2003a). Como se indica en la Estrategia de Gestión de
Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico Nacional, las municipalidades y sus oficinas
ambientales pueden ser uno de los aliados importantes en el territorio para realizar la adecuada
gestión de ANP (MARN - CBM 2004b).

No obstante, las municipalidades carecen de técnicos capacitados en manejo de áreas naturales


protegidas y en la elaboración y seguimiento de planes de manejo. Por lo anterior, aquellas que
actualmente trabajan activamente en la conservación de áreas naturales, contratan temporalmente
a personas capacitadas en la materia o establecen alianzas de cooperación con otras entidades.

Organismos No Gubernamentales - ONG

Las ONGs participan en la gestión de financiamiento, administración de fondos y ejecución de


proyectos específicos y programas de acuerdo a su capacidad administrativa, técnica y financiera, y
por lo general a los objetivos estatutarios de la entidad. Dichas entidades desarrollan actividades
relacionadas al manejo de programas o actividades de custodia y vigilancia, uso público, educación
e interpretación ambiental, investigación, manejo de recursos, y actividades específicas de
planificación y asistencia técnica. Sin embargo, pocas ONGs poseen una misión clara con relación a
la participación de la sociedad en la gestión de las ANP y una visión establecida de la naturaleza de
las relaciones Estado-sociedad civil durante los esfuerzos de gestión conjunta (MARN 2003a).

Algunas ONGs consideran que su papel en la participación de la sociedad en la gestión de las ANP
y recursos biológicos es ser facilitadores e intermediarios entre el gobierno central y las
comunidades locales que directamente inciden en el manejo de la biodiversidad. Considerando lo
anterior, estas ONGs permanecen temporalmente en el sitio de los proyectos. Otras ONGs
desarrollan su papel institucional con mayor protagonismo y permanencia, no considerando la
participación de las comunidades locales bajo una visión de manejo co-responsable que compartan
la autoridad del manejo de la biodiversidad local. Esta divergencia de visión se considera producto
de las características propias de la ONG y del área física en las cuales laboran (MARN 2003a).

La mayoría de las ONGs han logrado tener una estructura institucional adecuada para desarrollar
proyectos cortos. Sin embargo, esta estructura está íntimamente relacionada al financiamiento.
Debido a una limitada capacidad de generar ingresos para cubrir los gastos de operación de varias
ONGs, éstas generalmente no cuentan con la estructura ni con el personal idóneo en forma 43
continua. De esta manera, se observan vaivenes temporales en el bienestar institucional y el
financiamiento representa la limitante medular en este proceso de participación. A pesar de lo
anterior, las ONGs apoyan al Estado con la formulación y ejecución de proyectos. Sin embargo, como
la mayoría de los proyectos no operan en forma continua, no existe una trayectoria de seguimiento
sistemático ni programático (MARN 2003a).

Con respecto al recurso humano, la integración de técnicos y profesionales de diversas disciplinas y


de diversos sectores ha incidido en forma positiva en la gestión de las ANP, ya que el Estado cuenta
con personal limitado. Sin embargo, existe la necesidad de capacitar a un número mayor de
técnicos, no solamente en áreas temáticas sobre la gestión de las ANP sino también en el proceso
de participación de la sociedad en la gestión de las ANP que debe fomentarse e instrumentalizarse
en forma coordinada. Asimismo, existe una necesidad en capacitar a técnicos de las ONG en la
elaboración y ejecución de Planes de Manejo. Únicamente tres de un total de 30 ONGs que laboran
actualmente en ANP, poseen técnicos capacitados en esta disciplina. De este mismo modo, existe la
necesidad de capacitar a personal en técnicas de manejo de vida silvestre y de gestión de la
biodiversidad en general, ya que la capacidad de las ONGs en esta disciplina es limitada y el manejo
de los recursos dentro de las áreas no responde a una planificación estratégica con un enfoque
integral que incluya el paisaje, los ecosistemas o comunidades vegetales, las especies y sus genes
como diferentes niveles de la biodiversidad (MARN 2003a).

Asociaciones de Desarrollo Comunal – ADESCO

A partir del cese del conflicto armado del país, muchas comunidades se organizaron en
Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCOS) con el fin de lograr el desarrollo económico y social
de las mismas y obtener fuentes de trabajo a través del desarrollo de proyectos que redundan en el
beneficio de sus comunidades. Este sector comunal ha ejecutado proyectos financiados por el
Fondo de Inversión Social y principalmente por el FONAES y FIAES. Las comunidades, dentro o en
las áreas de influencia de las áreas protegidas, son gestoras de financiamiento y ejecución de
proyectos específicos sobre la protección y custodia de un área, programas de manejo de recursos
y de promoción social. A pesar de realizar proyectos con un costo generalmente menor que los
proyectos ejecutados por las ONGs, los proyectos no son desarrollados en forma continua y la
participación de los miembros que componen la ADESCOS no es permanente. Esto limita el éxito a
largo plazo de los proyectos (MARN 2003a).

Específicamente para los proyectos en áreas naturales, las comunidades carecen de personal
capacitado en la materia y requieren de insumos técnicos para tal fin. Estos insumos son
usualmente provistos por las ONGs que funcionan en algunos casos como agentes de enlace entre
las ADESCOS y el MARN. Igualmente, las ADESCOS por lo general carecen de una infraestructura
adecuada para realizar sesiones de trabajo o espacios de oficina y casetas para personal de campo.
Sin embargo, las ADESCOS generalmente se apropian de la gestión del área como una alternativa al
desarrollo social y económico de su comunidad. De esta manera, los proyectos no necesariamente
responden a una visión compartida con el MARN en relación a los objetivos de conservación del
área. Esto se considera como un efecto que se origina de la poca o nula presencia del MARN en
algunas zonas (MARN 2003a).

44
Estado del Comanejo

3.7. Amenazas y logros


Se identifican las siguientes debilidades en el proceso de participación social:

• Las actividades de participación de la sociedad en la gestión de las ANP fueron inicialmente


desarrolladas sin base legal, lo cual limitó el seguimiento a los convenios firmados.
• Al delegar la responsabilidad de la gestión a la sociedad civil, el gobierno central ha perdido
institucionalidad como ente rector debido a la presencia esporádica o nula de su personal
técnico en algunas áreas.
• La presencia institucional de la sociedad civil en la mayoría de las ANP no siempre es continua,
principalmente por limitantes financieras.
• No hay una coordinación efectiva de las entidades que participan en la gestión, y la
comunicación entre éstas y el MARN no es permanente y fluida.
• La participación de la sociedad civil en la gestión de las ANP se ve limitada por el esporádico
seguimiento, evaluación y monitoreo de dichas acciones por el Estado.
• La aplicación de los procedimientos técnicos existentes para la participación de la sociedad en la
gestión es incipiente.

Entre los principales logros en la participación de la sociedad en la gestión durante los últimos años,
se encuentran:

• Se han consolidado los procedimientos técnicos para la participación de la sociedad en la


gestión de las ANP.
• El MARN cuenta con una Estrategia Nacional para la Participación de la Sociedad en la Gestión
de Áreas Naturales Protegidas, elaborada y consensuada con los aliados del MARN en la gestión.
• Se cuenta con una Estrategia de Gestión de Áreas Naturales Protegidas y Corredor Biológico
Nacional, que enmarca las actividades de gestión prioritarias.
• Existe una amplia experiencia de ONGs, ADESCOS y otras instancias en la gestión de ANP, y
buenas experiencias en la relación de éstas con el MARN.

Concluyendo, existen una base técnica robusta y los lineamientos de actividades principales bien
establecidos dentro del Ministerio. También existe una amplia experiencia con diversos tipos de
organismos que laboran en el territorio. Estas características indican un panorama favorable para
mejorar y aumentar la participación responsable y adecuadamente orientada de la sociedad en la
gestión de las Áreas Naturales Protegidas.

45
El Camino Recorrido:
Lecciones aprendidas y
IV
compartidas en el
Proceso de Comanejo
CASO EL SALVADOR

A
continuación se presentan una serie de lecciones aprendidas2 de lo que han sido casi 14 años
de procesos de comanejo en el país. Las lecciones han sido construidas tomando en cuenta
diferentes ámbitos del trabajo que realizan las personas involucradas en los procesos de
participación en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas, conocido con el término genérico de
comanejo3.

2
En la herramienta metodológica de la sistematización una lección aprendida es una síntesis de lo aprendido
durante un periodo de tiempo, que por su grado de relevancia se debe incidir, tanto para fortalecerlo como
para cambiarlo o transformarlo.
3
La información aquí presentada se extrae principalmente de las memorias y resúmenes de lo que fue el
proceso de sistematización de experiencias de comanejo, realizado por UICN y el MARN en 2004. La
información fue complementada con la revisión de algunos de los documentos entregados por las 47
experiencias, documentos específicos de cada caso.
Para efectos de una mejor comprensión de las lecciones aprendidas, las mismas se han clasificado
de acuerdo al recurso didáctico de la lectura por pisos o acciones agrupadas en temas específicos:

El piso 1: Considera las acciones propias de los comanejantes (el Estado, ONG, comunidades
organizadas en asociaciones de desarrollo comunitario, gobiernos locales, entre las más relevantes),
realizadas en el espacio físico específico del área protegida. Este piso considera las acciones
relacionadas con la administración, protección, manejo de recursos del área y el continuo
interactuar con los socios y actores locales; es decir, el trabajo con comunidades.

El piso 2: Está referido al grado de incidencia o no que tiene el comanejante en la gestión interna,
su forma de organización, sus mecanismos de toma de decisiones, fortalezas en su gestión
financiera y mecanismos de control interno.

El piso 3: Se refiere al grado de incidencia que tiene el comanejante con el Estado y sus
representantes o designados a las áreas protegidas, así como la relación a nivel regional con otros
comanejantes o donanates para tal fin. Es un ámbito que va más allá de la gestión de la organización
comanejante y del área protegida misma, y es donde se espera que se reflejen las lecciones de los
dos ámbitos mencionados, piso 1 y 2. En este caso, las lecciones están relacionadas al tema de
incidencia, decisiones y alcances del tema comanejo (gestión compartida) a nivel regional y
nacional, a la coordinación y a la vinculación con actores e instituciones nacionales y regionales.

Como es de esperar, estos niveles de acción son parte de un solo engranaje y en su conjunto dan
viabilidad y sostenibilidad a los procesos de gestión compartida como tales. El fortalecimiento de
un piso o nivel conlleva el fortalecimiento de los otros y viceversa.

Figura 10
Participación de la sociedad en la gestión de las Áreas Naturales Protegidas
de acuerdo a etapas progresivas de ejecución y participación

48
Abreviaturas: PM = Plan de Manejo.
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo

Lecciones del Piso 1


• Para muchas de las Áreas Naturales Protegidas, el comanejo ha sido el mecanismo o herramienta que
ha hecho realidad su protección y facilitado procesos de gestión, tanto a nivel geográfico del área
como de su gestión financiera. Antes de eso, estas áreas estaban sin ningún tipo de manejo y eran
sobreexplotadas por las comunidades, no solamente del entorno sino de lugares distantes al área
para actividades agrícolas y de pastoreo, principalmente. Un 45% de las áreas que conforman el
Sistema, están bajo esta modalidad.
• Lograr un equilibrio entre el desarrollo de comunidades y áreas naturales beneficia la conservación.
Esto debe estar claro para todas las partes; no se puede pensar sólo en conservar. Dentro de los
principios del comanejo o gestión compartida debe estar la búsqueda de este equilibrio.
• Asociado a la gestión de las Áreas Naturales Protegidas, también se llevan a cabo actividades de
mitigación de riesgos y desastres. Se debe relacionar esto con la “restauración-conservación-
reducción del riesgo” para que sea entendido por las comunidades como un beneficio más de las
áreas naturales protegidas, ya que no siempre es comprendido.
• La gestión del área protegida requiere de una búsqueda conjunta de fondos por parte del Estado
para asegurar el manejo eficiente de las mismas. Esto debe ser incluido en los convenios que se
establecen.
• Estas alianzas estratégicas con estructuras locales y municipales han sido claves para la gestión de las
áreas protegidas. La participación y el trabajo que se realiza está propiciando un cambio de actitud
por parte de las comunidades aledañas, quienes ahora buscan apoyar y participar activamente en
actividades relacionadas en el manejo de las áreas.
• Se debe establecer como actividad permanente los procesos de consulta a las comunidades, al igual
que aprovechar las asambleas comunales como espacios para divulgar información de lo que se está
haciendo, y de ser posible coordinar las actividades y la participación responsable y activa.
• Los proyectos deben nacer de la participación directa y completa de la comunidad para tener éxito y
aceptación de todos los miembros de la misma.
• La búsqueda de participación de la juventud en el trabajo de los proyectos hace que se creen los
cimientos de nuevas estrategias de trabajo en las áreas naturales protegidas, garantizando así la
inserción de las futuras generaciones, para dar continuidad al manejo de las Áreas Naturales
Protegidas.
• Se requiere más atención y presencia del ente normativo en el área natural protegida.
• Es indispensable que cada área protegida cuente con su plan de manejo y por ende tener asignada
su categoría de manejo para hacer una gestión más eficiente. En ausencia de este instrumento, el
manejo del área se dificulta.
• En las experiencias de comanejo, la planificación se encuentra en diferentes momentos o alcances.
Algunas áreas cuentan con los planes de manejo, pero la mayoría no. Por lo general, se inicia con
planes operativos, elaborados por la organización comanejante, a través del financiamiento de un
proyecto específico; sin embargo, esto dificulta la visión de largo plazo. Se sugiere que esto se
fortalezca a corto plazo.
• Los trabajos de educación ambiental en comunidades ubicadas dentro y fuera de las áreas naturales
protegidas han permitido una mayor concientización por parte de las mismas. Sin embargo, es
importante avanzar en acciones más concretas de desarrollo comunitario para consolidar éstas
alianzas. 49
• Desde un inicio debe trabajarse en procesos de fortalecimiento de las organizaciones de base y
grupos de interés, para así desarrollar
conciencia, compromisos y empo-
deramiento con actividades de gestión
para la protección del área natural
protegida, con el fin de que dichos
grupos participen de una manera más
efectiva.
• Los líderes comunitarios son nexos
importantes para desarrollar labores de
protección y motivación de la
comunidad. Es importante despertar el
interés en esto y de igual forma
involucrar a personas interesadas en el
tema ambiental.
• Hay que consolidar el proceso
educacional de las ONGs y ADESCOS
para que se compenetren en el trabajo
de las comunidades. Es importante
contar con estrategias de capacitación
en temas como monitoreo, manejo de
conflictos, ecoturismo, administración de
empresas, entre otros.
• Los vínculos de interés de las ONGs,
ADESCOS y las comunidades, se deben
integrar en los ejes de trabajo del
comanejo y que reflejen a su vez las
necesidades que la comunidad plantea. No obstante, hay que tener cuidado de no prometer lo que
no se puede cumplir, hay muchas promesas incumplidas y esto podría afectar de manera negativa el
esfuerzo de la organización comanejante.
• Es definitivo que el aporte comunal favorece la protección de los recursos naturales y es necesario
seguir insistiendo en ello. El apoyo de las comunidades a las áreas naturales protegidas disminuye los
costos de operación de los comanejantes.
• La investigación ha permitido la toma de conciencia de la cantidad de recursos que se tiene en las
áreas naturales.Es de suma importancia impulsar la realización de más estudios, principalmente aquellos
que estén relacionados con las prácticas del manejo del área natural protegida, del comanejo o del
desarrollo de las comunidades, al igual que de los bienes y servicios que presta el área.
• Los procesos de intervención de los comanejantes han generado el establecimiento de
infraestructura física básica en las áreas naturales protegidas, a través de proyectos presentados por
ellos y coordinados técnicamente con el Ministerio. Sin embargo, queda el dilema del mantenimiento
y la garantía de la permanencia, planteándonos la interrogante de cómo avanzar más en éste
proceso.
• El voluntariado y las alianzas son importantes como apoyo a la gestión de las áreas naturales
protegidas, lo cual debe seguir siendo promovido como parte de la sostenibilidad del área.
50 • La administración del área natural protegida por una ONG y/o ADESCO local, reconocida en la
comunidad, ha dado buenos resultados y es lo que debe privar en los procesos de comanejo.
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo

Lecciones del Piso 2


• Hay una limitada capacidad de gestión para cumplir con los requisitos y compromisos para
implementar la gestión del comanejo de áreas naturales protegidas. Sin embargo, la capacidad debe
ser desarrollada en ambos lados: comanejantes e instituciones gubernamentales.
• El trabajo de los comanejantes no será del todo efectivo mientras se siga trabajando con
presupuestos de pequeños proyectos. Un financiamiento a largo plazo puede garantizar la
estabilidad y proyección necesaria para trabajar de manera eficiente en el manejo del área protegida.
Es importante la búsqueda de financiamiento en forma oportuna, ya que los recursos y condiciones
de los cooperantes son cada vez más exigentes y demandan propuestas de mejor calidad. Hay que
fortalecer a las ONGs y ADESCOS en la formulación de buenas propuestas. La contrapartida es un
recurso valioso que permite a la comunidad valorar sus esfuerzos y se involucran cuando tienen una
participación directa.
• Existen diversos mecanismos de obtención de fondos. Hay voluntad de organizaciones de
financiar proyectos, pero hay que estar en capacidad de presentarlos y formularlos, lo cual ha sido
una debilidad de los comanejantes. Por el contrario, hay algunas organizaciones que han logrado
la obtención de fondos con diferentes donantes (FIAES, FONAES, la Banca local, embajadas, PNUD,
empresa privada, entre otros). Estas capacidades deberían ser aprovechadas para capacitar a los
comanejantes que no han desarrollado dichas habilidades para compartir lo aprendido.
Actualmente, el FIAES (Fondo de Iniciativa para las Américas) y el de Pequeñas Donaciones del
PNUD, están brindando un apoyo muy puntual en este esfuerzo. Se debe mencionar a nivel
regional: PROARCA, TNC y UICN con acciones puntuales en monitoreo de manejo de las áreas y
todo lo relacionado con el comanejo (gestión compartida), así como a la red de propietarios
privados, entre los más destacados.
• El trabajo coordinado con instituciones y comunidades ha permitido la recuperación y conservación
de los recursos dentro de las áreas protegidas. Sin embargo, no en todos los casos la coordinación ha
sido fácil. Existen grupos de interés que se oponen al trabajo de las ONGs y de las ADESCOS, lo cual
desgasta y dificulta el trabajo.
• La mayoría de las áreas se encuentran bajo acuerdos a nivel de aval de proyectos de 1 a 3 años de
duración. Muy pocas han logrado un convenio de cooperación técnica o de delegación de la gestión.
Se deben fijar metas a este respecto y formalizar mecanismos, así como fortalecer los procesos para
que éstos puedan avanzar, ya que los convenios garantizan mayor estabilidad y dan más fuerza y
seguridad a los comanejantes.
• Establecer líneas directas de comunicación, coordinación y de trabajo con las alcaldías municipales en
la gestión ambiental ha apoyado la gestión de las áreas protegidas y ha mejorado la credibilidad del
trabajo que realizan los comanejantes. Es fundamental que las municipalidades se involucren más
directamente en la gestión de las áreas naturales protegidas.
• La obtención de los avales de proyectos por parte del MARN, que en especial se emiten con los
proyectos FIAES y PPD, ha facilitado el involucramiento de otros actores como municipalidades para
la elaboración, aprobación y ejecución de ordenanzas ambientales específicas y apoyos de
contrapartidas.
• Es importante definir los procedimientos relacionados con la administración del área para beneficio
de los actores involucrados (definición de roles y aportes de todos los participantes). Una estructura
administrativa mínima favorece la implementación del plan de manejo. Esto debe asegurarse desde 51
un principio, según las posibilidades de todos los involucrados de manera compartida.
• El establecimiento de convenios, cartas de entendimiento o acuerdos, con el mayor número de
organizaciones e instituciones, es necesario para poder lograr los objetivos de conservación y
desarrollo de las comunidades vinculadas a la gestión de las áreas protegidas.
• El apoyo y soporte técnico que brindan algunas ONGs a las ADESCOS ha sido muy importante para
la gestión y ejecución de proyectos. Se deben intensificar este tipo de apoyos y, de ser posible,
establecer acuerdos y trabajos que beneficien a un número mayor de ADESCOS.
• La diferencia de remuneración entre salarios de los guardarecursos estatales y de fondos de FIAES
genera conflictos. Es un elemento crítico del comanejo.
• Debe existir apertura de la entidad responsable del comanejo (ONG-Estado) en respetar aspectos
culturales, religiosos, políticos, étnicos, con el fin de facilitar la integración y el reconocimiento de las
comunidades.
• Es importante que la cooperación en actividades aisladas de protección sea modificada por una
cooperación que apoye el desarrollo de procesos hacia la búsqueda de la sostenibilidad del área protegida.
• Es importante el establecimiento de comités interinstitucionales de comanejo o gestión compartida
en el nivel regional, para fortalecer la coordinación y mejorar el trabajo entre los involucrados.

Lecciones del Piso 3

• Es necesario socializar los procesos y los criterios que establece el MARN para el comanejo de las
áreas naturales protegidas. Las reglas claras y comunicadas a tiempo son claves para reducir los
conflictos y mejorar la gestión de las áreas protegidas.
• Se da una falta de claridad en la definición de roles para el proceso de comanejo. Una buena
definición de roles puede conducir a una mayor eficiencia y efectividad.
• La falta de planificación de las áreas naturales también dificulta llegar a los niveles de ejecución de
actividades que el ministerio exige para optar a un nivel inmediato superior. Al no existir un plan de
manejo, resulta imposible siquiera ejecutar subprogramas que faculten a un organismo a gestionar
un convenio de cooperación técnica, así como a ejecutar un convenio de delegación o comanejo.
• Se debe promover que las Áreas de Conservación sean prioridad en la política nacional.También se
hace necesario lograr el reconocimiento de las instituciones comanejantes como parte de los
incentivos para el quehacer de las mismas.
• Es importante que el MARN y otras instituciones del Estado cuenten e implementen estrategias que
conduzcan a la autosostenibilidad de las áreas naturales protegidas y el trabajo de las organizaciones
comanejantes. La autosostenibilidad debe ser una meta conjunta.
• Hay acceso limitado a los fondos ambientales nacionales y una deficiente orientación y coordinación
en el planteamiento de los mismos. Es necesario que FIAES y el MARN tengan una visión compartida
con respecto al comanejo para mejorar el apoyo a las áreas protegidas y a las organizaciones
participantes.
• No existe una política que incentive la participación e involucramiento de otras entidades en el
comanejo de las áreas naturales protegidas. Se deben diseñar incentivos o estrategias que permitan
seguir estimulando a las organizaciones que apoyan el trabajo en las áreas naturales protegidas, tales
como la Policía Nacional Civil, las municipalidades, universidades, entre las más relevantes.
• Es importante consolidar la Red de Gestores/as de Áreas Naturales Protegidas (REDANP-Comanejadoras)
como la base organizativa incidente y de reconocimiento a nivel local, nacional y regional e integrarlos
52 en los procesos de consulta para la toma de decisiones en torno a las áreas protegidas.
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo

• Es indispensable establecer a nivel nacional las capacidades, marcos legales e institucionales para
hacer un uso adecuado de los recursos exitentes en el área, con el fin de establecer mecanismos del
cobro y pago de servicios ambientales, como fuente de obtención de recursos, con el objetivo de que
lo obtenido se reinvierta en las áreas naturales protegidas y pueda ser administrado por lo
comanejantes.
• Se debe involucrar a la empresa privada bajo el enfoque de responsabilidad social corporativa.
• Es importante el establecimiento de comités interinstitucionales de comanejo a nivel nacional para
fortalecer la coordinación entre actores, lo cual debería ser una responsabilidad asumida y
compartida entre el MARN y la REDANP.

Las lecciones aprendidas y compartidas se han inferido de las experiencias y el proceso de


sistematización realizado entre los comanejantes y la entidad rectora del SANP (Ministerio de Medio
Ambiente y Recursos Naturales), con el fin de mejorar el mecanismo de comanejo que está
implementando El Salvador como una estrategia para el fortalecimiento del Sistema de Áreas Naturales
Protegidas. Atenderlas en su verdadera dimensión potencia la dinámica y esfuerzo del comanejo o
gestión compartida hacia mejores horizontes de trabajo para nuestra región.

53
54
El Camino Recorrido: Lecciones aprendidas y compartidas en el Proceso de Comanejo

Bibliografía
BENÍTEZ M. 1986 El Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas de El Salvador. Situación actual y
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Agricultura y Ganadería. Centro de Recursos Naturales. Sin paginación.
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MARN - PNUD 2000 Estrategia Nacional de Diversidad Biológica. El Salvador, Centroamérica.
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REYNA M L., SERMEÑO A., GUILLEN R., ABREGO C., HERRERA N., VASQUEZ M. y ARRIAZA N. 1996 Plan del
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SEMA 1994 Sistema Salvadoreño de Áreas Protegidas. Secretaría Ejecutiva del Medio Ambiente.
Ministerio de Agricultura y Ganadería, San Salvador, El Salvador.112p.

55
Una publicación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (MARN), a través de la Gerencia de Áreas Naturales
Protegidas y Corredor Biológico, y del Proyecto Gestión
Participativa de Áreas Protegidas (GPAP) de la UICN-Unión
Mundial para la Naturaleza, con el apoyo económico de la
Unión Europea.

Consultores: Carlos Roberto Hasbún y Melibea Gallo B.


Revisión: Zulma Ricord y Ronald McCarthy
Edición: Gabriela Hernández
Diseño: Mónica Schultz
Impresión: Lito Rucy

Impreso en San José, Costa Rica


Enero 2006

Unión Europea

333.78 UICN. Oficina Regional para Mesoamérica


U33es Estado de la gestión compartida de áreas protegidas en El
Salvador: resumen / Ed. Gabriela Hernández. -- 1a. ed. – San José, C.R.:
UICN-Mesoamérica; San Salvador: Ministerio de Medio Ambiente y
Recursos Naturales (MARN), 2005.
48 p. ; 22 x 28 cm.

ISBN 9968-938-00-9

1.Areas protegidas 2.Manejo ambiental 3.Protección ambiental


4.El Salvador
I.El Salvador. Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
Resumen

UNIÓN EUROPEA

MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS


NATURALES - MARN

UICN-UNION MUNDIAL PARA LA NATURALEZA

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