Historia.
La danza de los chareos es una variante regional de la conocida como "Moros y
Cristianos". La practican en diversas poblaciones de la costa mexicana, de las cuales la
interpretación de Santiago Jamiltepec es especialmente vistosa y llena de colorido.
Santiago Jamiltepec es cabecera de Distrito y Municipio situado en el litoral del océano
Pacífico, al sureste de Santiago Pinotepa Nacional. La población del municipio es de poco
más de quince mil habitantes y se ocupa en las tareas agropecuarias, la producción
manufacturera, la construcción y el comercio; habla mixteco la tercera parte de la
población. Desde 1983, cada 18 de octubre se lleva a cabo el Festival de la Chilena, único
en su género en México; en él se recrean los versos, canciones y bailables que trajeron al
país los inmigrantes chilenos que llegaron a Puerto Minizo en el siglo XVIII.
La danza de los Chareos
representa la batalla entre dos grupos: los moros enemigos de la fe cristiana, lidereado
por Pilatos, y las tropas defensoras de la religión católica, comandadas por el Apóstol
Santiago. La ejecutan dieciséis danzantes masculinos. Uno de ellos representa al Apóstol
Santiago y es el que usa un vestido que simula un caballo por medio de un pequeño
armazón, con lo cual se da la apariencia de que el danzante es un jinete montado en un
caballo blanco.
En el desarrollo de la danza se representa la batalla contra los moros y el auxilio del
apóstol en favor de las tropas cristianas, por lo cual la danza también está considerada
como una variante del grupo conocido como los "Santiagos".
La música es interpretada por sólo dos instrumentos: tambor y flauta.
Vestimenta.
Los danzantes usan plumas de avestruz en la cabeza y una de pavo real al frente, su
indumentaria se completa con machete y paliacate blanco sobre los hombros. Quien
encabeza usa un penacho de plumas blancas y un sombrero con un pequeño espejo. El
pantalón es de terciopelo con brocados dorados, y abajo del mismo usan un calzón tejido
de algodón. Dos personas enarbolan al frente dos banderas rojas y dos blancas; las
primeras simbolizan la sangre de los soldados de Santiago y, las segundas, la paz
después de la victoria de los cristianos.