Buscando Rectificar
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Actor:
RAFAEL CARBONELL Y CARBONELL
Magistrados:
Dr. FABIO MORON DIAZ
-Ponente-
ANTECEDENTES:
- Que la conducta confesa del accionante, según la cual era "un simple
firmón" es "irresponsable y reprochable".
LA SEGUNDA INSTANCIA
CONSIDERACIONES
a) La Competencia
b) La Materia
La Libertad de Expresión
2. Que los señores RAFAEL CARBONELL y HELMER CARDONA OSPINA, ocupaban los
cargos de Presidente y Secretario de la Sociedad San Vicente de Paul de
Dosquebradas.
R E S U E L V E:
Primero. CONFIRMAR la sentencia de segunda instancia, proferida por el
Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, Sala de Decisión Civil,
en el asunto de la referencia, de fecha dieciocho (18) de septiembre de mil
novecientos noventa y dos (1992), por las razones precedentes.
Todas las personas cuya conducta se investiga tienen a su favor la presunción de inocencia y la de
su buena fe, sin que sea necesario que así lo declare una sentencia.
Procede la Sala Primera de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por los Magistrados
Jorge Arango Mejía, Antonio Barrera Carbonell y EduardoCifuentes Muñoz, a revisar los fallos de
tutela proferidos por el Juzgado Quince Civil del Circuito de Santafé de Bogotá y Tribunal Superior
- Sala Civil- de Santafé de Bogotá, en el proceso de tutela iniciado por el señorJUAN MANUEL
LOPEZ CABALLERO en contra de la firma "CANO ISAZA & CIA" editora del diario " EL
ESPECTADOR", representada por los señores JUAN GUILLERMO Y FERNANDO CANO
BUSQUETS.
El expediente llegó a conocimiento de esta Sala de Revisión por remisión que hizo el Tribunal
Superior -Sala Civil- de Santafé de Bogotá, en virtud de los ordenado por el artículo 31 del decreto
2591 de 1991.
I. ANTECEDENTES.
Para la revisión de la sentencia dictada en virtud de esta acción de tutela, deben tenerse en cuenta
estos HECHOS :
1o. El día 6 de diciembre de 1992, el periódico "El Espectador", en la sección "Informe Especial",
publicó un artículo firmado por el periodista Ignacio Gómez G., bajo el título "Los Hermanos López
quieren otra Libertad".
En el artículo se decía que el Ministro de Agricultura, su hermano Juan Manuel López Caballero y
tres empleados de su familia "le pidieron al
Incora que les titule individualmente los cinco predios en que fue dividida la Hacienda Arizona, de
por lo menos 4.390 hectáreas, en plena zona de
explotación petrolera de Cusiana". Además, se afirmaba que en el trámite ante el Incora se habían
cometido diversas irregularidades, y se hacían alusiones a los problemas surgidos en relación con
otro predio denominado "La Libertad", en años pasados, concretamente durante la administración
del Presidente Alfonso López Michelsen.
2o. La publicación del informe originó reacciones diversas, así :La primera fue la publicación, el 7
de diciembre, en "El Tiempo", de un comunicado "entregado por miembros de la Familia López",
en el cual se decía que el trámite ante el Incora, era un "trámite perfectamente legítimo, como
sacar un pasaporte". Este comunicado fue íntegramente publicado por El Espectador el día 8 de
diciembre de [Link]én el Honorable Senado de la República se ocupó del caso, y fue así
como la Comisión Quinta citó al señor Ministro de Agricultura para que diera explicaciones sobre
él.
4o. El 11 de diciembre de 1992, el señor Juan Manuel López Caballero envió a El Espectador una
comunicación en la cual incluía otra dirigida al Círculo de Periodistas de Bogotá. En ella exigía su
publicación bajo el título "Juan Manuel López denuncia al Espectador y exige que el debate
termine en un fallo". Tal fallo, al parecer, sería el de un tribunal de honor convocado por el Círculo
de Periodistas de Bogotá. La comunicación deque se trata fue parcialmente publicada por El
Espectador.
5o. La Procuraduría General de la Nación abrió investigación sobre los hechos objeto de las
informaciones del Espectador y de otros medios de comunicación.
6o. El Espectador también transcribió algunas de las declaraciones concedidas a la cadena radial
R.C.N. por el señor Ministro Alfonso López Caballero.
7o. El día 23 de diciembre, el mismo periódico publicó íntegramente otro comunicado del Ministro
de Agricultura. En este último, afirmó :"En los quince días que lleva Caracol martillando en forma
diaria el tema de la compra del hato de la hacienda Arizona, nunca se le ha dado la
oportunidad de expresarse ni al acusado ni a un solo colombiano que tenga una opinión diferente
de la del eje Julio Mario Santodomingo-Augusto López-Darío Arizmendi. Aún el diario El
Espectador publicó las rectificaciones con un despliegue equitativo. Igualmente les reconozco a los
otros medios de comunicación que han tratado este tema, así sea en mi contra, buena fe y
criterios periodísticos de equidad". (La negrilla no es del texto).
8o. El Círculo de Periodistas de Bogotá, por intermedio de la Comisión de Etica y de
responsabilidad del periodista, analizó el asunto propuesto por el señor Juan Manuel López
Caballero en relación con las publicaciones hechas por el diario El Espectador. Esta comisión
rindió su informe el día 16 de abril de 1993. En sus conclusiones afirmó :
"Concepto de la Comisión :"En resumen, la Comisión conceptúa que el periodista Ignacio Gómez
G., adelantó una investigación laboriosa y extensa, durante la cual encontró elementos de juicio
representados en declaraciones de fuentes de información fidedignas y en documentos valederos,
de acuerdo con su conciencia y teniendo en cuenta la prevalencia de las razones de interés
público sobre los intereses privados, como lo demanda el Artículo Décimo del Código de Etica: "El
periodista tiene la obligación moral de actuar de acuerdo con su conciencia y no puede ser
sancionado por ello" y el Artículo Cuarto, que dice en su parte pertinente : "Las razones de interés
público deben prevalecer sobre los intereses privados en la búsqueda de la información". Sin
embargo al redactar el Informe al periodista le faltó rigor en la presentación y en el análisis de
algunos de los hechos publicados, rigorismo que tampoco aplicaron sus superiores al revisar y
aprobar la publicación del Informe Especial".
9o. No obstante haber afirmado que consideraba "no sólo conveniente sino indispensable para el
País y para la Prensa misma que ese organismo, máximo representante del Periodismo Nacional,
se pronuncie en alguna forma (por ejemplo un Tribunal de Honor) sobre si esta manera de
interpretar la libertad de prensa por parte de ese medio informativo corresponde a la ética . .. .",
afirmación que conduciría a deferir al C.P.B. la solución del problema, el señor Juan Manuel López
Caballero, posiblemente movido por la demora del fallo del Círculo de Periodistas de Bogotá,
acudió a la acción de tutela, cuyo estudio correspondió al Juzgado Quince Civil del
Circuito de Bogotá. El juzgado negó la solicitud de tutela, porque consideró que El Espectador
había rectificado la información, al publicar parcialmente el escrito del señor Juan Manuel López
Caballero, el día 18 de diciembre.
10o. En virtud de la impugnación del actor, conoció del negocio el Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Bogotá. Este desató el recurso revocando el fallo y ordenando al periódico rectificar.
Esto fue lo pertinente de la parte resolutiva del fallo:
"R E S U E L V E : "
"PRIMERO : REVOCAR la sentencia del Juzgado 15 Civil del Circuito de Santafé de Bogotá, de
febrero 11 de 1992, la cual denegó la tutela impetrada por el señor JUAN MANUEL LOPEZ
CABALLERO."
"SEGUNDO : CONCEDER la tutela solicitada por el señor JUAN MANUEL LOPEZ
CABALLERO y, en consecuencia ORDENAR al señor ALFONSO CANO ISAZA, Gerente General
de CANO ISAZA & CIA., empresa editora de El Espectador R E C T I F I C A R en la misma
página y con las mismas características de los artículos cuya aparición en dicho periódico dieron
lugar a este fallo, las informaciones publicadas durante los días 8, 9, 10 y 11 de diciembre de
1992."
"TERCERO : Para cumplir la orden impartida en el punto anterior, el señor Gerente de El
Espectador, dispondrá que en la próxima edición dominical se publique un texto que encabezado
con la palabra RECTIFICACION guarde concordancia con las siguientes pautas :
1.- Que conforme a lo dispuesto por los artículos 29 y 83 de la Constitución Nacional , el señor
JUAN MANUEL LOPEZ CABALLERO está amparado por las presunciones de INOCENCIA Y
BUENA FE, hasta tanto se le declare responsable como consecuencia de un proceso adelantado
con la observancia de las garantías jurídicas esenciales.
2.- Que no está establecido por decisión judicial ejecutoriada, que dentrodel trámite de titulación de
la propiedad denominada "Hacienda Arizona" se haya incurrido en infracción de la Constitución o
de las leyes por parte del señor JUAN MANUEL LOPEZ CABALLERO.
3.- Que tampoco se ha establecido por las autoridades competentes la veracidad de los siguientes
hechos:
a.- Que a la petición inicial de dicho trámite, se hubiesen allegado planos elaborados por un falso
topógrafo.
b.- Que el señor JUAN MANUEL LOPEZ CABALLERO utilizó empleados de su familia para eludir
prohibiciones legales.
c.- Que en la citada actuación, se usaron medios destinados a pretermitir requisitos exigidos por la
ley.
"CUARTO : ADVIERTESE que en caso de desacato a este fallo, se aplicarán las disposiciones
contenidas en los artículos 52 y 53 del Decreto 2591 de 1991."
11o. El Espectador publicó, a manera de rectificación, la parte resolutiva de la sentencia del
Tribunal.
12o. El 22 de junio, la Procuraduría General de la Nación informó, a petición de la Corte, que la
investigación disciplinaria contra el señor Alfonso López Caballero, continuaba; que estaba
ordenada "la investigación disciplinaria contra distintos funcionarios del Incora, en lo que atañe al
predio "Micoalegre" . . . .; y que "en los trámites de adjudicación de la Hacienda "Arizona", en los
cinco (5) predios en que fue dividida, el señor Procurador General de la Nación, designó como
Agente Especial al Procurador Delegado para Asuntos Agrarios. . . .".
13o. El Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, Incora, también en respuesta a la Corte,
informó que la Gerencia General del Incora "puso fin al procedimiento administrativo de titulación
del predio "Micoalegre", iniciado por petición del señor Juan Manuel López Caballero. La
determinación de la Gerencia General se originó por el oficio enviado por el Procurador Delegado
para Asuntos Agrarios, en el cual señalaba que el peticionario "puede hallarse incurso en la causal
que prohibe la adjudicación a personas que superen los límites máximos adjudicables, incluyendo
fundos que hayan sido adquiridos por medios diferentes al de titulación que efectúa ese Instituto".
II. CONSIDERACIONES.
Para resolver, se analizarán cuatro temas :
1o. Las investigaciones originadas en las publicaciones hechas por El Espectador;
2o. El derecho de réplica;
3o. Las rectificaciones ; y,
4o. Las conclusiones del C.P.B.
El Incora, por su parte, dictó la Resolución No. 3483 de junio 18 de 1993, que puso fin al trámite de
titulación del terreno baldío llamado "Micoalegre", iniciado por el señor Juan Manuel López
Caballero en 1987. Es evidente que sobre las conclusiones a que habrán de llegar las
investigaciones de la Procuraduría, nada puede anticiparse. Y por este aspecto es claro que todas
las personas cuya conducta se investiga tienen a su favor la presunción de inocencia y la de su
buena fe, sin que sea necesario que así lo declare una sentencia.
Pero, la existencia de tales investigaciones es un hecho que demuestra que las informaciones del
periódico no carecían de fundamento. El periodista ejerció, pues, el papel de fiscalizador al
presentar ante la opinión pública denuncias sobre hechos o situaciones que las autoridades
competentes han estimado necesario investigar. Lo decidido por el Gerente General del Incora, en
relación con el predio "Micoalegre", el 18 de junio de 1993, es otra de las consecuencias de las
publicaciones.
2o. El derecho de ré[Link], es decir, responder oponiéndose a lo que se dice, es
consecuencia necesaria o ejercicio de los derechos fundamentales de las personas a su buen
nombre y a su honra, expresamente consagrados por los artículos 15 y 21 de la Constitución.
En el caso materia de estudio, se ha ejercido el derecho de réplica en forma amplia. Así, El
Espectador publicó diversos documentos originados en las personas a quienes se referían sus
informaciones, cuya finalidad era desvirtuar éstas. Tales los comunicados del señor Ministro de
Agricultura, los días 11 y 23 de diciembre; las declaraciones del mismo a la Cadena
R.C.N.; el resumen de la carta enviada por el señor Juan Manuel López Caballero al Círculo de
Periodistas de Bogotá.
Fruto del ejercicio del derecho de réplica, fue la rectificación de algunasde las versiones originales.
Por ejemplo, la relativa al "falso topógrafo",finalmente desvirtuada.
La importancia de la réplica radica en la circunstancia de ser quien la hace la persona a quien se
supone conocedora de la verdad. En síntesis : el periódico al facilitar el ejercicio del derecho de
réplica, demostró su buena fe.
El Tribunal Superior de Bogotá se apartó de este criterio y ordenó una rectificación que el periódico
hizo al publicar la parte resolutiva de la sentencia.
La rectificación, pues, está hecha. Pero ¿cuándo se hizo y en qué medida? Absurdo sería poner en
uno de los platos de la balanza las informaciones y en el otro todas las rectificaciones, así las
hechas por medio de la réplica como las que hizo el propio medio informativo, para contestar esta
pregunta. Con mayor razón si se tiene en cuenta que aún no han concluído todas las
investigaciones originadas en este asunto. Pero, hay un testimonio irrefutable que permite afirmar
que El Espectador sí rectificó y que la forma en que lo hizo fue aceptable. Testimonio de
quien, si bien no es parte en esta acción de tutela, sí lo es en el asunto que la originó. El señor
Ministro de Agricultura, doctor Alfonso López Caballero, en el comunicado expedido el día 23 de
diciembre de 1992, afirmó :
"En los quince días que lleva Caracol martillando en forma diaria el tema de la compra del hato de
la hacienda Arizona, nunca se le ha dado la oportunidad de expresarse ni al acusado ni a un solo
colombiano que tenga una opinión diferente de la del eje Julio Mario Santodomingo-Augusto
López-Darío Arizmendi. Aún el diario El Espectador publicó las rectificaciones con un despliegue
equitativo. Igualmente les reconozco a los otros medios de comunicación que han tratado este
tema, así sea en mi contra, buena fe y criterios periodísticos de equidad".(La negrilla no es del
texto).
Nada podría agregarse a esta afirmación : queda claro que antes del 23 de diciembre, El
Espectador había publicado las rectificaciones "con un despliegue equitativo".
Por este aspecto, en consecuencia, habrá de revocarse la sentencia del Tribunal de Bogotá.
4o. Las conclusiones del Círculo de Periodistas de Bogotá.Como se dijo, en el primer momento,
el señor Juan Manuel López Caballero pidió la intervención del Círculo de Periodistas de Bogotá.
En su opinión, un Tribunal de Honor de la misma prensa, debía pronunciarse sobre el
escrito.
El hecho narrado originó la actuación de la Comisión de Etica y Responsabilidad del Periodista, del
C.P. B., cuyo informe definitivo se produjo el día 16 de abril de 1993. En tal informe se hace un
análisis pormenorizado del asunto y se concluye con el "Concepto de la Comisión" que se
transcribe en el hecho No. 8 de esta sentencia.
Para la Corte es claro que la decisión de la Comisión mencionada, no sustituye la de los jueces de
la República, ni impide que éstos se pronuncien. Pero la circunstancia de haber sido la misma
persona que se consideró lesionada en su buen nombre, quien acudió a la organización
gremial, unida a la autoridad que ésta debe ejercer sobre sus integrantes, le confiere una
significación especial a la decisión de la Comisión. Además, de la lectura del Informe, se deduce
que existieron algunas imprecisiones que el periódico habría podido reconocer cuando rectificó,
para complementar lo que ya había hecho al publicar sin restricciones las réplicas de las personas
a quienes se había referido en los artículos que dieron origen a este asunto. Pues la rectificación,
en rigor, implica el reconocimiento público del error.
De otra parte, la Sala considera importante que la opinión pública conozca la conclusión a que
llegó el Tribunal de Honor. Así, aquella sabrá cuál es el sentido de la justicia que tienen los mismos
periodistas.
Por las razones anteriores, en esta sentencia se ordenará la publicación del "Concepto de la
Comisión", transcrito en el hecho 8o..
III. DECISION.
En mérito de la expuesto la Sala Primera de Revisión de la Corte Constitucional, administrando
justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
RESUELVE:
Primero.- REVOCAR el fallo del Tribunal Superior ( Sala Civil) de Santafé de Bogotá del
veinticinco (25) de marzo de mil novecientos noventa y tres (1993), y en su lugar confirmar la
sentencia dictada por el Juzgado Quince (15) Civil del Circuito de Bogotá, que denegó la tutela
propuesta por el señor Juan Manuel López Caballero.
"Concepto de la Comisión :"En resumen, la Comisión conceptúa que el periodista Ignacio Gómez
G., adelantó una investigación laboriosa y extensa, durante la cual encontró elementos de juicio
representados en declaraciones de fuentes de información fidedignas y en documentos valederos,
de acuerdo con su conciencia y teniendo en cuenta la prevalencia de las razones de interés
público sobre los intereses privados, como lo demanda el Artículo Décimo del Código de Etica: "El
periodista tiene la obligación moral de actuar de acuerdo con su conciencia y no puede ser
sancionado por ello" y el Artículo Cuarto, que dice en su parte pertinente : "Las razones de interés
público deben prevalecer sobre los intereses privados en la búsqueda de la información". Sin
embargo al redactar el Informe al periodista le faltó rigor en la presentación y en el análisis de
algunos de los hechos publicados, rigorismo que tampoco aplicaron sus superiores al revisar y
aprobar la publicación del Informe Especial".
Tercero.- COMUNICAR la presente decisión al Juzgado Quince (15) Civil del Circuito de Santafé
de Bogotá, para los efectos establecidos en el artículo36 del decreto 2591 de 1991.
COMISION PERMANENTE-Emplazamiento
Se debe acoger una visión amplia que permita a las comisiones en el ejercicio de sus funciones
propias y ordinarias, como la tramitación de los proyectos de ley, emplazar a personas naturales o
jurídicas que puedan aportar conocimientos teóricos o experiencias directamente relacionadas con
los trabajos del Congreso. Debe, sí, existir una relación directa entre los hechos objeto de las
preguntas y "las indagaciones que la comisión adelante". Esta relación directa es la que hace
pertinentes las declaraciones y excluye la posibilidad de que sean sólo fruto del capricho
de la corporación o de alguno de sus integrantes. Dicho en otros términos: si existe la relación
directa, hay una probabilidad grande de que el dicho del declarante sea útil o necesario para la
comisión. A la expresión relación directa hay que darle una interpretación estricta, pues si otra
hubiera sido la intención del Constituyente, le habría bastado abstenerse de calificar la relación o
decir que fuera directa o indirecta. Admitir que la citación prevista en el artículo 137 pueda
originarse en supuestas o reales injurias o calumnias, implicaría establecer un privilegio en favor
de los congresistas y desvirtuar los fines de esta norma. Permitir que las comisiones permanentes
del Congreso emplacen a los periodistas para que expliquen bajo juramento sus opiniones, o
respondan por ellas, equivaldría a establecer una forma de censura, no por disimulada menos
eficaz.
EXCUSA-Justificación/EXCUSA-Publicación
Los periodistas, como todas las personas, pueden ser emplazados para que declaren sobre
hechos relacionados directamente con las indagaciones que una comisión del Congreso adelante;
pero las finalidades de la norma, inspirada en el bien general, no se dan en este asunto. Y por
mandato del
artículo 73 de la Constitución, la actividad periodística goza de protección para garantizar su
libertad e independencia. Y las dos serían vulneradas con un procedimiento de esta naturaleza,
irregular si se le analiza a la luz de sus propias circunstancias. La excusa presentada por el
citado, es, en consecuencia, fundada. Esta decisión se publicará, porque según el artículo 137 de
la Carta, la reserva sólo obliga durante el trámite, hasta la decisión.
REF: Excusa No. E- 003 de [Link] presentada por el señor PLINIO APULEYO MENDOZA a
la Comisión V del H. Senado de la República.
Magistrado Ponente:
JORGE ARANGO MEJIA.
Auto aprobado por la Sala Plena, según consta en el Acta No. treinta y siete (37), correspondiente
a la sesión celebrada en Santafé de Bogotá a los veinte (20) días del mes de mayo de mil
novecientos noventa y tres (1993).
I ) HECHOS.
Primero.- En la sesión correspondiente al día martes 16 de marzo de 1993, la Honorable Comisión
V Constitucional Permanente del Senado de la República, aprobó por unanimidad una proposición
presentada por el Honorable Senador Salomón Náder Náder, en la cual se disponía citar a los
Ministros de Minas y Energía, Dr. Guido Nule Amín, Desarrollo Económico, Dr. Luis Alberto
Moreno, al Jefe del Departamento Nacional de Planeación, Dr. Armando Montenegro, y al
Gobernador del Departamento de Córdoba, Dr. Jorge Manzur Jattin, lo mismo que al periodista
Plinio Apuleyo Mendoza. El aparte relativo a este último era el siguiente:
"En la página 5A del periódico El Tiempo el viernes 26 de febrero de 1.993, en un artículo titulado
"Compadrazgos peligrosos" de su autoría, usted cuestionó el debate que en el Congreso de la
República y en distintos foros he venido haciendo sobre la conveniencia o nó de la construcción del
segundo horno en las minas de níquel de Cerromatoso, y me tildó de "mamerto, populista, cacique
regional, de tener un sólido apetito burocrático", y de estar actuando en contravía de los intereses
de la Nación y de mi región. En vista de ello y como estamos adelantando el
estudio del proyecto de ley de regalías del cual soy Coordinador Ponente, y en desarrollo de lo
establecido en el artículo 137 de Contitución (sic), debe usted absolver, bajo la gravedad del
juramento, el siguiente cuestionario:
"1. Qué conoce usted sobre el proyecto de la construcción del segundo horno en las minas de
níquel de Cerromatoso. Cómo obtuvo la información; ha hecho estudios sobre el proyecto?
"2. Qué concepto técnico y económico le merece el proyecto? Le parece conveniente para la
Nación, para la región, por qué?
"3. Qué opinión tiene sobre el aumento de las regalías, sobre la tasa neta del retorno, sobre
el tenor de pureza del material que se está explotando? Puede usted profundizar sobre estos
temas he (sic) ilustrarnos con sus conocimientos?
"4. Usted cuestionó mi actuación como Senador y como dirigente político, le pagan para ello o
tiene alguna clase de prueba o documento que pueda mostrar en esta comisión?
"5. Ha sido usted visitado por funcionarios o exfuncionarios de la SHELL en Colombia, del IFI
de CERROMATOSO, o de cualquier otra entidad interesada en el proyecto? De ser positiva su
respuesta, favor dar los nombres y los cargos que desempeñan.
"6. Dice usted que "un absurdo convenio, suscrito por el Ministro con los Senadores de
Córdoba, delegaría virtualmente en éstos y sus lugartenientes (¡líbreme Dios!) las funciones de
vigilancia y control de los contratos de asociación". Tiene usted el documento?; podemos
conocerlo?; quién le informó de la supuesta existencia de tal documento.
"7. Aplaude usted la gestión del Ex-Ministro Juan Camilo Restrepo en lo ateniente a
Cerromatoso y su segundo horno y critica la del Ministro Nule Amin, por qué?; por lo que le dijeron;
por convicción basada en el estudio profundo que ha hecho sobre la materia; por resentimiento
contra una región o simplemente por demostrar su cachaquismo y criticar a un Ministro de la
Costa.
"8. Quién o quienes le dieron las instrucciones de desviar el debate de lo técnico y económico al de
la politiquería regional y el caciquismo. Con qué objeto?; amedrentarnos, haciéndonos callar o
tratar de conseguir con la suspicacia y la calumnia lo que no han podido obtener con los
argumentos y la razón ". (folios Nos., 53, 54 y 55)
Segundo.- En cartas de marzo 19 y marzo 22, dirigidas al Sr. Presidente de la Comisión V, de las
cuales se transcribe lo pertinente, el periodista citado manifestó su inconformidad con el
cuestionario, por diversos motivos, entre ellos el considerarlo injurioso y violatorio del secreto
profesional. Al respecto, expresó:
"Si, pese a todo, se persiste en dejar el emplazamiento en los actuales términos, me permitiré
apelar a la Corte Constitucional a fin de que determine si este tipo de citaciones del Congreso
puede contener alusiones contrarias al honor y la dignidad del ciudadano convocado, cuya
honestidad debe presumirse mientras no se le demuestre lo contrario". (folio No. 45)
Tercero.- Finalmente, la citación quedó para el día 31 de marzo a las 10 a.m., y del cuestionario
se modificaron las preguntas 4 y 7, cuyo texto quedó así:
" 4. Usted cuestionó mi actuación como Senador y como dirigente político, existe algún interés
para ello, o tiene alguna clase de prueba o de documento que pueda mostrar en esta Comisión?.
(folio No. 6)
" 7. Aplaude usted la gestión del Ex-ministro Juan Camilo Restrepo en lo atinente a Cerromatoso y
su segundo horno y critica la del Ministro Nule Amín, por qué?; por lo que le dijeron; por convicción
basada en el estudio profundo que ha hecho sobre la materia; por resentimiento contra una región;
o simplemente por criticar a un Ministro Oriundo de la Costa?." (folio No. 7)
Cuarto.- En carta de marzo 30 de 1993, el señor Plinio Apuleyo Mendoza hizo saber al Presidente
de la Comisión V, que no atendería "el emplazamiento a comparecer a esa Corporación, señalado
para este 31 de marzo a las 10 de la mañana". Basó su excusa en estas razones, sin perjuicio de
ampliarlas ante la Honorable Corte Constitucional:
" Primera.- El congreso de la República tiene plena facultad inquisitiva frente a los actos de
gobierno o de la administración pública. No tiene por el contrario ninguna para entablar proceso
político o judicial contra un ciudadano. Los términos del emplazamiento no dejan duda de que se
me someterá a una especie de juicio de residencia por haber expresado, con la libertad que la
Constitución me otorga, lo que opino sobre algunas actuaciones de un Senador de la República.
" Si debo responder por mis actos, lo haré ante los jueces competentes, bajo las formas y las
garantías que el artículo 29 de la Constitución Nacional consagra.
"Segunda.- A través de los ordinales 1o., 5o. y 6o. del cuestionario que usted me traslada, se
pretende ejercer coacción en mi contra para que viole el secreto profesional del periodista. Por lo
dispuesto en el artículo 11 de la Ley 51 de 1975 y el artículo 74 de la Constitución Nacional, me
siento en el más perfecto derecho a rebelarme contra esa forma de violencia moral y contra este
manifiesto abuso de poder.
"Tercera.- La proposición aprobada a instancias del Senador Nader, inclusive después de aliviada
de sus expresiones más soeces, es francamente ofensiva contra mi dignidad personal y
profesional. Ninguna autoridad en Colombia está facultada para vulnerar el derecho a la honra y al
buen nombre de los ciudadanos. Los articulos 15 y 21 de la Constitución son a ese propósito
contundentes, mientras que los jueces penales tienen expresamente prohibido hacer calificaciones
ofensivas respecto de las personas que intervienen en el proceso, aún cuando fueren los
sindicados. Mientras esté en mis manos, no compareceré ante una Comisión del Senado que
injuria primero para averiguar después.
"Mucho me complacería que estos asuntos, de tan honda significación para el porvenir de la
democracia colombiana, fueran conocidos y resueltos por la Honorable Corte Constitucional, a la
que estoy haciendo saber mi voluntad de comparecencia en cuanto así me lo ordene". (folios Nos.,
70 y 71)
Sexto.- La Sala Plena escuchó las explicaciones del renuente, en audiencia celebrada el día
martes 11 de mayo a las 10 de la mañana. En esta audiencia, el periodista dijo que sus motivos
para excusarse de asistir a la Comisión eran tres, que, en síntesis, son estos, según el escrito
presentado por él:
1) El cuestionario "no se ciñe... al espíritu y la letra del artículo 137 de la Constitución Nacional",
pues no existe "indagación específica sobre el proyecto de fabricar un segundo horno por parte de
la empresa Cerromatoso S.A", con la cual pudieran relacionarse directamente, como lo ordena el
artículo 137, los hechos objeto de las preguntas.
Además, si el Senador Náder Náder considera "haber sido víctima de un infundio, injuria o
calumnia..., el código penal suministra un recurso distinto al emplazamiento de que soy objeto".
2) " A través de los ordinales 1o., 5o. y 6o. del cuestionario se me pide violar el secreto profesional
protegido por el artículo 74 de la Constitución Nacional.."
3) " La proposición aprobada a instancias del Senador Náder... es francamente ofensiva contra mi
dignidad personal".
A la pregunta de porqué, siendo sus respuestas tan claras, no había concurrido a la Comisión,
respondió: "Por una cuestión de principios". Y añadió que se trata de una situación en la que
representa una profesión, ladel periodista, que traicionaría al comparecer a absolver dicho
cuestionario.
Séptimo.- Hay dos hechos ligados a la citación de la Comisión V, que son sus antecedentes:
a) El día 26 de febrero de 1993, en el diario "El Tiempo", el periodista Plinio Apuleyo Mendoza
publicó una columna bajo este título : "Compadrazgos peligrosos - Los caciques de Córdoba
quieren caerle a Cerromatoso. ¿ Por qué los apoya el Ministro Nule Amín?". En tal escrito se
refería al proyecto de construír un segundo horno en la mina de Cerromatoso y
formulaba diversas críticas contra el Ministro Nule Amín y el Senador Salomón Náder Náder, a
quien llamaba "amigo del ministro y cacique de la región". (folio No. 23)
b) El día marzo 1o. de 1993, el Senador Náder Náder envió al director de "El Tiempo" una carta en
la cual le pedía publicar su réplica al "injurioso y malintencionado artículo escrito por el columnista
señor Plinio Apuleyo Mendoza". (folio No. 16 y siguientes)
En la réplica, publicada casi íntegra por el períodico,bajo el título " Bufones y escribientes " se
afirmaba que el periodista Plinio Apuleyo Mendoza era "un bufón y escribiente". Y se anunciaba su
citación a la Comisión V, así: "Usted Sr. bufón será emplazado según lo establecido en el
artículo 137 de la Constitución, para que bajo la gravedad del juramento nos ilustre con sus
denuncias, con sus pesquisas y además con sus amplios conocimientos sobre la materia". (folio
No. 24)
II ) CONSIDERACIONES.
Para resolver si la excusa presentada por el Sr. Plinio Apuleyo Mendoza es fundada, o nó, es
menester examinar estos aspectos:
1) Finalidad del artículo 137 de la Constitución;
2) El secreto profesional del periodista;
3) La libertad de opinión y el periodista;
4) Los delitos de injuria y calumnia y el artículo 137 de la Constitución;
y,
5) El artículo 137 de la Constitución y la censura.
Sentadas estas premisas, la conclusión surgirá por sí sola, al comparar con ellas los hechos
narrados.
1) Finalidad del artículo 137 de la Constitución. Dispone el artículo 137 de la Constitución :
" Cualquier comisión permanente podrá emplazar a toda persona natural o jurídica, para que en
sesión especial rinda declaraciones orales o escritas, que podrán exigirse bajo juramento, sobre
hechos relacionados directamente con las indagaciones que la comisión adelante.
" Si quienes hayan sido citados se excusaren de asistir y la comisión insistiere en llamarlos, la
Corte Constitucional, después de oírlos, resolverá sobre el particular en un plazo de diez días, bajo
esctricta reserva.
" La renuencia de los citados a comparecer o a rendir las declaraciones requeridas, será
sancionada por la comisión con la pena que señalen las normas vigentes para los casos de
desacato a las autoridades.
" Si en el desarrollo de la investigación se requiere, para su perfeccionamiento, o para la
persecución de posibles infractores penales, la intervención de otras autoridades, se las exhortará
para lo pertinente".
La razón de ser de esta norma es evidente: dar al Congreso la facultad de allegar, por este
camino, elementos de juicio para el desempeño de sus funciones.
A primera vista podría caerse en el error de limitar la facultad de las comisiones permanentes del
Congreso a los casos en que éstas investiguen algún asunto. Así parecería darlo a entender el
último inciso, al referirse al "perfeccionamiento" de la investigación y a la persecución de "posibles
infractores penales".
Pero, en opinión de la Corte, debe rechazarse esta visión restrictiva y acoger, en cambio, una
amplia que permita a las comisiones en el ejercicio de sus funciones propias y ordinarias, como la
tramitación de los proyectos de ley, emplazar a personas naturales o jurídicas que puedan aportar
conocimientos teóricos o experiencias directamente relacionadas con los trabajos del Congreso.
La norma faculta a la comisión para exigir las declaraciones bajo juramento, pero ello no es
obligatorio, pues bien podrían recibirse sin tal formalidad. Como se verá las consecuencias para el
citado, son, o pueden ser, bien diferentes.
Debe, sí, existir una relación directa entre los hechos objeto de las preguntas y "las indagaciones
que la comisión adelante". Esta relación directa es la que hace pertinentes las declaraciones y
excluye la posibilidad de que sean sólo fruto del capricho de la corporación o de alguno de sus
integrantes. Dicho en otros términos: si existe la relación directa, hay una probabilidad grande de
que el dicho del declarante sea útil o necesario para la comisión.
En el caso que nos ocupa, hay que advertir que no aparece una relación directa entre el proyecto
de ley No. 126-92 Senado "Por el cual se crean el Fondo Nacional de Regalías y la Comisión
Nacional de Regalías; se regula el derecho del Estado a percibir regalías por la explotación de
recursos naturales no renovables, se establecen las reglas para la liquidación y
distribución, y se dictan otras disposiciones", y las preguntas 4, 5, 7 y 8 del cuestionario definitivo.
Se dice esto porque a la expresión relación directa hay que darle una interpretación estricta, pues
si otra hubiera sido la intención del Constituyente, le habría bastado abstenerse de calificar la
relación o decir que fuera directa o indirecta.
Esta norma le permite al periodista presentar ante la opinión pública denuncias sobre hechos o
situaciones irregulares, y aun delictuosas. Desempeñar el papel fiscalizador, como lo hiciera Zolá
en el caso del Capitán Dreyfus, al publicar su carta abierta, bajo el título de "Yo acuso", que
finalmente condujo a reparar un tremendo error judicial y cambió la historia de Francia.
b) El artículo 73:
" La actividad períodistica gozará de protección para garantizar su libertad e independencia
profesional."
Este derecho ha estado en todas nuestras constituciones, desde la primera hasta la actual. En la
de Cundinamarca, de 1811, se dijo: "Tampoco puede ser privado del derecho de manifestar sus
opiniones por medio de la imprenta, o de cualquiera otro modo que no le sea prohibido, en
uso de su libertad y propiedad legal". (artículo 11, del Título XII "De los derechos del hombre y del
ciudadano")
En la de 1991 se dice:
"Artículo 20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y
opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de
comunicación.
Pero, como el adelanto de los medios de comunicación, ha hecho del periodismo una actividad
cada día más influyente en la vida social, el Constituyente consideró necesario librarlo de las
amenazas, vengan de dondevinieren, del Estado, del gran dinero o de los delincuentes. Esto
explica el artículo 73: "La actividad periodística gozará de protección para garantizar su libertad e
independencia profesional".
Pues bien: pugna con la "libertad e independencia" de la actividad periodística, el que se interprete
el artículo 137 de la Carta en el sentido de permitir a una Comisión del Congreso el pedir cuentas
de sus opiniones a un periodista. Pues nada distinto a una rendición de cuentas "bajo la gravedad
del juramento", es el cuestionario preparado en el presente caso, desde su introducción hasta la
última pregunta: "8. Quién o quiénes le dieron las instrucciones de desviar el debate de lo técnico y
económico al de la politiquería regional y el caciquismo. Con qué objeto amedrentarnos, hacernos
callar o tratar de conseguir con la suspicacia y la calumnia lo que no han podido obtener con los
argumentos y la razón."
Es más: un periodista está obligado a ser veraz e imparcial en la narración de los hechos. Pero son
libres sus opiniones sobre los mismos hechos. Y en todo caso quien pretenda exigirle las
responsabilidades propias de su oficio, habrá de acudir a las autoridades competentes, que son, en
general y en principio, los jueces de la República.
No hay que olvidar, además, que quienes ocupan sitio destacado en la política, en el gobierno, en
las artes, en los deportes o en los negocios que interesan a todos, están sometidos al constante
escrutinio de la opinión pública. Esta se expresa en la prensa y a la vez es determinada por
ésta. El ejercicio de la política, en particular, supone el estar sometido permanentemente al juicio
de la gente. En el mismo error Incurrirían el hombre público que pretendiera que aquél le fuera
siempre favorable y el que aspirara a prohibirlo o impedirlo. Además, al periodista corresponde,
por razón de su oficio, emitir opiniones públicas sobre los personajes de la comunidad.
Pero lo que no es aceptable a la luz de la igualdad ante la ley, que el artículo 13 de la Constitución
establece como derecho fundamental de todas las personas, es la existencia de una vía diferente
para perseguir el castigo de supuestos delitos, reservada a una sola clase de ciudadanos.
Admitir que la citación prevista en el artículo 137 pueda originarse en supuestas o reales injurias o
calumnias, implicaría establecer un privilegio en favor de los congresistas y desvirtuar los fines de
esta norma.
Además, el Congreso representa la majestad de la república y sus funciones deben cumplirse con
la mayor altura. Y conspiraría contra esta exigencia el permitir que el mecanismo del artículo 137
se pusiera en marcha para dirimir conflictos personales de un congresista con un particular.
En torno a este tema, hay que tener presente el artículo 33 de la Constitución que prohíbe obligar a
alguien a declarar contra sí mismo. Prohibición que cobra mayor fuerza cuando la declaración se
exige bajo juramento, y se formulan preguntas como la número 8.
Finalmente, no es lógico pensar que el artículo 137 reemplace la justicia penal, porque, entre otras
razones, las comisiones del Congreso no podrían llegar a la conclusión natural de un proceso: la
sentencia.
Pues bien: permitir que las comisiones permanentes del Congreso emplacen a los periodistas para
que expliquen bajo juramento sus opiniones, o respondan por ellas, equivaldría a establecer una
forma de censura, no por disimulada menos eficaz. La posibilidad de una citación de esta
naturaleza se convertiría en coacción casi irresistible contra algunos, y en acicate para otros
ansiosos de publicidad.
Para fortuna de Colombia, la Constitución ha fijado al Congreso otras funciones, entre ellas la muy
noble de hacer las leyes. Y entre todas sus funciones, no figura la de ejercer la censura sobre los
voceros naturales de la opinión pública, que son los periodistas.
III ) CONCLUSIONES.
Lo expuesto lleva a concluír que en el presente caso no se dan los supuestos de hecho del artículo
137 de la Constitución.
Es verdad que los periodistas, como todas las personas, pueden ser emplazados para que
declaren sobre hechos relacionados directamente con las indagaciones que una comisión del
Congreso adelante; pero las finalidades de la norma, inspirada en el bien general, no se dan en
este asunto.
Y se repite: por mandato del artículo 73 de la Constitución, la actividad periodística goza de
protección para garantizar su libertad e independencia. Y las dos serían vulneradas con un
procedimiento de esta naturaleza, irregular si se le analiza a la luz de sus propias circunstancias.
Esta decisión se publicará, porque según el artículo 137 de la Carta, la reserva sólo obliga
durante el trámite, hasta la decisión.
IV ) DECISION.
Con base en las anteriores consideraciones, la Corte Constitucional
RESUELVE:
1. Declárase fundada la excusa presentada por el señor Plinio Apuleyo Mendoza, en relación con
el emplazamiento que le hizo la Comisión V del Honorable Senado de la República, de
conformidad con el artículo 137 de la Constitución. En consecuencia, no está obligado a atender la
citación ni a absolver el cuestionario respectivo.