COLEGIO COLOMBO GALES
ÁREA DE HUMANIDADES
ASIGNATURA: ESPAÑOL A - LITERATURA NS
RAE
AURA DE CARLOS FUENTES - MESA DE TRABAJO I
ESTUDIANTE: Xiomara Herrera Suarez
DOCENTE: Mónica Altahona
Fecha de entrega: 17 de septiembre de 2019
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1. Bibliografía del texto: Rojas, Santiago. (1980) Modalidad narrativa en Aura:
realidad y enajenación. Volumen 46, Páginas 487-497. Tomado de
https://revistas.ucm.es/index.php/ALHI/article/view/ALHI8989110191A.
Recuperado: 09092019.
2. PALABRAS CLAVES O DESCRIPTORES
I. Duplicidad
II. Amor
III. Destino
IV. Dependencia manipulada
V. Deseo
VI. Hechicería
2. RESUMEN:
El ensayo escrito propone un análisis en las alteridades de las voces narrativas
que relatan la novela corta del escritor mexicano, y como estas guían a que la
obra se desarrolle en diferentes realidades, a través de las interacciones y
desenvolvimiento de los personajes en cambios de tiempo y espacio.
En Aura, se hace uso de la segunda persona del singular, “tu”, para describir la
secuencia de la mayoría de hechos que componen la narrativa, voz a la que
usualmente se le atribuye al personaje de Felipe Montero al ser el protagonista
dentro de esta, por lo que es popularmente considerado como una estilística
narrativa donde el lector reconoce al “tu” como el “yo” (Felipe Montero),
entendiendo que el narrador es el “ otro Felipe Montero, alter ego del protagonista”
(Robert G. Mead, 1967) .
No obstante, en el escrito de Rojas se estipula otro punto de vista ante este
análisis, donde manifiesta que el narrador “tu” es una voz pasiva y receptora, por
lo tanto se asume la existencia de un narrador “yo” que dirige la acción. Por
consiguiente, el “tu” puede ser fácilmente relacionada desde el principio de la obra
con Felipe, sin embargo, el final de la obra concluye con la perdida de originalidad
del personaje transmutándose a otro. Por lo tanto, el “yo” es el personaje que en
esencia es Felipe Montero, ósea el Coronel Lorente, lo que lleva a inferir que
Montero es solo un personaje que significa un medio para un fin, mientras que
Llorente es el verdadero protagonista en la novela Aura, que está constantemente
presente de manera indirecta por medio de su otra manifestación física que tiene
como objetivo reencarnarlo a él.
Ahora bien, para entender la transmutación de Montero a Llorente toca tener en
cuenta la construcción de la femineidad que guio este proceso, Consuelo. Este
personaje, al encontrarse en una situación desafiante a sus sueños en el pasado,
encuentra en la hechicería la manera de asegurar su juventud y fertilidad, lo que
guía a la construcción del presente en el que Felipe se vuelve el medio en el que
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Consuelo da vida a su difunto esposo a través de la brujería. De esta manera,
Montero termina bajo la dependencia del personaje femenino, en el que ella guía
el desarrollo de él, que es cautivado con diferentes recursos (ejemplo, Aura). De
igual manera, es aquí donde viene a jugar el “yo”, ya que la anciana lo encarna
encubiertamente para manifestarse en el subconsciente del joven historiador, que
sigue mecánicamente las acciones narradas por el “tu” (recordando que es el
receptor del yo), que se expresa alternando el tiempo del presente y futuro, dando
a entender que ya se sabe que va pasar porque es la repetición de algo ya
sucedido, en este caso es lo ya vivido por Llorente.
En lo que todo el proceso finiquita, en el encuentro y juramento amoroso, donde
se hace efectiva la muerte de Montero para la reencarnación de Llorente, y
colisión en la que Aura se manifiesta como su verdadera figura, Consuelo. Por lo
que ambas almas vuelven a unirse.
3. APORTES Y RELACIONES:
Teniendo en cuenta el ensayo literario de Santiago Rojas, desde mi análisis,
puedo establecer diferentes relaciones del artículo con Aura. Iniciando con la idea
que Consuelo encarna a Llorente encubiertamente en Montero, logro evidenciarla
en el primer capítulo, cuando Felipe entra a la casa “Cierras el zaguán detrás de ti
e intestas penetrar la oscuridad de ese callejón techado…..- Buscas en vano una
luz que te guie” (Fuentes, 1994, pág. 14), identificando que el espacio de la casa
es la representación metafórica del inconsciente de Montero, ya que, este es la
parte de la mente donde están guardados y aparentemente olvidados sucesos de
la vida, esto retratado en el ambiente oscuro y tétrico, y que el personaje al estar
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bajo este espacio va a empezar a resurgir, analizando así la interferencia de
Consuelo, debido a que la casa está ambientada en el siglo xix, años en los que
su esposo vivió. Suceso de la narración que viene de la mano con, “Señora- dices
con una voz monótona, porque crees recordar una voz de mujer” (Fuentes, 1994,
pág. 14), evidenciado de esta manera que es la figura femenina quien guía el
desarrollo de este proceso desde el inicio, entendiendo así que Montero no es un
personaje independiente sino que se construye con las “casualidades” que le
pasan con las mujeres.
Por otro lado, entendiendo la dinámica entre las voces narrativas del “tú” y “yo”, y
la alteridad de ambas por medio del tiempo y en interacción con los personajes,
logro identificar esta característica, entre los capítulos tres y cuatros, dentro del
sueño de Felipe, en el cual él y Aura tienen su primer encuentro amoroso, “se
despedirá diciendo que te espera esa en su recamara. Tu vuelves a asentir”
(Fuentes, 1994, pág. 36), encuentro el cual el personaje menciona al día siguiente
“Consultas tu reloj y te recuerdas que Aura te ha citado en su recamara” (Fuentes,
1994, pág. 44), no obstante, esta situación jamás pasa en la realidad, sino que
esto hace referencia al desenvolvimiento de los personajes en lo onírico. Por lo
que en la primera cita da cuenta de cómo el “yo” guía las acciones de Montero en
un tiempo alternante del presente, haciendo mención que dentro de este sueño se
hace factible la presencia de Llorente al Montero ser referido como el esposo de
Aura, mientras que en la segunda cita evidencio como el “tu” es receptor de esta
acción en el tiempo del sueño y sigue mecánicamente esta instrucción dentro del
tiempo presente.
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Bibliografía
Mario, M. (1989). Aura de Carlos Fuentes: Un aquelarre en la calle donceles 815. Anales de
Literatura Hispanoamericana. Obtenido de
https://revistas.ucm.es/index.php/ALHI/article/view/ALHI8989110191A/23846
Robert G. Mead. (1967). Carlos Fuentes, airado novelista mexicano. En S. Rojas, Modalidad
narrativa en Aura: realidad y enajenación (pág. 489).