Formación del Líder
Juvenil – Clase 2
La hechura de un líder II
Luis Martínez Ramos
E-mail: brillar@[Link]
En estos días no había rey en
Israel; cada uno hacía lo que
bien le parecía.
Jueces 21:25
En la plataforma Q10 encontrará cada semana los
documentos necesarios para seguir avanzando en la
profundización y comprensión de los temas tratados.
Para esta primera semana encontrará en la sección
“Contenidos”: el Plan de Clases, la Parcelación del
módulo (calendario con actividades), las diapositivas y
una lectura complementaria (NO es calificable, pero
puede hacerse retroalimentación en la clase siguiente).
También se cargarán otros materiales de utilidad
(según sea necesario), tanto usados en clase como
sugeridos para ahondar más en los temas y
comprensión de los mismos.
Líderes juveniles
espiritualmente
sanos
Una realidad 4
Cuando se trabaja en el ministerio juvenil, sea como
líder o como parte del equipo de trabajo, es común
gastar mucho del tiempo dedicado al ministerio,
buscando ideas y desarrollando planes entusiastas y
programas atractivos para hacer. Eso conlleva a
generar expectativas de un ministerio emocionante,
atractivo, vibrante… prestando poca o ninguna
atención a la salud del ministerio.
Una realidad… 5
Doug Fields en su libro Ministerio de
jóvenes con propósito dice “que un
ministerio saludable para la juventud
no comienza con ideas, sino con líderes
espirituales”.
Una realidad… 6
Este autor comparte que: estaba demasiado ocupado
preparando cosas para el ministerio juvenil, recibía y
atendía un número creciente de jóvenes, cuidaba a los
chicos con algún estudio bíblico ocasional, proveía una
alta dosis de entusiasmo y diversión, pero finalmente
se dio cuenta que esto no es un ministerio saludable; lo
que podría llegar a ser más bien es un ministerio con
una alta tasa de ocupación y preocupación
permanente.
Una realidad… 7
¿Qué tanto se parece esto a tu experiencia en el
ministerio juvenil?
¿Cómo podrías verte reflejado en el espejo ministerial de
este hombre?
La mayoría de los que nos involucramos a servir
ministerialmente, pensamos estar agradando a Dios con
los muchos quehaceres, sin embargo, lo que le agrada es
que nos acerquemos a él, que le escuchemos, que
anhelemos su presencia.
Tres problemas
La experiencia de Doug Fields 9
En el caso específico de Fields, experimentó tres problemas
principales:
1) No podía crear programas atractivos como los de otras
iglesias.
2) No estaba seguro de ser la persona correcta para el
ministerio con la juventud.
3) Nunca podía hacer lo suficiente para agradar a todos.
1)Programas creativos 10
Muchos líderes juveniles hacen el ministerio imitando o
replicando los programas que otras iglesias hacen. El punto
complicado, como lo experimentó Fields, que hay
“demasiadas variables para ser copiadas y tomadas”
exactamente, para ser llevadas al contexto de otro
ministerio juvenil.
El problema está en copiar los programas que otros hacen
porque les han resultado, sin tomar en consideración los
principios transferibles detrás de los mismos.
2) La persona correcta 11
Es muy frustrante el dedicar muchas horas de preparación
de programas y actividades y esforzarse por hacer las cosas
lo mejor posible, y al final, no lograr los resultados
esperados. Esto lleva a la pérdida del entusiasmo, a la
desesperanza y finalmente a creerse sin la idoneidad para
esa tarea a pesar de que cuente con todo lo necesario.
Si es que se busca la aceptación de los demás, el camino
que sigue es el de hacer más programas, más y más cosas,
con las cuales aumenta la frustración y el desánimo.
3) Agradar a todos 12
» Los resultados del trabajo en el ministerio juvenil pueden resultar
insuficientes para otras personas (autoridades, padres, otros líderes).
Si haces cosas solo para agradar a otros, tal como le pasó a Doug, “tú
nunca serás capaz de hacer lo suficiente para agradar a todos”.
» Las palabras que Doug recibió de Dios, son las palabras que
necesitas escuchar tú también de él: “Concéntrate en mí. Descansa
en mí. Permanece en mí. Si tu corazón gira hacia mí, podemos
trabajar juntos y hacer algunas cosas buenas”.
Tres maneras de
llegar a depender
de Dios
1)Reconocer el poder de Dios 14
Lo que Doug Fields aprendió fue lo siguiente:
Necesitamos reconocer que “a fin de cuentas los programas
no funcionan, es Dios. Dios no necesita un programa para
obrar. Ni siquiera me necesita a mí”, que “mi parte en la
obra de Dios es muy pequeña.
Cuando acontecen cosas buenas necesito reconocer que
suceden gracias al poder de Dios y no por mí” (1 Cor. 1:31).
2) Someter las habilidades a Dios 15
Al someter nuestras habilidades al poder de Dios, podemos
descansar en la misma verdad que el apóstol Pablo comunicó
en 2 Corintios [Link] «Te basta con mi gracia; pues mi poder se
perfecciona en la debilidad.» a lo que Pablo respondió:
«Gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para
que permanezca sobre mí el poder de Cristo.»
Cuando sometemos nuestras vidas y habilidades a Dios para el
ministerio juvenil, descansamos en la promesa de que ese
poder de Dios está disponible para nosotros (2 Co 13:4).
3) Ser una persona de Dios 16
» Doug nos recuerda: “Hacer la obra de Dios no es tan
importante como ser la persona de Dios” y que “Dios está
más preocupado por mi salud espiritual que por mi
apariencia del ministerio con la juventud” .
» Hay algo importante que debe saber: “usted nunca podrá
hacer lo suficiente. Siempre hay algo más por hacer. ¡El
ministerio para jóvenes nunca termina! No permita que hacer
la obra de Dios le cueste dejar de ser la persona de Dios.
Para recordar 17
» En la iglesia, hacer puede convertirse en una ilusión que requiere
más atención que nuestro ser. Jesús tiene una advertencia para la
gente que está más preocupada por hacer que por ser: «No todo
el que me dice: "Señor, Señor", entrará en el reino de los cielos,
sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿no profetizamos en
tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos
muchos milagros?" Entonces les diré claramente: "Jamás los
conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!"» (Mateo 7:21-23).
Líderes
juveniles al
estilo de Jesús
Las 7 responsabilidades del líder 19
Rick Warren en su libro Liderazgo con Propósito, nos presenta
siete responsabilidades que Jesús practicaba, que nos pueden
ayudar a ser un líder espiritual:
[Link]ús ayudaba a los demás a conocer a Dios
[Link]ús les enseñaba la Palabra de Dios
[Link]ús oraba por las personas
[Link]ús les infundía su carácter
[Link]ús protegía su crecimiento espiritual
[Link]ús enviaba a sus seguidores a que sirvieran a Dios
[Link]ús fue modelo de compromiso
1)Ayudar a conocer a Dios 20
“Tu primera responsabilidad como todo líder cristiano es
ayudar a los demás para que conozcan a Dios” (Juan 17:6).
Además, mucho de “lo que los otros piensen acerca de
Dios se va a fundamentar mayormente en lo que piensen
acerca de ti” .
Como cristianos (en general) y como líderes (en particular)
tenemos la responsabilidad de ser como señales
luminosas que apuntemos a Jesús, para que los demás
puedan ver y conocer a Jesús.
2) Enseñar la Palabra de Dios 21
“La palabra de Dios es nuestro fundamento. Es aquello
sobre lo cual edificamos nuestra vida. Es sólida. Es
nuestro manual. Es nuestro libro de texto” (Juan 17:8).
Si queremos que las personas que están a nuestro
alrededor y las que dirigimos conozcan realmente a
Dios, debemos mostrárselos tal cual él es, y eso sólo
podemos hacerlo a través de enseñarles lo que dice la
Palabra de Dios, la Biblia.
3) Orar por las personas 22
Así como Jesús oraba por aquellos que lideraba,
nosotros, como líderes juveniles debemos hacer
también lo mismo (Jn. 17:13). El líder espiritual ora para
que sus dirigidos “vivan para Cristo con gozo y crezcan
espiritualmente para servirlo mejor. […] ora para que los
demás experimenten personalmente la comunión con
Dios. […] ora para que sus discípulos le lleven
continuamente a otros.”
4) Infundir el carácter de Jesús 23
Según Warren, cuando Jesús decía en Jn. 17:22 «Yo les
he dado la gloria que me diste», está diciendo: «Yo estoy
poniendo en ellos mi carácter, mis cualidades». “En tu
calidad de líder cristiano, tu vida está en continua
exhibición ante aquellos a quienes guías. La meta de la
vida es crecer en carácter y semejanza a Jesucristo. Eso
significa desarrollar en nosotros sus cualidades:
integridad, generosidad y humildad.
5) Proteger el crecimiento espiritual 24
El líder espiritual protege el crecimiento espiritual de
aquellos que están bajo sus cuidado” . (Jn. 17:12; 1 P 5:2-
3). Si no estás guiando apropiadamente a aquellos que
has recibido para liderar, si no los estás cuidando de las
amenazas (tanto internas como externas) que les
pueden desviar del camino del Señor, si no estás siendo
responsable con el crecimiento integral de aquellos
puestos a tu cuidado, entonces lo más probable es que
parezcas (o seas) un asalariado (Jn. 10:12-13).
6) Enviar a servir a Dios 25
“Como líderes cristianos estamos preparando y
adiestrando continuamente a la próxima generación de
líderes” (Juan 17:18).
El buen líder nunca está creando un pequeño imperio
para sí, en cambio, siempre está pensando y
transmitiendo a aquellos que prepara la idea del
compromiso con Dios y la misión de Su reino.
7) Modelo de compromiso 26
La Biblia nos enseña cuan comprometido estaba Cristo
con la tarea que el Padre le encomendó, tanto así, que
fue capaz de dar su vida para lograrlo. “Cuando te
comprometas con los propósitos de Dios para tu vida,
los demás verán ese compromiso tuyo. El atractivo de
un corazón entregado por completo a Dios es
irresistible” . Qué bueno es que la gente que te sigue,
aquellos en quienes influyes, vean en ti la seriedad de tu
compromiso y la voluntad férrea para cumplirlo.
Cierre y
compromisos
Evidencias de aprendizaje 28
Informe de lectura:
Lea Juan 10 y Juan 17.
Luego, encuentre principios transferibles
al liderazgo para un ministerio espiritual.
Prepare y envíe un informe de los
principios.
29
Muchas gracias.
Dios les bendiga!