Nacismo
Nacimiento: 20 de abril de 1889, Braunau am Inn, Austria, Adolf Hitler fue máximo dirigente de la
Alemania nazi. Tras ser nombrado canciller en 1933, liquidó las instituciones democráticas de la
república e instauró una dictadura de partido único (el partido nazi, apócope de Partido
Nacionalsocialista), desde la que reprimió brutalmente toda oposición e impulsó un formidable
aparato propagandístico al servicio de sus ideas: superioridad de la raza aria, exaltación nacionalista
y pangermánica, militarismo revanchista, anticomunismo y antisemitismo.
Político: El régimen nazi propuso y luego construyó un modelo político que centralizó todo el poder
en una suerte de Estado absolutista, totalitario y monopartidista, cuyas labores eran la organización
y conducción de la sociedad completa, imponiendo la militarización y partidización de las
instituciones, así como el culto a la personalidad del caudillo o führer (en alemán: “guía, coductor”)
de quien emanaba toda la autoridad y el poder.
Económico: El “milagro económico” alemán de los años 30, consiguió aumentar el PIB en un
50% y atajar el desempleo en un periodo de cinco años dado que Alemania pasó de 6 millones de
desempleados en 1932 (43,8% de tasa de paro) a menos de 800.000 parados en 1936. Tal y como
vamos a ver, los nazis lo tuvieron muy fácil para acabar con el desempleo en cuanto tomaron el
control del Parlamento alemán.
Social: Los nazis consideraban a los pueblos germánicos como la raza superior, la rama más pura
de la raza aria. La discriminación y la persecución de judíos y gitanos comenzaron en serio después
de la toma del poder. Los primeros campos de concentración se establecieron en marzo de 1933.
Totalitarismo Japones
El líder de esta doctrina era un hombre de nacionalidad Japonesa llamado Hirohito.
La ideología que rodeaba la figura del emperador hacía prácticamente imposible la
rendición. Hirohito tenía que buscar una fórmula para «perder sin perder», es decir, una manera de
evitar las críticas por la derrota y asegurar la supervivencia de la monarquía.
Político: El Estado ejerce en la sociedad un poder «total» sin divisiones, donde no hay libertad o es
muy limitada.
Economico: reconoció abiertamente la derrota y, para asombro de MacArthur, manifestó que estaba
dispuesto a asumir toda la responsabilidad por lo ocurrido. También dejó claro que en la medida en
que pudiese y se le solicitase, estaba dispuesto a colaborar con los ocupantes norteamericanos y
británicos en la normalización del país y la reconstrucción de la economía a cambio de la ayuda
necesaria.