[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Lineamientos para el
4
Abordaje de la Salud Integral
FASCÍCULO
de Adolescentes en el
Primer Nivel de Atención
GÉNERO Y DIVERSIDADES
Dirección de
Adolescencias y Juventudes
Autor: Dirección de Adolescencias y Juventudes. Ministerio de Salud de la Nación
Coordinación General: Juan Carlos Escobar y Eugenia Soubies
Elaboración de contenidos: Martín Boy, Matías de Stéfano Barbero
Colaboraciones: Matías Ostropolsky, Valeria Mulli, Joel Granito, Alba Orellana
Revisión: Agostina Chiodi, Juan Carlos Escobar, Ariel Antar Lerner, Diva Janneth
Moreno Lopez
Edición: Ofelia Musacchio y Eugenia Soubies
Diseño: Agustina de la Puente, Leila Lewkowicz, María Eugenia de León, Solange Coste
(Dirección de Comunicación Institucional y Prensa Ministerio de Salud de la Nación)
Ilustraciones: Natalia EpsteinEste material fue realizado con el apoyo de UNICEF
Argentina.
ISBN 978-950-38-0326-4
Mesa de debate: Género y Diversidades
Agostina Chiodi, Constanza Díaz, Martín Boy, Silvia Elizalde, Daniel Jones, Alejandro
Capriati, Victoria Gallo, Juan Pechín, Matías de Stéfano Barbero, Valeria Pavan, Alan
Otto Prieto, Matías Ostropolsky, Rosa Papolla, Edith Martín, Didier Oliva, Morena Arin.
Ministerio de Salud de la Nación
Género y diversidades / contribuciones de Martín Boy ; Matías de Stéfano Barbero ;
coordinación general de Juan Carlos Escobar ; Eugenia Soubies ; editado por Ofelia
Musacchio ; Eugenia Soubies ; ilustrado por Natalia Epstein. - 1a ed. - Ciudad Autónoma
de Buenos Aires : Ministerio de Salud de la Nación, 2023.
55 p. : il. ; 24 x 18 cm. - (Lineamientos para el Abordaje de la Salud Integral de
Adolescentes en el Primer Nivel de Atención)
ISBN 978-950-38-0326-4
1. Adolescencia. 2. Acceso a la Salud. 3. Derecho a la Salud. I. Boy, Martín, colab. II.
Stéfano Barbero, Matías de, colab. III. Escobar, Juan Carlos, coord. IV. Soubies,
Eugenia, coord. V. Musacchio, Ofelia, ed. VI. Epstein, Natalia, ilus. VII. Título.
CDD 362.04
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Presidente de la Nación
Alberto Fernández
Ministra de Salud de la Nación
Carla Vizzotti
AUTORIDADES
Secretaria de Acceso a la Salud
3
Sandra Marcela Tirado
Subsecretario de Estrategias Sanitarias
Juan Manuel Castelli
Director Nacional de Abordaje por Curso de Vida
Marcelo Bellone
Director de Adolescencias y Juventudes
Juan Carlos Escobar
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Prólogo
Más de quince años transcurrieron desde la creación del Programa Nacional de Salud Inte-
gral en la Adolescencia (PNSIA) –hoy Dirección de Adolescencias y Juventudes (DIAJU)-,
consolidándose una política pública que promueve el derecho al acceso de adolescentes
y jóvenes al sistema de salud. El camino recorrido implicó ir adaptando los enfoques y es-
trategias de abordaje, no solo al marco normativo y sus avances en término de derechos,
sino también a las demandas y necesidades de los equipos de salud, pero sobre todo de
adolescentes y jóvenes.
Las últimas décadas han estado signadas por profundos cambios sociales, culturales y
políticos. La cuarta ola feminista, las reivindicaciones del movimiento de la diversidad se-
xual, las conquistas en materia de derechos sexuales y (no) reproductivos, la masifica-
ción del uso de las tecnologías, entre otros; han configurado nuevas formas de estar en
el mundo, donde adolescentes y jóvenes se constituyeron en protagonistas de gran parte
de esos cambios. Asimismo, las sucesivas crisis económicas y políticas a nivel mundial,
4
las consecuencias del cambio climático y la reciente pandemia de la COVID-19, ponen en
jaque las perspectivas de futuro, generando un contexto de incertidumbre global, lo que
nos obliga a quienes trabajamos con adolescentes y jóvenes, a recrear estrategias que
ayuden a recomponer el lazo social y sostener la esperanza de un futuro mejor para todes.
En el año 2011, desde el PNSIA y en colaboración con el Fondo de Población de Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), se publica-
ron los “Lineamientos para la atención integral de adolescentes en espacios amigables y
de calidad”, documento que constituyó un faro para los equipos de salud en materia de
ordenamiento de la atención, contemplando el marco jurídico existente y reforzando los
conceptos de autonomía progresiva e interés superior; así como los de confidencialidad y
privacidad en la consulta.
Desde aquella publicación y hasta la fecha, desde la DIAJU fuimos ampliando y comple-
jizando las propuestas y abordajes para la atención en salud de adolescentes y jóvenes,
proceso que implicó numerosas investigaciones y publicaciones, diferentes instancias de
capacitación y actualizaciones sobre la temática; en consonancia con los avances del co-
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
nocimiento científico y el surgimiento de nuevos marcos normativos nacionales (como
la ley de Identidad de Género, la modificación del Código Civil y Comercial, la ley de Inte-
rrupción Voluntaria del Embarazo y Atención Posaborto y la de Respuesta Integral al VIH,
Hepatitis Virales, ITS y Tuberculosis; entre otras). Todo lo anterior, en articulación perma-
nente con la Red nacional de referentes provinciales de Salud Adolescente y una creciente
participación adolescente y juvenil.
Sin ánimo de agotarlos, podemos sintetizar algunos de estos cambios de abordajes y pa-
radigmas en los siguientes: a) de un enfoque materno-infantil al de curso de vida; b) de una
perspectiva de tutela a una de sujetos y protección de derechos; c) de ‘servicios diferen-
ciados’ a una atención transversal e intersectorial, con foco en la estrategia de Atención
Primaria de la Salud; d) del enfoque de riesgo al de vulnerabilidades; e) de la prevención del
embarazo y las infecciones de trasmisión sexual a la promoción del placer y el cuidado; f)
de una sexualidad cisheteronormativa a la incorporación de adolescencias y juventudes
LGBTTIQ+; g) de una perspectiva abstencionista a una de reducción de riesgos y daños,
comprendiendo la complejidad de los consumos; h) de políticas adultocéntricas a promo- 5
ver el protagonismo y la participación adolescente y juvenil.
Claro que estos postulados, presentados aquí de manera dicotómica, coexisten aun refle-
jando la heterogeneidad de los equipos y territorios; lo que nos invita al cuestionamiento de
cada una de nuestras prácticas, así como a la capacitación y actualización permanentes.
Y es ahí, donde nos enorgullece presentar los “Lineamientos para el abordaje de la salud
integral de adolescentes en el Primer Nivel de Atención”, un conjunto de documentos que
busca mucho más que actualizar los lineamientos del año 2011, sino más bien, dar cuenta
de la complejidad en el abordaje de las adolescencias y juventudes, brindando herramien-
tas para la atención del proceso de salud-enfermedad-cuidados; incorporando conceptos
relacionados con las violencias, la diversidad sexual y de expresión e identidad de género,
la diversidad corporal y funcional, los múltiples componentes de la salud física y mental;
la salud sexual y (no) reproductiva; la participación adolescente y juvenil; la adecuación de
espacios de salud y escolares para facilitar el acceso.
La elaboración de los mismos requirió un largo proceso de trabajo, proyectado en diferen-
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
tes etapas. Con el apoyo inicial de UNICEF y la SAP se elaboró la propuesta de trabajo y
calendarización, a través de un encuentro con profesionales y especialistas de vasta tra-
yectoria, en donde se definieron las temáticas a abordar, ejes y sugerencias de contenidos.
A partir de allí se inició un proceso de construcción colectiva entre integrantes del equipo
técnico de la DIAJU, especialistas y referentes de diversas áreas, para la colaboración en la
escritura y revisión de los apartados.
El documento general cuenta con siete fascículos: Salud Integral; Evaluación Integral de Sa-
lud; Salud Sexual; Género y Diversidades; Violencias y Lesiones; Educación, Trabajo y Salud
Integral; Participación Juvenil. Los mismos pueden abordarse de manera separada o en su
conjunto; y si bien reflejan la variedad y complejidad de temáticas relacionadas con la salud
de adolescentes y jóvenes, no las agota. Buscamos que estos lineamientos funcionen como
una hoja de ruta para cada uno de los equipos de salud, pero también de otras áreas como
educación, organismos de protección de derechos, etc., para su trabajo en los territorios.
Paralelo al proceso de elaboración, fueron sucediéndose diferentes estrategias y políti-
cas púbicas dirigidas a la población adolescente y juvenil, tales como el Plan Estratégico
de Salud Adolescente 2019-2023; el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No inten-
cional en la Adolescencia (ENIA); el abordaje integral del Suicidio y las autolesiones; la
incorporación de la perspectiva de género y masculinidades en la promoción de la salud;
el fortalecimiento del dispositivo de Asesorías en Salud Integral en Escuelas Secundarias
y otros espacios socioeducativos (ASIE); la creación del Consejo Asesor de Salud Adoles-
cente y Juvenil (CONSAJU). Gran parte de estas políticas se encuentran en diálogo con los
diferentes contenidos y propuestas que traen los Lineamientos.
Finalmente, un reconocimiento a cada una de las personas que de una forma u otra han contri-
buido a la construcción de este material de manera colectiva, diversa y comprometida.
Les invitamos a recorrerlos, con el convencimiento de que aportarán a la práctica cotidiana
de los equipos para mejorar la salud y el bienestar de adolescentes y jóvenes.
Juan Carlos Escobar
Director de Adolescencias y Juventudes
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
El objetivo de este fascículo es promover la incorporación de
las diversidades sexuales y de identidades de género en la
promoción, atención y cuidado de la salud de las adolescencias.
Es muy importante superar la falta de información, los prejuicios
y los estereotipos que reproducen formas de estigmatización
y exclusión que vulneran el derecho a la salud de adolescentes
lesbianas, gays, bisexuales, trans y todas aquellas personas
que no se ajustan a la cis-heternormatividad (en adelante,
7
LGTBIQ+)1.
En este fascículo se abordan conceptos clave como sexo,
género, heteronormatividad, orientación sexual, entre otros. A
partir de una serie de situaciones relacionadas con la atención
primaria en salud se propone reflexionar sobre las prácticas
como equipos de salud, visibilizando sus repercusiones y
ofreciendo posibles respuestas, por lo que se sugiere la lectura
completa del material. Para el desarrollo de las temáticas,
también se ofrecen preguntas para pensar en equipo, “textuales”
de materiales de referencia y sugerencias para la práctica.
1
Sigla que agrupa a las personas con las orientaciones sexuales e identidades de género relativas
a lesbianas, gays, trans, bisexuales, intersex, queer, más otras identidades posibles.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
[ ÍNDICE [
10 ADOLESCENTES LGTBIQ+: DIVERSIDADES Y DESIGUALDADES
11 ALGUNOS
6 CONCEPTOS CLAVE PARA PENSAR LAS DIVERSIDADES SEXUALES Y DE GÉNERO
11 Sexo y género
12 Identidad de género y expresión de género
13 Cisgénero, trans y no binaries
14 Orientación sexual
14 Heteronormatividad
17 Deseo fluido
18 ACCESIBILIDAD PARA LA ATENCIÓN DE LA SALUD DE ADOLESCENTES LGTBIQ+
8 18 Las barreras en la atención de adolescentes LGTBIQ+
22 El derecho a la identidad de adolescentes travestis
y trans en el sistema de salud
26 Promoción del acceso de adolescentes LGTBIQ+ a los centros de salud
30 ORIENTACIONES
27 PARA LA ATENCIÓN DE ADOLESCENTES LGTBIQ+
30 Atención de la salud desde una perspectiva de integralidad
33 La atención desde una perspectiva no heteronormativa
36 Respeto de la identidad de género en cualquier instancia
en el sistema de salud
38 Acompañamiento para la visibilización de la orientación sexual,
la expresión y/o la identidad de género
41 Acompañamiento ante consultas por modificaciones corporales
45 Orientación y atención a adolescentes intersex
49 INTERROGAR EL CONOCIMIENTO, INCORPORAR SABERES
52 BIBLIOGRAFÍA
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
ADOLESCENTES LGTBIQ+:
DIVERSIDADES Y DESIGUALDADES
Es importante señalar que si bien nos referiremos a adolescentes LGTBIQ+
esto no debe llevarnos a considerarles como un colectivo homogéneo. Dentro
de la población LGTBIQ+ cabe una diversidad de experiencias y prácticas he-
terogéneas vinculadas a la diversidad sexual y de identidades de género, pero
también con particularidades ligadas a la clase social, etnia, idioma, religión,
opinión política o ideológica, nacionalidad, diversidad funcional, cognitiva,
corporal, etc. Es necesario contemplar una pluralidad de particularidades y
contextos sociales que nos llevarán a tener en cuenta la diversidad de ado-
lescencias más que a la diversidad de adolescentes2.
A pesar del gran avance en materia de garantía de derechos a nivel jurídico, y
10 de los cambios culturales motorizados por los activismos, aún persisten man-
datos culturales y modos de funcionamiento institucional basados en un sis-
tema binario (hombre-mujer, masculinidad-femineidad) a partir de los cuales
las diversidades se toman como transgresiones y suelen ser condenadas. Es
posible que seamos la primera o la única persona que ofrezca a adolescentes
LGTBIQ+ un espacio seguro para la contención que quizás no encuentran en
su ámbito familiar, escolar y/ o social. Esto representa un desafío porque los
contenidos curriculares de nuestras formaciones en salud no nos prepararon
para abordar las realidades, necesidades y vulnerabilidades específicas de
las adolescencias LGTBIQ+, y hasta se encargaron de construir y mantener el
sistema binario en el que unas sexualidades e identidades son consideradas
“normales” y otras “desviadas”, lo que transforma las diferencias en desigual-
dades y contribuye a la histórica vulneración del derecho a la salud de todas
aquellas personas que “no se ajustan a la norma”. Por lo tanto, a la hora de ga-
rantizar el acceso a la salud y brindar una atención de calidad es importante
que conozcamos las vulnerabilidades específicas de las adolescencias LGT-
BIQ+ y reconozcamos las particularidades de cada joven y de su situación.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
ALGUNOS CONCEPTOS CLAVE
PARA PENSAR LAS DIVERSIDADES
SEXUALES Y DE GÉNERO
SEXO Y GÉNERO
En la segunda mitad del siglo XX, el feminismo de la segunda ola instaura
la diferenciación entre sexo y género. A partir de esta perspectiva, el sexo
remite a la genitalidad de los cuerpos (naturaleza/ biología) y el género
responde a la expectativa social que se genera a partir del sexo, incluso
antes de nacer (cultura). Desde los colores, los juguetes y los deportes,
hasta las emociones o las tareas socialmente asignadas, se encuentran
atravesadas por los mandatos culturales que definen implícita o explíci-
tamente cómo debemos transitar por este mundo siendo varones o muje-
res de acuerdo al sexo que nos asignaron en el momento del nacimiento.
Quienes no responden o se resisten a estas expectativas, muchas veces
se exponen a sanciones sociales. Con esta división conceptual, el femi-
nismo logró cuestionar los estereotipos de género que limitan nuestros
deseos y que, por sobre todo, otorgan diferentes oportunidades a mujeres
y a varones a la hora de designar quiénes ocupan posiciones de decisión
o de influencia en la política, las familias, la ciencia y en la sociedad en
general.
2
Ver Fascículo 1 “Salud integral”
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
La teoría queer a finales de la década de 1980 incorpora modificaciones
a esta división entre naturaleza y cultura. Desde esta corriente académi-
ca, activista y artística se complejizan los conceptos de sexo y género
y su correspondencia: no todas las personas que nacen con pene serán
varones ni todas las personas que nacen con vagina serán mujeres. Se
considera que el “sexo” (y no solo el “género”) es una categoría construida
socialmente, y que no se corresponde linealmente un sexo con un géne-
ro determinado. En este sentido, las travestis, las masculinidades trans
(también denominados varones trans) y las feminidades trans (también
llamadas mujeres trans) ponen en jaque la relación directa entre sexo y
género y advierten la necesidad de comenzar a pensar en términos de
identidad y expresión de género.
IDENTIDAD DE GÉNERO
12 Y EXPRESIÓN DE GÉNERO
Los Principios de Yogyakarta, elaborados en el marco de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), conciben que la identidad de género refiere
a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona lo siente
profundamente, de manera que podría corresponder o no con el sexo asig-
nado al momento del nacimiento. La identidad de género incluye la vivencia
personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia
o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra
índole, siempre que l<a misma sea libremente escogida) y otras expresio-
nes de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales
(Principios de Yogyakarta, 2007).
En ocasiones, las personas tienen una identidad definida pero no pueden
expresarla en el medio en el que se desarrollan. Otras veces, la expresión
de género de ciertas personas transgrede las normas culturales de una
sociedad determinada y estas normas se convierten en fuente de abusos
contra sus derechos humanos.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) define a la
expresión de género como “la manifestación externa de los rasgos cultu-
rales que permiten identificar a una persona como masculina o femenina
conforme a los patrones considerados propios de cada género por una de-
terminada sociedad en un momento histórico determinado”3. Las posturas,
las formas de vestir, los gestos, las pautas de lenguaje, el comportamiento
y las interacciones sociales son todos rasgos que pueden alterar las expec-
tativas de género y ser motivo de sanción social.
Estos contenidos conceptuales definidos en los Principios de Yogyakarta y
la CIDH fueron retomados por la Ley de Identidad de Género (LIG) aprobada
en 2012 en Argentina, la cual atraviesa todo el ejercicio profesional de los
equipos de salud, y por eso es de vital importancia que la conozcamos.
CISGÉNERO, TRANS Y NO BINARIES
13
El concepto “cis” comprende a aquellas personas que se identifican con el
género asignado por médiques, familia y/o entorno social al momento de na-
cer. El término “trans” refiere a aquellas personas que en algún momento de
sus vidas (niñez, adolescencia, adultez o vejez) no se identifican o autoperci-
ben con el género asignado en el nacimiento. El concepto “cis” es retomado
por Julia Serrano en 2008, una académica y activista trans de Estados Uni-
dos, donde cis significa lo que está “más acá” y trans lo que está “más allá”
o “del otro lado”. Esta diferenciación permite problematizar las posiciones de
privilegio del grupo cisgénero y conceptualizar sus cuerpos e identidades y,
así, dejar de centrarnos sobre aquellos que son percibidos como excepciones
o periféricos (trans).
En los últimos años se comenzó a advertir el límite que tiene pensar al
mundo bajo los términos cis y trans porque también hay que contemplar
las identidades no binarias. Es decir, quienes no se identifican ni con un
género ni con el otro.
3
La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) [Link]
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
El decreto N°476/24 reconoce identidades por fuera del binomio masculino
y femenino al incorporar la nomenclatura “X” en el Documento Nacional de
Identidad (DNI) como opción. La nomenclatura “X” comprende a la autoper-
cepción de género no binaria, indeterminada, no especificada, indefinida, no
informada, no consignada, y a cualquier otra acepción con la que pudiera
identificarse una persona que no se identifica como varón o mujer.
ORIENTACIÓN SEXUAL
La orientación sexual se define a partir de cómo nos erotizamos (o no) por
otras personas a partir de quienes somos. Remite a un patrón de atrac-
ción emocional, romántica, sexual y/ o afectiva. Las personas pueden ser
heterosexuales, gays, lesbianas, bisexuales, pansexuales o asexuales,
entre las posibilidades más usuales y conocidas en el presente. Esto sig-
nifica que en el futuro próximo pueden surgir conceptos que expliquen
14 otras posibilidades. Las personas pueden identificarse con una misma
orientación sexual toda su vida o puede ir variando a lo largo del tiempo.
La orientación sexual de una persona también pasa por lo que desea y por
cómo se autoreconoce, ya que mantener prácticas sexuales con una perso-
na del mismo género no implica necesariamente ser gay o lesbiana. Es de-
cir, un varón puede mantener (o pudo haber mantenido en algún momento)
relaciones sexuales ocasionalmente con otro varón pero autoidentificarse
como heterosexual.
HETERONORMATIVIDAD
La heteronormatividad es una construcción histórica y cultural en la cual la
heterosexualidad se convierte en una norma, se instaura en el imaginario de
nuestras sociedades como en un destino inexorable en las vidas de las per-
sonas y conlleva experiencias desiguales y situaciones de discriminación y
sufrimiento.
4
Disponible en: [Link]
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Las personas heterosexuales en general no necesitan explicar que lo son
y generalmente no se les pregunta si nacen o se hacen así, como común-
mente se les indaga a las personas o grupos que se apartan de esta norma/
expectativa social. Sólo quienes no respondan a esta expectativa social
eventualmente estarán frente a una situación en la que será necesario acla-
rar su orientación sexual ante su entorno familiar, escolar, barrial, laboral,
etcétera.
Al revisar textos que se utilizan para la enseñanza en el nivel inicial, en la
primaria y/o en los espacios de atención sanitaria, aún hoy, las relaciones
sexo- afectivas rara vez están representadas más allá de las duplas va-
rón- mujer y masculinidad- feminidad. Así, estaríamos en presencia de un
imperio cultural que silenciosamente va imponiendo modelos de pareja y
de amor heterosexual (Tin, 2012).
La heterosexualidad no se nombra y quienes deben dar explicaciones son
15
aquellas personas que no cumplen con estas expectativas sociales generan-
do situaciones de estrés y conflictos derivados de la falta de información y
prejuicios que nos ubican en posiciones desiguales en la sociedad en la que
vivimos.
La heteronormatividad no se restringe a la heterosexualidad como orien-
tación sexual obligatoria sino que también refuerza relaciones directas
entre la corporalidad, la identidad y los roles que las personas asumen
en sociedad. La heteronormatividad, como institución, liga fuertemen-
te mediante diferentes discursos científicos, de sentido común y hasta
religiosos a una cierta genitalidad con una cierta identidad de género y
orientación sexual. De esta forma, aprehendemos muy bien que los va-
rones tienen pene y las mujeres tienen vulva, entre otras características
físicas. También aprendemos que ciertas profesiones, prácticas, jugue-
tes y/ o colores son propios de varones o de mujeres y que, salvo que
se indique lo contrario, las personas con quienes nos relacionamos son
heterosexuales.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
TEXTUAL
"La heteronormatividad es algo más que una ideología
o un prejuicio o una fobia contra gays y lesbianas; se
produce en casi todos los aspectos de las formas y
disposiciones de la vida social: la nación, el Estado
y la ley; el comercio, la medicina y la educación; en
las convenciones y afectos de la narratividad y otros
espacios de la cultura”.
(Berland y Warner, 1999)
16
"Existe una matriz heterosexual que preexiste en
nuestra cultura al deseo del individuo y contribuye de
manera decisiva a fijar roles, identidades y modalidades
del deseo”.
Judith Butler (Butler, 2002)
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
DESEO FLUIDO
Las personas pueden autodefinirse con una orientación sexual determi-
nada, pero eso no implica que no tengan fantasías, deseos y/ o prácticas
sexuales no esperadas para la orientación sexual con la que se identifi-
can. Las categorías pueden servir para conceptualizar pero usualmente
el deseo de las personas no se limita a categorías.
Se suele pensar que los deseos personales son estancos: creemos que
las personas “son”, cuando en realidad “están siendo”. La forma en que
experimentamos con nuestros cuerpos es un constante devenir imprevi-
sible, que puede cambiar con las experiencias que vamos teniendo a lo
largo del tiempo.
17
PARA AMPLIAR
• “Salud y Adolescencias LGTBI Herramientas de abordaje integral para equipos
de salud”. Ministerio de Salud de la Nación. 2017. Disponible en: [Link]
[Link]/sites/default/files/2021-06/SaludLGBTI_6-[Link]
• Principios de Yogyakarta. ONU. 2007. Disponible en: https://
[Link]/cgi-bin/texis/vtx/rwmain/opendocpdf.
pdf?reldoc=y&docid=48244e9f2#:~:text=Los%20Principios%20de%20
Yogyakarta%20se,y%20la%20identidad%20de%20g%C3%A9nero.&text=Los%20
Principios%20de%20Yogyakarta%20afirman,todos%20los%20Estados%20
deben%20cumplir. Principios de Yogyakarta. Principios sobre la aplicación de
la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación
sexual y la identidad de género.
• Ley de Identidad de género N° 26743. Disponible en: [Link]
ar/infolegInternet/anexos/195000-199999/197860/[Link]
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
ACCESIBILIDAD PARA
LA ATENCIÓN DE LA SALUD
DE ADOLESCENTES LGTBIQ+
LAS BARRERAS EN LA ATENCIÓN
DE ADOLESCENTES LGTBIQ+
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
En un congreso, profesionales de salud se encuentran tomando un
café. Roberto, observa un póster sobre los Principios de Yogyakarta y
comparte con sus colegas que ninguna persona LGTBIQ+ le consultó
18 pero, de hacerlo, les atendería normalmente. Pablo confiesa que no
tiene mucha información al respecto, y dice que no suele abordar
estos temas en su consulta. Sandra, interviene mencionando que
“Es muy importante trabajar con los gays y transexuales porque son
un grupo de riesgo, sobre todo por VIH/ SIDA y las infecciones de
transmisión sexual”. A lo que Analía responde: “Eso es porque son
muy desprejuiciados. Yo conozco a muchos que son artistas y que son
gente súper simpática”.
Las intervenciones de les profesionales representan posturas frecuentes
sobre salud, diversidad sexual e identidad de género. Cada una de ellas
representa, a su vez, alguna de las barreras generales en la atención a
adolescentes LGTBIQ+.
En la primera intervención, Roberto señala que no tuvo oportunidad de
atender adolescentes LGTBIQ+. Pero ¿cómo es posible saberlo? Cuando
damos por hecho que les adolescentes se identifican con el género asigna-
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
do al nacer (que son cis y no trans, o que son y serán siempre heterosexua-
les), estamos reforzando lo que llamamos cis-heteronormatividad. Y así se
vulnera el derecho a la salud de jóvenes LGTBIQ+.
Todas las personas hemos sido educadas en una matriz cis-heterosexual
que refuerza la correspondencia “normal” entre ciertos cuerpos que res-
ponden a determinadas identidades y que desarrollan cierta sexualidad.
Esta matriz también se hace presente en los equipos de salud, y se carac-
teriza por ser binaria y por reproducir las ideas que acotan la masculini-
dad y la feminidad a solo dos formas de estar en el mundo.
Roberto se refiere a que, de darse el caso, atendería con “normalidad” a
jóvenes LGTBIQ+. Detrás de esta idea de atención “normal” se encuentra
la idea que considera que la diversidad sexual y de identidades de género
no es relevante a la hora de brindar una atención integral en salud. Aquí
está el criterio de neutralidad, una de las principales barreras de atención
a la que se enfrentan les adolescentes LGTBIQ+. Lejos de ser cuestiones
privadas o personales, el hecho de que nos eroticemos con unas perso-
nas y no con otras, o que nos identifiquemos o no con el género que nos
ha sido asignado al nacer, son variables fundamentales a tener en cuen-
ta en el abordaje de la salud de forma integral. En la práctica, recurrir
al criterio de neutralidad invisibiliza que, en muchas ocasiones, jóvenes
LGTBIQ+ pueden sufrir diversas formas de discriminación, prejuicios o
exclusión que sus pares cis-heterosexuales no suelen sufrir.
La neutralidad de Roberto contrasta con la posición de Pablo. Este reco-
noce la importancia del tema, pero prefiere evitarlo. La evitación puede
surgir del temor a no saber cómo abordar la especificidad LGTBIQ+ y del
miedo a nombrar, incomodar, ofender o discriminar. Lamentablemente,
es frecuente que los equipos de salud no contemos con toda la infor-
mación y las herramientas teóricas y prácticas necesarias para realizar
abordajes en salud integral desde una perspectiva inclusiva. Recordemos
que, en una sociedad que todavía invisibiliza, estigmatiza y discrimina a
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
personas por sus orientaciones sexuales y/o sus identidades de género,
es posible que seamos la primera o única persona que brinde contención
y un espacio seguro a adolescentes LGTBIQ+. Además desde una pers-
pectiva de atención integral en salud que respete los derechos humanos
y sexuales y reproductivos, es nuestro deber y compromiso contemplar y
atender las posibles vulnerabilidades de cada adolescente que pase por
nuestra consulta.
Cuando Sandra reconoce la especificidad de la diversidad sexual y de las
identidades de género a partir del concepto de “grupo de riesgo”, refuerza
procesos sociales de estigmatización. La diversidad sexual y de identi-
dades de género no configura “grupos de riesgo”. El riesgo no se debe a
su orientación y/ o identidad sino que, al igual que el resto de las perso-
nas, la población LGTBIQ+ está expuesta a factores de vulnerabilidad que
corresponden primordialmente a conductas sociales e institucionales
20 (GLMA, 2006; CHA, 2016).
La segregación parte de una homogeneización estigmatizante basada en
estereotipos y prejuicios que contribuye a la patologización de las ado-
lescencias LGTBIQ+. Por tanto, es aconsejable centrarnos siempre en las
realidades, percepciones y prácticas sexuales de les jóvenes, ya que el
hecho de que sean lesbianas, gays, bisexuales, trans o intersex no su-
pone necesariamente que existan riesgos para la salud. El mero hecho
de ser adolescente LGTBIQ+ no implica necesariamente una experiencia
social y/ o personal insatisfactoria o estresante. Las identidades LGTBIQ+
pueden fortalecerse y afirmarse cuando encuentran espacios de conten-
ción y aceptación social, además de oportunidades para la asociación y
la acción colectiva, y referentes con quienes identificarse, entre los que
podemos estar los equipos de salud.
Finalmente, Analía, aunque de forma más benevolente, parte también de
estereotipos cuando señala a les jóvenes LGTBIQ+ como artistas y libres
de prejuicios. Cuando consideramos que las personas LGBT+ son de al-
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
guna forma excepcionales estamos partiendo de una caricaturización o
exotización, producto del sentido común construido a partir de percep-
ciones estereotípicas de lo “artístico” y de representaciones ofrecidas por
los medios masivos de comunicación, que mercantilizan la imagen de las
personas LGTBIQ+. Aunque este tipo de conductas parezcan irrelevantes,
estas formas de frivolización pueden generar dificultades en la accesibi-
lidad a los servicios de salud y significativas resistencias en la construc-
ción de vínculos de confianza con les adolescentes LGTBIQ+ que acuden
a nuestras consultas.
En síntesis, es de suma importancia reflexionar sobre los prejuicios sobre
les adolescentes LGTBIQ+, ya que suponen formas de discriminación im-
plícita y configuran las cuatro barreras para su atención (neutralización,
evitación, segregación y exotización). Aunque no consideremos nuestras
actitudes como abiertamente discriminatorias, las prácticas irreflexivas y
que no consideran explícitamente los derechos humanos, sexuales y (no) 21
reproductivos pueden traducirse en obstáculos para la atención integral
de la salud de jóvenes LGTBIQ+.
PARA PENSAR EN EQUIPO
¿El sistema de salud todavía tiene una visión cis- heteronormativa?
¿Nos preparan en las universidades y las escuelas para la atención integral
de adolescentes LGTBIQ+?
¿Qué tan importante resulta que en el primer acercamiento
a adolescentes LGTBIQ+ se consideren sus circunstancias socioculturales?
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
EL DERECHO A LA IDENTIDAD
DE ADOLESCENTES TRAVESTIS Y
TRANS EN EL SISTEMA DE SALUD
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Las empleadas administrativas que trabajan en la recepción de un centro
de salud se incomodan cada vez que llega una persona trans que no ha
realizado el cambio registral, ya que no coincide lo que figura en el DNI
con cómo la persona se nombra. Esta situación las desconcierta porque
no saben cómo tratarles:
¿Deben respetar lo que dice en el DNI? ¿Deben implementar un sistema
administrativo para evitar tener que llamarles por los nombres que figuran
en los DNI? ¿Tienen que preguntarles qué nombre usar?
22
¿o es demasiado invasivo?.
El artículo 12 de la Ley de Identidad de Género (LIG), de “trato digno”, reco-
noce el derecho a que la identidad de género de las personas, en especial
de niñes y adolescentes, sea respetada en cualquier institución. Esta consi-
deración se funda en la aceptación de cómo las personas se autoperciben,
y cómo desean y expresan su identidad en cualquier espacio público y/ o
privado. Desde esta perspectiva, el trato digno sólo podrá efectivizarse si
toda la sociedad respeta la autopercepción de cada une, tanto en el lengua-
je oral como en el registro escrito. A partir de que se comunica que es una
mujer trans, travesti o cualquier otra categoría identitaria que remita a una
femineidad o masculinidad trans u otra expresión de género no normativa,
se deben utilizar expresiones que respeten esta autopercepción, modifican-
do los artículos, pronombres y adjetivos propios del lenguaje castellano.
La LIG contempla la posibilidad de que las personas trans decidan no mo-
dificar su DNI. Esto puede suceder por múltiples motivos: a veces deciden
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
respetar el nombre que sus padres y/ o madres eligieron con afecto; otras
porque no conocen los derechos que la LIG promueve o no lo creen impor-
tante o necesario; porque son migrantes y aún no tienen el DNI definitivo
que les permite luego realizar el cambio registral o, simplemente, porque no
tienen ganas de hacer un trámite que puede parecerles engorroso.
Cuando la persona no modificó su DNI debe registrarse en todos los docu-
mentos de la institución el nombre de pila con el que la persona se autoper-
cibe, conservando el apellido, el número de DNI y la fecha de nacimiento y
modificando el casillero de “sexo”, si es que el formulario lo requiere. Por
ejemplo, Laura es una adolescente trans que acude por primera vez al centro
de salud y no realizó el cambio registral en su DNI. Debemos registrarla como
“Laura Pérez”. Luego, en el casillero de sexo debe registrarse “sexo femeni-
no”. De esta forma, en los registros escritos de la institución quedará plas-
mada la autopercepción de Laura y se respetarán sus derechos en particular
y la Ley de Identidad de Género en general5. Si Laura ya hubiese realizado 23
el cambio registral adecuando el DNI a su autopercepción, sólo deberíamos
registrar el nombre que figura en su documento.
Numerosos estudios muestran cómo las prácticas discriminatorias ex-
perimentadas por la población travesti y trans en el sistema sanitario
dificultan su acceso a la salud, lo que suele traer consigo prácticas de
riesgo como la automedicación, y llevar a que sólo acudan ante situacio-
nes de extrema emergencia como, por ejemplo, la muerte inminente6.
Las incomodidades o dificultades para respetar la identidad de género de
las personas por parte de quienes trabajamos en centros de salud o en
cualquier otro espacio pueden deberse a múltiples motivos, tales como
desconocimiento, prejuicios, creencias religiosas o posicionamientos
ideológicos.
5
Ver “Recomendaciones para la Atención Integral de la Salud de Niñeces y Adolescencias Trans, Travestis
y No Binaries” Disponible en. [Link]
[Link]
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Sin embargo, debemos conocer e implementar la ley vigente y así ajustar
nuestras prácticas al marco legal. Más allá de la incomodidad o dificul-
tades que pueda generar no saber cómo nombrarles, las intervenciones
de les trabajadores de la salud deben responder al marco legal argentino.
Los parámetros de la LIG, en consonancia con los Principios de Yog-
yakarta, sostienen que el respeto a la identidad de género y a la orienta-
ción sexual son esenciales para la dignidad y humanidad de cada perso-
na y no pueden ser motivo de discriminación o abuso. Se debe promover
el respeto a la autopercepción fundada en los deseos y las vivencias pro-
fundas e individuales de cada persona.
PARA PENSAR EN EQUIPO
¿Qué aspectos de la aplicación de la LIG son nuestra responsabilidad como equipo
de salud? ¿Qué acciones realizamos o podríamos realizar como equipo de salud
24
(incluyendo a administratives y promotores) para que se efectivicen los derechos
reconocidos en la LIG?
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
• Llamar a les chiques por su apellido y no por su nombre si no les conocemos.
Esto es útil porque cuando las personas acuden por primera vez al centro de
salud no podemos saber si estamos ante una persona trans. Así, se evita de una
forma práctica el problema de los DNI que no reflejan la identidad autopercibida.
• Preguntar a niñes y adolescentes cómo prefieren que se les nombre y de allí
en más, nombrarles de ese modo. Preguntar los pronombres con los que se
identifican al momento de conocerles.
6
Lohana Berkins, 2007; Anahí Farji Neer, 2013; Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
2017; Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, 2019, entre otros.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
• Utilizar pronombres y artículos de acuerdo a la identidad de género de la
persona (masculino, femenino o emplear modos no binarios, por ejemplo
utilizando la “e”). Cuando existan dudas, preguntar qué pronombre prefiere que
se utilice.
• Incorporar posters o afiches que muestren la diversidad sexual y de identidad
de género. El uso de ciertas imágenes puede ser muy importante para colaborar
en la construcción de relaciones empáticas entre trabajadores y consultantes
que se encuentran en los centros de salud.
• Entablar articulaciones con organismos públicos y organizaciones de la
sociedad civil que tengan un recorrido en temáticas de la diversidad sexual y
de identidad de género. De esta forma se construyen espacios de aprendizaje
25
conjunto donde podemos plantear las dudas, los prejuicios y los temores que
puedan tenerse.
PARA AMPLIAR
• Guía “Salud y Adolescencias LGBTI. Herramientas de abordaje integral
para equipos de salud” (Ministerio de Salud de la Nación, 2021): tiene
recomendaciones que podemos incorporar en nuestros espacios de trabajo, en
pos de lograr un trato respetuoso con la identidad de las personas. Disponible en:
[Link]
• Recomendaciones para la Atención Integral de la Salud de Niñeces y
Adolescencias Trans, Travestis y No Binaries (MSAL, 2021). Disponible
en: [Link]
24-recomendaciones-para-la-atencion-integral-de-la-salud-de-nineces-
[Link]
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
El trato digno promovido por la Ley de identidad de Género garantiza el
respeto a la identidad. Su aplicación en los centros de salud, puede ser el
primer paso hacia la creación de instituciones inclusivas que aseguren el
acceso efectivo a un derecho elemental como la salud.
Por todos los motivos mencionados anteriormente, es necesario conocer
la LIG e implementarla para garantizar el derecho a la identidad de género
de les consultantes trans y travestis que acuden a un centro de salud. La
única forma de respetar la identidad es nombrar a las personas de acuerdo
a su autopercepción, respetando las singularidades y la diversidad, ya que
si no se las nombra para evitar incomodidades, reforzamos la invisibiliza-
ción y contribuimos a la vulnerabilización de adolescentes LGTBIQ+.
PROMOCIÓN DEL ACCESO
DE LES ADOLESCENTES LGTBIQ+
26
A LOS CENTROS DE SALUD
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Es la primera vez que Carlos, un adolescente gay de 16 años proveniente de
Paraguay, asiste al centro de salud de su barrio para hacerse un chequeo de
rutina. Sentado en la sala de espera, observa el espacio y se pone a leer los
afiches: sobre los problemas del tabaquismo, la importancia del lavado de
manos, sobre las estrategias para disminuir la propagación del dengue, etc.
Le interesa uno sobre salud sexual e Infecciones de Transmisión Sexual
(ITS), algo en lo que viene pensando mucho desde que comenzó a tener
relaciones con otros chicos. Pero el cartel claramente está dirigido a jóve-
nes heterosexuales. Durante la consulta, Carlos sólo se refiere al chequeo
de rutina y no se atreve a mencionar nada sobre su salud sexual. Mientras
caminaba de regreso a su casa, piensa que la próxima vez tal vez se anime a
preguntar...
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Recordemos que existe la posibilidad de que tanto los espacios de salud
como sus profesionales seamos el primer contacto que tienen con un
espacio seguro que les brinde la contención que quizás no encuentran en
su ámbito familiar, escolar y/ o social.
El espacio físico es importante para promocionar el derecho a la salud:
qué mensajes se transmiten en los afiches, la información en las carte-
leras, la disposición de mobiliario, el respeto o no de la privacidad de los
consultorios, la existencia o no de baños inclusivos, etc. Si por ejemplo,
Carlos hubiera encontrado alguna referencia al respeto a la diversidad
sexual como la bandera arcoiris colgada en la cartelera, tal vez se hubiera
animado a compartir sus inquietudes en la consulta.
El derecho a la salud de les adolescentes LGTBIQ+ ha sido históricamen-
te vulnerado en nuestro país debido a las asimétricas relaciones de poder
construidas a partir de la definición de lo “normal” y de lo “anormal”. Para
27
contribuir a desarmar estas situaciones es importante crear espacios
acogedores, que den cuenta del respeto del equipo de salud a los dere-
chos de la población LGTBIQ+.
Es posible que la histórica discriminación y estigmatización de la diver-
sidad sexual y de identidades de género haya derivado en experiencias
incómodas o abusivas que alejan a les adolescentes LGTBIQ+ del siste-
ma de [Link] enfoque integral de la salud desde los derechos humanos
nos exige la incorporación de estrategias para visibilizar, afrontar y sub-
vertir esas prácticas negativas desde el primer contacto que tienen les
adolescentes LGTBIQ+ con el sistema sanitario.
Y estamos ante la oportunidad de cambiar esa realidad, podemos esta-
blecer y desarrollar vínculos cercanos y empáticos tempranamente, re-
conocer síntomas sutiles e indirectos como cambios de conducta o de
ánimo, realizar diagnósticos adecuados y ofrecer una atención integral,
articulando los distintos niveles del sistema sanitario.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
TEXTUAL
"La atención, así como los centros, bienes, servicios y
programas de salud, deben respetar la ética médica, ser
culturalmente apropiados y sensibles a la diversidad
sexual y de identidades de género, pero también a
las diversidades étnicas, físicas, motrices, cognitivas
idiomáticas, socioeconómicas, religiosas y políticas."
Ministerio de Salud de la Nación, 2017
28
Es fundamental que garanticemos y facilitemos el acceso y la apertu-
ra de los espacios de salud a adolescentes LGTBIQ+, haciendo visible
nuestro compromiso con los marcos normativos -nacional e internacio-
nal- que incluyen, por ejemplo, los derechos sexuales y reproductivos, los
Principios de Yogyakarta, la Ley de Protección Integral de los Derechos
de Niños, Niñas y Adolescentes (N° 26.061) y la Ley de Identidad de Gé-
nero (N°. 26.743).
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
Atender los criterios de disponibilidad, accesibilidad y aceptabilidad en el primer nivel
de atención7.
En las consultas:
• Informar oportuna y comprensiblemente, y escuchar de manera atenta
y singular.
• Acompañar en la búsqueda, afirmación y aceptación de la orientación sexual
e identidad y expresión de género.
• Ofrecer información sobre las organizaciones de la sociedad civil y
referentes de la comunidad LGTBIQ+ locales, ya que la salud desde una
perspectiva integral pasa también por tener referentes, pares, contención
y lugares seguros de socialización.
En el centro de salud:
29
• Ofrecer referencias gráficas (carteles, revistas, folletos) en las salas de
espera y/ o en las consultas, ya que sugieren que el espacio de salud está
abierto a la población LGTBIQ+8
• Anunciar nuestros servicios en páginas de internet o perfiles en redes
sociales utilizados por las comunidades LGTBIQ+ locales.
En la comunidad:
• Realizar actividades por el día del Orgullo LGTBIQ+, el día de la mujer
trabajadora, el día contra la discriminación, el día contra la patologización
de las identidades trans, o el día contra la violencia de género.
7
Ver Fascículo 1 “Salud integral”
8
Este tipo de prácticas es valorado y ayudan a disminuir la incertidumbre y el miedo a sufrir discriminación y estigmatiza-
ción (Fernández- Garrido, 2017)
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
ORIENTACIONES
PARA LA ATENCIÓN
DE ADOLESCENTES LGTBIQ+
A continuación se plantean algunas de las múltiples situaciones vincula-
das a la salud integral que pueden presentarse en la atención en los cen-
tros de salud y se brindan orientaciones (que no agotarán la gama de res-
puestas posibles) para el abordaje desde la perspectiva de la diversidad.
ATENCIÓN DE LA SALUD
DESDE UNA PERSPECTIVA
30
DE INTEGRALIDAD
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Tamara es una adolescente trans. Desde los 5 años en su familia y en
la escuela respetan su identidad de género y nombre elegido; aún no ha
realizado el cambio registral. Su mamá consulta telefónicamente con su
médica de cabecera quien recomienda consultar a la guardia por dolor
abdominal y fiebre. Tanto la administrativa como el médico la llaman por
su nombre de elección y la atienden amablemente. Durante el examen
físico, Hernán, el médico, previa explicación de por qué es necesario,
le revisa respetuosamente el abdomen y los genitales para descartar
posibles cuadros de dolor agudo. Al mismo tiempo, realiza preguntas,
incluso sobre la decisión de realizar tratamientos hormonales. En ese
momento la mamá de Tamara interviene aclarando que esos temas los
siguen con su médica de cabecera.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Si bien hay que tener en cuenta que en todo contacto con el sistema de
salud puede surgir la oportunidad para la realización de acciones preven-
tivo- promocionales, y/o la necesidad de otras consultas específicas, es
muy importante partir de las demandas y necesidades de cada persona,
en base al vínculo y la comunicación existentes.
En la situación, Tamara consulta a una guardia por un dolor agudo. Y para
su correcto diagnóstico y tratamiento, y conociendo que cuenta con una
médica de cabecera, puede no ser necesario indagar en ese momento
sobre el deseo y/o decisión sobre un tratamiento hormonal. Es de buena
práctica, sin embargo, luego de dar respuesta al motivo de consulta, ofre-
cer un espacio para conversar sobre otras inquietudes y brindar informa-
ción sobre la posibilidad de consultar sobre cuestiones ligadas a posibles
modificaciones corporales.
Es importante respetar los silencios, no indagar en cuestiones que la per-
sona expresa que no desea compartir y aclarar que no tiene la obligación
de responder todas las preguntas, que puede decir que prefiere no con-
testar. En el examen físico, contemplar la dimensión sensible que puede
implicar la corporalidad. Explicar con anterioridad por qué es necesaria
su realización, respetar los tiempos del niñe o adolescente y contar con
su autorización. No efectuar prácticas que puedan resultar intimidantes
cuando no sean expresamente necesarias.
A su vez debemos tener presentes las barreras generales desarrolladas
al comienzo y reconocer, por un lado, que las necesidades en salud de
adolescentes LGTBIQ+ son similares a las de cualquier adolescente y por
otro, que también pueden estar determinadas por ser LGTBIQ+ en esta
sociedad (por ejemplo, padecimiento ante situaciones de discriminación)
y en ese caso no perder la oportunidad de ofrecer un espacio. A su vez
debemos evitar el reduccionismo de considerar que las principales nece-
sidades de salud de les adolescentes LGTBIQ+ están siempre relaciona-
das a la salud sexual.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
TEXTUAL
"Con independencia de cualquier clasificación que
afirme lo contrario, la orientación sexual y la identidad
de género de una persona no constituyen, en sí mismas,
trastornos de la salud y no deben ser sometidas a
tratamiento o atención médica, ni suprimidas."
Principios de Yogyakarta, 2007
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
32
En la atención a adolescentes LGTBIQ+:
• No ampliar el interrogatorio o indagar en torno a aspectos vinculados a la identidad
de género, orientación sexual y/o la corporalidad cuando la consulta no lo requiera.
• Centrarse en brindar respuesta a los motivos de consulta.
• Ofrecer información sobre posibles modificaciones corporales, cambio registral,
distintas temáticas como esquemas de vacunación, alimentación o uso del
tiempo libre.
• No centrarse exclusivamente en la salud sexual, salvo que el motivo de consulta
así lo requiera.
• Ofrecer otros espacios de consulta, incluidas consultas con otras especialidades.
• Prestar atención a la existencia de vulnerabilidades asociadas a la vivencia
y la expresión de una identidad de género que se aparte de la norma
cisheterosexual (situaciones de discriminación o de violencia).
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
PARA AMPLIAR
• Guía “Salud y Adolescencias LGBTI Herramientas de abordaje integral
para equipos de salud” (Ministerio de Salud de la Nación, 2021); tiene
recomendaciones que podemos incorporar en nuestros espacios de trabajo,
en pos de lograr un trato respetuoso con la identidad de las personas.
Disponible en: [Link]
SaludLGBTI_6-[Link]
• Recomendaciones para la Atención Integral de la Salud de Niñeces y
Adolescencias Trans, Travestis y No Binaries (MSAL, 2021). Disponible
en: [Link]
24-recomendaciones-para-la-atencion-integral-de-la-salud-de-nineces-
[Link]
LA ATENCIÓN DESDE 33
UNA PERSPECTIVA NO
HETERONORMATIVA
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Durante la primera consulta, Estela, la ginecóloga, le pregunta a Carla
si tuvo relaciones sexuales y si tiene pareja estable. Carla responde
que sí y Estela prosigue la conversación hablando de preservativos y
anticonceptivos. Carla, molesta, piensa: “No sé si tengo ganas de tener
que explicar otra vez que también tengo relaciones con mujeres y que
tener una pareja estable no implica ser monógama”. Cuando Carla
finalmente decide decirle que también tiene sexo con mujeres, Estela
le pregunta: “¿Pero entonces estás en pareja con un hombre o con una
mujer? Porque si estás con una mujer todo el tema de embarazo, VIH,
infecciones de transmisión sexual no hace falta que lo veamos”.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
En esta escena, Estela parte de una serie de supuestos que les adolescen-
tes LGTBIQ+ se encuentran muy a menudo durante las consultas y que difi-
culta su acceso a la salud integral, la construcción de un vínculo de confian-
za y la empatía con sus médiques. Es frecuente que los equipos de salud
tengamos la idea de que toda persona que nos consulta es heterosexual,
asiduamente partimos de la heteronormatividad. Pero no sólo eso, sino que
consideramos la sexualidad como algo estático. Lejos de ser únicos y es-
táticos, el deseo y la sexualidad se caracterizan por ser fluidos y se cons-
truyen permanentemente. Por ejemplo, el hecho de que Carla sea una mu-
jer cis poco nos dice sobre su sexualidad. En nuestras consultas podemos
encontrarnos con mujeres cis o trans que sean heterosexuales, lesbianas,
bisexuales, pansexuales, asexuales o incluso con jóvenes que modifiquen
tanto su autopercepción como sus prácticas a lo largo del tiempo.
Cuando Estela redujo su intervención a la monogamia de Carla, desco-
34 nociendo además las prácticas sexuales entre mujeres cis partiendo de
supuestos y conceptos erróneos, estableció una de las típicas barreras
específicas en la atención a la que las adolescentes cis lesbianas, bi-
sexuales y pansexuales suelen enfrentarse en las consultas de salud y
que suelen generarles sensaciones de exclusión, invisibilización y recha-
zo. Esto en la práctica se traduce en una menor frecuencia de consulta y
en una detección de situaciones de ITS e inicio de tratamientos tardíos.
Cuando preguntamos a les jóvenes si tuvieron relaciones sexuales, también
debemos consultar de manera concreta, si lo hicieron con hombres, mujeres,
cis, trans y/o no binaries, y qué prácticas sexuales suelen tener. Siempre de-
bemos contemplar que sus orientaciones sexuales no nos hablan necesaria-
mente de sus prácticas sexuales. Por eso, es importante que preguntemos si
tienen pensado realizar (o fantasean con) algún tipo de práctica diferente o
si utilizan juguetes sexuales, ya que cada una de las prácticas sexuales tiene
características diferentes que implican también formas diferentes de higie-
ne, prevención, protección y tratamiento de enfermedades y/o infecciones.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Tengamos también en cuenta que las mujeres cis lesbianas, bisexuales o
pansexuales -y también los varones trans con vagina- pueden tener prácticas
sexuales tan diversas como las personas cis heterosexuales, y que las prác-
ticas sexuales vulva-vulva no están exentas de riesgos, ya que implican posi-
bilidades de transmisión de VIH (aunque significativamente menores que las
prácticas pene-vagina y pene-boca), así como de ITS (gonorrea, sífilis, vagini-
tis por tricomona, clamidia, virus del herpes simple, VPH, etc.) o infecciones
que pueden predisponer a las ITS (candidiasis y vaginosis bacteriana). Ade-
más, es importante incluir a sus acompañantes sexuales en los tratamientos
porque su omisión puede disminuir la eficacia de prescripciones y tratamien-
tos. Incluso puede ofrecerse la posibilidad de incluirles en las consultas.
Cuando ofrezcamos información sobre las diferentes formas de protección y
reducción de riesgo en las prácticas sexuales, intentemos hacerlo teniendo
en cuenta sus deseos y prácticas, y que la información que solicitamos y
también la que ofrecemos sea lo más [Link] clave está en cómo abor- 35
damos las cuestiones. El hecho de que una joven se defina como lesbiana o
un joven lo haga como varón trans no implica necesariamente que no tenga
o vaya a tener el deseo de gestar en algún momento de su vida, por lo que
la información no debe partir de presupuestos y debe basarse siempre en la
escucha y las demandas.
En cualquier caso, en lugar de ofrecer información no solicitada, podemos pre-
guntar sobre las prácticas y los deseos actuales, y mencionar nuestra dispo-
sición a ofrecer mayor información en caso de que las prácticas y los deseos
[Link] nos dicen que tienen una relación estable, como en el caso de
Carla, tengamos en cuenta que es posible que se trate de una relación estable
que no implique exclusividad o que, si está pautada, esta puede eventualmen-
te romperse. También es posible que tengan relaciones poliamorosas, es decir
que tengan conformada una red de vínculos erótico-afectivos con diferentes
personas. Por tanto, es importante no suponer el tipo de relación en la que
se encuentran y preguntarles abiertamente sobre las características de sus
vínculos y sus prácticas.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Finalmente, consultemos también sobre posibles dudas e inquietudes.
Y sólo una vez que establezcamos un vínculo de confianza, preguntemos
también sobre las posibles dificultades o problemas que puedan tener
en el ámbito sexual o relacional, sobre preocupaciones vinculadas a su
orientación sexual, identidad o expresión de género, y sobre cuestiones
vinculadas a la violencia en la pareja.
RESPETO DE LA IDENTIDAD DE
GÉNERO EN CUALQUIER INSTANCIA
EN EL SISTEMA DE SALUD
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Yanina es médica clínica y suele atender a consultantes trans desde
36
hace algunos años. Cuando se encuentra en las consultas con elles, les
nombra respetando sus identidades. Un día, Yanina se quedó ordenando
las historias clínicas con Valeria, otra de las médicas, para cerrar así la
jornada laboral. Usualmente, Yanina y Valeria comentan las consultas para
compartir estrategias de intervención profesional en pos de lograr una
mayor adherencia a los tratamientos de les consultantes. Valeria le dice
a Yanina: “Acá tenés las historias de ‘Pedro’ Pérez, que es Teresa y de
‘Gustavo’ Córdoba que es Daniela, pero esa sí es mujer porque se cambió
el documento”.
Yanina y Valeria conocen la Ley de Identidad de Género y saben que el Artí-
culo 12 promueve el trato digno de sus consultantes trans y que eso implica
que tanto el lenguaje oral como el escrito deben respetar la autopercepción
de la persona. Sin embargo, cuando quienes concurren al consultorio no
están presentes, ambas profesionales sienten que es más fácil y cómodo
hablar de las personas con los nombres que les asignaron al nacer y que
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
figuran en sus DNI o con aquellos con los que elaboraron en un primer mo-
mento la historia clínica, sin respetar la autopercepción ni la norma vigente.
Lo que le ocurre a Yanina y Valeria es muy común. Si bien es cierto que
el marco normativo enmarca el ejercicio profesional y nos obliga a actuar
en cierta dirección, también consagra derechos históricamente nega-
dos. Como profesionales, Yanina y Valeria saben que deben brindar una
buena calidad de atención a Teresa y Daniela, pero nunca pensaron que
también deben respetar el trato digno cuando las consultantes no están
presentes. El respeto a la identidad de las personas, construida desde un
deseo individual y profundo, no termina cuando las personas se van de
la consulta. Si como profesionales de la salud detectamos resistencias a
cambiar nuestros esquemas de pensamiento, no se trata necesariamente
de una mala noticia, sino de una oportunidad para comenzar a trabajar
sobre nuestros propios prejuicios.
37
Yanina y Valeria deberían promover el cambio del nombre en los registros
escritos de la institución de Teresa y Daniela, hayan cambiado su DNI o
no. De esta forma, cada vez que consulten a un profesional en el mismo
centro quien les atienda va a respetar con mayor facilidad su identidad.
Si bien es cierto que toda normativa legal tiene un aspecto que se nos
impone, por otro lado la ley de Identidad de Género nos da la oportuni-
dad de acompañar un deseo, una identidad y, de esa forma, nos hace
corresponsables de asegurar mayores niveles de salud de quienes nos
consultan. Muchas veces, gracias a nuestras prácticas, les adolescen-
tes trans y travestis pueden reforzar procesos de reafirmación personal,
lograr reconocimiento estatal y, sobre todo, disfrutar del trato digno que
tantas veces se les negó9.
9
Como indican diversos estudios, el correcto acompañamiento tiene efectos como la reducción de
emociones perjudiciales para la salud como la ansiedad, el incremento de seguridad en sí mismes (auto-
estima) y hasta reducción de intentos de suicidio (Glynn, T. R.; Gamarel, K. E.; Kahler, C. W.; Iwamoto, M.;
Operario, D. y Nemoto, T. , 2016) (Glynn et al., 2016; Rotondi et al., 2011; Tomita et al., 2018).
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
ACOMPAÑAMIENTO PARA LA
VISIBILIZACIÓN DE LA ORIENTACIÓN
SEXUAL, LA EXPRESIÓN Y/O LA
IDENTIDAD DE GÉNERO
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Nelson de 17 años concurre a la segunda entrevista con su psicóloga, Daniela.
Luego de un rato de conversación decide contarle que es gay. Daniela, con
expresión de tranquilidad, le recomienda “salir del clóset” con su familia y
amistades, porque visibilizar su orientación sexual es parte de sus derechos
y es bueno para su salud. Nelson, entre nervioso y asustado, le dice que
prefiere hacerlo un poco más adelante y cambia rápidamente el tema de
conversación.
38 Teniendo en cuenta una perspectiva de salud integral, es decir, considerando
la importancia del medio social en el que les adolescentes desarrollan sus
vidas y los derechos sexuales y reproductivos (que implican el disfrute de
una vida sexual saludable y placentera sin presiones, coacción ni violencia,
así como el libre ejercicio de la preferencia y orientación sexual), podríamos
decir que la intervención de Daniela apunta a mostrarle a Nelson que la “sali-
da del closet” resultará liberadora y saludable. Si bien es cierto que la propia
aceptación y visibilización social como gay está íntimamente vinculada a la
salud integral en la adolescencia, es posible que las diferentes etapas del
proceso sean vividas con mayor o menor dificultad, dependiendo de los dife-
rentes grados de hostilidad que puedan encontrar en su entorno. Hay jóvenes
que viven su “salida del closet” sin mayores dificultades y para otres, su visi-
bilidad como LGTBIQ+ es todo un desafío.
Para abordar esta cuestión es fundamental construir una relación de cer-
canía, confianza, empatía y respeto. Y no sólo centrarnos en las bondades
del resultado, sino en realizar un acompañamiento del proceso teniendo en
cuenta algunas de sus especificidades. La OPS (2010) y la Gay and Lesbian
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Medical Association (2006) señalan la violencia y/o negligencia en la familia
de origen y el acoso escolar como dos de las vulnerabilidades específicas de
las adolescencias LGTBIQ+, y ambas cuestiones pueden estar vinculadas a
la “salida del closet”.
A la hora de realizar un acompañamiento debemos tener en cuenta cuáles
son los deseos y, sobre todo, los tiempos de les jóvenes: si quieren comuni-
carle al mundo su orientación sexual, si prefieren mantenerlo en total priva-
cidad o si quieren administrar la información entre sus diferentes círculos
sociales.
Es importante considerar que tanto a nivel iberoamericano (RIE-LGBT+I,
2016; UNESCO, 2015) como nacional (Capicüa Diversidad, 2015), los estu-
dios demuestran que la segunda causa más frecuente de acoso escolar está
vinculada a la diversidad sexual y de expresiones e identidades de género,
sólo por detrás de las cuestiones físicas como el peso o la altura. Por tanto,
39
la “salida del closet” en el ámbito escolar puede resultar un proceso verdade-
ramente sensible y puede requerir de nuestro acompañamiento.
Si una persona aún no se ha visibilizado con su círculo de amistades más
íntimo ni en el ámbito escolar es importante abordar la situación preguntan-
do el por qué y ofrecer la contención y las herramientas para -si así lo desea-
ra- desarrollar las habilidades necesarias y superar los posibles temores al
respecto. Al igual que en los ámbitos educativos, el grado de aceptación o
rechazo que les adolescentes encuentren por parte de sus familiares y/o res-
ponsables está directamente relacionado con la exposición a riesgos para
su salud (Ryan, 2009).
En el ámbito familiar es posible que nos encontremos diferentes situaciones
que van desde la aceptación y el acompañamiento, pasando por el descono-
cimiento total de la orientación sexual e identidad de género de les jóvenes o
la falta total de información y habilidades para abordar el tema, hasta situa-
ciones en las que son precisamente las familias quienes ejercen violencia y
discriminación sobre las personas LGTBIQ+. Esta última situación, además
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
de vulnerar sus derechos, puede incidir en que les adolescentes desarrollen
sentimientos de inadecuación, vergüenza y culpabilidad, e incrementen las
posibilidades de tener comportamientos de riesgo tales como los intentos
de suicidio o de autoflagelación.
La relación que debemos construir con cada adolescente, siempre desde
el conocimiento, la empatía y el respeto, debe tener en cuenta diferentes
posibilidades y escenarios y, sobre todo, acompañar los deseos. Nuestra
intervención dependerá también de nuestras habilidades y creatividad, y de
lo que podamos consensuar con cada una de las personas LGTBIQ+ con las
que trabajamos. Si así lo desearan, podemos intentar contactar a sus fami-
liares o responsables -siempre pactando qué es lo que se va a comunicar,
cómo y a quién- para saber el grado de conocimiento que tienen sobre la
realidad LGTBIQ+ y, en caso de que lo necesiten, facilitar el acceso a ma-
teriales de información específica. Deben saber que la contención familiar
40 es importante para atravesar las dificultades posibles en los procesos de
reconocimiento y visibilización10.
En caso de que les adolescentes no se hayan visibilizado como LGTBIQ+
en alguno de sus espacios, podemos ofrecer el marco de la consulta para
que lo hagan en compañía. Si ya se visibilizaron como LGTBIQ+, podemos
preguntarles si tuvieron algún tipo de problema o sufrieron hostigamiento o
violencia en la relación con sus amistades o en los ámbitos familiar, escolar
y/o laboral. Los espacios de consulta ofrecen la oportunidad de detectar
situaciones de negligencia y violencia institucional y/o familiar, y es obli-
gación de los equipos de salud ofrecer una atención en salud integral que
incluya las acciones necesarias para iniciar un proceso de restitución de los
derechos vulnerados. En este sentido, tengamos presente la posibilidad de
recurrir a organismos de protección de derechos de niñes y adolescentes
y, de ser necesario, a la Justicia, si han sido víctimas de violencia por su
orientación sexual, expresión o identidad de género y/o violencia de género.
10
Ver recursos audiovisuales en la Guía “Salud y Adolescencias LGBTI. Herramientas de abordaje integral
para equipos de salud” (Ministerio de Salud de la Nación, 2021).
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
Es importante reconocer, como en el caso de Nelson, que si una persona
se visibiliza en el marco de nuestras consultas, lo hace a su tiempo y con-
fiando en nosotres, por lo que debemos respetar su voluntad y su proceso
en todo momento y contar con su consentimiento a la hora de tratar la
cuestión o divulgar información.
Finalmente, en caso de considerarlo necesario, podemos ofrecer una in-
terconsulta con especialistas del equipo de salud (Trabajo Social, Hebia-
tría, Psicología), procurando que se trate de profesionales que respeten la
diversidad sexual y las identidades de género, o contactar con organiza-
ciones de la sociedad civil que puedan brindarnos asesoramiento sobre
estas cuestiones.
ACOMPAÑAMIENTO ANTE CONSULTAS
POR MODIFICACIONES CORPORALES 41
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Juan, de 15 años, se atiende hace dos años con Pablo, su médico clínico y
con el tiempo consiguieron entablar un vínculo de empatía. Le consulta por la
conveniencia de iniciar un tratamiento de hormonización. Se siente intranquilo
porque no sabe con certeza qué beneficios y qué perjuicios puede suponer
el inicio de este tratamiento. Pablo le pregunta por qué querría comenzarlo,
cuáles son sus deseos o qué cambios quiere lograr en su cuerpo. Juan le
explica que desea interrumpir su ciclo menstrual, que quiere engrosar su voz
y que el tamaño de sus hombros se ensanche. Pablo le informa que podría
iniciar un tratamiento hormonal y también le explica que para los cambios
que desea hay otras posibilidades: la toma de algunos anticonceptivos retira
el ciclo menstrual, la voz puede modificarse en un servicio de fonoaudiología
más rápidamente que con tratamiento hormonal y el ensanchamiento de los
hombros no lo lograría con estos tratamientos y sí con otros métodos como,
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
por ejemplo, el ejercicio físico.
También aborda el tema de la fertilidad: la posibilidad de que el
tratamiento hormonal la afecte. Pablo plantea a Juan que es su decisión y
que pueden seguir conversando sobre el tema. Durante la consulta Pablo
indaga sobre prácticas sexuales para informar a Juan sobre métodos
anticonceptivos y cuidados.
Cuando, como en esta situación de atención, aparece una demanda res-
pecto a la hormonización, u otras modificaciones corporales, es necesario
escuchar, preguntar los motivos y brindar información comprensible, ade-
cuada, actualizada y científicamente validada, teniendo como prioridad
los deseos, las decisiones y el cuidado de la salud del niñe o adolescente.
Es importante informar sobre todas las opciones disponibles incluidas las
técnicas no farmacológicas ni quirúrgicas como informa Pablo sobre la
terapia fonoaudiológica o el desarrollo de ejercicios. Otras de estas téc-
42
nicas son modificaciones en el vello corporal, maquillaje, técnicas para
lograr mayor volumen mamario (corpiños con relleno y/o prótesis exter-
nas de silicona) o para aplanar el busto (fajas, vendas elásticas, prendas
compresoras o binders), técnicas de ocultamiento de los testículos y el
pene o para abultar la zona púbica (uso de paquetes o packers), y el uso
de orinadores. En la consulta, si se abre el espacio, pueden aparecer otras
prácticas que conozcan o realicen les adolescentes. Es una buena opor-
tunidad para compartir recomendaciones de cuidado para que el uso de
estas técnicas no afecten la salud11. Cuando estas conversaciones no tie-
nen lugar en la consulta, es más probable que les adolescentes realicen
prácticas que afecten gravemente su salud.
Es importante que las vivencias ligadas a la corporalidad, incluidas las
relacionadas con la incomodidad o la angustia, tengan lugar en las con-
[Link] pubertad, por las modificaciones corporales que se producen,
es un momento en el que suelen aparecer muchas sensaciones respecto
del cuerpo. Cuando se viene atendiendo a niñes o adolescentes trans o
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
no binaries que no han alcanzado el desarrollo puberal es recomendable
anticiparse a conversar con elles sobre las modificaciones esperables y
brindar información sobre las posibilidades, entre ellas la inhibición del
desarrollo puberal.
Hay que tener en cuenta que no todes les adolescentes trans o no bina-
ries tienen el deseo de realizar modificaciones corporales, así como que
el deseo de realizarlas no responde necesariamente a ajustarse a lo so-
cialmente esperado de “lo femenino” o “lo masculino”. Las expectativas y
motivaciones para realizarlas pueden ser muy diferentes de una persona a
otra y es importante acompañar en la singularidad de cada proceso.
El artículo 11 de Ley de Identidad de Género establece que los procedi-
mientos para la modificación de la apariencia o la función corporal, sean
farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, deben ser garantizados con
una cobertura del 100% en todo el sistema de salud; en todos los subsecto-
43
res: público, privado y de obras sociales (Decreto 903/2015)12. Es central,
asimismo, informar a les adolescentes que deseen acceder a alguno de
estos procedimientos, a partir de evaluar la evidencia científica disponible,
sobre los alcances, las limitaciones y los posibles efectos adversos a corto
y largo plazo. Por ejemplo, Pablo informa a Juan sobre posibles efectos de
la terapia hormonal sobre la fertilidad futura.
Asimismo es necesario informar, según el procedimiento y la edad, las ca-
racterísticas del consentimiento informado que sigue las reglas del Código
Civil y Comercial. Siempre la decisión será de la persona titular de derechos
que es le adolescente, y según el procedimiento y la edad puede requerir el
asentimiento, es decir el acompañamiento en la decisión, de una persona
adulta referente. Es importante en la atención no adoptar una actitud direc-
tiva ni de juzgamiento, sino de respeto y acompañamiento.
11
Algunos de los cuidados están desarrollados en el fascículo 2 de estos lineamientos y otros en la Guía
Atención de la salud integral de personas trans, travestis y no binarias (MSAL, 2021). Conocer otras
prácticas que desarrollan les adolescentes nos puede permitir investigar sobre las mismas para recoger
o generar recomendaciones de cuidado.
12
Reglamentación del artículo 11 de la Ley N° 26.743 sobre el Derecho a la Identidad de Género
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Como profesionales de la salud tenemos que tomar la precaución de ana-
lizar las posibilidades futuras en base a la evidencia científica disponible,
e informar a les consultantes sobre los posibles efectos no deseados de
los tratamientos. Es importante proveer información clara, actualizada,
validada científicamente y acompañar las decisiones informadas que las
personas toman a partir de sus deseos, preferencias y posibilidades.
PARA AMPLIAR
• Atención integral de la salud de personas trans, travestis y no binarias. Guía
para equipos de salud. (MSAL, 2020) Disponible en: [Link]
recurso/atencion-de-la-salud-integral-de-personas-trans-travestis-y-no-binarias
• Recomendaciones para la Atención Integral de la Salud de Niñeces y
Adolescencias Trans, Travestis y No Binaries (MSAL, 2021). Disponible en: https://
44 [Link]/sites/default/files/2021-06/2021-06-24-recomendaciones-
[Link]
• Guía “Salud y Adolescencias LGBTI Herramientas de abordaje integral
para equipos de salud” (Ministerio de Salud de la Nación, 2021); tiene
recomendaciones que podemos incorporar en nuestros espacios de trabajo,
en pos de lograr un trato respetuoso con la identidad de las personas. Disponible en:
[Link]
PARA PENSAR EN EQUIPO
¿Damos lugar en las consultas a las vivencias de la corporalidad?
¿Necesitamos aprender, actualizarnos y formarnos en la temática?
¿Conocemos las guías y materiales sobre el tema?
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
ORIENTACIÓN Y ATENCIÓN
A ADOLESCENTES INTERSEX
SITUACIÓN PARA REFLEXIONAR
Fiorella tiene 17 años y es la menor de su familia. Tiene 3 hermanos
varones. Es integrante del ballet folclórico de su comunidad. Concurre
acompañada por su mamá por dolor de cadera. La atiende Martina,
residente de medicina general. Durante el examen físico, se observa
retraso del desarrollo puberal (ausencia de desarrollo mamario y de
vello pubiano). Fiorella cuenta que está preocupada porque hasta ahora
“no tuvo su menstruación” y pregunta si eso la puede afectar para ser
madre. Se le ofrece realizar estudios para evaluar su situación. En los
mismos se evidencia útero rudimentario, ovarios poco desarrollados 45
(a modo de cintillas) y cariotipo XY. Ante estos resultados, Martina
recurre al resto del equipo de salud para reflexionar cómo seguir. No
sabe cómo dar esta información a Fiorella y no quiere cometer errores
por apresurarse. Pide conversar la situación en el ateneo de sala que se
realiza todos los jueves. Allí, Aldana, la psicóloga, plantea como central
la pregunta de “¿para quién es un problema este resultado, para el equipo
de salud o para Fiorella?”. A partir de allí pueden conversar, comienza un
intercambio y concluyen que respecto del dolor de cadera continuará el
tratamiento propuesto por traumatología. Y con respecto al cariotipo XY
se reafirma que la identidad de género está dada por la autopercepción13.
Fiorella no ha manifestado dudas sobre su identidad de género. Es
necesario que ella reciba la información sobre su cariotipo y como ha
manifestado su interés por ser madre en un futuro, información sobre
distintas posibilidades para acceder a la maternidad.
13
El binarismo masculino-femenino en todos sus niveles, es resultado de una interpretación cultural.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Intersex es un término que se utiliza para denominar a las personas que
nacieron con características sexuales, rasgos corporales del sexo, que va-
rían en mayor o menor medida del común estadístico, de los estándares
corporales construidos en un contexto sociocultural e histórico determina-
do. Usualmente, estos estándares fueron construidos por la biomedicina
para determinar si un cuerpo es femenino o masculino y esta forma binaria
de interpretar la corporalidad se ancla en los genitales, las gónadas, en los
niveles hormonales y/o tipo de cromosomas14.
Las ciencias biomédicas han naturalizado la existencia de sólo dos conjun-
tos de genitales, gónadas y cromosomas, a los que han asociado respecti-
vamente dos identidades humanas posibles, sobre la base de una supuesta
complementariedad que tiene su centro en el interés por la reproducción15.
Desde este patrón, se señaló toda excepción a esta estandarización bi-
naria como anomalía, anormalidad, síndrome, trastorno o patología, y se
46 convirtió en objeto de intervención para su “normalización”. Es decir, de
corrección, rehabilitación y “cura” de todo aquello que no entra dentro de
los parámetros de “normalidad” construídos por las ciencias biomédicas.
En el discurso biomédico, las personas intersex han sido nombradas como:
personas con trastornos del desarrollo sexual, personas con desarrollo se-
xual diferente, personas con genitales ambiguos, personas con disgene-
sia gonadal, personas con hipogonadismo, personas hermafroditas. Utili-
zamos, en cambio, “intersex” porque este término fue re-apropiado por el
activismo en la lucha por la despatologización.
14
Mauro Cabral, activista intersex argentino por los derechos de las personas intersex y trans. Codirector
de GATE (Acción Global para la Igualdad Trans*) y signatario de los Principios de Yogyakarta. Más infor-
mación disponible en: Acerca de Justicia Intersex.
15
Atención de la salud integral de personas trans, travestis y no binarias (MSAL, 2020)
16
Estas cirugías suelen tener consecuencias como: interrupción irreversible de la capacidad sexual y
reproductiva, cicatrices severas, dolores crónicos, infecciones urinarias recurrentes, reducción o pérdida
total de la sensibilidad sexual, dependencia de medicación y cambios metabólicos generados por la
extirpación quirúrgica de las gónadas.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
PARA PENSAR EN EQUIPO
¿Pensamos como problemáticas las condiciones de intersexualidad?
¿Por qué?
¿Para quién son un problema?
¿Cuál es nuestro rol como equipos de salud en la atención
y en el acompañamiento a adolescentes intersex?
La condición de intersexualidad puede develarse de muchas y diferentes
maneras y momentos de la trayectoria vital. En algunas ocasiones en el
nacimiento, por la presencia de genitales que no pueden clasificarse fá-
cilmente como “femeninos” o “masculinos”; en otras, en la adolescencia,
donde por ausencia de desarrollo puberal o por un desarrollo diferente al
esperado, se realizan consultas al sistema de salud y se visibiliza la situa-
ción. Otras veces, es la ocurrencia de un padecimiento, como en la situa-
ción de Fiorella, la que genera el conocimiento de la situación. 47
En muchas ocasiones se realizan cirugías a muy temprana edad sin mo-
tivos médicos, sólo para determinar y alinear la apariencia física con el
binarismo de género, y pueden generar consecuencias negativas para la
salud16. Las organizaciones de personas intersex vienen luchando por dete-
ner los tratamientos médicamente innecesarios de “normalización” de las
personas intersex, incluyendo cirugías genitales irreversibles, cuando no se
cuenta con el consentimiento libre y previamente informado de la persona.
En todas las situaciones es importante evitar la realización de tratamien-
tos con el objetivo de “normalizar” y, así, respetar las necesidades y las
decisiones informadas de les adolescentes intersex. Para ello es impres-
cindible el asesoramiento del equipo de salud. En la situación de Fiorella,
el equipo de salud pudo reflexionar previamente para poder dar la informa-
ción sobre las características cromosómicas, pero no transmitir preocupa-
ciones o juicios patologizantes derivados de una concepción binaria de la
sexualidad humana.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
• Evitar patologizar la condición de las personas intersex.
• Generar espacios de reflexión del equipo de salud para delinear las intervenciones
en la atención de las personas intersex.
• Brindar a las personas intersex y sus familias asesoramiento interdisciplinario.
• Informar sobre las posibilidades de tratamientos médicos y cirugías de
intervención genital como elección informada de cada persona.
• Facilitar información sobre organizaciones de la sociedad civil de personas
intersex para quienes les interese el apoyo de pares.
PARA AMPLIAR
48
• Atención de la salud integral de personas trans, travestis y no binarias.
Guía para equipos de salud. 2020. Ministerio de salud de la Nación.
Disponible en: [Link]
[Link]
• Recomendaciones para la Atención Integral de la Salud de Niñeces y
Adolescencias Trans, Travestis y No Binaries. 2021. Ministerio de Salud de la
Nación. Disponible en: [Link]
06/2021-06-24-recomendaciones-para-la-atencion-integral-de-la-salud-de-
[Link]
• Páginas para recorrer:
• [Link]
• [Link]
sexo-e-identidad-de-genero/que-es-la-intersexualidad
• [Link]
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
INTERROGAR
EL CONOCIMIENTO,
INCORPORAR SABERES
El ejercicio profesional -que responde a demandas en el sistema de salud-
se caracteriza por ser dinámico. No hay un día igual a otro, y la variedad
de situaciones que la comunidad plantea en nuestros espacios de aten-
ción nos exige creatividad para poder dar respuesta a las singularidades
de cada problemática. Es por ello que precisamos de un gran compromiso
con la formación profesional continua y diversa: realizar cursos de capa-
citación, asistir a congresos o jornadas, participar de equipos de trabajo
donde el debate interdisciplinario sea un motor de conocimiento y enri-
quecimiento profesional, entre otras prácticas posibles.
El intercambio fluido, con colegas de distintas disciplinas, nos aporta la
posibilidad de incorporar otras perspectivas a la hora de intervenir en la
atención sanitaria y la posibilidad de diseñar e implementar intervenciones
profesionales en conjunto más efectivas para brindar respuestas adecua-
das y acorde con los derechos de las personas de la comunidad LGTBIQ+.
Tal como plantea Karsz (2006), no se trata de asistir a congresos, jornadas
o cursos de capacitación para ratificar todo aquello que ya conocemos. La
participación en estos eventos debe servirnos para darnos cuenta de todo
lo que aún no sabemos o que nunca nos habíamos podido siquiera plan-
tear. Karsz sostiene que en la adultez debemos pensarnos como niñes, con
la avidez por conocer y cuestionar el mundo que caracteriza a la infancia.
La incorporación de conceptos teóricos nuevos en nuestras miradas pro-
fesionales para construir una intervención profesional no es tan sencilla,
sino que implica un esfuerzo por “desaprender o por lo menos reestruc-
turar” (Karsz, 2006:3) una serie de conocimientos que se creían como la
verdad última.
F4 LINEAMIENTOS PARA EL ABORDAJE DE LA SALUD INTEGRAL DE ADOLESCENTES EN EL PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
En este sentido, el compromiso con la búsqueda teórica debe ser cons-
tante y usualmente significa un duelo porque supone el abandono o corri-
miento del paradigma de pensamiento en el que nos situamos.
Es importante señalar que la incorporación de los saberes no debe ser apli-
cada desde una perspectiva instrumental. Los saberes teóricos no son úni-
camente recursos que aplicamos técnicamente, ya que decididamente re-
percuten en nuestra identidad como profesionales de la salud. Las nuevas
perspectivas teóricas ancladas en las perspectivas de género y diversidad
posiblemente motoricen interrogantes sobre nuestras propias trayectorias
profesionales y personales. Si nos animamos a tener una mayor apertura con
lo desconocido posiblemente nuestras concepciones sobre lo que creemos
como “(a)normal”, “(in)sano” e “(in)correcto” queden al descubierto. El com-
promiso con la formación constante nos ubica frente a lo que desconocemos
y nos interroga.
50
Cuando a partir de la incorporación de nuevos saberes nos encontramos
con lo desconocido y, sobre todo, con nuestras propias nociones de lo (a)
normal, queda en evidencia que en las intervenciones profesionales la
neutralidad no es posible.
De acuerdo con Grassi (1994), el compromiso con la búsqueda de nuevas
categorías teóricas nos permitirá contar con una mayor autonomía profe-
sional. Las intervenciones con mayor autonomía profesional son aquellas
que no responden técnica y acríticamente a los mandatos institucionales
en los que nos desempeñamos sino que pueden problematizar analítica-
mente y responder con acierto a las singularidades de las situaciones que
se nos presentan en los consultorios o lugares de atención.
La búsqueda constante de bibliografía y animarnos a interrogar nuestros
propios esquemas de pensamiento lleva tiempo. El reconocimiento de la
propia falta de saberes es sólo un primer paso de un trabajo que será
continuo. Parte de nuestro deber como profesionales es reconocer que
existen otros saberes que nos nutren y mejoran nuestras intervenciones.
[GÉNERO Y DIVERSIDADES]
En esta dirección, los materiales producidos por organizaciones de la
sociedad civil y los saberes que tienen les consultantes como producto
de sus experiencias con el sistema de salud y el conocimiento sobre su
propio cuerpo son fundamentales para construir intervenciones profesio-
nales realmente inter y transdisciplinarias.
Pecheny y Manzelli (2001) sostienen que las intervenciones profesiona-
les deben partir del complemento de saberes y recursos que proporcio-
nan el campo académico, las organizaciones de la sociedad civil y los
organismos públicos que, en forma articulada, conforman redes de in-
tervención e investigación. Es preciso reconocer que construir una pers-
pectiva sobre un tema no es algo automático y responde a un proceso de
formación que requiere tiempo, y el compromiso con la teoría debe ser
constante. Se trata más de cuestionar nuestras propias nociones sobre
lo “normal” o lo “correcto” y de reconocer que es posible que no tenga-
mos todas las respuestas inmediatamente. Por eso es importante la dis- 51
posición de seguir formándonos y de consultar con las organizaciones
LGTBIQ+ locales.
SUGERENCIAS PARA LA PRÁCTICA
• Participar en debates públicos con colegas: jornadas, congresos u otras
instancias en que se aborde el tema.
• Buscar y leer materiales producidos por las organizaciones de la sociedad civil
que trabajan en el tema.
• Generar articulaciones con organismos públicos para acceder a materiales,
capacitaciones, etc.
• Tener una escucha activa a las propias experiencias de les jóvenes LGTBIQ+ y
generar diálogos para construir conocimientos colectivos y transdisciplinarios
enriquecidos de las distintas perspectivas que atraviesan al campo de la salud.
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